Teatres programa…y los gestores reclaman

Programación de Teatres de la Generalitat Valenciana
Reunión de programadores culturales en Sala Russafa de Valencia, en el marco de Russafa Escènica
Jueves 25 de septiembre de 2015

Mientras José Luis Moreno, director general de CulturArts, presentaba en el Principal la programación de Teatres para lo que resta de año, a esa misma hora, una docena de programadores culturales de toda España se reunían en la Sala Russafa de Valencia para debatir acerca de los problemas que aquejan al sector. Lo hicieron invitados por Russafa Escènica, cuyo modelo de festival empieza a trascender las fronteras del barrio donde se ha erigido en auténtico dinamizador cultural de la ciudad.

Cartel de La Gata, realizado por Paula Bonet, versión de Juli Disla bajo dirección de Sergio Caballero, en Teatres de la Generalitat Valenciana.

Cartel de La Gata, realizado por Paula Bonet, versión de Juli Disla bajo dirección de Sergio Caballero, en la programación de Teatres de la Generalitat Valenciana.

De manera que mientras Moreno explicaba que la temporada teatral en el Principal se abría con La Gata, versión de Juli Disla de la obra de Tennessee Williams dirigida por Sergio Caballero, los programadores planteaban la necesidad de abrir los teatros públicos a nuevos formatos. “Hay efervescencia de creadores y ausencia de canales donde expresarse”, señaló Josep María Bullón, gestor cultural del Ayuntamiento de Almussafes. “Los políticos lo que quieren es llenar, por eso a veces es tan difícil programar nuevo formato”, puntualizó María Luisa Serra, gestora cultural del Ayuntamiento de Benetússer.

Y mientras José Luis Moreno anunciaba que, además de La Gata, habría otra producción de CulturArts, La Hostalera de Carlo Goldoni dirigida por Vicente Genovés, los programadores culturales insistían en su propuesta de atender esas obras de pequeño formato que tanto impulso han adquirido por la necesidad de la crisis. “La Administración pública debería tener programación de riesgo que no se mida exclusivamente por ítems de rentabilidad”, indicó Xose Paulo Rodríguez, director del Teatro Rosalía de Castro de A Coruña. Aunque advirtió: “Los cuadros de personal de los teatros públicos son reducidísimos”.

La sesión final de Freud, de Tamzin Townsend, en Teatres de la Generalitat Valenciana.

La sesión final de Freud, de Tamzin Townsend, en la programación de Teatres de la Generalitat Valenciana.

CulturArts contará en su nueva programación de octubre a diciembre de 2015 con 11 espectáculos, entre ellos Dot, la producción de Maduixa Teatre que se alzó con el Premio Max al Mejor Espectáculo Infantil. También habrá flamenco con Rafael Amargo; un clásico como Cascanueces, por el Ballet de San Petersburgo, junto a obras como El Eunuco, dirigido por Pepón Nieto, Mujeres y criados, de Lope de Vega por la Fundación Siglo de Oro de Rodrigo Arribas, Insolación, de Emilia Pardo Bazán protagonizada por María Adánez, y La sesión final de Freud, dirigida por Tamzin Townsend.

A juicio de los gestores culturales reunidos en Valencia por Russafa Escènica, esa programación de los teatros públicos debería contener obras de gran formato y de pequeño formato. Para ello se hace igualmente necesario un “esfuerzo y vocación por parte de los programadores” (Paco Flor, director del Teatro Chapí de Villena), “continuidad y educación del público” (Gerardo Ayo, director del Social Antzokia de Basauri) y, en este mismo sentido, “creación de nuevos públicos, porque algunos están más acomodados” (Xose Paulo Rodríguez).

 

Split a mort, uno de los espectáculos programados en Russafa Escènica.

Split a mort, uno de los espectáculos programados en Russafa Escènica.

Miguel Gallego (director de los teatros Cervantes y Echegaray de Málaga), Abel Guarinós (Coordinador del Circuit CulturArts Generalitat), Paco Orts (gestor cultural del Ayuntamiento de El Puig), José Antonio Portillo (gestor del Ayuntamiento de Benicassim), Miquel Santamaría (director de la Mostra de Teatre d’Alcoi), Juan Pablo Soler (director adjunto del Teatro Circo Murcia), Roberto Taboada (co-director artístico del Festival ALT de Vigo) y Toni Valesa (responsable de programación del Paranímf de la UJI de Castellón) intervinieron para responder afirmativamente a la pregunta de si tienen cabida los espectáculos de pequeño formato en las programaciones culturales. Porque de no ser así, “¿dónde va a parar tanto esfuerzo?”, cuestionó Mª Ángeles Marchirant, moderadora del encuentro.

Jerónimo Cornelles, director de Russafa Escènica, reconoció que su equipo estaba “desbordado”, porque a pesar de rebajar el número de espectáculos este año, el público había aumentado. Y todo ese caudal creativo necesita de nuevos cauces. Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, ya lo avanzó durante la presentación del festival en La Nau, delante del propio José Luis Moreno: habrá que estudiar qué se hace, desde el punto de vista público, con esa creatividad nacida de la participación ciudadana.

El eunuco, de Pepón Nieto, dentro de la programación de Teatres de la Generalitat Valenciana.

El eunuco, de Pepón Nieto, en la programación de Teatres de la Generalitat Valenciana.

También en El Mundo:

http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2015/09/25/5605070022601dc1018b4571.html

Salva Torres

Xisco Mensua: Palabras en la imagen

Palabras en la imagen de Xisco Mensua
Galería Rosa Santos
C/ Bolsería. 21. Valencia.
Inauguración: 28 de marzo a las 20 h.
Hasta el 23 de mayo de 2014

El ilustrado(r) y la fábula del sentido

Divagaciones en torno a la exposición “Palabras en la imagen” de Xisco Mensua

Aunque inicialmente, y dada la abundante presencia de textos dibujados, pudiéramos pensar (y algo de eso hay) que estamos ante un artista paradójico que simplemente desconfía de la imagen (de su capacidad evocadora, de su poder discursivo, de su condición de verdad o semejanza, o de su carácter pánico), y aunque la inquietud de Xisco Mensua nos recuerde al Silvio Lago de Emilia Pardo Bazán que sufría “la penosa incerteza, el titubeo de los desorientados y los deslumbrados, la solicitación de las otras formas artísticas, la ambigüedad ambiciosa que obliga al escultor a buscar efectos pictóricos; al pintor, a introducir poesía lírica o épica, literatura, en fin, en sus cuadros;” en realidad la cuestión es algo más compleja y las dos operaciones que simultáneamente, a mi parecer, lleva a cabo Xisco Mensua son de otro signo. O al menos, otros me parecen sus orígenes y otra su búsqueda; una exploración ligada quizá más a un anhelo, y una perplejidad ante las potencias de la imagen como construcción cultural, o de la visualidad en toda su extensión, que a un desengaño.

Xisxo Mensua "Relámpago" (en "Palabras en la imagen"). Imagen cortesía de la galería.

Xisxo Mensua «Relámpago» (en «Palabras en la imagen»). Imagen cortesía de la galería.

El cuadro que hace las veces de título de la exposición, si podemos llamarle así, dado que es prácticamente un cartel con la frase “Palabras en la imagen”, pintada en negro sobre blanco con el subtítulo “después de Teoría de la imagen de W. J. Mitchell”, podríamos leerlo (o verlo, aquí empiezan los dilemas) como una declaración de intenciones vinculada a esa voluntad de “mostrar la mirada” expresada en la obra de Mitchell. Así que no estaríamos exclusivamente ante una crítica a la posibilidad de existencia de la pintura como medio absolutamente autónomo, ni frente a un ejercicio de desconfianza hacia el sistema discursivo de la imagen; sino ante un proceso de trabajo en el que se experimenta la dificultad de cercar los límites de la relación entre palabra e imagen, lo irreductible de esta, y la imposibilidad de que no sea a la vez texto, o no provenga de un régimen discursivo exterior y verbal. Y simultáneamente, de que un texto no sea imagen, y no ya solo por su condición, en este caso caligráfica, que nos remite a su pertenencia al dibujo, sino de una manera más esencial porque, en cuanto que es visto y leído, propone o evoca una imagen. De alguna manera, en la búsqueda emprendida parece existir cierta voluntad de acercamiento a las posibilidades de elaboración de una “imagen de la teoría de la imagen”.

Xisco Mensua "Melancolía" (en "Palabras en la imagen"). Imagen cortesía de la galería.

Xisco Mensua «Melancolía» (en «Palabras en la imagen»). Imagen cortesía de la galería.

La estrategia que guía esta exploración es casi arqueológica, indaga en los estratos de una forma de relación entre lo visual y lo textual donde las evidencias encontradas, las apariencias de verdad de cada una de las formas discursivas, en su relación, no son estrictamente ni verdaderas ni falsas, ni establecen una relación directa o al menos inmediata. La relación creada a lo largo de la exposición entre imagen y palabra genera una cierta inquietud porque no es absurda, y tampoco inteligible, ni siquiera ininteligible, sino que disloca el orden o la relación de adjetivo y sustantivo que entre imagen y texto tendemos a establecer, borrando lúdicamente, como dice del caligrama Foucault, “las más viejas oposiciones de nuestra civilización alfabética: mostrar y nombrar; figurar y decir; reproducir y articular; imitar y significar; mirar y leer”. Así, al contrario que en una mera ilustración, Xisco Mensua nos hurta un principio de síntesis o de continuidad para, realmente, iluminar o ilustrar (en el extenso sentido de estas palabras) un camino de dos direcciones, en el cual textos e imágenes amplían o multiplican sus relaciones provocando nuevas u otras búsquedas de sentido en una operación que por su carácter alegórico, como dice C. Owens, no es hermenéutica, no restablece “un significado original que pudiera haberse extraviado u oscurecido”; es una “imaginería usurpada” que añade otro significado a la imagen; en la cual el alegorista no inventa sino que confisca, reivindicando su derecho sobre lo culturalmente significante para transformarlo en otra cosa (allos =otro +agoreuein =hablar). Aunque en este caso la sensación que nos da no es tanto de que se sumen o trastoquen significados, sino de que todos ellos se relativizan, se tornan livianos, a veces nos parece más un proceso de disolución que de construcción de sentido.

Xisco Mensua "No lo encontrarás" (en "Palabras en la imagen"). Imagen cortesía de la galería.

Xisco Mensua «No lo encontrarás» (en «Palabras en la imagen»). Imagen cortesía de la galería.

Así, la primera de las operaciones llevadas a cabo; el cuestionamiento de que existan dos saberes en conflicto o competencia: el visual y el textual, y uno más veraz que otro, o de que al menos pudiéramos establecer un régimen de continuidad entre ambos, nos desvela la segunda y más delicada y melancólica de las operaciones pretendidas aquí: el cuestionamiento de las capacidades para el desvelamiento de la verdad en los efectos de sentido que elabora cualquier acción o forma de discurso. Como si del palimpsesto de Arquímedes se tratara, imágenes y texto en su resonancia mutua alumbran nuevos significados, pero a la vez nos revelan lo que hay de fábula en la construcción de sentido.

Xisco Mensua "Phrases" (en "Palabras en la imagen"). Imagen cortesía de la galería.

Xisco Mensua «Phrases» (en «Palabras en la imagen»). Imagen cortesía de la galería.

A lo largo de la exposición se entrecruzan, entre otros, los textos de Jean-Luc Nancy, Artaud, Derrida, Blanchot, Hölderlin, Machado o Benjamin… con algún cuadro monocromo (en el que se pregunta si el mismo es una imagen) y sombras, reflejos y siluetas… Palabras caligrafiadas, citas de textos que son necesariamente imágenes, y también citas de imágenes, e incluso imágenes citadas en forma de texto –»Melancholia» es un cuadro que es solo la ficha técnica pintada del grabado de Durero–. Y se trasluce un cierto desengaño: “What do you read my lord? Words, words, words” (Hamlet. Shakespeare) o “Hamm: ¿No estamos a punto de… de… significar algo? Clov: ¿Significar? ¿significar nosotros? (risa breve). ¡Esta sí que es buena!”. Y la sensación de que tras esa deriva entre citas de imágenes y palabras, de reflejos e interpretaciones, tras el aliento poético que habita en esa búsqueda de sentido se oculta, tras una duda epistemológica, una voluntad casi científica. A la máxima latina – que es lema de la Royal Society – Nullius in verba (en la palabra de nadie) podríamos añadirle nullius in imagines, ni los discursos ni las apariencias. Pero quizá es porque como decía Juan deMairena sobre el trabajo infinito de la ciencia: “No es porque busque una realidad que huye y se oculta tras una apariencia, sino porque lo real es una apariencia infinita, una constante e inagotable posibilidad de aparecer”.

Ignacio París Bouza

Xisco Mensua "Fin de la partida" (en "Palabras en la imagen"). Imagen cortesía de la galería.

Xisco Mensua «Fin de la partida» (en «Palabras en la imagen»). Imagen cortesía de la galería.