Editoras en tiempos convulsos (II)

#MAKMAEntrevistas | Editoras en tiempos convulsos (II)
Con las editoras Diana Acero (Carmot Press), Donatella Iannuzzi (Gallo Nero), Lidia López (Lastura Ediciones), Mayda Bustamante (Huso) y Ruth Llopis (Anantes)
Viernes 29 de mayo de 2020

Las redes sociales y el vasto y diverso ámbito de la comunicación digital han sido herramientas de reorientación empresarial –tan necesarias como contingentes debido a la incertidumbre– durante los dos meses y medio que han transcurrido desde el decreto de estado de alarma. En buena medida, ensayos y mecanismos complejos para un sector editorial independiente que precisa de la fisicidad y que cuida sobremanera todos los pasos del proceso, entre los que se cuenta el más importante de todos: el acceso a los lectores.

La superación de las primeras fases de desescalada trae consigo la tímida apertura de las librerías, bibliotecas y comedidos encuentros. Sin embargo ¿será posible concebir la opción de reactivar la economía editorial si únicamente se permitirán eventos culturales con un aforo reducido?

Sobre estas cuestiones iniciábamos, el pasado miércoles 20 de mayo, la primera entrega de ‘Editoras en tiempos convulsos‘, una serie de entrevistas con las que proseguimos recabando el testimonio de editoras que abanderan el actual e incierto horizonte de diversos sellos independientes.

Mujeres combatientes y carentes de corsés que han convertido las virtudes literarias en senda profesional, cuyo cauce y dinámica presentes se han visto gravemente afectados por las consecuencias sanitarias y económicas de la COVID-19, dibujando un impredecible escenario sobre el que reflexionar a partir de las siguientes cuestiones que les planteamos desde MAKMA.

1) ¿Qué ha supuesto para ti esta inesperada situación de alarma sanitaria y confinamiento?
2) ¿Cómo has afrontado a nivel profesional la presente situación?
3) ¿De qué modo vislumbras con inmediatez y a medio plazo el devenir editorial? ¿Qué cambios, a tu juicio, deberían implementarse?
4) ¿Qué títulos y/o novedades han visto afectadas sus presentaciones durante estos meses?
5) ¿Consideras que serán rentables las normas sanitarias que habrán de implementar ferias y festivales del libro durante el último tercio del año?

DIANA ACERO (CARMOT PRESS | MADRID)

1) Esta situación ha supuesto un retraso en el plan editorial mucho más allá de lo previsible. La editorial acababa de cambiar de distribuidora y tenía claro que llevaría tiempo, meses, volver a la normalidad. Ahora soy un poco pesimista y no creo que Carmot pueda alcanzar un ritmo editorial óptimo hasta el año que viene, pero este hecho, a la vez, tampoco me genera mucha inquietud. En el año 2018, a los pocos meses de arrancar con la editorial, ya sufrimos un revés de cambio (involuntario) de distribuidora y, al menos, sé lo que nos espera.

2) De la única manera que, creo, es posible salir de esta situación de la mejor manera posible: creando alianzas con otros editores. Me he volcado en que nos hagamos más fuertes juntos. Pienso que establecer estrategias conjuntas será la mejor manera de afrontar los retos que tenemos frente a nosotros.

3) El futuro inmediato lo veo muy oscuro. Las editoriales van a sufrir grandes devoluciones y se van a pedir pocas novedades. Además, creo que los lectores apostarán por editoriales reconocidas para sus compras, como una garantía de que la calidad de su adquisición es acorde a la inversión realizada. Pienso, aunque espero equivocarme, que muchas pequeñas editoriales o microeditoriales van a morir, sobre todo aquellas que viven de la novedad y tienen una inversión grande ya comprometida.

En cuanto a los cambios que deberían implementarse, en mi opinión, serían varios y en varias líneas. En lo que respecta a los editores, creo que deberíamos tomarnos esta situación con calma y no plantear novedades hasta después del verano. Dar espacio a los libreros, oxígeno a las distribuidoras y dedicar tiempo a los libros que salieron justo cuando se decretó el estado de alarma y al resto del catálogo.

4) En mi caso, dos títulos: ‘Payasa’, de Monica Drake, que justo salió la semana anterior al confinamiento y que no pudo llegar a todas las librerías –y cuya promoción en prensa se truncó–; y la segunda edición de ‘La cronología del agua’, de Lidia Yuknavitch, que tenía que haber llegado reimpreso en abril y del que ya había varios clubes de lectura montados y pedidos de librerías en marcha.

5) Creo que sí si la feria y el festival son pequeños en cuanto a asistencia de público; no lo tengo tan claro en citas como Sant Jordi o las diferentes ferias del libro. Me parece muy complicado que el público quiera asistir a eventos donde haya aglomeración de personas y donde el riesgo sanitario sea elevado. Se habrá de plantear muy bien para que las personas se sientan seguras y quieran ir a comprar libros a esas citas.

DONATELLA IANUZZI (GALLO NERO | MADRID)

1) He de decir que a nivel personal ha sido una experiencia reveladora. Llevo diez años dedicada en cuerpo y alma a la editorial y, aunque durante esos años he viajado mucho y he tenido vacaciones, la crisis sanitaria para mí ha supuesto un retorno a mi esencia, es decir, que por primera vez he logrado separarme en cuerpo y alma de la editorial. He podido reflexionar sobre la vida que he llevado y sobre cómo esta ha ido cambiado. Y me alegro de haber logrado esa separación. Ha sido la pausa profesional más feliz de mi vida.

2) El cierre de las librerías ha sido un golpe duro, pero al mismo tiempo ha dado pie, en mi caso, a una lúcida reflexión sobre el modelo de negocio al que estamos sometidos. Esa reflexión no se habría dado en medio del ritmo frenético que solíamos llevar. Respecto al caso de mi editorial en particular, tuve suerte porque no tuve libros atrapados en plena distribución, sí tenía dos libros impresos que no llegaron a distribuirse y eso ha sido una suerte, ya que voy a poder lanzarlos en junio como novedades.

3) El libro siempre está en crisis; es cierto que esta vez se trata de una crisis inédita, pero lo que seguirá no dejará de ser otra crisis económica parecida a otras que ya nos han castigado en el pasado. Mi mayor preocupación ahora reside en el hecho de que, a pesar de las crisis, nadie pone sobre la mesa unas medidas que permitan a la industria editorial navegar con el mar revuelto. Nos limitamos a esperar que pasen para volver a empezar con el mismo modelo y el mismo ritmo. El sector necesita una gran revolución si quiere sobrevivir en esos tiempos inciertos (llegarán otras crisis) y me refiero a la hiperproducción y al modelo colocación/devolución. Por otro lado, hasta que la cultura no llegue a ser una cuestión de Estado, como lo es en otros países, su autorregulación respecto al modelo nos llevará a un inmovilismo en el que los grupos de poder siempre impondrán sus reglas. El sector necesita una regulación institucional, y que su intervención no se limite a subvencionarnos.

4) Dos títulos no pudieron salir, pero saldrán en junio y, claro, si los libros previstos para marzo/abril salen en junio nos tocará mover todo el plan editorial. No tenemos claro todavía si lograremos publicar todos los títulos que teníamos contratados para 2020. Estamos a la espera de ver cómo reacciona el mercado y tomaremos decisiones en cuanto veamos las colocaciones de esos dos libros de junio. Lo último que queremos es publicar por publicar, así que si la crisis resta visibilidad a nuestros títulos, tenemos muy claro que las grandes apuestas las pasaremos a 2021. ‘Tokio. Pinceladas del alba’, de Michaël Ferrier (3 de junio); ‘Alois Nebel’ (novela gráfica), de Jaroslav Rudiš & Jaromír 99 (24 de junio).

5) Es complicado hacer un pronóstico, entiendo que hay que intentarlo y solo entonces sabremos… Hay muchos profesionales implicados en la organización de los eventos editoriales y hay mucho trabajo detrás como para que se tire por la borda. Hay que ser optimista y, aunque bajen las ventas, todo es mejor que nada y todo suma.

LIDIA LÓPEZ MIGUEL (LASTURA EDICIONES Y KAÓTICA LIBROS | MADRID)

1) Ha significado un cambio total en mi rutina y en mi vida. En el plano personal este confinamiento me ha pillado con una mudanza a casa de mi pareja recién hecha. Ha sido la primera mudanza de mi vida tras haber estado viviendo en otra provincia los últimos 13 años. Volver a Madrid y encerrarme ha sido prácticamente un todo en uno; así que lo he afrontado y lo afronto con cierta normalidad, porque tenía claro que con la mudanza habría un cambio en mis rutinas normales, fundamentalmente, porque he pasado de vivir sola mucho tiempo a vivir en pareja, pero que los cambios llegasen a este punto…, tampoco me lo imaginaba (ja, ja). Lo cierto es que me siento muy afortunada por haber podido vivir el confinamiento en mi actual situación personal, vivirlo enamorada y con la persona con la que quieres estar es tener muchísima suerte. Todo lo horrible e inenarrable se ha quedado de puertas para afuera; dentro, en la protección del hogar, hemos sacado tiempo para disfrutar de los juegos, la música, el cine, la comida, las risas y todo eso para lo que, a veces, el día a día de la normalidad no te dejaba hueco.

2) Soy de las que piensan que en toda crisis surgen oportunidades y, en este sentido, yo las he aprovechado de muy diferentes maneras. En primer lugar, hemos incorporado al equipo de Lastura Ediciones a Ana Orantes, una estupenda profesional que viene del mundo de las librerías y que ha realizado durante los últimos años una magnífica labor de distribución y marketing en una de las editoriales de poesía más conocidas en nuestro país. Que ahora vaya aplicar todos sus conocimientos en Lastura creo que va a suponer un gran salto en nuestra proyección. En segundo lugar, debo decir que este parón relativo (seguimos manteniendo el mismo ritmo de publicación) me ha permitido ponerme al día con esos asuntos pendientes que siempre se quedan colgando porque no son una urgencia del día a día. Son asuntos administrativos para los que nunca se saca tiempo y, bueno…, en este sentido he quitado algo de acumulación (¡no toda!). Y en tercer y último lugar, me ha servido, también, para conocer nuevas plataformas y medios de difusión que serán muy buenos para darles uso cuando todo esto pase. Sí, creo que me está sirviendo para superarme, y me quedo con eso.

3) Creo que estos meses van a suponer una reestructuración del mercado de la pequeña y mediana editorial. Muchas, lamentablemente, ya han cerrado y otras se están planteando hacerlo, especialmente aquellas cuyos dueños no se dedican de forma exclusiva al mundo editorial. Esto, que podría parecer algo bueno para las editoriales que tenemos intención de resistir el vendaval, no lo es en absoluto. Me duele ver la situación en la que se encuentran algunos compañeros de este cardumen. Por otra parte, el sector de las librerías se ha quedado muy tocado y hundido en algunos casos. Esto tampoco es bueno para los editores. En primer lugar, porque ya está empezando a haber muchos problemas para el cobro de facturas de las distribuidoras y eso nos ahoga la producción. Está habiendo, en este sentido, verdaderos problemas y, como ya se ha visto, las ayudas para el sector editorial son ínfimas y, desde luego, los pequeños estamos a kilómetros de olerlas.

Para sobrevivir tendremos que hacer muchos cambios tanto en la producción como en la distribución de las obras. Por el momento, tendremos que centrarnos en la venta de libros de manera exclusiva en las librerías y a través de nuestras plataformas propias, pero eso, bien sabemos, es un goteo que no renta, ni mucho menos, como lo hacen las ventas en las presentaciones de libros. Por eso estamos implementando muchas campañas online, como ‘Al habla con la editora’, que son directos en Instagram todos los jueves desde nuestra cuenta, y presentaciones de libros a través de distintas plataformas. También creemos que es importante apoyar a las librerías y, en este sentido, cuando alguna librería presenta online alguno de nuestros títulos, le hacemos llegar el 30% de la recaudación de esa obra obtenida a través de la venta en nuestra página web durante toda esa semana. Algo es algo. Todo con tal de que salgamos a flote todos juntos.

4) Muchos, muchísimos. Cuando se decretó el estado de alarma tuvimos que cancelar más de tres presentaciones semanales; esto sin incluir todas las presentaciones que se iban a llevar a cabo en las diferentes ferias del libro que teníamos comprometidas (Fira del Llibre de València, Feria del Libro de Sevilla, Feria del Libro de Bajadoz, Feria del Libro de Fuenlabrada, Feria del Libro de Rivas, Feria del Libro de Trujillo, Feria del Libro de Madrid…). Esto nos ha caído a los editores en el peor momento. Abril y mayo son nuestros mejores meses del año. Sin embargo, he de decir que en Lastura, aunque llevamos algo de retraso, estamos manteniendo el mismo calendario de publicaciones pactado con los autores –que en esta época del año, debido a las ferias, es algo superior con respecto al resto del año–. Cada mes ven la luz entre cinco y siete títulos nuevos editados de una manera tradicional (quiero recalcar esto, porque el esfuerzo económico que estamos realizando es titánico y, con total sinceridad, espero que se vea recompensado).

5) No quiero ser pesimista, pero lo veo bastante complicado. Si ya es complicado que alguien se acerque a tu caseta y abra un libro del que previamente no tiene referencias, pues con estas medidas lo será aún más. Habrá que ser muy imaginativos y, por nuestra parte, ya estamos buscando métodos para hacer llegar a los posibles lectores toda la información de las obras sin necesidad de abrirlas. También habrá que ser muy selectivos con lo que se pone encima del mostrador. Habitualmente, intentamos colocar el máximo número de títulos y ahora creo que habrá que cambiar radicalmente la estrategia. En cuanto a lo que se refiere a las organizaciones de las diferentes ferias y encuentros, espero que nos faciliten tanto las medidas de higiene necesarias como la venta de los libros. En este sentido, sería interesante que las organizaciones de las grandes ferias se comprometieran a comprar un determinado número de ejemplares a cada editorial para ayudarnos a superar esta caída. Hay que tener en cuenta que nosotras ya pagamos en su momento el precio de las casetas como si fuéramos a acudir a una feria con total normalidad. En consecuencia, espero compromiso y solidaridad real con quienes estamos haciendo el esfuerzo de resistir y seguimos con la intención de acudir a estas convocatorias ya de por sí siempre excesivamente caras para los editores.

MAYDA BUSTAMANTE (HUSO Y EDICIONES CUMBRES | MADRID)

1) Desolación y, al mismo tiempo, me ha sorprendido la capacidad de adaptación que al final me habita.

2) Con incertidumbre, pero no he dejado de trabajar (en algunos aspectos, incluso más).

3) La situación es muy compleja, sobre todo para las editoriales independientes y las librerías literarias. Son necesarios apoyos muy concretos al sector, si no muchos quedaremos en el camino.

4) Nosotros tenemos seis novedades que duermen en el almacén de nuestra distribuidora, en espera de que que la situación se normalice.’La voz de lo que fuimos’, de Juan Laborda; ‘Atrapadores de polvo’, de Lucie Faulerová; ‘Guernica’, de Liliana Díaz Mindurry; y ‘Que nadie muera sin amar el mar’, de María Luisa Balaguer –estos de Huso–. Y ‘Augusto Bournonville. Historia de una tradición’, de Ioshinobu Navarro Sanler; y ‘Diálogos con la danza’, de Alicia Alonso –de Ediciones cumbres–. Tuvimos que cancelar dos presentaciones para las cuales ya habíamos cursado invitaciones. Esta situación debe de ser la de muchos. ¿Y cómo soportarán las librerías la avalancha de novedades cuando sea posible la distribución? Habrá víctimas. Será inevitable.

5) Necesarias serán. Rentables, me temo que no.

RUTH LLOPIS (ANANTES | SEVILLA)

1) Un nuevo palo al sector. Por la fecha, ya teníamos inversiones de cara a la primavera que han supuesto más gastos extras e ingresos escasos.

2) Echando imaginación. Nos tenemos que volver a inventar para que todo siga igual.

3) Con esperanza, si no ya hubiese cerrado (je, je). Esta situación nos ha dado tiempo, y espero que la gente tome conciencia crítica de la situación y la aproveche en el futuro. Creo que se debería fomentar, desde las istancias educativas, el fomento de la lectura contemporánea y de autores próximos. Eso hará que el hecho de escribir/leer sea algo real al alcance de todos.

4) Teníamos muchas expectativas en ‘Diario de cabotaje’, de Rafael García Maldonado, que ha tenido una gran acogida de crítica, y ‘Casi todas mis letras del cante’, que se había planificado presentar con cantaores que interpretarían esas letras. Esos eventos no van a poder hacerse, de momento.

Además, siendo sevillanos, teníamos ‘Rimas’, una reedición prologada por una de las mayores expertas en Bécquer, Pilar Alcalá, que era nuestro pequeño homenaje en el año del 150 aniversario de la muerte del poeta.

5) Por definición, esas normas nunca pueden ser rentables. Nos ayudarán a paliar un poco la situación, porque sin ellas no habrá ventas. Todo dependerá de la comunidad científica y del tiempo en encontrar vacunas o tratamiento. Si la gente pierde las buenas costumbres sanitarias, habrá recaídas, y, si tiene miedo, no irá a los eventos. Es un equilibrio difícil, pero en este sector estamos acostumbrados a adaptarnos a lo que venga.

Lectora anónima durante la gripe española de 1918.

Merche Medina

Dani Cardona: «Me hubiera encantado nacer optimista»

#MAKMAMúsica #MAKMAEntrevistas | Dani Cardona (músico, productor, escritor y artista plástico)
Lunes 25 de mayo de 2020

Quizás porque en ese cuerpo delgado y ágil no cabe mucho ego, tal vez porque mirar tan azul y reconocerse desde la ironía da pie a que su personalidad asome lúcida entre resquicios de talento, autenticidad y preste más atención a estéticas razones. El nombre de Dani Cardona aparece en muchísimos de los discos que se han editado en nuestra ciudad en las últimas décadas, su trabajo exquisito en el estudio de grabación es siempre valorado por las bandas, pero no lleva bien los halagos. Cuando se habla mucho de él coge su moto y se va.

Dani Cardona durante un concierto de Desguace Café en 16 Toneladas. Fotografía de Susana Sánchez Marfil.

Estudió Bellas Artes, es músico –ha formado parte de grupos ya míticos como Los Flacos, Doctor Divago o Una Sonrisa Terrible–, productor, artista plástico y desde hace unos años escribe relatos en los que cuenta retazos de infancia, andanzas de juventud roquera, pasajes sorprendentes en los que a veces la casualidad o el destino juegan bazas inesperadas en garitos nocturnos, locales de ensayo, estudios de pintura, sótanos y escenarios.

¿Cómo estás llevando este tiempo de confinamiento, Dani?

Pues, en general, es el tiempo el que me ha llevado a mí. Yo he sido obediente y me he quedado quieto, pero a él no le ha dado por ahí. Tiene muy mala idea.

La última vez que la vida te hizo parar y quedarte en casa unos meses escribiste el libro ‘Fractura de tibia y peroné’. ¿Saldrá una nueva publicación de este enclaustramiento?

El libro está en marcha, lo estaba antes del encierro, ahora lo complicado es reunir fuerzas para promocionarlo –una vez más– por un circuito independiente (y angosto). Mi único modo de promoción siempre han sido pequeñas fiestas. Tengo que inventar algo nuevo. Además, no sé en qué fase permitirán sonreír y firmar libros a la vez.

Además de escribir, eres músico, eres artista plástico… Tú lo tienes más fácil para soportar la monotonía de los días.

Pues no creas, primero porque la monotonía no me disgusta. Y no soy un tío muy prolífico; a veces, el sentido de culpa de no estar haciendo nada no me deja hacer nada; no sé cómo lo llevarán otros, pero no ha sido un ambiente favorable para mí. Aun así, lo he peleado.

¿Qué has descubierto de bueno durante estos meses tan distintos?

Durante casi dos meses he estado casi convencido de que el mundo podía cambiar (para bien); que las personas seríamos capaces de sacudirnos la rabia que veníamos arrastrando y empujaríamos, a partir de ahora, en la misma dirección. Pero esta idea se va desintegrando conforme las fases avanzan hacia la normalidad.

También he descubierto libros en mi estantería que no sabía que tenía y que me han encantado. Ah, y he descubierto que tenía vecinos en la puerta de enfrente de mi rellano –¡los descubrí un día por el balcón!–.

¿Qué te da más miedo de lo que nos espera?

Precisamente que tengamos miedo unos de otros. Y tener miedo a la enfermedad. Vivir con miedo.

¿Sacaremos algún aprendizaje o todo seguirá igual?

Me hubiera encantado nacer optimista (son un tipo de personas a las que envidio terriblemente).

Dibujo de Dani Cardona. Fotografía cortesía del autor.

¿Por qué en tus dibujos y en tus cuadros aparecen tantos aviones?

Pues, en primer lugar, tengo que confesar que tengo muchísimo vértigo, y que en las pocas ocasiones en que he subido en avión lo he pasado fatal… Mi hobby es el patinaje artístico sobre ruedas. Lo descubrí gracias a mi hija –tarde…, me hubiera encantado patinar en serio–. En el parque donde practico, observo, casi a diario, enormes atardeceres, como los de los grandes cuadros del Museo del Prado, pero atravesados por líneas de aviones que los convierten en arte pop. Me hacen pensar… Sé que es una extraña relación, pero los aviones tienen que ver con el patinaje artístico.

Y te parecerá una locura, pero después del confinamiento, patinar tiene algo de diferente, y me desconcertaba no saber el qué. Y gracias a tu pregunta lo he descubierto: ¡no hay aviones!

Formas parte de las bandas Desguace Café y Ramonets. Este parón os afecta muchísimo porque aún tardaréis en subiros a un escenario. ¿Cómo lo sobrelleváis?

Antes de la gran movida, con Ramonets, aparte de los ensayos, todas las semanas nos reuníamos al menos una vez para intentar gestar ideas nuevas, proponer acciones o directrices de trabajo. Desde que estamos confinados hemos tenido ¡una reunión diaria! a través de videoconferencia. No puedo más. No los aguanto. Espero que todo vuelva pronto a la antigua normalidad.

Por otro lado, estoy aprovechando el encierro para aprender a tocar la batería –con carácter retroactivo– en el colchón de la cama. No se puede ser más incoherente; ahora entiendo el porqué de mi desordenada carrera artística. En cualquier caso, tengo una idea para que vuelvan los conciertos: aforos a tope, pero con entrada solo permitida a los que ya hayan pasado por la enfermedad (espero que Simón lo vea tan claro como yo). Si no funciona, la cosa está malita.

Desguace Café es mi proyecto más personal. Eso se dice siempre de los proyectos que no dan dinero. En ese sentido es muy muy personal. Y lo cierto es que hace tiempo que no sacamos a pasear las chaquetas, sobre todo porque nuestro otro proyecto, Ramonets, ha tenido mucha actividad (Roberto –el guitarrista– y yo estamos en los dos proyectos). Isa Terrible ha estado también a tope con la carrera de Bellas Artes. Con la nueva normalidad, los espectáculos de poco aforo parece que tendrán más sentido. Una vez vino una sola persona a vernos, o sea que yo creo que lo vamos a petar. No, ahora en serio, quizás sea un buen momento para ese tipo de propuestas, así que…, ¡a ensayar!

Años 80. Dani Cardona en la puerta del mítico Gasolinera. Fotografía cortesía del autor.

Hace un tiempo, después de más de 20 años grabando y produciendo a infinidad de grupos, decidiste cerrar tu estudio. ¿Echas de menos bajar al sótano, pasar horas escuchando y trabajando en las creaciones de otros músicos?

Lo cierto es que tengo sentimientos encontrados. Después de dos décadas en el estudio había muchas cosas que también empezaban a pesarme. Todo negocio que dependa de un alquiler tiene una parte de esclavitud. Ahora lo estaría pasando muy mal. Además, creo que no supe adaptarme, y los nuevos tiempos me pasaron por encima. La tecnología, los nuevos métodos de grabación…, todo eso me viene un poco grande. Para mí, grabar era un trabajo casi artesanal, preciosista y, en ese sentido, no sé si quiero estar al día. Te contaré una anécdota para que entiendas mi postura: cuando era jovencito, en casa de un amigo, este le preguntó a su padre “¿Papá, cuándo vamos a tener video (se refería al moderno VHS)?”, a lo que su padre le respondió “¿Qué te crees, que yo no lo quiero? Estoy esperando a que lo perfeccionen”. Pues el caso es que yo también he decidido esperar a que todo mejore… Aunque me temo que mi amigo se quedó sin video.

Por otro lado, echo muchísimo de menos estar implicado en el proceso de creación de tantas cosas interesantes. La ilusión con la que alguien entra en un estudio de grabación es una energía brutal, adictiva.

A través de las páginas de tus libros llegan vivencias, relatos, anécdotas de la València underground de los ochenta, de los noventa… Pasaban tantas cosas y se cuentan tan poco. Nuestra ciudad vive ajena, muchas veces, a una historia reciente plagada de nombres imprescindibles, de grupos y sonidos interesantes. ¿Crees que otros lugares han reivindicado más o mejor su cultura musical más alternativa?

En todas las épocas ocurren cosas interesantes, pero en esa época tuve la sensación de ser testigo del nacimiento de una independencia musical y artística, con sus nuevas normas estéticas e ingenuas formas de funcionar. Yo la viví con mucha intensidad, al igual que vivo mi presente. Pero el ejercicio de recordar me hace más risa. Soy capaz de reírme de mi yo pasado porque es como reírse de otro. De otro que no sea yo, nunca lo haría.

En cuanto a nuestra ciudad, creo que València ha sido muchas veces víctima de su extrema modernidad. Lo moderno suele existir a costa del rechazo al pasado reciente, y aquí hemos pecado un poco de reivindicar lo supermoderno riéndonos de lo moderno, y lo ultramoderno chafando a lo super… Yo tengo que confesar que soy megaultrasupermoderno. Mmm, espera… Ya no.

Dani Cardona en el balcón de su casa durante el confinamiento. Fotografía cortesía del autor.

Marisa Giménez Soler

Distopías de Hollywood: sueños en ‘Fase 0 (y medio)’

#MAKMAOpinión #MAKMACine | Sueños en Fase 0 (y medio)
‘Erase una vez en… Hollywood’ (Tarantino, 2019) y ‘Hollywood’ (Ryan Murphy, 2020)
Viernes 22 de mayo de 2020

Durante todas estas semanas de pandemia global y de confinamiento, resulta tentador analizar esta época y nuestra sociedad aplicando todo lo que hemos aprendido de las innumerables distopías que consumimos en formato televisivo, cinematográfico o literario.

Inevitablemente, en nuestra mente se agolpan imágenes de extrañas enfermedades que transforman a la población en un peligro mortal para sus congéneres, ya sea transformándoles en zombies, hombres lobo o en vampiros anteriores a ‘True Blood’ (2008-2014) y a ‘Crepúsculo’ (2008). Incluso hemos podido ver en las noticias como las calles de Singapur pueden ser controladas y transformadas en ‘Metalhead’, uno de los episodios más inquietantes de la cuarta temporada de ‘Black Mirror’ (2011-actualidad). Todos los sueños anteriores a la COVID-19 se han ido transformando en aquellas pesadillas que nunca imaginábamos poder leer en la prensa ni ver en las noticias, y aún menos en ‘Sálvame’.

Sin embargo, frente a esta visión distópica del mundo –que ya deja de serlo por el mero hecho de haberse convertido en nuestra cotidianeidad–, 2020 también, aún sin pretenderlo, nos está mostrando un portal abierto a presentes alternativos solo con que un pequeño detalle del pasado se hubiera modificado. Frente a la pesadilla real surge un no menos inquietante “What if?” que deja patente el carácter irreconciliable, aunque no incompatible, entre el “gran sueño americano,” presentado y vendido bajo el atractivo envoltorio de la fabrica de sueños hollywoodiense, y unos seres humanos que torpedean unos principios tan básicos y primordiales como deberían ser la coexistencia feliz, la autoaceptación, la importancia de ser diferente. En el presente del mundo desde los balcones, los aplausos también conviven con la policía de los balcones.

Leonardo Di Caprio y Brad Pitt en una escena de ‘Erase una vez en… Hollywood’, de Quentin Tarantino.

El título de ‘Erase una vez en… Hollywood’ (Tarantino, 2019), inevitablemente, remite al mundo de los cuentos infantiles en un desplazamiento hacia un tiempo y un espacio narrativo en el que los personajes van adquiriendo distintas funciones proppianas dependiendo del plano en el que se mueven. La realidad, la ficción, la metaficción y la faction se desarrollan en un tiempo mítico de finales de los años 60, con glamurosas fiestas de Hollywood y los últimos coletazos del movimiento hippie. Los westerns y sus protagonistas, versiones maduras y caducas de un antiguo star system, intentan convivir con las nuevas comedias de Hollywood y sus jóvenes y prometedoras estrellas, del mismo modo que se desdoblan y se convierten en narraciones dentro de la narración. Dentro de este marco temporal de cambio surge, tras los puntos suspensivos, Hollywood, ese espacio mítico e imaginado en el que los sueños se pueden cumplir.

A lo largo de la mayor parte de las casi tres horas de película, el espectador se va moviendo por el mundo onírico de Hollywood en el que ficción y realidad se mezclan. Solo en este estadio de onirismo resulta posible que a Cliff Booth se le pueda confundir, solo dentro de la ficción, con Rick Dalton, el actor de westerns llegado a menos al que doblaba en sus escenas peligrosas. Esta suerte de doppelgänger de ficción se mueve por una ciudad y una industria en la que la ficción se convierte en vecina de Roman Polanski y de Sharon Tate en Cielo Drive, una convivencia entre destinos similar a la de la transformación del set de rodaje de ‘Bounty Law’, interpretada por Rick, en el hogar de la secta de James Manson. Resulta a su vez relevante y revelador que el esperable resultado de la suma de violencia, en la que los elementos aditivos son Manson y Tarantino, demuestra que dos más dos no siempre dan cuatro. La violencia resultante, lejos de convertir la existencia de los personajes en una pesadilla, se transforma en un final abierto en el que sus sueños se pueden cumplir. Sin embargo, el espectador sabe que la historia no fue así, que lo que acaba de presenciar es un final de cuento de hadas, un “y fueron felices y comieron perdices” que hace olvidar que las heroínas de los cuentos nunca tienen una existencia idílica.

La misma fábrica de sueños, aunque esta vez durante la época posterior a la Segunda Guerra Mundial, se convierte en el marco espacial de ‘Hollywood’ (Ryan Murphy, 2020). De nuevo, la ficción y la realidad habitan el mismo espacio: Rock Hudson o Hattie McDaniel conviven con los personajes salidos de la mente de Murphy y, al igual que en ‘Erase una vez… en Hollywood’, se convierten en personajes dentro de juegos metanarrativos y metacinematográficos que comienzan un viaje liberador desde la gasolinera de Ernie West a ‘Dreamland’, esa tierra de sueños que libera sexualmente a mujeres casadas y a hombres gays. En este Hollywood, la historia del suicidio de Peg Entwistle se reescribe para convertirse en un ejercicio de transformación de la mentalidad hostil de los años 40 a la visibilidad de la diferencia, de Peg a Meg solo cambiando una letra. Una ‘M’ permite que Rock Hudson pueda vivir su homosexualidad de manera abierta y convertirse en un icono gay positivo en vez de la primera víctima famosa de sida, con toda la estigmatización que ello conllevaba durante la época de Reagan. Una ‘M’ que permite a Camille Washington abandonar sus papeles de criada sobreactuada y ganar un Óscar como protagonista y convertirse en un espejo en el que muchas otras Camilles racializadas puedan soñar despiertas –y devolver su lugar y su dignidad a actrices como Hattie McDaniel–. Meg sobrevive a la censura y se convierte en un éxito, el éxito de la diversidad racial, de la diversidad de género, de la diversidad afectiva y sexual. De nuevo, como en ‘Erase una vez… en Hollywood’, un “What If?” da como resultado otro final de cuento de hadas tan hermoso como ficticio, en el que Rock Hudson puede interpretar ‘Dreamland’, la primera historia de amor entre hombres.

En un momento histórico como el actual, el futuro que albergaba planes y sueños se ha transformado en un momento incierto y aterrador a la espera de avanzar al menos media décima. La desescalada global que va a permitir esa “nueva normalidad” de la que oímos hablar está lejos de ser ese proceso tan liberador como se esperaba y se anhelaba, ya sea por sufrir el “síndrome de la cabaña” o por experimentar este nuevo espacio público, que se parece al que conocíamos, pero que ya no es el mismo, como si hubiéramos abandonado la habitación de ‘Habitación’ (Lenny Abrahamson, 2015). Frente a este futuro y a un presente que acota nuestros movimientos y nuestras relaciones personales y sociales, resulta inevitable mirar hacia el pasado, mitificarlo, idealizarlo y revivirlo como si realmente hubiéramos sido felices, como si nuestros vecinos de Cielo Drive nos hubieran invitado a su fiesta, como si hubiéramos ocupado la butaca que nos merecíamos, y sentir que ahora se nos ha privado de él. Las viviendas se han convertido en crisálidas de transformación del pasado a un nuevo futuro y, en esta nueva vida en fases, la sociedad puede que salga transformada en mariposa empoderada o, tal vez, siga estando conformada por gusanos soñadores.

Fotograma perteneciente al opening de la serie ‘Hollywood’, de Ryan Murphy.

Eduardo García Agustín

Editoras en tiempos convulsos (I)

#MAKMAEntrevistas | Editoras en tiempos convulsos (I)
Con las editoras Ana Orantes (Kaótica Libros y Lastura Ediciones), Carmen Moreno (Cazadora de Ratas), Charo Fierro (Huerga & Fierro) y Marian Bango (Satori Ediciones)
Miércoles 20 de mayo de 2020

Artistas plásticas, escritoras, editoras, bailarinas, actrices, directoras de arte, comisarias, cineastas, y tantos otras, que, con iniciativa, talento y perseverancia, trabajan diariamente para mantener activo el tejido cultural, a pesar de no ver siempre recompensada su labor por ignominiosos motivos de género, a los que sumar las innumerables casuísticas de sus respectivos sectores.

El pasado domingo 17 de mayo, ‘Día das Letras galegas 2020’, fue una oportuna jornada para revisitar la figura de la escritora, editora y periodista –entre otras y fértiles dedicaciones– Emilia Pardo Bazán (1851-1921), ilustre aristócrata abanderada de los derechos de la mujer, quien encabezaba sus correspondencias y diversas obras con el lema “De bellum lucem” (“La luz en la batalla” o “La luz de la guerra”).

Y conviene conducirse a partir de esta sentencia idealista y motivacional para resaltar el decisivo trabajo de un reducido, aunque contundente, grupo de mujeres que imprimen entusiasmo, lucidez y capacidad de gestión en sus proyectos editoriales, y que aportan conocimiento y destreza en la materialización de los títulos que componen el catálogo de sus sellos.

Mujeres combatientes y carentes de corsés que han convertido las virtudes literarias en senda profesional, cuyo cauce y dinámica presentes se han visto gravemente afectados por las consecuencias sanitarias y económicas de la COVID-19, dibujando un impredecible escenario sobre el que reflexionar a partir de las siguientes cuestiones que les planteamos desde MAKMA.

1) ¿Qué ha supuesto para ti esta inesperada situación de alarma sanitaria y confinamiento?
2) ¿Cómo has afrontado a nivel profesional la presente situación?
3) ¿De qué modo vislumbras con inmediatez y a medio plazo el devenir editorial? ¿Qué cambios, a tu juicio, deberían implementarse?
4) ¿Qué títulos y/o novedades han visto afectadas sus presentaciones durante estos meses?
5) ¿Consideras que serán rentables las normas sanitarias que habrán de implementar ferias y festivales del libro durante el último tercio del año?
6) Otros reflexiones y comentarios.

ANA ORANTES (KAÓTICA LIBROS Y LASTURA EDICIONES | MADRID)

1) Ha supuesto un gran cambio de rutinas diarias; he pasado de estar casi todo el tiempo fuera de casa a no salir de ella. Me ha permitido hacer una vida social mayor con mi comunidad, con la que normalmente, en una ciudad como Madrid, se tiene poco trato. También me estoy comunicando más con familiares y amigos que de forma habitual. He reflexionado mucho más sobre mi vida personal y profesional, lo que me ha empujado a realizar cambios que quizá en otro momento no me hubiera atrevido a llevar a cabo. Lo peor está siendo no poder ver a mis familiares y amigos, que, por suerte, están todos bien. Este aislamiento físico me ha llevado a pensar más en los demás y a repensarme. Me agarro a eso y a que soy afortunada por poder trabajar en lo que me gusta. Además, puedo dar paseos todos los días con mi perra –ella siempre me salva del caos–.

2) Comencé la cuarentena trabajando para una editorial en la que he puesto todo mi esfuerzo durante más de dos años y empezando mi propio proyecto de edición. Ahora trabajo para otra editorial distinta, Lastura Ediciones, y continúo con más ganas que nunca en Kaótica Libros. Como comentaba antes, me he atrevido a realizar cambios y, sin saltar de sector, me he embarcado en estos dos proyectos en los que creo realmente. Lastura ya es una editorial sólida en la que espero poder aportar cosas buenas y de la que voy a aprender muchísimo junto a Lidia López Miguel; y Kaótica Libros, que nació en enero de 2020, ha surgido del mismo caos y en el caos. Nunca me imaginé que de tal forma, pero, a pesar de los miedos y de las especiales complicaciones que está sufriendo el mundo del libro, siento que Kaótica tendrá futuro. Soy afortunada porque a este proyecto personal que llevo años imaginando han querido sumarse con su apoyo las editoras Lidia López Miguel y Sofía Sánchez.

3) El confinamiento para muchos está siendo un periodo de incertidumbre al tener que paralizar la actividad normal. Ahora mismo, con la reapertura de las librerías y todas las estrategias de venta online que han surgido, parece que vuelve a haber movimiento, pero tenemos que ser conscientes de que va a ser mínimo en comparación a lo que son estos meses otros años, en los que realizamos ferias y eventos que nos aportan las mayores ventas del año. Todos queremos que nuestros libros estén disponibles, vamos cargados de novedades, pero tampoco podemos colapsar el mercado.

Deberíamos reflexionar sobre el ritmo que mantenemos en general y, en particular, sobre el ritmo de publicación. A medio plazo, espero que la situación de salud pública haya mejorado y podamos volver a hacer presentaciones y actividades, aunque sean de aforo limitado y con precauciones. Lo que ayudaría de verdad al sector de la cultura y en especial al del libro (siempre el más perjudicado), es que vuelva a haber subvenciones para bibliotecas e instituciones así como protección y facilidades para las editoriales y librerías independientes, tanto para el negocio físico como para el digital. Es necesario crear alianzas entre libreros y editores y, hasta que nos sea posible, volver a dialogar cara a cara de nuestros libros, potenciar la venta online y los eventos virtuales.

4) Desde Lastura Ediciones hemos mantenido el calendario de publicaciones, pero sí hemos tenido que cancelar muchas presentaciones. Estamos realizándolas online y hemos lanzado una propuesta, ‘Al habla con la editora’, a través de los directos de Instagram. En Kaótica Libros hemos aplazado el lanzamiento de las novedades y la presentación oficial de la editorial, que esperamos poder hacerla pronto. La primera novedad va a ver la luz el mes que viene; se trata del libro ‘Manifiesto Cíborg’, de Donna Haraway, dentro de nuestra colección de ensayos ‘Teorías del caos’, un libro de cabecera que define totalmente los cuatro pilares en lo que se basa la editorial: feminismo, ecología, teorías queer y transhumanización ética. Próximamente, también publicaremos ‘El hilo de Ariadna. Las mujeres y lo femenino en la salida del laberinto’, de Manuel Ángel Vázquez Medel.

5) Para ferias y festivales independientes sí lo veo viable, pero lo veo complicado para las ferias del libro más grandes en las que se invierte más dinero y las ventas se realizan por la cantidad de público constante que acude a ellas. Va a ser difícil llegar a tener ganancias con un aforo controlado, manteniendo las distancias, teniendo que desinfectar las casetas… Pensar en una feria en la que no puedes abrazar a tus compañeros, autores, amigos y clientes se hace realmente extraño.

6) Fuerza a todos para continuar en este caos, de las crisis siempre emergen nuevas oportunidades.

CARMEN MORENO (CAZADOR DE RATAS | CÁDIZ)

1) Creo que, como a todo el mundo, un momento de desconcierto brutal que continúa, porque nadie ha dicho que esto haya acabado, solo que ha mejorado. No creo que vayan a retomarse ni ferias ni eventos literarios (ojalá me equivoque) y eso hace que todo lo que habíamos planeado para este año se haya ido al garete. En cuanto a lo de no salir, me da bastante igual. La vida del editor y del escritor es muy solitaria. Se sale poco en general, así que sin demasiados cambios. Lo peor es la incertidumbre, pero una editorial pequeña siempre vive en ella.

2) Ya te digo, intentando hacer muchos cambios dentro de la editorial y proyectando diferentes cosas para intentar salir adelante. Lo cierto es que la primera decisión fue dejar de imprimir todo lo que no fuera imprescindible. Los autores/as lo han entendido, pero eso no hace que te quede un regusto amargo por ellos y por ti.

3) Es complicado. Ya se ha dado un paso importante, establecer el IVA del libro electrónico en el 4%, era algo necesario. Por lo demás, no me gustaría estar en el pellejo de nadie del Gobierno en este momento. En Andalucía, tanto PP como Vox tienen una clara política de menosprecio al libro; de hecho, el Centro Andaluz de las Letras sigue sin tener quien lo dirija después del despido de Juan José Téllez.

Cuando el sector del automóvil está en crisis, los Gobiernos ha puesto en marcha innumerables campañas de ayudas. Cuando la banca estuvo al borde de la quiebra por (vamos a llamarlo) «mala praxis», nos obligaron a pagar sus deudas y a que arrimáramos el hombro para sacar a entidades que no se conocen por sacar al ser humano del hoyo en el que ellas solitas se habían metido. Lo menos que podemos esperar en el sector es que se nos ayude, pero ya te digo que en Cádiz, por ejemplo, las ayudas van a ser retransmitidas por Facebook, así que, o eres seguidora del partido en el poder, o te vas a enterar de poco. Bueno, también se lo comentan a algún medio escrito que casi nadie lee.

4) Uf. Más de 15 títulos. Títulos que o salieron en marzo, con lo cual se tuvo que cancelar todo, o algunos otros que deberían haber salido en abril o mayo y no van a salir porque ¿para qué? No hemos querido estarnos quietas, pero, desde luego, no podemos asumir ahora gastos de libros que no se pueden promocionar. Los libros que sacamos: ‘Diario de Dimas’, de Pepe Maestro (juvenil), ‘Todo forma parte del plan’, de Marisa Adal, ‘Impías’, de Carmen Moreno, ‘El saludo de las brujas’, de Emília Pardo Bazán, ‘Hija de las sombras’, de Felicidad Martínez.

5) No. De hecho, ya hay muchas ferias que han comunicado que se cancelan definitivamente. Además, ¿cómo vas a mantener dos metros de distancia de seguridad en un stand? Es imposible. ¿Cómo consigues controlar el aforo en grandes recintos o en parques como El Retiro. Pensemos que llega el verano, sí, pero que las autoridades ya han dicho que hay que estar preparados porque este virus se activa con el frío. Y lo más importante, ¿merece la pena poner en riesgo la vida de los lectores por vender? Creo que hasta que esto no haya sido controlado –y eso solo pasará cuando haya vacunas para todos– no vamos a poder ponernos en marcha.

6) Hay que ser cuidadosos, pero no hay que tirar la toalla.

CHARO FIERRO (HUERGA & FIERRO EDITORES | MADRID)

1) Parón, reflexión, saneamiento y priorización de proyectos para beneficio de las colecciones y la continuidad del sello Huerga & Fierro.

2) Creo que la respuesta ya la he dado en la primera pregunta. Pero si hablamos de cómo afronto esta situación, diría que intentando tener la suficiente calma para no precipitarme en decisiones que puedan perjudicar nuestra trayectoria y a nuestrxs autorxs.

3) Junto con mi compañero, llevo 40 años dando identidad propia al sello H & F. Somos un sello independiente que siempre hemos resistido a los múltiples envites y retos que el mercado ha ido imponiendo. Los cambios más significativos serán los que a partir de ahora nos inponga la situación acontecida: fomentar más las estrategias comerciales y de promoción por vía redes sociales e implantación tecnológica.

4) A finales de 2019 inauguramos una nueva colección –’Rayo Azul Poesía–, dirigida por Oscar Ayala y Enrique Villagrasa; arrancamos con seis títulos: ‘Dije Luz’, de Mar Benegas, ‘Placeres y Mentiras’, de Mercedes Escolano, ‘Después’, de Isabel Bono, ‘Pavesas y Lar’, de José A. Hernández, ‘En este momento que llamamos lugar’, de Juan A. Tello, y ‘Vikinga’, de Isabel Tejada Balsas. Justo en el mes de marzo, unos días antes del confinamiento, llegaron de imprenta 7 títulos más: ‘Aquí y Ahora’, de José M. Lucía Mejías, ‘Trilogía de las Sombras’, de Enrique Falcón, ‘Ciclo del 9’, de Raúl Herrero, ‘El aliento del Klai’, de Alejandro Céspedes, ‘La llama inversa’, de BeatrizRrusso, ‘Que llueva siempre’, de Luis Miguel Rabanal, y ‘Lo que dejamos fuera’, de Regina Salcedo’. En total, 13 títulos que en todas y cada una de las ferias y eventos hubieran sido la novedad tanto como nacimiento de la colección así como de cada título individual. También otras novedades de poesía, como ‘Habitada por Palabras’, de Rocío Rojas-Marcos, ‘Lo que pudo haber sido’, de Itziar Mínguez, ‘Pastos de invierno’, de Isaac Alonso, etc., se han visto afectadas en los distintos eventos y ferias que estaban programadas sus participaciones.

5) Rentables, no; necesarias, sí. Ahora bien, creo que si en los supermercados, centros comerciales y otros establecimientos, la gente entra, elige el producto, lo toca…, y en las cajas se aglomera la gente, en ferias y librerías no tendríamos que estar tan limitados a la hora de poder abrir y recibir a los lectores; estoy convencida que en ellas se cumplirán los mismos protocolos que en los locales que he mencionado y con mucha más garantía, seguridad e higiene.

6) Considero que el libro es también ALIMENTO de PRIMERA NECESIDAD.

MARIAN BANGO (SATORI EDICIONES | GIJÓN)

1) Por un lado, una gran preocupación debido a la situación de extrema gravedad a nivel sanitario y de suma tristeza por la pérdida de vidas de tantas personas. La preocupación se extiende también al futuro, pues afrontaremos en el muy corto plazo una gran incertidumbre económica en todo el país. A nivel personal, he de confesar que el confinamiento me ha ayudado a desconectarme de una rutina laboral demasiado intensa y de unas dinámicas de trabajo demasiado autoexigentes, así que me he permitido reconectar conmigo misma y disfrutar de lecturas que tenía pendientes y que nada tenían que ver con mi trabajo.

2) La idea principal que me he autoimpuesto es la de no proyectar un futuro apocalíptico ante nosotros. Comenzar poco a poco, valorando la situación que se abre ante nosotros a cada momento y buscar en ella, sino los aspectos positivos, al menos los escenarios más realistas.

3) Ojalá lo tuviera claro, pero no creo estar en posición de aventurar qué nos deparará todo esto al sector editorial. La cancelación de Sant Jordi y la FdL de Madrid, por ejemplo, supone un durísimo golpe, pero quizá se pueda amortiguar en cierto modo con las nuevas fechas que se han propuesto (julio y octubre, respectivamente). Me preocupan especialmente las librerías, cuya situación antes de la COVID-19 no era especialmente buena. Quizá deberían de implementarse medidas de apoyo a los pequeños libreros, ayudas al alquiler de sus negocios, por ejemplo.

4) Lo cierto es que habíamos realizado una apuesta muy fuerte para el primer cuatrimestre de este año que se ha visto perjudicada por toda esta situación. Han quedado en suspenso la presentación de algunos libros y mangas que constituían nuestra apuesta principal del cuatrimestre y que apenas disfrutaron de una semana en librerías antes de que se decretase el estado de alarma.

5) Creo que la situación actual es tan volátil que se me antoja difícil aventurar una respuesta. Puede surgir un repunte de contagios en cualquier momento. También hay que tener en cuenta que el miedo al contagio ha enraizado en muchas personas que, muy seguramente, no querrán acudir a actos con demasiada gente. En este contexto, y muy especialmente para editoriales periféricas como nosotros, acudir a una feria –que supone gastos de participación, desplazamiento y alojamiento y manutención considerables– implica tener la seguridad de obtener un mínimo de rentabilidad. Cosa que a día de hoy me parece algo muy lejano.

‘Fahrenheit 451’ (1966), de François Truffaut.

Merche Medina

Confinado con Montaigne

Confinamiento Covid19
Avalanchas, pensamientos, reflexiones

Puestos a tanta estadística, sería interesante conocer el porcentaje de personas que han optado por la higiene existencial durante el confinamiento. Práctica cuyo primer ejercicio habría consistido en acordonarse alejado del dispositivo móvil frente a los envíos tóxicos de whatsApp, y permitir que fluyera la llamada interior. Esa llamada que podría convertir el aislamiento en una experiencia purificadora, depurativa y sanadora, y que con toda seguridad podría contribuir a dar salida a ciertas preguntas, emprender iniciativas, y ayudar a superar lo que vendrá a continuación de este encierro. Que no se antoja poca cosa.

En el año 1571, Michel de Montaigne decidió encerrarse voluntariamente en su castillo y aislarse de la vida pública para meditar y escribir sus reflexiones y pensamientos sin ser consciente que estaba creando un nuevo género literario: El Ensayo, consiguiendo con su obra precisamente titulada así,  Los Ensayos, una recopilación de textos atemporalmente actuales que conectan con el lector a modo de consejero silencioso con el que meditar.

Recogida desde el segundo piso de su atalaya, la obra de Montaigne va abordando cuestiones esenciales como la amistad, la desigualdad, la incertidumbre, los hijos, la vanidad, la experiencia, o los libros, poniendo el foco en una realidad que no ha variado: la insignificancia y soberbia del ser humano que se cree superior a todo lo demás.

Mascarillas, no, mascarillas, sí. El dibujo es de Carlos Domingo. Foto: MAKMA.

Entre sus reflexiones, plantea poder superar esa soberbia, ensalzando la prudencia o la templanza como valores, y considerando la vida como un devenir continuo y susceptible a la evolución, no a permanecer inamovible, extremista o fanático aferrado a un punto.

De adolescente, Montaigne, asiste al horrendo espectáculo de la muerte, viendo a personas descuartizadas,  ahorcadas, decapitadas, o empaladas a causa de enfrentamientos, y vive la masacre de San Bartolomé (1572) en la que 8.000 personas murieron en plena guerra de religión de Francia. Estas experiencias que sin duda debieron marcarle, le reafirman como mediador en muchos asuntos delicados que desde su experiencia como alcalde de Burdeos demostraría con un liderazgo prudente y de temple siempre teniendo como precepto evitar que situaciones tan horrendas se repitieran una y otra vez.

Para la redacción de Los ensayos se le percibe a menudo arrollado por la energía de sus propios pensamientos. No es poca cosa pasar tantas inquietudes a papel, puesto que debían sobrevenirle como las avalanchas de preocupaciones que sepultan a cualquier ciudadano estos días en los que brotan tan intensamente que resulta casi imposible llevarlas a la literatura. Sus escritos, como nuestros pensamientos durante este confinamiento, -cuando la impotencia hace hervir la sangre- no tienen más orden que el fluir acelerado de las ideas, que a veces parecen no tener conexión pero la tienen, en el caso de Montaigne, salta de cita en cita literaria, apoyándose principalmente en sus autores favoritos, Séneca, Plutarco y Virgilio.  Para nosotros,  el salto de las ideas gira en torno al rol protector. Queremos encauzar la situación y abastecer las primeras necesidades, sin dejar de lado los proyectos vitales, empleo y sustento, y afrontarlos manteniendo a salvo la propia independencia en una sociedad cada vez más sujeta a los conceptos ‘productividad’ e ‘inmediatez’ frente al concepto ‘humanidad’.

En el libro II, capítulo XXI titulado Contra la holgazanería, Montaigne reflexiona con una referencia al Emperador Vespasiano que aquejado por la enfermedad que le mantiene en lecho de muerte, no deja de interesarse por el Imperio y despacha constantemente asuntos graves, hasta el punto que su médico le riñe porque con ello daña a su salud, a lo que Vespasiano contesta “Un emperador debe morir de pie”. Y continúa Montaigne en este capítulo, poniendo como ejemplo a Adriano, emperador que utilizó la misma frase en situación similar.

“Nada puede disuadir de manera tan justa, -continúa el texto de Montaigne- al súbdito de esforzarse y arriesgarse al servicio de su príncipe, para ver mientras tanto que él, haraganea en blandas y vanas ocupaciones, ni de atender a su conservación, como ver que se despreocupa por entero de la nuestra” […]

Aquí y ahora, las reflexiones fruto del confinamiento orientan el foco a nuestros emperadores-gobernantes, y más que gestos y promesas, se espera de ellos nobleza y esfuerzo para entenderse. La ciudadanía, llegado el punto de la solidaridad ha confirmado su valía una vez más. Solidaridad de la que hacen gala los sectores culturales de cualquier disciplina, que siempre cuenta entre sus filas a los primeros lanceros y poetas gladiadores en las trinchera de las buenas causas. Entre ellas, mantener entretenidos a muchos con sus actividades virtuales durante el encierro. Pero esto no es suficiente por parte de los protagonistas del sector cultural para reivindicar la valía de lo vocacional. Toca remar una vez más. Reinventarse nuevamente para remontar, una vez más.

Mascarillas no, mascarillas, sí. Dibujo de Carlos Domingo. Foto: MAKMA

En el libro I, capítulo XX, titulado La fuerza de la imaginación, Montaigne escribe […] “Ocurrido o no, en Roma o en París, a Juan o a Pedro, sigue siendo un aspecto de la capacidad humana, de la cual, el relato me advierte útilmente. Lo veo y aprovecho igualmente tanto si es una sombra como si tiene cuerpo. Y de las diferentes lecturas que con frecuencia admiten las historias, elijo utilizar la más singular y memorable. Hay autores cuyo fin es decir lo que acontece. El mío, si supiera alcanzarlo, sería hablar de lo que puede acontecer” […]

Y mañana, lo que puede acontecer será lo que seamos capaces de imaginar y hacer. Llegado el momento de echar mano de otras estadísticas, aunque atiborrados de ellas,  somos un país solidario, el de mayor número de donantes, y en cuanto a expectativa de vida somos los más longevos del mundo. Luchemos por lo que imaginamos que puede acontecer.  Hemos pasado de ser una nación de emigrantes, a no encontrar mano de obra en las labores agrícolas para la recolección de cosechas.

¿Qué harán nuestros hijos en el futuro si les permitimos dejar perder cosechas en lugar de levantar la mano prestos a recolectar las de todos aquellos que han sido nuestra despensa este tiempo?

¿Cómo permanecer libres?

¿Hacia dónde vamos?

Las cigüeñas han vuelto a anidar cerca de las ciudades.

Se vuelven a ver vencejos sobrevolando la urbe.

Vicente Chambó

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMAPantallas #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI)
13 de mayo de 2020

Erigido en título imprescindible del ensayismo de entreguerras y –por su prevalente presencia en el orbe literario del pasado y del presente siglo– pieza fundamental de la literatura filosófica (que no ficción filosófica) contemporánea, ‘Elogio de la sombra’, del escritor japonés Junichiro Tanizaki (1886-1965), se revela en un deleitoso compenido de reflexiones estéticas en torno de la sombra (in’ei) y su influyente papel en el ámbito consuetudinario de la tradición arquitectónica, escénica, espiritual y costumbrista nipona, progresivamente sometida por la injerencia aséptica y refulgente de las predilecciones occidentales.

De este modo, Tanizaki refrenda la virtud de contemplar la turbiedad de los rudimentos domésticos, los objetos no bruñidos, que dejan de resplandecer, y encomia la pátina del tiempo, el sólido “lustre de las cosas manoseadas”, el shutaku (brillo de manos) –”la elegancia es roñosa (…) esa forma de elegancia que tanto nos gusta lleva en sí algo en cierta medida sucio, poco higiénico. Frente a los occidentales, dispuestos siempre a exponer a la luz la mugre y eliminarla de raíz, los orientales la atesoramos, la idealizamos en sí misma (…) y la fatalidad nos lleva a amar las cosas que portan esa mugre humana”–.

Quizás por ello, sumidos en un horizonte antiséptico y desinsectante, resulte tan tentador proceder con un desnortado inquirimiento de la belleza entre los acicalados fangales que configuran el envés de todos los dioramas.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LI) | Domingo 3 de mayo 2020

“Nunca un reportaje sobre un acontecimiento cualquiera en un periódico cualquiera causará tanto impacto como una película. Las catástrofes sólo les ocurren a los otros, a gente que uno no conoce. Una pantalla hace entrar en contacto inmediatamente con el asesino, con su víctima, por la que uno pasa miedo, ya que se ha convertido en alguien a ojos de esa persona. Accidentes de automóvil hay miles todos los días. Si su hermano es la víctima, entonces comienza a interesarle. Un héroe de cine debe convertirse en nuestro hermano o en un nuestro enemigo si la película está conseguida” (Alfred Hitchcock).

Así que para aquellos que, por fortuna, observamos, desde la aséptica afectación domiciliaria, el acontecer epidémico transmutado en abúlica estadística, deba seguir siendo la ficción la que refugie nuestros esterilizados y narcisistas desasosiegos, antes o después de asomarnos, acrofóbicos, a la desinfectada sustantividad.

Quinta parte de mi memorando/dietario para MAKMA incoado desde la primera jornada de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LII) | Lunes 4 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣2️⃣..(Alice) –“Mira”.(Karl) –“¿Cuáles son los síntomas?”.(Alice) –“No es que se conviertan en zombis. Creo que los infectados cambian de manera imperceptible. Se sienten felices, pero no es el tipo de felicidad que queríamos crear. Las consecuencias podrían ser desastrosas”.(Karl) –“¿Sí?”.(Alice) –“¿No sería terrible que la gente perdiera sus sentimientos auténticos y solo fingiera ser como antes, pero no lo fuera porque no le importa nadie excepto una planta?”.(Karl) –“Mientras sean felices”..Lucubrar en torno de los confines éticos de la ciencia. Acreditar la venturosa dicha sintética como utilitarismo teleológico que extingue las aflicciones, el suplicio, la existencia. Edificar un páramo objetivo de bienestar ecuménico..🎥 'Little Joe' (2019), de Jessica Hausner..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #LittleJoe #JessicaHausner #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Lundi 4 mai 2020

(Alice) –“Mira”.
(Karl) –“¿Cuáles son los síntomas?”.
(Alice) –“No es que se conviertan en zombis. Creo que los infectados cambian de manera imperceptible. Se sienten felices, pero no es el tipo de felicidad que queríamos crear. Las consecuencias podrían ser desastrosas”.
(Karl) –“¿Sí?”.
(Alice) –“¿No sería terrible que la gente perdiera sus sentimientos auténticos y solo fingiera ser como antes, pero no lo fuera porque no le importa nadie excepto una planta?”.
(Karl) –“Mientras sean felices”.

Lucubrar en torno de los confines éticos de la ciencia. Acreditar la venturosa dicha sintética como utilitarismo teleológico que extingue las aflicciones, el suplicio, la existencia. Edificar un páramo objetivo de bienestar ecuménico.

‘Little Joe’ (2019), de Jessica Hausner.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIII) | Martes 5 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣3️⃣..🗣️ –“Dicen que ese oscuro poder nos matiene encerrados en un espejismo que nos hace creer que existimos de verdad… Pero ya nadie recuerda nada”..Respirar la etiología poblense de los matorrales del sur, arbustal montano henchido de mártires, limosnas y misticismo..🎥 'Los páramos' (2019), de Jaime Puertas..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #LosPáramos #JaimePuertas #DAFilmFestival #Filmin #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 5 mai 2020

–“Dicen que ese oscuro poder nos matiene encerrados en un espejismo que nos hace creer que existimos de verdad… Pero ya nadie recuerda nada”.

Respirar la etiología poblense de los matorrales del sur, arbustal montano henchido de mártires, limosnas y misticismo.

‘Los páramos’ (2019), de Jaime Puertas.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIV) | Miércoles 6 de mayo 2020

“Apoyados en las barras, mirando el prodigioso manantial del agua y la frasca del mollate, nos hemos confesado muchas veces con el tabernero. (…) Siempre decíamos en las redacciones que la noticia estaba en los bares, pero los bares fueron algo más para los que llegábamos con gazuza. Fueron el cuarto de estar, la oficina de colocación, el sitio donde ligar y dar sablazos (…). Solo quedan los espectros” (Raúl del Pozo | ‘Las barras’).

Tornar con diligencia a los enmudecidos bares, las cantinas, el mesón vernáculo y la tasca regional; regresar, asépticos, a los silenciados cafés de cacofonías vespertinas, la cervecería uniformada de gambas y gabardinas de domingo, el enmoquetado pub y el ambigú…

‘El último pistolero’, de Raúl del Pozo (Círculo de Tiza, 2017).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LV) | Jueves 7 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣5️⃣.–“Futaki parece estar preocupado por algo. Temprano, por la mañana, asustado, miraba por la ventana… Futaki está aterrorizado, tiene miedo de morir”..Elefantiásica crónica del ocaso, encenagada de reses, cigarrales y llanuras panónicas. Tango satánico de compases postreros, alegorías y ebridades..🎥 'Sátántangó' (1994), de Béla Tarr..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #Sátántangó #BélaTarr #DAFilmFestival #Filmin #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Jeudi 7 mai 2020

–“Futaki parece estar preocupado por algo. Temprano, por la mañana, asustado, miraba por la ventana… Futaki está aterrorizado, tiene miedo de morir”.

Elefantiásica crónica del ocaso, encenagada de reses, cigarrales y llanuras panónicas. Tango satánico de compases postreros, alegorías y ebridades.

‘Sátántangó’ (1994), de Béla Tarr.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVI) | Viernes 8 de mayo 2020

“Iba cruzándose con muy poca gente. La tradicional animación callejera de las noches de Madrid había desaparecido desde el comienzo del asedio franquista. Regía el toque de queda y los vecinos se refugiaban en sus domicilios a la caída del sol” (Javier Valenzuela | ‘Año Nuevo’).

Trazar un perforado mapa de la urbe a retazos de plomo, credenciales y anarquía. Madrid escollera y malecón, espigón machadiano de todas las prosapias, abolengos y linajes.

‘Pólvora, tabaco y cuero’, de Javier Valenzuela (Huso, 2019).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVII) | Sábdo 9 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣7️⃣..✒️ “Si bien todos los caminos llevan a Roma, esos caminos se inician en lugares apartados como Rímini. La primera imagen de 'Roma' muestra a unas campesinas de la Romaña pedaleando con dificultad a través de la nieve. Un mojón de piedra erosionada por las inclemencias del tiempo anuncia: 'Roma 340 km'. En el horizonte se vislumbra claramente un San Marino amenazante. 'Ha escrito desde América', dice una mujer. '¿Y?', se pregunta otra. 'Allí toda la comida la venden en latas'. Y siguen avanzando en las bicicletas hasta desaparecer de la imagen; son las que no consiguieron marcharse”. (John Baxter | 'Una ciudad que se llama así misma eterna: 'Roma')..Recuerdos híbridos, promiscuos y heteróclitos de usanzas eclesiásticas, asfixias de provincias e interiores corrientes. Gran vestíbulo infante de memorias expansivas, turbulentas y ruidosas a las que retornar como una exorbitante impresión de lejanía..📖 'Fellini', de John Baxter (Ediciones B, 1994)..🎥 'Roma' (1972), de Federico Fellini..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #Roma #Fellini #Biografía #LibrosPandémicos #mequedoencasaleyendo #yomequedoencasaleyendo #librosrecomendados #bookstagram

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Samedi 9 mai 2020

“Si bien todos los caminos llevan a Roma, esos caminos se inician en lugares apartados como Rímini. La primera imagen de ‘Roma’ muestra a unas campesinas de la Romaña pedaleando con dificultad a través de la nieve. Un mojón de piedra erosionada por las inclemencias del tiempo anuncia: ‘Roma 340 km’. En el horizonte se vislumbra claramente un San Marino amenazante. ‘Ha escrito desde América’, dice una mujer. ‘¿Y?’, se pregunta otra. ‘Allí toda la comida la venden en latas’. Y siguen avanzando en las bicicletas hasta desaparecer de la imagen; son las que no consiguieron marcharse” (John Baxter | ‘Una ciudad que se llama así misma eterna: ‘Roma’).

Recuerdos híbridos, promiscuos y heteróclitos de usanzas eclesiásticas, asfixias de provincias e interiores corrientes. Gran vestíbulo infante de memorias expansivas, turbulentas y ruidosas a las que retornar con una exorbitante impresión de lejanía.

‘Fellini’, de John Baxter (Ediciones B, 1994).

‘Roma’ (1972), de Federico Fellini.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVIII) | Domingo 10 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣8️⃣..✒️ “Mucho puede cacarearse en favor de las reglas; casi lo mismo que en alabanza de la sociedad civil. Un hombre formado según las reglas jamás producirá nada absurdo y absolutamente malo, así como el que obre con sujeción a las leyes y a la urbanidad nunca puede ser un vecino insoportable ni un gran malvado; sin embargo, y dígase lo que se quiera, toda regla asfixia los verdaderos sentimientos y destruye la verdadera expresión de la naturaleza” ['Las cuitas del joven Werhter' (1774), de Johann Wolfgang von Goethe]..Migrar, expatriarse, huir para oxigenar la coyuntura y converger los infortunios en destierro clausurado y ostracismo..🎥 'Los lobos' (2019), de Samuel Kishi..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #LosLobos #SamuelKishi #DAFilmFestival #Filmin

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Dimanche 10 mai 2020

“Mucho puede cacarearse en favor de las reglas; casi lo mismo que en alabanza de la sociedad civil. Un hombre formado según las reglas jamás producirá nada absurdo y absolutamente malo, así como el que obre con sujeción a las leyes y a la urbanidad nunca puede ser un vecino insoportable ni un gran malvado; sin embargo, y dígase lo que se quiera, toda regla asfixia los verdaderos sentimientos y destruye la verdadera expresión de la naturaleza” [‘Las cuitas del joven Werhter’ (1774), de Johann Wolfgang von Goethe].

Migrar, expatriarse, huir para oxigenar la coyuntura y converger los infortunios en destierro clausurado y ostracismo.

‘Los lobos’ (2019), de Samuel Kishi.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIX) | Lunes 11 de mayo 2020

“No, ya no deambulan por las lóbregas callejas del ‘Barrio Chino’ aquellos tipos de infra-humano pintoresquismo. Ni ‘Marieta enfarinada’, ni ‘el gran Gilbert’, ni ‘la Moños’, ni ‘la Bertini’, ni Ivonne ‘la francesa’… Los tenderetes y puestos al aire libre han desaparecido de allí para siempre. Y los garitos. Y los lupanares. Y las sórdidas tabernas. (…) Por ellas ya no corre ahora la sangre ni lucen las navajas. (…) Allí ahora ya no hay misterio alguno que pueda atraer la trasnochada curiosidad de nadie” (Augusto Parquer).

Fisonomía de apocadas semblanzas por un tiempo de cal nocturna, tahúres y peristas insomnes. Melancolía de camastros y mercados, de pensiones y casas de comidas, folclorismos y absenta portuaria.

‘Historia del Barrio Chino de Barcelona’, de Augusto Parquer (Ediciones Rodegar, 1962).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LX) | Martes 12 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰6️⃣0️⃣..🗣️ (Albert) –“Hola. ¿Estás leyendo otra vez? No es una biblioteca. Lo único que puedes leer aquí es el menú. Estás insultando al chef. Leer provoca indigestión, ¿sabías? No leas en la mesa. Yo acabo de leer unas cosas que ponen los pelos de punta. Allí en el servicio. Es el tipo de cosas que lee la gente, no esto. ¿No te sientes aislado? ¿Esto da dinero? ¿Sabes? Seguro que eres el único hombre que ha leído este libro. Pero fijo que todos los hombres aquí han leído lo que hay en el servicio y eso da que pensar, ¿no crees? Supongo que lees porque no tienes con quién hablar”.Hálito sórdido de urinarios pantagruélicos y sadismo de licores y antropofagia. Profusión de desórdenes y copiosos desafueros, aspavientos y churriguerismos..🎥 'El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante' (1989), de Peter Greenaway. .#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #PeterGreenaway

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 12 mai 2020

(Albert) –“Hola. ¿Estás leyendo otra vez? No es una biblioteca. Lo único que puedes leer aquí es el menú. Estás insultando al chef. Leer provoca indigestión, ¿sabías? No leas en la mesa. Yo acabo de leer unas cosas que ponen los pelos de punta. Allí en el servicio. Es el tipo de cosas que lee la gente, no esto. ¿No te sientes aislado? ¿Esto da dinero? ¿Sabes? Seguro que eres el único hombre que ha leído este libro. Pero fijo que todos los hombres aquí han leído lo que hay en el servicio y eso da que pensar, ¿no crees? Supongo que lees porque no tienes con quién hablar”

Hálito sórdido de urinarios pantagruélicos y sadismo de licores y antropofagia. Profusión de desórdenes y copiosos desafueros, aspavientos y churriguerismos.

‘El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante’ (1989), de Peter Greenaway.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (V)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMAPantallas #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (V)
3 de mayo de 2020

Ciertas egregias efemérides exigen o portan consigo, ineludiblemente, el menester de recapitular para componer un apresurado retrato de aquello que se conmemora –sea un episodio preponderante para el devenir histórico o un recurrrente óbito epiceno de alguna corifea figura de la modernidad–, cuyas facciones deben contener la neurálgicas razones que justifican la remembranza.

Coyunturalmente, la referencia cobra densidad de acontecimiento y este eclosiona uniformado de apéndices ensayísticos y extremidades cinematográficas, lenguajes e instrumentos pintiparados y eficientes con los que granjear el interés de vastas audiencias usufructuarias o exiguos auditorios instruidos, e, incluso, para ejercitar ciertas predilecciones preexistentes o revelar ignotas y florecientes propensiones.

A buen seguro que la evocación que ocupa mi lirondo exordio cobrará categóricas hechuras cronológicas dentro de una década; sin embargo, avecinarse a la ufana y rolliza silueta de Alfred Hitchcock, tras el cuadragésimo aniversario de su fallecimiento, se instituye en justificado motivo para revisitar la que, hasta el momento (y con orfandad de motivos para esperar lo contrario), sea la más fecunda y sugestiva publicación en torno al cineasta: ‘El cine según Hitchcock’ (1966), extensa y monumental conversación con François Truffaut en la que el director británico (con credenciales estadounidenses), entre otras vivificantes aserciones, aventura los siguiente:

“Nunca un reportaje sobre un acontecimiento cualquiera en un periódico cualquiera causará tanto impacto como una película. Las catástrofes sólo les ocurren a los otros, a gente que uno no conoce. Una pantalla hace entrar en contacto inmediatamente con el asesino, con su víctima, por la que uno pasa miedo, ya que se ha convertido en alguien a ojos de esa persona. Accidentes de automóvil hay miles todos los días. Si su hermano es la víctima, entonces comienza a interesarle. Un héroe de cine debe convertirse en nuestro hermano o en un nuestro enemigo si la película está conseguida”.

Así que para aquellos que, por fortuna, observamos, desde la aséptica afectación domiciliaria, el acontecer epidémico transmutado en abúlica estadística, deba seguir siendo la ficción la que refugie nuestros esterilizados y narcisistas desasosiegos, antes o después de asomarnos, acrofóbicos, a la desinfectada sustantividad.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLI) | Jueves 23 de abril de 2020

“No es simpatía lo que hay entre nosotros; somos parecidos. Eso es todo. Está solo como yo… Ha de esperar su Náusea o algo por el estilo. (…) Debe de saber bien que nada podemos el uno por el otro. Las familias están en sus casas, en medio de sus recuerdos. Y aquí nosotros, dos ruinas sin memoria” (Jean-Paul Sartre | ‘La náusea’).

Y en civilizada soledad compartida, desde el acomodado feudo de la memoria doméstica, uno cumple, contumaz y sin otro fin que el de la sorda predilección, con su dietario/memorando (tras cuarenta inopinadas jornadas de feraz reclusión) ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Cuarta parte de mi memorando/dietario para MAKMA incoado desde la primera jornada de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLII) | Viernes 24 de abril de 2020

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Vendredi 24 avril 2020

«En 2005, con el inicio fuerte de la fama del Leopoldo monstruo (aunque aún no tanto) y ya muerto Michi, el cantante aragonés Enrique Bunbury decidió hacer un corto sobre Leopoldo, porque había cantado algún poema suyo. El documental (21 minutos en total) fue rodado por Jacobo Beut, aunque son Bunbury y Carlos Ann los que lo inspiran. Pasan un día en Las Palmas con Leopoldo en bares, terrazas y librerías. (…) Quizás el momento más entrañable es cuando le preguntan qué echa de menos en el manicomio: Echo a faltar trasnochar, beber y… joder. Debía ser absolutamente cierto” (Luis Antonio de Villena).

Evocación vívida de las pavesas que colman las urnas cinerarias de todos los Panero, disperas y solo umbilicales por el óbito. Semblanza de una destrucción, entre el empíreo y el averno.

‘Lúcidos bordes de abismo. Memoria personal de los Panero’, de Luis Antonio de Villena (Fundación José Manuel Lara, 2014).

‘Un día con Leopoldo María Panero’ (2005), de Jacobo Beut.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLIII) | Sábado 25 de abril de 2020

“Unos años después, en 1958, Eberhard Schlotter compone la serie ‘Una gran familia’. Cuadros compuestos en torno a figuras humanas en un ámbito aislado y sencillo. (…) Hay una cierta inquietud y un cierto misterio en la frialdad de las presencias. Seres aislados en su presente, con mínimos atributos que los identifican. (…) la figura se halla, sin embargo, mediatizada por su propia vital circunstancia: la incomunicación, y un determinado componente eningmático. A mitad de camino entre la reflexión sobre la identidad individual y el drama rural, propuesto como acontecer colectivo” (Manuel Muños Ibáñez, director de la Sala Parpalló y del Centre Cultural La Beneficència de la Diputación de Valencia en 1997).

Atesora el carnicero el ojal místico del tocino chacinero. / Exuda el descarnador la reclusa desventura del sebo devanador.

‘Eberhard Schlotter. La luz y la sombra’, catálogo de la exposición homónima del pintor alemán Eberhard Schlotter (1921-2014) –afincado en Altea (Alicante) desde 1956–, que tuvo lugar en el Palau Gravina de Alicante y en la Sala Parpalló del Centre Cultural La Beneficència durante 1997.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLIV) | Domingo 26 de abril de 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰4️⃣4️⃣..✒️ (Liudmila Ignatenko | Esposa del bomero fallecido Vasili Ignatenko) —“Entretanto, la ciudad se llenó de vehículos militares, se cerraron todas las carreteras… Se veían soldados por todas partes. Dejaron de circular los trenes de cercanías, los expresos… Lavaban las calles con un polvo blanco… Me alarmé: ¿cómo iba a conseguir llegar al pueblo al día siguiente para comprarle leche fresca? Nadie hablaba de la radiación… Solo los militares iban con caretas. La gente de la ciudad llevaba su pan de las tiendas, las bolsas abiertas con los bollos. En los estantes había pasteles… La vía seguía como de costumbre. Solo… lavaban las calles con un polvo…" ['Voces de Chernóbil' (1997), de Svetlana Aleksiévich)..Conmerorar, desde los vestigios de la hecatombe, el aniversario de un apocalipsis y amaitinar los apolíneos escombros del irradiante cataclismo..🎥 ‘Stalking Chernobyl: exploration after apocalypse' (2020), de Iara Lee..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerDocumentales #yomequedoencasaviendodocumentales #DocumentalesPandémicos #StalkingChernobyl #Chernobyl #Chernóbil #Stalker #IaraLee #VocesDeChernóbil #VoicesFromChernobyl #SvetlanaAleksiévich #InternationalChernobylDisasterRemembranceDay #ChernobylDay

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Dimanche 26 avril 2020

(Liudmila Ignatenko | Esposa del bomero fallecido Vasili Ignatenko) —“Entretanto, la ciudad se llenó de vehículos militares, se cerraron todas las carreteras… Se veían soldados por todas partes. Dejaron de circular los trenes de cercanías, los expresos… Lavaban las calles con un polvo blanco… Me alarmé: ¿cómo iba a conseguir llegar al pueblo al día siguiente para comprarle leche fresca? Nadie hablaba de la radiación… Solo los militares iban con caretas. La gente de la ciudad llevaba su pan de las tiendas, las bolsas abiertas con los bollos. En los estantes había pasteles… La vía seguía como de costumbre. Solo… lavaban las calles con un polvo…» [‘Voces de Chernóbil’ (1997), de Svetlana Aleksiévich).

Conmerorar, desde los vestigios de la hecatombe, el aniversario de un apocalipsis y amaitinar los apolíneos escombros del irradiante cataclismo.

‘Stalking Chernobyl: exploration after apocalypse’ (2020), de Iara Lee.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLV) | Lunes 27 de abril de 2020

«Tal pueblo tiene el espíritu pesado y estúpido; otro lo tiene vivo, ligero, penetrante. ¿De dónde proviene esto si no es en parte de la alimentación que toma, de la simiente de sus padres y de este caos de diversos elementos que nadan en la inmensidad del aire? El espíritu tiene, como el cuerpo, sus enfermedades epidémicas y su escorbuto. Es tal el poder del clima, que un hombre que cambia de clima se resiente, a pesar suyo, de este cambio. Es una planta ambulante que se ha transplantado a sí misma, si el clima no es ya el mismo es lógico que degenere o mejore” [‘La influencia del aire y del clima’ (‘El cuerpo es una máquina que toma su energía del exterior’) | La Mettrie].

Peritar el alma y ataviarla de engranajes fisiológicos, fluidos, trabazones y alzaprimas. Refutar la escolástica y huir del trampal uliginoso de aedados dualismos.

‘El Hombre Máquina’ (1748), de Julien Offray de La Mettrie (Editorial Alhambra, 1987).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLVI) | Martes 28de abril de 2020

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 28 avril 2020

«Orton (Joe) y Halliwell (Kenneth) murieron a primera hora del 9 de agosto de 1967. Joe tenía todo el lado derecho de la cabeza destrozado a martillazos; el martillo estaba sobre la colcha a su lado. El cráneo tenía marcas de nueve martillazos que, para el forense, indicaban un arrebato de locura. (…) Halliwell yacía desnudo en el centro del cuarto. Se había quitado la chaqueta del pijama manchada, que estaba en una silla. (…) Cerca de él, en el suelo, había un vaso y una lata de zumo de uvas, con el que se había tomado veintidós pastillas de Nembtual. Halliwell murió antes que Orton. (…) En el escritorio, la policía encontró una nota: ‘Todo se aclarará si leen este diario. K.H. P.S. – Sobre todo la última parte’”.

Libar de las proclividades canallas, el collage doméstico y la clandestinidad tangerina de dos martirizados. Mórbido y siniestro epílogo, lacerado de animosidad, pesadumbre y arrobamiento, en la periférica Islington.

‘Diario’ (1967), de Joe Orton (Ediciones Grijalbo, 1988).

‘Ábrete de orejas’ (1987), de Stephen Frears.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLVII) | Miércoles 29 de abril de 2020

“Cape Cod Evening is concerned with the loss of a viable rural America: it focuses on those people and places that have been left in the wake of progress. Today it is rarely remembered how enormous were the differences between the rural and urban population the late 1930s. At that time three out of every four farms were lit by kerosene lamps, a quarter of the rural homes lacked running water, and a third were without flush toilet. Cape Cod Evening was created the same year as the New York World’s Fair, which was entitled The World of Tomorrow. The fair featured a robot called Elektro, which could talk and smoke…” (‘Edward Hopper. Paintings, Biography, and Quotes’ | www.edwardhopper.net).

Profetizar el ineludible detrimento y augurar la agonía –deceso de los intervalos obsoletos–.

‘Cape Cod Evening’ (1939), de Edward Hopper.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLVIII) | Jueves 30 de abril de 2020

“Siempre me interesaron las vanitas, las pinturas de vanitas, y los textos breves que en muchas de ellas aparecen aludiendo, generalmente, al paso del tiempo. Textos como mensajes, la mayor parte de las veces dotados de una carga moral dirigida a que el espectador considerara la temporalidad como un bien superior sobre el que no tiene el menor control y del que exclusivamente posee, en el mejor de los casos, el dato de un principio y la absoluta seguridad de un final. Un regalo que no debería desaprovechar” (Sebastán Nicolau).

Oscilar por el perímetro del georama intrínseco, expedito y confesional de las dimanaciones del artista. Otear los intervalos, los ciclos, el espacio en el que mora la existencia, entre la eclosión, la música y la muerte.

‘Mercurio entre los dedos. Piedras calaverinas’, de Sebastián Nicolau (MAKMA, 2018).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLIX) | Viernes 1 de mayo de 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰4️⃣9️⃣..🗣️ (Andrey Tarkovsky) –“Está el tema de la libertad, ¿qué es la libertad? La libertad es algo interior, la libertad espiritual de un individuo. Pero no es lo mismo que sus derechos. Los derechos pueden ser arrebatados. La libertad interior no. La libertad es algo que pertenece al individuo. Es parte intrínseca de uno mismo, pues somos seres espirituales. Simplificando, Hamlet, o más bien, Shakespeare lo expresó por boca de Hamlet: 'Podría estar encerrado en la cáscara de una nuez y sentirme rey del infinito espacio'”..Conmoverse ante la epifanía de un erudito culminante, límpido y nicotínico argonauta con el que atravesar las aguas mesmerizantes y cinematográficas en búsqueda del vellocino místico de la perpetuidad..🎥 ‘Andrey Tarkovsky. A cinema prayer' (2019), de Andrei A. Tarkovski..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerDocumentales #yomequedoencasaviendodocumentales #DocumentalesPandémicos #AndreyTarkovsky #ACinemaPrayer #Cine #Documental

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Vendredi 1 mai 2020

(Andrey Tarkovsky) –“Está el tema de la libertad, ¿qué es la libertad? La libertad es algo interior, la libertad espiritual de un individuo. Pero no es lo mismo que sus derechos. Los derechos pueden ser arrebatados. La libertad interior no. La libertad es algo que pertenece al individuo. Es parte intrínseca de uno mismo, pues somos seres espirituales. Simplificando, Hamlet, o más bien, Shakespeare lo expresó por boca de Hamlet: ‘Podría estar encerrado en la cáscara de una nuez y sentirme rey del infinito espacio’”.

Conmoverse ante la epifanía de un erudito culminante, límpido y nicotínico argonauta con el que atravesar las aguas mesmerizantes y cinematográficas en búsqueda del vellocino místico de la perpetuidad.

‘Andrey Tarkovsky. A cinema prayer’ (2019), de Andrei A. Tarkovski.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (L) | Sábado 2 de mayo de 2020

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Samedi 2 mai 2020

“Me gustaría que ‘El crack’ fuera como las películas de entonces, que se veían sin consultar jamás el reloj. (…) ‘El crack’ es una película española, negra, pero española. Una película urbana, sobre Madrid (…) y sobre la Gran Vía. Mi idea, desde que tecleaba el guion con mi amigo Horacio Valcárcel, era que Madrid, día y noche, se fuera enroscando a la historia hasta llegar a ser un personaje más, como Germán Areta o el ‘Moro’. Igual que Los Angeles en ‘Perdición’, Londres en ‘Noche en la ciudad’, Viena en ‘El tercer hombre’ o Nueva York en ‘Manos peligrosas’ (José Luis Garci).

Poblar en la sombría y adversa metrópoli insomne del celuloide que sabe a caramelo destilado de fracasos, ebriedades y melancolía.

‘Noir’, de José Luis Garci (Notorious Ediciones, 2013).

‘El útimo crack (Un homenaje a J.L.Garci)’ (2014), de Javier Di Granti.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

El mundo palpitante bajo el sombrero de Luis Armand

#MAKMAEntrevistas | Luis Armand (artista y profesor. Director del Departamento de Pintura de la Facultat de Belles Arts de València)
30 de abril de 2020

Sus patillas negras y pobladas se pasearon por los espacios artísticos underground de la València de los noventa. Bajaron a sótanos de colores y frecuentaron inauguraciones, conciertos y festines. Por aquel entonces, Luis Armand (Calasparra, 1962) realizaba dibujos, acometía calcos y sobrepintaba pósteres de paisajes. También la literatura, la poesía, se colaba en sus días y dejaba sutiles e irónicos aforismos y epigramas en forma de “coqueterías”, que él definía como “notas, postales, tarjetas de visita, dedicatorias, cartas y emilios ofrecidos, sin propósito literario, a diversas musas”. Obras y publicaciones fueron mostradas en galerías, instituciones y algún museo. Ya avanzados los 2000, repartió lírica en unas chapas que salpicaban de palabras solapas y lienzos, y se topó con la censura de algún notario. Su sombrero comenzó a ser inseparable y continuó con sus amigos de siempre y sus papeleos de universidad. Así dejó de enseñar lo que hacía.

Llevaba varios meses queriendo entrevistar a Luis. Unas cosas y otras hacían que fuéramos emplazando fechas y lugares, luego llegó este tiempo raro de confinamiento e incertidumbres y las preguntas cambiaron porque todo se tornó distinto. Me interesan sus reflexiones porque son libres y brillantes, porque su voz, que llega acompañada de un familiar deje murciano, fluye ligera sorteando las líneas férreas que en nuestros días encorsetan tendencias de opinión, cultura y pensamiento.

¿Cómo estás viviendo este confinamiento, este punto y aparte, con el que nos ha sorprendido la vida?

Pues bien porque he sido siempre muy casero y me agrada ver las calles vacías. Me recuerda cuando volvía de los after, aunque en realidad, sin embriaguez, te fijas más en los detalles… y con las mascarillas todas las mujeres son guapas…, pero eso ya lo sabía Mahoma. Lo que no me gusta es tanto perrete.

Una gata que es Lupe. Fotografía cortesía del artista.

Tú eres más de gatos… y ahora os haréis más compañía que nunca.

Tengo cuatro. Te dan la lata cuando quieren comer, o cuando comes tú, porque son animales sociales. Los ritos de escalamiento son una verdadera lección. Cuanto más subes más vales. Les gustan las cajas. Así que puede uno reconocerse. Pero luego te miran y no sabes por qué.

Sois una familia de artistas y supongo que en estos días de encierro cada uno estará rumiando ideas o trabajando en proyectos futuros. Tanto talento en pocos metros cuadrados, ¿cómo se gestiona?

Aurelia (Villalba) vuelve a sus estudios, pero mis hijos se fueron o se están yendo y cada uno está en un barrio de la ciudad. Así que hago de abuelo sin nietos…, y la casa se convierte en un personaje nuevo, de esos que acaparan demasiado la atención. Siempre los mismos dramas con las mismas escobas. La telemática me tiene también frito… Tengo dos traducciones interesantes, eso sí, que espero poder empaquetar pronto.

¿Qué futuro auguras para dentro de unos meses? ¿Qué mundo nos espera ahí fuera?

Pues a diferencia de los analistas, creo que esto es un sueño, y que nos despertaremos con más energía. El mundo se ha dormido por fin, ya era hora. Cuando nació Cristo, el universo se detuvo a contemplarlo (según los apócrifos, claro). Josué vio pararse el sol… Después se desatarán fuerzas insospechadas… Incluso la economía mejorará.

El despacho: pintores y pinturas (con Javier Chapa y Alberto Gálvez). Fotografía de  T. López Carnicero.

Ojalá sea así, Luis. ¿Y en el ámbito universitario, será posible, también, remontar esta situación?

La situación está remontada porque disponemos de la tecnología adecuada, y toda la comunidad universitaria, incluyendo los estudiantes, está realizando un gran esfuerzo. Más bien, me preocupa que los grandes gerentes externos pretendan, dado el éxito, reducir a peso los recursos humanos. A corto plazo, esperamos una leve reducción de matrícula, pero no en Pintura, que goza de buena salud.

¿Sacaremos algún aprendizaje de este tiempo ya histórico?

Respecto a la pandemia, ninguno. Las epidemias clásicas (peste, cólera) han seguido siempre la Ruta de la Seda. No es culpa de China, claro, es, más bien, que por las rutas comerciales, calzadas romanas y galeones viaja todo: ratas y equipos de fútbol.

Cuando te definen profesionalmente, ¿qué te gusta que destaquen de tu currículum? ¿Tu faceta de profesor, tu labor en la gestión universitaria, la de artista, escritor…?

En ninguna de esas cosas he hecho nada digno de mención. Unos dibujos curiosos en la fabulosa Esfera Azul cuando también era cabaret. Creo que he sido un niño prometedor algo introvertido y un hombre honesto.

Pizarra de estudiantes. Fotografía cortesía del artista.

Respecto a la Facultad de Bellas Artes en la que trabajas, ¿qué crees que han aportado los nuevos equipos formados en su mayoría por gente de tu generación?

Hemos logrado vincular definitivamente el aprendizaje artístico a la universidad y a las escuelas. No existe ya otro sistema de formación, aunque luego esa formación se rechace o minusvalora. Los autodidactas aprenden de amigos estudiantes… De lo que sí me acuerdo de mi propia juventud es que echábamos de menos una relación leal y fructífera con las instituciones políticas y sociales de la Comunidad, empezando por la ciudad de Valéncia. Creía, de joven, que habríamos llegado al final si un profesor de la casa llegará a ser director del IVAM.

Creo que la UPV reconoce nuestro esfuerzo de adaptación, pero ni es consciente de lo mucho que se ha burocratizado, ni de las esperanzas que nuestra generación ha depositado en ella…

¿Y qué se ha perdido por el camino?

Por el camino se ha perdido espontaneidad y hay demasiada pedantería, pero se trata de un problema que sucede en otros ámbitos del sistema. Es un problema universal, y que atañe también a culturas que, por su origen, deberían ser refractarias y críticas al mismo concepto de arte moderno.

Como artista, ¿qué te interesa de la escena de hoy?, ¿qué exposición, qué obras te han impresionado últimamente?

Me temo que me he quedado con Los Pecos… Pero ya hablando de cosas nuevas, diría que me impresionó mucho la exposición de Gillian Wearing en el IVAM, y, a posteriori, la ‘Desaparición’ de Vicente Talens en Mister Pink. La de Wearing debería haber estado tapiada…, como la tumba de Tutankamón. Luego hay objetos que me gustan, cosas de los amigos, que está mal mencionar, y luego una caja de bombones, o una postal que te deslizan debajo de la puerta…

Recogiendo pedidos de Walt Disney. Foto de A. Villalba

Eres un devorador de libros. ¿Qué estás leyendo, qué buscas ahora mismo en un autor?

Evidentemente, suelo leer ensayos, pero suelo alternarlos con novelas de género, ciencia ficción, o negra… La novela literaria o psicologista no me interesa. Los adulterios ajenos me aburren, sobre todo si son ficticios y no atañen a parientes o conocidos. Pero sí sigo el parecer de Stendhal, pues disfruto leyendo testamentos y disposiciones. La literatura es algo muy amplio, incluso el BOE depara siempre sorpresas estemos o no en confinamiento. Me imagino que en esta entrevista debo dar consejos, así que estoy disfrutando mucho con los libros de la editorial La Felguera. Y estoy muy expectante con Ana Elena Pena, porque sé que va a dar un salto cualitativo brutal.

Veo en las redes sociales que, desde hace un tiempo, haces muchos guiños a imágenes de tu Calasparra natal, a tu familia. ¿Se ha acentuado en ti la necesidad de reivindicar y compartir lugares y momentos de tu infancia?

La familia es importante. Se habla mucho de trascender la ética individual, porque, si no pensamos en términos intergeneracionales, el mundo, o la naturaleza (como dicen los ecologistas), nos va a sobrepasar. Por eso la familia y las instituciones deben ser respetadas y revalidadas. Hay que cambiarlas para que funcionen. No hay otra solución, y la escritura y la fotografía son nuestros testigos.

Pero dejándome de abstracciones, en mi caso se trata de una sensación creciente de mortalidad… Son lugares y afectos a los que no volveré.

Luis Armand con ‘El sombrero de las chicas’. Foto: Pi Borja.

Marisa Giménez Soler