“Los mitos son nuestro ADN literario“

#MAKMAEntrevistas | Javier Sierra
‘El mensaje de Pandora’
Planeta de Libros, 2020
Miércoles 1 de julio de 2020

Apenas hace unos pocos meses que se declaró la pandemia y ya se han editado libros que analizan sus causas y consecuencias. Unos son ensayos y, otros, testimonios personales del confinamiento. ‘El mensaje de Pandora’, de Javier Sierra, elude las etiquetas. Fiel al enfoque del autor, se mueve entre la ciencia, la ficción y el género epistolar para enviar un peculiar mensaje de esperanza y curación. Al declararse el estado de alarma, Sierra aparcó dos proyectos para escribir en tiempo récord este mensaje, que enlaza el origen de los tiempos y la vida en la Tierra con el convulso presente. ”Ha sido el libro más fulgurante que he escrito en 25 años de carrera”, confiesa. “Como si su historia necesitara salir de mis manos y llegar al lector con premura”.

Arys, una joven cretense a punto de cumplir mayoría de edad, recibe una carta de su tía. Se la escribe en Atenas al final de la última pandemia vírica que sacude al mundo.  Sus páginas rememoran un viaje que ambas hicieron hace años, al sur de Europa. Francia, Gerona y las comarcas del Ampurdán fueron el escenario de una aventura cuyos recuerdos esconden claves que cobran sentido frente a la crisis sanitaria.

Portada de ‘El mensaje de Pandora’, de Javier Sierra.

Da la impresión de que ha escrito este libro pensando en los jóvenes.

La protagonista del libro es una chica que acaba de cumplir 18 años, pero, en realidad, es una metáfora de lo que somos como sociedad. Una cultura que ha vivido una infancia prolongada creyendo que la muerte no era cosa suya y que, de repente, de forma global, ha sentido de cerca su amenaza. Es, por tanto, un relato dirigido a todo el mundo, pero poniendo énfasis en aquellos de nosotros que sabemos que todavía podemos hacer algo por este planeta tras la pandemia de la COVID-19.

¿Por qué, precisamente, el mito de Pandora?

Según los textos griegos clásicos, Pandora es la primera mujer. Zeus la envío a la Tierra con una caja que le prohibió abrir y que contenía todos los males. Ella la abrió y con ese acto terminó con la Edad de Oro de la humanidad. La historia de ese mito me recuerda una teoría científica propuesta por varios premios Nobel: que la vida y las enfermedades, dos caras de un mismo proceso, llegaron aquí en «cajas de piedra» que llamamos cometas, asteroides o meteoritos, y fecundaron al planeta como lo haría un espermatozoide con un óvulo 50.000 veces más grande que él. Y a partir de esa conexión, tuve un hilo narrativo maravilloso del que tirar.

Los mitos son «instrucciones en clave para garantizar la supervivencia de la especie». ¿No cree que el pensamiento racional y la tecnología los han borrado de la faz de la tierra?

La invención de la escritura hizo innecesario que nuestros antepasados recordaran de memoria grandes cantidades de versos y de historias. Los mitos se inventaron en esa época remota para encapsular informaciones importantes en ellos y que pudieran ser recordados con facilidad generación tras generación. Pero la llegada del alfabeto nos llevó a formulaciones cada vez más complejas, aunque también a olvidar muchos de esos «datos disfrazados» de los mitos. A mi me interesa mucho recuperarlos. Son nuestro ADN literario. Y eso no implica que la razón deba desdeñarlos; al contrario: debe estudiarlos con ahínco.

Ilustración de ‘El mensaje de Pandora’, de Javier Sierra.

¿Que la vida haya brotado en nuestro planeta o proceda del espacio exterior, supone alguna diferencia?

Sí. Nos da una perspectiva mayor de lo que somos. O, mejor, de lo poco que somos en una galaxia que –acaba de calcularlo la Universidad de British Columbia— tiene seis mil millones de planetas tipo Tierra perfectamente capaces de albergar vida. Visto desde esa perspectiva, la vida es una especie de «infección cósmica». Y saberlo puede ayudarnos a determinar dónde aplicar vacunas que controlen a patógenos potencialmente agresivos.

El animal humano ha dominado a la fauna, sometiéndola a condiciones crueles para su provecho. ¿Se podrían interpretar las pandemias como una especie de venganza por estos excesos?

Existe un movimiento internacional llamado One Health que promueve una saneamiento de los mecanismos con los que tratamos a los animales. Su propósito no es solo mejorar sus condiciones de vida, sino salvarnos como especie. La COVID-19 es un virus zoonótico, que saltó de animales sacados de su hábitat natural y nos agredió. Es una lección que debemos aprender ya si no queremos enfrentarnos a ataques aún peores.

Apunta que anteriores pandemias afloraron aspectos positivos que hicieron progresar a la sociedad. ¿Cree que la COVID-19 va a traer, también, nuevos y mejores tiempos?

Traerá transformaciones que el tiempo dirá si son mejoras o no a nuestra forma de vida. Un ejemplo inmediato es el teletrabajo. Su implantación repercute directamente en la contaminación del transporte de las grandes ciudades y mejora el tiempo que compartimos con la familia. Pero su arraigo traerá más cambios, no todos necesariamente positivos. Habrá que esperar a verlo.

Ilustración de ‘El mensaje de Pandora’, de Javier Sierra.

¿Qué dogmas vigentes hoy nos impiden avanzar en el conocimiento (y en el autoconocimiento)?

Sobre todo, uno muy arraigado: el convencimiento absoluto de que la naturaleza debe domesticarse y ponerse al servicio del ser humano. Lo hacemos sin pensar en ello, como si fuera un derecho. Y no lo es. No somos una criatura ajena a la naturaleza, ni tampoco superior a ella. Somos parte intrínseca suya. Si lo asumiéramos, la respetaríamos más y no la violentaríamos como acostumbramos.

‘La rebelión de los brujos’ es su libro fetiche. ¿Se considera heredero de Bergier y Pauwels?

Ellos son «hijos del 68». Mentes que propusieron un reordenamiento de la historia y una reevaluación de las competencias de la ciencia. Lo hicieron bien. Nos invitaron a pensar. Pero mi época es otra, y los desafíos de mi generación han variado. Ya no nos preocupa tanto lo que el hombre pueda destruir con el átomo, como lo que la naturaleza pueda hacer con nuestra civilización ante el cambio de ciclo que, intuimos, acaba de empezar.

Recuerda a su padre, cartero de oficio en Teruel. Los jóvenes ya no escriben cartas, sino mensajes mínimos. ¿Cree que eso, al igual que las nuevas tecnologías, afectará a sus procesos mentales?

Lo que expresamos es consecuencia de lo que pensamos. En eso no hay secretos ni dobles lecturas. Veo con preocupación esa banalización del lenguaje, porque está generando una pereza en el ejercicio de pensar. Y eso no es bueno para nuestra civilización. Por eso soy un ferviente defensor de las campañas de fomento a la lectura, de acercar a los jóvenes la cultura en todas sus expresiones, y de la exigencia educativa para formarlos en la lengua y su uso.

Javier Sierra. Foto: Asis G. Ayerbe.

Bel Carrasco

“La epidemia pone la muerte en el centro de la vida social”

‘Muerte en la polis: democracia y epidemia’, por Manuel Arias Maldonado (9 de junio)
Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno
Martes 23 de junio de 2020

El profesor de Ciencia Política, Manuel Arias Maldonado, ha caracterizado la conversación pública sobre la pandemia, desde que se produjera el estado de alarma decretado por el Gobierno español el 14 de marzo, en torno a tres ejes: la profusión, el histerismo y la grandilocuencia. Profusión de noticias, derivadas del incremento de medios para difundirlas, con especial protagonismo de los tradicionales y de las redes sociales; histerismo de las mismas, causado por la espectacular propagación del virus en gran parte motivado por la mala gestión de quienes relativizaron su impacto, y la grandilocuencia con la que algunos entendieron su letal presencia como motor de posibles cambios revolucionarios a nivel social.

Lo hizo en un encuentro online organizado por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, donde abordó precisamente la relación entre democracia y pandemia, en el contexto más general y filosófico de la ‘Muerte en la polis’. Empezó citando al sociólogo Norbert Elias allí donde éste decía que, en el curso del proceso de civilización, la muerte había ido cada vez en mayor medida desapareciendo detrás de las bambalinas de la vida social. “Lo que hace una epidemia es situar la muerte en el centro de esa vida social. Digamos que, aunque los cadáveres se escondan por cierto pudor democrático, se siente que la situación es diferente cuando sabemos que cientos de compatriotas mueren a diario y lo hacen también en otros países, siendo un tiempo sin duda especial”, precisó Arias Maldonado.

Pancarta en un balcón de Valencia, durante los días de pandemia.

Las sociedades contemporáneas, continuó diciendo, se han visto sometidas a una presión inhabitual como efecto de la pandemia global. “Su impacto sobre la salud pública, sobre los derechos constitucionales y sobre la actividad económica de las sociedades democráticas ha sido fuente natural de inquietud pública y privada. Y esto se ha visto agravado por la incertidumbre que se asocia de modo natural a un virus nuevo. Estamos inmersos en un experimento a gran escala en el que todos somos cobayas y el científico principal se ha ido del laboratorio”.

El autor de ‘La democracia sentimental: política y emociones en el siglo XXI’ se refirió enseguida a la caracterización de esa conversación pública sobre la pandemia, detallando el primer lugar  su profusión, “que en nuestra época abunda por sus posibilidades comunicativas”. “La desinformación más peligrosa sigue estando en manos todavía de los gobiernos y de los medios de comunicación tradicionales que son los que ejercen mayor influencia sobre el público. En este sentido, los gobiernos que relativizaron la amenaza inicialmente, sea por incompetencia o negligencia, han sido factores de propagación del virus mayor que el más influyente de los youtubers”.

Manuel Arias Maldonado, en un momento de su intervención.

Un segundo rasgo de la conversación pública sobre la pandemia ha sido, en su opinión, el histerismo. “Con los números en la mano, se trata de una pandemia de una gravedad relativa. Su letalidad puede estar en torno a dos o tres veces como mucho con respecto a la gripe común y es más dañina allí donde se ha gestionado peor. No obstante, tiene su lógica que la preocupación inicial fuera muy considerable. Pero digamos que la esfera pública en el tratamiento de la pandemia ha fracasado en buena medida”.

Y abundó en ello: “ Si ha habido un debate experto, un debate racional, parece que se ha producido en los márgenes de esa esfera pública, porque en un asunto de vida o muerte, como es una pandemia, el sesgo de confirmación ha ido conduciendo las reacciones más inmediatas de un público que, por momentos, parecía más interesado en la buena salud de su tribu moral que en la buena salud del prójimo. Esto seguramente no ha sido así en todas partes, pero desde luego en España ha sido así y eso es algo que debería conducirnos a una reflexión que seguramente también será estéril”.

Una calle vacía durante los días del estado de alarma por la pandemia.

Por último, Arias Maldonado habló de la grandilocuencia de la conversación pública sobre la pandemia en estos términos: “Hemos atribuido al virus un papel de palanca de cambios revolucionarios y que, además, coincide con los conceptos revolucionarios que ya teníamos desde hace tiempo guardados en la despensa”. “La pandemia de la COVID-19 no ha parado al mundo, el mundo decidió pararse con objeto de minimizar el daño”, añadió, subrayando cómo la protección de la vida de los ciudadanos ha primado sobre otros bienes democráticos y, en particular, sobre la libertad individual. “Esto ha desmentido a aquellos apocalípticos que advertían sobre la incapacidad de las democracias para combatir la pandemia, mientras que por otra parte ha estimulado a quienes temen que esta emergencia sanitaria sea el ensayo general de una especie de biopolítica autoritaria”.

El autor de ‘Nostalgia del soberano’, su más reciente libro, apuntó que si decidiéramos, por ejemplo, “que nadie debe morir nunca a causa de una enfermedad infecciosa, cada año nos confinaríamos dos o tres meses durante la temporada de la gripe común, y no lo hacemos cuando hay gente que muere. Lo que sugiere que la protección de la salud pública no siempre tiene la prioridad que le  hemos otorgado tras el brote de la COVID-19”. No obstante, aseguró que si este virus “resultara tener una letalidad diez veces mayor que la gripe, por ejemplo, esa medicalización de la sociedad seguramente resultaría inevitable al menos hasta el descubrimiento de una vacuna. Si es menor, como parece el caso, entonces tenemos que hacer otros cálculos. En este caso, la gestión concreta de la epidemia cobra más importancia, hay países que lo hacen mejor y otros peor, y la duración de la medidas preventivas influye inevitablemente sobre el ánimo de los ciudadanos que tienen que aceptar estas medidas excepcionales”.

Techo de una plaza de abastos durante los días de soledad urbanística de la pandemia.

“Durante los momentos más graves de salud pública, se procede a una radical simplificación de los procedimientos democráticos, con el objeto de llegar a soluciones eficaces. La comunidad política experimenta una suerte de regresión atávica que es análoga a la que sufre el sujeto cuando teme por su vida”, resaltó. “Suspender el debate acerca de las decisiones difíciles [que tengan que adoptar los gobiernos], con el pretexto de que la seguridad está en riesgo, supone en realidad reducir las posibilidades de que una democracia pueda responder eficazmente en última instancia a esa emergencia”, agregó.

También puso en cuestión las críticas que se suelen hacer al neoliberalismo como sistema causante del deterioro social. “La sospecha sobre la deshumanización de las sociedades liberales, que habrían estado presuntamente afectadas desde hace décadas por el virus neoliberal del egoísmo despiadado, creo que se han rebelado exageradas. Esas sociedades liberales  han demostrado seguir siendo sociedades y la separación forzosa de los ciudadanos nos lo ha recordado. De manera que la sociedad liberal es menos individualista de lo que el tópico ha venido a sugerir”. “El egoísmo humano”, insistió Arias Maldonado, “puede también ser empleado de manera provechosa debidamente conducido ya sea por la mano invisible del mercado o del Estado, para obtener o producir un bien social, porque en este caso el vicio privado de la autoprotección egoísta produce la virtud pública del confinamiento aplicado”.

Rostro femenino en clave enmascarada cuando todavía las mascarillas no habían cobrado el protagonismo de la pandemia.

El politólogo se decantó por un modelo de comunicación más conciso, poniendo como ejemplo a la canciller federal alemana Angela Merkel, que se dirigió al país en una sola alocución pública, lamentando, sin embargo, que no sean “tiempos de concisión, sino tiempos de locuacidad, lo cual tiene mucho que ver con la digitalización de la esfera pública y la cacofonía resultante”. También se refirió a los expertos y a su utilización muchas veces partidista en tiempos de pandemia. “La politización del experto es un fenómeno muy viejo, porque también hay expertos de parte. Nuestra cultura política es refractaria a la idea del experto independiente. Se utiliza el prestigio del experto para la adopción de decisiones políticas”.

¿Qué ha fallado en España? Arias Maldonado lo resumió así: “Hemos tardado en reaccionar, básicamente. Y el 8M tiene mucho que ver, no como tal; no es que el 8M produzca la pandemia en España, sino que retrasa la concienciación pública sobre la pandemia, retrasa la prohibición de las aglomeraciones y de los actos conjuntos, y retrasa la adopción de medidas y de aislamiento social, porque el Gobierno estaba muy interesado en que se celebrara, y me parece comprensible desde un punto de vista político, pero condiciona toda la gestión de la pandemia hecha con posterioridad”. “Y ahora”, concluyó, “hay un exceso de celo que tiene que ver con ese pecado original”.

Manuel Arias Maldonado, durante su intervención en el encuentro online de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno.

Salva Torres

La Lonja Medieval de Elche echa el cierre expositivo

#MAKMAOpinión | Comunicado de TAV (Taula de les Arts Visuals) por el cierre de la Lonja Medieval de Elche
Viernes 19 de junio de 2020

La TAV (Taula de les Arts Visuals) es una plataforma independiente integrada por un amplio grupo de profesionales pertenecientes a las principales asociaciones del arte contemporáneo, que tiene como objetivo encontrar, consensuar, redactar, proponer y defender medidas específicas que pongan en valor el sector de las artes visuales de nuestro territorio, con el fin de conseguir su profesionalización y su acceso a puestos de trabajo dignos.

Desde ella queremos expresar nuestro malestar por el cierre de la Lonja Medieval de Elche como sala de exposiciones, al ser el propio equipo de gobierno el que ha decidido destinarla temporalmente a la tramitación de ayudas para el pago del IBI y del agua, dejando a la ciudad sin un espacio emblemático que, junto con la Sala de la antigua Capilla Orden Tercera, programa gran parte de las muestras temporales de artes plásticas y de otras disciplinas.

Detalle expositivo en una de las salas de la Lonja Medieval de Elche.

En este nuevo momento de incertidumbre para nuestro tejido cultural en general, y para las artes visuales en particular, provocado por la crisis de la COVID-19, es sintomático que sea un espacio destinado al arte el elegido para perder, aunque sea temporalmente, su función. Esta es solo una muestra de la inacción de muchas administraciones y de su poca estima por la cultura, así como de la falta de respeto hacia los y las artistas programadas en la Lonja, con el consiguiente perjuicio que supone perder la oportunidad de exponer allí, al menos en un plazo medio.

Hechos como estos evidencian la falta de conexión de determinadas instituciones con la creación artística y ponen de manifiesto la ausencia de interlocución con los agentes y profesionales del sector. Sin duda, el conocimiento y asunción del código de buenas prácticas en el campo del arte por parte del Ayuntamiento, sería un instrumento adecuado para comenzar a buscar soluciones que no empiecen, precisamente, por limitar las posibilidades expositivas de los y las profesionales del arte.

Este tipo de decisiones pone de manifiesto, en general, la ausencia de una línea estratégica de acción en el arte contemporáneo de la ciudad; un proyecto fundamentado en las ‘Buenas Prácticas’ que no permita este tipo de soluciones de emergencia tan nocivas para el desarrollo sólido de la profesión del arte en nuestro territorio.

La TAV se pregunta si no hay en Elche otro espacio que pueda habilitarse como oficina para la tramitación de las ayudas a las que inicialmente aludíamos y se ofrece para dialogar y, en su caso, asesorar, para buscar alternativas e intentar que el programa de artes visuales de la ciudad no se vea afectado de esta manera y, finalmente, solicita que este espacio vuelva a formar parte de la infraestructura dedicada a la cultura en la ciudad de Elche.

Fachada de la Lonja Medieval de Elche.

La TAV está compuesta por:
AVVAC – Artistes Visuals d’Alacant, València i Castelló
AVCA – Associació Valenciana de Crítics d’Art
IAC – Instituto de Arte Contemporáneo (Sede Comunidad Valenciana / Murcia)
LaVac – Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana
MAV – Mujeres en las Artes Visuales (ACV Alacant, Castelló i València)

«El español es muy, pero que muy obediente»

#MAKMAEntrevistas | Jano García
‘La Gran Manipulación’ (La Esfera de los Libros, 2020)
Miércoles 17 de junio de 2020

“El Gobierno condenó el presente para salvar supuestamente el futuro, sin embargo, condenó el presente y ha condenado el futuro de generaciones enteras“. Es una de las rotundas afirmaciones que incluye ‘La Gran Manipulación’ (La Esfera de los Libros), de Jano García. Autor de dos libros que definen su postura ideológica –’El siglo del socialismo criminal’, en dos volúmenes y muy presente en las redes–, García reconstruye una minuciosa cronología del proceso de la COVID-19 y analiza el papel manipulador de los medios, especialmente de la televisión y las redes sociales. ¿Panfleto oportunista o lúcida reflexión? En todo caso un texto polémico escrito en tiempo récord por alguien que se define a sí mismo como «liberal pragmático” y autodidacta de la historia, “gracias al privilegio de haber nacido en una época en la que el acceso a la información es más sencillo, rápido y económico que nunca”. Lo que más le fascina de ella es que, como en un inmenso bucle, “todo lo que ocurre ahora ya ha ocurrido antes”. 

Jano García no se considera activista, agitador de conciencias ni youtuber. ”Vivo de vender libros y de mis podcast. Para mí YouTube y las redes sociales son una herramienta de trabajo, nada más. Lo que ocurre es que hoy en día compartes espacio, aunque sea virtual, con el activista y el youtuber, actividad respetable donde las haya, pero no es lo mío”. El pasado noviembre creó el programa ‘En Libertad’, la voz de “los inconformistas, de los que se niegan a rendirse y están dispuestos a dar la batalla por la verdad, (…) sin estar sometidos a intereses partidistas o vendidos a conglomerados empresariales”.

Portada del libro ‘La Gran Manipulación’, de Jano García.

Se mueve con soltura por las redes sociales. ¿Por qué este libro?

Era un deber moral dejar reflejado lo que hemos vivido. Nos olvidamos pronto de las cosas y lo hemos asistido a la mayor crisis económica, sanitaria y social desde el final de la última Guerra Civil.

Acusa al Gobierno de negligencia e incompetencia. ¿La derecha hubiera gestionado mejor la crisis?

No los acuso, simplemente relato los hechos que no son opinables y que demuestran su negligencia y responsabilidad directa de la pérdida de miles de vidas. Tampoco creo que la oposición lo hubiera hecho mejor. Son multitud las Comunidades Autónomas gobernadas por ‘la derecha’ que podrían haber hecho mucho más y ninguna de ellas protegió a los ciudadanos. No escuché a ningún político alertar sobre la inminente tragedia.

¿En qué momento deberían haberse aplicado las medidas de control?

En el mes de febrero ya eran varios los países que no permitían la entrada de personas procedentes de China. La primera semana de marzo muchos países cancelaron multitud de eventos e, incluso, teníamos el caso de Italia, que nos advirtió de lo que iba a ocurrir. Ahora sabemos que el epidemiólogo jefe de Reino Unido, Ferguson, afirmó que simplemente habiendo tomado medidas restrictivas una semana antes se habrían salvado la mitad de las vidas que han perdido los británicos.

¿Por qué cree que se tardó tanto en reaccionar? 

Por motivos puramente ideológicos. El 8M es el mayor espectáculo de masas del año y había que celebrarlo sí o sí. Si ese gran show político, basado en el puro sentimentalismo barato, tuviera fecha el 25 de febrero, por ejemplo, no hubiéramos esperado tanto tiempo para tomar medidas. El que crea que no habría cambiado nada es porque es estúpido.

¿Percibe algún vínculo entre la nueva normalidad y el nuevo orden mundial?

La nueva normalidad será la del mayor control del ciudadano utilizando la excusa de la salud. Ya vemos como el Gobierno ha pedido eliminar el dinero en efectivo y, claro, hay muchos pobres de intelecto que aplauden la medida, obviando que, de ser así, estaríamos en manos de los bancos que podrían cobrarnos tasas abusivas y dejar nuestro futuro en sus manos. La combinación banca-poder político es un cáncer para cualquier sociedad.

Gente paseando con mascarillas. EFE.

¿La mascarilla bozal es una metáfora de la pérdida de libertades a la que nos tendremos que acostumbrar?

Por supuesto. Esto ha servido a muchos gobiernos para saber hasta qué punto su población es obediente, y en el caso de España se ha demostrado nuevamente que el español es muy, pero que muy obediente.

¿Comulga con las teorías que corren sobre la vacuna como medio de control total?

No. Ahora bien, yo no me la pondré cuando esté disponible. Primero que se la ponga Sánchez y su ejecutivo.

Tilda a la sociedad española de fanática y enferma. Gente sumisa y borrega que se conforma con un sueldecito, pisito y vacaciones. ¿No es una visión demasiado pesimista del españolito de a pie?

Desgraciadamente, no. Es la realidad del español medio de las últimas décadas. Franco fue de los pocos dictadores del siglo XX que murió en la cama, lo que demuestra que a los españoles no les importa vivir bajo una dictadura mientras tengan esas necesidades cubiertas. 

Han pasado tres meses desde el vértice del horror y parece que ya se ha olvidado. La gente solo piensa en volver al bar y a la playa. ¿Confirma esto su negativa visión de la ciudadanía como una masa amorfa que sólo piensa en divertirse?

Efectivamente. Antes que las bibliotecas y los comercios han vuelto el fútbol y las terrazas. Que en España haya salido más gente a protestar por el asesinato de un negro al otro lado del charco que por los 45.000 muertos por culpa de la negligencia gubernamental, demuestra que tenemos una masa podrida.

¿Se atreve a hacer alguna predicción política y económica a medio o largo plazo?

Estamos asistiendo a la muerte de Occidente. Es algo que ya viene de tiempo atrás, unos diez años, pero que esta pandemia ha acelerado. Es evidente que este es el siglo de China y el sudeste asiático. Nosotros estamos en decadencia y en la era de los derechos, mientras que ellos están en auge y en la era del trabajo duro para vivir mejor. Algunos dicen que esto ya pasó tras la Segunda Guerra Mundial y que Europa se recuperó, pero olvidan que Asia también fue duramente golpeada durante la guerra. Ahora no, ahora ellos saldrán adelante porque la mayoría de sus ciudadanos solamente piensa en trabajar más para vivir mejor y mejorar la vida de su familia, mientras que en Occidente pensamos en trabajar menos y con sobrevivir nos conformamos.

Jano García. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

“La corrección política es la más salvaje de las censuras”

‘Zizek, qué fácil lo tienes. Panfleto contra el intelectual del hoy’
Alberto Adsuara
Ediciones Sequitur
Madrid. 2020

“La educación es un arma defensiva del individuo contra la masa que lleva dentro”, dijo Elias Canetti, autor de ‘Masa y poder’ y firme defensor de la libertad individual que tiende a perderse en brazos de la militancia de partidos. A diferencia de los animales, que no necesitan de la política, los seres humanos, en tanto animal con logos, que dijera Aristóteles, nos organizamos en sociedad a través de esa polis tan necesaria como peligrosa, en tanto conformada por maneras distintas, muchas veces enfrentadas, de entender la realidad.

Un esquema extendido, al menos desde la Revolución Francesa, es el que nos divide entre izquierdas y derechas, posturas que a lo largo del tiempo se han mostrado irreconciliables, dando lugar a diversos enfrentamientos, algunos letales. Alberto Adsuara, refutando al filósofo comunista Slavoj Zizek, se hace cargo de tamaña disputa en la rabiosa actualidad, para cuestionar la superioridad moral de la izquierda, frente a una derecha tildada de fascista. Lo hace en su libro ‘Zizek, qué fácil lo tienes. Panfleto contra el intelectual del hoy’, editado por Sequitur, que también ha publicado ‘En defensa de la intolerancia’, ensayo que es rebatido por Adsuara. Todo ello en 182 páginas escritas durante el confinamiento decretado por el Gobierno de Pedro Sánchez con motivo de la pandemia del Covid 19.

Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

“Si hay en Zizek un pensamiento obsesivo que ha demostrado ser relevante en la medida de su promiscuidad es sin duda el de las catástrofes”, comienza diciendo Adsuara, apoyándose en una primera cita del filósofo esloveno: “Si ahora tuviéramos una crisis no hay potencial revolucionario y esto significa que no podríamos cambiar nada en un sentido democrático, así que lo único que queda por hacer es sentarse y prepararse para una catástrofe grande, una guerra, una catástrofe ecológica que nos dé una oportunidad para tomar el poder…”. Catástrofe que, como dice el autor del panfleto, Zizek en el fondo desea “en la medida que serviría de catarsis necesaria y previa a la posibilidad real de introducir un verdadero comunismo en el mundo”.

Dentro de la izquierda estarían por un lado los socialdemócratas que, según Adsuara, “se creen buenas personas, porque poseen la superioridad moral”, y por otro los comunistas, que saben “que sólo siendo malos podrán instaurar lo que para ellos es la Única Verdad Posible –aunque eso tenga un precio, claro”. ¿Y en la derecha quiénes estarían? Pues, según el pensamiento popular, quien no es de izquierdas “y por ello un ser despreciable”. “Esto no significa que ser de derechas garantice bondad alguna, nada más faltaba”, afirma Adsuara. “La equidistancia es falsa y desde luego pienso que no es verdad esa idea de que el conflicto lo esté promoviendo ahora la derecha”, resalta.

Portada del libro ‘Zizek, qué fácil lo tienes’, de Alberto Adsuara.

Sabe que su libro es polémico, pero apela a la libertad de expresión en tiempos de trincheras mentales que la amenazan. “La autocensura es el mal de nuestro tiempo y yo lo veo en mis alumnos, que tienen 19 y 20 años y ya saben lo que no deben hacer antes de lo que deben hacer. Tienen miedo acerca de lo que pueden y no pueden poner, por temor a que algunas cosas puedan llevar a confusión o pueda ofender a no sé quién. Estamos en una sociedad hipócrita y falsa absolutamente”. Por eso, en otro pasaje del libro, recuerda que “las decisiones del sujeto del hoy se encuentran coaccionadas por el gran Otro de la Corrección Política, la más ladina –y salvaje- de las censuras conocidas”.

Adsuara tiene claro que quien está ejerciendo la violencia contra la libertad de expresión “a día de hoy es la izquierda en general y la más comunista en particular. No hay más que ver cómo actúan los movimientos subvencionados por la izquierda, como los feministas”. Y aquí sabe que entra de nuevo en un terreno pantanoso, aunque prefiere en este caso que sea el propio Zizek quien hable. “El problema radica, más bien, en las nuevas formas de dependencia que siguen a la decadencia de la autoridad patriarcal simbólica”. ¿Decadencia de la autoridad patriarcal? El comunista Zizek lo asegura, quebrantando la homogeneidad de izquierdas en torno a la todavía imperante sociedad patriarcal.

Manifestación del 8M en Madrid. Foto: Jesús Hellín (Europa Press)

“Yo en este aspecto me acerco a Zizek en la teoría, porque en la práctica no hace más que declarar que es feminista, después de haber dicho todo esto, por lo cual entra en una extraña contradicción que consiste en tener vivos a sus followers, a sus seguidores, es decir, al lobby más importante que hay ahora en el mundo, que es el feminista, al tiempo que declara que la sociedad patriarcal ha caído”, sostiene Adsuara, para ir un poco más lejos: “Las feministas no soportan que mujeres de derechas se declaren también feministas, incluso llegan a expulsarlas de manifestaciones; no lo consienten”. De ahí que diga que los manifiestos del 8M “hay que leerlos para saber que es imposible ser feminista y no ser de izquierdas. Igual que el intelectual solo es de izquierdas”.

Precisamente del 8M, objeto estos días de intensa polémica, Adsuara recuerda algo que señaló en su momento Pablo Iglesias, líder de Podemos y vicepresidente del actual gobierno: “Llegó a decir que todas las decisiones gubernamentales que se tomaran, él las haría transparentes y con cámaras, porque no podía concebir que las reuniones fueran privadas y a puerta cerrada. A mí me gustaría ver la reunión con puertas abiertas de cuando se decidió que el 8M iba a llevarse adelante, porque lo que interesaba era que la gente se manifestara. A ver dónde está la transparencia de esas reuniones”. Y añade: “Los de Vox se manifestaron también, porque les dejaron. ¡Si dejaban la manifestación del 8M, cómo no iban a dejar el resto! La cuestión no es que hubiera más cosas, ese es un argumento para imbéciles, sino que para permitir el 8M tuvieron que dejar que pasara todo lo demás”. 

También recuerda cómo Iglesias abogó en su día por la politización del dolor, para luego “salir tan tranquilo en su escaño diciendo que no hay derecho que esté usando el dolor la derecha para hacer política. Ahora no conviene. ¡Es acojonante!”, remarca Adsuara, que cierra el libro con otra declaración intempestiva de Iglesias, formulada en una conferencia promovida por Izquierda Anticapitalista: “Pido disculpas por no romper la cara a los fachas con los que discuto en televisión”, introduciendo después la posibilidad de irse de ‘cacería’ en búsqueda de fachas por Segovia, subraya el autor del libro. Un libro que repasa muchas otras cuestiones desarrolladas por Zizek, siempre en torno a esa catástrofe por llegar que impulsaría la revolución comunista. “Para explotar ese malestar tiene que seguir existiendo ese malestar permanentemente. Es más, sólo la existencia del malestar podrá asegurar la posibilidad de su explotación”, remacha Adsuara.

Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres

Los Teatros Alternativos, con los artistas más vulnerables

Red de Teatros Alternativos
#somosred
12 de mayo de 2020

Tras una valoración positiva de las medidas anunciadas por el Ministerio de Cultura y Deporte y el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), la Red de Teatros Alternativos trabajará los próximos meses para poder funcionar como articuladora de recursos. Para con la propia Red y los espacios y proyectos que la integran, y con la mirada en artistas más vulnerables que han quedado fuera del acceso extraordinario a la prestación por desempleo, proporcionada dentro del Real Decreto ley 17/20, de 5 de mayo de 2020. 

En este sentido, desde la Red de Teatros Alternativos y bajo el hashtag #somosred se quiere enfatizar el trabajo ya iniciado para hacer frente a la crisis dejada por la COVID-19, manteniendo los proyectos clave de  esta organización y atendiendo a esa comunidad de creadores más frágiles a la crisis económica, social y cultural derivada de la COVID-19. 

Desde la Red de Teatros Alternativos se entiende la necesidad del trabajo con las administraciones y con el propio sector, y está en su ánimo el seguir construyendo para legitimar el valor cualitativo de la escena contemporánea para la construcción del tejido escénico global. Aunque las 46 salas que integran la red pueden contextualizarse en realidades diversas, una sólida trayectoria de más de 20 años y objetivos envuelve a la mayoría y desde esa consolidación se trabajará por el bien de la colectividad. En este sentido, se quiere incidir en el posicionamiento de los proyectos integrantes de esta red, no solo como lugares para la exhibición, sino también para todas aquellas actividades que rodean la escena y las configuran en lugares poliédricos alrededor de lo artístico.

Durante los próximos meses y hasta el mes de septiembre, cuando se retome la exhibición en las salas que componen la red, si la situación de desescalada sanitaria lo permite, los 46 proyectos que la integran desarrollarán varias actividades, que ya se trabajan de manera habitual en cada sala durante todo el año y las convierten en amplio ecosistema escénico. Más allá de la exhibición, las salas son epicentro para la formación, el encuentro, la creación con formato de residencias y el trabajo con las audiencias. Todo eso, más un trabajo preparatorio en cuanto a los protocolos necesarios para la apertura a la exhibición en el próximo mes de septiembre, ocupará el grueso de su actividad, adecuada a los diversos ERTE a los que muchas han tenido que acogerse. El objetivo de esta red pasa por el deseo de desarrollar con ánimo y convicción, su labor como articuladora de recursos. 

Campaña #somosred, de la Red de Teatros Alternativos.

Vocabulario curioso de la pandemia

Repetitivas, un día tras otro, una y otra vez. Un puñado de palabras están acompañándonos durante estas semanas monotemáticas de incertidumbre global. Algunas poseen un carácter más técnico (inmunidad, serología, mitigación), frente a otros «neologísmos» como covidiota o cuarenpena, términos de nueva aparición que contribuyen, desde el terapéutico ingenio, a ser un necesario antídoto emocional. Otras veces, en cambio, forman parte del léxico cotidiano y doméstico, las pronunciamos u oímos cientos de veces al día en la cuarentena pero, tal vez, nunca nos hayamos parado a pensar en su origen. A continuación, un modesto glosario con 20 de estos vocablos:

1 Empezamos por pandemia, la palabra protagonista por antonomasia en estos tiempos, del griego πανδημία pandēmía ‘reunión del pueblo’.

2 Por si quedaba alguna duda, virus es un vocablo latino que significa ‘veneno’, ‘ponzoña’, y esta última palabra también se define como ‘doctrina o práctica nociva y perjudicial a las buenas costumbres’.

3 Desde hace semanas, es costumbre salir puntualmente a aplaudir al balcón, una voz de origen italiano, balcone, al igual que canciones como Nel blu dipinto di blu y Bella Ciao.

4 Nos los recuerdan a diario: continúa el estado de alarma, curiosa palabra también de origen italiano, allarme, del antiguo all’arme ‘a las armas’.

5 Si hay que elegir una prenda de moda – que, por cierto, es un metátesis de pendra, más difícil de pronunciar – en este estado, la palma se la lleva la mascarilla, de máscara, del italiano maschera, y este del árabe masẖarah ‘objeto de risa’. Vaya.

6 La cocina también está de moda. Es momento de elaboradas recetas gastronómicas y apetitosos platos con ¿un poco de kétchup?, palabra tomada del inglés ketchup, y este del chino kôechiap ‘salsa de pescado en escabeche’.

7 Dicho lo cual, escabeche proviene del árabe hispánico assukkabáǧ, y este del árabe sikbāǧ; confer persa sekbā. Se trata de una ‘ salsa o adobo que se hace con aceite frito, vino o vinagre, hojas de laurel y otros ingredientes, para conservar y hacer sabrosos los pescados y otros alimentos’. Escabechina, en cambio, se refiere coloquialmente a un ‘destrozo o estrago’ o a la ‘abundancia de suspensos en un examen’.

8 Exámenes parece que no habrá, y los niños y niñas disponen de una hora al día de paseos; aunque se discute el largo recorrido del vocablo. Para la RAE, proviene de la voz infantil ninno, pero hay quien sostiene su relación con «mínimo», de origen latino, o con meninho, ‘niño pequeño’ en portugués.

9 Volviendo a la cocina, son habituales en estos momentos los reiterados viajes a la nevera, del latín nivarius ‘relativo a la nieve’, ‘lleno de nieve’, o al frigorífico, del latín frigorifĭcus ‘que enfría’.

Nevera nueva, 1991-1994.Óleo sobre lienzo. 240 x 190 cm. Madrid, cortesía Colección Florentino Pérez. © Antonio López. VEGAP. Madrid, 2011.

10 Pero, en realidad, lo que deseamos es salir, del latín latsalīre ‘saltar’, ‘brotar’, una palabra rica en matices de significado: pasar de dentro afuera; partir de un lugar a otro; desembarazarse, librarse; libertarse; aparecer, manifestarse, descubrirse; nace, brotar… ¡y así hasta más de cuarenta acepciones!

11 Una excepción en la cuarentena son los perros, libres de poder salir a la calle cumpliendo las normas. Perro es una palabra de origen incierto según la RAE, aunque se baraje la hipótesis de un origen caló, o el vínculo con el sonido de los pastores prrr para llamar a los canes, del latín canis.

12 La inmunidad colectiva o inmunidad de rebaño, es un concepto que nos atañe. Su origen es, al igual que el de perro, incierto.

13 En cualquier caso, el desconfinamiento dependerá de los datos, de si son abrumadores, optimistas, desconcertantes o esperanzadores. Nuestra realidad transcurre irremediablemente ligada a ellos, del latín datum ‘lo que se da’.

14 Enfrente estarían las fake news, más propiamente en español: bulos. Su origen no está del todo claro, pero quizá provenga de bul ‘porquería’, un término que forma parte del léxico caló, la variedad romaní hablada por el colectivo gitano de España, Francia y Portugal.

15 El trabajo es otra de las preocupaciones capitales. Llama la atención su significado primitivo, del latín vulgar *tripaliāre ‘torturar’, derivado del latín tardío tripalium ‘instrumento de tortura compuesto de tres maderos’.

16 El teletrabajo también es faena, del catalán antiguo faena, hoy feina ‘cosa que se ha de hacer’.

17 Una de las cosas que hacíamos, y echamos más de menos, es ir al bar, del inglés bar ‘barra’, y a las terrazas.

18 Pero mientras tanto, las terrazas – del latín terraceus ‘de tierra’ – de las casas son un buen lugar para contemplar la ciudad silenciosa, paradójicamente rica en sonidos antes enmudecidos, como los pájaros o las campanas.

19 Campana procede del latín tardío campāna; propiamente ‘de Campania’, región de Italia donde se usó por primera vez.

20 Y, para finalizar, no olvidemos que esta situación afecta a todo el globo terráqueo, del latín terra ‘tierra’ y aqua ‘agua’.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (IV)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMAPantallas #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (IV)
23 de abril de 2020

Conducido hacia un irremediable proceso de iluminación intelectual que eclosiona entre el légamo de la sinrazón y el aislamiento existencial de su personaje, el mirífico filósofo existencialista parisino Jean-Paul Sartre (1905-1980) –de reciente actualidad por la efeméride, el pasado miércoles 15 de abril, del cuadragésimo aniversario de su fallecimiento– depositaba en Antoine Roquentin las primigenias inquietudes fenomenológicas que encintan el sustrato conceptual y narrativo de ‘La náusea’, título capital de la novela filosófica del siglo XX y obra primigenia del escritor francés, cuya versión definitiva se hubo publicado, bajo el sello Èditions Gallimard, en 1938.

De entre cuantos asuntos y materias pueblan el torso reflexivo de ‘La náusea’, deba ser el vacío del individuo –situado en el epicentro mismo del conocimiento frente a la moral esencialista y al razonamiento científico– el sustento argumental que configura la deriva del diario implementado por su protagonista, de entre cuyas páginas recupero el siguiente juicio:

“No es simpatía lo que hay entre nosotros; somos parecidos. Eso es todo. Está solo como yo… Ha de esperar su Náusea o algo por el estilo. (…) Debe de saber bien que nada podemos el uno por el otro. Las familias están en sus casas, en medio de sus recuerdos. Y aquí nosotros, dos ruinas sin memoria”.

Y en civilizada soledad compartida, desde el acomodado feudo de la memoria doméstica, uno cumple, contumaz y sin otro fin que el de la sorda predilección, con su dietario/memorando (tras cuarenta inopinadas jornadas de feraz reclusión) ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXI) | Lunes 13 de abril de 2020

“El individuo puede tener presentes toda clase de objetivos personales, de fines, de esperanzas, de perspectivas, de los cuales extrae la energía para los grandes esfuerzos y actividades; ahora bien, cuando lo impersonal que le rodea, cuando la época misma, a pesar de su agitación, en el fondo está falta de objetivos y de esperanzas, cuando ésta se le revela como una época sin esperanzas, sin perspectivas y sin rumbo, y cuando la pregunta sobre el sentido último, inmediato y más que personal de todos esos esfuerzos y actividades –pregunta planteada de manera consciente o inconsciente, pero planteada al fin y al cabo–, no encuentra otra respuesta que el silencio del vacío, resultará inevitable que, precisamente a los individuos más rectos, esta circunstancia conlleve cierto efecto paralizante que, por vía de lo espiritual y moral, se extienda sobre todo a la parte física y orgánica del individuo” (‘La montaña mágica’, de Thomas Mann).

Y, quizás, a un servidor no le reste otra porfiada voluntad que henchir la inmanejable concavidad del presente y desnortado trecho, para eludir la ataraxia, asiéndose al manubrio del hallazgo rutinario, morfología gimnástica de ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Tercera parte de mi memorando/dietario para MAKMA desde la primera jornada de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXII) | Martes 14 de abril de 2020

“Little Joe never once gave it away
Everybody had to pay and pay
A hustle here and a hustle there
New York City is the place where they said:
Hey babe, take a walk on the wild side
I said hey Joe, take a walk on the wild side”.

Cuando otrora hubo urbes como flancos selváticos y voluptuosos, lares de lenocinio y crematística de urinarios y sótanos.

‘Walk on the Wilde Side’ (1972), de Lou Reed.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXIII) | Miércoles 15 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣3️⃣..🗣 (Anatoli Kárpov) –"Es posible que el campeonato sea muy largo, pero no creo que una persona sea capaz de aguantar esta tensión durante más de tres meses”.🗣 (Comentarista) –"Ahora Kárpov empieza a jaquear. La tensión se puede sentir. Él da jaque nuevamente y el rey regresa al rincón".🗣 (Periodista) –"Disculpe, ¿cúando preparó usted esto? 🗣 (Garri Kaspárov) "En España y lo analizamos aquí. De hecho, preparamos toda la estrategia aquí para aplicar esta sorpresa".🗣 (Periodista) –"Interesante". .👉 Dícese del escaque, sañuda contienda de razón, insania y antagonismos..♟ ‘Kaspárov vs Kárpov (Moscú, 1985)’ & ‘Kaspárov vs Kárpov (Lyon, 1990)’..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerAjedrez #ConfinadoParaJugarAlAjedrez #PartidasPandémicas #Kaspárov #Kárpov #KaspárovVsKárpov #Ajedrez #Chess

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mercredi 15 avril 2020

(Anatoli Kárpov) –»Es posible que el campeonato sea muy largo, pero no creo que una persona sea capaz de aguantar esta tensión durante más de tres meses”.
(Comentarista) –»Ahora Kárpov empieza a jaquear. La tensión se puede sentir. Él da jaque nuevamente y el rey regresa al rincón».
(Periodista) –»Disculpe, ¿cúando preparó usted esto?
(Garri Kaspárov) «En España y lo analizamos aquí. De hecho, preparamos toda la estrategia aquí para aplicar esta sorpresa».
(Periodista) –»Interesante».

Dícese del escaque, sañuda contienda de razón, insania y antagonismos.

‘Kaspárov vs Kárpov (Moscú, 1985)’ & ‘Kaspárov vs Kárpov (Lyon, 1990)’.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXIV) | Jueves 16 de abril de 2020

“El síntoma más llamativo de la enfermedad es la tos, esa tos seca crónica que quiebra al doliente. Pero también la fiebre, la sudoración nocturna, la pérdida de peso, la languidez y el rostro demacrado. Y algo muy repulsivo para el afectado, la sangre en el esputo, esa sangre que impregna llamativamente el pañuelo después de expectorar.

André Gide y Roland Barthes engrosan la nómina de escritores afectados por la enfermedad. También ellos tuvieron su montaña mágica”.

Confluir, converger, desembocar –equidistantes– en parentescas aflicciones, zozobras e inquietudes; latifundio del que vaciar el compromiso hedonista, violeta y protestante con la literatura.

‘Gide/Barthes. Cuaderno de niebla’, de J. Benito Fernández (Montesinos – Ensayo, 2011).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXV) | Viernes 17 de abril de 2020

«Provoke-era photographs, as many have noted, resist our visual understanding, with their bafflingly oblique angles, blurs, and speed-lines, framing «empty» infrastructural landscapes of wires, darkness, and roadside barriers. ‘Beauty’ is no longer at issue. To grasp the conceptual impetus behind them, one can begin with the work of the several prior generations of photographers, against whom these next waves of photographers rebelled –or, in a more generous metaphor, whose work they extended in unexpected ways» (‘Conceptualizing Japanese Post-War Photography: Snap, Movement, Refusal’ | Miryam Sas).

Acrisolarse desde la vigilia sobre las consecuencias del retorno a Yokosuka; hallazgo de ruinas nocturnas, naturalezas extintas y cimbreantes burdeles.

Fotografías de la serie ‘Noche sin fin / Endless Night (1978–1980)’, de Ishiuchi Miyako.

‘La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke’ (Bombas Centre d’Art Gens / La Fábrica, 2019). Catálogo de la exposición homónima exhibida en Bombas Gens Centre d’Art, del 22 de febrero de 2019 al 2 de febrero de 2020.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXVI) | Sábado 18 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣6️⃣..🗣 (Volker Spengler) —“Yo hacía un papel y él el otro. Yo decía: 'Cuando nuestra mirada ilumina una acción monstruosa el alma queda en vilo'. Y Christoph decía: 'Al fin pues, afronto mi destierro desposeído, exiliado, apenas un mendigo aquí. Una corona de laurel me impusieron para llevarme a un altar, como una bestia al sacrificio. Y así me sedujeron para arrebatarme mi poema, que era mi única posesión'"..👉 Descarnar los postreros días de existencia de un ser excluido y desprovisto del cuero clarividente de lo inane. .🎥 ‘Un año con trece lunas’ (1978), de Rainer Werner Fassbinder..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #UnAñoConTreceLunas #RainerWernerFassbinder #Fassbinder Filmin

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Samedi 18 avril 2020

(Volker Spengler) –“Yo hacía un papel y él el otro. Yo decía: ‘Cuando nuestra mirada ilumina una acción monstruosa el alma queda en vilo’. Y Christoph decía: ‘Al fin pues, afronto mi destierro desposeído, exiliado, apenas un mendigo aquí. Una corona de laurel me impusieron para llevarme a un altar, como una bestia al sacrificio. Y así me sedujeron para arrebatarme mi poema, que era mi única posesión'».

Descarnar los postreros días de existencia de un ser excluido y desprovisto del cuero clarividente de lo inane.

Un año con trece lunas’ (1978), de Rainer Werner Fassbinder.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXVII) | Domingo 19 de abril de 2020

«Temporary first-aid post erected by the Red Cross inside Bastille Métro station during August 1944, as locals struggled to cope with the injuries caused by the street fighting, to finally oust the Nazi occupying forces».

Derivarse hacia las cruciales máculas de los rieles metropolitanos –planisferio subterráneo de bóvedas y acero– de la Île-de-France.

‘Paris Underground. The maps, stations, and design of the Métro’, de Mark Ovenden (Penguin Books, 2009).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXVIII) | Lunes 20 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣8️⃣..🗣 (Michel Foucault) —"Por lo tanto, la ciencia, el progreso de la ciencia y la adquisición de la ciencia, no es simplemente el olvido de los viejos prejuicios, o la caída de ciertos obstáculos. Se trata de una nueva red que enmascara ciertas cosas mientras que permiten la aparación de nuevos conocimientos. Por lo tanto, cuando critico la noción de creatividad, lo que quiero decir es que la verdad no se adquiere a través una especie de creación continua y acumulativa, sino más bien a través de un conjunto de rejillas apiladas una encima de la otra (…)". .🗣️(Noam Chomsky) —"(…) Esto no significa que en última instancia el ámbito de la ciencia lo incluya todo. En lo personal, creo que muchas de las cosas que quisiéramos entender, y tal vez las cosas que más quisiéramos entender -como la naturaleza del hombre, o la naturaleza de una sociedad decente- o muchas otras cosas, estarían, en realidad, fuera del alcance de la ciencia humana posible". .🗣️ (Televisiepresentator) –"¿Cómo se explica entonces la relación del hombre con respecto a su cultura en la política y tal vez, incluso, la pregunta acerca de cómo cambiar la cultura y la sociedad?"..👉 Enraizarse en la pulcritud kantiana y estructurar el devenir sistemático del pensamiento, combinar generativos códigos gramaticales y finitos términos de la calórica hacienda cultural.. 📺 'Noam Chomsky | Michel Foucault. La naturaleza humana: Justicia versus poder' (International Philosophers Project | Nederlandse Omroep Stichting – NOS, 1971)..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerFilosofía #ConfinadoParaEscucharFilosofía #ConfinadoParaLeerFilosofía #yomequedoencasaviendofilosofía #NoamChomsky #MichelFoucault #NaturalezaHumana #JusticiaVsPoder #InternationalPhilosophersProject #NederlandseOmroepStichting #NOS #Holanda #TvHolanda #Filosofía #Debate #DebateFilosófico

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Lundi 20 avril 2020

(Michel Foucault) –»Por lo tanto, la ciencia, el progreso de la ciencia y la adquisición de la ciencia, no es simplemente el olvido de los viejos prejuicios, o la caída de ciertos obstáculos. Se trata de una nueva red que enmascara ciertas cosas mientras que permiten la aparación de nuevos conocimientos. Por lo tanto, cuando critico la noción de creatividad, lo que quiero decir es que la verdad no se adquiere a través una especie de creación continua y acumulativa, sino más bien a través de un conjunto de rejillas apiladas una encima de la otra (…)».

(Noam Chomsky) –»(…) Esto no significa que en última instancia el ámbito de la ciencia lo incluya todo. En lo personal, creo que muchas de las cosas que quisiéramos entender, y tal vez las cosas que más quisiéramos entender –como la naturaleza del hombre, o la naturaleza de una sociedad decente– o muchas otras cosas, estarían, en realidad, fuera del alcance de la ciencia humana posible».

(Televisiepresentator) –»¿Cómo se explica entonces la relación del hombre con respecto a su cultura en la política y tal vez, incluso, la pregunta acerca de cómo cambiar la cultura y la sociedad?».

Enraizarse en la pulcritud kantiana y estructurar el devenir sistemático del pensamiento, combinar generativos códigos gramaticales y finitos términos de la calórica hacienda cultural.

‘Noam Chomsky | Michel Foucault. La naturaleza humana: Justicia versus poder’ (International Philosophers Project | Nederlandse Omroep Stichting – NOS, 1971).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma XXXIX) | Martes 21 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣9️⃣..🗣️ (Taisto Kasurinen) –"¿Qué era eso?".🗣 (Mikkonen) —"Tranquilizantes".🗣️ (Taisto Kasurinen) –"¿Y eso?". 🗣️ (Mikkonen) –"Pregúntamelo dentro de un año". 🗣️(Taisto Kasurinen) –"¿Qué haces normalmente?". 🗣️ (Mikkonen) –"¿Qué significa 'normalmente'? Estoy aquí desde siempre". 🗣️ (Taisto Kasurinen) –"¿Qué piensas hacer cuando salgas?"..👉 Fabular con la conmutación existencial y remidir la aflicción –desazón taciturna y mortificante– para incoar el ajonjolí de otros cautiverios ..🎥 ‘Ariel’ (1988), de Aki Kaurismäki..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #CinePandémico #PelículasPandémicas #yomequedoencasaviendocine #Ariel #AkiKaurismäki

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 21 avril 2020

(Taisto Kasurinen) –»¿Qué era eso?».
(Mikkonen) —»Tranquilizantes».
(Taisto Kasurinen) –»¿Y eso?».
(Mikkonen) –»Pregúntamelo dentro de un año».
(Taisto Kasurinen) –»¿Qué haces normalmente?».
(Mikkonen) –»¿Qué significa ‘normalmente’? Estoy aquí desde siempre».
(Taisto Kasurinen) –»¿Qué piensas hacer cuando salgas?».

Fabular con la conmutación existencial y remidir la aflicción –desazón taciturna y mortificante– para incoar el ajonjolí de otros cautiverios .

Ariel’ (1988), de Aki Kaurismäki.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma XL) | Miércoles 22 de abril de 2020

«He llegado al negro. El negro devuelve al fundamento, al origen. (…) Obscuridad, antro de donde todo puede surgir, en donde todo ha de buscarse. Bajo las pieles, las cutículas, bajo una faja, bajo chapas, capós, tablazones, muros, bajo fachadas, bajo el casco de un buque, debajo de un blindaje, todo lo que importa, lo que es órgano, función o máquina, y lo que es ‘secreto’, está resguardado de la luz. En lo negro está lo que importa conocer, y en la noche es donde la humanidad se ha formado en su primera edad y en donde ha vivido su Edad Media. Más tarde vino la época del día a discreción, del día sin fin… se acabó la sumisión, libre pensamiento, libre de aprensión, libre de respeto» (Henri Michaux).

Florilegio incólume de cavilación, lirismo e ideogramas. Acudir tras la introspección enteógena, mezcalina lúbrica para registrar el éxtasis de todos las vesanias.

‘Escritos sobre pintura’, de Henri Michaux | Edición y traducción de Chantal Maillard (Vaso Roto, 2018).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

El artista en aislamiento: Carlos Domingo Redón

#MAKMAEntrevistas | El artista en asilamiento
Carlos Domingo Redón
Viernes 17 de abril de 2020

En el mismo momento histórico en que el artista comienza a abandonar su condición de artesano, inicia un proceso como figura intelectual cuyas inquietudes obtendrán forma. Su creación pasa a ser el fruto de un proceso reflexivo e inspiracional basado en horas y horas de trabajo en su estudio, configurándose así un mito.

A principios del siglo XVII, Rembrandt representó este mito en ‘El pintor en su estudio’, en el que podemos ver al artista, con elegantes ropas –no las de un artesano–, encerrado en la penumbra de su estudio reflexionando sobre su creación. Este cliché llega hasta nuestros días y, seguramente, la imagen que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en el trabajo de un artista es muy parecida, salvando las distancias, al cuadro de Rembrandt.

‘El pintor en su estudio’, de Rembrandt (1626-1628).

Vivimos unos tiempos de crisis en los que la pandemia de la COVID-19 ha conseguido colarse por una grieta de la que parecía impenetrable fortaleza occidental, obligando a todos a replegarse en casa. Cabría preguntarse cómo ha afectado la situación al artista, acostumbrado a trabajar encerrado en su estudio.

Nos hemos puesto en contacto con Carlos Domingo Redón (San Agustín, Teruel, 1969), quien nos ofrece amablemente unas palabras desde su espacio de trabajo. Carlos es un artista que confirma este mito. Acostumbra a trabajar en solitario en su estudio, refugiado del mundanal ruido. Así que, en este sentido, la pandemia no le ha afectado mucho: “Todo transcurre como cualquier día; abres la puerta, enciendes la luz, pones música y a funcionar”.

Pero el confinamiento físico del artista, voluntario, lleva consigo una verdadera liberación. Desde hace tiempo se han ido incluyendo actividades de expresión artística en las cárceles como escape de la dura rutina penitenciaria. Así, en estos tiempos que estamos recluidos por ley, muchos hemos acudido a la música, escritura, pintura, etc., recurriendo a esta función terapéutica del arte para liberarse de las consecuencias del asilamiento.

Para Carlos, “la proyección simbólica de la realidad permite comprenderla, reduce la incertidumbre y, en consecuencia, aporta cierta calma, también entretenimiento.” No obstante, asegura que “su principal interés no está aquí; su aportación más relevante es ampliar nuestra realidad sin pedir nada a cambio”.

Carlos Domingo Redón en su estudio.

Con los humanos encerrados, la calle respira tranquilidad, los pájaros pían como nunca y los niveles de contaminación han disminuido radicalmente. Existe “una calma exterior que apoya la interior”. Sin embargo, esta calma conlleva consecuencias tormentosas en otros aspectos. En primer lugar, desgraciadamente, estamos sufriendo una enorme crisis humanitaria y sanitaria. Pero en lo referente al arte, toda su actividad económica ha quedado paralizada.

Durante un tiempo indefinido se han cancelado todo tipo de exposiciones, ferias, concursos y algunos proyectos se han quedado en el aire, siendo estas las principales fuentes de ingreso de los artistas. “He invertido trabajo, tiempo y dinero en la producción, confiando en que hubiera un retorno que quizá no llegue”, explica Carlos. Esto demuestra que la vida del artista es una auténtica aventura y que no siempre resulta fácil, sobre todo en un sistema en el que el rendimiento monetario predomina sobre otros valores. Pero remitiéndome al gran Lorca: ‘No sólo de pan vive el hombre’”.

‘Vellón espera’, de Carlos Domingo Redón.

No hay duda de que la situación actual ha hecho algunas mellas en nuestra percepción de la realidad y, probablemente, esto se refleje en el trabajo de algunos artistas. No obstante, se suele decir que el tiempo lo cura todo y, en el momento en que el ser humano haya sanado, serán pocas las representaciones sobre esta.

El arte que perdura con el paso del tiempo es aquel que ha deambulado por las preocupaciones universales de la conciencia del ser humano. “El miedo, el desasosiego provocado por la incertidumbre o la sensación de fragilidad han sido cuestiones ampliamente abordadas en tiempos pasados y, a propósito de circunstancias, no sé si equiparables a la que hoy vivimos, pero sí con similitudes”.

Pau Tronch

Ilustrar las calles ‘Desde mi ventana’

‘Desde mi ventana’
Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC)
16 de abril de 2020

La obligada reclusión doméstica a causa de la COVID-19 ha llevado a los ciudadanos a sumergirse en un mundo paralelo, crear otras rutinas e inventar pequeños alicientes diarios que mitiguen la claustrofobia, como salir al balcón para aplaudir a los nuevos héroes. Los balcones, “los ojos de las casas”, como los llamaba Ramón Gómez de la Serna, han adquirido un papel protagonista en la cotidianeidad. Pequeñas plataformas desde las que lanzar y recibir mensajes creando vínculos e interacciones que refuerzan nuestra identidad social pese al aislamiento.

El balcón como palco, púlpito o podio. El balcón ventana al mundo. Y también como marco de una obra artística. Es la propuesta didáctica del Centre del Carme Cultura Contemporània, ‘Desde mi ventana’ que invita a los ciudadanos, especialmente a las familias con niños, a transformar sus ojos en espacios temporales de arte.

Ilustración de Javier Mariscal. Fotografía cortesía del Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC).

“La comunidad cultural se está volcando con esta situación insólita que nos ha tocado vivir», dice el director del museo, José Luis Pérez Pont. «Trabajamos para permitir que la cultura llegue a los hogares a través de un proyecto online muy especial, el #CCCCenCasa, al que ahora sumamos nuevas colaboraciones desde el ámbito del diseño y la ilustración». Este proyecto, concretamente, es «un homenaje a la forma de trabajar de Carlos Pérez, buscando la interrelación de las artes, a través de un plan educativo e integrador”.

Dentro del programa de educación y mediación, #CCCCHabitantEspais, la propuesta está inspirada en la exposición ‘Viaje a Corfú. Carlos Pérez. El hombre-museo’, un compendio deluniverso personal del pedagogo valenciano, que dignificó diferentes formatos y expresiones artísticas fomentando la entrada en los museos del diseño, la ilustración y las artes escénicas. La idea es reproducir en pequeña escala los Kunsthalle, espacios temporales de arte, de libertad creativa y expresiva, alternativos a los museos, fórmula que interesaba mucho a Pérez.

Decenas de ilustradores, diseñadores, arquitectos y artistas están llenando las redes sociales con sus ingeniosas creaciones, producto de una inspiración espontánea en la que nos abren una ventana a su universo interior. Entre ellos: Juan Berrio, Paco Roca,Iván Solbes, Marta Colomer (Tutticonfetti), Lina Vila, Ortifus, Boke Bazán, Ibán Ramón y ESCIF. Los inconfundibles Garriris de Javier Mariscal trepan por las fachadas y se asoman a las calles vacías, ese exterior que es hoy desierto impasible.

Ilustración de Lina Vila. Fotografía cortesía del Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC).

Desde Madrid llega la propuesta de Aurora Gorrión, artista de collage, y desde Pamplona la ilustración del arquitecto Carlos Pereda. El productor de cine, ganador de un Goya de Animación por ‘Buñuel en el laberinto de las tortugas’, Alex Cervantes, se ha sumado a esta ola, igual que el diseñador editorial, Tomás Gorría, el historietista Calpurnio, la diseñadora gráfica y collagista Lucía Meseguer, el artista Martín Forés y la artista e ilustradora, Mai Hidalgo.

La intención es que los ciudadanos compartan sus iniciativas en las redes sus obras creando un gran tutti frutti artístico, como llamaban popularmente a las exposiciones de Carlos Pérez. Interactuar con el exterior, potenciar la imaginación, experimentar la ventana como espacio de intervención, descubrir el encanto de las acciones temporales y disfrutar de las posibilidades creativas del entorno doméstico son los objetivos de esta propuesta didáctica.

Pensada para motivar la participación de los más pequeños, ‘Desde mi ventana’ propone generar interferencias en la imagen que les llega a través de los cristales, añadiendo aquello que les gustaría ver, eliminando lo que no les gusta, modificando la visión y personalizando esa imagen a su gusto mediante rotuladores, temperas, acuarelas, plastilina o barro.

Al igual que el resto de actividades de educación y mediación incluidas en el programa #CCCCHabitantEspais, esta propuesta puede descargarse en la web del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana www.consorcimuseus.gva.es y seguir su evolución a través de las redes @centredelcarme.

Ilustración de Juan Berrio. Fotografía cortesía del Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC).

Bel Carrasco