El IVAM se hace eco de la danza como obra plástica

‘Glacial Decoy’, de Trisha Brown y Robert Rauschenberg
Comisariada por Teresa Millet
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Guillem de Castro 118, València
Hasta el 18 de abril de 2021
Jueves 19 de noviembre de 2020

Teresa Millet, comisaria de la exposición ‘Glacial Decoy’, se refirió al trabajo de Trisha Brown con una expresión utilizada por la propia bailarina y coreógrafa estadounidense: improvisación estructurada. Parece una contradicción en los términos, y en realidad lo es, si no fuera por que estamos hablando de una artista singular, que concebía la danza como una disciplina (otro término que con ella no casaría) mediante la cual empezar a volar. Lo dijo ella misma en su texto de 2017 para celebrar el Día Internacional de la Danza: “I became a dancer because of my desire to fly” (Me convertí en bailarina por mis ganas de volar).

Entre esas ganas de volar y la contradicción que habita en todo artista, su improvisación estructurada como método arbitrario de trabajo le encaja como un guante. Porque Trisha Brown, también lo dijo en aquel texto, creaba con los cuerpos de los bailarines, en tanto herramientas para la expresión y no como medios para la representación. De ahí que, subyugada por esa expresión y por la novedad de ver su obra en un teatro por primera vez, tras actuar en espacios alternativos, decidiera asociarse con el artista plástico Robert Rauschenberg, que tampoco llevaba bien los compartimentos estancos del arte.

Vista de la exposición ‘Glacial Decoy’, de Trisha Brown y Robert Rauschenberg, en el IVAM.

Así fue como crearon conjuntamente la pieza ‘Glacial Decoy’, a la que el IVAM dedica su Caso de Estudio, tomando como punto de partida cinco fotograbados de Rauschenberg, pertenecientes a la Colección del museo, más una serie de préstamos en colaboración con las fundaciones de ambos artistas, entre los que se encuentran la propia Premier Mundial estrenada en 1979 en el Children’s Theater de Minneapolis. “Traducido literalmente, ‘Glacial Decoy’ es ‘Señuelo glaciar’”, señaló Millet, para abundar en ello: “Es el señuelo de la imagen y del movimiento de las bailarinas. Una forma de tenerte pillado, manteniendo tu atención entre las imágenes y la danza”.

De las más de 6.000 fotografías que Rauschenberg tomó para la realización de esta pieza, seleccionó finalmente 620 para su presentación visual. Imágenes desplegadas en cuatro pantallas que, de izquierda a derecha, iban apareciendo y desapareciendo al ritmo que marcaban los cuerpos de las bailarinas, vestidas con unas delicadas telas blancas para facilitar sus movimientos, diríase casi fantasmales. “El primer vestuario se apoderaba demasiado del cuerpo de las bailarinas, de manera que luego realizó este otro que les daba más libertad”, explicó Millet.

Imagen de ‘Glacial Decoy’, de Trisha Brown y Robert Rauschenberg, en el IVAM.

Imágenes plásticas y movimiento corporal que, en cierto modo, inauguraba una forma de interacción artística aún vigente y objeto de fructíferas investigaciones. “El arte contemporáneo todavía está aprendiendo de todo ello”, resaltó Nuria Enguita, directora del IVAM, quien destacó la pieza como una “joyita” prácticamente “desconocida”, que hoy, más de 40 años después, sigue provocando admiración. “Esa relación entre lo visual y lo plástico adquiere todo su sentido en el museo”, donde a su juicio da pie a un debate que “es más candente ahora que antes”.

Volvamos a la improvisación estructurada de Trisha Brown, sin duda motor de ese espíritu contrario a las normas establecidas. Si entendemos el acto creativo como aquél que separa al artista del mundo ya visto y conocido, no cabe duda que tanto Brown como Rauschenberg se asociaron para volar, en el doble sentido de alzarse por encima de los cánones y de dinamitar las convenciones. “Bob”, decía la coreógrafa de su colega y amigo, “le tiene envidia a la danza porque está viva y es frágil porque desaparece en cuanto el bailarín sale del espacio”.

Trisha Brown y Robert Rauschenberg. Imagen cortesía del IVAM.

La improvisación estructurada viene a poner el acento en esa contradicción que los llevaba a ambos en volandas, pasando de la espontaneidad a cierta experiencia reglada. “Un espacio acotado que se lo saltan”, señaló Millet. “Aceptan la norma, para romperla”, remarcó Enguita. “Se impone el movimiento y la necesidad de salir de la obra”, añadió la directora del IVAM, subrayando esa voluntad imperiosa de “despojarse del relato” con la que ambos comulgaban en aquellos años 60 y 70 del pasado siglo, época caracterizada por las revueltas estudiantiles tanto en Europa como en Estados Unidos.

‘Glacial Decoy’ muestra esa conexión entre el arte contemporáneo y las artes escénicas y performativas, para levantar testimonio de su fructífera alianza. El Caso de Estudio, además de acoger la pieza de danza plástica y la selección de fotografías, se completa con revistas y documentación sobre la pieza, así como la carpeta colectiva dedicada a Merce Cunningham en 1974, bailarín de referencia durante aquellos años que nos ocupan.

Vista de la exposición ‘Caso de Estudio’ que el IVAM dedica a ‘Glacial Decoy’, de Trisha Brown y Robert Rauschenberg.

De hecho, Cunningham fue otro de los artistas empeñados en desligar la danza de todo aquello que distrajera su atención, como por ejemplo la música, para subrayar la experiencia visual del movimiento de los cuerpos al bailar. Experiencia que Rauschbengerg propuso fuera lo más carnal posible, sugiriendo que las bailarinas se enfrentaran al público desnudas. Luego reculó, diseñando los trajes blancos que, en cualquier caso, dejaban la espalda al descubierto para enfatizar la coreografía, según explica Millet en la hoja de sala.

El cebo, reclamo o señuelo de ‘Glacial Decoy’ se halla en esa relación fría, glacial, fantasmal, de los cuerpos sometidos al flujo de las imágenes o de las imágenes al movimiento corporal, que obliga al espectador, como a los propios artistas, a abandonar su mundo conocido para arriesgarse a transitar por otro que le genera cierta inquietud. La inquietud de un universo donde los relatos, aquellos grandes relatos dados por muertos en la posmodernidad, dejan paso al desconcierto, y el arte busca fundirse con la vida desprovista de asideros seguros.

Glacial Decoy’, de Trisha Brown y Robert Rauschenberg, por cortesía del IVAM.

Salva Torres

Fallece Juan Genovés, pintor de la levedad del ser

Juan Genovés
El IVAM se viste de luto por su muerte
Viernes 15 de mayo de 2020

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) se viste de luto por la muerte de Juan Genovés. El artista, que falleció la madrugada del viernes 15 de mayo en un hospital madrileño de muerte natural, estaba trabajando en una nueva exposición. Fue una figura de primera línea del arte español desde la posguerra, uno de los nombres clave de la escena artística internacional y un creador fundamental durante el franquismo.

La retrospectiva más importante sobre Juan Genovés fue la realizada en el IVAM en 1992, una muestra antológica que reunió 80 obras del artista realizadas desde los años sesenta. Unas pinturas que fueron un emblema político contra la dictadura y que hoy admiten otras lecturas, pero siguen reflejando la incomodidad y el miedo de la sociedad. Una sociedad reflejada en sus cuadros como una masa formada por personas que se ven desde la altura con sus rasgos desdibujados.

Uno, dos, siete, siete, de Juan Genovés. Imagen cortesía del IVAM.

La muestra ‘Tiempos convulsos. Historias y microhistorias en la colección del IVAM’ que inauguró el museo para conmemorar su 30º aniversario incluía dos obras de Juan Genovés de sus fondos: ‘Aproximación’ (1966) y ‘Uno, dos, siete, siete’ (1968). La Colección del IVAM cuenta con 12 obras del artista. 

Pintor de multitudes y caracterizado por su realismo social, es universalmente conocido por ‘El abrazo’ (1976) que nació para ser reproducida en un cartel para Amnistía Internacional durante la Transición, y que más tarde sirvió como base para la escultura que homenajea en Madrid a los abogados asesinados en 1977 en la calle de Atocha. Sus obras reivindicaron siempre la libertad y la democracia, que se convirtieron en el ideario que vertebró tanto su pensamiento como su trabajo.

Durante su dilatada trayectoria, Juan Genovés ha sido galardonado, entre otros premios, con la mención de honor de la Bienal de Venecia de 1966, el Premio Nacional de Artes Plásticas (1984), el Premio de las Artes Plásticas de la Generalitat Valenciana (2002) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, concedida por el Ministerio de Cultura en 2005.

Aproximación, de Juan Genovés. Imagen cortesía del IVAM.

Doce artistas revisitan sus obras en ‘IVAM Retrovisor’

‘IVAM Retrovisor’ | ‘#IVAMdesdecasa’
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
6 de mayo de 2020

Un total de doce artistas españoles participan en la iniciativa ‘IVAM Retrovisor’ para rememorar a través de sus ojos y en solo cien palabras sus propias obras de arte pertenecientes a la colección del IVAM. Carmen Calvo, José Mª Yturralde, Jordi Teixidor, Artur Heras, Patricia Gómez y Mª Jesús González, Ángela García Codoñer, Chema López, Isabel Oliver, Maribel Doménech, Mira Bernabeu y Ricardo Cotanda son los creadores que forman parte de esta propuesta, englobada en el programa ‘#IVAMdesdecasa’, con la que el museo pretende acercar su colección a los usuarios a través de su página web y difundir el valor de sus fondos, un patrimonio de más de 12.000 obras de arte.

El pintor Jordi Teixidor, ganador del Premio Nacional de Artes Plásticas 2014 por su abstracción reflexiva, comenta sobre su obra ‘Pintura Azul’ (1986) que “desde un primer momento la precisión del título deja bien claro que la obra no es un paisaje; con su obviedad, el título señala al espectador la actitud que debe tomar cuando se coloca frente al cuadro”, poniendo de manifiesto las circunstancias y maneras del proceso de ejecución de esta pieza.

‘Has hecho de mi lo que querías’ (2005), de Carmen Calvo. Fotografía cortesía del IVAM.

Entre las obras que conforman esta selección, la artista conceptual Carmen Calvo explica una de sus características fotografías intervenidas titulada ‘Has hecho de mí lo que querías’ (2005). “Una vez me preguntaron: ¿qué quería decir el cubrir el rostro de estas mujeres con una estrella de David? No es cubrir, es anular a estas mujeres. Por ser mujer y por ser de raza judía”, proclama en su texto rotunda.

También bajo el género de arte feminista se encuadra la serie ‘Misses. Los concursos de belleza’ (1974) de la pintora Ángela García Codoñer, “obras reivindicativas hechas por mujeres que no aceptaban el papel que aquella sociedad había organizado para ellas”, escribe la autora. En esta línea, la obra ‘Cirugía’ (1970-1973), de la valenciana Isabel Oliver, trata, según la creadora, sobre “la dictadura de la belleza, impuesta a las mujeres respondiendo al arquetipo del gusto masculino de cómo debían ser las mujeres para ser adecuadas”. Por su parte, Maribel Doménech desvela por qué incorpora la fotografía en su trabajo titulado ‘La energía de una segunda piel’ (1993): “la piel como escudo protector y espejo de acontecimientos me permite desvelar el cuerpo en lugar de ocultarlo, la luz negra transforma la piel de la modelo, de tal manera que caderas, vientre, pechos y glúteos asemejan un cuerpo cíborg”.

En la propuesta de ‘IVAM Retrovisor’ también participa José Mª Yturralde, que cuenta en cien palabras el proceso de creación de ‘Figura Imposible’ (1972), una serie en la que el artista “trataba de explorar la idea del espacio-tiempo, de la forma, integrándola con los conocimientos científicos del momento”. Otro artista valenciano, el pintor e ilustrador setabense Artur Heras, destaca “la duplicidad y colores vibrantes propios del pop art” de su obra ‘Els set pecats capitals’ (1971). Mientras que Chema López selecciona su serie ‘Los años de plomo’ (2012-2013), donde traslada al lienzo las fotografías insertas en las fichas policiales de delincuentes. “Imágenes fotográficas con rostros tachados, hendidos y rasgados, en una operación que pone en cuestión la obstinación de nuestra sociedad por fijar y controlar a los ‘sujetos’ que la conforman”.

‘Cirugía’ (serie ‘La mujer’, 1970-1973), de Isabel Oliver. Fotografía cortesía el IVAM.

La fotografía también es el medio utilizado por Mira Bernabeu en su pieza ‘Panorama social, 1965 – 2007† – 2009* – 2014’ (2014), donde retrata el viejo zoo de València en una fase avanzada de dejación y abandono como elemento simbólico que puede extrapolarse a otros contextos.

Perteneciente a la serie ‘Llegar a la nieve’ (1995), Ricardo Cotanda presenta la obra ‘Dado’: un pañuelo masculino de algodón con una mancha bordada en hilo de seda, “la alusión más ‘filial’ a Marcel Duchamp”. La lista de artistas participantes en ‘IVAM Retrovisor’ culmina con el trabajo del dúo de artistas Patricia Gómez y Mª Jesús González, una intervención con arranque mural en un edificio del s. XVIII situado en el barrio del Carme de València para recordarnos que “ciertos lugares, en vísperas de su desaparición, funcionan como contenedores de memoria, y son capaces de hacernos percibir y reconstruir pedazos de historia y vivencias pasadas”.

Esta actividad de ‘IVAM Retrovisor’ es la segunda entrega de una iniciativa dedicada a recordar exposiciones y obras de arte de la colección del IVAM. Tras la primera serie, en la que participaron periodistas y críticos de arte recuperando en cien palabras sus muestras del IVAM favoritas, llega el turno de reunir a doce artistas para que comenten sus propias obras de arte.

Imagen de los artistas participantes en ‘IVAM Retrovisor’. Fotografía cortesía del IVAM.

MAKMA

La interpretación de los sueños de Grete Stern

Caso de Estudio. Grete Stern
Institut Valencià d’Art Modern. IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 3 de abril de 2016

El IVAM dedica a Grete Stern su nuevo ‘Caso de Estudio’. Y es que la artista alemana nacionalizada argentina es, sin duda, todo un caso. Para explicarlo, María Jesús Folch, comisaria de la exposición, realizó un repaso por su obra. Fue al llegar a la altura de los sueños de Stern que coinciden con la publicación en 1949 del libro El segundo sexo, de Simone de Beuavoir, cuando emergió la síntesis de su trabajo: “Aquí se ven reflejados sus dos caminos, el de la mujer que se afirma como sujeto y el de aquella otra que acepta esa alianza con lo doméstico”.

Fotografía de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotografía de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Ese choque entre la mujer que sueña con emanciparse de las trabas sociales y esa otra que es objeto de sus pesadillas creativas, atraviesa el conjunto expositivo que hasta el 3 de abril muestra el IVAM. “Es la pequeña gran joya de nuestra colección”, subrayó José Miguel Cortés, director del instituto valenciano. Pequeña gran joya compuesta por 61 obras, entre fotografías, libros, proyecciones y un documental, entre las que destacan los 140 fotomontajes realizados para la revista ‘Idilio’ de 1948 a 1951. En dicha revista fue donde ilustró los sueños de las numerosas lectoras que buscaban explicación a lo que su inconsciente maquinaba durante la noche.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

“El concepto de otredad está en la obra de Stern”, explicó Folch. Otredad que tiene mucho que ver con ese riesgo del sujeto que se afirma al margen de las convenciones sociales, frente al que busca su más amable encaje. Grete Stern, al modo que hizo Freud, interpreta esos sueños de la mente femenina, utilizando la técnica del fotomontaje. De manera que así, a base de juntar pedazos supuestamente inconexos, la artista alemana que huyó del nazismo para establecer su residencia en Buenos Aires, fue construyendo una obra de gran originalidad, calidad artística y sin duda evocadora, todavía hoy, de los fantasmas femeninos.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

María Jesús Folch habló de algunos de ellos: “confinamiento en el hogar”, todo lo relativo a “la función biológica de la reproducción”, también “la incomunicación” y, como contrapartida, “la denuncia de los estereotipos femeninos”. Casada con Horacio Coppola, con el que trabajó al principio mano a mano y del que muy pronto se divorció, Stern no dejó de reivindicar para ella y la mujer de su tiempo, extrapolable al actual, la libertad que sin duda reflejaba en la interpretación de los sueños. Sueños de los que ya se hizo cargo el IVAM en una exposición de hace 20 años, germen de la donación de su obra por parte de su hija Silvia al museo valenciano. “Continúa siendo igual de actual y contemporánea”, señaló Cortés.

Fotografía de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotografía de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

La publicidad, la arquitectura, el retrato y la antropología, otorgando protagonismo a mujeres indígenas del Gran Chaco, también han sido disciplinas de su interés. Disciplinas que trabajó con el mismo anhelo de encontrar bajo la superficie de las cosas cierta verdad latente. Por eso sus fotografías están llenas de escaleras, peldaños o laderas que hay que subir o bajar, de ojos escrutadores, de jaulas, de naturalezas en calma o arrebatadas pero siempre inquietantes, de animales y, por supuesto, de mujeres que luchan contra ese fondo enigmático de seres y objetos a punto de doblegarla.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Grete Stern es todo un caso porque fue construyendo su obra a contracorriente: primero, en el Berlín ya prácticamente abducido por el nazismo, y después, en el Buenos Aires del peronismo. La columna ‘El psicoanálisis le ayudará’ de la revista ‘Idilio’, que Stern ilustró, no se sabe si ayudó a sus lectoras, pero a ella le ha servido para construir una obra “ejemplo de modernidad y compromiso”, concluyó Cortés.

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Salva Torres

La gente vuelve al IVAM

Presentación del balance anual del IVAM
Lunes 11 de enero de 2016

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) duplicó el número de visitas en 2015 con la mitad de presupuesto que hace cinco años. José Miguel Cortés, director del museo valenciano, así lo destacó durante la presentación del balance de las iniciativas que ha desarrollado el museo a lo largo del pasado año: «El museo ha aumentado en casi un 48% el número de visitas con un total de 107.624 visitantes en 2015”. Estas cifras han sido posibles con la mitad del presupuesto que tenía el IVAM hace cinco años, que ha pasado de 10,5 millones de euros a los 5,6 millones de euros actuales. Cortés subrayó, no obstante, que “un museo no se mide sólo por el número de visitantes, pero estamos orgullosos de que la gente esté volviendo al IVAM”.

Albert Girona (izad) y Jose Miguel Cortés, durante la presentación del balance anual de actividades del museo valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

Albert Girona (izda) y Jose Miguel Cortés, durante la presentación del balance anual de actividades del museo valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

El secretario autonómico de Cultura, Albert Girona, valoró muy positivamente el balance de gestión del IVAM ya que “se están cumpliendo los objetivos marcados”, dijo. Girona destacó la autonomía e independencia que debe tener un museo como el IVAM y anunció que “ésta se va a plasmar en la nueva Ley del IVAM que reflejará la voluntad del gobierno valenciano de dotar de mayor autonomía al museo”.

Un segundo objetivo cumplido, según el secretario autonómico de Cultura, ha sido abrir el museo a la sociedad: “En 2015 se ha llevado a cabo una política de puertas abiertas que ha tenido como consecuencia la apertura del IVAM al público, la apertura a las instituciones y la apertura a nuevos servicios”. Girona señaló que el IVAM ha mantenido la calidad expositiva sin que la merma del presupuesto le haya afectado.

Obra de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

El secretario autonómico de Cultura también incidió en que a lo largo de 2016 se intentarán solventar problemas históricos del IVAM como la apertura al barrio del Carmen a través de un jardín de esculturas. “Lo importante es que hemos recuperado el discurso del IVAM que se había perdido”, resumió.

En el año 2015 se ha programado un total de 10 exposiciones, una de las cuales dedicada a Gillian Wearing ha sido calificada como de las mejores exposiciones españolas del 2015 según un importante medio cultural. “Esto hacía muchos años que no ocurría”, apostilló el director.

Obra de Martha Rosler adquirida por el IVAM.

Obra de Martha Rosler adquirida por el IVAM.

El IVAM también ha dedicado un gran esfuerzo a la Colección del museo suscribiendo con tres coleccionistas privados el depósito de 242 obras de más de medio centenar de artistas contemporáneos. Asimismo, la colección del IVAM se ha incrementado en el 2015 con la adquisición de siete obras de los artistas Martha Rosler, Gillian Wearing, Mira Bernabeu y Alexander Apóstol.

La importancia de la Colección del IVAM queda de manifiesto en las más de 300 obras que se han prestado a otros museos e instituciones como el MOMA de Nueva York. José Miguel Cortés incidió igualmente  en “el recorrido que están realizando las obras de Julio González por cuatro ciudades de Japón, entre ellas, Tokio, algo que no se había hecho nunca”.

El IVAM también ha potenciado las actividades culturales y didácticas organizando un total de 127 actividades diferentes, con más de 17.000 asistentes de iniciativas diversas. En el capítulo de convenios, el IVAM ha suscrito en el 2015 una decena de convenios, uno de los más relevantes firmado con la Fundación La Caixa.

Fachada del IVAM con obra de Sento Llobell.

Fachada del IVAM con obra de Sento Llobell.

 

Los Libros de Valdés en el hall del IVAM

En singular: la colección del IVAM en el hall
Libros, de Manuel Valdés

Bajo el título En singular: la colección del IVAM en el hall, una obra perteneciente a los fondos del museo se exhibirá desde mañana, y durante los próximos meses, en el vestíbulo principal del Centre Julio González.

Libros, de Manuel Valdés (Valencia, 1942), es la escultura elegida para iniciar esta nueva línea de actuación, que pretende dar mayor visibilidad a determinados trabajos de la colección que tienen un marcado interés artístico.

La obra del artista valenciano será la primera propuesta de una selección de los trabajos más singulares que conforman los fondos del museo, que el visitante encontrará en este espacio de acogida y bienvenida.

Libros condensa una visión particular del lenguaje escultórico donde se entremezclan varias de las investigaciones formales llevadas a cabo por Valdés. Pertenece a la serie ‘Biblioteca’, que este artista comienza en los años 90 con la intención de mostrar algo desvencijado o deteriorado, y en la que emplea maderas duras.

Busca de manera intencionada la policromía natural de la madera intentando obtener una taracea tridimensional, que acaba consiguiendo a través de los accidentes naturales del material y del uso de las herramientas, que genera nuevas texturas y sensaciones.

 

Libros. Imagen cortesía del IVAM.

Libros, de Manuel Valdés. Imagen cortesía del IVAM.

Nagasaki acoge 37 obras de Julio González

Julio González
Obras de la colección del IVAM
Prefectural Art Museum de Nagasaki

37 obras de la colección del IVAM de Julio González han viajado a Japón para exhibirse en una exposición, que se inauguró el 7 de junio, dedicada al que está considerado el padre de la escultura de hierro. La muestra que lleva por título el nombre del escultor español podrá verse primero en el Prefectural Art Museum de Nagasaki, pero después itinerará por otras tres ciudades niponas. Se exhibirá en el Museo de Arte de Iwate, del 1 agosto al 23 septiembre; en el de Setagaya, del 28 de noviembre al 31 enero de 2016, y en el Prefectural Art Museum de Mie, antes de junio de 2016.

Se trata de una colaboración del museo valenciano con diferentes museos japoneses en su empeño por dar a conocer la enorme contribución de Julio González (1876-1972) en la evolución de la escultura moderna. Entre los fondos del IVAM que se han seleccionado para la exposición hay principalmente escultura, como Daphné (1937), Cabeza ante el espejo (1934) o Mano derecha levantada nº1 (1942), pero también dibujos y varias piezas de orfebrería.

Cabeza ante el espejo, de Julio González, de la colección del IVAM.

Cabeza ante el espejo, de Julio González, de la colección del IVAM.

El director del IVAM, José Miguel G. Cortés, que viajó a Nagasaki para la inauguración de la muestra, ha destacado la importancia de la figura de Julio González en el desarrollo de la escultura contemporánea. Cortés también ha subrayado que González es una de las señas de identidad del museo.

Con casi 400 obras el IVAM reúne la que se considera la colección más completa del escultor español iniciada en julio de 1985 a partir de adquisiciones y de las donaciones de las herederas del artista, Carmen Martínez y Viviane Grimminger. Julio González transformó la noción de la escultura con su particular manera de modelar el volumen, construir el espacio y soldar elementos constructivos.

El IVAM considera esta itinerancia de la obra de González una gran oportunidad tanto para dar a conocer la obra del escultor español como para establecer relaciones más estrechas con diferentes museos japoneses.

Daphne, escultura de Julio González, de la colección del IVAM. Cortesía del museo valenciano.

Daphne, escultura de Julio González, de la colección del IVAM. Cortesía del museo valenciano.

Del análisis al desgarro: vanguardias en el IVAM

Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 10 de abril de 2016

José Miguel Cortés ha decidido, desde que se puso al frente del IVAM, airear sus fondos. Y como posee uno de los mejores, se trataba de dotarlos de coherencia argumental para exhibirlos a modo de brillante buque insignia del museo valenciano. Ahora le toca el turno a las vanguardias históricas, cuya selección de un millar de obras pertenecientes a la Colección del IVAM ocuparán durante todo un año las salas 3 y 4. Clasificada en torno a diez ejes temáticos, la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las Vanguardias Históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’ muestra las dos vías que las llamadas por Ramón Gaya “artes marciales de vanguardia” dibujaron en la primera mitad del siglo XX.

Obra de la serie Utopía y revolución en 'Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Obra de la serie Utopía y revolución en ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

Cortés, que junto a Josep Salvador es a su vez comisario de la exposición, subrayó que la muestra no se presenta de modo cronológico, sino de forma sincrónica uniendo las piezas mediante cierta trama argumental. De manera que lo que les une a Marcel Duchamp y Man Ray, con los que se abre el recorrido, Raoul Hausmann, André Kertész, Moholy-Nagy, El Lissitzky, John Heartfield o Josep Renau no es la temporalidad, sino la experiencia que proyectan sus visiones hermanas.

Carteles de la serie 'Utopia y revolución' en la exposición 'Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Carteles de la serie ‘Utopia y revolución’ en la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

Visiones que los comisarios de ‘Construyendo nuevos mundos’ dividen en dos: una más poética y onírica, y otra de orden más analítico, a las que acompañan otras creaciones relacionadas con el arte de propaganda o crítica social. Todo ello bajo epígrafes temáticos del tipo ‘Entre la experimentación y las sombras’, ‘Cuerpos soñados’, ‘La fascinación por las máquinas’, ‘Utopía y revolución’, o ‘El misterio de las formas’, hasta completar los diez capítulos argumentales que conforman el recorrido expositivo.

Tostadora (Alemania, 1930) de la colección Alfaro Hoffman en la exposición 'Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Tostadora (Alemania, 1930) de la colección Alfaro Hoffman en la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

Dos grandes vías o visiones, pues, de unas vanguardias artísticas que, como señala Jesús González Requena en ‘Occidente: lo transparente y lo siniestro’, tienen en común, a tenor de los mil manifiestos de sus diferentes movimientos, el rechazo de los discursos verosímiles, convencionales, en tanto faltos de autenticidad. De ahí el gesto de rebelión con el que los artistas vanguardistas construían su obra con radicalidad y vehemencia. En ese contexto de repulsa hacia el canon perfilado desde la Ilustración (de hecho el Romanticismo ya es un precedente de las vanguardias), los artistas seguirán esas direcciones apuntadas por Cortés y Salvador.

Cartel dadaísta en la exposición 'Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Cartel dadaísta en la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

En una, más analítica, los artistas afirman la “dimensión cognitiva de su tarea” (González Requena): poéticas de la deconstrucción entre las que pueden reconocerse al cubismo, el constructivismo, el funcionalismo, el informalismo y el arte conceptual, entre otros. En la otra, más pasional, frente al análisis se levantaría la expresión, de manera que la experiencia se enfrenta al orden sintáctico, al entendimiento científico y racional, como serían los casos del fauvismo, expresionismo, dadaísmo, surrealismo y cierto futurismo; poéticas éstas del desgarro.

Imagen del video 'El retorno de la razón', de Man Ray en 'Construyendo Nuevos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Imagen del video ‘El retorno de la razón’, de Man Ray en ‘Construyendo Nuevos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

Dos visiones sustentadas entonces por un Yo analítico, “que se quiere protagonista racional tanto de su discurso como de la eficacia ulterior en la arena social” (de ahí la alineación de esta corriente con los movimientos de revolución social), y por un Yo desgarrado, heredero del “lacerado gesto romántico”, que rechaza toda pretensión de control y eficacia “para volcarse a la expresión dramática de su experiencia subjetiva”. Así es como van desfilando por la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos’, Duchamp, Ray, Marinetti, Richter, Kertész, Rodchenko, la Bauhaus alemana, Grosz, Delaunay, Arp, Masson, Renau, Torres-García u Óscar Domínguez, entre un largo etcétera de artistas vanguardistas de cuya intensa conciencia de escritura se hace eco la colección del IVAM.

Obra de Óscar Domínguez en la exposición 'Construyendo Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945).

Obra de Óscar Domínguez en la exposición ‘Construyendo Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945).

Salva Torres

Nauman, un caso digno de estudio en el IVAM

Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 28 de junio, 2015

Ludwig Wittgenstein, una de las influencias de Bruce Nauman, afirmó que “de lo que no se puede hablar mejor es callarse”. Se refería a todo aquello que escapa a los límites del lenguaje. Que es, precisamente, de lo que se hace cargo el artista norteamericano, al que el IVAM le dedica su Caso de Estudio. Un caso sin duda digno estudio, por cuanto recoge en su trabajo las huellas de lo que Luis Racionero llamó filosofías del underground. Filosofías que exploraron a principios de la segunda mitad del siglo XX alternativas a la mente racional, para que aflorara libre de ataduras la parte más inconsciente del sujeto.

Obras de Bruce Nauman. Imagen cortesía del IVAM.

Obras de Bruce Nauman. Imagen cortesía del IVAM.

‘Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman’ reúne 14 obras del artista de Indiana, diez de la Colección del IVAM y cuatro de Electronic Arts Intermix, junto a otras de Man Ray, Marcel Duchamp, Merce Cunningham, Georges Hugnet, Richard Serra, Steve Reich, John Cage y Samuel Beckett, la de este último abriendo la exposición con sus películas ‘Film’ y ‘Quadratt’. Y ya sean las propias de Nauman o las de quienes “ayudan a contextualizar su obra”, según explicó la comisaria María Jesús Folch, lo cierto es que toda ella diríase atravesada por el afloramiento de ese inconsciente rayano a la locura.

Obra de Nauman en 'Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman'. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Nauman en ‘Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman’. Imagen cortesía del IVAM.

A Nauman le interesa tanto explorar los límites del lenguaje, del cuerpo, de la identidad, que en la mayoría de casos termina emergiendo una conciencia tan lúcida como alucinógena. Ya sea ‘Deformando la boca’, mediante un insistente ‘Pellizco en el cuello’ o simplemente ‘Rebotando en la esquina’,  sus videos parecen ilustrar cierto brote psicótico. Brote manifiesto en la película de Beckett, ‘Film’, a modo de prólogo del resto de la exposición.

En todo caso, Nauman pretende confrontarnos al hecho del cuerpo, el espacio y el tiempo en los cuales se inscribe ese cuerpo que da título al ‘caso de estudio’, en tanto manifestación de algo singular. Frente al cuerpo disciplinado, ya sea para el trabajo o el consumismo alienantes, el artista procede a mostrarnos un cuerpo liberado de ciertas convenciones sociales, de manera que sea él mismo. Y lo consigue a base de forzarlo a repetir sin descanso una serie de gestos o movimientos que terminan confluyendo en su polo opuesto: del orden al desquiciamiento.

Obra de Bruce Nauman en el IVAM.

Obra de Bruce Nauman en el IVAM.

Lo mismo sucede cuando explora los límites de la percepción, manipulando ciertas acciones o sonidos de forma que la mirada y la escucha se vean forzadas a ver y oír de otras maneras. De nuevo Wittgenstein cuando dice: “Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo”. Nauman pretende que el sujeto amplíe esos límites, para que así aflore ese otro mundo diferente al que no tiene acceso por hallarse encerrado entre las cuatro paredes de su propio y estrecho lenguaje.

En ‘Good boy, bad boy’ y en ‘Flesh to White to black to flesh’ fuerza la confrontación de sonidos y la idea de máscara, haciendo que converjan a un tiempo la crítica social, desvelando ciertos engaños y ocultamientos, con la emergencia de una identidad confusa e igualmente alienada. El cuerpo, inscrito en un espacio y un tiempo al servicio de ese desvelamiento manipulador, comparece en la obra de Bruce Nauman como un cuerpo extrañado. Un cuerpo forzado a la repetición de ciertos gestos y acciones. Un cuerpo amenazado por aquello que vendría a liberarlo. Nauman es, sin duda, un caso digno de estudio.

Una de las imágenes de Nauman en la exposición 'Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman'. Cortesía del IVAM.

Una de las imágenes de Nauman en la exposición ‘Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman’. Cortesía del IVAM.

Salva Torres

La metamorfosis del IVAM

Programación 2015 del IVAM
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
C / Guillem de Castro, 118. Valencia

Más que kafkiana y literaria, la metamorfosis del IVAM, anunciada por su director José Miguel G. Cortés, tiene que ver con la filosofía de la deconstrucción. “No es una orilla que se abandona”, ni tampoco “una corriente que arrastra y empuja”, sino que, en todo caso, son “muchos empujes y tracciones”, que diría Lyotard. O por decirlo en palabras del propio Cortés: “Se basa en el concepto fundamental de tránsito y de transformación en la manera de entender las prácticas artísticas”. Ninguna orilla a la que llegar, sino el permanente vaivén entre prácticas y lugares.

Obra de Gillian Wearing, artista que forma parte de la programación para 2015 en el IVAM.

Obra de Gillian Wearing, artista que forma parte de la programación para 2015 en el IVAM.

Y así, ‘En tránsito’, es como arrancará la programación del IVAM en 2015, con una exposición de 60 obras de la colección del museo (convertida en la fuente a exprimir), de artistas como Genovés, Yturralde, Richter o Cristina Iglesias y con formatos diferentes: pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, videos e instalaciones. Un gran cartel en la fachada del museo valenciano, anunciando con esas palabras de ‘En tránsito’ la “mutación” que irá produciéndose en el IVAM durante los 365 días del año, reflejará esa ‘deriva’ establecida por Cortés al frente del museo que hasta hace bien poco lideraba Consuelo Císcar.

Aprovechando la cita de Antonin Artaud, que Cortés utilizó para abrir su libro ‘Orden y caos’, “no hay nadie que haya jamás escrito, o pintado, esculpido, modelado, construido, inventado, a no ser para salir del infierno”. El tránsito, transformación o metamorfosis del IVAM pensado por su nuevo director no es que pretenda salir de ningún infierno, pero sí parece ideado para no tener que entrar en ninguna categoría específica, sino en todas a la vez. Por eso la programación se plantea en “cinco ejes básicos”, que van de lo global a lo local, de lo moderno a lo contemporáneo, de la colección a las más variadas exposiciones. “Diferentes lenguajes artísticos”, puesto que “no existe un lenguaje artístico superior a otro”. Siempre en tránsito, en transformación, a la deriva, entendida en el sentido deconstructor.

Obra de Martha Rosler, artista integrada en la Programación del IVAM para 2015.

Obra de Martha Rosler, artista integrada en la Programación del IVAM para 2015.

De la relación entre lo global y lo local se ocupará, de inicio, la exposición ‘Martha Rosler y Josep Renau’. Propuesta mediante la que se pretende contraponer la visión que de la guerra tienen ambos artistas: Renau, con respecto a los conflictos bélicos cuya perspectiva desarrolló en los años 60, y Rosler, en relación con la guerra de Irak. La obra de la artista británica Gillian Wearing se encargará de mostrar las vinculaciones entre lo moderno y lo contemporáneo, tal y como sucederá con la muestra ‘Colectivos artísticos en la Valencia bajo el franquismo’, con trabajos de Estampa Popular, Equipo Crónica o Equipo Realidad.

Obra de Josep Renau, artista incluido en uno de los ejes de la programación del IVAM para 2015.

Obra de Josep Renau, artista incluido en uno de los ejes de la programación del IVAM para 2015.

La mezcla de lenguajes artísticos irá de la mano de las exposiciones de Francesc Ruiz y de Rogelio López Cuenca. Del primero, Cortés destaca lo siguiente: “Me interesa por cómo se sitúa entre el dibujo, la pintura y el cómic para hacer una obra personal”. El segundo, que se encargará de realizar un mapa de Valencia, “específico y subjetivo”, es un artista crítico con las instancias del poder. El IVAM, ahora en tránsito, se amolda a ese carácter movido de su pensamiento multidisciplinar.

Profundizar en la obra de los artistas de la Colección del IVAM es otro de los ejes previstos. ‘Cuerpo y espacio en Bruce Nauman’ y ‘Antoni Muntadas y los mass media’ son dos exposiciones que irán en esa dirección. Como irán en la dirección de explotar la colección del museo, las muestras en torno a Julio González y las vanguardias históricas, ofreciendo una relectura a partir de una selección de trabajos. Cinco ejes para una programación en tránsito, en permanente transformación, alejada de cualquier orilla.

Obra de Martha Rosler, artista que forma parte de la programación del IVAM para 2015.

Obra de Martha Rosler, artista que forma parte de la programación del IVAM para 2015.

Salva Torres