Sala Russafa inaugura su ciclo nacional de teatro

‘Susan y el diablo’, de Chema Cardeña
‘Ciclo de Compañías Nacionales’
Sala Russafa
Dénia 55, València
Del 24 de septiembre al 4 de octubre
Miércoles 23 de septiembre de 2020


Después de su reapertura el pasado 17 de septiembre, tras seis meses de cierre temporal, Sala Russafa recibe un visitante muy especial. Lucifer se asoma a su escenario junto a un elenco de lujo, compuesto por María José Goyanes, María Lahoz y Manuel Valls.

Son el reparto de ‘Susan y el diablo‘, un thriller que este jueves inaugura el ‘Ciclo de Compañías Nacionales’. Es la décima edición de esta selección de propuestas venidas de distintas comunidades autónomas, piezas de mediano formato pero gran calidad artística que ofrecen una panorámica sobre lo que se cuece a nivel nacional en las artes escénicas.

‘Susan y el diablo’ es una coproducción de los toledanos Euroscena y los valencianos Arden. Durante dos semanas, hasta el 4 de octubre, la pieza regresa a Valencia dentro de su gira nacional, después de haber pasado por el Teatro Principal el pasado mes de noviembre.

Chema Cardeña firme y dirige este thriller que se sitúa, en 2008, en una cárcel estadounidense donde cumple condena Susan Atkins, homicida confesa de Sharon Tate en la macabra matanza que los seguidores de Charles Manson llevaron en la morada de Roman Polanski.

Cuarenta años después de aquellos hechos y ante la vigilancia de una funcionaria tan veterana en el presidio como ella, la anciana Atkins atiende a las preguntas de un periodista del diario sensacionalista Black Star, al que ha concedido una entrevista. Aquejada de una dolencia terminal, quiere convencer a la opinión pública de que le permitan morir en casa.

“Con esta historia quería hacer pensar sobre nuestra capacidad de perdón, de empatía. En el sistema judicial y penitenciario hay una línea muy fina entre lo justo y lo humano”, señala Cardeña, quien ha elegido el género de suspense para llevar al escenario esta historia, salpicándolo de humor para aliviar la tensión en determinados momentos.

La ambientación musical y los audiovisuales acompañan al recuerdo de los diferentes episodios de la vida de Atkins, quien llegará a dudar qué sabe realmente de su pasado y de su presente, de la persona que la entrevista.

“Me gusta el teatro que nos plantea preguntas como individuos y como sociedad. Con esta obra he intentado que el público se mirara bien adentro, le he invitado a ponerse en la piel del otro. Quizá algunos espectadores descubran que ellos también tienen algo de ese diablo que llevó a Susan a la locura y que, precisamente por eso, serían capaces de liberarla. Mientras que para otros, el perdón sea imposible”, comenta el autor y director de la pieza.

María José Goyanes, Manuel Valls y María Lahoz protagonizan ‘Susan y el diablo’, de Chema Cardeña.

Pequeñas pistas van conduciendo al espectador en esta propuesta en la que se van descubriendo que todos los personajes están llenos de dobleces, son capaces de la maldad y la bondad, del odio y el cariño. Una propuesta para disfrutar de manera segura, gracias al completo protocolo anti COVID que ha implementado Sala Russafa para higienizar el espacio antes y después de cada función, con medidas para garantizar la distancia de seguridad en el patio de butacas y los espacios comunes.

Igualmente, el ‘Ciclo de Compañías Nacionales’ de la presente temporada incluye piezas como ‘Hay que deshacer la casa’, de Fundición Producciones (Sevilla), que revisita el famoso texto de Sebastián Junyent. O una versión del clásico del Arcipreste de Hita ‘El libro del buen amor’, de la formación Guirigai (Extremadura). También hay espacio para textos originales, como ‘Viaje a Pancaya’, firmada por Cristina Yañez para Tranvía Teatro (Aragón), o la exitosa El Funeral, de Teatro Che y Moche (Aragón), que cierra el ciclo.

Un total de cinco obras venidas de cuatro comunidades autónomas que podrán verse desde el 24 de octubre al 13 diciembre, alternándose con las del ‘Cicle de Companyies Valencianes’ de la pasada temporada que quedaron suspendidas por la llegada del Coronavirus y ahora recuperan sus funciones en el centro cultural de Ruzafa.

Acorde a la normativa y recomendaciones sanitarias, el teatro trabaja para hacer del centro cultural un espacio de confianza y apuesta por la #CulturaSegura.

Sala Russafa
Un instante de ‘Susan y el diablo’, de Chema Cardeña. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

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‘Presoners’, cartas desde la cárcel

‘Presoners’, de Carles Alberola
Textos de Pasqual Alapont, Sònia Alejo, Chema Cardeña, Patrícia Pardo, Rodolf Sirera y Begoña Tena
Intérpretes: Maria Caballero, Enric Juezas, Águeda Llorca, Miguel Àngel Romo, Imma Sancho, Bruno Tamarit y Merce Tienda
Diferentes espacios de San Miguel de los Reyes
Avenida de la Constitución 284, València
Del 19 al 24 de septiembre
Miércoles 9 de septiembre de 2020

La Generalitat, junto con Albena Teatre, presenta la obra teatral ‘Presoners’, que recrea las comunicaciones que los presos mantenían con sus familiares mediante las cartas que enviaban y recibían durante el tiempo que permanecieron en la cárcel. La representación es una ficción, basada en hechos reales, que consta de seis monólogos que se desarrollan en diferentes periodos de la historia de España, desde finales de la Guerra Civil hasta 1975, con un denominador común: el protagonista está privado de libertad por desafección al régimen franquista.

Los textos son de Pasqual Alapont, Sònia Alejo, Chema Cardeña, Patrícia Pardo, Rodolf Sirera y Begoña Tena, y la interpretación, de Maria Caballero, Enric Juezas, Águeda Llorca, Miguel Àngel Romo, Imma Sancho, Bruno Tamarit y Merce Tienda.

La obra se realizará del 19 al 24 de septiembre en diferentes espacios del monasterio de San Miguel de los Reyes. Para asistir hay que reservar la entrada, que es gratuita, en el teléfono 96 3874002 en horario de 10.00 a 13.00 y de 16.00 a 18.00 de lunes a viernes, a partir del 10 de septiembre. Solo se podrán reservar cuatro entradas por llamada.

Presoners
Carmen Amoraga y Carles Alberola, los más próximos al cartel, junto a diferentes representantes de las obras. Imagen cortesía de la Generalitat.

La directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, presentó la obra junto con el director Carles Alberola, Toni Benavent (Producció Albena Teatre), la escritora Sònia Alejo y la actriz Merce Tienda. Amoraga señaló que esta obra se representa en diferentes espacios del monasterio de San Miguel de los Reyes, que fue presidio desde finales del siglo XIX hasta el 1960, donde fueron encarceladas personas contrarias a la dictadura de Franco. “Los textos teatrales adquieren en este escenario un realismo mayor porque estos muros fueron testigos del sufrimiento y de la angustia de personas encarceladas solo por sus ideas políticas”, añadió Amoraga.

‘Descalç’, de Pasqual Alapont, narra la historia de un jornalero del campo condenado a muerte en 1940 por pertenecer a una colectividad de tierras comunes y está interpretada por Bruno Tamarit. ‘Matilde i els llops’, de Sònia Alejo y protagonizada por Águeda Llorca, cuenta cómo una mujer en 1942 escribe un cuento como regalo para su hija de ocho años, horas antes de recibir el bautismo.

De izda a dcha y de arriba abajo, Sirera, Alberola, Cardeña, Tena, Alapont, Alejo y Pardo. Imagen cortesía de la Generalitat.

En ‘El mestre’, de Begoña Tena, un profesor (Enric Juezas) encarcelado en 1946 por divulgar la cultura en las misiones pedagógicas continúa enseñando a escribir a sus compañeros. ‘Les arracades i el pantà’, de Patrícia Pardo, ambientada en 1952, describe la angustia de una madre, interpretada por Merce Tienda, que escribe a sus hijas contándoles por qué su padre y ella están en la cárcel.

‘Matinada’, de Rodolf Sirera, es la narración de una joven de familia burguesa que es detenida por elaborar propaganda contra el régimen en 1968. Maria Caballero es la protagonista. En ‘La veu d’altres’, de Chema Cardeña, el protagonista es un periodista (encarnado por Miguel Ángel Romo) de 1975 encarcelado por difundir lo que la prensa extranjera escribía sobre España.

Estos seis monólogos tendrán un prólogo y un epílogo situado en 2020. El prólogo, ‘La memòria tancada’, de Chema Cardeña, nos invita a un viaje década a década por las cartas escritas desde el infierno. El epílogo, ‘El clam del silenci’, de Pasqual Alapont, nos habla de las heridas traumáticas que pasan de padres a hijos y de cómo no podemos ser cómplices del silencio, con Imma Sancho en el papel protagonista.

Cartel de la obra ‘Presoners’, dirigida por Carles Alberola.

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Las caras de la ira

‘Threesome’, ‘Susan y el diablo’ y ‘Diktat’ | Las caras de la ira
Sala Russafa
Dénia 55, València
Septiembre de 2020
Martes 8 de septiembre de 2020

Violencia de género. Violencia asesina. Violencia fratricida. Con un mes de anticipación y tras cinco de inactividad por la Covid Sala Russafa inicia su décima temporada con tres obras contundentes que plantean distintas facetas de la ira tanto en el ámbito íntimo como social: ‘Threesome’, ‘Susan y el diablo’ y ‘Diktat’.

Reclamar cambios legislativos que distingan la violación del abuso sexual es el mensaje final de ‘Threesome’, del 17 al 20 de septiembre, de la compañía valenciana Alarcón&Cornelles formada por el autor, director y actor Jerónimo Cornelles y el actor y gestor cultural Rafa Alarcón. Se trata de una versión libre de ‘Tape’ de Stephen Belber, estrenada en 1999, y llevada al cine dos años después por Richard Linklater.

Escena de ‘Threesome’, de Alarcón&Cornelles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

A partir del reencuentro de tres compañeros de instituto que no se han visto en una década, la obra aborda con valentía el tema de las agresiones sexuales en un tono de tragicomedia.

El resultado es una vibrante pieza interpretada por Rafa Alarcón y Fran de la Torre en los papeles masculinos, con Silvia Valero y Iolanda Muñoz alternándose en el rol femenino. Combinando con inteligencia el humor negro y el drama, ‘Threesome’ visibiliza las estadísticas que evidencian que en España una de cada tres mujeres ha sufrido, sufre o sufrirá algún tipo de agresión machista.

Así, se propone una reflexión sobre la capacidad de reaccionar frente a determinados acontecimientos, de perdonar y perdonarse, de dejar pasar ciertas cosas para soltar lastre. Y hace visible a ese tercio de la población femenina que suele permanecer silenciada, excepto en los casos en que abre telediarios.

Escena de ‘Susan y el diablo’. Fotografía de Vanessa Rabade por cortesía de Sala Russafa.

La segunda propuesta es ‘Susan y el diablo’, coproducción de la compañía Euroscena y Arden Producciones, escrita y dirigida por Chema Cardeña, que incluye en su reparto a las veteranas María José Goyanes y Marisa Lahoz junto al valenciano Manuel Valls. La trama recrea el encuentro entre un periodista y Susan Atkins, condenada por el asesinato de varias personas, incluida Sharon Tate, en el macabro episodio inspirando por Charles Manson.

Tras pasar gran parte de su vida en prisión y aquejada de una enfermedad terminal, la reclusa espera utilizar la exclusiva para poder convencer a la opinión pública de que la dejen morir en libertad. Pero el giro inesperado de los acontecimientos le llevará, no solo a rememorar su terrible pasado, sino a cuestionarse qué es lo que verdaderamente sabe de su presente y de la persona que le entrevista.

La justicia, la reinserción, la crueldad, la empatía y la venganza son algunos de los temas que se plantean en este  thriller, en el que risas intermitentes alivian la tensión de la trama, al tiempo que se invita al espectador a preguntarse si en el fondo de cada uno habita un diablo como el que tentó a Susan en su juventud.

Escena de ‘Diktat’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Del 22 al 24 de septiembre sube a escena ‘Diktat’ una reflexión sobre la forma de superar un enfrentamiento entre hermanos. Es un montaje de Col.lectiu Intermitent sobre una obra del dramaturgo francés Enzo Cormann traducida por Fernando Gómez Grande y dirigida por Juan Pastor, con Morgan Blasco y Toni Misó como protagonistas.

Una guerra fraticida en un país que podría ser Yugoslavia u otro cualquiera sometido a un nacionalismo excluyente. Dos hermanos que compartieron una infancia feliz y que por encima de sus diferencias ideológicas intentan comunicarse más allá de las palabras y crear un espacio común. Con estos ingredientes básicos Cormann teje un tapiz que muestra la esencia del ser humano y el papel que desempeña la memoria.

ira, Sala Russafa,
Escena de ‘Threesome’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

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Risas y sombras en la ‘rentrée’ teatral

Teatre Talía y Sala Russafa
Inicio de la temporada teatral 2020/2021
Jueves 6 de agosto de 2020

Tras casi medio año en el dique seco a causa de la COVID-19, las salas privadas calientan motores para volver a navegar dentro de la nueva normalidad. El Teatre Talía será el primer auditorio en abrir el telón, el 27 de agosto, con ‘Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus’, una hilarante visión sobre lo que une y separa a ambos géneros tan dados al amor y a la guerra, a las alianzas y a los enfrentamientos.

teatral, Teatre Talía,
Cartel de ‘Por los pelos’, de Paul Pörtner, bajo la dirección de Santiago Sánchez, en el Talía.

Del 4 al 6 de septiembre, un monologuista habitual de la casa, Óscar Tramoyeres y su espectáculo ‘Con poquito me conformo’. A partir del día 10 la comedia estrella, ‘Por los pelos’, de Paul Pörtner, con dirección de Santiago Sánchez. Un enredo lleno de divertidos personajes que coinciden en una peluquería donde se comete un crimen. Y un toque flamenco, el día 15, ‘Qué flamenca sóc’, espectáculo de música y danza que propone un acercamiento entre el folclore valenciano y los palos más folclóricos del flamenco.

Sala Russafa inicia la temporada con un mes de anticipación y un par de obras contundentes de transfondo criminal en torno a las agresiones sexuales y la retorcida mente de una asesina múltiple confesa. Reclamar cambios legislativos que distingan la violación del abuso sexual es el mensaje final de ‘Threesome’, en escena del 17 al 20 de septiembre, montaje de la compañía valenciana Alarcón&Cornelles, formada por el autor, director y actor Jerónimo Cornelles y el actor y gestor cultural Rafa Alarcón. Se trata de una versión libre de ‘Tape’ de Stephen Belber, estrenada en 1999, y llevada al cine dos años después por Richard Linklater.

Escena de ‘Threesome’, de Alarcón&Cornelles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

A partir del reencuentro de tres compañeros de instituto que no se han visto en una década, la obra aborda con valentía el tema de las agresiones sexuales en un tono de tragicomedia. El resultado es una vibrante pieza interpretada por Rafa Alarcón y Fran de la Torre en los papeles masculinos, con Silvia Valero (17 y 18 de septiembre) y Iolanda Muñoz (19 y 20 de septiembre) alternándose en el rol femenino.

Combinando con inteligencia el humor negro y el drama, ‘Threesome’ visibiliza las estadísticas que evidencian que en España una de cada tres mujeres ha sufrido, sufre o sufrirá algún tipo de agresión machista. Así, se propone una reflexión sobre la capacidad de reaccionar frente a determinados acontecimientos, de perdonar y perdonarse, de dejar pasar ciertas cosas para soltar lastre. Y hace visible a ese tercio de la población femenina que suele permanecer silenciada, excepto en los casos en que abre telediarios.

teatral, Sala Russafa,
Cartel de ‘Susan y el diablo’, dirigida por Chema Cardeña.

La segunda propuesta es ‘Susan y el diablo’, coproducción de la compañía Euroscena y Arden Producciones, escrita y dirigida por Chema Cardeña, que incluye en su reparto a las veteranas María José Goyanes y Marisa Lahoz junto al valenciano Manuel Valls. La trama recrea el encuentro entre un periodista y Susan Atkins, condenada por el asesinato de varias personas, incluida Sharon Tate, en el macabro episodio inspirando por Charles Manson.

Tras pasar gran parte de su vida en prisión y aquejada de una grave enfermedad terminal, la reclusa espera utilizar la exclusiva para poder convencer a la opinión pública de que la dejen morir en libertad. Pero el giro inesperado de los acontecimientos le llevará no solo a rememorar su terrible pasado, sino a cuestionarse qué es lo que verdaderamente sabe de su presente y de la persona que le entrevista. La justicia, la reinserción, la crueldad, la empatía y la venganza son algunos de los temas que se plantean en este  thriller, en el que risas intermitentes alivian la tensión de la trama, al tiempo que se invita al espectador a preguntarse si en el fondo de cada uno habita un diablo como el que tentó a Susan en su juventud.

Escena de ‘Susan y el diablo’. Foto de Vanessa Rabade por cortesía de Sala Russafa.

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«La incomprensión acabaría con las iniciativas privadas»

Remando en el mismo barco (IV) | Testimonios de parejas dedicadas a la cultura
Con Juan Carlos Garés y Chema Cardeña (Arden Teatro y Sala Russafa)
Martes 26 de mayo de 2020

El Estado de alarma cerró los teatros hace ya más de dos meses y las salas privadas que sobreviven haciendo malabarismos en la cuerda floja se encuentran en un situación límite. Se han celebrado varias reuniones con la Administración autonómica para intentar paliar los destrozos de la crisis, pero en el momento en el que se escriben estas líneas las perspectivas son bastante sombrías.

«En medio de esta situación excepcional, muy dramática y desconocida, profesionalmente hablando una de nuestras mayores inquietudes es la incomprensión: tanto por parte de nuestra Administración, como la que pueda tener parte del resto del sector de las AAEE valencianas». Son palabras de Juan Carlos Garés y Chema Cardeña, pareja referente imprescindible de la escena valenciana. Tanto de forma individual como en equipo han contribuido notablemente al desarrollo de las artes escénicas en una doble faceta, como compañía Arden, fundada por ellos hace 25 años, y como creadores de la Sala Russafa, que lleva una década siendo epicentro de intensa actividad, no solo teatral, sino también cultural en la ciudad de València.

Juan Carlos Garés y Chema Cardeña. Fotografía de Juan Terol.

«Llevar adelante un proyecto de cultura escénica en nuestro país y, concretamente, en nuestra tierra, es una tarea ardua», dicen Garés y Cardeña. «Y que se cuestione constantemente la importancia de mantener estructuras estables que contribuyan a consolidar el tejido profesional es, para nosotros, inconcebible. Cada sector industrial en todos los países obtiene ayudas de sus Gobiernos, pero se suelen cuestionar solamente las de cultura. Las que se destinan a compañías escénicas de teatro, danza o circo se asumen a duras penas, pero las de los teatros siguen poniéndose en tela de juicio, cuando es en ellos donde se genera el 80% del trabajo de nuestros intérpretes. Las únicas ayudas vigentes son para programar a las compañías. Sin embargo, el mantenimiento de infraestructuras, inversiones y mejoras en seguridad, innovación técnica o comunicación, recursos humanos, etcétera, que aportan condiciones básicas a las compañías programadas, a día de hoy no existen. Que se apoye solo a la actividad es un sinsentido que a medio plazo consigue una sobreoferta imposible de gestionar y unas condiciones de exhibición nada competitivas. El desconocimiento de esta realidad conduce a esta incomprensión que nos puede abocar al fin de las iniciativas privadas».

En estos momentos, ellos y su equipo viven inmersos en una total incertidumbre, provisionalidad e indefensión. No saben si podrán continuar su proyecto en la Sala Russafa ni si podrán volver a programar las giras de Arden. «No sabemos si podremos volver a hacer teatro, al menos como siempre lo hemos conocido. Lo nuestro es un arte vivo que necesita la cercanía tanto de los intérpretes como del público. En ese aspecto estamos viviendo un antes y un después».

Juan Carlos Garés (de pie) y Chema Cardeña en ‘La estancia’. Fotografía de Maque Falgás.

Sin embargo, como ellos mismos dicen, el talante de los profesionales de las artes escénicas suele ser optimista. «Lo nuestro es una carrera vocacional, así que tirar la toalla casi nunca está en la mesa, aunque llevamos algún tiempo barajando esa opción. Lo que sí sabemos con certeza es que solos estamos abocados al fracaso. Sin nuestros Gobiernos y sin el público no habrá nada que hacer. Con la boca pequeña y tras muchas presiones, el Gobierno ha considerado a la cultura como un bien esencial en nuestro país, pero hasta hoy no había sido así. A pesar de ser un motor económico (un 3,2 % del PIB nacional), al contrario que en la mayoría de países europeos, no se nos considera como tal. Debemos ser capaces de hacer rentable el esfuerzo para mantener la cultura escénica, que no sólo sea un valor intangible y que, además del beneficio invisible a la sociedad, siga ofreciendo resultados industriales. Solo así caminaremos hacia la autosuficiencia».

Garés y Cardeña estudiaron Arte Dramático en la ESAD de València en cursos diferentes y, después, cada uno inició su carrera profesional en diferentes proyectos. Pero el destino estaba decidido a reunirlos de nuevo. Y eso ocurrió en 1995, hace ya 25 años, en torno a ‘La estancia’, una obra de Cardeña que plantea una hipotética relación entre Shakespeare y Marlowe. Crearon Arden Producciones para montar ese texto y, poco después, comenzó su relación personal. Resistiendo y superando los embates de la vida, ambas han continuado hasta la fecha.

Chema Cardeña y Juan Carlos Garés en ‘Matar al rey’. Fotografía de Juan Terol.

Una de las claves del éxito de la pareja es su perfecta simbiosis. Cada uno tiene un conjunto de funciones delimitadas que se engranan con precisión de reloj suizo. La responsabilidad de Cardeña es escribir y dirigir las obras de Arden, además de actuar en la mayoría de ellas. En Sala Russafa asume la dirección artística y la línea docente del Centre Cultural, donde imparte el Taller profesional de posgrado desde hace nueve años, que se suele centrar en textos de William Shakespeare.

Por su parte, Garés comparte la dualidad de actor y productor desde que inició su  carrera, en 1982, «dos facetas que a mi entender son apasionantes y compatibles». En Arden lleva a cabo los diseños de producción de los montajes (producción ejecutiva) y en Sala Russafa hace funciones de gerente, coordinando la actividad empresarial de ambos proyectos.

Chema Cardeña y Juan Carlos Garés en ‘Sueña Casanova’. Fotografía de Juan Terol.

«Formamos un equipo que materializa las propuestas escénicas, junto a un tercer socio, David Campillos, y el resto de personal que se ha ido incorporando a Arden y a Sala Russafa. Nuestra dinámica es que Chema, como autor, propone un proyecto que continúe o no la línea de producción de la compañía. Conjuntamente, sopesamos su viabilidad, su oportunidad y sus posibilidades de proyección. Y, curiosamente, en estos 25 años jamás hemos discrepado en qué paso iba a ser el siguiente. Con el tiempo hemos logrado una compenetración total que facilita la puesta en marcha y el día a día de los proyectos, que ambos complementamos y enriquecemos, durante su proceso de creación hasta el estreno».

¿Qué es lo que estos curtidos y veteranos artistas de la escena solicitan a los poderes públicos?: «La Administración debería escuchar mejor al sector, sus necesidades, sus carencias, sus posibilidades. Y, juntos, encontrar la forma de coordinar los esfuerzos públicos y privados. Crear una política cultural a largo plazo, que consolide estructuras y no sólo actividades, que favorezca la creación para asentar un tejido sectorial fuerte. Va en ello la supervivencia de más de 700.000 familias en España. En nuestra tierra llevamos tres décadas intentándolo y aún estamos en ello», concluyen Juan Carlos Garés y Chema Cardeña.

Esperemos, por el bien de todos, que puedan seguir en su tarea por muchos años.

Chema Cardeña y Juan Carlos Garés. Fotografía de Juan Terol.

Bel Carrasco

Sala Russafa levanta su telón virtual

‘Teatro de manta y sofá’ | Ciclo digital
Sala Russafa
30 de marzo de 2020

Sala Russafa levanta un telón virtual para ofrecer a través de su página web un ciclo de programación que irá cambiando periódicamente, con nuevas propuestas teatrales para adultos y niños, todas ellas de acceso gratuito.

La iniciativa ‘Teatro de manta y sofá’ se suma a las de otras salas, compañías, centros e instituciones que están ofreciendo cultura manera altruista durante el confinamiento decretado por el estado de alarma.

Y arranca con ‘Buscando al Mago de Oz’, escrita y dirigida por Chema Cadeña. La pieza se incluye en la Tetralogía de los Cuentos Políticos, comedias para adultos con música en directo, que parten de personajes e historias de la literatura infantil para hacer un ácido retrato de la sociedad contemporánea.

Precisamente, esta primera propuesta hace un guiño a la situación actual, ya que retrata las triquiñuelas de la política europea cuando varios países –cada uno representado en alocadas versiones de los entrañables personajes del cuento clásico– emprenden un viaje, siguiendo el camino de baldosas amarillas, hacia Bruselas en busca de ayudas para intentar sobrevivir a las consecuencias de un tsunami (que bien podría ser cualquier tipo de hecatombe) que ha puesto patas arriba a la nación.

La pieza se podrá disfrutar a través de la página web del teatro, en la sección de programación, a través del siguiente enlace:
https://salarussafa.es/espectaculo/1/buscando-al-mago-de-oz-online.html.

Y, al igual que ocurre durante la temporada teatral, la cartelera irá cambiando periódicamente para ofrecer nuevas propuestas, como el resto de espectáculos que componen la ‘Teatralogía de los Cuentos Políticos’ (‘Alicia en Wonderland’, ‘Viaje a Nuncajamás’ y ‘La Revelación’), ‘Matar al Rey’ o la pieza familiar ‘Lazarillo’, entre otras.

LA PROGRAMACIÓN DIGITAL DE SALA RUSSAFA INCLUYE OBRAS QUE VUELVEN AL ESCENARIO SÓLO DE MANERA ONLINE

Este ciclo digital está compuesto por coproducciones de la sala con Arden, la compañía impulsora del teatro de Ruzafa, y por montajes firmados en exclusiva por la compañía valenciana. Además, se va a invitar a colaborar a otras formaciones que han pasado por el centro cultural.

“Para nosotros es muy importante que se mantenga el valor de la cultura, por eso hemos escogido piezas que ya no están en gira, que ya han terminado su recorrido por los escenarios. Para quienes las vieron en su momento, pueden rememorar el buen rato que pasaron en la butaca. Y los que se las perdieron en el momento, ahora podrán verlas”, señala el director de Sala Russafa Juan Carlos Garés.

El equipo de la sala es consciente de que la experiencia teatral es única porque es en vivo, porque la cercanía de los actores, la emoción del directo y la complicidad con el público también son parte del espectáculo. “Pero, hasta que podamos volver a disfrutar de ese hecho social que es acudir a una función, este tipo de iniciativas nos mantiene en contacto con el público. Y nos permiten aportar un granito de arena a la labor social que está teniendo la cultura en estos momentos”, señala Garés, quien opina que sería de justicia que fuera declarada bien de primera necesidad, como ya han hecho en Alemania o Francia.

“Se está consumiendo mucha cultura estos días, música, literatura, películas, series, cine… y teatro, para sobrellevar mejor el confinamiento. Creo que nos está ayudando a mantener la mente despierta, activa y creativa. Son las virtudes que siempre ha tenido estar en contacto con las expresiones artísticas, pero quizá ahora las estamos notando más que nunca y debería de haber un reconocimiento a un sector que se ha volcado y, en muchas ocasiones, de manera altruista”, afirma el director de Sala Russafa.

IMPULSO NECESARIO AL SECTOR

El director de Sala Russafa es miembro de la directiva de AVETID (Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo) y está participando de la respuesta coordinada que trata de dar el sector a esta situación, en contacto con las instituciones autonómicas y nacionales.

“Sabemos que las circunstancias han sido sobrevenidas, pero hay que trabajar desde ya para atenuar la crisis en la que se encuentran las artes escénicas por la suspensión de las representaciones, que tiene consecuencias para las salas, los actores, las productoras… Son muchísimos los profesionales afectados”, afirma Garés.

Una de las primeras demandas es que las administraciones se pongan al día en el pago de las ayudas concedidas en 2019 que aún están pendientes. “Sería una inyección de liquidez para un dinero que las salas y compañías adelantaron en su momento, endeudándose en muchas ocasiones, con la confianza de que los pagos institucionales llegarían. Ahora que se ha cortado cualquier posibilidad de generar ingresos, sería una manera de aliviar su situación financiera”, propone el director de Sala Russafa y productor de Arden.

Junto a la exención o aplazamiento de tasas fiscales, cita otro tipo de medidas que podrían hacer más fácil el regreso cuando termine el estado de alarma: “Por ejemplo, que nos ayudaran con un programa de desinfección y saneamiento de los teatros, para generar confianza en el público. También con una campaña de comunicación realmente ambiciosa y coordinada para atraer públicos cuando vuelva a alzarse el telón. Hay que poner en valor la cantidad y calidad de propuestas escénicas de València y la Comunidad Valenciana porque va a haber mucha más oferta de la habitual”, adelanta Garés.

Es un problema con el que tendrán que lidiar teatros y compañías. El aplazamiento de espectáculos va a reunir en el arranque y durante toda la próxima temporada una gran cantidad de obras en la cartelera. “No sé si va a haber público para acudir a tantas representaciones. Pero nosotros estamos intentando mantener todos los compromisos que teníamos con las compañías que iban a mostrar sus obras en Sala Russafa este último tercio de la temporada. Por coherencia y empatía, las queremos reubicar en la próxima. Pero a partir de octubre ya teníamos otras piezas programadas, así que tenemos que hacer un puzle realmente complicado. Pero nos estamos esforzando al máximo que para intentar que ninguna se quede fuera”, afirman desde el teatro. Un quebradero de cabeza que será más fácil de resolver si el sector actúa unido y con la ayuda de las instituciones.

Un instante de la representación de ‘Buscando al Mago de Oz’, de Chema Cardeña. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

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“El mundo ha entrado en un bucle extraño”

Shakespeare en Berlín, de Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Hasta el 17 de febrero de 2019

William Shakespeare ya lo advirtió siglos antes de que Chema Cardeña lo situara en el Berlín del nazismo: “Sabemos lo que somos, pero no en lo que podemos convertirnos”. Para responder a la pregunta ¿cómo fue posible tal horror?, ya sea el desencadenado en la Alemania de Hitler o en cualquier otro lugar agitado por idéntica cerrazón de ideas, el sociólogo Zygmunt Bauman, en su libro Modernidad y Holocausto, acude a Herbert Kelman. Este profesor austriaco de ética social apunta que las inhibiciones morales contra las atrocidades violentas disminuyen cuando se dan tres condiciones.

La primera, señala Kelman, es que la violencia esté autorizada “por unas órdenes oficiales emitidas por los departamentos legalmente competentes”. La segunda, que las acciones estén dentro de “una rutina creada por las normas del gobierno”. Y la tercera, que las víctimas de la violencia estén deshumanizadas “como consecuencia de las definiciones ideológicas y del adoctrinamiento”. Chema Cardeña, preguntándose lo mismo que Bauman, Kelman y tantas otras personas sorprendidas por semejantes estallidos de violencia masiva, la pone en escena en su exitosa Shakespeare en Berlín.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“La estrenamos en 2016 en la Sala Gaudí de Barcelona y llevamos ya tres temporadas de gira”, señala Cardeña, sorprendido por lo que “ha cambiado el mundo en tres años”. Después de su estreno, volvió a la capital condal precisamente el 1 de octubre de 2017, fecha de celebración de la polémica consulta popular para decidir el futuro político de Catalunya. “Si Shakespeare en Berlín ya tenía fuerza en su momento, ahora ha ido cogiendo vigor después de todo lo ocurrido”, apunta el autor de una obra galardonada con el Premio de la Crítica Literaria Valenciana 2018, que hasta el próximo domingo se representa en la Sala Russafa de Valencia. Después proseguirá su gira por ciudades del País Vasco, Asturias, Comunidad de Madrid, Extremadura y Castilla y León.

“No quería hacer un panfleto, ni juzgar a nadie, sino mostrar la vida de gente anónima que vive algo tan tremendo como lo que pasó en Alemania”. Para ello, Cardeña se mete en la piel de Leo, un actor de ascendencia judía, amigo del fotógrafo Martin, encarnado por Juan Carlos Garés, y de la cineasta Elsa, que interpreta Iria Márquez. Amigos que se irán distanciando por culpa de una ideología nazi que favorece a la pareja, en tanto alemanes, y persigue a Leo por su condición de judío. La pareja se dejará llevar del ambiente pro nazi, dando la espalda al amigo, al que acusarán incluso de complicarles la vida con sus inoportunas visitas a casa en busca de auxilio.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

Cardeña se refiere a la “banalidad del mal “ que acuñó la ensayista Hannah Arendt, para explicar la conducta de la pareja protagonista en su obra. “Aceptan el régimen utilizando la famosa excusa de que solo hicieron lo que se les ordenó. El yo no sabía nada, no vale”. Y añade: “No aprendemos, aquello que pasó volvería a ocurrir”. De hecho, se muestra sorprendido por lo que de forma larvada ya está gestándose en muchos lugares de Europa, incluida España. “Desde [Donald] Trump, el mundo ha entrado en un bucle extraño que no sé adónde nos lleva”.

¿Los populismos y los nacionalismos van de la mano? Cardeña piensa que hay un “maniqueísmo claro” en todo ello. “El populismo está imbuido de algo visceral, que lleva al supremacismo, la xenofobia y el odio. No entiendo que se utilice la patria como bastón con el que pegar a la gente”. Y añade: “El nivel cultural se resiente mucho cuando entra lo visceral”. Por eso dice que no le sorprende lo ocurrido en Alemania, un país culto y muy desarrollado. “Solo podía pasar en un país que hace las cosas a la perfección. De ahí las fábricas de exterminio construidas para destruir un pueblo entero”.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un audiovisual de Javier Marcos sirve para completar la escena, mostrando imágenes documentales que contextualizan lo ocurrido durante el nazismo. “La gente joven desconoce lo sucedido y las imágenes ayudan a situarles en aquel momento. No quería imágenes de guerra, sino que se viera lo que ocurría en la calle con el incendio del Reichstag o durante la noche de los cristales rotos, con los guardias de asalto maltratando a judíos en plena calle. Javier ha buscado en archivos, hasta el punto de que hay imágenes inéditas”, subraya Cardeña.

En el audiovisual participa el actor Juan Mandli interpretando al judío Leo, que rememora los hechos desde Buenos Aires en 1966. Su postura es la del espectador igualmente contrariado con lo sucedido años atrás. “Se puede extrapolar igualmente a la actualidad, porque hay paralelismos evidentes. La ultraderecha está en Holanda, en Austria, en Hungría… Y hay gente que se deja seducir por ella. Somos bastante estúpidos”.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Shakespeare en Berlín puede ayudar a remover conciencias? “Me encantaría que sirviera. Hay gente que de hecho coincide a la hora de advertir esos paralelismos y sale del teatro muy concienciada, por la emoción y la reflexión que suscita. ¡Ya me gustaría que el teatro tuviera ese poder!”, admite Cardeña, que ha ido madurando la obra durante 20 años atraído por esa banalidad del mal que pone en escena y que le valió también diversas candidaturas a los Premios Max como Mejor Espectáculo teatral y Autoría, además de su nominación como Mejor Actor de Reparto.

“Que Shakespeare apareciera en el título lo tenía desde el principio claro. Es lo único que queda puro en medio de esa barbarie”. Su personaje acude a él en diversos momentos de la obra, con el fin de preservar el arte del genial dramaturgo inglés, incluso en tiempos de cólera. “Tampoco quería un final en el que hubiera buenos y malos”, subraya Cardeña. Un final, en todo caso, muy shakespeariano que da pie al remate final por parte del espectador. Un espectador que termina haciéndose eco de las palabras del propio autor de Hamlet: “El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos”.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

Salva Torres

La lucha maloliente por el poder

El llimpiaculos del rey, de Chema Cardeña
Producción: alarcón&cornelles
Sala Russafa. Centre Cultural Docent d’Arts Escèniques
C / Dénia, 55. Valencia
25, 26 y 27 de enero de 2019

La atrevida y atípica comedia ‘El limpiaculos del rey’ abandona el trono que ha situado en el escenario de Sala Russafa durante sus dos primeras semanas de estreno, agotando las localidades en varias funciones, logrando el favor de la crítica y trasmitiendo al público el trasfondo de un montaje que cuenta más allá de lo aparente.

Con tres últimas funciones, hasta el domingo 27 de enero se mantiene en cartel esta pieza, dentro del ‘VIII Cicle de Companyies Valencianes’ del teatro de Ruzafa, que hasta mediados de marzo da protagonismo a las propuestas de formaciones de la Comunitat.

Chema Cardeña, en 'El limpiaculos del rey'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Chema Cardeña, en ‘El limpiaculos del rey’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La apertura de la octava edición de esta programación especial ha venido de la mano de la formación valenciana alarcón&cornelles, formada por dos figuras destacadas dentro de la escena local: el cómico y actor Rafa Alarcón, impulsor del Circuit de Café Teatre; y el autor, actor y director Jerónimo Cornelles, Director del Festival Russafa Escènica.

La obra se ha desarrollado dentro del programa ‘Graners de creació 2019/2022’ como un encargo de escritura y dirección a Chema Cardeña, quien ha elegido una curiosa forma de llevar a las tablas el tema de la ambición: desde la carcajada pero sembrando una semilla para la reflexión.

Retrocediendo al  siglo XVI, la trama se sitúa en la corte de Enrique VIII, cuando éste desea deshacerse de su primera esposa, Catalina de Aragón, circunstancia que sacude los cimientos de reino y hasta de la Iglesia, con bandos enfrentados y un aire de traición irrespirable. Dos jóvenes arribistas se disputarán el puesto de limpiaculos real para estar lo más cerca posible del poder, entrando en una lucha tan maloliente como hilarante, base de una comedia con trasfondo y de plena actualidad, que describe uno de los aspectos más inherentes al ser humano: la ambición.

Jerónimo Cornelles (izquierda) y Rafa Alarcón, en 'El limpiaculos del rey'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Jerónimo Cornelles (izquierda) y Rafa Alarcón, en ‘El limpiaculos del rey’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Creo que el público está captando lo que la obra quiere contar. Más allá de la anécdota y de lo llamativo del título, la obra refleja la estupidez, hasta dónde somos capaces de llegar para conseguir algo porque creemos que nos dará lo que necesitamos. Todo ocurre en clave de comedia, pero no deja de ser una reflexión sobre la necesidad de ser alguien, de no pasar desapercibido en este mundo y de tener poder. Me parece que son temas de plena actualidad, con muchos paralelismos con lo que nos está ocurriendo ahora mismo”, puntualiza Cardeña.

El propósito de la formación, una vez acabadas las tres semanas en cartel en Sala Russafa, es llevar la pieza a otros escenarios, tanto de la Comunitat Valenciana como de otras autonomías. Alarcón, Cornelles y el propio Cardeña componen el elenco de esta historia que incluye personajes y episodios reales en su trama, localizada en el gabinete privado donde el rey dispone de ‘su otro trono’. Una ocasión para asomarse a un lugar privilegiado, donde se tejen y descubren complots, intrigas y alguna que otra indigestión.

Escena de 'El limpiaculos del rey'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El limpiaculos del rey’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Última Teatro y las falsas apariencias

Trabajos de amor perdidos, de la compañía Última Teatro
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 13 al 22 de abril de 2018

Sala Russafa retoma su ‘VII Cicle Companyes Valencianes’, que desde el 26 de enero viene ofreciendo una selección de formaciones que trabajan la escena local y autonómica con propuestas diferenciadas, demostrando la riqueza de las artes escénicas valencianas. Antes de pasar a la programación de danza, la última entrega teatral del ciclo llega, precisamente, de la formación Última Teatro, que recupera el montaje de ‘Trabajos de amor perdidos’ (13-22 de abril), incluido dentro del pasado Festival de Talleres de Teatro Clásico del teatro de Ruzafa.

Esta versión del clásico de William Shakespeare nació en el Taller de Teatro de Posgrado para Profesionales, impartido en el centro cultural y docente. Ahora, sus integrantes se han constituido en compañía para interpretar de nuevo el montaje dirigido por Chema Cardeña.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cuenta la historia del príncipe de Navarra y tres de sus caballeros, Biron, Longaville y Dumain, quienes han jurado no querer ver a ninguna mujer durante tres años para dedicarse a una discreta vida de estudio y sobriedad. Sin embargo, la llegada de la princesa de Francia con una embajada para recobrar la Aquitania a favor de su padre, el rey galo, les obligará a infringir sus votos, consintiendo en recibirla junto a sus damas, Rosalinda, María y Catalina.

Con una banda sonora cantada en directo por el elenco -que incluye curiosas versiones de Frank Sinatra o Dean Martin, entre otros- avanza esta deliciosa guerra de sexos, plagada de equívocos. Y, para representarla, el escenario se convierte en una tabla de ajedrez en la que los personajes se mueven e interrelacionan siguiendo las reglas del juego.

Con esta original puesta en escena, se recrea el primer enfrentamiento entre hombres y mujeres escrito por el dramaturgo inglés, tema que trataría después en otras piezas como ‘Mucho ruido y pocas nueces’, ‘Sueño de una noche de verano’ o ‘Como gustéis’. Una batalla de ingenio en la que los personajes femeninos ganan por goleada, proclamando su superioridad a la hora de entender el mundo y a quienes lo habitan.

‘Trabajos de amor perdidos’ es una pieza temprana y una de las más extravagantes e intelectuales de Shakespeare, donde apuesta por la naturalidad a la hora de relacionarse, de sentir y vivir las pasiones. Además, desmonta el falso compromiso con la cultura asociado a las clases altas de la época. Y dibuja cierta crítica social al retratar a los poderosos como soberbios, frívolos, torpes y atrapados en las apariencias, mientras que los campesinos son más prácticos y libres. Hasta el 22 de abril puede verse este canto a la vida, escrito a finales del siglo XVI, pero que retrata fielmente la necesidad de aparentar de la era del ‘selfie’.

Junior Mackenzie. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Junior Mackenzie. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El folk de Junior McKenzie

Por otro lado, Sala Russafa acoge el sábado 14 de abril la presentación del nuevo trabajo de Junior Mackenzie. El músico castellonense, que recientemente ha fichado por la agencia norteamericana Atomic Music Group, presenta en Valencia ‘Files of Life’, un disco con sonidos folk, rock y pop que ha contado con la producción de Dani Castelar, famoso por sus trabajos con artistas como REM, Snow Patrol o Michael Jackson, entre otros.

La evocadora música de Juan Fortea se esconde tras el nombre artístico de Junior Mackenzie, con una instrumentación trabajada, donde se combinan cuerdas y teclados con guitarras. Canciones de aire cinematográfico, que alternan luces y sombras en una particular manera de masticar las letras e interpretar las historias que habitan sus melodías.

En plena madurez artística, en Sala Russafa hará un repaso a su trayectoria, que empezó en 2007 y ha logrado traspasar fronteras, compartiendo escenario con artistas como Richard Hawley o The Kills.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Maestros de la palabra

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve (1-4 febrero)
La estancia, de Chema Cardeña (8-11)
Ultramarinos, de Paco Zarzoso (15-18)
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 1 al 18 de febrero de 2018

Autores muy diferentes y en cierta forma complementarios que forman parte del boom de la dramaturgia valenciana de los años noventa, se mantienen en activo y han formados sus propias compañías. Es el denominador común de los que integran el ciclo ‘Maestros de la palabra’, organizado por Instituto Valenciano de Cultura (IVC). A lo largo de este mes el Teatro Rialto ofrecerá tres obras: ‘Ligeros de lenguaje’ de Gerardo Esteve, ‘La Estancia’ de Chema Cardeña y ‘Ultramarinos’ de Paco Zarzoso.

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Abrió el ciclo ‘Ligeros de lenguaje’, un texto escrito y dirigido por Gerardo Esteve y representado por él mismo junto con Miguel Ángel Montilla, de la compañía Esteve y Montilla. Este  artefacto teatral es fruto del encuentro de Esteve y Montilla, ‘dos pájaros de cuidado’, que comparten escenario en un espectáculo donde el lenguaje, el humor, la poética y el juego son los instrumentos para transmitir la emoción al espectador. Esteve sorprende otra vez al público con su humor latente que aflora en función de la actitud del espectador. Una vez más indaga en el lenguaje, pues en sus espectáculos no existe una historia convencional con planteamiento, nudo y desenlace, sino que es el lenguaje mismo quien genera la teatralidad, a través de giros coloquiales y un estilo propio que apela a la inteligencia del espectador.

La estancia, de Chema Cardeña, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

La estancia, de Chema Cardeña, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

El siguiente montaje, del 8 al 11 de febrero, es uno de los primeros textos de Chema Cardeña, ‘La Estancia’ dirigido por Jesús Castejón, producido por la compañía de Salvador Collado y protagonizada por Javier Collado y José Manuel Seda. Esta obra recibió el Premio de la crítica valenciana y el de la Asociación de espectadores de Alicante (AITA) al mejor texto. En el marco de la Inglaterra isabelina y, a través de la especial relación entre Shakespeare y Marlowe, Cardeña plantea el tema de la identidad personal, del otro, del espejo, del fingimiento y la impostura, de la ambición, la traición y el deseo. También de las reglas del arte, de sus limitaciones, de la imposibilidad de decir la verdad.

Ultramarinos, de Paco Zarzoso, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Ultramarinos, de Paco Zarzoso, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

El tercer y último espectáculo, del 15 al 18 de febrero, es ‘Ultramarinos’ un texto escrito y dirigido por Paco Zarzoso para su compañía habitual Húngara de Teatro, interpretado por Pep Ricart, Lola López y Miguel Lázaro. Un padre y una hija peregrinan por los pueblos del interior de la España de los años cincuenta con una carpa en la que ofrecen un espectáculo que trata del mar y sus maravillas. En uno de sus destinos, cuyos habitantes nunca han visto el mar, la existencia de esos dos personajes registra un gran cambio tras conocer a un vendedor ambulante que se aloja en su misma pensión.

De izda a dcha y de arriba abajo, Gerardo Esteve, Roberto García, Paco Zarzoso y Chema Cardeña. Imagen cortesía del IVC.

De izda a dcha y de arriba abajo, Gerardo Esteve, Roberto García, Paco Zarzoso y Chema Cardeña. Imagen cortesía del IVC.

Bel Carrasco