Doce artistas revisitan sus obras en ‘IVAM Retrovisor’

‘IVAM Retrovisor’ | ‘#IVAMdesdecasa’
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
6 de mayo de 2020

Un total de doce artistas españoles participan en la iniciativa ‘IVAM Retrovisor’ para rememorar a través de sus ojos y en solo cien palabras sus propias obras de arte pertenecientes a la colección del IVAM. Carmen Calvo, José Mª Yturralde, Jordi Teixidor, Artur Heras, Patricia Gómez y Mª Jesús González, Ángela García Codoñer, Chema López, Isabel Oliver, Maribel Doménech, Mira Bernabeu y Ricardo Cotanda son los creadores que forman parte de esta propuesta, englobada en el programa ‘#IVAMdesdecasa’, con la que el museo pretende acercar su colección a los usuarios a través de su página web y difundir el valor de sus fondos, un patrimonio de más de 12.000 obras de arte.

El pintor Jordi Teixidor, ganador del Premio Nacional de Artes Plásticas 2014 por su abstracción reflexiva, comenta sobre su obra ‘Pintura Azul’ (1986) que “desde un primer momento la precisión del título deja bien claro que la obra no es un paisaje; con su obviedad, el título señala al espectador la actitud que debe tomar cuando se coloca frente al cuadro”, poniendo de manifiesto las circunstancias y maneras del proceso de ejecución de esta pieza.

‘Has hecho de mi lo que querías’ (2005), de Carmen Calvo. Fotografía cortesía del IVAM.

Entre las obras que conforman esta selección, la artista conceptual Carmen Calvo explica una de sus características fotografías intervenidas titulada ‘Has hecho de mí lo que querías’ (2005). “Una vez me preguntaron: ¿qué quería decir el cubrir el rostro de estas mujeres con una estrella de David? No es cubrir, es anular a estas mujeres. Por ser mujer y por ser de raza judía”, proclama en su texto rotunda.

También bajo el género de arte feminista se encuadra la serie ‘Misses. Los concursos de belleza’ (1974) de la pintora Ángela García Codoñer, “obras reivindicativas hechas por mujeres que no aceptaban el papel que aquella sociedad había organizado para ellas”, escribe la autora. En esta línea, la obra ‘Cirugía’ (1970-1973), de la valenciana Isabel Oliver, trata, según la creadora, sobre “la dictadura de la belleza, impuesta a las mujeres respondiendo al arquetipo del gusto masculino de cómo debían ser las mujeres para ser adecuadas”. Por su parte, Maribel Doménech desvela por qué incorpora la fotografía en su trabajo titulado ‘La energía de una segunda piel’ (1993): “la piel como escudo protector y espejo de acontecimientos me permite desvelar el cuerpo en lugar de ocultarlo, la luz negra transforma la piel de la modelo, de tal manera que caderas, vientre, pechos y glúteos asemejan un cuerpo cíborg”.

En la propuesta de ‘IVAM Retrovisor’ también participa José Mª Yturralde, que cuenta en cien palabras el proceso de creación de ‘Figura Imposible’ (1972), una serie en la que el artista “trataba de explorar la idea del espacio-tiempo, de la forma, integrándola con los conocimientos científicos del momento”. Otro artista valenciano, el pintor e ilustrador setabense Artur Heras, destaca “la duplicidad y colores vibrantes propios del pop art” de su obra ‘Els set pecats capitals’ (1971). Mientras que Chema López selecciona su serie ‘Los años de plomo’ (2012-2013), donde traslada al lienzo las fotografías insertas en las fichas policiales de delincuentes. “Imágenes fotográficas con rostros tachados, hendidos y rasgados, en una operación que pone en cuestión la obstinación de nuestra sociedad por fijar y controlar a los ‘sujetos’ que la conforman”.

‘Cirugía’ (serie ‘La mujer’, 1970-1973), de Isabel Oliver. Fotografía cortesía el IVAM.

La fotografía también es el medio utilizado por Mira Bernabeu en su pieza ‘Panorama social, 1965 – 2007† – 2009* – 2014’ (2014), donde retrata el viejo zoo de València en una fase avanzada de dejación y abandono como elemento simbólico que puede extrapolarse a otros contextos.

Perteneciente a la serie ‘Llegar a la nieve’ (1995), Ricardo Cotanda presenta la obra ‘Dado’: un pañuelo masculino de algodón con una mancha bordada en hilo de seda, “la alusión más ‘filial’ a Marcel Duchamp”. La lista de artistas participantes en ‘IVAM Retrovisor’ culmina con el trabajo del dúo de artistas Patricia Gómez y Mª Jesús González, una intervención con arranque mural en un edificio del s. XVIII situado en el barrio del Carme de València para recordarnos que “ciertos lugares, en vísperas de su desaparición, funcionan como contenedores de memoria, y son capaces de hacernos percibir y reconstruir pedazos de historia y vivencias pasadas”.

Esta actividad de ‘IVAM Retrovisor’ es la segunda entrega de una iniciativa dedicada a recordar exposiciones y obras de arte de la colección del IVAM. Tras la primera serie, en la que participaron periodistas y críticos de arte recuperando en cien palabras sus muestras del IVAM favoritas, llega el turno de reunir a doce artistas para que comenten sus propias obras de arte.

Imagen de los artistas participantes en ‘IVAM Retrovisor’. Fotografía cortesía del IVAM.

MAKMA

Sherman, Wearing o Carmen Calvo en ‘IVAM Shots’

‘IVAM Shots’ (II) | ‘#IVAMdesdecasa’
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
28 de abril de 2020

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) presenta una nueva selección de algunas de las obras más relevantes de la colección del museo realizadas por mujeres artistas. Se trata de la segunda serie de ‘IVAM Shots’, una iniciativa en la que los propios comisarios y conservadores de la institución eligen una obra icónica, en este caso creada por una mujer, y la comentan en 100 palabras a través de la página web del museo.

La colección del IVAM cuenta con piezas de 284 mujeres, lo que representa un porcentaje del 14 %. El compromiso del museo con la visibilización de las mujeres se manifiesta no solo en su línea expositiva, sino en una política de adquisición de obras de arte que pretende aumentar la presencia de creadoras en la colección y reducir la brecha de género existente.

Entre las obras que conforman esta selección femenina de ‘IVAM Shots’ se incluye ‘Rock ‘n’ Roll 70’ (2015), de la británica Gillian Wearing (Birmingham, 1963), en la que reflexiona sobre la identidad personal y su percepción sobre las transformaciones en la apariencia del ser humano producidas por el paso del tiempo, pero también por las circunstancias vitales.

‘Untitled, Film Still n. 15’, de Cindy Sherman. Fotografía cortesía del IVAM.

Los conservadores del IVAM también han elegido un fotolibro de Margaret Bourke-White (Nueva York, 1904 – Stamford, EE.UU, 1971), la primera fotógrafa extranjera que la Unión Soviética autorizó para retratar la gesta del Primer Plan Quinquenal estalinista. Una de las imágenes quizás más fascinantes del siglo XX muestra a esta artista en lo alto del edificio Chrysler preparándose para fotografiar la ciudad de Nueva York encaramada a una de sus gárgolas metálicas, una metáfora del nuevo modelo de mujer que esta intrépida autora encarnó como pocas en su época.

En esta segunda entrega de ‘IVAM Shots’ no podía faltar una de las icónicas fotografías de Cindy Sherman en las que la autora utiliza la cámara para retratarse a sí misma adoptando multitud de clichés. Se trata de una de sus series más relevantes, ‘Untitled’, en la que desarrolla escenas que nos remiten visual y narrativamente al cine negro americano de los años cuarenta y cincuenta donde la propia Sherman, caracterizada, vestida y maquillada, utiliza su cuerpo como un objeto más de attrezzo.

Los expertos del museo también han elegido una obra de la valenciana Carmen Calvo, Premio Nacional de Artes Plásticas en 2013. ‘Recopilación’ (1977) es un ejemplo de la tendencia a la acumulación y la repetición rítmica que asociamos al trabajo de esta creadora desde que empezó a destacar como artista en la década de los setenta del siglo pasado.

La selección continúa con un fotomontaje de Grete Stern (Elberfeld, 1904 – Buenos Aires, 1999) de la serie ‘Sueños’, en la que retrata mujeres encerradas, en peligro, con dificultades, agobiadas, asediadas, sufriendo o sutilmente irónicas ante situaciones relacionadas con los hombres, el matrimonio o la vida doméstica. Estos fotomontajes los componía utilizando pequeñas maquetas que armaba a modo de escenarios teatrales, jugando con la colocación de figuras, fondos, luces y sombras, y después fotografiaba.

‘Recopilación’ (1977), de Carmen Calvo. Fotografía cortesía del IVAM.

Otros formatos que tienen cabida en esta selección de obras es un cartel de Valentina Kulagina (Rusia, 1902-1987), una mujer clave en el desarrollo de la vanguardia soviética que tuvo una amplia trayectoria como diseñadora de carteles y publicaciones y exhibió su trabajo en diversas exposiciones en Rusia y Europa.

La ilustradora, pintora y dibujante de vanguardia Marie Čermínová, más conocida como Toyen (Praga, 1902-París, 1980), también forma parte de esta lista. En 1934 ilustra ‘Nas svet’ (Nuestro mundo), un libro dedicado al público infantil con estética figurativa que busca un lenguaje moderno de fácil interpretación.

La artista palestina Rula Halawani (Jerusalén, 1963) cierra esta selección de ‘IVAM Shots’ en femenino con una fotografía de la serie ‘Negative Incursions’ tomada durante un mes después de la ocupación israelí de una de las zonas de Palestina. Halawani pone en práctica su formación y trabajo como fotoperiodista reflejando a través de sus obras las consecuencias del conflicto, así como su experiencia vivencial en su propio lugar de origen.

A través del proyecto ‘IVAM Shots’, englobado en el programa ‘#IVAMdesdecasa’, el museo pretende acercar la colección del museo a los usuarios a través de su página web (https://www.ivam.es/es/) y difundir el valor de sus fondos, un patrimonio de más de 12.000 obras de arte que atesora fruto de continuas adquisiciones y donaciones desde que abrió sus puertas en el año 1989.

La artista Gillian Wearing junto a su obra ‘Rock ‘n’ Roll 70’ (2015). Fotografía cortesía del IVAM.

MAKMA

Un otoño con Dubuffet, Calvo y Sedira en el IVAM

Jean Dubuffet, Carmen Calvo y Zineb Sedira
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Guillem de Castro 118, València
Otoño de 2019

Desde el art brut del artista francés Jean Dubuffet a la mirada documentalista y reivindicativa de las mujeres de Zineb Sedira. El IVAM continúa celebrando su 30 aniversario el próximo otoño con un programa marcado por la participación en coproducciones internacionales, la visibilización de las mujeres y la exposición de obras de artistas fundamentales para entender el arte del siglo XX.

Jean Dubuffet protagonizará a partir del 8 de octubre una coproducción internacional, en este caso con el Museo de las civilizaciones de Europa y del Mediterráneo (MUCEM) de Marsella. La exposición ‘Jean Dubuffet. Un bárbaro en Europa’ constará de una cuidada selección de alrededor de 150 obras, entre pinturas, dibujos, esculturas, grabados, así como numerosa documentación y objetos, que permitirán al público aproximarse a la obra del artista francés Jean Dubuffet y reflexionar sobre su vinculación con culturas no occidentales en relación con el arte “primitivo”. Esta exposición cuenta con el apoyo de la Fondation Dubuffet en París y la Collection de l’Art Brut en Lausana, así como de numerosas instituciones y colecciones particulares europeas.

‘The Lovers I’, de Zineb Sedira. Fotografía cortesía del IVAM.

Dubuffet no será el único elegido para retratar la mirada histórica y la pluralidad cultural. El programa expositivo de otoño en el IVAM arrancará el 17 de septiembre con una nueva intervención en la fachada del museo de la mano de la artista valenciana Carmen Calvo, Premio Nacional de Artes Plásticas en el año 2013. La obra que lleva por título ‘Los cielos están cosidos’ pretende representar a las mujeres anuladas, manipuladas o víctimas de injusticias a través de una fotografía intervenida. Se trata de un retrato de una mujer anónima y atemporal, de 9m x 9m, que pondrá el foco en la igualdad de género y el mercado laboral. El proyecto se enmarca dentro de la línea IVAM Produce.

El trabajo de Zineb Sedira (París, 1963), una artista multidisciplinar que vive en Londres y trabaja entre Argelia, París y Londres, explorará las nociones de familia, tradición, el desplazamiento cultural y sus consecuencias en una exposición a partir del 30 de octubre. Las obras de Zineb Sedira, cámara, fotógrafa y documentalista, se han inspirado en su propia búsqueda de identidad, la de una mujer con unos orígenes y una geografía muy particulares, para ir evolucionando a temas universales como las huellas del colonialismo y las migraciones.

Detalle de ‘Dramatisation, 12 janvier 1978’, de Jean Dubuffet. Fotografía cortesía del IVAM.

MAKMA

Librería Ramón Llull, literaria y primaveral

Primavera Literaria
Librería Ramón Llull
Coronas 5, Valéncia
Del 23 de abril al 24 de mayo de 2019

El mes de abril es el mes librero por excelencia, con aluvión de novedades editoriales y eventos en torno a ese objeto esencial en la transmisión de la cultura y del saber que es el libro. Además de la Fira del Llibre de Viveros, que arranca el 25 de abril y que en esta edición se ha librado de la maldición de las lluvias, Valéncia acoge un festival de las buenas letras que se celebra en la librería Ramón Llull del 23 de abril al 24 de mayo de 2019.

Por segundo año consecutivo, Almudena Amador y Paco Benedito, propietarios de esta librería que desarrolla una intensa actividad cultural anual, han programado un sustancioso menú literario cocinado por una treintena de chefs condecorados con muchas estrellas que, además de literatura, incluye una dosis de arte: la obra de la arista valenciana Carmen Calvo, que aporta cinco de sus creaciones expuestas en la librería a lo largo de esta primavera-verano y que es, también, autora de un par de carteles diseñados para esta Primavera Literaria 2019, que se celebra bajo el lema ‘Leer en defensa propia’.

Cartel de Primavera Literaria, realizado por la artista Carmen Calvo.

El festival arranca el Día del Libro, 23 de abril con una fiesta a la que acudirá un puñado de autores y autoras, la mayoría valencianos, que han estado presentes en la Ramón Llull durante el último año.

A lo largo de las próximas semanas se darán cita autores de la talla de Ray Loriga, Juan José Millás, Juan Cruz, Isabel Burdiel, Clara Janés, Pablo Gutiérrez, Raúl Carlos Maícas, Miguel Ángel Hernández y Raquel Lanseros. Mesas redondas, clubs de lectura, presentaciones de novedades, conversaciones, vermuts literarios o recitales de poesía, entre otros eventos en torno a los libros.

El 26 de abril, Clara Obligado conversará sobre su último libro, ‘La biblioteca de agua’. ¿Cómo se construye una ciudad? ¿Se puede leer en ella como si fuera una biblioteca? ¿Es escribir una forma de descifrar las capas de la memoria? ¿Qué indicios esconde el paso del tiempo? Obligado propone un paseo, una ordenación temporal y espacial, un viaje de ida y vuelta, en el que asistimos al nacimiento y transformación de una gran ciudad que fue levantada sobre el agua. Clara Obligado nació en Buenos Aires, exiliada política de la dictadura militar, vive en España desde 1976.

El 4 de mayo se pondrá sobre la mesa ‘El globo rojo. Una antolgía de la locura’, de Leopoldo María Panero. El día 14, ‘La vida a ratos’, de J.J. Millás, una novela en la que el lector es tan protagonista como el narrador, porque descubre en secreto un relato que, en la ficción, no ha sido creado para ser conocido por nadie más que aquel que lo escribe. Es el diario de más de tres años de vida de un personaje, curiosamente también llamado Juan José Millás, que se muestra tan libre, neurótico, divertido, irónico e hipocondriaco como solo nos mostramos cuando nadie nos ve.

Cartel con la nómina de autores que conforman la programación de Primavera Literaria, de la Librería Ramón Llull.

El 19 le toca el turno a ‘Autobiografía de Marilyn Monroe’, de Rafael Reig, publicada por Tusquets por primera vez en 1992 y revisada 27 años después de su primera edición. Una novela conmovedora que no ha perdido ni un ápice de frescura. Como colofón, el día 24 de mayo Ray Loriga glosará su último título, ‘Sábado, domingo’. En la primera parte, un adolescente relata un suceso escabroso del verano anterior, un funesto sábado que el narrador se niega a recordar. Pero después de cada sábado, viene un domingo. Veinticinco años después, ese adolescente, que ya es un hombre con muchas malas decisiones a cuestas, no tendrá más remedio que aceptar que, finalmente es domingo, el día que nos obliga a enfrentarnos a nuestro pasado.

Habrá también una serie de conversaciones, clubs de lectura y encuentros temáticos. Sobre los clásicos de Pre-Textos, un diálogo entre Fernando Delgado y Juan Cruz en torno al libro de este último, ‘Primeras personas’, una memoria personal y apasionante del mundo cultural de las últimas décadas en la que aparecen una nutrida nómina de artistas y afines: Günter Grass, Patti Smith, José Saramago, Dulce Chacón, José Manuel Caballero Bona Id, J. K. Rowling, Carlos Fuentes, Carmen Balcells, Mario Vargas Llosa, Leonard Cohen, Gabriel García Márquez, lngmar Bergman, etcétera. La literatura, la música, el cine y el arte emanados de este libro rompen las fronteras y atraviesan décadas para ofrecernos un relato evocador y brillante sobre el mundo cultural de los últimos cincuenta años.

También habrá una velada dedicada a Emilia Pardo Bazán, a través de los libros sobre la escritora gallega de Isabel Baudiel y Cistina Patiño. La poesía y el IVAM son otros de los temas programados dentro de este festival literario y artístico que celebra en plena primavera el placer de leer.

Detalle del escaparate de la Librería Ramón Llull. Fotografía: Natalia Figueroa.

Bel Carrasco

Carmen Calvo. Una jaula para vivir

Carmen Calvo. Una jaula para vivir
Galería Ana Serratosa
C / Vicente Beltrán Grimal, 26. Valencia
www.anaserratosa.es
Presentación, jueves 1 de febrero
Hasta el 28 de febrero de 2018
Visitas gratuitas, lunes a viernes de 17 a 20.30 horas

La instalación se inicia el mismo día en que Carmen Calvo lee la noticia en un periódico, (noviembre de 1997) sobre una niña de siete años que pasó dos semanas de su vida viviendo encerrada en una jaula. Un trágico suceso que la autora quiso reflejar a través de su particular mirada.

‘Una jaula para vivir’ combina elementos como juguetes, peluches, muñecas y otros objetos relacionados con la infancia, que junto con la iluminación, el sonido y la propia mirada del espectador, recrean y ponen hincapié en el universo de la primera edad.
La presencia de espejos y de la jaula (la parte más importante de la instalación, e idéntica a la aparecida en la foto de la noticia) convierten la obra en una experiencia asombrosa y escalofriante que pone en el punto de mira un tema tan relevante y actual como es el maltrato infantil.

Montaje con algunas imágenes de la instalación. Imagen cortesía de la Galería Ana Serratosa.

Montaje con algunas imágenes de la instalación. Imagen cortesía de la Galería Ana Serratosa.

La diversidad de materiales que Carmen Calvo emplea en la creación de sus obras, representan un rasgo característico personal en la composición de la instalación. Elementos encontrados o, también, adquiridos en mercadillos y rastros, junto a materiales como el cemento, el mármol, el cristal, el barro, el yeso y un largo etcétera, forman parte de sus composiciones.

En relación con su trayectoria, Carmen Calvo (Premio Nacional de de Artes Plásticas, 2013) inicialmente ingresa en la Escuela de Artes y Oficios y, posteriormente, en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Sus trabajos adquieren reconocimiento internacional sobre todo a partir de mediados de los 90. En 2003, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le dedicó una exposición individual de toda su obra.

‘Una jaula para vivir’, ahora reinterpretada casi dos décadas después de su creación, se presentará el día 1 de febrero en una velada en la que la autora también protagonizará una charla sobre su carrera artística. Esta instalación coincide en el tiempo con la exposición ‘Peces de colores en la azotea’, una muestra de obra totalmente inédita que acoge la otra sede de la Galería Ana Serratosa (ubicada en el ático de la calle Pascual y Genís, 19 de Valencia) y que continuará hasta finales de febrero.

Carmen Calvo: «La inocencia no existe»

Peces de colores en la azotea, de Carmen Calvo
Galería Ana Serratosa
C / Pascual y Genís, 19. Valencia
Hasta el 28 de febrero de 2018

‘Peces de colores en la azotea’. Y la azotea en cuestión es la de la galería Ana Serratosa, que acoge los últimos trabajos completamente inéditos de Carmen Calvo. El título de la exposición alude tanto al espacio donde la artista valenciana exhibe sus esculturas, grabados, fotografías y una video proyección, como al estado de ánimo de una autora que bucea en lo siniestro con remango adolescente. “Me gusta expresarme con la maldad que existe”. Lo dice sabedora de que “la inocencia no existe”. Esa mezcla de inocencia, por muy inexistente que sea, y perturbadora oscuridad juguetona, está presente en la obra que hasta el 28 de febrero permanecerá en el ático de Pascual y Genís.

En una de ellas, titulada ‘Siempre la misma historia’, se halla impresa esta frase: “La pintura la volverá loca”. Y Calvo, como subrayando la manera que tiene de entender la pintura, añade: “Pues en esa locura estoy”. Una locura, “más bien obsesión”, dice, mediante la cual da cuenta de los fantasmas interiores que recorren su trabajo y que adquieren la forma de juguetes y objetos con los que pinta. Porque Carmen Calvo “ante todo es pintora”, señala Rafael Gil, comisario de la exposición. “Pinta con objetos, interpreta con objetos y sueña con objetos”, apostilla Gil.

Soñando con vistas al invierno, de Carmen Calvo. Imagen cortesía de Galería Ana Serratosa.

Soñando con vistas al invierno, de Carmen Calvo. Imagen cortesía de Galería Ana Serratosa.

Los peces de colores a los que alude el conjunto expositivo se refieren tanto a la intensidad cromática de sus últimos trabajos, como a la fluidez con la que navega su obra por entre un mar de dudas. “Los títulos son siempre enigmáticos; deja siempre abierto el significado de su producción”, apunta Gil, para quien todavía está por hacer una gran muestra en Valencia “que la sitúe en el lugar que se merece”.

Lo dice de una artista que ha sido Premio Nacional de Artes Plásticas en 2013 y ha recibido, entre otros muchos galardones, la medalla de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos. Aún así, Rafael Gil insiste: “Se la ha reconocido con premios, pero no con obra y todavía está por hacer una que recoja todas sus instalaciones, que no se conocen”. El comisario contextualiza su trabajo en lo que considera la tradición del llamado “arte encontrado”, que Marcel Duchamp inauguró en 1915 con sus ready made. “Carmen nunca ha renunciado a sus orígenes y sus maestros”, añade Gil.

No la creí, de Carmen Calvo. Imagen cortesía de Galería Ana Serratosa.

No la creí, de Carmen Calvo. Imagen cortesía de Galería Ana Serratosa.

Sigmund Freud ya apuntó en su texto acerca de lo siniestro la íntima conexión que existe entre lo familiar y la oscura emergencia de lo extraño. Allí donde reina el calor del hogar, acecha la fría sensación de su desmoronamiento. De ahí que Carmen Calvo, al utilizar objetos que evocan a la más tierna infancia, no deje de provocar el sobresalto en su obra. En ‘Golfos sombríos’, por ejemplo, el solo título ya remite a lo que la obra manifiesta: un grabado clásico, sin duda bello, plagado de ojos que parecen salidos de el cuento de ‘El arenero’ al que se refiere Freud en su artículo sobre lo siniestro.

“Sí, muchas de mis obras están basadas en sueños, que no son más que miles de fórmulas de contar una historia”. Historias en las que lanza un guiño irónico al arte, a la vida y a la existencia cotidiana, toda ella plagada de instantes sobrecogedores, a poco que observemos con la mirada curiosa con la que Carmen Calvo escudriña cuanto la rodea. “Hago guiños a la pintura, como ese collar de perro”, y señala la obra ‘Soñando con vistas al invierno’, donde a una bella mujer, en un retrato antiguo en blanco y negro, le añade ese collar quebrando la visión amable del cuadro.

Golfos sombríos, de Carmen Calvo. Imagen cortesía de Ana Serratosa.

Golfos sombríos, de Carmen Calvo. Imagen cortesía de Ana Serratosa.

Y aquí le sale el espíritu reivindicativo de la mujer que vive “en un tiempo confuso”, en una sociedad “que no quiere que crezcamos”. A sus fotografías anónimas, sus grabados clásicos y sus pequeñas esculturas (“son un divertimento”), Calvo les añade sus objetos encontrados en diversos lugares, para provocar en ellos un sutil terremoto interior fruto de lo viejo e inanimado que de pronto echa a andar. El cine, que es otra de sus fuentes creativas, le vale igualmente para dar curso libre a su imaginación.

Fotogramas de películas de Alfred Hitchcock, Luis Buñuel o David Lynch, entre otros, figuran en la video proyección que acompaña a la exposición y que, durante la inauguración, creaba una atmósfera inquietante al ser proyectado contra la fachada de un patio interior. Imágenes todas ellas igualmente, oscuras, siniestras, que la artista ensambla con la misma pericia creativa con la que alumbra esos ‘Peces de colores en la azotea’ de su más reciente producción. Un universo tan lúdico como extraño a cuyo interior ha de asomarse el espectador con infinita curiosidad. “Hay que acostumbrar al ojo a ver”, concluye Carmen Calvo.

Carmen Calvo. Imagen cortesia de Galería Ana Serratosa.

Carmen Calvo. Imagen cortesia de Galería Ana Serratosa.

Salva Torres

Carmen Calvo o la metafísica de lo cotidiano

‘Peces de colores en la azotea’, de Carmen Calvo
Galería Ana Serratosa
Pascual y Genís 19, ático, Valencia
Inauguración: miércoles 29 de noviembre de 2017
Hasta el 28 de febrero de 2018

La galería Ana Serratosa inaugura el próximo miércoles 29 de noviembre su próxima exposición, protagonizada por la artista Carmen Calvo (Valencia, 1950).

Bajo el título ‘Peces de colores en la azotea’, la muestra reúne obra de nueva producción completamente inédita de la reconocida autora. Piezas creadas a partir de disciplinas que viajan desde la escultura, el grabado y la fotografía, hasta la video-proyección y el collage. Este último, intrínseco a la obra de la valenciana desde el inicio de su trayectoria como artista en 1969.

Comisariada por el Catedrático de Historia del Arte Rafael Gil Salinas, la exposición es un claro reflejo del particular universo personal de Carmen Calvo que, en palabras de Gil Salinas, se hace presente “tanto a partir del lenguaje que utiliza como de sus constantes fantasías, preocupaciones, sueños y desvelos”.

Imagen de la obra 'Golfos sombríos', de Carmen Calvo, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Imagen de la obra ‘Golfos sombríos’, de Carmen Calvo, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Entre los temas tratados, se encuentran metáforas hacia la educación, la familia, el sexo, la religión, el amor y la reminiscencia a la infancia. Temas que tratan de ser biografías de aquello que los elementos que componen las obras han vivido.

Por otro lado, entre los procesos artísticos empleados por la autora, destaca la búsqueda de la tridimensionalidad a través del uso de objetos “que no han sido diseñados con fines artísticos, sino que han sido redescubiertos por la artista […] trazando un diario de preocupaciones, alegrías, ilusiones, tristezas, sueños, pérdidas y encuentros”.

La obra de Carmen Calvo es una obra cargada de matices -y en el caso de esta exposición, de mucho color-, cuya complejidad radica “no tanto en hallar su correcto significado, como en dejarse seducir por el juego de sus imágenes”. Así pues, Calvo muestra las imágenes que inundan su presente para hallar respuesta a cuestiones pasadas, aspirando mostrar un arte que tiende a lo surreal.

Entre el vasto currículum de la artista destaca su presencia en la 47ª Bienal de Venecia (1997), junto a Joan Brossa; y distinciones como el Premio Nacional de las Artes Plásticas (2013) o la medalla de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Su obra figura en colecciones como la del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el IVAM, la Fundación Bancaja o el MACBA, entre otras.

Imagen de la obra 'Soñando con vistas al invierno', de Carmen Calvo, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Imagen de la obra ‘Soñando con vistas al invierno’, de Carmen Calvo, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

 

Poéticas en torno a la ruina en Chirivella Soriano

‘Fragmentos para la eternidad. Poéticas en torno a la ruina’, VV.AA.
Fundación Chirivella Soriano
Valeriola 13, Valencia
Del 6 de octubre de 2017 al 14 de enero de 2018

La Fundación Chirivella Soriano presenta la exposición ‘Fragmentos para la eternidad. Poéticas en torno a la ruina’, que se inaugura el próximo viernes 6 de octubre en la sede de la organización y podrá visitarse hasta el 14 de enero.

La muestra reúne los trabajos de una serie de artistas que reflexionan sobre la ruina y su función histórica, social y crítica. Un hilo conductor que ofrece la mirada amplia, personal y en constante evolución de un grupo de creadores que se aproximan al pasado desde múltiples expresiones, todas válidas para establecer un diálogo sobre sus inquietudes, preocupaciones y experiencias vitales; retazos que tejen un imaginario pleno de matices.

Instantánea de Óscar Carrasco que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Instantánea de Óscar Carrasco que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Lida Abdul, David Bestué, Bleda y Rosa (Premio Nacional de Fotografía 2008), Carmen Calvo (Premio Nacional de Artes Plásticas 2013), Óscar Carrasco, Antonio Fernández Alvira, Patricia Gómez y Mª Jesús González, Mª José Planells y Anna Talens comparten con el espectador su ideal de ruina como recurso artístico. Fragmentos para la eternidad que utilizan el videoarte, la escultura, los recursos plásticos o la fotografía como medios de expresión; que pervierten los materiales para alcanzar nuevas realidades sensibles al cambio y recrean espacios que ya no serán como fueron, pero permiten una perspectiva sobre el paso del tiempo, sobre la memoria.

En la exposición podrá disfrutarse de dos piezas de la valenciana Carmen Calvo, referente del arte plástico nacional, que se exhiben por primera vez y pertenecen a la colección de la Fundación Chirivella Soriano. Por su parte, el trabajo de la artista Lida Abdul forma parte de la colección de Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma; y, el resto de obras, son préstamos de los creadores.

Las conversaciones que mantienen estos artistas entre el pasado y el presente sitúan al espectador, por ejemplo, como testigo de la devastación y la tragedia que supone una guerra como la de Afganistán. También sobre lo que queda de espacios olvidados, abandonados, sin vida; o de descubrir elementos ocultos de los paisajes, de los edificios, de los recuerdos.

Instantánea de Lida Abdul que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Instantánea de Lida Abdul que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Estas ‘Poéticas en torno a la ruina’ son a su vez una posibilidad para el juego, el fraude y la percepción subjetiva del espectador ante las creaciones arquitectónicas que engañan, los objetos perdidos y los materiales desechados que cobran otras vidas ante la fragilidad del presente.

Los trabajos reflexionan sobre la memoria, sobre nuestros pasados y el origen de lo que somos. En un momento social y cultural en el que predomina el instante y lo fugaz, prestar atención a las ruinas es una manera de orientar nuestras vidas.

Igualmente, La Fundación Chirivella Soriano y el Máster Oficial en Producción Artística de la Facultat de Belles Arts de Sant Carles de la UPV presentan ‘Chemtrails’, el proyecto de la artista Cristina Santos (Vila-real, 1990), que ha resultado seleccionado en la VI Convocatoria Sala d’arcs. La obra, elegida entre las presentadas por los alumnos y alumnas del máster, ha sido ideada específicamente para este espacio.

La convocatoria surge a través del convenio entre la Fundación Chirivella Soriano y la Universitat Politècnica de València, en la que un jurado selecciona una de las piezas presentadas para que sea expuesta en la Sala d’arcs. La pieza podrá visitarse también entre el 6 de octubre y el 14 de enero.

Imagen de un las piezas de Anna Talens que forman parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Imagen de un las piezas de Anna Talens que forman parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Mujeres artistas en la Galería Ana Serratosa

Hago, deshago, rehago. Colectiva de ocho mujeres artistas
Galería Ana Serratosa
C / Pascual y Genís, 19, ático. Valencia
Desde el jueves 28 de septiembre
Hasta el 15 de noviembre de 2017

La galería Ana Serratosa acoge desde el 28 de septiembre parte de su colección de arte. Piezas de ocho mujeres artistas: Louise Bourgeois (París, Francia 1911 – Nueva York, USA 2010); Ida Applebroog (Nueva York, USA 1929); Farideh Lashai (Rasht, Irán 1944 – Teherán, Irán 2013); Phyllida Barlow (Newcastle, Reino Unido 1944); Carmen Calvo (Valencia, España 1950); Pipilotti Rist (Grabs, Suiza 1962); Kara Walker (Stockton, USA 1969); y Françoise Vanneraud (Nantes, Francia 1984).

La muestra reúne bajo el título ‘Hago, deshago, rehago’ obras entre las que podemos encontrar pintura, escultura, fotografía, collage, o instalaciones audiovisuales. Farideh Lashai, por ejemplo, fue la protagonista -a título póstumo- de la recién finalizada muestra inspirada en las Pinturas Negras de Goya, llevada a cabo en el Museo del Prado.

Videoinstalación de Pipilotti Rist. Imagen cortesía de Galería Ana Serratosa.

Videoinstalación de Pipilotti Rist. Imagen cortesía de Galería Ana Serratosa.

Otro de los nombres a destacar de esta exposición comisariada por el escritor y crítico Alfonso de la Torre, sería el de la británica Phyllida Barlow, elegida como artista representante del Reino Unido en la última Bienal de Venecia.

Louise Bourgeois, por otro lado, es una artista que nos invita a reflexionar acerca del psicoanálisis; de encontrar en el arte una vía de acceso al inconsciente o una forma de autoconocimiento y que, como ella misma solía decir, “el arte es una garantía de cordura”.

Entre las autoras, encontraremos no sólo disparidad de estilos y técnicas, sino también de temáticas. Las más veteranas coinciden en aportar a su obra una perspectiva más autobiográfica, mientras que en las más jóvenes vemos el reflejo de los aspectos más sociales de la vida.

A la sexualidad, violencia y esclavitud en la obra de Kara Walker, se une la lectura del pasado a través de la “reinvención” de objetos de Carmen Calvo o los múltiples estratos de la existencia de Françoise Vanneraud, la autora más joven de la exposición.

Con esta presentación, la galería de arte valenciana dedica esta temporada en exclusiva al trabajo de mujeres artistas. Autoras de diferentes generaciones y nacionalidades, algunas de ellas ya ausentes, que han dejado su huella a través de su obra, ya reconocida por instituciones públicas y privadas.

Obra de Ida Applebroog. Imagen cortesía de Galería Ana Serratosa.

Obra de Ida Applebroog. Imagen cortesía de Galería Ana Serratosa.

Medio centenar de obsesiones

Arte contemporáneo (1984-2010). Colección Fundación Bancaja
Fundación Bancaja
Plaza de Tetúan, 23. Valencia
Hasta el 29 de septiembre de 2017

“Recuerdo una vez que Miró me dijo: ‘Mira, este cuadro se me ocurrió de noche. Y yo pensé: ‘Mira, otro que no duerme’. Es que es una obsesión”. Así entiende Manolo Valdés la pintura, tal y como se recoge en uno de los testimonios que viene a subrayar el denominador común de los 14 artistas reunidos en la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Colección Fundación Bancaja. Más de medio centenar de obras que, presentadas por Juan Manuel Bonet, asesor de la colección y actual director del Instituto Cervantes, refleja esa “capacidad que tiene la pintura para generar emociones”, a partir de esa obsesión de los que no duermen.

Vista de la exposición.

Vista de la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Miquel Navarro, que junto a Carmen Calvo, Soledad Sevilla y el propio Valdés, integra el cuarteto valenciano de la muestra, añade a esa obsesión el carácter de infinitud propio de los sueños y de la obra de arte: “Siempre quedan cosas por hacer. Los sueños son así, nunca se realizan del todo. Los propios sueños son fantasías inacabadas”.

Fantasías geométricas que la Fundación Bancaja acoge hasta el 29 de septiembre en una magna exposición que completan, además de los mencionados, Miquel Barceló, Juan Uslé, Juan Navarro Baldeweg (a partir de los cuales tejió Bonet ese intenso mapa geométrico), José Manuel Ballester, Helmut Federle, Günther Förg, Axel Hütte, Imi Knoebel, Sean Scully y Julian Opie, este último ocupando ahora mismo una de las salas de Bancaja mediante una extensa individual.

Obra de Soledad Sevilla en la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Fundación Bancaja

Obra de Soledad Sevilla en la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Colección Fundación Bancaja.

Bonet fue desgranando las características de cada uno de los 14 artistas internacionales contemporáneos seleccionados para advertir que no se trataba de una “colección de cromos”, sino de una “lista corta [de los artistas de la colección Bancaja] para profundizar en su obra”, cuyo hilo conductor él resumió en dos palabras: “Geometría y profundidad”. Geometría con la que atrapar, a modo de malla, esa realidad que nos afecta y motiva, al tiempo que se cuelan por sus intersticios la energía pulsional que empuja con esa carga de profundidad aludida.

Axel Hütte lo viene a decir de esta otra forma: “La fotografía es como el lenguaje, hay muchísimas cosas que no se pueden decir pero está bien que sea así. Todos los intersticios son llenados por la imaginación”. Porque además de pintura, atravesada por esa geometría unas veces fría, otras explotada de color y siempre lumínicas, la exposición también se compone de imágenes fotográficas que, sin embargo, caminan de la mano de esa misma geometría que lo inunda todo.

Obra de Juan Uslé en la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Colección Fundación Bancaja.

Obra de Juan Uslé en la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Colección Fundación Bancaja.

La cita de Juan Uslé ayuda a comprender tamaña abstracción: “En pintura, al menos como yo lo entiendo, no tratas de contar historias literales, ilustradas en forma narrativa, sino que mas bien intentas de acercarte a aquello que palpita entre tu mirada cargada de deseo y el destello de su reflejo en la tela”. Reflejos que van de la figuración que se va diluyendo absorbida por la materia, de Barceló, a esa tendencia lírica que adopta luego un enfoque más geométrico, de Uslé, pasando por ese dejar atrás el mundo expresionista para irse decantando por la abstracción, que caracteriza a Navarro Baldeweg, según palabras de Bonet.

Una joven junto a una obra de Axel Hütte en la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Una joven junto a una obra de Axel Hütte en la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Todos ellos, como dejándose llevar por la deriva del sueño, reflejando la realidad que huye de la percepción amable. “Entro y salgo de mis cuadros, buscando algo que no siempre encuentro. Igual que en el mar, lo habitual es bajar y no encontrar nada. Pintar es, casi siempre, hacer cosas en vano”, afirma Barceló, uno de los 14 artistas que no duermen pensando en esa cosa vana que, en apariencia, es el arte. Y la metáfora del mar, de sus profundidades asociadas al propio inconsciente, sirve igualmente para caracterizar esa obsesión geométrica que los emparenta a todos ellos.

Medio centenar de piezas, “el 40% inéditas”, destacó Rafael Alcón, presidente de la Fundación Bancaja, puesto a disposición de un público al que se quiere ir mostrando poco a poco la extensa colección de más de 2000 obras con que cuenta la entidad bancaria. “Si trazas una línea desde Van Gogh, Mondrian, Rothko y Johns, hallas mi trabajo. Es muy simple”, dice Scully de su obra artística. La de arte contemporáneo internacional de Fundación Bancaja se empezó a construir en 2004 y va saliendo a la luz. Así de simple.

Un joven fotografiando junto a la obra de Günther Förg en la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Un joven fotografiando junto a la obra de Günther Förg en la exposición Arte contemporáneo (1984-2010). Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Salva Torres