Input: Fotógrafos españoles en China

INPUT_10 años de fotografía española en China
Diana Coca, Pilar Escuder, Jorquera, Héctor Peinador, Gisela Ràfols, Carlos Sebastiá
Comisaria: Susana Sanz
Dali International Photography Festival
Dali Old Town, Yunnan
Del 6 al 10 de agosto de 2015

Tras su éxito de público y crítica en Pekín (Aotu studio, 21 de marzo – 17 de abril de 2015), la exposición INPUT_10 años de fotografía española en China viaja al reconocido Festival Internacional de Fotografía de Dali (Yunan, DIPE 2015). La exposición muestra la obra reciente de seis fotógrafos españoles que viven y trabajan en China. Cada fotógrafo ha plasmado en su obra el análisis personal de China y el papel que ha jugado en su desarrollo creativo.

La mujer clitórica, de Diana Coca.

La mujer clitórica, de Diana Coca. Cortesía de la autora.

Desde el estudio de Jorquera sobre el creciente individualismo y la obsesión por el éxito entre la juventud china; pasando por la brutal transformación urbanística captada por la poesía fotográfica de Héctor Peinador y Carlos Sebastiá; hasta la supervivencia en un medio de extrema hostilidad sobre la que reflexiona Diana Coca o la preocupación que muestra la fotografía de Pilar Escuder por la incontrolada contaminación en ciudades como Pekín; y el análisis sobre la identidad de Gisela Ràfols.

Todas estas obras no solo arrojan luz sobre cuestiones socioculturales de rabiosa actualidad, sino que también revelan el trabajo de una brillante generación de fotógrafos españoles atraídos por China y por su cultura contemporánea.

La exposición organizada por Xd West-east Culture Agency y comisariada por Susana Sanz ha contado con el apoyo especial de la Embajada de España en China, la Fundación ICO, el Institut d’Estudis Baleàrics y el colectivo de fotógrafos Nophoto.

La muestra estará abierta al público desde el día 6 al 10 de agosto de 2015, en la sala 2-3 K de DIPE, tras lo cual se prevé que continúe su itinerancia.

Fotografía de Carlos Sebastiá.

Fotografía de Carlos Sebastiá, cortesía del autor.

 

Carlos Sebastiá hace Memoria en Beijing

Memory
Carlos Sebastiá, Huang Xiaoliang, Jonah Calinawan, Wendy Sacks, Susan Kae Grant
See Gallery
B10, 798 Art Zone No.2 Jiuxianqiao Road
Chaoyang District. Beijing. China
Hasta el 11 de julio, 2015

“Las huellas de la dedicación, el sacrificio, el amor y los afectos en nuestras memorias construyen nuestra libertad individual”

Carlos Sebastiá, artista castellonense que reside en la actualidad en Beijing (China), expone en See Gallery de la mencionada ciudad asiática una serie de trabajos en torno a la memoria. De hecho, ‘Memory’ es el título del conjunto expositivo en el que, junto a Sebastiá, exhiben igualmente sus trabajos Huang Xiaoliang, Jonah Calinawan, Wendy Sacks y Susan Kae Grant.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing. Imagen cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing. Imagen cortesía del autor.

El interés artístico de Carlos Sebastiá gira en torno a la evolución y la modulación de lo individual y su comportamiento, tal y como explica el propio artista. “Se trata de las huellas dejadas en el interior por su constante esfuerzo por adaptarse al rechazo social o la confrontación. Estoy muy de acuerdo con el hecho de que ciertos valores considerados inmutables han desaparecido y que, en consecuencia, volvemos a refugiarnos en los valores más básicos que nos dan la fuerza para seguir en el camino”, agrega Sebastiá en el catálogo de la muestra.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing. Cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing. Cortesía del autor.

Tras el análisis de la conducta social afectiva -sigue afirmando el artista-, “creo que cada persona siente su entorno de una manera única y genera espacios internos donde el subconsciente se mezcla con la subjetividad de su realidad”, lo cual lleva “a crear nuestras propias historias en las cuales las experiencias, los sueños, los miedos y esperanzas se mezclan, reproduciendo un estado ideal de cosas. Creamos espacios imaginarios internos que se manifiestan consciente o inconscientemente de acuerdo con nuestro entorno”.

“En mis trabajos -concluye Sebastiá- uso pintura, dibujo y fotografía. Experimento además con diversos materiales como el papel de arroz, el metacrilato, metales, colas y procesos fotográficos como el cianotipo”.

Obra de Huang Xiaoliang en la exposición 'Memory'. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Huang Xiaoliang en la exposición ‘Memory’. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Jonah Calinawan en la exposición 'Memory'. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Jonah Calinawan en la exposición ‘Memory’. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Susan Kae Grant en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Susan Kae Grant en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Wendy Sacks en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Wendy Sacks en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing (China). Imagen cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing (China). Imagen cortesía del autor.

 

 

 

 

Imaginària: una explosión de fotografía

Imaginària. Fotografía En Primavera
Diversas localizaciones de la provincia de Castellón
Del 8 de mayo al 5 de junio, 2015

El festival ‘Imaginària. Fotografía en primavera’ vuelve a la ciudad y a la provincia de Castellón “con el objetivo de acercar la fotografía, en tanto que producto cultural y artístico, a cuantas personas quieran participar de ella, y de las propuestas que hacen fotógrafos venidos de diversas partes del mundo”, según explica el vicerrector de Cultura de la Universitat Jaume I, Wenceslao Rambla.

En esta XII edición de 2015 se han organizado casi 50 actividades, en las que la exhibición de obra fotográfica es el plato fuerte. Treinta y seis muestras expositivas se han programado en las diferentes localidades de la provincia de Castellón. La capital reúne buena parte de ellas, pero van cobrando fuerza otras localidades en las que, gracias al apoyo de las agrupaciones fotográficas y de las instituciones públicas y privadas, el festival se asienta con fuerza, como es el caso de la ciudad de Segorbe, donde su ‘Mayo fotográfico Segorbe’, nacido al amparo de Imaginària, se integra en parte en esta iniciativa.

Fotografía del Grupo Tri-X-Pan en la exposición colectiva 'Calibre 35F4'. Cortesía de Imaginària.

Fotografía del Grupo Tri-X-Pan en la exposición colectiva ‘Calibre 35F4′. Imaginària. Fotografía En Primavera.

De igual forma, y en coincidencia con la reciente creación de la Sede de La Plana de la Universitat Jaume I en la ciudad de Vila-real, y gracias también al apoyo de su Concejalía de Cultura, se ha previsto la realización de un evento singular que, en esta primera edición se integra también en el programa Imaginària. Se trata del proyecto ‘Sonda Vila-real’, que nace con la intención de mostrar la importancia que los procesos creativos y multidisciplinares juegan en el desarrollo de los procesos y de los productos culturales. Vila-real es también la sede de la Universitat Jaume I, donde se hará la clausura de Imaginària 2015.

Fotografía de Lorena Guillén en la exposición colectiva 'El horizonte que nos separa'. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Fotografía de Lorena Guillén en la exposición colectiva ‘El horizonte que nos separa’. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Las actividades se desarrollarán entre el 8 mayo y el 5 de junio de 2015, si bien las propuestas expositivas seguirán abiertas, en muchos casos, hasta al menos el 21 de junio de 2015 o más adelante. Este año el festival tendrá lugar en las localidades de: Benicàssim, Castellón de la Plana, Culla, Fanzara, Morella, Sagunto, Sant Mateu, Segorbe, Sueras, Vilafranca, Vila-real, Vinaròs y Vistabella.

El proyecto es posible gracias al apoyo y la colaboración de instituciones públicas, entidades privadas, colectivos y asociaciones culturales y creadores. Organizado por el Vicerrectorado de Cultura, Extensión Universitaria y Relaciones Institucionales, y coordinado desde el Aula de Fotografía del Servicio de Actividades Socioculturales de la Universitat Jaume I, cuenta entre sus colaboradores principales con el Ayuntamiento de Castellón de la Plana, el Aula Dávalos-Flétcher de la Cultura -Universitat Jaume I y el Museu de Belles Arts- CulturArts Castelló.

Obra de Carlos Sebastià en la exposición 'Construcción del cariño'. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Obra de Carlos Sebastià en la exposición ‘Construcción del cariño’. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Entre las múltiples exposiciones programadas cabe destacar la instalación realizada por Carlos Sebastiá, a medio camino entre lo fotográfico y lo pictórico: “una forma conceptual de expresar la conquista personal de la propia libertad y de dar valor al torbellino de ideas que se arremolinan en relación con el origen y los recuerdos”, según se recoge en la sinopsis del proyecto. En él se pueden encontrar a personas, momentos, vivencias de padres o abuelos, objetos y memoria genética que configurarán la biografía emocional de Sebastiá y construyen la personalidad del artista.

Fotografía de Nuria López Torres en 'Art revolution in Cuba'. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Fotografía de Nuria López Torres en ‘Sex and revolution in Cuba’. Imaginària. Fotografía En Primavera.

‘Sex and revolution in Cuba’ es un ensayo fotográfico de Nuria López Torres que documenta la comunidad homosexual de este país durante tres años. Tras la llegada al poder de Raúl Castro, en la isla se inicia una serie de cambios sociales y económicos. Uno de los cambios más importantes que el régimen anuncia está relacionado con las nuevas políticas de sensibilización en diversidad sexual e identidad de género y que lidera Mariela Castro Espín (hija del actual presidente), directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba. Cambios que algunos ven como una simple estrategia de marketing político en materia de derechos humanos.

Fotografía de Luis Montolio. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Fotografía de Luis Montolio. Imaginària. Fotografía En Primavera.

También destaca la obra fotográfica de Luis Montolio, entre el documentalismo y el arte conceptual, que atraviesa todo el estrato social para construir un universo de personajes situados en entornos inherentes a la cultura urbana contemporánea. En la creación de sus imágenes, de las que se ha destacado su sintonía con la cultura underground, Luis Montolio lleva la iluminación, la velocidad de obturación, el movimiento y el ángulo del encuadre al límite de su expresividad.

Fotografía de Xavier Ferrer Chust. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Fotografía de Xavier Ferrer Chust. Imaginària. Fotografía En Primavera.

‘Ironik’ es una colección de imágenes realizadas por Xavier Ferrer Chust en la que, a través de diferentes recursos narrativos aplicados desde el lenguaje visual, su autor consigue generar estampas llenas de comicidad y sentido del humor: lo grotesco, la ironía, lo divertido, lo gracioso la sátira, la burla y el humor blanco, se dan la mano en la serie y nos permiten, con ello, comprender lo cercano que el lenguaje de la imagen puede estar del literario y del teatral.

Obra de Vicente Pla. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Obra de Vicente Pla. Imaginària. Fotografía En Primavera.

La esencia de la fotografía de calle realizada por Vicente Pla es centrar nuestra atención en aquellos aspectos cotidianos que nos rodean y que a menudo pasan desapercibidos. Aunque mayoritariamente muestra la relación que existe entre los espacios urbanos y la gente que los habita, en ocasiones la mirada se dirige hacia el detalle, hacia simples objetos dotándolos de un nuevo significado, reorientándolos hacia su aspecto estético. Las fotografías que forman esta serie pretenden, mediante la simple selección de encuadres aislados, recontextualizar los mensajes mostrados en los muros repletos de carteles deteriorados.

Fotografía de Pablo Fuentes. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Fotografía de Pablo Fuentes. Imaginària. Fotografía En Primavera.

‘Let’s get lost’, de Pablo Fuentes, nos acerca directamente, y de manera muy elegante, no a las ciudades americanas, no al Nueva York, Baltimore o Washington DC actuales, sino más bien, a aquellas que recorrieron y contemplaron los grandes maestros de la fotografía clásica americana y a una forma de mirar que para algunos está más que superada, pero que para muchos otros es, sin lugar a dudas, la auténticamente fotográfica, aquella con la que trabaja nuestra memoria y con la que fabricamos los sueños.

Fotografía de Rafael Navarro de la Colección Railowsky. Imaginària. Fotografía En Primavera.

Fotografía de Rafael Navarro de la Colección Railowsky. Imaginària. Fotografía En Primavera.

También es digna de mención la exposición de fotografías pertenecientes a la librería y fotogalería Railowsky que supone una buena muestra de los fotógrafos más destacados de la fotografía, sobre todo española, aunque también internacional de la última mitad del siglo XX. A destacar autores como los valencianos Gabriel Cualladó, José Miguel de Miguel, Francisco Moltó, Pablo San Juan o Joaquín Collado. En el terreno de los fotógrafos españoles también figuran Chema Madoz, Ramón Masats, Carlos Pérez Siquier, Alberto Schommer, Joan Colom, Xavier Miserachs, Vari Caramés, Fernando Herráiz, Javier Campano, Luis Baylón, Cristóbal Hara, Koldo Chamorro, Rafael Navarro y otros muchos más. En el plano internacional participan fotógrafos de la talla de Bernard Plossu, Jean Dieuzaide, Ferdinando Scianna y Alberto «Korda» con la famosa fotografía del Che Guevara.

Los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC

Rostros, de Carlos Sebastiá
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C / San Fernando, 2. Valencia
Inauguración: miércoles 4 de febrero, a las 19.30h
Hasta el 28 de febrero, 2015

El Instituto Confucio de la Universitat de València inaugura este miércoles día 4 de febrero la exposición ‘Rostros’ de Carlos Sebastiá en el Octubre Centro de Cultura Contemporània de Valencia. La muestra de dibujos, que podrá visitarse hasta el próximo 28 de febrero, está  inscrita dentro de la serie de actividades que tiene programada el Instituto Confucio durante la semana del 16 al 21 de febrero, con motivo del ‘Año Nuevo Chino’ también conocido como Festival de Primavera, la celebración más importante de las fiestas tradicionales chinas. El 19 de Febrero de 2015 comenzará el año 4173 según el calendario chino, y corresponde con el año de la cabra de madera.

Uno de los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC. Cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Uno de los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC. Cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Carlos Sebastiá Ortega (Castellón, 1975) actualmente vive y trabaja en Pekín. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, finalizó sus estudios en la Universidad de CAFA (Central Academy of Fine Arts, Beijing). Artista multidisciplinar, utiliza en sus creaciones la fotografía, el dibujo, la pintura o la instalación.

Su trabajo ha sido expuesto en España, Francia, Portugal, Estados Unidos y China. Algunas de sus obras están en la Colección DKV, considerada como una de las mejores colecciones de jóvenes artistas españoles. Sebastiá fue finalista en el Festival Internacional Incubarte y galardonado con el Premio Espacial del Club Diario Levante.

Dibujo de Carlos Sebastiá en la exposición 'Rostros' del OCCC. Cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Dibujo de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Rostros’ del OCCC. Cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

En el inicio de su aventura en China, Carlos Sebastiá dedicó su atención a observar la cotidianidad de una sociedad en la que la tradición se mezcla con lo moderno. Maravillado por la expresión de las emociones en su nuevo entorno, intenta capturar en sus bocetos de ‘Rostros’ el lenguaje de los gestos, la mezcla de personalidades y la diversidad de estilos.

La exposición ubicada en el Hall del Octubre, muestra una instalación en la que a través de una serie de dibujos podemos leer entre sus trazos el vertiginoso cambio social de este inmenso y complejo país.

Uno de los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC. Imagen cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Uno de los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC. Imagen cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Sebastiá, Ren Bo y Rafols en el Cervantes de Pekin

Carlos Sebastiá, Ren Bo y Gisela Rafols. Instituto Cervantes.
A1 Gongti Nanlu
100020 Chaoyang Pekín (CHINA)
Lunes a jueves de 10 a 18 h. viernes de 10 a 14,30 h.
Hasta el 17 de marzo

Éste proyecto expositivo nos llega de la mano de tres artistas contemporáneos residentes en Pequín. Ren Bo (Xi’an, China), Carlos Sebastiá (Castellón, España) y Gisela Ràfols (Vilafranca del Penedès, Barcelona).

Sus trabajos, aunque todos parten de puntos distintos, nos llevan a un mismo destino, a la des-materialización del ser. Artistas que viajan a través de las emociones y utilizan al individuo, ya sea el cuerpo propio o ajeno, para hacer un análisis que nos pueda llevar al desgarramiento, a la desnudez total. Así, utilizan la naturaleza, el cuerpo humano y las emociones, como vehículo y conexión en sus trabajos.

Gerard, pensamiento colgado de un hilo. De Carlos Sebastiá. Técnica mixta sobre arpillera. 60x80 cm. 2014. Imágen cortesía del Instituto Cervantes, Pekín.

Gerard, pensamiento colgado de un hilo. De Carlos Sebastiá. Técnica mixta sobre arpillera. 60×80 cm. 2014. Imágen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

El trabajo de Carlos Sebastiá, de carácter “pictórico”, busca comprender a la sociedad y para ello hace un estudio de lo particular a lo global. Parte del individuo, adentrándose en su mundo más íntimo para así luego mediante el dibujo, la pintura y capas infinitas de papel de arroz recrear todas las capas posibles del ser, hasta desnudarlo.

Iaia, perdida en alguna parte. De Carlos Sebastiá. técnica mixta sobre arpillera. 130x160 cm. 2042

Iaia, perdida en alguna parte. De Carlos Sebastiá. Técnica mixta sobre arpillera. 130×160 cm. 2014. Imágen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

Por otro lado, Ren Bo. La aceleración insoportable del mundo circundante de signos y info-estimulación en nuestro tiempo produce pánico y esta aceleración de pánico desactiva deseo resultando en una pandemia de depresión, ansiedad y pérdida. Citando a Marshall Mcluham y el taoísmo, Ren Bo sugiere volver a las raíces de los mecanismos de la tecnología con el fin de dar un sentido y dirección diferente a la búsqueda de la innovación y el progreso. Mecanismo (Mechanism) es una creencia en la naturaleza, que toda la naturaleza es una máquina compleja o arte. Mecánicamente hay dos puntos diferentes. Son el punto de vista metafísico, pero tienen diferentes campos de aplicación: el primero dedicado al mundo natural, el segundo se utiliza para discutir el ser humano y la mente humana.

Sueño de Primavera. De Ren Bo. Vídeo: DVD-PAL, 720x576 Color Audio: Stereo Duración: 00:06:55 (en loop)

Sueño de Primavera. De Ren Bo. Vídeo: DVD-PAL, 720×576 Color, Audio: Stereo. Duración: 00:06:55 (en loop). Imagen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

Finalmente, Gisela Ràfols, en sus fotografías tratadas con dibujo, crea una conexión evidente entre la naturaleza y el ser. Vínculos irreales, imaginarios. En primera persona, recorre un espacio de ensueño donde ella es la autora y sujeto de su propio trabajo.

Gisela Ràfols. Bajo la Roca. 2013. Serie “Estudio de la Identidad”. 20x30cm. Técnica mixta sobre papel

Bajo la Roca, “Estudio de la Identidad”. De Gisela Ràfols. Técnica mixta sobre papel. 20×30 cm. 2013. Imagen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

Espacio 40: El arte que surgió del vino

Nosotros lo contamos con vino
Espacio 40
C / Puerto Rico, 40. Valencia
Hasta finales de junio

No es la primera vez. Ni será la última. El vino tomado como ingrediente del proceso creativo viene de largo. Pero desde que la televisión ha hecho de la gastronomía un plato esencial de su programación, todo lo relacionado con el arte culinario parece invadir ahora el terreno  del arte a secas. Ya no se trata de pintar clásicos bodegones y relamerse con sus frutas, sino de pasar directamente al vino para extraer de sus efluvios el aroma mismo de la creatividad. Ya lo dijo Gómez de la Serna: “Entre el género epistolar no hay que olvidar la carta de los vinos”.

Obra de Toni Durá en 'Nosotros lo contamos con vino'. Espacio 40.

Obra de Toni Durá en ‘Nosotros lo contamos con vino’. Espacio 40.

Y ahí la tenemos, formando parte del menú de Espacio 40, galería valenciana que ha participado en el reciente Russafart con una exposición de 15 artistas que toman como referencia de su obra tres cepas: carmenére, malbec y sauvignon blanc. ‘Nosotros lo contamos con vino’, tal es el elocuente título de una exposición pensada para ser catada con los cinco sentidos. La vista se da por supuesta en una colectiva de obra plástica. Pero también intervienen el olfato y el gusto, dado el complemento enológico de la muestra; el tacto, tan necesario a la hora de calibrar los diversos materiales, e incluso el oído, a cargo de la música compuesta por Salva Ortíz como un integrante más del singular evento.

Como pasa en estos casos, el vino se puede subir a la cabeza hasta el punto de perderla, porque hay propuestas difícilmente asociables al tema evocado, aunque en general funciona. Algunos, incluso, resuelven ciertas deficiencias de conjunto al tomarse al pie de la letra el enunciado propuesto. Tal es el caso de Claudio Zirotti, que lejos de irse por las ramas del abstracto vino, tomó como referencia las etiquetas de las tres cepas elegidas para construir su obra. Y lo hizo además basándose en el concepto de colección.

Obra de Claudio Zirotti en 'Nosotros lo contamos con vino'. Espacio 40.

Obra de Claudio Zirotti en ‘Nosotros lo contamos con vino’. Espacio 40.

“Los sobres transparentes pertenecen a la colección de filatelia de mi padre”, dice el artista. En ellos introduce las etiquetas de las cepas carmenére, malbec y sauvignon blanc, previamente trabajadas con minuciosidad de orfebre, dotando al conjunto de piezas presentadas del aroma y sabor contenidos en las botellas de referencia. Zirotti, ciñéndose como ninguno a los vinos señalados, diríase que extrae la personalidad de cada uno decantando artísticamente los sucesivos caldos, ya sean tintos o blancos, chilenos o argentinos.

Obra de Kiko Feria en 'Nosotros lo contamos con vino'. Espacio 40.

Obra de Kiko Feria en ‘Nosotros lo contamos con vino’. Espacio 40.

Toni Durá derrama directamente sobre el papel el vino que metafóricamente representa, firmando una obra sencilla pero muy sugerente. Cristina Navarro se hace cargo de la letra gozosa que acompaña la leyenda del vino, mientras a Kiko Feria el vino le evoca cierta figura femenina encerrada en el interior de una botella. Y así, entre placeres directamente relacionados con el vino en cuestión o los evocados a través de obras que sugieren su presencia en forma de color, textura o esquivas sensaciones, se van mostrando piezas de Ana Karina, Amparo Santamarina, Carmen García Gordillo, Carlos Pérez-Bermúdez, Carlos Sebastiá, Jesús Mullor, Irene Bofill, Joan Barrantes, Marisa Herrón y Mar Ortega, además de los citados.

‘Nosotros lo contamos con vino’ es una aproximación al arte tomando como caldo de cultivo tres cepas. Algunas, sabiamente combinadas; otras, simplemente utilizadas como pretexto de una creatividad sin etiquetas. El guión lo exigía, pero los artistas ya se sabe que puestos a imaginar toman dos o, como es el caso, tres vinos y se les va la cabeza. Que es, por otro lado, lo que Espacio 40 recoge en tan ecléctica muestra.

Obra de Carlos Sebastiá en 'Nosotros lo contamos con vino'. Espacio 40

Obra de Carlos Sebastiá en ‘Nosotros lo contamos con vino’. Espacio 40

Salva Torres

El ‘Abandono’ de Carlos Sebastiá en Beijing

Abandono, de Carlos Sebastiá
Jiali Art Gallery
4 Beijixiang hutong, Dongcheng. Beijing
Hasta el 24 de junio

La exposición fotográfica ‘Abandono’, de Carlos Sebastiá, pretende dar a conocer el significado implícito a menudo visto en imágenes de abandono y deterioro. Cuando se ve a través de la lente del fotógrafo, las escenas de fachadas rotas y espacios abandonados traen a la mente las vidas pasadas de estos lugares y sus habitantes ya desaparecida. La aparente muerte de estos entornos contrasta marcadamente con la vida percibida que aún contienen.

'Abandono', de Carlos Sebastiá, en Jiali Gallery, Beijing. Imagen cortesía del autor.

‘Abandono’, de Carlos Sebastiá, en Jiali Gallery, Beijing. Imagen cortesía del autor.

Pese al carácter roto, las escenas contienen todavía el recuerdo imborrable del pasado, proporcionando una sensación de la presencia eterna y la protección de sus respectivos habitantes. Es de esta manera que el edificio tambaleante y las cosas que nos rodean nunca morirá —cada edificio, con el tiempo, adquiere características humanas. Cada lugar es una persona, que comparte emociones, sentimientos y recuerdos.

'Abandono', de Carlos Sebastiá, en Jiali Gallery, Beijing. Imagen cortesía del autor.

‘Abandono’, de Carlos Sebastiá, en Jiali Gallery, Beijing. Imagen cortesía del autor.

Su personalidad se convierte en tangible e inseparable de la situación. Nuestro propio descuido y abandono de estos espacios no disminuye en nada sus recuerdos; simplemente afecta la capacidad del espectador de compadecer y conectarse con el pasado. No importa cómo preocupados con el pasado estemos, la representación visual del decaimiento nos obliga a enfrentarnos con una verdad áspera.  En última instancia, siempre seremos incapaces de volver a conectar a los lugares y personas del pasado.

'Abandono', de Carlos Sebastiá, en Jiali Gallery, Beijing. Imagen cortesía del autor.

‘Abandono’, de Carlos Sebastiá, en Jiali Gallery, Beijing. Imagen cortesía del autor.

Lo que se ha ido para siempre permanecerá fuera, y nuestras acciones pueden  prevenirnos acerca de cómo comprendimos a las personas y los lugares mientras que todavía existían. Aunque esta es una experiencia lamentable, podremos sin embargo alegrarnos merced a los recuerdos agradables, experiencias y personas de nuestro pasado que han encontrado una manera de vivir para siempre.

'Abandono', de Carlos Sebastiá, en Jiali Gallery, Beijing. Imagen cortesía del autor.

‘Abandono’, de Carlos Sebastiá, en Jiali Gallery, Beijing. Imagen cortesía del autor.

Los conceptos y el impulso emocional que hay detrás de ‘Abandono’ provienen de los sentimientos de pérdida, de la nostalgia y la conectividad del artista. Carlos Sebastiá presenta por primera vez un examen detallado de sus propias experiencias acerca de la distancia y el abandono. Trabajar lejos de su natal Castellón, le permite relatar las cosas y la gente que dejó y a los entornos con los cuales está intentando establecer conexiones. En definitiva, esta exposición muestra la singular idea de que el intercambio entre el abandono y el recuerdo supone una experiencia universal.

Fotografía de Carlos Sebastiá. Exposición 'Abandono', en Jiali Gallery. Beijing. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Carlos Sebastiá. Exposición ‘Abandono’, en Jiali Gallery. Beijing. Imagen cortesía del autor.

Bradley D. Roberts

Carlos Sebastiá, con mucho aprecio

Zài Huì. Carlos Sebastiá

Espacio 40

C / Puerto Rico, 40. Valencia

Hasta el 15 de junio

A Carlos Sebastiá le salen chispas de los ojos cada vez que pinta, y cada vez que te cuenta lo que pinta. Son chispas que vienen a iluminar el fondo sombrío del que mama su obra. Porque hay algo que atraviesa de cabo a rabo el conjunto de piezas que muestra en Espacio 40 bajo el título de Zài Huì, traducido como un hasta pronto, que luego explicaremos. Y lo que atraviesa ese conjunto es la tensión que se percibe entre la figura y el fondo, entre las chispas luminosas y el fuego del que proceden. En suma, Carlos Sebastiá busca el aprecio en su obra, partiendo de cierto desgarro existencial contra el que lucha con brío, impulsividad y mano agitada pero firme.

Mendigo, de Carlos Sebastiá. Espacio 40

Mendigo, de Carlos Sebastiá. Espacio 40

Las figuras que pinta y dibuja Sebastiá son figuras como abandonadas a su triste suerte, lánguidas, cariacontecidas, con ese punto a lo Kerouac, de prosa espontánea. Y siendo esto así, o por ser esto así, hay como una reacción inmediata de querer contener ese dramatismo con enérgicos trazos y manchas de color que ansían el reposo, el contacto amable, el erotismo de la piel, el aprecio a borbotones. Es como si después de cierta tormenta interior buscara la calma. Porque habiendo desazón en su obra, o precisamente por haberla, hay al mismo tiempo una pasión por ceñir los miedos que a veces nos atenazan, bañando el cuadro de intempestivo color. Y es que, siguiendo esa instantaneidad del autor beat, también Sebastiá podría decir: “Sólo las personas amargas desprecian la vida”.

El propio Carlos Sebastiá lo cuenta: “Hablo del aprecio, del cariño”. Y salta a la vista. Para llegar a él, utiliza dos vías: la del “contacto” y la de la “comunicación”. O lo que viene a ser lo mismo: la de la memoria y lo cotidiano, y la más directamente erótica o sexual que venga a refrendar el conocimiento previamente adquirido. Por eso en su obra hay siempre figuras, más o menos veladas, “que me amarran”, y el color que tiende a superar los límites y contornos; a salirse en cierto modo de madre.

La oportunidad, de Carlos Sebastiá. Espacio 40

La oportunidad, de Carlos Sebastiá. Espacio 40

He ahí la importancia de las manchas, del color, que tan pronto manifiestan su carácter volcánico, incluso orgásmico, catártico para esas figuras, como velan su presencia para convertirse en amable cobijo. La desnudez corporal en la obra de Sebastiá conduce a ambos estadios: uno explosivo,  a base de un color desmedido, literalmente alucinante, y otro más sensual, erótico, tamizado por sábanas y otras veladuras. Por eso hay rostros y cuerpos que se ofrecen sin tapujos, queriendo darse a ver, para enseguida ocultarse bajo capas de pintura. Es la cadencia que va de la necesidad de aprecio, al miedo por la falta de correspondencia.

La pintura de Carlos Sebastiá revela ecos de nuestra condición actual: individuos con posibilidades comunicativas hasta hace bien poco inimaginables, que tienen serias dificultades para establecer lazos de mayor hondura afectiva. Individuos en red, finalmente enredados en la tela de araña de una comunicación cogida con hilos. La obra de Sebastiá hurga en esa incomunicación, en esas figuras abatidas, para dotarlas de un genio que el color imprime (“pinto de manera impulsiva”). De manera que “la desazón luego la arropo”, confiesa el autor. Y le interesa marcar esa transformación, ese proceso creativo, cuyo cocinado intenta que aflore en todo momento, “que se vea la frescura en los cuadros”. Que se vea el pulso entre la figura y el fondo.

Y si Zài Huì es un “hasta pronto” se debe al viaje que Carlos Sebastiá emprenderá en julio con destino a Pekín. En la capital china se pasará un año pintando, aprovechando una beca. Un viaje que también está presente en la obra de Sebastiá, por cuanto no deja de traslucir cierto trayecto: el que va de un hondo pesar a su vigorosa contención plástica, llena de color, manchas y aprecio, mucho aprecio por la vida.

Retrato. Carlos Sebastiá. Imagen cortesía de Espacio 40

Retrato. Carlos Sebastiá. Imagen cortesía de Espacio 40

Salva Torres