Húngaros y porteños

Compañía Hongaresa
20 años de celebración

¿Por qué Compañía Húngara si ninguno de sus miembros es de ese país? Es un secreto a voces que guardan los porteños de Puerto Sagunto, Lola López y Paco Zarzoso, junto a la catalana de Badalona Lluïsa Cunillé, los tres fundadores del grupo. “En parte fue inspirado por un bello poema de Paco y en parte como señal de cosmopolitismo y de condición apátrida”, responde López. “También un toque surrealista como aquel austrohúngaro de Berlanga”.

Lo cierto es que el sello  centroeuropeo les ha dado suerte, pues llevan la friolera de veinte años recorriendo España y Latinoamérica con sus montajes, más de una veintena. “Todo ha sido cuestión de resistencia igual que el tango”, comenta López. “Pero sobre todo se debe al trabajo de un magnífico equipo de acores y creativos que colabora estrechamente con nosotros en todas las ramas del arte”.

Intemperie, primer montaje de Hongaresa. Fotografía de Jordi Pla.

Intemperie, primer montaje de Hongaresa. Fotografía de Jordi Pla.

Este fin de año celebran sus dos flamantes décadas con una serie de eventos encadenados, la mayoría a la orilla del mar, en  su querido Port de Sagunt, sede de la compañía y lugar de residencia de algunos de sus miembros y de parte del equipo artístico y técnico.  En todos estos años, Hongaresa “no ha dejado de plantearse nuevos retos dramatúrgicos y experimentar en cada montaje con géneros y teatralidades bien diferentes, poniendo en escena tragedias, desde comedias y tragicomedias a cabarets políticos”, señala López.

Los actos comenzaron a principios  diciembre con la exposición fotográfica retrospectiva L’Hongaresa a través de la mirada de Jordi Pla que se podrá visitar hasta el día 24. Pla, uno de los fotógrafos de artes escénicas más reconocidos del país, ha seguido desde sus inicios los pasos teatrales de la compañía. El jueves 10 de diciembre tuvo lugar, en el Casal Jove, la lectura dramatizada de la última pieza escrita por Paco Zarzoso, La piedra de la locura, con las voces de Lola López, Carles Sanjaime, Verónica Andrés y Álvaro Báguena.

El alma se serena, de Hongaresa. Fotografía de Jordi Pla.

El alma se serena, de Hongaresa. Fotografía de Jordi Pla.

Los actos continúan el viernes 18 con el estreno, en el Centro Cultural Mario Monreal de Sagunt de La cantant calba al McDonald’s de Lluïsa Cunillé. La autora recupera en esta pieza, en valenciano, a los personajes de La cantant calva de Ionesco y los sitúa en el centro de Londres en una tarde de lluvia. Por un McDonald’s, epicentro del capitalismo más feroz, desfilan los personajes de la obra original unos cuantos años después tamizados y reinventados a través de la mirada de Cunillé. Será interpretada por Pep Ricart, Lola López, Mafalda Bellido y Marcos Sproston.

Los actos finalizan el sábado 19 en la Casa de Cultura del Port de Sagunt con la representación de María La Jabalina siete años después de su emotivo estreno. Esta obra de Lola López recrea  la historia de una vecina porteña fusilada durante la guerra civil.

Por otra parte, el próximo año la Compañía Hongaresa de Teatre estrenará  la producción Serenata para un país sin serenos, una tragicomedia de  Lluïsa Cunillé y Paco Zarzoso, que propone un diálogo original entre la palabra y la música. La pieza podrá verse por primera vez el 16 de enero en la Casa de la Cultura del Puerto de Sagunto (Valencia) antes de viajar a Barcelona donde hará temporada en La Seca.

Hilvanando cielos, de Hongaresa. Fotografía de Jordi Pla.

Hilvanando cielos, de Hongaresa. Fotografía de Jordi Pla.

Bel Carrasco

 

“Estar nominado a los Goya es ya un premio”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Sergi Pitarch Garrido, nominado a los Goya por ‘El último abrazo’ como Mejor Cortometraje Documental
Entrevistado por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres
29 edición de los Premios Goya
Centro de Congresos Príncipe Felipe
Avda. Aragón, 400. Madrid
Sábado 7 de febrero, 2015

“Acabamos el cortometraje la noche antes de que se cerrara el plazo para presentarlo a los Goya”. In extremis. Y es que Sergi Pitarch tiene esa filosofía que le proviene del mundo de la televisión: “Prefiero una cosa regular a tiempo que una excelente fuera de tiempo o en la máquina, sin salir de edición”. ¿Una cosa regular? ‘El último abrazo’ no sólo fue presentado por los pelos, sino que ha sido nominado en el apartado de Mejor Cortometraje Documental. Y razones hay, de sobra, para ello.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

La forma en que se gestó ya tiene su historia. La adjudicación azarosa de un bolso “feo a rabiar” en una subasta por 1€. Unos papeles en su interior sin aparente valor. Y, entre ellos, dos cartas fechadas el 2 de junio de 1946 en las que alguien anunciaba que se iba a suicidar. Cartas que terminaban con esa frase que da título al corto: ‘El último abrazo’. Sergi Pitarch las pudo tirar. Pero no lo hizo. En lugar de eso, aprovechó que estaba sin trabajo tras el dantesco cierre de Canal 9, para lanzarse a una aventura de corte detectivesco propia del mejor cine negro.

Sergi Pitarch mostrando la tarjeta de su documental 'El último abrazo', en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch mostrando la tarjeta de su documental ‘El último abrazo’, en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“He sido muy cuco siguiendo el esquema de película de ficción”

¿Quién era ese tal Mariano desesperado de la vida? Sergi Pitarch lo va desvelando en su cortometraje con gran sentido del pulso narrativo. “Quise hacer de la debilidad mía una fuerza. No tenía dinero, ni experiencia para hacer un super documental, así es que puestos a ser amateur, pensé, vamos a ser amateur del todo”. De manera que la investigación entre periodística y policial fue un asunto primerizo, del que Sergi Pitarch ha salido crecido. “No creo que ganemos, pero el premio ya es estar nominado a los Goya”.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, junto a Vicente Chambó. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, junto a Vicente Chambó. Fotografía: Fernando Ruiz.

El documental se sigue como si estuviéramos delante de una película de ficción. “He sido muy cuco. He aplicado el esquema de una película de ficción, para que pudiera verse como un cuento”. Un cuento de verdad, como son los verdaderos cuentos. Y la verdad que encierra ‘El último abrazo’ no sólo está depositada en esas cartas suicidas, sino en la trayectoria del protagonista, finalmente descubierto como Mariano Rawicz, “tipógrafo polaco, judío y rojo”. Como subraya Sergi: “Un pájaro entrañable”.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“La nominación es la mejor carta de presentación”

Ese ‘pájaro’ nacido en la Lvov, entonces perteneciente al berlanguiano Imperio Autrohúngaro, voló a España desde Leipzig en 1929 y fue, junto a su compatriota Mauricio Amster, uno de los renovadores del diseño gráfico editorial durante la República y la Guerra Civil. “Le pillaron en Barcelona, tras perder el último tren, justo cuando estaba a punto de salir de España”. Condenado a cadena perpetua, se pasó siete años en la cárcel de San Miguel de los Reyes de Valencia. Excarcelado en 1946, sin familia ni novia ni amigos, redacta esas dos cartas suicidas de cuyo hilo ha tirado Sergi Pitarch para realizar su nominado documental. “El premio ya es éste, porque va a ser la mejor carta de presentación”.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Estoy preparando el ensayo novelado del guión de la película”

“Lo grabamos a la vez que investigábamos, en riguroso orden cronológico”. Sin tiempo para pulir detalles, fruto del intenso ritmo de trabajo que el montaje subraya para que tenga ese aire fresco, irregular, pero pleno de suspense narrativo, ‘El último abrazo’ es la historia en vivo y en directo de todo un personaje. “Ahora estoy preparando un ensayo novelado con todo aquello que no pude incorporar al documental”. Que no es poco.

“Tengo su acta de detención de la policía, las cartas que escribía desde la cárcel”. “Fue espía soviético, tenía pasaportes con varios nombres”. “Le echaron del partido comunista por no ser de Stalin”. “Su mujer, también polaca, se suicida cuando le meten en la cárcel”. “Y, para colmo, cuando llega a Chile le toca más tarde vivir el golpe de Pinochet. Como él mismo decía, el fascismo me ha perseguido”. En definitiva, “os sugiero que leáis sus memorias [Confesionario de papel. Memorias de un inconformista] porque son maravillosas”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Sergi Pitarch y Vicente Chambó, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Sergi Pitarch y Vicente Chambó, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Canal 9 ha muerto para siempre”

Sergi Pitarch confía en que, gracias a la nominación a los Goya, el documental “sea más conocido y, ojalá, pueda venderlo a alguna televisión”. Imposible ya a Canal 9, que a su juicio “ha muerto para siempre”. Y matiza: “Canal 9, tal y como existía, ya no volverá”. Piensa que el cierre se debió a “todos los desfalcos y desmanes que, costara lo que costara, había que tapar”. “Unos técnicos judiciales fueron a requisar ciertos ordenadores y, cuando llegaron, allí no había nada. ¡Qué causalidad, no! Se cierra y se destruye todo”.

Tras ese triste episodio, que Sergi resume con la frase “da miedo pensar que no hay nadie al volante” (o lo conduce un prestidigitador de ‘nada por aquí nada por allá’), ‘El último abrazo’ es la constatación de que hay vida, y mucha, más allá de la nefasta gestión política. “Bueno, hace cuatro o cinco años hicimos el corto ‘Un año y un día’, basado en una historia de mis abuelos durante la Guerra Civil, pedimos ayudas públicas que nos concedieron y todavía no hemos visto el dinero. La productora de mi hermano tuvo que cerrar, se fue a Ecuador y está en juicios para ver si recupera ese dinero”.

Y, pese a todo, ahí está Sergi Pitarch, junto a otros cineastas, actores y productores, representando en la Gala de los Goya al audiovisual valenciano. “¿Conocéis a alguien de la Academia?”, pregunta con ironía tratando de buscar las influencias del jurado. Ni falta que le hace. ‘El último abrazo’ ya se lo lleva él, con premio o sin él, a la vista de tan apasionado viaje siguiéndole los pasos a Mariano Rawicz.

Sergi Pitarch, al término de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, al término de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

Jornadas sobre Berlanga, Buñuel y Hitchcock

Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock
Palacio de Colomina
C / l’Almodí, 1. Valencia
Jueves 11 de diciembre y lunes 15

Se cumplen 60 años de tres grandes películas: ‘Novio a la vista’, de Luis García Berlanga, ‘Abismos de pasión’, de Luis Buñuel, y ‘La ventana indiscreta’, de Alfred Hitchcock. Utilizar la efemérides para poner a su vez en relación a tres grandes directores, bastaría para justificar unas jornadas sobre el amor al cine que demostraron con su dilatada y sobresaliente obra fílmica. Amor que, ateniéndose a las películas objeto de la efemérides, salta igualmente a la vista como núcleo temático que atraviesa a las tres.

Fotograma de La ventana indiscreta de Alfred Hitchcock. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotograma de La ventana indiscreta de Alfred Hitchcock. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

El análisis textual de esas tres grandes obras cinematográficas es el objeto de las jornadas ‘Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock’. Análisis que permitirá ahondar en las posibles conexiones existentes entre directores tan dispares, al tiempo que favorecerá la reflexión en torno a una experiencia, la del amor, que bien merece su estudio en tiempos de gruesas interpretaciones.

Fotograma de Abismos de pasión de Luis Buñuel. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotograma de Abismos de pasión de Luis Buñuel. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Ajustándose a la propuesta, a partir del visionado de los filmes anteriormente citados, se verán las conexiones, los puntos de encuentro y sus fallas, entre los diversos amores planteados. Se comprobará la sintomatología de esos amores, con el fin de observar la manera en que se insertan y perfilan a su vez los propios universos narrativos de los tres cineastas. ¿Era Berlanga un descreído del amor? ¿Concebía Buñuel el amor como fruto de una pasión que lo volvía imposible? ¿Era para Hitchcock el amor una pantalla imaginaria?

Fotograma de Novio a la vista de Luis García Berlanga. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotograma de Novio a la vista de Luis García Berlanga. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Las respuestas a esos y otros interrogantes tendrán lugar en el Palacio de Colomina durante el transcurso de las jornadas que se celebrarán los próximos días 11 y 15 de diciembre. Para responderlas, tras el análisis de las películas propuestas, estarán los profesores Jesús González Requena, catedrático de Análisis de la Imagen de la Universidad Complutense de Madrid, autor, entre otros libros, de ‘Clásico, manierista, postclásico’, y Luis Martín Arias, profesor de la Cátedra de Cine de Valladolid, ambos a su vez encabezando la Asociación Cultural Trama y Fondo, entidad colaboradora de las jornadas que organiza la recién creada Cátedra Berlanga de la Universidad CEU-Cardenal Herrera y la Filmoteca de CulturArts de la Generalitat Valenciana.

José Luis García Berlanga, escritor, guionista y director de cine, Rafael Maluenda, director de Cinema Jove y del Berlanga Film Museum, e Ignacio Lara, profesor de la Universidad Miguel Hernández de Elche, junto a Begoña Siles, profesora de la Universidad Cardenal Herrera, y Salva Torres, escritor, crítico de cine y periodista, completan el plantel de ponentes. La inscripción a las jornadas es gratuita y las plazas limitadas, que irán cubriéndose por orden de inscripción a los siguientes correos: besileso@uch.ceu.es y salvatm@telefonica.net.

Fotogramas de Novio a la vista, Abismos de pasión y La ventana indiscreta. Jornadas 'Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock. Cortesía de los organizadores.

Fotogramas de Novio a la vista, Abismos de pasión y La ventana indiscreta. Jornadas ‘Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock en Palacio de Colomina. Cortesía de los organizadores.

Para ver programa completo de las jornadas:

JornadasAmoryCine

Gonzalo Suárez: “Soy adicto a las teleseries”

Gonzalo Suárez en los ‘Cuadernos de rodaje’ de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de Valencia
Del 20 al 27 de junio

Gonzalo Súarez asegura que “ya no existe el cine clásico, el de hoy en día no perdura”. Ésta es una de las afirmaciones que ha pronunciado en el encuentro con los medios que ha tenido lugar en el marco del 29 Festival Internacional de Cine de Valencia- Cinema Jove y en el que participa como director invitado en la sección Cuadernos de Rodaje. La selección de películas que han marcado su vida y su carrera se estanca en el año 1972, y es que para el escritor y cineasta el cine de ahora no permite que actores y filmes se asienten.

Respecto a los actores, confiesa que le hubiese gustado trabajar con Montgomery Clift porque dirigía la secuencia con su mirada. “Ahora no da tiempo a mitificar y eso que los actores son mejores. Son una generación fuerte y potente como los atletas, más de verdad”. Sin embargo, si tuviera que elegir un papel que interpretar en su vida privada, no dudaría: “el de Cary Grant en ‘Con la muerte en los talones’ ya que es un personaje que huye continuamente, con una madre muy divertida y que viaja en tren-restaurante (con lo que me gusta comer)”.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El responsable de títulos como ‘Remando al viento’, ‘Don Juan de los infiernos’, ‘Mi nombre es sombra’, ‘Oviedo Express’ o ‘El detective y la muerte’ descubre que últimamente está “enganchado a las series como ‘Mad men’ o ‘Juego de Tronos’ y “en ellas se demuestra que el director es superfluo (ya que cambian constantemente) y el actor es el que lleva el peso”. Volviendo a sus “clásicos” explica que también le gustaría haber incluido ‘El hombre tranquilo’ de Ford y que ‘El Portero’ tiene trazos de este western. Un western que –a juicio de Suárez- hoy sería políticamente incorrecto por el machismo y la violencia que refleja. Respecto a la inspiración nacional: cualquier película de Berlanga, ‘El año de las luces’ de Trueba o ‘¿Qué he hecho yo para merecer esto?’ de Almodóvar o ‘Todo por la pasta’ de Urbizu –entre otras- tendrían cabida en su lista.

A pesar de beber en estas fuentes de inspiración, a Gonzalo Súarez le resulta difícil definir su estilo: “No sé si busco o huyo. Mi cine es una búsqueda que nunca alcanza el objeto. Sólo sé que me sigue gustando jugar, como en mi infancia”.

Luego tuvo lugar en el Ayre Hotel Astoria Palace un encuentro entre el cineasta y el público. Alrededor de la mesa se sentaba también la actriz y amiga del cineasta, Ana Álvarez, y el director de Cinema Jove, Rafael Maluenda. Enfrente de ellos una gran afluencia de público esperaba sencillamente escuchar hablar a Suárez. Ya desde el principio los halagos dirigidos hacia el veterano director por parte de sus contertulios fueron directos, “si en los comienzos de Gonzalo hubiera existido Cinema Jove, nos hubiera encantado traerle, ya que es un cineasta fresco y vanguardista desde sus orígenes”, comentaba Rafael Maluenda.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus 'clásicos' en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus ‘clásicos’ en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, reconocido escritor además de cineasta, compartió profundas reflexiones acerca de la diferencia entre estas dos disciplinas que tan bien conoce: “Lo que destacaría del cine frente a la literatura es que la imagen roba el alma, a pesar de que el alma sea algo tan dudoso que ni siquiera sepamos donde está”. También resaltaba que la escritura es un trabajo que uno desarrolla en soledad, y el cine es un trabajo compartido con mucha gente en todo momento.

Hablando de la selección de películas que ha hecho para la sección ‘Cuadernos de rodaje’, que se puede disfrutar todos los días en los Jardines de Viveros, Gonzalo culpaba de nuevo al azar, igual que hizo en la Gala de Inauguración del Festival: “Ni siquiera recuerdo con claridad el argumento de todas esas películas, pero lo bonito es que a pesar de ello sé que me encantan”.

En el coloquio el cineasta ha tenido tiempo de narrar multitud de anécdotas de sus rodajes, la estrecha relación que le unió a Ana Álvarez a raíz de ‘Don Juan en los Infiernos’, cómo comenzó el idilio amoroso entre Hugh Grant y Liz Hurley durante el rodaje de ‘Remando al viento’, y un largo etcétera propio de una persona que vive de contar historias. También hubo momento para el humor cuando Suárez, contestando a una pregunta del público, declaró que su salto de la literatura al cine fue “más que un salto, un tropiezo”.

Tuvo ocasión también de recordar lo difícil y costoso que era hacer cine cuando el material grabado tenía que pasar inevitablemente por un laboratorio, a diferencia de lo que ocurre ahora con los medios digitales”. Al final de la tertulia le preguntaron qué consejo le daría a alguien que empieza en el mundo del cine, Gonzalo ha manifestado la poca utilidad que le ve los consejos pero, tras unos segundos de reflexión, concluyó diciendo que “las ideas nunca son de uno mismo, lo único que uno posee es la actitud; hay que tener las puertas abiertas a los estímulos y la misión de un director siempre debe ser la de no estorbar ni interrumpir cuando algo sucede”.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.