“Nos negamos a ser expulsados del paraíso”

Malestar y cine: del desencanto a los espacios encantados
Cátedra Berlanga
Organiza: Universidad CEU Cardenal Herrera y CulturArts IVAC La Filmoteca
Colabora: Asociación Cultural Trama y Fondo
Palacio de Colomina
C / Almodí, 1. Valencia
Lunes 12 y martes 13 de diciembre de 2016

“La búsqueda de paraísos perdidos está en el corazón de la cultura occidental: no aceptamos que se nos haya expulsado del paraíso original”. Antonio Lastra, doctor en Filosofía, abre así la senda por la que sin duda transitarán las jornadas de cine organizadas por la Cátedra Berlanga del CEU Universidad Cardenal Herrera y el IVAC La Filmoteca de CulturArts, en colaboración con la asociación cultural Trama y Fondo. ‘Malestar y cine: del desencanto a los espacios encantados’ pondrá en liza en el Palacio de Colomina durante los días 12 y 13 dos películas, ‘Calabuch’ (1956) de Luis García Berlanga y ‘Horizontes perdidos’ (1937) de Frank Capra, con el fin de ahondar en las raíces de esa larga invocación utópica.

Fotograma de Captain Fantastic, de Matt Ross.

Fotograma de Captain Fantastic, de Matt Ross.

La celebración del quinto centenario del libro ‘Utopía’ de Thomas More, las obras de teatro que en su nombre se vienen representando en la actualidad y hasta la serie de TV ‘Utopia’, que Channel 4 ha estado emitiendo hasta hace bien poco, son algunas de las huellas que hoy en día se hacen eco de ese reclamo. Reclamo al que se suma ‘Captain Fantastic’, la reciente película de Matt Ross protagonizada por Viggo Mortensen, quien encarna a un padre que cría y educa a sus hijos en unos remotos bosques alejados de la civilización.

Además de Antonio Lastra, en calidad de investigador del Instituto Franklin de Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá, se harán cargo del análisis de las películas y desarrollo del debate Jesús González Requena, de la Universidad Complutense de Madrid, Luis Martín Arias (Universidad de Valladolid) y José Luis Castro de Paz (Universidad de Santiago de Compostela).

Los directores valencianos Paco Plaza y José Enrique March se encargarán de indagar en las resonancias de Berlanga dentro de sus respectivas trayectorias fílmicas, en un encuentro moderado por Rafael Maluenda (Berlanga Film Museum), mientras Carmen Senabre (Universidad de Valencia) junto a Amparo Zacarés  y Nieves Alberola, ambas de la Universidad Jaume I de Castellón, ofrecerán diversos puntos de vista en torno al universo berlanguiano en una mesa redonda moderada por Nieves López Menchero, del IVAC La Filmoteca.

El Shangri-La que aparece en la película 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

El Shangri-La que aparece en la película ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

“La crisis radical que vivió Europa en los años 20 y 30 del pasado siglo tiene su proyección y nos devuelve al contexto de crisis radical que vivimos en la actualidad”. González Requena pondrá en contraste ‘Horizontes perdidos’ con ‘Metrópolis’ (1927) de Fritz Lang para desarrollar su tesis: “Siempre se ha dado esa idea de fantasear universos idílicos, lo que supone una aceptación anticipada de la derrota”. Europa se iría al traste, toda vez que se da por muerto su proyecto político al buscar refugios utópicos. “Buscamos una especie de Arca de Noé, ante la catástrofe evidente que se ve venir”, concluye el catedrático de la Complutense, para quien “están retornando los nacionalismos más locos”.

“Pienso que Berlanga y [Juan Antonio] Bardem son dos discípulos inesperados de Capra”, apunta Lastra, que ve en ‘Calabuch’ “una especie de remake de ‘Horizontes Perdidos’ trasladado a España”. En ambos casos, un hombre maduro y con gran reputación social decide replantearse su vida tras aterrizar en un espacio supuestamente idílico. “Capra, que abandona la comedia en esta película para adentrarse en el drama, aunque manteniendo la nostalgia por ese mundo feliz donde todos pueden vivir como quieran, pone al hombre decente que decide sobre el sentido de su vida”. En el fondo, insiste Lastra, está el paraíso perdido “al que tratamos de volver una y otra vez”.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Martín Arias recoge la idea de las jornadas, acerca del desencanto social y la búsqueda de espacios encantados que mitiguen el malestar en la cultura, apropiándose del título de la novela de Antonio de Guevara ‘Menosprecio de corte y alabanza de aldea’, para contraponer el supuesto paraíso anhelado con las dificultades inherentes a toda sociedad. “El mundo de la corte, enrevesado y complicado, frente a la caracterización de la aldea como altruista y donde reina un cierto salvaje feliz”. El deseo de una edad dorada, que viene a simbolizar la sociedad perfecta, corriendo el peligro de transmutarse en totalitarismo. “La idea de todos los totalitarismos es apropiarse de la identidad cultural y manipularla políticamente, lo cual suele ser la ruina de esa cultura”.

Por eso Martín Arias en su ponencia hablará de ‘Calabuch’ “como modelo antiplatónico, contrario a la República de Platón, que es la búsqueda peligrosa de esa sociedad perfecta en el plano político”. Berlanga, dice el profesor de la Cátedra de Cine de Valladolid, “construye un imaginario que no es político, sino cultural, con toros, fuegos artificiales y una guerra paródica”. “Por eso a los políticos no les interesa su cine”, apostilla.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

A Castro de Paz le interesa el malestar que enmascara el supuesto paraíso dibujado en Calabuch. “Tal y como reflejé en un libro escrito con Julio [Pérez Perucha, ‘La atalaya en la tormenta: el cine de Luis García Berlanga’], es el camino que va del costumbrismo al sainete o el esperpento el que activa una operación compleja que gusta de ciertas artimañas, para hacer una crítica burlona del país en que Berlanga vive”. Que el científico (papel interpretado por Edmund Gwenn) idealice ese pueblo, donde policías y ladrones conviven felizmente, “es asunto nimio”, frente al “páramo tremendo” que se ve desde la atalaya a la que se refiere el historiador de cine.

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, apunta que la elección de ‘Calabuch’, que cumple ahora 60 años, le llevó inmediatamente a pensar en ‘Horizontes perdidos’: “Vi paralelismos que me parecía interesante analizar”. De hecho, señala que el científico protagonista de la película de Berlanga “parece encontrar en ese pueblo su Shangri-La, el lugar añorado por aquellos que se sienten desencantados de la sociedad racional y pragmática”. “En las jornadas, como en años anteriores, buscamos nexos de unión entre el cine que propone Berlanga y el de otros cineastas tan relevantes como él”, concluye.

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Fotograma de 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

Fotograma de ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

Salva Torres

En busca del paraíso perdido

Malestar y cine: del desencanto a los espacios encantados
Cátedra Berlanga
Organizan: Universidad CEU Cardenal Herrera y CulturArts IVAC
Colabora: Asociación Cultural Trama y Fondo
Lugar: Palacio de Colomina (C / Almodí, 1. Valencia)
Días: 12 y 13 de diciembre de 2016
Inscripción: besileso@uchceu.es y elcanos@uchceu.es  y 961369000 ext. 2325 / 2322)

Decía Henry David Thoreau, y hablamos de mediados del siglo XIX: «Este mundo es un lugar de ajetreo. ¡Qué incesante bullicio! Casi todas las noches me despierta el resoplido de la locomotora. Interrumpe mis sueños. No hay domingos. Sería maravilloso ver a la humanidad descansando por una vez. No hay más que trabajo, trabajo, trabajo».

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Pocos años más tarde, Sigmund Freud se hace eco de un texto de W. Erb, en el que se ponía igualmente de manifiesto el hastío por esa aceleración de la vida moderna: «Las necesidades individuales y el ansia de goces han crecido en todos los sectores; un lujo inaudito se ha extendido hasta penetrar en capas sociales a las que jamás habían llegado antes; la irreligiosidad, el descontento y la ambición han aumentado en amplios sectores del pueblo…todo es prisa y agitación».

El desencanto que actualmente se percibe en las sociedades desarrolladas tiene, pues, un largo prólogo. Parece como si el propio avance de la ciencia y la tecnología, al tiempo que permite satisfacer las necesidades básicas de supervivencia que luego se extienden al ocio y el consumo, hubiera generado a su vez un malestar derivado del propio éxito. De manera que la luz del progreso ha ido proyectando en paralelo inquietantes sombras.

Captain Fantastic, de Matt Ross.

Captain Fantastic, de Matt Ross.

Para desembarazarnos de ellas, como efecto colateral, han surgido a su vez visiones acerca de lugares soñados donde reina la paz y la seguridad. Espacios utópicos como los descritos por Thomas More en su libro precisamente titulado ‘Utopía’, que este año celebra su quinto centenario, al tiempo que se llevan al teatro, la televisión y el cine obras que tienen a la utopía como trasfondo palmario. Tales son los casos de ‘Utopía’, de Zeroalaizquierda Teatro, la serie de TV del mismo nombre en Channel 4 o ‘Captain Fantastic’, la reciente película de Matt Ross en torno a un padre, encarnado por Viggo Mortensen que decide criar y educar a sus hijos en un bosque alejado de la civilización.

Ronald Colman en 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

Ronald Colman en ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

La Cátedra Berlanga promueve junto al IVAC La Filmoteca de CulturArts, en colaboración con la Asociación Cultural Trama y Fondo, unas jornadas de cine que pretenden abordar en el Palacio de Colomina los días 12 y 13 de diciembre esas utopías surgidas en el seno de la sociedad del malestar. Para ello, se someterán a análisis dos películas sintomáticas de ese anhelo, tomando como referencia ‘Calabuch’, de Luis García Berlanga, en fructífero rozamiento con ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

Jesús González Requena (Universidad Complutense de Madrid), Antonio Lastra  (Instituto Franklin de Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá), Luis Martín Arias (Universidad de Valladolid) y José Luis Castro de Paz (Universidad de Santiago de Compostela) son los encargados de analizar las luces y sombras de esos espacios anhelados en ambas películas. También participan en las jornadas los directores valencianos Paco Plaza y José Enrique March, que hablarán de las resonancias berlanguianas en el cine español, en una encuentro moderado por Rafael Maluenda (Berlanga Film Museum).

El Shangri-La de 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

El Shangri-La de ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

Carmen Senabre (Universitat de València), y Amparo Zacarés y Nieves Alberola, ambas de la Universitat Jaume I de Castellón, ofrecerán diferentes puntos de vista en torno a la obra de Berlanga. Todos aquellos interesados en participar en las jornadas deberán inscribirse a través de los siguientes correos: besileso@uchceu.es y elcanos@uchceu.es o bien llamando al teléfono 961369000 (ext. 2325/ 2322). Las plazas son limitadas y serán cubiertas por orden de inscripción.

Edmund Gwenn en 'Calabuch', de Luis García Berlanga.

Edmund Gwenn en ‘Calabuch’, de Luis García Berlanga.

 

La Cátedra Berlanga analiza la burocracia en el cine

Burocracia y cine: la impotencia del sujeto atrapado en la red social
Cátedra Berlanga
Palacio de Colomina
Jueves 10  y viernes 11 de diciembre de 2015

De sobra es conocida la fascinación de Orson Welles por España. El año en que se conmemora el centenario de su nacimiento, la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera y el IVAC-La Filmoteca de CulturArts recogen el guante de su efemérides confrontando una de sus obras, El proceso (1962), con otra de Luis García Berlanga, Plácido (1961).

De esta manera, las XV Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico  de la Asociación Cultural Trama y Fondo abordarán una temática que está presente en ambas películas, con honduras y abordajes distintos: la del sujeto atrapado en la tela de araña de una burocracia más o menos asfixiante. Será en el Palacio de Colomina durante los próximos días 10 y 11 de diciembre.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

El Plácido de Berlanga tendrá verdaderas dificultades para pagar la primera letra de su motocarro antes de que se ponga el sol, al verse  envuelto en una subasta caritativa que le impide cumplir su propósito. Y el Josef K. de Welles, al igual que el oficinista bancario de Kafka en quien se inspira, se verá igualmente envuelto en el proceso judicial que da título a la película y la novela, por un delito del que nada sabe ni nadie le acierta a explicar.

Fotograma de El Proceso de Orson Welles. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Fotograma de El Proceso de Orson Welles. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Mediante el análisis en profundidad de Plácido y El proceso, se tratará de desentrañar los universos que parecen determinar la angustiosa experiencia de esos sujetos. ¿La lógica burocrática, teñida de absurdo, explica por sí sola la desazón o pesadilla de Plácido y Josef K.? ¿O su impotencia obedece a cuestiones que, teniendo que ver con esa sociedad burocrática, escapan en parte a sus dictados? ¿Se ha desembarazado el sujeto de esa sensación de opresión en la sociedad del bienestar o, por seguir a Freud, persiste el malestar en la cultura?

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

De todo ello intentarán dar buena cuenta los ponentes que participarán en las jornadas. Jesús González Requena, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y autor del imprescindible ‘Clásico, manierista, postclásico. Los modos del relato en el cine de Hollywood’; Basilio Casanova, igualmente profesor de la Complutense, Luis Martín Arias, de la Universidad de Valladolid, analizarán El proceso de Orson Welles. Begoña Siles, profesora de la Universidad CEU-Cardenal Herrera, Julio Pérez Perucha, presidente de la Asociación Española de Historiadores del Cine, y Antonio Gómez Rufo, escritor y guionista, se encargarán de desentrañar Plácido, de Luis García Berlanga.

Fotograma de El proceso, de Orson Welles. Cátedra Berlanga.

Fotograma de El proceso, de Orson Welles. Cátedra Berlanga.

En el marco de las jornadas que llevan por título Burocracia y cine: La impotencia del sujeto atrapado en la red social, se inaugurará el jueves 10, a las 19.30h, la exposición Un dólar para Berlanga, con fotografías de Fernando Ruiz relacionadas con los actores que han trabajado con el director valenciano. También habrá una actividad paralela al término de las jornadas: la presentación del libro Star Wars. Memorias de una galaxia lejana, coordinado por Pau Gómez, a la que acudirán los directores de cine Juanma Bajo Ulloa y Pablo Llorens.

Se adjunta el tríptico de las jornadas con toda la información, direcciones de correo y teléfonos de contacto para la inscripción en las mismas.

Tríptico Berlanga Digital

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Las Diosas: figuraciones de lo femenino

VII Congreso Internacional de Análisis Textual: Las Diosas
Facultad de Ciencias de la Información
Universidad Complutense de Madrid
25, 26 y 27 de marzo de 2015

La consolidación del Dios de Occidente, monoteísta y patriarcal, vino a desdibujar un largo periodo anterior en el que las divinidades matriarcales ocupaban lugares de privilegio en sus respectivos panteones. Su estudio sigue pendiente, no sólo para ampliar el conocimiento de los universos simbólicos del pasado, sino también para mejor comprender y aquilatar la novedad que hubo de suponer la irrupción del nuevo Dios que vino a arrinconarlas en un panteón profundamente transformado por su nuevo protagonismo.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es ésta, por otra parte, una temática que cobra una especial actualidad una vez que el Dios patriarcal ha caído de la que fuera su posición de dominio. Son muchas las preguntas que desde entonces han quedado abiertas, no sólo para la antropología, sino también para la psicología y el psicoanálisis, para la historia del arte y la de los discursos de los medios de comunicación de masas, para la sociología, la política, los estudios culturales y de género…

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

La caída del Dios patriarcal, ¿constituye el punto final de la historia de los dioses o abre el campo al retorno de otras divinidades más antiguas? ¿En qué medida los discursos indigenistas, ecologistas o nacionalistas poseen resonancias mitológicas de antiguas divinidades maternas? Si el Dios patriarcal fue el pilar simbólico en el que se asentaba el prestigio de la función paterna, ¿hasta qué punto su caída dificulta la presencia y la eficacia de ésta? Y sobre todo: la construcción de la subjetividad en el mundo contemporáneo, ¿se realiza al margen de todo presupuesto mitológico o, por el contrario, actúan en él moldes mitológicos implícitos que escapan a la conciencia de los sujetos?

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Y está, por otra parte, el paisaje visual contemporáneo, tal y como se realiza en la web y en la televisión, en la publicidad, en el cine, en la literatura, la pintura y las nuevas escenografías de la música contemporánea. Todo parece indicar que en él, y con independencia de la valoración final que de ello pueda realizarse, cierta aura de divinidad inviste a las más variadas figuraciones de lo femenino.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es éste pues un territorio tan amplio como pregnante que resulta idóneo para orientar los trabajos del VII Congreso Internacional de Análisis Textual que, con el tema «Las Diosas», convoca la Asociación Cultural Trama y Fondo con la colaboración de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid para los días 25, 26 y 27 del mes de marzo de 2015.

Como es costumbre en los congresos de Trama y Fondo, sólo existe un pie forzado para participar en él: que las reflexiones suscitadas encuentren su apoyo y verificación en el ejercicio de análisis de un determinado texto o conjunto de textos de referencia.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso 'Las Diosas' de Trama y Fondo.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso ‘Las Diosas’ de Trama y Fondo.

González Requena, del texto y el abismo

El texto y el abismo. Diálogos con González Requena
Maite Gobantes Bilbao
Sans Soleil Ediciones
Con Maite Gobantes, Jesús González Requena, Jorge Urrutia y José Miguel Marinas
FNAC de Callao
C / Preciados, 28. Madrid
Lunes 26 de enero, a las 19.30h

“Los textos configuran los espacios humanos. No es ni menos texto una película, una novela, que una fábrica o un sistema productivo. De hecho, en tanto que cualquiera de esas cosas funciona, son textos y producen efectos”. He ahí uno de los puntos de partida del análisis textual que viene practicando desde hace más de 30 años Jesús González Requena, al que Maite Gobantes, autora del conjunto de diálogos reunidos en ‘El texto y el abismo’, califica de “lúcido y atípico pensador contemporáneo”.

En poco más de 200 páginas, González Requena va dando muestras de esa lucidez explicando, o por utilizar un término más del gusto de su trabajo como analista, ‘deletreando’ los fértiles hallazgos de su larga trayectoria profesional. “La pregunta fundamental del análisis textual no es ¿qué significa este texto? La pregunta fundamental es ¿qué experiencia hago en este texto? ¿Cuál es mi manera subjetiva de vivir este texto? La experiencia es irrepetible y compromete al sujeto en su singularidad radical”.

Portada del libro 'El texto y el abismo. Diálogos con González Requena', de Maite Gobantes. Sans Soleil Ediciones.

Portada del libro ‘El texto y el abismo. Diálogos con González Requena’, de Maite Gobantes. Sans Soleil Ediciones.

Si el artista “es alguien que necesita desesperadamente crear formas para sobrevivir”, al igual que el lector o espectador lee o ve algo que “le puede afectar profundamente” y cuyas “formas simbólicas le ayudan a vivir”, González Requena se ‘limita’ a “elevar a la consciencia la experiencia que se ha tenido ya de ese texto”. Y añade: “No es que realmente el análisis aumente la emoción del texto, lo que aumenta es la consciencia de esa emoción”.

Los textos de los que se ha ocupado González Requena, tanto en sus clases como en el seminario que todos los viernes imparte en la Universidad Complutense de Madrid, al igual que en la revista Trama y Fondo, de cuya asociación es presidente, son de todo tipo: literarios, artísticos, televisivos y, sobre todo, cinematográficos. Análisis de esos textos alejados del “esquema marxista” que los entendía como ideología. “Entonces [años 80] creíamos que el arte era una cuestión ideológica y, por tanto, analizar un texto era cuestión de desvelar la ideología que contenía”.

Imagen de la serie televisiva 'Twin Peaks', analizada por Jesús González Requena y cuya referencia aparece en el libro 'El texto y el abismo', de Maite Gobantes.

Imagen de la serie televisiva ‘Twin Peaks’, analizada por Jesús González Requena y cuya referencia aparece en el libro ‘El texto y el abismo’, de Maite Gobantes.

A González Requena, la palabra ‘ficción’ no le gusta a la hora de definir los textos artísticos. “Cuando se piensa así se está presuponiendo implícitamente que hay un mundo estable, seguro y razonable al margen de los textos, con respecto al cual los textos serías ficciones, ideologías”. Nada que ver con su formulación del texto en tanto ‘artificio’ que no es sinónimo de mentira: “Es sinónimo de construcción humana”. “Lo que se llama grandes ficciones de la literatura no son ficciones, son verdad”, subraya.

En ‘El texto y el abismo’, González Requena lo que hace es precisamente destacar esa relación entre los textos, en tanto construyen espacios y a los sujetos que habitan esos espacios, y el abismo, en tanto reconocimiento del mundo como caos. “La palabra, en tanto que surca lo real, crea el espacio de lo humano”, dice. Siempre y cuando creamos en la materialidad de esas palabras, en su solidez. “El prototipo de intelectual de la deconstrucción se instala permanentemente en la burla, en la parodia de algo que en el fondo considera garantizado”.

Fotograma de 'Psicosis', de Alfred Hitchcock, película analizada en el seminario de Jesús González Requena en la Universidad Complutense de Madrid, referida en 'El texto y el abismo', de Maite Gobantes.

Fotograma de ‘Psicosis’, de Alfred Hitchcock, película analizada en el seminario de Jesús González Requena en la Universidad Complutense de Madrid, referida en ‘El texto y el abismo’, de Maite Gobantes.

De ahí que proliferen en la universidad discursos gastados. “La universidad se dedica ahora a obtener ayudas de investigación y a obtener puntuaciones fabricando artefactos que no lee nadie, que no discute nadie, que no interesan a nadie”. Por eso reivindica la autonomía de la universidad “como espacio del pensamiento lo más desideologizado posible. La afirmación del compromiso ideológico, al final, justifica todas las imposturas”, que relaciona con la “mascarada” del más burdo “compromiso con el poder”.

La filosofía, el psicoanálisis, la antropología y la semiótica son las herramientas con las que trabaja en su singular análisis textual. Materias que le permiten, una vez trabajadas en profundidad, emitir reflexiones de hondo calado acerca de la mal llamada violencia machista, del feminismo, de la universidad, de la caída de la función paterna y, en su lugar, la emergencia de una letal diosa arcaica, del marxismo, la deconstrucción o el cristianismo.

Fotograma de 'La taberna del irlandés', de John Ford, película que figura entre los futuribles análisis de González Requena, referida en 'El texto y el abismo', de Maite Gobantes.

Fotograma de ‘La taberna del irlandés’, de John Ford, película que figura entre los futuribles análisis de González Requena, referida en ‘El texto y el abismo’, de Maite Gobantes.

Para entender, por ejemplo, por qué en lugar de ‘violencia machista’ prefiere la expresión ‘crimen pasional’ se hace necesario penetrar en ‘El texto y el abismo’, de lo contrario vulneraríamos con dos frases su más hilvanada reflexión. Lo mismo cabe decir de sus críticas a la telebasura, el alicaído pensamiento universitario, cierto ecologismo, el nacionalismo furibundo o el denostado cristianismo frente a las idealizadas religiones orientales.

González Requena, pese a considerar que el mundo es puro caos, se considera un optimista. “¿Sabes lo que pasa? Ser optimista es creer que es posible hacer algo con el mundo”. Algo que tiene que ver con esos textos y esas palabras capaces de “surcar lo real”. Algo, no “todo”, que eso sí que es una “idea imaginaria”. Frente al todo o nada, algo. Algo tan productivo como los textos que él lleva analizando desde hace ya muchos años. «Yo sé que hay textos que me han tocado profundamente y por tanto sé que hay una verdad esencial en ellos y lo que hago es buscarla y hacerla aflorar. Ésa es mi manera de trabajar».

Jesús González Requena.

Jesús González Requena, con quien Maite Gobantes dialoga en el libro ‘El texto y el abismo’, de Sans Soleil Ediciones.

Salva Torres

29 Spielberg 29

29 Miradas sobre Spielberg
El Búho de Minerva

La editorial valenciana El Búho de Minerva y Pau Gómez, periodista de la liquidada Ràdio9, se han confabulado para brindar homenaje a uno de los mejores cineastas de todos los tiempos. ’29 Miradas sobre Spielberg’ reúne la opinión personal de una treintena de creadores y hombres de la cultura española sobre el realizador norteamericano. Un mosaico de voces y estilos con el denominador común de la devoción por este maestro del séptimo arte que cambió la forma de hacer cine influyendo en toda una generación.

Fotograma de ET, de Steven Spielberg, película incluida en el libro '29 Miradas sobre Spielberg'.

Fotograma de ET, de Steven Spielberg, película incluida en el libro ’29 Miradas sobre Spielberg’.

“El proyecto se me ocurrió hace dos años, mientras preparaba mi tesis doctoral sobre el tratamiento de la familia en el cine de Steven Spielberg”, cuenta Gómez, coordinador de la obra. “Después de muchos años entrevistando a cineastas españoles en Ràdio 9, caí en la cuenta de que prácticamente todos lo citaban como su principal influencia creativa. Constaté que todos estos realizadores pertenecían a una generación que creció con las películas que Spielberg produjo y dirigió en los años ochenta, despertando en ellos la vocación cinematográfica. Como por entonces estaba sumergido en la obra de Spielberg, se me ocurrió unirlos a todos en un libro que rindiese homenaje a su trayectoria. Sin embargo, conforme iba investigando en la influencia de Spielberg dentro de nuestra cultura, descubrí que ésta alcanzaba también a la literatura, la ilustración, el periodismo o la docencia, por lo que opté por ampliar el número de colaboradores hasta 29, exactamente las mismas películas firmadas por este director hasta la fecha”.

Pau Gómez, coordinador del libro '29 Miradas sobre Spielberg'. Fotografía: Álex Crespo.

Pau Gómez, coordinador del libro ’29 Miradas sobre Spielberg’. Fotografía: Álex Crespo.

En algunos casos seleccionar a los autores fue un proceso bastante natural, pues Gómez conocía los gustos de potenciales colaboradores, como Daniel Monzón, Rodrigo Cortés, Javier Sierra o Enrique Gato, y sabía perfectamente de qué película querría hablar cada uno de ellos. “Para algunas otras, pensaba en la persona idónea y contactaba con ella para ofrecerle el capítulo, lo que casi siempre derivaba en una respuesta afirmativa”, comenta. “Lo más complicado fue encontrar a autores para las películas menores o menos conocidas de Spielberg. Algunas, como ‘Hook’, están consideradas malditas y nadie se atreve a hablar de ellas”.

Fotograma de Lincoln, de Steven Spielberg, película incluida en el libro '29 Miradas sobre Spielberg'.

Fotograma de Lincoln, de Steven Spielberg, película incluida en el libro ’29 Miradas sobre Spielberg’.

Este libro es fruto de un trabajo a fuego lento de dos años. “Poner de acuerdo a casi una treintena de personalidades con las agendas saturadas no es fácil, aunque tiene su parte enriquecedora y  fascinante. La dilatación del proyecto no sólo prolongó las tensiones, sino que, para compensar, permitió que gente como Emilio Aragón o Bayona y Amenábar encontraran un hueco para formar parte de él”.

Portada del libro '29 Miradas sobre Spielberg', de la editorial El Búho de Minerva.

Portada del libro ’29 Miradas sobre Spielberg’, de la editorial El Búho de Minerva.

Gómez se muestra orgulloso de haber incorporado al reparto a un buen número de valencianos. “No por simple capricho o patriotismo, sino porque su presencia en este libro está justificada. Fue una suerte convencer a personajes tan importantes de nuestra Comunidad como Paco Roca y Santiago Posteguillo, los alicantinos Rafa Maluenda y Vicente Molina Foix y el castellonense Enric Pardo. Todos ellos se han volcado en apoyar el lanzamiento y participar en las presentaciones, lo que les hace aún más merecedores de mi admiración y mi agradecimiento”.

’29 miradas sobre Spielberg’ se presentó el pasado 11 de diciembre en el Palacio de Colomina, con asistencia de Jaume Balagueró, Santiago Posteguillo, Rafael Maluenda y Aurora Boch, así como Pau Gómez y la editora Susana Alfonso.

Fotograma de En busca del arca perdida, de Steven Spielberg, película incluida en el libro '29 miradas sobre Spielberg'.

Fotograma de En busca del arca perdida, de Steven Spielberg, película incluida en el libro ’29 miradas sobre Spielberg’.

Bel Carrasco

Berlanga y su caja fuerte 1034

Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock
Palacio de Colomina
C / l’Almodí, 1. Valencia
Celebradas del 11 al 15 de diciembre, 2014

Luis García Berlanga, dos años antes de fallecer, depositó en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un sobre secreto. Sobre, cuyo contenido no será desvelado hasta 2021, coincidiendo con el centenario de su nacimiento. Se halla en la caja fuerte 1034, antigua cámara acorazada del Banco Central. Su hijo Jorge Berlanga, presente en aquel instante, sentenció que se trataba de “un guión o un mensaje demoledor para la humanidad”. Seis años después de aquel enigmático legado, José Luis García Berlanga revela en parte aquel secreto: “Se trata de un guión escrito inédito”. No se atrevió a decir nada más, si bien antes había diseccionado la obra de su padre en las jornadas ‘Amor y Cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock’ celebradas en el Palacio de Colomina.

Fotograma de Novio a la vista, de Luis García Berlanga, incluida en las jornadas de cine del Palacio de Colomina.

Fotograma de Novio a la vista, de Luis García Berlanga, incluida en las jornadas de cine del Palacio de Colomina.

Ese guión escrito inédito deberá esperar siete años. Lo que no admite demora es el análisis de las obras de uno de los directores de cine español más influyentes del pasado siglo. “El cine de mi padre recoge la historia de España, desde la guerra civil a la democracia y la corrupción actual”, explicó José Luis García Berlanga durante su intervención en las jornadas organizadas por la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera y CulturArts de la Generalitat, en colaboración con la Asociación Cultural Trama y Fondo y el Berlanga Film Museum. Historia magníficamente reflejada en sus películas, gracias a las dotes de “gran fabulador” que poseía Berlanga.

José Luis García Berlanga en un momento de su intervención en las jornadas de cine de la Cátedra Berlanga en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

José Luis García Berlanga en un momento de su intervención en las jornadas de cine de la Cátedra Berlanga en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

“No creía en lo épico; todo su cine acaba mal”, señaló el guionista, productor y director de cine y televisión, actualmente embarcado en una serie sobre Cervantes. “Me preocupa que no sepamos cómo vivíamos hasta hace bien poco en España y en Europa”, apuntando como remedio a tamaña desmemoria la obra de su padre, de la que destacó ‘Plácido’: “La habré visto más de diez veces y cada vez encuentro cosas distintas”. Como le ocurrió al ver en las jornadas ‘Novio a la vista’, una “perlita en su cinematografía” sobre “la pureza del amor adolescente, el tipo de amor en el que creía mi padre”.

“Era un gran tímido y tenía pavor a las mujeres”. De ahí que en sus películas, las mujeres aparezcan siempre como “seres superiores que dominan y aplastan a los hombres”. Incluso en una película como ‘Tamaño natural’ (“el colmo de la misoginia”), el protagonista se suicida arrojándose con su coche al Sena, saliendo a flote la muñeca causante de su locura. Las mujeres siempre a flote, mientras los hombres se hunden. Por eso José Luis García Berlanga entiende la misoginia de su padre, a partir de esos temores.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga.

“Mi padre más que erotómano era un gran teórico especialista en bondage, asunto que le servía como escapismo liberador de esa sensación de atadura hacia las mujeres”. También subrayó García Berlanga que hoy en día su padre “no hubiera podido hacer su cine”. Y se explicó: “Hoy los productores prefieren apostar por lo espectacular; es peor la censura económica que la política”.

El cine coral del que tanto se habla a la hora de etiquetar sus películas quizás tenga que ver con ese “horror al vacío” de Berlanga. “El silencio le agobiaba, porque cuando se producía pensaba que era culpa de él, de ahí su verborrea”. También su gusto por no acabar las películas “hasta el último momento; siempre quería una toma más”. Por eso le gustaba el doblaje, “porque le permitía reescribir el guión constantemente”. Algo que tendrá que hacer quien se haga cargo de ese “guión escrito inédito” que verá la luz en 2021, tras permanecer guardado 13 años en la caja fuerte 1034.

Fotograma de la película Tamaño natural, de Luis García Berlanga.

Fotograma de la película Tamaño natural, de Luis García Berlanga.

Salva Torres

«En Occidente estamos fascinados por el mal»

Mujer y Cine: En torno al deseo femenino. Conclusiones
Jornadas organizadas por la Asociación Cultural Trama y Fondo y Obra Social CAM
Colaboraron: iVAC-La Filmoteca, Universidad Cardenal Herrera-CEU, MuVIM, ESAT, MAKMA
Ponentes: Carmen Carceller, Jesús González Requena, Luis Martín Arias
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Celebradas los días 10 y 11 de diciembre de 2013

“Hay un buen goce sublime frente a un mal goce siniestro”. Y ahora, según Jesús González Requena, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, predomina en los textos de nuestra contemporaneidad ese goce maligno que desemboca en la más pura crispación aniquiladora. “En Occidente, estamos fascinados por el mal”, por eso “Michael Haneke triunfa, porque nos convoca a disfrutar de esa maldad en su cine”. Tal y como sucede, por ejemplo, en La pianista, que junto a Jules y Jim, de François Truffaut, y Su juego favorito, de Howard Hawks, fueron las películas que permitieron anclar el debate en las jornadas que sobre el deseo femenino se celebraron esta semana en el Aula de Cultura La Llotgeta de Valencia.

Jeanne Moreau en un fotograma de 'Jules y Jim', de François Truffaut

Jeanne Moreau en un fotograma de ‘Jules y Jim’, de François Truffaut

“Cuando una civilización deja de creer en sus relatos fundadores tiende a desaparecer”, insistió González Requena, para quien los textos [los buenos relatos] “son las Arcas de Noé con las que surcamos lo real”, lo caótico del mundo. Y en el centro de ese caos, sitúa el catedrático de la Complutense a la diosa que emerge omnipotente en buena parte de las narraciones posmodernas. Luis Martín Arias, profesor de la Cátedra de Cine de la Universidad de Valladolid, puntualizó que el amor consistía en “contener la pulsión”, mientras que el deseo estaría “del lado de lo imaginario”. Deseo que en la mujer histérica le llevaría, según la psicoanalista Carmen Carceller, “a la insatisfacción”, mientras que al hombre le conduce al “deseo imposible”. Sólo hay amor allí donde “el goce condesciende al deseo”, precisó Carceller.

Fotograma de 'La pianista', de Michael Haneke

Fotograma de ‘La pianista’, de Michael Haneke

Mujer y Cine: En torno al deseo femenino reunió a los tres ponentes de la última jornada en una mesa redonda, que clausuró el encuentro y permitió abrir el debate al público. Que la mujer, en dos de las películas proyectadas (Jules y Jim, y La Pianista), se colocara del lado de ese goce siniestro, mientras una tercera (Su juego favorito) necesitara de todas sus artimañas femeninas para “pescar” al hombre que deseaba, suscitó en ocasiones encendida polémica. Pero lo cierto es que, tal y como apuntó Carmen Carceller, “el sujeto, para amar, tiene que estar en falta; caerse de su narcisismo”. Lo cual no es nada fácil, como se pudo comprobar en los diferentes análisis de las películas.

Fotograma de 'Su juego favorito' de Howard Hawks.

Fotograma de ‘Su juego favorito’ de Howard Hawks.

Películas que, en tanto textos que despliegan la subjetividad humana, revelaron esa tendencia al goce siniestro de la mujer colocada en el lugar de la reina o la diosa omnipotente. Diosa que es un eco de la madre naturaleza y de la madre patria, que tantas adoraciones y crispaciones provocan actualmente. “El estalinismo y el nazismo, que en el fondo venían a decir ‘si tú no eres la esencia del alemán o del comunista, entonces eres nuestro enemigo, son ejemplos que ahora vuelven a aflorar en diversas formas de adoración tribal”, admitieron, desde ángulos distintos, Martín Arias y González Requena. En lo que no estaban de acuerdo es en esa maldad que parece fascinar a nuestros contemporáneos. “No hay datos objetivos que lo confirmen y, en todo caso, vivimos gracias a la ciencia mejor ahora que hace años”, subrayó Martín Arias, insistiendo en todo momento que había que centrarse en “lo poético” y dejar de lado “lo ideológico”, en tanto fuente de prejuicios y escaso rigor de pensamiento.

Fotograma de 'Jules y Jim', de François Fruffaut.

Fotograma de ‘Jules y Jim’, de François Fruffaut.

“Del deseo femenino se parlotea, se hace palabrería ideológica”, que conviene evitar “siendo rigurosos ateniéndonos al análisis de los textos”. En todo caso, precisó que “deseamos lo que nos falta”, por lo que la mujer “está en falta” y desea lo que tiene el hombre, mientras que éste, “en tanto lo tiene, teme perderlo”. De ahí que el hombre pase “del horror a la adoración” de lo femenino. “En el romanticismo cundió el suicidio de varones fascinados por el adoramiento de esas diosas femeninas”, señaló González Requena. En el fondo de todo ello, anida la siguiente experiencia: “Fracasados en el amor que entran en pánico cuando se acercan a la mujer inalcanzable”. Y es que la mujer, en tanto “imago primordial” para ambos sexos, ya que ambos quedaron magnetizados por esa figura materna “suscitadora de todas las sinestesias y bálsamo para todas las excitaciones”, requiere de cierta “mascarada”. Carmen Carceller situó esta mascarada del lado de la industria de la moda, mientras González Requena apuntó hacia otro lado: “La mascarada es el fundamento de lo femenino, en tanto permite recubrir lo real y conformar esa figura deseable para el hombre”.

Rock Hudson y Maria Perschy en un fotograma de 'Su juego favorito', de Howard Hawks.

Rock Hudson y Maria Perschy en un fotograma de ‘Su juego favorito’, de Howard Hawks.

 

El deseo femenino a debate en La Llotgeta (y III)

Mujer y Cine: En torno al deseo femenino
XIII Jornadas de Hª y Análisis Cinematográfico
Luis Martín Arias, Profesor de la Universidad de Valladolid
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Martes 10 y Miércoles 11 de Diciembre

Pregunta.- Mujer y cine, en torno al deseo femenino. ¿Es diferente al masculino? ¿En qué sentido?

Respuesta.- La mujer, o mejor dicho, lo femenino, es un tema que ha apasionado siempre a los mejores artistas en todos los ámbitos, incluido por supuesto el cine. Es uno de los grandes temas de la estética y de lo poético. La ventaja de explorar estas cosas en el arte es que podemos intentar alcanzar un conocimiento que, sin dejar de ser subjetivo, esté más cerca de la verdad y del mandato socrático – platónico del «conócete a ti mismo»; siempre y cuando pongamos en juego instrumentos de análisis que nos permitan desembarazarnos de la ideología y de la política, que lo contaminan todo y lo embarullan hasta un punto en el cual es imposible el más mínimo razonamiento.

Fotograma de 'Su juego favorito', de Howard Hawks.

Fotograma de ‘Su juego favorito’, de Howard Hawks.

El problema es que un análisis riguroso se encuentra con que el concepto de «deseo» es muy impreciso, incluso, o especialmente, en psicoanálisis; pero aún así podemos decir que ni para Freud ni para Lacan el deseo femenino es diferente del masculino. Para Freud en ambos sexos es siempre inconsciente y sólo se realiza en la fantasía del sueño o en el síntoma, mientras que para Lacan el deseo de uno es el deseo del Otro y dicho deseo además no tiene objeto, a diferencia de la necesidad (hambre, sed o excitación sexual), por eso esta la podemos colmar y aquel no, que por tanto queda siempre insatisfecho.

Fotograma de 'Su juego favorito' de Howard Hawks.

Fotograma de ‘Su juego favorito’ de Howard Hawks.

Pregunta.- El incomprendido deseo femenino por parte de los hombres, que desemboca en muchos casos en la llamada violencia de género, ¿se soluciona con más educación o intervienen otros factores a tener en cuenta? ¿Como cuáles?

Respuesta.- Mi opinión es que el deseo de la mujer no es ni más ni menos comprensible que el del hombre. La mal llamada violencia de «género» es un concepto puramente político e ideológico y por tanto puede y debe quedar completamente fuera de una poética del deseo. No quiero ni estoy cualificado para opinar de este asunto, que inevitablemente sería en términos políticos e ideológicos, pero en todo caso este problema debería enfocarse no con apriorismos interesados sino con datos científicos, serios y objetivos; por ejemplo debería estudiarse a fondo por qué donde hay más muertes atribuidas a ese tipo de violencia es en países muy avanzados socialmente como Finlandia o Suecia.

Jeanne Moreau en 'Jules y Jim', de François Truffaut.

Jeanne Moreau en ‘Jules y Jim’, de François Truffaut.

 

El deseo femenino a debate en La Llotgeta (II)

Mujer y Cine: En torno al deseo femenino
XIII Jornadas de Hª y Análisis Cinematográfico
Carmen Carceller, psicoanalista
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Martes 10 y Miércoles 11 de diciembre

Pregunta.-Mujer y cine, en torno al deseo femenino. ¿Es diferente al masculino? ¿En qué sentido?

Respuesta.-Si tomamos las fórmulas de la sexuación que Lacan escribe en Encore (72) podemos decir que el deseo masculino es perverso estructuralmente. El varoncito para separarse de la madre y procurarse objetos debe parcializar el cuerpo femenino y ahí tenemos toda la imaginería e industria que gira alrededor del cuerpo de la mujer parcializado (pornografía, moda).

El deseo dividido entre la madre y la prostituta. Esta división se mantiene en los varones por eso la infidelidad masculina tan clásica.

Fotograma de 'Su juego favorito', de Howard Hawks.

Fotograma de ‘Su juego favorito’, de Howard Hawks.

El deseo siempre se dirige a una parte del cuerpo: los senos, las nalgas o sencillamente a «ese brillo en la nariz» que aísla el propio Freud para hablar del fetichismo. Por eso, y hay que insistir en este punto, el fantasma masoquista femenino es un fantasma netamente masculino. Tanto Freud como Lacan exploran estos temas para concluir que se trata del varón. Y muchas mujeres ceden por amor  o dinero a colocarse en el lugar de objeto en el fantasma del hombre.

El deseo es fetichista. Se dirige a la mujer en el lugar del pequeño objeto «a». El macho fetichiza su objeto imponiéndole cierto número de condiciones tipificadas. El deseo masculino requiere el plus de gozar. El deseo femenino, aquí se trata del amor, de este lado no hay serie. Y el amor tiene diferencia con el fetiche, la condición fetichista, puede tener soportes múltiples, mientras que el amor no está del lado de lo múltiple. La niña aspira a obtener el reconocimiento y el amor del padre esa es su salida edípica.

Si oponemos plus de gozar y amor en su definición lacaniana: dar lo que no se tiene, se apoya en la anulación completa del tener y es así como se puede apuntar al ser. Este más allá del tener nos introduce en lo ilimitado, infinito, en la demanda sin fin, el amor loco, el estrago como reverso del amor, en la erotomanía…Lacan en su texto «Ideas directivas para un Congreso… «coloca la perversión del lado masculino y la erotomanía del lado femenino.

Fotograma de 'La pianista', de Michael Haneke.

Fotograma de ‘La pianista’, de Michael Haneke.

Bien, hasta aquí algunas consideraciones y, por supuesto, hay que tener en cuenta que son dos modalidades que a veces corresponden a los dos sexos pero no siempre.

Respecto al cine, dos ejemplos: por una parte, un director emblemático por sus planos de detalle y su forma de filmar me parece podría ser Hitchcock que encarne el modo masculino, y Kechiche,  que es un hombre, con su «Vida de Adele» que encarna un hacer femenino. Son hipótesis. Y me viene a la cabeza Agnes Varda con su finura a la hora de filmar tan femenina.

Pregunta.-El incomprendido deseo femenino por parte de los hombres, que desemboca en muchos casos en la llamada violencia de género, ¿se soluciona con más educación o intervienen otros factores a tener en cuenta? ¿Como cuáles?

Respuesta.- Los malos tratos estan muy ligados a ese no entender «el otro goce» femenino y a resultar insoportable, pero justamente al golpear a la mujer, golpean el odio a su propio goce, a eso desconocido. Igual al racismo se intenta eliminar lo que en el Otro aparece como lo más intimo e ignorado de uno mismo.

También la caída de los ideales y la caida estrepitosa del Nombre del Padre hace que los hombres más indefensos e inseguros maten por miedo, por eso luego se suicidan. Algunos. El feminicidio habla de la fragilidad masculina en muchos casos. Es la prueba  de su debilidad, no hablamos de fuerza bruta.

Fotograma de Jules y Jim, de Fraçois Truffaut.

Fotograma de Jules y Jim, de Fraçois Truffaut.