Cumpliendo tablas

Companyia Hongaresa de Teatre (Isla de Córcega 58, Puerto de Sagunto, València)
L’Horta Teatre (Sant Martí de Porres 17, València)
Celebración por su 25 aniversario
Lunes 15 de junio de 2020

Los 25 años en una persona son sinónimo de plenitud física, de tener toda una vida por delante y casi todo por demostrar. En una compañía teatral independiente llegar a esa edad es una proeza, señal de buen hacer y de haber sabido conectar con el público. En este aciago año por la COVID-19 nada menos que cuatro compañías valencianas han cruzado o están a punto de cruzar ese simbólico umbral. Además de Companyia Teatre Micalet y Arden, que ya han sido felicitados por MAKMA con sendas entrevistas, lo hacen la Companyia Hongaresa de Teatre y L’Horta Teatre. Esta última ya ha superado los 45 tacos, pero celebra los 25 de su sala en el barrio de Castellar-Oliveral. 

La Hongaresa nació en diciembre de 1995, en Puerto de Sagunto, de la conjunción de tres amantes del teatro: Lola López, Luïsa Cunillé y Paco Zarzoso, y con el tiempo se convirtió en un proyecto vital y una empresa familiar.

‘Encrucijada’, de Paco Zarzoso. Foto de Jordi Pla por cortesía de Hongaresa Teatre.

Desde el principio supo desafiar el reto de que cada producción supusiera el estreno de un nuevo texto, ya fuera de los autores de la propia compañía o de otros. En cada una de sus propuestas, tanto textual como escénica, late el intento de explorar nuevos campos teatrales, lo cual le ha animado a experimentar con todos los géneros, desde la tragedia al cabaré metafísico pasando por la tragicomedia o el vodevil postdramático.

«Una de las claves de nuestra resistencia es que siempre hemos apostado por lo artístico», dice Paco Zarzoso. «También cuenta el habernos adaptado a hacer teatro con pocos recursos y el apoyo y ánimo de nuestros colaboradores. Optamos por un teatro de proximidad proyectado sobre un círculo de confianza que ya nos reconoce tanto en València como en Madrid o Buenos Aires».

‘Umbral’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Hongaresa Teatre.

El nombre Hongaresa, procedente del poema ‘Tristeza húngara’, es un certificado de su anhelo poético y el deseo de vivir de otra forma la realidad en países imaginarios. En estos momentos preparan un montaje para Sagunt a Escena que será una pieza coral, un canto de amor al teatro a lo largo de 15 siglos.

«El teatro ha sido siempre el gran espacio de la ‘juntura’ y lo que está ocurriendo es un poco diabólico», dice Zarzoso sobre el impacto de la COVID-19. «Se han perdido muchas funciones pero tengo la esperanza de que pronto pase todo y se valore más un colectivo que contribuye a alimentar la cultura y la dimensión espiritual de la gente».

Alfred Picó. Fotografía de Xavier Mollá por cortesía de L’Horta Teatre.

Sala L’Horta, ubicada en el barrio de Castellar-Oliveral, pedanía fuera del casco urbano de la ciudad, fue uno de los primeros espacios teatrales de gestión privada situados en la periferia antes que Espai Rambleta, El Musical o Las Naves. “La clave de nuestra permanencia está en la perseverancia y el haber encontrado una oferta teatral dirigida al público infantil, tanto para colegios como para público familiar, que se ha demostrado necesaria y complementaria a las ya existentes”, dice Alfred Picó, director de Sala L’Horta.

“Otra clave fundamental es el compromiso de los diferentes equipos profesionales que han pasado por L’Horta, sin ellos no hubiera sido posible. El premio a la continuidad  es comprobar que sin casi darte cuenta has ido avanzando, creciendo, y que para muchos colegios y familias eres su espacio de referencia. Ver a compañías amigas ensayar o estrenar sus espectáculos en la Sala, sentir que como espacio eres útil y necesario para las artes escénicas valencianas. Esta es una carrera de fondo y llevamos mucho recorrido”.

Exteriores de L’Horta Teatre, una tarde de función. Imagen cortesía de L’Horta Teatre.

Tras el paréntesis impuesto por la COVID-19 la compañía afronta el futuro con “el mejor de los ánimos, pero siendo realistas y conscientes de que va a ser un año muy, muy complicado y que vamos a tener que trabajar mucho y bien para volver a generar confianza tanto a los escolares como a las familias para que vuelvan a las Salas de teatro”, añade Picó. “Hemos planteado la próxima temporada en términos similares a años anteriores, ahora solo cabe trabajar y esperar. Nos volvemos a encontrar una vez más en un momento muy difícil, justo cuando empezábamos a recuperar un cierto tono después de la última crisis que casi nos lleva al cierre. Pero no es la primera vez que nos levantamos y lo volveremos a hacer, es nuestro trabajo y nuestro compromiso para con nosotros y nuestra sociedad”.

“Una sociedad crece y es rica gracias a todos los sectores y el mundo de la cultura no es ajeno a ese crecimiento, es un sector que aporta muchísimo a la sociedad y no sólo en el aspecto económico. Sin las artes escénicas valencianas, todos seriamos más pobres”, concluye Alfred Picó.

‘Umbral’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Hongaresa Teatre.

Bel Carrasco

«La incomprensión acabaría con las iniciativas privadas»

Remando en el mismo barco (IV) | Testimonios de parejas dedicadas a la cultura
Con Juan Carlos Garés y Chema Cardeña (Arden Teatro y Sala Russafa)
Martes 26 de mayo de 2020

El Estado de alarma cerró los teatros hace ya más de dos meses y las salas privadas que sobreviven haciendo malabarismos en la cuerda floja se encuentran en un situación límite. Se han celebrado varias reuniones con la Administración autonómica para intentar paliar los destrozos de la crisis, pero en el momento en el que se escriben estas líneas las perspectivas son bastante sombrías.

«En medio de esta situación excepcional, muy dramática y desconocida, profesionalmente hablando una de nuestras mayores inquietudes es la incomprensión: tanto por parte de nuestra Administración, como la que pueda tener parte del resto del sector de las AAEE valencianas». Son palabras de Juan Carlos Garés y Chema Cardeña, pareja referente imprescindible de la escena valenciana. Tanto de forma individual como en equipo han contribuido notablemente al desarrollo de las artes escénicas en una doble faceta, como compañía Arden, fundada por ellos hace 25 años, y como creadores de la Sala Russafa, que lleva una década siendo epicentro de intensa actividad, no solo teatral, sino también cultural en la ciudad de València.

Juan Carlos Garés y Chema Cardeña. Fotografía de Juan Terol.

«Llevar adelante un proyecto de cultura escénica en nuestro país y, concretamente, en nuestra tierra, es una tarea ardua», dicen Garés y Cardeña. «Y que se cuestione constantemente la importancia de mantener estructuras estables que contribuyan a consolidar el tejido profesional es, para nosotros, inconcebible. Cada sector industrial en todos los países obtiene ayudas de sus Gobiernos, pero se suelen cuestionar solamente las de cultura. Las que se destinan a compañías escénicas de teatro, danza o circo se asumen a duras penas, pero las de los teatros siguen poniéndose en tela de juicio, cuando es en ellos donde se genera el 80% del trabajo de nuestros intérpretes. Las únicas ayudas vigentes son para programar a las compañías. Sin embargo, el mantenimiento de infraestructuras, inversiones y mejoras en seguridad, innovación técnica o comunicación, recursos humanos, etcétera, que aportan condiciones básicas a las compañías programadas, a día de hoy no existen. Que se apoye solo a la actividad es un sinsentido que a medio plazo consigue una sobreoferta imposible de gestionar y unas condiciones de exhibición nada competitivas. El desconocimiento de esta realidad conduce a esta incomprensión que nos puede abocar al fin de las iniciativas privadas».

En estos momentos, ellos y su equipo viven inmersos en una total incertidumbre, provisionalidad e indefensión. No saben si podrán continuar su proyecto en la Sala Russafa ni si podrán volver a programar las giras de Arden. «No sabemos si podremos volver a hacer teatro, al menos como siempre lo hemos conocido. Lo nuestro es un arte vivo que necesita la cercanía tanto de los intérpretes como del público. En ese aspecto estamos viviendo un antes y un después».

Juan Carlos Garés (de pie) y Chema Cardeña en ‘La estancia’. Fotografía de Maque Falgás.

Sin embargo, como ellos mismos dicen, el talante de los profesionales de las artes escénicas suele ser optimista. «Lo nuestro es una carrera vocacional, así que tirar la toalla casi nunca está en la mesa, aunque llevamos algún tiempo barajando esa opción. Lo que sí sabemos con certeza es que solos estamos abocados al fracaso. Sin nuestros Gobiernos y sin el público no habrá nada que hacer. Con la boca pequeña y tras muchas presiones, el Gobierno ha considerado a la cultura como un bien esencial en nuestro país, pero hasta hoy no había sido así. A pesar de ser un motor económico (un 3,2 % del PIB nacional), al contrario que en la mayoría de países europeos, no se nos considera como tal. Debemos ser capaces de hacer rentable el esfuerzo para mantener la cultura escénica, que no sólo sea un valor intangible y que, además del beneficio invisible a la sociedad, siga ofreciendo resultados industriales. Solo así caminaremos hacia la autosuficiencia».

Garés y Cardeña estudiaron Arte Dramático en la ESAD de València en cursos diferentes y, después, cada uno inició su carrera profesional en diferentes proyectos. Pero el destino estaba decidido a reunirlos de nuevo. Y eso ocurrió en 1995, hace ya 25 años, en torno a ‘La estancia’, una obra de Cardeña que plantea una hipotética relación entre Shakespeare y Marlowe. Crearon Arden Producciones para montar ese texto y, poco después, comenzó su relación personal. Resistiendo y superando los embates de la vida, ambas han continuado hasta la fecha.

Chema Cardeña y Juan Carlos Garés en ‘Matar al rey’. Fotografía de Juan Terol.

Una de las claves del éxito de la pareja es su perfecta simbiosis. Cada uno tiene un conjunto de funciones delimitadas que se engranan con precisión de reloj suizo. La responsabilidad de Cardeña es escribir y dirigir las obras de Arden, además de actuar en la mayoría de ellas. En Sala Russafa asume la dirección artística y la línea docente del Centre Cultural, donde imparte el Taller profesional de posgrado desde hace nueve años, que se suele centrar en textos de William Shakespeare.

Por su parte, Garés comparte la dualidad de actor y productor desde que inició su  carrera, en 1982, «dos facetas que a mi entender son apasionantes y compatibles». En Arden lleva a cabo los diseños de producción de los montajes (producción ejecutiva) y en Sala Russafa hace funciones de gerente, coordinando la actividad empresarial de ambos proyectos.

Chema Cardeña y Juan Carlos Garés en ‘Sueña Casanova’. Fotografía de Juan Terol.

«Formamos un equipo que materializa las propuestas escénicas, junto a un tercer socio, David Campillos, y el resto de personal que se ha ido incorporando a Arden y a Sala Russafa. Nuestra dinámica es que Chema, como autor, propone un proyecto que continúe o no la línea de producción de la compañía. Conjuntamente, sopesamos su viabilidad, su oportunidad y sus posibilidades de proyección. Y, curiosamente, en estos 25 años jamás hemos discrepado en qué paso iba a ser el siguiente. Con el tiempo hemos logrado una compenetración total que facilita la puesta en marcha y el día a día de los proyectos, que ambos complementamos y enriquecemos, durante su proceso de creación hasta el estreno».

¿Qué es lo que estos curtidos y veteranos artistas de la escena solicitan a los poderes públicos?: «La Administración debería escuchar mejor al sector, sus necesidades, sus carencias, sus posibilidades. Y, juntos, encontrar la forma de coordinar los esfuerzos públicos y privados. Crear una política cultural a largo plazo, que consolide estructuras y no sólo actividades, que favorezca la creación para asentar un tejido sectorial fuerte. Va en ello la supervivencia de más de 700.000 familias en España. En nuestra tierra llevamos tres décadas intentándolo y aún estamos en ello», concluyen Juan Carlos Garés y Chema Cardeña.

Esperemos, por el bien de todos, que puedan seguir en su tarea por muchos años.

Chema Cardeña y Juan Carlos Garés. Fotografía de Juan Terol.

Bel Carrasco

Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VIII)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VIII)
Miércoles 15 de abril de 2020

El pasado domingo 22 de marzo encabezaba la cuarta entrega de entrevistas ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’ reseñando las declaraciones del ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, en las que aseveraba que “la cultura es un bien de primera necesidad«, coincidiendo con sus homólogos de Francia y Alemania. Unas alentadoras afirmaciones que, sin duda, contrastan con su polémica comparecencia de hace una semana, en la que “se ceñía a las ayudas generales y transversales, para el sector de la cultura, hasta que se resuelva la crisis sanitaria”.

Tamaña falta de memoria y agravio comparativo con sus homólogos –ellos sí han destinado cuantiosas sumas a sus respectivas industrias culturales– provocaba, a nivel nacional, una convulsión desconcertante en todos los sectores de las artes de nuestro país, derivando en una efímera aunque popular huelga de contenidos culturales en redes sociales y plataformas de diversa índole –convocada por la Unión de Actores y Actrices–, que bajo los hashtag #ApagónCultural y#CulturaEnHuelga, han tenido respuesta, provisional, por parte del Gobierno.

Sin embargo, son muchas las dubitaciones sembradas y difíciles de sortear sin tomar medidas urgentes y específicas que permitan recuperar la confianza en la gestión del ministerio de Cultura, frente a una crisis que azota a la ya de por sí depauperada industria cultural –siempre la primera en resentirse y la última en recuperarse–.

Por ello, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, cinematográficas, gastronómicas e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) ¿De qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ÁNGEL CAJAL (ARTISTA | MADRID)

1) Estoy en Madrid, que es en la ciudad en la que vivo, y agradecido por la situación en la que me encuentro, en familia, y en una casa en la que hay mucha luz y que me permite acceder al taller y así poder trabajar en los proyectos que tengo.

2) Creo que vivimos un momento incierto y es difícil aventurar las consecuencias que habrá en cada escenario. Por otra parte, todos ellos están unidos. Aunque sea manido, habrá que reinventarse, releer el guion, reflexionar cómo se tendrán que hacer las cosas. Espero que el futuro dístópico que se nos anuncia nunca se llegue a confirmar. Está claro que habrá un antes y un después, pero yo quiero pensar que primará la generosidad, el favor y la fraternidad del ser humano frente al egoísmo y la insolidaridad.

3) Supongo que lo vivo como la mayoría de las personas. En mi caso, intento trabajar en el taller, estudiar latín, cierta rutina de ejercicios, leer. Recomiendo un bellísimo libro titulado ‘El jardín del Prado’ (un paseo botánico por las obras de los grandes maestros); su autor es Eduardo Barba Gómez. Quien se acerque a este libro descubrirá la belleza de las plantas que florecen en las obras del Museo del Prado y la mirada atenta y poética de su autor. Es un buen momento para respirar el aire fresco y nuevo que nos traen sus páginas.

4) Yo quiero ser optimista y, como he dicho antes, pensar que vamos a salir fortalecidos de esta situación tan excepcional. No nos podemos dejar abatir por una atmósfera de desconsuelo. Tenemos que volver a conjugar los verbos de apoyo, de adhesión, de unión. Y alimentar la esperanza siempre.

GIOVANNA RIBES (CINEASTA | VALÈNCIA)

1) En estos momentos tengo varias situaciones: como codirectora y presidenta de la Asociación Dona i Cinema, miembro de la junta directiva de la Mostra Viva del Mediterrani, como productora y presidenta de una de las asociaciones de productoras PAV, como directora de cine y como docente.

Las tres son muy difíciles. Las actividades Dona i Cinema, como pueden ser el ‘Programa Atenea’ o el festival, las producciones audiovisuales no solo de PAV, sino del resto de asociaciones y compañer@s del audiovisual y las clases normales están paradas. Las cuatro, además, repercuten en un amplio sector de la población y en áreas muy frágiles ya de por sí, como son la cultura y la educación.

2) Hay varios escenarios y la mayoría no muy optimistas. Esta crisis vírica viene a casi rematar una crisis económica que ya se venía anunciando. Nos visita sin tener grandes aprovisionamientos/fondos para afrontar una situación de esta magnitud. Hablamos de millones de euros. Profesionales del sector cultural (en todas las condiciones laborales) que han visto como pasan a ser parte de un ERTE o autónom@s que dejan de ingresar o productoras que ya han gastado la mitad del presupuesto y que ahora las ven paralizadas, cines y teatros cerrados o el de la educación, con profesor@s que ocupan los espacios privados para mantener un aparente “orden normal”, sin saber qué puede pasar a continuación con sus ingresos (“cuando veas las barbas de tus vecinos quemar pon las tuyas a remojar”).

Puede que algun@s crean que hay cosas más importantes. Me gustaría hacer una aclaración: más inmediatas y urgentes, pero no menos importantes. Y me gustaría que pensaran en todas esas películas, documentales, series, libros, videos de obras de teatro, música, libros digitales de materias, juegos para niños, clases de gimnasia, sistemas online para dar clase todos los días…. En resumen, multitud de links online gratuitos que todo el sector cutural y educativo ha cedido, sin pensarlo ni un minuto, para que toda la ciudadanía pueda al menos disfrutar de las interminables horas en las casas. Esto es lo inmediato.

Y luego saldremos de nuestras casas y tendremos un paisaje económico y laboral desolador. Y tendremos que, entre todos y todas, reconstruir y ser conscientes y agradecid@s del esfuerzo de toda la población. Y recordar que la historia siempre se repite –con otra cara quizás, pero se repite–. Recordar lo frágil que es nuestro sistema de vida e intentar aprender de lo anterior pasado, de lo reciente pasado y del presente.

3) Me levanto a la misma hora de siempre. Hago unos ejercicios (gracias a tablas que han compartido los grupos) o camino por la casa unos 20 minutos, mando a mi hijo un mensaje a ver cómo está e intento hablar con él y luego desayuno.

Después comienza la vorágine: atiendo a mis email, grupos de WhatsApp, y ya comienza lo duro (reuniones online, WhatsApp, móvil): Asociación de Productoras PAV; otras asociaciones del sector; con diferentes personas de las distintas administraciones, junto con otras asociaciones o unitarias desde PAV; Dona i Cinema y Mostra Viva; Plataforma de Asociaciones de Mujeres del Audiovisual; Grupo Madres con Hijos Salud Mental; clases online con los grupos de estudiantes de la EASD València con el mismo horario; corrección de las tareas; pongo cosas en mi muro; me preocupo por las noticias de los menos afortunados e intento apoyar acciones (sin techo, emigrantes, etc.); grupo de vecinos para ver cómo están y de la familia que está en otros pueblos o países… Paro a las 20:00 para aplaudir a nuestr@s sanitari@s y grupos más expuestos (barrender@s, Policía, dependientes de farmacia, tiendas, etc.) y continuo con las clases.

No me da mucho tiempo para más… Aprovecho para ver alguna película y, sobre todo, leer libros de todo tipo. Recordemos que sin la lectura no hay cultura . Y, “por si las moscas” y para que no pase lo que Simone de Beauvoir decía (“No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida”), continúo luchando, porque sin feminismo no hay igualdad de oportunidades y de maneras de ver el mundo…

4) No tengo muchas conclusiones…, creo que ya lo he dicho todo antes. Espero que aprendamos algo de todo esto y que ese aprendizaje lo apliquemos con sabiduría y bondad. Y eso no se lo pido a la ciudadanía, que ha demostrado con creces que puede hacerlo; se lo pido a todos los Gobiernos de este mundo conocido. ¡Por favor, aprended!

JOSÉ LUIS FERRIS (ESCRITOR | ALICANTE)

1) Me encuentro en casa, cumpliendo responsablemente con el confinamiento solidario. Mi situación es muy parecida a la que vivo habitualmente. Salvo el tiempo que paso en la universidad, impartiendo conferencias y haciendo vida social, como escritor paso muchas horas delante de un ordenador, en el despacho de casa. No me ha supuesto un esfuerzo especial permanecer aislado.

2) Sabemos que la vuelta será difícil, ardua, lenta y complicada, que va a exigir un esfuerzo ímprobo por parte de todo. Será un escenario muy duro. En la política, muchos líderes pagarán muy caro el desgaste sufrido estos meses, la mayoría por deslealtad y porque se ha retratado al aprovechar la situación para poner intereses partidistas por delante de la solidaridad y el bien común. Muchos representantes de la oposición han cavado su fosa política. En lo económico, será muy difícil remontar sin la ayuda de Europa, y ese es otro modo de solidaridad que debe demostrarse ahora, con contundencia y sin reservas. La estabilidad social irá al lado de la económica. La cultura, esa pariente pobre de todas la crisis, no quiero imaginarla en la última fila de la normalización de este país. Sería un gravísimo error. Sin ella, todo lo anterior serían un caos y un loco sinsentido. Espero y deseo que, en muy poco tiempo, los cines y los teatros se vuelvan a llenar, la música reúna a millones de melómanos, los libros salgan a las calles y, aunque con una mirada nueva (ya nunca seremos los mismos), recordemos que la cultura es la única garantía para seguir siendo libres.

3) Estoy aprovechando este tiempo para todo lo que tenía pendiente y aquello que me ocupa el presente, desde trabajos de alumnos que requieren lectura y correcciones, clases online durante la semana, reuniones y consejos de curso que seguimos celebrando, grabaciones diarias de un poema que se emite por las redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter) a las 10 de la mañana (ya son 28 días sin interrupción), lecturas de libros y, a partir de hoy, el regreso a la escritura de un libro que tuve que interrumpir cuando comenzó esta crisis.

Fuera de estas tareas, dedico tiempo a la cocina (me encantan los fogones) y camino 8 kilómetros diarios en el circuito de casa (salón, pasillo y dormitorio): 12.000 pasos en 1 hora y 12 minutos. El resultado es que lo llevo mejor de lo que pensaba.

4) Inopinadamente, la vida nos otorga un tiempo de trincheras. Nos prohíbe pasear por las calles nuevamente, acudir a la cita con Pessoa o con Rilke en los cafés del mundo, a las plazas con lluvia y con estatua. Pero no olvidemos que, pese a todo, siempre estará Blas de Otero para recordarnos que, por encima del miedo, la sed, el tiempo y la hosca incertidumbre, nos queda la palabra.

Búscalas, júntalas, escríbelas, construye con ellas lo que quieras, lo que odies, lo que más te indigne o lo que más te acerque a la indulgencia. Son versátiles, punzantes, simples, sanadoras, altas como templos o minúsculas como el átomo de un animal inmóvil. Las palabras no nos dan la libertad: son la libertad, el oxígeno de todo lo que piensas, el arma que ahuyenta al enemigo, la boca con la que mordemos la boca del ser al que amamos cuando no es posible porque no hay labios con que hacerlo y un real decreto lo prohíbe también, hasta nueva orden, hasta que la primavera levante el estado de alarma, las flores se amotinen y los cuerpos, heridos como jamás lo estuvieron, regresen a un después que nunca será el mismo.

Confinados y muchas veces solos, nuestra razón, nuestro placer, nuestra carne, nuestro sueño, nuestro coraje, nuestro olvido, nuestra ventana, nuestro azul, son ellas, las palabras. Por ellas, con ellas, en ellas, desde ellas aprendí a amar la vida más que su sentido, a ser valiente, a mirar sin niebla. Oídlas. Están cerca. Van a decirse ya. Son como el aire de la voz. Jaime Gil de Biedma lo anunciaba a su modo: “Se escucha / rumor de pasos y batir de alas”.

Cuidaos mucho.

JOSÉ VICENTE GÓMEZ (EMPRESARIO Y PROPIETARIO DEL RESTAURANTE LOS MADRILES | VALÈNCIA)

1) Estoy pasando este confinamiento en casa con la familia, tengo dos niños pequeños de siete y cuatro años y gran parte del día gira en torno a ellos. Empezamos como algo novedoso y más ameno y, tras cuatro semanas, se está haciendo más duro.

2) El escenario a todos los niveles va a cambiar en el corto y medio plazo. La actividad económica en los sectores a los que me dedico, hostelería y turismo, se van a llevar un golpe durísimo. Atisbo el medio plazo profesionalmente sin una salida clara, solo parece que una solución a través de la ciencia podría hacer que se empezara a ver la luz. Socialmente, espero que nos unamos en estos tiempos ante los retos que nos aguardan, aunque parece que solo somos capaces de unirnos ante el miedo a la enfermedad.

La política tendría que marcar los pasos de una unidad que parece que ningún partido quiere de verdad, y nos queda en esta cuarentena disfrutar del tiempo que tenemos con la literatura, el cine o la cocina: la cultura sale a nuestro rescate.

Creo que esta pandemia, y el hecho de tener que parar completamente el ritmo de vida frenético del mundo actual, va a suponer que nos estemos replanteando nuestra escala de valores en lo personal y como sociedad. Si somos capaces entre todos de acabar con esta enfermedad, entre todos tendremos que asumir retos más importantes como el cambio climático o poner a la economía más al servicio de la sociedad.

3) En este tiempo he aprovechado para pasar más tiempo en familia, disfrutar de los peques y dedicarle más tiempo a la lectura. Ahora estoy con ‘Vida y Destino’, de Vasili Grossman, y he empezado también a releer ‘Moby Dick’, de Herman Melville. Me encanta cocinar cuando tengo tiempo y ahora lo hago también con los niños. Y me gusta ver cine español por la noche cuando están todos en la cama –la última de Paco Plaza me ha gustado: ‘Quien a hierro mata’–.

4) De esta saldremos mejor si nos unimos, no es momento ni va a ser momento de peleas entre nosotros. Poner la economía al servicio de la sociedad y no al contrario. Replantearse si la globalización esta acelerando la economía y el consumo de materias primas del planeta hasta un nivel insoportable. Intentar dejar a los que vienen detrás un mundo mas amable.

JUAN CARLOS GARÉS (ACTOR, PRODUCTOR TEATRAL, ADMINISTRADOR DE ARDEN PRODUCCIONES Y GERENTE DE LA SALA RUSSAFA | VALÈNCIA)

Llevamos unos días desde el confinamiento, desde que empezó, con una hiperactividad muy grande; no hemos bajado demasiado el ritmo porque estamos en constante comunicación, por poner al día la empresa de artes escénicas y, segundo, en comunicación con asociaciones, gente de las instituciones, representantes de la administración y, bueno, intentando poner un poquito de orden al caos mental al que nos ha llevado esta situación.

El confinamiento lo estamos pasando en casa, en la intimidad de la casa, con nuestro perro, con la pareja y tratando de poner orden mental a este desbaratamiento general. Creo que son muchas cosas las que hay intentar que poner en su sitio; hemos empezado por la empresa, algo que era realmente urgente, la actividad de 100 a 0 de un día para otro es complicado de gestionar, porque te enfrentas a muchos meses por delante; en nuestro caso, las artes escénicas, de ingresos cero y hemos tenido que intentar reducir al máximo todos los gastos fijos mensuales que tiene la empresa –que para bien o para mal son muchos (9 personas contratadas fijas y también muchos gastos corrientes, de suministros de alquileres, y financieros). Poner orden cuesta trabajo–; hablando con el asesor fiscal, laboral, entre los socios, siempre cada uno desde su casa, intentando ser lo más formales posible respecto de las medidas que nos dan desde el Gobierno que hay que acatar.

Respecto a esas medidas que las administraciones pueden poner en marcha, estamos intentando hacer un borrador de cuáles son. Es verdad que hay unas ayudas concedidas el año anterior, en 2019, y que aún no se han cobrado, que eso de alguna manera podría ayudarnos a mantener vivo el núcleo duro las empresas de teatro o danza, pero, prácticamente, 2020 no va a poder contar para muchas cosas.

En cuanto a balance artístico y en cuanto a balance económico, va a ser difícil hacer frente a unas justificaciones de ayudas, que son muy exhaustivas (por otro lado, así debe ser ), y cumplir un poco los parámetros que nos habíamos propuesto a primeros de año o a finales del pasado. En cualquier caso, hay que acabar de diseñar y, de alguna manera, proyectar esas medidas excepcionales para poder afrontar este año.

Ojalá podamos enfrentar la temporada de septiembre/octubre. No obstante, hay que contar con que nos puedan echar ese cable tanto del Ministerio de Cultura como de la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana, como del propio Ayuntamiento de València.

Yo voy a intentar (voy a ver si empiezo hoy mismo) relajar ese ritmo frenético que hemos mantenido en los primeros días de este confinamiento, preocupados por el futuro empresarial, por el futuro del sector, por qué pasará, si podremos abrir el teatro, si la compañía reanudará sus giras, etc.; y también dedicar un espacio de tiempo cada día para nosotros, para que la psique también se vaya relajando, leer más y evadirnos un poquito más de este monotema que nos ha mantenido en vilo todos estos días; podar esa plantita que teníamos olvidada, abonarla, mirar al cielo (por Dios bendito) y acabar esos libros e iniciar otros, que eso nos va a ayudar muchísimo a relajar la mente y a conseguir la lucidez que necesitaremos para afrontarlo todo.

JUAN MANUEL ARTIGOT (GESTOR CULTURAL, COORDINADOR DEL TEATRE EL MUSICAL – TEM) | VALÈNCIA)

1) En València, en casa, junto con mi pareja, cohabitando con otra pareja (de gatos). Desde que se decretó el estado de alarma, trabajo desde casa, algo a lo que ya estaba acostumbrado en cierto modo. Han sido días intensos y complejos, tratando de resolver cancelaciones y suspensiones de multitud de funciones, conciertos, eventos y proyectos que ya estaban en marcha y que se van a ir posponiendo en un escenario de mucha incertidumbre.

2) La situación actual, que como estamos observando, se prolongará unos meses, es de paralización y suspensión total en el sector cultural, que requiere, mayormente, de lo presencial y lo físico. El panorama a corto/medio plazo es desolador y va a requerir de mucho apoyo e intervención para poder revertir esta situación. Trato de imaginar el futuro de la manera más optimista posible, siendo consciente de que el cambio más importante será a nivel social y que este condicionará lo cultural. Nuestros hábitos, prácticas y relaciones sociales se verán alteradas, y tendremos que adaptarnos a las nuevas circunstancias. Estamos a tiempo de reflexionar colectivamente y trabajar desde el prisma comunitario para poder cambiar y corregir todo lo que hemos observado que no funciona, confiando en que la sociedad en su conjunto y, posteriormente, el estamento político quieran seguir ese camino.

3) Pues lo llevo mejor de lo que pensaba. Trato de mantener las rutinas, alternando el teletrabajo con la actividad física (confinada) y las labores domésticas, que se concentran por las mañanas. Las tardes son diferentes, y aprovecho para avanzar proyectos olvidados, propuestas y contenidos que no había podido leer con detenimiento, leer, escuchar música y visionar alguna película. Trato de mantener a diario el contacto con la familia, muy pendiente de mi madre y resto de familiares que lo están viviendo de una manera muy especial, tratando de ayudarnos entre todos. Hay tiempo para conversaciones con los amigos, excompañeros, colegas de profesión, etc. Creo que nunca he estado menos aislado, si se permite la ironía.

Tengo que reconocer que las primeras semanas me costaba concentrarme en la lectura, a diferencia de estos últimos días. He aprovechado para acabar de leer ‘El mundo de hoy’, de Kapuscinski, que lo tenía aparcado, al igual que ‘Te están robando el alma’, de Ian Svenonius. Ahora, el turno es del extravagante Limónov y ‘El libro de las aguas’.

Entre las películas que hemos visto en los últimos días puedo destacar ‘Doctor Sleep’, ‘The lighthouse’ y ‘El hoyo’, y recomendar enormemente ‘Bacurau’, una singular fábula distópica.

La música está presente a diario en mi vida, recuperando viejos vinilos, escuchando maquetas y proyectos que estaban a punto de ver la luz, programas de radio, creando listas de reproducción nuevas y tratando de aprender algún instrumento más doméstico y apropiado que la batería para estas ocasiones.

4) Aunque suene como algo ya muy manido, espero que de esta situación aprendamos todos y sirva para mejorar el futuro. Es momento de ser positivos, de cuidarse en todos los aspectos y cuidar a los demás, siendo responsables y solidarios, ahora más que nunca. Pensemos en todo momento en los más desprotegidos, ellos lo están sufriendo de una forma más directa.

Es el momento de unirse para luchar en esta encrucijada. Es el momento de reflexionar y tomar medidas a muchos niveles. Reforzar nuestra sanidad, invertir en investigación científica y trabajar en la prevención de nuevas situaciones pandémicas son las cuestiones más urgentes que marca la actualidad.

En cuanto al sector cultural, materializar todas las buenas intenciones que se están consensuando entre la administración y los distintos agentes culturales, para revertir esta situación lo antes posible. Y, así, las artes recuperarán sus principales virtudes, que son las de tratar de explicarnos el mundo, la realidad inmediata y el significado de vivir en comunidad.

LORENA PALAU (DIRECTORA DE ESPAI RAMBLETA | VALÈNCIA)

1) Estoy en casa desde el sábado 14 de marzo.

2) El escenario inmediato es devastador. Lo que estamos viviendo es terrible y lo único que podemos pensar es que ya queda menos para superarlo.

A medio y largo plazo las consecuencias en todos los contextos dependerán de la evolución de esta pandemia y de su alcance, y de las ayudas que se inyecten para mantenerse y salir a flote. No me atrevo a dimensionar las consecuencias, no estábamos preparados para esto y la incertidumbre, cada vez más, va ganando terreno.

3) Pues el estado de confinamiento lo estoy viviendo como todos, muy triste y preocupada por la situación que estamos viviendo. De momento, toda la situación que ha generado el cierre de Rambleta me ha absorbido la mayor parte del tiempo, atendiendo las cancelaciones de la programación e intentando posponer en la poca medida que podemos. Alguna serie he terminado, y alguna otra he empezado a verla por las noches. La semana que viene, si puedo, me tiro de cabeza a la lectura.

4) Confío en que pronto vuelva la normalidad, aunque sea de forma gradual, porque juntos saldremos adelante.

MARÍA JOSÉ SAN ROMÁN (CHEF Y PROPIETARIA DEL RESTAURANTE MONASTRELL | ALICANTE)

1) En mi casa, en la ciudad de Alicante, frente a uno de mis restaurantes.

2) Es difícil de imaginar, pero sí que me gustaría que hubiera un antes y un después y que fuera una oportunidad de mejora en todos esos ámbitos. La reflexión nos debería llevar a enmendar muchas cosas que debemos de cambiar, y conseguir que esto se convierta en una nueva visión del mundo

3) Tranquilamente en casa, dándome cuenta de todo lo que tenemos y lo poco que lo valoramos. ¡Me imagino que no tuviéramos nada que comer o no tuviéramos agua ni luz!; somos unos privilegiados, y es momento de concienciarnos de ello. Cocinando para mi familia y algo para algún medio de comunicación me tiene bastante entretenida. Sigo leyendo temas de gastronomía, en especial sobre fermentos y chocolate. Me interesa la permacultura y, en ese sentido, estoy pensando en mejorar nuestro huerto de verduras y hacerlo suficientemente grande para que nos podamos proveer de él en el futuro, en un entorno ecológico. Ese será el nuevo proyecto en cuanto volvamos a la normalidad.

4) Mucha reflexión y mucha ilusión para afrontar los nuevos retos, tal como vayan viniendo. Y dando gracias por tener salud y, de momento, no haber pasado la COVID-19, aunque tenemos varios familiares afectados.

MARÍA VICENTA PORCAR (PSICÓLOGA CLÍNICA Y DIRECTORA DEL PROGRAMA ‘PEGANDO LA HEBRA’ DE CVRADIO | VALÈNCIA)

Foto: Juan Carlos García Muga.

1) Estoy en casa con mi familia y nuestro perro Ipe, cumpliendo estrictamente el confinamiento y el ritual para salir y regresar a casa, de modo que se reduzca al máximo el riesgo de contagiar o ser contagiada de coronavirus.

Mi situación es de inusitada sensación de descanso. Dado que no puedo atender a los pacientes en la consulta, ni hacer mi programa de radio ‘Pegando la Hebra’ en el estudio de CVRadio al cancelarse todos los programas de la tarde, los primeros días me he tomado un tiempo de desconexión, algo que hago cada tanto, y he reducido mis contactos con el exterior, dedicado muchas horas a dormir y a la saludable y productiva actividad de no hacer apenas nada que no fuera charlar con mi familia, intercambiando con ellos mimos cuidados y, cómo no, algún rifirrafe de pronta disolución; contactar con mis amigas y amigos o hacer mis turnos de bajar a Ipe al jardín próximo a casa y, a la vez, dar de comer a los pájaros que están hambrientos desde que nadie come ahora en la calle.

En estas breves salidas me ha fascinado el verde brillante de las hojas de los árboles, de los setos y del césped que crece cubriendo los senderos creados como atajos por la gente; ver las calles desiertas, las calzadas sin coches circulando, notar el silencio de ruidos y de rumor de conversaciones. Se puede escuchar el canto y aleteo de los pájaros que se comunican entre sí y planean en un cielo limpio, de aire más puro. Calles y jardines distintos, extraños, como si fueran un gran plató en el que se fuera a rodar una película de ciencia ficción.

2) El escenario inmediato creo que será de confinamiento prolongado durante mucho más tiempo, en el que los nuevos hábitos que reducen riesgos de contagio se aceptarán mejor por la gran parte de la población, porque los miles de muertos y contagiados no pueden ya obviarse. El miedo, sin histerismos, puede ayudarnos a ser precavidos en cuanto a la salud propia y la del otro.

Estar en casa y disponer de televisión, radio o Internet, con toda la cascada de ofertas culturales, deportivo-domésticas y lúdicas, que han puesto en marcha los diferentes colectivos, estoy segura que aumentará el numero de lectores, de nuevos cocineros, de cinéfilos, melómanos, amantes de los museos, viajeros virtuales, etc. Nuevas formas de comunicarnos, de hacer radio, televisión, de difundir la cultura, se están abriendo de modo imparable. Paralelamente, la picaresca del fraude, de la estafa, del robo, despliegan su malévolo ingenio y están haciendo su agosto, así como la difusión de bulos con fines varios que está aumentando, para la complacencia de los buscadores de los tan cotizados datos.

Esta situación, absolutamente nueva –tantos y tantos prejuicios puestos en cuestión–, en la que todos somos viajeros en un territorio inexplorado hasta ahora por la humanidad, nos coloca, metafóricamente, en el lugar de los exploradores –por ejemplo del Ártico–, quienes afirman que lo que une al equipo para sobrevivir en situaciones de riesgo extremo es la solidaridad surgida del sentimiento de especie, de especie humana, más allá de la nacionalidad, el idioma, la raza o la ideología.

A medio y largo plazo, tengo el deseo y la esperanza de que ese sentimiento de especie nos haga poner la mirada en lo esencial: ser realmente solidarios, más proclives a pensar en el bien común, en cuidar la naturaleza, el medio ambiente, en inventar y reinventar nuevas formas de relaciones sociales y laborales, revalorizar trabajos prejuiciosamente considerados inferiores a otros y que, en esta situación de crisis, la realidad los ha revelado como esenciales para la supervivencia de todos, bueno, de la mayoría. Como dice el gran sabio Emilio Lledó: “Ojalá el virus nos haga salir de la caverna, la oscuridad y las sombras. (…) Que después de esta crisis del virus intentemos reflexionar con una nueva luz, como si estuviéramos saliendo de la caverna de la que hablaba el mito de Platón, en la que los hombres permanecen prisioneros de la oscuridad y las sombras. Quisiera que sea así, pero me preocupa que esto sirva, en cambio, para ocultar otras pandemias gravísimas, plagas como el deterioro de la educación, de la cultura y del conocimiento”. ¿Qué decidiremos…? Yo tengo esperanza en el ser humano, en la especie humana.

3) Pasados los momentos iniciales, he ido armonizando el descanso, los ratos de no hacer nada, con lecturas variadas de algunos de los muchos libros que tengo pendientes por leer de narrativa, poesía o ensayo, ver series de televisión, documentales y películas, escuchar la radio, disfrutar de conciertos de música de géneros distintos; andar en mi circuito casero, realizar tareas domésticas, escribir, borrar una cantidad ingente de emails, WhatsApps y fotos del móvil, ordenar, ordenar, ordenar y reiniciar mis actividades laborales: atiendo a los pacientes por teléfono y también a través de este medio hago mi espacio ‘La Invitación’ en el magacín radiofónico ‘La tarde con Marina’, que se emite en CVRadio al final de la mañana, durante una hora escasa. Escribo mis artículos en la revista Pasar Página y, con el equipo del programa, estamos decidiendo cómo seguir emitiendo ‘Pegando la Hebra’ telemáticamente, hasta que podamos hacerlo de nuevo en la emisora. La cultura no ha de parar y, quienes tenemos el privilegio de difundirla, hemos de seguir haciéndolo, adaptándonos creativamente a las circunstancias.

Teniendo en cuenta la dramática situación sanitaria, social y económica, de separaciones y duelos sin consuelo que están sufriendo tantos millones de españoles y de ciudadanos en todo el mundo (algo que me produce una gran congoja y tristeza), valoro y agradezco el privilegio de poder vivir un confinamiento que, a nivel personal y familiar, no solo no es traumático para mi familia y amigos, sino que lo experimento como una ocasión inédita para aprovecharla creativamente. En ello estoy, esto va a ser largo y lo inevitable me lo tomo con serenidad. Es lo más práctico y productivo. Hasta que volvamos a una nueva normalidad, la capacidad para adaptarnos a la realidad de cada cual y, desde ella, reinventarla y reinventarnos, es la tarea a llevar a cabo. En ello estoy.

4) Más allá de cuál sea el origen del virus (y de si hay o no una conspiración para obtener más poder o todo el poder), lo cierto es que estamos ante una situación que ha convulsionado, noqueado, nuestra forma de vida y de entender muchas cosas, que está ha dado lugar a actitudes solidarias heroicas y, también, aunque en mucha menor medida, otras deleznables; que ha golpeado la salud de príncipes y mendigos sin distinción de clases, que ha puesto en valor tanto a los científicos como a los camioneros, sanitarios, empleados de supermercado, fuerzas del orden público, limpiadores, farmacéuticos, empleados de lavanderías, mensajeros, trabajadores de fábricas de productos necesarios para la salud física y la vida. Tantos y tantos prejuicios puestos en cuestión.

También hay que poner en valor a los alimentadores y cuidadores indispensables de la vida no física de la especie humana: filósofos, artistas, generadores y divulgadores de toda la cultura.

En una crisis, o se empeora o se mejora, o se supera o se sucumbe a ella. Ante nosotros, la especie humana, está la posibilidad de sanar la naturaleza para sobrevivir en ella, también con salud; de cambiar la forma de las relaciones de poder económico, político y social. La solidaridad, el respeto al diferente, la amabilidad, el sentido del humor, la honestidad, el amor al ser humano y a su capacidad de crear constructivamente… Ojalá decidamos, individualmente y como sociedad, dirigirnos hacia todo esto cada vez más. Nuestra vida nunca será la misma después de esta crisis.

“Ojalá el virus nos haga salir de la caverna, la oscuridad y las sombras” (Emilio Lledó).

MARIANO MORET (COMISARIO Y COLECCIONISTA DE ARTE, DIRECTOR DE LA COLECCIÓN MARIANO MORET | VALÈNCIA)

1) En el momento de escribir estas palabras llevo 19 días confinado en casa junto a mi marido y nuestra perra.

2) Intento no pensar a largo plazo paro no preocuparme excesivamente, cosa que, a priori, pensé me costaría más esfuerzo, ya que soy una persona muy reflexiva. Suelo ser muy previsor, de los que lo analizan todo y le dan muchas vueltas a la cabeza. El virus ha afectado a varias personas de mi entorno, algunos amigos muy cercanos, tanto en Madrid como en València. Unos ya han abandonado el hospital después de días muy difíciles. Otros, tristemente, han fallecido. Esta situación me ha hecho relativizar la importancia de algunos aspectos de la vida, concretamente los materiales, a los que antes concedía mucha importancia. Ahora mi prioridad es sobrevivir a todo este horror, tanto yo como los míos. Procuro concentrarme solo en vivir el ahora y pensar el presente.

3) Los primeros días los dediqué a descansar mientras me adaptaba a esta nueva situación e intentaba asimilar todo lo que ocurría a mi alrededor, cosa que creo que todavía no he conseguido. A veces, he tenido la sensación de que todo era una pesadilla distópica de la que despertaría en cualquier momento. El descanso me ha venido bien. Lo necesitaba. Venía de empalmar dos exposiciones prácticamente seguidas de mi colección en el Museo de Bellas Artes de València, en las que he sido comisario. El último año ha sido agotador y el verano pasado no tuve vacaciones. Así que este paréntesis era necesario, aunque hubiera preferido que fuera en otras circunstancias.

Ahora estoy trabajando en algunos asuntos que tenía un poco abandonados por falta de tiempo. Estoy organizando las obras de mi colección, sobre todo las adquisiciones de los últimos dos años. También estoy desarrollando varios proyectos para futuras exposiciones. Además, publico todos los días en los distintos perfiles en redes sociales de la Colección Mariano Moret, en los que estoy más activo que nunca para satisfacer la demanda de mis seguidores, que en estos momentos de encierro necesitan más contenidos de lo habitual. Hay mucho por hacer. Podría estar un año de reclusión y no acabaría.

Respecto a trabajar desde casa, es algo que no supone para mí ningún esfuerzo, ya que suelo hacerlo habitualmente. Echo mucho de menos mis paseos matinales por el campo (son terapéuticos). También el contacto directo con los amigos. Procuro centrarme en disfrutar de los pequeños placeres diarios y domésticos, que siempre han sido los más importantes para mí: disfrutar de la compañía y de la conversación de un compañero excepcional, de la buena comida, de la música, de la lectura, del estudio, de la contemplación del arte. En conclusión, de las cosas que son realmente importantes.

4) No me gusta pontificar ni recibir consejos, así que procuro no darlos. Que cada uno extraiga de esta experiencia extraordinaria la mejor enseñanza que pueda. Tampoco tengo mucha fe en la especie humana. Estos días vemos comportamientos heroicos y otros enormemente mezquinos, pero son los de siempre, solo que magnificados por las circunstancias extremas y la lupa del confinamiento y de la verborrea informativa. Aquí viene al pelo una cita de ‘La peste’, de Albert Camus: «Lo peor de la peste no es que mata a los cuerpos, sino que desnuda las almas y ese espectáculo suele ser horroroso».

MIGUEL CARBONELL (DISEÑADOR DE VESTUARIO, FIGURINISTA DE TEATRO Y CINE Y TÉCNICO DE VESTUARIO DEL PALAU DE LES ARTS REINA SOFÍA | VALÈNCIA)

1) Vivo en València capital, en un barrio muy popular… Gracias a que tenemos una casa de planta muy alta y respiramos mucho a nivel espacial, con un gran parque delante y mucha luz, lo llevamos bien –estamos los dos, mi marido y yo–, no nos aburrimos…, somos muy creativos.

2) El mundo entero tenía que cambiar. Desgraciadamente, este tipo de acontecimientos, como las grandes guerras, hacen cambiar las cosas. Creo que por nuestro espacio de confort, del que tanto se habla hoy en día, no habrá tantos cambios a nivel personal, pero sí mundial. Económicamente, soy optimista y nuestros mandatarios resolverán lo mejor posible este descalabro. Deberíamos ser ejecutores de todos los pensamientos que hemos desarrollado en este tiempo de encierro. Siempre sacar lo positivo de la desgracia de esta magnitud. La cultura siempre está al lado de los cambios sociales y ella es la que mejor contará la historia.

3) Leo, veo pelis, series. Un ratito solo al día gimnasia y meditación, todas las mañanas. También lo hacía antes. Nos hemos hecho una rutina, más o menos, para no romper con el método de vida. Creamos. Sobre todo creamos vestuarios y peinados para nuestro show…; somos Drag Queen y en esta casa no hay espacio para el aburrimiento. Soy creativo y me gusta estar informado; mientras trabajo veo y oigo no solo información, sino espacios de cultura.

4) Espero que pase pronto. Y que reflexionemos sobre muchas cosas, no solo nosotros, sino las manos del mundo que son las de los mandatarios; ellos tienen que cambiar. Está pandemia no discrimina como otras enfermedades o guerras –este virus lo puede coger todo el mundo, no hay distinciones de sexo, género, color o nacionalidad–, por eso todos se han puesto las pilas… No siempre es así.

MIQUEL SUAY (DISEÑADOR DE MODA Y PRESIDENTE DE DIMOVA | VALÈNCIA)

1) Como todo el mundo, en casa –en València, con mi mujer y mis 2 hijos: Allegra (15) y Biel (9)–. Estoy preocupado por la situación, cumpliendo escrupulosamente el confinamiento; bastante angustiado por los malos tiempos que corren. A su vez, asumiendo la situación, también, como una oportunidad. Con la actitud mas optimista posible. Intentando ayudar a mejorar la situación en la medida de mis posibilidades. Más cerca de mis hijos y mi pareja que nunca.

2) El escenario inmediato que veo es de confusión, miedos y, por desgracia, decisiones traumáticas hasta que volvamos a establecer un estándar de normalidad. Ojalá se llegue a un acuerdo europeo para que se produzca un nuevo Plan Marshall y se establezca una reactivación económica para un periodo de reconstrucción menos duro.

Socialmente, a corto y medio plazo, veo una situación de parálisis en la que los segmentos sociales más desfavorecidos van a tener dificultades para poder tener una vida digna. La situación que vivimos hará que los valores de solidaridad y sostenibilidad en las relaciones sociales sean los preponderantes. En definitiva, al final, aunque suene contradictorio, por puro egoísmo y amor propio, seremos mucho mas humanos.

En la parte cultural se producirá una dicotomía. Toda esta situación generadora de sufrimientos, desequilibrios, etc., plantearán nuevas situaciones e historias que en el plano creativo servirán de semillas para nuevos conceptos y elementos culturales. Cualquier crisis trae consigo nuevos lenguajes, nuevos instrumentos e iconos en los que inspirarse. Un torrente de nuevas emociones, que son la materia prima de la creatividad artística. A su vez, los recortes presupuestarios en materia cultural y una baja capacidad adquisitiva de los ciudadanos van a dejar las cuestiones culturales en stand by durante un tiempo. A no ser que en ese renacimiento haya una apuesta decidida y clara de apoyar las industrias creativas (economías naranja).

Económicamente, creo que viene una desaceleración importante, en absoluto una salida en forma de “V”, más bien de “U” si llega la inyección económica desde Europa. Las empresas tendremos que ser muy eficaces y competitivas y, como apuntaba anteriormente, habrá que tomar decisiones radicales. Conceptos como desglobalización, economía circular, made in local, sostenibilidad, innovación, creatividad, van a estar en el lenguaje y en las acciones de nuestro día a día.

En el ámbito político, nuestros lideres van a tener que ser mucho mas humanistas, transparentes, auténticos, si quieren contar con la confianza de los ciudadanos. Etapa del mucho más hacer que del decir o prometer. Implementar políticas que den más importancia a lo colectivo. En definitiva, un renacimiento que esté orientado a un crecimiento sostenible inclusivo. Porque, de lo contrario, habrá desequilibrios, bolsas de marginación que nos llevarán a poner en riesgo el modelo de democracia y de bienestar que tenemos y que hemos disfrutado durante los últimos 40 años.

3) Afronto el confinamiento como una oportunidad para descansar y cargar las pilas, para formarme, reflexionar y planificar como adaptaremos nuestro regreso a la nueva realidad.

Libros: ‘Brandoffon’, de Andy Stalman y ‘Del Paro al Ocio’ (Anagrama), de Luis Racionero.

Peliculas: ‘Magnolia’, de Peter Anderson; ‘La caída del imperio americano’, de Denys Arcand; ‘Los miserables’, deLadj Ly; ‘Parasitos’, deBong Joon-ho; ‘Farewell’, de Lulu Wang; y ‘Sorry We Missed You’, de Ken Loach.

Series: ‘Years, Years’ y ‘Merlí’ (a petición de mi hija).

Formación:

  • Seminario online de GeeksHubs ‘Mi primera app para Alexa’, con Andrés Jiménez.
  • Curso online de introducción a la ilustración, de Jorge Arévalo.
  • Curso online ‘Sketch up Modelado 3D’.
  • GeeksHubs Academy: ‘Magento a fondo’.

4) La conclusión es que la partida terminó; que van a repatir las cartas de nuevo; que un nuevo tiempo empieza. ¡¡¡Que Dios reparta suerte!!!

NOEMA ORTÍ (DISEÑADORA DE INTERIORES, DIRECTORA DE LABORATORI CARME Y GERENTE DE LA BODEGA CREATIVA CARMELETA | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en mi hogar/estudio con mi hijo Pau, sin estrés ni prisas (me está haciendo mucho bien a mi cabecita). Estoy cocinando muchísimo, y el mayor secreto de cocinar bien es no tener prisa, saber que no llego tarde y que no me pierdo nada.

2) Esta situación tan extraña y dura nos reforzará mucho más. Esto nos recoloca en el sitio, nos hace parar y empezar de nuevo a saborear las cosas. Las consecuencias en todos los ámbitos, a priori, van a ser nefastas, económicamente hablando; pero, siempre, de las situaciones negativas salen cosas positivas: ser más solidarios y menos individualistas, exigir más a quienes nos gobiernan, pero también a nosotros mismos, mirar más por lo local en un mundo tan globalizado. En definitiva, invertir más en los pilares de nuestra sociedad: sanidad, educación y cultura.

3) Estoy acostumbrada a trabajar en casa, pero a mi forma. Ningún día es igual al anterior debido a mi doble faceta profesional, pero ahora es diferente: reparto mis días en trabajar, cocinar, ordenar, limpiar, música, lectura, descansar…, y vuelta a empezar (mi hijo Pau me dice que le gusta su madre así, sin estrés). Estoy volviendo a leer libros de mi biblioteca: ‘La niña del abrigo rojo’, ‘Kafka en la orilla’ y mi libro de cabecera, mi biblia: ‘Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer’, una guía para la salud física y emocional muy recomendable.

4) Agradeceros, antes que nada, vuestra invitación, MAKMA, y que tengo muchísimas ganas de volver abrazar y a besar a la gente que quiero y me aporta felicidad y buen rollo. Todo esto pasará y espero nos haga crecer como sociedad a nivel individual y colectivo.

Nos veremos en breve por los bares. ¡Salud!

RAÚL COLOMER “KOLO” (ILUSTRADOR Y PINTOR | ALBORAYA, VALÈNCIA)

1) Estoy en mi casa de Alboraya, confinado con mi perrico Lolo. Por suerte, tengo unas excelentes vistas a la huerta y al mar, pero se me están consumiendo los lápices de colores.

2) Quisiera pensar que sí, y puede que tengamos un principio de paz y amor, pero creo que pasará pronto. Los ricos serán más ricos, los pobres más pobres y los políticos a malmeter. En cuanto a cultura, sí que, quizás, exista un cambio, sobre todo en el formato, y me refiero al asentamiento de las redes sociales como modo de exposición (y esperemos que también se empiece a valorar como forma eficaz el teletrabajo). Aunque todo esto son conjeturas.

3) Pues, la verdad que, después de 21 días, tuve un principio complicado porque todo esto me cogió con una bronquitis que, junto a la sobreinformación, derivó en un ataque de ansiedad bastante fuerte, pero que, gracias a la atención medica –¡viva la sanidad pública!– y al diazepam (bajo receta), todo esta controlado (y si no que se lo pregunten al unicornio de mi armario).

En cuanto a lectura estoy releyendo bastante poesía, ‘La mujer geométrica‘, de Vicente Marco, y varios textos que estoy ilustrando y que, si no pasa nada, saldrán a la luz este próximo año.

También estoy trabajando en los bocetos para una futura exposición y, por supuesto, en las viñetas de Lolo y Kolo, que voy subiendo a las redes diariamente para hacer un poco más amena la cuarentena.

4) Espero que cuando acabe todo esto empecemos a valorar los pequeños detalles que nos da la vida, el contacto entre la gente, los besos, los abrazos, nuestros pequeños, nuestros mayores, la naturaleza, el aire fresco. La vida, al fin y al cabo.

SILVIA RICO (ACTRIZ Y CANTANTE DE CINE, TEATRO Y MUSICAL | VALÈNCIA)

1) Estoy en mi casa con mi marido, mis dos hijos y mi madre, que es grupo de riesgo por edad y por enfermedad grave (todos estamos bien). Aunque un familiar muy cercano tuvo un micro infarto la semana pasada y tuvieron que hacerle un cateterismo. Fui yo la que estuvo en el hospital con él, pero ya está en casa desde ese mismo día por la tarde. Todo bien, por suerte, pero ha sido muy mal momento para visitar un hospital. Rezo por que mi madre se mantenga estable y no tener que volver.

2) Inmediatamente, creo que se deberían tomar más medidas y más rígidas en España, pero también todos juntos a nivel mundial, la humanidad. Ya no basta con consejos. Hacen falta prohibiciones claras, porque sino estoy durará muchísimo.

Creo que esto nos va a cambiar a muchos niveles. Este virus nos está demostrando lo frágiles que somos. Invertiremos más en sanidad e investigación. Creo que también nos comprometeremos más con el medio ambiente. Al menos los que no lo estaban. Y espero que se dicten normas al respecto. No creo que con consejos se pueda conseguir. No todo el mundo está concienciado o tiene la sensibilidad necesaria para ser consciente de las consecuencias. No todo el mundo ve las noticias de la misma manera (si las ve). Y no tienen porqué. Pero nuestro cielo y nuestra agua están más limpios. Y creo que la tierra nos está hablando. Ya no valen consejos. Cambiamos o morimos.

Económicamente, de un modo evidente, va a ser terrible para todos. Creo que en este país no se ha cuidado a los autónomos y a la pequeña y mediana empresa, y ahora, cuando cierren, cuando cesen su actividad para siempre, se valorará el empleo que creaban, pero por desgracia ya será tarde. Por suerte, esas personas con inquietudes, con vocación y dispuestas a arriesgarlo todo por un sueño siempre existirán. Solo espero que ellos mismos dejen de permitir que les machaquen sin derechos, creando desigualdad entre las personas. Espero que nos demos cuenta de que las empresas no son Mercadona y Zara –que menos mal que existen, porque tienen ciudadanos ejemplares dirigiéndolas–. La mayoría de las empresas son los microempresarios que tienen un puesto en el mercado, no solo el dueño, su mujer, que trabaja con él, también es autónoma porque el Estado no permite que su marido le dé de alta en la seguridad social. Son los peluqueros, los kiosqueros, los que ofrecen servicios…

Los autónomos trabajan muchísimas horas, dando un servicio impecable porque si no no volverán a trabajar. No tienen derecho a nada y cotizan más que nadie. Hay algo positivo y es que si no aprendimos suficiente con la anterior crisis, ahora, más que nunca, nos daremos cuenta de que no necesitamos tanto para vivir. Aunque espero que pronto podamos recuperarnos y podamos empezar a salir, comprar, vender, para recuperarnos a nivel macroeconómico. Pero aprenderemos a no tirar, a guardar, a no desperdiciar y malgastar.

A nivel de redes creo que también podemos aprender que hemos desperdiciado mucho tiempo en ellas mostrándonos superficiales. Hemos abusado de una herramienta tan maravillosa y le hemos quitado el valor y también nos hemos olvidado de nosotros, de las personas, de la familia, de los abrazos, de las pequeñas cosas, invirtiendo nuestro tiempo en fotos mentirosas de pose. Espero que no se nos olvide esto en mucho tiempo y empecemos a utilizarlas a nivel productivo y no para creernos mejores. Espero que recordemos que debemos valorarnos nosotros mismos.

Y a nivel político, creo que no tenemos una clase política preparada. Precisamente ahora que sanitarios, médicos, fuerzas armadas y voluntarios, gente muy preparada que sacrifica incluso su vida y su familia por dar una servicio a la ciudadanía, es cuando nos damos más cuenta de que la clase política no está a la altura. Deberíamos tener políticos especializados, exigirles no solo la carrera de Ciencias Políticas y otras complementarias para su especialidad, como Económicas; también práctica en empresas, gestión de equipos…, y, lo más importante, llevar la exigencia de la honestidad política al máximo nivel. Algo tan sencillo como elevar a delito el fraude electoral. Aquello que se promete en campaña debe ser un compromiso legal. Nuestro mundo depende de ellos.

A nivel cultural, yo creo que los “titiriteros”, como se nos ha dicho en alguna publicación, somos importantes en la sociedad. Estos días la gente se entretiene en casa viendo teatro y películas que hacemos los titiriteros, escuchando y leyendo libros que escriben los escritores y dramaturgos y que grabamos los titiriteros (voy a dejar de utilizar esta palabra).

Estamos entreteniendo a la sociedad, les hacemos sonreír con nuestros poemas, nuestras canciones, hacemos reflexionar sobre lo bueno, lo malo, somos críticos, pero también hablamos del amor y de las emociones en general. Nos emocionamos y emocionamos. Y todo esto en este momento de no trabajo en el que las personas nos encontramos con nosotros mismos y con los demás, nos ayuda a llevar la vida mejor, sonreír y generar endorfinas (por eso las llaman las hormonas de la felicidad).

3) Estoy disfrutando de mi familia y creando. Tengo un horario: por la mañana todos trabajamos, deberes, limpieza, cocina. Por la tarde me dedico a escuchar audiolibros, componer música, escribir teatro. Luego jugamos a juegos de mesa y hacemos un poco de deporte y vemos películas.

4) Creo que deberíamos aprovechar estos días para tener la imagen de la tierra desde fuera como la ven los astronautas. La humanidad. Nos están atacando y nos están diciendo que cuidemos nuestro planeta, que nos cuidemos como personas, que olvidemos la luchas y las guerras por el territorio. Eso es algo antiguo, del pasado. Que cuidemos a los que queremos y nos preocupemos por lo importante: nosotros mismos, las personas.

“Si no te paras, la vida te para”.

SONIA BARBA (ESCRITORA, ACTRIZ, PERFORMER Y DRAMATURGA, DIRECTORA DE PROSTÍBULO POÉTICO | BARCELONA)

1) Estoy en Barcelona con mi pareja, mi hijo de diez años y Gina, una teckel de siete meses que nos está haciendo, sin saberlo, mucho más fácil este momento de vida.

2) Como artista y creadora, la realidad, en toda su crudeza, siempre ha supuesto un elemento contra el que rebelarme o al que moldear hasta convertirlo en un mundo cercano, afín a mi imaginario, a mis deseos. Estoy tratando de seguir sujeta a eso. Estamos atravesando un momento histórico que marcará el curso de la historia de aquí en adelante. Quiero creer que ganará la bondad, la cordura y el empeño de construir en positivo pensando en los más vulnerables; pero hay momentos en los que pienso que, simplemente, es el inicio del fin del mundo (ja, ja, ja). Habrá que practicar el estoicismo, esa corriente filosófica fundada por Zenón de Citio trescientos años antes de Cristo.

3) Afronto el estado de alarma con aceptación. Pensé que podría leer más y ponerme al día con proyectos que tenía aparcados por falta de tiempo, pero no está siendo así. Las mañanas se las dedico a mi hijo y por las tardes atiendo todo lo relacionado con la línea de poesía que hemos puesto en marcha desde el Próstibulo Poético y que nos está dando muchas alegrías. Las noches es mi turno para sacar a pasear a Gina y, de manera natural, el paseo se ha transformado en un tiempo para meditar, para unirme al silencio. Es bonito.

Estoy leyendo una antología poética que editó Seix Barral con la obra de Jose Ángel Valente, y las memorias de Warhol. Intento tener una rutina de ejercicio, pero no lo consigo (nada nuevo en mí), y comparto mucho más tiempo con mi hijo y pareja.

4) Está claro que estamos todos en la misma nave, que es la única que tenemos y que lo que alguien haga en cualquier parte del mundo acaba afectando al conjunto de los navegantes; deberíamos tenerlo en cuenta a la hora de cambiar hábitos y, sobre todo, a la hora de depositar nuestro voto en las urnas. Tanto de manera global como de manera individual toca ser muy conscientes de que tenemos una responsabilidad con la salud del planeta y de cada entidad que lo habita. Por otro parte, si el barco definitivamente se estuviera hundiendo, me gusta pensar que sería parte de los que siguen tocando hasta el final, como la orquesta del Titanic.

XAVIER MONSALVATJE (DIBUJANTE, PINTOR Y CERAMISTA | VALÈNCIA)

1) De momento en mi casa, pero nunca se sabe… ¿La ley Corcuera sigue vigente? Creo que se cambió por la llamada ley mordaza, que suena más a la mafia de Chicago o a una novela de Chester Himes; en fin, que cambio de tema con prontitud y te prometo que no son secuelas del confinamiento. Me encuentro como muchos de mis amigos, hipocondríaco: como asmático, soy
del llamado grupo de riesgo y para colmo me resfrié (tos, congestión…, o igual estoy con el virus…). De eso hace dos semanas, entonces tomé la decisión de no escuchar a mi cuerpo como si fuera un vidente y mejor oír a los Alabama Shakes centrando mi atención en otras cosas… (hoy me encuentro bien).

Tengo que reconocer que mi situación es privilegiada; vivo en un barrio donde en mi calle solo somos seis vecinos, prácticamente en pleno campo (aún así me mantengo bunkerizado).

2) Me resulta difícil desligar mi imaginación de imágenes que mi mente ha creado leyendo a autores como Orwell, Camus, Cormac McCarthy o Moebius, entre otros muchos. Es como tener la sensación de que la evolución desde el Medioevo hasta ahora, en muchos sentidos, ha sido mínima; se repiten muchos parámetros y conductas como durante lo ocurrido durante la peste negra del siglo XIV. En lo social, tener una visión clara sería ser muy atrevido; es imprevisible, la sociedad es gregaria –lo estamos viendo ahora–, pero tiene una memoria frágil. Mejor es no esperar nada o mantener un cierto optimismo en que la ciudadanía se dé cuenta del valor de tener una red pública de salud, educación, etc., potente.

Lo más dramático son todas las personas desplazadas por motivos climáticos y bélicos que viven una situación precaria, si no dramática, apátridas que ya eran vistos como apestados (imagina ahora). Ojalá esta pandemia cambie la mirada de la sociedad hacia la emigración.

En lo político y económico, evidentemente, la idea de “crecimiento o desarrollo sostenible” suena a ciencia ficción, y esta involución ya es visible en el campo de la política, tanto a nivel nacional como internacional, con la aparición de partidos políticos con perfiles que podríamos denominar autoritarios o dudosamente democráticos y con actitudes cada vez más parcelarias dentro de una globalización del miedo.

En la economía de mercado, que es en la que vivimos –definición con vaselina de la palabra capitalismo o neoliberalismo, o, mejor, anarconeoliberalismo–, sus responsables no van a descansar desde sus torres de Babel, no se por qué me viene a la memoria la frase del ilustre
preso de la cárcel de Soto del Real, ex director gerente del Fondo Monetario Internacional: ”…es el mercado amigo”. Hay que pensar que hay un sector que está ganado mucho dinero con la COVID-19 (y no solo el de las mascarillas).

Con respecto a la cultura, si ya era muy complicado, después de esta cuarentena mundial no hay que ser matemático de la Universidad de Harvard para tener una visión de la regresión económica que, como siempre, recaerá en los mismos sectores y capas sociales; va a ser
complicado. Pienso en muchos colegas que como yo no tienen un sueldo fijo y ni siquiera pueden pagarse una cuota de autónomo en meses. En fin, vivimos siempre en peligro permanente.

3) Como te decía, me siento un privilegiado, ya que tengo el taller cruzando la calle, así que continúo con mis proyectos. En cuanto a lecturas, ahora estoy con Umberto Eco (‘Historia de la Tierra y lugares legendarios’) y con Richard Sennett (‘Construir y habitar, ética para la ciudad’), entreotras lecturas y mucha música. Quisiera recomendar ‘El banquero anarquista’, de Pessoa, y otro libro que viene bien en este tiempo de permanencia en el blocao: ‘Los ojos del bosque’, de Julien Gracq.

4) Esta noche, al mirar al cielo, comprobé que las estrellas brillaban con más intensidad y que las lentas y múltiples estrellas artificiales habían desaparecido. Muy interesantes las lecturas que habéis publicado con respecto a este toque de queda sanitario. Y como decía W. Whitman: “El futuro no es más incierto que el presente”.

Merche Medina

Sala Russafa levanta su telón virtual

‘Teatro de manta y sofá’ | Ciclo digital
Sala Russafa
30 de marzo de 2020

Sala Russafa levanta un telón virtual para ofrecer a través de su página web un ciclo de programación que irá cambiando periódicamente, con nuevas propuestas teatrales para adultos y niños, todas ellas de acceso gratuito.

La iniciativa ‘Teatro de manta y sofá’ se suma a las de otras salas, compañías, centros e instituciones que están ofreciendo cultura manera altruista durante el confinamiento decretado por el estado de alarma.

Y arranca con ‘Buscando al Mago de Oz’, escrita y dirigida por Chema Cadeña. La pieza se incluye en la Tetralogía de los Cuentos Políticos, comedias para adultos con música en directo, que parten de personajes e historias de la literatura infantil para hacer un ácido retrato de la sociedad contemporánea.

Precisamente, esta primera propuesta hace un guiño a la situación actual, ya que retrata las triquiñuelas de la política europea cuando varios países –cada uno representado en alocadas versiones de los entrañables personajes del cuento clásico– emprenden un viaje, siguiendo el camino de baldosas amarillas, hacia Bruselas en busca de ayudas para intentar sobrevivir a las consecuencias de un tsunami (que bien podría ser cualquier tipo de hecatombe) que ha puesto patas arriba a la nación.

La pieza se podrá disfrutar a través de la página web del teatro, en la sección de programación, a través del siguiente enlace:
https://salarussafa.es/espectaculo/1/buscando-al-mago-de-oz-online.html.

Y, al igual que ocurre durante la temporada teatral, la cartelera irá cambiando periódicamente para ofrecer nuevas propuestas, como el resto de espectáculos que componen la ‘Teatralogía de los Cuentos Políticos’ (‘Alicia en Wonderland’, ‘Viaje a Nuncajamás’ y ‘La Revelación’), ‘Matar al Rey’ o la pieza familiar ‘Lazarillo’, entre otras.

LA PROGRAMACIÓN DIGITAL DE SALA RUSSAFA INCLUYE OBRAS QUE VUELVEN AL ESCENARIO SÓLO DE MANERA ONLINE

Este ciclo digital está compuesto por coproducciones de la sala con Arden, la compañía impulsora del teatro de Ruzafa, y por montajes firmados en exclusiva por la compañía valenciana. Además, se va a invitar a colaborar a otras formaciones que han pasado por el centro cultural.

“Para nosotros es muy importante que se mantenga el valor de la cultura, por eso hemos escogido piezas que ya no están en gira, que ya han terminado su recorrido por los escenarios. Para quienes las vieron en su momento, pueden rememorar el buen rato que pasaron en la butaca. Y los que se las perdieron en el momento, ahora podrán verlas”, señala el director de Sala Russafa Juan Carlos Garés.

El equipo de la sala es consciente de que la experiencia teatral es única porque es en vivo, porque la cercanía de los actores, la emoción del directo y la complicidad con el público también son parte del espectáculo. “Pero, hasta que podamos volver a disfrutar de ese hecho social que es acudir a una función, este tipo de iniciativas nos mantiene en contacto con el público. Y nos permiten aportar un granito de arena a la labor social que está teniendo la cultura en estos momentos”, señala Garés, quien opina que sería de justicia que fuera declarada bien de primera necesidad, como ya han hecho en Alemania o Francia.

“Se está consumiendo mucha cultura estos días, música, literatura, películas, series, cine… y teatro, para sobrellevar mejor el confinamiento. Creo que nos está ayudando a mantener la mente despierta, activa y creativa. Son las virtudes que siempre ha tenido estar en contacto con las expresiones artísticas, pero quizá ahora las estamos notando más que nunca y debería de haber un reconocimiento a un sector que se ha volcado y, en muchas ocasiones, de manera altruista”, afirma el director de Sala Russafa.

IMPULSO NECESARIO AL SECTOR

El director de Sala Russafa es miembro de la directiva de AVETID (Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo) y está participando de la respuesta coordinada que trata de dar el sector a esta situación, en contacto con las instituciones autonómicas y nacionales.

“Sabemos que las circunstancias han sido sobrevenidas, pero hay que trabajar desde ya para atenuar la crisis en la que se encuentran las artes escénicas por la suspensión de las representaciones, que tiene consecuencias para las salas, los actores, las productoras… Son muchísimos los profesionales afectados”, afirma Garés.

Una de las primeras demandas es que las administraciones se pongan al día en el pago de las ayudas concedidas en 2019 que aún están pendientes. “Sería una inyección de liquidez para un dinero que las salas y compañías adelantaron en su momento, endeudándose en muchas ocasiones, con la confianza de que los pagos institucionales llegarían. Ahora que se ha cortado cualquier posibilidad de generar ingresos, sería una manera de aliviar su situación financiera”, propone el director de Sala Russafa y productor de Arden.

Junto a la exención o aplazamiento de tasas fiscales, cita otro tipo de medidas que podrían hacer más fácil el regreso cuando termine el estado de alarma: “Por ejemplo, que nos ayudaran con un programa de desinfección y saneamiento de los teatros, para generar confianza en el público. También con una campaña de comunicación realmente ambiciosa y coordinada para atraer públicos cuando vuelva a alzarse el telón. Hay que poner en valor la cantidad y calidad de propuestas escénicas de València y la Comunidad Valenciana porque va a haber mucha más oferta de la habitual”, adelanta Garés.

Es un problema con el que tendrán que lidiar teatros y compañías. El aplazamiento de espectáculos va a reunir en el arranque y durante toda la próxima temporada una gran cantidad de obras en la cartelera. “No sé si va a haber público para acudir a tantas representaciones. Pero nosotros estamos intentando mantener todos los compromisos que teníamos con las compañías que iban a mostrar sus obras en Sala Russafa este último tercio de la temporada. Por coherencia y empatía, las queremos reubicar en la próxima. Pero a partir de octubre ya teníamos otras piezas programadas, así que tenemos que hacer un puzle realmente complicado. Pero nos estamos esforzando al máximo que para intentar que ninguna se quede fuera”, afirman desde el teatro. Un quebradero de cabeza que será más fácil de resolver si el sector actúa unido y con la ayuda de las instituciones.

Un instante de la representación de ‘Buscando al Mago de Oz’, de Chema Cardeña. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

MAKMA

Auge y deceso del nazismo en Sala Russafa

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña
Arden Producciones
VIII Cicle de Companyies Valencianes
Sala Russafa
Denia 55, València
Del 31 de enero al 17 de febrero de 2019

El teatro a veces funciona como un espejo. Es lo que ocurre con el thriller histórico ‘Shakespeare en Berlín’, que vuelve a Sala Russafa dentro de su VIII Cicle de Companyies Valencianes, justo cuando el panorama político y social español lo hacen más actual que nunca.

Del 31 de enero al 17 de febrero de 2019 sube al escenario del teatro de Ruzafa, donde se creó esta pieza de Arden Producciones que arranca su cuarto año en gira, tras visitar medio centenar de ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Sevilla, además de saltar a Portugal dentro del Circuito Ibérico de las Artes Escénicas. Se trata de uno de los últimos y más exitosos espectáculos de la formación valenciana, impulsora del teatro de Ruzafa; y, para algunos, uno de los mejores textos de Chema Cardeña, quien escribe y dirige la pieza en la que interpreta uno de los papeles y por la estuvo nominado a Mejor Actor de Reparto en los Premios MAX.

Shakespeare en Berlín. MAKMA

“Cuando creamos este espectáculo nunca pensamos que tendría tanto recorrido, pero es que en cada ciudad y en cada momento en que lo hemos representado, el público ha tenido una lectura muy condicionada por lo que estaba pasando en las calles. Por ejemplo, cuando lo estrenamos en Barcelona en 2016, el espectáculo fue acogido con mucho entusiasmo, y al volver un año después, en plena efervescencia del 1 de octubre, la interpretación que hizo el público del mismo espectáculo, fue mucho más intensa”, comenta Cardeña.

Mezclando referencias históricas en una interesante trama de thriller, ‘Shakespeare en Berlín’ recrea el nacimiento, crecimiento y ascenso al poder del nazismo a través de la amistad de un matrimonio, formado por un profesor de fotografía y una directora de cine, con un exitoso actor judío. Los que fueran inseparables compañeros tendrán que atravesar un periodo en que la sociedad se transforma y los transforma, con el auge de políticas populistas y discriminatorias, la pérdida de derechos individuales y el incremento de la confrontación social.

“En los últimos años hemos visto cómo no sólo en el mundo, también en Europa y España crecía la ultra derecha. Y al acabar la función la gente nos decía que cada vez nos parecíamos más a esa Alemania que, en plena depresión económica, encontró un chivo expiatorio perfecto a quien culpar de sus problemas”, argumenta el dramaturgo.

Además del apoyo de la crítica, con el Premio de la Crítica Literaria Valenciana 2018, la pieza ha recibido otros reconocimientos entre los que Cardeña destaca los dos Premios del Público (El Puig y L’Aculdia), además de la nominación para el mismo galardón en el Certamen de Haro. “Es emocionante que los espectadores se sientan tocados por lo que está ocurriendo en el escenario, que se planteen cómo actuarían ellos, que se genere un debate espontáneo al salir del teatro. Es de las mejores cosas que te pueden pasar como dramaturgo”, admite Cardeña.

Él mismo, Juan Carlos Garés e Iria Márquez, con la colaboración especial de Juan Mandli, dan vida a este espectáculo, homenaje a la palabra y a la emoción, con toques noir y que echa la vista atrás para hablar del presente. “Pero, sobre todo, del futuro, si queremos evitar que la historia se repita”, señala su autor y director.

FEBRERO CON PROPUESTAS VALENCIANAS, NACIONALES E INTERNACIONALES

Durante tres semanas, ‘Shakespeare en Berlín’ permanecerá en Sala Russafa, dentro del VIII Cicle de Companyies Valencianes, en el que también se integra la pieza ‘Anónimas’ (22-24 de febrero). Este espectáculo de danza urbana sobre tacones habla sobre el empoderamiento de la mujer y abre la programación de un ciclo especial dedicada a La Dona, que continuará alrededor de la jornada del 8 de marzo, con diferentes propuestas escénicas y culturales.

Además, el centro acogerá en febrero la producción argentino-española ‘El Trinche’ (19 y 20 febrero) dirigida por Jorge Eines, que se acerca a la figura de este astro del fútbol argentino. Y el ‘Ultrashow’ del humorista canario afincado en Barcelona, Miguel Noguera (15 y 16 de febrero) dará un toque surrealista al fin de semana de los enamorados.
Por último, la programación mensual se completa con una nueva sesión de ‘El Arte de Conocerte’ (9 de febrero), una experiencia escénica que se apoya en la Escuela Gestalt de la psicología, dirigida por el productor teatral y terapeuta Óscar Cortés.

Iria Márquez, Chema Cardeña y Juan Carlos Garés protagonizan 'Shakespeare en Berlín'. Fotografía cortesía de Arden Producciones.

Iria Márquez, Chema Cardeña y Juan Carlos Garés protagonizan ‘Shakespeare en Berlín’. Fotografía cortesía de Arden Producciones.

Maestros de la palabra

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve (1-4 febrero)
La estancia, de Chema Cardeña (8-11)
Ultramarinos, de Paco Zarzoso (15-18)
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 1 al 18 de febrero de 2018

Autores muy diferentes y en cierta forma complementarios que forman parte del boom de la dramaturgia valenciana de los años noventa, se mantienen en activo y han formados sus propias compañías. Es el denominador común de los que integran el ciclo ‘Maestros de la palabra’, organizado por Instituto Valenciano de Cultura (IVC). A lo largo de este mes el Teatro Rialto ofrecerá tres obras: ‘Ligeros de lenguaje’ de Gerardo Esteve, ‘La Estancia’ de Chema Cardeña y ‘Ultramarinos’ de Paco Zarzoso.

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Abrió el ciclo ‘Ligeros de lenguaje’, un texto escrito y dirigido por Gerardo Esteve y representado por él mismo junto con Miguel Ángel Montilla, de la compañía Esteve y Montilla. Este  artefacto teatral es fruto del encuentro de Esteve y Montilla, ‘dos pájaros de cuidado’, que comparten escenario en un espectáculo donde el lenguaje, el humor, la poética y el juego son los instrumentos para transmitir la emoción al espectador. Esteve sorprende otra vez al público con su humor latente que aflora en función de la actitud del espectador. Una vez más indaga en el lenguaje, pues en sus espectáculos no existe una historia convencional con planteamiento, nudo y desenlace, sino que es el lenguaje mismo quien genera la teatralidad, a través de giros coloquiales y un estilo propio que apela a la inteligencia del espectador.

La estancia, de Chema Cardeña, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

La estancia, de Chema Cardeña, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

El siguiente montaje, del 8 al 11 de febrero, es uno de los primeros textos de Chema Cardeña, ‘La Estancia’ dirigido por Jesús Castejón, producido por la compañía de Salvador Collado y protagonizada por Javier Collado y José Manuel Seda. Esta obra recibió el Premio de la crítica valenciana y el de la Asociación de espectadores de Alicante (AITA) al mejor texto. En el marco de la Inglaterra isabelina y, a través de la especial relación entre Shakespeare y Marlowe, Cardeña plantea el tema de la identidad personal, del otro, del espejo, del fingimiento y la impostura, de la ambición, la traición y el deseo. También de las reglas del arte, de sus limitaciones, de la imposibilidad de decir la verdad.

Ultramarinos, de Paco Zarzoso, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Ultramarinos, de Paco Zarzoso, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

El tercer y último espectáculo, del 15 al 18 de febrero, es ‘Ultramarinos’ un texto escrito y dirigido por Paco Zarzoso para su compañía habitual Húngara de Teatro, interpretado por Pep Ricart, Lola López y Miguel Lázaro. Un padre y una hija peregrinan por los pueblos del interior de la España de los años cincuenta con una carpa en la que ofrecen un espectáculo que trata del mar y sus maravillas. En uno de sus destinos, cuyos habitantes nunca han visto el mar, la existencia de esos dos personajes registra un gran cambio tras conocer a un vendedor ambulante que se aloja en su misma pensión.

De izda a dcha y de arriba abajo, Gerardo Esteve, Roberto García, Paco Zarzoso y Chema Cardeña. Imagen cortesía del IVC.

De izda a dcha y de arriba abajo, Gerardo Esteve, Roberto García, Paco Zarzoso y Chema Cardeña. Imagen cortesía del IVC.

Bel Carrasco

El nazismo que tantos desearon

Shakespeare en Berlín, de Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 4 al 21 de mayo de 2017

Sala Russafa estrena el 4 de mayo en la ciudad ‘Shakespeare en Berlín’, la nueva producción de la compañía valenciana Arden, escrita y dirigida por Chema Cardeña, quien también interpreta uno de los papeles de la obra. El montaje estuvo seleccionado como Mejor Espectáculo, Texto Original y Actor de Reparto para los Premios MAX de 2017. En esta última categoría ha pasado a las candidaturas finalistas de estos galardones nacionales que se entregarán a principios del próximo mes de junio.

“Es la tercera vez que vivo una nominación para los Max y estoy muy agradecido”, explica Chema Cardeña, quien quiere ver en su candidatura como mejor actor de reparto un reconocimiento también de su tarea en la escritura y dirección de la pieza. “Siempre me he considerado un actor, de ahí nace mi actividad como dramaturgo y director. Que después de 30 años de carrera se tenga en cuenta mi interpretación en este espectáculo es un impulso total porque es gracias a que he podido escribir y dirigir este papel, pero también al trabajo de toda la gente que forma la compañía”, explica Cardeña, quien se considera incapaz de deslindar la faceta creativa de la interpretativa en ‘Shakespeare en Berlín’.

Escena de 'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Esta obra llevaba 30 años en mi cabeza, siempre me ha fascinado cómo toda una sociedad pudo ponerse al servicio de un hombre que diseñó la mayor máquina de aniquilación de seres humanos; una industria macabra en la que la gente de a pie participó, contribuyendo en mayor o menor grado”, comenta el dramaturgo.

Para investigar sobre este tema, Cardeña decidió crear personajes anónimos, en vez de recurrir a figuras históricas como ha hecho en otros montajes de Arden, por ejemplo ‘Matar al Rey’, ‘7 Reinas’, ‘El idiota en Versalles’, ‘La puta enamorada’ o ‘La Estancia’. “Mantenemos el sello de la compañía porque esta mirada a una época histórica nos sirve para reflexionar y comprender mejor nuestro presente. Y al tratarse de personas anónimas, se facilita la empatía con los espectadores”, afirma Cardeña, quien señala que, desde los primeros cinco minutos de la representación, el público establece paralelismos entre la gran crisis, las dificultades económicas y el descontento con la clase política que amparó el nacimiento del nazismo y la situación social actual, que está posibilitando el crecimiento de los populismos y extremismos no sólo en Estados Unidos, también en Europa.

“Esta obra no es un panfleto, simplemente plantea una situación que es muy parecida a la que estamos viviendo hoy día, en muchos aspectos, e invita a los espectadores a tomar partido, a preguntarse qué hubieran hecho ellos”, explica el dramaturgo y director.

Escena de 'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’ se ambienta en la capital alemana, en cuatro momentos clave del desarrollo de la historia nazi: el incendio del Reichstag, la noche de los cristales rotos, la guerra y el final de los juicios de Nüremberg. A través de esos acontecimientos se observa el devenir de la amistad de tres personajes y su evolución personal, enfrentados a las circunstancias externas y a sus propios conflictos internos. La pieza, estéticamente influenciada por clásicos del cine negro como ‘Perdición’, ‘El sueño eterno’ o ‘Gilda’, presenta toques de intriga y misterio en una trama con aristas, que demuestra que la realidad y la moral jamás son planas. La puesta en escena es íntima, con pocos elementos que van variando y evolucionando al ritmo de la psicología de unos personajes poliédricos a los que dan vida el propio Cardeña, Juan Carlos Garés e Iria Márquez. Además, el montaje cuenta con la colaboración de Juan Mandli y se apoya en proyecciones audiovisuales que incluyen algunas imágenes documentales inéditas de la sociedad alemana del momento.

Además de en las tablas, esta historia puede encontrarse en formato libro ya que durante la pasada Fira del Llibre se presentó la publicación de ‘Shakespeare en Berlín’ a cargo de la editorial valenciana El Petit Editor. El estreno en Valencia el 4 de mayo forma parte de una gira que tras el verano llevará el espectáculo de nuevo a Barcelona para pasar después por Badajoz, Zaragoza, Vitoria, o salir a Braga y Oporto.

La propuesta estará en cartel hasta el 21 de mayo y cada domingo, después de la función, el público podrá asistir a un ciclo de Teatro Fórum. Se trata de una serie de encuentros en los que el equipo artístico intercambiará opiniones y experiencias con destacados personajes externos al ámbito de las artes escénicas, pero que pueden aportar un análisis interesante de la obra.

Escena de 'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Abrirá esta iniciativa el domingo 7 de mayo el Catedrático de Psicología de la UV y escritor de novela negra Vicente Garrido, que compartirá su análisis de la evolución psicológica de los personajes y, en general, de cualquier persona que ha de vivir un conflicto bélico.

El 14 de mayo participará la periodista Rosa Brines, periodista y directora del documental Mauthausen-Gusen: la memoria y La mirada de Siegfried. En su experiencia como investigadora ha tenido ocasión de conocer a supervivientes del Holocausto y profundizar en su visión de la historia contemporánea alemana. Un bagaje que compartirá con el equipo artístico y público de ‘Shakespeare en Berlín’.

Cierra este ciclo de Teatro Fórum la Consellera de Justicia Gabriela Bravo el 21 de mayo, impulsora de la Ley de la Memoria Histórica de la Generalitat Valenciana. Con ella se analizará la diferencia entre cómo se ha tratado y se vive este tema en la sociedad alemana y española.

‘Shakespeare en Berlín’ forma parte de la programación del Festival Valencia Negra, que el día 5 a las 19h inaugurará su V edición en Sala Russafa de la mano del autor catalán Víctor del Árbol, Premio Nadal 2016 con ‘La víspera de casi todo’ y ganador de numerosos galardones nacionales e internacionales entre los que destaca el francés Le Gran Prix de Littèrature policière (2015).  A las 20h, le dará el relevo el italiano Sandrone Dazieri, autor de la Serie ‘Gorilla’ y del éxito ‘No está solo’.

Un día más tarde, el 6 de mayo a las 20h, el certamen homenajeará a Paco Camarasa, el librero noir más importante del país, con el que repasará su vida entre libros y al que entregará el Premio Francisco González Ledesma en reconocimiento a su actividad en la promoción del género negro.

Escena de 'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Peter Pan alucina en Nuncajamás

Viaje a Nuncajamás, de Arden Producciones
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Hasta el 15 de enero de 2017

Sala Russafa y Arden Producciones han estrenado ‘Viaje a Nuncajamás’, la última parte de su trilogía ‘Cuentos Políticos’, iniciada con ‘Alicia en Wonderland’ a la que siguió ‘Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!)’. Ahora la trilogía se cierra con ‘Viaje a Nuncajamás’. Como en las dos anteriores, Chema Cardeña escribe y dirige esta comedia para adultos que reinterpreta el clásico de J. M. Barrie.

En esta ocasión, el protagonista es un Peter Pan que tuvo que salir del país para poder crecer y desarrollarse profesionalmente. Ahora vuelve del exilio para encontrar un Nuncajamás dividido y paralizado después de que los distintos estamentos sociales, ante su incapacidad para lograr acuerdos y trabajar en común, se hayan unido en pequeños reinos aislados.

Viaje a Nuncajamás, de Arden Producciones. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Viaje a Nuncajamás, de Arden Producciones. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Así han surgido Comunicomia, donde viven los periodistas; Empresaria, la tierra de quienes mueven la economía; Terra Mística, donde se reúnen los religiosos y espirituales; Burocracia, todavía sin acabar de fundar porque los funcionarios no consiguen completar los miles de formularios precisos; y Armadia, reino líder y hogar de los militares, dirigidos por una desternillante versión del Capitán Garfio que navega tarareando “Ay, quien maneja mi barca” y que encarna al mandatario carente de dotes, pero inexplicablemente aupado y aferrado al cargo.

Otras inesperadas versiones de los personajes clásicos, como un Coco-Drile de acento venezolano y peligrosas tendencias antisistema, una Wendy que sólo sabe hablar en titulares o una Campanilla activista política y unionista, empeñada en recomponer el país, forman una insólita galería de personajes a los que dan vida Iria Márquez, Darío Torrent, Jaime Vicedo, Juan Carlos Garés, Rosa López, Raquel Ortells, José Doménech, Juanjo Benavent y el propio Cardeña. La puesta en escena se completa con versiones de Amy Winehouse, Village People o Madonna, interpretadas en directo por la Banda de Los Piratas que componen David Campillos, Johnny BZero y José Montoro.

Hasta el 15 de enero se mantiene en cartel esta sorprendente comedia, plato fuerte de la programación navideña de la Sala, de la que se realizará una función especial por Nochevieja. En la línea de la trilogía en la que se integra, ‘Viaje a Nuncajamás’ es un espectáculo iconoclasta, lleno de desparpajo, gags visuales y guiños a la actualidad, en el que caben unas elecciones, un partido de fútbol y hasta un karaoke. Una mirada con un pelín de mala leche a un sistema democrático que, más que por adultos, parece dirigido por un puñado de niños que escogieron no crecer.

Viaje a Nunca Jamás.

Viaje a Nunca Jamás, de Arden Producciones. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Presente de cultura valenciana para el Adviento

Tercera edición de la campaña ‘Esta Navidad, regala cultura valenciana’
Sala Russafa y Arden Producciones, con la participación de FULL (Fundació pel Llibre i la Lectura), el colectivo Va de Llibres y las artistas plásticas Lisa Gingles y Raquel Carrero
Plaza del Ayuntamiento de Valencia

Cuando las visitas a las tiendas se multiplican, Sala Russafa ha impulsado la celebración de la tercera edición de su campaña ‘Esta Navidad, regala cultura valenciana”. Una iniciativa en la que, por segundo año consecutivo, ha contado con la colaboración del consistorio de Valencia, que ha cedido un espacio en la Plaza del Ayuntamiento.

Durante la mañana, el teatro, las artes plásticas y la literatura han estado presentes en este enclave como recordatorio de que la cultura hecha y promovida en la ciudad puede ser una opción estas navidades, un obsequio para quien lo recibe pero también para los artistas, contribuyendo a que puedan continuar con su labor creativa, fundamental para las industrias culturales y para el desarrollo social.

Y las primeras en regalar cultura han sido Sala Russafa y Arden, que han obsequiado a quienes se han acercado a la plaza con extractos de su nuevo espectáculo, ‘Viaje a Nuncajamás’. Un adelanto exclusivo, ya que la pieza tendrá su estreno absoluto este jueves 22 en el centro cultural de Ruzafa.

Un instante de la actividad 'Esta Navidad regala cultura valenciana' en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la actividad ‘Esta Navidad regala cultura valenciana’ en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Esta nueva obra completa la trilogía ‘Cuentos Políticos’, comedias para adultos y con música en directo que parten de clásicos de la literatura infantil para darles la vuelta, ofreciendo una ácida mirada a nuestra sociedad. Una serie escrita por Chema Cardeña que incluye a ‘Alicia en Wonderland’ y ‘Buscando al Mago de OZ (Oh, EurOZpa!)’ y que estas navidades se completa con la versión libre y gamberra de la historia creada por J.M. Barrie. El protagonista es un Peter Pan que tuvo que salir del país para poder crecer y desarrollarse profesionalmente. Ahora vuelve del exilio para encontrar un Nuncajamás dividido y paralizado. Tratará de revolucionarlo en una alocada radiografía de la democracia occidental con inesperadas versiones de los personajes clásicos (como una Campanilla activista, una Wendy periodista o un Capitán Garfio, Presidente sin carisma ni dotes, pero firmemente agarrado al cargo).

Iria Márquez, Darío Torrent, Jaime Vicedo, Juan Carlos Garés, Rosa López, Raquel Ortells, José Doménech, Juanjo Benavent y el propio Cardeña llevan a las tablas esta sátira, que podrá verse del 22 de diciembre al 15 de enero, incluyendo una función especial de Nochevieja. Un espectáculo que se desarrolla al ritmo de versiones de Amy Winehouse, Village People y hasta Madonna, que esta mañana han sonado en la Plaza del Ayuntamiento a cargo de los músicos David Campillos, Johnny BZero y José Montoro.

Y para los más pequeños, ha habido animación a cargo de Omar Sánchez y José R. Torres, protagonistas de ‘Lazarillo’, pieza que se incluye en la décima edición de CONTARIA, Festival de Teatro para Niños y Niñas, que desde el 18 de diciembre al 4 de enero programa 8 espectáculos musicales, de teatro y de títeres para espectadores a partir de 4 años.

“El teatro, y la cultura en general, es una fuente de experiencias, de aprendizaje, de disfrute, de enriquecimiento personal. En la sala tenemos bonos regalo y animamos a que la gente piense en ésta y otras opciones relacionadas con el arte, como las que forman parte de esta iniciativa, porque tienen tanto o más valor que una corbata, otro perfume o el enésimo muñequito”, apunta Juan Carlos Garés, director del centro cultural.

Un instante de la actividad 'Esta Navidad regala cultura valenciana' en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la actividad ‘Esta Navidad regala cultura valenciana’ en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

En esta tercera edición de la campaña ‘Esta Navidad, regala cultura valenciana’, Sala Russafa ha invitado a FULL, Fundació pel Llibre i la Lectura. Fundada en 2013 por la Associació d’Editors del País Valencià i el Gremi de Llibrers de València, incluye a seis decenas de editoriales (Anaya, Algar, Edicions del Bullent, Bromera, Edicions 96, Pre-Textos, Tres i  Quatre, Saó, Tandem o Tabarca, entre muchas otras) y a librerías de las tres provincias. Dedicada a la promoción del libro y la lectura, en su stand de la Plaza del Ayuntamiento los visitantes ha podido ver una selección de títulos de literatura infantil y juvenil en valenciano de reciente publicación, con volúmenes ilustrados, rondalles y novelas.

También ha sido invitado el colectivo Va de Llibres, formado por Balandra Edicions, Edicions del Bullent, Edicions 96, Onada Edicions, Perifèric Edicions y Vincle. Las seis editoriales tienen una producción conjunta cercana de los 100 títulos anuales en valenciano, con géneros como el ensayo, la poesía o la narrativa, junto a publicaciones de temáticas especializadas. A la campaña promovida por Sala Russafa han aportado una iniciativa propia, muy vinculada. Se trata de ‘Per nadal, regala llibres valencians’, una selección de 11 títulos que estas fechas están presentes en 65 librerías colaboradoras de la Comunitat y en la que se incluyen propuestas tan variadas como ‘Joan Fuster recitable’, ‘Les muixerangues valencianes’, ‘La retratista d’ànimes’ o ‘La cuina de l’Albufera i les Marjals’.

Y por primera vez, las artes plásticas han estado presentes en esta campaña navideña. Sala Russafa ha contado con Lisa Gingles, artista irlandesa afincada en Valencia, que ha mostrado parte de su obra, expuesta en los últimos años en muestras individuales y colectivas en España, Reino Unido, Suecia, Irlanda e Irlanda del Norte. Gingles utiliza el collage, dibujo y pintura en piezas de pequeño formato, sobrias y con cierto punto siniestro, influidas por la mitología y la iconografía animal.

También ha participado Raquel Carrero, Licenciada en BBAA y profesora de arte para niños y adolescentes. En su obra, el grafito es la técnica principal de un dibujo en el que destaca la línea, complementada con otras técnicas. Un estilo sensible al que las notas de color transmiten alegría a un universo puramente femenino.

Durante la mañana, esta iniciativa ha permitido a estéticas, lecturas y lenguajes distintos tomar el espacio público, abriendo una ventana a la cultura en la Plaza del Ayuntamiento, dejándole aportar un toque humano y creativo al ambiente navideño que tiñe las calles estos días.

Un instante de la actividad 'Esta Navidad regala cultura valenciana' en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la actividad ‘Esta Navidad regala cultura valenciana’ en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

PRESENTACIÓN DE LA IV EDICIÓN DE VLC NEGRA

IV edición de VLC NEGRA
Diferentes sedes, Valencia
Del 6 al 15 de mayo de 2016

La cuarta edición del festival VLC NEGRA, que se celebra entre el 6 y el 15 de mayo, batirá su récord de actividades con 75 eventos repartidos entre las 20 sedes que darán cabida al festival.

Uno de los actos más destacados del festival tendrá lugar el sábado 7 de mayo, con la presencia del escritor francés Pierre Lemaitre, ganador en 2013 del galardón literario más importante de Francia, el Premio Goncourt. Lemaitre es autor de una serie negra protagonizada por Camille Verhoeven, Comandante de la Brigada Criminal de París, cuya cuarta y última entrega se publica en España el 5 de mayo. Antes del encuentro con Lemaitre se celebrará una charla entre la escritora y periodista Rosa Montero y el novelista José Carlos Somoza. Además, el escritor italiano Antonio Manzini será el encargado de protagonizar la sesión inaugural del festival, el viernes 6 de mayo en la Sala Russafa.

Homenajes a Chirbes y Tasis

El primer fin de semana también contará con un homenaje a Rafael Chirbes, el aclamado novelista valenciano, fallecido el pasado verano. Los periodistas Xavier Aliaga y Mikel Labastida, además de un representante de la Fundación Chirbes, abordarán la trayectoria y la obra del autor de En la orilla y Crematorio. Chirbes recibirá a título póstumo el premio González Ledesma, que premia toda una carrera literaria.

El festival dedicará otro homenaje a Rafael Tasis (Barcelona, 1906), el padre de la novela negra escrita en catalán, que murió exiliado en París en 1966. Recientemente se han cumplido los 60 años de la publicación de La biblia valenciana, la primera novela negra que fue editada en catalán en España.

Arden Producciones estrena La soga

Valencia Negra mantiene su vocación de extender el festival por toda la ciudad. Así, se celebrarán encuentros en más de veinte sedes. La principal seguirá siendo la Sala Russafa, que acogerá varios encuentros con autores. Además, será la sede de las seis representaciones de La soga, montaje teatral inspirado en la película de Hitchcock y dirigido por Iria Márquez, que la compañía Arden Producciones ha producido expresamente con motivo de la cuarta edición del festival.

Imagen del cartel de la IV edición de VLC NEGRA. Fotografía cortesía de los organizadores.

Octubre Centre Cultural

Octubre Centre Cultural acogerá dos jornadas, la del martes 10 de mayo, dedicada a autores en lengua valenciana, y la del 12 de mayo, jueves, dedicada al cine, que contará con la presencia del cineasta Rodrigo Cortés. Ese día también se dilucidará el ganador del concurso de cortometrajes #60EnNegro, que se conocerá tras las votaciones del público y la decisión final del jurado, que seleccionará el mejor corto de entre los cinco finalistas.

Mesas sobre corrupción y saqueo cultural

La corrupción centrará uno de los debates más atractivos del festival. Antonio Penadés, Joan Llinares y Esperança Camps, moderados por la periodista Laura Ballester, analizarán la avalancha de casos de corrupción que han sacudido la Comunitat Valenciana y el resto de España en los últimos años. Un tema similar ocupará a un grupo de periodistas, que hablarán en el centro Las Naves sobre el saqueo cultural a que ha sido sometida Valencia en los últimos años.

Librerías y bibliotecas

También hay varias librerías que participan en esta cuarta edición: FNAC, que acogerá cinco actividades y una exposición dedicada al 30 aniversario de la Editorial Bromera; La Casa del Libro, que acogerá la firma colectiva de autores del domingo 15 de mayo y dos eventos para niños, día de clausura del festival, Bartleby, que acogerá un encuentro con autores, y Futurama, sede del encuentro de cómic. También colabora con el festival el Gremi de Llibrers.

Este año se han programado talleres, clubes de lectura, conferencias y actividades infantiles hasta en siete bibliotecas. Seis pertenecen a la Red de Bibliotecas Municipales: Tomás Vicente Tosca, Joan de Timoneda, Nova Al-Russafi, Roiç de Corella, Joanot Martorell y María Moliner; y la Biblioteca de la calle Hospital de la Generalitat Valenciana. El festival también tendrá presencia en el stand que la Red de Bibliotecas Municipales abrirá al público en la Primavera Educativa, que se celebra próximamente en los Jardines del Turia.

Un instante de la presentación de VLC NEGRA. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la presentación de VLC NEGRA. Fotografía cortesía de los organizadores.

Manifiesto contra la violencia de género

Valencia Negra se adhirió al manifiesto contra la violencia de género que a principios de año firmaron todos los festivales de género negro de España. Por ese motivo, ha programado una actividad con el objetivo de denunciar esta lacra y concienciar del decisivo papel que ha de jugar la ciudadanía para intentar evitar muchas de las agresiones de hombres a mujeres. Para ello se celebrará una sesión con el grupo Gamma de la Policía Local de Valencia, unidad que fue pionera en la lucha contra la violencia de género y que funciona en la ciudad desde 2003.

Colaboración con la ONG Proactiva Open Arms

A partir de este año, el festival apoyará una causa en cada edición que celebre. Para la actual, se va a fomentar que el público asistente al festival colabore con la ONG Proactiva Open Arms, de Badalona, que trabaja en las playas del Mar Egeo para prestar ayuda a los refugiados sirios que van huyendo de la guerra.

Ciclo de cine negro

Como cada año, el festival dedica un ciclo de al cine negro. En esta edición estará dedicado al cine polar francés. La Filmoteca Valenciana exhibirá cinco películas, con dos proyecciones de cada una de ellas para un total de diez. Las películas son Groupi Mains Rouges (Jackes Becker, 1943), Pleins feux sur l’assasin (Georges franju, 1961), Made in USA (Jean Luc Godard, 1966), Eaux profundes (Michel Deville, 1981) y Conexión Marsella (Cédric Jimenez, 2014). El ciclo de Polar francés se completará con una conferencia sobre esta materia, ofrecida por Daniel Gascó, experto cinematográfico.

Circuito de jazz

Por segundo año, VLC NEGRA impulsa un circuito de jazz, que se celebrará en cinco sedes diferentes: Sala Russafa, Black Note, Café Rialto, La edad de oro y Bistro Musical Una Cosa Rara. En total, se celebrarán 18 conciertos.

Firma colectiva

Como cada año, una firma colectiva con autores cerrará el festival. Este año, la cita tendrá vocación callejera, ya que está previsto salir al encuentro del público. La Casa del Libro es el lugar elegido: se dispondrán unas mesas en el Pasaje Ruzafa de manera que la accesibilidad a los autores y su interacción con el público sea lo más estrecha posible.

Premios

Valencia Negra mantiene las tres categorías de premios de novela: mejor novela, millor novel.la y best novel. Las nominadas a mejor novela son La conspiración de los mediocres, de Ernesto Mallo (2015, Siruela), Madrid:frontera, de David Llorente (2015, Alrevés), Maldita verdad (2016, Versátil), El ángulo muerto, de Aro Sáinz de la Maza (RBA, 2015) y Soles negros, de Ignacio del Valle (Alfaguara, 2016). Las nominadas a millor novel.la son Resurrecció i mort de G. T., de Josep Lluís Roig (3 i 4), La cara B de Esperança Camps (2015, Llibres del delicte), Un sepulcre de lletres minúscules, de Silvestre Vilaplana (Bromera), Sense fi, de Salvador Company (2015, Angle editorial) y Foc verd, de Jordi de Manuel (2016, Crimscat). Las nominadas a best novel son Una lección de vida y muerte, de Belinda Bauer (2016, Roca editorial), La costilla de Adán, de Antonio Manzini (2015, Salamandra black), Fantasma, de Jo Nesbo (2015, Reservoir Books), El dragón de Shangai, de Qiu Xiaolong (2016, Tusquets) y El cártel, de Don Winslow (2015, RBA).

Un instante de la presentación de VLC NEGRA. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la presentación de VLC NEGRA. Fotografía cortesía de los organizadores.

VLC NEGRA