Monjalés, ¡qué bueno que viniste!

Monjalés, una trayectoria artística: 1953-2014
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Fundación Chirivella Soriano
C / Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 29 de junio y 7 de septiembre, respectivamente

Tiene 82 años muy bien llevados. Quién sabe si fruto de una vida dedicada con pasión al arte. Cuando habla de su obra, que arranca a principios de los años 50, la mirada parece regresar al instante de cada creación, emanando un brillo que diluye las tinieblas del pasado proyectando un gran chorro de luz hacia el futuro. La represión franquista, que le obligó a un exilio prolongado durante 46 años, apenas ha dejado huella en su figura, que se mueve impulsada por esa energía interior depositada en su dilatada producción. De hecho, diríase que ha salido indemne de tan tristes avatares, gracias al vital combate sostenido en cada una de sus obras. Ahora, de vuelta en Valencia, Monjalés (Albaida, 1932) puede disfrutar de la amplia retrospectiva que le dedican al alimón el Centro del Carmen y la Fundación Chirivella Soriano.

Obra de Monjalés en el Centro del Carmen de Valencia.

‘Casi que por ensalmo’, obra de Monjalés.

Josep Soler Vidal, Monjalés, comenta sus obras una por una, deteniéndose en aquellas que mejor explican cada etapa pictórica o marcan el salto hacia una nueva. Y la palabra salto es fundamental. “Cuando un pintor está sujeto a perpetuar la inutilidad de un momento en su día vivo, está condenado a morir”. Por eso Monjalés ha ido saltando de serie en serie, renovándose a cada instante, para no caer en esa trampa de la repetición a la que suele abocar cierta docilidad comercial. ¡Y eso que pudo hacerlo! Tras la Bienal de Venecia de 1960, en la que participó, la prestigiosa galería Marlborough quiso montarle una exposición que él rechazó. “Querían que hiciera el tipo de obra que había presentado en la Bienal, cierta abstracción revolucionaria, pero yo estaba en otra cosa y les dije que no volvía a la abstracción”.

Obra de Monjalés de su serie Pacto de las premoniciones.

Obra de Monjalés de su serie Pacto de las premoniciones.

Los seres aterrados que aparecen en su serie sobre la lucha, los vencidos y los torturados destilan idéntico terror al que manifiesta Monjalés por la repetición y el acomodado encasillamiento. Por eso en la retrospectiva de más de un centenar de obras, repartidas entre el Centro del Carmen y la Fundación Chirivella Soriano, se recogen las diversas etapas por las que ha ido saltando Monjalés: desde sus primeros paisajes de Albaida (“fuera de lo manido”), a sus últimas producciones en homenaje a la expedición botánica del Nuevo Reino Granada dirigida por Mutis, pasando por su serie El pacto de las premoniciones, en torno al jardín de las delicias de El Bosco, sus Itinerarios, su serie negra más constructivista, los mapas ibéricos, los derrotados o vencidos, ya más figurativos, o sus Hijos de España.

Obra de Monjalés de su serie Los hijos de España.

Obra de Monjalés de su serie Los hijos de España.

El Centro del Carmen acoge las 54 obras que van desde sus inicios paisajísticos al cuadro La paloma de la paz (1960), que Monjalés señala como el último de su serie plenamente abstracta. Cuando en 1954 viaja a Madrid, se queda impresionado con El jardín de las delicias de El Bosco, del que se sorprende que no fuera a la hoguera por esa obra repleta de provocativas escenas sexuales. Monjalés agrega elementos de ese cuadro a sus figuras en la serie sobre las premoniciones, dando como resultado un conjunto de piezas igualmente sorprendente. Otro viaje posterior a Bélgica le introducirá de lleno en el informalismo. “Entonces no había nadie informalista y hoy, en cambio, se hace mucho, lo cual me parece ridículo porque significa estar muerto”. Alain Robbe-Grillet, escritor y teórico del nouveau roman, o el poeta Paco Brines, figuran entre los compradores de sus obras informalistas.

Obra de Monjalés de su serie Los hijos de España.

Obra de Monjalés de su serie Los hijos de España.

Siempre en la búsqueda de nuevos caminos, ideas o formas de expresar lo que muerde por dentro, Monjalés empieza a enseñar la patita figurativa por debajo de la puerta de la abstracción, que es donde arranca la muestra de Chirivella Soriano. Allí, las figuras aparecen dolidas, derrotadas, vencidas o en abigarrada lucha contra la falta de libertad que por aquellos años 60 representaba el franquismo. “Son figuras suspendidas en el aire, que representan lo más denigrante, el sometimiento del ser humano a lo peor”. Obras que, como subraya Monjalés, están impregnadas de cierta lucha (pictórica y representacional) por “hacer y deshacer”. Pintura que, más que social, el artista entiende de “lucha y protesta contra el franquismo”.

Obra de Monjalés de su serie La lucha.

Obra de Monjalés de su serie La lucha.

Su serie Los hijos de España tiene el complemento idóneo del poema de Antonio Machado escrito sobre la pared, elegido por el propio Monjalés: “Ya hay un español que quiere vivir y a vivir empieza, entre una España que muere y otra España que bosteza. Españolito que vienes al mundo te guarde Dios. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón”.

Las cerámicas de la última planta, con fragmentos de Gaudí y referencias picassianas, su serie de sellos, nuevas sombras (con los pífanos de Manet), las oraciones comparativas y las “Adveraciones taléticas” completan el recorrido. “Siempre he pensado que la función del ser humano es hacer algo significativo o denunciar algo”. Ahora está enfrascado en su serie botánica, como “apología de la conservación de la naturaleza”. De manera que Monjalés, lejos de regresar a Valencia a lomos de cierta nostalgia, sigue mirando el futuro con insistencia creativa. Su inquietud no encuentra límite alguno en retrospectivas por amplias que éstas sean.

Detalle de una de las obras de Monjalés.

Detalle de la obra de Monjalés ‘Los derechos humanos’, de su serie Los sellos.

Salva Torres

Fira ‘Fénix’

49ª Fira del Llibre de València
Jardines de Viveros
Hasta el 4 de mayo

Tocando fondo y tocando madera. Tras siete años de caída en picado en la venta de libros, un descenso que se estima de hasta el 40%, con los papeles mojados y la tinta al cuello, los libreros empiezan a ver una luz al fondo del túnel. Leves señales de recuperación, o al menos de no empeorar más, que se traducen en el clima de optimismo reinante en la 49 Fira del Llibre, inaugurada el pasado jueves 24 de abril, que se celebra hasta el próximo domingo en los Jardines de Viveros. Los libros despliegan sus páginas y reemprenden vuelo cual aves Fénix.

Cartel de la Fira del Llibre de Valéncia.

Cartel de la Fira del Llibre de Valéncia.

Otras percepciones generales del gremio son un menor interés por los best sellers y los grandes premios, y el auge de la novela ilustrada. Desde la histórica a la negra, pasando por la fantástica que vive un buen momento, el lector se enfrenta a un amplísimo catálogo de novedades, pues como cada mes de abril florecen los libros. El buen tiempo acompaña hasta ahora esta edición a punto de cumplir el medio siglo, aunque los libreros temen tanto la lluvia como un exceso de calor que lleve a la gente a las playas.

Señales de revitalización es el aumento del número de casetas, 82 expositores frente a los 75 del año pasado y 40 actividades más que en 2013. El presupuesto se incrementa en 18.000 euros hasta 142.000, aportados por la Consellería de Cultura, todavía pendientes de cobro los del pasado año, y la Diputación, y se suman nuevos patrocinadores, Caixa Popular y Cervezas Turia.

Imagen de uno de los talleres de la Fira del Llibre de València. Imagen cortesía de la organización.

Imagen de uno de los talleres de la Fira del Llibre de València. Imagen cortesía de la organización.

Mesas y autores

Corrupción, medios de comunicación, economía social, acción política, literatura fantástica, la I Guerra Mundial, las obreras de la historieta. Son algunas de las numerosas mesas redondas que se celebrarán a lo largo del encuentro. Entre los autores que acudirán a presentar y firmar sus libros: Juan José Millás, Paco Roca, Luis García Montero, Xavi Sarrià, Clara Sánchez, María García-Lliberós, Bel Carrasco, Gabriel Castelló y un largo etcétera.

Homenaje a Posteguillo

Este año la Fira brinda homenaje especial al escritor valenciano Santiago Posteguillo por su “promoción de la lectura, defensa de la importancia de las librerías en la sociedad y actitud frente al mundo del libro”.

La exposición anual de ilustración gira en torno al 75 aniversario de la muerte de Antonio Machado, ocasión para la que se ha pedido a los dibujantes que pongan en imágenes los versos del poeta.

En una carpa de 150 metros cuadrados, 40 editoriales valencianas presentan sus obras más destacadas.

Detalle del cartel de la Fira del Llibre de Valencia.

Detalle del cartel de la Fira del Llibre de Valencia.

Antonio Machado en Rocafort

Homenaje a Antonio Machado
75 aniversario de su muerte
Diversos actos culturales en Rocafort (Valencia)
Hasta el domingo

En noviembre de 1936, el poeta Antonio Machado llegó a la localidad valenciana de Rocafort, donde vivió hasta marzo de 1938 en un chalé neoclásico conocido como Villa Amparo. Pasaba ya de los sesenta “que es mucho para un español”, según sus propias palabras, y estaba profundamente afectado por la guerra y la muerte de su amigo Federico García Lorca, ocurrida en agosto de ese año.

Su estancia supuso un encuentro del poeta, perseguido y enfermo en el declinar de su vida, con la exuberancia de la huerta, la luz y los paisajes del Mediterráneo. Su última residencia familiar antes de emprender el exilio.

Ana Noguera, poeta y miembro del Consell Valencià de Cultura.

Ana Noguera, poeta y miembro del Consell Valencià de Cultura. Imagen cortesía de la autora.

“Fue una época corta, pero de gran intensidad intelectual, que ha dejado testimonio escrito en artículos de prensa y en sus poemas, como los Sonetos, escritos en una noche de bombardeo en Rocafort”, dice Ana Noguera, poeta, ensayista y miembro del Consell Valencià de Cultura, que participa en el homenaje a Machado que se celebra esta semana en Rocafort con motivo del 75 aniversario de su muerte.

Actos culturales

Una exposición de dibujos infantiles sobre textos del poeta y un recital de poemas a cargo de  los alumnos de los colegios San Sebastián, El Barranquet y Cambridge House, iniciaron el pasado lunes la celebración. Ana Noguera, en el chalé que ocupó el poeta, Villa Amparo, presentó el martes el proyecto colectivo Esta palabra mía, acompañado de un recital de poemas e intermedios musicales.

El escritor y poeta Antonio M. Herrera es el responsable  de coordinar y seleccionar los distintos poemas que integra, con un prólogo de Noguera. Participan: Carlos Aganzo, Rafel A. Arnanz, Juan Ramón Barat, Juan Luis Bedins, Xelo Candel, Rafael Correcher, Gloria de Frutos, Vicente Gallego, Fermín Herrero, Eduard Marco, José Morán, José María Muñoz Quirós, Elena Torres, Pilar Verdú, Rosa María Vilarroig, Mila Vilanueva y Juan Pablo Zapater.

Mañana viernes, a las 19.30, también en Villa Amparo, Monique Alonso ofrecerá la conferencia, Rocafort, un oasis en el largo exilio de Machado y presentará su libro, Antonio Machado, el largo peregrinar hacia la mar.

El cantante Paco Damas actúa en el homenaje a Machado en Rocafort.

El cantante Paco Damas actúa en el homenaje a Machado en Rocafort. Imagen cortesía de la organización.

El sábado se celebrará en la Casa de la Cultura un concierto de Paco Damas y el domingo el descubrimiento de la escultura dedicada a Antonio Machado, con la participación de la Agrupación Musical de la localidad valenciana.

Tiempos de incertidumbre

Es la tercera vez que Rocafort recuerda la estancia de Machado. En 1979 y 2009, se celebraron actos de gran repercusión social. “Las cosas han cambiado mucho en estos últimos años”, dice Noguera. “El 2014 se presenta como un tiempo de crisis y de incertidumbre, que arrastra una agonía social que hace mella en el bienestar de muchos hogares. El escepticismo y la desorientación nos hacen vulnerables, si no somos capaces de alumbrar con rigor hacia dónde realizar nuestro camino”.

Hoy más que nunca, “necesitamos saber de dónde venimos, cuál es nuestra memoria colectiva y cultural, qué nos advirtieron quienes sufrieron antes que nosotros los avatares de la inmoralidad y la injusticia”, añade Noguera. “Las personas necesitamos conocer nuestro relato histórico y social para sentirnos identificados y comprendidos”.

Fotografía de Antonio Machado. Imagen cortesía de los organizadores del homenaje al poeta en Rocafort.

Fotografía de Antonio Machado. Imagen cortesía de los organizadores del homenaje al poeta en Rocafort.

Ciudad machadiana

Este municipio tramita su adhesión a la Red de Ciudades machadianas, junto a Sevilla, Soria, Baeza, Segovia y Collioure. Lo hace a instancias de los Republicanos de Rocafort, coordinados por el Ayuntamiento y su alcaldesa Amparo Sampedro, junto a las asociaciones: Asociación de V.V. Antonio Machado, La Pedrera y Grup Esportiu. Concilyarte también participa en el evento.

“Una generación de españoles realizamos nuestra defensa por la democracia y por los derechos, a golpe de verso, entre canciones y cantares, con sonetos musicados, repitiendo la poesía de un hombre que nunca persiguió la gloria ni dejar en la memoria de los hombres su canción”, recuerda Noguera. “Y aquellos españoles que heredamos el testigo de honestos pensadores como Antonio Machado, tenemos la obligación de mantener el compromiso. No es la misma España que dejó Machado, pero nuestros problemas tienen raíces similares. Como escribió el poeta: “ni el pasado ha muerto ni está el mañana ni el ayer escrito’”, concluye Noguera.

Cartel anunciador del homenaje a Antonio Machado en Rocafort (Valencia), por cortesía de la organización.

Cartel anunciador del homenaje a Antonio Machado en Rocafort (Valencia), por cortesía de la organización.

Bel Carrasco