Poéticas en torno a la ruina en Chirivella Soriano

‘Fragmentos para la eternidad. Poéticas en torno a la ruina’, VV.AA.
Fundación Chirivella Soriano
Valeriola 13, Valencia
Del 6 de octubre de 2017 al 14 de enero de 2018

La Fundación Chirivella Soriano presenta la exposición ‘Fragmentos para la eternidad. Poéticas en torno a la ruina’, que se inaugura el próximo viernes 6 de octubre en la sede de la organización y podrá visitarse hasta el 14 de enero.

La muestra reúne los trabajos de una serie de artistas que reflexionan sobre la ruina y su función histórica, social y crítica. Un hilo conductor que ofrece la mirada amplia, personal y en constante evolución de un grupo de creadores que se aproximan al pasado desde múltiples expresiones, todas válidas para establecer un diálogo sobre sus inquietudes, preocupaciones y experiencias vitales; retazos que tejen un imaginario pleno de matices.

Instantánea de Óscar Carrasco que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Instantánea de Óscar Carrasco que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Lida Abdul, David Bestué, Bleda y Rosa (Premio Nacional de Fotografía 2008), Carmen Calvo (Premio Nacional de Artes Plásticas 2013), Óscar Carrasco, Antonio Fernández Alvira, Patricia Gómez y Mª Jesús González, Mª José Planells y Anna Talens comparten con el espectador su ideal de ruina como recurso artístico. Fragmentos para la eternidad que utilizan el videoarte, la escultura, los recursos plásticos o la fotografía como medios de expresión; que pervierten los materiales para alcanzar nuevas realidades sensibles al cambio y recrean espacios que ya no serán como fueron, pero permiten una perspectiva sobre el paso del tiempo, sobre la memoria.

En la exposición podrá disfrutarse de dos piezas de la valenciana Carmen Calvo, referente del arte plástico nacional, que se exhiben por primera vez y pertenecen a la colección de la Fundación Chirivella Soriano. Por su parte, el trabajo de la artista Lida Abdul forma parte de la colección de Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma; y, el resto de obras, son préstamos de los creadores.

Las conversaciones que mantienen estos artistas entre el pasado y el presente sitúan al espectador, por ejemplo, como testigo de la devastación y la tragedia que supone una guerra como la de Afganistán. También sobre lo que queda de espacios olvidados, abandonados, sin vida; o de descubrir elementos ocultos de los paisajes, de los edificios, de los recuerdos.

Instantánea de Lida Abdul que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Instantánea de Lida Abdul que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Estas ‘Poéticas en torno a la ruina’ son a su vez una posibilidad para el juego, el fraude y la percepción subjetiva del espectador ante las creaciones arquitectónicas que engañan, los objetos perdidos y los materiales desechados que cobran otras vidas ante la fragilidad del presente.

Los trabajos reflexionan sobre la memoria, sobre nuestros pasados y el origen de lo que somos. En un momento social y cultural en el que predomina el instante y lo fugaz, prestar atención a las ruinas es una manera de orientar nuestras vidas.

Igualmente, La Fundación Chirivella Soriano y el Máster Oficial en Producción Artística de la Facultat de Belles Arts de Sant Carles de la UPV presentan ‘Chemtrails’, el proyecto de la artista Cristina Santos (Vila-real, 1990), que ha resultado seleccionado en la VI Convocatoria Sala d’arcs. La obra, elegida entre las presentadas por los alumnos y alumnas del máster, ha sido ideada específicamente para este espacio.

La convocatoria surge a través del convenio entre la Fundación Chirivella Soriano y la Universitat Politècnica de València, en la que un jurado selecciona una de las piezas presentadas para que sea expuesta en la Sala d’arcs. La pieza podrá visitarse también entre el 6 de octubre y el 14 de enero.

Imagen de un las piezas de Anna Talens que forman parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Imagen de un las piezas de Anna Talens que forman parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Refréscate en Paz y Comedias

Manuel Blázquez / Anna Talens / Ana Esteve Llorens / Rocío Garriga
Colectiva
Galería Paz y Comedias
Plaza Colegio del Patriarca, 5. Valencia

La Galería Paz y Comedias de Valencia muestra estos días una refrescante propuesta expositiva con cuatro de sus interesantes artistas.

Anna Talens. Das Mädchen vom Meer (La niña del mar), 2013. Óleo sobre papel. 22 x 17 x 17 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Anna Talens. Das Mädchen vom Meer (La niña del mar), 2013. Óleo sobre papel. 22 x 17 x 17 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

La obra de Anna Talens (Valencia, 1978) se mueve entre el poder expresivo del propio material y la evocación de emociones y sentimientos cotidianos. Sus obras resultan de la unión de objetos encontrados con partes manufacturadas. Los materiales escogidos cuidadosamente, ya sea por su antigüedad o por su procedencia, se encuentran en el espacio del estudio de la artista. Los híbridos resultantes de este juego emanan, gracias a su ligereza, delicadeza y sutileza, una sensación de paz que atrae al espectador que, inmerso en un mundo que se mueve velozmente, se reencuentra con un extraño sosiego. En sus obras recurre a la utilización de seda, cobre, vidrio y papel entre otros materiales, siendo cada uno de sus objetos el resultado de la construcción de un lenguaje propio que va definiéndose con cada experiencia.

Anna Talens. Cinco jaulas, 2013. Litografías originales del S. XIX, papel, tinta y poliamida. 20 x 27 x 20 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Anna Talens. Cinco jaulas, 2013. Litografías originales del S. XIX, papel, tinta y poliamida. 20 x 27 x 20 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Manuel Blázquez. Paccioli II, 2014. Papel cortado a mano. 297 x 297 mm. c/u. Cortesía de Galería Paz y Comedias.

Manuel Blázquez. Paccioli II, 2014. Papel cortado a mano. 297 x 297 mm. c/u. Cortesía Galería Paz y Comedias.

En un momento donde asistimos a una tercera revolución editorial, basada principalmente en una reproducción digital, Manuel Blázquez (Valencia, 1978) se propone estudiar uno de los roles que puede cumplir el papel desde un punto de vista plástico o artístico. El artista desvela con este trabajo, de forma concreta y contrapuesta, algunos de los problemas contemporáneos más evidentes: la rapidez con la que suceden los acontecimientos, la velocidad del flujo informativo, la obsolescencia de los materiales, entre otros. Milímetro es un trabajo iniciado hace cuatro años y que, bajo su aspecto frío y minimalista, trata aspectos por los que Manuel Blázquez siempre ha tenido un gran interés: diferencia–repetición, crecimiento–decrecimiento, lleno–vacío, entre otros. Lo inesperado del caso es el tratamiento de un material corriente como el papel que, cortado manualmente milímetro a milímetro, adquiere un nuevo sentido semántico.

Manuel Blázquez. Paccioli II (detalle), 2014. Papel cortado a mano. 297 x 297 mm. c/u. Cortesía de Galería Paz y Comedias.

Manuel Blázquez. Paccioli II (detalle), 2014. Papel cortado a mano. 297 x 297 mm. c/u. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Ana Esteve Llorens. Variación de protector cuádruple I, 2014. DM, esnalte acrílico y laca. 90 x 175 x 15 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Ana Esteve Llorens. Variación de protector cuádruple I, 2014. DM, esnalte acrílico y laca. 90 x 175 x 15 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Los últimos proyectos de Ana Esteve Llorens (Valencia, 1975) surgen como propuesta de estudio y acotación a través de la escultura del concepto de tiempo y de su transcurso, y de la asimilación del espacio, mediante el análisis de estructuras secundarias. Las obras  se plantean desde la intersección de dos escalas: una proveniente de la ampliación de estos objetos y otra de la reducción de elementos existentes en estructuras arquitectónicas. En todas ellas el plano describe la lógica constructiva de las esculturas. El análisis, deconstrucción, reconfiguración y adaptación de estos elementos ofrece vías de reflexión sobre la propia sintaxis escultórica y sobre las formas del tiempo, así como los conceptos de actualidad,  duración, cambio, y adaptación.

Ana ESteve Llorens. Alteración Circular I-II-III, 2014. DM, esmalte acrílico y laca. Medidas variables. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Ana ESteve Llorens. Alteración Circular I-II-III, 2014. DM, esmalte acrílico y laca. Medidas variables. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Rocío Garriga. Act without words II (detalle), 2014. Semillas, papel, madera y cristal. 30 x 86 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Rocío Garriga. Act without words II (detalle), 2014. Semillas, papel, madera y cristal. 30 x 86 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

La obra de Rocío Garriga (Albacete, 1984) detalla en su misterio la complejidad de la poesía por la que fluctúan las palabras jamás pronunciadas, y cada uno de sus conceptos es una espléndida mirada que nos descubre el nutrido universo de su significado. La artista sugiere un retrato de la realidad a través de los sentidos, la textura, el color, e incluso la distancia en la imprecisión del acomodo. Nos sorprende su conjugación de materiales, tanto físicos como ideológicos, así como sus conclusiones poéticas y sabias. El discurso de Rocío es un examen de las cosas por el deleite de encontrar en ellas algo más alto de lo que supone su propia naturaleza, pero respetando el criterio cohesivo de la percepción común.

Rocío Garriga. Act without words II, 2014. Semillas, papel, madera y cristal. 30 x 86 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Rocío Garriga. Act without words II, 2014. Semillas, papel, madera y cristal. 30 x 86 cm. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Anna Talens: elegancia, suavidad y delicadeza

Elegancia, suavidad, delicadeza, sutileza, belleza, fragilidad, transparencia… Todos esos atributos determinan las piezas de Anna Talens (Carcaixent, Valencia, 1978). La obra de esta artista valenciana, que actualmente reside y trabaja en Berlín, nace de su propia intimidad, del poder evocador y expresivo del objeto, del material, la forma, el color, la textura… así como, del poder que radica y brota de sus emociones y sentimientos. Sus piezas dejan entrever la tensión latente entre la fragilidad y la dureza de los mismos materiales que selecciona intuitivamente. Precisamente, resultan cruciales los objetos encontrados de los que se sirve y con los que trabaja íntimamente. Todo ese proceso que realiza, es una búsqueda en sí, a través del juego y de la percepción, que transporta al espectador a un mundo único, imaginario, donde dar rienda suelta a las emociones.

En las obras de Talens es muy usual encontrar tejidos que ella misma teje, además de texturas muy diversas que le proporcionan sus materiales fetiche como la seda, el cobre o el cristal, entre otros, a los que otorga un lenguaje propio, poético. Si tuviera que definir las obras de Talens, diría que son como ella: sencillas y simplemente maravillosas. Imposible no enamorarse de sus piezas.

Pregunta: ¿Crees que el arte está reñido con la poesía?

Anna Talens: No, no lo creo. Dentro del arte plástico la poesía se puede conjugar de formas diversas; como por ejemplo, en la elaboración de objetos poéticos. Me viene a la mente uno de mis objetos, “El Libro de la poesía muerta”, donde pretendo conjugar y concienciar esa armonía intrínseca entre el arte y la poesía que parece algo olvidada en el arte actual.

"El libro de la poesía muerta" 16 x  24 x 14 cm Ensamblaje de libro, papel khadi y seda. Berlín 2012. Colección privada.

«El libro de la poesía muerta» .16 x 24 x 14 cm. Ensamblaje de libro, papel khadi y seda.
                                              Berlín 2012. Colección privada.

P: ¿Cómo lo lograste?

A. T.: Compré un libro a un anticuario en Berlín que contenía frases escritas por una mujer  entre los años 1915 y 1917, en plena I Guerra Mundial. Eran escritos a modo de diario, poemarios. En la cubierta se puede leer ‘Poesie‘ (poesía en alemán).

TALENS_poesia muerta1Lo que hice para confeccionar la pieza fue vaciarlo y llenarlo de hojas negras en relación con las muertes que tuvieron lugar durante la contienda. Por lo que el contexto del objeto original da significado al objeto y en él queda unido el significado propio con el significado otorgado. La poesía tiene una gran fuerza existencial, no es un lenguaje frágil. El arte actual, a veces parece querer alejarse de la poesía. Es por ello que yo quería hablar de eso, porque creo que hoy en día la poesía sigue siendo poesía y forma parte de nosotros, y por tanto del arte.

P: ¿Se podría decir que utilizas un lenguaje poético?

A. T.: Sí, claro, ¿por qué no? Trato los objetos, tanto los que puedo llegar a encontrarme como los que yo misma elaboro, desde la relación con el lenguaje poético, utilizando tropos y figuras poéticas, y no solo en los objetos sino también en los títulos.

P: ¿Por qué crees que la poesía suele relegarse al ámbito femenino? ¿Crees que tiene relación a que la gran mayoría lo tilde coloquialmente de ‘ñoño’?

A. T.: Creo que tanto los hombres como las mujeres gozan de una sensibilidad extraordinaria y que son capaces de sentir la poesía. Pero una gran mayoría considera que la poesía o mejor dicho el lenguaje poético, mal entendido, es ‘ñoño’. Tienes razón, sí, esa es la palabra que algunos suelen utilizar, quizás porque lo poético está relacionado con lo existencial y espiritual y pone de manifiesto lo íntimo, que a veces es rechazado porque desvela partes del ser que quedan ocultas ante la supremacía de lo superfluo. Puede ser esa la razón del adjetivo despectivo y de la actitud de rechazo.

En mi caso, cuando me refiero a espiritual, lo hago en el sentido de todo lo relacionado con el amor, la  ternura, con el mundo interior que en el ‘vox populi’ erróneamente o intencionadamente se suele asociar únicamente con la mujer. Por desgracia, la presencia o el uso de la poesía y de la intimidad asusta o genera rechazo, en general, quizá porque pone de manifiesto lo íntimo en un contexto actual que se mueve entre otros parámetros.

P: ¿De dónde parte tu obra?

A. T.: Mi obra parte, a nivel de contextualización artística histórica, del objeto encontrado, del ‘Arte Povera’, pero más refinado, más transformado. Yo lo llamo “minimalismo orgánico”, una práctica que se vincula al lenguaje de algunos artistas brasileños, donde lo encontrado o manufacturado está organizado de forma geométrica y racional, casi en los límites entre el orden y lo arbitrario. Además, me gusta la contradicción, por ello mis objetos son antagónicos, y gozan de una doble cualidad, siendo libres y frágiles.

P: He leído que algunos ven en tu obra algo de ironía, pero sinceramente,  yo no lo veo así. No obstante, sí veo ese juego, esa dualidad… ¿Me equivoco?

A. T.: En mi obra sí que se plantea y está muy presente el concepto del juego, del doble sentido; en ese punto se puede ver el vínculo con la poesía. Esto sucede cuando consigo que una obra te recuerde a algo o cuando uso un objeto determinado por un significado concreto y le doy otro matiz, etc. Ese es el juego de la poesía. Es como cuando, por ejemplo, en lugar de decir luna, dices ‘agujero de plata’. Es como volver a la descripción del mundo que va más allá de la ciencia, casi en la proximidad del mito. El lenguaje poético te permite describir la vida desde un juego de palabras. Y ese es el juego de la poesía, el que te permite describir el mundo de una forma alternativa, imaginada.

P: A la hora de trabajar, ¿tienes presente la visión de otras personas sobre tus piezas? En este sentido, ¿dejas que esos agentes externos afecten la esencia de tu obra?

A. T.: Es muy importante saber y tener en cuenta cómo los demás ven o sienten tu obra desde fuera. Me ayuda mucho hablar con personas con las que tengo mucha confianza y que conocen mi lenguaje para resolver algunas piezas. Con ellos aprendo, pienso, y me libero en compañía cuando tengo que tomar una decisión que no veo clara. En el diálogo uno a veces se responde a sí mismo, pero necesitas las palabras, los oídos y la paciencia del otro para reconocer las respuestas.

P: ¿Ser mujer condiciona tu trabajo?

A. T.: Mi obra se entrecruza con el lenguaje femenino, quizá porque se identifica a la mujer con lo frágil y sensible, pero tanto la obra como la poesía carecen de género y la mujer, como ha quedado comprobado, es mucho más que todo eso. No quisiera que mi obra quedase reducida o encasillada con lo femenino. Yo soy un ser, con mis propias ideologías, pero mi arte se declina hacia mi intimidad y surge de forma natural, como un diálogo con mi propia vida. Mi trabajo es racional y a la vez intuitivo. Digamos que me muevo en el grado de la ambigüedad, me gusta esta posición porque te da más libertad, la libertad de jugar con lo que existe para contarlo de otra forma.

La sociedad tiene miedo a cierto tipo de intimidades, aunque actualmente lo sexual ya se ha polarizado y lo existencial se ha quedado como tabú.

P: ¿Crees que tu percepción de la vida y de la realidad es igual para los demás?

A. T.: Realmente no sé cómo perciben la realidad los demás. Yo soy muy sensible al existir, al sentir, al vivir, y eso me hace sufrir y disfrutar mucho al mismo tiempo -subo y bajo- y en mi obra esto se refleja bastante. Digamos que hay una tensión permanente en mi proceso de creación que va desde lo estéticamente bello a lo sufrido; a veces no sé en qué grado vital me encuentro y mis obras me ayudan a definirlo.

Tijeras-pluma. Ensamblaje de tijeras y plumas. Australia 2001.

Tijeras-pluma. Ensamblaje de tijeras y plumas. Australia 2001.

P: ¿Cómo sientes ese proceso creativo?

A. T.: Lo vivo de forma muy natural, aunque aquellos que me rodean no saben muy bien cómo construyo mi mundo. Es una fusión de palabras, colores, sensaciones… No sé de dónde vienen o cómo llegan. Soy como un tamiz, un catalizador de lo que vivo y veo. Cuando el objeto está terminado sí creo que los demás puedan llegar a percibirlo y entenderlo, y, sobre todo, comprender cómo es mi mundo. Ahí está el diálogo con el espectador.

P: ¿Y cómo ves tu propio mundo?

A. T.: Podría decir que me muevo entre lo divino y lo humano, entre lo existencial y lo terrenal.

P.: ¿Qué puedes decir sobre tu forma de trabajar? ¿Te impones alguna disciplina?

A. T.: Es un proceso complejo en sí mismo, difícil de describir. Y no, no sigo ninguna disciplina estricta, solo voy contracorriente. La resolución de las piezas es algo continuo, llega cuando menos te lo esperas. Estás buscando soluciones constantemente, a veces sin ser consciente de ello. Por eso, a veces, resulta tan agotador, porque no desconectas, estás siempre pensando, trabajando y proyectando. El camino de evolución de la obra que sigo, más que una línea, es un árbol con ramas, por las que camino, regreso, algunas se quedan atrofiadas, otras crecen, es muy curioso y divertido ver con el tiempo como vas creando tu lenguaje plástico.

P: Es casi como una obsesión…

A. T.: Sí. Crear es un problema auto-infligido, algo que se provoca en ti y que necesitas resolver. Y esto ocasiona, muchas veces, la necesidad de aislarse en algunos momentos del mundo, de la gente que está en contacto contigo, para poder resolver las piezas, en un estado de concentración maravilloso.

P: Se diría entonces que te expresas y te construyes a ti misma, quiero decir, como ser individual, a través de tus obras…

A. T.: La escultura y la escenografía de la instalación son dos canales de expresión para mí. Muchas veces las cosas que quieres decir te vienen a través del objeto que estás construyendo. Por ejemplo, cuando perdí a un miembro de mi familia que murió muy joven, me puse a tejer con hilo elástico de color negro sin tener una idea preconcebida de lo que estaba haciendo. Así nació “El último suspiro”, un globo que nunca se va a poder inflar, porque está lleno de agujeros. En él ha quedado contenida aquella experiencia.

Digo esto porque una vez tengo la obra acabada entiendo lo que he querido transmitir. Es el objeto el que me dice por dónde he pasado, porque es el objeto el que narra mi vida. Yo creo que las manos saben hablar y yo aprendo del objeto, de los materiales, de la forma, de las sensaciones que ese objeto condensa, del tacto. Me identifico con el objeto tanto cuando lo encuentro como cuando está terminado.

P: Eso mismo estaría en relación con el trabajo del artista Andy Goldsworthy, ya que necesita conocer el material para poder trabajarlo y llegar a dotarle del sentido y la esencia.

A. T.: Goldsworthy se refiere a sus cualidades físicas, a lo que él llama ‘la precariedad transparente’, el proceso del ensayo-error, cuando el material te dice lo que puedes o lo que no puedes hacer con él, cuando el artista no intenta que un material parezca otra cosa, y cuando las cualidades del mismo, le sirven como propio lenguaje.

Durante años estuve investigando sobre esta idea para la realización de mi tesis doctoral, que partió de la experiencia con la naturaleza que viví en Weimar cuando estaba allí como estudiante, periodo en el que realicé obras desde la percepción de esa fragilidad y dureza que coexiste en ella. Ahora estoy leyendo sobre el ensayo-error y he encontrado un poema de Samuel Beckett que dice: “Inténtalo, vuelve a fallar, falla mejor”. Eso sería aplicable al arte que trabaja con la materia, con lo orgánico, con la vida y con la relación que tenemos con la naturaleza, su ritmo, sus formas y con lo efímero.

P: Por tanto, tu tema de la tesis sería…

A. T.: El nomadismo y lo efímero en relación a la experiencia de la naturaleza, dos conceptos que me apasionan, en el sentido del constante fluir, del devenir. Uno nunca está en el mismo sitio y no sabes cuánto tiempo estará en el mismo estado, etc. Una especie del devenir, de la experiencia de la vida en sí, y que subyace a la existencia del ser humano. Este estudio lo he realizado paralelamente a mi obra, y se han contaminado positivamente, pero son dos procesos de análisis distintos. La precariedad en mis sistemas de construcción se manifiesta en que son piezas fáciles, en las que uso a la vez el límite y el virtuosismo de los procesos manuales, en ello existe siempre un grado de primitivismo, que emerge del juego y es inherente en el ser humano. Me encanta la sencillez y la simplicidad que se torna en algo mágico. Y el nomadismo ha sido mi modo de vida desde hace muchos años, siempre explorando otros lugares, pero siempre volviendo a casa, y eso sí, siempre teniendo un pensamiento nómada, buscando siempre la respuesta y el conocimiento.

P: Dicho esto, tu obra recoge muy bien esta dualidad y tensión entre lo efímero, lo frágil, la dureza, el sufrimiento…

A. T.: Sí. Un claro ejemplo es la pieza que lleva como título ‘Broken glass’, una pieza portadora de una gran violencia contenida. Hay gente que la ama y otros que se sienten muy intimidados. En ella se encuentran el ataque y la defensa, el sufrimiento y la protección.

Cristal roto. Carcaixent 2011. Vaso y seda. 30 x 15 x 7 cm

Cristal roto. Carcaixent 2011. Cristal y seda. 30 x 15 x 7 cm

P: ¿Qué sientes cuando logras vender una de tus piezas, ese momento en el que tienes que desembarazarte de ella?

A. T.: Al principio sufría mucho porque me cuesta traducir el valor de un objeto a dinero, era algo que parecía banalizar al objeto, y lo sigue siendo, porque ¿quién tasa el valor de mi obra? ¿En relación a qué se mide? Debo reconocer que en el momento en que mi obra se introdujo en el mercado entré en un conflicto, porque vender me separa de las cosas con las que convivo, mis obras son partes de mi vida. Me costaba horrores indicar un precio. No obstante, he de decir que también comprendí su parte positiva, y es que la persona que la adquiere le da otro valor, otro lugar… y curiosamente ese objeto, aunque esté en manos de otro, nunca deja de ser tuyo. Dicho esto, hay que saber entrar en el mercado, pero no venderle tu alma al mercado. Por otra parte, en mi caso en particular, pienso que la venta de unas obras me ayuda a hacer otras, no solo por el dinero, sino porque a veces la ausencia provoca que nazca otra nueva. Hoy por hoy sigo produciendo por donde me llevan mis inquietudes.

P: Aunque sea difícil responder, ¿cómo te ves como artista?

A. T.: Yo soy más de hacer, de manufacturar. Necesito convivir con los materiales y trabajarlos en primera persona, aunque a veces he contado con la colaboración de expertos, pero siempre han sido artesanos. A diferencia de otros procesos en los que se trabajan más a partir de la idea, o proyectando, yo necesito tocar, hacer, manipular, construir algo “real”. Necesito el vínculo que se establece con el objeto, para que sea un objeto que ya haya vivido. Quiero seguir con el arte hasta que siga teniendo cosas que decir. Siempre digo que tenemos suerte, porque la vida es limitada y el pensamiento infinito. Si fuese al revés, viviríamos con menos intensidad.

Irene Grás Cruz

PINTA LONDON

PINTA London, la única feria europea de arte dedicada al arte moderno y contemporáneo de Latinoamérica, regresa a (Warwick Road) Earls Court exhibition Centre de Londres para su cuarta edición.

Del 4 al 7 de junio de 2013.

PINTA Londres, este año cuenta con la presencia de galerías españolas con reconocida trayectoria como Pazycomedias (Valencia) que acude a la cita con artistas como Ernesto Casero, Anna Talens o Ana Esteve; Set espai d’art (Valencia) con nombres como Sergio Barrera y Lukas Ulmi; y las galerías Rafael Ortíz (Sevilla) IvoryPress; Nieves Fernández; y Paula Alonso (Madrid).

Sergio Barrera. Galería Set espai d'art

Sergio Barrera. Galería Set espai d’art

PINTA London 2013 da cabida a más de 65 galerías internacionales que expondrán y venderán obra de artistas de toda América Latina y por segundo año consecutivo también presentará obra de artistas españoles y portugueses, reflejando la innegable influencia de estos países en la formación de la identidad latinoamericana.

PINTA Projects -con la curaduría de la coleccionista y mecenas Catherine Petitgas y de la curadora independiente Kiki Mazzucchelli– dará un enfoque a jóvenes artistas latinoamericanos que viven y trabajan en Europa. Nombres como el del peruano Armando Andrade, representado por Carl Freedman Gallery y o los brasileros Tonico Lemos y Rodrigo Matheus, representados por Stephen Friedman Gallery y Fortes Vilaça respectivamente.

Como novedad de este año se presenta ART Numérique/PINTA Londres, una exhibición de obras enfocadas a la tecnología e Internet, comisariada por el venezolano Rolando J. Carmona, profundo conocedor de una línea de creación artística única que se ha ido desarrollando en América Latina durante los últimos 50 años. Representando a esta línea, se han seleccionado a tres artistas, entre las que se incluye a la creadora conceptual argentina Marta Minujín, al artista poeta y programador de computadoras venezolano Yucef Merhi y al también artista venezolano Santiago Torres.

En PINTA London hay presencias regulares, como los Solo Shows, que este año celebrarán la obra de dos influyentes maestros: César Paternosto, figura clave en la Abstracción Geométrica Latinoamericana y Luis Tomasello, maestro del arte cinético y óptico. Otras sección a tener en cuenta es PINTA Design, que presentará lo mejor del diseño contemporáneo de América Latina y cuyo comisariado corre a cargo de Manuel Díaz Cebrián.

Imagen cabecera obra de Anna Talens. Galería PazYcomecias (Valencia). Stand A-31

 

Colectiva en pazYcomedias

Colectiva. Ernesto Casero, Ruth Morán, Fernando M. Romero y Anna Talens

Galería pazYcomedias
Pl. Colegio del Patriarca,Valencia 5 bajo  dcha.
Inauguración: martes 26 de marzo a las 20 h.

 

La obra que Ernesto Casero (Valencia, 1977) nos muestra en esta ocasión, aborda
una serie de cuestiones en las que viene trabajando los últimos años. Los límites
entre las habituales distinciones orgánico/inorgánico, natural/artificial,
realidad/ficción, representación/representado o entre los diversos medios expresivos
se abordan como permeables, provocando diferentes interpretaciones llenas de
matices que indagan en la relación de la obra con el espectador. La exploración
formal de estos trabajos, por otro lado, se diversifica por ramificaciones en
las que resuenan otro tipo de alusiones paralelas, como la representación de lo
infinitamente pequeño (microfotografía), la pintura abstracta más reciente o la
ciencia-ficción.

Fernando M. Romero (Cordoba, 1978) es pintor de una belleza llena de suspense,
incluso se podría decir que es un pintor de lo decorativo, algo que en su arte
no queda relegado a un mero ornamento – al contrario, la decoración forma en sus
cuadros la excusa para llegar a construcciones con contenido y significado
complejos. De esta forma se convierte en parte integral de una forma de razonamiento
visual que seduce al espectador a interpretar lo representado como el punto de
partida de un juego sensual e intelectual. Este juego – también se podría hablar
de una performance o representación – parece desarrollarse en una especie de
escenario o ante un telón de fondo que Romero construye mediante un uso metódico
del montaje pictórico. El guión de este juego o representación se centraría así
sobre todo en los fenómenos de percepción y realidad, de representatividad espacial
y pictórica y en sus cualidades ilusionistas.

En la obra de Ruth Morán (Badajoz, 1976) la sutileza gráfica y el gesto personal
se esconden bajo una estructura sólida de carácter, a priori, insondable. No
obstante, ese hermetismo es un espejismo que puede desvelar, no sin dificultad,
la intensa complejidad de estas obras que irradian un caos ordenado, una
determinación compositiva que aboga por transmutar en el rectángulo bidimensional
dos líneas de actuación divergentes, de un lado un expresionismo vital, donde
el trazo compulsivo evoluciona en un recorrido aparentemente arbitrario…, y de
otra parte la consolidación de una geometría no visible que soporta el entramado
irregular de las formas.Un estudio concienzudo que no posibilita la obra espectacular
y única, por el contrario, su obra es coral…, debemos observar detenidamente el
discurso completo de su identidad creativa en la totalidad, pues la artista se
rige por la práctica metódica del análisis estructural, y no por la anécdota
sensaciona lista del efecto casual.

La obra de Anna Talens se mueve entre el poder expresivo del propio material y
la evocación de emociones y sentimientos cotidianos. Sus esculturas resultan de
la unión de objetos encontrados con partes manufacturadas. Los materiales escogidos
cuidadosamente, ya sea por su antigüedad o por su procedencia, se encuentran en
el espacio del estudio de la artista. Los híbridos resultantes de este juego
emanan, gracias a su ligereza, delicadeza y sutileza, una sensación de paz que
atrae al espectador que, inmerso en un mundo que se mueve velozmente, se reencuentra
con un extraño sosiego. En sus piezas recurre a la utilización de tejidos de
seda, cobre o vidrio, entre otros materiales, siendo cada uno de sus objetos el
resultado de la construcción de un lenguaje propio que va definiéndose con cada
experiencia.

Anna Talens "Criatura abisal pequeña (dorado-cava)", 2012 cristal y cobre 13x30x25 cm. Imagen cedida por pazYcomedias.