Seis aspirantes valencianos a los Premios Goya

Finalistas a los Premios Goya
Miércoles 13 de diciembre de 2017

La Academia del Cine ha dado a conocer la lista de los finalistas de los Premios Goya 2018. El audiovisual valenciano y sus profesionales están presentes en seis nominaciones de varias categorías en esta edición. Entre los nominados figuran profesionales valencianos que residen y trabajan fuera de la Comunitat Valenciana pero también películas que han contado con participación de productoras valencianas.

Fotograma de The fourth kingdom. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Fotograma de The fourth kingdom. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

En la categoría Mejor Cortometraje Documental figura ‘The Fourth Kingdom’, dirigido por el alicantino Adán Aliaga y Álex Lora, y producido por Isa Feliu y Miguel Molina. ‘The Fourth Kingdom’ forma parte del catálogo Curts 2017, con el que el Institut Valencià de Cultura promociona anualmente el cortometraje valenciano en festivales y en los mercados internacionales del audiovisual.

Fotograma de 'Colores'.

Fotograma de ‘Colores’, de Sami Natsheh y Arly Jones.

En la categoría Mejor Cortometraje de Animación figura ‘Colores’, dirigido por los alicantinos Sami Natsheh y Arly Jones, y producido por José Antonio Saura, y ‘El ermitaño’, dirigido por Raúl Díez y producido por Daniel Díez y Raúl Díez. ‘El ermitaño’ cuenta con las ayudas a la producción que convoca anualmente el Institut Valencià de Cultura dentro de la categoría de cortometrajes.

Paco Plaza (izda) entrevistado por Javier Caro.

Paco Plaza (izda) entrevistado por Javier Caro.

En las nominaciones al Goya a la Mejor Música Original está presente el alicantino Eugenio Mirá por ‘Verónica’, mientras en el apartado al Mejor Guión Original figuran Fernando Navarro y el valenciano Paco Plaza por ‘Verónica’. Paco Plaza también está presente en las nominaciones a Mejor Director por la misma película.

A la 32 edición de los Premios Goya optan un total de 130 películas estrenadas en nuestro país entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2017. De estas 130 producciones, 79 son de ficción, 47 son documentales y 3 de animación. También concurren este año 63 filmes europeos y 35 cortometrajes:15 de ficción, 10 documentales y 10 de animación. De las 130 historias candidatas a la 31 edición de los Premios Goya, 53 son óperas primas. En cuanto a los guiones, 97 son originales y 28 son adaptados.

Estructurados en 28 categorías, a las que hay que sumar el Goya de Honor, la gala de los Goya 2018 se celebrará el 3 de febrero en el Madrid Marriott Auditorium Hotel.

Verónica

Fotograma de ‘Verónica’, de Paco Plaza. 

Seis cortos valencianos preseleccionados a los Goya

Academia de Cine
Cortos valencianos preseleccionados a los Goya
31 de octubre de 2017

Seis cortometrajes valencianos han sido preseleccionados por la Academia de Cine para participar en las nominaciones de las tres categorías de cortometraje de los premios Goya. Dentro de la categoría de ficción ha sido preseleccionado ‘Un lugar’, dirigido y producido por Iván Fernández de Córdoba, mientras que en la de documental lo ha sido  ‘The Fourth Kingdom’, dirigido por Adán Aliaga y Álex Lora y producido por Isa Feliu y Miguel Molina.

Impromptu. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Impromptu, de María Lorenzo. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

En la categoría de animación, han sido preseleccionados ‘Colores’, dirigido por Sami Natsheh y Arly Jones y producido por José Antonio Saura; ‘El ermitaño’, dirigido por Raúl Díez y producido por Daniel Díez y Raúl Díez; ‘Impromptu’, dirigido por María Lorenzo y producido por Enrique Millán, y ‘The Neverending Wall’, dirigido por Silvia Carpizo y producido por Chelo Loureiro.

The neverending wall. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

The neverending wall, de Silvia Carpizo. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

‘The Fourth Kingdom’ y ‘The Neverending Wall’ forman parte del catálogo Curts 2017, con el que el Institut Valencià de Cultura promociona anualmente el cortometraje valenciano en festivales y en los mercados internacionales del audiovisual. ‘The Neverending Wall’, ‘Impromptu’ y ‘El ermitaño’ cuentan con las ayudas a la producción que convoca anualmente el Institut Valencià de Cultura dentro de la categoría de cortometrajes.

El director del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, ha señalado que “es una buena noticia para el sector del audiovisual valenciano que seis cortometrajes hayan sido preseleccionados para los Goya y que la presencia del cortometraje valenciano sea tan significativa en esta edición. El Institut Valencià de Cultura se siente muy satisfecho de que tres de los cortometrajes cuenten con las ayudas a la producción que convocamos anualmente y que dos de las producciones figuren en el catálogo Curts 2017 de promoción del cortometraje valenciano”.

Colores. Imagen cortesia de la Filmoteca de Valencia.

Colores, de Sami Natsheh y Arli Jones. Imagen cortesia de la Filmoteca de Valencia.

La Academia de Cine ha seleccionado 35 cortometrajes para competir en la trigésimo segunda edición de los Premios Goya en las tres categorías de animación, documental y ficción. El porcentaje de cortometrajes valencianos preseleccionados en esta edición alcanza el 17% del total. En el apartado de animación el porcentaje es incluso más alto y alcanza el 40%, puesto que cuatro de los diez cortometrajes preseleccionados son valencianos.

Una comisión de la Junta Directiva de la Academia de Cine ha seleccionado diez títulos por animación, diez en el apartado de documental y quince en la categoría de ficción. Estos cortometrajes podrán ser votados en las próximas semanas por todas las autoridades académicas para decidir los que finalmente optarán a los premios Goya.

Un lugar. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Un lugar, de Iván Fernández de Córdoba. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Graffiti y Oa, preseleccionados a los Goya

Graffiti, de Lluis Quilez, y Oa, de Jaime Maestro
Preseleccionados para las nominaciones a los Premios Goya 2017
Categoría de cortometrajes

Los  cortometrajes valencianos ‘Graffiti’ de Lluis Quilez y ‘Oa’ de Jaime Maestro han sido preseleccionados por la Academia de Cine para participar en las nominaciones de las categorías de cortometraje de los Premios Goya de 2017.

Graffiti, de Lluis Quilez. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Graffiti, de Lluis Quilez. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Dentro de la categoría de ficción ha sido preseleccionado ‘Graffiti’, dirigido por Luis Quilez y producido por la productora valenciana Ainur Films. Se trata de un cortometraje de ciencia ficción, ambientado en un mundo apocalíptico, que está interpretado por Oriol Pla. En su recorrido por festivales, ‘Graffiti’ ha ganado el Premio al Mejor Cortometraje Europeo y el Mélies de Plata en el Festival de Sitges, el Premio al mejor Corto en los festivales de Santa Bárbara y de Ciencia Ficción de Boston, entre otros. ‘Grafitti’ forma parte del catálogo de promoción del cortometraje valenciano ‘Curts 2016’ y ha contado con las ayudas a la producción del Institut Valencià de Cultura, que se convocan anualmente a través del IVAC.

Oa, de Jaime Maestro. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Oa, de Jaime Maestro. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Dentro de la categoría de animación, ha sido preseleccionado ‘Oa’, dirigido por Jaime Maestro y producido por Primer Frame. Escuela de Animación. ‘Oa’ es un cortometraje sin diálogos sobre el viaje que emprenden dos niños tras la caída de una estrella fugaz en la estepa de Mongolia.

La Academia de Cine ha seleccionado 26 cortometrajes  para competir en la 31 edición de los Premios Goya en las categorías de animación, documental y ficción. Una Comisión formada por miembros de la Junta Directiva de la institución han seleccionado ocho títulos por animación, cuatro en el apartado de documental y catorce en la categoría de ficción. Estos cortometrajes podrán ser votados en las próximas semanas por todos los académicos para decidir los que, finalmente, optarán a los Premios Goya.

Cartel de Graffiti, de Lluis Quilez. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Cartel de Graffiti, de Lluis Quilez. Imagen cortesía de IVAC La Filmoteca.

Tras los Goya: La isla mínima

La isla mínima. A sangre fría

Siempre existe una reducida parcela sin desvelar plagada de meandros y zonas pantanosas, recodos de cieno ocultos tras bellezas luminosas y extensas. La última película de Alberto Rodríguez se adentra, precisamente, en esos recovecos pardos y angostos. Los acertados y encefálicos planos cenitales de La isla mínima avisan de una trama con líneas que se cruzan y confunden formando una extraña e impredecible retícula de difícil desenredo.

A principios de los ochenta, dos policías de carácter antitético llegan a un pequeño pueblo andaluz para esclarecer la desaparición de dos hermanas adolescentes. Sin embargo, la pericia del guión reside en no centrarse en este hecho en exclusiva, ya que tomando la investigación policial como hilo conductor, se descubren subtramas que reverberan el contexto económico y social: el machismo y la emancipación femenina, el éxodo rural y el desarrollo del turismo, el tráfico de drogas, la lucha obrera y el remanente del antiguo régimen. La historia principal y las secundarias se hilvanan meticulosamente gracias a un ritmo que engancha e inquieta al espectador, unos actores que interpretan sus roles –personajes cargados de pasado e intensidad psicológica− con una verosimilitud que roza el sobresaliente, y una fotografía que combina con destreza la belleza lumínica del paisaje marismeño y la atmósfera malsana habitual del género policíaco estadounidense –algunos pensarán en Seven (David Fincher, 1995)−. Apenas se cede un lugar a lo espontáneo y sí mucho a una estructura de medidas prolijas. Ni son accesorias las referencias a Truman Capote ni ciertos atisbos mágico-supersticiosos, amén de otras alegorías visuales que reiteran el poso de unas tradiciones ya caducas, la irracionalidad de ciertos actos humanos o la búsqueda de esa isla mínima donde se encuentra la verdad última de los protagonistas.

Que la postrera obra del director de Grupo 7 (2012) haya obtenido tantos galardones no sorprende a nadie. Razones no le faltan.

Tere Cabello

“Ya no hay crítica, porque no quedan cines”

Mesa redonda: La crítica cinematográfica en conflicto
Con Óscar Peyrou, Carlos Pumares y Antonio Llorens
Celebrada el martes 24 de junio en el Ayre Hotel Astoria Palace de Valencia
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio de 2014

El crítico cinematográfico argentino Óscar Peyrou está embarcado en el rodaje de ‘En busca del Óscar’ y ha visitado Cinema Jove para rodar una de las escenas. En ella, los conocidos periodistas Antonio Llorens y Carlos Pumares participan en una rueda de prensa real junto con Peyrou, y tanto ellos como el público y los medios de comunicación asistentes se convierten en extras de la película.

La película trata de Óscar, un crítico de cine que lleva los últimos treinta años cubriendo los festivales más importantes del mundo. Después de jubilarse de la empresa de comunicación de toda la vida, ahora colabora con una revista digital. Pero en este nuevo trabajo no le piden contar sus críticas de forma escrita, sino a través de una pequeña cámara que él mismo llevará a los festivales y que utilizará para auto-grabarse. Pero para que todo salga bien tendrá que seguir las pautas y exigencias de un joven realizador.

La rueda de prensa real tuvo lugar en el Hotel Astoria de Valencia y allí se contaron algunas cosas. Por ejemplo ésta: “Ya no hay crítica porque no quedan cines”. Lo dijo Carlos Pumares y a renglón seguido se fueron sucediendo una cascada de declaraciones de Óscar Peyrou y Antonio Llorens en clave más o menos irónica, más o menos desencantada y siempre inconclusa, porque, como subrayó Peyrou, “no hay conclusión que cierre al asunto de la crítica, sino permanente conflicto”.

El jinete pálido, de Clint Eastwood, como plagio de 'Raíces profundas', señalado por Carlos Pumares en la mesa redonda sobre la crítica cinematográfica celebrada en Cinema Jove.

El jinete pálido, de Clint Eastwood, como plagio de ‘Raíces profundas’, señalado por Carlos Pumares en la mesa redonda sobre la crítica cinematográfica celebrada en Cinema Jove.

“Hay gente que va a ver una película por una buena crítica”, afirmó Llorens, amparado por la dilatada trayectoria como crítico en la galardonada Cartelera Turia, Premio de Comunicación Alfonso Sánchez concedido por la Academia de Cine en reconocimiento a los 50 años de divulgación cinematográfica. Y agregó: “El crítico es un espectador que cuenta a otros lo que viendo”.

Peyrou sacó a colación una investigación de la Universidad de Columbia en la que se dice que la opinión de los críticos importa poco, que funciona mejor el boca a boca para dar a conocer una película. En todo caso, “el espectador completa lo que dice el crítico”, apostilló Peyrou, que mientras abogaba por las respuestas breves se sumergía en largas peroratas, muchas de ellas en tono irónico festivo, quién sabe si preparando el material de su propia película.

“El crítico es bueno si el que lo lee está de acuerdo con él”, precisó Pumares, y sobre todo, es bueno si tiene “el poder del medio para el que trabaja”. Tras contar anécdotas de diversos críticos que tenían la capacidad de estar “en dos festivales a la vez” o de hacer sus críticas por lo que le contaba una amplia caterva de correligionarios, Llorens y Peyrou se enzarzaron en una discusión acerca de la objetividad del crítico. Peyrou dijo que no existía, “es todo subjetivo”, mientras que Llorens apeló a la objetividad como fundamento de una buena crítica frente a los desatinos de hacerla incluyendo, por ejemplo, que determinada directora tuviera la regla mientras rodaba cierta secuencia (Carlos Boyero dixit).

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, intervino en varias ocasiones como moderador de la jugosa rueda de prensa, sin obtener de los contertulios conclusión alguna sobre el estado de la crítica. Ni sobre su estado, sin duda embarazoso, ni sobre el porvenir que le aguarda con el advenimiento de las nuevas tecnologías, la paulatina caída en picado de los medios generalistas y la desaparición de los cines en el centro de las grandes ciudades. Habrá que esperar a ver ‘En busca del Óscar’ para hacernos una idea. Al menos, una.

Óscar Peyrou, crítico de cine argentino, en pleno rodaje de 'En busca del Óscar'. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Óscar Peyrou, crítico de cine argentino, en pleno rodaje de ‘En busca del Óscar’. Imagen cortesía de Cinema Jove.