Picknic

#MAKMAAudiovisual
XVII Picknic Film Festival
VII Mini Picknic Film Festival
Sedes: Filmoteca de Cantabria (Bonifaz 6); Casyc Up – Fundación Caja Cantabria – (Tantín 25); Centro Cultural Doctor Madrazo (Casimiro Sainz s/n); Biblioteca Central de Cantabria (Ruiz de Alda 19) y Centro Cívico Tabacalera (Antonio López 36)
Organiza: Demolden Vídeo Project
Colaboran: Fundación Santander Creativa y Ayuntamiento de Santander
Del 13 al 28 de agosto de 2026

Si hay algo inamovible en las artes contemporáneas son las películas. Por muchas veces que se vea ‘Casablanca’ (Michael Curtiz, 1942), ‘Ben-Hur’ (William Wyler, 1959) o ‘Ciudadano Kane’ (Orson Welles, 1941), los diálogos, los planos y las transiciones entre escenas siempre son idénticos en cada visionado. Esto no significa que el cine —como arte independiente— no evolucione, que se quede estancado en normas básicas ya establecidas de guion, dirección y montaje. Las artes, cualquiera de ellas, solo conocen una dirección: seguir hacia adelante.

Con esto en mente, los cineastas actuales buscan de forma incansable la manera de introducir cambios —ya sean sencillos o controvertidos— para innovar el séptimo arte. De esta forma, el futuro del cine no quedará obsoleto por herramientas sustitutivas y los espectadores no caerán en la apatía, aparcando su poca atención delante de pantallas de menor tamaño que cuenten historias insulsas sin ningún atractivo narrativo.

Para que estos cambios lleguen a buen puerto hace falta el impulso de festivales comprometidos que apuesten por esas cintas de corte independiente, que tan difícil distribución tienen en las salas comerciales y en las que prima más una buena historia o una manera original de narración que el uso de tecnología para realizar un plano espectacular.

En Santander, el Picknic Film Festival (también conocido como Santander Internacional Film Festival) se caracteriza por su temática libre y abierta en la que el cine independiente, de autor y experimental son los ejes sobre los que gira este evento fílmico que este año alcanza su 17ª edición y la 7ª de su versión para los más pequeños de la casa, el Mini Picknic Film Festival.

Durante más de dos semanas (del 13 al 28 de agosto), las pantallas de las cinco sedes —una más respecto a la edición anterior— de la capital cántabra proyectarán las más de 40 cintas seleccionadas de países a nivel internacional. Las 16 naciones representadas en el Picknic Film Festival 2026 llegan de cuatro continentes diferentes para optar a los premios que el festival otorga a la mejor cinta en cada una de las cinco categorías: largometrajes, cortometrajes de ficción, cine documental, animación y videocreación.

La escritora estadounidense Eleanor Roosevelt (1884-1962) señaló en cierta ocasión que “con el nuevo día llegan nuevas fuerzas y nuevos pensamientos”, y con esta nueva edición del Picknic Film Festival llegan nuevas películas con las que descubrir las nuevas tendencias de ese inexplorado cine independiente que regresa un año más a las pantallas santanderinas.

Cartel de ‘La hija del no’, de Silvina Hermoso.

Este año, el festival de la capital cántabra abrirá el 13 de agosto con la cinta de la directora argentina Silvina Hermosa, ‘La hija del no’ (2025), en la sala del Centro Cívico Tabacalera, que se suma en esta edición del festival añadiéndose al resto de sedes que repiten respecto a años anteriores.

La cinta argentina, ganadora del Premio de la Crítica a la Mejor Película en el 29º Fantasia Festival y del Gran Premio de la Competencia Argentina en el 26.º BAFICI, narra la historia de las docentes de la universidad pública argentina que se dieron al trabajo de investigar y denunciar el impacto ambiental, de desarmar el discurso extractivista y generar la movilización por el voto popular en el plebiscito del año 2003 que dijo “No a la mina”.

La cinta argentina solo será la punta de un iceberg cinéfilo que reúne a 12 largometrajes más en la sección oficial y que optarán al galardón Film_Picknic a la Mejor Película, premio entregado al largometraje más destacado dentro del certamen.

Países latinoamericanos como Venezuela, la misma Argentina o Panamá, con ‘Espina’ (2025) —que será la encargada de dar cierre a esta edición de Picknic Film Festival 2026—, tienen su representación cubierta en el cartel de esta edición.

Sin cambiar de continente, vemos cómo la película estadounidense ‘Convertirse en Vera’, de Sergio Vizuete, se ha hecho un hueco en el certamen santanderino para contar la historia de Vera, una joven pianista de 18 años que persigue su pasión por el jazz latino y que, pese a todas las adversidades con las que se topa, consigue salir adelante con determinación y el apoyo de sus amigos.

Los largometrajes europeos también contarán con su representación en el festival. Países como Bélgica con ‘New Beginnings’ (Isabelle Ingold y Vivianne Perelmuter, 2025), Polonia con ‘Propiedad privada, prohibido pasar’ (Wojciech Ganczarek, 2025) o la cinta francesa ‘Le Coruskan’ (Fred Eyriey, 2025) —rodada íntegramente en lenguaje criollo, que narra la historia de un agricultor que hereda las tierras de su padre y propone a sus vecinos un reparto sostenible de los terrenos— son ejemplos de que el nivel del cine europeo se encuentra en un estado envidiable.

Cartel de ‘Forqué, el oficio de hacer cine’, de Gaizka Urresti y Rafael Maluenda.

Pero si hay un país que sobresale por encima de los demás en esta sección es España. Con cinco títulos en el cartel de esta edición, el cine patrio demuestra que existen buenas historias que contar, como la de José María Forqué (1923-1995) en el documental ‘Forqué, el oficio de hacer cine’ (2025), dirigido por Gaizka Urresti y el colaborador de esta revista, Rafael Maluenda.

Maluenda señala, acerca de José María Forqué, “que un cineasta no lo es menos por el hecho de trabajar insertado en una maquinaria industrial”, ya que el director aragonés en ocasiones trabajaba con guiones en los que no participaba, pero esto le presentaba ante los demás “como un cineasta vocacional, con un gran amor al cine, que vuelca sus energías en la película”, apunta el codirector.

Con ‘Forqué, el oficio de hacer cine’ —que se encuentra entre las seleccionadas para el 29º Festival de Cine de Málaga—, Maluenda y Urresti rescatan el legado del director aragonés a través de distintos profesionales, viajando a lo largo de la evolución del cine nacional, desde los años 50 hasta el culmen de su carrera, cuando ganó el Oso de Plata de Berlín por la película ‘Amanecer en puerta oscura’ (1957). «Su actitud de ponerse al servicio de la historia entraña un gran respeto por el público, y eso, en su caso, da como resultado un estilo muy preciso, muy elegante», subraya Maluenda sobre el director de ‘Atraco a las tres’ (1962).

Junto a la cinta de Urresti y Maluenda también se proyectará el premiado trabajo en el último Festival de Alicante ‘Que vienen los perros’ (2025), dirigida por Iván Sánchez y David Tembleque; ‘Aunque seamos islas’ (2025), de Cristina Rodríguez; ‘A través del espejo’ (2026), bajo la dirección de R. Robles Rafatal —cinta que también acudirá al Festival de Málaga 2026—; y ‘Rey Puma’ (2026), de Fernando Ureña, que recibió tres candidaturas en los 13.º Premios de Oro de Cine Español Independiente, completando la representación española en los largometrajes a concurso.

“El cine no es un arte”, dijo Jean-Luc Godard, “el cine está entre el arte y la vida”. Una vida retratada en documentales como el dedicado al periodista Julio Camba titulado ‘Mi nombre es Camba’ (2025), de Aser Álvarez, donde descubrimos a uno de los periodistas españoles más populares de la primera mitad del siglo XX.

Otras cintas documentales que se presentan en esta edición muestran retratos de diferentes índoles: desde lo más tribal de las selvas amazónicas de Brasil y Ecuador con los proyectos ‘Aprendiz de chamán – Mukunã’ (2025), de Rodrigo Sena, y ‘Pajuyuk’ (2025), de la cineasta ecuatoriana Ruby Chasi, hasta historias que parecen sacadas de un libro fantástico como ‘El pez rojo’ (2025), de Lucía Grimaldi, o muestran el mundo hipertecnificado del ser humano en ‘Universo 25. 30’ (2025), del español Edu Grojo, donde —según el documental— los próximos 5 años serán una época de cambios por el nacimiento de una nueva sociedad basada en la IA.

El escultor donostiarra Eduardo Chillida (1924-2002) señaló: “El arte está ligado a lo que todavía no se crea”, y son esos pequeños huecos donde la videocreación de este 17º Picknic Film Festival de Santander toma el control. Con este género visual en el que la imagen, el sonido, el tiempo y el espacio se juntan, se separan y se mezclan de nuevo desafiando las formas tradicionales del cine, sus creadores apuestan por enseñar proyectos transgresores para rellenar esos huecos que aún están por crearse.

Cartel de ‘Trading cards’, de Radheya Jang.

Con siete proyectos durante la jornada del 18 de agosto, destacan la australiana ‘Trading Cards’, de Radheya Jang (2025), y el trabajo nipón ‘Trust’ (2025), de los directores Tomofumi Inoue, Chizuru Kakimoto y Kazuma Shimizu, en el que narran con un estilo audaz y neo-noir cómo agentes de la IA investigan un cibercrimen.

Los cortometrajes de ficción tienen su espacio dentro de esta edición del festival santanderino, y géneros como la ciencia ficción, el drama o la comedia se mezclan en la sección de estas historias cortas. De los ocho títulos de países como Italia, Argentina, Brasil o España, destaca el cortometraje francés seleccionado en varios festivales alrededor de todo el globo ‘Un bagage en trop’ (2025), de la directora Myriam García Marienstras, en el que muestra cómo una madre trata de escapar de la soledad por todos los medios posibles al irse su hija al campamento de verano.

La diversidad de géneros que se reúnen en las distintas sedes de la capital cántabra no excluye a los cinéfilos más pequeños de la casa. Para esos amantes de películas infantiles y juveniles se creó el festival paralelo Mini Picknic Film Festival, que este 2026 llega a su 7ª edición, proyectando los trabajos llegados de Colombia, Portugal y España el día de clausura del Picknic Film Festival (28 de agosto).

Desde el fondo del mar de la cinta colombiana ‘En el mar’ (Alfred Robinson, 2024) hasta la demostración de que una goma de borrar admira los dibujos de los lápices y ansía hacer lo mismo demostrando que es posible si te lo propones —como demuestra el proyecto español de Júlia Francino, ‘Goma’ (2026)—, estos son solo algunos ejemplos de que con personajes entrañables e historias cuidadas se puede hacer disfrutar a públicos de todas las edades.

Con toda esta oferta, el Picknic Film Festival demuestra una edición más que el séptimo arte no es estático, sino que se nutre de las experiencias para dar una mirada plural a los creadores. De esta forma, Santander se convierte en el epicentro de un cine sin ataduras que invita a la reflexión y recuerda que las mejores historias son siempre aquellas que aún están por descubrirse.