Joan Morey

#MAKMAArte
‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’, de Joan Morey
Proyecto ganador de LA MULTIKANAL, I Convocatoria Nacional de Videoarte
Organizan: MAKMA y APACC, con el auspicio del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (CMCV)
Sala Contrafuertes
Centre del Carme de Cultura Contemporània (CCCC)
Museu 2-4, València
Del 24 de septiembre al 22 de noviembre de 2026
Inauguración: jueves 24 de septiembre, a las 19:00

El Centre del Carme de Cultura Contemporània (CCCC) de València acoge la exposición ‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’, de Joan Morey, proyecto ganador de LA MULTIKANAL, I Convocatoria Nacional de Videoarte promovida por la revista de artes visuales y cultura contemporánea MAKMA (Salva Torres, Merche Medina, Jose Ramón Alarcón y José Antonio Campoy) y la Asociación de Profesionales para la Acción Cultural Contemporánea (APACC), con el apoyo del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (CMCV).

Nicolás Bugeda, director-gerente del Consorci de Museus, subrayó, durante la presentación de la videoinstalación ganadora, la importancia de apoyar a los artistas visuales no solo a través de iniciativas propias, sino también “escuchar y respaldar los proyectos que surgen del propio sector artístico valenciano, como en este caso, a partir de la propuesta de MAKMA”.

Asimismo, indicó que esta iniciativa, dadas sus singulares características, es pionera en España, “situando a València en un lugar destacado en relación con el contexto del arte en nuestro país y de los nuevos lenguajes de la contemporaneidad”.

“En la actualidad, es complicado disociar el ámbito audiovisual y el videoarte de la creación actual, ya sea como una herramienta o como la propia forma de expresión de los artistas, y esto se debe, en parte, a que el mundo audiovisual es la forma de comunicación del presente”, afirmó.

‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’, de Joan Morey, en la Sala Contrafuertes del Centre del Carme. Foto: Juan R Peiró.
‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’, de Joan Morey, en la Sala Contrafuertes del Centre del Carme. Foto: Juan R Peiró.

“Precisamente, Morey nos habla de esto en su obra, reivindicando la libertad de comunicación hacia el exterior, hacia los demás, pero también hacia nosotros mismos. De ahí esa mirada hacia la iconografía clásica, hacia el misticismo como forma de volver la mirada hacia nuestro interior”, agregó.

Por su parte, Salva Torres, director de MAKMA, agradeció al Consorci de Museus que haya apostado por el videoarte, ya que se trata de una disciplina artística apenas tenida en cuenta por las instituciones públicas y privadas a la hora de incluirla de forma estable en sus programaciones.

“Un proyecto como el nuestro, tan necesario e interesante, se podría haber quedado en el cajón de las mejores intenciones, si no hubiera una institución pública, como ha sido en este caso el Consorci de Museus, apostando decididamente por él”, lo que “le convierte ya en una rara avis dentro del panorama público estatal”.

En un contexto marcado por las nuevas tecnologías de mediación, conflictos globales y disputas en torno a quién puede hablar y ser escuchado, la propuesta de Joan Morey pone en diálogo el patrimonio histórico con la experiencia contemporánea a través de un conjunto de esculturas barrocas de carácter religioso y de los procedimientos audiovisuales experimentales desarrollados por José Val del Omar para su película ‘Fuego en Castilla’ (1958–1960).

El proyecto se plantea como un “ensayo audiovisual para una voz ausente” que parte de figuras religiosas convertidas en dispositivos de comunicación para reflexionar sobre los mecanismos mediante los que se atribuyen autoridad, legitimidad y capacidad de representación a determinados cuerpos y discursos.

‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’, de Joan Morey, en la Sala Contrafuertes del Centre del Carme. Foto: Juan R Peiró.
‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’, de Joan Morey, en la Sala Contrafuertes del Centre del Carme. Foto: Juan R Peiró.

A través de la performance y el lenguaje audiovisual, Morey traslada las posiciones y gestos de las esculturas clásicas al cuerpo de los intérpretes, situándolos en el umbral del habla. La voz se convierte así en una construcción tecnológica y narrativa, pero también en un espacio de negociación entre presencia, representación y agencia.

En la Sala Contrafuertes, la obra se presenta como un díptico de vídeo formado por cuatro escenas interconectadas, cuyos protagonistas encarnan esculturas religiosas mediante ejercicios de control, memoria corporal y resistencia física, trasladando al propio cuerpo las posiciones y gestos fijados en las imágenes hasta el agotamiento.

Como apuntó el propio artista, “cuando entramos en la sala tenemos un prólogo que nos ubica en un lugar, con unos referentes, unas ideas, unos temas. Luego, a continuación, tenemos una doble proyección a modo de díptico y, al final de la sala, tenemos un epílogo, un puntito final para aquellos espectadores que hayan podido empatizar con alguno de los recursos estilísticos, temáticos, de la exposición, y puedan tener un poquito más de información adicional”.

Joan Morey explicó que su obra partía «de una reencarnación. En inglés hay una palabra muy bonita que es embodiment, es decir, como meter dentro del cuerpo algo que está inscrito en otro lugar”.

“Entonces, estas reencarnaciones, estas performances consisten en una serie de intérpretes maravillosos que encarnan o retienen figuras de carácter religioso y, en concreto, a San Antonio Abad, a Jesucristo, a María Magdalena, a María Egipciaca, a Nicolás de Tolentino o a Teresa de Jesús. Es decir, son figuras que han sido representadas por múltiples artistas y que en el Renacimiento y en el Barroco tuvieron un gran esplendor”, añadió.

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Al someter estos cuerpos a una nueva mediación a través de la cámara y la intervención del artista, se activa un proceso de resignificación en la que la imagen histórica deja de aparecer como un objeto fijo para convertirse en algo que puede ser habitado, transformado y vuelto a escuchar.

Las esculturas escogidas para el proyecto, conservadas en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, se corresponden con San Antonio Abad, San Nicolás de Tolentino Magdalena penitente, María Egipcíaca, Cristo yacente y Santa Teresa de Jesús.

En el vídeo, los elementos de conectividad con la fe, la religión y el imaginario cristiano han sido sustituidos por las pantallas. En palabras de Morey, “los teléfonos inteligentes son nuestros tutores, nuestros nuevos guías, ideologías que nos permiten conectar con otras personas, lugares o contextos”.

(De izda. a dcha.) Jose Ramón Alarcón, Lucía Martínez, Salva Torres, Merche Medina, Joan Morey, Nicolás Bugeda y Pepe Beas, en la presentación a los medios de ‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’, proyecto ganador de LA MULTIKANAL. Foto: Juan R Peiró.
(De izda. a dcha.) Jose Ramón Alarcón, Lucía Martínez, Salva Torres, Merche Medina, Joan Morey, Nicolás Bugeda y Pepe Beas, en la presentación a los medios de ‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’, proyecto ganador de LA MULTIKANAL. Foto: Juan R Peiró.

“Si profundizamos en la pieza aparecen esas posiciones un poco más políticas en relación con la palabra o la capacidad de habla. Tener el privilegio de la comunicación estándar es también hablar de las diversidades de comunicación como, por ejemplo, por qué cuestionamos que Teresa de Jesús se comunique como una médium con un ser supremo o que una persona se pueda comunicar con nosotros con una voz artificial o sintética, cuando tiene una dificultad física para el habla”.

“Estos saltos de siglos me sirven como artista para crear, especular, pensar y no decidir dar una conclusión, sino dar un testigo para poder seguir conversando”, concluyó el artista.

El jurado encargado de fallar esta I Convocatoria Nacional de Videoarte La Multikanal ha estado conformado por los artistas visuales Greta Alfaro, Pepe Beas y Solimán López, junto con Lucía González, técnica de exposiciones del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, y Salva Torres, director de MAKMA, habiendo sido el encargado de la identidad gráfica del conjunto expositivo el diseñador José Antonio Campoy.

Fue Pepe Beas quien, como miembro del jurado, quiso dar las gracias a las entidades y personas que estaban detrás de la organización de este proyecto, «porque el videoarte necesita proyección, lo cual no quiere decir, como se pensaba en los años 60 y 70, cuando apareció el videoarte, que iba a ser una burbuja y que a la entrada de los 2000 estallaría y desaparecería. No es cierto, porque el videoarte utiliza una herramienta que es el video, pero hay un lenguaje. Y eso es lo verdaderamente importante”.

«El videoarte –continuó diciendo Beas– tiene que tener su propio discurso. Y eso es lo que vemos en esta exposición: que el video está actualizado, es contemporáneo y tiene mucho recorrido. Morey ha utilizado la herramienta del video, pero tiene un discurso, un lenguaje, y eso es lo que hemos destacado los miembros del jurado. Hemos destacado que está trabajando en la forma de intelectualizar la imagen”.

Joan Morey, junto a una de la proyecciones de ‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’. Foto: Juan R Peiró.
Joan Morey, junto a una de la proyecciones de ‘Antonio, Jesús, Magdalena, María, Nicolás, Teresa’. Foto: Juan R Peiró.