La sociedad hueca de Juan Cuéllar

Distopía, de Juan Cuéllar
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2, Valéncia
Hasta el 22 de julio de 2018

Distopía es el título de la exposición de Juan Cuéllar en la Sala Oberta de La Nau de la Universitat de València. Una distopía, aunque general, centrada en el aspecto laboral que luego se va extendiendo como una mancha de aceite por el conjunto. “Empecé trabajando las obras y me di cuenta que la chispa que lo movía todo era la precariedad laboral de los artistas”. Precariedad que le parece “más estructural, del entorno en el que vivimos”, y que hace extensible “a vuestra profesión también”. Habla de un cambio en esa estructura del trabajo, “que sigue siendo alienante y que nos va a frustrar más”.

Alienación, domesticación y hueco son palabras que se repiten en ese universo utópico creado por Cuéllar, quien ya se hizo eco de él en una muestra en la extinta galería Walden Contemporary de Valencia. Sus rostros vaciados, característicos de sus dibujos, se mezclan en esta ocasión con los agujeros que vienen a taladrar los propios cuerpos, hasta prolongarse al entorno urbano y a los seres animales. “El hueco es lo vacío, lo alienado. De manera que, al vaciar la forma, vacías también el contenido”, explica el artista valenciano heredero de la estética pop.

Dreamers, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Dreamers, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Según el comisario de la muestra, Vicente Pla, esos “puntos ciegos”, o agujeros por los que parece vaciarse el sujeto, “desmienten en última instancia el ideal de la figuración como imagen veraz del mundo”. Y, al desmentirlo, diríase que emerge esa distopía a modo de prolongación de la propia utopía, cuyo anhelo de perfección mostraría su doble siniestro. “La utopía”, dice Cuéllar, “es un proyecto que nunca termina de acontecer, mientras que la distopía sí, pero de forma disfuncional”.

Los óleos y dibujos de la exposición se completan con un video realizado por el propio comisario, que el artista denomina “ensayo audiovisual” sobre esa distopía. Desdibujados los rostros, taladrados los cuerpos y sometido el entorno urbano a un mismo peligro de progresivo vaciamiento, las escenas representadas por Cuéllar destilan un aire inquietante. “Va desde lo familiar, que lejos de ser un colchón o el lugar que te acoge puede ser origen de problemas, al mundo animal, donde se crea igualmente la fábula de la domesticación social”.

Hueco normalización, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Hueco normalización, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Es una domesticación propiciada por uno de los peligros que el artista observa con respecto al régimen de prisas que lo envuelve todo. “Los problemas se suceden y cada vez estamos más anestesiados”. Y lo sitúa en esos momentos de crisis económica en los que “cuanto más hundidos, más en silencio estábamos”. En su obra también aparece la censura, que en ciertos cenáculos críticos traducen como autocensura. “Yo la autocensura no me la planteo. Pienso que los nuevos medios de comunicación, las redes sociales, crean esa amalgama de información que propicia la alienación de tanta saturación de mensajes”.

Cuéllar cifra en esa abundancia la clave de la alienación contemporánea. “Hay tal cantidad de información que no la puedes dirigir”, lo que le lleva a pensar que “somos una sociedad domesticada por sobreinformación”. Y la distopía que supura su obra continúa: “Una sociedad domesticada, vacía, es más fácil de dirigir que una sociedad crítica”. De ahí la explicitud con la que titula una de sus piezas: Huecos, así nos quieren. “Es un auto vaciamiento consciente”, prosigue el artista, que lamenta esa pendiente por la que rueda la vida.

Distopía familiar, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Distopía familiar, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

“El trabajo no nos ha hecho más libres y mejores personas, sino meros consumidores”. La familia que come alrededor de una mesa, literalmente titulado Distopía familiar, viene a ser el símbolo de esa cualidad consumista desprovista de afectos. “Es un escenario indeseable, pero otro de los motivos generadores de la obra”, cuyo conjunto “observa la realidad más cercana y la más universal”. Los soñadores o Dreamers, que también comparecen en su obra, se limitan a mirar por el marco de un cuadro o de una ventana oscura, rodeados de estanterías de libros que parecen limitar el alcance de esa mirada. De nuevo cierta saturación, esta vez sin agujeros de por medio.

El proyecto expositivo está ligado a cierta didáctica, como subraya Cuéllar. “Se trata de hablar de la distopía a nivel visual acompañado de charlas y conferencias” que tiene lugar en La Nau y que coincide, a su vez, con los animales domésticos que presenta en el Gabinete de Dibujos del espacio Gris Enmarcació.  Y puesto que la motivación le vino de la propia situación laboral de los artistas, Cuéllar dibuja un panorama de claroscuros. “Hay un mercado del arte pírrico y no todos podemos entrar en el saco de las ayudas públicas”. Lo cual le ha llevado, como viene sucediendo en otros sectores, a reinventarse: “Ahora tienes que ser artista, además de gestor de tu propia carrera, promotor y comisario”, concluye.

Alienación, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Alienación, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

Casablanca abre la Filmoteca d’Estiu

Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música de Valencia
Del 28 de julio al 26 de agosto de 2018

El Institut Valencià de Cultura ha presentado la programación de la XIX edición de la Filmoteca d’Estiu que se celebra en los Jardines del Palau de la Música del 28 de julio al 26 de agosto, que viene a ser una celebración cinematográfica de los treinta años de la propia Filmoteca. Lo mejor de lo mejor de la historia del cine, con directores como Buster Keaton, Fritz Lang, Alfred Hitchcock, Billy Wilder y Michael Curtiz de la mítica ‘Casablanca’, junto a lo más premiado este año, en Oscar, los Goya y los Premios de Cine Europeo.

Fotograma de 'La librería', de Isabel Coixet. Filmoteca d'Estiu.

Fotograma de ‘La librería’, de Isabel Coixet. Filmoteca d’Estiu.

Las dos películas que se proyectarán en la Filmoteca d’Estiu en versión original con subtítulos en valenciano son ‘La librería’(2017) de Isabel Coixet y ‘M. Una ciudad busca al asesino’ (1931), uno de los grandes clásicos de la historia del cine y película fundamental en la filmografía de Fritz Lang.

En esta edición, la Filmoteca d’Estiu se inaugura el sábado 28 de julio, a las 22.30 horas, con ‘Casablanca’ (1942), el gran clásico dirigido por Michael Curtiz y protagonizado por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman. El resto de las películas se estructuran en dos ciclos. En el ciclo ‘Cine de hoy’ se recuperan algunas de las películas premiadas en los Goya, Oscar y los Premios del Cine Europeo.

El ciclo ‘Cine de siempre’, por su parte, ofrece la posibilidad de disfrutar de clásicos imprescindibles en excelentes copias digitales. Una ocasión única de ver estas películas en pantalla grande y como parte de una experiencia colectiva, tal como fueron concebidas por sus autores.

Fotograma de 'The Square', de Ruben Ostlund. Filmoteca d'Estiu.

Fotograma de ‘The Square’, de Ruben Ostlund. Filmoteca d’Estiu.

Entre las películas del ciclo ‘Cine de hoy’ figuran la chilena ‘Una mujer fantástica’ (2017), de Sebastián Lelio, Oscar a mejor película de habla no inglesa y Goya a mejor película hispanoamericana; ‘Muchos hijos, un mono y un castillo’ (2017) de Gustavo Salmerón, Goya al mejor documental; y ‘The Square’ (2017) de Ruben Östlund, Palma de Oro en el Festival de Cannes y mejor película en los Premios del Cine Europeo.

Completan la programación de este ciclo ‘La forma del agua’ (2017) del mexicano Guillermo del Toro, Oscar a mejor película y mejor dirección; ‘Estiu 1993’ (2017) de Carla Simón, Goya a la mejor dirección novel; y ‘La librería’ (2017) de Isabel Coixet, Goya a mejor película, mejor dirección y mejor guion adaptado.

El crepúsculo de los dioses, de Billy Wilder. Filmoteca d'Estiu.

El crepúsculo de los dioses, de Billy Wilder. Filmoteca d’Estiu.

Además de ‘Casablanca’ y ‘M. Una ciudad busca al asesino’ de Lang, el ciclo ‘Cine de siempre’ presenta los clásicos ‘El crepúsculo de los dioses’ (1950) de Billy Wilder; ‘Rebeca’ (1940) de Alfred Hitchcock; y un programa doble de películas mudas protagonizadas por el cómico Buster Keaton que están compuestas por ‘La cabra’ (1921) y ‘El navegante’ (1924).

La celebración de la Filmoteca d’Estiu es posible gracias a la colaboración del Ajuntament de València, que cede los Jardines del Palau de la Música como espacio de las proyecciones, al patrocinio por noveno año consecutivo de Nedgia Cegas y a la colaboración de Cerveza Turia.

La Filmoteca de Valencia mantiene su oferta cinematográfica en la ciudad durante el mes de agosto con la celebración de la Filmoteca d’Estiu y sus proyecciones al aire libre. Los criterios de programación de la Filmoteca d’Estiu son los mismos que se siguen el resto del año en la sala Berlanga: versión original, calidad en las proyecciones y un precio asequible.

Las proyecciones de la Filmoteca d’Estiu se celebran de lunes a domingo, excepto los miércoles, que no hay sesión. La proyección se inicia a las 22.30 horas y la taquilla se abre a las 21.00 horas. El precio de la entrada general es de 3,50 euros y 25 euros para el abono de diez sesiones.

Fotograma de Casablanca

Fotograma de Casablanca, de Michael Curtiz. Filmoteca d’Estiu.

El Festival Serenates llega a los 5.000

Festival Serenates
Claustro del Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 1. Valencia
Del 24 de junio al 8 de julio de 2018

Un total de 5.000 personas han asistido al Festival Serenates, organizado por la Universitat de València y el Institut Valencià de Cultura en el Claustro del Centre Cultural La Nau y en la plaza del Patriarca. El Festival, que ha llegado a su 31ª edición, ha incluido la celebración del encuentro de músicas y danzas del Mediterráneo ‘Polirítmia’, sumando así 13 noches de conciertos entre el 24 de junio y el 8 de julio.

La media de asistencia a todos los espectáculos del ciclo ha sido de 384 personas, el 80% de la ocupación de las localidades disponibles (un máximo de 482 plazas). El número de artistas que han participado en el Festival ha sido de 290, y ha destacado la apuesta por la juventud (el 72% eran menores de 26 años), así como por la música valenciana al tratarse de grupos valencianos excepto los de los días 30 de junio, que actuó la Orquesta de la Universidad de Alcalá, y 2 de julio, con Milo Ke Mandarini.

Kontakte y Mara Aranda en el Festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

Kontakte y Mara Aranda en el Festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

El Festival Serenates ha sido coproducido por la Universitat de València y el Institut Valencià de Cultura de la Generalitat Valenciana, y ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de València, la Diputación de Valencia, la Fundación Banco Sabadell, el Palau de la Música de València, la EASD (Escola d’Art i Superior de Disseny) y el Palau de les Arts de València, que se ha incorporado en esta edición.

La idea de utilizar el claustro del edificio histórico de la Universitat como marco para ofrecer al público valenciano un festival musical de verano –que dedica, especialmente, su programación a la música compuesta e interpretada principalmente por músicos valencianos– ha tenido desde las primeras ediciones un éxito rotundo.

Una de las novedades de este año ha sido la celebración del ‘Festival Polirítmia. Trobada de músiques i danses de la Mediterrània’, con cinco conciertos en colaboració con la Gran Fira de València, tres de los cuales tuvieron lugar en la plaza del Patriarca el pasado fin de semana con un carácter especialmente popular.

Dentro de la línea habitual del Festival Serenates, este año se ha diseñado una amplia y ecléctica programación que abrió la compañía teatral Komos, acompañada del Coro Eutherpe, una novedosa puesta en escena dentro del contexto de Serenates que, con la obra ‘Novecento’, aunó artes escénicas y musicales. También la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València estrenó una producción propia en un espectáculo donde debutó el Grup de Dansa de la Universitat reinterpretando la tradición a través de músicas y coreografías. El programa continuó con la Orquestra de València, una gala lírica a cargo del alumnado del Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo del Palau de les Arts, Capella de Ministrers, los artífices de la musicomedia Melomans, la Orquesta de la Universidad de Alcalá, el Orfeó Universitari de València con el grupo de percusión PerKu-Va y las danzas de Innovatori de Moviment, Milo Ke Mandarini, Efrén López Quartet, Kontakte + Mara Aranda, Teixint Terres y, para cerrar el Festival, la agrupación de baile y música popular Rascanya.

En el marco de Serenates, se han estrenado muchas obras o se han reencontrado después de siglos de olvido en los diversos archivos musicales valencianos. Además, muchos grupos valencianos han debutado artísticamente en este escenario, puesto que este festival se ha convertido en una buena plataforma para la promoción y la difusión de uno de los mejores y mayores bienes culturales valencianos: la música.

La Orquestra Filarmónica de la Universitat de València y el Grup Dansa en el Festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

La Orquestra Filharmònica de la Universitat de València y el Grup de Dansa en el Festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

“Cuando vives cosas bestias, las historias son un bálsamo”

El secreto de Marrowbone, de Sergio G. Sánchez
Cines Kinépolis Valencia
Avenida Tomás y Valiente, s/n. Paterna (Valencia)
Lunes 25 de junio de 2018

“No es de terror”, me advierte el guionista de ‘El orfanato’, ‘Lo imposible’, o ‘Palmeras en la nieve’, mientras entramos en una sala de los Kinépolis Valencia, donde va a presentar su primer largometraje como director, ‘El secreto de Marrowbone’, una proyección en la versión original que nos permite disfrutar plenamente de las interpretaciones de sus actores, británicos y estadounidenses. He seguido el trabajo de Sergio G. Sánchez (Oviedo, 1973) desde sus orígenes, quien debutó con premio en el Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove con su corto ‘Surprise’, y regresó años después con los excelentes ’7337′ y ‘Temporada baja’. Su advertencia buscaba, evidentemente, no condicionar nuestra percepción de su película, ambiciosa más allá de su adscripción al género terrorífico, aun contando con escenas que se inscriben entre las más escalofriantes que hayamos experimentado.

Sergio G. Sánchez: Intenté ir un poco en contra de lo que ocurre en este tipo de película. El primer código que marqué fue que quería que toda la película ocurriese en verano, a la luz del día, y esto es complicado cuando se trata de cine de terror. Montar una secuencia de terror con un niño en una habitación donde todo es luz no es nada fácil; por otro lado, es lo que puede hacerla un poco especial. Lo que sí está claro es que quería que cuanto sucede en términos de terror esté siempre fuera de campo, que es muy poco habitual hoy en día.

Fotograma de 'El secreto de Marrowbone', de Sergio G. Sánchez.

Fotograma de ‘El secreto de Marrowbone’, de Sergio G. Sánchez.

Rafael Maluenda: Y especialmente, si me permites, entre los cineastas de tu generación: simplificando, el empeño en mostrar al monstruo es constante. En tu caso, sólo permites vislumbrar al “monstruo” en la penumbra. Y esa voluntad de dejar el horror, como dices, al margen del encuadre, no es precisamente lo que se estila.

SS: En el momento en que decides mostrar al monstruo ya no es terror, es otra cosa. Ahí está el ejemplo de Tiburón, con todos los problemas técnicos que tuvo Spielberg para mostrar un tiburón que no funcionaba… Esto hizo que tuviera que ingeniárselas para mantenerlo fuera de nuestra vista, y ésas escenas son las verdaderamente terroríficas. Una vez ves el tiburón ya es una película de aventuras, ya desaparece el género de terror. Lo mismo en La semilla del diablo…

Fotograma de 'La semilla del diablo', de Roman Polanski.

Fotograma de ‘La semilla del diablo’, de Roman Polanski.

RM: Sí, he pensado en ‘La semilla del diablo’ viendo Marrowbone…

SS: Es una película en la que todo pasa de día en un apartamento de paredes amarillas, con unos vecinos que son viejecitos casi entrañables… Y nunca se muestra lo monstruoso… Se insinúa al final a partir de un sueño que ha tenido la protagonista… La primera vez que la vi supuso una decepción, porque siempre había oído que era uno de los grandes clásicos del terror, y yo no había pasado miedo. Sin embargo, cuando me fui a dormir no podía dejar de pensar en ella, y durante semanas estuve dándole vueltas en mi cabeza, volviendo a pensar en detalles. Ése es el tipo de cine que me gusta. Y nunca he querido hacer las cosas porque estuviesen de moda, siempre me ha gustado hacer las cosas a contracorriente. Cuando hicimos ‘El orfanato’ hubo un montón de agoreros que decían que sería un fracaso, y después con ‘Lo imposible’: “¿Cómo se os ocurre hacer este tipo de cine en España? Esto aquí no tiene ningún sentido”. Incluso con Palmeras en la nieve: “Bueno, esto es un folletín romántico pasado de época que no va a funcionar”, nos decían.

RM: Y fueron un éxito. Todas ellas.

SS: Así es. Parece que hay un montón de gente ávida de un tipo de historias diferentes pero, si no se las ofreces, ni puedes saberlo ni tienen esa opción.

RM: Mencionabas ‘La semilla del diablo’, y pensaba en ella mientras veía Marrowbone, porque es una película que está jugando a dos niveles, con dos tonos, con un secreto, una trama oculta, que empieza casi como una película de las que convencionalmente llaman “románticas”: una pareja que busca piso. Por debajo de esa trama, otras cosas están sucediendo y sólo algunas pistas asoman a la superficie. Así es también en tu película. Has  dado también otros títulos, ‘El otro’ y ‘A las nueve cada noche’,  no sé si tanto como referentes o como películas que juegan en el mismo terreno,  en la misma clave; especialmente ‘El otro’, que desarrolla su relato en una atmósfera igualmente luminosa. Se trata de cine muy difícil de hacer con éxito. Quizá porque el público se haya acomodado a determinados códigos, y acude al cine con una expectativa según la cual si se encuentra con una película a contracorriente puede salir decepcionado…

Fotograma de 'El orfanato', de Juan Antonio Bayona.

Fotograma de ‘El orfanato’, de Juan Antonio Bayona.

SS: Pero están cambiado mucho las cosas en el modo en que el público percibe las películas y consume el audiovisual. Se está recolocando todo. Los cines están quedando como espacios para otros grandes espectáculos, y las cosas a descubrir están en plataformas como Netflix. Ahí el público no tiene problema en descubrir una película de la que nada sabe previamente, que no tiene estrellas… Han sido muy hábiles en conseguir que el público sienta que descubrir algo tiene un valor, mientras que el cine está quedando como un sitio al que el público va queriendo tener una idea muy definida de qué va a ver.

RM: Cuando vi ‘El orfanato’, sentí que la ambientación de la película correspondía a un tiempo anterior a aquél en que tiene lugar la acción, y en Marrowbone vuelvo a tener la misma sensación, atendiendo al contraste del calendario de 1969, el alunizaje y la foto de Nixon, con algunos peinados, vestuario… Naturalmente creo que es deliberado, y pienso si tiene que ver con lograr una atemporalidad, jugando con un espacio arrebatado al tiempo. ¿Juega esa atemporalidad más a favor de la verosimilitud del relato?

SS: Es difícil para mí decirlo, porque creo que las películas funcionan como una señal de radio: hay un emisor, y luego el espectador percibe esa señal en función del modo de ser íntimo y particular de cada uno; cada espectador conecta o no con lo que tú haces. Yo creo que esa atemporalidad funciona en ambos casos con motivos de ser distintos. En El orfanato sí buscábamos una historia que pudiera ocurrir en cualquier lugar, en cualquier tiempo; por eso evitamos los teléfonos móviles, por ejemplo. En lo estético -y esto es ya una decisión de Jota (1), tenemos gustos muy similares con sensibilidades muy distintas- él quería una peli rodada en plató, porque le encanta el cine de la Hammer, y también esos rojos intensos del cine de Dario Argento.

Fotograma de 'El secreto de Marrowbone', de Sergio G. Sánchez.

Fotograma de ‘El secreto de Marrowbone’, de Sergio G. Sánchez.

Yo, para Marrowbone, había imaginado una casa muy distinta, asturiana, no ese orfanato de fantasía cinematográfica. Jota tenía su intención estética y sus referentes, y yo quería un espacio que respirase como una casa de verdad. Trabajamos mucho con las pinturas de Andrew Wyeth, con esas granjas de sus obras, para intentar conseguir esa atmósfera campestre, idílica, pero inquietante. Se trata de una casa atrapada en el tiempo, desde 1928, y quería que el público se planteara de dónde y cuándo llegan los chicos, con sus abrigos ingleses, ese vestuario también atemporal; hasta que Jack baja al pueblo y vemos el alunizaje y la foto de Nixon. Sí quería jugar con ese contraste, enseñar que viven muy aislados del mundo real, para después descubrir hasta qué punto. Me gustaba sembrar en la peli pequeños elementos discordantes, provocar que el espectador se pregunte qué pasa… Claro, ante esto el espectador puede plantearse legítimamente si es que esta cuestión de posibles anacronismos es sencillamente un error que les saca del juego…

RM: En mi caso, conociendoos profesionalmente, no puedo tener duda de que el efecto anacrónico es deliberado, me genera la intriga de qué se busca con este efecto…

SS: En mi caso lo que se busca es que el espectador se plantee como duda la credibilidad del narrador de la historia. Otra cosa que comenta la gente es “el tema del giro”, que me despista en la medida en que hay siete giros en la película. Es una película con una estructura que arranca con cosas que ocurren muy rápido; luego llega alguien a la casa que dispara sobre los chicos, y saltamos seis meses al futuro sin saber qué pasó. Es un punto de quiebro muy fuerte. Hay quienes cuando les cuentas una historia desde un punto de vista que no es muy habitual piensa que se la estás contando mal. Bien es verdad que si alguien no entra en una historia, no entra: depende de subjetividades y es válido.

RM: Hay una clara conexión entre Marrowbone y ’7337′. Cuando viniste con ‘Temporada baja’ a Cinema Jove, en 2005, supe de un guión tuyo también conectado a ’7337′: Guillermo del Toro nos hablaba en esos días con admiración de una película que querías hacer, que transcurría en un orfanato…

SS: Sí… Cayeron algunos proyectos en el camino. Guillermo había visto ’7337′, y Jota le contó de qué iba la película que yo quería hacer en aquel momento; y, tras ‘El espinazo del diablo’ y ‘El laberinto del fauno’, Guillermo quería una tercera película sobre la Guerra Civil que quería llamar ’9339′, en reconocimiento a ’7337′, que no llegó  a hacerse; de Telecinco me dijeron recientemente que Guillermo quiere retomar el proyecto, aunque creo que va a  tardar unos tres años en decidir qué va a hacer (risas). (2)

Fotograma de 'Cold war' de Pawloski.

Fotograma de ‘Cold war’, de Pawel Pawlikowski.

RM (Risas): Sí, creo que debe de estar abrumado con las masterclasses por todo el mundo…

SS: Poca gente conocía ’7337′, y cuando se estrenó Marrowbone, ¡hubo quienes me acusaron de copiar a Bayona por ‘El orfanato’! Podrían decirme, en todo caso, que me repito, pero acusarme de plagio de algo que he escrito yo…

RM: Evidentemente, hay quienes no se molestan en una mínima indagación antes de hablar, o de escribir…

SS: A la hora de hablar de la prensa cinematográfica se meten en el mismo saco perfiles muy distintos, desde profesionales rigurosos que cada vez tienen menos difusión, como infinidad de blogs, algunos muy serios, pero muchos otros bastante… caprichosos. Me inquieta mucho esto de dar puntos a las películas por parte de los críticos o los espectadores, para luego unificar en medias esos puntos, y la gente vive pendiente de esto… Me gustaría que la gente aprendiese a tener su propio criterio.

RM: Pero para tener un criterio primero hay que formarlo…

SS: Sí, pero tú te sientas a ver una película y conecta contigo o no, la película te gusta o no te gusta… Por ejemplo, he visto ahora en el Festival de Edimburgo la película ‘Cold War’, de Pawel…

RM: Pawlikowski, se ha estrenado en Cannes.

SS: La película es preciosa, cada plano es una maravilla, pero no conseguí conectar, no me provocó una sola emoción. Lo cual no quiere decir que desconfíe de quien dice que sí se la provocó. A mí me parece que la opinión de cualquiera es válida, hay mil factores que pueden hacer que la percepción sea completamente distinta.

RM: Bueno, creo que en cualquier arte, el hecho de que alguien se forme, que vea, lea y estudie mucho, es lo que enriquece el criterio, y esto lleva a que haya opiniones más autorizadas u opiniones más frívolas, cuando no directa y simplemente ocurrencias. Cuestión distinta es que la película guste a alguien o no. A mí me ocurre que, cuando veo una película, si no me ha interesado, le presto escasa atención; pero si me interesa quiero conocer más, volver a verla, ahondar en ella; jamás le pido que sea como yo la habría hecho, sino que la acepto tal y como es, en la medida en que refleja a sus autores, a un narrador, un pensamiento. Cada vez me interesa menos averiguar, y mucho menos dictaminar, si es buena o mala; sólo si me interesa o no. Me quedan muy lejanos los tiempos de ingenua post-adolescencia en que descubría obras maestras y películas infames cada media hora (risas). Me despreocupa la sentencia, me absorbe o no la película.

Fotograma de 'El color púrpura', de Steven Spielberg.

Fotograma de ‘El imperio del sol’, de Steven Spielberg.

SS: Aprendí a amar el cine con el de Spielberg, he ido creciendo en paralelo al estreno de sus películas. Con doce años vi ‘El color púrpura’, que me sorprendió mucho porque era un intento de cine adulto contado como cuento de hadas…

RM (Interrumpo): También en Marrowbone está la huella del cuento de hadas, con un grupo de niños ocultos en el bosque, perseguidos por el ogro tras la muerte de su madre. Muchos cuentos de hadas parten de este tipo de premisas, con la pérdida de los progenitores.

SS: Así es, para mí Marrowbone es un cuento de hadas, y comparte ese tipo de planteamiento. También es frecuente en el cine de Spielberg: en ‘El imperio del sol’… Más tarde llegó ‘La lista de Schindler’. Independientemente de que tenga películas mejores o peores, me parece el narrador más grande. Y me llamaba mucho la atención que, cada vez que leía un artículo sobre una película suya, muchos críticos hablaban siempre de que era un manipulador.

RM: Que es un manipulador se puede decir de Eisenstein, y de Hitchcock igualmente. Se ha dicho de Capra. En sí no quiere decir nada…

SS: ¡Claro! Pero, señores, ¿esa manipulación funciona o no funciona? Será que a quienes afirman estas cosas no les funcionaba y no les emocionaba… (risas). Hitchcock tampoco fue tomado en serio hasta que Truffaut lo reivindicó. Recientemente he vuelto a ver ‘Vértigo’, en una proyección en Oviedo con una orquesta tocando en vivo la música de Bernard Herrmann. Esa película es monumental. Y, si te quedas en la superficie esperando meramente un relato policíaco, la resolución te va a parecer chapucera porque lo que vas a querer saber es porqué alguien mató a la mujer, cuando en realidad va de esa fascinación mórbida por recrear un momento feliz.

Fotograma de 'Vértigo', de Alfred Hitchcock.

Fotograma de ‘Vértigo’, de Alfred Hitchcock.

RM: Ahora que la mencionas, ‘Vértigo’ tiene paralelismos con Marrowbone, en el sentido de que es la historia en la cabeza de Scottie y su intento por recrear la figura desaparecida.

SS: Sí, es cierto (ríe), aunque salvando muchísimo las distancias. Hay un relato de misterio en la superficie, y luego por debajo hay otra cosa. Si te quedas en la superficie, no te estás enterando de qué va la película y puedes quedar decepcionado. Ese relato que hay por debajo es lo que hace que esa fábula sea especial.

RM: ‘Vértigo’ y Marrowbone, no lo había pensado hasta ahora…

SS: Y luego está pasando otra cosa: siempre los tiempos revueltos de la Historia son muy fértiles para el fantástico y el terror. En 1968, con la que se estaba liando, en Estados Unidos salen a la vez 2001, ‘El planeta de los simios’, ‘La semilla del diablo’ en el mismo verano…

RM: ¡Qué gozo de verano!

SS: (Risas) Y ahora que parece que hay un rebrote del cine de terror… Hasta hace poco el cine de género no se veía en Cannes, en Venecia, ni mucho menos en los Oscar, como este año ‘Get Out’ y ‘La forma del agua’, pero parece que mientras el mundo está empeñado en construir muros el fantástico está empeñado en derribarlos.

RM: Ya que mencionas 2001, te diré que hace unos días alguien me decía -y no me refiero a un primo o a un vecino, sino a alguien que escribe- que es una película muy mal contada…

SS: Jajajaja

RM: Sí, me decía que en términos narrativos era nefasta… Claro que es cierto que no responde a un modelo narrativo más convencional…

Fotograma de '2001. Una odisea en el espacio', de Stanley Kubrick.

Fotograma de ’2001. Una odisea en el espacio’, de Stanley Kubrick.

SS (Risas): Evidentemente, esa es la cuestión. Precisamente venía en el avión leyendo un libro que he comprado en Londres sobre el proceso de elaboración de 2001, y mucha gente cree que Kubrick parte de una novela preexistente de Clarke…

RM: Cuando es justo al revés…

SS: Eso es. Kubrick contactó con Clarke para el guión y, como éste nunca había escrito un guión, escribía una novela resultante de las conversaciones entre los dos. Y Clarke cuenta que Kubrick, para explicarle lo que era el lenguaje del guión a diferencia del de una novela, le decía: “tienes que describir lo que quieras transmitir para que yo lo filme”.

RM: Describir imágenes…

SS: Exactamente. No puedes enunciar el tema, el mecanismo es otro: tienes que describir imágenes para expongan el tema. Clarke dice que uno de los méritos de Kubrick fue que consiguió rodar muchas cosas que él no sabía ni cómo escribir. Hay conceptos tan bestias en esa película que te comunican un nivel subconsciente no narrativo, que es lo que hace que la película sea espectacular…

RM: Espectacular es la palabra…

SS: Pero hay mucha gente a la que no le llega. Yo con mi hermano tengo discusiones sobre ‘El resplandor’, que a Stephen King no le gusta (risas)…

RM: Sí, dice King que Kubrick nunca entendió su novela…

SS (Ríe): Sí, y es una de mis películas favoritas. Pero mi hermano la destroza diciendo que no tiene ni pies ni cabeza (ríe de nuevo). Y me hace estallar la cabeza el ver cómo algo que para unas personas es sublime para otras es ridículo. Es crucial cómo cada uno tiene configurado su cerebro…

RM: De ahí esa asimilación de una película a una señal de radio y su recepción, que contabas antes…

Fotograma de 'Lo imposible', de Juan Antonio Bayona.

Fotograma de ‘Lo imposible’, de Juan Antonio Bayona.

SS: Sí, eso es. También hay que tener en cuenta la configuración de la cabeza del autor, y de sus temas. Siempre me preguntan de dónde salen mis historias, y desde hace mucho tiempo creo que llevo contando siempre la misma historia desde diferentes ángulos. Si ves Marrowbone, ‘El orfanato’ y ’7337′… Incluso si vas a ‘Lo imposible’, o a ‘Palmeras en la nieve’, este elemento común de un personaje intentando volver a un hogar que ya no existe siempre está ahí. Y voy rascando, y no sé por qué. Y creo que las historias que acabamos haciendo es porque, en el terreno creativo, cuando naces recibes una parcela que está llena de tesoros enterrados, y la vida te va dando los instrumentos para sacarlos a la superficie. Hay algo intuitivo al principio, y dices: bueno, pues saco esto… Y luego vas aprendiendo cosas, y lo vas depurando, y lo vas exponiendo de otra manera. Creo que es una constante que está ahí. Sin querer compararme con nadie de esa altura, todas las películas de Spielberg tienen que ver con la separación entre el personaje y el padre…

RM: Sabes que la tesis de Pau Gómez trata de ese tema… (3)

SS: ¿Ah, sí? Es que es así, es cierto. Desde ‘Loca evasión’ hasta ‘The Post’. Siempre. En ‘The Post’ es la primera vez desde ‘El color púrpura’ en que da el protagonismo a un personaje femenino, y en ese contexto político, justo cuando ella tiene que tomar la decisión, empieza a hablar de lo que supuso heredar el periódico de su padre… ¡Y se lleva ahí la historia: a su tema!

RM: ¿Compartes entonces esa idea de que un director hace una y otra vez la misma película?

SS: Te cambiaría “un director” por “un autor” (risas). En los años 30 las películas se atribuían a los estudios; luego a los actores, Cary Grant, James Stewart…; desde Cahiers du Cinèma al director. Y ahora estamos empezando ya -lo llevaba diciendo años y la gente se reía de mí- a que se atribuya la autoría a los guionistas, y no por el cine, sino por todo lo que está pasando…

RM: …en la televisión…

SS: …en la televisión, donde la figura clave es el showrunner, la figura que escribe toda la serie, supervisa la continuidad… Se está generando una nueva edad de oro de la ficción televisiva, y se vislumbra una nueva figura autoral en la que antes nadie reparaba, y tiene todo el sentido del mundo. No quiero decir que el director no sea autor: ¡sí, lo es! ¡También! Pero no solo…

RM: También puede que algunos directores sean poco autores, o que intervengan apenas nada. Me alivia que en ese trayecto de atribución autoral que describías, me temía que dijeras que después de Cahiers du Cinèma, la estrella es el crítico (risas).

SS (Risas): Buffff… Hummm… Jajaja

RM (Risas): Bueno, cambiaré de tema. Volviendo a Marrowbone, me resulta muy interesante, a nivel de estructura, así como la dosificación de las claves: los momentos en los que colocas los desvanecimientos de Jack, por ejemplo cuando el niño, Sam, entra en la habitación de la madre…

SS: Sí… Y cuando Billy vuelve de la chimenea…

Fotograma de 'La semilla del diablo', de Roman Polanski.

Fotograma de ‘La semilla del diablo’, de Roman Polanski.

RM: …Sugiriendo de algún modo cuál es el problema. También detalles como que todos caminan sobre las huellas de Jack en la arena de la playa… Si se ve la película por segunda vez, se evidencia que has colocado claves para el espectador…

SS: Sí, y mis películas favoritas juegan mucho con eso. En ‘La semilla del diablo’ hay dos momentos que me encantan: cada vez que Rosemary tiene un sueño, sueños que funcionan de manera muy consecuente con el modo en que realmente son los sueños en la vida real. En un primer momento hay una monja gritando que dice “te dije que no debimos habérselo dicho, que no era tan liberal”, que en realidad corresponde a la discusión entre sus vecinos, que tienen al otro lado de la pared,  porque Minnie reprocha a su marido, Roman, el motivo del suicidio de la chica que ha estado viviendo con ellos, y por lo tanto encaja con la realidad.

RM: Sí hay claves también en Marrowbone orientadas a construir la realidad de la historia, aun cuando en ese momento de la película no sean enteramente interpretables, como el recurso sonoro del tintineo de las llaves de la casa cuando se mueven o caminan los hermanos de Jack, aun cuando él es el único que las lleva…

SS: Sí, y la herida en el costado de Jack cuando Billy vuelve de la chimenea…

RM: Efectivamente. Yo relaciono la herida de la frente de Jack con la mancha que aparece en el techo, en la zona del desván, casi como una rima…

SS: Cuando vuelves a ver la película es cuando empiezas a pensar en la historia que no te he contado, ahí es cuando la película se vuelve terrorífica.

RM: Estoy pensando cómo voy a organizar esta conversación sin desvelar al lector cuanto no debe serle desvelado… (risas). Otro momento impactante es el del disparo del visitante a la ventana, con ese sonido deliberadamente estridente. Entiendo que por cuanto implica…

SS: Sí, es el momento bisagra, es cuando empiezan los agujeros, cuanto no se puede contar…

RM: Hay una elaboración de la banda de sonido absolutamente sugerente.

Fotograma de 'El secreto de Marrowbone', de Sergio G. Sánchez.

Fotograma de ‘El secreto de Marrowbone’, de Sergio G. Sánchez.

SS: Sí… De nuevo hay muchas rimas en la película… Como un sonido traumático que se repite a lo largo de la película de distintas maneras. El disparo tiene el mismo sonido que el espejo que se rompe, el viento que se filtra por el agujero de la bala en la ventana suena igual que la respiración del fantasma… Para mí, un guión es una historia contada con imágenes y sonido, y la historia no está contada hasta que las imágenes se ruedan, el guión no es un trabajo terminado. Por eso, al dirigir este guión, es la primera vez que siento que he podido llegar hasta el final en el desafío de contar mi historia. Oriol Tarragó, quien junto a Pelayo Gutiérrez es uno de los diseñadores de sonido de la película, siempre me dice, entusiasmado, -es muy agradecido mandarle guiones- que soy una de las pocas personas que escribe el sonido. Esto normalmente no pasa.

Y hay un momento en la película, cuando Jack se enfrenta al espejo, en que vemos lo que él ve y siente, mientras oímos algo que no está presente, y que corresponde a lo que Jack imagina que ocurrió ahí arriba, en el desván. Y me gusta mucho jugar con esto, en lugar de recurrir a un flash-back que muestre lo que pasó; es mucho más interesante enseñar lo que Jack cree que pasó. Para hacer el diseño de sonido de esa secuencia nos tiramos una semana entera, pero es de lo más gratificante saber que siempre estás reescribiendo la película: la escribes en el guión, la reescribes al rodar, la reescribes en el montaje, pero es que hasta en el proceso del sonido, y otra vez más con la música. Me encanta estar reescribiendo todo el rato, y la peli no se acaba nunca: se abandona, porque podría seguir añadiendo capas y capas y capas; entonces, hay que soltarla (risas).

RM (Risas): Me recuerda a la anécdota de Borges según la cual, reunido con otros escritores, éstos le preguntan si el escritor escribe para el lector o para sí mismo. Borges lo piensa, y dice: “Escribimos para nosotros mismos”. Asienten, y preguntan de nuevo: “Entonces, ¿para qué publicamos?” Borges piensa de nuevo, y responde: “Para dejar de corregir”. Es lo mismo con las películas, supongo, aun cuando el trabajo sea más colectivo y estés implicando a más profesionales.

Quería volver sobre ese punto de quiebra del que hablábamos antes, cuando el extraño aparece y dispara sobre la casa. Ahí se produce una fractura en la narración donde tú nos hurtas qué ha ocurrido después, y lo reservas para el momento en que consideras oportuno descubrírnoslo… O, como decías, exponérnoslo desde la interpretación de Jack. Es un desafío arriesgado, pero resuelto con tan buen pulso que, pese a esa laguna deliberada, la película sigue avanzando y ganando interés. Ahí se refleja el escritor…

Fotograma de 'Lo imposible', de Juan Antonio Bayona.

Fotograma de ‘Lo imposible’, de Juan Antonio Bayona.

SS (Piensa): Es un mecanismo que ya utilicé en ‘Lo imposible’, de otra manera… Y nace de una experiencia personal: yo tuve un accidente de tráfico…  muy bestia, en el año 2005. Conducía de vuelta de Barcelona a Asturias en la víspera de Nochebuena, y… había hielo en la carretera… El coche patinó y caí por un puente, veinte metros, sobre la vía de un tren. A día de hoy, yo no recuerdo nada… Lo último que recuerdo es que había muchísima niebla, que se hacía hielo… Recuerdo mirar al retrovisor y ver que se hacían carambanitos de escarcha, como en la nevera, y decir “Dios mío, ¿cómo es posible?, ¿qué temperatura hace ahí afuera?” Y recuerdo que, de repente, el coche se me fue, mientras intentaba controlarlo… Y ya lo siguiente que recuerdo es estar abajo, cuando me desperté sobre la vía, hora y media más tarde… Todo el accidente ha desaparecido de mi memoria.

RM: Toda la caída…

SS: Eso es. Pienso: ¿cómo me puedo haber olvidado? Claro, el terror que debí experimentar cuando vi que el coche se me iba, se rompe el quitamiedos y me caigo al vacío tuvo que ser intensísimo, pero es que… se ha ido… Y en todo el proceso de recuperación -y esto es algo que quiero utilizar en la serie que preparo- fue muy interesante descubrir cómo vas reconstruyendo cosas; el cerebro verdaderamente te elimina lo que es demasiado duro de asimilar. Jugamos con esto en ‘Lo imposible’, cuando ella ve llegar el tsunami, no sé si recuerdas…

RM: Perfectamente.

SS: …Ella ve llegar la ola; la ola se come a su hijo; ahí el impacto, y nos vamos a negro. Después la vemos agarrada a una palmera. Y es al final, en la cirugía a vida o muerte, cuando ella revive lo que pasó, pero no sabemos si lo que revive es la verdad porque tiene un aire de ensoñación… Y yo siempre recuerdo que, como me contaron lo que pasó en el accidente, mucho tiempo después tenía pesadillas auditivas en las que oía, primero, el crujido del coche contra el quitamiedos, el silencio de la caída al vacío, y luego unos latigazos eléctricos, que era el coche cortando la catenaria del tren; (ríe) esto debió de ser lo que me salvó en el último momento…

RM: ¿Porque frenó la caída?

SS: Sí… Luego la sensación de un gran fogonazo de luz, de irme contra un muro, los faros del coche contra el muro… Pero siempre me pregunto: ¿esas cosas que me venían a la cabeza eran un recuerdo real…?

RM: ¿…O una construcción mental?

SS: ¿…O lo intento construir? Claro. Porque, si me hubieran dicho que caí a un río, aunque no hubiera sido cierto, igual yo reconstruía en mi pesadilla que estoy en el coche y empieza a entrar agua… Pero luego me pasaban cosas como que, por ejemplo, estuve tres meses en el hospital, y me llevaron a casa y… la primera vez que me sacaron a dar un paseo, debió de ser a finales de Febrero, y yo estaba muy contento porque era la primera vez que iba a salir a la calle… Yo iba en silla de ruedas y… cuando abrieron la puerta, vino un soplo de aire frío… Y a mí me entró terror. O sea: no era ni sensación de frío, sino terror y la sensación clara de que me iba a morir. Claro, esto debe de tener algún vínculo con lo que el cerebro me ha quitado… El miedo que debí de tener ese rato, atrapado en el coche, congelándome… Es curioso: al final, un sentido extra, el del frío, te lleva al terror cuando no puedes recordar racionalmente nada de lo asociado a ese terror.

RM: Es fascinante: tanto el relato de tu experiencia como su uso como recurso en tus películas, por cómo se integra en tu vida profesional.

SS: He intentado jugar con estas cosas en Marrowbone. Volviendo a la idea de una película como señal de radio, el receptor, el espectador, debe esperar que el emisor sea honesto y le esté contando algo que para él sea verdad. Las cosas que he puesto en Marrowbone son para mí emocionalmente resonantes y sé de dónde viene cada una de ellas. Cuando vives experiencias duras, muy bestias, fuera del orden natural, empiezas a construir historias para darles sentido, buscando un bálsamo.

RM: Hay muchos guionistas y directores que acostumbran a recurrir a experiencias vividas a través de las películas de los demás, pero tú cuentas con una experiencia brutal que nutre tus guiones.

Fotograma de 'El sexto sentido', de Night Syamalan.

Fotograma de ‘El sexto sentido’, de M. Night Shyamalan.

SS: Me interesa todo este mundo de la pérdida. Cuando vives algo muy bestia fuera del orden natural, cuando vives cosas duras que no tienen sentido, empiezas a construir historias para darles ese sentido; y en la búsqueda de un bálsamo salen estas historias. Salen de rincones de dolor real, y del miedo real a la pérdida. Hay muchas películas con un gran giro final, desde ‘Testigo de cargo’ hasta ‘El sexto sentido’, que está para sorprender al espectador en el último momento; en Marrowbone no es así, no se cierra con un giro sorpresa, porque los veinte minutos posteriores al último de los giros contienen todas las respuestas a la historia: la historia que realmente he querido contar. Nuestra personalidad se forja en base a la de todas las personas que queremos, y creo que decir esto tiene mayor resonancia si, en lugar de enunciarlo, construyo un cuento de suspense que te exige pensar y, aunque no comprendas la emoción que estás sintiendo, ésta sea genuina; y que vuelvas a casa y lo pienses, y allí escarbes en tu pequeño jardín trasero y extraigas lo que a ti te sirva.

Notas:
1. Jota es como los amigos de Juan Antonio Bayona se refieren a él.
2. Se refiere Sánchez al impacto del Oscar por ‘La forma del agua’ en la carrera de Guillermo del Toro, al despliegue de posibilidades que se le abre, y a su cautela para decidir el próximo paso profesional.
3. Pau Gómez. Ruptura familiar y conflicto dramático en la filmografía de Steven Spielberg. Tesis doctoral, Madrid, 2003. Pau Gómez encargó a Sergio G. Sánchez el capítulo sobre ‘En busca del arca perdida’ para su libro colectivo ’29 miradas sobre Spielberg’ (Ed. El Búho de Minerva, 2014), y al autor de esta entrevista le encargó el capítulo referido a ‘Loca evasión’.

Películas citadas, por orden de mención:
El orfanato (2007), dirigida por J. A. Bayona
Lo imposible (2012), dirigida por J. A. Bayona
Palmeras en la nieve (2015), dirigida por Fernando González Molina
El secreto de Marrowbone (Marrowbone, 2017), dirigida por Sergio G. Sánchez
Surprise (1996), dirigida por Sergio G. Sánchez (cortometraje)
7337 (2000), dirigida por Sergio G. Sánchez (cortometraje)
Temporada baja (2003), dirigida por Sergio G. Sánchez (cortometraje)
Tiburón (Jaws, 1975), dirigida por Steven Spielberg
La semilla del diablo (Rosemary’s Baby, 1968), dirigida por Roman Polanski
El otro (The Other, 1972), dirigida por Robert Mulligan
A las nueve, cada noche (Our Mother’s House, 1967), dirigida por Jack Clayton
El espinazo del diablo (2001), dirigida por Guillermo del Toro
El laberinto del fauno (2006), dirigida por Guillermo del Toro
Zimna wojna (Cold War, 2018), dirigida por Pawel Pawlikowski
El color púrpura (The Color Purple, 1985), dirigida por Steven Spielberg
El imperio del sol (Empire of the Sun, 1987), dirigida por Steven Spielberg
La lista de Schindler (Schindler’s List, 1993), dirigida por Steven Spielberg
Vértigo/ De entre los muertos (Vertigo, 1958), dirigida por Alfred Hitchcock
2001: Una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, 1968), dirigida por Stanley Kubrick
El planeta de los simios (Planet of the Apes), dirigida por Franklin J. Schaffner
Déjame salir (Get Out, 2017) Jordan Peele
La forma del agua (The Shape of Water, 2017), dirigida por Guillermo del Toro
El resplandor (The Shining, 1980), dirigida por Stanley Kubrick
Loca evasión (The Sugarland Express, 1974), dirigida por Steven Spielberg
Los archivos del Pentágono (The Post, 2017), dirigida por Steven Spielberg
Testigo de cargo (Witness for the Prosecution, 1957), dirigida por Billy Wilder
El sexto sentido (The Sixth Sense, 1999), dirigida por M. Night Shyamalan
En busca del arca perdida (Raiders of the Lost Arc, 1981), dirigida por Steven Spielberg

Sergio Sánchez

Sergio G. Sánchez. Fotografía de Laura Ojeda.

Rafael Maluenda

Colorido y originalidad de Marta Ezquerro

Nine to sky, de Marta Ezquerro
Espacio Lateral
C / San Fernando 16-A Entresuelo (Plaza de las Cervezas). Santander
Hasta el 2 de agosto de 2018

Espacio Lateral de Santander parece no cogerse vacaciones. El pasado viernes 6 de julio el estudio celebró la inauguración de la exposición ’Nine to sky’, de Marta Ezquerro, con la que viene a cerrar su temporada expositiva.

Obras de Marta Ezquerro. Fotografía: Néstor Navarro

Obras de Marta Ezquerro. Fotografía: Néstor Navarro

Esta artista riojana cursó Bellas Artes en el País Vasco y, tras pasar por la escuela de moda INEDI, ha centrado su trabajo en la moda y el diseño textil. Toda esta dedicación y esfuerzo se ha visto reflejado en el nacimiento de su marca ‘Nine to sky’ que, como ella misma afirma, es una “fusión de moda y arte”.

‘Nine to sky’ busca hacerse un hueco en el mercado gracias al colorido de sus ilustraciones y la originalidad de su creaciones. A punto de abrir su propio estudio de diseño y show room, la marca pretende, mediante la ilustración y la experimentación, realizar estampados para moda y calzado.

Ilustración de Marta Ezquerro. Fotografía: Néstor Navarro.

Ilustración de Marta Ezquerro. Fotografía: Néstor Navarro.

En la inauguración, los asistentes pudieron conocer de cerca la obra de Ezquerro y adquirir algunas de sus camisetas y sudaderas. Las ilustraciones de Marta Ezquerro se podrán contemplar hasta el 2 de agosto en Espacio Lateral.

Video realizado por Néstor Navarro

Espacio Lateral- Marta9Ezquerro from Makma on Vimeo.

Danae N

Caronte cierra la temporada en Sala Russafa

Caronte y las ventanas indiscretísimas, de Harold Zúñigan
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 5 al 8 de julio de 2018

La séptima temporada de Sala Russafa concluye esta semana con el estreno absoluto de Theatretk, formación colombiano – valenciana residente en el centro cultural desde hace cuatro años, donde ha creado sus últimos cuatro espectáculos.

Del 5 al 8 de julio puede verse su última propuesta, ‘Caronte y las ventanas indiscretísimas’. Una nueva comedia absurda, con toques existenciales, que ofrece un personal y actualizado acercamiento al mito griego sobre el tránsito a la otra vida, en el que un barquero lleva a los muertos en un paseo en barca a la otra orilla.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Harold Zúñigan escribe y dirige esta obra que nace a modo de secuela, continuación de la serie iniciada con ‘Gloomy Sunday’, un montaje estrenado la pasada temporada en la sala y que recientemente ha visitado Lituania y Alemania, dentro de una gira europea. “Partimos de una premisa similar: un protagonista que se enfrenta a una situación algo surrealista y de la que no puede escapar. En Gloomy era un suicida que nunca podía llevar a cabo su propósito. Y aquí tenemos a Caronte, tratando de escapar de su trabajo”, explica el dramaturgo.

“La idea era imaginar cómo sería su vida actual, después de llevar milenios remando de una orilla a la otra. Y, lógicamente, Caronte está cansado de su trabajo. Así que los dioses intentan motivarle con algunos cambios, instalándole en un enorme rascacielos lleno de ventanas, a través de las cuales hace atravesar a los fallecidos para que entren en la eternidad”, explica el autor. Pero el aburrimiento acaba apareciendo de nuevo y Caronte desea escapar. Encontrará la ocasión perfecta con la llegada de una pareja de hermanos, algo desconcertados ante su muerte y sin el óbolo, obligada moneda con la que pagar su viaje.

La historia de estos tres personajes sirve para hablar de temas como el hastío y la desmotivación. “Queríamos reflejar cómo la sociedad intenta anular nuestra capacidad de transformar las cosas, cómo nos  entretiene con una actividad constante y frenética. Pero, al tiempo, nos amansa con un confort casi perpetuo. El esfuerzo prácticamente ha desaparecido, la vida moderna está llena de comodidades que no valoramos, que damos por sentado”, comenta el director y dramaturgo. Cuando Caronte las pierda, encontrará la fuerza para rebelarse.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Otros de los temas que aparecen son la desorientación vital o el despertar de la voluntad propia, pero no desde las reflexiones sesudas, sino desde el humor”, aporta Zúñigan sobre una trama llena de ingenio, que juega a descolocar al espectador y a buscar su complicidad. “Hemos creado situaciones que pueden parecer incongruentes, pero que también son muy cotidianas y en las que cualquiera puede verse reconocido”, señala el dramaturgo.

Durante todo el fin de semana puede disfrutarse de este texto que llama a la toma de conciencia desde la sonrisa, describiendo síntomas de la sociedad contemporánea que “probablemente han crecido en los últimos tiempos, pero que seguramente ya estaban ahí cuando Caronte empezó sus viajes en la famosa barca”, bromea el autor.

Saoro Ferré, Lucía Poveda y Jose Doménech componen el elenco de un montaje cuya escenografía e iluminación tienen una potente presencia artística y que cuenta con la  música original de Johnny B Zero. El domingo 8, tras la función, Sala Russafa invitará al público asistente a una pequeña fiesta con la ambientación musical de Gibertástico y un pequeño cóctel para celebrar el fin de temporada.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“El acoso escolar es ahora más sofisticado y humillante”

Tigres de cristal, de Toni Hill
Editorial Grijalbo
Mayo de 2018

El bullying es la médula espinal de la última novela de Toni Hill, Tigres de cristal, título que hace referencia a la fragilidad de cierta fiereza. Pero Hill va mucho más allá para hacer un fiel retrato de los habitantes de un barrio obrero en las postrimerías del franquismo, los setenta, el cinturón rojo de Barcelona, donde transcurren los avatares de tres familias marcadas por un trágico suceso. Dos niños que sufren abuso y un tercero que los vigila se ven involucrados en un trágico incidente, y casi 40 años después el destino los reúne de nuevo. La novela habla de la familia, de la amistad y del amor pero sobre todo de la necesidad de responsabilizarnos de nuestros actos y de cómo éstos determinan el futuro. El relato avanza a un ritmo sostenido y firme y, al final da un doble giro que deja al lector sin aliento. También el autor da un giro con esta obra pasando de la novela negra y gótica a la psicológica sin por ello renunciar a la intriga. “Tigres de cristal se ciñe menos a un género concreto, es más híbrida, pero creo que mis novelas negras tampoco fueron nunca exactamente canónicas”, dice Hill.

Toni Hill. Imagen cortesía del autor.

Toni Hill. Imagen cortesía del autor.

En este libro se habla de muchas cosas entre ellas de la buena y mala suerte. ¿Somos juguetes del destino?

Un poco sí, aunque también creo que el destino puede alterarse si uno posee la fuerza necesaria para ello. El problema es que a un personaje como Juanpe, la vida lo ha golpeado demasiado pronto y demasiado fuerte, y él está casi convencido de que a lo único que puede aspirar es a sobrevivir.

¿Influye más la familia que el medio social en el desarrollo de la personalidad?

Somos fruto de todo ello sin olvidar los rasgos genéticos de personalidad. La familia es nuestro primer referente y si este falla en su labor de educarnos, querernos y protegernos sin duda tendremos que hacer un esfuerzo mayor para llevar una vida mentalmente sana. El entorno condiciona también nuestra educación y las oportunidades, incluso ahora, cuando vivimos tiempos más igualitarios que en el siglo pasado. Pero somos seres únicos, y por ello encontramos gente que ha salido adelante en condiciones que a priori eran muy adversas y gente que se hunde pese a haber tenido un entorno acomodado y una familia ‘normal’.

¿Le preocupa especialmente el bullying? ¿Cómo ha cambiado en las últimas décadas?

En la novela hay dos casos, uno que se cuenta a posteriori, el de los años setenta, y otro que se vive en directo. Me preocupa porque hasta hace poco era algo que se vivía en la infancia o adolescencia y a lo que nadie hacía demasiado caso. El ‘cosas de críos’ eran expresiones habituales, como si fuera la víctima del bullying la que tenía que cambiar de aspecto, de maneras, de lo que sea, en lugar de corregir a los agresores. La evolución del acoso escolar es muy evidente: de un acoso cara a cara, físico y de contacto hemos pasado al virtual, que no tiene por qué renunciar a lo anterior, y que amplifica la amenaza y aumenta la difusión. Es más sofisticado y más humillante porque consigue congregar a más público, y el afectado o afectada se siente más indefenso, a pesar de que las políticas han cambiado y ahora se ve como un problema real. En cualquier caso, los efectos a largo plazo son bastante graves: desconfianza, dificultad de relacionarse, soledad, depresión…

Portada de 'Tigres de cristal', de Toni Hill. Editorial Grijalbo.

Portada de ‘Tigres de cristal’, de Toni Hill. Editorial Grijalbo.

El narrador muestra un gran amor hacia los personajes. ¿Se debe a que usted conociera el escenario que describe?

Supongo que si abordas un tema en serio y creas unos personajes que son de carne y hueso acabas tomándoles cariño. Yo intento siempre empatizar con todos ellos, incluso con los más negativos: ponerme en su lugar y comprender, que no justificar por qué hacen lo que hacen. No me gusta juzgar a los personajes ni las novelas que intentan enviar un mensaje que esté exento de dudas. Es el lector quien debe sacar conclusiones, no el autor imponer sus tesis. El escenario era muy importante, pero no necesariamente me inspiraba amor hacia los personajes o los hechos, quizá sí cierta nostalgia y el deseo de contar una vida de barrio que ya no existe tal y como la vivimos en los setenta.

¿Para trazar el retrato de los adolescentes se ha basado en sus recuerdos o en los chicos de hoy?

Ambos. Es evidente lo mucho que han cambiado los adolescentes, sobre todo en su relación con sus padres, pero hay algunos elementos que se mantienen porque forman parte de esa edad: la inseguridad, la necesidad de ser aceptado, arrebatos que pasan del desafío a las reglas a la búsqueda de consejo y protección. En eso no son tan distintos a los adolescentes del siglo pasado.

¿La intriga es esencial para enganchar al lector?

Ayuda mucho, aunque el lector puede engancharse también a una manera de contar, a un estilo, a una historia… Pero toda novela debe proponer un conflicto, y la resolución de ese conflicto genera necesariamente una cierta cantidad de intriga. En Tigres de cristal el misterio no pivota tanto en ‘quién lo hizo’ sino en los detalles que rodearon al crimen, cuyos autores conocemos desde casi el inicio de la novela. Nos interesa eso y también lo que harán luego, treinta y siete años después, cuando sus destinos vuelven a cruzarse. En realidad, mi objetivo era que nos interesaran ellos, los personajes, sus actos y sus decisiones, buenas o malas, y a los hechos que provocan en las vidas ajenas.

Toni Hill. Imagen cortesía del autor.

Toni Hill. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Music Port Fest da vida a los Altos Hornos

Music Port Fest
L’Espai La Nau de Port de Sagunt (Valencia)
Viernes 6 y sábado 7 de julio de 2018

La primera edición del Music Port Fest abrirá las puertas de L’Espai La Nau de Puerto de Sagunto el viernes, 6 de julio, a las 17.00 horas. Noventa minutos después, los castellonenses Dandy Wolf darán el pistoletazo de salida a dos jornadas de música con más de treinta artistas de estilos diversos: desde el pop-rock de Corizonas, Sexy Sadie o Gener, pasando por el rap de Kase.O, Mala Rodríguez o Sara Hebe; las cadencias mestizas y reggae de Muchachito, El Diluvi o Green Valley; hasta los ritmos negros de Freedonia, Arcana Has Soul o Frida.

El Music Port Fest nace con el objetivo de contribuir a la recuperación de un área de alto valor histórico, donde se localizaba la antigua siderurgia valenciana de Altos Hornos del Mediterráneo. De esta manera, se volverá a dar vida a un espacio de más de 30.000m2, una zona destinada a convertirse en punto de referencia cultural y de encuentro ciudadano gracias a la celebración de acontecimientos culturales como éste.

Corizonas. Imagen cortesía de Music Port Fest

Corizonas. Imagen cortesía de Music Port Fest

Viernes, 6 de julio

La primera jornada del Music Port Fest estará dominada por los sonidos del pop-rock independiente. Los platos fuertes serán las actuaciones de Corizonas, banda surgida en 2010 de la unión de Arizona Baby y Los Coronas, que hará un repaso a toda su discografía; y Sexy Sadie, formación que se disolvió oficialmente en 2006 que vuelve a los escenarios para festejar el 20º aniversario del disco It’s Beautiful, It’s Love, referencia indispensable del indie estatal.

Por otra parte, el cantautor Ángel Stanich pasará por Sagunto en el marco de la gira A y B Tour, donde presenta nuevas canciones como “Blue Safari”; El Kanka pondrá de largo el disco El arte de volar; y Freedonia hará bailar a los asistentes a golpe de soul y funk con la poderosa voz de Maika Sitte al frente. Asimismo, los escenarios del festival acogerán la canción folk introspectiva de Núria Graham y el pop danzarín de los almerienses Nixon.
Además, el público podrá disfrutar con el rock enérgico y melodioso de Smoking Souls, una de les bandas más importantes del panorama musical valenciano. El Music Port Fest también será testimonio de la calidad de La Plata y Gener. Otras dos bandas autóctonas, L’Home Brut y L’Emperador, y las percusiones de Green Gos Batukada completan el cartel del primer día.

Kase O. Fotografía de Gustaff Choos por cortesía de Music Port Fest.

Kase O. Fotografía de Gustaff Choos por cortesía de Music Port Fest.

El rap, los ritmos mestizos y las cadencias jamaicanas serán las protagonistas del segundo día del festival. Así, Kase.O ofrecerá uno de los últimos conciertos de la gira El círculo, un álbum que ha llevado al antiguo miembro de Violadores del Verso por escenarios de todo el Estado y América Latina. Mala Rodríguez también llegará a Puerto de Sagunto con ganas de entregar una buena dosis de rimas y beats. La gaditana recuperará temas de sus discos clásicos (Lujo ibérico; Alevosía) y temas nuevos como “Gitanas”. Además, la argentina Sara Hebe mezclará el hip hop con punk, rock y estilos latinoamericanos.

El sábado también ofrecerá la oportunidad de moverse con el rumboxing (mezcla de rumba, swing, funk y electrónica) de Muchachito. Asimismo, retumbarán los mensajes comprometidos de Green Valley, una de les bandas más importantes de reggae del Estado, y la ironía mestiza de El Niño de la Hipoteca.

La aportación valenciana a la jornada estará encabezada por el grupo El Diluvi, que fusiona el folk mediterráneo con trazas de cumbia, rumba o reggae. Precisamente, la música jamaicana es la bandera de Candela Roots, mientras que los locales Arcana Has Soul interpretarán las composiciones del disco Set me Free. Ñeku desplegará su propuesta de pop con vocación bailable y toques electrónicos. Por último, se debe destacar la presencia de dos nuevos valores de la escena valenciana: Frida, unos de los ganadores de la última edición del certamen Sona La Dipu; y T-Dom, vencedor del Morvedre Rap.

Mala Rodríguez. Imagen cortesía de Music Port Fest.

Mala Rodríguez. Imagen cortesía de Music Port Fest.

Club Music Port y Matinée

Una vez terminen los conciertos, a partir de las 4 de la madrugada, la música seguirá hasta la salida del sol gracias a la música seleccionada por varios pinchadiscos. Durante la primera jornada, por la cabina del Club Music Port pasarán Eva A & Xavi B (Eva Amaral y Xavi Blanco) y Ley Dj. El sábado será el turno de Ale Acosta Dj (Fuel Fandango) y Dj Vadim & Lasai, con una actuación que es fruto de la colaboración del festival con el Rototom Sunsplash.

Por otra parte, el Pantalán Beach Club, situado en el Paseo Marítimo de Port de Sagunt, acogerá una matinée el sábado, 7 de julio, a partir de las 13:00 horas. Dj Román y Dj Richy animarán una fiesta de entrada gratuita que contará con precios especiales para los asistentes al Music Port Fest.

Vic Pereiró. Fotografía de Eduardo Mazana por cortesía de Music Port Fest.

Vic Pereiró. Fotografía de Eduardo Mazana por cortesía de Music Port Fest.

Propuestas escénicas de vanguardia

La intención de los organizadores del Music Port Fest es ofrecer a los asistentes una experiencia vital singular. Por ese motivo, la oferta musical se completará con dos propuestas escénicas y de vanguardia.

En primer lugar, la compañía Xarxa Teatre representará el montaje Papers!, construido a partir de las experiencias de un grupo de inmigrantes que saca a la luz las ilusiones y frustraciones de los recién llegados. Así, el espectáculo reflexiona sobre los conflictos que los poderes y el dinero generan en la sociedad actual y, también, alrededor de las normas y los roles establecidos.

Además, el artista multimedia Vic Pereiró, nacido en Port de Sagunt, presentará la intervención artística RE-. Se trata de un proyecto exclusivo que tiene como punto de partida la reconversión industrial de la zona y versa sobre la capacidad de reinvención de las personas y la memoria de los lugares. Las intervenciones incluyen piezas audiovisuales que ya circulan por las redes; murales de gran formato elaborados a partir de fotografías de los habitantes de Port de Sagunt; un gran collage de 25 metros de longitud construido con imágenes de los asistentes al festival; y su participación en la Escuela de Verano Sagunt 2018.

El grupo La Plata. Fotografía  de Adriana Chávez por cortesía de Music Port Fest.

El grupo La Plata. Fotografía de Adriana Chávez por cortesía de Music Port Fest.

El Music Port Fest

La primera edición del Music Port Fest tendrá lugar gracias a la colaboración de las promotoras El Caimán Producciones, Metrònom, Dvnas y Sagarmanta con el Ayuntamiento de Sagunto, la Agencia Valenciana de Turismo y el departamento Turismo València de la Diputación de València. Además, el acontecimiento coincidirá con la Capitalidad Cultural Valenciana de Sagunto durante el período 2018-2019.

El espacio radiofónico Territori Sonor de À Punt Mèdia emitirá una edición especial desde el recinto del festival el viernes, 6 de julio, a partir de las 18:05 de la tarde. Todo el equipo del programa, capitaneado por la locutora Amàlia Garrigós, se desplazará a Puerto de Sagunto para dar a conocer todos los detalles del festival.

También se debe destacar que el Music Port Fest contará con un punto violeta donde voluntarias de la Coordinadora Feminista del Camp de Morvedre tendrán un espacio de apoyo e información para denunciar los comportamientos y actitudes sexistas. Esta iniciativa cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Sagunto y la Agencia Valenciana de Turismo a través de la marca Mediterranew Fest.

Ángel Stanich. Fotografía de Bitz Sanz por cortesía de Music Port Fest.

Ángel Stanich. Fotografía de Bitz Sanz por cortesía de Music Port Fest.

Entradas a la venta, transporte y servicios complementarios

Las localidades para el Music Port Fest se pueden adquirir en la página oficial del evento (https://musicportfest.com/). Actualmente, el precio del abono es de 58€ (abono completo con zona de acampada); 48€ (abono completo); y 43€ (abono completo para personas empadronadas en Sagunto). Las entradas de día están disponibles por 35€ (viernes, 6) y 38€ (sábado, 7). Además, las personas en posesión del Carnet Jove o de Carnet Universitario se pueden aprovechar de descuentos en las entradas de día.

Por otra parte, la organización ha puesto en marcha un servicio de transporte que hará la ruta València – Puerto de Sagunto – València. Los vehículos saldrán de la capital del Turia a las 18:00 y a las 20:00 horas de cada día del festival y volverán a las 4:00 y a las 6:00 de la madrugada. Las personas interesadas pueden adquirir el billete de autobús correspondiente por 10 euros al mismo tiempo que compran los abonos o las entradas de día. El sistema también está disponible para todos aquellos que ya tengan sus localidades. Asimismo, se pueden adquirir tiques de acceso a la zona chill out, donde se instalará una plataforma elevada con visión privilegiada de los escenarios, y packs de bebida.

Plano de la ubicación de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.

Plano de la ubicación de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.

La fiesta del V Aniversario Makma, en imágenes

MAKMA V Aniversario
Fiesta de celebración en el MuVIM
Presentación de la revista en papel
Con las actuaciones de Lucía Peiró, Petit Mal y Dj Paco Plaza
Viernes 29 de junio de 2018

Desde MAKMA queremos dar las gracias a todos los que vinisteis a festejar con nosotros un día tan especial y que sirvió para recordarnos el cariño y la fe depositada en un proyecto cultural que, con vuestra presencia, demostró estar más que justificado. Ya lo hicimos durante el acto de celebración, pero reiteramos igualmente las gracias a cuantos habéis contribuido con vuestros textos e imágenes a dotar de enjundia a la revista en papel que por primera vez editamos y, quién sabe, pueda ser el embrión de futuros números. Gracias, pues, a Antonio Ariño, Aberto Adsuara, Marc Borràs, Juanjo Mestre, Pedro del Corral, Ximo Rochera, Marisa Giménez, Pepe Romero, Javier Valenzuela, Felicia Puerta, Juan Carlos Garés, Meritxell Barberá, Jesús García Cívico, Andrés Herraiz, Juan Uslé, Vicky Civera, Xisco Mensua, Nacho López, Garson, Estefanía Martín, Cristina Ramírez, Marta Beltrán, José Luis Cueto, Rosa Torres, Carlos Domingo, Pepe Morea, Paco Caparrós, Toni Cordero, Graham Bell, Familia Berlanga, Fernando Ruiz, Jose Cuéllar, Biel Aliño y Pedro Hernández.

Y al MuVIM que nos acogió, dándonos todo tipo de facilidades para que nos sintiéramos cómodos. Lo consiguieron sobradamente. También a todos cuantos durante estos cinco años han colaborado con nosotros y, muy especialmente, a quienes empezaron la andadura a nuestro lado como socios: José Luis Pérez Pont, ahora al frente de la dirección del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana, e Ismael Chappaz y Juanma Menero, responsables de la galería Espai Tactel. Igualmente a Miguel Gregori y Jose Antonio Campoy por su excelente trabajo en la edición web y gráfica. Y a Jorge Seguí, por ayudarnos a resolver todos los trámites administrativos que han ido surgiendo durante todo este tiempo.

Y, por supuesto, a las instituciones públicas y privadas que han hecho posible la revista en papel, en una coyuntura siempre difícil para la edición física. De manera que gracias al IVAM, al ECA de Riba-roja, a la Fundación Aisge, a Fundación Bancaja, Fundación Cañada Blanch, a la Mutant, de nuevo al MuVIM, al Palau de la Música, a la galería Shiras, a la Universitat Politècnica de Valencia y a la Universitat de València. También a la imprenta Imag por haber trabajado a contrarreloj para que la revista haya llegado a tiempo y, mención aparte, de nuevo a Ismael Chappaz y Juanma Menero (Espai Tactel) por el fabuloso diseño y la paciencia que han tenido a la hora de sortear los imponderables que han ido surgiendo.

Gracias a todos.

A continuación dejamos una galería de imágenes de la fiesta para que la sigáis disfrutando, mientras vamos trabajando para que el proyecto continúe con esta vitalidad, que nos la dais todos vosotros, al menos otros cinco años.

V Aniversario Makma

Sento crea el cartel de la sexta Mostra Viva

VI edición de Mostra Viva del Mediterrani
Presentación del cartel creado por Sento Llobell
Junio de 2018

La VI edición del Festival multidisciplinar Mostra Viva del Mediterrani ha iniciado su andadura con la presentación del cartel oficial de esta edición, diseñado por el creador Sento Llobell. En unacto organizado en el Centre del Carme Cultura Contemporània, la organización del Festival ha adelantado algunas de las novedades de la programación de este año, entre las que se encuentran la incorporación del propio Centre del Carme como nueva sede de algunas de sus actividades y la creación de un apartado en la programación dedicado a la danza que indagará en los bailes étnicos y sus raíces.

Sento Llobell. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Sento Llobell. Imagen cortesía de Mostra Viva.

El cartel está compuesto por nueve imágenes individuales a modo de página de cómic en el que se reflejan las diferentes áreas escénicas, literarias o musicales que componen la programación del certamen. Con una estética que recuerda a los clásicos socarrats, el diseñador ha señalado que la concepción de la obra fue pensada como un ejercicio “a favor del lector para que se entendiera con facilidad y rápidamente.

Según el autor, la utilización de colores industriales como el negro y el rojo tierra, es un homenaje a la tradición de la cerámica valenciana tradicional. Llobell, autor del icónico parque Gulliver del Jardín del Turia, fue uno de los integrantes de la denominada Nueva escuela valenciana del cómic; durante su larga trayectoria, ha publicado 12 álbumes de cómics, ha ilustrado seis libros y sus dibujos y viñetas han sido editados en las principales revistas del género, según ha recordado Maite Ibáñez, una de las presidentas de la Mostra Viva.

Equipo del festival. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Equipo del festival. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Si para el coordinador del Festival Vicent Gregori, “en esta edición se ha reforzado el trabajo de colaboración con entidades y asociaciones culturales valencianas, que poco a poco están haciendo suya la Mostra Viva”; para Giovanna Ribes, también presidenta de la organización, “la colaboración institucional ha permitido convertir a Valencia durante el mes de octubre en un referente de la cultura mediterránea”. Ribes ha anunciado que el certamen de este año tendrá como lema “Un mar de Culturas”.

Mostra Viva 2018 se celebrará este año entre los días 3 y 21 de octubre y ofrecerá exposiciones, narración oral, arte en la calle, música, actividades escolares y familiares, circo, y l’Encontre d’escriptors además del nuevo ciclo de danza.

El Presidente de honor de la organización Vicent Garcés, ha destacado que con estas seis ediciones, Valencia ha conseguido volver a ser referente cultural del Mediterráneo. Prueba de ello es el compromiso con la cultura de los países ribereños, y ahora también, en su calidad de ciudad refugio con la llegada del barco Aquarius al puerto que será previsiblemente mañana sábado. Garcés ha dedicado unas emotivas palabras a los refugiados con las que ha arrancado un estruendoso aplauso.

Cartel realizado por Sento Llobell para la sexta edición de Mostra Viva.

Cartel realizado por Sento Llobell para la sexta edición de Mostra Viva.