Cuando hay verdad

¿De qué nos reímos en Europa?
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Agosto de 2019

En estos últimos años de bulimia cultural con fondo anoréxico aparecen, de vez en cuando, eventos culturales que redimen a la Instituciones Programadoras de su estulticia ideologizada y cansina.

Nada asegura que un proyecto cultural vaya a funcionar, pero lo que ha quedado claro es que todo depende generalmente del personaje que se lo inventa, de sus conocimientos y de su capacidad de trabajo. Podría parecer esta afirmación una perogrullada innecesaria, y casi lo sería si no fuera porque resulta del todo necesario reivindicar los proyectos realizados por verdaderos expertos. 

Cabe la pregunta, ¿qué sería un verdadero experto? Pues aquel que no sólo está bien informado. Y también aquel cuya independencia “natural” le ha mantenido lejos de los poderes fácticos, o al menos a la distancia justa. Un estudioso, un ratón de biblioteca, un apasionado, un conocedor y un trabajador impenitente. De alguna forma y a su manera (la de cada cual) un sabio que aleja de sus conocimientos toda esa deriva “revolucionaria” que, paradójicamente demandan las Instituciones. Todo lo contrario, pues, a un “intelectual orgánico”, por naturaleza mediocre. Si no directamente incompetente.

Una de las veladas de cine en el Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Cuando se dan estas cualidades a un experto sólo le queda explosionar. Cosa que hará sólo y exclusivamente cuando alguien se lo permita con una simple contratación basada en la confianza. Acaba de pasar aquí, en Valencia. El Centro Cultural del Carmen ha contratado a Dani Gascó para hacer un ciclo de cine en los claustros del Museo. 

La propuesta ha sido -y es- excelente debido a una doble imprevisibilidad: 1. la contratación de un experto de verdad, Dani Gascó, que no era previsible en un mundo tan burocratizado e ideologizado como el valenciano (decir cultura valenciana podría ser un perfecto oxímoron), y 2. la extraña y excelente selección de películas que el propio Dani Gascó se ha encargado en ocasiones de traducir y subtitular -en un empeño generoso y atrevido. Un recorrido por la comedia europea desde el punto de vista de un conocedor independiente. Y conviene insistir en esto último.

Así, la propuesta de Dani en el Carmen ha sido posible cuando ciertos planetas se han alineado de una forma en la que no suelen hacerlo y el resultado, casi azaroso por ello, ha sido un evento cultural valenciano del todo original, culto y popular, ameno y culturizante, imprevisible y por ello necesario. Espero que en ediciones venideras no me valencianicen al bueno de Dani y lo dejen así, independiente y ciudadano del mundo. Dicen que las comparaciones son odiosas. No es exacto: son buenas, al menos, cuando el dinero público está por en medio.

Fotograma de ‘La vida de bohemia’, de Aki Kaurismaki, dentro del ciclo ‘¿De qué nos reímos en Europa?’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Alberto Adsuara

‘Blade Runner’ en la Filmoteca d’Estiu

Blade Runner, de Ridley Scott
Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música
Jueves 8 de agosto de 2019, a las 22.30h

La Filmoteca d’Estiu proyecta en los jardines del Palau de la Música, el clásico de ciencia ficción ‘Blade Runner’ (1982), de Ridley Scott. La película podrá verse también el viernes 9 de agosto. Protagonizada por Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Edward James Olmos y Daryl Hannah, ‘Blade Runner’ está basada parcialmente en la novela de Philip K. Dick ‘¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?’ (1968). 

Ambientada en el siglo XXI, la película se centra en las aventuras de un antiguo policía que tiene la misión de retirar a unos replicantes rebeldes. La película es uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción de los años ochenta. 

La celebración de la Filmoteca d’Estiu es posible gracias al Ayuntamiento de València, que cede los jardines del Palau de la Música como espacio para las proyecciones, y a la colaboración de Cerveza Turia. 

La Filmoteca de València mantiene su oferta cinematográfica en la ciudad durante el mes de agosto con la celebración de la Filmoteca d’Estiu y sus proyecciones al aire libre. Los criterios de programación de la Filmoteca d’Estiu son los mismos que se siguen el resto del año en la Sala Berlanga: versión original, calidad en las proyecciones y un precio asequible. 

Las proyecciones de la Filmoteca d’Estiu se celebran de lunes a domingo, excepto los miércoles, que no hay sesión. La proyección se inicia a las 22.30 horas y la taquilla se abre a las 21 horas. El precio de la entrada general es de 3,50 euros y de 25 euros para el abono de diez sesiones.

Harrison Ford, en ‘Blade Runner’. Filmoteca d’Estiu.

Humor común europeo

¿De qué nos reímos en Europa?
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Agosto de 2019

El humor tiene infinidad de rostros y registros. Un sinfín de manifestaciones que dependen del talante y estado de ánimo de cada persona y de multitud de factores de su entorno, territorio, idioma, nivel cultural…Eso lo saben bien los cómicos y humoristas nómadas que actúan en directo ante distintos públicos, pues evalúan las distintas reacciones que provocan sus chistes, monólogos y sketch. ¿Se podría hablar de un humor común europeo en lo que se refiere al séptimo arte? Es la cuestión que plantea el ciclo de cine de comedia ¿De qué nos reímos en Europa?, organizado por el Centre del Carme que, a lo largo del mes de agosto, ofrece 26 títulos producidos en los siglos XX y XXI. 

Clásicos poco conocidos, obras maestras ignotas, y films interesantes que por motivos diversos no llegaron a estrenarse en España comparten cartel con títulos imprescindibles de la comedia europea descatalogados. En palabras de José Luis Pérez Pont, director del Centre, “no es un repositorio de películas sino una propuesta específicamente diseñada para el Centre del Carme, con la ayuda del crítico Daniel Gascó, cuya intención es potenciar y poner en valor la comedia como un género que nos permite  tratar ciertos temas y problemáticas desde otro punto de vista, con el humor como aliado”.

Una de las noches de cine en el Claustro del Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“En este ciclo abordamos la comedia, un género en ocasiones poco atendido en los circuitos especializados, que nos sirve para construir el relato de la forma de vida de los europeos, en la línea de la exposición European Puzzle, con múltiples miradas a Europa y países como Alemania, Italia, Francia, España además de Rusia, Ucrania, Suecia o Hungría, etcétera”, añade Pérez Pont

Por su parte, Gascó define su propuesta como “un amplio recorrido geográfico y temporal por las diferentes formas de humor que ha dado el viejo continente desde que el cine comenzó su andadura hasta nuestros días».

Fotograma de ‘Solo para hombres’, de Fernando Fernán Gómez.

Dos películas españolas del pasado siglo están incluidas en el menú: ‘Solo para hombres’(1960), de Fernando Fernán Gómez, con él mismo como protagonista junto a una bellísima Analia Gadé, una denuncia en clave satírica de la situación que sufría la mujer en la España franquista sin más posibilidades de realizarse que ser madre, monja o prostituta. También ‘La línea del cielo’ (1984) , de Fernando Colomo, protagonizada por Antonio Resines en la piel de Gustavo, un fotógrafo que viaja a Nueva York, intenta con poco éxito dominar el inglés y se enamora locamente de una española.

Italia es el país más representado, con media docena de títulos, “obras maestras que sirven para poner nuestro énfasis en una comedia modélica que ha influido en todo el mundo”, dice Gascó. Se refiere a ‘Perfetti sconosciutti’ (2016), una siniestra fábula sobre las relaciones de pareja y el influjo en la intimidad de las redes sociales que ha generado hasta nueve remakes, cuya versión original italiana cerrará el ciclo. 

Fotograma de ‘Mafioso’, de Alberto Lattuada.

Se verá también ‘Mafioso’ (1962), un trabajo magistral escrito por Marco Ferreri y Rafael Azcona, y dirigido por Alberto Lattuada, que guarda vínculos con ‘El verdugo’ (1963); una de las comedias más celebradas con Totò, ‘Arrangiatevi’ (1959); un film de culto, ‘Si può fare’ (2008) que seguramente inspiró a Javier Fesser en ‘Campeones’ (2017); el insólito debut de Maurizio Nichetti, ‘Ratataplan’ (1978) y uno de los mejores exponentes de lo que se llamó neorrealismo rosa, ‘Domenica d’agosto’ (1950) que, simbólicamente se proyectará un domingo de agosto.

Alemania es el segundo país con más representación en el ciclo que incluye: ‘Viktor und Viktoria’ (1933), célebre film musical que versionó con mucho éxito Blake Edwards medio siglo después. Tanto ‘La vida en obras’ (1997) comoIm juli’ (2000) derrochan la misma vitalidad que sus jóvenes protagonistas, quienes deben lidiar con un mundo plagado de fronteras o vivir el amor en tiempos de Sida. Dos títulos transgresores representan a las cineastas europeas, con escasa presencia en este género: ‘Hombres, hombres’ (1985) de Doris Dörrie y el filme griego ‘Attennberg ‘(2012) de Athina Rachel.

Fotograma de ‘Hombres, hombres’, de Doris Dörrie.

Que países como Francia o Gran Bretaña, tan fecundos en el género de la comedia estén menos representados en el ciclo se debe, según Gascó, «a que su producción es más conocida y el espíritu que hemos procurado insuflar a esta selección ha sido el del descubrimiento, porque sospechamos que Europa, en toda su extensión, sigue siendo un territorio por (re)descubrir”.

No obstante, hay que celebrar la inclusión de ‘The Rutles’ (1978), la fantástica parodia que Eric Idle, miembro de los Monty Python, hizo a los Beatles; ‘Tandem’ (1987), film que reveló a Patrice Leconte como gran autor y la ópera prima de Cédric Klapisch, inédita también en España, que inaugurará el ciclo: ‘Riens du tout’ (1990).

Excepto los lunes, todas las noches de la semana el Centre del Carme abre sus puertas, a las 22 horas, para ofrecer una película gratuita y en versión original, y disfrutar del cine a la fresca en el corazón de la ciudad y en un entorno cargado de historia.

‘The Rutles’, de Eric Idle, que se proyecta en el Centre del Carme.

Bel Carrasco

Manel será cabeza de cartel del Deleste 2019

Manel
Deleste 2019
Jardines del Turia. Valencia
9 de noviembre de 2019

Manel ya luce rutilante como primer cabeza del Deleste 2019. El festival otoñal y urbano de la ciudad de València ha sido elegido por el grupo barcelonés para presentar su quinto y esperado disco. El cauce del río Turia será la nueva ubicación de esta octava edición que seguirá apostando por la comodidad de los espectadores, el cuidado sonido, el aforo limitado y el no solapamiento entre conciertos.

El nuevo espacio principal del festival (el mismo que se usa estos días para la Filmoteca d’Estiu) permitirá crecer al festival hasta las 3.000 espectadores. «Consideramos que el cauce del río Turia es uno de los mayores atractivos de la ciudad, un pulmón verde, luminoso y maravilloso en el que disfrutar de una experiencia musical inolvidable y después poder volver a casa sin complicaciones, con buenas conexiones. Además, la ubicación no es casualidad pues seguimos estando conectados con el Palau de la Música con el que hay una relación total de colaboración y a cuya filosofía de #UnPalauObert nos seguimos sumando”, apuntan sus responsables. 

Las entradas del Deleste, cuyo cartel aun promete muchas sorpresas que se desvelarán antes del 15 de septiembre, ya están a la venta a través de Wegow a un precio de 55 € (más gastos de comisión). Otorgar la misma relevancia a al día que a la noche y la concentración de todas las actuaciones en un solo día volverán a ser señas de identidad de un festival que se desarrollará íntegramente al aire libre.

Una experiencia musical para disfrutar sin prisa y con los cinco sentidos de la mano de Cervezas Alhambra, de nuevo patrocinador principal del festival. La cervecera sigue demostrando así su apoyo al arte que no sigue ni los convencionalismos ni las reglas, ofreciendo momentos únicos e irrepetibles que combinan la excelencia musical y el espíritu artesanal intrínseco en la marca a través del maridaje con sus principales variedades -Alhambra Especial, Alhambra Reserva 1925 y Alhambra Reserva Roja-.

Patrocinadores como Movistar, Vermut Vermell, el vermut mediterráneo de elaboración artesanal, Zummo Living Culture o Arroz Dacsa volverán a hacer posible una edición de este encuentro sonoro de iniciativa privada.

Manel. Imagen cortesía de Deleste.

 

Contra el olvido

El silencio de los otros, de Almudena Carracedo y Robert Bahar
Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música
Passeig de l’Albereda, s/n. Valencia
Lunes 5 de agosto de 2019, a las 22.30h

La Filmoteca d’Estiu proyecta en los jardines del Palau de la Música de Valencia, el documental español ‘El silencio de los otros’, de Almudena Carracedo y Robert Bahar. La película podrá verse también el martes 6 de agosto.

‘El silencio de los otros’ revela la lucha silenciada de las víctimas del largo régimen del general Franco que continúan buscando justicia hasta nuestros días. Filmada a lo largo de seis años, la película sigue a las víctimas y los supervivientes del régimen franquista a medida que organizan la denominada ‘querella argentina’ y confrontan un ‘pacto del olvido’ sobre los crímenes que padecieron.

Desde su estreno, ha recibido más de 30 premios y nominaciones en certámenes de cine nacionales e internacionales, entre los que destacan el Premio del Público, en la sección Panorama; el Premio Cine por la Paz, en la Berlinale; los premios Goya, Forqué y Platino al mejor documental, y el Gran Premio del Jurado en el Sheffield Doc/Fest. También fue preseleccionada para los Óscar y nominada a los European Film Awards.

La celebración de la Filmoteca d’Estiu es posible gracias al Ayuntamiento de València, que cede los jardines del Palau de la Música como espacio para las proyecciones, y a la colaboración de Cerveza Turia.

La Filmoteca de València mantiene su oferta cinematográfica en la ciudad durante el mes de agosto con la celebración de la Filmoteca d’Estiu y sus proyecciones al aire libre. Los criterios de programación de la Filmoteca d’Estiu son los mismos que se siguen el resto del año en la Sala Berlanga: versión original, calidad en las proyecciones y un precio asequible. 

Las proyecciones de la Filmoteca d’Estiu se llevan a cabo de lunes a domingo, excepto los miércoles, que no hay sesión. La proyección se inicia a las 22.30 horas y la taquilla se abre a las 21 horas. El precio de la entrada general es de 3,50 euros y de 25 euros para el abono de diez sesiones. 

Fotograma de ‘El silencio de los otros’. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Teatro marca València

Temporada de Teatres de la Generalitat Valenciana 2019/2020
Institut Valencià de Cultura

Apostar por la producción propia y alargar el tiempo de exhibición hasta cinco o seis semanas en la sala del Rialto. Son las líneas maestras de la próxima temporada del teatro público valenciano presentada por el director general del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, y el director adjunto de Artes Escénicas, Roberto García a finales de julio.

“En el Rialto se ha dado un salto cualitativo porque la temporada pasada tuvimos unos 19.000 espectadores, casi el doble que la anterior, con una media del 90% de pleno de sala en cada sesión”, señaló Abel Guarinos. “Eso nos permite ampliar el tiempo de exhibición de cada una de las seis producciones propias que hemos programado, que estarán cada una cinco o seis semanas en el caso de los estrenos, gracias a que empezamos a fidelizar público en este espacio”. 

Escena de ‘Tórtola’, de Begoña Tena, dirigida por Rafael Calatayud. Imagen cortesía del IVC.

Por lo que respecta al Teatro Principal, Roberto Garcia destacó que “en esta temporada la nota predominante será la presencia significativa de propuestas valencianas y podemos asegurar que tendremos valencianos por la puerta grande en un amplio abanico de espectáculos de varias disciplinas escénicas, de una calidad destacada”.

Entre las propuestas, destacan en el primer trimestre, el espectáculo de danza Carmen Maquia de la compañía alicantina Titoyaya, coreografiado por Gustavo Ramírez; el estreno absoluto de Requiem de la compañía Cienfuegos Danza; y la obra teatral Susan y el diablo, escrita y dirigía por Chema Cardeña, una primicia en València. Otros montajes de envergadura son el musical Lehman Trilogy dirigido por el valenciano Sergio Peris-Mencheta o Mrs Dalloway, producción del Teatro Español dirigida por la valenciana Carme Portaceli con Blanca Portillo. 

En el Teatro Principal de València destacan la exhibición de What is Love de Wichita Co., escrita y dirigida por Víctor Sánchez Rodríguez, o el espectáculo de circo Yolo, creado por el alicantino Lucas Escobedo. Tanto este espectáculo como Anna i la màquina del temps o Les aventures de T. Sawyer, producciones de gran formato del Teatro Escalante, subirán al escenario del Principal en octubre y diciembre. 

Abel Guarinos (izda) y Roberto García, en la presentación de la temporada de teatro 2019-2020. Imagen cortesía del IVC.

Despiertan gran expectación la reposición en castellano de la producción del IVC Fausto, dirigida por Jaume Policarpo, en el mes de febrero, con Enric Benavent y Empar Canet; o el estreno de la coproducción del IVC con el Teatro Nacional de Cataluña, La casa de les aranyes, de Paco Zarzoso. 

Por el escenario del Teatro Rialto, cuya línea gráfica estará a cargo de María Pradera y Lorena Sayavera, del estudio Yinsen. desfilarán seis producciones propias, cuatro de autoría femenina.  Dinamarca, de Rodolf y Josep Lluís Sirera, dirigida por Carles Alfaro abrirá el telón en octubre cerrando la trilogía Europa en guerra de los hermanos Sirera, uno de los acontecimientos culturales más esperados de la temporada.  Para noviembre está programada Somni, la adaptación de la castellonense Núria Vizcarro del Sueño de una noche de verano de Shakespeare, dirigida por el mexicano Juan Carrillo. 

Durante los meses de diciembre y enero el Rialto acogerá la reposición de dos de las obras referencia de la pasada temporada. Primeramente, se exhibirá Tórtola, de Begoña Tena y dirigida por Rafael Calatayud; y ya con la entrada del nuevo año, los espectadores podrán gozar de Tirant, de Paula Llorens y dirigida por Eva Zapico, una coproducción del IVC con la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

El estreno de Godot, una propuesta sorprendente de Juli Disla, dirigida por Jaume Pérez, ocupará los meses de febrero y marzo, mientras que en abril y mayo llegará el espectáculo Perenne la primera producción pública de circo contemporáneo para adultos, escrita y dirigida por Patrícia Pardo. Las dos obras son propuestas surgidas de los buzones de recepción de proyectos que abrió el IVC a creadoras y creadores valencianos.

Escena de ‘Tirant’, de Paula Llorens, dirigida por Eva Zapico. Imagen cortesía del IVC.

Bel Carrasco

¿La felicidad está en los genes?

Presentación del libro ‘La vida en cuatro letras. Claves para entender la diversidad, la enfermedad y la felicidad’, de Carlos López-Otín
Editorial Planeta (España, 2019)
Casa de la Cultura de Llanes (Asturias)
Miércoles 24 de julio de 2019

En abril de 2019 se publicó un libro de divulgación científica titulado ‘La vida en cuatro letras. Claves para entender la diversidad, la enfermedad y la felicidad’. Sería un título más en ese subgénero, ciertamente no muy boyante en el panorama editorial español, si no fuese porque a finales de julio de este mismo año ya va por la tercera reimpresión.

Hay algunas claves para entender este éxito: la primera, que es también un libro de autoayuda, autobiográfico y casi filosófico. Lo escribió uno de los investigadores más relevantes y citados en España, el catedrático de Bioquímica de la Universidad de Oviedo, Carlos López-Otín (Sabiñánigo, 1958), que ha recibido diversos premios tanto nacionales como internacionales por su labor docente e investigadora, entre los que destaca el Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal en el área de Biología en 2008. Además, es académico de la Academia Europea y de la Real Academia de Ciencias de España, así como doctor honoris causa por diferentes universidades españolas y extranjeras.

Un momento de la presentación del libro ‘La vida en cuatro letras’, de Carlos López-Otín. Foto: Lorenzo Torres

Segunda clave: López-Otín es un experto mundial en la investigación aplicada a enfermedades como el cáncer, la artritis o las llamadas hereditarias, sobre todo en lo referente al ámbito de los genes. Es decir, que no solo investiga, sino que aplica esta investigación a casos médicos reales, como el de su alumno Sammy Baso, enfermo con síndrome de progeria de Hutchinson-Gilford, un trastorno genético muy raro que produce envejecimiento prematuro. Sammy tiene 23 años, cuando lo normal es que hubiese muerto en la preadolescencia.

Tercera y cuarta clave: la capacidad de comunicación de este investigador -pese a su timidez- así como con el hecho, relacionado con la anterior, de que es capaz de expandir sus intereses más allá de su campo de especialización, con pasión y contagiando de ello a los que quieren escucharle. Lo que provocó, en la presentación del libro en la Casa de la Cultura de Llanes el pasado 24 de julio, que la mitad de los asistentes no pudiesen evitar humedecer sus ojos hacia el final del evento. Emocionar a un lector no especialista explicando qué es el genoma humano (de ahí las cuatro letras del título), no es fácil, pero menos lo es dar un salto mortal tan políticamente incorrecto como vivificante en nuestro tiempo, proponiéndonos, finalmente, una fórmula científica de la felicidad. 

Portada del libro de Carlos López-Otín.

De todo esto pude ser testigo el pasado 24 de julio en Asturias. Sala algo pequeña, mucho público interesado que sostuvo la respiración durante dos horas escuchando los contenidos del libro -junto a la banda sonora en forma de lista de canciones que se anexa al libro- y lágrimas en muchos de los asistentes pues, además de las historias humanas como las de Sammy, el origen de esta magnífica obra es, ciertamente, dramático: se sitúa exactamente en el acoso laboral que López-Otín lleva sufriendo desde hace un par de años en su universidad, cristalizado en denuncias anónimas sobre irregularidades irrelevantes en alguno de sus artículos de investigación, a lo que se une la muerte por infección -pero “inexplicable”- de todos los ratones con los que ha estado testando sus investigaciones durante décadas; ambas adversidades le llevaron a la depresión hasta el borde del suicidio: de todo ello habla también en el libro. Aunque de forma muy elegante, no hizo sangre de ello en público.

Se trata, pues, de un libro muy original en su propuesta que combina la divulgación científica con la autobiografía, e incluso el tan denostado género de la autoayuda, aunque en este caso, pensada más para el autor, ya que parte de su terapia ha sido escribir este libro en el que, precisamente, reflexiona sobre la felicidad a partir de su depresión. Quizá por eso su mente científica se ha dejado llevar por cierta idealización de lo que supone la felicidad en el ser humano, pues ya S. Freud (El malestar de la cultura, 1930), teorizó que la felicidad solo es posible en una cadena dinámica de placer y displacer, es decir, el hombre no está hecho para la felicidad por lo que, efectivamente, como el curioso ejemplo que utiliza repetidamente en el libro, solo nos cabe disfrutar de alguno de esos 14 días de felicidad de Abderramán III -al que, por cierto, el autor homenajea proponiendo fielmente 14 capítulos. Seguramente, con este libro, nos aseguramos unas cuantas horas de esa exigua felicidad.

Una de las imágenes proyectadas durante la presentación del libro de Carlos López-Otín. Foto: Lorenzo Torres.

Quinta y última clave: López-Otín se apunta valientemente a algo que va camino de convertirse en una moda a nivel internacional, como el ‘Homo Deus’ de Yuval Noah Harari (Kiryat Atta, 1976), o como el post-humano del pensamiento transhumanista (vean una maravillosa representación distópica al respecto en el personaje de la hija adolescente de una de las mejores series de televisión de este año ‘Years and Years’ (Russell T. Davies, BBC/HBO, 2019), cuando en uno de los capítulos ésta le pide a sus padres que la dejen operarse para desprenderse de su cuerpo y así poder ‘subir’ su alma, ya inmortal, a la red). El autor nos propone una posible evolución de nuestra especie cuya clave estaría, precisamente, en controlar su capacidad de ser feliz, lo que, augura, supondrá una nueva especie sobre la tierra, “que será el producto de la fusión del Homo sapiens y el Homo sentiens y de su posterior transformación -por obra de la inteligencia artificial- en una entidad distinta, con capacidades y objetivos diferentes que alguien tendrá que empezar a definir. Será el Homo sapiens sentiens 2.0.” (p. 176).

Coda: parecería que hay una necesidad, casi una obligación, en la sociedad contemporánea de ser felices. Las llamadas redes sociales en su vertiente más narcisista son el ejemplo perfecto -y siniestro- de ello. Indirectamente, estar triste o deprimido estaría mal visto, por lo que Sísifo llevaría una doble carga. Para reflexionar sobre ello, les propongo una estrofa sobre la felicidad de una canción que podría añadirse a la citada lista de López-Otín. 

Repeat after me: happiness is only a habit. 
I am listening to the face in the mirror 
but I don’t think I believe what she’s telling me. 
Her words are modern, but her eyes have been weeping 
in gardens and grottoes since the Middle Ages.*
(Prefab Sprout, ‘I Trawl the Megahertz’, del album homónimo, autor: Paddy McAloon; Liberty Records, 2003; Sony, 2019).

En las canciones de Prefab Sprout suele darse esa dialéctica entre la felicidad y su contrario. Siguiendo esta estrofa, tenemos un hábito, el de la felicidad que, desde los tiempos de esas grutas antiguas quizá ha quedado ya impreso en nuestros genes por pura insistencia. Una impresión o reflejo imaginario de un triste -pero unas pocas veces también sublime- mundo.

* Repite después de mí: la felicidad es sólo un hábito.
Estoy escuchando la cara en el espejo
pero no pienso que crea lo que me está diciendo.
Sus palabras son modernas, pero sus ojos han estado llorando
en jardines y grutas desde la Edad Media.
[Consultado en: http://www.ferhiga.com/prefab/letras/ps10_eng.htm y https://www.youtube.com/watch?v=R9982wYPPm0
Traducción del autor]

Un momento de la presentación del libro de Carlos López-Otín. Foto: Lorenzo Torres

Lorenzo Torres

Los claroscuros de las mujeres de Anantapur

Tierra de sueños, de Cristina García Rodero
Paseo de San Juan. Alicante
Del 25 de julio al 29 de agosto de 2019

La Caixa presenta en el Paseo de San Juan de Alicante, junto a la Fundación Vicente Ferrer y en colaboración con el Ayuntamiento de Alicante, la muestra ‘Tierra de sueños’, fruto del trabajo que han desarrollado conjuntamente «la Caixa» y la Fundación Vicente Ferrer en la India para mejorar sustancialmente las condiciones de vida de los más vulnerables. 

‘Tierra de sueños’, de Cristina García Rodero. Imagen cortesía de «la Caixa».

Con este fin, se invitó a Cristina García Rodero a documentar las condiciones de vida de las comunidades de Anantapur, en el estado de Andhra Pradesh, una de las zonas más pobres de la India, donde viven las comunidades más marginales y vulnerables del país.  Durante un mes y medio, García Rodero visitó hospitales, centros de acogida de mujeres víctimas de maltratos, talleres, escuelas y casas, logrando retratos que dan voz a aquellas personas a menudo olvidadas: niños y niñas, personas con discapacidad y, muy especialmente, mujeres. Madres, campesinas, costureras, novias de distintas confesiones, profesoras, enfermeras y estudiantes tienen un papel destacado en este proyecto, que representan uno de los principales motores de la transformación de las comunidades de Anantapur. 

La muestra ahonda en lo más sensible y mágico del mundo femenino y en la fuerza y la capacidad de superación de las mujeres de Anantapur. La fotógrafa se ha acercado a ellas con un respeto reverencial. Obstinada y desmedida, Cristina García Rodero ha sabido sumergirse en ese mundo, fundirse en la alegría y sufrimiento de quienes encubren con color y apostura los claroscuros de su propia existencia.

Una de las fotografías de Cristina García Rodero en la exposición ‘Tierra de sueños’. Imagen cortesía de «la Caixa».

El resultado del proyecto son 40 instantáneas; un torrente de imágenes representativas de las comunidades rurales de la India que cautiva por la calidad compositiva y la viveza de sus imágenes. De la mano de la fotógrafa Cristina García Rodero descubrimos la mirada de sus gentes y nos adentramos en un paisaje que parece suspendido en el tiempo. 

A través de su obra, García Rodero nos propone una particular forma de ver la India, un mundo complejo y fragmentado. Cada fotografía construye un código visual coherente y sobre todo trascendente. La imagen que se transforma en arte. 

Fotografía de Cristina García Rodero en la exposición ‘Tierra de sueños’. Imagen cortesía de «la Caixa».

Entre sus objetivos, «la Caixa» trabaja para que la sociedad pueda acercarse a la cultura y al conocimiento. La divulgación es un instrumento básico para promover el crecimiento de las personas, y por este motivo la entidad trabaja para acercar el conocimiento a públicos de todas las edades y niveles de formación. Entre estas actividades culturales, ”la Caixa” organiza exposiciones itinerantes en aquellas ciudades y municipios que no disponen de un CaixaForum con la voluntad de contribuir a la sensibilización ciudadana a través de contenidos artísticos, científicos y sociales.

Además, con su programa Arte en la calle, ”la Caixa” pretende convertir el espacio público en un museo a cielo abierto y acercar la obra de artistas de renombre en el panorama internacional. El programa Arte en la calle inició su andadura en 2006, y desde entonces ha acercado al público las creaciones de referentes de la modernidad como Auguste Rodin o Henry Moore, así como artistas contemporáneos como Manolo Valdés, Igor Mitoraj o, más recientemente, el fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado.

Un hombre observa una de las fotografías de la exposición ‘Tierra de sueños’, de Cristina García Rodero. Imagen cortesía de «la Caixa».

¡Madre mía! Padre no hay más que uno

Padre no hay más que uno, de Santiago Segura 
Cines Kinépolis Heron City
Avenida de Francisco Tomás Valiente, s/n. Paterna (Valencia)
Martes 23 de julio de 2019

‘Padre no hay más que uno’ se estrena el 1 de agosto en cines, pero algunos privilegiados pudieron visionarla el 23 de julio en los Cines Kinépolis de Paterna (Valencia) debido al pase que se realizó esa tarde, con la presencia de Santiago Segura como protagonista. 

Este filme es una creación propia, en cuatro ámbitos distintos (dirección, producción, guión e interpretación), aunque está basada en dos películas, por lo que se podría considerar un remake de dos remakes, valga la redundancia.

Fotograma de ‘Padre no hay más que uno’, de Santiago Segura.

Las películas a las que nos referimos son ‘Mi familia italiana’’, de la directora Cristina Comencini, con la participación de la actriz española Marisa Paredes (‘La vida es bella’, ‘La piel que habito’, ‘Todo sobre mi madre’), y ‘Mamá se fue de viaje’’, de Ariel Winograd, con Diego Peretti como protagonista (con quien justamente trabajó Segura en 2017 como actor, en la película ‘Casi leyendas’’, de Gabriel Nesci).

‘Padre no hay más que uno’ no tiene una trama argumental concreta, sino más bien anécdotas cotidianas, tal y como apuntó Santiago Segura, que se refirió a ello como “motivo por el que pienso que puede tener éxito’’. 

Fotograma de ‘Padre no hay más que uno’, de Santiago Segura.

El director, guionista y productor madrileño piensa que, aunque esta película sea para todas las edades, muestra situaciones y trata temas que afectan a la juventud actual. Baste un solo ejemplo: en una de las escenas de la película, su único hijo varón confiesa a su padre (Santiago Segura) que le gusta un chico de su clase, aclarándole, además, que es por ello por lo que a veces se pelean. Cuando parece que su padre le vaya a contestar de forma un tanto homófoba, la frase que escucha el espectador es: “Muy mal, hijo, muy mal, eso no, ¿eh? -pausa- No tienes que pegar a nadie’’.

Santiago Segura tiene clara su función: encontrar a alguien con quien pueda compartir y comprender su sentido del humor, un feedback de risas entre director – espectador. De hecho, sabe que mucha gente no ha sido partidaria del humor que hay en las películas de Torrente, pero, como él mismo dejó patente en la rueda de prensa, “hay una crítica social impresionante, al igual que en mi nueva película, como en las escenas donde meto con pinzas la comparación de dos hombres en la playa con Pajares y Esteso’’.

Fotograma de ‘Padre no hay más que uno’, de Santiago Segura.

En esta película, además, se ha podido contar con una actriz peruana, algo muy difícil, según expone el director y actor de Torrente: «No quería elegir a una actriz española y convertirla en peruana, sino que la mismísima Wendy Ramos protagonizase el papel de asistenta de la casa’’.

Esta nueva película de Santiago Segura es una comedia romántica actualizada que tiene que ver con temas muy candentes como el feminismo, la homosexualidad o la educación. Pero no solo eso, cualquier persona del rango de edad que se trate, se puede sentir identificada, porque al fin y al cabo te quieres a ti mismo cuando el entorno te machaca: “Los mensajes, con vaselina; el adoctrinamiento, fuera’’, subrayó Segura.

Fotograma de ‘Padre no hay más que uno’, de Santiago Segura.

“En esta película he querido juntar diversión, risa y entretenimiento y, además, hacerles un homenaje a esas madres que han trabajado sin nómina realizando un trabajo importantísimo y poco reconocido’’, declaró el director.

Santiago Segura acabó su rueda de prensa sosteniendo que le debe mucho como director a la ya extinta Ciudad de la Luz alicantina, y por tener como referencia indudable a Luis García Berlanga, rematándolo con este guiño: “Realmente le debo mucho, porque es en Valencia donde he disfrutado de la mejor horchata con fartones, concretamente en Alboraya’’.

Santiago Segura, tras la proyección de su película en los Cines Kinépolis de Valencia. Foto: Irene Valdés.

Irene Valdés

Marusía: dos hombres y un destino

Marusía, de Pedro Sancho
Reparto: Antonio Durán ‘Morris’, Fran Paredes, Mercedes Paz y Bertrán Labraña Areda
Director de Fotografía: Carlos Garcés
Montaje: Pablo M. Lara
Seleccionado en los siguientes festivales:
Cortogenia 2019, Madrid, Spain abril [24] [Calificador Goya]
16º Festival de Cans. O Porriño, Pontevedra, Spain mayo [22-25] 
42 Festival Internacional de Cine Independiente de Elche. Spain julio [19-26] [Calificador Goya]
FICBUEU – 12º Festival Internacional de Curtametraxes de Bueu, Pontevedra, Spain 
41. Semana de Cine de Lugo (Galicia). Spain octubre (21/26)  

‘Marusía’, el quinto cortometraje de Pedro Sancho, toma como referencia un suceso real: la polémica instalación del barco pesquero ‘Alfageme’ en la rotonda del barrio vigués de Coia en 2015. Por ello, el relato se inicia informando al espectador, a través de rótulos e imágenes de archivo de los telediarios de la época, las protestas llevadas a cabo por los ciudadanos ante la decisión política del alcalde de Vigo, Abel Caballero, de fondear el antiguo pesquero en este barrio arrasado por la crisis económica. 

Fotograma del cortometraje ‘Marusía’, de Pedro Sancho.

Ahora bien, la mirada creativa del director, Pedro Sancho, se aleja de la abstracción y de la supuesta objetividad de la noticia, para  retratar la experiencia de este suceso en dos personajes, Pedro y Juan, los protagonistas de la historia, interpretados por Antonio Durán ‘Morris’ y Fran Paredes, respectivamente.

Porque la ficción artística, como decía el sociólogo Jesús Ibáñez, “recupera al sujeto y lo vivido por él”. Esa es la riqueza narrativa de la historia de ‘Marusía’, que la experiencia desoladora de estos dos perdedores pueda transformarse en algo de una irresistible y conmovedora comicidad. Una comicidad que habla de nuestra pobre y precaria condición humana. 

La situación de parados de Pedro y Juan irrumpe con su cortejo de indignaciones y reproches para provocar la necesidad de actuar:  “reventar” con dinamita el pesquero fondeado en la rotonda, como exclama con desesperada indignación Pedro. 

Fotograma del cortometraje ‘Marusía’, de Pedro Sancho.

Un atentado, improvisado y atolondrado, narrado con una pátina de humor negro y absurdo. Un humor que remite a ciertas tradiciones culturales  genuinas amparadas en la  literatura española, como son el sainete, la astracanada, el esperpento. Tradiciones que los directores más emblemáticos del cine español han sabido reflejar en sus películas: Berlanga, Almodóvar, Buñuel, etc… Pero no sólo ciertos directores han mamado de esas tradiciones, también creadores de otros campos. Y cabe aquí citar al gran dibujante de cómic español Ibáñez, con sus dos personajes más auténticos y universales, Mortadelo y Filemón.  

El director y guionista Sancho construye a sus dos personajes y narra su peripecia de una noche, bajo la rica influencia de estas tradiciones culturales. 

Cartel de ‘Marusía’, de Pedro Sancho.

La comicidad que exhala ‘Marusía’ surge de una situación dolorosa. El humor surge de ver a estos dos personajes al borde del abismo. y tiene mucho que ver con la fragilidad y la locura inherente al ser humano. Pero hay también en la historia una voluntad transgresora, una crítica a las hipócritas decisiones de los políticos; decisiones muchas veces tomadas más allá de la realidad de los ciudadanos.

Por eso la escena más memorable de ‘Marusía’ tiene lugar cuando  los dos protagonistas maltrechos, Juan y Pedro, están  sentados, sintiendo su propio fracaso, enfrente de la rotonda donde el barco continúa intacto. Unos personajes que nos enternecen, porque hay en ellos un resto de candor, de inocencia, ante lo cual es imposible no rendirse. 

Una escena, esta última, tan conmovedora como la realizada por Fernando León de Aranoa en ‘Los lunes al sol’ en el 2002. Todo un elogio.

Fotograma de ‘Marusía’, de Pedro Sancho.

Begoña Siles