La complejidad del ser…valenciano

‘No es fácil ser valenciana / No es fácil ser valencià’
Museu Valencià d’Etnologia (ETNO)
C / Corona, 36. València
Apertura de la sala permanente: martes 14 de julio de 2020

‘No es fàcil ser valenciana / No es fàcil ser valencià’ es la nueva exposición permanente de L’ETNO, Museu Valencià d’Etnologia de la Diputació de València. La muestra, comisariada por Joan Seguí, Asunción García y Josep Aguilar, con la colaboración de todo el equipo del museo, se abre de nuevo al público después de la reforma con un diálogo desde la perspectiva de la identidad cultural. Más de 1.500 metros cuadrados de colecciones vinculadas a la cultura tradicional y popular valenciana con un recorrido por tres ámbitos: la ciudad, donde se plantean cuestiones relacionadas con la tensión entre lo global y lo local; las Huertas y el Marjal, donde se tratan algunos de los imaginarios que se suelen proyectar en la cultura valenciana; y el Secano y la Montaña, donde aparecen las invisibilidades, aquello que no se ve o se conoce poco de las zonas de interior del territorio valenciano, y que sirven de hilo conductor a la visita.

Para el diputado de Cultura, Xavier Rius, con la nueva exposición «se trabaja con la relación de los objetos y las normas para hacernos reflexionar como pueblo. Respetando el objeto de la cultura popular se crea un discurso que lo analiza desde el presente». El director de L’ETNO, Francesc Tamarit, aseguró que el Museo y la exposición crean «la cultura que se mueve, que es dinámica, creativa, innovadora y con capacidad crítica de la sociedad y que se adapta a las nuevas realidades sociales y es útil para la ciudadanía». «Los tres pilares conceptuales de nuestro museo son: la colección propia, con más de 80.000 objetos; el discurso científico, los relatos y el valor simbólico de lo que presentamos; y el diseño que sustenta nuestra museografía», añadió Tamarit.

Cartel para la exposición de la sala permanente del Museu Valencià d’Etnologia. Imagen cortesía de l’ETNO.

El comisario Joan Seguí subrayó haber “actualizado nuestro discurso y nuestras visiones críticas para hablar de la complejidad de ser valenciano. Tratamos temas como la globalización, la gentrificación, los nuevos hábitos de consumo, los imaginarios colectivos y los tópicos, entre otros».

Los objetivos de este proyecto han sido dos: hacer una nueva museografía para la sala de Ciudad, que con 15 años de existencia había cumplido ya su papel; y actualizar el discurso de la totalidad de las salas permanentes dándole un cariz más contemporáneo. Por eso, el nuevo diseño se ha pensado en consonancia al que ya se planteaba museográficamente en las salas de Huerta y Marjal, y Secano y Montaña. Mientras el esqueleto discursivo construido por los ámbitos geoculturales (Ciudad, Huerta y Marjal y Secano y Montaña) se mantiene, la estructura discursiva hasta ahora disponible se ha cambiado totalmente.

De izda a dcha., Xavier Rius, Francesc Tamarit y Joan Seguí durante la presentación de la muestra. Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía de l’ETNO.

La idea base ha sido que en cada uno de los ámbitos se tratara un tema relacionado con las cuestiones de identidad cultural (la valenciana en este caso) en el mundo contemporáneo. Así, en la parte de las Ciudades se desarrollan cuestiones relacionadas con la tensión entre lo Global y lo Local (Glocal); en la sección dedicada a Huertas y Marjales se habla de los imaginarios relacionados con estos espacios (La Barraca, la Paella..) y que tan poderosamente define el “ser valenciano”. Finalmente, en el Secano y la Montaña, el discurso nos habla de las Invisibilidades en referencia a todo lo propio o habitual de nuestras tierras de interior y que no obstante permanece invisible a los ojos de muchos (valencianos o no).

La modificación ha permitido eliminar algunas barreras arquitectónicas de las antiguas salas. Así mismo, dentro de la museografía se ha considerado la idea de hacer unas salas que permiten la realización de actividades como presentaciones de libros, conferencias, actividades formativas, etc. Con la renovación de la permanente, L’ETNO pone en marcha una aplicación virtual (‘CULTURA ACCESIBLE’) que permitirá hacer una visita autónoma por familias -un juego de pistas- que se completará con las habituales visitas guiadas para escolares y público familiar.

La muestra incorpora 1.045 objetos, de los cuales 730 han sido restaurados por la Unidad de Fondo y Restauración del museo en los últimos dos años. La exposición se completa con donaciones de empresas privadas y se abrirá al público el martes 14 de julio.

Vista parcial de la exposición ‘No es fácil ser valenciana / No es fàcil ser valencià’. Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía de l’ETNO.

Russafa Escènica, cuando los deseos se cumplen

Russafa Escènica
Festival de otoño de las artes escénicas
Diferentes salas de Valencia
Del 24 de septiembre al 4 de octubre
Jueves 9 de julio de 2020

Son inasequibles al desaliento. Los responsables de Russafa Escènica, festival de otoño que se celebrará en Valencia del 24 de septiembre al 4 de octubre, han hecho de la necesidad virtud para, contra el viento y la marea del coronavirus, sacar adelante su décima edición. Una edición que, en su breve pero intenso historial, ya viene marcada por ese gesto diríase heroico de mantener el certamen en tiempos marcados por la enésima crisis que vive el sector teatral, nunca antes debida a un bicho que ha trastocado los planes de medio mundo. De manera que el Russafa Escènica de 2020 será ya especial, aunque solo sea por las dudas que ha generado la pandemia, el riesgo asumido de poner en marcha una edición que peligraba, y los ‘Deseos’, lema del festival, en principio frustrados y luego cumplidos por esa voluntad imperiosa de celebrarlo.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, señaló el espíritu al que nos hemos de acostumbrar: “Lo que tenemos previsto es la imprevisión”. Por eso los responsables del festival de otoño anunciaron ya su intención de grabar todos los espectáculos programados, con el fin de combinar las actuaciones presenciales y su impresión digital, no sea que un rebrote de la enfermedad pudiera dar al traste con el festival, después de la “montaña rusa de emociones”, según expresión de Pedro Giménez, director de la Sala Off, que ha supuesto la deliberación de poner en marcha la edición de este año.

Imagen previa del encuentro para presentar Russafa Escènica a los medios en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por gentileza del festival.

Tras la desaparición de Tercera Setmana, el otro festival de las artes escénicas de Valencia que tras cuatro años arrojó la toalla en diciembre por “falta de apoyo institucional”, Russafa Escènica se queda en solitario para mantener viva la llama del teatro a nivel de certamen que amplía su oferta por toda la ciudad, si exceptuamos 10 Sentidos, más especializado en danza. “Responsabilidad muchísima”, reconoció Dídac Doménech, responsable de Producción del festival, cuando se le preguntó por este asunto, tras hacer un “balance muy positivo” de los 10 años que ahora celebra en medio de la pandemia.

De “esfuerzo y valentía por seguir impulsando la cultura” calificó José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme, la iniciativa de los responsables de Russafa Escènica por mantener la celebración de 2020. Un esfuerzo que ha llevado a programar en dos semanas, en lugar de tres, tanto los espectáculos en el barrio que da origen al nombre del festival, como a todos esos otros que acogerán las diferentes salas esparcidas por el resto de la ciudad, en lo que se denomina Russafa OUT. Espacio Inestable, con Jacobo Pallarés y Maribel Bayona al frente, Teatro Círculo, representado por Miguel Ángel Cantero, la propia Sala Off, además de Rambleta, La Nau, Sala 7 del Teatro Rialto, SGAE, Fundación Bancaja, La Mutant y Centre del Carme serán las que acojan el ramillete de obras arriesgadas, talleres y actividades complementarias que dan forma a esta prevista e imprevista edición.

Un momento de la presentación de Russafa Escènica en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por cortesía del festival.

“Es un año difícil, pero había que seguir adelante para apoyar al sector teatral”, resaltó Doménech, algo que agradecieron los creadores que, como Eva Zapico, Silvia Batet, Adrián Novella o Javier Sahuquillo, cuyas obras forman parte de la programación, manifestaron su alegría y esperanza por esta recuperación de la actividad teatral, después de unos duros meses de parón por culpa de la pandemia. Una recuperación que viene a su vez avalada por un incremento en el caché de las compañías y artistas, debido al “año de mayor presupuesto” (Doménech), que compensa de esta forma la previsible disminución de los ingresos de taquilla, por las limitaciones de aforo a las que obliga la situación, y que ha representado para el festival casi el 50% de su fuente de financiación.    

Una de las grandes novedades de esta edición, además de la reducción temporal del festival y el aumento del caché, es la grabación de los espectáculos, que se hará de forma profesional, con varias cámaras, con planos y contraplanos, de forma que su visionado esté a la altura de los famosos ‘Estudio 1’ que TVE programó en los años 60 y 70, tal y como explicó Jerónimo Cornelles, director artístico de Russafa Escènica. ”El teatro es presencial, pero esta iniciativa facilitará la visión del teatro para quienes no puedan asistir al directo”, subrayando Cornelles su convicción de que “pueden convivir ambas experiencias”.

Fotograma de ‘Doce hombres sin piedad’, de Sidney Lumet, en la que se basa la obra ‘9’, de Javier Sahuquillo.

Javier Sahuquillo explicó lo que será ‘9’, la obra por él escrita basándose en la famosa ‘Doce hombres sin piedad’, que el cineasta Sidney Lumet dirigió con Henry Fonda como protagonista y que acogerá la Sala Off. “Aquí se llama ‘9’, porque es el número de los integrantes de un jurado en España, y está adaptada a nuestro contexto y actualidad”, señalando que en este caso habrá mujeres en el jurado, cosa que no había en la película, y personajes de todo tipo acordes con la época en que vivimos. Eso sí, se mantiene el núcleo argumental, sustentado en el riesgo que siempre corre quien manifiesta una opinión contraria a la de una mayoría que se apresura a dictar sentencia, sobre todo ahora que las redes sociales se han convertido en tribunales de acelerada ejecución propagandística.

Eva Zapico lleva a Rambleta ‘La sala de los trofeos’, basada en la “existencia de zoológicos de seres humanos” de principios del pasado siglo y cuyo descubrimiento sorprendió mucho a la bailarina y coreógrafa: “Hay algo confuso también para mí”, reconoció, quien aborda el tema configurando “un espacio de investigación escénica pura y dura”, lo que genera en ella una mezcla de “ilusión y miedo”. Silvia Batet, cuyo espectáculo ‘Requiem’ acogerá la capilla del Monasterio de San Miguel de los Reyes, dijo que su obra nacía “de la experiencia del duelo en prepandemia”, cobrando ahora “otra relevancia y actualidad”. El giro y la inmovilidad son las maneras de experiencia, “de ese no avanzar”, que Batet desarrolla con la ayuda de cinco bailarines.

Escena de ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide, incluida en la programación de Russafa Escènica.

Adrián Novella será el encargado de la producción del llamado ‘Invernadero’, con el que Russafa Escènica sale por primera vez del barrio para ubicarse en la Sala 7 del Rialto. Fiel a su “tipo de teatro en el que incluyo al espectador”, el proyecto ‘Los de arriba’ lo plantea como un “espectáculo completamente inmersivo”, destacó, para el que ha contado con alumnos del último año de artes escénicas. “La obra habla de cómo ven la pandemia las diferentes clases sociales”, con un toque “teenager”, remarcó Novella.

Hay muchas más obras, como ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide en Teatro Círculo; ‘Ganeko Crew’, de la compañía Olatz Gorrotxategi, en Sala Off; ‘Back 2 Classics’, de Planeta Trampolí, en la Nau; ‘Los protagonistas’, de El Conde de Torrefiel del Escalante Centro Teatral, que se representará en La Mutant; la propuesta de circo ‘10582’, de la compañía Arritmados, en Espacio Inestable, o ‘1Km2’, dirigida por Jerónimo Cornelles y escrita junto a Maribel Bayona, que se verá en el Centre del Carme.

El festival también cuenta con la novedad de la oferta de autobuses gratuitos, que resaltó Cornelles, para que el público del barrio de Russafa no tenga excusas a la hora de poder desplazarse a todos los espectáculos que se representan en las diferentes salas de Valencia, incluyendo la ruta de vuelta una vez finalizadas las obras. Con respecto a los problemas de financiación derivados de la tardanza con el que las Administraciones públicas sufragan las ayudas económicas a este tipo de festivales u otro tipo de eventos culturales, Doménech fue taxativo: “El modelo de financiación es el que es”, algo que le llevó a concluir que “la financiación pública en este país sería para hacérselo mirar”. Russafa Escènica, entretanto, celebra sus diez años con una paradójica salud de hierro.

Responsables de las distintas instituciones que participan en Russafa Escènica, junto a artistas y miembros del equipo del festival. Foto: InuSualPro.

Salva Torres

La Mutant reabre sus puertas pisando fuerte

Mostra de l’Audiovisual Valencià 2020 (27 de junio)
La Mutant
Joan Verdaguer 22, València
Jueves 9 de julio de 2020

La Mostra de l’Audiovisual Valencià 2020, organizada por Redacción Atómica por tercer año consecutivo, volvió a abrir sus puertas el 27 de junio tras la emergencia sanitaria que provocó su cierre a mediados de marzo. El objetivo de la Mostra fue, como todos los años y como la propia palabra indica, “mostrar’’ las mejores piezas de cada uno de los creadores de lo realizado durante este año, siempre poniendo el foco en piezas artísticas y creativas producidas en València. Eso sí, teniendo en cuenta y cumpliendo todas las medidas de seguridad de esta nueva situación, de manera que todos los asistentes debían llevar mascarilla y mantener las distancias entre ellos. Además, el aforo se redujo al 50%, se proporcionaron mascarillas a quien no las trajera y había dispensadores de gel hidroalcohólico por la sala y fuera de esta.

Cartela de La Mostra de l’Audiovisual Valencià 2020. Fotografía: Irene Valdés.

Así pues, La Mutant, siendo el primer teatro de València que abre tras la pandemia, comenzó el acto de la mano de Rocío Tuset, de Redacción Atómica, quien, junto con Sergio Fernández, se basan, desde hace años, en la producción de conciertos y eventos culturales, y de la grabación audiovisual en distintos formatos (aftermovies, videoclips, sesiones de estudio, entrevistas…), sirviendo, así, de altavoz y apoyo a la música y la cultura de la Comunitat Valenciana. 

De esta manera, previamente a las proyecciones de esas piezas audiovisuales, se llevó a cabo una mesa redonda conducida por Rocío Tuset, antes citada, y en la que participaron Enric Albero, Karma Cereza (Mueveloreina) y Boris (Montaña Studio).

De derecha a izquierda: Boris (Montaña Studio), Rocío Tuset (coordinadora y miembro de Redacción Atómica), Karma Cereza (Mueveloreina) y Enric Albero (asistente de programación de la Mostra de València-Cinema del Mediterràni). Fotografía: Irene Valdés.

Enric Albero es licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universitat de València, con un Máster de Guion de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, y formó parte de la primera promoción del Máster de Crítica Cinematográfica de la ECAM. Es asistente de programación de la Mostra de València-Cinema del Mediterràni, miembro del Consejo de Redacción de Caimán Cuadernos de Cine y escribe semanalmente sobre ficción televisiva en El Cultural, a través del blog ‘En plan serie’. Además, a lo largo de su carrera ha trabajado para medios como Las Provincias o Cinemanía, además de ejercer como programador de la 9a edición del IBAFF-Festival Internacional de Cine Murcia.

Mueveloreina es un “proyecto mutante’’ con el que Karma Cereza y Joaco J Fox se divierten desde 2016. Esta pareja, que reside en València, se dio a conocer a través de sus videoclips y canciones con sonidos pegajosos. Son un dúo ecléctico y encasillarlos en un único género musical no tiene sentido para ellos. Tocan desde el reggaeton, la cumbia, el bakalao, pasando por el pop y jugando con el rap. Además, durante esta pandemia han sacado un total de 4 canciones con videoclip. ¿Parar? Sí, pero solo para repostar.

Finalmente, Boris comienza en el año 2005 su carrera como realizador audiovisual freelance, trabajando en algunos videoclips y documentales, como ‘Calle Real 70’ por el que obtiene varios premios entre los que se incluye el premio al mejor documental político en el Festival de Cine de Nueva York. Pronto centra su carrera en la publicidad y en 2013 funda Montaña Studio, un espacio para la creación publicitaria que trabaja para marcas como Joma, Nautalia Viajes o el equipo de F1 Alfa Romero Racing.

La mesa redonda se basó, principalmente, en destacar los aspectos más relevantes de las diversas piezas audiovisuales.

Fotograma de una de las piezas de La Mostra de L’Audiovisual Valencià 2020. Fotografía: Irene Valdés.

Los ponentes comentaron, de la primera de las piezas, de la autora Carmen Fortea -directora de fotografía y co-fundadora de Corinne Films junto a Paula Collado, y cuyo trabajo se caracteriza por tratar de encontrar siempre el equilibrio entre la realidad del guion y la estética pura-, que era muy redonda, y que estaba realmente bien hilada. Además, señalaron que se trataba de una pieza que, con la excusa de mirar a un gato, nos adentraba en los pequeños detalles de la cotidianidad; nos damos cuenta de que el mundo se ha puesto patas arriba, pero que son esas pequeñas cosas las que han hecho que conservemos la identidad y, al mismo tiempo, las que nos mantienen cuerdos. 

Fotograma de la pieza de Carmen Fortea. Fotografía: Irene Valdés.

En segundo lugar, ‘Perrea en la casa’, de  Mueveloreina, se trataba de “una pieza totalmente terapéutica, de muy buen rollo y de energía magistral, que nace de un confinamiento, convirtiéndose en un proyecto divertido y coherente». Para Mueveloreina, «el perreo es un estilo de vida, y si encima se puede llevar a la práctica en casa, ¿qué más se puede pedir?’’. Así valoró Boris, de Montaña Studio, el trabajo de Karma Cereza y Joaco J Fox.

Fotograma de la pieza de ‘Perrea en la casa’ de Mueveloreina. Fotografía: Irene Valdés.

‘Manifiesto’, de Paula Collado, tal y como expuso Enric Albero, es una obra muy original, porque a la vez que es tranquila, es también íntima y contradictoria: “Me gusta encontrar esa contradicción de la sociedad donde descubrimos que lo que nos está pasando es lo que ya se veía venir, pero que nadie quería verlo venir’’. Karma apoyó las palabras de Albero dándole la razón en que lo que hemos vivido -y continuamos viviendo-, es muy malo para todos, pero que también está bien levantar el pie del acelerador, y “eso ha hecho Paula Collado, ha conectado los puntos del pasado con el presente, ha mirado hacia atrás y ha entendido por qué y qué ha pasado, dejándonos un mensaje del futuro, para ser mejores personas».

Fotograma de la pieza de Paula Collado, titulada ‘Manifiesto’. Fotografía: Irene Valdés.

‘Corazón partido’ es una pieza de Victoria Herranz- artista audiovisual, graduada en Bellas Artes- a quien le fascinan los VHS y los planos rectos y de elementos sencillos, muy metafórica pero etérea, que lanza un mensaje sobre “estos días’’ de incertidumbre, acerca del miedo de olvidar cómo son los abrazos, cómo es la cara de tu mejor amiga, la sonrisa de tus padres… Para ello, recurre al amor y a las personas, mediante planos cargados de belleza.

Fotograma de la pieza ‘Corazón Partío’, de Victoria Herranz. Fotografía: Irene Valdés.

Por otro lado, Joecar Hanna es un realizador y músico valenciano, y Build From The Roof es su marca personal de contenido audiovisual. Simultáneamente, lleva su carrera en el cine con un recorrido actual de tres largometrajes como montador (‘El Desentierro’), un largometraje como director (‘La Otra Educación’) y como Ayudante de dirección en otros dos largometrajes (‘Profes’, ‘Una mujer con alas tremendas’), y actualmente ha sido seleccionado por el prestigioso máster de dirección y guion de la NYU en New York. Además, forma parte de la promoción de este año como único representante español del 2020.

La pieza audiovisual de este talentoso valenciano se trata de un videoclip donde incluye aspectos de iluminación, de lo místico, en conjunción con la erupción de la naturaleza y el paso del tiempo, aproximándose a lo ecléctico y estético. 

Fotograma de la pieza audiovisual de Joecar Hanna. Fotografía: Irene Valdés.

Carmen y Nacho Herrando, de la productora ‘Enredo’, regalaron al público un videoclip llamado ‘Vigilantes del espejo’, del grupo musical Triángulo de Amor Bizarro, donde echan la vista atrás para recurrir a películas que rompieron barreras cinematográficas. 

Fotograma de ‘Vigilantes del espejo’, de la productora Enredo. Fotografía: Irene Valdés.

Asimismo, Marco Huertas, quien “ha dirigido algunos cortos que han viajado más que él’’, realizó un híbrido entre un documental etnográfico, la introspección de varios países de Asia y, por otro lado, encadenó la tradición oral, el hecho de contar historias y recuperar otra manera de contar mediante el audiovisual.

Fotograma de la pieza de Marco Huertas, ‘Navras’. Fotografía: Irene Valdés.

La mesa redonda continuó con un breve debate sobre el estado del audiovisual valenciano, en general, y en comparación con otras productoras de otras ciudades españolas como Madrid o Barcelona, en particular. Todos los ponentes coincidieron en que encuentros como La Mutant vienen muy bien para que diversas productoras, de mayor o menor tamaño, se conozcan y se creen sinergias para que, de ese modo, se cree un núcleo donde poder desarrollar un audiovisual más potente.

Boris, por su parte, opinó que es importante que antes de institucionalizar y crear esa unión, era fundamental que hubiera una base creativa y se tengan inquietudes para, así, generar un tejido industrial. Y añadió: “Me gusta pensar que esto no es un sector, sino una escena. Alegrarse por los demás en vez de ver la competencia’’.

Karma, por otro lado, dijo que esa esencia es la de “la germanor valenciana’’, y que hay que ser amigo de la competencia, pero nunca bajar la guardia. “Lo que nos falta es creérnoslo más, tenemos una tendencia a querer hacer esto y menospreciarnos de antemano por lo que pueda pasar’’.

Enric apoyó las palabras de la anterior, añadiendo que “hay gente realmente preparada en todos los formatos, climas y escenarios, y justamente hemos de aprovecharnos de ello y usarlo como incentivo; tenemos que reforzar la competencia. Lo que hay que hacer es sentarse, hablar y no menospreciar nuestra faena’’.

La miembro de Mueveloreina comentó a su vez lo siguiente: “Contextualizando, en Valencia somos cuatro gatos que se conocen, siempre te acabas alegrando por tus compañeros del sector. De hecho, algunos equipos los vas turnando, ya que al final esta red se genera así, los grandes magnates acabarán muriendo, y los que importarán serán los pequeños, con internet, porque somos la generación del compartir, del trabajo que habla por nosotros. En el preciosismo está la costumbre, y ahora tiramos no tanto al continente, sino al contenido». 

Finalmente, Boris cerró la charla dejando patente que a nivel creativo el confinamiento y esta pandemia, en general, han generado una forma de hablar, ha hecho que cada uno creamos proyectos muy guays. “Pero, por poner el contrapunto, mi productora y yo, dedicándonos más a la publi, hemos hecho el mismo spot veinte veces; los que somos creativos y contamos historias las hacemos por las necesidades del mercado, por lo que, en este caso, hemos utilizado imágenes de stick muy parecidas, las mismas cartelas bonitas y con el típico #QuédateEnCasa…Las marcas han acabado haciendo el mismo spot, y eso da bastante de que hablar, da rabia. Cuando no tengo ninguna marca detrás, se me ocurren cosas súper chulísimas, pero cuando he de seguir un guion establecido…’’.

Tal y como expuso una de las organizadoras y coordinadoras del evento, La Mutant reabrió sus puertas y lo hizo de una manera especial, aunque también única, y con mucha fuerza. «Hemos sido el primer teatro valenciano en abrir, introduciendo el audiovisual; dentro de unas semanas continuaremos con danza, después teatro e incluso también nos atreveremos a incluir conciertos en la programación». La Mutant empieza a soltarse, poco a poco.

Irene Valdés

Les Arts recibe a las mejores dramaturgias con mascarilla

Presentación de la la temporada 2020-2021
Palau de les Arts
Avda. López Piñero. Valencia
Miércoles 8 de julio de 2020

Jesús Iglesias, director artístico del Palau de les Arts, que presentó la programación de la temporada 2020-2021 junto a Pablo Font de Mora, presidente del Patronato del coliseo, y Raquel Tamarit, secretaria autonómica de Cultura, tuvo que responder a preguntas relacionadas con el presupuesto, la caída del aforo como medida preventiva contra el coronavirus todavía latente, la desaparición del nombre de Plácido Domingo del Centre de Perfeccionament, por razones tan obvias como discutibles, e incluso por los precios bajos de la ópera contemporánea ‘Fin de Partie’, de György Kurtág (“un acontecimiento cultural de primer orden”, dijo Iglesias), mientras esperaba otras cuestiones más sustanciosas relacionadas, precisamente, con la propia temporada: “Una de las más atractivas del panorama lírico español”, resaltó Font de Mora.

Jesús Iglesias, en un momento de su presentación.

De manera que, cuando cesaron las preguntas de los medios, a Iglesias, en cómplice sonrisa con el presidente del Patronato, le salió del alma si había alguna pregunta más en relación con la temporada. Se había dejado la piel presentándola, con todo lujo de detalles, y resulta que las cuestiones en torno a tan sobresaliente programación brillaban por su ausencia. En todo caso, ahí estaban, porque el director artístico del Palau así lo destacó, los nombres de un puñado de excelentes dramaturgos sobre los que se sostiene una temporada marcada, lógicamente, por el rastro de una pandemia que puede todavía traer cola.

Por eso Iglesias insistió en subrayar la importancia de dramaturgos que, como William Shakespeare, Charles Perrault, Samuel Beckett, Luis Mariano de Larra o Giovanni Verga, autores de excelentes textos literarios, o Mozart, Shostakóvich, Rossini, Wagner, Verdi, Martín i Soler o el propio Kurtág, en el apartado musical, o Romeo Castellucci, Pierre Audi, Laurent Pelli, Giarcarlo del Monaco, Àlex Ollé, Alfredo Sanzol y Jaume Policarpo, en el terreno escénico, ya se han venido interrogando a lo largo del tiempo sobre nuestra sociedad futura. Dramaturgos, por tanto, que pueden ayudarnos con su arte a continuar la meditación sobre la vida que ahora, por mucho que el verano parezca darnos una tregua, nos inquieta dada la incertidumbre reinante.

Raquel Tamarit, Pablo Font de Mora y Jesús Iglesias, durante la presentación de la temporada 2020-2021.

“Hay una energía transformadora de la sociedad en todas sus obras”, remarcó Iglesias, que fue desgranando la programación presentada bajo el lema de una capacidad de superación con la que todos esos dramaturgos, en sus diferentes disciplinas, mostraban el espíritu resistente que animaba sus trabajos. Y se centró, de entrada, en un bloque de cuatro obras: ‘Requiem’, de Mozart, bajo la dirección escénica de Castellucci; ‘Fin de Partie’, de Kurtág, basado en la obra de Samuel Beckett; ‘Una oda al tiempo’, de María Pagés, que comparte la escenografía con El Arbi El Harti, y ‘Sinfonía Nº 7’, de Shostakóvich, bajo la batuta de Pablo Heras-Casado al frente de la Orquestra de la Comunitat Valenciana.

El ‘Requiem’ de Mozart es toda una declaración de intenciones acorde con la vida más actual, puesto que, se apunta en su sinopsis, “el miedo a la muerte y sus incertidumbres ocultan, no siempre con idéntica fortuna, un profundo amor por la vida”. Les Arts inicia su próxima temporada lírica con esta ópera, en coproducción con varios teatros y festivales europeos. ‘Fin de partie’ es otra vuelta de tuerca a esa concepción vital de la existencia, con trasfondo angustioso, lo que supone el regreso de la ópera contemporánea a la Sala Principal del Palau, siendo Valencia la tercera ciudad en acogerla, tras pasar tan solo por Milán y Amsterdam. Preguntado por el hecho de que tamaño espectáculo pudiera verse a precios tan populares, Iglesias respondió que ya se hizo anteriormente con ‘Bodas de Fígaro’ (Mozart) y ‘Turandot’ (Puccini), en el afán de los responsables del coliseo por acercar al público grandes propuestas, no sin antes subrayar que la gente suele utilizar el precio como disculpa.

Escena de ‘Tristán e Isolde’, de Wagner. Imagen cortesía de Les Arts.

Del resto de la programación, toda ella girando en torno a “los dramaturgos más determinantes de la historia del espectáculo teatral de Occidente, desde su desarrollo moderno en los siglos XVI y XVII hasta nuestros días”, Iglesias destacó ‘La cenerentola’, de Rossini, ‘Falstaff’, de Verdi, la ópera bufa ‘Il tutore burlato’, de Vicente Martín i Soler, y ‘Tristan e Isolde’, de Wagner, donde el romanticismo hace suyas las “premisas de libertad y transgresión como fuerzas renovadoras del mundo”. También ‘L’Isola Disabitata’, de Manuel García, con dirección de escena de Emilio Sagi, interpretada por alumnos del Centre de Perfeccionament, fue destacada por Iglesias, antes de llegar a la zarzuela de Asenjo Barbieri, ‘El barberillo de Lavapiés’, disciplina a la que Les Arts dedica especial atención.

Hay más cosas en la decimoquinta temporada del Palau de les Arts, la segunda bajo la dirección de Jesús Iglesias, como el ciclo dedicado al Lied, que contará, entre otras, con la soprano Ainhoa Arteta, o el de grandes voces, en esta ocasión centrado en la mezzosoprano de Arkansas Joyce Didonato. También habrá flamenco con José Mercé, Duquende, La Macanita o Niño de Elche, y jazz o fado con Pat Metheny y Mariza. “Una temporada de ilusión y resiliencia, formas de esa energía que se transforma y no desaparece llamada arte”, se afirma en el dossier de prensa.

Después de esta magna presentación, Iglesias, Font de Mora y Tamarit despacharon asuntos más prosaicos ligados a Les Arts, como, por ejemplo, si se le rendiría homenaje a Helga Schmidt, primera intendente del Palau de les Arts, una vez absuelta de las acusaciones de prevaricación, malversación y falsedad que la llevaron a los tribunales, y una vez fallecida en octubre del pasado año. “Lo valoro positivamente”, señaló Font de Mora, si bien descartó la posibilidad de ponerle a una de las salas el nombre de Schmidt: “No me gusta poner denominaciones a salas, salvo que haya un mirlo blanco que ponga dinero”.

Escena de ‘Final de partie’, de György Kurtàg. Imagen cortesía de Les Arts.

De las 16 plazas convocadas para incrementar el número de músicos de la Orquestra, en la actualidad 57 con contrato indefinido, Iglesias explicó que no se habían concretado aún por “retrasos debidos a problemas de procedimiento en la contratación de esas plazas”, al tiempo que justificaba el que no hubiera director titular porque no era “nada sencillo”. El presidente del Patronato del Palau de les Arts indicó que el presupuesto de la programación era similar al de otros años, teniendo en cuenta el trasvase de algunas partidas, y que cifró en 6,1 millones. Tamarit fue la encargada de ofrecer el montante total de Les Arts, que asciende a 29 millones, 18 con cargo a la Generalitat. “Lo ideal sería que el presupuesto fuera a terceras partes: un tercio de dinero público, un tercio de patrocinios, y el otro tercio por ingresos de taquilla o explotación”, precisó Font de Mora, quien avanzó la decisión del Palau de reducir el aforo al 75%, para mantener la distancia social dentro del coliseo, y la necesidad de mascarillas para entrar a ver todos los espectáculos programados.

Con respecto al polémico asunto de las acusaciones contra Plácido Domingo por acoso sexual, nunca trasladadas en firme a los tribunales de justicia, y por la cuales el Patronato de les Arts decidió suprimir el nombre del tenor del Centre de Perfeccionament, Iglesias declinó manifestar cualquier detalle de su conversación privada con Domingo, cuando le trasladó la decisión del coliseo. “Tiene la admiración de todos los que estamos aquí”, afirmó Font de Mora, con respecto a la valía profesional del tenor, si bien aseguró que no se le iba a contratar en el futuro “por su edad avanzada”, aunque habría que ir viendo lo que sucede en temporadas futuras. Tamarit, dejando de lado su cargo de secretaria de autonómica de Cultura, dijo que, “como mujer”, se sentía “incómoda”. Como incómodo se ha sentido Iglesias cada vez que ha salido a relucir el polémico asunto del acoso sexual del tenor. La resiliencia tiene muchas aristas.

Raquel Tamarit, Pablo Font de Mora y Jesús Iglesias en Les Arts durante la presentación Temporada 2020 – 2021. Fotografía: Miguel Lorenzo

Salva Torres

Animales ‘en objetivo’

‘Animales por el camino de en medio’, de Manuel Galipienso
Oceánica Producciones, Pascale Prêcheur, 2020
Martes 7 de julio de 2020

El trato que damos los humanos a los animales es hoy objeto de intensas polémicas. Durante milenios el Homo sapiens hizo uso indiscriminado de los irracionales para su beneficio. Pero a finales del siglo XX afloró una nueva mirada, una nueva empatía hacia los seres con los que compartimos el planeta. El animalismo es una corriente caudalosa que empapa la sociedad y las redes. Pero, como en todos los movimientos que despuntan, es inevitable la existencia de cierto radicalismo. ¿Hay que dejar de comer carne? ¿Se debe prohibir la caza? ¿Sufren los animales en los zoológicos?

Reflejar la realidad de ciertos sectores relacionados con el mundo animal con la máxima objetividad posible fue el desafío que se plantearon el cineasta Manu Galipienso y su mujer Pascale Prêcheur, experta en conducta animal, al planificar el documental ‘Animales, por el camino de en medio’, producido por Oceánica y distribuido por Jaibo Films.

Durante un año y medio entrevistaron a más de una veintena de organismos públicos, empresas y profesionales, entre los más relevantes de toda España, para dar a conocer la labor que realizan a favor del bienestar de los animales. Su objetivo: ofrecer un relato imparcial sin caer en maniqueísmos. «No todos comparten los mismos ideales, lo que provoca confrontadas opiniones de toda índole que invitan al espectador a una intensa reflexión», dice Galipienso.

Fotograma del documental ‘Animales por el camino de en medio’, de Manuel Galipienso. Imagen cortesía del autor.

El documental, que cuenta con el apoyo del Institut Valencià de Cultura y un presupuesto de 53.000 euros, fue emitido por À Punt y se puede ver en su sección ‘A la carta’, en valenciano. Ha sido seleccionado por el Festival Internacional de Cine de Sax como película inaugural y se difundirá durante la semana del 24 al 31 de julio, de manera online, por la plataforma Festhometv. El Festival de Cine de Alicante también lo ha seleccionado como película invitada y se proyectará en cines entre el 17 y 24 de octubre.

Galipienso y Prêcheur trabajaron una temporada como entrenadores de delfines en Mundomar, en Benidorm. «Allí nos dimos cuenta del desconocimiento que existe respecto al bienestar animal», comenta Galipienso. «No solo de los animales en cautividad, sino también de los domésticos. Con el paso del tiempo y tras varias experiencias fuimos conociendo la problemática del tráfico ilegal de especies. De ahí que vimos la necesidad, y casi obligación, de sacar este proyecto adelante, prácticamente desde la nada».

Manuel Galipienso y Pascale Prêcheur. Imagen cortesía del autor.

A lo largo de 74 minutos en la versión corta –y 108 en la larga–, el filme recorre centros de rescate, asociaciones de protección animal, parques zoológicos, legislación, tráfico ilegal de especies, animales de asistencia… «Nos centramos en gremios donde la actitud del ser humano afecta de forma directa o indirecta a los animales. Por motivos de duración no pudimos seguir investigando e incluir en la película temas como la tauromaquia o la industria cárnica».

Al principio, fue relativamente fácil conseguir estos contactos por su trabajo con animales, pero luego se toparon con la reticencia de algunas de sus fuentes ante la idea de participar en la misma película donde aparecían otras personas con una percepción totalamente opuesta sobre el significado de bienestar animal. «Tras muchas y largas conversaciones, se percataron de nuestra imparcialidad, lo que les  animó finalmente a sumarse al proyecto. Nos comprometimos en ese sentido y nuestra idea, desde el principio, siempre fue evitar a toda costa la confrontación y unir a los distintos gremios».

Fotograma del documental ‘Animales por el camino de en medio’, de Manuel Galipienso. Imagen cortesía del autor.

En su largo periplo han vivido multitud de experiencias y sensaciones tanto positivas como negativas. «Lo peor fue ver magníficos ejemplares de primates, tigres, pumas, linces, caballos, incluso un león, encerrados en casas de campo en deplorables condiciones. Lamentable consecuencia de la casi inexistente coordinación entre organizaciones, profesionales, administraciones, etcétera».

En el balance positivo cuenta la percepción de «que en realidad, todos los que intervienen en el documental tienen mucho más en común de lo que parecía en un principio. Además, la reacción de los espectadores y participantes al ver la película es muy positiva», concluye Galipienso.

En 2010, Galipienso realizó su primer documental, ‘Descubriendo el surf, con Luis Callejo’ –intérprete nominado a los premios Goya como mejor actor protagonista en ‘Tarde para la ira’–, de Raúl Arévalo. Formado como técnico en realización audiovisual y con varios másteres en cinematografía, ha realizado varios cortometrajes protagonizados por actores reconocidos como Javier Gutiérrez. ‘Animales, por el camino de en medio’ es su primer largometraje. Un reto personal en el que ha ejercido de guionista, director y director de fotografía junto a su mujer Pascale Prêcheur, que le acompaña en todos sus proyectos como productora ejecutiva y, en este caso, también como presentadora.

Cartel del documental ‘Animales por el camino de en medio’, de Manuel Galipienso.

Bel Carrasco

Tuesday to Friday para la pintura de la era digital

‘System Failure’
Evgen Copi, Katelyn Ong, Marta Galindo, Max Rumbol, Nadia Fediv, Tarmac y Philip Gerald
Plastic Murs
Dénia 45, València
Hasta el 31 de julio
Lunes 6 de julio de 2020

“A mí siempre me ha gustado, sobre todo, la pintura y, en particular, la pintura contemporánea”, dice Vicente Torres, responsable de Plastic Murs, que, acicateado por ese deseo latente, ha decidido darle un giro a la galería. A partir de septiembre se llamará Tuesday to Friday, “porque abriré de martes a viernes”, con el fin de dar cabida a artistas muy jóvenes, tanto locales como nacionales e internacionales, que tienen entre ceja y ceja esa pintura en tiempos de digitalización masiva. “Después de cinco años dedicándome más a la ilustración, el grafiti o el posgrafiti, ahora me interesan estos artistas jóvenes que se dedican a pintar, pintar y pintar desde una óptica muy actual”, subraya Torres.

La colectiva con la que cierra la temporada ya es una buena muestra de lo que será Tuesday to Friday, dejando atrás Plastic Murs. “Es una cuestión de innovación. Como los artistas, también los que estamos al frente de las galerías necesitamos trasladar al espacio lo que venimos necesitando en cada momento”, explica. Y lo que ahora necesita Vicente Torres tiene que ver con esa necesidad de pintura aplicada a los tiempos de Internet o pos-Internet, ya que la aceleración que propicia el propio universo digital obliga a utilizar el ‘pos’ a casi todo.

Vista de la exposición ‘System Failure’. Imagen cortesía de Plastic Murs.

“Veo que los artistas cuanto más jóvenes, más reflejan las vivencias del día a día en lo que pintan. Antes nos relacionábamos de otra manera con nuestro entorno, a través del cómic, de la cartelería, y ahora las relaciones se hacen a través de la pantalla”, señala el responsable de la todavía, por escaso tiempo, Plastic Murs. Durante este mes de julio, expondrá obras de Evgen Copi, Katelyn Ong, Marta Galindo, Max Rumbol, Nadia Fediv, Tarmac y Philip Gerald, a quien dedicará una individual para abrir la temporada en septiembre, ya con la nueva denominación de Tuesday to Friday.

“Philip Gerald trabaja con el programa Microsoft Paint y lo que pinta tiene, por tanto, una estética digital”, apunta Torres, ampliando en la nota de prensa las características pictóricas de este joven irlandés (Dublín, 1992): sus obras “comprenden una presentación temática provocativa con pintura ingenua en la que recoge obras históricas de arte con medios modernos”. El “humor” y la “ansiedad” forman parte de su manera de entender ese arte revisitado que Gerald aborda cuestionando temas, en su caso recurrentes, “como la sexualidad, la sociedad de consumo y la autoevaluación en la actualidad”. A Gerald le acompañará, en esa muestra inaugural de septiembre, el artista Álex Gambin, “con un proyecto de 49 dibujos de animación, basado en la película ‘La cinta blanca’ de Michael Haneke. Esto también me permite salir de lo que hago habitualmente”, resalta Torres.

Tres de las obras de la exposición ‘System Failure’. Imagen cortesía de Plastic Murs.

‘System Failure’ es el título de la colectiva que permanecerá abierta hasta el 31 de julio. “El título es un guiño a Internet y como es la última exposición, con la que cierro una etapa y abro otra, pues alude a ese fallo de sistema y a la situación actual”. Fallo de sistema, en su caso provocado por la necesidad de dar protagonismo a esa pintura contemporánea, que puede hacerse extensible al propio fallo del sistema ocasionado por la repentina y brusca irrupción del coronavirus. La pandemia a que ha dado lugar tamaño imprevisto, será objeto de la preocupación presente y futura de los propios artistas.

“Los artistas con los que quiero trabajar son todos muy jóvenes, porque el mayor creo que tiene 28 años, de manera que los 90 y los 2000 son la referencia para ellos”. Referencia, de nuevo, casi diríamos eclipsada por esa aceleración de los acontecimientos que convierten en antiguo lo de ayer mismo. “Lo que prima en todos ellos es esa estética nuevo digital, posanalógica, que forma parte ahora mismo de una nueva corriente”. Y pone el ejemplo de Marta Galindo: “Todo su trabajo está relacionado con la cultura Internet, a través del meme y lo que se convierte en viral, también lo que tiene que ver con las noticias de la prensa digital, de nuevo trasladado a la pantalla”. “Investiga la sobresaturación de imágenes digitales y la estética trash cibernética” con “humor” e “ironía, como estrategia ante las problemáticas contemporáneas y la anárquica yuxtaposición de información del medio digital”, añade Torres en la nota de prensa.

Dos de las obras de la exposición ‘System Failure’. Imagen cortesía de Plastic Murs.

“Max Rumbol también revisa lo tradicional de la pintura británica para trasladarla a una visión de hoy”, agrega. Los siete jóvenes artistas de ‘System Failure’ tienen en común esa visión de la pintura adaptada a los tiempos digitales, el humor con el que encaran su trabajo y las referencias “líquidas”, por utilizar el vocablo empleado por el sociólogo Zygmunt Bauman, que caracterizan nuestra era virtual. “Estos artistas retratan nuevas formas de expresión y maneras en las que la cultura popular, Internet y las relaciones sociales se representan no solo estéticamente, sino conceptualmente dentro del arte contemporáneo”, explica Vicente Torres.

Tuesday to Friday se convertirá, a partir de septiembre, en un espacio nuevo obligado por las circunstancias personales de su máximo responsable, que lo llevaba barruntando desde hace meses, al margen de la inoportuna pandemia. “El coronavirus no ha tenido nada que ver en el cambio, porque llevaba tiempo pensándolo”, dice. En cualquier caso, llega en un momento sin duda especial que a Vicente Torres le inquieta tanto como le estimula. A él, como dijera Tolstoi, más que cambiar el mundo, le interesa cambiarse a sí mismo, sin duda, tarea igual o más difícil que la otra, en la que ya está de camino con Tuesday to Friday.

Vicente Torres, junto al cartel de artistas de la exposición ‘System Failure’ en Plastic Murs. Foto: MAKMA

Salva Torres

“Tenemos que convivir con mayor incertidumbre”

Remando en el mismo barco (IX) | Testimonios de parejas dedicadas a la cultura
Con los actores y directores Rebeca Valls y Nacho Diago (mago y productor)
Domingo 5 de julio de 2020

«No quiero realidad. Quiero magia». Esta frase que Tennesse Williams puso en boca de Blanche du Bois en ‘Un tranvía llamado deseo’ podía ser, también, el lema de Nacho Diago. Desde la tierna infancia creció fascinado por el ilusionismo y, a partir de los 15 años inició una carrera que de forma progresiva le llevó a la cumbre, en 2005, al ganar el primer premio en el XXVII Congreso Mágico Nacional, que lo acreditaba como el mejor mago de España.

Desde hace 11 años comparte su vida con Rebeca Valls, heredera de una estirpe de artistas. “Nos conocimos en un programa que presentaba para la anterior televisión autonómica valenciana, ‘L’Escenari’, que se grababa en el mítico café teatro de Alcoy”, cuenta Valls. “Nacho vino a actuar. Nos gustamos, nos llamamos un tiempo después y empezamos a salir. Diez años más tarde nació nuestra hija Alma. Ahora somos cuatro contando a nuestra perra ‘López’”. 

Nacho Diago y la perra López. Foto de Nani Gutiérrez.

Diago estudió las carreras de Ingeniería Agrónoma y Arte Dramático, pero sin abandonar nunca su formación autodidacta en el mundo de la magia. “Cuando empecé no existía Internet y había que buscarse la vida”, comenta. “La única manera de aprender técnicas era en los libros o con la ayuda de magos experimentados. En ese aspecto no hay problema porque formamos una hermandad unida por fuertes vínculos vocacionales, tal vez porque este es un oficio minoritario y peculiar”.

Valls y Diago son creadores natos. Ella es actriz y también directora de teatro y él mago, director, creador y productor de sus propios espectáculos.  “Al dedicarnos al mismo oficio, nos comprendemos y nos ayudamos el uno al otro”, dice Diago. “Rebeca participa de modo activo en mis espectáculos, tanto en el proceso de creación como de ayudante de dirección cuando necesito una visión externa”.

Rebeca Valls. Imagen cortesía del autor.

“Nacho no participa directamente en mis espectáculos, pero me ayuda hablarlos con él, compartir dudas, proceso, crisis que surjan, etcétera”, añade Valls. “O, simplemente, llevándolo a un ensayo para después compartir el resultado y aportar, también, una visión externa. Las sinergias que se producen entre nosotros son enriquecedoras tanto a nivel profesional como de pareja. ¡Vernos currar es excitante!”.

Diago pondera el excelente nivel de la magia en nuestro país, como demuetra que el actual campeón internacional sea español y de Castellón: Mago Yunque (Salvador Vicent). “Juan Tamariz ha sido un referente para todos los de mi generación, pero hoy existen magos escénicos fantásticos”, dice. “Al ser también actor, además de la técnica o la originalidad, cuido al máximo la dramaturgia de cada espectáculo”.

Lo que más les inquieta a esta pareja de artistas, a causa de la situación creada por la pandemia, es la incertidumbre. “Y la falta de apoyo y de confianza. En general es una época en la que creo que nos toca convivir con algo más de incertidumbre que de costumbre. Y no solo por el trabajo, también por la salud”. 

Nacho Diago durante una de sus actuaciones. Imagen cortesía del autor.

Les preocupa su sector, profesionales técnicos incluidos. “Nos preocupa que los espectadores tengan miedo y no vayan al teatro. Y que, en consecuencia, los programadores no confíen y caigan los bolos programados. También la subsistencia de las salas, de las compañías y de los correspondientes proyectos. Es un momento delicado para todos y tenemos que apoyarnos los unos a los otros. Creo que es el mensaje fundamental que hemos aprendido a raíz de esta crisis”. 

Apelando al impulso y resistencia que les otorga su vocación, confían en salir del bache. “La gente que como nosotros se dedica a profesiones tan poco estables lo hace porque lo necesita. Es vital para nuestra felicidad y realización. Es nuestro modo de comunicarnos con el mundo y los demás, de contar algo en esta vida. A pesar de tantas trabas y dolores de cabeza, encontramos en ello una recompensa. Así que, sí, pensamos seguir en la lucha, adaptándonos a las necesidades de cada momento y con mucha ilusión y más esfuerzo, si cabe”.

En su opinión, el Gobierno y las instituciones autonómicas “deberían respetar y pagar los proyectos ya contratados, destinando el dinero que ya estaba concedido a ellos. Y ayudar, de algún modo, a las empresas privadas para que puedan salir de esta crisis. Es urgente que la cultura sea una prioridad, ponerla en el lugar que merece como ocurre en el resto de Europa”, concluyen Valls y Diago. 

Rebeca Valls y Nacho Diago. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Polirítmia se valencianiza

Festival Polirítmia
Teatre Principal
Barcas 2, València
Del 9 al 12 de julio
Sábado 4 de julio de 2020

El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha presentado la nueva edición del festival Polirítmia que se celebrará en València del 9 al 12 de julio en el teatro Principal. Producido por el Institut Valencià de Cultura y el CEFIRE, con la colaboración de la Diputación, Polirítmia es un encuentro de músicas y danzas del Mediterráneo que surgió para recuperar un festival de referencia de nuestra tradición musical de la mano de la cooperación interinstitucional, la territorialización, la internalización y el acceso a la cultura. 

Además de una plataforma de exhibición, incluye un programa formativo de propuestas musicales y dancísticas de carácter tradicional mediterráneo, un encuentro profesional y formativo de artistas y docentes.

Representantes del Festival Polirítmia, durante la presentación del cartel. Imagen cortesía del IVC.

“Polirítmia es una muestra de lo que es posible hacer gracias a la colaboración interinstitucional», señaló Marga Landete, del Servicio de Cultura de la Diputación. «Es también un punto de encuentro de la música de raíz popular que propicia el intercambio y el conocimiento. A pesar de las circunstancias siempre hemos sabido que el festival se haría de una manera u otra, y ahora lo hacemos con todas las medidas de seguridad, con toma de temperatura de los asistentes, con un aforo reducido y vendiendo las entradas por grupos familiares. Sabemos que el público tiene ganas de volver a los espectáculos en vivo y los artistas a reencontrarse con el público”.

Por su parte Rafel Arnal, director artístico del festival, señaló que en la edición de 2020, «el festival se ha valencianizado por la imposibilidad de incluir artistas de otros países. Ofrece a escala musical una fusión perfecta entre la perspectiva local y la voluntad global de la transversalidad mediterránea”. Resaltó la presencia de Urbàlia Rurana, un grupo con más de treinta años de experiencia y del Premio Carles Santos, con la actuación de Spanish Brass & Carles Dénia y así como el concierto ‘Mira si hemos corrido tierras’.

En el Teatre Principal se ofrecerán tres actuaciones por día, una en la calle o la fachada del teatro y dos más en el escenario. Las actuaciones en el exterior empezarán a las 18.30 horas, a cargo de La Trocamba Matanusca los días 9 y 12 de julio, y de Bienparao los días 10 y 11 de julio. Los conciertos en el escenario del Principal tendrán dos horarios diferentes, a las 19.30 y a las 20.30 horas, y se podrá acceder con una única entrada con un precio de 5 euros. 

Urbàlia Rurana. Foto de Sergi García.

El día 9 a las 19.30 horas será el turno de Tarta Relena y a las 20.30 horas podremos ver a Spanish Brass & Carles Dénia con su espectáculo ‘Mira si hem corregut terres’, el día 10 de julio a las 19.30 se ofrecerá la actuación ‘Sarau mediterrani’ con el grupo Urbàlia Rurana, y a las 20.30 actuará Vanesa Muela en trío con su actuación ‘Zaraval’.

El día 11, Eixa presentará su primer disco, ‘Invisibles’, y cerrará el día a las 20.30 horas Matthieu Saglio Quartet con ‘El camino de los vientos’. El día siguiente el grupo Udiva presenta su primer disco, ‘Aigua’. Por último, cierra el festival la actuación de Christian Penalba, una voz joven de la música tradicional valenciana.

La edición de este año también incluye cuatro talleres formativos que se celebrarán entre finales de junio y finales de julio con los siguientes títulos: ‘Introducción al flamenco mediante la guitarra clásica’ impartido por Paco Costa, guitarrista flamenco y creador de la escuela en línea www.guitarraflamencaonline.es, ‘Herramientas para la composición en estilo tradicional en el aula’ a cargo de Isabel Latorre; otro taller será ‘Canto de uso, géneros de baile y ritmos ibéricos’, que tiene como ponente a Raquel Cruces, y el cuarto taller será ‘Las músicas de la tradición mediterránea y balcánica: adaptación curricular y práctica en el aula de ESO y Bachillerato’, impartido por Abel García.

Spanish Brass y Carles Dénia. Foto de Ángel Tejo.

“Las redes producen una polarización exagerada”

València Thinks Global. Imaginem el futur (25 de junio)
La Nau de la Universitat de València
Encuentro online con Daniel Innerarity y Margarita Soler
Moderador: Antonio Ariño
Viernes 3 de julio de 2020

“No me esperaba que fuera a ocurrir esto y con estas dimensiones”, empezó diciendo el filósofo Daniel Innerarity. “Esos primeros días de marzo yo creo que vivíamos más pendientes de la crisis catalana, de la conformación del nuevo gobierno en España, de la precampaña en algunas comunidades autónomas y, en el ámbito más local, de las Fallas y de la asistencia de muchos aficionados al Valencia al super partido que se celebraba en Milán también por esas fechas”, apuntó Margarita Soler, presidenta del Consell Jurídic Consultiu de la Comunitat Valenciana. Lo subrayaron a modo de preámbulo de lo que después fueron desgranando en torno a la pandemocracia y el coronavirus, tema que los reunió virtualmente en una nueva edición de ‘València Thinks Global. Imaginem el futur’, organizado por la Nau de la Universitat de València.

Como a Innerarity y a Soler, a muchos ciudadanos nos ha sucedido lo mismo: que entonces no adivinábamos lo que se nos venía encima y ahora, pasado un cierto tiempo, todavía buscamos explicaciones que nos ayuden a comprender tamaño confinamiento provocado por el coronavirus. Innerarity y Soler, moderados por Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, una vez descrita esa primera fase de estupor, fueron avanzando algunas interpretaciones. “Cuando empieza la pandemia, algún amigo me mandó una foto con una página de mi último libro, donde por lo visto digo que hay que tener en cuenta las futuras pandemias o las crisis financieras, y alguien me decía, tú ya lo sabías, y evidentemente no”, zanjó el autor de ‘Pandemocracia: una filosofía de la crisis del coronavirus’ (Galaxia Gutenberg), libro en torno al cual se articuló el encuentro.

Daniel Innerarity en un momento de su intervención.

“Lo que podía saber”, continuó, “es que nuestros sistemas políticos estaban muy mal preparados para la gestión de las crisis, fueran las que fueran. Segundo, que aunque esa crisis fuera, en buena medida, muy conocida, el contexto en el que se produce, de gran interacción, es realmente nuevo. De manera que sabía que iba a ocurrir algo que era imposible de predecir, pero nada más”.

“El comienzo de la pandemia viene de una parte del mundo donde la información no circula y entonces, probablemente, eso hizo que no lo valoráramos. Y hay otro factor que contribuyó a esta desvaloración y es el hecho de que vivimos un momento de la historia de la humanidad en el que nos creíamos menos vulnerables que nunca”, terció Soler. Y añadió: “Creíamos que la ciencia lo tenía casi todo controlado, al igual que las enfermedades, junto a una longevidad inaudita para la historia de la humanidad, y nos preocupaban más problemas como los robots humanizados. Nadie podía pensar que ante este virus, que conlleva una enfermedad tan letal y tan grave, la única solución que nos iban a dar era ponernos un trapito en la cara, lavarnos las manos y poner distancia”.

Margarita Soler en un momento de su intervención.

Para Innerarity, “el populismo desprecia la ciencia y hay al menos una parte del populismo que es terraplanista, muy despectivo del saber experto y que desprecia mucho el conocimiento; un populismo muy cateto”. Y una de las primeras cosas que esta crisis ha puesto en valor, según el filósofo, “es la importancia de la investigación, de la ciencia, del saber experto, en la toma de decisiones y la gestión de la crisis”. “A veces a la ciencia le pedimos más de lo que puede dar, porque la ciencia no consigue siempre satisfacer las expectativas que tenemos, y deberíamos prevenirnos frente a una futura decepción, que no tiene que ver con que haya o no vacuna, como con que la ciencia no es una disciplina humana que permita resultados en cuanto los demandamos”, apostilló.

Soler, Ariño e Innerarity en un momento del encuentro online.

Uno de los aprendizajes de la pandemia, según Soler, “es el valor de lo público”, al que aludió poniéndolo en relación con la escuela, siguiendo la estela del propio Innerarity. “Dejar a los niños en casa es lo más desigual que existe, porque existen muchas clases de casas y de familias y, por tanto, la socialización que supone la escuela es importante como elemento igualador. El espacio público se ha contraído más que nunca a lo privado. Hemos tratado de reproducir la vida social en casa. Esa frontera entre el espacio público y el privado se diluye. Y es una complejidad de nuestra democracia, por utilizar un término tuyo, para la cual nuestros modelos de democracias liberales no estaban preparados”, destacó la presidenta del Consell Jurídic.

“Era relativamente previsible que un terremoto de las características que estamos padeciendo dejara visibles nuestras vergüenzas, nuestras incoherencias, nuestras desigualdades, también alguna fortaleza porque no partimos de cero. Pero es evidente que las desigualdades que había se acrecientan, la subordinación de la mujer aumenta, y todo eso se agudiza”, explicó el autor de ‘La política en tiempos de indignación’. “Hace poco alguien llamaba la atención sobre el hecho de que la contaminación es lo único que va bien, porque cada vez hay menos, pero, claro, la solución no es parar el mundo, que lo hemos detenido de una manera brutal. Hemos metido el freno de mano con el coche a toda velocidad y, lógicamente, estamos dando vueltas”, agregó.

Maniquíes sin rostro en la calle. Foto: Makma

Margarita Soler se refirió también a la idea de Europa, “que sigue siendo válida y, aunque a suene a tópico, probablemente más necesaria que nunca”. Para luego precisar: “También es cierto que la Unión Europea carece de mecanismos de gestión eficaces. Requiere una estructura más federal. Un eurodiputado, en uno de esos discursos durante la pandemia que circulan luego por las redes, dijo que lo que tarda China en construir un hospital, nosotros tardamos no en celebrar una reunión, sino en convocarla. Europa está más pensada para consensuar cosas, que para decidir”.

Innerarity dijo que él siempre había concebido Europa “como un experimento, un laboratorio, en el que intentar la coherencia de algo que es muy difícil que sea coherente”. En su opinión, veníamos de mundos estatalmente organizados “y eso salta por los aires, de manera que nos encontramos en un mundo de fragmentos, de dispersión, de mala regulación, de corrientes informativas que no respetan las fronteras, pandemias a las que les da igual el derecho constitucional, y ese es el mundo que tenemos”. Dicho lo cual, se aventuró  a ofrecer una imagen positiva de esa Europa objeto de controversia: “En ese mundo surge una pequeña isla, un experimento ingenuo, voluntarista, torpe, lento, con retrocesos, avances y mezquindades de todo tipo que es la Unión Europea. Y a mí es un espacio en el que me gustaría vivir, no solo como ciudadano, sino también como filósofo que reflexiona sobre esto. Europa es el único lugar donde hoy en día se puede proceder exitosamente a una reconciliación de lo político, lo económico y lo social”.

Dibujo de un rostro en la fachada de un edificio. Foto: Makma

“En este sentido, seguramente a Europa le siente bien la pandemia, porque el virus no entiende de fronteras y ha afectado a todos los países”, aseguró Soler. “En este país hay una memoria que funciona tácitamente, en virtud de la cual se piensa que los grandes cambios políticos se deben a catástrofes naturales, atentados terroristas o crisis económicas y, por tanto, esto podía suponer lo mismo. Y en un primer momento de la crisis los actores políticos han jugado a esto”, hecho éste que Innerarity vinculó con un segundo momento: “Tiene que ver con otro factor que es el de la aceleración de los tiempos políticos. Así como a Mariano Rajoy se le permitieron dos fracasos, por así decirlo, ahora pienso que la mayoría de los líderes políticos que hay no soportarían una segunda derrota y eso hace que ellos mismos se comporten con una gran ansiedad”.

Un gato asomado a la ventada de un edificio. Foto: Makma

Ansiedad ligada igualmente a Internet: “Las redes sociales producen una polarización muy exagerada y esto coincide con otra característica y es el elemento fuertemente competitivo de nuestras democracias, frente a la escasa atención que prestamos al elemento cooperativo. Estamos en campaña electoral permanente, que se caracteriza por un momento de máximo antagonismo. Esto funcionalmente es muy correcto, porque en ese momento se trata de destacar sobre el otro, pero si eso se extiende como una mancha, produce una disfuncionalidad enorme”, resaltó el filósofo.

¿Que cómo saldremos de esta crisis provocada por la pandemia? Innerarity, lejos de rehuir la respuesta, esbozó otro escenario próximo que pasa desapercibido. “De la crisis saldremos menos, porque algunos se van a quedar por el camino, y con más tópicos. El problema es que estamos prestando mucha atención a esta pandemia, porque es muy evidente y sus daños muy inmediatos, mientras que la crisis climática, que parece más alejada en el tiempo y en el espacio, y parece que no nos afecta, pues nos olvidamos de ella. Estamos muy atentos a aquello que es ruidoso, evidente, inmediato y llamativo, y no tenemos detectores para lo latente, silencioso y callado”. Y concluyó: “La gran renovación de la democracia es hacer que el futuro tenga mayor peso en el presente”.

Margarita Soler y Daniel Innerarity. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

A la conquista de Almagro

43 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro
Del 14 al 26 de julio
Viernes 3 de julio de 2020

Cerca de cumplir medio siglo, en su 43 edición el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que se celebra del 14 al 26 de julio, abre un nuevo ciclo con la finalidad de acoger propuestas escénicas de otros países y comunidades españolas. Uruguay y la Comunidad Valenciana estaban propuestos como los primeros invitados pero por motivos obvios, el COVID-19 los uruguayos no podrán participar. En lo que respecta a València, los miembros de las compañías elegidas se disponen a pasar el test para subir con total garantía al histórico escenario. El objetivo de la fundación que organiza el certamen es descentralizar y dar una imagen más atomizada y plural del Siglo de Oro en diferentes idiomas y acentos.

La propuesta valenciana incluye una selección de lo mejor del Siglo de Oro valenciano. Textos canónicos como ‘Tirant’, coproducción del IVC y la Compañía Nacional de Teatro Clásico junto a piezas difíciles de etiquetar como ‘Espill’ de Jaume Roig, anterior al Siglo de Oro, un texto emblemático de los orígenes de la literatura valenciana. También se representará un montaje contemporáneo para público familiar en torno a personajes claves de la época, ‘El increíble asesinato de Ausiàs March’. Dentro del Certamen Barroco Infantil Tramant Teatre presenta ‘Las cartas del Quijote’, que forma parte del nuevo formato de programación en línea que tendrá este año el festival.  A la faceta teatral se suma la parte musical a cargo de Carles Dénia, del Cor de la Generalitat y Harmonia del Parnàs.

‘Tirant’, de Eva Zapico.

Otra nota valenciana al festival la aporta el arte magistral de Joaquín Sorolla. Su retrato de la actriz María Guerrero, cedido por el Museo del Prado, es la imagen de esta edición, bajo el lema ‘De mil gustos de amor, el alma llena’, verso de María de Zayas.

“La esencia de la programación de este año se basa en la pluralidad, esa visión panorámica y ecléctica que ayude a sacar de la cabeza del espectador que el Siglo de Oro es una única realidad”, dice Ignacio García, director del festival. “Almagro será una vez más la reserva natural del Siglo de Oro, el lugar donde más y mejores espectáculos de nuestra etapa áurea podrán verse a nivel mundial”.

En un formato más reducido que en años anteriores, el Festival de Almagro contará esta edición con diez espacios, cuatro de ellos escénicos: el Corral de Comedias, el teatro Adolfo Marsillach, AUREA y palacio de los Oviedo también habrá actividad en el Museo Nacional del Teatro, Espacio de Arte Contemporáneo, plaza Mayor (paseo de la Fama), patio de Fúcares, el coche de ‘El teatro de sus mercedes’ y el palacio de Valdeparaíso.

‘El increíble asesinato de Ausiàs March’, de Daniel Tormo y Anna Marí.

El viernes 17 de julio, a las 20 horas, se inaugurará el ‘Año València’ con ‘Tirant’, de Joanot Martorell, adaptado por Paula Llorens bajo la dirección de Eva Zapico. El 19 de julio, a las 13 horas se podrá escuchar al Cor de la Generalitat Valenciana y Harmonia del Parnàs en ‘Quien amores tiene’, bajo la dirección de Marián Rosa Montagut. Ambos espectáculos se verán en AUREA. El resto del programa del ‘Año Valencia’ se desarrollará en el Palacio de los Oviedo. CRIT Companyia de Teatre ofrecerá dos montajes teatrales: el 21 de julio, a las 22.45 horas ‘Espill’, de Jaume Roig adaptado por Anna Marí bajo la dirección de Pep Sanchis. El 22 de julio, a las 22.45 horas, ‘El increíble asesinato de Ausiàs March’, de Daniel Tormo y Anna Marí, bajo la dirección de Marí. Por último, el 26 de julio a las 22.45 horas se podrá disfrutar del concierto ‘Cant espiritual’ de Carles Dénia.

“La obra ‘Espill’ es tremendamente misógina pero expresa muy bien el caracter valenciano”, dice Daniel Tormo. “Es un retrato satírico de la sociedad de la época en el que todos salen malparados. Es un texto brillante y colorista como una falla”, comenta uno de los tres miembros fundadores de CRIT que presentará este verano en Sagunt a Escena un versión teatral de ‘Entre visillos’ de Carmen Martín Gaite, con el título ‘La ciudad de escarcha’.

‘Tirant’, de Eva Zapico.

Bel Carrasco