After Old Masters

(Re)Mastered, de Eric Basstein, Florian Eymann, PichiAvo y Andrea Ravo Mattoni
Plastic Murs
C / Dénia, 45. València
Inauguración: viernes 21 de septiembre
Hasta el 31 de octubre de 2018

A principios del siglo XIX, Quatremère de Quincy —considerado el primer crítico del Louvre como institución— esgrimió un argumento demoledor: contemplar la reunión fascinante de tantas obras maestras en un mismo museo impide la creación de nuevas obras maestras. Esta declaración coincide temporalmente con la construcción de la historia del arte (como disciplina) y de los museos (en sentido moderno) que se esforzarán por establecer un canon cultural europeo en referencia al clasicismo que va del Renacimiento a la Ilustración, cifrando los nombres de los Grandes Maestros y atesorando sus obras como evidencia.

Obra de Andrea Ravo Mattoni. Imagen cortesía de Plastic Murs

Obra de Andrea Ravo Mattoni. Imagen cortesía de Plastic Murs

También a etiqueta de “obra maestra” aparece en este momento, con el museo, para señalar un hito, una realización extraordinaria (por absoluta) que guarda en su seno la idea de arte y de la historia del arte misma. Los Grandes Maestros irradian desde entonces —que es desde su tiempo— y a través de sus creaciones una influencia e inspiración que incita a imitarlas, de ahí que la formación artística académica sistematizara el estudio y la copia de las formas y técnicas de los Maestros como método.

La aparición de otra etiqueta, ater (después, a la manera de) codificará esta cadena de valor artístico marcando las aproximaciones parciales o la imitación total del estilo de un Maestro realizada por otro artista, por un aprendiz en el taller o por el copista en las salas del museo. Aunque en otro sentido, la interpretación, la cita y la apropiación como estrategias creativas seguirán la misma lógica hasta desembocar en el gesto posmoderno y las prácticas actuales.

Obra de Eric Basstein. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Eric Basstein. Imagen cortesía de Plastic Murs.

(Re)Mastered reúne cuatro propuestas que evidencian así la reversibilidad de la historia del arte y cómo las formas y técnicas clásicas (o no tanto) son asumidas y reinterpretadas conscientemente por artistas contemporáneos que reintroducen las creaciones de los Maestros actualizando su lenguaje.

PichiAvo (España) combinan la estatuaria clásica con las señas de identidad del grafiti callejero (tags, símbolos) en marañas de grisallas, veladuras y palimpsestos de fuerte colorido que dominan los grandes muros donde se pintan o se llevan al cuadro, los dos soportes tradicionales de la pintura.

Andrea Ravo Mattoni (Italia) construye con sus intervenciones murales una “pinacoteca a cielo abierto” trasladando al espacio urbano y haciendo accesibles obras de Caravaggio o David que están encerradas en museos; utiliza para ello los espráis con los que también trabaja sobre lienzo.

Obra de PichiAvo. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de PichiAvo. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Florian Eymann (Francia) juega en sus pinturas con la relación entre el toque de Rembrandt y la pincelada de Bacon, entre la representación y la evidencia de la materialidad de la pintura, entre la cita al Maestro y la mixtura abstracta de la pintura de hoy (óleo, espray, collage) que tanto le debe.

Eric Basstein (Países Bajos) genera en sus pinturas una suerte de puzles donde dialogan referencias clásicas y contemporáneas (publicidad, moda, cómic) como en una suerte de sampleado abstracto en el que descubrimos capas y fragmentos de la tradición artística, lo popular y lo familiar.

Para recrear mejor las salas de los museos de siglo XIX, propias de los Grandes Maestros, la galería se ha pintado de una suerte de azul real, el más propicio para la exposición y las transgresiones del aura benjaminiana.

Obra de Florian Eymann. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Florian Eymann. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Ricardo Forriols
Universitat Politècnica de València

El Consorci de Museus, diploma de Buenas Prácticas

Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana
Diploma de Buenas Prácticas
Design for All Foundation de Cataluña
Septiembre de 2018

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana está llevando a cabo diversas medidas dirigidas a fomentar la reducción de las desigualdades en el ámbito de la cultura. Esta iniciativa, que engloba diversos proyectos incluidos dentro de su programación, ha recibido el diploma de Buenas Prácticas que otorga la Design for All Foundation, una entidad sin ánimo de lucro y de ámbito internacional fundada en 2001, con sede en Cataluña.

Además de este reconocimiento con el que ya cuenta el Consorci de Museus, desde el pasado mes de marzo la entidad museística ha sido seleccionada dentro de la 9ª edición de los premios internacionales Design for All Foundation a las ‘Mejores Prácticas’, que se decide el próximo viernes en Luxemburgo.

Logo Buenas Prácticas. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Logo Buenas Prácticas. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Un jurado internacional seleccionará las cinco ‘Mejores Prácticas’ para otorgarles el Premio Internacional Design for All Foundation a aquellas que destacan por su impacto y marcan el camino a seguir en el futuro para una mejor práctica del Diseño para Todos/Diseño Universal.

El objetivo de estos premios es reconocer todos los esfuerzos, grandes o pequeños, que han llevado a cabo empresas, entidades, administraciones y profesionales de todo el mundo para demostrar que toda aplicación del Diseño para Todos/Diseño Universal contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas.

Se entiende por Diseño para Todos (Design for All) como la intervención sobre entornos, productos y servicios con la finalidad de que todas las personas, incluidas las generaciones futuras, independientemente de la edad, el género, las capacidades o el bagaje cultural, puedan disfrutar participando en la construcción de nuestra sociedad en igualdad de condiciones.

El Consorci de Museus opta a estos premios en la categoría de ‘Proyectos, propuestas, metodologías y estudios’ junto a otros seis proyectos procedentes de Argentina, Francia, y Nepal además de España. La propuesta de la entidad museística recoge las acciones, proyectos y actividades que se están impulsando con el fin de generar conocimiento y cultura para todos.

Taller contra el Alzheimer. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Taller contra el Alzheimer. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

En este sentido, el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, ha manifestado que “dentro de nuestro programa de Educación y Mediación, en los museos y centros de arte en los que trabajamos, tanto en Castelló, como en València y Alicante, buscamos generar procesos de trabajo sostenibles de mediación con diversos colectivos, basados en la experiencia artística como principio de un proceso de aprendizaje vital”.

Entre las medidas dirigidas a fomentar la reducción de las desigualdades que se están llevando a cabo desde el Consorci de Museus destacan proyectos como las convocatorias Altaveu para proyectos de inclusión y cohesión social; Reset, de relecturas de género y multiculturalidad; Resistències Artístiques, de producción artística en entornos educativos; Cercles, para proyectos de mediación cultural para jóvenes; el proyecto Empezamos de 0 (que incluye actividades para la primera infancia como Mus’n’ Babies o el Espai de Telles), los talleres ‘Refrito’ para jóvenes, ‘Necesitamos todo tipo de mentes, para personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista), ‘Arte y cultura contra el Alzheimer’ (en colaboración con el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) ‘Esto no es una piedra, es una idea’ así como la mesa de trabajo para la implementación de mejoras en los talleres de expresión artística en los centros ocupacionales de València, para la integración social y cultural de personas con diversidad funcional.

Instalación 'Esto no es una piedra' en el Centre del Carme. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Instalación ‘Esto no es una piedra’ en el Centre del Carme. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

César Sebastián diseñará el cartel de La Cabina

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València
Del 14 al 24 de noviembre de 2018

César Sebastián (València, 1988) diseñará el cartel de la undécima edición de La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València que se celebrará del 14 al 24 de noviembre en varias sedes de la ciudad.

El historietista, ilustrador y diseñador toma el relevo de Cachetejack, quienes realizaron el cartel de la pasada edición. La Cabina otorga a la imagen del cartel una gran importancia y siempre escoge a artistas jóvenes pero con un gran bagaje a sus espaldas. El cartel del festival en ediciones pasadas ha llevado la firma de autores de la talla de Escif, Paula Bonet, Carla Fuentes, Luis Demano, Jorge Lawerta, Estudio Menta, Julia Valencia, Mireia Pérez o Gloria Vilches.

Mercat Central, ilustración de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Mercat Central, ilustración de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

César Sebastián es un artista licenciado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de València que ha desarrollado su carrera como ilustrador, realizando portadas de libros y discos, cartelería o story-boards publicitarios, y entre cuyos clientes destacan Le Monde Diplomatique España, El País, Amazon Studios, Norma Editorial y DC Comics; como historietista, su trabajo ha sido publicado en diversas antologías tanto en España como en EE.UU; y como diseñador, realizando la cartelería para el ciclo de conciertos Fuzzville Presenta, la imagen para el festival GetMAD! de este año y las cubiertas para la biografía Cash de Robert Hilburn.

“En contraposición a la explosión de color de la pasada edición, hemos apostado este año por la imagen sobria y cinematográfica que ofrece el trabajo de Sebastián, quien a pesar de su juventud ya ha trabajado para diferentes medios de comunicación y ha ilustrado cartelería de conciertos, revistas culturales, etc.”, comenta Sara Mansanet, directora de La Cabina.

Los Coronas, obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Los Coronas, obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

El artista, por su parte, dice sentirse “afortunado” por haber sido el escogido este año para la realización del cartel del Festival de Mediometrajes ya que ha seguido de cerca el trabajo que han realizado otros ilustradores en ediciones anteriores y porque confiesa ser un “apasionado del cine”.

Para la imagen de la XI edición de La Cabina, que se desvelará el próximo 10 de octubre en Nolich (C/ Dénia, 73) con la presencia de Sebastián y Mansanet, el ilustrador ha revelado algunas pinceladas de lo que podremos ver: “Desde el principio quisimos huir de elementos visuales muy manidos que remiten al cine, como cámaras o rollos de película. Mi primera idea fue crear una imagen de clara inspiración cinematográfica. Tras varios bocetos desechados, decidimos centrarnos en la idea del tiempo, que es lo que diferencia a este festival de otros: la duración concreta que poseen los mediometrajes. Desde un primer momento tenía claro que quería conseguir un diseño relativamente sobrio, con una paleta de color muy limitada pero con un alto contraste que diferenciara este cartel de años anteriores”.

GetMAD! obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

GetMAD! obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Vuelven los sábados musicales de La Marina

La Pérgola de Cervezas Alhambra
La Marina de València
Del 22 de septiembre al 15 de diciembre de 2018

Vuelve La Pèrgola de Cervezas Alhambra de La Marina de València. Desde el 22 de septiembre y hasta el 15 de diciembre, 12 nuevos sábados volverán a convertir esta recuperada joya modernista en escenario continuo de la buena música. En poco tiempo, la cita se ha convertido en punto de encuentro sociocultural a través de una selección de las formaciones más vibrantes, variadas y destacadas de la actualidad. Un ciclo que ha revolucionado el ocio diurno de la ciudad.

Uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Hasta 26 nuevas propuestas desfilarán por un escenario que tendrá como una de las novedades principales la incursión de grupos internacionales como los británicos Public Service Broadcasting, las canadienses The Courtneys y Las Ligas Menores, la última sensación argentina. Carolina Durante, Los Coronas, Fernando Alfaro, Da Souza o Tigres Leones serán destacados nombres del panorama nacional a los que se sumarán algunas de las propuestas locales más interesantes del momento como es el caso de Aullido Atómico, Tin Robots, Machete en Boca, Dûrga, Chewbacca’s, Òrbites o Palmera. Además, el 9 d’Octubre se llevará a cabo una jornada especial de horario vespertino cuyo sugestivo cartel con sabor valenciano conformarán Mueveloreina, Marcel Làzara i Júlia Arrey, Tardor y Joe Pask.

La mejor gastronomía autóctona también cobrará protagonismo cada sábado a través de la propuesta ‘Del tros al plat’. Músicos y cocineros compartirán cartel en esta iniciativa impulsada por el Patronato de Turismo de la Diputación de Valencia, en colaboración con la Associació Professional de Cuiners i Cuineres de la Comunitat Valenciana (APCCV), que propondrá, cada jornada, una suculenta oferta culinaria inspirada por genuinos productos autóctonos.

Ambiente en uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Ambiente en uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Las actuaciones volverán a llevarse a cabo a mediodía, ahondando en la apuesta por la luz y la apertura de públicos. Por otra parte, reivindica las idóneas condiciones de València para realizar conciertos al aire libre y junto al mar durante todo el año. De las 15 fechas que tuvieron lugar en la pasada edición (de febrero a mayo) no hubo que cancelar ni cambiar de fecha ninguna reuniendo en total a 10.500 espectadores.

Una experiencia musical para disfrutar sin prisa y con los cinco sentidos de la mano de Cervezas Alhambra. Momentos únicos e irrepetibles que combinan la excelencia musical y el espíritu artesanal intrínseco en la marca a través del maridaje con sus principales referencias, Alhambra Especial, Alhambra Reserva 1925 y Alhambra Reserva Roja. En el ciclo también colaborarán marcas como Zummo Living Culture, Vermell Vermut o Inmobiliaria Palanca Fontestad.

Cartel de los conciertos de La Pérgola en La Marina de Valencia.

Cartel de los conciertos de La Pérgola en La Marina de Valencia.

La mirada errante (como la vida)

Maschi e Buchi, de Francesco Filangeri
Librería Railowsky
C / Gravador Esteve, 28. Valencia
Inauguración: viernes 14 de septiembre de 2018, a las 19.30h

Arquitecto al tiempo que fotógrafo, la fotografía acabó prevaleciendo como actividad profesional de Francesco Filangeri (Palermo, 1969). Si la formación como arquitecto la adquirió  de forma reglada, cursando estudios y obteniendo el grado en la Universidad de Palermo, su preciso conocimiento técnico de la fotografía procede de los años en que fue asistente en el estudio palermitano de Giuseppe Cappellani. Atento a la antropología de los espacios urbanos, Filangeri ha trabajado en Roma, Londres, Florencia, Palermo y Valencia, aunque nunca se ha interesado por el  genio de esos lugares.

“Vagar por las ciudades ha sido mi principal trabajo”, declaró este disciplinado cultivador del arte de deambular por las calles, una práctica asociada al urbanismo moderno que tuvo su gran eclosión en el París de Baudelaire o en el Berlín de Weimar. Celebración de la errancia como actividad significativa y también forma de resistencia, medio de combatir -reclama la urbanista Paola Berenstein Jacques en su Elogio aos errantes (2012)-, la pérdida de la experiencia física urbana como hábito cotidiano.

Francesco Filangeri. Imagen cortesía de Railowsky

Francesco Filangeri. Imagen cortesía de Railowsky

Maschi e Buchi es una serie formada por 14 dípticos que reúnen fotografías de hombres de diferente edad y de agujeros y cavidades también diversas. La brusca animalidad de la palabra maschi [machos] parece complementarse con la también desnuda referencia a los buchi [agujeros], que bien pueden evocar la genitalidad femenina y el alumbramiento de la vida. Fue la primera exposición de Filangeri y en cierto modo es un compendio de sus intereses, registros y recursos visuales. Como en un juego de espejos, estos dípticos de personas y lugares anónimos se entretienen en las porosas fronteras entre figuración y abstracción, entre fotografía y pintura, y sugieren irónicos contrastes y analogías en las formas, las escalas, las texturas o la tonalidad. Valgan de ejemplo ese joven cocinero cuya cabeza se trasmuta en capitel corintio, o la calidad rocosa del rostro de un hombre entrado en años junto a unos cantos rodados.

“Callejear -escribió Balzac-, es admirar sublimes cuadros de dolor, de amor y de alegría, es ver retratos graciosos o grotescos, es sumergir la mirada en el fondo de mil y mil existencias.”  Mil y mil existencias como las que contemplamos en estas imágenes. La fotografía es una instantánea y tiende por ello a suspender el curso del tiempo, pero esta galería de rostros y figuras que inicia un sonriente niño y culmina un anciano en precario equilibrio, nos recuerda, por el contrario, el maravillado e incesante fluir de la vida, y nos ofrece  un fugaz e intenso sentimiento del tiempo.

Filangeri

Obra de Francesco Filangeri. Librería Railowsky

Salvador Albiñana

Relectura del franquismo por las vanguardias

España. Vanguardia Artística y Realidad Social, 1936-1976
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Desde el 13 de septiembre de 2018 al 13 de enero de 2019

El director del Institut Valencià d’Art Modern, José Miguel G. Cortés, y el comisario de la muestra, Sergio Rubira, han presentado la exposición Caso de estudio ‘España. Vanguardia Artística y Realidad Social, 1936-1976′, que lleva el mismo título que la célebre exposición que se presentó en la Bienal de Venecia de 1976.

“La Bienal de Venecia de 1976 fue un acontecimiento histórico muy importante en el mundo del arte ya que por primera vez se planteó para el Pabellón Español un proyecto alejado de la oficialidad”, explicó el director del IVAM sobre la muestra que reúne 33 obras de la Colección del museo de artistas como Pablo Picasso, Joan Miró, Julio González, Josep Renau, Eusebio Sempere, Antoni Tàpies, Antonio Saura, Monjalés, Jordi Teixidor, Equipo Crónica, Eduardo Arroyo y Alberto Corazón, que formaron parte de aquella exposición histórica.

La intención principal de la exposición que se organizó en la Bienal de 1976 era corregir la imagen que el régimen franquista había dado del arte español de vanguardia en el contexto internacional y evidenciar cómo ese vanguardismo había sido moldeado por el proceso de una lucha ideológica. “En este nuevo curso en el que el IVAM celebrará su aniversario en 2019 nos planteamos conocer el pasado para construir el futuro”, comentó Cortés sobre la importancia de este nuevo Caso de Estudio del IVAM, la línea de exposiciones que investiga los fondos de la Colección.

Crucifixión, de Antonio Saura. Imagen cortesía del IVAM.

Crucifixión, de Antonio Saura. Imagen cortesía del IVAM.

El comisario de la exposición, Sergio Rubira, destacó que “nunca hasta 1976 se había hecho una exposición que contextualizara las condiciones políticas y sociales de la producción de las obras”. De ahí la importancia de aquélla muestra para entender “el relato de la historia del arte durante la dictadura”, resumió.

Considerando el papel que desempeñaron los críticos y artistas valencianos como Tomás Llorens, que ejerció de co-comisario, Manuel García, que actuó como secretario de la ‘Comisión de los Diez’ que organizó la exposición, junto con artistas como Jordi Teixidor, Equipo Crónica, Equipo Realidad o Monjalés, no es extraño que la Colección del IVAM conserve más de 40 obras que formaron parte de la muestra de 1976. “Algunas de las ideas de aquella muestra tomaron forma posteriormente en la creación de la Colección del IVAM. Es el caso, por ejemplo, de Julio González”, apostilló Rubira.

El recorrido de la exposición en la galería 3 del IVAM mantiene el orden que se le dio en la muestra del 76 y que “comenzaba mostrando las raíces de la vanguardia con imágenes de la Guerra Civil y el Pabellón de la República de la Exposición de París de 1939″, manifestó el comisario.

A partir de ese momento, la exposición sigue un recorrido circular con la escultura Cabeza de Monserrat girando, (1942) de Julio González para culminar con otra imagen de mujer, el retrato Sama de Langreo (1970) de Eduardo Arroyo, que muestran la heterogeneidad de lenguajes artísticos, sin olvidar los artistas forzados al exilio.

Vista de la exposición 'España. Vanguardias artísticas y realidad social. 1936-1976'- Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la exposición ‘España. Vanguardias artísticas y realidad social. 1936-1976′- Imagen cortesía del IVAM.

Enric Mestre: día a día, año a año

Los días y los años de Enric Mestre, de Tan Hongyu
Espai d’Art Contemporani El Castell (E CA)
Plaza Roja. Riba-Roja de Túria (Valencia)
Sábado 15 de septiembre de 2018, a las 19.00h

El Espai d’Art Contemporani El Castell (E CA) de Riba-Roja de Túria acogerá la presentación de la película documental ‘Los días y los años de Enric Mestre’ el sábado 15 de septiembre. El acto coincide con la exposición retrospectiva sobre el artista de Alboraya que se puede visitar en el mismo centro hasta el próximo 4 de noviembre. Precisamente, el catálogo de la muestra también se dará a conocer durante el evento. Roberto Raga, alcalde de Riba-Roja de Túria, Francisco Caparrós, concejal y coordinador del E CA, y Josep Pérez, director del Museo de Cerámica de Manises, acompañarán a Tan Hongyu, directora de la cinta, y a Enric Mestre.

‘Los días y los años de Enric Mestre’ es un filme documental sobre el pensamiento del creador valenciano. A lo largo de 80 minutos, la película muestra la visión artística y poética de Enric Mestre a través de sus testimonios. El documental ha sido dirigido, producido y realizado por la china Tan Hongyu, también ceramista y autora de otros proyectos audiovisuales como ‘Pottery from the ethnic Minorities in Southwest China’ (2010), ‘Being with Clay’ (2012) y ‘Shifus’ (2015).

Visión de la exposición de Enric Mestre. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

Visión de la exposición de Enric Mestre. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

La muestra ‘El mundo geométrico de Enric Mestre’ se inauguró en el E CA de Riba-Roja de Túria el pasado 18 de julio. Desde ese día, las salas del centro albergan más de 60 piezas del artista que comprenden casi 30 años de actividad creadora. Así, el acto del sábado también servirá para presentar oficialmente el catálogo de la exhibición. Se trata de un libro de 120 páginas que ilustra las obras de Enric Mestre y analiza su trayectoria con un texto de Román de la Calle, crítico de arte y catedrático de Estética de la Universitat de València.

Como señala el profesor De la Calle, en los muros del E CA dialogan la pintura y la escultura cerámica y, de esta manera, se desvelan las arquitecturas, formas y colores que conforman la visión del artista. Una mirada particular que se ha nutrido de la observación del entorno, como la huerta valenciana, pero también de la abstracción. Y esta pulsión creadora se ha manifestado sobre el gres, el engobe, los esmaltes, los lienzos y los acrílicos, entre otros materiales. La exhibición permanecerá abierta al público hasta el próximo 4 de noviembre.

Enric Mestre. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja de Túria.

Enric Mestre. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja de Túria.

Enric Mestre Estellés nació en Alboraya (València) en 1936. Estudió Dibujo en la Escuela de San Carlos de València y Cerámica en la Escuela Práctica de Cerámica de Manises, dirigida por Alfonso Blat (uno de los pioneros en la renovación del lenguaje cerámico), y en la Escuela de Artes Aplicadas de València. Finalmente, se licenció en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos, de la Universitat Politècnica de València, en 1982.

En 1964, cursó estudios sobre vidriados artísticos de alta temperatura en el Lycée Technique Henry Brisson de Vierzon (Francia) gracias a una beca de la Universitat de València. A lo largo de su carrera ha recibido numerosos galardones nacionales (Primer premio en el Concurso Nacional de Cerámica de Manises, 1972; Premio Nacional en el Concurso de Diseño Industrial de la Feria de Cerámica de València, 1972; Primer Premio en el Concurso Nacional de Cerámica de Calvià en Mallorca, 1982; Premio Alfons Roig de la Diputación de València, 1999; Premio de las Artes Plásticas de la Generalitat Valenciana, 2009) e internacionales (Medalla de Oro del Estado de Baviera en Múnich, 1976; Bayerischer Staatspreis, Alemania, 2010; Preis de Lotte Reimers – Stiftung Zur Förderung Der Keramischen Kunst, Alemania, 2010).

La bala que no mató a JFK

El cuarto disparo, de Javier Lacomba
Ediciones Babylon
España. Mayo de 2018

Qué hubiera ocurrido en el mundo  si el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, en vez del Presidente de Estados Unidos John F. Kennedy hubiera muerto su esposa, Jackeline. A partir de esta suposición arranca El cuarto disparo (Ediciones Babylon), primera novela del abogado valenciano Javier Lacomba, una mezcla de intriga política y thriller en la que personajes reales como Hoover o los Kennedy interactúan con los imaginarios, la familia Glass, representación del way of live de la América de los sesenta. El padre es un prestigioso periodista, la hija mayor aspira a ser actriz, el hijo intenta eludir su reclutamiento para la guerra del Vietnam y la madre tiene un pasado peculiar. Todos ellos se ven involucrados en la caza de El Apache, un asesino en serie que mata a jóvenes rubias nacidas en determinadas fechas.

“Desde que tengo uso de razón me fascinan los Estados Unidos de América”, dice Lacomba. “Sus escritores, los cómics, las películas, el modo de vida, con sus virtudes y defectos, su historia y su sistema político. Todo ello ha generado una afición que perdura hasta hoy. En particular, siempre me ha llamado la atención la década de los sesenta y los setenta, en la que yo nací: la carrera espacial, la guerra fría, Kennedy, Nixon, el Watergate… Todo esto no lo he conocido en persona, pero sí a través de las obras culturales que lo han reflejado. Es evidente que eso supone un riesgo, el de caer en el error del mito de la caverna de Platón, quedarse solo con las sombras proyectadas y no con el conocimiento de primera mano. Pero necesitaba darle un giro, un soplo de aire nuevo que representara no volver a contar de nuevo la historia conocida. Los que creamos historias, lo hacemos a través de elementos dispares a los que damos una unión para formar un conjunto homogéneo y atractivo. También quería hablar del periodismo, una profesión admirada por mí, y del lado más oscuro del Hollywood clásico, con toda esa oscuridad subyacente bajo el brillo del glamour”.

Portada del libro 'El cuarto disparo', de Javier Lacomba.

Portada del libro ‘El cuarto disparo’, de Javier Lacomba.

De la atracción por esa época nació esta novela en la que ha invertido dos años y medio robando tiempo a su ocio, pues Lacomba tiene una actividad intensa y variada. Es gerente de la empresa que heredó de su padre, abogado especializado en propiedad intelectual y derechos de autor y monitor de zumba. Empezó a escribir en 2011 tras asistir a un taller literario de Antonio Penadés, y su primer trabajo, El titular, ganó un premio  que le animó a seguir. Tras una quincena de relatos cortos y una novela corta Lacomba ha volcado en El cuarto disparo sus conocimientos sobre la historia y el ambiente de la América kennedyana, aunque lo ha hecho de forma osada transgrediendo los hechos reales.

A Lacomba siempre le han interesado las ucronías, esas historias que suponen un giro en los acontecimientos ya conocidos, a partir de un punto de divergencia. “Recuerdo los cómics Marvel llamados What If que planteaban posibilidades nuevas, como que Spiderman nunca hubiera obtenido sus poderes, y quedó impresa en su memoria la película Fatherland que adaptaba la obra homónima de Robert Harris, y que era género negro en un contexto nuevo. Una Alemania que había resultado victoriosa en la II Guerra Mundial.

Javier Lacomba junto a un retrato de Marilyn Monroe. Imagen cortesía del autor.

Javier Lacomba junto a un retrato de Marilyn Monroe. Imagen cortesía del autor.

Pero la novela que quería escribir debía hablar no sólo de ese contexto, de las posibles implicaciones conspirativas que se abrían con ese nuevo rumbo, sino que también tenía que ser una novela negra que cuidase la trama y a sus personajes. “Y, por supuesto, que cuidara la ambientación y la documentación histórica, de tal manera que lo que se relatara en sus páginas fuera distinto de lo conocido, pero a la vez coherente con lo ocurrido. Eso era aún más importante teniendo en cuenta la aparición en la historia de personajes históricos como John Edgar Hoover, Robert Kennedy o el propio presidente JFK, una figura fundamental en la trama”.

Como abogado Lacomba asesora a escritores para evitar que caigan en las redes de empresas que en ocasiones los someten a contratos draconianos. “Es lo que se llama autoedición encubierta en la que el escritor se ve obligado a ceder los derechos de explotación de su obra en exclusividad y por muchos años. Quien quiera autoeditar su libro debe acudir a servicios editoriales serios”, aconseja Lacomba.

Javier Lacomba. Imagen cortesía del autor.

Javier Lacomba. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

La Mostra vuelve evocando el cine negro

Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

La Mostra de València-Cinema del Mediterrani, que celebra su 33 edición del 18 al 28 de octubre del 2018 en los cines Babel y en IVAC-La Filmoteca, comienza a revelar su programación. Una de las múltiples miradas del festival se detendrá en el cine negro francés.

Junto al repaso a la última hornada cinematográfica hecha en el Mediterráneo en su Sección Oficial, la sección informativa (que incluye ‘Amerika Square’, ‘Un día más con vida’ o el último éxito de la Mostra de Venecia ‘La noche de 12 años’ de Antonio de la Torre, entre otras) y los ciclos homenajes, Mostra de Valencia-Cinema del Mediterrani se adentra en la zona negra del género policial con el ciclo ‘Polar: serie negra a la francesa’.

Fotograma de Rififi. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

Fotograma de Rififi, de Jules Dassin. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

“La retrospectiva ofrece una oportunidad única para comprobar cómo ha evolucionado el cine negro francés desde los años cincuenta hasta la actualidad, a través del trabajo de directores como Becker, Truffaut, Melville, Tavernier, Chabrol, Audiard o Richet”, señala Eduardo Guillot, director de programación del festival.

Y es que el cine negro es un invento francés. En 1946, la crítica francesa conoció las películas norteamericanas que no había podido ver durante la Segunda Guerra Mundial, y acuñó el término film noir para referirse al tono pesimista y oscuro, que las impregnaba. Pero antes de este pistoletazo de salida, los franceses ya habían dibujado un rastro sólido y mejorado del género negro en la gran pantalla. En realidad, el film noir es un claro ejemplo de la apropiación cultural a la que ha dado lugar la cinefilia mundial.

Desde la posguerra, el policial francés bebió del cine negro norteamericano. Los policiales de los ’40 y comienzos de los ’50 son más violentos; la acción se traslada de los barrios marginales al glamouroso París. Pero el film noir francés desarrollará también rasgos propios. Las fronteras entre buenos y malos se difuminan y el héroe acostumbra a ser un antihéroe atenazado por un pasado oscuro.

Fotograma de 'Mesrine'. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

Fotograma de ‘Mesrine’, de Jean-Françoise Richet. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

El ciclo ‘Polar: serie negra a la francesa’ de la 33 edición de Mostra de València-Cinema del Mediterrani ofrece un recorrido por los momentos más representativos del “polar”, un subgénero dentro del policial francés más cercano al policial negro americano que al clásico estilo inglés, que incluye grandes clásicos y otras derivaciones del género hasta la actualidad.

En este ciclo se podrá ver ‘Rififi’ de Jules Dassin; ‘Pierrot le Fou’ de Jean-Luc Godard; ‘Serie negra’ de Alain Corneau o ‘Dejad que los cadáveres se bronceen’ de Hélène Catet y Bruno Forzani; entre las diecisiete películas programadas que lo componen. Un recorrido extenso, clásico y moderno, por lo mejor del género con los siguientes títulos:

No toquéis la pasta (Touchez pas au grisbi, Jacques Becker, 1954)
Rififi (Du rififi chez les hommes, Jules Dassin, 1955)
Ascensor para el cadalso (Ascenseur pour l’échafaud, Louis Malle, 1958)
Tirad sobre el pianista (Tirez sur le pianiste, François Truffaut, 1960)
La evasión (Jacques Beckel, 1960)
Pierrot le Fou (Jean-Luc Godard, 1965)
El silencio de un hombre (Le samouraï, Jean-Pierre Melville, 1967)
Serie negra (Série noire, Alain Corneau, 1979)
Coup de Torchon (Bertrand Tavernier, 1981)
La luna en el arroyo (Jean – Jacques Beineix, 1983)
La ceremonia (La cérémonie, Claude Chabrol, 1995)
Lee mis labios (Sur mes lèvres, Jacques Audiard, 2001)
Plaga final (Pars vite et reviens tard, Régis Wargnier, 2007)
Mesrine 1 (L’instinct de mort, Jean-François Richet, 2008)
Mesrine 2 (L’ennemi public n°1, Jean-François Richet, 2008)
Dejad que los cadáveres se bronceen (Laissez bronzer les cadavres!, Hélène Catet, Bruno Forzani, 2017)

Fotograma de 'Serie negra'. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

Fotograma de ‘Serie negra’, de Alain Corneau. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

El Carme acoge dos trabajos de Cultura Resident

In-between – Microcosmos y macrocosmos, de Alexandra Knie
Recuerdos del futuro, de Linda Vitolo y Anna Estellés
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 30 de septiembre y el 7 de octubre de 2018, respectivamente

Las exposiciones ‘In-between – Microcosmos y Macrocosmos’ de Alexandra Knie y ‘Recuerdos del Futuro’ de Linda Vitolo y Anna Estellés se muestran en el Centre del Carme desde el 6 de septiembre. Ambas exposiciones muestran los resultados del trabajo de investigación artística desarrollado por las creadoras en el Museu de Belles Arts de Castelló, gracias al programa de residencias Cultura Resident de la Generalitat Valenciana.

‘In-between – Microcosmos y Macrocosmos’ de Alexandra Knie, que se podrá ver hasta el 30 de septiembre, busca analizar la intersección del arte y la ciencia, y del mismo modo, la imaginación y la realidad. El enfoque microscópico, emparejado con imágenes complementarias del macrocosmo, amplía el lenguaje artístico de la propia obra y genera una percepción de perspectivas múltiples para aproximarse a los fenómenos del universo y del mundo interno.

La instalación que ocupa la sala Zero del Centre del Carme simula un laboratorio artístico-experimental donde se analizan las conexiones entre el mundo interno y los fenómenos del universo. Las diferentes escalas, incluyendo la sala expositiva como elemento macrocósmico hasta los pequeños soportes científicos como tubos de ensayo y placas de Petri, desempeñan un papel fundamental en la instalación.

En las obras de Knie, el uso del material textil, tanto el material soporte como los bordados a mano y a máquina, que en algunas obras fusiona con la pintura, forma un importante punto de partida en sus transformaciones multidisciplinarias. Como resultado de su investigación la Alexandra Knie muestra de forma simultánea una segunda ‘exposición satélite’ en el Centro Municipal de la Cultura de Castellón, donde presenta ‘Estudios y Modelos Cósmicos’ en el límite del sistema solar, mediante una creación ficticia de nuevos planetas enanos.

Recuerdos de futuro, de Anna Estellés y Linda Vitolo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Recuerdos del futuro, de Anna Estellés y Linda Vitolo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Recuerdos del futuro

La propuesta de Linda Vitolo y Anna Estellés, llega al Centre del Carme donde se podrá visitar hasta el próximo 7 de octubre, tras mostrarse en el Museu de Belles Arts de Castelló, donde se ha desarrollado a lo largo de dos meses de residencia.

‘Recuerdos del Futuro’ es un trabajo de creación y mediación en colaboración entre Linda Vitolo y Anna Estellés con el colectivo de refugiados de la Cruz Roja y ACCEM de Castelló. A través de testimonios de vida de las diferentes personas procedentes de países como Camerún, Palestina, Ucrania y Venezuela, se muestran, acompañados de vídeo y fotografías, los recuerdos del país de origen y la perspectiva de futuro en el lugar de acogida.

Se muestra un trabajo de creación a través del cuerpo y del teatro de las sombras, como un punto de balance entre los dos extremos primarios de nuestra existencia, si contemplamos que su naturaleza cohabita tanto la luz como la oscuridad.

Los proyectos de Alexandra Knie, Linda Vitolo y Anna Estellés forman parte de una primera fase del programa Cultura Resident, gracias al cual un total de diez creadores han podido desarrollar su trabajo a través de las convocatorias de Producción, en Alicante, Investigación, en Castelló y Mediación Cultural en València. Finalizada la fase de creación, los proyectos tanto de Alicante como Castelló se están presentando en diferentes sedes de la Comunitat, mientras las propuestas de mediación cultural prosiguen su trabajo en el Centre del Carme de València.

'In-Between', de Alexandra Knie. Imagen cortesía del Centre del Carme

‘In-Between- Microcosmos y macrocosmos’, de Alexandra Knie. Imagen cortesía del Centre del Carme.