Les Arts acoge el melancólico Il masnadieri de Verdi

Il masnadieri, de Giuseppe Verdi, dirigido por Roberto Abbado
Palau de les Arts
Avda. del Professor López Piñero, 1. Valencia
Días 6, 9, 12, 15 y 17 de febrero de 2019

El Palau de les Arts se adentra en el repertorio menos conocido de Giuseppe Verdi con ‘I masnadieri’. Esta obra se estrena en la Sala Principal el miércoles 6 de febrero, y contará con más funciones los días 9, 12, 15 y 17 de febrero.  El director artístico de Les Arts, Jesús Iglesias Noriega, así lo destacó en la presentación de la producción ante los medios de comunicación, acompañado por el director musical, Roberto Abbado y los principales solistas: Stefano Secco (Carlo), Roberta Mantegna (Amalia), Michele Pertusi (Massimiliano) y Artur Ruciński (Francesco), junto con el director de escena de la reposición, Allex Aguilera.

‘I masnadieri’, según explicó el maestro Abbado, es el primer encargo internacional de Verdi, que iniciaba a la par su fructífera relación con uno de los pensadores más importantes del Siglo de las Luces: Friedrich von Schiller. Se trata de una obra clave en el desarrollo musical y teatral del autor, escrita a caballo entre el Sturm und Drang -el ímpetu y la tempestad- y el Romanticismo primigenio, de los que toma y desarrolla un marcado sentido de la melancolía, un rítmico y vigoroso ímpetu, el idealismo del joven filósofo y el ansia de libertad del mismo Verdi del Risorgimento.

Il masnadieri, de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

Il masnadieri, de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

Estrenada en Her Majesty’s Theatre de Londres en 1847, el genio de Busseto contó con la colaboración de uno de los grandes intelectuales de su época, Andrea Maffei. Traductor de referencia al italiano de la obra del dramaturgo alemán, Maffei convirtió las cuatro horas de intenso drama ‘Die Räuber’ (‘Los bandidos’) en un libreto de dos horas y media condensado en bloques de acción.

Verdi compuso, tal y como explicó Roberto Abbado, una partitura impresionante, de gran riqueza de sentimientos, que oscila desde la ternura hasta la violencia. Además, escribió una música extremadamente exigente tanto para los roles protagonistas como para los primarios, en la que, como novedad, sitúa al coro como personaje principal.

‘I masnadieri’ exige cuatro intérpretes de primer nivel, en el que según señaló Iglesias Noriega, figuran los debuts en València de Stefano Secco y Roberta Mantegna, así como el reencuentro de dos voces apreciadas por el público de Les Arts: Michele Pertusi y Artur Ruciński.

Roberto Abbado y Jesús Iglesias Noriega, con los intérpretes de 'Il masnadieri'. Imagen cortesía de Les Arts.

Roberto Abbado y Jesús Iglesias Noriega, con los intérpretes de ‘Il masnadieri’. Imagen cortesía de Les Arts.

Los intérpretes de ‘I masnadieri’

Stefano Secco encarna a Carlo, bandido duro y violento y a su vez muy nostálgico, que refleja el prototipo del héroe romántico plegado en su interior, De difícil interpretación, según el propio tenor, en el pentagrama se reconocen momentos del Donizetti serio junto con cabalettas de compleja ejecución.

Artur Ruciński, barítono de referencia internacional, da vida al hermano de Carlo, Francesco, papel de oscura psicología, muy similar al Macbeth que Verdi musicó en el mismo año. El cantante polaco, que siempre descubre algo nuevo en el personaje, lo destaca por su singularidad frente al resto de roles verdianos para su tesitura.

El bajo Michele Pertusi, que el público valenciano recordará por ‘Don Pasquale’, debuta el papel de Massimiliano, padre de Carlo y Francesco. Se trata de un “rol vocativo”, de interpretación bastante concentrada y enérgica, cuyas demandas llevan del primer Verdi a la etapa madura del compositor.

'Il masnadieri', de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

‘Il masnadieri’, de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

Cierra el cuarteto, Roberta Mantegna (Amalia), la única mujer de la obra, un rol que Verdi escribió para una diva su época Jenny Lind, reputada soprano de coloratura; un papel que según Mantegna transita entre lo dramático y lo mágico, y que sólo a través de la muerte recibe el estatus de heroína.

Dominik Chenes, que cantará el papel de Carlo el día 15, Bum Joo Lee (Arminio) y Gabriele Sagona (Moser) completan un elenco, en el también participa el tenor ucranio Mark Serdiuk (Rolla) del Centre Plácido Domingo.

Allex Aguilera ha dirigido la reposición de la producción de Gabriele Lavia para los teatros San Carlo de Nápoles y La Fenice de Venecia, con escenografía de Alessandro Camera y vestuario de Andrea Viotti. Aguilera y Nadia García, del equipo de Les Arts, firman también la iluminación de la producción. Aguilera apuntó que se ha respetado la esencia del montaje, de corte posmoderno según Lavia, adaptándolo a los intérpretes y sus personalidades para crear un espectáculo completamente nuevo.

'Il masnadieri', de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

‘Il masnadieri’, de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

Andy Multitalento Chango

Andy Chango. El hombre nada
Clan Cabaret
C / Capitán Segarra, 16. Alicante
Sábado 26 de enero de 2019

Andy Chango invitó a una hora de inteligencia en Clan Cabaret de Alicante. El argentino con su último espectáculo, ‘El hombre nada’, dejó humor del bueno sobre el escenario acompañado por su inseparable órgano electrónico.

Un personaje multitalento, más propio de la época renacentista, que narró su vida bien escrita con fina ironía. Chango demostró una vez más que tiene una lucidez ebria inabarcable. Desencajó al publico alicantino sumido en la directa carcajada.

Andy Chango. Sala Clan Cabaret de Alicante.

Andy Chango. Sala Clan Cabaret de Alicante.

Un espectáculo recomendable sin duda. El monólogo que combina con música y sus andares optimistas de un lado al otro del escenario proporcionaron una obra de teatro mordaz y muy divertida.

El hombre nada se ríe de todo y todos se ríen con el hombre nada. Andy Chango como artista es un género en sí mismo que no tiene desperdicio, consigue zafarse de lo políticamente correcto y realizar una obra de verdad, con alma.

Andy Chango a su paso por la sala Clan Cabaret de Alicante. Foto: Lorena Riestra.

Andy Chango a su paso por la sala Clan Cabaret de Alicante. Foto: Lorena Riestra.

Rockero, escritor, músico, cantante, showman televisivo y además argentino. Habló de lo que importa y de lo que no con sabiduría existencial, dejando encantado a los espectadores y con las ganas de que el show durara un poco más.

Mucha suerte Flaco, esperamos volverte a ver pronto.

Andy Chango

Andy Chango como ‘El hombre nada’. Sala Clan Cabaret de Alicante.

Raúl Bartleby

Jimmy Glass recibe al virtuoso saxo alto Vincent Herring

Vincent Herring’s Soul Chemistry
III Ciclo de Invierno
Jimmy Glass Jazz
C / Baja, 28. Valencia
Martes 5 de febrero de 2019, a las 20.45h

La estrella del saxo alto Vincent Herring ofrece dos únicos conciertos en España dentro de una gira que lo lleva por los principales clubs de jazz de Europa. Presenta su impresionante banda Soul Chemistry, en la que participan el gran pianista Mike Le Donne, el veterano contrabajista Essiet Essiet y el compañero en los últimos veinticinco años de Herring, el impresionante baterista Joris Dudli.

Vincent Herring. Foto de Antonio Porcar por cortesía de Jimmy Glass.

Vincent Herring. Foto de Antonio Porcar por cortesía de Jimmy Glass.

Herring hizo su primera gira en los Estados Unidos y Europa como parte de la Lionel Hampton Big Band. Con su sonido fuertemente influenciado por Julian Cannonball Adderley, el virtuosismo y el prometedor lenguaje de Herring llamaron la atención de Nat Adderley. Al poco tiempo forjaron una relación musical que duró nueve años, que se plasmó nueve álbumes y haciendo giras alrededor del mundo año tras año. Después de la muerte de Nat, Louis Hayes colaboró con Herring para formar la Cannonball Adderley Legacy Band. Herring ha colaborado y grabado con Cedar Walton durante más de veinte años.

Ha tocado también con otros grandes como Freddie Hubbard, Dizzy Gillespie, Louis Hayes, Art Blakey y The Jazz Messengers, Horace Silver Quintet, Jack DeJohnette, Larry Coryell, Steve Turre, The Mingus Big Band (ganó un Grammy en 2010), Kenny Barron, Nancy Wilson, el Dr. Billy Taylor, Carla Bley, Mike LeDonne, Carl Allen, Ron McClure y John Hicks, entre muchos otros. Sus extensas presentaciones como solista invitado incluyen actuaciones con Wynton Marsalis en el Lincoln Center, Jon Faddis y la Carnegie Hall Big Band.

Vincent Herring. Foto de Antonio Porcar por cortesía de Jimmy Glass.

Vincent Herring. Foto de Antonio Porcar por cortesía de Jimmy Glass.

La discografía de Herring abarca más de veinte títulos como líder y más de 250 como sideman. Sus proyectos actuales y pasados demuestran su versatilidad musical: Soul Chemistry de Vincent Herring y Joris Dudli -con quien celebra el 25 aniversario de unión musical-, Earth Jazz Agents, Friendly Fire con Vincent Herring y Eric Alexander, Jazz The Story con Jon Faddis, Jeremy Pelt, Steve Turre, James Carter, Eric Alexander, Mike LeDonne, Kenny Davis, Carl Allen y Nicolas Bearde y muchas más.

Vincent Herring. Foto de Antonio Porcar por cortesía de Jimmy Glass.

Vincent Herring. Foto de Antonio Porcar por cortesía de Jimmy Glass.

El año convulso en que nació el IVAM

1989. El fin del siglo XX
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 15 de junio de 2019

“Buscamos en portadas de periódicos lo que sucedió ese año”. Así fue como Sandra Moros y Sergio Rubira empezaron a trabajar en la exposición 1989. El fin del siglo XX, que pretende contextualizar el nacimiento del IVAM en su 30 aniversario. A partir de acontecimientos tan relevantes como la caída del muro del Berlín, la Revolución de Terciopelo acaecida en la antigua Checoslovaquia, el final del régimen del apartheid en Sudáfrica, la fetua del ayatolá Jomeini contra el escritor Salman Rushdie, la matanza de Tiananmén, la apertura del bloque soviético o la crisis del sida, se muestran cerca de 200 obras de 80 artistas realizadas en 1989 a modo de evocación artística de cuanto sucedía en aquel convulso año.

“Hay artistas como Sophie Calle o Juan Muñoz que pensamos que tenían que estar, y otros que no han podido venir porque sus obras estaban comprometidas o eran muy frágiles para traerlas”. Y Rubira cita los casos de Rober Gober (Tate Modern) y Rachel Whiteread (Museo Gulbenkian), el primero porque la pieza de cera que pretendían era “demasiado frágil” y la segunda, “porque la obra pesaba mucho y no se podía trasladar”. Son excepciones que apenas alteran el brillante recorrido expositivo que viene a dar fe del nacimiento igualmente glorioso del IVAM, el museo valenciano que abrió el melón de la posterior cascada museística.

Obra de Tracey Moffat. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Tracey Moffat. Imagen cortesía del IVAM.

Las obras mostradas reflejan el carácter convulso de un año marcado sobre todo por la caída del muro de Berlín. Tres décadas después, otros muros vuelven a levantarse. “Sí, parece que hay un carácter cíclico de la sociedad”, apunta Sandra Moros, mientras atiende asuntos relacionados con el montaje de la exposición que hoy se inaugura. “Se habló del fracaso de las revoluciones, al tiempo que el capitalismo feroz se declaraba triunfante. Eso es algo que estamos viendo ahora. Aparecen nuevas formas de disenso”, subraya Sergio Rubira, para apostillar: “Parece que no hemos aprendido”. “Siempre existe la necesidad de renovación o de poner en cuestión ciertos valores”, añade Moros.

Las portadas de los periódicos de las que se han nutrido los comisarios de 1989. El fin del siglo XX, para contextualizar los 30 años del IVAM, se traducen finalmente en la selección de un conjunto de obras “todas ellas fechadas en el 89” y que han sido dispuestas por “diversos motivos que permiten establecer conexiones”. “No está estructura por temas”, remarca Moros, quien destaca la presencia de la muerte como una de las constantes de la exposición. La crisis del sida, enfermedad que por entonces causaba estragos, contribuye a ello. El fotógrafo Robert Mapplethorpe, presente en la muestra, fue uno de los artistas precisamente fallecidos ese año a causa del sida.

Libido Uprising, de Joe Spence. Imagen cortesía del IVAM.

Libido Uprising, de Joe Spence. Imagen cortesía del IVAM.

“Al cronificarse la enfermedad se ha olvidado. Los jóvenes no entienden qué es, porque ahora ya no es igual a muerte”, argumenta Rubira, a modo de explicación de esa cierta vuelta a lo mismo. “La idea de vanitas está muy presente, con ese tiempo detenido. También la idea del doble”, refiriéndose en este caso a la obra de Perejaume. Igualmente aparece la réplica, pero con matices, por “aquello que cambia en tanto no puede ser exacto”, con Pep Agut como ejemplo. Ese carácter de réplica obliga, pese a las similitudes, a establecer ciertas diferencias entre aquel año crispado y el no menos agitado presente.

“Somos más conscientes de lo que está pasando. Entonces, todo sucedió muy rápido y éramos incapaces de asumir lo que pasaba. Ahora nos hemos acostumbrado a esa aceleración y tomamos cierta distancia crítica”, explica Rubira. Sale el caso de las Guerrilla Girls, grupo de artistas feministas nacido en Nueva York en 1985 e igualmente presente en la exposición. Suya es la famosa interrogación: ¿Tienen que estar desnudas las mujeres para entrar en los museos? O su igualmente incendiaria declaración sobre la industria del arte, rechazando su trozo de pastel de una industria que pretenden dinamitar.

Obra de Vittorio Scarpati. Andy Keate por cortesía de Bill Stelling cedida por el IVAM.

Obra de Vittorio Scarpati. Andy Keate por cortesía de Bill Stelling cedida por el IVAM.

Sobre esa velocidad de los acontecimientos pasados, ahora ralentizados mediante la exposición que los evoca para situar el punto de partida del IVAM, habla Walter Benjamin en una cita recogida en el catálogo de la muestra: “La verdadera imagen del pasado se desliza veloz. Pues cualquier imagen del pasado que el presente no identifique entre sus preocupaciones se arriesga a desaparecer sin remedio”. El final del siglo XX, que Sandra Moros y Sergio Rubiela rememoran, carece de esa velocidad y fugacidad, puesto que han quedado firmemente arraigadas en el imaginario social.

Quizás menos sólidas en la memoria, pero igualmente importante para los comisarios, es recordar las exposiciones que por aquel entonces sobresalieron: Magiciens de la Terre, en París, The Other Story, en Londres, o la tercera bienal de La Habana, todas ellas abriendo el paso a nuevos artistas y “donde se rompe con la idea del arte según occidente”, precisa Rubira. Entre las cerca de 200 obras exhibidas, pertenecientes a colecciones privadas, fondos de galerías y algunas de la propia colección del IVAM (Pepe Espaliú y Javier Baldeón), figuran artistas como Antoni Abad, Félix González-Torres, Jeff Koons, Jo Spence, Keith Haring, Marlene Dumas, Nan Goldin, Zoe Leonard, Tracey Moffat, David Wojnarowicz, Harun Farocki o Mona Hatoum.

Something More, de Tracey Moffatt. Imagen cortesía del IVAM.

Something More, de Tracey Moffatt. Imagen cortesía del IVAM.

En paralelo a la exposición que contextualiza el nacimiento del museo, se inaugura El Caso de Estudio dedicado al propio IVAM, con piezas adquiridas al comienzo de su andadura. Ahí están los Julio González, Saura, Tàpies, Miralles, Sempere, Equipo Crónica, Carmen Calvo o Roberta González. “El mismo año de apertura ya se abre el IVAM a la contemporaneidad”, resalta Rubira. Un panel con casi 300 fotografías, de las 1900 reveladas, viene a recordar algunas de las inauguraciones de las 650 exposiciones contabilizadas hasta la fecha, y escenas de sucesivos montajes, a las que se suman, en otro apartado, carteles de la época.

Como señalan los comisarios de 1989. El final del siglo XX, esa percepción del tiempo que transcurría veloz favoreció en el arte la aparición de ciertas estrategias: “Tácticas barrocas que actualizaban la figura retórica de la alegoría”, poniendo “al día las naturalezas muertas y las vanidades, otros bodegones difíciles a veces de reconocer como tales”. Y en medio de todos ellos, el IVAM, contenedor de una exposición que viene a ilustrar su alumbramiento hace 30 años.

Obra de Tseng Kwong Chi. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Tseng Kwong Chi. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Mozart a cuatro manos y en clave de jazz

Carmen Martínez-Pierret y Guillaume de Chassy
Cambra al Palau
Palau de la Música
Passeig de l’Albereda, 30. Valencia
Jueves 31 de enero de 2019, a las 19.30h

El dúo de pianos Carmen Martinez-Pierret y Guillaume de Chassy interpretarán este jueves 31 de enero en la Sala Rodrigo del Palau de la Música y dentro del ciclo ‘Cambra al Palau’ el programa ‘Round about Mozart’, un concierto 100% Wolfgang Amadeus Mozart, fiel a la partitura por una parte, pero también en clave de jazz, combinando piezas para piano del genial compositor salzburgués con improvisaciones jazzísticas. Carmen Martinez-Pierret toca Mozart y Guillaume de Chassy le responde, improvisando en su doble lenguaje de jazzman y de músico clásico.

De esta manera, el público asistente podrá escuchar una selección de obras a (re)descubrir: la Sonata en fa mayor KV 332, la Fantasía en re menor KV 397, la Sonata KV 545, las Variaciones KV 265 sobre la canción Ah, vous dirai-je Maman, el Adagio en do mayor para Armónica de cristal o la Sonata en Re Mayor KV 381 para piano a cuatro manos, entre otras. Y después de Mozart, Guillaume de Chassy lleva a Carmen Martinez-Pierret a su terreno para improvisar a cuatro manos, en clave de jazz, sobre temas tan conocidos como ‘Someday my Prince will come’ o ‘Tea for two’.

Carmen Martínez-Pierret participa en numerosos ciclos de cámara y festivales, como solista o con intérpretes como Gérard Caussé, Clara Cernat, Lluís Claret o Christophe Coin, entre otros. Ha creado y protagonizado diversos espectáculos en colaboración con actores y recitadores como Joan Manuel Serrat, Lucia Bosé, Fernando Palacios, Manu Fullola, Éric Pierrot y Didier Sandre.

Guillaume de Chassy está considerado como uno de los más grandes pianistas de jazz franceses, un concertista de formación clásica e improvisador autodidacta, que combina tanto a Thelonious Monk como a Prokófiev. Ha tocado y grabado con figuras históricas del jazz internacional como Paul Motian, Andy Sheppard, Mark Murphy, Enrico Rava, Paolo Fresu, André Minvielle, Christophe Marguet y David Linx. Es miembro del Cuarteto Nouvelle.

'Round About Mozart', con Martinez-Pierret & deChassy. ©RemiAngeli_Tours por cortesía del Palau de la Música.

‘Round About Mozart’, con Martinez-Pierret & de Chassy. ©RemiAngeli_Tours por cortesía del Palau de la Música.

Tras la huella de Chicho Ibáñez Serrador

Fundación Academia de Cine
Legado de Chicho Ibáñez Serrador
Febrero de 2019

El legado de Chicho Ibáñez Serrador, Goya de Honor 2019, abrirá las actividades culturales de la Fundación Academia de Cine en febrero, con un ciclo dedicado a los directores españoles que han seguido su huella en el suspense y el terror. Comenzará con la proyección de ‘El orfanato’, de J.A. Bayona, el 4 de febrero a las 19:00 h. Tras el pase de esta cinta ganadora de siete goyas, Paco Plaza y Alice Waddington acompañarán a Bayona en un encuentro con el público.
El ciclo continuará con ‘Los otros’, de Alejandro Amenábar -martes 5 de febrero-; ‘Cuento de Navidad’, de Paco Plaza -6 de febrero- y ‘La habitación del niño’, de Álex de la Iglesia -8 de febrero-. Todas las proyecciones tendrán lugar a las 19:00 h.

El día 20, la Academia rendirá un homenaje a José Luis García Sánchez dentro del programa ‘Maestros’ que la Fundación dedica a grandes figuras del celuloide, a los que acompañan estrechos colaboradores y jóvenes talentos. Los directores Víctor García León y Pablo Berger mantendrán un diálogo con García Sánchez tras la proyección de ‘Pasodoble’, a las 19:00 horas.

Blancanieves, de Pablo Berger.

Blancanieves, de Pablo Berger.

Con el segundo mes del año llega una nueva sesión de ‘Montar, soñar…’, serie de encuentros con destacados montadores españoles, para acercar al público esta especialidad.  Tras el pase de ’Blancanieves’, el día 7 a las 19:00h., Pablo Berger estará en la Academia junto al montador y director Fernando Franco en un coloquio moderado por Iván Aledo. 
A la proyección del largometraje colombiano ‘Pájaros de verano’, de Cristina Gallego y Ciro Guerra, el 19 de febrero, le seguirá una mesa redonda organizada en colaboración con B-Team Pictures, que versará sobre las relaciones del cine y el narcotráfico con la participación, entre otros, de la periodista Andrea G. Bermejo.

No será el único título internacional que tendrá espacio en febrero. El último filme de Nadine Labaki, ‘Cafarnaúm’, nominado al Oscar en la categoría de Mejor Película de Habla No Inglesa, se proyectará el día 12 a las 19:00 horas, en colaboración con Caramel Films.

Terra de llum.

Trinta lumes, de Diana Toucedo.

Con motivo de su reciente creación en la Academia, la especialidad de documental protagonizará una mesa redonda el 13 de febrero con la directora Diana Toucedo y la investigadora y docente María Luisa Ortega, que reflexionarán sobre el proceso de creación cinematográfica a través del lenguaje de no ficción en un encuentro moderado por la montadora Julia Juániz. Esta actividad servirá de arranque a un ciclo de películas documentales que se inicia este mismo día con ‘Trinta lumes’, dirigida por Toucedo.

El mismo día en que se cumple el décimo aniversario del Oscar a Penélope Cruz por ‘Vicky Cristina Barcelona’, el 22 de febrero, la Fundación programa el título de Woody Allen que le valió a la española la estatuilla como Mejor Actriz de Reparto en 2009.

Campeones, de Javier Fesser.

Campeones, de Javier Fesser.

Continúa el ciclo de ‘Series de cine’, que en el segundo mes del año tiene como protagonista a Vota Juan, una serie de TNT creada por Diego San José y Juan Cavestany, de la que se proyectarán dos episodios el 14 de febrero.
’Campeones’ será el protagonista de una nueva entrega de ‘Cine y Psicología’. El guionista David Marqués, los actores Juan Margallo y Gloria Ramos, la coach de actores Allende López y la psicóloga María Rebollo debatirán en la institución el día 26, tras el pase del exitoso filme de Javier Fesser.

Con la proyección del documental ‘Comandante Arian’ y un encuentro con su directora, Alba Sotorra, la institución celebra el próximo 27 de febrero el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo). Una sesión promovida por Organización de Naciones Unidas, en colaboración con CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y del Audiovisual) y la Fundación Academia de Cine.

Chicho Ibáñez Serrador

Chicho Ibáñez Serrador

Homenaje a dos mujeres

Roma, de Alfonso Cuarón
Reparto: Mariana de Tavira, Nancy García, Yalitza Aparicio, Verónica García
León de Oro en el Festival de Venecia. Dos Globos de Oro y nominada a diez Oscar de la Academia de Hollywood
México. 2018

‘Roma’, proclama el director Alfonso Cuarón, es un homenaje a las dos mujeres de su infancia: su madre y su nana, interpretadas por Mariana de Tavira y Yalitza Aparicio, en el papel de señora Sofía y de Cleo, respectivamente.

‘Roma’ es la historia de estas dos mujeres. Y, para contarla, Cuarón rememora los recuerdos de su infancia. Unos recuerdos ubicados en los años setenta del pasado siglo en un barrio de clase media-alta de la Ciudad de México, llamado Roma, de ahí el título de la película.

Fotograma de 'Roma', de Alfonso Cuarón.

Fotograma de ‘Roma’, de Alfonso Cuarón.

La mirada cinematográfica del director plasma esos recuerdos en unas imágenes impresionadas en un blanco y negro luminoso e hiperrealista, mientras la cámara se sitúa a la distancia justa para deslizarse sin entorpecer el hacer diario de estas mujeres. Y sobre todo los quehaceres diarios de Cleo, la criada indígena, la verdadera protagonista del film.

Dos mujeres, dos estratos sociales

La  distancia alejada de la cámara con respecto a los personajes y la trama, no sólo  enfatiza el valor lírico de las imágenes y el orden social, sino que se identifica con la mirada distante con la que Cleo observa los sucesos de esa familia. Porque hay una distancia, “hiperrealista”, entre la señora Sofía –tal y como se la nombra en la película- y Cleo la sirvienta, a pesar de que la historia quiera crear un lazo de sororidad entre ellas.

Fotograma de 'Roma', de Alfonso Cuarón.

Fotograma de ‘Roma’, de Alfonso Cuarón.

“No importa lo que te digan, siempre estamos solas”, confiesa la señora Sofía a Cleo, tras conocer que ambas están pasando por una  experiencia similar: la primera es abandonada con sus cuatro hijos por su esposo; la segunda está embarazada sin desearlo de un joven que no quiere saber nada de ella tras conocer que es el padre.  Tras ese tono de sororidad de la trama, de ese retrato de dos mujeres que  afrontan con fortaleza y dignidad lo sucedido, la historia traza con pinceladas sutiles y enérgicas las diferencias de caracteres y, sobre todo, imprime sin prejuicio la diferncia social que existe entre ellas.

La señora Sofía puede exteriorizar toda su frustración y rabia chocando el coche de su marido en el aparcamiento o mandando de manera despótica a su sirvienta que recoga la caca del perro del patio -“¡Qué carajo haces aquí! Quiero que recogas las cacas del perro”- o gritando echándole la culpa de que su hijo le escuche tras la puerta -“Y tú, ¿por qué le dejas? ¡Lárgate! ¿No tienes nada que hacer? ¡Lárgate!”.

Fotograma de 'Roma', de Alfonso Cuarón.

Fotograma de ‘Roma’, de Alfonso Cuarón.

En cambio, Cleo vive su desoladora situación sin manifestar enojo, ni  enfado; obedeciendo en silencio los desaires de su señora, mirando alejada lo que ocurre en esa familia y realizando sus labores de empleada doméstica con la misma entrega bondadosa que antes. Un silencio y una bondad que transmiten no una sumisión, sino un conocimiento de su posición y realidad social: es una mujer indígena, soltera, embarazada y criada. Y teme las posibles consecuencias que ello puede tener. Un temor que manifiesta explícitamente tras contarle que está embarazada: “¿Me va a correr señora Sofía?”

La belleza poética de esa cámara distante, sigilosa y minuciosa de Alfonso Cuarón se debe a que coloca la mirada sobre los personajes y los sucesos del mismo modo que Cleo mira desde el silencio y la bondad a esa familia para la que trabaja.

Fotograma de 'Roma'

Fotograma de ‘Roma’, de Alfonso Cuarón.

Begoña Siles

Blázquez y la sinfonía inacabada de Shubert

D-759 in B minor. Manu Blázquez
Premio Nacional de dibujo DKV-MAKMA – IV edición
MuVIM
Guillem de Castro, 10 (Valencia)
Hasta el 3 de febrero de 2019

El Premio Nacional de Dibujo organizado por DKV seguros y MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea, en cuyas dos últimas ediciones ha participado el MuVIM, busca aproximar el arte contemporáneo al público en general y abrir espacios para el ocio cultural familiar, valiéndose de la potencia, atemporalidad, y valores inherentes a cuentos, relatos, e historias, realizando para ello una convocatoria anual de la cual sale un proyecto premiado.

En este caso, el acercamiento a la narración viene de la mano de Manu Blázquez (Valencia, 1978), con un proyecto conceptual que nos permite –al paso- abordar detalles de la biografía de Franz Schubert, ya que se centra en una lectura plástica sorprendente de su mítica 8ª sinfonía(1)

Vista nocturna del cubo del MuVIM con la propuesta de Manu Blázquez. Fotografía de Biel Aliño.

Vista nocturna del cubo del MuVIM con la propuesta de Manu Blázquez. Fotografía de Biel Aliño.

Hay muchas teorías que intentan explicar si Schubert llegó a finalizar o no su trabajo en la denominada sinfonía D-759: también conocida como “inconclusa”. Una de las hipótesis sobre la legendaria composición, parece indicar que abandonó la labor al conocer el diagnóstico de la grave enfermedad que había contraído. Otra conjetura afirma que la pieza está concluida tal como la concibió y quiso dejar tal cual, siendo muestra de la propia mente innovadora del compositor, pero entre una y otra teoría, se baraja también la posibilidad de que desistiera a proseguirla debido al desvanecimiento de un amor que le habría dado la inspiración para componerla, y que obligado por su enfermedad, se vio moralmente comprometido a renunciar a dicho amor. Esto último, tampoco está claro, pero diversas lecturas entre líneas de sus escritos tan románticos  llevan a considerar los motivos por los que a esta sinfonía “inconclusa” se la ha referido como “El apoteosis del amor”.

“Cuando cantaba mi amor, mi amor se convertía en dolor. Cuando cantaba mi dolor, mi dolor se convertía en amor. Mi dolor y mi amor se disputaban mi corazón”.

(Franz Schubert)

Vista parcial de la exposición desde el Hall del MuVIM. Fotografía de Biel Aliño.

Vista parcial de la exposición de el hall del MuVIM. Fotografía de Biel Aliño.

Lo que sí parece indiscutible, es que Schubert realiza el esquema de su octava en partitura para piano, finaliza y orquesta los dos primeros movimientos y empieza un scherzo(2) que no acaba, y tampoco deja ninguna información sobre el allegro final. Deja la obra en el mes de octubre de 1822, y el misterio empieza cuando le hace entrega de la misma (las dos partes terminadas, supuestamente la mitad), a su amigo Josef Hüttenbrenner de la Steiermärkischen Musikverein, sociedad Musical de Estiria en Graz, para dar gracias por su nombramiento como socio de honor,  (verano de 1823), de donde  finalmente llegaría a Johann Herbeck, que la interpretaría en Viena por primera vez pasadas cuatro décadas (1865).

Para Hüttenbrenner, -según carta de su propio puño y letra- la obra es un tesoro musical de nivel excepcional, pero seguramente no la hace interpretar por considerar que le faltan los dos movimientos finales de los cuatro habituales, reforzando para sí ésta hipótesis cuando se halla el borrador de Schubert con algunos compases del mencionado scherzo que podrían haber servido para un tercer movimiento, aunque este hecho no resuelve tampoco el misterio.

Para descifrar el enigma en profundidad, no podemos hacer más que invitar a analizar los cambios bruscos en el estado de ánimo del compositor, que presenta grandes contrastes, inocencia, compasión, encanto, jovialidad y buen humor, pero también resignación, severidad, melancolía e incluso dolor y desesperación.

Detalle de la pieza que muestra el proceso de trabajo de Manu Blázquez sobre la Sinfonía Inacabada. Anotaciones, lápiz y bolígrafo sobre papel. Fotografía Biel Aliño.

Detalle de la pieza que muestra el proceso de trabajo de Manu Blázquez sobre la Sinfonía Inacabada. Anotaciones, lápiz y bolígrafo sobre papel. Fotografía Biel Aliño.

En 1828, Schubert dio el único concierto de su carrera con sus propias obras, tuvo gran éxito, pero falleció tan solo ocho meses después.

Entre tanta incógnita, con un código de orden propio, inabordable para muchos y de acabado indiscutible para los demás, Blázquez manifiesta internarse en una serie de sucesiones numéricas establecidas siguiendo el orden progresivo de las notas musicales de la “inconclusa sinfonía” para generar las series de dibujos donde materializa gráficamente los valores de la misma.

“Mi única ambición es la creación de un mundo perfecto, un lugar donde no existe el caos, donde los números y las matemáticas me permitan refugiarme del ruido que nos rodea” 

(Elena Asisns)

La historia de una sinfonía de tan abundantes matices y conjeturas, mítica desde su génesis, y de inconquistable final, entra aquí -por inconsciencia o bravura artística-, en zona de geometría, línea, luz y sombra. Un área plástica, en la que se distinguen contornos de algunas huellas cuyas pisadas están identificadas  a lo largo del s. XX y hasta nuestros días, como las de Elena Asins, Antonio Calderara, Hanne Darboven, Hans Hartung, Giorgio Morandi, Sol LeWitt, o Eusebio Sempere.

Manu Blázquez ante el montaje del cubo en el MuVIM. 14 de diciembre de 2018. Fotografía de Biel Aliño.

Manu Blázquez ante el montaje del cubo en el MuVIM. 14 de diciembre de 2018. Fotografía de Biel Aliño.

Para Manu Blázquez, “No es conveniente dar más pistas acerca del juego, lo importante es guardar cierto misterio y que el espectador componga su propia sinfonía”

(1) Se le atribuye clásicamente el nº 8 pero en las renumeraciones actuales es la nº 7
(2) Nombre que se da a ciertas obras musicales o a algunos movimientos de una composición grande como una sonata o una sinfonía

Vicente Chambó

El cartel del Splash 2019 es obra de Núria Tamarit

Cartel del Spash 2019, obra de Núria Tamarit
Splash Sagunt Festival del Còmic
Casal Jove del Port de Sagunt
22, 23 y 24 de marzo de 2019

La presentación del cartel de la sexta edición del Splash Sagunt Festival del Còmic de la Comunitat Valenciana -que se celebrará el 22, 23 y 24 de marzo de 2019 en el Casal Jove del Port de Sagunt- supone el pistoletazo de salida de sus contenidos. La cita fue en el Ayuntamiento de Sagunto, con presencia de su autora, Núria Tamarit, acompañada de Quico Fernández, alcalde de Sagunto, Guillermo Sampedro, concejal de Juventud, y miembros de la organización del Splash.

De esta forma, el Splash continúa en su tradición de carteles firmados por mujeres. Cristina Durán, Ada Díez, Ana Oncina, Laura Pacheco y Susanna Martín preceden a Núria Tamarit, joven pero ya consolidada artista valenciana en la ilustración de cómics y libros, que además expondrá su obra en el casal durante el festival. Todas ellas forman parte de la familia Splash y en él han dejado su sello.

Cartel del Splash Sagunt, obra de Núria Tamarit.

Cartel del Splash Sagunt, obra de Núria Tamarit.

El 2019 será un año importante para Núria Tamarit. La artista ha estado trabajando duro en dos novelas gráficas casi al unísono; trabajos que verán la luz durante este año y uno de los cuales se publicará y presentará en el Splash.

La organización del Splash comunica que habrá un acto previo a su celebración oficial: la entrega del Premio a la mejor novela gráfica nacional para ‘El tesoro del Cisne Negro’. El día 15 de febrero, a las 19 h, en el Casal Jove contaremos con la presencia de Paco Roca, encargado de darle vida al estupendo guión de Guillermo Corrales. Habrá una charla con Paco, la entrega del Premio y una sesión de firmas.

Como es marca de la casa, el Splash reunirá a los más destacados autores y autoras del noveno arte en España y contará también con presencias internacionales -que se irán desvelando durante el mes de febrero-, para tres intensísimos días con el cómic como único protagonista. Talleres, charlas, actividades para niños, cine, conciertos, exposiciones… una fiesta del tebeo para mayores y pequeños.

Núria Tamarit junto a su cartel para el Splash Sagunt 2019, por cortesía del festival.

Núria Tamarit junto a su cartel para el Splash Sagunt 2019, por cortesía del festival.

María Zambrano y Ramón Gaya: una mutua admiración

Algunos lugares de la amistad. Zambrano-Gaya
Escola Europea de Pensament Lluís vives
Aula Magna de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Lunes 28 de enero de 2019, a las 19.00h

La conferencia sobre la relación entre la filósofa María Zambrano y el pintor y escritor Ramón Gaya, bajo el título ‘Algunos lugares de la amistad. Zambrano-Gaya’, inaugurará la programación de este año de la Escola Europea de Pensament Lluís Vives, el próximo lunes, día 28 de enero, en el Aula Magna del Centre Cultural La Nau (19h).

La conferencia será impartida por José Rubio Fresneda, abogado y amigo de Ramón Gaya, desde el año 1974 hasta la fecha de la muerte del pintor en 2005. El acto ha sido organizado con motivo de la edición del libro ‘Y así nos entendimos (Correspondencia 1949-1990)’ (Editorial Pre-textos, 2018) y, por ello, también intervendrán los editores de la obra: la viuda del pintor, Isabel Verdejo, y el catedrático y profesor honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, Pedro Chacón. La mesa redonda estará moderará por Manuel Ramírez, editor del libro.

El  volumen es una recopilación de la correspondencia entre la filósofa María Zambrano (Vélez-Málaga, 1904 – Madrid, 1991) y el pintor y escritor Ramón Gaya (Murcia, 1910 – Valencia, 2005), desde el año 1949 hasta el 1990. Se trata de un conjunto de cartas, algunas escritas en circunstancias personales dificilísimas, que revelan la entrañable amistad y la profunda admiración que se profesaban, y que configuran un monumento en forma de libro a la dignidad de las personas. Gaya y Zambrano fueron dos de los centenares de intelectuales y creadores españoles exiliados como consecuencia del régimen franquista y parte de las misivas que comprende el libro fueron escritas en este periodo de exilio. La editorial del libro señala que las cartas “encierran reveladores textos que orientan la comprensión de la trayectoria vital y de la obra que llevaron a cabo Gaya y Zambrano”.

Además, en el acto se presentará el documental ‘La Serenissima’ (2006), una obra de Gonzalo Ballester, nominada como mejor corto documental en los premios Goya de 2007. Esta película narra las vivencias del pintor Ramón Gaya en Venecia desde el 2 de julio de 1952 al 7 de abril de 1953.

Ramón Gaya en Lecce. Fotografía de Lucía Serredi por cortesía de La Nau.

Ramón Gaya en Lecce. Fotografía de Lucía Serredi por cortesía de La Nau.