De “macho” a “bro”, o de cómo se pierden las lenguas

Ilustración de “macho” a “bro”, o de cómo se pierden las lenguas

Una lengua empieza a morir cuando pierde su vitalidad creadora, cuando el argot se reduce o el novedoso se limita a calcos de una lengua mayor. Es algo distinto a la pérdida gradual de una lengua minorizada; es otro tipo de pérdida, pero las pérdidas siempre son pérdidas. ¿Podemos consolarnos?

¿Tendremos que decir adiós a los escritores misántropos?

Escritores misántropos

Emily Dickinson, J. D. Salinger o Pío Baroja son algunos escritores que rehuyeron las relaciones sociales. A todos ellos les resultaría difícil adaptarse a las actuales estrategias del mercado editorial, que induce a los autores a promocionar sus propias obras mediante una intensa exposición tanto en las redes y medios como en el trato personal.