Palabra de Salman Rushdie

Salman Rushdie

‘Los versos satánicos’ de Salman Rushdie encendieron la corta mecha de quienes incubaran en su interior la fe islámica con más o menos fervor. El sentimiento de sentirse agredido por los versos de Rushdie no fue exclusivo de las personas más fanáticas: algunos intelectuales y pensadores críticos compartían, en cierto modo, la idea de que Rushdie había cruzado una frontera con su relato.

Mil trocitos de luz tangerina

Tánger

Tánger estalla. Implosiona en fragmentos de luz azul anaranjado. Es una olla a presión que hierve sin nunca terminar de cocer lo que lleva dentro. La carne queda cruda, el pan sigue desnudo. Tánger necesita fermentar su levadura mitológica, acrecentar su masa grumosa de fantasías. De forma cuasi impúdica, derrama sangre cada vez que la rozan. Tánger es una herida que se resiste a cicatrizar. Aquí, morir de desamor es alimento más que suficiente para el día a día.

La voz encendida de las ‘shikhat’

Queridas, amadas, deseadas por emular la libertad de la que carecen otras muchas mujeres, las ‘shikhat’ –cantoras míticas en la zona occidental del norte de África– se enfrentan a la mirada de reojo de las otras, recelosas de que posean aquello que no pueden alzar: la voz, su voz.