El arte contemporáneo según Youtube

Ten years at the Zoo
La Naves C / Juan Verdeguer, 16. Valencia
Hasta el 16 de enero de 2016

Ten Years at the Zoo es una exposición colectiva de vídeo e instalación que analiza el impacto de Youtube en el arte contemporáneo generado y difundido ex profeso para la red desde su creación hasta nuestros días con motivo del décimo aniversario. En 2015 el primer vídeo en la historia subido a Youtube, Me at the Zoo, ha cumplido diez años, durante los cuales ha contribuido a revolucionar el sector de la comunicación, la información y la expresión del ser humano a través de lo audiovisual.

La muestra se compone de un entorno en el que abunda naturaleza artificial y piedra de cuarzo, cuestionando los límites de lo biológico al mismo tiempo que refiere a la idea de vertedero digital, y la proyección de seis vídeos seleccionados de artistas que identifican su localización para crear en el propio internet, es decir, cuyo trabajo radica por y para la red sin un lugar físico más allá del transfronterizo ciberespacio: Andrés Galeano, Claudia Maté, Emilio Gomariz, Lorna Mills, Vince McKelvie y Katie Torn.

Ten Years at the Zoo. Imagen cortesía de Las Naves.

Ten Years at the Zoo. Imagen cortesía de Las Naves.

Para este proyecto los comisarios Marisol Salanova y Carlos Sáez han realizado una cuidada selección de artistas internacionales cuyas obras mantienen diferentes tipos de vínculos con los servicios de vídeo en internet, “muchas de estas piezas integran reminiscencias del imaginario digital de estos últimos diez años y no existirían o serían distintas sin el fenómeno que impulsan dichas plataformas”, apunta Guillermo Arazo, director de programación de Las Naves.

El diseño expositivo parte de la deformación de un gran hexágono desde el cual contemplar todos y cada uno de los vídeos como si de una arquitectura panóptica se tratase, en alusión al concepto de panóptico de Jeremy Bentham, mutando hacia lo que sería una reflexión sobre los vínculos entre naturaleza plástica, los zoos, internet y su fauna variopinta tal que si el propio internet fuese ese zoo desde el cual Jawed Karim, cofundador de Youtube, grabó y subió su primer vídeo Me at the Zoo.

El objetivo primordial no es el de rendir homenaje a la plataforma si no sacar el arte digital del circuito alternativo y presentarlo en un espacio físico elevándolo al lugar que le corresponde, situándolo en un centro de arte, en una sala adecuada con un soporte como las pantallas Samsung Curvas de Full HD Curvo. Se trata de una colaboración de Carlos Sáez con la empresa de mármol y cuarzo Compac, estrechamente vinculada al mundo del arte y el diseño de interior. Así, el hexágono tiene forradas sus paredes con cuarzo y sobre éstas se anclan las pantallas.

Mientras tanto una selva de plantas artificiales pueblan los espacios de tránsito de la sala, ambientando la instalación, facilitando el diálogo de las seis obras a través de un cuestionamiento de lo natural y la deslocalización del arte. En ese sentido la pieza Real Life Exodus de Carlos Sáez, inaugurada a la vez que la muestra pero ubicada en una zona distinta, se relaciona con la exposición ya que es una escultura que se refiere a internet como una metrópoli virtual con un papel fundamental en el proceso de preparación de la sociedad para una emigración de la vida real a la digital.

Ten Years at the Zoo. Imagen cortesía de Las Naves.

Ten Years at the Zoo. Imagen cortesía de Las Naves.

Eliminado. El fantasma del Ciberbullying

Unas décadas atrás nadie imaginaba que la informática y sus múltiples y rápidos
avances cambiarían nuestra vida de modo tan drástico. La mayoría enviamos correos
electrónicos con frecuencia, realizamos videollamadas a través de Skype, posteamos en
Facebook, visionamos videos de Youtube o escuchamos música con Spotify. A veces,
hasta lo hacemos todo al mismo tiempo. Sin duda, Internet posibilita un modo diferente
de trabajar además de unas novedosas formas de entretenimiento y de comunicación.
Todo ello supondría una mejora en nuestras vidas, pero no siempre es así. Más allá de la
procrastinación o el desarrollo de posibles conductas adictivas, existen otros problemas
mucho más serios que atañen, especialmente, al uso de las redes sociales.
Recientemente, los medios de comunicación se han hecho eco de las diferentes formas
de acoso escolar, una de ellas es el ciberbullying. Precisamente, la película Eliminado
(Unfriended/Cybernatural, Levan Gabriadze, 2014) versa sobre esta cuestión de una
manera bastante original: presentando a los personajes, en exclusiva, a través de la
pantalla del ordenador de uno de ellos. Por medio de Facebook, Youtube, Instagram y
Google, el espectador va descubriendo la realidad sobre el suicidio de una joven
estudiante tras la publicación de un video embarazoso. Aunque Vigalondo ya utilizase
unas líneas formales similares en su Open Windows (2014), Gabriadze perfecciona la
técnica para convertir la película en una extensa videollamada múltiple de Skype con
unos solventes golpes de efecto.
Este slasher internauta proveerá unos deliciosos ochenta y tres minutos a
aquellos que amen a su ordenador y al cine de terror por igual. Sin embargo, más allá de
su vocación fantástica, Eliminado plantea un debate mucho más intenso que no debiera
ser obviado: la constante exposición a la que nos sometemos en las redes sociales. Esta
falta de privacidad –en ocasiones autoprovocada− vuelca una cantidad ingente de
información sobre nosotros mismos que no siempre puede resultar beneficiosa. De otro
lado, la facilidad que ofrecen las redes sociales para el escarnio se ve considerablemente
aumentada. Asimismo, la merma de lealtad en las amistades, la revelación de secretos y
la presión del grupo resultan otros factores en juego. Todo ello no nos resulta ajeno y
Gabriadze lo utiliza apelando a un terror sobrenatural que enmascara un miedo
psicológico y mucho más real.

Tere Cabello

“No me interesa el pasado, sino el futuro del IVAM”

José Miguel García Cortés, director del IVAM
Primera comparecencia pública ante los medios
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
Miércoles 24 de septiembre, 2014

Consuelo Císcar ya es agua pasada. Y José Miguel García Cortés, nuevo director del IVAM, tiene claro que agua pasada no mueve molino. Por eso aprovechó su primera comparecencia pública ante los medios para incidir en ello: “No me interesa el pasado, sino el futuro”. Un futuro “de esperanza, de colaboración”, para que en el Instituto Valenciano de Arte Moderno “entre aire fresco”. ¿Estaba el aire viciado? Ningún reproche a su antecesora en el cargo. Pero como lo cortés, con perdón, no quita lo valiente, bastaron esas y otras alusiones indirectas para marcar un punto y aparte en su gestión.

José Miguel García Cortés, director del IVAM (en el centro), con parte de su equipo: de izquierda a derecha, Raquel Gutiérrez, Joan Llinares, Ana Moure y Álvaro de los Ángeles. Imagen cortesía del IVAM.

José Miguel García Cortés, director del IVAM (en el centro), con parte de su equipo: de izquierda a derecha, Raquel Gutiérrez, Joan Llinares, Ana Moure y Álvaro de los Ángeles. Imagen cortesía del IVAM.

“¿Por qué China y no Marsella o Argel?”

“Por qué China o Estados Unidos, y no Nápoles, Marsella o Argel? Nos olvidamos de lo que tenemos al lado. Debemos valorar nuestra cultura mediterránea”. Y así prosiguió su alocución Cortés: mirando hacia delante (“voy a trabajar para el futuro”), pero soltando el lastre del pasado. “Tenemos que llegar a públicos que hasta ahora no nos conocen; aprovechar las redes sociales”. Y puestos a llegar, se hacía necesario referirse a los artistas y entidades que tenían al IVAM como un buque fantasma.

“Los artistas van a tener la palabra”

“Los artistas van a tener la palabra”. Y al igual que ellos, todos los colectivos artísticos de Valencia que habían arrojado la toalla. “Tenemos que trabajar con todos, enriquecernos de todas las personas, que se les escuchen a todos”. Lo cual no es labor que pueda acometer una sola persona. “No es que yo solo no pueda hacer un nuevo IVAM, sino que no quiero”. ¿Un nuevo IVAM? Cortés, de nuevo, soltando lastre. “No entiendo el arte y la vida en singular, sino en plural”. De ahí que buena parte de su discurso girará en torno a esa idea de sumar fuerzas, de abrir las puertas de par en par del IVAM, sabedor del legado de su antecesora.

“No me gustan las tortillas, sino los revueltos”

Le echó huevos a la metáfora que utilizó para consolidar su postura: “No me gustan las tortillas, me gustan los revueltos”. Es decir, “un IVAM variado, mestizo, en el que haya distintos discursos; mezclar lo mejor de cada casa”. La cultura, dijo, “es muy variada y en el IVAM vamos a intentar dar cabida a todas esas disciplinas”. Desde el diseño, al audiovisual (“¿por qué no, el cine?”), pasando por las habituales: pintura, fotografía, escultura. “Habrá menos exposiciones, pero más trabajadas”, subrayó.

El director del IVAM, José Miguel García Cortés, en un momento de su intervención ante los medios. Imagen cortesía del IVAM.

El director del IVAM, José Miguel García Cortés, en un momento de su intervención ante los medios. Imagen cortesía del IVAM.

“Nuestra actitud será inclusiva, no excluyente”

Ese carácter mestizo se propagó por el resto de su discurso, pausado, integrador. “Vamos a desechar cualquier proyecto excluyente”. Nada de esto o lo otro, sino esto y lo otro. “Lo moderno y lo contemporáneo. Lo local y lo internacional. Lo individual y lo temático, lo cronológico y lo transversal”. En definitiva: “Programas culturales de todo tipo”. Programas y actividades de las que será su nuevo responsable el crítico de arte y comisario Álvaro de los Ángeles.

“No somos el Reina Sofía, ni el Pompidou, ni la Tate Modern, sino que tenemos que buscar nuestra especificidad”. Especificidad que Cortés localizó, entre otras cosas,  en la colección permanente del IVAM, a la que sacará jugo. ¿Cómo? Potenciando “el estudio y la investigación” de esa colección. También “recuperando las labores propias de un instituto como éste, mediante talleres y seminarios”, al tiempo que se fomentan las relaciones “con instituciones docentes” y se “potencia la biblioteca”, además de abrir “una nueva línea de catálogos, atractiva e interesante, pero adecuada a la austeridad en que nos movemos”.

“100 días de gracia”

El nuevo director del IVAM quiso dejar claro que las exposiciones ya programadas en la etapa de Consuelo Císcar “se respetarán, salvo las que superen las previsiones económicas”. ¿Cuándo se verá la mano de su recién estrenada gestión? José Miguel García Cortés dijo que, de una u otra forma, ya se estaba viendo, pero pidió “100 días de gracia”. Hay mucho trabajo por hacer para que todo ese aire fresco penetre de verdad en el nuevo IVAM.

José Miguel García Cortés, director del IVAM. Imagen cortesía del Instituto Valenciano de Arte Moderno.

José Miguel García Cortés, director del IVAM. Imagen cortesía del Instituto Valenciano de Arte Moderno.

Salva Torres

“El arte se ha disuelto en la sociedad”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Alberto Adsuara y Carlos Romero, responsables de Visual Talent
Entrevistados por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Ellos lo tienen claro. Bueno, no tanto. Tienen claro que el arte ya no es lo que era desde la eclosión de las nuevas tecnologías. Pero no saben hacia dónde va ese arte ‘liquidado’ por el avance del turbulento caudal de las redes sociales. Por eso han convocado un concurso de caza talentos que permita dibujar ese nuevo panorama del arte contemporáneo. Se llama Visual Talent, va dirigido a jóvenes de entre 18 y 25 años y tiene formato de reality show. Sus artífices son Alberto Adsuara y Carlos Romero, encabezando un equipo de seis personas pertenecientes a la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia.

Alberto Adsuara, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

El plazo de inscripción on line termina el 15 de junio y, de momento, ya cuentan con 777 obras presentadas. Obras fotográficas, pintura, diseño, video y, sobre todo, ilustraciones del talento 360º buscado. De todas esas obras, pertenecientes a unos 500 jóvenes, saldrán los 50 seleccionados que pasarán a la segunda fase. Hospedados en el Colegio Mayor Rector Peset, deberán superar una “prueba espectacular” en el cauce del Turia, próximo al Museo de Bellas Artes San Pío V, los días 19 y 20 de julio. “Se les dará pintura negra para que pinten en grupo un gran lienzo, lo cual nos permitirá evaluar sus dotes artísticas, quién manda o quién es más propenso a obedecer, todo ello filmado con dos cámaras”.

Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Queremos hacer un reality espectacular, pero serio”

“No queremos que el reality show se nos escape por el lado de la carnaza; queremos un reality espectacular, divertido, pero serio, de corte universitario”, destaca Adsuara. Los 10 elegidos, tras la prueba del lienzo, deberán luego superar otras cinco pruebas secretas, entre las que figura la programada por el artista fallero Manolo Martín. “Hará diez monolitos o tótems que los alumnos deberán manipular. Finalmente indultaremos uno, que irá a la exposición prevista en Las Naves, mientras las nueve restantes esculturas serán quemadas probablemente en el Puerto de Valencia, el sábado 26 de julio”. De ahí saldrán los tres ganadores premiados con una beca de estudios para Diseño Gráfico 2.0 y Bellas Artes en ESAT, valorada cada una en 20.000€.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Visual Talent nos dirá por dónde van los tiros del arte actual”

“Yo estoy convencido de que el arte está en otro lugar, del que todavía no sabemos nada”. Alberto Adsuara lo dice para situar el objetivo de Visual Talent, que además de buscar a esos jóvenes talentos artísticos en la era de Internet y las redes sociales, pretende extraer conclusiones acerca del advenimiento de ese otro arte. “Visual Talent nos dirá por dónde van los tiros del arte contemporáneo”. Porque Adsuara remarca que “el arte se ha disuelto en la sociedad”, y que los jóvenes “no quieren saber nada de objetos físicos”. De ahí a considerar obsoleto el papel de las galerías y museos no hay más que un leve paso.

Alberto Adsuara (izda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Somos de guión lineal, pero los jóvenes son multimedia”

“El arte de autor ha muerto; ahora se busca el arte versátil de una persona capaz de hacer ilustración, capaz de hacer cine, de pintar un cuadro o de hacer pintura mural”, señala Carlos Romero. “Nosotros somos de guión lineal, pero los jóvenes son de guión multimedia, capaces de relacionarlo todo a la vez y hacerlo incluso bien, con sus pros y sus contras”, añade Romero, para quien incluso el espectador ha cambiado: “Ahora participa, se mete dentro de la obra, incluso la manipula y transforma, y esto no se concibe sin la tecnología de por medio”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“El siglo XXI tiene una deuda con la ilustración”

Esa transformación del arte tiene como paradoja la vuelta, tras un siglo XX de inclinación vanguardista, de cierta figuración. Eso es al menos lo que apuntan Adsuara y Romero. “Hemos observado que hay miles y miles de jóvenes a los que les está gustando la figuración, porque entienden el arte como una necesidad vital que encuentra en la figuración el medio expresivo ideal”. Y Adsuara concluye: “Esa necesidad de figuración habría que analizarla bien”.

“El siglo XXI”, explica Romero, “tiene una deuda educacionalmente hablando con la ilustración, que ha sido menospreciada al más alto nivel de las Bellas Artes”. Y salen a relucir las Fallas, que “son grotescas y son ilustraciones grandes”. De ahí que se puedan “amar las Fallas, pero no el concepto al que estamos acostumbrados desde hace años”, subraya Adsuara. Esa mezcla de figuración y nuevas tecnologías es lo que les permite hablar de nuevo Renacimiento: talento 360º capaz de dominar las diversas herramientas del universo informático.

De izda a dcha., Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

De izda a dcha., Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Los jóvenes sienten aversión total por el objeto”

“Los alumnos ya no quieren ser artistas, no quieren exponer, eso ya se ha acabado. Lo que quieren ahora es hacer cosas que se disuelven en la sociedad a través de las redes, a través de Internet; hacer un producto artístico que nada tiene que ver con lo señalado por la institución”. Y Adsuara cita el caso de Jonan Perrea, el joven que ha revolucionado youtube con sus historias cotidianas, “montadas de maravilla, con sus carátulas y su música sorprendente, volviendo locas a sus niñas seguidoras e incluso seguidores gays”. También señala el caso de Tracey Emin, cuya instalación de una cama con condones comprada por el gran coleccionista Charles Saatchi será subastada en Christie’s por debajo de su histriónico valor.

“Ya no hay arte en el sentido histórico de Hegel, de la Revolución Francesa, de los 250 últimos años: eso se ha acabado”. Para Adsuara, “no es cuestión de despreciar el objeto”, pero entiende que los jóvenes nómadas actuales sientan “aversión total” por ese objeto “acumulador de polvo”, que ya “han dejado de almacenar como lo hicimos nosotros”. Visual Talent es el concurso encargado de captar jóvenes talentos que den ese giro de 360º a la periclitada concepción del arte contemporáneo.  Alberto Adsuara y Carlos Romero reconocen estar asustados, al tiempo que ilusionados, ante semejante reto. No es para menos.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, director de producción y coordinador, respectivamente, de Visual Talent, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, director de producción y coordinador, respectivamente, de Visual Talent, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

TV levante, video concurso visualtalent from Makma on Vimeo.

Salva Torres