Arte urbano ahora en papel

València en Papel
Deih, Dulk, Duke103, Dyox, Julieta XLF, Laguna626, David de Limón, Mario Mankey, Miedo12, Napol Tbs, Omega Tbs, PichiAvo, Vinz Feel Free y Xèlon XLF
Plastic Murs
C / Dénia, 45. València
Inauguración: viernes 15 de diciembre, a las 19.30h
Hasta el 16 de febrero de 2017

La exposición ‘València en Papel’ reúne a 14 artistas que han dejado su firma en las calles de nuestra ciudad, su trabajo ha trascendido los límites de la misma y puede encontrarse en muros de cualquier lugar del mundo.

Obra de Deih. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Deih. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Invitados por festivales de arte urbano repartidos por los dos hemisferios, sus obras se muestran en galerías, ferias de arte contemporáneo y museos. La escena del arte urbano y graffiti valenciano no tendría el reconocimiento y prestigio del que disfruta sin ellos.

Obra de David de Limón. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de David de Limón. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Deih, Dulk, Duke103, Dyox, Julieta XLF, Laguna626, David de Limón, Mario Mankey, Miedo12, Napol Tbs, Omega Tbs, PichiAvo, Vinz Feel Free y Xèlon XLF se apropian para la ocasión de los muros de la galería, mostrando una selección de obras en pequeño formato, bocetos, dibujos y pinturas sobre papel.

Obra de Duke. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Duke. Imagen cortesía de Plastic Murs.

La pilota valenciana, al desnudo

JOC, de Vinz Feel Free y Txema Rodríguez
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 3 de septiembre de 2017

El Centre del Carme acoge hasta el 3 de septiembre la muestra ‘JOC’, de los artistas Vinz Feel Free y Txema Rodríguez, una fábula sobre el juego de pilota. Una historia sobre la pasión de unos personajes que entregan los mejores años de su vida a un deporte que no da dinero ni fama, un juego de profundas raíces valencianas que representa valores universales a través de una disputa llena de belleza en la que los rivales siempre son tratados con respeto. En ‘JOC’, Vinz y Rodríguez desarrollan un trabajo en dúo sobre las alegrías y los sinsabores de este hermoso y único combate con pilota.

La exposición recoge, desde un punto de vista artístico y creativo, los valores de este deporte que forma parte del patrimonio y de la cultura valencianos, como homenaje y como reflejo de la sociedad valenciana.

Vinz Feel Free, encapuchado, y Txema Rodríguez. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Vinz Feel Free, encapuchado, y Txema Rodríguez. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Según José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme, “realizar una exposición ex profeso para la Sala Ferreres, una de las más grandes y bellas de la Comunitat Valenciana, sin duda es un reto que contribuye a poner en valor el arte mural y, al mismo tiempo, a hacer más grande la pilota, como seña de identidad del pueblo valenciano”.

El consejero-delegado de Global Omniun/Fundación Aguas de Valencia, Dionisio García Comín, patrocinador de la exposición, señaló que «el diálogo entre las imágenes de Rodríguez y el arte que proviene de la calle de Vinz, vinculadas las dos expresiones en una relación permanente y fructífera sobre el juego tradicional de la pilota valenciana, es un proyecto inédito que, desde nuestra fundación, queremos aplaudir”.

A modo de epopeya, la sala Ferreres se transforma en un gran templo pagano presidido por los dioses de la pilota, con un Genovés de cuatro metros de altura como epicentro de la sala. Junto a él se recuerda a Rovellet, Eusebio, Sarasol II, Fredi, Grau, Álvaro y Xatet de Carlet. En esta epopeya hay un intercambio de papeles, los dioses se presentan en forma humana y son los humanos los que se convierten en seres mitológicos al más puro estilo Vinz.

Vista de la exposición 'JOC'.

Vista de la exposición ‘JOC’. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Con la ayuda de más de 50 personas anónimas, los artistas se embarcaron en esta fábula hace ahora un año y medio. Un trabajo artístico colaborativo en el que era importante la presencia de la mujer en contraposición a un deporte eminentemente masculino, así como la participación de personas homosexuales o transexuales de forma que en la muestra estén representados todas las tendencias y orientaciones sexuales, algo habitual en los trabajos de los dos artistas.

“Nos parecía interesante ver la pilota desde un punto de vista artístico, más creativo, como algo que puede crecer, evolucionar. Pensamos que esta exposición puede ayudarle a abrirse a la sociedad”, explicó Txema Rodríguez, aficionado a este deporte que ha tenido la suerte de poder fotografiar a las grandes figuras, las que nadie discute que son un referente.

“En la muestra aparece Genovés en un lugar principal, como el dios que preside este templo pagano, el único que puede traspasar esa barrera entre lo terrenal y lo divino, porque ha sido el jugador por excelencia cuya figura ha trascendido más allá del ámbito de la pilota”, afirmó el fotógrafo.

Por su parte, Vinz manifestó que “esto no es un documental sobre la pilota valenciana, es una fábula sobre todas aquellas personas que luchan por un sueño”. El artista de street art destacó cómo “la pilota, algo local y propio de los valencianos, encarna unos valores que son universales que se pueden aplicar a todos los ámbitos”.

Obra de la exposición 'JOC'.

Obra de la exposición ‘JOC’. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Del mismo modo que los antiguos jugadores y aficionados a la pilota, Vinz y Rodríguez trabajan en la calle y también emplean los muros de las casas. Su actividad sufre similares prohibiciones y persecuciones a las sufridas en su momento por los pilotaris, resulta molesta para muchos, nociva, sucia o escandalosa. Por ello, revelaron los artistas, “tenemos muchas cosas en común con nuestros admirados jugadores de pilota. Aunque nuestro espacio es de este siglo y nuestra visión es contemporánea”.

La exposición/intervención del Centre del Carme juega con elementos propios del arte como la pintura, el dibujo, la fotografía o la instalación además del collage con otros elementos propios del street art, de donde vienen los artistas. ‘Joc’ se compone de más de 100 piezas realizadas todas ex profeso para la sala, jugando con la hibridación de lenguajes y de estéticas para dotar a cada capítulo de esta fábula de una identidad propia.

A la entrada en la sala Goerlich dos carteles gigantes anuncian la batalla como si se tratara de un combate de boxeo. La nave central representa el trinquete donde se desarrolla el juego, con un hall of fame de Paco Cabanes ‘el Genovés’ y una frase que advierte ‘Se prohibe blasfemar’. En él 15 figuras de más de dos metros de altura representan a la afición y su pasión por el deporte.

Obra de la exposición 'JOC'. Imagen cortesía de Centre del Carme

Obra de la exposición ‘JOC’. Imagen cortesía de Centre del Carme

Tras contemplar las fotografías del Olimpo de la pilota, los personajes mitológicos nos muestran el ceremonial en torno a este deporte, desde los trabajos a los que deben dedicarse porque su pasión no les da para vivir, la preparación, el campo de batalla, el combate interior, el combate exterior, la victoria o la derrota hasta la recompensa.

La escenografía va variando según cada capítulo desde escenarios inspirados en la estética decadente o postindustrial hasta la llegada de la recompensa, en ella los Baños del Almirante de València recuperan su uso como balneario después de varios siglos. La mayor parte del trabajo de producción se ha realizado en el Centre del Carme, como escenario y como estudio artístico.

Al final del recorrido se muestra en imágenes el making off de la exposición, incluyendo un fragmento de una partida de pilota, entre Álvaro y Genovés, con la idea de que el público tenga una referencia real de la pilota valenciana.

Vinz Feel Free (encapuchado) y Txema Rodríguez en la exposición 'JOC'. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Vinz Feel Free (encapuchado) y Txema Rodríguez en la exposición ‘JOC’. Imagen cortesía de Centre del Carme.

 

Analectas canibaales: ‘El asombro del colmillo’

El asombro del colmillo
I Aniversario de la revista Canibaal
Le Petit Canibaal
Puerto Rico, 22. Valencia
Hasta el 15 de febrero

Refiere el ensayista colombiano Carlos A. Jáuregui -profesor de literatura latinoamericana y antropología de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, Tennessee, EE.UU.)- en ‘Canibalia. Canibalismo, calibanismo, antropofagia cultural y consumo en América Latina’ (Iberoamericana Editorial Vervuert, 2008) -Premio de Ensayo Casa de las Américas, 2005- que “canibalismo es también una metáfora de choque vanguardista contra el buen gusto y la sensibilidad de sectores conservadores o tradicionales de la burguesía. Ese ánimo provocador informa el uso contemporáneo del tropo del canibalismo en Europa y en otras partes de Latinoamérica”. Ineludiblemente, Jáuregui sobrevuela la irrupción de la figura del artista parisino de origen cubano Francis-Marie Martínez Picabia y dos de sus lucubraciones referentes:  “Manifieste Cannibale Dadá” -incluido en el postrero número de la revista Dadaphone (nº 7, marzo de 1920), editada por el ensayista y vate rumano Tristan Tzara- y los dos números de la revista Cannibale (nº1, 25 de abril; nº2, 25 de mayo, 1920) bajo la dirección del propio Picabia.

Facsímil de la revista "Cannibale", de Francis Picabia, editado por la UCLM y presente en la exposición.

Facsímil de la revista «Cannibale», de Francis Picabia, editado por la UCLM y presente en la exposición.

Se encuentra en estos precedentes histórico-conceptuales el germen que ha vivificado, allende el año 2014, la eclosión de una revista (Canibaal) -honra entronizada a Martínez Picabia y la trasmutación fonética del melillense Fernando Arrabal-, la morfologización de una librería-espacio creativo (Le Petit Canibaal) y un lacre editorial (Ediciones Canibaal) -cuyo sello irrumpe con “Una casa Holandesa” (Jesús García Cívico, 2014)-, bajo la dirección, coordinación y edición, respectivamente, del escritor y editor Ximo Rochera (Castellón, 1968). En compañía del poeta y artista visual Aldo Alcota (Santiago de Chile, 1976) -director de arte-, el editor y poeta visual Sergio Pinto Briones (Santiago de Chile, 1977) -director literario-, el poeta y cuentista Fran Amador Luna (Sevilla, 1973) -director de redacción- y el escritor, ensayista y profesor de Teoría del Derecho y Filosofía Política Jesus García Cívico (Valencia, 1969) -director de contenidos-, la revista Canibaal consolida su trayectoria con la consumación de tres títulos (‘Sexo y Locura’, ‘Humor y Magia’ y ‘Utopía y Libertad’) y la inminente aparición de un cuarto (‘Identidad y Provocación), que aseveran una cárcava intelectual cuya voluntad no debe interpretarse en términos de éptaer la bourgeoisie, sino como la preservación de un nomen conservandum y la brega en pos de la excelencia heterodoxa.

Imagen de los tres primeros números de la revista Canibaal.

Imagen de los tres primeros números de la revista Canibaal.

‘El asombro del colmillo’, bajo el ejercicio curatorial de Aldo Alcota, supone el altetismo conmemorativo de componer una analectas canibaales y oficiar el primer aniversario de la revista, reuniendo obra -tanto venal como de colección particular- y material de documentación de más de medio centenar de artistas que han colaborado -o han sido referidos- en los diferentes números editados.

Ejemplar de 'RIMBAUD, VUELVE A CASA', presente en la exposición.

Ejemplar de ‘RIMBAUD, VUELVE A CASA’, presente en la exposición.

'Faire signe au machiniste', grabado original de Jorge Camacho.

‘Faire signe au machiniste’, grabado original de Jorge Camacho.

Se distingue, por su valor credencial, la cesión de un ejemplar -de entre los escasos existentes en la actualidad- de la revista “RIMBAUD, VUELVE A CASA” por parte del poeta chileno Bruno Montané, quien, en 1978 edita en Barcelona, junto con su egregio compatriota, Roberto Bolaño, como uno de los pináculos del movimiento infrarrrealista; un grabado original del pintor surrealista cubano Jorge Camacho; misivas de congratulación para con Canibaal por parte del artista plástico y escritor parisino Jean-Jacques Lebel -indíquese que su ‘Le enterrement de la Chose’ (Venecia, 1960) se constituye en el primer happening formalizado en el Viejo Continente-, así como del Transcendant Satrape Fernando Arrabal; poemas visuales del mataronense J.M. Calleja y del anticonferenciante Bartolomé Ferrando; collage y fotografía de la Premio Nacional de las Artes Plásticas 2013, Carmen Calvo; obra del acanónico postista Antonio Beneyto, etc.

Imagen de la misiva enviada por Fernando Arrabal a la revista Canibaal.

Imagen de la misiva enviada por Fernando Arrabal a la revista Canibaal.

'Jours de lilence', collage y fotografía de Carmen Calvo.

‘Jours de lilence’, collage y fotografía de Carmen Calvo.

Se rubrica, de este modo, un vastísimo mapa de colaboraciones sostendidas sobre la cal y en los anaqueles de un destacamento (Le Petit Canibaal) ineludible en el cartulario de Ruzafa, memorando, de esta suerte, el devenir de un magacín (Canibaal) asentado ya como exaltador descollante de las agenesias intelectuales.

Completan ‘El asombro del Colmillo’: Marcelo Bordese, Jaime Alfaro Ngwazi, Jean Benoît, Alfonso Renza, Juan Rivero, Ody Saban, Eminliano De Rokha, Miguel García Cano, Aldo Alcota, Reinata Sadimbra, Arístides Rosell, Aigaro, Roberto Yánez, Misael M., Virginia Tentindó, Daniel Madrid, coRTarcabezas, Alejandro Casanova, Chanchán Olibos, Ernesto Shikhani, Joan Ponç, Chema Madoz, Sofía Santaclara, Inka Martí, Ramuntcho Matta, Leila Amat Ortega, Jorge Varela, Carlos Michel Fuentes, Enrique de Santiago, Maite Bäckman, Joan Brossa, Marcos Caparrós, Alberto García-Alix, Miguel Ángel Huerta, Evru, Christophe Richart Carrozza, Tania Lorandi, Sergio Pinto Briones, Clemente Padín, Franklin Fernández, Iñaki Muñoz, Ludwig Zeller, Jesús Uclés, Kalus Peter Dencker, Vinz Feel Free, Margarita Dittborn, Carmen Selva, Víctor Castillo, Julia Lara Martí, Julie Navarro, Yto Aranda, Susana Wald, Verónica Cabanillas, Antonio Pérez, Hélène Crècent, Jorge Rueda, Antonio Gómez, Rodrigo Villagrán, Juan Molero, John Bennett, Yolanda Relinque y Pastor de Moya.

http://www.canibaal.es

Jose Ramón Alarcón

 

Russafart, en cuarto creciente

Russafart: Comunicando arte
280 artistas, 84 espacios
Barrio de Russafa. Valencia
Del 30 de mayo al 1 de junio

“Partimos de cero. Es como volver a empezar”. Arístides Rosell, coordinador general de Russafart, lo dijo refiriéndose al presupuesto con el que cuenta una iniciativa cultural que gana adeptos, participación y nivel artístico año tras año. En su cuarta edición, que el catedrático y ex director del MuVIM Román de la Calle afirmó como preludio de la quinta (“el año que viene alzaremos la mano”), serán 280 artistas y 84 espacios los que participen en una bienal que convierte el barrio de Russafa en el “gran escaparate de la ciudad” (Rosell), entre el 30 de mayo y el 1 de junio.

Obra de Alex Marco. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Alex Marco. Imagen cortesía de Russafart.

De la Calle, evocando cierto dictum romano en forma de pregunta (“¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar por Roma?”), trasladó la cuestión al evento a punto de arrancar: “¿Qué podemos hacer por el barrio?”. La respuesta: Russafart. “Es un proyecto inductivo, no es institucional”. Viniendo de abajo, en lugar de arriba, “puede ser, no la guinda del pastel que se le atribuye al arte, sino el imán para ayudar a la transformación”. Y Román de la Calle apeló a ese sentimiento colaboracionista de los artistas, espacios privados y talleres para lanzar su máxima: “Nula ciudad, sin ética”.

Obra de Alejandro Casanova. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Alejandro Casanova. Imagen cortesía de Russafart.

Rebeka Catalá, coordinadora artística y convaleciente por una enfermedad, dejó dicho en un escrito que leyó Arístides Rosell, que a Russafart no se venía a ver, “sino a vivirlo”. A vivir la apertura de talleres, de estudios y espacios expositivos, en los que una larga nómina de artistas mostrarán sus obras de primera mano, ‘Comunicando Arte’, según el lema de esta cuarta edición, sin redes sociales de por medio, sino “de forma directa con la gente”, subrayó Rosell, para quien el éxito del encuentro cultural estaba en la riqueza de su carácter colaborativo.

Obra de Elena Martí. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Elena Martí. Imagen cortesía de Russafart.

El Ayuntamiento de Valencia, con una exigua dotación, que suple con aportación en materia de seguridad ciudadana, permisos y licencias, Imprenta Romeu, Ideo o Real Academia de Bellas Artes son los que cubren de cierta forma las necesidades presupuestarias, que nunca llegan a compensar el “ingente trabajo” (Rosell dixit) de cuantos colaboran de manera altruista en Russafart. La creatividad tiene su precio, pero no se paga. “Todo esto si lo cuantifican son miles de euros, pero finalmente es low cost”, destacó el coordinador general del evento artístico presentado en la galería Imprevisual.

Obra de Horacio Silva. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Horacio Silva. Imagen cortesía de Russafart.

Russafart, como novedad, contará en esta edición con la participación de diez artistas brasileños de la Asociación Llave Maestra de Río de Janeiro, que permitirá cierto intercambio cultural todavía por cerrar. Los artistas serán presentados el 27 de mayo en las Escuelas de Artesanos de Russafa. Pintura, fotografía, poesía, proyección de videos, música, lecturas teatralizadas y performances coparán las exposiciones y actividades previstas en espacios tan dispares y fecundos como Espacio 40, Café Berlín, Arquitécnica Ruzafa, Canguro Verde, Café Dublín o Sporting Club Russafa, junto a diferentes estudios y talleres.

Obra de Emanuela Tringali. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Emanuela Tringali. Imagen cortesía de Russafart.

El “indisimulable centro comercial” en el que lleva camino de convertirse el barrio de Russafa, a juicio de José Saborit, artista de Russafart, cuenta con la amortiguación de un evento artístico que “surgió de abajo como trama de afinidades” que para Saborit constituye su mayor fuerza. A falta del presupuesto necesario que dignificara el esfuerzo creativo de tantos artistas, valga ese espíritu colaboracionista como prueba fehaciente del vigor cultural de un barrio a prueba de lastimera crisis.

Obra de Teresa Arcos. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Teresa Arcos. Imagen cortesía de Russafart.

Salva Torres

Incubarte, la eclosión del arte contemporáneo

Incubarte, VI Festival de Artes Plásticas y Visuales
Diversas localizaciones. Valencia
Del 21 al 24 de noviembre

Cabanyal Portes Obertes, Russafa Escènica, Mostra Viva, La Cabina, Ciutat Vella Oberta, próximamente Russafart, y, ya mismo, Incubarte. La cascada de actividades culturales impulsadas por los ciudadanos arrecia en Valencia. Las instituciones públicas, con la crisis por montera que, a su vez, sirve de capote para lidiar el ímpetu ciudadano, hace tiempo que tiraron la toalla del combate por la cultura. Arropan, en el mejor de los casos, esas actividades, pero sin ayudas económicas dignas de mención porque, como se sabe, no hay dinero público una vez dilapidado en tiempos de mangarrota. De manera que ahí están las plataformas cívicas, los colectivos vecinales o los simples ciudadanos sacando adelante proyectos de gran calado cultural, con escaso o nulo presupuesto y una voluntad a prueba de recortes.

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

El último caso de esta inercia ciudadana lo tenemos en Incubarte. El Festival Internacional de Artes Plásticas y Visuales se ha presentado en el Centro del Carmen. Celebra su sexta edición, del 21 al 24 de noviembre, con la mayor participación registrada hasta la fecha: 175 artistas de 26 países, después de haberse recibido 1.800 propuestas. “Es uno de los cinco mejores festivales de arte que hay en Europa”, afirma Javier Marisco, director del certamen. Y lo es principalmente por dos razones: porque, al no pedir currículum, sino basarse únicamente en la calidad de las obras, “se juntan artistas ya consagrados con otros más noveles”, y porque “se crean sinergias entre ellos”. De manera que Incubarte, he ahí su vocación internacional, “tiende un puente entre profesionales y artistas de diferentes países, que encuentran en el festival un lugar de intercambio de ideas y proyectos”, destaca Marisco.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Pese a la eclosión de Incubarte, el festival sigue adoleciendo de las ayudas necesarias para dignificar el trabajo de profesionales y artistas. Espacios donde exponer tamaña creatividad hay muchos: Centre del Carme, MuVIM, Jardí Botànic, La Llotgeta, Institut Français de Valencia, La Gallera, Espai d’Art Fotogràfic. Al igual que colaboradores: Universitat de València, Universitat Politècnica y, por primera vez, Universidad Miguel Hernández de Elche. “Nos falta dotación económica para cubrir a veces gastos imprevistos y remuneración por nuestro trabajo”. Este año, con 1.800 propuestas, disponen de 3.000€; la pasada edición, con 800 obras presentadas, contaron con 5.000€.   ¿Un contrasentido? «A base de mucho esfuerzo y consiguiendo cosas en especie o mediante el trueque salimos adelante, aunque nos gustaría lógicamente disponer de mayor presupuesto». Y Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana, que estaba a su lado, tomaba nota.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Javier Marisco prefiere, con todo, centrarse en un festival que ha ido creciendo “de forma exponencial” y que cuenta con una propuesta (“todavía por definir”) de ampliación en otra ciudad. Dejando de lado la falta de ayudas económicas, incluso la ambigüedad con que las instituciones públicas terminan materializando su apoyo, lo cierto es que Incubarte celebra su sexta edición con más artistas que nunca, más galerías valencianas, nacionales e internacionales, y nuevas disciplinas artísticas, como es el caso de las performances y del Live Art. “Nunca antes habíamos tenido performances”, subraya Marisco, que vienen así a unirse a la pintura, fotografía, escultura, instalación, videoarte, pintura mural y mapping. Todo ello pensado para ofrecer “una visión original, innovadora y creativa de la imagen en todas sus manifestaciones”.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Entre esas nuevas performances de Incubarte, cabe destacar las de Davis Museum en el Centro del Carmen, Ola Ignasiak en el trayecto que va del Institut Français a Espai d’Art Fotogràfic, Lorena Izquierdo e Isabel G. Mondragón en Espai d’Art o las de Alicia Cubells y David Trashumante en el MuVIM. DEIH realizará una pintura mural en el solar de la plaza Tavernes de Valldigna que, esperemos, corra mejor suerte que la de Vinz Feel Free censurada por la policía durante la pasada edición.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

A falta de premios en metálico, Incubarte, por medio de las galerías participantes, concede ayudas relacionadas con proyectos expositivos para los artistas o bien producción de obra. De ello se encargarán, las valencianas PazYComedias, Punto, Kessler Battaglia, Alba Cabrera, Mr. Pink, Imprevisual, Espacio 40, Collblanc, Trentatres, Espai d’Art Fotogràfic, La Salita Espacio Creativo, junto a Momentolux y Screens. También estarán presentes los espacios Artnobel, Ob-art y Davis Museum, de Barcelona, Espacio Creativo Alexandra, de Santander, Czulosc de Varsovia y Dok de Zurich. Profesionales y artistas internacionales que, durante cuatro días, convertirán Valencia en la capital del arte contemporáneo más innovador. Incubarte, al calor de todos ellos, germina y eclosiona.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Salva Torres

De cuatro en Cuatro

Galería Cuatro

Exposición colectiva

Valencia

C/Nave, 25

Inauguración: jueves 7 de marzo, a las 20.00 horas

Hasta el 15 de abril 

Nuria Rodriguez, nos sumerge en su propio mundo de reglas y códigos, sus recursos plásticos son un amplio abanico de imágenes un tanto poéticas y misteriosas que seducen facilmente al espectador envolviéndolos en constantes diálogos a veces inquietantes y en otras magistrales.

 

Vinz Feel Free, destaca por su lenguaje personal y contemporáneo. Su lado más reivindicativo pisa con la misma fuerza que sus hibridos escenifican las mil y una secuencias con las que nos tiene acostumbrados. Incondicional de las intervenciones urbanas por todo el mundo, le ayuda a enriquecer un exquisito lenguaje que corre como la pólvora.

 

Lola Berenguer Suarez, pintora de los piés a la cabeza. Su fino gesto poético y frio a la vez, seduce a la mirada como un flechazo. Las parcelas privadas con las que nos brinda en sus lienzos, nos hacen caminar dentro de su propio laberinto, buscando resultados que nos ayudan a conocer los secretos más personales en cada obra  de esta excelente pintora.

 

Jose Miguel Vera, muy fiel a una cartografía personal que evoluciona como la propia naturaleza. Nos muestra una suerte de colores y gestos aparentemente descontrolados pero que domina con maestria, ayudándonos a sumergirnos en su particular universo plástico y donde cada obra es un premio para la vista.