El escenario del crimen

‘El escenario de un crimen’, Alberto Castelló Juan
V Beca Puénting
MAG. Mustang Art Gallery
C / Severo Ochoa, 36. Elche (Alicante)
Hasta el 23 de septiembre de 2016

Fruto de la colaboración entre la Sala MAG, la Facultad de Bellas Artes de Altea y el apoyo del Vicerrectorado de Cultura y del Departamento de Arte de la Universidad Miguel Hernández de Elche, la V edición de la Beca Puénting plantea un salto a la profesionalización artística con el arnés de universidad y empresa.

Dentro de este programa, se presenta en la galería Mustang Art Gallery la intervención del liceciado en en Bellas Artes por la Facultad de Bellas Artes de Altea, Alberto Castelló. Ha finalizado el máster en Producción e Investigación en Arte por la Facultad de Bellas Artes de Altea en 2015 y ha realizado exposiciones individuales como-ES-+ES—ES++ES+ en la Fundación FRAX, o colectivas como EXIT en el Museo de la Universidad de Alicante MUA, 18 CASOS CLÍNICOS en Las Cigarreras, o MUELLE en Mr. Pink Gallery.

Vista de la exposición. Fotografía Benya Acame.

Vista de la exposición. Fotografía Benya Acame.

Alberto Castelló en el dominio malicioso

No es fácil toparnos con una realidad ilustrada tan descarnada como la que nos enseña Alberto Castelló en la obra ‘El escenario de un crimen’, expuesta en el espacio expositivo de Mustang Art Gallery. Algo que, por otro lado, no puede ser de otra manera si el tema que se aborda es el de la violencia de género o, más aún, el de la violencia en general del ser humano con el propio ser humano. Y esa es una de las peores realidades con las que podemos confirmar el grado de execrabilidad con que se distingue la naturaleza de nuestra especie.

Es cierto, que la dureza, siniestralidad, y subversión del orden del retrato que guía el dibujo de Alberto Castelló puede llegar a causarnos un escalofrío, pero ante el resultado de la violencia aplicada en la vida y en la convivencia corriente de las personas, como triste y dolorosamente estamos acostumbrados y familiarizados por su cotidianeidad, la ilustración real de esos actos ha de ser de ese modo, sin piedad, sin conmiseración, descarnada. Esa debe ser la función del retrato, del dibujo, la fidelidad a los hechos si el propósito es el de denunciar, criticar, revelar. No hay otro modo.

Con la dureza de las imágenes se persigue la reacción y activación de todos para acabar con esos hechos crueles, con esos comportamientos abominables. Y de esa manera, con una tremenda frialdad, con una desmedida brutalidad, nos describe, mediante una narrativa secuenciada de vigoroso trazo y rechinantes perfiles, esa realidad tremenda, esa bárbara y feroz conducta. Y peor aún, o mejor si se trata de conmover, haciéndonos situar en el centro de la escena, en el centro del desenlace de la violencia al escribir la narración en una tridimensionalidad espacial inapelable, girando entre nosotros.

Sobrecoge y aterroriza leer la historieta que nos relata Castelló, en ese gigante tebeo mural de muerte, celos y desamor que se desencadena en su polémico relato, pero así es a menudo, demasiado a menudo, la realidad social que nos circunda. Quizá algún día, en algún tiempo indeterminado, estas sumas de denuncias atroces alcancen un resultado optimista, y simplemente podamos saber amarnos.

Comisario de la exposición

José Manuel Álvarez Enjuto

Una de las obras de Alberto Castelló. Fotografía Benya Acame.

Una de las obras de Alberto Castelló. Fotografía Benya Acame.

Clinic: cara a cara, universidad y artistas

Clinic Campus Altea
Jornadas de trabajo estudiantes/profesionales del sector artístico
Facultad de Bellas Artes de Altea
Jueves 14 y viernes 15 de mayo de 2015

Clinic es un proyecto que surge del Máster en Proyecto e Investigación en Arte en el Campus Altea de la Universidad Miguel Hernández de Elche. Consiste en dos jornadas de trabajo entre los estudiantes del citado máster, los alumnos premiados en las becas propias del Máster, Puenting (Mustang Art Gallery-UMH) y CIEC (Fundación CIEC-UMH), en relación con profesionales del mundo del arte: Espai Visor, Galería Adelantado, Galería Punto, Espai Tactel, Galería Mr. Pink y Galería Set, el crítico Javier Díaz Guardiola (ACB de las Artes) y el comisario independiente y productor cultural Javier Duero ( que en la actualidad trabaja en proyectos para el Injuve y la Real Academia de España en Roma).

Vista de una de las instalaciones del Clinic Campus Altea. Imagen cortesía de UMH de Elche.

Vista de una de las instalaciones del Clinic Campus Altea. Imagen cortesía de UMH de Elche.

El objetivo de Clinic es dar alcance real a la investigación desarrollada a través de la producción plástica, audiovisual y teórica de los estudiantes y dar a conocer el proyecto del Campus de Altea al tejido profesional.

La estructura y horarios del Clinic Campus de Altea son:

Jueves 14 de mayo (mañana: 11:00 a 14:00 h. y tarde: 16:00 a 19:00 h.):

Encuentro entre críticos, galeristas y alumnos: un cara a cara donde los estudiantes tendrán cinco minutos para exponer su proyecto de investigación a cada invitado; y cada galerista y/o crítico tendrá 10 minutos para dar feedback al estudiante.

Una de las instalaciones del Clinic Campus Altea. Imagen cortesía de la Universidad Miguel Hernández.

Una de las instalaciones del Clinic Campus Altea. Imagen cortesía de la Universidad Miguel Hernández.

Viernes 15 de mayo:

11:00 h. Visita del Campus.

13:00 h. Conferencia a cargo de Javier Duero. Puesta en común y debate.

Esta actividad es una apuesta de la Facultad de Bellas Artes, el Departamento de Arte y el Vicerrectorado de Cultura y Extensión Universitaria de la Universidad Miguel Hernández de Elche con el fin de entretejer el ámbito profesional con el tejido universitario e investigador en el campo de las artes.

Vista de las instalaciones del Clinic Campus Altea. Imagen cortesía de la Universidad Miguel Hernández de Elche.

Vista de las instalaciones del Clinic Campus Altea. Imagen cortesía de la Universidad Miguel Hernández de Elche.

 

Contra la reducción del Grado en Bellas Artes

Conferencia de Decanos de las Facultades de Bellas Artes
Celebrada en Bilbao, el 6 de marzo, 2015

La semana pasada tuvo lugar en Bilbao una reunión de la Conferencia de Decanos de las Facultades de Bellas Artes en la que se decidió un posicionamiento de todas las Facultades frente al Decreto 3+2 (Real Decreto 43/2015, de 2 de febrero) al respecto de los títulos de Grado en Bellas Artes, Diseño y Conservación y Restauración de Bienes Culturales. En dicha reunión, se manifestó que dichos estudios de Grado deberán mantenerse en los 240 créditos ECTS actuales, si se quería garantizar unos mínimos de calidad en la formación.

El comunicado emitido tras la reunión del 6 de marzo señala exactamente que «ante la publicación del Real Decreto 43/2015, de 2 de febrero, y en relación a la posibilidad de reducir la duración de los actuales títulos de Grado en Bellas Artes, en Diseño y en Conservación y Restauración de Bienes Culturales, la Conferencia acuerda de forma unánime la solicitud de mantener esos 240 créditos ECTS».

Vista general del campus de la Universitat Politècnica de València.

Vista general del campus de la Universitat Politècnica de València.

Tal y como se manifiesta, «dichos estudios de Grado deberán mantenerse en los 240 créditos ECTS actuales, teniendo en cuenta que, dado su carácter experimental y teórico-práctico, unido a la amplitud y heterogeneidad de sus materias fundamentales, no se podría garantizar la calidad de la formación con un desarrollo temporal más reducido».

Participaron en la reunión representantes de las Facultades de Bellas Artes de: Altea (Universidad Miguel Hernández), Barcelona (Universidad de Barcelona), País Vasco (UPV-EHU), Cuenca (UCLM), Granada (UDR), Madrid (Universidad Complutense), Salamanca (USAL), Sevilla (US), Málaga (UMA), Murcia (UM), La Laguna (ULl), Pontevedra (UVigo), Valencia (Universitat Politècnica de València-UPV) y Teruel (UniZar).

Detalle de la fachada de la Universitat Politècnica de València.

Detalle de la fachada de la Universitat Politècnica de València.

 

Hugo Martínez-Tormo. Arde, dispara, golpea

Hugo Martínez-Tormo. Interlinks
Sala de Exposiciones del edificio Rectorado y Consejo Social del campus de Elche de la Universidad Miguel Hernández (UMH)

La desesperación es una realidad que se ha instalado en nuestro entorno más cercano. No son ya cuestiones subjetivas las que argumentan ese estado, sino circunstancias reales que los gobernantes tratan de disolver ante la opinión pública, a través de la narración estadística y la argumentación macroeconómica. Durante demasiado tiempo la sociedad adoptó una actitud pasiva y finalmente las consecuencias corren a su cargo, recayendo el mayor peso sobre las ramas más débiles.

Hugo Martínez-Tormo reúne en Interlinks siete instalaciones audiovisuales en las que aborda, de diferentes modos, la destrucción y la autodestrucción como reflejo del abandono y la desesperanza de una parte creciente de la ciudadanía. Cada uno de los proyectos desarrollados por el artista llevan consigo un código autorreferencial que toma al autor como medida de representación de la masa, como eslabón de una cadena que se hunde y arrastra tras de sí al resto de eslabones. La reflexión se conduce hacia la singularidad del individuo, como proyección de una constante relación de causa-efecto, que proporciona a su vez un espejo en el que verse reflejado.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El arte moderno ha llevado a cabo un proceso de transfiguración de lo banal, desacralizando la obra clásica, la escultura, el lienzo, con la incorporación de objetos y materiales más humildes que arranca del uso cotidiano para someterlos al extrañamiento en el territorio del arte. Martínez-Tormo huye de lo rico y lo pomposo, para elevar lo desechado a una categoría en la que corresponde al artista mostrarnos que lo cotidiano es cualquier cosa menos corriente. Cada una de las instalaciones audiovisuales que el artista presenta en esta muestra parte de experimentaciones realizadas en primera persona, a partir de acciones o elementos cercanos que tienen el objetivo simbólico de representar diferentes formas de llevar a cabo un suicidio.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Broken Bubble (2014) aborda la desesperación de millones de personas tras el estallido de la burbuja económica, causada en parte por la sobredimensión del sector inmobiliario y por las ansias de enriquecimiento veloz. El artista comienza por realizar una pintura mural sobre el lateral de una construcción semiderruida, creando la escena de un tren de alta velocidad que se aproxima mientras sobre las vías yace en espera el propio autor. Una vez finalizada la pintura, desde la parte interior de la construcción, el artista echa a bajo a mazazos los 230 x 230 cm. de pared que ocupa el mural. Todo el proceso de creación y destrucción, costoso en ambos casos, es registrado en vídeo y reproducido en la sala, junto a diez sacas de escombros con 250 k. de los restos del muro.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El ser humano posee una gran capacidad para inventar y crear, a la vez que parece proyectar la misma energía en sentido inverso, siendo capaz de hacer saltar por los aires cualquier lógica que garantice el equilibrio. Con Just Passing Through (2014) el artista muestra cinco autorretratos de grafito sobre papel, en los que ejemplifica –literalmente- cinco manera de pegarse un tiro. Se plantea un símil del suicidio con la acción destructora de la especie humana sobre el planeta. Sucesivamente cada uno de los dibujos acaba roto en numerosos pedazos, dentro de cinco urnas de metacrilato, mientras una proyección de video nos hace testigos silenciosos del proceso. Testigos silenciosos de la tragedia, durante nuestro paso.

Partiendo de la Teoría del Todo, que unifica desde la ciencia todas las teorías hasta ahora formuladas, simplificando la complejidad de la naturaleza y sus leyes, Hugo Martínez-Tormo lleva a la práctica su investigación a través de un juego físico en torno a las dimensiones. Hace converger distintas disciplinas artísticas, que habitualmente se emplean por separado, para romper la artificialidad de unas fronteras que no existen. La cuarta dimensión aportada por el tiempo, a través de la acción, modifica las dos dimensiones del plano o las tres dimensiones del volumen. El diálogo entre disciplinas y dimensiones es una seña de identidad de esta serie de trabajos, que relaciona metafóricamente la forma en la que las tecnologías de la comunicación y la velocidad en los medios de transporte han fulminado las tradicionales barreras de tiempo y espacio, haciéndonos cargar con todo lo que la globalización lleva consigo.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

En Dimensional Game (2013) el artista se representa en una pintura sobre poliestireno expandido, tras ingerir una sobredosis de cápsulas. En el vídeo vemos como lleva a cabo la destrucción del material que sirve de soporte al autorretrato, hasta quedar desmigado, esparcido sobre una superficie en una disposición que recuerda a la imagen –ahora deshecha- de las cápsulas caídas alrededor del personaje. Una acción tan letal como los efectos que el uso indiscriminado de ciertos materiales tiene sobre el equilibrio ambiental.

Unos moldes de arcilla, colgados de la pared, han servido para reproducir los brazos del artista en ese débil material. Una fotografía sobre aluminio nos muestra la imagen de esos brazos cubiertos de cortes, en tentativa suicida. Dialogo & Materia (2012) se completa con una plataforma que sostiene el mazo con el que se ha llevado a cabo la destrucción y los restos de arcilla. La pieza When X cuts Y (2012) relata cuando X corta con Y. En este caso Hugo Martínez-Tormo opta por un arma blanca para mostrar una nueva manera de autodestrucción, cortando consigo mismo. Un cristal transparente pintado con su retrato, en el que se refleja él mismo mientras cae a pedazos tras una serie de golpes secos. La acción, reproducida a cámara lenta, tiene a sus pies los restos afilados del cristal. En cada uno de los casos, la intervención del artista tiene efectos en el estado dimensional de los materiales, así como en su función y la interpretación que nos brinda.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El artista, dibujado con un kimono sobre papel negro, lleva a cabo un harakiri como forma ceremonial de buscar la muerte. Global Sepukku (2012) se compone de ese mismo dibujo, tras sufrir los efectos de las cuchillas de una trituradora de papel, mientras la proyección documenta el proceso de fragmentación del dibujo. El tiempo, y su capacidad de triturar la vida, se confronta con el afán devorador del fuego en Trialogue (2010). Un individuo, siempre sintetizado en la figura del autor, aparece sentado ardiendo junto a una garrafa de combustible. La acción, el tiempo, se ocupa de hacer arder la propia pintura hasta dejar a la vista el esqueleto chamuscado del bastidor. Las cenizas, reunidas en una urna, reposan como testimonio.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo viene desarrollando desde 2005 esta serie de trabajos, de los que aquí se muestra una selección, en los que la fragilidad del individuo y la fugacidad de la vida se brindan a la determinación del ser humano por llevar a cabo aquello que se propone. El resultado de los trabajos rebosa serenidad, a pesar de la dureza de las narraciones. La capacidad transformadora que nos caracteriza como especie encuentra sus sombras en los extremos, en los polos que hacen tambalear nuestro equilibrio.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

José Luis Pérez Pont

Confluencias de arte, investigación y comercio

Confluencias 2014: Arte, investigación y comercio
Sala MAG. Elche (Alicante)
16 y 17 de octubre de 2014

Comienza la Primera Edición de CONFLUENCIAS en Elche (Alicante) los días 16 y 17 de octubre de 2014. Este proyecto ha sido organizado por AVVAC (Associació d’Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló), el Departamento de arte de la UMH (Universidad Miguel Hernández) y Mustang Art Gallery de Elche.

Confluencias es un espacio de encuentro que ofrece a los artistas plásticos de cualquier disciplina la oportunidad de mostrar su trabajo en condiciones de horizontalidad y cercanía a artistas profesionales, críticos, gestores culturales y galeristas de reconocido prestigio. En esta ocasión el proyecto está dirigido tanto a alumnos del Grado y Licenciatura de arte de la UHM como a socios de la AVVAC.

Las jornadas constan de dos partes: los Showrooms, donde los participantes podrán mostrar sus trabajos a los diferentes profesionales invitados mediante los encuentros personales, que permiten una situación de horizontalidad y diálogo distendido, y una mesa redonda.

El mercado seduce a los artistas y los condiciona en sus creaciones. Las cumbres del tejido artístico nacional, excluyendo unas pocas iniciativas puntuales, tienen un fi­n comercial (ARCO, JUST MAD, ESTAMPA, etc.) No existe una Bienal, un evento relevante de interés general donde se cree un tejido hacia la investigación artística.

Si el ­fin del arte no es sólo comercial ¿Estamos apoyando el valor intelectual de la creación?, ¿estamos fomentando desde los diferentes “actores” del tejido artístico trayectorias libres?, ¿se queda en el camino el trabajo de creadores comprometidos e interesantes?, ¿permite el bombardeo actual de información que desde la crítica y gestión del tejido artístico se analicen en profundidad iniciativas menos visibles?

La Mesa contará con la participación de: Javier Duero, Sabrina Amrani, José Maldonado, Ana García Alarcón, Javier Díaz Guardiola, Ana Soler, José Luis Pérez Pont, Ernesto Casero y Luisa Pastor como moderadora.

Incubarte, la eclosión del arte contemporáneo

Incubarte, VI Festival de Artes Plásticas y Visuales
Diversas localizaciones. Valencia
Del 21 al 24 de noviembre

Cabanyal Portes Obertes, Russafa Escènica, Mostra Viva, La Cabina, Ciutat Vella Oberta, próximamente Russafart, y, ya mismo, Incubarte. La cascada de actividades culturales impulsadas por los ciudadanos arrecia en Valencia. Las instituciones públicas, con la crisis por montera que, a su vez, sirve de capote para lidiar el ímpetu ciudadano, hace tiempo que tiraron la toalla del combate por la cultura. Arropan, en el mejor de los casos, esas actividades, pero sin ayudas económicas dignas de mención porque, como se sabe, no hay dinero público una vez dilapidado en tiempos de mangarrota. De manera que ahí están las plataformas cívicas, los colectivos vecinales o los simples ciudadanos sacando adelante proyectos de gran calado cultural, con escaso o nulo presupuesto y una voluntad a prueba de recortes.

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

El último caso de esta inercia ciudadana lo tenemos en Incubarte. El Festival Internacional de Artes Plásticas y Visuales se ha presentado en el Centro del Carmen. Celebra su sexta edición, del 21 al 24 de noviembre, con la mayor participación registrada hasta la fecha: 175 artistas de 26 países, después de haberse recibido 1.800 propuestas. “Es uno de los cinco mejores festivales de arte que hay en Europa”, afirma Javier Marisco, director del certamen. Y lo es principalmente por dos razones: porque, al no pedir currículum, sino basarse únicamente en la calidad de las obras, “se juntan artistas ya consagrados con otros más noveles”, y porque “se crean sinergias entre ellos”. De manera que Incubarte, he ahí su vocación internacional, “tiende un puente entre profesionales y artistas de diferentes países, que encuentran en el festival un lugar de intercambio de ideas y proyectos”, destaca Marisco.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Pese a la eclosión de Incubarte, el festival sigue adoleciendo de las ayudas necesarias para dignificar el trabajo de profesionales y artistas. Espacios donde exponer tamaña creatividad hay muchos: Centre del Carme, MuVIM, Jardí Botànic, La Llotgeta, Institut Français de Valencia, La Gallera, Espai d’Art Fotogràfic. Al igual que colaboradores: Universitat de València, Universitat Politècnica y, por primera vez, Universidad Miguel Hernández de Elche. “Nos falta dotación económica para cubrir a veces gastos imprevistos y remuneración por nuestro trabajo”. Este año, con 1.800 propuestas, disponen de 3.000€; la pasada edición, con 800 obras presentadas, contaron con 5.000€.   ¿Un contrasentido? «A base de mucho esfuerzo y consiguiendo cosas en especie o mediante el trueque salimos adelante, aunque nos gustaría lógicamente disponer de mayor presupuesto». Y Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana, que estaba a su lado, tomaba nota.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Javier Marisco prefiere, con todo, centrarse en un festival que ha ido creciendo “de forma exponencial” y que cuenta con una propuesta (“todavía por definir”) de ampliación en otra ciudad. Dejando de lado la falta de ayudas económicas, incluso la ambigüedad con que las instituciones públicas terminan materializando su apoyo, lo cierto es que Incubarte celebra su sexta edición con más artistas que nunca, más galerías valencianas, nacionales e internacionales, y nuevas disciplinas artísticas, como es el caso de las performances y del Live Art. “Nunca antes habíamos tenido performances”, subraya Marisco, que vienen así a unirse a la pintura, fotografía, escultura, instalación, videoarte, pintura mural y mapping. Todo ello pensado para ofrecer “una visión original, innovadora y creativa de la imagen en todas sus manifestaciones”.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Entre esas nuevas performances de Incubarte, cabe destacar las de Davis Museum en el Centro del Carmen, Ola Ignasiak en el trayecto que va del Institut Français a Espai d’Art Fotogràfic, Lorena Izquierdo e Isabel G. Mondragón en Espai d’Art o las de Alicia Cubells y David Trashumante en el MuVIM. DEIH realizará una pintura mural en el solar de la plaza Tavernes de Valldigna que, esperemos, corra mejor suerte que la de Vinz Feel Free censurada por la policía durante la pasada edición.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

A falta de premios en metálico, Incubarte, por medio de las galerías participantes, concede ayudas relacionadas con proyectos expositivos para los artistas o bien producción de obra. De ello se encargarán, las valencianas PazYComedias, Punto, Kessler Battaglia, Alba Cabrera, Mr. Pink, Imprevisual, Espacio 40, Collblanc, Trentatres, Espai d’Art Fotogràfic, La Salita Espacio Creativo, junto a Momentolux y Screens. También estarán presentes los espacios Artnobel, Ob-art y Davis Museum, de Barcelona, Espacio Creativo Alexandra, de Santander, Czulosc de Varsovia y Dok de Zurich. Profesionales y artistas internacionales que, durante cuatro días, convertirán Valencia en la capital del arte contemporáneo más innovador. Incubarte, al calor de todos ellos, germina y eclosiona.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Salva Torres

Daniel Tejero, el principio del placer

Conflivium Benidormense, de Daniel Tejero
Galería Kessler Battaglia
Pasaje Giner, 2. Valencia
Hasta el 24 de noviembre

“La única manera de ser libres es a través del placer”. Pero un placer “en estado puro”; un placer “sin socializar”. Porque una vez “socializado” el placer, “se convierte en sexualidad”, que es “control social del placer”. He ahí, soldados los fragmentos de un discurso más amplio, lo que Daniel Tejero entiende por placer. Y lo que entiende, lo plasma. Es lo que hace en la galería Kessler Battaglia: trasladar la parte baja del Paseo Poniente de Benidorm, lugar de esporádicos encuentros sexuales o zona cruising, a la sala expositiva. Mediante una instalación de dibujos a grafito y una serie de condones en bronce, Tejero recrea el espacio público donde el placer dejó su huella subversiva.

Lectuli Litorales Benidormenses, de Daniel Tejero. Galería Kessler Battaglia.

Lectuli Litorales Benidormenses, de Daniel Tejero. Galería Kessler Battaglia.

Su intención no es otra que “naturalizar” esos espacios públicos; despojarlos del aire sórdido que suele conllevar la oscura práctica sexual, para quedarse con el placer libre de ataduras sociales. “El orgasmo es individual: lo vacío y lo lleno, aquello más personal”. Y para que la gente entienda su propuesta, ha dispuesto en Kessler Battaglia seis dibujos minuciosamente trabajados a grafito del muro, las escaleras, la caseta del vigilante de la playa, las tumbonas y el islote que conforman la orografía del placer obtenido en aquel instante y lugar. El conjunto de dibujos viene acompañado de preservativos usados, que la pericia del artista convierte en pequeñas piezas escultóricas realizadas en bronce.

SENSACIONES SUBVERSIVAS

No hay un más allá del principio del placer, por seguir a Freud, porque en la propuesta de Daniel Tejero no hay pulsión de muerte que valga. Lo suyo es el placer puro y duro; el placer como principio y final. Conflivium Benidormense, tal es el título de la exposición, es el trabajo de dos años de estudio y disección del ambiente que propició el orgasmo liberador, que Tejero promueve en su obra y como miembro del grupo de investigación “Figuras del Exceso y Políticas del Cuerpo” de la Universidad Miguel Hernández de Elche.

Confluvium Benidormense, de Daniel Tejero. Galería Kessler Battaglia.

Confluvium Benidormense, de Daniel Tejero. Galería Kessler Battaglia.

“No pretendo moralizar, sino mostrar realidades”. Y las realidades mostradas tienen que ver con cierto rebufo sentimental, cierta huella dejada por el placer como depósito de una vivencia inabarcable. “No me interesa lo directo, sino las sensaciones pos orgasmo: lo subversivo que no se puede controlar”. Y para llegar a ello, Daniel Tejero no duda en volver a la academia, al dibujo, a la “figuración efectista”, con el fin de que su propuesta alcance “al máximo de gente”. Lo cual nos lleva a la paradoja del placer: un instante, un aquí y ahora, cuya manifestación artística requiere de horas, días, años de intenso trabajo.

LO TURBIO Y LO DIÁFANO

Nada entonces que ver con el placer consumista, ése contra el que su citado Pasolini arremetió por considerarlo alienante, fácilmente digerible y ajeno al inclemente mundo. Daniel Tejero, para mostrar el placer inherente a su Conflivium Benidormense, ha tenido que sacrificar horas de su tiempo; dejar la “cochinería” (sic) del placer aparcado y conducirse por los más “limpios” terrenos del arte. Lo turbio y lo diáfano dándose a tientas la mano. Como se dan la mano en la exposición los dibujos “no hiperrealistas”, pero sí “casi fotográficos”, algunos de ellos fragmentados (“como hace la pornografía con el cuerpo”), y el discurso en favor del placer como fin en sí mismo.

Domuncula Benidormensis Adiutoris, de Daniel Tejero. Galería Kessler Battaglia.

Domuncula Benidormensis Adiutoris, de Daniel Tejero. Galería Kessler Battaglia.

El sacrificio artístico de Daniel Tejero se ve así compensado por el placer del que se nutre. Más que sacralización del gozoso instante vivido, la más terrenal percepción de la vida animada por el continuo del flujo orgásmico: “Animar a que cada uno haga lo que le dé la gana”. Sin adoctrinamientos grupales, sociales o políticos. Un placer que campa a sus anchas en la obra de Tejero, aunque, eso sí, contenido en los márgenes de su minucioso trabajo. De nuevo el placer como principio y final, mas un placer cuya socialización última se advierte en la pulcritud de una obra limpiamente expuesta en la galería Kessler Battaglia. Porque el placer, a diferencia del instinto, está finalmente sujeto a los diferentes avatares de la cultura.

Scalae Aditus Benidormenses, de Daniel Tejero. Galería Kessler Battaglia.

Scalae Aditus Benidormenses, de Daniel Tejero. Galería Kessler Battaglia.

Salva Torres

Un trabajo de chinos en Mustang Art Gallery

Elia Torrecilla / Francisco Javier Reina. «Chinese work»
Mustang Art Gallery
C/ Severo Ochoa, 36, Elche Parque Empresarial
Horario ininterrumpido de 10:00 a 20:00 horas, de lunes a sábado
Hasta el 12 de octubre de 2013

Elia Torrecilla y Francisco Javier Reina son los ganadores de la Beca “Puénting” 2012, que han sorprendido con un montaje para el que han utilizado 2.000 zapatillas rojas compradas en China, haciendo realidad su proyecto creativo “Chinese Work”, que plantea una reflexión sobre la expansión económica mundial de China en los últimos años, la fuga de capital y el abaratamiento de la producción.

Elia Torrecilla / Francisco Javier Reina. Chinese work, 2013. Imagen cortesía Mustang Art Gallery

Elia Torrecilla / Francisco Javier Reina. Chinese work, 2013. Imagen cortesía Mustang Art Gallery

Se trata de una singular, arriesgada, crítica y comprometida propuesta,  ganadora de la segunda edición de la Beca Puénting que otorga el Vicerrectorado de Cultura y el Departamento de Arte de la Universidad Miguel Hernández de Elche y Mustang Art Gallery. El objetivo de la beca es generar un salto a la profesionalización en el ámbito de la producción artística tomando como base de operaciones los talleres de la Facultad de Bellas Artes de Altea.

Según sus autores, “este proyecto aborda nuestras posturas en relación al capitalismo desde un interés mutuo por el espacio y lo objetual. La Beca Puénting nos dio la oportunidad de realizar una colaboración en equipo, centrándonos en una de las actividades industriales de la comarca de Elche: el calzado. De esta forma nació CHINESE WORK, un trabajo de chinos que presentamos con una instalación concebida ex profeso para la Sala MAG”.

Esta es la instalación artística número 20 que acoge Mustang Art Gallery desde que se puso en marcha en julio de 2010. La Sala MAG se configura así como una sala de exposiciones para la promoción y difusión del arte emergente y contemporáneo, suponiendo una iniciativa innovadora dentro de un entorno empresarial como es Elche Parque Empresarial.

Elia Torrecilla / Francisco Javier Reina. Chinese work, 2013. Imagen cortesía Mustang Art Gallery

Elia Torrecilla / Francisco Javier Reina. Chinese work, 2013. Imagen cortesía Mustang Art Gallery