Marco y Barreiro: elogios de la sombra y de la luz

II Bienal Mª Isabel Comenge
Primer premio: Álex Marco, por su obra ‘Paisaje de Puerto Vallarta’
Segundo premio: Toño Barreiro, por ‘Flexia X’
Fundación Juan José Castellano Comenge
Atarazanas del Grao
Plaza Juan Antonio Benlliure s/n, València
Hasta el 10 de enero de 2021
Lunes 26 de octubre de 2020

Dice Junichiro Tanizaki, en su imprescindible ensayo ‘El elogio de la sombra’, que en Occidente el más poderoso aliado de la belleza fue siempre la luz, mientras que en la estética tradicional japonesa lo esencial siempre ha sido captar el enigma de la sombra. Valga esta contraposición, para ubicar en fructífero diálogo los dos trabajos ganadores de la II Bienal Mª Isabel Comenge: el de Álex Marco, ‘Paisaje de Puerto Vallarta’, que ha obtenido el primer premio dotado con 15.000€, y el de Toño Barreiro, ‘Flexia X’, con 7.000€.

El Patronato de la Fundación Juan José Castellano Comenge, junto a la obra ganadora de la II Bienal Mª Isabel Comenge del artista Álex Marco. Imagen cortesía de la Fundación.

El paisaje aludido por Álex Marco en su obra está realizado con tinta china sobre papel Hahnemühle de 640 gramos. Un paisaje en blanco y negro que, siguiendo a Tanizaki, deja entrever, mediante una sutil combinación formal, el enigma del lugar digamos que cartografiado. “Lo bello no es una sustancia en sí, sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra”, apunta el escritor japonés.

Barreiro
Toño Barreiro, junto a su obra ‘Flexia X’, galardonada con el segundo premio de la II Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de la Fundación JJ Castellano Comenge.

En ‘Flexia X’, Barreiro, en este caso enmendándole la plana a Tanizaki, logra con su pintura sintética sobre aluminio, de un potente color rojo, devolver a la luz sus propiedades igualmente enigmáticas. “Una piedra fosforescente en la oscuridad pierde toda su fascinante sensación de joya preciosa si fuera expuesta a plena luz”, señala el autor nipón, al que Barreiro contraría con su refulgente ‘corazón’, cuyo vigor no se apaga a plena luz, sino que se enciende por efecto de una geometría pulcramente trabajada.

De manera que tanto el paisaje en blanco y negro de Marco, como la representación en sí misma del volumen rojo de Barreiro, dialogan entre sí, en ese pulso por celebrar el enigma de la vida desde puntos de vista aparentemente contrapuestos. El “inventario de grafismos”, con el que Marco dijo reproducir lo que sucedía en el jardín de las esculturas del IVAM, recientemente presentado, es la prolongación natural de estos otros grafismos ahora imaginados para reproducir el Puerto de Vallarta.

Vista de la exposición que reúne las obras de los 29 artistas seleccionadas en la II Bienal Mª Isabel Comenge, en Atarazanas. Imagen cortesía de la Fundación JJ Castellano Comenge.

De mismo modo, el autor de ‘Flexia X’, con motivo de su exposición ‘Black Square Folded’ en la galería Shiras, afirmó que buscaba con su trabajo “algo que te haga vibrar”. Vibración que se puede percibir en la obra premiada por la Fundación Juan José Castellano Comenge, responsable de la Bienal Mª Isabel Comenge, que tiene como objetivo promover y difundir el arte en la Comunitat Valenciana. Las obras de Marco y Barreiro pasan a formar parte de la colección de la propia Fundación.

Junto a las dos piezas ganadoras, las Atarazanas del Grao del Ayuntamiento de Valencia reúne en su espacio las otras 27 seleccionadas, que podrán verse hasta el 10 de enero de 2021. Horacio Silva, como presidente del Jurado y comisario de la exposición, destacó la calidad de todas ellas y la dificultad que ha supuesto, dado el alto nivel, otorgar los premios. Valgan algunos nombres para constatarlo: María Aranguren, Sergio Barrera, Manuel Blázquez, José Luis Cremades, Volkan Diyaroglu, Inma Femenía, Carolina Ferrer, Oliver Johnson, Rebeca Plana, Nuria Rodríguez, Mery Sales, Carlos Sebastiá o Carolina Valls.

Vista de la exposición que reúne las obras de los 29 artistas seleccionados en la II Bienal Mª Isabel Comenge, en Atarazanas. Imagen cortesía de la Fundación JJ Castellano Comenge.

Nico Munuera, Carolina Ferrer y Volkan Diyaroglu recibieron tres accésits, respectivamente, de una convocatoria a la que se han llegado a presentar más de un centenar de artistas y cuyos premios de arte son los mejor dotados de la Comunitat Valenciana. “Muchos de los participantes son artistas de sobra consagrados”, resaltó Horacio Silva, que contó, a modo de anécdota, el susto que le dieron al ganador. Antes de comunicarle la concesión del Primer Premio, se le dijo que su obra había sido excluida por no atenerse a las medidas dispuestas en las bases. Del susto a la alegría pasó Álex Marco en cuestión de segundos.

Con ‘Paisaje de Puerto Vallarta’, Álex Marco muestra lo que se puede hacer con una serie de trazos a modo de signos, logrando, a base de ritmo, que el lugar imaginado emerja como sucede en los sueños. “Me gustaría hundir en la sombra lo que resulta demasiado visible”, señala Tanizaki, cuyas palabras recuerdan la sensación que la pieza Marco produce en el espectador, reclamando su participación para que, a la inversa, lo visible hundido en las sombras alcance la superficie del papel.

Todo lo contrario le sucede a la pieza de Toño Barreiro. Se muestra exultante, ofreciéndonos el pálpito del corazón que la ha gestado, mientras deja entrever por sus pliegues el arduo trabajo geométrico. Su forma sólida engaña a unos ojos que la ven maleable, flexible, como si el aluminio del que está hecha fuera, en el fondo, el papel con el que también concibió Marco su obra. Elogio, pues, de la sombra y de la luz, con el que la Fundación Juan José Castellano Comenge se suma, a su vez, al enigma de la vida.

A la izda., la obra de Álex Marco ganadora de la II Bienal Mª Isabel Comenge, junto a la pieza ‘Flexia X’, de Toño Barreiro, galardonada con el segundo premio.

Salva Torres

“Hemos ganado la confianza de los coleccionistas”

#MAKMAEntrevistas | MAKMA ISSUE #02
Merche Medina | Sara Joudi: “Hemos ganado la confianza de los coleccionistas”
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Lunes 17 de agosto de 2020

Con casi un lustro de andadura en el ámbito galerístico –sumado a su formación en arte antiguo y dibujo y su etapa de coleccionista de obra gráfica–, Sara Joudi capitanea con determinación Shiras Galería. Lo que comenzó siendo un proyecto surgido en un momento social y económico convulso, se ha ido solidificando con la destreza de su directora. Una nómina de artistas, exhaustivamente seleccionados por la óptica de Joudi, conviven en cuanto a edad, trayectoria y calidad en los dos espacios expositivos de la galería –Sala Principal y Sala Refugio–. Artistas de la talla de Miquel Navarro, Toño Barreiro, Juan Olivares, Sebastiá Nicolau, Rosa Torres, José Saborit, Nanda Botella, Horacio Silva o Juan Faubel conforman su nómina actual.

Desde su espacio, situado en el centro de la ciudad de València, Sara Joudi y su equipo reciben a visitantes, creadores, coleccionistas, curiosos y apasionados del arte, con quienes comparten sus proyectos, mientras sondean, investigan y preparan las propuestas expositivas que postular a una relevante selección de ferias nacionales e internacionales, puesto que, como nos refería en conversaciones precedentes, “hay que abrirse a otros mercados, darse a conocer y ampliar la red de contactos”.

En consecuencia, MAKMA entrevista a Sara Joudi con el fin de radiografiar alguna de sus principales inquietudes y conocer de primera mano sus criterios como profesional en el mercado del arte.

Páginas interiores del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02, que incluyen la obra ‘Huángpǔ River I’, de Juan Olivares –’Beyond’ (Shiras Galería, 2019)–.

¿Qué balance podrías hacer de estos cuatro años de andadura?

Durante estos cuatro años se ha pretendido crear una línea artística adecuada y con rigor, que nos diferenciase como un referente de calidad en la ciudad. Asimismo, hemos ampliado nuestra cartera de artistas, favoreciendo la diversidad cultural y generacional, mediante la construcción de puentes de unión entre artistas consagrados y de vanguardia; además de la participación en certámenes nacionales e internacionales que den visibilidad a nuestras propuestas y amplíen el discurso universal del arte contemporáneo.

Finalmente, cabe destacar que durante este tiempo hemos podido ganar la confianza de los coleccionistas, fomentando a su vez el interés por el arte contemporáneo y la iniciación al coleccionismo.

¿En qué momento se encuentra la galería en la actualidad?

Han sido años de mucho esfuerzo y dedicación. Actualmente nos encontramos en un momento de desarrollo y de trabajo continuo. Tras nuestra participación en la feria Art París, creemos que es una buena oportunidad para abrirnos al mercado internacional y ampliar nuestra presencia en ferias de este calibre, dando así visibilidad a nuestros artistas, cuyos trabajos se han incluido recientemente a través de la galería en importantes colecciones como son: DKV, Repsol, Colección Kells, Colección Navacerrada, Fundación Castellano Comenge y la Colección de la Generalitat Valenciana, entre otras.

¿Cuáles son los criterios de selección de la nómina de artistas con los que trabajas? ¿Está emparentado con la morfología de la galería al contar esta con una Sala Principal y el Espai Refugi?

La línea artística de la galería en la Sala Principal va dirigida hacia los últimos trabajos de nuestros artistas consagrados y con proyección. Mientras, en el Espacio Refugio se albergan propuestas de artistas de vanguardia con nuevos proyectos realizados para el espacio. Esta combinación nos permite crear una propuesta expositiva más amplia.

¿Qué objetivos perfilas para la galería a medio y largo plazo?

Por el momento, nuestro objetivo primordial sigue siendo el de dar visibilidad a nuestros artistas a través de exposiciones en nuestro espacio, y participar en ferias nacionales e internacionales, etc. No obstante, de cara al futuro intentaremos crecer como galería y expandir nuestra visibilidad en ferias internacionales y trabajar para que las obras de nuestros artistas estén presentes en colecciones de museos e instituciones, tanto públicas como privadas.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

¿Cuál es el proyecto expositivo que presentas en Abierto Valencia, y que supone el inicio de la temporada 2019-20? ¿Por qué lo has seleccionado?

En Abierto Valencia vamos a presentar el nuevo trabajo de Christine Bauer y Herbert Egger, dos artistas austriacos de gran calibre con una notable participación en la Bienal de Venecia en 2017.

Este año mostrarán en Shiras Galería su proyecto ‘Global transit – Earth place’, donde pintura, escultura e instalación tomarán las salas.

Así pues, la Sala Principal contará con nuevos trabajos tanto pictóricos como escultóricos. Mientras, en el Espacio Refugio se mostrará una instalación creada específicamente por ambos para el espacio. La propuesta finalizará con el proyecto de la artista valenciana Carolina Valls, quien nos mostrará su último trabajo, ‘Flexia’, en el Show Room. Está unión y variedad de diálogos intergeneracionales dará lugar a una exposición única.

¿Qué opinión te merece la deriva del arte contemporáneo y su relación con las galerías en la actualidad?

En los últimos años las galerías de arte se han visto afectadas, al igual que otros sectores, por la crisis. No obstante, desde que se inició el proyecto de Shiras Galería, hace cuatro años, hemos podido aprender y comprobar cómo es el perfil del coleccionista, así como del comprador más esporádico, encontrándonos con gente cada vez más informada y exigente que con nuestra dedicación, asesoramiento, trabajo y calidad de nuestras propuestas nos ha permitido hacernos un hueco en el sector y mantenernos hasta el día de hoy.

Por otra parte, Shiras Galería es miembro del Consorcio de galerías de Arte Contemporáneo a nivel nacional, asociación que trabaja con los responsables políticos para conseguir una ley de mecenazgo, que sin duda necesita el sector, así como una significativa reducción del IVA cultural, en el que nos vemos afectados, especialmente, cuando participamos en ferias internacionales.

Además, cabe destacar la escasa participación de artistas y galerías españolas en multitud de eventos internacionales. Sin duda, es imprescindible el apoyo institucional a nuestra cultura y hacer que nuestros artistas tengan más visibilidad en el escenario internacional. Por lo que es de suma importancia que el sector cultural –artistas, galerías, instituciones, etc.– trabaje de forma coordinada y unidireccional en la misión de conseguir un ámbito cultural más sólido y favorable.

Coleccionistas, Sara Joudi, Shiras Galería,
Sara Joudi, directora de Shiras Galería.

Merche Medina

Toño Barreiro: «Veo mi obra como un flechazo»

Black Square Folded, de Toño Barreiro
Galería Shiras
C / Vilaragut, 3. Valencia
Hasta el 23 de marzo de 2019

El director de cine Carl Theodor Dreyer, de quien la Filmoteca proyectará en un par de semanas su excepcional La pasión de Juana de Arco, lo tenía claro: “No es el sentido estético el que debe doblegarse a la realidad, sino la realidad la que debe obedecer a su sentido estético. El arte no es imitación, sino elección subjetiva”. Lo mismo entendía el artista ruso Kazimir Malévich, aludido por Toño Barreiro en su exposición Black Square Folded (Cuadrado negro doblado) que acoge hasta el 23 de marzo la galería Shiras.

“He estado trabajando durante mucho tiempo ese cuadrado negro sobre cartulina y siempre me recordaba a Malévich”, reconoce el artista rodeado de sus obras, algunas recién terminadas: “Ésa [la más grande de la serie Flexia] la acabé antes de ayer”. Una decena de piezas en las que Barreiro dice ver “la piel de la pintura”. Una piel en principio plana que luego, tras múltiples pruebas (“esto es la punta del iceberg, porque detrás hay muchos fallos e intentos”), adquiere un volumen sorprendente. Y ahora quien entra en escena es el escritor y ensayista Roland Barthes: “Hay mucho de él y su punctum, algo que te hace vibrar”.

Vista de la exposición de Toño Barreiro. Imagen cortesía de Shiras.

Vista de la exposición de Toño Barreiro. Imagen cortesía de Shiras.

Porque Toño Barreiro, al igual que Dreyer y Malévich, también tiene claro que su obra ha producir “un impacto”, producto de la “sofisticación” de la imagen contenida en su estética, más allá de su referencia a una realidad comprensible. “Yo lo veo como un flechazo”. De nuevo el punctum al que alude Barthes: “No soy yo quien va a buscarlo, es él quien sale de la escena como una flecha y viene a punzarme”. Por eso dice que sus obras, bajo esa abstracción geométrica, “no son frías, hay una parte emocional en este tipo de trabajos, aunque sean geometrías”.

Barreiro alude al “grado cero de la pintura”, que trae ecos igualmente del grado cero de la escritura barthesiano, para señalar que sus piezas no son “cuadros o ventanas” por los que mirar a su través en busca de algo exterior, sino que es la propia obra de arte como pura representación la que te ha de impactar. “Se trata de ver los límites e ir un poco más allá”, explica el artista, que ha utilizado el aluminio para trabajar esas formas sólidas que, a su vez, parecen gozar de una flexibilidad impropia de tan rígido material: “Son aluminios tratados e indeformables, materiales de alta tecnología, como el dibond, con el que se hacen edificios”.

Obra de Toño Barreiro. Imagen cortesía de Shiras.

Obra de Toño Barreiro. Imagen cortesía de Shiras.

Barreiro señala que busca productos “de la máxima duración”, con el fin de que puedan acompañar el mayor tiempo posible a quien goza con ese objeto artístico. El Cuadrado negro (1915) de Malévich, de hecho, ha sobrepasado ya su centenario, para revelar no obstante algunas grietas. Los comisarios de la Galería Tretyakov de Moscú, gracias a los avances tecnológicos, han descubierto recientemente que debajo de su pintura había un cubo futurista y una frase que aludía probablemente al título original de la pieza: “Lucha entre negros en la oscuridad”. El suprematismo de Malévich, que buscaba en la primacía del objeto el sentido del arte, decantó la pieza hacia ese título más propio de su esencia pictórica: un cuadrado negro como representación de ese universo vacío.

“El caos son las leyes no comprendidas”, apunta Barreiro, en este caso en alusión al artista Frank Stella, con el que tienen afinidad sus obras, y que dijo sentirse atraído por ese caos, descubriendo que debajo de él había cierta estructura organizada. “Lo racional y lo emocional”, agrega quien liga ambos registros en Black Square Folded. La racionalidad geométrica y el sentimiento que subyace bajo esas formas volumétricas: “Me tiene que provocar pasión”, remarca. Pasión que ha ido volcando en cada una de las piezas desarrollando “todas las posibilidades de manipulación del objeto”.

Obra de Toño Barreiro. Imagen cortesía de Shiras.

Obra de Toño Barreiro. Imagen cortesía de Shiras.

A Toño Barreiro, a medida que va explicando ese combate con el aluminio que ha utilizado como materia expresiva, se le van iluminando los ojos, proyectando su luz en la serie de planos flexionados con diferentes colores: negros, sin duda, pero también rojos, blancos o dorados. “Estos últimos trabajos son más minimalistas en busca de una pureza que necesito y que te exige mucho en el proceso”, explica quien ahora utiliza una metáfora relacionada con el invento de la luz atribuido a Edison: “Hizo mil intentos hasta dar con el tungsteno y que brillara”.

También habla del proceso artesanal, “con sus perfiles y aristas”, y de la escala, la forma y la composición. Todo lo que tiene que ver con esa manera de privilegiar el espíritu de las cosas más allá de su realidad, lo que está dentro y detrás de todas esas piezas que Toño Barreiro exhibe a modo de flechazos visuales. Le acompaña en esta aventura Miguel Bañuls, de quien la galería Shiras exhibe en su Espacio Refugio La distancia más corta, serie de esculturas cromadas que indagan en los misterios del universo. Una coreografía plástica que rima con las obras de Barreiro en esa búsqueda de un impacto silencioso.

Toño Barreiro. Imagen cortesía de Shiras.

Toño Barreiro. Imagen cortesía de Shiras.

Salva Torres

Geometría para disfrutar

‘Wet Paint’
Toño Barreiro, Cristina Silván, Alan Sastre y Elvira Amor
Área 72
Avda. Barón de Carcer, 37. Valencia
Hasta el 30 de julio

El color ha explotado en el sótano de Área 72 en forma de manchas, círculos y con la consecución de superfícies abstractas en general. Los artistas Toño Barreiro, Cristina Silván, Alan Sastre y Elvira Amor, herederos de la tradición pictórica y de una técnica depurada, nos ofrecen nuevas formas de interpretación donde lo sencillo puede llegar a ser muy complejo. Referencia para el título de la exposición es la famosa frase de Marcel Duchamp “Beware Wet Paint” con la que se nos invita a posicionarnos en la lejanía del tiempo y a esperar para valorar.

El gran formato de la mayoría de las obras permite observar de cerca los detalles aunque, probablemente, sea preferible una observación no estática. ‘Wet paint’ transmite movimiento y sobre todo, conjunta en las piezas de varios artistas un sentido único que el comisario Jorge López magistralmente explica: “‘Wet Paint’ propone un viaje no narrativo por la sencillez aparente de medios y procesos pictóricos (la forma, el espacio, el color) como medio de expresión de ideas complejas en términos simples”.

Obra de Alan Sastre. Imagen cortesía Área 72.

Obra de Alan Sastre. Imagen cortesía Área 72.

La simplicidad estética con un resultado nada imprevisible es lo que aporta a la muestra Toño Barrreiro donde profundidad mediante opticalidad es una descripción de su trabajo que se queda corta. Barreiro ha concebido, a través de un único color predominante, la forma de perpetuar la masa del propio objeto que resulta conformarse, finalmente, completamente etérea. La serie responde a la intención del artista por alejarse de lo ya asimilado. Cristina Silván encaja en ‘Wet Paint’ componiendo sus características figuras circulares o semicirculares y jugando con el interior de las mismas de nuevo, para construir a través de la repetición geométrica. El ejercicio que propone Silván es un juego en el que espectador debe recorrer cada una de las formas perfectamente definidas, incorporándolas a su imaginario.

Este efecto se difumina con Alan Sastre que en lugar de presentar la obra sobre el lienzo, usa el lienzo para intervenir a través de la pintura y texturizarla al máximo. Los relieves dejan entrever una cuidada abstracción orgánica que actúa de frontera para fomentar la dualidad entre la superfície plana del lienzo y la estructura creada por la materia, entre la visión y el hecho. Por su parte, Elvira Amor apunta sobre los conjuntos sencillos cuyos componentes, aunque diferentes, no deslucen entre si. Una composición cuidada donde los detalles externos al propio lienzo coordinan todos los elementos y de nuevo, realzan el valor del pigmento en estado puro.

A pesar de que Josef Albers con sus geometrías y odas al cuadrado, está considerado como uno de los padres del Op art, podría extrapolarse su intención de analizar la discrepancia entre el hecho físico y el psíquico, al resto de las vertientes geométricas que también hemos podido observar en la exposición. ’Wet Paint’ nos muestra una realidad óptica, modular, texturizada y compuesta según la estética artística de cada uno de los artistas. Un repaso por la abstracción, una verificación de lo innegable.

Obra de Elvira Amor. Imagen cortesía Área 72.

Obra de Elvira Amor. Imagen cortesía Área 72.

María Ramis

Aulas del IVAM

Talleres en el IVAM
La Caixa
Curso 2015- 2016

Un museo alcanza la excelencia no sólo por las colecciones que alberga y las exposiciones que organiza, sino también por aproximar el arte al público con el fin de que puedan interpretarlo y disfrutarlo el mayor número de  personas. Este es el objetivo del área de actividades culturales del IVAM que amplía y enriquece este curso sus ya tradicionales talleres y actividades.

Una aportación de La Caixa de 40.000 euros por curso de contenido pedagógico destinado a niños y adolescentes de entre cinco 18 años, permite  ampliar la oferta hasta ocho líneas diferentes en un intenso programa, “más extenso y organizado que otros años”, comenta Álvaro de los Ángeles, subdirector de Actividades Culturales.

Recorrido didáctico. Imagen cortesía del IVAM.

Recorrido didáctico. Imagen cortesía del IVAM.

Este departamento integra a cuatro especialistas que cuentan con el apoyo de diversos artistas relacionados con el centro, así como de estudiantes de la Universidad, alumnos en prácticas de Bellas Artes, Pedagogía o Turismo, voluntarios entusiastas por amor al arte.

Por otra parte, el museo fortalece las tareas de divulgación artística e investigación teórica y estética gracias a los convenios firmados con las universidades valencianas, la Universitat Politècnica y la Universitat de València.

Escolares y familias

Talleres para escolares y para familias, talleres impartidos por artistas y por profesionales de distinto perfil y un curso de introducción al arte moderno y contemporáneo.  También  visitas didácticas a las exposiciones a cargo de personas relevantes de la cultura son algunas de las actividades educativas y de divulgación artística programadas, con el objetivo de consolidarse como un museo que sea auténticamente un instituto, como lo indica su propio nombre.

Los talleres escolares  dirigidos a alumnos a partir del último curso de Infantil (cinco años) se desarrollan en horario escolar y tratan de desarrollar las aptitudes creativas y destrezas manuales de los niños y jóvenes, además de introducirlos en los conceptos básicos del lenguaje visual y plástico. A lo largo del curso realizarán trabajos sobre el móvil de Calder el fanzine vanguardista y las piezas de Torres-García. Los talleres para escolares se centrarán en dos temas: la ciudad de Valencia y el contexto Mediterráneo.

A un nivel superior el curso ‘Entender el arte’, impartido por seis conservadores del IVAM que abordarán la evolución de las artes plásticas desde las vanguardias a la actualidad.

Charla de Nico Munuera. Imagen cortesía del IVAM.

Charla de Nico Munuera (en el centro de la mesa). Imagen cortesía del IVAM.

Diálogos de artistas

La serie  ‘Conversaciones de artistas’ reunirá  en distintas sesiones a una pareja de creadores que entablarán un diálogo abierto y expondrán ante el público sus técnicas y procesos creativos. En octubre tendrá lugar una conversación entre Toño Barreiro y Sergio Barrera. En noviembre, conversarán Salomé Cuesta y Mª José Martínez Pisón y, en diciembre, Ana Navarrete y Pepe Miralles.

El IVAM organiza también visitas guiadas por comisarios después de la inauguración de cada muestra,  y visitas a cargo de personas relevantes de la cultura y la educación, como Joan Cerveró, Manuel Baixauli, Esther Alba o José Mª de Luelmo.

Por último, se realizarán fichas didácticas de arte moderno que incluyen una veintena de autores, diez de arte moderno y diez de contemporáneo.

Talleres en el IVAM. Cortesía del museo valenciano.

Una de las Aulas del IVAM. Cortesía del museo valenciano.

Bel Carrasco