Girar la vista sobre Europa con Atlàntida Film Fest

Atlàntida Film Fest 2020
Centro Cultural La Misericòrdia (Palma)
Del 27 de julio al 2 de agosto
Filmin
Del 27 julio al 27 de agosto
Viernes 24 de julio de 2020

Atlàntida Film Fest ultima los preparativos de su 10ª edición, que arranca el próximo 27 de julio. En Palma, sede física por quinto año consecutivo, el festival se celebrará del 27 de julio al 2 de agosto, mientras que en la plataforma Filmin la programación se podrá ver de forma online desde el 27 de julio hasta el 27 de agosto.

Cartel de Atlàntida Film Fest 2020, diseñado por Sergio Caballero. Imagen cortesía de Filmin.


A pesar de las dificultades generadas por la crisis sanitaria de la COVID-19, la edición de este año cuenta con la programación más ambiciosa y estimulante de las celebradas hasta el momento. En la versión online del festival se podrán ver 113 títulos de 25 países: 53 estrenos absolutos en España, 37 óperas primas, 30 documentales, 5 series y 30 títulos dirigidos por mujeres.

En Palma se podrá disfrutar de una cuidada selección compuesta por 42 títulos: 16 documentales, 10 conciertos, 8 conferencias y 5 series. Además se celebrará por tercer año consecutivo el proyecto Mallorca Talents Lab, un taller dirigido a jóvenes guionistas.

La décima edición del festival continúa girando en torno a Europa y analiza la realidad, los problemas y los retos del Viejo Continente y de sus habitantes. Europa dividida en 6 bloques temáticos: ‘Memoria histórica’ (obras centradas en los errores del pasado), ‘Política y controversia’ (historias hacia las que está prohibida la indiferencia), ‘Muros y fronteras’ (las barreras reales o imaginadas de la UE), ‘Generación’ (películas que analizan el comportamiento de las jóvenes generaciones europeas), ‘Identidad’ (cine de temática LGBTI) y ‘Domestik’ (la intimidad del ciudadano dinamitada por la política y la economía).


PREMIO MASTERS OF CINEMA: STEPHEN FREARS

Sumergiéndonos ya en el apartado cinematográfico, el director británico Stephen Frears apadrina la edición de este año y recibirá en Mallorca el premio Masters of Cinema en reconocimiento a su trayectoria. Además ofrecerá una clase magistral y se podrá ver su película ‘The Hit’, rodada en España en 1984 y protagonizada por John Hurt, Terence Stamp y Tim Roth. En años anteriores recibieron este reconocimiento Ken Loach, Guy Hamilton (póstumamente), Vanessa Redgrave y Roland Joffé. El actor británico Joseph Fiennes será el encargado de entregar este premio.

INAUGURACIÓN Y CLAUSURA

La inauguración tendrá lugar en el patio del Centro Cultural La Misericòrdia. La película inaugural será ‘Destrucció creativa d’una ciutat’, un documental dirigido por Carles Bover (ganador del Goya al Mejor Cortometraje Documental por ‘Gaza’). Bover disecciona la realidad de una ciudad como Palma que, hasta hace poco, estaba abocada al turismo. Los problemas de gentrificación e identidad urbana analizados por quienes los sufren y por quienes los deberían solucionar.

La clausura del festival en Palma se celebrará en Ses Voltes y correrá a cargo de la película ‘Sempre dijous’, de Joan Porcel. El evento será muy singular ya que los espectadores serán testigos del rodaje del tercer acto de la película. ‘Sempre dijous’ es un retrato de una de las artistas baleares emergentes con más talento de los últimos años, Júlia Colom. La historia de una veinteañera que busca su voz entre las tonadas populares y la nueva música electrónica. La de un viaje de ida y vuelta entre Mallorca y Barcelona. Al término de la proyección, la cantante ofrecerá el primero de los conciertos en la isla.


De este modo, Stephen Frears, Ethan Hawke, Ben Wishaw, Anya Taylor-Joy, Ane Dahl-Torp, Tilda Swinton, Adèle Exarchopoulos, Charlotte Gainsbourg, Banksy, Gerard Depardieu, Michel Houllebecq, Vanessa Paradis, Joanna Hogg, Jóhann Jóhannsson, Tom Cullen, Angela Merkel, Robert Fisk, Alex Brendemühl, Ana Pastor y Óscar Camps son algunos de los nombres propios de esta edición.

Consulta la programación completa en https://atlantidafilmfest.com/es.

MAKMA

EL GRAN HOTEL BUDAPEST

Los cuentos de Anderson

El viajero que visita determinados enclaves de Centroeuropa o se dirige hacia el este, con frecuencia considera ese paisaje como escenario de un cuento. Las calles empedradas, las cúpulas bulbosas o la arquitectura Art Nouveau confieren cierta magia a esta clase de lugares. Wes Anderson no resulta ajeno a esa idea: recurrir a la ciudad sajona de Görlitz como localización principal en su última película, incentiva el halo de relato infantil que circunda esta historia de aventuras extremadamente vitalista y dinámica. No en vano, el narrador es un escritor que, a modo de cuentacuentos, refiere la etapa más gloriosa del prestigioso Gran Hotel Budapest de la República de Zubrowka, un ficticio país en la zona alpina. Con el espíritu del escritor austriaco Stefan Zweig sobrevolando la película, el argumento se centra en las tribulaciones del refinado Gustave (Ralph Fiennes), conserje del hotel, y Zero (Tony Revolori), su botones de confianza. Cuando la rica anciana Madame D. (Tilda Swinton) fallece, el conserje resulta el heredero de una importante pintura familiar que desata unas trágicas consecuencias en el contexto del advenimiento nazi.

Poseedora de una excelente dirección artística −las obras de los austriacos Schiele y Klimt son sólo una parte del detallismo extremo y obsesivo en interiores y exteriores−, El Gran Hotel Budapest demuestra, una vez más, la poderosa inventiva de Anderson, creador de una divertida coreografía de luces, colores, música, encuadres y diferentes formatos fílmicos. Los constantes cambios espaciotemporales, la velocidad de las acciones y diálogos, el enjambre de personajes y el abuso cromático dirigido hacia el barroquismo rosa –destaca la escena de la invasión nazi− acrecientan el artificio mucho más allá de lo visto en Los Tenenbaums, una familia de genios (The Royal Tenenbaums, 2001) y en Moonrise Kingdom (2012). La teatralidad de la postrera obra de Anderson resulta, precisamente, su mayor virtud: la variación lumínica en un mismo plano o la utilización de maquetas son ejemplos que confieren a la película un aire de irrealidad y fantasía que, de nuevo, persisten en el concepto de cuento. Pese al carácter risueño de toda la película, el Gran Budapest, con sus suntuosos pasillos, sus posteriores baños en ruina y sus huéspedes distinguidos pero ya extintos, alberga un romanticismo melancólico que recuerda, en algunos momentos y salvando las distancias, la obra capital de Thomas Mann, a la par que despierta en el espectador el deseo del viaje en el pretérito Orient Express y el descanso en aquel hotel decimonónico de Estambul a la espera del encuentro casual con algún hospedado insigne henchido de recuerdos.

Tere Cabello

Budapest1. Una de tantas maquetas para El Gran Hotel Budapest (Wes Anderson, 2014)

Budapest1. Una de tantas maquetas para El Gran Hotel Budapest (Wes Anderson, 2014)