45 estudiantes de la UPV crean la barraca del siglo XXI

#MAKMAArquitectura #MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
Salva Torres | 45 estudiantes de la UPV crean la barraca del siglo XXI
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Miércoles 12 de agosto de 2020

Dice el arquitecto César Portela que la arquitectura es en sí espectacular, pero que no debería ser espectáculo. La barraca que 45 estudiantes de la Universitat Politècnica de València (UPV) han creado, tras dos intensos años de trabajo, también es espectacular (“la más grande de cuantas compiten”), pero no quieren que se quede en mero espectáculo. “No querríamos que eso pasara”, subraya Alina Marín, integrante del equipo Azalea, encargado de defender esa idea en la ciudad húngara de Szentendre: que la barraca valenciana no es cosa del pasado, sino una vivienda con muchísimo futuro.

“El conflicto con la huerta valenciana hay que abordarlo integrando diferentes puntos de vista y esto que nosotros planteamos puede ser una solución”, apunta Marín, que sueña con ver un paisaje de la huerta sembrado de barracas como la que llevan a Hungría. “Queremos una huerta viva, pero activa. No queremos solo admirarla, sino que se adapte al porvenir”. Por eso se atreve a vaticinar: “Igual la casa del futuro es la barraca”. Frente a los módulos actuales en forma de cubo, el triunfo de la vivienda típica valenciana adaptada a los tiempos modernos.

barraca, UPV,
Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Así se presenta Azalea UPV, como un proyecto de vivienda sostenible que propone el equipo, “como primer paso para conseguir reducir nuestro impacto en el medio ambiente”, mediante la unión de tecnología, naturaleza, confort, sostenibilidad y tradición.

Los 45 estudiantes que intentan demostrar las bondades arquitectónicas de la barraca valenciana, frente a otros 16 proyectos europeos seleccionados en la cuarta edición del Solar Decathlon Europe –que se celebra entre finales de junio y principios de julio–, se han dejado “literalmente la piel, el sueño y la vida, por sacar adelante un proyecto que desde el principio formó parte de nosotros”, subraya Marín.

Su futuro, una vez superada su fase de presentación a nivel competitivo, pasa por el interés que tengan las instituciones públicas: “La barraca, una vez presentada en Hungría, tendrá futuro si las empresas privadas y las instituciones públicas colaboran para que se haga realidad”.

Hablamos de una vivienda que se ha tenido que adaptar a las bases del concurso: “Tiene 80 m2 de planta útil y un total de 110 m2 con terraza incluida, además de siete metros de altura. La única que lleva zapatas y la única de fachada inclinada. Es la más grande, más alta y más compleja de las 16 seleccionadas, aunque ahora ya solo estemos 11 porque cinco se han quedado por el camino”, precisa Marín, como ejemplo de lo difícil que es simplemente llegar a la competición final.

El proyecto, nacido de estudiantes de diferentes facultades de la UPV (Industriales, Diseño, Arquitectura), a los que se han ido sumando alumnos de hasta un total de 16 titulaciones distintas, ha ido tomando cuerpo a partir del programa de Generación Espontánea, del Vicerrectorado de Alumnado, Cultura y Deporte, y la pasión de un grupo de estudiantes inmunes al desaliento. “La cultura valenciana, nuestra ciudad, nuestra historia, fue la inspiración. Y tuvimos la suerte de enamorar a un jurado muy lejos de aquí”, apunta, exultante, Marín.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

Un total de ocho camiones se encargaron de desplazar a Szentendre todas los elementos estructurales de una vivienda que tuvieron luego que volver a montar en 14 días. “Hay ediciones en las que algunos de los proyectos no llegan a montarse. Vamos a rezar al cielo para que no nos suceda. Lo llevamos todo muy planeado”, destaca Marín, que considera ya todo un éxito haber llegado hasta aquí. “Hay países, como Holanda, que aportan dos millones para realizar el proyecto, mientras que nosotros nos hemos tenido que buscar la financiación”, cuyo coste ha ascendido a medio millón de euros.

La Universitat Politècnica de València ha contribuido con una parte importante, a la que se han sumado Leroy Merlin y algunos de sus proveedores, hasta un total de 60 empresas “también de fuera que han confiado en nosotros”, remarca Marín, al frente de un equipo que se verá ligeramente reducido (“iremos 33 personas”) para llevar a cabo la gesta de vencer en el Solar Decathlon Europe, del que hay otras seis competiciones en diversos continentes. “Hay 10 categorías distintas y tres premios en cada una de ellas, siendo la suma de las diferentes puntuaciones la que da el premio global”.

La comercialización de la futura barraca, una vez superada la competición y de vuelta a casa, es viable. “Ahora vamos con un Fórmula 1, porque hemos tenido que adaptarnos a las bases del concurso, que nos marcan, por ejemplo, que la temperatura interior no puede bajar de 21º ni superar los 23, porque si no te penalizan”.

Para ello, cuentan con un aislante térmico de corcho reciclado con el que, previamente triturado, se han rellenado los muros. “Tenemos, además, una instalación fotovoltaica preparada para que podamos cubrir todo nuestro consumo durante el día y, a partir de las siete de la tarde, el concurso nos pide que seamos capaces de vender energía”.

Todas estas exigencias luego no serán necesarias, de manera que la barraca “podrá adecuarse más fácilmente a la vida cotidiana”. Por eso entiende Marín que el futuro de la casa típica valenciana es halagüeño. “Nuestra barraca no tiene únicamente sentido como empresa, sino como una iniciativa pública que deberíamos lanzar para resolver el conflicto entre la ciudad y la huerta, con un nuevo modelo de vivienda que la respete, pero que se pueda adaptar al futuro”, concluye. Hungría es el puente hacia ese futuro que Azalea ha empezado a construir.

barraca, upv
Más de una veintena de los alumnos que han creado la barraca. Fotografía cortesía de Azalea UPV.

Salva Torres

Este artículo fue publicado en MAKMA ISSUE #02, revista especial en papel con motivo del sexto aniversario de MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en junio de 2019.

Cuculand Souvenir, en contra de la superficialidad

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. Valencia
Sábado 19 de enero de 2019, a las 20.30h

El Teatre El Musical de Valencia presenta ‘Cuculand Souvenir’, el último espectáculo de Roberto Olivan que fusiona circo, danza y artes visuales para reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnologías en nuestra vida cotidiana. La pieza llega a València tras un exitoso paso por el Teatre Nacional de Catalunya.

El título del espectáculo es ya una declaración de intenciones de Olivan. Cuculand quiere representar una tierra de locos, mientras que con Souvenir se hace referencia a la superficialidad que se ve en el hecho diario. “Nos fijamos mucho en las cosas que parecen ser o que están por encima cuando a mí lo que me interesa es el contenido, lo que está más profundo. Por eso Souvenir es una pequeña crítica a esta visión superficial de las cosas”, explica Olivan.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Albert Vidal por cortesía del Teatre El Musical.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Albert Vidal por cortesía del Teatre El Musical.

Sobre el escenario, siete artistas mostrarán pequeños fragmentos de nuestras vidas diarias. Historias aisladas e independientes, pero con sentido propio, tal como sucede con las publicaciones diarias que encontramos en los muros de nuestro entorno digital. Historias visuales que conforman un mosaico de imágenes sugeridas que invitan al observador a dejarse llevar y conectar los puntos bajo su propio criterio, huyendo de la dramaturgia lineal convencional. Historias vinculadas a la tecnología en esa especie de tierra de locos, donde irónicamente nuestra genialidad nos convierte a la vez en amos y esclavos del progreso tecnológico.

El espectáculo es una invitación a la reflexión dejando de lado cuestiones éticas, morales o de principios. Y se hace mediante una retrospección sobre los dos lados de una misma moneda, la esperanza como tragedia o como elemento de reconstrucción. “Estamos envueltos de gran cantidad información, de noticias, de comentarios, de gente que pierde su trabajo, que pierde su creencia en los valores y en la dignidad. Todo eso me preocupa. Estamos  llegando a un límite del cual no sé si hay vuelta atrás. Creo que debemos trazar una línea y no dejar pasar ciertas cosas. No me gustaría llegar a un futuro pensando que podíamos haber cambiado alguna cosa y no lo hicimos”, cuenta Olivan.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Con ‘Cuculand Souvenir’, Olivan apuesta por el carácter arriesgado de un lenguaje potencialmente innovador, donde la espectacularidad del circo y la fluidez de la danza integran aspectos de la esencia conceptual de la tecnología que nos rodea cotidianamente, creando una atmósfera de texturas futuristas con una profunda relación entre el movimiento, la luz y la música.

‘Cuculand Souvenir’ llega al Teatre El Musical tras su exitoso paso el pasado mes de noviembre por el Teatre Nacional de Catalunya. Y lo hace en una única función para todos los públicos el sábado 19 de enero a las 20.30 h. Las entradas están disponibles a un precio de 12 euros en las taquillas del teatro y en la página web www.teatreelmusical.es/entrades

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Asier Goikoetxea por cortesía de Teatre El Musical.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Asier Goikoetxea por cortesía de Teatre El Musical.

Amanda Moreno y los futuros posibles

Materials of the Future, de Amanda Moreno
Espai Tactel
C / Dénia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 24 de noviembre de 2017, a las 20.00h
Hasta el 5 de enero de 2018

La Galería Espai Tactel de Valencia acoge la exposición ‘Materials of the Future’, de Amanda Moreno, que podrá verse desde el 24 de noviembre de 2017 hasta el 5 de enero de 2018. Se trata de la primera exposición individual de esta artista, después de haber expuesto este año en ‘Distopía General’ en Las Atarazanas (comisariada por Johanna Caplliure) y haber participado en la XVII convocatoria Call para jóvenes artistas en la galería Luis Adelantado de 2015.

Su trabajo se aproxima desde diferentes disciplinas a lo que podría denominarse un saber “enciclopédico”. De ahí la constante incursión en sistemas de conocimiento, de los que se vale la artista para producir subjetividades a partir de la adulteración o el apropiacionismo.

Obra de Amanda Moreno. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Amanda Moreno. Imagen cortesía de Espai Tactel.

En la obra de Moreno el discurso consensuado queda suspendido dando paso de este modo a la proliferación de otras narraciones que encuentran su origen en la literatura o la ficción. Por otro lado, el error, la confusión o el fracaso, despliegan todo su potencial, instando a la mirada emancipada del lector que funda y gestiona su conocimiento.

Como comenta el crítico de arte Eduardo García Nieto, “este deseo de conocimiento nos conduce a la inmanencia, a imaginar nuestro futuro en un entorno en el que los avances se incorporan como cotidianidad, sin dejarnos tiempo a reflexionar en como afectarán no sólo a nuestras sociedades de control sino a nuestra propia materialidad como individuos”.

Obra de Amanda Moreno. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Amanda Moreno. Imagen cortesía de Espai Tactel.

«‘Materials of the Future’ no es sólo un espacio en el que plantearnos nuestro papel como agentes dentro de los cambios contemporáneos sujetos al pensamiento científico. La exposición es también un lugar donde conectar realidades, al igual que la teoría de cuerdas que articula la pieza, ‘M is W?’ (2017); distintos planos que, lo mismo que las supercuerdas, configuran dimensiones físicas y temporales. ¿Si nuestro pasado y futuro están conectados, atravesados y condicionados por nuestros cuerpos, cuál será nuestro papel en este relato?”, concluye García Nieto.

Obra de Amanda Moreno. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Amanda Moreno. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Cris Blanco, entre lo analógico y lo digital

Bad Translation, de Cris Blanco
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 17. Valencia
Sábado 5 de noviembre de 2016

La última performance de Cris Blanco, ‘Bad Translation’, es una lucha encendida entre lo analógico y lo digital, y donde la primera de las opciones resulta claramente ganadora. Blanco, artista multidisciplinar, invita al público a adentrarse en un juego lleno de humor donde intenta traducir la nueva tecnología a la vieja, creando un efecto divertido y atrapante desde el primer minuto, y en la que, además, se nos habla de cómo la tecnología organiza nuestro día a día.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Para cumplir este objetivo, Blanco nos presenta como escenario un gran ordenador, creado con materiales artesanales, elaborados por la propia compañía. Es hacer el camino a la inversa, «traer lo digital a lo analógico», describe la propia Blanco. Esa analogización está llena de reflexión sobre el influjo que tiene la tecnología en la sociedad actual, pero también de comedia, de un interés por encima de todo de divertir al público, de hacerlo cómplice y partícipe del juego.

«Me gusta ese mix de disciplinas, mezclar lo supermoderno con lo tradicional, jugar con las convenciones teatrales (…) que todo sea permeable». El público, por supuesto, se presta encantado a ese juego que se da entre adultos que aceptan creérselo y que están dispuestos a reírse mucho.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

No es la primera vez que Blanco experimenta con esta voladura de las reglas convencionales. En ‘El agitador vórtex’ (2014) creaba cine en directo, y el patio de butacas asistía al rodaje de una película hecha también de manera artesanal.

Cris Blanco desarrolla proyectos escénicos desde 2003 y trabaja en performances, música, teatro y cine, mezclando los géneros y las disciplinas. ‘Bad Translation’ ha sido creada y desarrollada por ella y Óscar Bueno Rodríguez, Javier Cruz, Amaranta Velarde y Cris Celada, los cuales también actúan en la obra. Ha sido coproducida por Mercado de las Flores/ El Granero, La Casa Encendida, Las Naves, Fuga.es y CAET – Centro de artes escénicas de Terrassa.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Un padre ¿fantástico o de fantasía?

Captain Fantastic, de Matt Ross
Con Viggo Mortensen, George MacKay, Annalise Basso y Samantha Isler

Sigmund Freud, al inicio de su magnífico ensayo ‘El malestar en la cultura’, se pregunta sobre lo que esperan los hombres de la vida y qué pretenden alcanzar en ella. La respuesta para el autor es fácil: la felicidad. El hombre pretende evitar el dolor, el sufrimiento, el displacer y experimentar intensas sensaciones placenteras, señala el autor. Ahora bien, como el propio Freud concluye en su ensayo, el designio de ser felices es irrealizable, pero no por ello hay que abandonar la tarea.

La película Captain Fantastic está infaliblemente orientada por los deseos de alcanzar la anhelada felicidad. El padre de la película de Matt Ross se impone esa tarea: evitar el dolor y el sufrimiento psíquico de su mujer, para que todos los miembros de su familia puedan hallar la felicidad. El camino a seguir es alejarse de la civilización y adentrarse en la naturaleza -en los bosques del noroeste del Pacífico de Estados Unidos.

Fotograma de 'Captain Fantastic', de Matt Ross.

Fotograma de ‘Captain Fantastic’, de Matt Ross.

En esa naturaleza frondosa e inmensurable se asienta esta familia formada por un padre, una madre y sus seis hijos. Una comunidad familiar organizada alrededor de un fuerte y potente -que no autoritaria- figura paterna, que instaura unas normas educativas y de convivencia espartanas, atávicas, primitivas y platónicas. Y ahí, en ese bosque, protegidos y aislados de la civilización por la madre naturaleza, esta horda familiar parece haber alcanzado cierta cuota de felicidad.

Pero Sigmund Freud ya remarca en su ensayo que al ser humano le resulta difícil ser feliz, debido al sufrimiento que siempre está al acecho. Un dolor que amenaza desde tres fuentes: desde el propio cuerpo decadente y caduco, desde el omnipotente y destructivo poder de la naturaleza y desde la complicada relación con los otros seres humanos -como decía Sartre: el infierno son los otros. Tres fuentes de dolor que nadie, ni nada, puede detener, ni controlar, ni siquiera nuestra sociedad contemporánea a través del progreso tecno-científico.

La familia de Captain Fantastic no es inmune a la amenaza del sufrimiento, a pesar de estar protegidos por la inmensurable naturaleza y la potente fuerza física e intelectual del padre; la muerte inesperada de la madre golpea los cimientos de su felicidad.

Fotograma de 'Captain Fantastic', de Matt Ross.

Fotograma de ‘Captain Fantastic’, de Matt Ross.

Vuelta a la civilización para recuperar el cuerpo de la madre

En esta segunda parte, la película se escora muy levemente hacia un discurso de retórica y crítica ideológica, casi  hasta la pedantería,  contra la cultura norteamericana, desde el punto de vista tanto de la enunciación, como del enunciado. Todos los valores y modos de vida de la cultura norteamericana son denunciados y criticados siguiendo las teorías de Noam Chomsky. Una crítica extrapolable a toda la cultura occidental capitalista, democrática y cristiana, y a sus correlatos de la economía neoliberal, la ciencia, el consumo, la publicidad, los mass-media, la institución educativa y sanitaria, etc…

De tal modo, que en la familia de Captain Fantastic no se celebra ni el día de Navidad, ni el de Acción de Gracias, sino el día de Noam Chomsky. Como se pregunta uno de los hijos: ¿es eso  normal? No, no es normal, pero sí deja en evidencia todo el malestar en la cultura que arrastra el padre de familia.

Fotograma de 'Captain Fantastic', de Matt Ross.

Fotograma de ‘Captain Fantastic’, de Matt Ross.

Pero, en seguida, Captain Fantastic endereza su rumbo hacia la verdad del relato narrativo y artístico: llegar a las pasiones humanas -la culpa, la angustia, la violencia, los celos, etc…-. Un sentimiento de culpa proveniente de la impotencia del padre para  proteger a su mujer y a la madre de sus hijos del sufrimiento y el dolor psíquico que le arrastró al suicidio. “No pude hacer nada”, declara a sus hijos. Un sentimiento que atormenta al padre hasta confesar que “fue un error” haber tomado la decisión de aislarse en ese bosque del noroeste del Pacífico.

Un sentimiento de culpa que le arrebata toda la potencia física e intelectual que le hacía ser el “padre de esa horda familiar atávica”. Abrasado por la culpa, la figura paterna de Captain Fantastic queda desolado y domesticado en el interior de la cocina del nuevo hogar familiar: una granja. Un espacio, la granja familiar, a medio camino entre la civilización y la naturaleza.

Imagen del cartel de Captain Fantastic, de Matt Ross.

Imagen del cartel de Captain Fantastic, de Matt Ross.

Begoña Siles

Septiembre movido en la ESAT

ESAT Escuela de Arte Superior y Tecnología de Valencia
Festival Asalto, REDD y TEDx Valladolid

La Escuela Superior de Arte y Tecnología comienza el curso participando en varios proyectos, tanto de la ciudad de Valencia, como de fuera. Destaca el proyecto URBA(R)N (arte urbano y realidad aumentada) que se presentará en el Festival Asalto de Zaragoza.

URBA(R)N se concibe como una propuesta de intervención en el espacio urbano a través de la aplicación de realidad aumentada. Argumentada con dos líneas de trabajo conceptuales, en el que la primera de ellas establece una relación física entre la trama urbana real y la que nos encontramos en Google Maps y cómo pueden ser intervenidos ambos espacios relacionándose en lo que podemos denominar el espacio híbrido.

En la segunda línea de intervenciones el participante podrá observar una serie de juegos visuales fruto de la imagen que Zaragoza tiene proyectada en internet, amplificando el significado de la ciudad en su contexto físico gracias a la aportación de lo virtual y provocando la unión de estas dos imágenes de la ciudad en un mismo espacio.

En los dos casos, el espectador podrá a través de su dispositivo móvil y con la aplicación gratuita Aurasma, escanear las marcas e imágenes instaladas por varios puntos de la geografía zaragozana y de este modo desplegar los contenidos virtuales que se encuentran tras las imágenes físicas, las cuales funcionan como localizadores de imágenes virtuales y reclamos visuales para desplegar la interacción.

El proyecto, ideado en el Departamento de I+D+i de ESAT, Escuela Superior de Arte y Tecnología dirigido por Solimán López con el apoyo de Toni Vaca e Inma Femenía ha elegido a los alumnos Antonio Cubel y David Bahílo, actualmente cursando la carrera de Arte&Diseño en ESAT, para el desarrollo de la propuesta por su fuerte vinculación con lo urbano y sus capacidades gráficas.En el Festival, además de los mencionados alumnos, también participa la alumna de tercero de Arte y Diseño, Lu de López con una instalación publica en línea con sus últimos trabajos.

Detalle de la propuesta de Lu de López para Reed. Imagen cortesía ESAT.

Detalle de la propuesta de Lu de López para Reed. Imagen cortesía ESAT.

Además, en Las Naves de Valencia tiene lugar durante todo el mes el proyecto REED, «Rejuvenate European Design» que fomenta el conocimiento de la economía circular como un medio de creación de nuevas perspectivas profesionales, partiendo del diseño de productos que cumplan con el precepto de economía circular: diseños de productos que permitan reutilizar, reparar y reciclar sus componentes. Frente al concepto tradicional de economía lineal de producir, usar y tirar.

La manera de incentivar la concienciación y creatividad propuesta es mediante concursos que permitan a los estudiantes generar sus propuestas de productos que cumplan con los preceptos de la economía circular, y para ello, AIJU, como miembro del proyecto y en colaboración con ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología) proponen este concurso de diseños e ideas creativas basadas en los conceptos de economía circular en el que los alumnos de diseño de la escuela son los protagonista. Una segunda exposición en fechas posteriores acabará recopilando el resto del material que viajará a Londres dónde se encontrará con las propuestas de los ganadores del concurso a nivel europeo.

La exposición se inaugura el día 22 de Septiembre a las 19:30 horas y estará disponible hasta el 03 de Octubre. Durante el acto inaugural de la exposición se dará a conocer los 3 ganadores de la edición en Valencia quiénes optarán a la patente de su diseño, un premio en metálico y el viaje a Londres para conocer a sus compañeros ganadores del resto de países participantes en el proyecto.

Por último, bajo el título ‘Wonder Finder’ se encuentra un video instalación basado en la video proyección de información extraída de perfiles de redes sociales de los protagonistas de TEDx Valladolid, sobre una serie de carpetas metálicas emulando los recorridos virtuales y digitales que está información transita en la nube y en los espacios de interacción social.

Instalación Wonder Finder. Imagen cortesía ESAT.

Instalación Wonder Finder. Imagen cortesía ESAT.

Dicha intervención pretende de este modo, hacer un recorrido visual por los protagonistas principales de estos 5 años de este importante TEDx, utilizando como recurso visual, el trazo digital que estos han ido dejando a lo largo de estos últimos años en la red social. Visualmente, la propuesta también unifica a estos protagonistas ya que gráficamente se establecen relaciones entre ellos, simbolizando como TEDx Valladolid, ha unido estos perfiles de una manera real y simbólica.

El proyecto también ha sido ideado en el ESAT LAB (Laboratorio de I+D+i), dirigido por Solimán López con la colaboración de Toni Vaca e Inma Femenía, y es desarrollado por los alumnos de ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia), Fran Mengual y Carmen Frontera, así como por alumnos de ESI Valladolid, quiénes han aunado esfuerzos para obtener los mejores resultados visuales de esta idea. El resultado  amenizará el próximo TEDx en Valladolid y que será instalado en la sala principal del Laboratorio de las Artes de Valladolid, LAVA con motivo del mencionado evento.

 

Las trampas de la memoria

Dystopia, de PanicMap
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 16. Valencia
Del 16 al 18 de septiembre de 2016

La tecnología siempre es un arma de doble filo, especialmente en el mundo del arte. Igual ayuda a potenciar la expresividad del artista que puede contribuir a anularla, como ocurre en tantos filmes que son una mera sucesión de trucos y efectos especiales sin apenas sustancia. Cuando se trata de las artes escénicas lograr una armoniosa conjunción entre arte y tecnología es un asunto delicado. Un osado experimento que muy pocos se arriesgan afrontar. La compañía valenciana PanicMap, creada por Juan Pablo Mendiola y Margarita Burbano en 2012, ha demostrado estar muy capacitada para ello. Pero siempre desde el pánico, el vértigo, el miedo a la página en blanco, de ahí su nombre. “Un pánico que hay que solventar a base de trazar un mapa, una hoja de ruta”, dice Mendiola.

Tras el éxito obtenido con su primer montaje, Harket y tras cuatro años de intenso trabajo regresan a los escenarios con Dystopia protagonizada por Cristina Fernández y Ángel Fígols que inicia mañana la nueva temporada de Las Naves.  Tres únicas funciones hasta el domingo. Tres ocasiones de ver algo diferente sobre el escenario.

Cartel de Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Cartel de Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

“Dystopia es un viaje emocional de dos personajes en el que nada es lo que parece”, dice Mendiola. “Un laberinto de espejos en el que se ven atrapados y que distorsiona su identidad. La obra reflexiona sobre la memoria. Sobre la necesidad que a veces tenemos de crear una realidad paralela a la auténtica cuando no estamos satisfechos con nuestros propios recuerdos, cuando aquello que nos rodea se descompone a trozos, cuando nuestro presente nos parece un futuro distópico de nuestro pasado. El protagonista se adentra en un laberinto de espejos emocional, en el que le cuesta reconocerse”.

El resultado es un teatro radicalmente contemporáneo que indaga en nuevos lenguajes, sin dejar por ello de buscar la emoción y la reflexión del espectador. Con técnicas innovadoras  construye sobre el escenario historias e imágenes  atractivas y sorprendentes.

A la escenografía convencional se suman proyecciones de mapping 3D y vídeo en directo “que permite transformar el espacio tanto a nivel plástico como emocional”, señala Mendiola. “Mi objetivo es buscar un diálogo entre tecnología y emociones. Lo tecnológico es frío y son los actores los que calientan el ambiente. En este caso, tanto Cristina como Ángel se desdoblan en un auténtico tour de force. Se puede decir que los he exprimido a fondo”, bromea el director.

Ambos mantienen un intenso duelo interpretativo en escena, proyectándose  en unos papeles de gran exigencia emocional y física. Los protagonistas se trasladan a diferentes lugares y momentos interactuando con los elementos visuales que los envuelven en el escenario y descubriendo poco a poco los límites de su propia realidad. En suma, Dystopia profundiza en la búsqueda de un lenguaje multidisciplinar en el que se entrelazan dramaturgia, danza, live cinema y video mapping para dar forma a un rompecabezas escénico.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Mendiola se inició en Teatre de l’Horta con Roberto García y más tarde montó un par de obras para Maduixa. PanicMap nació en plena crisis y a partir de ahí todo ha ido si no a mejor, sí al menos no a peor. “La sensación que tenemos es que la crisis va remitiendo, aunque tampoco se acaba de ver el sol”, comenta. “Nos encontramos en un impase, esperando a Godot. Hay esperanza pero también cierto recelo. El cambio de gobierno se ha traducido en un diálogo más abierto, lo que se podría llamar ‘escucha activa’ por parte de las instituciones y somos conscientes de que se han dado pasos hacia delante.  Se ha incrementado el presupuesto que apoya la cultura pero todavía hay que mejorar su formulación y distribución”.

Una vez estrenada en Valencia Dystopia seguirá el circuito habitual de festivales como Harket. Con su primer montaje PanicMap recorrió parte de la geografía nacional pasando por varios festivales.  Estuvo en Fira Tàrrega, TAC de Valladoli, Burgos Escena Abierta, MADferia, Danza Xixón y Mostra de Teatre d’Alcoi. Tambien recibó el Premio BBVA de Teatro al mejor espectáculo y a la mejor actriz, Cristina Fernández.

“Cuando actuamos en teatros de gran aforo como El Principal de Valladolid hicimos subir el público a escena, unas 150 personas para crear mayor intimidad y proximidad ”, recuerda Mendiola, que también recibió el Premio Max al mejor espectáculo infantil de 2015 por Dot, de Maduixa Teatre, y la candidatura como mejor autor revelación por Harket.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Inmersión en ‘Dystopia’

“Sé lo que necesitas. Un leve balanceo. Un pequeño impulso que te ponga en movimiento.” Se abre el telón y aparece un fragmento del rincón de una habitación inacabada en medio de ninguna parte. Los espectadores se adentran en un bucle emocional en el que memoria, realidad y ficción están en constante lucha. Los personajes también en continua construcción. ¿Qué haces cuando crees vivir en un presente que no es el que te pertenece?

Transformamos los recuerdos y construimos una realidad propia, alternativa.  Al transformar nuestra memoria alteramos también nuestra identidad. ¿Qué margen de error hay entre la realidad y lo que recordamos de ella? “No tienes una grabadora sobre los hombros. Lo siento. No eliges un cassette, le das al play y reproduces exactamente lo que has vivido.”

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Bel Carrasco

MediArte o la creatividad fin de grado

IV Muestra Creativa de Estudiantes – MediArte
Palacio de Colomina
Carrer l’Almodí, 1. Valencia
Inauguración: viernes 15 de julio, a las 19.30h
Hasta septiembre de 2016

El Palacio de Colomina abre sus puertas para acoger algunos de los trabajos que los alumnos de Comunicación Audiovisual han ido realizando durante el curso 2015-2016 en la Universidad CEU Cardenal Herrera, en la IV Muestra Creativa de Estudiantes –MediArte, que se inaugura el viernes 15 de julio a las 19.30 horas, y que permanecerá expuesta hasta septiembre.

Fotografía de Virginia Jareño. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Virginia Jareño. Imagen cortesía de MediArte.

La muestra incluye en su interior creaciones fotográficas, audiovisuales, musicales y sonoras que los alumnos han ido realizando, bien en alguna materia a lo largo del curso, bien como Trabajo Final de Grado.

El perfil práctico de los estudios de Comunicación Audiovisual, así como de Periodismo y Publicidad y RRPP, y el Máster Universitario en Diseño y comunicación gráfica, hace que a lo largo de un curso académico se creen gran cantidad de obras creativas de las cuales se ha realizado una selección para formar parte de esta muestra.

Fotografía de Francesc Planes. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Francesc Planes. Imagen cortesía de MediArte.

En esta IV Muestra Creativa de Estudiantes-MediArte los trabajos han girado en torno a temáticas como el futuro y la tecnología, la situación de los refugiados que llegan a Europa, los trastornos de personalidad, las discapacidades, la problemática relacionada con el tabaquismo y las centradas más estrictamente con la propia creación experimental: videocreaciones, fotografía pixelada, videoclips, creación sonora y producción musical.

MediArte tiene como objetivo mostrar a la ciudadanía la visión que de la sociedad actual tienen los alumnos mediante su obra creativa, al tiempo que sirve para incentivar su propio desarrollo personal en el transcurso de su aprendizaje educativo.

Fotografía de Andrea Savall. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Andrea Savall. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Andrea Savall. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Andrea Savall. Imagen cortesía de MediArte.

 

Rtist: Una app para encargar obras de arte

Rtist, ganadora Appcircus Barcelona 2016
Antigua Fábrica de Estrella Damn
C / Roselló, 515. Barcelona
El 30 de junio de 2016

En el marco del Appcircus Barcelona la aplicación para móviles Rtist ha ganado la edición de 2016. Rtist, disponible para iOS (iPhone, iPad, iPod Touch), funciona como una plataforma en la que los usuarios pueden encargar a artistas una obra de arte inspirada en fotografías que ellos mismos han hecho. Para ello, la plataforma ofrece una selección de artistas locales dispuestos a crear esa obra de arte física basada en una foto elegida por el usuario.

Appcircus es un espacio global de de apoyo al desarrollo de aplicaciones móviles, basada en la organización de eventos y proyectos en las principales ciudades del planeta, con el fin de impulsar el crecimiento y maduración de las comunidades de creadores de apps. Desde sus inicios, ha organizado más de 150 eventos en ciudades de más de 35 países y ha creado una comunidad que integra más de 20.000 usuarios.

Diana Morato, CEO de Deliveroo y encargada de anunciar la ganadora, destacó tres aspectos que inclinaron la balanza a favor de Rtist: el primero, que se trata de una idea innovadora que renueva la relación entre artistas y público al incrementar la posibilidad de encontrar nuevos clientes; en segundo lugar, la posibilidad de abrir el arte a los usuarios, que pueden encargar obras de arte a medida, y finalmente el modelo de negocio de la aplicación.

Por su parte, Carles Ferreiro, CEO de Appcircus, destacó al finalizar el concurso “la variedad y el nivel de todas las apps que han participado en la convocatoria de este año y el de las diez finalistas en particular, lo que acredita el gran nivel del sector de las aplicaciones móviles en Barcelona”; también resaltó la capacidad del sector para atraer talento, innovar y mover la actividad económica en torno al desarrollo de aplicaciones móviles.

Creadores de la app. Imagen cortesía Appcircus.

Creadores de la app. Imagen cortesía Appcircus.

Appcircus Barcelona ha contado con la participación de 84 app de las que quedaron las 10 finalistas que compitieron en la final del showcase itinerante de aplicaciones móviles más grande del mundo. El evento congregó un centenar de asistentes que vivió en directo las presentaciones de las apps en el escenario.

Diana Morato fue la encargada de abrir la velada con el keynote “¿Por qué especializarte, ser rápido y simplificar?”, destacando que en este sector hay que tener en cuenta cuestiones como el perfil cada vez más tecnológico del cliente, su mentalidad antes que su edad, su creciente nivel de exigencia y sobre todo que en el sector móvil importa más “hacerlo mejor que llegar el primero”.

Tras sus palabras, comenzó la competición de las 10 finalistas que contaron con 3 minutos para presentarse y después tuvieron que responder a las preguntas del jurado, que estuvo formado por Sandra Sancho, Marketing Director de Mytaxi en España y Portugal; Gino Micacchi, VP Product en Softonic, Ignacio Espada, CMO y Growth Manager de Washrocks y Diana Morato, CEO de Deliveroo España.

Lo nuevo de Parade

‘Demasiado Humano’ de Parade
LN3 Espai Mutant de Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Viernes 12 de mayo, 2016, a las 21.30h

Las Naves presenta en concierto el último trabajo de Parade, ‘Demasiado humano’. Se trata del octavo álbum del músico Antonio Galvañ y supone un retorno al techno-pop de cierto aire lo-fi, aunque prima la sofisticación. También abundan los guiños al sonido y las melodías de Matia Bazar similares, aunque también haya alegres desvíos a sonidos algo más cacharreros y referencias a la música surf

‘Demasiado humano’ suena a una época en la que los sintetizadores no se programaban con ordenadores, sino que se tocaban directamente. Está hecho con capas de sintes polifónicos para crear ritmos y atmósferas que guardan letras sobre inteligencias artificiales, motoristas fantasmas y pandilleros de finales de los setenta.

Detrás de Parade está el reconocido músico de Yecla (Murcia) Antonio Galvañ, que creó este alias artístico hace alrededor de quince años para canalizar sus dos grandes obsesiones: la ciencia ficción y la tecnología aplicada a la música popA lo largo de su trayectoria, Parade ha creado una galaxia plagada de entrañables seres de ciencia-ficción con una tara de fabricación casi idéntica a la de muchos humanos: la soledad genética.

Además, ha obtenido un merecido prestigio por ser uno de los más lúcidos talentos de la escena independiente española, habiendo sido reclamado por artistas de la talla de Ibon Errazkin y Teresa Iturrioz (Single), Carlos Berlanga o Fernando Márquez ‘el zurdo’, para aportar a los teclados su brillo personal en los respectivos últimos trabajos discográficos de todos ellos.

Parade. Imagen cortesía de Las Naves.

Parade. Imagen cortesía de Las Naves.