Alexandria o el rastro que dejamos en la red

Alexandria, de Mertxe Aguilar y Guadalupe Sáez, bajo dirección de Juan Pablo Mendiola
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. València
Del 9 al 25 de noviembre de 2018

El Instituto Valenciano de Cultura presentado su nueva producción ‘Alexandria’, la primera de las seis que se estrenarán en el Teatro Rialto de València a lo largo de la temporada 18/19, en una apuesta sin precedentes por la producción propia. Además, un total de otros 11 espectáculos se presentarán en los teatros del IVC de Castellón y Alicante durante esta temporada, con la consiguiente contratación de cerca de 90 intérpretes y sus respectivos equipos artísticos.

Siguiendo las directrices del proyecto del director adjunto de Artes Escénicas del IVC, Roberto García, las seis producciones del Teatro Rialto giran alrededor del concepto de identidad afrontado desde diferentes ángulos estéticos y temáticos. Concretamente, ‘Alexandria’ reflexiona sobre nuestra identidad digital.

Cristina Fernández en 'Alexandria'. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Cristina Fernández en ‘Alexandria’. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Con esta nueva apuesta del Rialto, también se cuenta con una unidad estética, ya que los carteles de todas las producciones son obra del diseñador Jaume Marco. Asimismo, destaca una marcada presencia femenina en la programación, tres espectáculos serán dirigidos por mujeres y tres por hombres, y de los seis textos, cinco son de autoría femenina. Roberto García señaló que “el IVC es el único teatro público que sistemáticamente hace castings y audiciones para la selección de los actores y las actrices de todas las producciones”.

‘Alexandria’, el espectáculo escrito por Guadalupe Sáez y Mertxe Aguilar, dirigido por Juan Pablo Mendiola e interpretado por Victoria Salvador, Jaime Linares, Cristina Fernández Pintado, Mertxe Aguilar y Victoria Mínguez, presenta un puzzle de historias llenas de intensidad dramática que tocan temas tan candentes como el rastro que dejamos en la red, el tráfico de datos y la difusa frontera entre verdad, mentira y manipulación en redes sociales y plataformas digitales. El espectáculo, de gran potencia visual, juega con técnicas de video mapping para reflejar el mundo multiplataforma en el que estamos inmersos.

Según señaló el equipo del espectáculo, se trata de un trabajo horizontal, en el sentido de que el director ha estado en todo momento en contacto con las autoras mientras ellas escribían el texto. Esta proximidad ha generado unas sinergias muy enriquecedoras para el resultado final. También apuntaron que es un espectáculo complicado de interpretar en el escenario, ya que los actores conviven con siete cámaras que los graban en directo, por lo que deben hacer una actuación que se sitúa entre lo teatral y lo cinematográfico, además en un escenario muy complejo y con muchos lenguajes diferentes conviviendo.

Con ‘Alexandria’ se pone en marcha el proyecto ‘Habitem el Rialto’, un ambicioso proyecto de desarrollo de audiencias que creará una comunidad de espectadores fundamentalmente joven conectada con los procesos de creación y exhibición de las diferentes producciones.

‘Habitem el Rialto’ busca crear públicos activos y ya se está desarrollando en diferentes ámbitos, como en institutos de Educación Secundaria, en la Universidad de València, en escuelas de Arte Dramático y en colectivos juveniles. El proyecto generará dinámicas activas, experiencias colaborativas y actividades conectadas con los espectáculos, además de la ocupación del Rialto como un espacio de encuentro y de vida sociocultural más allá de su función de sala de exhibición de montajes.

Victoria Salvador en 'Alexandria'. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Victoria Salvador en ‘Alexandria’. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

#Identidad para la nueva temporada del IVC

Avance de programación 2018-2019 de los teatros Principal y Rialto de València

El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha presentado el avance de la programación de artes escénicas para la temporada 2018-2019 en el teatro Principal y en el teatro Rialto de València, bajo el lema #Identidad. Al acto han asistido el director general del IVC, Abel Guarinos, y el director adjunto de Artes Escénicas del IVC, Roberto García.

El director general del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, ha explicado que “con el lema #Identidad queremos dar un paso adelante después del cambio de filosofía que ha significado la temporada 17-18 respecto de las temporadas pasadas. Profundizamos en la apuesta por la coherencia de la programación y por una marca pública de calidad. De este modo, esta temporada 18-19 busca la identidad de los teatros Rialto y Principal de València, es decir, busca singularizar las salas y ponerlas en valor”.

“Además, la producción propia reflexionará sobre las múltiples caras de este concepto de identidad: la identidad de barrio, la identidad digital, la identidad europea, la identidad emocional, la identidad cultural o la identidad de clase”, ha concluido Guarinos.

El Teatro Rialto se convierte esta temporada en un centro que programará producciones propias. Un proyecto que supone un cambio de paradigma trascendental y que tendrá el objetivo de conectarse con la sociedad, gracias al Plan de desarrollo de audiencias ‘Habitamos el teatro’.

El Teatro Principal, por su parte, se ratifica como un centro de exhibición de referencia en artes escénicas por la calidad de sus propuestas y donde se estrenarán también producciones de gran formato. Una nueva programación que lleva el lema “Un TEATRO PRINCIPALmente para ti”.

Como señala el director adjunto de Artes Escénicas, Roberto García, “tenemos como objetivo fundamental esta temporada la captación y la fidelización de públicos para conseguir el acceso de toda la sociedad a nuestra actividad cultural y, especialmente, del público joven que, en estos momentos, se siente alejado de la oferta cultural general”.

Asimismo, desde el IVC se continúa trabajando para fomentar la creación e impulsar las industrias escénicas. La apuesta por la producción propia se duplica en la temporada 2018-2019 y pasamos de 4 a 9 producciones propias de teatro y de 1 a 3 producciones de danza.

Esta temporada también significa la recuperación de los Premios de las Artes Escénicas Valencianas, con los que el IVC quiere reconocer el trabajo y la excelencia de los profesionales valencianos. La gala de entrega será retransmitida por À Punt televisión y, a partir de septiembre, se darán detalles de esta.

Teatro Principal de València

Según Roberto García: “El Teatro Principal tendrá una programación de lujo con algunos de los nombres de referencia de las artes escénicas en el ámbito valenciano, estatal e internacional”.

Un instante de la representación de 'Cronología de las bestias', protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

Un instante de la representación de ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

La temporada empezará con el estreno mundial de ‘Santos, i ara què’, creación de Ximo Solano, un homenaje al genial pianista, compositor, pintor, escultor y ‘performer’ de Vinaròs Carles Santos y a su obra. En octubre se podrá ver ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi, una comedia negra de suspense que reflexiona sobre la mentira.

‘Antígona’, coproducción del IVC con la Compañía Ferroviaria de Elche, estrenada en Sagunt a Escena, se podrá disfrutar durante el mes de noviembre. Una versión libre inspirada en el clásico de Sófocles con las posibilidades que ofrecen los nuevos lenguajes expresivos. El mejor teatro balear llegará a finales de noviembre con dos producciones del Teatro Principal de Mallorca: ‘La nit de Catalina Homar’ y ‘Les darreres paraules’, que giran alrededor del personaje del archiduque Lluís Salvador. Para acabar noviembre asistiremos al estreno de la producción del IVC ‘Sorra blava’, de Alejandro Tortajada y Laura Sanchís, proyecto ganador de la convocatoria abierta “Cinc elevat a cinc”. En diciembre se programará el último espectáculo del actor Alberto San Juan, ‘Mundo obrero’, producida por Teatro del Barrio y Teatro Español, una obra sobre la lucha obrera que alcanza desde finales del siglo XIX hasta los nuestros días. En Navidad se repondrá ‘Tic-Tac’, la producción propia premiada como mejor espectáculo musical en la última edición de los Premios MAX de artes escénicas. Después será el turno de la deliciosa comedia ‘La valentía’, la última obra del prestigioso dramaturgo Alfredo Sanzol.

‘El preu’, un texto de uno de los más grandes dramaturgos del siglo XX, Arthur Miller, se podrá ver en el Principal el mes de febrero. Pere Arquillué y Ramón Madaula interpretan, bajo la dirección de Sílvia Munt, a dos hermanos que se reencuentran en el desván de la casa familiar después de 16 años sin hablarse. Igualmente, el mes de febrero estará dedicado a un ciclo de espectáculos internacionales. Se podrán ver el circo de la compañía francesa The Rata Pack con ‘Speakeasy’, obra que recrea en el escenario los bares clandestinos que surgieron en Estados Unidos durante la ley seca, y el teatro físico de la compañía británica Ghecko, con ‘Missing’.

El musical vuelve en marzo de la mano de la compañía Dagoll Dagom, que hacía 13 años que no pasaba por València, con su último espectáculo,‘Maremar’, una adaptación de ‘Pericles, príncep de Tiro’, de William Shakespeare, con música inspirada en la obra de Lluís Llach.

Recreación escénica de los etílicos sótanos clandestinos durante la ley seca, en ‘Speakeasy’, de The Rata Pack.

Recreación escénica de los etílicos sótanos clandestinos durante la ley seca, en ‘Speakeasy’, de The Rata Pack.

La programación se completa con tres estrenos mundiales que llenarán el teatro Principal hasta el final de la temporada. Se trata de ‘El Muro’, de la compañía valenciana La Teta Calva, creación de Maria Cárdenas y Xavo Giménez con música de Carles Chiner; la nueva producción de danza del IVC, dirigida por la prestigiosa coreógrafa alcoyana Sol Picó, y una coproducción del IVC, la Diputació de València y el Festival Griego de Barcelona, escrita y dirigida por Jordi Casanovas, sobre el cambio de ciclo histórico que se inició el año 92, con el declive de la Ruta del Bakalao, los crímenes de Alcàsser y una nueva manera de hacer política tan personal como irresponsable. Un espectáculo que lleva por título ‘Valenciana (la realitat no és suficient)’.

Teatro Rialto

“El Teatro Rialto estrena su nuevo proyecto «Habitamos el Rialto», que tiene como objetivo crear una comunidad de espectadores y espectadoras vinculada de manera profunda a los procesos de creación y exhibición de las producciones propias. Un plan de desarrollo de audiencias destinado a la captación y la fidelización de nuevos públicos, especialmente los espectadores y espectadoras jóvenes”, ha explicado Roberto García.

El Teatro Rialto trabajará con una red de institutos de Secundaria que colaborarán con este nuevo proyecto. Se trabajará conjuntamente con el alumnado y el profesorado para desarrollar experiencias físicas y emocionales con los montajes que pasarán por la sala.

De esta manera, participarán en las obras asistiendo a los ensayos, llevando los equipos artísticos a los centros, organizando coloquios, elaborando los programas de mano, creando un club de espectadores, convirtiéndose en reporteros de los procesos, trabajando con profesionales para aprender a crear contenidos y a usar las herramientas digitales. Con todo eso aprenderán a entender y a amar a las artes escénicas. En definitiva, conseguir que el alumnado se sienta cocreador y corresponsable, y así construir espectadores activos, críticos y no estandarizados.

Imagen del cartel de la obra '‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, realizado por la artista Po Poy.

Imagen del cartel de la obra ‘‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, realizado por la artista Po Poy.

También se crearán sinergias con otras instituciones como la Universitat de València, el Institut Valencià de la Juventut y las escuelas de arte dramático para implicar a todas estas comunidades en el proyecto del Teatro Rialto. Todo relacionado a una apuesta sin precedentes por la producción propia.

La temporada en el Rialto empezará con la coproducción ‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, un espectáculo que nace de las conversaciones con los vecinos y vecinas del barrio del Cabañal y que reflexionará sobre la identidad de barrio. Noviembre será el mes de la obra ‘Alexandria’, de Guadalupe Sáez y Mertxe Aguilar, un espectáculo sobre la identidad digital que mezcla teatro, música y videomapping, y que nos habla de cómo la huella digital que dejamos en manos de las grandes corporaciones y las redes sociales han cambiado radicalmente nuestra identidad y la manera de relacionarnos.

En diciembre podremos disfrutar de ‘Faust’, de Arturo Sánchez Velasco y Jaume Policarpo, una revisión del clásico de Goethe desde una óptica contemporánea y con una seductora estética que mezcla actores con títeres de tamaño natural y una escenografía cautivadora, que reflexionará sobre la identidad europea.

La danza será la protagonista en enero con ‘Més a prop’, de Noèlia Liñana, un montaje que tiene el objetivo de acercar la danza al público adolescente y joven a través del reconocimiento y la identificación de las emociones. El gran clásico valenciano y universal ‘Tirant lo Blanch’, de Joanot Martorell, sube al escenario los meses de febrero y marzo con una coproducción del IVC con la Compañía Nacional de Teatro Clásico. El espectáculo, llamado ‘Tirant’, escrito y dirigido por Paula Llorens y Eva Zapico, planteará una nueva y sorprendente versión que mezcla la palabra y el teatro físico para hablar de identidad cultural.

‘Tot explota’, creación de Carla Chillida, es la propuesta para los meses de marzo y abril. Un espectáculo comprometido socialmente que nos habla de identidad de clase en los tiempos actuales y de las nuevas y sutiles maneras de explotación de las personas. La última producción del IVC en mayo será ‘Tórtola’, texto de Begoña Tena, nacida en el primer Laboratorio de Dramaturgia ‘Insula Dramataria’ Josep Lluís Sirera, que será dirigida por Rafa Calatayud.

Además, el Rialto continuará como una de las sedes del festival Danza València durante el mes de abril y, ya para cerrar la temporada, se podrán ver las lecturas dramatizadas de textos del segundo Laboratorio de Dramaturgia ‘Insula Dramataria’.

Un instante de la representación de 'Cronología de las bestias', protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

Un instante de la representación de ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

 

 

Teatro en domingo

1789, en un universo paralelo, de Hadi Kurich
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 11 al 27 de mayo de 2018

¿Qué cosa es el público? ¿El público de qué? O mejor, ¿dónde está cuando no está donde debe?

Llevaba años esperando esperando -sin Godot- que algún espectáculo dramatúrgico me sacara de su estado letárgico. Y mientras esperaba me aburría o me indignaba precisamente por no cejar en esa esperanza. Esperanza en la espera activa, pues. Casi casi basura ha sido todo lo que a uno se le ha venido encima en los teatros a los que he ido acudiendo estos últimos años. No exagero. Basura aplaudida con ímpetu sin duda por un público ignorante por ideologizado o infantilizado. Años acudiendo al teatro, casi cada semana, con la esperanza de que, como en antaño, alguna obra me conmoviera. Alguna. De vez en cuando siquiera. No por una cuestión de innecesaria nostalgia, sino de pragmática necesidad. Cada vez más necesito creer en algo.

Ayer se cambió la dinámica. Tuve la suerte y el privilegio de ver un montaje teatral de primer orden. Como era de esperar, de prever y de suponer no éramos más de 30 personas las que en un domingo por la tarde tuvimos esa suerte y ese privilegio. La obra: ’1789, en un universo paralelo’, de Hadi Kurich.

Escena de '1789, en un universo paralelo', de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Escena de ’1789, en un universo paralelo’, de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Pero ¿por qué cree uno que había tan poca gente? Pues por varios motivos, los mismos motivos por los que, ya de entrada, se me hace difícil comprender la existencia de esta obra en los teatros valencianos: NO es una comedia, NO se trata de una compañía valenciana (subvencionada) y por último se trata de una obra exigente en la medida en que pudiendo ser entendida por la universalización del texto, la verdad es que sólo una persona medianamente culta puede disfrutarla en plenitud. Así, pues, obra condenada al fracaso, el fracaso por el que hoy en día se mide todo.

Sin embargo su indudable éxito se encuentra en la obra en sí misma, un prodigio de montaje para un texto milimétricamente preciso. El éxito de esta obra no era probable, pero ya se sabe: hoy en día, en estos tiempos de corrección política y de ideología agresiva, el éxito, cualquier éxito no puede ser otra cosa más que una forma de sofisticado fracaso. Y viceversa: muchos fracasos no pueden ser más que un signo de éxito. Así pues, 1789 un éxito (30 espectadores en domingo). Las cosas excelentes necesitan fracasar en alguna medida para poder ser excelentes. En alguna medida, repito, en alguna medida.

Escena de '1789, en un universo paralelo', de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Escena de ’1789, en un universo paralelo’, de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

El título ya avisa para que nadie se lleve a engaños. Un título disuasorio -y por tanto valiente- para todos aquellos que no le pongan cara a esa fecha, que son tantos… De hecho mi acompañante no sabía nada acerca de la fecha, ni reconocía los nombres de los personajes ni de lo que supusieron en la historia real. De tal forma que se tuvo que conformar con dejarse llevar por unos diálogos que no le referenciaban ni remitían a hechos concretos del pasado -del que salía este texto ficcional-, pero no por ello dejó de disfrutar por el sentido de universalidad que se desprende de la elaboración de un texto bello y preciso al que se añade la sobriedad de las interpretaciones. ¡Qué raro ya es encontrarse en el teatro algo de inteligente sobriedad!

Un espectáculo… ¡sobrio!, qué extraña paradoja y ¡qué bienvenida!: un espectáculo que utiliza la creatividad escenográfica para generar las sutiles metáforas que le permitirán evitar esa espectacularidad digital que tanto necesitan los ignorantes (al menos cuando no hay risas). Ignorantes, sí, los ignorantes que ha ido generando una Opinión Publicada absolutamente alineada, alienada y cobarde, que dejó de hacer verdadera Crítica de Teatro para que toda obra pudiera tener el mismo éxito merecido.Igualdad: todo es maravilloso y nadie es menos que nadie en el producto artístico. En la era de la corrección política no cabe ya la verdadera Crítica; ya no cabe el derecho al pataleo debido a una suerte del relativismo cultural que se nos ha impuesto por la vía de un buenismo populista; un buenismo cuya principal función es velar por la salud mental de los mediocres. No está hecha la miel para la boca des asno. ¿Éramos 30 personas en el teatro? Pues eso.

Escena de '1789, en un universo paralelo', de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Escena de ’1789, en un universo paralelo’, de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Alberto Adsuara

Esos drones que nos sobrevuelan

En Tierra, de Sigfrid Monleón e Isabelle Stoffel
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 27 de abril al 6 de mayo de 2018

El Institut Valencià de Cultura presenta el espectáculo ‘En Tierra’ (Grounded), dirigido por Sigfrid Monleón e Isabelle Stoffel (recién nominada a los Premios Mihura) que también protagoniza la obra. Según Roberto García, director adjunto de Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura, “es una obra de éxito internacional, de George Brant, con elementos plenos de modernidad de la mano de un director valenciano de prestigio como es Sigfrid Monleón y una interpretación poderosa de Isabelle Stoffel”.

Un texto interesante e imprescindible que aún no se ha estrenado en España, aunque desde su estreno en el festival de Edimburgo en 2013 ya ha sido representado en medio mundo, desde Etiopía hasta Broadway con Anne Hathaway.

Escena de 'En Tierra'. Imagen cortesía del IVC.

Escena de ‘En Tierra’. Imagen cortesía del IVC.

En la obra, un embarazo imprevisto termina con la carrera en el aire de la piloto de caza. Ahora vuela drones teledirigidos. De día vigila a terroristas a 8.000 km de distancia y mata a golpe de botón. De noche vuelve a casa a cenar con su marido y a jugar con su hija. Pero cada día le resulta más difícil distinguir entre su vida cotidiana y el trabajo, entre el desierto de Nevada y el de Afganistán.

Ganadora del Smith Prize de teatro político, está concebida como un poema épico contemporáneo, la obra aborda desde una perspectiva de género las implicaciones destructivas, morales y éticas, de la moderna guerra de drones y su papel, como instrumento de poder, en la sociedad de la vigilancia.

Sigfrid Monleón, Isabelle Stofel y Roberto García. Imagen cortesía del IVC.

De izda a dcha, Sigfrid Monleón, Isabelle Stoffel y Roberto García. Imagen cortesía del IVC.

Isabelle Stoffel (actriz, versión y codirección) crea la compañía Recycled Illusions en colaboración con artistas de diferentes disciplinas y lugares. Actúa en teatros de Suiza, Alemania, Bélgica y España, en películas de Gonzalo López-Gallego, Carlos Iglesias, Sigfrid Monleón y Jonás Trueba. Escribe e interpreta la adaptación teatral de las memorias de Toni Bentley, ‘La rendición’. También actúa en ‘Invernadero’, dirigida por M. Gas y Festen, dirigida por M. Mira. En Basilea ha dirigido ‘Jimmy, criatura de un sueño’, ‘Paseo por los recuerdos’ y ‘Eco en la frontera’.

Sigfrid Monleón (director) ha dirigido los filmes ‘La isla del holandés’ (2001), ‘La bicicleta’ (2006) y ‘El cónsul de Sodoma’ (2010), el telefilme ‘Síndrome laboral’ (2004) y los documentales ‘Karlitos’ (2004), ‘El último truco’ (2009), ‘Ciudadano Negrín’ (2011) y ‘Cántico’ (2017). Su última película, ‘El pintor de calaveras’, inauguró el festival de Las Palmas el pasado 6 de abril. En 2012 debuta en el teatro con la dirección de ‘La rendición’. En teatro también ha dirigido ‘Un cielo’ (Jean Genet), ‘Suite Nupcial’ (Carlos Iglesias) y ‘Teatro’ (Mariano Peyrou).

Isabelle Stoffel en 'En Tierra'. Imagen cortesía del IVC.

Isabelle Stoffel en ‘En Tierra’. Imagen cortesía del IVC.

Maestros de la palabra

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve (1-4 febrero)
La estancia, de Chema Cardeña (8-11)
Ultramarinos, de Paco Zarzoso (15-18)
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 1 al 18 de febrero de 2018

Autores muy diferentes y en cierta forma complementarios que forman parte del boom de la dramaturgia valenciana de los años noventa, se mantienen en activo y han formados sus propias compañías. Es el denominador común de los que integran el ciclo ‘Maestros de la palabra’, organizado por Instituto Valenciano de Cultura (IVC). A lo largo de este mes el Teatro Rialto ofrecerá tres obras: ‘Ligeros de lenguaje’ de Gerardo Esteve, ‘La Estancia’ de Chema Cardeña y ‘Ultramarinos’ de Paco Zarzoso.

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Abrió el ciclo ‘Ligeros de lenguaje’, un texto escrito y dirigido por Gerardo Esteve y representado por él mismo junto con Miguel Ángel Montilla, de la compañía Esteve y Montilla. Este  artefacto teatral es fruto del encuentro de Esteve y Montilla, ‘dos pájaros de cuidado’, que comparten escenario en un espectáculo donde el lenguaje, el humor, la poética y el juego son los instrumentos para transmitir la emoción al espectador. Esteve sorprende otra vez al público con su humor latente que aflora en función de la actitud del espectador. Una vez más indaga en el lenguaje, pues en sus espectáculos no existe una historia convencional con planteamiento, nudo y desenlace, sino que es el lenguaje mismo quien genera la teatralidad, a través de giros coloquiales y un estilo propio que apela a la inteligencia del espectador.

La estancia, de Chema Cardeña, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

La estancia, de Chema Cardeña, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

El siguiente montaje, del 8 al 11 de febrero, es uno de los primeros textos de Chema Cardeña, ‘La Estancia’ dirigido por Jesús Castejón, producido por la compañía de Salvador Collado y protagonizada por Javier Collado y José Manuel Seda. Esta obra recibió el Premio de la crítica valenciana y el de la Asociación de espectadores de Alicante (AITA) al mejor texto. En el marco de la Inglaterra isabelina y, a través de la especial relación entre Shakespeare y Marlowe, Cardeña plantea el tema de la identidad personal, del otro, del espejo, del fingimiento y la impostura, de la ambición, la traición y el deseo. También de las reglas del arte, de sus limitaciones, de la imposibilidad de decir la verdad.

Ultramarinos, de Paco Zarzoso, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Ultramarinos, de Paco Zarzoso, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

El tercer y último espectáculo, del 15 al 18 de febrero, es ‘Ultramarinos’ un texto escrito y dirigido por Paco Zarzoso para su compañía habitual Húngara de Teatro, interpretado por Pep Ricart, Lola López y Miguel Lázaro. Un padre y una hija peregrinan por los pueblos del interior de la España de los años cincuenta con una carpa en la que ofrecen un espectáculo que trata del mar y sus maravillas. En uno de sus destinos, cuyos habitantes nunca han visto el mar, la existencia de esos dos personajes registra un gran cambio tras conocer a un vendedor ambulante que se aloja en su misma pensión.

De izda a dcha y de arriba abajo, Gerardo Esteve, Roberto García, Paco Zarzoso y Chema Cardeña. Imagen cortesía del IVC.

De izda a dcha y de arriba abajo, Gerardo Esteve, Roberto García, Paco Zarzoso y Chema Cardeña. Imagen cortesía del IVC.

Bel Carrasco

Un peso pesado en escena

Un obús en el corazón, de Wajdi Mouawad, dirigida por Santiago Sánchez
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 2 al 12 de noviembre de 2017

Un nombre difícil de memorizar, un físico contundente y una trayectoria singular que lo llevó desde el ring a los platós y escenarios. Son tres rasgos que definen a  Hovik Keuchkerian,  protagonista absoluto de Un Obús en el corazón, un texto de Wajdi Mouawad dirigido por Santiago Sánchez que estará en la Sala Rialto hasta el 12 de noviembre. El montaje se estrenó en 2014 y desde entonces se ha representado de forma guadiánica dejando una estela de admiración. Fue un éxito rotundo en Teatros de la Canal y todos los viernes se ofrece en Luchana. El actor de origen armenio se enfrenta en solitario al público en un monólogo que dura hora y media dejándolo anímicamente noqueado. “A lo largo de estos años la obra ha ido creciendo y descubriéndome facetas desconocidas de mí mismo”, dice  Keuchkerian. “El personaje me ha absorbido por completo, esto poseído por él”.

Un obús en el corazón. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Hovik Keuchkerian en ‘Un obús en el corazón’. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Hijo de un armenio y una española que se conocieron y enamoraron en Líbano allá por los sesenta, Keuchkerian llegó a España con sólo tres años. Su altura y corpulencia muy por encima de la media lo encaminaron hacia el boxeo y llegó a ser campeón de España en la categoría de pesos pesados en 2003 y 2004. “Lo mío era el juego de piernas”, recuerda. Pero pronto demostró que sus mejores golpes eran verbales con una serie de monólogos cómicos.  En 2010 alcanzó gran popularidad al grabar el monólogo Croquetas para el canal Paramount Comedy, fragmento a partir del que creó un espectáculo para teatro, Un mendigo con zapatos de algodón que estuvo tres años en cartel. Ha participado en la serie Hispania y en la película Alacrán Enamorado por cuyo papel recibió una nominación al Goya, otra a los Premios del Círculo de Escritores Cinematográficos y el Premio de la Unión de Actores de Madrid. Ha participado en series internacionales como Assassin’s Creed y The Nigth Manager titulada en España El Infiltrado.

El valenciano Santiago Sánchez, uno de los padres de l’Om Imprebís lo escuchó por la radio y supo que era el hombre ideal para encarnar al protagonista de Obús. “Santiago me dijo que me veía en el papel, y así ha sido. Tenemos muy buena química. Yo he ido tanteando experimentando con unas cosas y otras pero ahora ya tengo claro que lo mío es el teatro”. ¿Seguirá con Obús? “Posiblemente. Esta obra tiene un techo muy alto, va evolucionando y no deja de crecer. Está viva”.

Basada en la primera novela de Moawad, Visage retrouve, la obra teatral transcurre durante una noche en la que la madre del protagonista es trasladada al hospital. En ese momento crítico éste rememora su infancia, la huida del Líbano y todo lo perdido a causa de la guerra. “No es una historia de rencor ni odio, sino la evocación de un hombre maduro desde el cariño pero también con cierta dureza, aunque esperanzadora. Un viaje interior de gran intensidad”, dice Keuchkerian.

Un obús en el corazón. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Un obús en el corazón. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Se podría hablar de cierta conjunción mágica en la confluencia de dos artistas de origen libanés en el destierro vinculados a través de un valenciano, Santiago Sánchez. Wajdi Mouwad se dio a  conocer en España con  Incendios, que se vio la temporada pasada en el Teatro Principal con un reparto encabezado por Nuria Espert, obra en la que se basa la película, del mismo título nominada al Oscar en 2010.

La fuerza de su teatro conmueve, inquieta y, en un momento como el actual con la situación de Siria, Libia, Túnez plantea preguntas y golpea las conciencias. Con ser emocionante lo que Mouawad nos cuenta, lo que conmueve es cómo lo cuenta, sin tiempos muertos solapando escenas.  Vivió en Beirut hasta los ocho años, en 1975, al comienzo de la guerra civil libanesa, huyó con sus padres primero a París y luego a Montreal. Una historia paralela a la del protagonista de Un obús en el corazón.

Santiago Sánchez, uno de los directores con mayor reconocimiento de la escena española, ha recibido numerosos premios por su trabajo. Sus trabajos son muy variados, desde grandes clásicos como Cervantes, Chejov, Zorrilla o Brecht a propuestas contemporáneas e innovadoras como los Monty Python, Albert Camus, Koltés o Wadji Mouawad.

Hovik Keuchkerian en 'Un obús en el corazón'. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Hovik Keuchkerian en ‘Un obús en el corazón’. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Bel Carrasco

Cuzco, viaje interior al desamor

Cuzco, de Víctor Sánchez Rodríguez
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 11 al 29 de octubre de 2017

‘Cuzco’, la primera de las cuatro producciones de Teatre del Poble Valencià previstas para esta temporada, abrirá la programación en el Teatro Rialto. Un texto escrito y dirigido por Víctor Sánchez Rodríguez, que fue Premio Max 2016 al mejor autor revelación por su texto ‘Nosotros no nos mataremos con pistolas’ y nominado en esta misma categoría en la edición de los Max 2017 por su obra ‘A España no la va a conocer ni la madre que la parió’.

Abel Guarinos, director del Institut Valencià de Cultura, destacó la importancia de las dramaturgias valencianas para las producciones del Teatre del Poble Valencià así como el apoyo en esta producción del Ayuntamiento de Sagunto: “Este apoyo entre instituciones favorece el desarrollo de la cultura y en concreto de las artes escénicas”.

Cuzco, de Víctor Sánchez Rodríguez. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Cuzco, de Víctor Sánchez Rodríguez. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

La obra, que estará en cartel del 11 al 29 de octubre, es una apuesta, según Roberto García, director adjunto de Arts Escèniques, “por la dramaturgia viva valenciana” en este caso del autor y director Víctor Sánchez de quien destacó que es una de las voces más potentes y singulares del teatro valenciano.

‘Cuzco’ narra la historia del viaje que hace una pareja en crisis a Perú. Un viaje también interior que abrirá viejas heridas y cambiará la vida de sus protagonistas para siempre. Su autor comenzó a escribir el texto tras un viaje personal junto a su padre a Cuzco. “Cuando salí del hotel, de camino a la Plaza de Armas, sufrí una revelación, vi las similitudes de ese lugar con otros lugares de nuestro país y comencé a sentir cómo habría sido en el pasado. En la obra una pareja que va a salvar su relación a Cuzco es la que vertebra la trama y relaciona la historia de desamor con la situación del mundo actual”.

Cuzco, de Víctor Sánchez Rodríguez. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Cuzco, de Víctor Sánchez Rodríguez. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Un texto esencial cargado de fuerza y protagonizado por Silvia Valero y Bruno Tamarit quienes coincidieron durante su intervención en lo afortunados que se han sentido trabajando con Víctor Sánchez en una producción del Teatre del Poble Valencià y que a su vez ha sido un reto. Bruno Tamarit ha hablado de “responsabilidad a la hora de interpretar a unos personajes que tienen mucha carga detrás de cada palabra”; Silvia Valero se ha definido como “valiente por esta vez, por interpretar a una mujer que es capaz de enfrentarse al miedo y viajar por terrenos oscuros”.

La escenografía de Mireia Vila, la iluminación de Mingo Albir y la música de Luis Miguel Cobo crean un espacio desnudo y sugeridor que se llenará de fantasmas, pasiones y deseos. Todo ello unido al trabajo corporal de Cristina Fernández completan el trabajo actoral y componen el conjunto de la obra.

‘Cuzco’ es la primera de las cuatro producciones del Teatre del Poble Valencià de esta temporada que apuestan claramente por la dramaturgia viva valenciana. Una producción que estará tres semanas en cartel en el Rialto, y que posteriormente se representará en el Teatre Principal de Castellón y el Teatre Arniches de Alicante, y también en Sagunto.

Cuzco, de Víctor Sánchez Rodríguez. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Cuzco, de Víctor Sánchez Rodríguez. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

 

La locura de vivir al límite

Síndrhomo, de La Teta Calva
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 14 al 18 de diciembre de 2016

El Teatro Rialto vuelve a poner sobre el escenario Síndrhomo, del miércoles 14 al domingo 18 de Diciembre, con parte de su trama actualizada. Esta producción de La Teta Calva se estrenó en junio de este año, pero vuelve con importantes cambios en una trama que encuentra en la locura, las decisiones más acertadas de una sociedad hambrienta de cambio. Síndrhomo sigue evolucionando, manteniendo su esencia tragicómica para mostrar la locura de tres personajes que viven la crisis de una sociedad con poca actitud para ayudar y apoyar a aquellos que pierden su casa, su empleo o su lugar en el mundo.

Síndrhomo hace una oda a la resiliencia, esa capacidad de las personas para sobreponerse y sobrevivir ante situaciones límite. Y utiliza el humor y la ironía como herramienta para entrar en los confines más oscuros de nuestro día a día.

“Y es que la vida es una locura. ¡Todo es una locura!”, confiesa María Cárdenas. “Que dejen sin hogar a una persona, así sin más, sin darle otra alternativa, me parece una verdadera locura. Por ello, utilicé la locura como vehículo para llevar a los tres actores por las emociones que pasan las personas que están padeciendo situaciones traumáticas. Pero también utilicé el humor o mejor dicho el sarcasmo, porque el optimismo y el buen humor forman parte de la fortaleza de cualquier persona para poder reponerse”, añade.

Síndhromo es una tragicomedia diogénica, que transforma la mierda en la que vivimos en abono para alimentar esa energía que necesitamos para seguir adelante. Síndhromo habla del reciclaje de la esencia de las personas porque somos capaces de resurgir después de haber tocado los fondos más profundos, más oscuros.

Síndrhomo, de La Teta Calva. Imagen cortesía de la compañía.

Síndrhomo, de La Teta Calva. Imagen cortesía de la compañía.

Son Merce Tienda, Manuel Valls y Leo de Bari los actores que participan en esta producción con un texto de María Cárdenas cargado de mordaz ironía y bajo la dirección de Xavo Giménez. Una de las variaciones con las que regresa es la utilización de la navidad como icono por excelencia de nuestra actitud más hipócrita. Por ello, aquellos que vieron ‘Síndhromo’ en su versión con las fallas como banda sonora, pueden ahora ver este peculiar “síndrome actual del homo sapiens” rodeado de espumillón y falsos deseos.

La Teta Calva es una compañía de teatro valenciana formada por Xavo Giménez y María Cárdenas, con producciones como ‘Penev’ (Premio Mejor Espectáculo de Teatro en el Festival Internacional de Huesca, Premio del Jurado a Mejor Espectáculo en Escenia 2015, finalista en los premios MAX como Mejor Espectáculo Revelación), ‘Llopis’ (nominado mejor actor Premios AAPV), ‘El oro de Jeremías’ y ‘Les Aventures de T. Sawyer’ (producido junto con el Centre Teatral Escalante).

La Dependent más terrorífica

Rèquiem, de La Dependent
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 10 al 13 de noviembre de 2016

Tres científicos encerrados en un laboratorio desafían las leyes de la naturaleza tratando de devolver la vida a cadáveres. La atmósfera resulta inquietante, de terror clásico, pero al espectador le espera una sucesión frenética de gags. La Dependent rompe con 27 años de trayectoria con un proyecto radicalmente diferente. Si la veterana compañía de Alcoi se ha caracterizado por ejecutar propuestas textuales de dramaturgia contemporánea valenciana y en valenciano, con este montaje abren una nueva línea de trabajo, y se sirven del teatro visual y gestual como hilo conductor. Esta apuesta lleva por título Rèquiem y este mes de noviembre inicia su gira.

“Prácticamente desde sus inicios, la humanidad ha buscado la forma de vencer la muerte, no solamente de evitarla, sino de ir más allá, revertirla y devolver la vida a quien ya no la tiene. Esta es una historia terrorífica, espeluznante y sobrecogedora, pero sobre todo, llena de humor”, avanza el director de la pieza, Amador Artiga.

Rèquiem, de La Dependent. Teatre Rialto.

Rèquiem, de La Dependent. Teatre Rialto.

‘Rèquiem’ partió del trabajo de improvisación del trío protagonista, Merce Tienda, Rubén Mira y Jonatan García. Se trata de un espectáculo visual en el que la palabra cede su sitio a la acción. El discurso se transmite a través de gestos, miradas e imágenes, no porque la palabra esté prohibida, sino porque se buscan las herramientas para que no sea necesaria.

La obra fue acogida con muy buenas críticas a su paso por el MIM de Sueca y la Mostra de Teatre de Alcoi, y ahora, tras presentarse en ambos festivales, inicia su gira. Del 10 al 13 de noviembre se instala en el Teatro Rialto de Valencia, y el 19 de noviembre visita el Centre Cultural Mario Monreal de Sagunto.

A los espectadores les aguardan 60 ágiles minutos de representación donde los actores abren y cierran puertas, corren, chinchan, brincan y matan a un ritmo vertiginoso. Las descargas eléctricas y los relámpagos se suceden en un habitáculo de azulejos blancos surtido de probetas que borbotean, murciélagos y miembros apuntados.

“Aquello que nos aferra a la vida es lo que nos hace luchar contra la muerte. Tal vez, sea eso lo que impulsa a los tres científicos a experimentar cosas nunca vistas y aparentemente insólitas sin saber muy bien las consecuencias, la utopía de vencer a la muerte”, concluye Artiga.

Rèquiem, de La Dependent. Teatre Rialto.

Rèquiem, de La Dependent. Teatre Rialto.

La desenfrenada acción tiene lugar en un escenario que remite a la estética de los laboratorios donde se realizaban pruebas en la primera mitad del siglo XX, una época en la que la gente observaba atónita cómo los órganos podían ser trasplantados. La experimentación en esta comedia macabra va evolucionando hacia situaciones delirantes que hallan referentes en clásicos del cine mudo, como Abbot y Costello, Harold Lloyd y Laurel y Hardy, como también en el expresionismo alemán y en el trabajo de teatro visual del francés Philippe Genty, renovador de la escena cuyos oníricos trabajos se surten de juegos de sombras, de luces, danza, mimo, música y marionetas de todos los tamaños.

“Obviamente, si hablamos del hombre enfrentándose a las leyes de la naturaleza, no podemos dejar de lado el referente por excelencia, presente en el imaginario colectivo, Frankenstein de Mary Shelley y todos los que siguieron su camino. Los asumimos, los filtramos en las improvisaciones y los pasamos por el prisma del humor, para de esta manera dar vida a nuestra propia criatura”, resume el director del montaje.

DISCÍPULO DE GENTY

El valenciano Amador Artiga es director de la compañía Chantier des Images en Francia y codirige la valenciana Imaginaria Teatro. En 2009, un curso en el Instituto Internacional de la Marioneta impartido por Philippe Genty y Mary Underwood en Charleville-Mézières dio un vuelco a su carrera. Aquella experiencia le supuso conocer en persona a la gran figura del teatro contemporáneo. Ese mismo año se integraba en la compañía de Genty, con la que ya ha participado como actor y manipulador en las giras internacionales de los espectáculos’Voyageurs Immobiles’ ‘La llamada del mar’ y ‘Dustpan Odissey’, así como en ‘Ne m’oublie pas’ y ‘La pelle du large’, donde realizó labores de asistente de dirección.

En paralelo ha dirigido sus propios montajes y colaborado con la compañía franco-noruega Plexus Polar, la hispano-australiana Corazón de vaca y las valencianas Carme Teatre, Teatro de Los Manantiales y Lluerna Teatre. En 2006 trabajó con La Dependent como regidor en la producción Una de Quatre Formatges y para 2018 tiene previsto un segundo trabajo como director en el que se ahondará en la nueva línea creativa de la compañía de Alcoi.

La Dependent.

Rèquiem, de La Dependent. Imagen cortesía de Teatre Rialto. 

La inquietante ‘Escuela Nocturna’ de La Pavana

Escuela Nocturna, de Harold Pinter, por La Pavana
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 30 de octubre de 2016

La compañía valenciana La Pavana muestra en el Teatro Rialto su nueva producción ‘Escuela Nocturna’ un texto temprano del premio Nobel 2005 Harold Pinter con versión y dirección de Rafael Calatayud e interpretado por Juli Disla, Empar Ferrer, Eva Zapico, Mamen García, Bruno Tamarit, Toni Misó y la colaboración especial de Patricia Pardo.

La obra ‘Escuela Nocturna’ fue escrita originalmente para radio y televisión y en su estructura encontramos elementos cinematográficos como la elipsis y la principal característica del teatro de Pinter: el uso dramático de la pausa.

La función pertenece al periodo de Pinter llamado Comedias de Amenaza, estilo que desarrolló desde ‘La habitación’ y que abarcó toda la década de los sesenta. Aunque es una obra temprana y poco conocida, anidan en ‘Escuela Nocturna’ todos los temas que el autor desarrollaría hasta su última escritura.

Escuela Nocturna, de La Pavana. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Escuela Nocturna, de La Pavana. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Pinter afirmaba que sus obras “eran realistas, pero no eran realistas”. Esta ambigüedad de sentido es la que recorre ‘Escuela Nocturna’ en la que nada es lo que parece ser. La obra comienza cuando Walter, un delincuente fracasado, vuelve de la cárcel a la casa de sus tías Annie y Emilia a buscar ‘sus cositas’ y encuentra su habitación ocupada por una inquilina que trabaja de maestra. Al menos eso dice ella.

Esta es posiblemente una de las obras de Pinter en las que la comedia está más presente, los diálogos son ágiles y fluidos sin renunciar a los aspectos oscuros del alma humana que Pinter retrata en sus obras.

Los personajes mienten para sobrevivir o para tener poder sobre el otro. Mienten porque se sienten en peligro o disfrutan mintiendo y viendo el efecto que en el otro produce esa mentira.

La obra teatral y cinematográfica de Pinter siempre fue expresión de su pensamiento político. Aunque en su obra intentó sintetizar el teatro del absurdo de Beckett y Ionesco con el de los “iracundos” ingleses, mantuvo sus ideas contestatarias sin claudicar en toda su vida.

Escuela Nocturna, de La Pavana. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Escuela Nocturna, de La Pavana. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Pinter es autor de una obra dramática profunda, a veces virulenta y obsesiva que modificó parámetros de la puesta en escena. Fue un pragmático que, en ocasiones, se permitió jugar con lo trivial y lo absurdo. Desmontar las contradicciones que subyacen en las relaciones humanas e indagar en la naturaleza del poder y los peligros del fascismo cotidiano, fueron algunas de sus preocupaciones.

La producción de La Pavana que se puede ver en el Rialto une a tres generaciones de actores bajo la dirección de un director de la experiencia de Rafael Calatayud con una trayectoria que reúne más de cuarenta trabajos de dirección teatral al frente de una compañía que presenta con ‘Escuela Nocturna’ su producción número treinta y que ha conseguido a lo largo de su andadura más de una treintena de premios por sus trabajos.