Soñando con 10 Sentidos durante 2020

‘Soñadores’ | IX Festival 10 Sentidos
De mayo a diciembre de 2020

El Festival 10 Sentidos se reinventa de nuevo para adaptarse a la circunstancias actuales provocadas por la crisis sanitaria en todo el mundo. La paralización de actividades ha provocado que la IX edición de la cita con las artes vivas de València, que debería celebrarse en distintas sedes de la ciudad del 7 al 24 de mayo de 2020, modifique su estructura y plantee una convocatoria con actividades hasta diciembre.

10 Sentidos considera que es más importante que nunca reivindicar una edición que se había ideado en torno a los ‘Soñadores’, esa generación nacida a finales del siglo XX y comienzos del XXI. El festival pretendía acercarse a sus inquietudes, problemas y retos y establecer un diálogo entre artistas de distintas edades para reflexionar sobre el paso del tiempo. Los últimos acontecimientos animan a mantener el espíritu de esta edición y que sirva para apoyar a esa juventud que, sin duda, será una de las grandes perjudicadas con la actual crisis mundial. Será momento de preguntarnos qué futuro les espera a esos soñadores, a dónde deben ir dirigidos sus esfuerzos y en qué medida podemos unirnos y aprender del pasado para no repetir errores.

La IX edición de 10 Sentidos se celebrará de mayo a diciembre de 2020, planteando acciones virtuales y físicas a lo largo de estos meses. La programación albergará propuestas artísticas en torno a la danza, el teatro, el cine y las artes plásticas, así como charlas, talleres e iniciativas de innovación urbana. El festival cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de València, la Generalitat Valenciana, el Ministerio de Cultura, Bancaja y Obra Social “la Caixa”, que apoyan el proyecto para reorientar el programa y que pueda llegar a todos los ciudadanos.

‘Fase, four movements to the music of Steve Rich’, de Anne Teresa de Keersmaeker.

La cita con las artes vivas se inaugurará el 7 de mayo con el lanzamiento virtual del proyecto ‘Deseos de futuro’, en colaboración con Las Naves Centro de Innovación Social y Urbana del Ayuntamiento de València, con el que se pretende abrir una ventana a la acción conjunta de la mano de los soñadores. El festival habilitará una página web en la que se irán alojando los deseos de cambio, en forma de imágenes, textos y vídeos, que envíen jóvenes de todo el mundo con un fin común. Esos deseos serán altavoz de ideas, ilusiones, pensamientos, intenciones y generarán reflexiones y debates. Todos ellos se transformarán más adelante en una instalación multimedia que se podrá ver en Las Naves y darán pie a un foro con expertos.

Esta propuesta forma parte de un acuerdo de colaboración con Las Naves Centro de Innovación Social y Urbana del Ayuntamiento de València, espacio en el que se desarrollarán otros actos y con el que el festival conecta por el interés de ambos por la innovación, la acción urbana y la cultura.

Dos de las grandes citas que ya habían sido anunciadas para la IX edición, la visita por primera vez a València de la legendaria coreógrafa Anne Teresa de Keersmaeker y de la compañía Peeping Tom, se mantienen en cartel aunque varían las fechas de sus representaciones. La creadora, una de las figuras más relevantes de la historia de la danza, presentará una revisión de la que fue una de sus piezas originales, ‘Fase, four movements to the music of Steve Rich’, interpretada ahora por nuevas bailarinas. La propia coreógrafa transmite su legado para que pueda ser reinterpretado y reutilizado, como una valiosa herramienta para el futuro. El Teatre El Musical acogerá en septiembre este montaje.

Por su parte la compañía belga llega a València con su obra ‘Kind’, con la que refleja el mundo de la fantasía de los más pequeños, pero también las presiones, ansiedades y dudas que viven los niños y las niñas en su tránsito hacia la adolescencia. El montaje podrá disfrutarse en diciembre en el Teatro Principal. Las entradas que ya se hubieran vendido para ambos espectáculos en sus anteriores fechas serán devueltas.

‘Kind’, de Peeping Tom. Foto: Oleg Degtiarov.

10 Sentidos organizará de nuevo el Certamen Coreográfico para el que ya han sido seleccionadas compañías de países como Francia, Alemania, Japón o Italia, entre otros países. La Mutant será la sede de esta cita, que se ha consolidado hasta convertirse en una de las más relevantes de Europa por dar la oportunidad de visibilidad a formaciones jóvenes de todo el mundo.

La IX edición extenderá su programación en septiembre, octubre, noviembre y diciembre hasta otros emplazamientos como el monasterio de San Miguel de los Reyes, la Rambleta, el Centre del Carme, Espai Inestable, Fundación Mainel o La Nau.

El diseño de la imagen gráfica de este año se ha encargado a Pilar Estrada, de 25 años, nacida en Aguilar de la Frontera. Estudiante de diseño gráfico entre 2012 y 2016 en la Escola d’Art i Superior de Disseny de València (ESAD), se graduó más tarde en el Máster en Diseño e Ilustración de la UPV para complementar con una parte más plástica los estudios técnicos de diseño. El festival cumple su sueño y le da la oportunidad de mostrar su trabajo en un escaparate único en la ciudad. Con ella 10 Sentidos busca soñadores y lo hace de la mano de dos jóvenes, Carlota y Pablo, que representan a esos reyes del futuro en los que fijaremos todas nuestras miradas.

El Festival 10 Sentidos mantiene su filosofía de visibilizar a través de propuestas artísticas diferentes realidades de nuestra sociedad y en el contexto actual se reivindica su alcance y vigencia. Estamos necesitados de sueños y de ‘Soñadores’. Y todos ellos serán los protagonistas de la próxima cita con las artes vivas de València.

Cartel de la IX edición del Festival 10 Sentidos, de cuya imagen gráfica se ha encargado la diseñadora PIlar Estrada. Fotografía cortesía del festival.

MAKMA

Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VIII)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VIII)
Miércoles 15 de abril de 2020

El pasado domingo 22 de marzo encabezaba la cuarta entrega de entrevistas ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’ reseñando las declaraciones del ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, en las que aseveraba que “la cultura es un bien de primera necesidad«, coincidiendo con sus homólogos de Francia y Alemania. Unas alentadoras afirmaciones que, sin duda, contrastan con su polémica comparecencia de hace una semana, en la que “se ceñía a las ayudas generales y transversales, para el sector de la cultura, hasta que se resuelva la crisis sanitaria”.

Tamaña falta de memoria y agravio comparativo con sus homólogos –ellos sí han destinado cuantiosas sumas a sus respectivas industrias culturales– provocaba, a nivel nacional, una convulsión desconcertante en todos los sectores de las artes de nuestro país, derivando en una efímera aunque popular huelga de contenidos culturales en redes sociales y plataformas de diversa índole –convocada por la Unión de Actores y Actrices–, que bajo los hashtag #ApagónCultural y#CulturaEnHuelga, han tenido respuesta, provisional, por parte del Gobierno.

Sin embargo, son muchas las dubitaciones sembradas y difíciles de sortear sin tomar medidas urgentes y específicas que permitan recuperar la confianza en la gestión del ministerio de Cultura, frente a una crisis que azota a la ya de por sí depauperada industria cultural –siempre la primera en resentirse y la última en recuperarse–.

Por ello, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, cinematográficas, gastronómicas e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) ¿De qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ÁNGEL CAJAL (ARTISTA | MADRID)

1) Estoy en Madrid, que es en la ciudad en la que vivo, y agradecido por la situación en la que me encuentro, en familia, y en una casa en la que hay mucha luz y que me permite acceder al taller y así poder trabajar en los proyectos que tengo.

2) Creo que vivimos un momento incierto y es difícil aventurar las consecuencias que habrá en cada escenario. Por otra parte, todos ellos están unidos. Aunque sea manido, habrá que reinventarse, releer el guion, reflexionar cómo se tendrán que hacer las cosas. Espero que el futuro dístópico que se nos anuncia nunca se llegue a confirmar. Está claro que habrá un antes y un después, pero yo quiero pensar que primará la generosidad, el favor y la fraternidad del ser humano frente al egoísmo y la insolidaridad.

3) Supongo que lo vivo como la mayoría de las personas. En mi caso, intento trabajar en el taller, estudiar latín, cierta rutina de ejercicios, leer. Recomiendo un bellísimo libro titulado ‘El jardín del Prado’ (un paseo botánico por las obras de los grandes maestros); su autor es Eduardo Barba Gómez. Quien se acerque a este libro descubrirá la belleza de las plantas que florecen en las obras del Museo del Prado y la mirada atenta y poética de su autor. Es un buen momento para respirar el aire fresco y nuevo que nos traen sus páginas.

4) Yo quiero ser optimista y, como he dicho antes, pensar que vamos a salir fortalecidos de esta situación tan excepcional. No nos podemos dejar abatir por una atmósfera de desconsuelo. Tenemos que volver a conjugar los verbos de apoyo, de adhesión, de unión. Y alimentar la esperanza siempre.

GIOVANNA RIBES (CINEASTA | VALÈNCIA)

1) En estos momentos tengo varias situaciones: como codirectora y presidenta de la Asociación Dona i Cinema, miembro de la junta directiva de la Mostra Viva del Mediterrani, como productora y presidenta de una de las asociaciones de productoras PAV, como directora de cine y como docente.

Las tres son muy difíciles. Las actividades Dona i Cinema, como pueden ser el ‘Programa Atenea’ o el festival, las producciones audiovisuales no solo de PAV, sino del resto de asociaciones y compañer@s del audiovisual y las clases normales están paradas. Las cuatro, además, repercuten en un amplio sector de la población y en áreas muy frágiles ya de por sí, como son la cultura y la educación.

2) Hay varios escenarios y la mayoría no muy optimistas. Esta crisis vírica viene a casi rematar una crisis económica que ya se venía anunciando. Nos visita sin tener grandes aprovisionamientos/fondos para afrontar una situación de esta magnitud. Hablamos de millones de euros. Profesionales del sector cultural (en todas las condiciones laborales) que han visto como pasan a ser parte de un ERTE o autónom@s que dejan de ingresar o productoras que ya han gastado la mitad del presupuesto y que ahora las ven paralizadas, cines y teatros cerrados o el de la educación, con profesor@s que ocupan los espacios privados para mantener un aparente “orden normal”, sin saber qué puede pasar a continuación con sus ingresos (“cuando veas las barbas de tus vecinos quemar pon las tuyas a remojar”).

Puede que algun@s crean que hay cosas más importantes. Me gustaría hacer una aclaración: más inmediatas y urgentes, pero no menos importantes. Y me gustaría que pensaran en todas esas películas, documentales, series, libros, videos de obras de teatro, música, libros digitales de materias, juegos para niños, clases de gimnasia, sistemas online para dar clase todos los días…. En resumen, multitud de links online gratuitos que todo el sector cutural y educativo ha cedido, sin pensarlo ni un minuto, para que toda la ciudadanía pueda al menos disfrutar de las interminables horas en las casas. Esto es lo inmediato.

Y luego saldremos de nuestras casas y tendremos un paisaje económico y laboral desolador. Y tendremos que, entre todos y todas, reconstruir y ser conscientes y agradecid@s del esfuerzo de toda la población. Y recordar que la historia siempre se repite –con otra cara quizás, pero se repite–. Recordar lo frágil que es nuestro sistema de vida e intentar aprender de lo anterior pasado, de lo reciente pasado y del presente.

3) Me levanto a la misma hora de siempre. Hago unos ejercicios (gracias a tablas que han compartido los grupos) o camino por la casa unos 20 minutos, mando a mi hijo un mensaje a ver cómo está e intento hablar con él y luego desayuno.

Después comienza la vorágine: atiendo a mis email, grupos de WhatsApp, y ya comienza lo duro (reuniones online, WhatsApp, móvil): Asociación de Productoras PAV; otras asociaciones del sector; con diferentes personas de las distintas administraciones, junto con otras asociaciones o unitarias desde PAV; Dona i Cinema y Mostra Viva; Plataforma de Asociaciones de Mujeres del Audiovisual; Grupo Madres con Hijos Salud Mental; clases online con los grupos de estudiantes de la EASD València con el mismo horario; corrección de las tareas; pongo cosas en mi muro; me preocupo por las noticias de los menos afortunados e intento apoyar acciones (sin techo, emigrantes, etc.); grupo de vecinos para ver cómo están y de la familia que está en otros pueblos o países… Paro a las 20:00 para aplaudir a nuestr@s sanitari@s y grupos más expuestos (barrender@s, Policía, dependientes de farmacia, tiendas, etc.) y continuo con las clases.

No me da mucho tiempo para más… Aprovecho para ver alguna película y, sobre todo, leer libros de todo tipo. Recordemos que sin la lectura no hay cultura . Y, “por si las moscas” y para que no pase lo que Simone de Beauvoir decía (“No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida”), continúo luchando, porque sin feminismo no hay igualdad de oportunidades y de maneras de ver el mundo…

4) No tengo muchas conclusiones…, creo que ya lo he dicho todo antes. Espero que aprendamos algo de todo esto y que ese aprendizaje lo apliquemos con sabiduría y bondad. Y eso no se lo pido a la ciudadanía, que ha demostrado con creces que puede hacerlo; se lo pido a todos los Gobiernos de este mundo conocido. ¡Por favor, aprended!

JOSÉ LUIS FERRIS (ESCRITOR | ALICANTE)

1) Me encuentro en casa, cumpliendo responsablemente con el confinamiento solidario. Mi situación es muy parecida a la que vivo habitualmente. Salvo el tiempo que paso en la universidad, impartiendo conferencias y haciendo vida social, como escritor paso muchas horas delante de un ordenador, en el despacho de casa. No me ha supuesto un esfuerzo especial permanecer aislado.

2) Sabemos que la vuelta será difícil, ardua, lenta y complicada, que va a exigir un esfuerzo ímprobo por parte de todo. Será un escenario muy duro. En la política, muchos líderes pagarán muy caro el desgaste sufrido estos meses, la mayoría por deslealtad y porque se ha retratado al aprovechar la situación para poner intereses partidistas por delante de la solidaridad y el bien común. Muchos representantes de la oposición han cavado su fosa política. En lo económico, será muy difícil remontar sin la ayuda de Europa, y ese es otro modo de solidaridad que debe demostrarse ahora, con contundencia y sin reservas. La estabilidad social irá al lado de la económica. La cultura, esa pariente pobre de todas la crisis, no quiero imaginarla en la última fila de la normalización de este país. Sería un gravísimo error. Sin ella, todo lo anterior serían un caos y un loco sinsentido. Espero y deseo que, en muy poco tiempo, los cines y los teatros se vuelvan a llenar, la música reúna a millones de melómanos, los libros salgan a las calles y, aunque con una mirada nueva (ya nunca seremos los mismos), recordemos que la cultura es la única garantía para seguir siendo libres.

3) Estoy aprovechando este tiempo para todo lo que tenía pendiente y aquello que me ocupa el presente, desde trabajos de alumnos que requieren lectura y correcciones, clases online durante la semana, reuniones y consejos de curso que seguimos celebrando, grabaciones diarias de un poema que se emite por las redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter) a las 10 de la mañana (ya son 28 días sin interrupción), lecturas de libros y, a partir de hoy, el regreso a la escritura de un libro que tuve que interrumpir cuando comenzó esta crisis.

Fuera de estas tareas, dedico tiempo a la cocina (me encantan los fogones) y camino 8 kilómetros diarios en el circuito de casa (salón, pasillo y dormitorio): 12.000 pasos en 1 hora y 12 minutos. El resultado es que lo llevo mejor de lo que pensaba.

4) Inopinadamente, la vida nos otorga un tiempo de trincheras. Nos prohíbe pasear por las calles nuevamente, acudir a la cita con Pessoa o con Rilke en los cafés del mundo, a las plazas con lluvia y con estatua. Pero no olvidemos que, pese a todo, siempre estará Blas de Otero para recordarnos que, por encima del miedo, la sed, el tiempo y la hosca incertidumbre, nos queda la palabra.

Búscalas, júntalas, escríbelas, construye con ellas lo que quieras, lo que odies, lo que más te indigne o lo que más te acerque a la indulgencia. Son versátiles, punzantes, simples, sanadoras, altas como templos o minúsculas como el átomo de un animal inmóvil. Las palabras no nos dan la libertad: son la libertad, el oxígeno de todo lo que piensas, el arma que ahuyenta al enemigo, la boca con la que mordemos la boca del ser al que amamos cuando no es posible porque no hay labios con que hacerlo y un real decreto lo prohíbe también, hasta nueva orden, hasta que la primavera levante el estado de alarma, las flores se amotinen y los cuerpos, heridos como jamás lo estuvieron, regresen a un después que nunca será el mismo.

Confinados y muchas veces solos, nuestra razón, nuestro placer, nuestra carne, nuestro sueño, nuestro coraje, nuestro olvido, nuestra ventana, nuestro azul, son ellas, las palabras. Por ellas, con ellas, en ellas, desde ellas aprendí a amar la vida más que su sentido, a ser valiente, a mirar sin niebla. Oídlas. Están cerca. Van a decirse ya. Son como el aire de la voz. Jaime Gil de Biedma lo anunciaba a su modo: “Se escucha / rumor de pasos y batir de alas”.

Cuidaos mucho.

JOSÉ VICENTE GÓMEZ (EMPRESARIO Y PROPIETARIO DEL RESTAURANTE LOS MADRILES | VALÈNCIA)

1) Estoy pasando este confinamiento en casa con la familia, tengo dos niños pequeños de siete y cuatro años y gran parte del día gira en torno a ellos. Empezamos como algo novedoso y más ameno y, tras cuatro semanas, se está haciendo más duro.

2) El escenario a todos los niveles va a cambiar en el corto y medio plazo. La actividad económica en los sectores a los que me dedico, hostelería y turismo, se van a llevar un golpe durísimo. Atisbo el medio plazo profesionalmente sin una salida clara, solo parece que una solución a través de la ciencia podría hacer que se empezara a ver la luz. Socialmente, espero que nos unamos en estos tiempos ante los retos que nos aguardan, aunque parece que solo somos capaces de unirnos ante el miedo a la enfermedad.

La política tendría que marcar los pasos de una unidad que parece que ningún partido quiere de verdad, y nos queda en esta cuarentena disfrutar del tiempo que tenemos con la literatura, el cine o la cocina: la cultura sale a nuestro rescate.

Creo que esta pandemia, y el hecho de tener que parar completamente el ritmo de vida frenético del mundo actual, va a suponer que nos estemos replanteando nuestra escala de valores en lo personal y como sociedad. Si somos capaces entre todos de acabar con esta enfermedad, entre todos tendremos que asumir retos más importantes como el cambio climático o poner a la economía más al servicio de la sociedad.

3) En este tiempo he aprovechado para pasar más tiempo en familia, disfrutar de los peques y dedicarle más tiempo a la lectura. Ahora estoy con ‘Vida y Destino’, de Vasili Grossman, y he empezado también a releer ‘Moby Dick’, de Herman Melville. Me encanta cocinar cuando tengo tiempo y ahora lo hago también con los niños. Y me gusta ver cine español por la noche cuando están todos en la cama –la última de Paco Plaza me ha gustado: ‘Quien a hierro mata’–.

4) De esta saldremos mejor si nos unimos, no es momento ni va a ser momento de peleas entre nosotros. Poner la economía al servicio de la sociedad y no al contrario. Replantearse si la globalización esta acelerando la economía y el consumo de materias primas del planeta hasta un nivel insoportable. Intentar dejar a los que vienen detrás un mundo mas amable.

JUAN CARLOS GARÉS (ACTOR, PRODUCTOR TEATRAL, ADMINISTRADOR DE ARDEN PRODUCCIONES Y GERENTE DE LA SALA RUSSAFA | VALÈNCIA)

Llevamos unos días desde el confinamiento, desde que empezó, con una hiperactividad muy grande; no hemos bajado demasiado el ritmo porque estamos en constante comunicación, por poner al día la empresa de artes escénicas y, segundo, en comunicación con asociaciones, gente de las instituciones, representantes de la administración y, bueno, intentando poner un poquito de orden al caos mental al que nos ha llevado esta situación.

El confinamiento lo estamos pasando en casa, en la intimidad de la casa, con nuestro perro, con la pareja y tratando de poner orden mental a este desbaratamiento general. Creo que son muchas cosas las que hay intentar que poner en su sitio; hemos empezado por la empresa, algo que era realmente urgente, la actividad de 100 a 0 de un día para otro es complicado de gestionar, porque te enfrentas a muchos meses por delante; en nuestro caso, las artes escénicas, de ingresos cero y hemos tenido que intentar reducir al máximo todos los gastos fijos mensuales que tiene la empresa –que para bien o para mal son muchos (9 personas contratadas fijas y también muchos gastos corrientes, de suministros de alquileres, y financieros). Poner orden cuesta trabajo–; hablando con el asesor fiscal, laboral, entre los socios, siempre cada uno desde su casa, intentando ser lo más formales posible respecto de las medidas que nos dan desde el Gobierno que hay que acatar.

Respecto a esas medidas que las administraciones pueden poner en marcha, estamos intentando hacer un borrador de cuáles son. Es verdad que hay unas ayudas concedidas el año anterior, en 2019, y que aún no se han cobrado, que eso de alguna manera podría ayudarnos a mantener vivo el núcleo duro las empresas de teatro o danza, pero, prácticamente, 2020 no va a poder contar para muchas cosas.

En cuanto a balance artístico y en cuanto a balance económico, va a ser difícil hacer frente a unas justificaciones de ayudas, que son muy exhaustivas (por otro lado, así debe ser ), y cumplir un poco los parámetros que nos habíamos propuesto a primeros de año o a finales del pasado. En cualquier caso, hay que acabar de diseñar y, de alguna manera, proyectar esas medidas excepcionales para poder afrontar este año.

Ojalá podamos enfrentar la temporada de septiembre/octubre. No obstante, hay que contar con que nos puedan echar ese cable tanto del Ministerio de Cultura como de la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana, como del propio Ayuntamiento de València.

Yo voy a intentar (voy a ver si empiezo hoy mismo) relajar ese ritmo frenético que hemos mantenido en los primeros días de este confinamiento, preocupados por el futuro empresarial, por el futuro del sector, por qué pasará, si podremos abrir el teatro, si la compañía reanudará sus giras, etc.; y también dedicar un espacio de tiempo cada día para nosotros, para que la psique también se vaya relajando, leer más y evadirnos un poquito más de este monotema que nos ha mantenido en vilo todos estos días; podar esa plantita que teníamos olvidada, abonarla, mirar al cielo (por Dios bendito) y acabar esos libros e iniciar otros, que eso nos va a ayudar muchísimo a relajar la mente y a conseguir la lucidez que necesitaremos para afrontarlo todo.

JUAN MANUEL ARTIGOT (GESTOR CULTURAL, COORDINADOR DEL TEATRE EL MUSICAL – TEM) | VALÈNCIA)

1) En València, en casa, junto con mi pareja, cohabitando con otra pareja (de gatos). Desde que se decretó el estado de alarma, trabajo desde casa, algo a lo que ya estaba acostumbrado en cierto modo. Han sido días intensos y complejos, tratando de resolver cancelaciones y suspensiones de multitud de funciones, conciertos, eventos y proyectos que ya estaban en marcha y que se van a ir posponiendo en un escenario de mucha incertidumbre.

2) La situación actual, que como estamos observando, se prolongará unos meses, es de paralización y suspensión total en el sector cultural, que requiere, mayormente, de lo presencial y lo físico. El panorama a corto/medio plazo es desolador y va a requerir de mucho apoyo e intervención para poder revertir esta situación. Trato de imaginar el futuro de la manera más optimista posible, siendo consciente de que el cambio más importante será a nivel social y que este condicionará lo cultural. Nuestros hábitos, prácticas y relaciones sociales se verán alteradas, y tendremos que adaptarnos a las nuevas circunstancias. Estamos a tiempo de reflexionar colectivamente y trabajar desde el prisma comunitario para poder cambiar y corregir todo lo que hemos observado que no funciona, confiando en que la sociedad en su conjunto y, posteriormente, el estamento político quieran seguir ese camino.

3) Pues lo llevo mejor de lo que pensaba. Trato de mantener las rutinas, alternando el teletrabajo con la actividad física (confinada) y las labores domésticas, que se concentran por las mañanas. Las tardes son diferentes, y aprovecho para avanzar proyectos olvidados, propuestas y contenidos que no había podido leer con detenimiento, leer, escuchar música y visionar alguna película. Trato de mantener a diario el contacto con la familia, muy pendiente de mi madre y resto de familiares que lo están viviendo de una manera muy especial, tratando de ayudarnos entre todos. Hay tiempo para conversaciones con los amigos, excompañeros, colegas de profesión, etc. Creo que nunca he estado menos aislado, si se permite la ironía.

Tengo que reconocer que las primeras semanas me costaba concentrarme en la lectura, a diferencia de estos últimos días. He aprovechado para acabar de leer ‘El mundo de hoy’, de Kapuscinski, que lo tenía aparcado, al igual que ‘Te están robando el alma’, de Ian Svenonius. Ahora, el turno es del extravagante Limónov y ‘El libro de las aguas’.

Entre las películas que hemos visto en los últimos días puedo destacar ‘Doctor Sleep’, ‘The lighthouse’ y ‘El hoyo’, y recomendar enormemente ‘Bacurau’, una singular fábula distópica.

La música está presente a diario en mi vida, recuperando viejos vinilos, escuchando maquetas y proyectos que estaban a punto de ver la luz, programas de radio, creando listas de reproducción nuevas y tratando de aprender algún instrumento más doméstico y apropiado que la batería para estas ocasiones.

4) Aunque suene como algo ya muy manido, espero que de esta situación aprendamos todos y sirva para mejorar el futuro. Es momento de ser positivos, de cuidarse en todos los aspectos y cuidar a los demás, siendo responsables y solidarios, ahora más que nunca. Pensemos en todo momento en los más desprotegidos, ellos lo están sufriendo de una forma más directa.

Es el momento de unirse para luchar en esta encrucijada. Es el momento de reflexionar y tomar medidas a muchos niveles. Reforzar nuestra sanidad, invertir en investigación científica y trabajar en la prevención de nuevas situaciones pandémicas son las cuestiones más urgentes que marca la actualidad.

En cuanto al sector cultural, materializar todas las buenas intenciones que se están consensuando entre la administración y los distintos agentes culturales, para revertir esta situación lo antes posible. Y, así, las artes recuperarán sus principales virtudes, que son las de tratar de explicarnos el mundo, la realidad inmediata y el significado de vivir en comunidad.

LORENA PALAU (DIRECTORA DE ESPAI RAMBLETA | VALÈNCIA)

1) Estoy en casa desde el sábado 14 de marzo.

2) El escenario inmediato es devastador. Lo que estamos viviendo es terrible y lo único que podemos pensar es que ya queda menos para superarlo.

A medio y largo plazo las consecuencias en todos los contextos dependerán de la evolución de esta pandemia y de su alcance, y de las ayudas que se inyecten para mantenerse y salir a flote. No me atrevo a dimensionar las consecuencias, no estábamos preparados para esto y la incertidumbre, cada vez más, va ganando terreno.

3) Pues el estado de confinamiento lo estoy viviendo como todos, muy triste y preocupada por la situación que estamos viviendo. De momento, toda la situación que ha generado el cierre de Rambleta me ha absorbido la mayor parte del tiempo, atendiendo las cancelaciones de la programación e intentando posponer en la poca medida que podemos. Alguna serie he terminado, y alguna otra he empezado a verla por las noches. La semana que viene, si puedo, me tiro de cabeza a la lectura.

4) Confío en que pronto vuelva la normalidad, aunque sea de forma gradual, porque juntos saldremos adelante.

MARÍA JOSÉ SAN ROMÁN (CHEF Y PROPIETARIA DEL RESTAURANTE MONASTRELL | ALICANTE)

1) En mi casa, en la ciudad de Alicante, frente a uno de mis restaurantes.

2) Es difícil de imaginar, pero sí que me gustaría que hubiera un antes y un después y que fuera una oportunidad de mejora en todos esos ámbitos. La reflexión nos debería llevar a enmendar muchas cosas que debemos de cambiar, y conseguir que esto se convierta en una nueva visión del mundo

3) Tranquilamente en casa, dándome cuenta de todo lo que tenemos y lo poco que lo valoramos. ¡Me imagino que no tuviéramos nada que comer o no tuviéramos agua ni luz!; somos unos privilegiados, y es momento de concienciarnos de ello. Cocinando para mi familia y algo para algún medio de comunicación me tiene bastante entretenida. Sigo leyendo temas de gastronomía, en especial sobre fermentos y chocolate. Me interesa la permacultura y, en ese sentido, estoy pensando en mejorar nuestro huerto de verduras y hacerlo suficientemente grande para que nos podamos proveer de él en el futuro, en un entorno ecológico. Ese será el nuevo proyecto en cuanto volvamos a la normalidad.

4) Mucha reflexión y mucha ilusión para afrontar los nuevos retos, tal como vayan viniendo. Y dando gracias por tener salud y, de momento, no haber pasado la COVID-19, aunque tenemos varios familiares afectados.

MARÍA VICENTA PORCAR (PSICÓLOGA CLÍNICA Y DIRECTORA DEL PROGRAMA ‘PEGANDO LA HEBRA’ DE CVRADIO | VALÈNCIA)

Foto: Juan Carlos García Muga.

1) Estoy en casa con mi familia y nuestro perro Ipe, cumpliendo estrictamente el confinamiento y el ritual para salir y regresar a casa, de modo que se reduzca al máximo el riesgo de contagiar o ser contagiada de coronavirus.

Mi situación es de inusitada sensación de descanso. Dado que no puedo atender a los pacientes en la consulta, ni hacer mi programa de radio ‘Pegando la Hebra’ en el estudio de CVRadio al cancelarse todos los programas de la tarde, los primeros días me he tomado un tiempo de desconexión, algo que hago cada tanto, y he reducido mis contactos con el exterior, dedicado muchas horas a dormir y a la saludable y productiva actividad de no hacer apenas nada que no fuera charlar con mi familia, intercambiando con ellos mimos cuidados y, cómo no, algún rifirrafe de pronta disolución; contactar con mis amigas y amigos o hacer mis turnos de bajar a Ipe al jardín próximo a casa y, a la vez, dar de comer a los pájaros que están hambrientos desde que nadie come ahora en la calle.

En estas breves salidas me ha fascinado el verde brillante de las hojas de los árboles, de los setos y del césped que crece cubriendo los senderos creados como atajos por la gente; ver las calles desiertas, las calzadas sin coches circulando, notar el silencio de ruidos y de rumor de conversaciones. Se puede escuchar el canto y aleteo de los pájaros que se comunican entre sí y planean en un cielo limpio, de aire más puro. Calles y jardines distintos, extraños, como si fueran un gran plató en el que se fuera a rodar una película de ciencia ficción.

2) El escenario inmediato creo que será de confinamiento prolongado durante mucho más tiempo, en el que los nuevos hábitos que reducen riesgos de contagio se aceptarán mejor por la gran parte de la población, porque los miles de muertos y contagiados no pueden ya obviarse. El miedo, sin histerismos, puede ayudarnos a ser precavidos en cuanto a la salud propia y la del otro.

Estar en casa y disponer de televisión, radio o Internet, con toda la cascada de ofertas culturales, deportivo-domésticas y lúdicas, que han puesto en marcha los diferentes colectivos, estoy segura que aumentará el numero de lectores, de nuevos cocineros, de cinéfilos, melómanos, amantes de los museos, viajeros virtuales, etc. Nuevas formas de comunicarnos, de hacer radio, televisión, de difundir la cultura, se están abriendo de modo imparable. Paralelamente, la picaresca del fraude, de la estafa, del robo, despliegan su malévolo ingenio y están haciendo su agosto, así como la difusión de bulos con fines varios que está aumentando, para la complacencia de los buscadores de los tan cotizados datos.

Esta situación, absolutamente nueva –tantos y tantos prejuicios puestos en cuestión–, en la que todos somos viajeros en un territorio inexplorado hasta ahora por la humanidad, nos coloca, metafóricamente, en el lugar de los exploradores –por ejemplo del Ártico–, quienes afirman que lo que une al equipo para sobrevivir en situaciones de riesgo extremo es la solidaridad surgida del sentimiento de especie, de especie humana, más allá de la nacionalidad, el idioma, la raza o la ideología.

A medio y largo plazo, tengo el deseo y la esperanza de que ese sentimiento de especie nos haga poner la mirada en lo esencial: ser realmente solidarios, más proclives a pensar en el bien común, en cuidar la naturaleza, el medio ambiente, en inventar y reinventar nuevas formas de relaciones sociales y laborales, revalorizar trabajos prejuiciosamente considerados inferiores a otros y que, en esta situación de crisis, la realidad los ha revelado como esenciales para la supervivencia de todos, bueno, de la mayoría. Como dice el gran sabio Emilio Lledó: “Ojalá el virus nos haga salir de la caverna, la oscuridad y las sombras. (…) Que después de esta crisis del virus intentemos reflexionar con una nueva luz, como si estuviéramos saliendo de la caverna de la que hablaba el mito de Platón, en la que los hombres permanecen prisioneros de la oscuridad y las sombras. Quisiera que sea así, pero me preocupa que esto sirva, en cambio, para ocultar otras pandemias gravísimas, plagas como el deterioro de la educación, de la cultura y del conocimiento”. ¿Qué decidiremos…? Yo tengo esperanza en el ser humano, en la especie humana.

3) Pasados los momentos iniciales, he ido armonizando el descanso, los ratos de no hacer nada, con lecturas variadas de algunos de los muchos libros que tengo pendientes por leer de narrativa, poesía o ensayo, ver series de televisión, documentales y películas, escuchar la radio, disfrutar de conciertos de música de géneros distintos; andar en mi circuito casero, realizar tareas domésticas, escribir, borrar una cantidad ingente de emails, WhatsApps y fotos del móvil, ordenar, ordenar, ordenar y reiniciar mis actividades laborales: atiendo a los pacientes por teléfono y también a través de este medio hago mi espacio ‘La Invitación’ en el magacín radiofónico ‘La tarde con Marina’, que se emite en CVRadio al final de la mañana, durante una hora escasa. Escribo mis artículos en la revista Pasar Página y, con el equipo del programa, estamos decidiendo cómo seguir emitiendo ‘Pegando la Hebra’ telemáticamente, hasta que podamos hacerlo de nuevo en la emisora. La cultura no ha de parar y, quienes tenemos el privilegio de difundirla, hemos de seguir haciéndolo, adaptándonos creativamente a las circunstancias.

Teniendo en cuenta la dramática situación sanitaria, social y económica, de separaciones y duelos sin consuelo que están sufriendo tantos millones de españoles y de ciudadanos en todo el mundo (algo que me produce una gran congoja y tristeza), valoro y agradezco el privilegio de poder vivir un confinamiento que, a nivel personal y familiar, no solo no es traumático para mi familia y amigos, sino que lo experimento como una ocasión inédita para aprovecharla creativamente. En ello estoy, esto va a ser largo y lo inevitable me lo tomo con serenidad. Es lo más práctico y productivo. Hasta que volvamos a una nueva normalidad, la capacidad para adaptarnos a la realidad de cada cual y, desde ella, reinventarla y reinventarnos, es la tarea a llevar a cabo. En ello estoy.

4) Más allá de cuál sea el origen del virus (y de si hay o no una conspiración para obtener más poder o todo el poder), lo cierto es que estamos ante una situación que ha convulsionado, noqueado, nuestra forma de vida y de entender muchas cosas, que está ha dado lugar a actitudes solidarias heroicas y, también, aunque en mucha menor medida, otras deleznables; que ha golpeado la salud de príncipes y mendigos sin distinción de clases, que ha puesto en valor tanto a los científicos como a los camioneros, sanitarios, empleados de supermercado, fuerzas del orden público, limpiadores, farmacéuticos, empleados de lavanderías, mensajeros, trabajadores de fábricas de productos necesarios para la salud física y la vida. Tantos y tantos prejuicios puestos en cuestión.

También hay que poner en valor a los alimentadores y cuidadores indispensables de la vida no física de la especie humana: filósofos, artistas, generadores y divulgadores de toda la cultura.

En una crisis, o se empeora o se mejora, o se supera o se sucumbe a ella. Ante nosotros, la especie humana, está la posibilidad de sanar la naturaleza para sobrevivir en ella, también con salud; de cambiar la forma de las relaciones de poder económico, político y social. La solidaridad, el respeto al diferente, la amabilidad, el sentido del humor, la honestidad, el amor al ser humano y a su capacidad de crear constructivamente… Ojalá decidamos, individualmente y como sociedad, dirigirnos hacia todo esto cada vez más. Nuestra vida nunca será la misma después de esta crisis.

“Ojalá el virus nos haga salir de la caverna, la oscuridad y las sombras” (Emilio Lledó).

MARIANO MORET (COMISARIO Y COLECCIONISTA DE ARTE, DIRECTOR DE LA COLECCIÓN MARIANO MORET | VALÈNCIA)

1) En el momento de escribir estas palabras llevo 19 días confinado en casa junto a mi marido y nuestra perra.

2) Intento no pensar a largo plazo paro no preocuparme excesivamente, cosa que, a priori, pensé me costaría más esfuerzo, ya que soy una persona muy reflexiva. Suelo ser muy previsor, de los que lo analizan todo y le dan muchas vueltas a la cabeza. El virus ha afectado a varias personas de mi entorno, algunos amigos muy cercanos, tanto en Madrid como en València. Unos ya han abandonado el hospital después de días muy difíciles. Otros, tristemente, han fallecido. Esta situación me ha hecho relativizar la importancia de algunos aspectos de la vida, concretamente los materiales, a los que antes concedía mucha importancia. Ahora mi prioridad es sobrevivir a todo este horror, tanto yo como los míos. Procuro concentrarme solo en vivir el ahora y pensar el presente.

3) Los primeros días los dediqué a descansar mientras me adaptaba a esta nueva situación e intentaba asimilar todo lo que ocurría a mi alrededor, cosa que creo que todavía no he conseguido. A veces, he tenido la sensación de que todo era una pesadilla distópica de la que despertaría en cualquier momento. El descanso me ha venido bien. Lo necesitaba. Venía de empalmar dos exposiciones prácticamente seguidas de mi colección en el Museo de Bellas Artes de València, en las que he sido comisario. El último año ha sido agotador y el verano pasado no tuve vacaciones. Así que este paréntesis era necesario, aunque hubiera preferido que fuera en otras circunstancias.

Ahora estoy trabajando en algunos asuntos que tenía un poco abandonados por falta de tiempo. Estoy organizando las obras de mi colección, sobre todo las adquisiciones de los últimos dos años. También estoy desarrollando varios proyectos para futuras exposiciones. Además, publico todos los días en los distintos perfiles en redes sociales de la Colección Mariano Moret, en los que estoy más activo que nunca para satisfacer la demanda de mis seguidores, que en estos momentos de encierro necesitan más contenidos de lo habitual. Hay mucho por hacer. Podría estar un año de reclusión y no acabaría.

Respecto a trabajar desde casa, es algo que no supone para mí ningún esfuerzo, ya que suelo hacerlo habitualmente. Echo mucho de menos mis paseos matinales por el campo (son terapéuticos). También el contacto directo con los amigos. Procuro centrarme en disfrutar de los pequeños placeres diarios y domésticos, que siempre han sido los más importantes para mí: disfrutar de la compañía y de la conversación de un compañero excepcional, de la buena comida, de la música, de la lectura, del estudio, de la contemplación del arte. En conclusión, de las cosas que son realmente importantes.

4) No me gusta pontificar ni recibir consejos, así que procuro no darlos. Que cada uno extraiga de esta experiencia extraordinaria la mejor enseñanza que pueda. Tampoco tengo mucha fe en la especie humana. Estos días vemos comportamientos heroicos y otros enormemente mezquinos, pero son los de siempre, solo que magnificados por las circunstancias extremas y la lupa del confinamiento y de la verborrea informativa. Aquí viene al pelo una cita de ‘La peste’, de Albert Camus: «Lo peor de la peste no es que mata a los cuerpos, sino que desnuda las almas y ese espectáculo suele ser horroroso».

MIGUEL CARBONELL (DISEÑADOR DE VESTUARIO, FIGURINISTA DE TEATRO Y CINE Y TÉCNICO DE VESTUARIO DEL PALAU DE LES ARTS REINA SOFÍA | VALÈNCIA)

1) Vivo en València capital, en un barrio muy popular… Gracias a que tenemos una casa de planta muy alta y respiramos mucho a nivel espacial, con un gran parque delante y mucha luz, lo llevamos bien –estamos los dos, mi marido y yo–, no nos aburrimos…, somos muy creativos.

2) El mundo entero tenía que cambiar. Desgraciadamente, este tipo de acontecimientos, como las grandes guerras, hacen cambiar las cosas. Creo que por nuestro espacio de confort, del que tanto se habla hoy en día, no habrá tantos cambios a nivel personal, pero sí mundial. Económicamente, soy optimista y nuestros mandatarios resolverán lo mejor posible este descalabro. Deberíamos ser ejecutores de todos los pensamientos que hemos desarrollado en este tiempo de encierro. Siempre sacar lo positivo de la desgracia de esta magnitud. La cultura siempre está al lado de los cambios sociales y ella es la que mejor contará la historia.

3) Leo, veo pelis, series. Un ratito solo al día gimnasia y meditación, todas las mañanas. También lo hacía antes. Nos hemos hecho una rutina, más o menos, para no romper con el método de vida. Creamos. Sobre todo creamos vestuarios y peinados para nuestro show…; somos Drag Queen y en esta casa no hay espacio para el aburrimiento. Soy creativo y me gusta estar informado; mientras trabajo veo y oigo no solo información, sino espacios de cultura.

4) Espero que pase pronto. Y que reflexionemos sobre muchas cosas, no solo nosotros, sino las manos del mundo que son las de los mandatarios; ellos tienen que cambiar. Está pandemia no discrimina como otras enfermedades o guerras –este virus lo puede coger todo el mundo, no hay distinciones de sexo, género, color o nacionalidad–, por eso todos se han puesto las pilas… No siempre es así.

MIQUEL SUAY (DISEÑADOR DE MODA Y PRESIDENTE DE DIMOVA | VALÈNCIA)

1) Como todo el mundo, en casa –en València, con mi mujer y mis 2 hijos: Allegra (15) y Biel (9)–. Estoy preocupado por la situación, cumpliendo escrupulosamente el confinamiento; bastante angustiado por los malos tiempos que corren. A su vez, asumiendo la situación, también, como una oportunidad. Con la actitud mas optimista posible. Intentando ayudar a mejorar la situación en la medida de mis posibilidades. Más cerca de mis hijos y mi pareja que nunca.

2) El escenario inmediato que veo es de confusión, miedos y, por desgracia, decisiones traumáticas hasta que volvamos a establecer un estándar de normalidad. Ojalá se llegue a un acuerdo europeo para que se produzca un nuevo Plan Marshall y se establezca una reactivación económica para un periodo de reconstrucción menos duro.

Socialmente, a corto y medio plazo, veo una situación de parálisis en la que los segmentos sociales más desfavorecidos van a tener dificultades para poder tener una vida digna. La situación que vivimos hará que los valores de solidaridad y sostenibilidad en las relaciones sociales sean los preponderantes. En definitiva, al final, aunque suene contradictorio, por puro egoísmo y amor propio, seremos mucho mas humanos.

En la parte cultural se producirá una dicotomía. Toda esta situación generadora de sufrimientos, desequilibrios, etc., plantearán nuevas situaciones e historias que en el plano creativo servirán de semillas para nuevos conceptos y elementos culturales. Cualquier crisis trae consigo nuevos lenguajes, nuevos instrumentos e iconos en los que inspirarse. Un torrente de nuevas emociones, que son la materia prima de la creatividad artística. A su vez, los recortes presupuestarios en materia cultural y una baja capacidad adquisitiva de los ciudadanos van a dejar las cuestiones culturales en stand by durante un tiempo. A no ser que en ese renacimiento haya una apuesta decidida y clara de apoyar las industrias creativas (economías naranja).

Económicamente, creo que viene una desaceleración importante, en absoluto una salida en forma de “V”, más bien de “U” si llega la inyección económica desde Europa. Las empresas tendremos que ser muy eficaces y competitivas y, como apuntaba anteriormente, habrá que tomar decisiones radicales. Conceptos como desglobalización, economía circular, made in local, sostenibilidad, innovación, creatividad, van a estar en el lenguaje y en las acciones de nuestro día a día.

En el ámbito político, nuestros lideres van a tener que ser mucho mas humanistas, transparentes, auténticos, si quieren contar con la confianza de los ciudadanos. Etapa del mucho más hacer que del decir o prometer. Implementar políticas que den más importancia a lo colectivo. En definitiva, un renacimiento que esté orientado a un crecimiento sostenible inclusivo. Porque, de lo contrario, habrá desequilibrios, bolsas de marginación que nos llevarán a poner en riesgo el modelo de democracia y de bienestar que tenemos y que hemos disfrutado durante los últimos 40 años.

3) Afronto el confinamiento como una oportunidad para descansar y cargar las pilas, para formarme, reflexionar y planificar como adaptaremos nuestro regreso a la nueva realidad.

Libros: ‘Brandoffon’, de Andy Stalman y ‘Del Paro al Ocio’ (Anagrama), de Luis Racionero.

Peliculas: ‘Magnolia’, de Peter Anderson; ‘La caída del imperio americano’, de Denys Arcand; ‘Los miserables’, deLadj Ly; ‘Parasitos’, deBong Joon-ho; ‘Farewell’, de Lulu Wang; y ‘Sorry We Missed You’, de Ken Loach.

Series: ‘Years, Years’ y ‘Merlí’ (a petición de mi hija).

Formación:

  • Seminario online de GeeksHubs ‘Mi primera app para Alexa’, con Andrés Jiménez.
  • Curso online de introducción a la ilustración, de Jorge Arévalo.
  • Curso online ‘Sketch up Modelado 3D’.
  • GeeksHubs Academy: ‘Magento a fondo’.

4) La conclusión es que la partida terminó; que van a repatir las cartas de nuevo; que un nuevo tiempo empieza. ¡¡¡Que Dios reparta suerte!!!

NOEMA ORTÍ (DISEÑADORA DE INTERIORES, DIRECTORA DE LABORATORI CARME Y GERENTE DE LA BODEGA CREATIVA CARMELETA | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en mi hogar/estudio con mi hijo Pau, sin estrés ni prisas (me está haciendo mucho bien a mi cabecita). Estoy cocinando muchísimo, y el mayor secreto de cocinar bien es no tener prisa, saber que no llego tarde y que no me pierdo nada.

2) Esta situación tan extraña y dura nos reforzará mucho más. Esto nos recoloca en el sitio, nos hace parar y empezar de nuevo a saborear las cosas. Las consecuencias en todos los ámbitos, a priori, van a ser nefastas, económicamente hablando; pero, siempre, de las situaciones negativas salen cosas positivas: ser más solidarios y menos individualistas, exigir más a quienes nos gobiernan, pero también a nosotros mismos, mirar más por lo local en un mundo tan globalizado. En definitiva, invertir más en los pilares de nuestra sociedad: sanidad, educación y cultura.

3) Estoy acostumbrada a trabajar en casa, pero a mi forma. Ningún día es igual al anterior debido a mi doble faceta profesional, pero ahora es diferente: reparto mis días en trabajar, cocinar, ordenar, limpiar, música, lectura, descansar…, y vuelta a empezar (mi hijo Pau me dice que le gusta su madre así, sin estrés). Estoy volviendo a leer libros de mi biblioteca: ‘La niña del abrigo rojo’, ‘Kafka en la orilla’ y mi libro de cabecera, mi biblia: ‘Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer’, una guía para la salud física y emocional muy recomendable.

4) Agradeceros, antes que nada, vuestra invitación, MAKMA, y que tengo muchísimas ganas de volver abrazar y a besar a la gente que quiero y me aporta felicidad y buen rollo. Todo esto pasará y espero nos haga crecer como sociedad a nivel individual y colectivo.

Nos veremos en breve por los bares. ¡Salud!

RAÚL COLOMER “KOLO” (ILUSTRADOR Y PINTOR | ALBORAYA, VALÈNCIA)

1) Estoy en mi casa de Alboraya, confinado con mi perrico Lolo. Por suerte, tengo unas excelentes vistas a la huerta y al mar, pero se me están consumiendo los lápices de colores.

2) Quisiera pensar que sí, y puede que tengamos un principio de paz y amor, pero creo que pasará pronto. Los ricos serán más ricos, los pobres más pobres y los políticos a malmeter. En cuanto a cultura, sí que, quizás, exista un cambio, sobre todo en el formato, y me refiero al asentamiento de las redes sociales como modo de exposición (y esperemos que también se empiece a valorar como forma eficaz el teletrabajo). Aunque todo esto son conjeturas.

3) Pues, la verdad que, después de 21 días, tuve un principio complicado porque todo esto me cogió con una bronquitis que, junto a la sobreinformación, derivó en un ataque de ansiedad bastante fuerte, pero que, gracias a la atención medica –¡viva la sanidad pública!– y al diazepam (bajo receta), todo esta controlado (y si no que se lo pregunten al unicornio de mi armario).

En cuanto a lectura estoy releyendo bastante poesía, ‘La mujer geométrica‘, de Vicente Marco, y varios textos que estoy ilustrando y que, si no pasa nada, saldrán a la luz este próximo año.

También estoy trabajando en los bocetos para una futura exposición y, por supuesto, en las viñetas de Lolo y Kolo, que voy subiendo a las redes diariamente para hacer un poco más amena la cuarentena.

4) Espero que cuando acabe todo esto empecemos a valorar los pequeños detalles que nos da la vida, el contacto entre la gente, los besos, los abrazos, nuestros pequeños, nuestros mayores, la naturaleza, el aire fresco. La vida, al fin y al cabo.

SILVIA RICO (ACTRIZ Y CANTANTE DE CINE, TEATRO Y MUSICAL | VALÈNCIA)

1) Estoy en mi casa con mi marido, mis dos hijos y mi madre, que es grupo de riesgo por edad y por enfermedad grave (todos estamos bien). Aunque un familiar muy cercano tuvo un micro infarto la semana pasada y tuvieron que hacerle un cateterismo. Fui yo la que estuvo en el hospital con él, pero ya está en casa desde ese mismo día por la tarde. Todo bien, por suerte, pero ha sido muy mal momento para visitar un hospital. Rezo por que mi madre se mantenga estable y no tener que volver.

2) Inmediatamente, creo que se deberían tomar más medidas y más rígidas en España, pero también todos juntos a nivel mundial, la humanidad. Ya no basta con consejos. Hacen falta prohibiciones claras, porque sino estoy durará muchísimo.

Creo que esto nos va a cambiar a muchos niveles. Este virus nos está demostrando lo frágiles que somos. Invertiremos más en sanidad e investigación. Creo que también nos comprometeremos más con el medio ambiente. Al menos los que no lo estaban. Y espero que se dicten normas al respecto. No creo que con consejos se pueda conseguir. No todo el mundo está concienciado o tiene la sensibilidad necesaria para ser consciente de las consecuencias. No todo el mundo ve las noticias de la misma manera (si las ve). Y no tienen porqué. Pero nuestro cielo y nuestra agua están más limpios. Y creo que la tierra nos está hablando. Ya no valen consejos. Cambiamos o morimos.

Económicamente, de un modo evidente, va a ser terrible para todos. Creo que en este país no se ha cuidado a los autónomos y a la pequeña y mediana empresa, y ahora, cuando cierren, cuando cesen su actividad para siempre, se valorará el empleo que creaban, pero por desgracia ya será tarde. Por suerte, esas personas con inquietudes, con vocación y dispuestas a arriesgarlo todo por un sueño siempre existirán. Solo espero que ellos mismos dejen de permitir que les machaquen sin derechos, creando desigualdad entre las personas. Espero que nos demos cuenta de que las empresas no son Mercadona y Zara –que menos mal que existen, porque tienen ciudadanos ejemplares dirigiéndolas–. La mayoría de las empresas son los microempresarios que tienen un puesto en el mercado, no solo el dueño, su mujer, que trabaja con él, también es autónoma porque el Estado no permite que su marido le dé de alta en la seguridad social. Son los peluqueros, los kiosqueros, los que ofrecen servicios…

Los autónomos trabajan muchísimas horas, dando un servicio impecable porque si no no volverán a trabajar. No tienen derecho a nada y cotizan más que nadie. Hay algo positivo y es que si no aprendimos suficiente con la anterior crisis, ahora, más que nunca, nos daremos cuenta de que no necesitamos tanto para vivir. Aunque espero que pronto podamos recuperarnos y podamos empezar a salir, comprar, vender, para recuperarnos a nivel macroeconómico. Pero aprenderemos a no tirar, a guardar, a no desperdiciar y malgastar.

A nivel de redes creo que también podemos aprender que hemos desperdiciado mucho tiempo en ellas mostrándonos superficiales. Hemos abusado de una herramienta tan maravillosa y le hemos quitado el valor y también nos hemos olvidado de nosotros, de las personas, de la familia, de los abrazos, de las pequeñas cosas, invirtiendo nuestro tiempo en fotos mentirosas de pose. Espero que no se nos olvide esto en mucho tiempo y empecemos a utilizarlas a nivel productivo y no para creernos mejores. Espero que recordemos que debemos valorarnos nosotros mismos.

Y a nivel político, creo que no tenemos una clase política preparada. Precisamente ahora que sanitarios, médicos, fuerzas armadas y voluntarios, gente muy preparada que sacrifica incluso su vida y su familia por dar una servicio a la ciudadanía, es cuando nos damos más cuenta de que la clase política no está a la altura. Deberíamos tener políticos especializados, exigirles no solo la carrera de Ciencias Políticas y otras complementarias para su especialidad, como Económicas; también práctica en empresas, gestión de equipos…, y, lo más importante, llevar la exigencia de la honestidad política al máximo nivel. Algo tan sencillo como elevar a delito el fraude electoral. Aquello que se promete en campaña debe ser un compromiso legal. Nuestro mundo depende de ellos.

A nivel cultural, yo creo que los “titiriteros”, como se nos ha dicho en alguna publicación, somos importantes en la sociedad. Estos días la gente se entretiene en casa viendo teatro y películas que hacemos los titiriteros, escuchando y leyendo libros que escriben los escritores y dramaturgos y que grabamos los titiriteros (voy a dejar de utilizar esta palabra).

Estamos entreteniendo a la sociedad, les hacemos sonreír con nuestros poemas, nuestras canciones, hacemos reflexionar sobre lo bueno, lo malo, somos críticos, pero también hablamos del amor y de las emociones en general. Nos emocionamos y emocionamos. Y todo esto en este momento de no trabajo en el que las personas nos encontramos con nosotros mismos y con los demás, nos ayuda a llevar la vida mejor, sonreír y generar endorfinas (por eso las llaman las hormonas de la felicidad).

3) Estoy disfrutando de mi familia y creando. Tengo un horario: por la mañana todos trabajamos, deberes, limpieza, cocina. Por la tarde me dedico a escuchar audiolibros, componer música, escribir teatro. Luego jugamos a juegos de mesa y hacemos un poco de deporte y vemos películas.

4) Creo que deberíamos aprovechar estos días para tener la imagen de la tierra desde fuera como la ven los astronautas. La humanidad. Nos están atacando y nos están diciendo que cuidemos nuestro planeta, que nos cuidemos como personas, que olvidemos la luchas y las guerras por el territorio. Eso es algo antiguo, del pasado. Que cuidemos a los que queremos y nos preocupemos por lo importante: nosotros mismos, las personas.

“Si no te paras, la vida te para”.

SONIA BARBA (ESCRITORA, ACTRIZ, PERFORMER Y DRAMATURGA, DIRECTORA DE PROSTÍBULO POÉTICO | BARCELONA)

1) Estoy en Barcelona con mi pareja, mi hijo de diez años y Gina, una teckel de siete meses que nos está haciendo, sin saberlo, mucho más fácil este momento de vida.

2) Como artista y creadora, la realidad, en toda su crudeza, siempre ha supuesto un elemento contra el que rebelarme o al que moldear hasta convertirlo en un mundo cercano, afín a mi imaginario, a mis deseos. Estoy tratando de seguir sujeta a eso. Estamos atravesando un momento histórico que marcará el curso de la historia de aquí en adelante. Quiero creer que ganará la bondad, la cordura y el empeño de construir en positivo pensando en los más vulnerables; pero hay momentos en los que pienso que, simplemente, es el inicio del fin del mundo (ja, ja, ja). Habrá que practicar el estoicismo, esa corriente filosófica fundada por Zenón de Citio trescientos años antes de Cristo.

3) Afronto el estado de alarma con aceptación. Pensé que podría leer más y ponerme al día con proyectos que tenía aparcados por falta de tiempo, pero no está siendo así. Las mañanas se las dedico a mi hijo y por las tardes atiendo todo lo relacionado con la línea de poesía que hemos puesto en marcha desde el Próstibulo Poético y que nos está dando muchas alegrías. Las noches es mi turno para sacar a pasear a Gina y, de manera natural, el paseo se ha transformado en un tiempo para meditar, para unirme al silencio. Es bonito.

Estoy leyendo una antología poética que editó Seix Barral con la obra de Jose Ángel Valente, y las memorias de Warhol. Intento tener una rutina de ejercicio, pero no lo consigo (nada nuevo en mí), y comparto mucho más tiempo con mi hijo y pareja.

4) Está claro que estamos todos en la misma nave, que es la única que tenemos y que lo que alguien haga en cualquier parte del mundo acaba afectando al conjunto de los navegantes; deberíamos tenerlo en cuenta a la hora de cambiar hábitos y, sobre todo, a la hora de depositar nuestro voto en las urnas. Tanto de manera global como de manera individual toca ser muy conscientes de que tenemos una responsabilidad con la salud del planeta y de cada entidad que lo habita. Por otro parte, si el barco definitivamente se estuviera hundiendo, me gusta pensar que sería parte de los que siguen tocando hasta el final, como la orquesta del Titanic.

XAVIER MONSALVATJE (DIBUJANTE, PINTOR Y CERAMISTA | VALÈNCIA)

1) De momento en mi casa, pero nunca se sabe… ¿La ley Corcuera sigue vigente? Creo que se cambió por la llamada ley mordaza, que suena más a la mafia de Chicago o a una novela de Chester Himes; en fin, que cambio de tema con prontitud y te prometo que no son secuelas del confinamiento. Me encuentro como muchos de mis amigos, hipocondríaco: como asmático, soy
del llamado grupo de riesgo y para colmo me resfrié (tos, congestión…, o igual estoy con el virus…). De eso hace dos semanas, entonces tomé la decisión de no escuchar a mi cuerpo como si fuera un vidente y mejor oír a los Alabama Shakes centrando mi atención en otras cosas… (hoy me encuentro bien).

Tengo que reconocer que mi situación es privilegiada; vivo en un barrio donde en mi calle solo somos seis vecinos, prácticamente en pleno campo (aún así me mantengo bunkerizado).

2) Me resulta difícil desligar mi imaginación de imágenes que mi mente ha creado leyendo a autores como Orwell, Camus, Cormac McCarthy o Moebius, entre otros muchos. Es como tener la sensación de que la evolución desde el Medioevo hasta ahora, en muchos sentidos, ha sido mínima; se repiten muchos parámetros y conductas como durante lo ocurrido durante la peste negra del siglo XIV. En lo social, tener una visión clara sería ser muy atrevido; es imprevisible, la sociedad es gregaria –lo estamos viendo ahora–, pero tiene una memoria frágil. Mejor es no esperar nada o mantener un cierto optimismo en que la ciudadanía se dé cuenta del valor de tener una red pública de salud, educación, etc., potente.

Lo más dramático son todas las personas desplazadas por motivos climáticos y bélicos que viven una situación precaria, si no dramática, apátridas que ya eran vistos como apestados (imagina ahora). Ojalá esta pandemia cambie la mirada de la sociedad hacia la emigración.

En lo político y económico, evidentemente, la idea de “crecimiento o desarrollo sostenible” suena a ciencia ficción, y esta involución ya es visible en el campo de la política, tanto a nivel nacional como internacional, con la aparición de partidos políticos con perfiles que podríamos denominar autoritarios o dudosamente democráticos y con actitudes cada vez más parcelarias dentro de una globalización del miedo.

En la economía de mercado, que es en la que vivimos –definición con vaselina de la palabra capitalismo o neoliberalismo, o, mejor, anarconeoliberalismo–, sus responsables no van a descansar desde sus torres de Babel, no se por qué me viene a la memoria la frase del ilustre
preso de la cárcel de Soto del Real, ex director gerente del Fondo Monetario Internacional: ”…es el mercado amigo”. Hay que pensar que hay un sector que está ganado mucho dinero con la COVID-19 (y no solo el de las mascarillas).

Con respecto a la cultura, si ya era muy complicado, después de esta cuarentena mundial no hay que ser matemático de la Universidad de Harvard para tener una visión de la regresión económica que, como siempre, recaerá en los mismos sectores y capas sociales; va a ser
complicado. Pienso en muchos colegas que como yo no tienen un sueldo fijo y ni siquiera pueden pagarse una cuota de autónomo en meses. En fin, vivimos siempre en peligro permanente.

3) Como te decía, me siento un privilegiado, ya que tengo el taller cruzando la calle, así que continúo con mis proyectos. En cuanto a lecturas, ahora estoy con Umberto Eco (‘Historia de la Tierra y lugares legendarios’) y con Richard Sennett (‘Construir y habitar, ética para la ciudad’), entreotras lecturas y mucha música. Quisiera recomendar ‘El banquero anarquista’, de Pessoa, y otro libro que viene bien en este tiempo de permanencia en el blocao: ‘Los ojos del bosque’, de Julien Gracq.

4) Esta noche, al mirar al cielo, comprobé que las estrellas brillaban con más intensidad y que las lentas y múltiples estrellas artificiales habían desaparecido. Muy interesantes las lecturas que habéis publicado con respecto a este toque de queda sanitario. Y como decía W. Whitman: “El futuro no es más incierto que el presente”.

Merche Medina

Llega el escándalo de Pierre Rigal

‘Scandal’, de Pierre Rigal
Danza
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. València
Sesión única: 18 de enero de 2020, a las 20.30 horas

El francés Pierre Rigal -uno de los grandes coreógrafos de la escena europea- atleta, matemático y cineasta, lleva hasta el escenario del Teatre El Musical ‘Scandal’, su particular visión de la juventud moderna y su capacidad para explorar los nuevos lenguajes de la danza contemporánea. Se trata, sin duda, de una oportunidad única para disfrutar de uno de los grandes creadores del momento, que trasladará su universo a la sala del Cabanyal-Canyamelar mediante un montaje que incluye más de una veintena de técnicos y bailarines.

Un momento de ‘Scandal’, de Pierre Rigal. Foto: Pierre Grosbois

Todos ellos, acompañados de música en directo, interpretan arriesgadas coreografías y convierten sus cuerpos en instrumentos que integran la banda sonora del espectáculo. En este sentido, la respiración de todos ellos constituye un elemento esencial del movimiento, dando lugar a una sonoridad creada a partir del aire que entra y sale de los pulmones y que se completa con pasajes de hip hop, palabras de amor incomprensibles, onomatopeyas de rebelión y lamentos de esperanza. De este modo, la obra se convierte en una representación de la juventud, de sus miedos y emociones, mediante una serie de coreografías capaces de desafiar las leyes de la gravedad y la anatomía.

Pierre Rigal se formó inicialmente como atleta, estudió matemáticas y economía y completó su trayectoria con un master de cine. Poco a poco, se fue acercando a los bailes urbanos que encontraba en las estaciones de metro de Toulouse, lo que le llevó a rodar diferentes documentales al tiempo que se preparaba como bailarín y coreógrafo. En 2003 nacía su compañía Dernière Minute, y se iniciaba una brillante trayectoria escénica que desde entonces no ha hecho más que consolidarse, incluyendo representaciones en la Ópera de París.

Imagen de portada: Pierre Grosbois

Cuculand Souvenir, en contra de la superficialidad

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. Valencia
Sábado 19 de enero de 2019, a las 20.30h

El Teatre El Musical de Valencia presenta ‘Cuculand Souvenir’, el último espectáculo de Roberto Olivan que fusiona circo, danza y artes visuales para reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnologías en nuestra vida cotidiana. La pieza llega a València tras un exitoso paso por el Teatre Nacional de Catalunya.

El título del espectáculo es ya una declaración de intenciones de Olivan. Cuculand quiere representar una tierra de locos, mientras que con Souvenir se hace referencia a la superficialidad que se ve en el hecho diario. “Nos fijamos mucho en las cosas que parecen ser o que están por encima cuando a mí lo que me interesa es el contenido, lo que está más profundo. Por eso Souvenir es una pequeña crítica a esta visión superficial de las cosas”, explica Olivan.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Albert Vidal por cortesía del Teatre El Musical.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Albert Vidal por cortesía del Teatre El Musical.

Sobre el escenario, siete artistas mostrarán pequeños fragmentos de nuestras vidas diarias. Historias aisladas e independientes, pero con sentido propio, tal como sucede con las publicaciones diarias que encontramos en los muros de nuestro entorno digital. Historias visuales que conforman un mosaico de imágenes sugeridas que invitan al observador a dejarse llevar y conectar los puntos bajo su propio criterio, huyendo de la dramaturgia lineal convencional. Historias vinculadas a la tecnología en esa especie de tierra de locos, donde irónicamente nuestra genialidad nos convierte a la vez en amos y esclavos del progreso tecnológico.

El espectáculo es una invitación a la reflexión dejando de lado cuestiones éticas, morales o de principios. Y se hace mediante una retrospección sobre los dos lados de una misma moneda, la esperanza como tragedia o como elemento de reconstrucción. “Estamos envueltos de gran cantidad información, de noticias, de comentarios, de gente que pierde su trabajo, que pierde su creencia en los valores y en la dignidad. Todo eso me preocupa. Estamos  llegando a un límite del cual no sé si hay vuelta atrás. Creo que debemos trazar una línea y no dejar pasar ciertas cosas. No me gustaría llegar a un futuro pensando que podíamos haber cambiado alguna cosa y no lo hicimos”, cuenta Olivan.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Con ‘Cuculand Souvenir’, Olivan apuesta por el carácter arriesgado de un lenguaje potencialmente innovador, donde la espectacularidad del circo y la fluidez de la danza integran aspectos de la esencia conceptual de la tecnología que nos rodea cotidianamente, creando una atmósfera de texturas futuristas con una profunda relación entre el movimiento, la luz y la música.

‘Cuculand Souvenir’ llega al Teatre El Musical tras su exitoso paso el pasado mes de noviembre por el Teatre Nacional de Catalunya. Y lo hace en una única función para todos los públicos el sábado 19 de enero a las 20.30 h. Las entradas están disponibles a un precio de 12 euros en las taquillas del teatro y en la página web www.teatreelmusical.es/entrades

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Asier Goikoetxea por cortesía de Teatre El Musical.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Asier Goikoetxea por cortesía de Teatre El Musical.

Encontres: más que participación, implicación

III Edición de Encontres. Cultura als barris per a fer ciutat
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. Valencia
Del 7 al 9 de junio de 2018

El Teatre El Musical acogió el fin de semana del 7 al 9 de junio la celebración de la tercera edición de Encontres. Una ocasión para conocer y debatir sobre participación y aquellos proyectos que hacen ciudad. Durante los dos días completos y con más de 100 participantes, Encontres puso sobre la mesa las problemáticas y las virtudes de los proyectos con base en la participación, un término que muchos se apresuraron a matizar. Sustituir la palabra participación para hablar de implicación, porque es necesario conseguir la implicación de nuestro público para que la participación sea real.

Encontres. Fotografía de Caixa Fosca por cortesía de los organizadores.

Encontres. Fotografía de Caixa Fosca por cortesía de los organizadores.

El evento, organizado por PICUV, Federació d’Iniciatives Culturals Urbanes de València en colaboración con la Regidoria d’Acció Cultural de l’Ajuntament de València y el Teatre El Musical, citó a numerosos gestores culturales para reflexionar sobre participación/implicación. Y las conclusiones son claras: la ciudadanía no quiere ser simple consumidora de cultura, lo que quiere ahora es generarla. Los espectadores se convierten en parte de la creación. Proyectos como Pobles en Peu d´Art, La Cosecha Producciones o POSƧIBILITY, le dan la vuelta a la teoría y convierten al público en actores y a sus historias, en el guión.

PICUV ha logrado en esta tercera edición posicionarse como un lugar de encuentro para todas aquellas personas que se dedican a lo artístico y lo socio-cultural, donde conocer nuevas ideas, hacer contactos y descubrir lo que sucede en este ámbito en la ciudad. Así que, Encontres ha servido para generar red y para compartir inquietudes y experiencias que nos hacen mejorar.

Encontres. Fotografía de Caixa Fisca por cortesía de la organización.

Encontres. Fotografía de Caixa Fisca por cortesía de la organización.

Desde hace ya algún tiempo, en València se está viviendo una explosión de propuestas culturales que hace imposible que el público pueda asistir a todas las cosas interesantes que se programan. Es por ello, que se hace cada vez más necesario buscar lugares de encuentro para seguir trabajando en común. La programación cultural en la ciudad vive un buen momento, pero serán los gestores culturales los que deban conseguir la sostenibilidad de sus proyecto.

Los organizadores de Encontres señalan que están satisfechos con los resultados.  Se vivió un ambiente de gran conexión entre las personas que asistieron y también entre las que compartieron sus proyectos durante las charlas o los talleres. Tres días de actividades participativas que permitieron que la gente se conociera y pusiera en común muchas herramientas y experiencias que sirven para seguir avanzando y mejorando.

Por último indicar que el éxito de la pasada convocatoria es un indicador del buen momento que estos proyectos están viviendo en todo el Estado español, demostrando que la identidad e idiosincrasia de un hecho cultural, se hace, se crea y se disfruta desde lo local y que lejos de depender de herramientas externas a los habitantes, se produce de forma conjunta entre sus ciudadanos y ciudadanas a diario.

Encontres. Fotografía de Caixa Fosca por cortesía de la organización.

Encontres. Fotografía de Caixa Fosca por cortesía de la organización.

Emergencia cultural y cotidiana en PAM!

PAM!
VI edición de la muestra de Producciones Artísticas y Multimedia
‘Cultura en emergencia’
Facultad de Bellas Artes de San Carlos (UPV)
Camino de Vera, s/n, Edificio 3M – 3N, València
Del 15 al 18 de mayo de 2018

La muestra de arte PAM!, que desde sus comienzos tiene por objetivo ser el escaparate de las obras de los artistas universitarios, exhibirá este año alrededor de 50 piezas de estudiantes pertenecientes a los Másteres en Producción Artística y en Artes Visuales y Multimedia de la Universidad Politécnica de València. Un comité de expertos seleccionará las diez creaciones que participarán en PAMPAM!, exposición que este año se celebrará entre octubre y noviembre en las Atarazanas con los artistas seleccionados en 2017.

El lema ‘Cultura en emergencia’ subtitula esta edición de PAM!, porque, tal y como explica José Luis Clemente, director de la muestra, “este año tratamos de hacer una llamada de atención sobre la necesidad del arte y la cultura en las situaciones cotidianas, espacios en los que la creación joven es un valor”.

Para ello, el proyecto, que vuelve a contar con el patrocinio de la Fundación Hortensia Herrero, ofrecerá un amplio repertorio de eventos en una de sus ediciones más colaborativas. Además de las ya habituales, iniciativas como ‘Transport]ART[e’, en colaboración con EMT-València, el MiniPAM! y la muestra del Conservatorio Superior de Danza de València, este año se suman otras entidades como la Federación de personas sordas de la Comunidad Valenciana o la Asociación Valencia Acoge.

PAM! Makma

El programa de actividades, dividido en cuatro secciones denominadas ‘Observa’, ‘Entra’, ‘Construye’ y ‘Comparte’, vuelve a apostar por saltar los muros universitarios para acercar el arte a diferentes puntos de la ciudad. El IVAM será el lugar en el que se llevará a cabo la inauguración de la muestra. Allí se realizará la conferencia de Juan Martín Prada, quien presentará ‘El ver y las imágenes en el tiempo de internet’.

Por otro lado, el Centre Cultural La Nau acogerá el ‘Encuentro sobre arte y acción social’, un acto que se realizará en colaboración con el Festival 10 Sentidos y que contará con la participación de la directora de ComuART, Eva García, y con Lucía Miranda, directora de The Cross Border Project, entre otras ponentes.

Cabe destacar también el acuerdo alcanzado entre PAM! y la Asociación de Bares Culturales, que ha permitido la programación de eventos en espacios más cotidianos, como La Pilona, Teatre El Musical, que acogerá el encuentro titulado ‘Better Together’, en él,  nna Devís (@anniset) y Daniel Rueda (@drcuerda) reflexionarán sobre las nuevas formas de producción y promoción artística.

Por último, la ceremonia de clausura de PAM!18 se realizará en la Fábrica de Hielo. El viernes 18 a las 19h, el espacio cultural ubicado en la playa del Cabanyal ofrecerá las actuaciones de Rolando Bruno y Cuate & Güero Sonidero.

PAM! Makma

 

 

Michael Jackson: la fama como verdugo

¿Qué pasó con Michael Jackson?, de La Teta Calva
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 2. Valencia
Viernes 2 y sábado 3 de febrero de 2018

Michael Jackson es el espejo roto en el que La Teta Calva, declarados fans del rey del pop, se refleja para contar la historia de un tipo que se vio empujado al éxito y no pudo con él. Un tipo que consiguió la fama. Una fama que se convirtió en verdugo. Pero la compañía valenciana, con esta puesta en escena, se pregunta muchas más cosas acerca de la fama. Se trata de una reflexión en clave popular de la necesidad que tenemos por mostrarnos en las redes sociales, en nuestros círculos más próximos, en nuestro ámbito cotidiano.

Cartel de '¿Qué pasó con Michael Jackson?', de La Teta Calva.

Cartel de ‘¿Qué pasó con Michael Jackson?’, de La Teta Calva.

“¿Qué es la fama? Salir en la obra del colegio. Sacar un diez. Tocar los bongos en el coro de la iglesia. Tocar la guitarra en el campamento. Llevar el estandarte de la falla. Salir en las noticias porque tu perro va en monopatín. ¿Cuántas visitas en Youtube marcan nuestra respetabilidad? ¿Cuántos “me gusta” en Facebook nos sacian para dormir satisfechos? ¿Cuántos followers podemos conseguir? ¿A dónde nos lleva el ansia de éxito, de reconocimiento? ¿Qué somos capaces de hacer por un lugar en el podio?”, se preguntan desde La Teta Calva.

Tal y como recalca la compañía, “soñamos despiertos con cubrirnos de gloria. Una gloria televisada y compartida millones de veces. Un éxito viralizado. Soñamos ser. Ser el mejor. Ser el mejor y que se vea. Si no, no eres nada”.

En ese sentido, señalan los autores, Xavo Giménez y María Cárdenas el hipertexto de la obra reflexiona con ironía sobre la superficialidad en la que ha caído la actual sociedad. “Soñamos despiertos con cubrirnos de gloria. Una gloria televisada y compartida millones de veces. Un éxito viralizado. Soñamos ser. Ser el mejor. Ser el mejor y que se vea. Si no, no eres nada”.

“Una comedia macabra sobre la necesidad de ser querido aunque sea mentira…. La necesidad de ser queridos en nuestras vidas fijándonos en Michael Jackson, un personaje que lo era todo y que desapareció repentinamente”, apostilla Xavo Giménez

En cuanto a la estructura de la obra, los espectadores van a poder ver una pieza con un formato de un documental sobre la vida de Michael Jackson. Se trata de una pieza escrita desde dos puntos de vista diferentes. María Cárdenas, coautora de la obra apunta que “el espectáculo es una fusión original de dos autores, una escritura hecha a cuatro manos”, recalca.

‘¿Qué pasó con Michael Jackson?’ se representará los días 2 y 3 de febrero a las 20.30 horas. Las entradas se pueden adquirir a un precio de 12 euros en las taquillas del teatro y en la web www.teatreelmusical.es/entrades

Carles Sanjaime, María Cárdenas y Xavo Giménez. Imagen cortesía de La Teta Calva.

Actores de ‘¿Qué pasó con Michael Jackson?’, de La Teta Calva. Imagen cortesía de El Musical.

Un «melodrama de madre» contemporáneo en el TEM

‘He nacido para verte sonreír’, de Santiago Loza, bajo la dirección de Pablo Messiez
Teatre El Musical
Plaza del Rosario 3, Valencia
Sábado 11 de noviembre de 2017 a las 20:30

El sábado 11 de noviembre a las 20.30h llega al Teatre El Musical ‘He nacido para verte sonreír’, una obra de teatro que indaga en el dolor de una madre que tiene que despedirse de su hijo, enfermo mental, al que van a internar en un centro psiquiátrico. El texto es obra de uno de los dramaturgos más representados en Argentina, Santiago Loza. Isabel Ordaz y Nacho Sánchez son los protagonistas de la historia, que dirige Pablo Messiez.

Una madre se despide de su hijo, mientras esperan al padre, que vendrá a buscarlos; enseguida partirán para un viaje largo, aunque, de alguna manera, el hijo ya se fue hace tiempo. El padre ha de llevarlo a un hospital y dejarlo internado para que se cure de su trastorno mental. La madre busca palabras para despedirse, sin recibir respuesta alguna de parte del joven. Los recuerdos le golpean, insistentes, evocando así ante él y ante el público la historia de una mujer desesperada, una mujer que ha nacido únicamente para ver sonreír a su hijo, quien no solo no lo hace jamás, sino que permanece ausente, ido, o tal vez habite un mundo que para los demás humanos es inaccesible.

Isabel Ordaz y Nacho Sánchez durante un instante de 'He nacido para verte sonreír'. Fotografía cortesía de TEM.

Isabel Ordaz y Nacho Sánchez durante un instante de ‘He nacido para verte sonreír’. Fotografía cortesía de TEM.

Para el director Pablo Messiez, premio Max a la mejor dirección de escena, la pieza “es una perlita a la vez delicada y feroz. Un ‘melodrama de madre’ contemporáneo. Un gran bolero. Un encuentro con la necesidad de estar cerca, de entender qué hay antes o después de las palabras”. “Desde la primera vez que vi en escena un texto de Santiago Loza, quedé cautivado por el modo de señalar el misterio que habita en cada intimidad. Amor y horror conviven en sus obras, encarnados generalmente en mujeres. Mujeres que no pueden dejar de hablar para intentar comprender de qué se tratan sus vidas”, comenta el director.

Encima del escenario se podrá ver a Nacho Sánchez, premio al Mejor Actor Revelación de la Unión de Actores, y a la televisiva Isabel Ordaz. La escenografía de ‘He nacido para verte sonreír’ corre a cargo de  Elisa Sanz, ganadora de cinco premios Max. La obra se representará en una única sesión el sábado 11 de noviembre a las 20.30h en el Teatre El Musical.

Nacho Sánchez e Isabel Ordaz durante un instante de 'He nacido para verte sonreír'. Fotografía cortesía de TEM.

Nacho Sánchez e Isabel Ordaz durante un instante de ‘He nacido para verte sonreír’. Fotografía cortesía de TEM.

 

Cultura y gentrificación

Encontres 2017
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. Valencia
Sábado 10 y domingo 11 de junio de 2017

El encuentro organizado por la Federación de Iniciativas Culturales de València (PICUV) convirtió el escenario del Teatre El Musical en un espacio activo de debate y participación sobre las cuestiones actuales que más preocupan a los agentes culturales de la ciudad. Cerca de 30 ponentes de todo el Estado acudierona la cita del fin de semana 10 y 11 de junio para enriquecer la discusión desde su experiencia y práctica diaria.

Encontres 2017 ha supuesto una satisfacción enorme para los representantes de la Federación PICUV, que han visto cómo las jornadas se van consolidando como un espacio necesario en la ciudad para la gestión cultural. Desde PICUV se afirma “la necesidad de entender que este tipo de jornadas es vital para arrancar verdaderamente un proceso de cambio en los planteamientos y las líneas de trabajo que hasta ahora hemos venido sufriendo. Las mesas de trabajo se reivindican como los nuevos espacios de diálogo en torno a la cultura y las políticas culturales, son las herramientas que instauran procesos de diálogo, en los cuales deben estar representados los tres ejes articuladores del debate: los movimientos vecinales, los agentes culturales y los técnicos de la administración”.

Cartel de Encontres 2017.

Cartel de Encontres 2017.

Pese a la variedad de ramas temáticas que configuraban el encuentro (política cultural pública, viabilidad de proyectos culturales, tecnología para la cultura comunitaria, recuperación de espacios ciudadanos y nuevos municipalismos), destaca la recurrencia a ciertos conceptos que han imperado en la mayoría de discursos durante los tres días.

Así, se puso de manifiesto la reivindicación de la participación, la transparencia, la sostenibilidad, la transformación, la accesibilidad a espacios y personas, la motivación de la capacidad crítica y la diversidad. Conceptos que apelan directamente a una gestión de buenas prácticas alineadas con las políticas de proximidad, que ponen a la ciudadanía en el centro y crean alternativas a modelos culturales ya obsoletos.

La mayor conclusión que se desprendió de esta segunda edición de Encontres es un llamamiento al empoderamiento del sector, a establecerse como un agente potente capaz de generar discurso, al mismo tiempo que reclama su papel en el ecosistema cultural y mantiene su autonomía.

El reto principal común a las iniciativas culturales en los barrios que se puso de relieve es la problemática de la gentrificación. Ante esta realidad, una de las soluciones propuestas desde los agentes culturales pasa por no establecerse en la comodidad y continuar trabajando para crear mecanismos y dinámicas con la ciudadanía que intenten paliar al máximo esta situación. Por otra parte, se hizo visible la necesidad de la intervención directa por parte de la Administración Pública para frenar estos procesos en los barrios, por ejemplo con políticas que limiten el precio del suelo.

Desde la Federación PICUV se espera que los representantes públicos que  pasaron por allí asuman el compromiso de escuchar los reclamos que desde la ciudadanía y la Federación se manifestaron, como la elaboración de unas políticas culturales definidas, el aumento y diversificación del apoyo económico, el acompañamiento necesario para crecimiento de un tejido cultural activo y sostenible, el acuerdo de una estrategia común en el área de cultura y su transversalidad a otros sectores como el de la educación, o el compromiso real con el derecho de acceso a la cultura. Encontres 2017 ha contado con el apoyo del Ayuntamiento de València a través de la Concejalía de Acción Cultural y Teatre El Musical.

Gestores culturales de diferentes partes de España durante su encuentro en el Teatre El Musical. Imagen cortesía de Encontres 2017.

Gestores culturales de diferentes partes de España durante su encuentro en el Teatre El Musical. Imagen cortesía de Encontres 2017.

La gestión cultural a debate en El Musical

Encontres 2017
Teatre El Musical
Plaza del Rosario. Valencia
Del 9 al 11 de junio de 2017

Las jornadas de Encontres 2017, que celebran su segunda edición este año, tendrán lugar los días 9, 10 y 11 de junio en Teatre El Musical. Presentan una programación compuesta de mesas de debate, ponencias y talleres participativos con destacados representantes del sector cultural de la ciudad de València y del resto del Estado.

Desde la PICUV (Federación de Iniciativas Culturales Urbanas de València) y con la colaboración de la Concejalía de Acción Cultural del Ayuntamiento de València y Teatre El Musical, se organizan estas jornadas bajo el lema ‘Cultura als barris per a fer ciutat’. El distrito de Poblats Marítims y en concreto el barrio de El Cabanyal es el entorno elegido para el encuentro, cuyas sedes principales serán el edificio de Teatre El Musical y la Plaça del Rosari.

Cartel de Encontres 2017.

Cartel de Encontres 2017.

Coincidiendo con el cierre de la temporada de los festivales miembros de PICUV, la Federación decide impulsar Encontres como un espacio de diálogo sobre la gestión cultural en la ciudad. El objetivo principal de las jornadas es abrir un lugar para la acción en torno a la cultura y el desarrollo artístico de la ciudad, así como establecer vínculos entre los diferentes actores culturales que, desde la ciudadanía, la creación, el asociacionismo y las instituciones, gestionan proyectos que contribuyen al desarrollo social en el entorno metropolitano.

El programa para los tres días se estructura principalmente alrededor de ponencias, mesas redondas y talleres participativos, a los que asistirán diferentes colectivos y personalidades del ámbito de la cultura de la ciudad de València y del resto de España. Con el propósito de dirigir la mirada hacia el estado de la cuestión de la gestión cultural urbana, se tratarán diferentes temáticas que atañen al sector, como son las políticas culturales, las vías de financiación y desarrollo de proyectos, las herramientas tecnológicas para la cultura comunitaria, la recuperación de espacios ciudadanos, y la estrategia de los nuevos ayuntamientos para el cambio.

Ponentes de la talla de Manuel Delgado, Jaron Rowan, Mireia Mora o Azucena Klett serán los encargados de abrir el diálogo y entablar conversación con diferentes participantes, gestores públicos, profesionales de la cultura, y colectivos del ámbito cultural, asociativo y empresarial. Cerca de 30 participantes estarán presentes en las mesas redondas con la intención de abordar muchos de los temas vitales para el futuro cercano del ecosistema cultural de la ciudad de València, como la baja inversión e incentivación por parte de las administraciones, la necesidad de un plan integral para la cultura, o el desarrollo de un modelo de política cultural más dinámico y con objetivos definidos.

Ximo Rojo y María Oliver durante la presentación de Encontres 2017. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Ximo Rojo, de PICUV, y María Oliver, concejala de Patrimonio y Juventud, durante la presentación de Encontres 2017. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Tendrán lugar también en el encuentro dos talleres participativos: el conducido por Ania González con una metodología de investigación-acción participativa dirigido a colectivos culturales, y el taller de luces y sombras que impartirá El Retrocolectivo para los más pequeños, y que tendrá como resultado el documental ‘Natzaret, playa robada’ mediante el uso del teatro de sombras y la técnica retroproyectada. El resto de la programación en su vertiente artística lo complementan los conciertos de Nacho Perea (viernes 9 de junio) y la noche de blues con Blue Eye Soul y High & Low (sábado 10 de junio), ambos programados en la Plaça del Rosari.

Federación PICUV

La PICUV, nacida en 2015 y constituida este año como Federación, está formada por 10 festivales ubicados en seis distritos del área metropolitana: Eixample, Extramurs, Poblats Martítims-Cabanyal, Russafa, Patraix y Benimaclet. Forman parte del proyecto iniciativas que dan visibilidad a una amalgama de disciplinas artísticas como las artes visuales y escénicas, diseño, poesía, música y diferentes intervenciones artísticas, que inundan los barrios de la ciudad congregando a más de 100.000 espectadores cada año. Estos festivales son: Russafa Escénica, Circuito Bucles, Distrito 008, Cabanyal Intim, Benimaclet conFusion, MUV! – Circuito Música Urbana, Vociferio, Factoria d’Arts Patraix, Russafart y Finestra Nou Circ.

PICUV ha englobado a los principales festivales urbanos en València con el objetivo de crear sinergias y reivindicar el importante papel que juegan en la cultura de la ciudad y en su desarrollo social. Y al mismo tiempo sumarse a muchas otras iniciativas que suponen un modelo innovador, donde las actividades artísticas se realizan en espacios no convencionales y desde los barrios, conectando en torno al hecho cultural a movimientos ciudadanos, asociaciones culturales y vecinales, productoras independientes, colectivos de artistas y gestores culturales, que se han ido constituyendo como un claro referente cultural en nuestra ciudad, formando parte de un movimiento extendido en  muchas otras ciudades del mundo.

Representantes de la PiCUV y María Olivares (centro izda) en Teatre El Musical.

Representantes de PiCUV y María Oliver (centro izda) en Teatre El Musical. Imagen cortesía de El Musical.