Eclécticos en la galería Mr. Pink

Eclécticos, con Quique Marzal, Ismael Teira, Sandra Ferrer, Javier Pastor, Carmen Ortiz, Sara V. Molina, Natalia Domínguez y Javier Velasco
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 18 de diciembre de 2015

La galería Mr. Pink acoge la exposición Eclécticos, propuesta de muestra colectiva, que comparten Quique Marzal, Ismael Teira, Sandra Ferrer Gallego, Javier Pastor, Carmen Ortiz, Sara V. Molina, Natalia Domínguez y Javier Velasco. En ella se aúnan el carácter y personalidad de cada artista en una apuesta común, tratando diversos temas que se han trabajado en pareja, explotando así la conexión entre los artistas, que aporta una dimensión nueva y un mayor magnetismo en las piezas expuestas.

Este experimento expositivo pone de manifiesto la complicidad entre las parejas, creadas “ad hoc” para la muestra, con un nexo de unión, ya sea temático, estético o práctico, pero en todas ellas se aprecia el resultado del tránsito entre artistas, del transvase emocional y de la conexión entre las obras creadas.

La clave del experimento es que las parejas se entendieran, dinamizar eso que les une, con el fin de crear obras nuevas, puesto que el nexo no es la obra, sino el resultado de la unión. Cada pareja ha propuesto el hilo conductor por el que desarrollar su trabajo, llegando finalmente a crear piezas en común o contrapuestas, enfrentadas, de inspiración mutua, el producto de una reflexión, de un discurso, del entendimiento y la copula.

Tras la puerta, de Sandra Ferrer Gallego y Javier Pastor, plantea, como sugiere el título, lo que la puerta esconde, lo que no se ve, lo oculto a los ojos de la sociedad, la intimidad. Con esta línea temática, presentan dos registros diferentes de una misma dimensión, lo personal, lo íntimo, lo particular, un misterio que desconocemos, esto es lo que tengo, esto es lo que soy. Estas piezas comparten un espíritu intimista, aunque “lo que hay detrás de la puerta distorsiona mucho”.

Obra de Ismael Teira en la exposición Eclécticos. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Ismael Teira en la exposición Eclécticos. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Paisaje Ibérico, de Quique Marzal e Ismael Teira, es un trabajo en el que estos dos artistas  muestran dos elementos significativos y presentes en el paisaje español, las palmeras y el toro de Osborne. Estas dos piezas puestas en común, reflexionan sobre el paisaje, la sociedad actual, de su relación y del engaño visual que esto puede generar, es decir, lo que se ve no siempre representa la realidad.

Obra de Natalia Domínguez. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Natalia Domínguez. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Una silla es una silla; una silla es un poema; un poema es una silla, de Javier Velasco y Natalia Domínguez, aprovechan las rupturas, sinergías y cortocircuitos de la comunicación, jugando con los significados asociados a los objetos, evidentes o incorporados, apropiándose de los mismos para construir un nuevo código, que modifique y ponga en cuestión el significado de aquello a lo que nos enfrentamos.

Obra de Sara V. Molina. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Sara V. Molina. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Incipit, de  Sara V. Molina y Carmen Ortiz, plantean la utilización de la obra del otro artista como punto de partida para la creación de otra nueva, estableciendo un diálogo, un intercambio de miradas tamizadas por la edad, la identidad y la personalidad, una obra basada en una visión alternativa del otro, creando una interrelación, un par.

Europa, cabaret del desencanto

Europa, cabaret del desencant
Escena Erasmus
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
C / Universidad 2. Valencia
Sábado 4 de julio 2015, a las 22.30 horas

En el verano de 1932, Federico García Lorca y Eduardo Ugarte, con el apoyo del gobierno de la Segunda República, pusieron en marcha La Barraca, un grupo ambulante de actores universitarios  que llevaban el teatro clásico a las zonas más deprimidas de la península Ibérica. En 2009,  surgió en la Universitat de València Escena Erasmus, un proyecto que recoge el testigo de aquella iniciativa cultural pero con un contenido más amplio, pues los actores y actrices que participan proceden de distintos países de Europa con el único requisito de estar disfrutando una beca Erasmus.

Aunque la crisis económica redujo su radio de acción, no logró enterrar esta singular iniciativa que ha sido copiada por otras universidades europeas como la de Cagliari, Padua, Marburg y Ankara. Cada curso se elige una pieza específica, casi siempre un clásico adaptado a los tiempos actuales, sobre la que los alumnos y actores trabajan.

Escena Erasmus y su Europa, cabaret del desencant. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Escena Erasmus y su Europa, cabaret del desencant. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Este año una pieza informal y desenfadada con un toque musical al estilo cabaret sirve para poner en solfa las políticas de austeridad imperantes en Europa. Europa, Cabaret del Desencant, es el grito esperanzado de unos jóvenes convencidos de que es posible forjar un futuro mejor, aunque la Europa que habitan incite al desencanto. Desde su perspectiva personal cuentan las miserias de su país en un espectáculo con muchos contrastes cuyo formato es un alegre cabaret berlinés. Destapa el lado más acre de la realidad europea: la austeridad, la crisis, la inmigración, la desigualdad, la injusticia, etcétera.

Aparte de la puesta en escena y representación teatral propiamente dicha, Escena Erasmus supone una inmersión de los estudiantes y actores en la vida de los pueblos que visitan. Un estimulante intercambio entre los jóvenes europeos y los habitantes de distintas zonas rurales que favorece a ambas partes. Por otra parte, se da una sinergia con la escena teatral valenciana como demuestra la colaboración de dramaturgos de la tierra que participan este año en la escritura de los textos.  Son: Maribel Bayona, Xavier Puchades, Guada Sáez, Patri Pardo, Eugenia Sancho, Pasqual Alapont, Javier Sahuquillo, Josep Lluís Sirera y Daniel Tormo.

Europa, cabaret del desencant. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Europa, cabaret del desencant. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Once actores, seis pueblos

El pasado fin de semana se inició en Gátova la gira estival de Escena Erasmus en la que participan once actores y actrices de diversos países europeos. Nueve son mujeres, las más exóticas una de Bulgaria y otra de la República Checa, y por una vez no hay italianos entre los estudiantes e intérpretes. Con una obra crítica sobre la actual política de austeridad, Escena Erasmus recorrerá seis municipios valencianos: Alcublas (28 de junio), L’Eliana (1 de julio), Ontinyent (2 de julio), Cullera (3 de julio) y Montesa (5 de julio). En el Centre Cultural La Nau se representará el día 4 de julio, a las 22.30 horas, dentro del Festival Serenates 2015.

Esta iniciativa es posible gracias al apoyo de la Universitat de València y del Área de Cultura de la Diputación de Valencia. Desde 2010, más de 20.000 personas han visto los espectáculos en las distintas giras en las que han participado a lo largo de la geografía española. Desde hace tres años recorren municipios valencianos. Hasta la actualidad se han llevado a cabo más de 40 representaciones en la provincia de Valencia que han sido vistas por 8.000 espectadores.
Además de la implicación de distintos vicerrectorados de la Universitat de València (Cultura e Igualdad, Internacionalización y Cooperación, Participación y Proyección Territorial), el proyecto cuenta con el patrocinio de la Fundació General de la Universitat de València y la colaboración de la Fundación SGAE.

Escena Erasmus. Cortesía de la Universitat de València.

Escena Erasmus y su Europa, cabaret del desencant.  Cortesía de la Universitat de València.

Bel Carrasco

Carles Santos inaugura Serenates 2015

Serenates 2015
Claustro de La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Del 24 de junio al 6 de julio, 2015

La Universitat de València acoge un año más el festival ‘Serenates 2015’ una serie de 10 conciertos, que se celebrarán entre el 24 de junio y el 6 de julio en el claustro del Centre Cultural La Nau de la Universitat. ‘Serenates’ se realiza desde los años 80 y está coproducido por la Universitat de València y la Unidad de Música de Culturarts. El festival cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Valencia, AVL, Escola d’Art i Superior de Disseny de Valencia, Fundació Bancaixa, Fundació Banc Sabadell y Heineken España.

La idea de utilizar el claustro del edificio histórico de la Universitat como marco para ofrecer al público valenciano un festival musical de verano al aire libre -que dedica, especialmente, su programación a la música compuesta e interpretada principalmente por músicos valencianos- ha tenido desde las primeras ediciones una buena acogida por el público.

Cartel de Serenates 2015. Universitat de València.

Cartel de Serenates 2015. Universitat de València.

Durante tres décadas de historia, muchas obras se han estrenado en este festival, o se han reencontrado después de siglos de olvido en los diversos archivos musicales valencianos; además, muchos grupos valencianos han encontrado en este escenario su debut artístico, ya que este festival se ha convertido en una plataforma para la promoción y difusión de uno de los mayores bienes culturales valencianos: la música.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, subraya la importancia de dos características muy importantes en este festival, la alta presencia de músicos jóvenes, más del 70% de los participantes, y que Serenates sirve para reconocer músicos consagrados, ya que si el año pasado actuó María del Mar Bonet, este año inaugurará ‘Serenates’ Carles Santos, que recibirá la medalla de la Universitat de València un día antes, la ‘Nit de Sant Joan’.

La programación se abre el día 24 de junio con el músico valenciano Carles Santos, que junto con el Cor de la Generalitat Valenciana ofrecerán el espectáculo ‘Cantúria Cantada’, un resumen de todas sus obras para coro.

Capella de Ministrers en la edición 2013 de Serenates de la Universitat de València.

Capella de Ministrers en la edición 2013 de Serenates de la Universitat de València.

El día 26 de junio, el coro de mujeres ‘A cau d’orella’, dirigido por Mònica Perales, dedicará el concierto a la música para coro de mujeres de los siglos XX y XXI. Las noches del 28 y 29 de junio, el Orfeón Universitario de Valencia pondrá en escena la ópera ‘Dido & Eneas’, de H. Purcell, con una revisión contemporánea de la directora de escena Amparo Urieta y dirección musical de Francesc Valldecabres.

Entre el 30 de junio y 3 de julio actuarán cuatro orquestas filarmónicas universitarias españolas (Orquestra Filharmònica Universitat de València, día 30; Universidad de Alicante, día 1; Murcia, día 2 de julio y Granada, día 3). Durante estos días, las formaciones participarán en las jornadas ‘Sinergia’, organizadas por la Universitat de València para la creación de una red de orquestas universitarias españolas.

El día 5 de julio actuará el quinteto de metales Spanish Brass junto con el Ensemble de metales y percusión de la Orquesta Joven de la la Generalitat Valenciana. El festival finalizará el día 6 de julio con un concierto del grupo renacentista Capella de Ministrers con el programa ‘Lo plant d’amor: música per a llegir Roís de Corella’.

Imagen del espectáculo de Carles Santos 'Maquinofobiapianolera', artista al que se rinde homenaje en la edición 2015 de Serenates de La Nau de la Universitat de València.

Imagen del espectáculo de Carles Santos ‘Maquinofobiapianolera’, artista al que se rinde homenaje en la edición 2015 de Serenates de La Nau de la Universitat de València.

Moingeon: Construcción de la solución

Sinergia, de Xavier Moingeon
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 21. Valencia
Inauguración: 9 de enero
Hasta el 31 de enero de 2015

Si tratamos de comprender la idea impulsora que una y otra vez nos conduce a nuevas exaltaciones, encontramos el mismo anhelo de creación inspirada que se atestigua en los primitivos y se conoce en los grandes períodos culturales. La experiencia primaria que precede a todo saber se desarrolla sin un plan, forzosamente, como todos los acontecimientos primordiales. La reevaluación del primitivismo desde una perspectiva contemporánea nos instala otra vez en la tensión en continua lucha y negociación en el arte.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

No hay una visión de lo primitivo sino una pluralidad. Dimensión que nos permite dar cuenta de la pluralidad de visiones posibles donde el autor vincula la memoria del pasado con el presente. Los diferentes criterios constituyen una postura integradora que permite valorar una posición artística actual ante lo primitivo. Y en el proceso negociador de esa tensión entre los polos de la máxima proximidad a la naturaleza – naturalismo – y la máxima lejanía de la naturaleza – abstracción – el artista traslada ya el acento al proceso configurativo, renunciando al detalle en beneficio del efecto unitario, elige, abstrae. Es justo la tensión polar entre contenido expresivo y forma lo que el virtuosismo resuelve en favor de la forma, culminando cada vez en el componente acentuado, reduciendo cada vez esa imagen a sus factores determinantes.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

El escultor Antonio Sánchez deja huella con su patrimonio genético de un equilibrio complejo entre lo innato y lo adquirido. Valorando la materia prima que la naturaleza le regala, ha sabido aportar con su gesto a base de cincel y martillo una lucha propia donde el individuo una vez realizado en el ejercicio de su expresión se petrifica dejando constancia eterna de su proceso. El resultado es un universo cálido con un sentir primario nutriéndose en ese nido. La temperatura constante e ideal. Gran flexibilidad. Marcada elasticidad. Compás y ritmo en un mundo de seguridad y vitalidad donde parece invitarnos a una regresión placentera y placentaria.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Y en ese registro los trazos del pintor Xabier Moingeon, que, con independencia de los medios expresivos frente a la realidad exterior y con primacía de la intuición sobre la razón, fija los circuitos donde establece las redes de cooperación que conducen al proceso negociador, integrando las leyes de la perspectiva con su pulsión interior. En su proceso de gestión ha sabido canalizar bien la liberación respecto de las compulsiones de la apariencia externa, ocupándose sólo de las propiedades puras traducidas en códigos universales para entrar en una “unio mystica” con el mundo.

Dentro de estos presupuestos los dos autores han sabido luchar en un proceso en el que ganan todos integrando lo mejor de cada uno en su proceso vital de necesidad de expresión, construyendo la solución para saciar el ansia de placer como un impulso primordial en la vida, como un medio para satisfacer las demandas de los impulsos de la vida. El placer no como idea, sino como experiencia organizada químicamente en el cerebro, fruto de la lucha en la consecución de una tregua entre nuestras pretensiones y nuestra propia naturaleza.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Constance Celta

“Paz Olmos ocupa un cargo que no entiendo”

Ester Alba Pagán (Valencia, 1974), decana de la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de València, aborda en esta tercera y última parte de la entrevista la situación en la que se encuentra el Museo de Bellas Artes de Valencia, con una directora sin formación en la materia, sin perfil investigador ni experiencia en el mundo de los museos.

El nombramiento de Paz Olmos en julio de 2011 provocó la protesta unánime de los especialistas dentro y fuera de Valencia, colocando a la Comunitat Valenciana más cerca de los estándares de una república bananera. Destituida como Directora General de Patrimonio, fue recolocada por el Gobierno de Camps al frente de la que es considerada la segunda pinacoteca española, tras el Museo del Prado.

Las anomalías en el nombramiento obligaron a la Consellería de Cultura a dar marcha atrás, hasta cortar un traje a la medida que permitiera a Olmos ocupar por un periodo limitado de tiempo la dirección del Museo de Bellas Artes de Valencia. Esa etapa comienza a llegar a su fin, por lo que hacemos una revisión del estado en el que se encuentra el museo, de la mano de Ester Alba.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

En el ámbito de la cultura,  ¿todos los males se pueden achacar a los recortes?

Estamos asistiendo a recortes en el mundo de la cultura y creo que hemos de analizar si ello ha sido beneficioso o no y analizar los resultados, que no eran los esperados. Las políticas deben ir dirigidas a todo lo contrario, a hacer una apuesta fuerte por la cultura. En un territorio como el nuestro, y esto sería extensible a todo el Mediterráneo, ¿que es lo que tenemos? Tenemos cultura, tenemos pasado, tenemos historia,  patrimonio y somos los primeros que no sabemos valorarlo, falta conciencia social. La cultura debe ser entendida como parte de un sistema y modelo económico fundamental que permita un desarrollo del territorio y de nuestra sociedad, capaz de hacernos salir de la crisis,  pues ya hemos observado a dónde nos ha conducido la economía basada en el pelotazo. Somos el segundo país europeo, por detrás de Italia, en importancia patrimonial, por lo que además de explotar el ya más que exprimido turismo de sol y playa  debemos incentivar el turismo cultural de calidad,  se viene también a ver otras cosas, y somos nosotros los primeros en denigrar, en no dar a conocer, en no respetar nuestro legado cultural, nuestra historia, nuestro patrimonio, nuestro pasado, hemos de cambiar eso. Este tipo de propuestas deben ir más allá de la rentabilización de la cultura entendida únicamente como turismo cultural, debe propiciarse en un sentido muy amplio, mediante un conjunto de actuaciones interrelacionadas que la sitúan como motor de cambio y desarrollo de la ciudad; la preservación del patrimonio cultural y la integración entre tradición (historia y patrimonio) y creación e innovación; el fomento del acceso a las nuevas tecnologías o a nuevas formas de creación, producción y consumo cultural y la promoción de las producciones culturales locales, industriales o artesanales, facilitando su comercialización; el desarrollo paralelo de la cultura y el turismo, haciendo accesible física e intelectualmente la primera para los visitantes, y la interrelación entre cultura y comunicación y entre cultura y calidad de vida. Un buen modelo es el de los distritos culturales (como Firenze, Dublin) en los que se da la conjunción de los intereses sociales, culturales y económicos que requiere la presencia en la ciudad de un grupo considerable de actividades y pequeñas empresas económicas (PYMES) que explotan la dimensión económica del patrimonio y que se relacionan entre sí. El cambio es fundamental que la imagen de la ciudad, o de un ámbito rural, será, así, percibida como un capital simbólico del cual los elementos más importantes son los pertenecientes al patrimonio y que el sistema conformado por los recursos patrimoniales y los agentes que intervienen en él sea capaz de generar empleo y riqueza siguiendo un modelo de desarrollo local basado en la cultura.

¿Hay fluidez en la relación entre los museos valencianos  y el mundo universitario?

Creo que hay una descomunión entre el mundo del museo y la propia sociedad. Encontrar las claves del porqué sucede esto es complicado. También es verdad que el mundo del museo, en la ciudad de Valencia en concreto, vive de espaldas a la Universidad. Universidad y Museo son como dos mundos distintos. No significa que nosotros tengamos que estar dentro del museo, evidentemente no, pero el problema es que no hay sinergia, no colaboramos, no incentivamos proyectos de investigación conjuntos, nosotros sí que insertamos y tenemos a muchos profesionales que vienen a las aulas a dar charlas y conferencias a nuestros alumnos de grado y master, pero al revés no se produce, es decir no hay un feedback constante entre el museo y la universidad. Este feedback también falta entre los museos valencianos y la sociedad. Se ha perdido un poco la consideración del museo, el volver a ilusionar a la gente, el volver a interesar a las personas, lo digo por ejemplo pensando en el Museo de Bellas Artes de Valencia, no valen recetas mágicas, la cuestión es de un trabajo diario, de una buena programación, de realizar un plan director, el manual de buenas prácticas y  realizar un ejercicio de transparencia, que no se pueda poner en cuestión ninguna de las actividades realizadas por ninguno de nuestros museos. De alguna manera, la sociedad valenciana ha de apreciar nuestros museos como algo suyo, verse reflejada en ellos para así apreciarlos. Estoy muy de acuerdo en el hecho de que se aprecia un desinterés, una falta de valoración hacia los museos valencianos. Por ello una de nuestras mayores preocupaciones es la necesidad de profesionalizar las direcciones de los museos, con expertos en las colecciones y conocedores en profundidad del mundo del arte, y a estos los formamos en la universidad.

Ester Alba 5 MAKMA Hasta ahora ninguno de los directores del IVAM, ni de ningún otro museo o centro valenciano, ha llegado al cargo mediante un concurso público, a excepción del Museo González Martí (dependiente del Ministerio de Cultura), que sí está por oposición. ¿Qué mensaje lanza eso a los profesionales del arte que se forman?

Mi labor como profesora, como docente en Historia del Arte, en museología y museografía, cuando tratamos el organigrama, los distintos modelos de organización de un museo –porque un organigrama dice mucho de cómo es un museo-, abordamos el asunto de la dirección del museo. Siempre pongo el ejemplo de González Martí que es uno de los ejemplos más loables. Su director, que es un profesional en la materia, ha alcanzado ese puesto de una manera absolutamente independiente y autónoma, esto le permite trabajar con libertad con criterio científico, aunque tiene limitaciones presupuestarias, pero por lo menos el criterio científico es adecuado y para mí es el ejemplo modélico. A partir de ahí, hay modelos distintos, dispares, criterios diversos, unos mejores que otros, pero bajo mi punto de vista hay que defender un modelo democrático, participativo y donde el acceso sea mediante concurso. Evidentemente, en el mundo del museo lo que sería deseable es la homogeneización de ese modelo. Para mí sería lo más adecuado. No sé si alguna vez llegaremos a conseguir que en el caso de los museos, en los distintos museos valencianos, se alcance esa lógica de actuación o de gestión, y no lo sé si se hará gobierne quien gobierne, pues en otras épocas hemos vivido ejemplos similares, gobernando otros partidos. Mucho hemos de cambiar, esto es una cuestión más de decisión política que de lo que deseamos los profesionales. No puedo ni quiero olvidar que lo deseable sería aplicar el Manual de buenas prácticas para las artes contemporáneas que concilió el consenso del sector de las bellas artes y eso, desde mi punto de vista, es mucho camino andado.

El Museo de Bellas Artes de Valencia se ha nutrido habitualmente de profesores de la Facultad de Historia de la Universitat de València para ocupar la dirección del centro. ¿Qué opinas de la decisión política que ha llevado a Paz Olmos a dirigir ese museo?

Mi opinión es la que comparte mi departamento, la que comparte mi facultad y la que comparte la Universidad. Es cierto que han sido habitualmente profesores de Historia del Arte, Carmen Gracia, luego estuvo Fernando Benito, los que han ocupado el cargo de dirección del Museo de Bellas Artes, creo que son personas que han prestigiado mucho el museo, han dirigido el museo con un criterio científico. Son personas que han sido nombradas en algún momento determinado, aunque lo deseable es que hubiesen ocupado ese cargo a través de un concurso de oposición. Pero he de reconocer que ambos implantaron una gestión científica ha sido muy valiosa para el museo, el de Bellas Artes era un museo provincial, con una excelente colección, pero que no gozaba de la categoría que debía tener. Creo que la gestión de Fernando Benito fue muy importante a la hora de poner en valor todo lo que es el arte medieval, y sobre todo el barroco, que era su ámbito de investigación. En la actualidad, el nombramiento de la actual directora corresponde a una decisión política, ella está ocupando allí un cargo que no acabo de entender. Me produce cierta sorpresa porque no entiendo muy bien los cambios que está introduciendo desde el punto de vista de la estructura del discurso expositivo. Es cierto que la exhibición planificada por Benito quizás se podía mejorar, podía tener algunos elementos con los que podríamos estar de acuerdo o no, pero era un proyecto expositivo coherente que mostraba perfectamente el valor de la pintura valenciana a lo largo de la historia, con los grandes hitos artísticos: la pintura medieval, del barroco y del XIX. Parte de la colección, aquella que no pertenece a la Academia de San Carlos o es fruto de donaciones, se reúne en el proceso de desamortización, cuando se exclaustran los bienes religiosos y salieron a subasta no solamente las tierras y edificios, sino también las obras de arte. Será la junta de museos, luego la comisión provincial, la que se ocupa de recoger las obras más valiosas de esos conventos que sufren la exclaustración y así la obra pasa al museo. De ahí que tengamos esa maravillosa pinacoteca que cuenta con cuadros absolutamente maravillosos de primera fila y de un valor inestimable desde el punto de vista artístico, de las mejores escuelas de época medieval, y de las mejores escuelas de época barroca. Pero tampoco creo que se deba responsabilizar a la actual directora de la situación que ha alcanzado el Museo de Bellas Artes, puesto que al no ser una profesional, decide bajo otros criterios.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

¿En qué situación se encuentra hoy el Museo?

El discurso coherente expositivo que diseñó, creo que muy adecuadamente, Fernando Benito, hoy no lo encuentro en el Museo de Bellas Artes, no entiendo los cambios que se han realizado ni a qué obedecen y esto se ha plasmado en el ejemplo del cartel con el que uno identifica el museo: ¿Goya? y ¿Sorolla? ¿Son los definidores de la colección del museo? ¿Cuántos goyas tiene el Museo? ¿Es para atraer al público? Para que luego quede desencantado de lo que se va a encontrar si viene esperando encontrar obras de Goya. Es cierto que el museo de Bellas Artes tiene muchísimo potencial y obra muy valiosa oculta en los almacenes. Especialmente la pintura del XIX y XX que en el museo no ha tenido nunca ni el aprecio ni la valoración que merecía, pero esa es mi opinión.

Eso no significa que ahora nos tengamos que ir a Goya y a Sorolla y confrontarlo al barroco y lo medieval. Bajo mi punto de vista, creo que hubo un momento en el que había una oportunidad muy buena que se abandonó, que ha estado siempre latente, que es seguir el modelo de museo de Bellas Artes que se sigue en Alemania, estoy pensando en Munich por ejemplo, o en algunas ciudades italianas. Hablo de realizar un necesario museo del siglo XIX, que se pensó en el Carmen, pero no cuajó. En Europa existe la diferenciación de museo o galerías dedicados al “arte antica” y los museo o galería de arte moderno, distinguiendo o diferenciando un museo que recoja lo medieval, el renacimiento hasta el barroco y otro que recoja XIX y principios del XX, teniendo en cuenta el valor del arte del siglo XIX valenciano, una de las escuelas más valiosas, significativas y emblemáticas de su momento. Pero, el XIX no es sólo Sorolla, Sorolla es un magnifico artista, pero ya está bien de Sorolla, uno empieza a cansarse del discurso sorollista, que al final acaba denostando a un artista excepcional, porque evidentemente la obra de Sorolla es magnífica,  pero junto a Sorolla en el XIX había otros artistas tan buenos y tan valiosos como él. Y no hablo solamente de finales del XIX, pues a principios del XIX encontramos a Asensi Julià, discípulo de Goya, toda la obra de Vicente López Portaña y sus discípulos; a mediados del XIX hallamos a Ferrandis, Domingo Marques, Benlliure, Muñoz Degrain. Es decir, Sorolla y todo lo que significa la época de Sorolla no se entiende de una manera aislada, hay que mostrarlo junto con el resto de sus compañeros que trabajaron en la misma época y aquellos que lo precedieron. Hay que contextualizar histórica y culturalmente el XIX, dejar de estar marcado por el discurso sorollesco, artistas como Antonio Fillol, con lo excepcional que es, con esa carga de crítica social a la sociedad del XIX, con obras realmente maravillosas, ¿dónde está? Eso falta por hacer, y no hay conciencia de ello, y entonces al final acabas escuchando proyectos embrionarios que levantan suspicacias inmediatas… pero si el almacén del Museo de Bellas Artes está lleno de obras maravillosas que jamás han visto la luz, que no han salido de allí, y con las que se podría montar perfectamente un museo del XIX, una oportunidad perdida, esa es una tarea que queda por hacer.

Los criterios que pesan ahora en la exposición permanente del museo a mi no me gustan, pero es que yo creo que no le gusta prácticamente a nadie de los que nos dedicamos a la historia del arte. Pero, tampoco nos han preguntado, a lo mejor le hubiéramos echado un mano y además encantados, no nos hubiera costado nada, pues en realidad a nosotros lo que nos gusta es el arte y si hay una oportunidad de mejorar las cosas pues ¿cómo no vamos a colaborar? Es lo que estábamos comentando, el mundo del museo vive de espaldas a la Universidad, nadie nos pregunta, nadie cuenta con nosotros, cuentan fuera, pero aquí no, y eso no deja de llamar la atención.

(Transcripción: Ana Flores Díaz)

José Luis Pérez Pont

En la primera parte de esta entrevista abordamos con Ester Alba su campo de trabajo más directo, el de la educación y la universidad. Desde su experiencia docente, pero también desde su responsabilidad institucional, nos indica la repercusión fatal que algunas políticas educativas y económicas del Gobierno español y de la Generalitat Valenciana están teniendo en la práctica, así como su preocupación por el futuro de los estudiantes y los peligros que amenazan la autonomía universitaria y su modelo de gobernanza. LEER MÁS…

En la segunda parte, Ester Alba aborda su actual relación con el IVAM, como miembro de su Consejo Rector, y expone la necesidad de que los museos cuenten con una dirección científica, a la que se acceda mediante un proceso transparente de concurso público, para garantizar la idoneidad profesional del perfil de los candidatos, “como en el resto del mundo civilizado”. LEER MÁS…

Ester Alba Pagán. Foto Adela Talavera.

Ester Alba Pagán. Foto Adela Talavera.