Un retrato de la lealtad: ‘Últimos días en La Habana’

‘Últimos días en La Habana’, de Fernando Pérez
Estreno en España: 7 de abril de 2017
Cines Babel
Vicente Sancho Tello 10, Valencia

Tras su laureada presencia en la XXXVIII edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y la reciente Biznaga de Oro a la mejor película iberoamericana en el XX Festival de Málaga, ‘Últimos días en La Habana’, bajo la dirección del realizador cubano Fernando Pérez, incoa su periplo por las salas españolas con la pretensión de diseminar la caleidoscópica radiografía de un particular microcosmos habanero, en el que confluyen algunos de los consabidos grandes temas de la idiosincrasia cubana.

Polarizada a través del pulso consuetudinario de sus dos personajes protagónicos -Miguel (Patricio Wood) y Diego (Jorge Martínez)-, la senda que rubrican el joven guionista Abel Rodríguez y el propio Fernando Pérez escenifica los vericuetos y singularidades de la amistad de dos individuos perfilados por sus lacerantes desdichas, cuyas respectivas naturalezas antagónicas, en lugar de alimentar el abismo que distancia sus inquietudes, solidifican un afecto mutuo edificado por un ignoto pasado común transmutado en lealtad.

'Últimos días en La Habana'. MAKMA

Habita en ‘Últimos días en La Habana’ una omnipresente relación con el epílogo, que transita desde la razón cronológica del título hasta la turbada espera que reporte forma a los desenlaces respectivos de sus protagonistas. Si Patricio Wood encarna a un ser infausto, gobernado por la contención y el laconismo, Jorge Martínez procura dotar a su encamado estoicismo un hálito último de mundano  deseo, amparado por el maquillaje de la extroversión y la emotividad del recuerdo; y es la memoria la que solidifica el vínculo, por necesidad, entre Miguel y Patricio, entre el contumaz anhelo de la huida y la resignada expectativa de la muerte.

De este modo, “’Últimos días en La Habana’ trata de ser un filme sobre la amistad, sobre el derecho de cada individuo a expresarse a su manera: un filme sobre la diversidad”, tal y como ha sentenciado Fernando Pérez durante el cálido y honesto encuentro mantenido con el público durante el estreno de la cinta en los Cines Babel de Valencia.

Con una cierta e ineludible previsibilidad, a través de esta heterogénea relación umbilical entre Miguel y Diego, Fernando Pérez merodea algunos de los acostumbrados y recurrentes asuntos que han sido abordados -con notorios resultados en numerosos casos- por la filmografía cubana de las últimas décadas, como son la diáspora y el exilio, la homosexualidad y la prostitución masculina y, en menor medida, la enfermedad del SIDA.

'Últimos días en La Habana'. MAKMA

Películas como ‘El súper’ -de León Ichaso, Orlando Jiménez Leal y Manuel Arce-, ‘Una noche’ -de Lucy Mulloy-, ‘Habana Blues’ -de Benito Zambrano-, ‘La ciudad perdida’ -de Andy García- o ‘Regreso a Ítaca’ -de Laurent Cantet-, han diseminado, con acento local e internacional, el apesadumbrado y espectral poso del éxodo cubano, mediante ejemplo de aspiración, huida y revistación nostálgica.

‘Conducta Impropia’ -de Néstor Almendros y Orlando Jiménez Leal-, ‘La Partida’ -Antonio Hens-, ‘Viva’ -de Paddy Breathnach- o ‘Fátima o el parque de la fraternidad’ -de Jorge Perugorría-, han retratado, documental o ficcionalmente, el uliginoso y habanero territorio nocturno de la homosexualidad, con el diástole de la marginalidad, el oprobio político y el lupanar masculino como metodología superviviente.

Por su parte, ‘El acompañante’ -de Pavel Giroud- y ‘Boleto al paraíso’ -de Gerardo Chijona- han sido los filmes que con más lúcida precisión y especificidad han volcado su evolución argumental sobre la enfermedad del SIDA, mediante el acerbo retrato del Sanatorio de los Cocos, ignominioso ejemplo de la política de reclusión y control implementada por el totalitarismo castrista.

'Últimos días en La Habana'. MAKMA

E instituidas con referencia propia, por razones de compendio temático y fulgor internacional, ‘Fresa y Chocolate’ -de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío- y ‘Antes que anochezca’ -de Julian Schnabel-, enarboladas a partir de las figuras de Roger Salas (consecuencia e inspiración literaria) y Reinaldo Arenas (gestada a partir de su imprescindible y homónimo legado autobiográfico).

De este modo, ‘Últimos días en La Habana’ no se resiste a elevar su testimonio sin la inclusión de estos elementos que aún palpitan en la memoria colectiva y en la educación cinematográfica de la isla, aderezado con el heteróclito folclorismo de los solares y cuarterías -populares corralas de vecinos de una Habana en ruinas- y procurando al espectador la sensación de encontrarse ante un reconocible canto radiográfico del temperamento capitalino cubano, cuyos personajes secundarios y elementos terciarios no hacen sino reforzar la impresión de pleonasmo, oxigenado, eso sí, por la amarga e introspecitva circunspección de la benevolencia que se encarama, nocturna y silente, sobre los piadosos hombros de Miguel, convertido, a la postre, en una excepcionalidad por la que ‘Últimos días en La Habana’ se justifica y cobra sentido último, consolidando a Fernado Pérez como unos de los imprescindibles cronistas de la capital cubana que -como lo procura su compatriota, el escritor Leonardo Padura- construyen un relato de conceptos universales a partir del ceñido cinto de la inmediatez habanera.

'Últimos días en La Habana'. MAKMA

Jose Ramón Alarcón

 

La dificultad de ser uno mismo

Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 26 de marzo de 2017

“Todo arte procede de terroríficos fracasos y terroríficas necesidades que tenemos. Trata de la dificultad de ser uno mismo”. Lo dice Louise Bourgeois en la antesala de la exposición ‘Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú’, que sin duda es aplicable al propio artista homenajeado por el IVAM. “Algunos creen que el arte es una forma de entender el mundo. En mi caso, siempre fue la manera de no entenderlo, de no oírlo”, comenta Espaliú en esa misma antesala. De manera que Espaliú persona y Espaliú artista se dan la mano en esa obcecación por hacerse un hueco en un sistema social “impuesto del que estamos excluidos [los homosexuales] con el que nada tenemos que ver”, apostilla.

Círculo íntimo. El Mundo de Pepe Espaliú. Imagen cortesía del IVAM.

Círculo íntimo. El Mundo de Pepe Espaliú. Imagen cortesía del IVAM.

José Miguel Cortés, director del IVAM, resumió el quehacer artístico de Espaliú, ligado a su intensa vivencia personal, como atravesado por “una profunda soledad”. Soledad que atraviesa las 75 obras expuestas en la Galería 1 a modo de círculo, que arranca con referencias a Bourgeois, Cristino de Vera, Robert Mapplethorpe, Marcel Mariën o Joan Brossa, y finaliza con las jaulas que evocan de nuevo a Bourgeois y sus celdas, sin caer en lo siniestro de la artista francesa. “No tiene una visión pesimista, sino que habla de la capacidad de liberación del ser humano”, explicó Cortés.

Fallecido prematuramente a causa del sida con tan sólo 38 años, Pepe Espaliú (1955-1993) hizo de la enfermedad no un estigma, sino un acicate para reivindicar mediante el arte (“mi gran coartada”) su “diferente forma de ser y de amar”, como señaló el propio artista. Diferencia de la que se empapó su corta pero intensa trayectoria, caracterizada por lo “poético y reivindicativo”, subrayó Cortés. Reivindicación más que política “micropolítica”, porque, según precisó el director del IVAM, Espaliú se centró en lo que afecta a nuestras vidas, “pero no de un modo panfletario”. “No grita, sino que lo dice todo con silencios y soledades”, agregó Cortés.

Rumi, de Pepe Espaliú. Imagen cortesía del IVAM.

Rumi, de Pepe Espaliú. Imagen cortesía del IVAM.

La celebración del Día Mundial del Sida (1 de diciembre) y la inauguración de la muestra de Pepe Espaliú no fue pura coincidencia, sino un acto premeditado de homenaje del IVAM a su figura. “Entendemos que su obra no está circunscrita al sida, sino que se refiere a cualquier enfermedad” y al dolor “ya sea físico o psicológico”. Por eso  hay muletas, que lejos de sostener el cuerpo malherido dificultan su andadura dada la pesadez de la pieza, máscaras y caparazones, a modo de refugio frente a esa sociedad “que no nos concierne”, escribe el artista, ni políticamente ni desde el modelo religioso reaccionario contra la homosexualidad.

“Extraña contradicción: dibujar ausencias, definiendo así la más entera presencia”, señala Espaliú poéticamente. Ese tenso diálogo entre lo ausente y lo presente atraviesa igualmente la exposición, dibujando ese círculo en el que parece atrapado el artista que se atrevió a revelar públicamente haber contraído el sida, en unos años en que la enfermedad era objeto de oprobio. “Su obra es un canto a la libertad”, sostuvo Cortés, quien explicó el sentido de las jaulas que cierran el recorrido expositivo como fruto de un encierro siempre abierto.

Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú, en el IVAM.

Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú, en el IVAM.

En el video ‘El nido’, Espaliú se va despojando de su ropa hasta quedarse desnudo para construir en lo alto de un árbol el nido al que alude el audiovisual. Un nido apegado a la naturaleza íntima y contradictoria de un artista que veía en la desnudez cierta verdad primigenia, de ahí su malestar en la cultura. Y en ‘Carrying’, el artista es transportado en brazos por diferentes parejas de personas, en una acción reivindicativa de denuncia contra quienes marginaban a los enfermos de sida. Al final del trayecto, realizado descalzo, toma tierra mostrando su fragilidad y su fuerza, ya que en la acción desarrollada en su día en Madrid terminó abriendo con sus pies desnudos las puertas del Museo Reina Sofía donde concluía el recorrido.

Toda la obra de Pepe Espaliú se halla movilizada por esa fragilidad del individuo inadaptado socialmente, que encuentra en el arte una forma de mostrar su extrañeza, la dificultad de la que habla Bourgeois de ser uno mismo. Dificultad que, en palabras del propio Espaliú, tenía mucho que ver con el límite existencial “que siempre rondé sin conocerlo del todo”.

Tres jaulas de Pepe Espaliu. Imagen cortesía del IVAM.

Sin título (Tres jaulas), de Pepe Espaliu. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Pero, ¿qué está pasando en la Bienal de Mislata?

Bienal de Mislata Miquel Navarro. Premios de arte público
Diversas calles de Mislata (Valencia)
Artistas: LUCE, Pepe Miralles, Verónica Francés Molina, Pablo Bellot, Daniel Tomás Marquina, Anja Krakowski, Edu Comelles, Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Daniel Cantarero Tomás.
Comisaria: Alba Braza
Hasta el 21 de diciembre 2016
Visitas a cargo de los artistas. Consultar fechas aquí

Siete de la tarde, plaza de la Constitución de Mislata. Es festivo – precisamente el día de la Constitución – y no hay demasiado trajín, tan sólo algunos niños jugando a la pelota. En realidad, jugando a encalar la pelota en el balcón de una casa, muchas veces increpados por los transeúntes a los que hacen poco caso, o más bien ninguno. Tienen la seguridad de que no están portándose mal, ni molestando. Al contrario, creen que están colaborando con el arte, formando parte de un happening, siguiendo las normas y reglas de juego marcadas por el chico de la moto blanca, más conocido como LUCE. El balcón de los balones perdidos está repleto de pelotas recuperadas por él de solares y tejados mislateros.

La comisaria Alba Braza y yo pasamos un rato caminando por Mislata, al tiempo que comentamos el sentido de una Bienal así, aquí. Todas las obras quieren involucrar, de un modo u otro, a la ciudadanía, invitándola a reflexionar o simplemente pensar sobre diversos temas en particular, y sobre el arte contemporáneo en general. En esta ocasión, los artistas no tienen la misión de embellecer muros, sino más bien la de dar un toque de atención sobre los temas que más preocupan, algunos bien amargos: la crisis, la especulación urbanística; las normas, lo legal, lo ilegal; la pobreza energética; la memoria histórica, colectiva; los chismes; el sida.

Pepe Miralles lleva mucho tiempo trabajando en torno a este último tema, preguntándose por «el estado del VIH y el sida después de más de treinta años desde que esta infección haya aparecido». En Mislata continuó con su proyecto Espai reservat, delimitando con una cinta de señalización un espacio público reservado a personas seropositivas «para que muestren qué les pasa, qué es lo que sienten, y cómo viven». Alba Braza me comenta que uno de los lugares escogidos a propósito por Pepe Miralles estaba próximo a un colegio, lo que provocó cierta incomodidad entre algunos padres y madres. Miralles, además, recubrió con lacitos rojos una columna del Ayuntamiento, para delatar la actitud zalamera de cada 1 de diciembre, frente a todo lo contrario el resto del año.

«Pensé que lo mejor sería que las personas que viven en Mislata y que transitan por Mislata hablaran de ellas mismas, de sus relaciones, de las cosas que les gustan, las que no, la gente que quieren, la que no», nos cuenta Verónica Francés Molina, artífice de Pauta: Mislata, un muro de autorrepresentación colectiva con vinculaciones whatsapperas. La guasa, entendida como algo festivo y gracioso, caribeño, está presente en el alumbrado al estilo de verbena de pueblo que presenta Pablo Bellot. Se lee “Agotados de esperar el fin”, un grito punk incompatible con el alumbrado navideño de calles aledañas.

La luz también vuelve a estar presente en un par de solares, tristes descampados, hábitat de gatos y especies vegetales en el mejor de los casos. Los terrain vague llamaron la atención de Daniel Tomás Marquina y a Anja Krakowski. El primero, en La veu de les mirades. Llum i narracions col•lectives de la Moreria llenó de farolillos un improvisado jardín urbano entre medianeras promovido y cuidado por el vecindario. La segunda, ejecuta una inteligente asociación entre solar, del sol, y solar, de suelo. La titula: Contingencia, que es la posibilidad de que algo suceda, o no suceda. Es un rótulo metálico instalado dentro de un solar, pero visible desde fuera, con el texto “Solar power”. De día se aprecia la palabra solar, y de noche, gracias a un sistema de iluminación cargado con energía solar, la palabra power. El juego de palabras «hace referencia al potencial que encierran los solares si se hace un uso alternativo de ellos», sentencia Krakowski. Para esta obra, la artista recurrió a estudios demográficos sobre la apariencia urbana de Mislata en lo que atañe a las medianeras vistas, pues había una norma que regulaba los volúmenes de las fincas, pero no las alturas. Como consecuencia, existen hoy gran cantidad de solares privados y, en cambio, poco suelo público del que disponer en un municipio tan denso como este, el más denso de España.

El ajetreo mislatero, denominado paisaje sonoro, está representado visualmente por Edu Comelles en su Espectograma: cincuenta metros de mural que arrojan algo aparentemente abstracto a la calle. Precisamente, uno de los objetivos de esta Bienal es el de mostrar públicamente un conjunto de realidades que aparentemente parecen otra cosa. Alba Braza se refiere a ello como algo mágico, y afirma que parte del éxito -además del correcto trabajo y la responsabilidad de los artistas- proviene de la buena sintonía que se palpa en el ambiente: «Es un trabajo común, de las brigadas, de la concejalía de Urbanismo, con el apoyo del Ayuntamiento y la ayuda y la predisposición de todos. Es mágico».

A partir de un momento del recorrido pasamos a guiarnos por una decena de flechas cerámicas que indican el camino Al refugi!. Mónica y Gema del Rey, artistas gemelas de Art al Quadrat nos ayudan a imaginar la dureza de los bombardeos cuando contemplamos los retratos de los lugareños mordiendo un palo para evitar que les estallasen los oídos. Cada uno de ellos ha contado su testimonio, y así lo recogen ellas, tal cual.

Esta literalidad de las memorias choca frontalmente con las «anécdotas y sucesos poco contrastados» que ha difundido oralmente Fermín Jiménez Landa entre unas pocas personas mislateras -policías municipales, verduleros y verduleras, carniceros y carniceras, peluqueros y peluqueras, y camareros y camareras-, pero con vocación de que los relatos corran como la pólvora entre el vecindario y activen algo tan sano y necesario como es la imaginación. Para ello, el artista cuenta con la inestimable colaboración de los y las correveidile.

Cuando se realizan intervenciones en la calle se asume el riesgo de que puedan suceder imprevistos. «No sólo en Mislata, en muchas otras ciudades también hay gamberros», comenta Alba Braza, que bromea con la recurrente idea de cómo hubiera sido montar esto en El Bronx. Lo cierto es que la intervención de David Cantarero Tomás no estaba completa. Como Anja Krakowski, él también recurrió a un juego de palabras con doble sentido: Bancos de imagen, en relación a los catálogos de almacenamiento masivo de fotos; y también a los bancos –no de peces, ni de dinero– que sirven de asiento, pero desprovistos de su función elemental. Estos aparecen cubiertos por una lona de estampado vegetal, que es la fotografía del seto que hay justo enfrente. Vislumbramos varias lonas, en torno a siete, la más cercana a la luz estaba intacta; de la más alejada, en la oscuridad, no quedaba ni rastro.

Recuerdo que en algún momento del periplo Alba y yo vimos, iluminado, el Cactus ambombado de Miquel Navarro, imagen de la Bienal, con una altura casi humana, lejos de sus miniaturas de ciudades a la manera de maquetas gigantes, o de las propias esculturas enormes en el plano real de la ciudad, como el Parotet, la Pantera Rosa o L´Almassil. La Bienal de Mislata posee también esa escala, antropomórfica, como a ras de suelo, horizontal y humana.

Ismael Teira


Imágenes cortesía Bienal de Arte Público Mislata. Foto de portada: Pablo Bellot

Más de cien cortos internacionales en FICAE

FICAE – Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades / UPV
Del 2 al 5 de marzo 2016
Varias sedes

La Sección Oficial del festival lo componen 107 cortometrajes de 35 nacionalidades diferentes que se dividirán en 11 áreas temáticas

La segunda edición de FICAE – Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades / UPV,primer festival en el mundo de estas características, organizado por la Universitat Politècnica de València y la Cátedra Arte y Enfermedades, vuelve del 2 al 5 de marzo para ofrecer al público lo mejor del panorama internacional del cortometraje de esta temática en versión original. Tras recibir casi 2.800 películas (cinco veces más que en la anterior edición), la Sección Oficial se compone de 107 filmesde 35 países diferentes entrecortometrajes documentales, de ficción y de animación. El tráfico de órganos, la violencia como enfermedad social, el alzhéimer, el VIH, el estigma que persiste en diversas enfermedades, el cáncer o la eutanasia son sólo algunos de los temas que los espectadores podrán ver en el IVAM y la Facultad de Bellas Artes de la UPV.

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Entre los 35 países con mayor representación en la Sección Oficial de esta edición está España, con 19 cortometrajes seleccionados, Reino Unido con 9,Estados Unidos y Francia con 8 cada una e Irán con una representación de 5 cortometrajes. Además, China, Canadá, Israel, Rusia, República Checa, Taiwán, Uganda, Pakistán, Corea del Sur, Antigua y Barbuda, Noruega, México, Camboya, Arabia Saudí, Suiza o Australia, entre muchos otros, engrosan la larga lista de países participantes que ha desbordado cualquier previsión de los organizadores del festival.

El objetivo de FICAE es fomentar a través del cine y el arte la sensibilización y conciencia social sobre la enfermedad como proceso de vida y contrarrestar los estigmas que muchas de ellas siguen soportando.Además, el festival trata de estimular la creación y difusión audiovisual y artística sobre esta temática. Es por ello que la programación de los cortometrajes que componen la Sección Oficial se divide en varias áreas temáticas. Una de ellas lleva por título Puzle, en la que las películas que lo conforman tratarán varias enfermedades (como cada una de las piezas) para acabar trasladándonos una idea compacta y una imagen completa de las mismas. La secciónÓrganosofrece diversos acercamientos a las cuestiones que condicionan las donaciones, desde las donaciones en vida hasta el tráfico organizado.Situaciones grises tratará los trastornos mentalesde los cuales resulta difícil su categorización.

La enfermedad del cáncer, una de las principales causas de mortalidad en el mundo según la OMS, se verá representada en la sección Células. En ella, siete cortometrajes (un documental, una animación y cinco cortos de ficción), tratarán la lucha y los cambios que la enfermedad produce en las percepciones sobre la vida, el trabajo y el entorno afectivo.Diversidades y funciones nos mostrará la fuerza y capacidad de superación de los protagonistas y, también, la función que realizan sus cuidadores o cuidadoras que dedican su vida a ellos. La sección Conclusionesnos pone delante de diferentes problemáticas relacionadas con la finalizacion del sufrimiento y por lo tanto de la vida.

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El alzhéimer como una especie de “abismo cognitivo”, es lo que evidencian las películas que se presentan en la secciónAbismos, mientras que Cruzando el río nos hablará de las despedidas y los últimos momentos, cortometrajes plagados de metáforas visuales del paso de la vida a la muerte.

Estigmas es un apartado clave en el festival ya que denuncia una de las reivindicaciones que hace FICAE: el estigma sigue persistiendo alrededor de muchas enfermedades. El VIH o la psoriasis son dos de las enfermedades que más rechazo provocan y serán los protagonistas de este bloque de cortometrajes de Sección Oficial.

Ocho películas conforman Panorámica, una sección en la que nos encontraremos desde la revisión del funcionamiento de los antiguos sanatorios apartados en lugares idílicos, a la labor de un médico en una comunidad rural mexicana, pasando por la hipermedicalización, tanto en personas de edad avanzada como en sociedades “avanzadas”, hasta reflexiones sobre el funcionamiento del cerebro, la medicina y la sociedad actual y la manipulación genética de los alimentos.
Y por último, el bloque ¿Síntoma o enfermedad social? mostrará el problema de la violencia y sus consecuencias, dándonos la posibilidad de plantearnos preguntas sobre la naturaleza de la violencia y los contextos denominados“sociedad enferma2.
Tanto el IVAM, que se incluye este año como sede de FICAE, como el Auditori Alfons Roig de la Facultad de Bellas Artes de la UPV serán las sedes que albergarán los cortometrajes de Sección Oficial, cuya entrada será libre y gratuita en cualquiera de sus pases.

FICAE crece en su segunda edición

El Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades / UPV se celebrará del 2 al 5 de marzo.
En esta segunda edición añade el IVAM a sus sedes.

FICAE – Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades / UPV, primer festival en el mundo de estas características, organizado por la Universitat Politècnica de València y la Cátedra Arte y Enfermedades, encara su segunda edición que se celebrará del 2 al 5 de marzo en la capital valenciana. Como novedad de este año está la inclusión del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) como sede del festival que, junto al Auditori Alfons Roig de la Facultad de Bellas Artes de la UPV, el Institut d’Història de la
Medicina i de la Ciència López Piñero (Universitat de València) y la Casa de l’Alumne (UPV), proyectarán más de cien cortometrajes de todo el mundo divididos en tres categorías: documental, ficción y animación.

El IVAM acogerá tanto la ceremonia de apertura del festival, que se celebrarà el día 2 de marzo, como la de clausura y entrega de premios, el día 5 del mismo mes. Además, proyectará gran parte de los cortometrajes de Sección Oficial junto al Auditori Alfons Roig de la Facultad de Bellas Artes de la UPV.

Fotograma de "Prozac", de  Fabio PS, España

Fotograma de «Prozac», de Fabio PS, España. Cortesía de FICAE2

El objetivo de FICAE es fomentar a través del cine y el arte la sensibilización y conciencia social sobre la
enfermedad como proceso de vida y contrarrestar los estigmas que muchas enfermedades siguen soportando. En
su primera edición, el festival recibió 504 obras de 58 nacionalidades distintas y exhibió 84 cortometrajes de países como Alemania, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, España, EEUU, Japón, Finlandia, Francia, India, Suecia o Reino Unido. En esta segunda edición, FICAE ha visto quintuplicado ese número llegando a 2.765 películas inscritas provenientes de 106 países diferentes, lo que demuestra la gran producción mundial sobre esta temática.

FICAE, además de por su internacionalidad, también se define por la calidad de las películas exhibidas. Prueba de ello es la galardonada en la pasada edición con el Primer Premio a Mejor Cortometraje de Ficción que recayó en “Inside the box” (David Martín-Porras, España) y que ha sido recientemente nominada en la 30 edición de los Premios Goya 2016; o la galardonada con el Segundo Premio a Mejor Cortometraje de Ficción, “Caradecaballo” (Marc Martínez Jordán, España), que ya acumula 56 premios internacionales entre los que destaca el de Mejor Cortometraje Internacional en Las Vegas Film Festival y dos premios en el festival internacional de Sitges. Sin olvidar el largometraje documental “E Agora?, Lembra-me” (Premio Especial del Jurado en el Festival de Locarno), del director portugués Joaquim Pinto, que narra la lucha del propio director contra el virus del SIDA y la hepatitis C y que se preestrenó en FICAE inaugurando así su primera edición.

Fotograma de "A New Family", de Simoni Manet, Italia. Cortesía de FICAE2

Fotograma de «A New Family», de Simoni Manet, Italia.

Otro de los objetivos de FICAE es estimular la creación y difusión audiovisual y artística mediante diversos proyectos y acciones paralelos como FICAE [Nómada], una actividad que trasciende las fechas y el lugar del festival para dar una mayor visibilidad a las representaciones sobre la enfermedad y colaborar en la transmisión de conocimiento. En esta sección nómada se llevó, por ejemplo, a cuatro hospitales públicos de Mallorca una selección de cortometrajes para su posterior debate con público formado tanto por el equipo médico como por asociaciones de pacientes. Para finalizar la actividad, en Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma se presentaron las conclusiones de los debates contando con representantes de los hospitales y profesionales del ámbito cinematográfico.

FICAE crece en su segunda edición: añade sedes, amplía los días de proyección (que pasan de tres jornadas a cuatro) y el número de películas seleccionadas, haciendo de Valencia la capital del cortometraje con trasfondo social, de sensibilización y conocimiento sobre diversas enfermedades.

Más información sobre FICAE

20 años de VIH/sida en la obra de Pepe Miralles

Encara aci / Still here
Más de 20 años de presencia del VIH y del sida en la obra de Pepe Miralles
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C/ Sant Ferran, 12. València.
Inauguración 3 de diciembre a las 19 h.
Hasta al 05.01.2016

Encara aci / Still here
Más de 20 años de presencia del VIH y del sida en la obra de Pepe Miralles
por Ramón Espacio, comisario de la exposición

Encara Ací / Still Here se plantea como una llamada de atención sobre la progresiva disolución de la presencia del VIH/Sida en el imaginario colectivo, en los medios de comunicación y, en consecuencia, en las distintas expresiones artísticas. Con este título Pepe Miralles quiere señalar, a través de un recorrido transversal y antológico de su producción artística por las distintas fases evolutivas de los más de treinta años de historia del sida, la necesidad de seguir incidiendo desde todos los ámbitos en esta temática, que para muchos, especialmente los más jóvenes, parece relegada a un pasado, casi lejano, que nada tiene que ver con ellos.

Son escasos los artistas en el estado español que hayan trabajado sobre estas temáticas y menos los que lo han realizado con cierta continuidad, creando un cuerpo de obra que nos permita ver los diversos momentos por los que esta enfermedad ha pasado, desde la incomprensión y falta de información que ocurría en los finales 80 y principios de los años 90 del siglo pasado, hasta las obras que se producen en el contexto de las terapias combinadas. La exposición destacará también aquellos trabajos que se han realizado a partir del establecimiento de vínculos con instituciones, agentes y asociaciones. Se presentarán algunas piezas, otras serán reconstruidas para la ocasión y se podrá consultar un fondo de documentación sobre intervenciones en espacios públicos y otras acciones realizadas a lo largo de la trayectoria de este artista. Esta exposición forma parte de las actividades que desde CALCSICOVA se realizan para conmemorar el día 1 de diciembre, día mundial de la lucha contra el sida.

Cartel de la exposición

Cartel de la exposición

En nuestro país muchas personas con VIH siguen viviendo su enfermedad desde la soledad, el silencio y la invisibilidad por miedo a ser despedidos de sus trabajos, a ser rechazados por sus posibles parejas sexuales, e incluso, en ocasiones, sufren discriminación en el seno del propio sistema sanitario público. En España una persona con VIH no puede ser miembro de las fuerzas de seguridad del estado pese a las múltiples denuncias que han realizado las asociaciones de afectados y continúan produciéndose situaciones tan absurdas como la prohibición del uso de instalaciones tanto públicas como privadas como piscinas o Spas, amparándose en la desfasada nomenclatura de «enfermedades infecciosas».

Desde esta perspectiva, esta exposición se formula como un ejercicio de confrontación entre un pasado reciente y nuestra actualidad en la que subyace el cuestionamiento de la vigencia de unas obras realizadas en su mayoría en la década de los noventa. Las obras exhibidas en esta exposición se presentan como un ejercicio de memoria de una realidad superada, de unas décadas casi remotas que diezmaron a toda una generación, de un desafío biológico y sociológico que, pese a toda su dureza, se presentaba como una oportunidad para superar las inercias moralizantes de una sociedad tardo-franquista y consolidar las bases de una realidad más justa y solidaria. Sin embargo, por todo lo expuesto anteriormente, parece claro que el escenario que Pepe Miralles nos presenta no difiere en mucho de nuestra actualidad, que el marcado carácter de denuncia política, (no olvidemos que el Sida es principalmente una cuestión política), que transita en la mayoría de sus obras continua siendo necesario, que el sida , esa enfermedad cargada de metáforas que de forma transversal evidencia la homofobia, el machismo, la culpabilización del enfermo, el rechazo hacía el «otro», vino para quedarse y continua estando todavía aquí entre nosotros.

4 de mayo de 1995. Fotografía, 1997

4 de mayo de 1995. Fotografía, 1997

Esta exposición se propone principalmente como un difícil ejercicio de reconstrucción y documentación de una porción importante de la producción artística que Pepe Miralles ha realizado en torno a la temática del VIH/sida desde los inicios de la década de mil novecientos noventa. La dificultad referida radica en la propia naturaleza de las obras. El carácter efímero, documental y público de estas impide la re-presentación de muchas de ellas en la exhibición al modo tradicional, condicionado los modos expositivos que se materializan en muchos casos en forma de documentación y que requiere de una explicación textual y contextual para la comprensión de las mismas. Así mismo, como en cualquier publicación antológica es imposible abarcar toda la producción que durante un periodo tan extenso ha realizado el artista por ello esta muestra se propone a modo de “tráiler” en el que se invita al espectador a profundizar en la obra a través de la página web de artista, www.pepemiralles.com, en la que se podrá encontrar una zona, a modo de despliegue, dedicada a la exposición.

Este modo expositivo mantiene un diálogo coherente con la progresiva desestetización de las obras de Pepe Miralles que desembocará, en sus últimos proyectos, en trabajos como Proyecto Sida Social/2.Valencia 2006 que se plantea como un amplio dispositivo documental, como un despliegue informativo que tiene como objetivo analizar y reflexionar sobre la cuestión del VIH/Sida después de 25 años de pandemia, incidiendo en aspectos como el fracaso y la escasez de las políticas en prevención o la homofobia que subyace en los mensajes mediáticos. Para ello el artista se transmuta en una suerte de archivista que clasifica, ordena, resume y ofrece una vasta cantidad de información para que sirva de punto de partida para su posterior debate con los grupos de discusión organizados junto al grupo Stop Sida perteneciente al Colectivo Lambda.

El despliegue expositivo se organiza en una serie de secciones, que aún guardando un cierto orden cronológico, se plantean más como modos de abordaje, como acercamientos a la cuestión desde distintas esferas que principalmente, como acabamos de indicar, rondan lo antropológico, lo etnográfico y lo político.

¿A dónde vamos?, 1994

¿A dónde vamos?, 1994

Preludio abre la exposición y en cierto modo se nos ofrece como una primera toma de conciencia del artista con esta nueva enfermedad. Esta sección está conformada por una sola pieza del año 1992 que se titula Pensar el Sida. La segunda de estas secciones, Etnografía, recoge y reconstruye las distintas versiones que bajo el título Etnografía de Una enfermedad social el artista realizó entre los años 1993 y 1994. La tercera sección Preguntas sin repuesta plantea principalmente el problema del silencio político alrededor de esta enfermedad. Es cierto que durante aquellos años el sida tenía una mayor presencia en los medios de comunicación pero normalmente las noticias que aparecían seguían insistiendo en los aspectos más morbosos de la enfermedad y anulando la dimensión política de la misma. Juan Guillermo es sin duda la sección más íntima y desgarradora en esta exposición. En ella narra a través de vídeos, instalaciones, fotografías y otros dispositivos el proceso de la enfermedad, la muerte y el desalojo de la vivienda de su amigo Juan Guillermo. En la sección Vínculos se documentan las cinco versiones del las exposiciones que bajo el título Proyecto Sida Social el artista ha venido realizando durante la primera década de este siglo en distintas ciudades de España. Y finalmente, Epílogo es una sección que enlaza tres imágenes, una fotografía de Robert Mapplethorpe, la obra 14 de mayo de 1995 y un vídeo de tres minutos realizado para esta exposición. Epílogo se podrá ver, únicamente, en la web del artista.

Ramón Espacio

Exposición producida gracias al soporte de CALCSICOVA (Coordinadora de Asociaciones de VIH y sida de la Comunitat Valenciana) y ViiV Healthcare

Proyecto Dinero=Poder=Muerte, 1993

Proyecto Dinero=Poder=Muerte, 1993

Silencios y estigmas en el EACC

Silencios y Estigmas. Pensar la enfermedad a través de la mirada cinematográfica
Actividad dirigida por Pepe Miralles y Ricard Mamblona
Espai d’Art Contemporani de Castelló
C / Prim s/n. Castellón
Sábado 9 de mayo

El estigma sigue estando presente en la concepción social de ciertas enfermedades. Los silencios, disfrazados de asuntos íntimos, enuncian la dificultad de presentarnos públicamente como enfermos en una sociedad que prioriza la ausencia de enfermedad como el único factor para tener una vida buena.

Detalle del cartel anunciador de 'Silencios y estigmas'. Cortesía de FICAE y EACC.

Detalle del cartel anunciador de ‘Silencios y estigmas’. Cortesía de FICAE y EACC.

Esta selección de cortometrajes nos servirá para intentar dar respuesta a cuestiones que consideramos necesarias seguir planteando: las leyes penalizadoras de la infección por VIH en ciertos países, las causas que están en la génesis de la continuada necesidad de organizarse ante un entorno hostil, las dificultades todavía vigentes de convivir socialmente con el VIH, cómo funcionan los programas de “rehabilitación”, y qué mecanismos están presentes en la incomprensión de las alteraciones mentales.

Cartel de 'Silencios y estigmas'. Cortesía de FICAE y EACC.

Cartel de ‘Silencios y estigmas’. Cortesía de FICAE y EACC.

‘Silencios y Estigmas. Pensar la enfermedad a través de la mirada cinematográfica’, forma parte de las actividades nómadas del I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades, realizado a Universitat Politècnica de València en enero de 2015.

Fotograma de 'Inside the Box', de David Martin-Porras. FICAE y EACC.

Fotograma de ‘Inside the Box’, de David Martín-Porras en ‘Silencio y estigmas’. FICAE y EACC.

Proyección de  cortometrajes:
11.30 a 14.00 h
‘Inside the box’. Director: David Martín-Porras (Ficción, 15’)
‘Queen by Night’. Director: Meeri Koutanemi (Documental, 9’)
‘Quiero ser’. Director: Jared Jacobsen (Docudrama, 9’)
‘Encadenados’. Director: Pablo Miralles (Ficción, 19’)
‘O pacote’. Director: Rafael Villa Nova Aidar (Ficción, 18’)

Fotograma de 'Resiliencia', en 'Silencios y estigmas'. FICAE y EACC.

Fotograma de ‘Resiliencia’, de Gonzalo Vergara Moreno, en ‘Silencios y estigmas’. FICAE y EACC.

16.00 a 18.00h

Resiliencia. Director: Gonzalo Vergara Moreno (Documental, 12’)
Caradecaballo. Director: Marc Martínez Jordán (Ficción, 8’)
Cadaunería. Director: Francina Verdés (Documental, 21’)
Abriendo puertas. Director: Tomás Bases (Ficción, 10’)
Médula. Director: Melisa Miranda Ulloa (Documental, 19’)

Entrada libre
Con la colaboración de Medicus Mundi y CASDA (Asociación ciudadana contra el sida de Castellón)
Arte y enfermedades
Facebook FICAE

Detalle del cartel anunciador de 'Silencio y estigmas'. Cortesía de FICAE y Espai d'Art Contemporani de Castelló.

Detalle del cartel anunciador de ‘Silencio y estigmas’. Cortesía de FICAE y Espai d’Art Contemporani de Castelló.

«Queremos desestigmatizar algunas enfermedades»

Entrevista a Ricard Mamblona y Pepe Miralles, directores de FICAE
I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades
Facultad de Bellas Artes
Universidad Politécnica de Valencia
Del 14 al 16 de enero, 2015

El próximo miércoles 14 de enero se inaugura en la Facultat de Belles Arts de la Universitat Politènica de València el FICAE, I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades, dedicado en exclusiva al mundo de la enfermedad a través de la mirada cinematográfica. Hemos entrevistado a los directores del Festival.

El FICAE es una iniciativa de la Cátedra Arte y Enfermedades de la Universitat Politènica de València y Proddigi Films con un interés por sensibilizar y generar conciencia sobre la enfermedad, y hacerlo mediante el cine. ¿Cómo nace el FICAE y qué puede aportar respecto a otros festivales sobre esta misma temática?

El FICAE nace de la fusión entre la Cátedra Arte y Enfermedades, que pertenece a la Facultat de Belles Arts de la UPV, y la productora Proddigi Films con el objetivo efectivamente de dar visibilidad y fomentar la sensibilización y conciencia social sobre la enfermedad como proceso de vida. También queremos que FICAE se convierta en un punto de encuentro de libre acceso entre cineastas, artistas, pacientes y público en general. En un primer lugar, lo que pretendemos es intentar desestigmatizar algunas enfermedades como la Hepatitis C o las enfermedades inflamatorias autoinmunes a través de visiones positivas. Especialmente, en la sección oficial, nos hemos enfocado a enfermedades tratables pero que todavía hoy siguen siendo desconocidas o entendidas de forma errónea, y rodeadas de prejuicios y metáforas moralizantes.

Apuntáis a una visión positiva y alentadora de la enfermedad. ¿Qué tipo de cortometrajes vamos a poder ver en FICAE?

El Festival está dividido en tres secciones: documental, ficción y animación, y cada una de estas modalidades acepta propuestas experimentales que son muy afines cuando se mezcla el mundo del arte con el mundo de la enfermedad. Se proyectarán alrededor de 70 cortometrajes de más de 15 países distintos. Las temáticas son muy variadas, que van desde la Hepatitis C o el VIH, las enfermedades mentales o el cáncer, hasta algunas enfermedades consideradas raras.

Casa del Alumno, sede del FICAE. Rotulación en la cristalera de la fachada realizada por Sabina Alcaraz. I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

Casa del Alumno, sede del FICAE. Rotulación en la cristalera de la fachada realizada por Sabina Alcaraz. I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

Aparte de la interesante programación de la sección oficial, ¿qué otras actividades paralelas se han programado en FICAE?

Entendimos desde el inicio de este proyecto que un festival no puede limitarse únicamente a la proyección de películas dentro de la sección oficial. Esta circunstancia y el hecho de que surja y se realice en un ámbito universitario nos hizo plantearnos la idea de extender el Festival a otras sedes, otros públicos posibles y otros contenidos. De esta manera en el Palau de Cerveró (Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero), se albergará la sección “Cine forum”, en la que miembros de CALCSICOVA y AVACOS-H, junto con profesores de la Universidad de Valencia visualizarán una serie de cortos y establecerán diálogos sobre sus contenidos. No podíamos olvidar una realidad de nuestra comunidad universitaria que es la desinformación sobre las infecciones de transmisión sexual y las políticas sanitarias. Por ello en la Casa del Alumno se ha preparado un programa de cortometrajes enfocados a la prevención de la salud titulado “Pensar la enfermedad”.
Durante el proceso de visionado de las películas que se presentaron a la sección oficial nos dimos cuenta de la gran cantidad de audiovisuales cuyas temáticas son las enfermedades que se comparten en redes sociales especializadas como Vimeo. Una selección de estos materiales, entendida como un anarchivo de la enfermedad, es lo que se podrá ver en dos lugares, la Mediateca de la Facultat de Belles Arts y en la página web de la Cátedra Arte y Enfermedades. La Mediateca habilitará un espacio para consultas digitales a otras propuestas que hemos titulado, “O-U-T (Otras unidades temáticas)”, en la que se podrán ver trabajos cuyos contenidos están centrados en la divulgación de las enfermedades poco conocidas por medio de documentales o campañas publicitarias, realizadas fundamentalmente por asociaciones e instituciones publicas. La web de la Cátedra albergará la sección “FICAE en línea” compuesta por los resultados de la elección de unos 500 audiovisuales seleccionados a partir de diversas categorías buscadas en Vimeo, y divididas en secciones como “La clase médica”, “Una vida buena”, “Las cuidadoras”o “Enfermedades sociales”. Todas ellas estarán a disposición de cualquier persona que esté interesada en consultar estos contenidos.

Fotograma de la película E-Agora? Lembra-Me, de Joaquim Pinto. I Festival de Cortometrajes Arte y Enfermedad de la UPV.

Fotograma de la película E Agora? Lembra-me, de Joaquim Pinto. I Festival de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

Y, curiosamente, abrirá el Festival un largometraje.

En efecto, el Festival se inaugurará con la proyección del documental “E Agora?, Lembra-me” del director portugués Joaquim Pinto. Es una película maravillosa y paradigmática explicada desde la primera persona del realizador quien padece Hepatitis C y tiene VIH. Nos pareció que el tono y la temática de este documental encajaba perfectamente con la esencia de nuestro Festival. Es todo un honor para nosotros contar con esta multipremiada película y con el apoyo de su director.

¿De dónde proviene el interés de esta Cátedra por unir el mundo del arte y la enfermedad?

El arte y la enfermedad, como el arte y la vida, no son dos cosas distintas, forman parte de lo mismo. La Cátedra Arte y Enfermedades, al igual que Proddigi Films, llevamos trabajando e investigando durante mucho tiempo con estos temas, como el proyecto “Perspectives: Art, Liver Diseases and Me” que aúna a artistas y pacientes de todo el mundo para la creación de múltiples obras que tengan que ver con la Hepatitis C.

Fotograma de 'The Normal Heart', de Ryan Murphi. I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

Fotograma de ‘The Normal Heart’, de Ryan Murphy. I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

El Festival durará tres días en los que seguro se generará debate e intercambio de ideas en torno al tema del arte y la enfermedad. ¿Algo que destacar para la gala de clausura?

La ceremonia de clausura y la entrega de premios tendrá lugar el día 16 en la Facultat de Belles Arts de la UPV. Habrá un primer y un segundo premio, valorados en 800€ y 400€ respectivamente, por cada categoría, así como menciones especiales con entrega de trofeo y acreditaciones. Aparte de los premios, el Festival pretende ser un espacio para el debate y la reflexión en torno al arte y la enfermedad y por ello hemos preparado para esta ceremonia de clausura la posibilidad de visualizar trabajos como los de la artista Mar Gascó, cuyo trabajo está relacionado con el mundo hospitalario, una canción de Xevi Pigem, que narra la experiencia de una persona que tiene Hepatitis C, el documental ‘La Candidata’, producido por la Fundació Àmbit Prevenció, y el trailer de la película ‘The Normal Heart’, del director Ryan Murphy, que narra el combate y los desacuerdos de un grupo de activistas de Nueva York que se negó a dejar a los grandes poderosos, los médicos, la prensa o la política, enterrar la realidad alrededor de la epidemia creciente de VIH y que tan necesario es recordarlo en estos momentos. Estos contenidos irán alternándose con las partes protocolarias de la gala y la entrega de premios.

Programa FICAE

consulta toda la programación aquí

Cartel anunciador del FICAE. Universitat Politècnica de València.

Cartel anunciador del FICAE. Universitat Politècnica de València.

DALLAS BUYERS CLUB

“A veces creo que peleo por una vida que no tengo el tiempo de vivir”

Ron Woodroof (Matthew McConaughey) es un electricista de Dallas; homófobo, apasionado del rodeo, las prostitutas y las drogas. Su vida experimenta un brusco giro al diagnosticársele, fortuitamente, como portador del VIH, estimando su esperanza de vida en un mes. Ron recurre al AZT, un medicamento experimental que resulta tóxico y que causa estragos en su ya maltrecha salud. Privado de cualquier esperanza y sin nadie a quien recurrir, decide viajar a México en busca de tratamientos alternativos.

El canadiense Jean-Marc-Vallée (1963) es el director de este biopic en el cual los alardes formales se han reducido a la mínima expresión en pos de las interpretaciones de los actores, en especial las de McConaughey y Jared Leto, ambos pródigamente galardonados por su labor en este film. Respecto al apartado sonoro, cabe destacar la práctica ausencia de partituras a lo largo del metraje. Las piezas musicales presentes aparecerán justificadas por la propia diégesis, siendo el único sonido extradiegético un agudo pitido que sirve de tono de llamada para los episodios críticos de la salud de Ron.

Rayon (Jared Leto) presenciando un “amistoso” encuentro entre Ron y un viejo amigo.

Rayon (Jared Leto) presenciando un “amistoso” encuentro entre Ron y un viejo amigo.

En esta cinta biográfica se abordan temas como la homofobia, el drama del sida, la amistad y la vida, sin por ello recurrir a la lágrima fácil, presentando una historia dura pero amable en donde hay cabida para el perdón y las segundas oportunidades. Ejemplo de ello es la escena en la que Ron, durante una de sus estancias en México, se adentra en un habitación repleta de mariposas −lepidóptero tradicionalmente asociado a la resurrección−, las cuales se posarán sobre él mientras que Rayon (Leto) expira en la habitación de un hospital en EEUU. Asimismo, el lacónico ciclo de vida de la mariposa resulta una clara alusión al poco tiempo de vida que le resta a Ron. Sin duda, uno de los fragmentos más bellos de la película.

Queda patente la existencia, en el seno de la historia, de una profunda crítica al sistema sanitario norteamericano. Sin embargo, no se trata de condicionar la opinión del espectador, sino de propiciar cierto margen para la reflexión, algo francamente atípico en la mayoría de las producciones estadounidenses.

Ron (Matthew McConaughey) recibiendo las malas noticias sobre su salud.

Ron (Matthew McConaughey) recibiendo las malas noticias sobre su salud.

Pese a que la acción se sitúa en la década de los ochenta, el tema del sida, y sobre todo el de la sanidad, son tratados desde un punto de vista actual. Por un lado, se insiste en que esta enfermedad no es exclusiva del colectivo homosexual, idea que aún hoy continúa muy extendida en algunos sectores ultra conservadores, quienes incluso consideran la enfermedad como un castigo divino. Igualmente, la crítica al sistema sanitario es un reflejo inequívoco de los esfuerzos por afianzar el Obamacare, un plan sanitario que garantice unas coberturas básicas para todo ciudadano. Dicho proyecto se ha encontrado de frente con el lobby farmacéutico y el de la sanidad privada, entes representados en el film siempre anteponiendo el beneficio económico por encima de la ética.

El final resulta un tanto insulso, presentando a Ron ataviado de vaquero dispuesto a salir al ruedo a lomos de un enorme toro. Esta metáfora de la lucha que mantuvo con su enfermedad y con los lobbys, cierra el uróboros que conforma la cinta, poniéndole fin en el mismo lugar donde empezó: tras las barreras del rodeo.

Diego Tur.

Ron y las mariposas, una escena cargada de lírica y patetismo.

Ron y las mariposas, una escena cargada de lírica y patetismo.