La Mutant inaugura el festival Cabanyal Íntim

Cabanyal Intim. Presentación en La Mutant (las Naves)
C/ Joan Verdeguer, 16-24
Valencia

El barrio del Cabanyal vuelve a ser escenario del panorama cultural en la ciudad del Turia. El pasado jueves se inauguró la 8ª edición del festival Cabanyal Íntim, organizado por la compañía teatral Francachela, donde toda una serie de propuestas escénicas girarán en torno a la memoria. Los camerinos, las bambalinas, así como los focos y sus protagonistas, saldrán durante los días 10 y 20 de mayo de su contexto habitual, desarrollando distintos lenguajes escénicos en lugares alternativos de la propia vecindad.

Qué mejor espacio que La Mutant para dar el pistoletazo de salida a este evento urbano. Ubicado en Las Naves, este complejo especializado en las artes vivas, cedió su patio exterior para que más de un centenar de personas se dieran cita en esta iniciativa socio-cultural. La heterogeneidad del aforo demostró, una vez más, el compromiso de la ciudadanía por el patrimonio histórico y arquitectónico del barrio marítimo, propósito por el que lucha la organización del festival con la colaboración de la plataforma Salvem el Cabanyal.

Patio de La Mutant. Fotografía Javier Martínez Fernández.

Patio de La Mutant. Fotografía Javier Martínez Fernández

La maestra de ceremonias de este acto inaugural volvió a ser la actriz Ángela Bermúdez. Su personaje ‘La Diva’, con su falda asirenada que tanto recuerda al ambiente marino, fue la encargada de amenizar el encuentro junto a la dragqueer Liz Dust. A la fiesta se unió el grupo musical Lulú y los Tigretones con canciones que todos y todas tenemos en nuestra memoria musical. Clásicos como Tu vuò fa’ l’americano, Girls Just Wanna Have Fun, o You Never Can Tell, fueron versionados por esta formación valenciana que logró que más de una pareja bailara al ritmo de Mia Wallace y Vincent Vega.

Lulú y los Tigretones. Fotografía de Laura Ojeda Tejerina

Lulú y los Tigretones. Fotografía de Laura Ojeda Tejerina

La voz de Carola Mendoza -vocalista del grupo- dio paso a la última intervención de la noche: Las Hijas de la Cumbia. Este dueto femenino, formado por Maca y Ale, cinceló una atmósfera alegre a través de la selección ad hoc de ritmos folclóricos provenientes de América Latina y el sonido en directo del guache.

Las Hijas de la Cumbia. Fotografía de Javier Martínez Fernández

Las Hijas de la Cumbia. Fotografía de Javier Martínez Fernández

Diversos estilos musicales, varietés, diversión. Cerveza artesanal valenciana y ¡bingo! Un stand de venta de productos con ilustrados e Ilustrísimos coños (conforme a la literalidad, pues el stand que vendía sus productos, lo hacía bajo el lema “¿Qué coño quieres?”) que visibilizaban al sexo femenino.

Stand de venta. Fotografía de Laura Ojeda Tejerina.

Stand de venta. Fotografía de Laura Ojeda Tejerina.

No faltó un ápice en este encuentro cultural que ya recorre los distintos puntos del Cabanyal: sus calles, sus casas, lugares singulares. El itinerario escénico trazado a través de la danza, la performance, el musical o la poesía dramatizada, servirá como herramienta de apoyo y reivindicación a este barrio histórico valenciano.

La Diva. Fotografía de Laura Ojeda Tejerina.

Imagen de portada. La Diva. Fotografía de Laura Ojeda Tejerina.

Javier Martínez Fernández

En la Intimidad del Cabanyal

VI Festival Cabanyal Íntim
Art en viu a l’interior de les cases del barri
Diferentes casas del barrio del Cabanyal de Valencia
Del 5 al 15 de mayo de 2016

Estoy seguro que mucha gente de Valencia no ha transitado por las calles que conformaban la ampliación de Blasco Ibáñez, lo que algunos llaman la zona cero. Esa zona que pretendía ser devastada por excavadoras implacables, comandadas por el gobierno municicipal en un plan urbanístico que de haberse realizado, hubiera pasado a la historia como una insensatez. Es normal que la gente no pasee por esas calles, no son turísticas ni mucho menos, pero si no las pisas no puedes conocer la esencia de un barrio que pedía a gritos ayuda para no ser arrasado.

Al calor de esta situación nacieron muchas iniciativas para visibilizar el Cabanyal, darle voz a los sin voz y manifestar su sentimiento de pertenencia a la ciudad, no como un simple apéndice playero, sino como parte fundamental y fundacional de ella. Entre las propuestas que contribuían a esa labor estaba Cabanyal Portes Obertes, que bajo la idea de ver las casas que jalonaban el barrio, existía otra idea más profunda si cabe: la de lograr que la gente se paseara por el barrio buscando las susodichas casas y vieran por sus ojos, sin paliativos ni informaciones interesadas, cómo estaba el barrio, en qué situación de postguerra se estaba quedando, en definitiva, concienciar a los valencianos, cosa que no hacía la difunta Canal 9.

Cabanyal Íntim. Fotografia: Lorena Riestra.

Cabanyal Íntim. Fotografia: Lorena Riestra.

El arte, en su más pura esencia, cubrió el barrio con su manto de la mano de Cabanyal Íntim, quizás la propuesta más interesante, sugestiva y emocional de cuantas hayan poblado la barriada. Llevar el microteatro a espacios no convencionales, despojarlo del oropel de una sala o de un increíble hall. Llevarlo a las casas del barrio de forma literal. El objetivo: pues varios. El primero era visibilizar el barrio, en aquel momento los vecinos, con la necesaria aparición de Salvem el Cabanyal, estaban en lucha contra el consistorio, una lucha por su casa, su barrio y su dignidad. En segundo lugar llevar el arte a una zona que se creía muerta, pero que contenía el mayor número de actividades contraculturales de la ciudad. Y en tercer lugar, crear un espacio diferente de arte.

El espíritu del festival se aposenta en realizar obras en espacios no convencionales, y de paso ver, en petit comité, la singularidad del microteatro en casas que de otro modo no podrías disfrutar, pues son particulares. En esta edición, la sexta, decidimos adentrarnos en el festival, y lo hicimos de la mano, casi literal, de Esther Melo, la cual nos trató de un modo fantástico. Solo pudimos asistir a una jornada, pero bastó para imbuirnos del ambiente y la energía creada alrededor de él.

El lema de éste año no podía ser más profético: ‘El Porvenir’. Ese porvenir que esperemos le sea bueno al barrio, y de paso al resto de barrios de Valencia (no podemos olvidar la situación, por ejemplo, de Nazaret). El punto de quedada fue en La Colectiva, un antiguo colegio del barrio, en plena zona de la ampliación, donde se congregaba la gente para comprar las entradas anticipadas o para tomarse algo. Huelga decir que en La Colectiva se reúnen varias asociaciones, y que juntos procuran ofrecer un servicio al barrio para que esté mejore.

Imagen del espetáculo de Toni Aparisi e Iris Pintos. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen del espetáculo de Toni Aparisi e Iris Pintos. Fotografía: Lorena Riestra.

De allí nos vamos a La Fábrica de Hielo, una antigua fábrica reconvertida en un lugar de ocio, con actuaciones en vivo y exposiciones, todo eso junto al mar. Allí nos esperaban Toni Aparisi e Iris Pintos, éramos apenas seis personas en un espacio reducido, en la sala de exposiciones. Toni Aparisi es uno de los bailarines más importantes del país, logró en los pasados premios MAX siete de las nueve Manzanas a las que optaba por ‘Pinoxxxio’. En esta ocasión venía al festival con algo más pequeño, más íntimo (concepto capital en el evento) pero igual de intenso. “¿Qué está por venir?”, cinco escenas: “el sustento, la soledad, el amor, el tiempo y la muerte”, cargadas de drama, amor y algo, por qué no, de humor.

Como dato que demuestra la importancia de la interacción con el público, al finalizar la actuación los bailarines nos ofrecieron la posibilidad de ensayar las escenas con ellos entre semana, y así poder bailarlas en otra función con ellos. De allí volando, y por el camino viendo los estragos que ha sufrido el barrio, hacia una casa particular. La esencia misma del festival. Escaleras empinadas, poca gente, una escena a escasos centímetros de la cara. ‘Fxxk Revolution’ es una obra que nos lleva a la habitación de un prostíbulo, nos introduce en lo que sucede cuando la puerta se cierra y la chica se queda a solas con el cliente. Y sucede el desconcierto y el dolor de ser alquilada, de ser vendida.

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen del espectáculo FXXK Revolution. Fotografía: Lorena Riestra.

La obra, pero sobre todo sus intérpretes, nos dejan boquiabiertos, miro a mi alrededor, estoy en una buhardilla pequeña, se escuchan los gritos de los niños en la calle y puedo sentirme especial, exclusivo. Asistir a una obra en un espacio no convencional, como es la buhardilla de una casa, de la casa de alguien, no de la tuya, es una sensación emocional diferente. Gracia Hernández como prostituta está genial, nos descubre una paleta de sentimientos que navegan por aguas procelosas a un ritmo frénetico, de la rabia al miedo, del miedo al desbarajuste. Vicent Domingo da miedo, él es el cliente, el hombre que paga, que manda, el que puede hacer cualquier cosa, y eso da miedo.

No podemos olvidar la complicación organizativa que supone disponer de tantos, y muy variados, espacios donde se desarrolla la actividad. Es difícil coordinar voluntarios, espectáculos y cuadrar bien los horarios, que nada se pierda por el camino, y eso los creadores del festival lo tienen muy en cuenta y trabajan para que la organización funcione, que no hayan fallos, porque aún pareciendo fácil, todo se torna complejo cuando el laberíntico barrio lo desconoces o cuando las prisas te pueden hacer llegar tarde a algún evento. Muy buen trabajo por la organización que minimiza esos aspectos al máximo.

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Otro detalle, que parece nimio pero no lo es, tiene que ver con el programa de mano, pues en cada espectáculo nos informan de si existe acceso para discapacitados o no, recordando que los espacios son lo que son y está bien disponer de dicha información para no asistir a un evento al que no se pueda acceder, facilitando así una mejor planificación de qué ver mucho más sencilla. Y mientras pienso esto, nos tenemos que volver a ir, por el camino vemos casas derrumbadas, solares, niños medio desnudos jugando en la calle, coches abandonados, olores pútridos. Las ruinas y desolación de una guerra que no ha llegado a su fin.

Y nos queda el plato más especial, el más curioso y obsceno. ‘Territorio Performance’ en el Teatre El Musical. Alto Voltaje Escénico era siete escenas, en tres horas, nosotros sólo vimos tres de esas representaciones. ‘El Bello de mi pierna’ de Colectivo Baguena, nos metía de lleno en los roles hombre-mujer con una escenografía escasa y minimalista. Nos encontrábamos en uno de los pasillos del teatro con unas cristaleras que le daban un aire más frío, más insensible, algo que entroncaba perfectamente con la performance. ‘El Ciclo de la Lucha’ fue una maravilla, Odette Fajardo estaba sentada en uno de los huecos que no están techados y allí fue contándonos con dolor el sufrimiento de un barrio, de un mundo que se muere, o que dejamos que se muera. En su performance comenzó a llover, de forma tímida, lo cual impregnaba de algo místico a la actuación.

Por último, en la Plaza del Rosari ‘Input/output (work in progress’ de Jaume Nieto, impactante como pocas. Pero hubo algo antes de que Jaume comenzara con su espectáculo, y es que un niño se colocó en el centro del círculo creado ex profeso para la performance, y comenzó a cantar y a bailar. Era un espontáneo que al principio se reía de todo, pero al que le fue cambiando la cara a medida que avanzaba la interpretación. El niño preguntaba y se interesaba, no estaba allí riéndose de nada, ya no, solo admiraba lo que sucedía con el misterioso personaje. Quizás fue un impacto para él, algo que desencajó su psique y se la recolocó de modo diferente,  entendiendo que a través de la cultura y las artes escénicas las mentes se pueden transformar, y ¿por qué no también el barrio?

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen de FXXK Revolution. Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Javier Caro

Cabanyal Íntim: “El Porvenir”

6ª edición Festival Cabanyal Íntim: “El Porvenir”
Arte en vivo en el interior de las casas del barrio
Barrio del Cabanyal, Valencia
Del 5 al 15 de mayo de 2016
Apoya esta iniciativa a través de Verkami

El Festival Cabanyal Íntim es una iniciativa social y cultural, organizada por Francachela Teatro, que cuenta con la colaboración de la plataforma cívica Salvem el Cabanyal, precursor en la Comunitat Valenciana a la hora de llevar las artes escénicas de vanguardia al ámbito más intimo de las casas del histórico barrio del Cabanyal. El barrio Marinero de la ciudad de Valencia, hoy no caído en el desuso, es un superviviente de un proceso de especulación urbanística, que amenazaba con la desintegración del entramado urbano reticular, reflejo de las barracas, antiguas viviendas típicas de la zona valenciana.

Es la diversidad tipológica del teatro de resistencia, la que refuerza el carácter dinamizador y rehabilitador que éste genera en su diálogo con el barrio, en el cual entran en juego la creación escénica emergente y la singularidad de un barrio cargado de historia y como no, de historias.

El Festival traza una travesía escénica por el barrio durante dos fines de semana consecutivos, en los que los espectáculos íntimos, experimentales y contemporáneos orientados a todos los públicos ahondan desde la diversidad en el hecho teatral. Así pues, desde la danza hasta la poesía, pasando por el vídeo arte, toda la amalgama artística que acoge el teatro de resistencia, ocupa los dormitorios y salones de las viviendas del barrio marinero.
La ruta de teatro a domicilio se articula en una veintena de piezas de arte en vivo, que combina las de pequeño formato y duración con otras más largas y de gran formato, creadas todas ex profeso en función del lema planteado en cada edición. Alejados de los cánones convencionales, montajes audaces e innovadores cobran vida a lo largo del día en los espacios cedidos por los vecinos del Cabanyal, de forma totalmente altruista.
Junto a la programación oficial, el Festival ofrece a los espectadores una serie de actividades paralelas de carácter gratuito como talleres de teatro, presentaciones de libros, debates o espacios para la reflexión tanto escénica como social.

La 6ª edición del Festival Cabanyal Íntim se articula este año bajo el lema “El porvenir”. Ese espacio que transciende de lo cuantificable del tiempo, para dar lugar a aquello con lo que solo nuestra mente puede soñar, convirtiendo a través de los veinte montajes multidisciplinares, que acoge esta sexta edición, lo imposible en posible.

Teatro de resistencia, 2016. Cortesía de Cabanyal Íntim.

Teatro de resistencia, 2016. Cortesía de Cabanyal Íntim.

Cabanyal Íntim está orientado para aquel espectador inquieto que quiera satisfacer su yo curioso, independientemente de la edad, con ganas de vivir nuevas experiencias escénicas, apoyar la rehabilitación del Cabanyal y la cultura emergente que se desarrolla en la ciudad.

El equipo humano del Cabanyal Íntim está compuesto por profesionales de diversos ámbitos culturales, que junto con el apoyo incondicional de colaboradores, creadores, vecinos del barrio y voluntarios, hacen posible esta aventura teatral pionera en la Comunidad Valenciana en trasladar las artes escénicas a los diferentes hogares.

Intramurs acoge el bordado de una orden ministerial

Festival Intramurs
Actuación de bordado de la orden ministerial CUL/3631/2009 de paralización del Plan Especial de Protección y Reforma Interior del barrio del Cabanyal en Valencia
Taller de Silvia Molinero Domingo
Proyecto artístico del colectivo CraftCabanyal
Plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar-Cap de França
Del 22 de octubre al 1 de noviembre

La Plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar-Cap de França ha impulsado una iniciativa para bordar, en el taller de Silvia Molinero Domingo, la orden del Ministerio de Cultura que paralizó el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) de este barrio, en la actualidad derogado, por considerar que suponía un expolio.

La Plataforma pretende que esta acción sea un “signo de reconocimiento” a una orden ministerial, la CUL/3631/2009 de 29 de diciembre de 2009, que “ha amparado y salvaguardado el patrimonio del barrio Cabanyal-Canyamelar- Cap de França”, según informa Europa Press.

Cartel en el que se anuncia la invitación de CraftCabanyal para el bordado de la orden ministerial.

Cartel en el que se anuncia la invitación de CraftCabanyal para el bordado de la orden ministerial.

Asimismo, la plataforma indica que de este modo apoya “un nuevo proyecto artístico del colectivo CraftCabanyal”, centrado en bordar “las 17 páginas de tela -1,5 por 2 metros cada página- que conforman la orden por la que se resuelve el procedimiento por expoliación del conjunto histórico del Cabanyal”.

La entidad ha explicado que CraftCabanyal “se enmarca dentro de las diversas actividades que realiza la Plataforma Salvem el Cabanyal” con “el propósito de posibilitar la participación de los vecinos en la rehabilitación, fomentando la creatividad”. Éste es “un colectivo que habilita la participación de personas que conocen el valor arquitectónico de su barrio, poniendo en valor su propia memoria e historia”. La acción se encuadra dentro del Festival Intramurs, que se celebrará entre el 22 de octubre y el 1 de noviembre.

Además de hacer un “homenaje” a la orden ministerial que paralizó el Pepri, la “acción artística” convocada para bordar este documento, abierta a todas las personas que quieran participar junto a vecinos del Cabanyal, pretende ser una acción “reivindicativa de su cumplimiento”.

Igualmente, la plataforma ha mostrado su voluntad de solicitar al nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia “iniciativas que permitan visualizar cuanto antes signos de recuperación” en el barrio del Cabanyal, frente a “una situación que actualmente es intolerable y que no se puede prolongar más en el tiempo”.

Imagen de CraftCabanyal.

Imagen extraída del proyecto CraftCabanyal.

 

¿National? No, Radical Geographics

Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca
Institut Valencià d’Art Modern. IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta 31 de enero de 2016

Hay una ciudad flotante y otra subterránea. La flotante es una especie de Matrix, por utilizar las palabras del propio Rogelio López Cuenca, que impide ver la otra. La subterránea, por cuanto se halla tapada por el “mundo del espectáculo, del entretenimiento y del ocio”, sólo emerge si se realiza cierta labor de “arqueología” o “psicoanálisis” de la ciudad oculta. Que es lo que ha hecho el artista malagueño, junto a nueve estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de Valencia. El resultado se puede ver en la Galería 6 del IVAM, donde se presentaron esos contramapas o cartografías del territorio ajeno a los itinerarios programados por las instancias oficiales.

Instalación perteneciente a la muestra Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca en el IVAM.

Instalación perteneciente a la muestra Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca en el IVAM.

Radical Geographics, que es como Rogelio López Cuenca ha denominado el conjunto, juega poéticamente con esos dos registros de la ciudad: “Funciona como metáfora del propio proyecto”, explicó el artista. Remite por un lado a la revista National Geographic, “exitoso ingenio multimedia” que “reproduce y difunde un poderoso imaginario colonialista”, tal y como subrayó Teresa Millet, comisaria de la exposición. Y apunta por otro lado a esa “geografía crítica o radical” con la que López Cuenca pretende desvelar lo que Matrix esconde.

Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca en el IVAM.

Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca en el IVAM.

De manera que el mapa (no oficial) de Valencia mostrado en el IVAM, nada tiene que ver con el que recibe el turista en las oficinas de información municipal. Lo mismo sucede con el resto de itinerarios o constelaciones recogidos en el proyecto de López Cuenca: Lima, Valparaíso, México DF, Barcelona… En todos ellos, la “maquinaria de aplastamiento de las ciudades por parte de las políticas neoliberales”, va dejando paso a toda una serie de geografías críticas surgidas, según afirmó el artista, “de la reacción en contra de ciudadanos insatisfechos con esas políticas”.

Detalle del mapa de Valencia en la exposición Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca, en el IVAM.

Detalle del mapa de Valencia en la exposición Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca, en el IVAM.

Radical Geographics, que quiere funcionar “a modo de manuales de desorientación” (Millet), recoge en un gran mapa en proceso las diversas entradas y salidas por las que se puede acceder a la ciudad de Valencia. “No existe ni lugar ni dirección privilegiada desde donde leerlo ni cómo recorrerlo”, señaló la comisaria, de manera que tan pronto salta a la vista el Cabanyal, Salvem el Botànic, el accidente del Metro, las Fallas, los desahucios o el solar del propio IVAM, como un grupo de rock alternativo, determinados movimiento de defensa de la huerta, o el propio alcalde Joan Ribó manifestándose aburrido por el tema de las banderas.

Detalle del mapa de Valencia en la exposición Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca, en el IVAM.

Detalle del mapa de Valencia en la exposición Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca, en el IVAM.

“El arte permite hacer cosas que en la Academia no se pueden hacer”, apuntó López Cuenca, al tiempo que se preguntaba: “¿Esto es historia, geografía, poesía?” Sea lo que fuere, lo cierto es que Radical Geographics, en la era de Internet, termina ocupando cierto lugar oficial dentro del carácter contestatario que predomina en las redes sociales. De manera que la Valencia oficial, expulsada de la Galería 6 del IVAM, tiene como reverso la Valencia alternativa que allí se expone como territorio que sale naturalmente a flote.

Las “voces de las multitudes” que en ese gran mapa (no oficial) de Valencia aparecen, “como una red de resistencia contra el saqueo de lo común” (Millet), eclipsan ya en cierto modo la política basada en los “arquitectos estrella”. Lo cual, según López Cuenca, es reflejo de esa “reacción en contra” o carácter “revanchista” de los sufridos ciudadanos frente a los más satisfechos en Matrix. El gran panel donde se recoge toda esa geografía crítica en continuo proceso “se podrá ver posiblemente en una página web”, concluyó Millet.

Ver la noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Detalle del mapa de Valencia en la exposición Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca en la Galería 6 del IVAM.

Detalle del mapa de Valencia en la exposición Radical Geographics, de Rogelio López Cuenca en la Galería 6 del IVAM.

Salva Torres

Siete formas de cuestionar la Ley mordaza

Construyendo democracia
Laia Solé, Colectivo Cambalache, Democracia (Pablo España e Iván López), Santiago Cirugeda, Xavier Arenós y Alicia Framis
Comisario: José Luis Giner
Fundación Chirivella Soriano
Palau de Joan de Valeriola
C / Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 10 de enero de 2015

La ley de Seguridad Ciudadana o Ley mordaza, tal y como fue prontamente bautizada, que entró el vigor el 1 de julio de 2015 prohíbe la ocupación del espacio público bajo determinadas circunstancias. Para José Luis Giner, comisario de la exposición Construyendo democracia, dicha ley ha sido criticada “por el retroceso democrático en la esfera pública frente al derecho de expresión de los ciudadanos”. Derecho de expresión del que dan buena cuenta las siete propuestas artísticas que conforman la muestra de la Fundación Chirivella Soriano.

Intervención de Santiago Cirugeda. Construyendo democracia. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Intervención de Santiago Cirugeda. Construyendo democracia. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Todas ellas tratan de responder a la pregunta, ¿qué hace el ciudadano en el espacio público para crear democracia? Y la respuesta que propone Giner se multiplica en las diversas direcciones que toman los artistas Laia Solé, Colectivo Cambalache, Democracia (Pablo España e Iván López), Santiago Cirugeda, Xavier Arenós y Alicia Framis. Direcciones que, aunque divergentes, confluyen en torno a una similar idea: la del ciudadano preocupado por tomar la calle con el fin de liberarla de los excesos reguladores. “Se trata de dotar al ciudadano de carga política”, subrayó Giner.

Lo que igualmente subyace en el conjunto expositivo es la sensación de que la ciudad, supuestamente amordazada por los intereses políticos, asfixia al ciudadano. De manera que éste, a rebufo de lo acontecido en mayo del 68, quiere recuperarla a fuerza de propuestas de intervención pública. Que es lo que hacen los artistas de Construyendo democracia. Laia Solé, por ejemplo, utiliza la técnica del Chroma Key para disolver los muros y barreras que dificultan ese acceso público de la vía urbana. Así lo hace con Desaparición de un muro, cuyo título ya lo dice todo, y con Obrint espais, donde vecinos de un barrio lo circundan reclamando su autogestión.

Intervención de Colectivo Cambalache. Construyendo democracia. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Intervención de Colectivo Cambalache. Construyendo democracia. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

El Colectivo Cambalache (Carolina Caycedo, Adriana del Pilar, Alonso Gil y Federico Guzmán) crea un museo itinerante donde se reciclan materiales y objetos que sirven para el restablecimiento de las relaciones sociales. Xavier Arenós analiza en su proyecto artístico las vinculaciones entre espacio, poder e ideología. José Luis Giner habla, en este caso, del “concepto de utopía contra el modelo hegemónico”. Utopía que lo enlaza con el trabajo de Santiago Cirugeda, “arquitecto atípico”, que “coge elementos de edificios que se van a deshacer para construir otros nuevos”. Los conceptos de “autogestión” y “reciclaje” vuelven a cobrar protagonismo.

Instalación de Domènec en 'Construyendo democracia'. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Instalación de Domènec en ‘Construyendo democracia’. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Domènec hace una reinterpretación del mausoleo dedicado a Rosa de Luxemburg y Karl Liebkneckt para convertirlo en una casa móvil de “existencia mínima”, parecida a los hoteles cápsula de los aeropuertos japoneses. Frente a la más desabrida intemperie, el receptáculo a pequeña escala. Alicia Framis reflexiona sobre el más amplio papel de las ciudades en la sociedad capitalista, mediante pantallas de vuelo de los aeropuertos y su serie de habitaciones prohibidas. Y Democracia trabaja con ultras del equipo del Girondins de Burdeos, para cuestionar el fútbol como negocio mediante cierto trasfondo político.

Construyendo democracia, como apuntó Giner, tiene su raíz en movimientos como el 15M o Salvem el Cabanyal, donde se concreta esa “reivindicación del ciudadano activo”. Diversos videos, maquetas, fotografías e instalaciones van dando cuenta de esa apropiación callejera por parte de una sociedad civil crítica con la Ley mordaza. “Revueltas en la calle más allá del proceso de voto” o “fuerza mínima que surge desde la calle”, según explicó en diversos momentos de la exposición el propio comisario.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Fotografía de Laia Solé en 'Construyendo democracia'. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Fotografía de Laia Solé en ‘Construyendo democracia’. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Salva Torres

Brigadas contra la libertad de expresión

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVCA) y la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) queremos denunciar los hechos de la mañana del pasado sábado 2 de mayo de 2015 a las 8:00 am, cuando nos hemos vistos sorprendidos por un nuevo acto contra la libertad de expresión, operado por orden directa del Ayuntamiento de Valencia.

La instalación que ha sido objeto de los hechos, corresponde al proyecto colaborativo “Inside Out” del afamado artista francés JR, galardonado con el prestigioso premio TED a la innovación global. La intervención artística contaba previamente con el permiso expreso de la Sociedad Marina Auxiliante —propietaria de la “Casa dels Bous”— para intervenir uno de sus muros exteriores.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

“Inside Out¨, es un proyecto de colaboración donde el artista invita a personas de todo el mundo a participar en la creación y construcción de una obra de arte. La gente está invitada a subir fotos, que posteriormente su equipo imprime en forma de carteles y reenvía a los participantes para que puedan erigirlas en un lugar público.

Se trata de un proyecto de gran carga sociopolítica, que denuncia desigualdades y problemáticas concretas de aquella comunidad en la que se instala. Esta acción tiene un carácter dinámico y ha sido realizada con anterioridad en lugares de todo el mundo como París, Israel, Berlín, Los Ángeles, África, Palestina, Brasil, India, Argentina, Madrid, Barcelona y por primera vez, Valencia.

Censura en el Cabanyal1

En su faceta mostrada aquí, se colaboraba con el valenciano Jorge López, creador de las fotografías. Los retratos eran de vecinos del barrio del Cabanyal, en su mayoría de etnia gitana y residentes en esta calle. La obra denunciaba el abandono, olvido y deterioro, tanto del área urbana como del tejido social, ubicado en un contexto histórico de la ciudad sobre el que queda pendiente de ejecución un controvertido plan de demolición.

La brigada de limpieza acompañada por la policía municipal, se ha llevado por delante esta intervención ubicada en uno de los muros de la “Casa dels Bous”, con la finalidad de ocultar una latente problemática social a los ojos de la comitiva electoral que debía pasar unas horas después. Se trata de un acto que supone un atentado contra la libertad de expresión y vulnera los derechos fundamentales de los ciudadanos, además de incidir en la habitual política del ayuntamiento de restringir el uso del espacio público por parte de la ciudadanía.

Desde AVVAC y AVCA queremos denunciar este enésimo acto de censura que no hace más que subrayar el talante de los representantes políticos e institucionales ante la cultura, el patrimonio y las problemáticas sociales de la Comunidad Valenciana, que no debería tener lugar en un marco democrático y que revelan un claro desinterés por las manifestaciones artísticas.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Censura ante el precipicio electoral

En una sociedad como la nuestra, acostumbrada a que exista un abismo entre la teoría y la práctica, sucede con frecuencia que la letra de algunos principios jurídicos fundamentales se queda solo en tinta seca sobre papel. Esa laxitud asumida por la población es un signo revelador que, posiblemente, nos haya llevado al despotismo institucional con el que algunos administran su responsabilidad sobre los asuntos públicos.

Intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Aunque resulte recurrente, para hablar de libertad de expresión debemos remitirnos a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Según su artículo 19, “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Por su parte, la Constitución Española de 1978 reconoce y protege los derechos: “a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”, así como “a la producción literaria, artística, científica y técnica”. Dando un paso más allá, manifiesta que “el ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa”.

Intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Sin embargo, estos derechos se ven continuamente vulnerados, nuestra libertad de expresión se ve limitada aquí y ahora, no es necesario referirse a regímenes totalitarios de otras latitudes ni a dictadores pasados. Hoy Valencia vuelve a ser el escenario en el que se representa el uso chusco y arbitrario del poder. El Ayuntamiento de Valencia ha destruido una intervención artística realizada en el espacio público, sobre los muros contiguos a la Casa dels Bous en El Cabanyal, propiedad de la Marina Auxiliante, que contaba con los permisos de la citada entidad. La obra de Jorge López, integrada en el proyecto Inside Out Project del conocido artista JR, retrata vecinos del barrio mientras realiza un ejercicio de integración. La obra, muy cuidada estéticamente, carece de aristas que pudieran incomodar. ¿Por qué, entonces, una patrulla de limpieza y otra de policía ha acabado con ella unas horas después de su instalación? Contaba con el permiso de la entidad propietaria del muro, se ha preparado con cuidado, han participado numerosos vecinos de esta zona de la ciudad, forma parte de un proyecto artístico que se desarrolla internacionalmente…

Intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

No cabe duda del desprecio que el Ayuntamiento de Valencia ha puesto de manifiesto hacia el arte y la cultura bajo el mandato de Rita Barberá, no solo por la ausencia de una política municipal en materia cultural sino por el uso caprichoso de los recursos y las infraestructuras. Se trata de un modelo de gestión política que ha caducado. Ya no se sostiene, como tampoco lo hace su aberrante plan de partir en dos el barrio de El Cabanyal, declarado Bien de Interés Cultural por la particularidad de su trazado urbanístico y el modernismo popular característico de su arquitectura. La protección legal que lo ampara, junto a la ejemplar lucha de los vecinos y vecinas del barrio durante los últimos diecisiete años, representa el principal escollo que la alcaldesa ha encontrado en sus años de gestión. Tras los éxitos obtenidos por Salvem El Cabanyal en los tribunales y con el reciente Premio Europa Nostra –refrendado  por el Ministerio de Cultura- puede decirse que El Cabanyal ha ganado la guerra, a pesar de las feas maniobras desplegadas durante la contienda por esa alcaldesa de “caloret” subido.

Destrucción de la intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Destrucción de la intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Durante demasiado tiempo las prebendas, la indiferencia y el miedo han mantenido paralizados a distintos sectores sociales. El miedo es esa última frontera que como individuos debemos trabajar y superar, pues paraliza a las personas y nos inhabilita como sociedad. Puede que sea esa la gran revolución que ya se ha iniciado. Una revolución que no requiere de barricadas ni de manifestaciones, pues tiene lugar en lo más íntimo de cada persona, sin proclamas, siendo necesariamente el resultado de una libre toma de consciencia. Eso facilita una nueva escena para el desarrollo de otro modelo social y político. En ese territorio, liberado de signos, nos vamos encontrando como individuos emancipados integrantes de una colectividad, capaces de interactuar sin renunciar a la dignidad personal que nos confiere el ejercicio autónomo de la expresión. La pluralidad es la base de una sociedad sana, mientras que las acciones represoras que hemos conocido en los últimos años son el resultado de la administración abusiva del poder. Borrar a manguerazos una intervención artística en El Cabanyal es seguramente uno de los últimos exabruptos de ese poder lacónico que se retuerce frente al precipicio electoral.

Destrucción de la intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Destrucción de la intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Ante este tipo de atropellos se hace más necesario si cabe reforzar la práctica personal de la opinión y la expresión pública de las ideas propias, sin atender a las tijeras de un censor que ha perdido por completo su autoridad.

Nunca fue el momento de guardar silencio, pero ahora es sin duda el tiempo de hablar.

Destrucción de la intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

Destrucción de la intervención de Jorge López en El Cabanyal. Cortesía del artista.

José Luis Pérez Pont

La Participación Obligada

Líneas Inesperadas:  Fernando Flores
La participación obligada

Profesor de Derecho Constitucional y miembro del Institut de Drets Humans de la Universitat de València. Coordina y edita el blog sobre derechos humanos Al revés y al derecho. Es miembro de la Plataforma Salvem el Cabanyal.

 

¿Puedes hablar un poco de ti, de tu formación, tu recorrido y tu situación actual?

Soy profesor de Derecho Constitucional. En el año 2004 me llamaron para ocupar un cargo en el Ministerio de Justicia. Fui Director de Gabinete de Luís López Guerra, Secretario de Estado del Ministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar.

Realmente, yo estaba en Venezuela haciendo un trabajo de antropología con los indígenas. Toda la campaña me pilló allí. Había vivido en Ecuador  y trabajado con el tema indígena. Estuve ya en el principio del proceso constituyente venezolano.

Tú has estado en contacto con todos los desarrollos del derecho y todo lo que está pasando en Ecuador, ¿no?

Sí, ese tema lo conozco bastante bien. Yo no tengo vinculación política militante, no soy militante del PSOE. Dio la casualidad que al incorporarse Fernando López Aguilar como Ministro de Justicia llamó a Luís López Guerra como Secretario de Estado.

Luis López Guerra fue mi tutor y director de tesis constitucional. Fue él quien me llamó cuando estaba en Venezuela.

Es así como vuelvo a Madrid. Trabajo en el Ministerio de Justicia durante cuatro años. Luego, trabajé como asesor durante dos años de María Teresa Fernández de la Vega. Después estuve trabajando un año como Secretario General Técnico de Presidencia y organizando el Consejo de Ministros. Luego, pasé al Ministerio de Defensa con Carmen Chacón.

Pero, todos esos pasos ¿quizás valías para todo?

No, estuve en Justicia con Luís porque es amigo mío y mi tutor. Además es  una de las personas que más admiro intelectualmente. Así, cuando me dijo “ven”, por supuesto, me puse a trabajar con él…

“Lo dejaste todo”

Sí, prácticamente, cuando entras ahí lo dejas todo. Pero recordarás que esa primera legislatura del PSOE no llegaron a durar tres años. No cumplieron totalmente la legislatura. Mandaron a Juan Fernando López Aguilar de candidato a Canarias.

Entró en su lugar Mariano Fernando Bermejo. Alguien debía quedar como enlace de la etapa anterior. Decidieron que fuera yo y por eso me quedé un año más.

Cuando el PSOE vuelve a ganar las elecciones en el 2008; Mariano sigue, pero yo ya no quiero seguir en Justicia. Mi idea era volver a Valencia pero la vicepresidenta me llamó para trabajar, como Asesor del Gabinete.

Estuve casi dos años como asesor-coordinador de su gabinete. Después me pidió que organizara las propuestas normativas de los ministerios. Es ahí cuando estuve trabajando con la Ley de Libertad Religiosa y la Ley de Transparencia.

Cuando ella “sale”, Carme Chacón, me pidió que me fuera con ella para llevar la Dirección General de la Política de la Cultura en Defensa. Había que trabajar en relación con universidades y el mundo de la investigación, el tema cultural de museos, patrimonio, publicaciones, ¡Que es bien interesante! Las Fuerzas Armadas son, después de la Iglesia, la institución con más patrimonio cultural de España.

Y ahora estoy en Valencia como Profesor Titular del Departamento Constitucional. Volvía reincorporarme a la Universidad donde tengo una plaza de titular.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

De las áreas en las que estás interesado y que continuas investigando quizás la más importante sea  la de participación, ¿no?

Sí,  de hecho empecé una tesis sobre la democracia interna de los partidos políticos en los años 90. Lo primero que conocí fue el funcionamiento interno de los partidos políticos. Últimamente hay un nuevo interés por este tema.

¿Y en tu tesis llegabas a algunas conclusiones?

Bueno, en aquel momento, recuerdo que todo el mundo me preguntaba el porqué de hacer una tesis sobre algo que no existía. Yo estaba muy consternado. Recuerdo que mi profesor entonces, Joaquín García Morillo, quería que me fuera a Alemania para especializarme. El problema era que  yo no sabía alemán y empecé a estudiar como un loco, en el Centro Alemán.

A la vez escribí una carta a un profesor del que había leído un libro sobre partidos políticos. Era un politólogo de origen español que nació en Alemania, Juan José Linz. Había recibido el Premio Príncipe de Asturias y estaba como Catedrático de Sociología y Ciencia Políticas en la Universidad de Yale.

Lo que te da tener veinticuatro años y darte igual todo hizo que le escribiera una carta mandándole mi planteamiento de tesis. Me consiguió una beca para Yale y allí fui.

Recuerdo perfectamente lo primero que me dijo en su casa, mientras sacaba libros sobre el Nacional Socialismo, el Partido Fascista Italiano, el Partido Nazi Alemán, el Partido Comunista de la Unión Soviética. Juan José Linz me dijo:

“La democracia es un tema de grado, lo primero que tienes que hacer es leer todo aquello que significa grado cero, que es básicamente todo sobre la eliminación del contrario. Esto es, Stalin, Hitler, son los partidos extremos. A partir de ahí no todo es democrático pero tú mismo debes plantear los criterios sobre lo que consideras democrático”.

Ese fue mi planteamiento de tesis desde aspectos jurídicos además. Básicamente, todo lo tocante a los derechos de los afiliados y cuando los afiliados pueden reclamar sus derechos ante los dirigentes de los partidos y ante los propios tribunales.

¿Como el Comité de Garantías?

Exacto. Todo el tema de los Comité de Garantías dentro del partido. Fuera de ellos les pertenece acudir a los Tribunales Civiles porque los partidos políticos son asociaciones privadas con relevancia constitucional y con funciones públicas.

Me imagino que esa es la aportación de base germánica que contiene  la Constitución Española de 1978 ¿no?

Sí. La ley alemana, la Ley de Partidos del año 1967 es la que más influye.

Pero el hecho de estudiar a los partidos políticos por dentro lo que me llevó a ver sobre todo el autismo de los partidos. Ver como con el paso del tiempo van sucediendo en dos cosas. La primera, los partidos políticos se institucionalizan y se convierten en Estado alejándose de la sociedad. La segunda, unida a lo anterior, es que su función de servir de correa de transmisión de la sociedad hacia la toma de decisiones, su control y seguimiento (práctica o totalmente) se anula. Es así como se entra, desde hace muchos años, en toda la discusión de los límites de la representación.

Yo desde hace bastante años defiendo que el sistema será representativo y participativo o no será; no será democrático. Hay gente que lo venimos defendiendo desde hace tiempo. Existen dos posturas contrarias: los que dicen que no nos representan, y los que niegan “roussonianamente” que pueda existir una representación. Esto último a mi modo de ver es utópico. De hecho, mira Podemos que lo está organizando de forma vertical. No puedes elegir por personas.

Sí, algo me han comentado que está todo pre-pinchado y tú tienes que tener la reacción política de eliminar nombres pero es una lista que está prefabricada.

Es muy difícil. Por ejemplo, si estoy de acuerdo con el 80% del equipo de Pablo Iglesias habrá diez personas que me interesaran. Resuelta que esto puede ser difícil porque me va a tomar quince minutos y ya sabemos como funcionamos. Si no es medianamente ágil acabaré haciendo lo fácil.

Como debe constituirse como partido político según las formas sistémicas puede haber surgido una confusión. El hecho de constituirse como un disfraz o Caballo de Troya puede confundirle reproduciendo las mismas sinergias ¿no?

Yo no soy muy nominalista pero lo que sí me gusta es no confundir. Siempre digo: “Si esto quieres que le llamemos ‘buzón’. No tengo ningún problema y no voy a ponerme a discutirlo. Si quieres nos ponemos a discutir sobre conceptos. Pero si estamos hablando de otra cosa y decir que ese ‘buzón’ es instrumental entonces; no voy a perder ese tiempo”.

Para mí “partido político” no desmerece pero hay una serie de movimientos que durante un tiempo han querido decir: “Nosotros no somos partidos políticos”. Y hay que contestarles: “Vale, ¿Entonces cómo te quieres llamar?”.

Sí, pero por nuestra Constitución deben constituirse como partidos políticos y entrar dentro de ese encaje…

Y ellos en su página Web se definen como “partido político” porque es la manera de presentarse en las elecciones. Pero me da igual si dijeran: “Bueno, no somos un “partido político”.

Entonces, lo llamaremos de otra manera pero al final cumplirá las funciones de los partidos. A saber; agregar intereses, si funcionan bien hacer de correa de transmisión y recibir lo que piensa la gente, informar a la gente, construir… Por eso no me entretengo en si somos partidos o no somos partidos.

En Venezuela, tuve ya la discusión sobre si el Movimiento Bolivariano de Chávez era partido o no. Yo les decía: “Ustedes son partido político”. En algunos ámbitos me tacharon de reaccionario y demás. Al final, montaron el Partido Socialista Unificado de Venezuela. Y esto porque en colectivos complejos y/o Estados lo que necesitas es una organización.

Otra cosa es que yo crea que Podemos sí está experimentando. Eso hay que aplaudírselo absolutamente. Hacer de otra manera política: más participativa.

Ahora están buscando un equilibro pragmático porque quieren llegar al poder. Lo bueno de ellos es que se conocen.

Sí, quieres decir que son colegas…

Juan Carlos Monedero, Pablo Iglesias, Iñigo Errejón son colegas. Pero, además, han militado mucho en la izquierda y saben de la capacidad de la izquierda para destruirse a sí misma antes de llegar a cualquier lado. Y como lo saben, imagino que decidieron tomárselo en broma o en serio. En broma, significaba conseguir quince eurodiputados e ir de acompañamiento. En serio, implicaba ser conscientes que iban a trabajar en contra y aceptar múltiples contradicciones. Y la decisión fue la última; la de tomárselo en serio.

Las personas que estamos fuera tenemos la obligación de llamarles la atención pero sin acritud. Creo que es bueno que tengan contrapeso. Que les digan: “Eh, ¡Que os estamos vigilando!”. El poder siempre hay que vigilarlo. Y por otra parte decir: “¡Denle!¡Tiren adelante!”.

En el fondo creo que de ahí van a salir cosas buenas. Va a salir el intento. Se va a avanzar. En esa parte estoy de acuerdo.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Volviendo a la participación, si no me equivoco, la única forma de participación política que se acepta y constituye en un momento dado es a través de los partidos políticos. Las asociaciones que fueron tan relevantes quedaron absolutamente neutralizadas. ¿Crees que los partidos políticos empezaron a romper ahí la correa de transmisión?

Ahí sucede que constitucionalmente, después de casi cuarenta años de dictadura, se toman una serie de decisiones para “asegurar la Transición”. Se adopta un sistema electoral que básicamente produzca un bipartidismo por lo menos a nivel estatal. A sabiendas  que a nivel autonómico; regional en aquel momento, van a existir otros partidos menores. Sin embargo a nivel estatal está todo controlado. Por eso IU, entonces PC, en las primeras elecciones saca un 9% frente al 24-27% del PSOE. La UCD sacó el 34% si no me equivoco. Fue bastante chocante para muchos.

Después, se hace un sistema electoral. Un sistema bipartidista frente al peligro de una alta fragmentación. Se teme una debilidad que pueda producir esta fragmentación, las coaliciones y demás. Así, es como se fortalece muchísimo a los partidos políticos.

Y lo otro son los sindicatos,

Sí, aunque sabes su importancia está muy vinculada a los partidos. UGT hasta hace  poco era PSOE y CCOO es la correa de transmisión del PC.

Lo que se hace es poner a los partidos como centro del sistema político gracias a la Ley de Partidos y a la Ley Electoral porque deciden quiénes son los candidatos. Pero también el resto de leyes ayudan a reforzar esta centralidad ya que finalmente son los partidos los que deciden quien está en el Tribunal Constitucional, en el Consejo del Poder Judicial, en el Tribunal de Cuentas,…

Claro, y es un sistema que se cierra en sí mismo ¿no?

Sí, es un sistema que se cierra sobre ellos. Al final son los parlamentarios los que están eligiendo. Son las asociaciones de jueces con los dirigentes de los partidos políticos. Cuando se elige el Tribunal Constitucional son los dirigentes de los partidos políticos negociando su cuota. Los parlamentarios son la prolongación de los partidos institucionales en el parlamento. Esa es la confusión. Y esto sucede igual en el Tribunal de Cuentas, el Defensor del Pueblo, La Cámara de Comercio, las Cajas de Ahorro, la Comisión nacional del Mercado de Valores.

Ya desde el inicio se separa al ciudadano, bajo cualquier forma, de poder ejercer esa labor de control.

Absolutamente, al ciudadano se le aleja. Hay una cosa curiosa. El artículo 6 de nuestra Constitución dice que: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política.”

Es decir, “concurren con otros”. Concurrir es un sitio donde van otros. Y entonces, ¿Dónde están los otros que concurren a la formación de la voluntad popular?

Bueno, pensaran que concurren con otros partidos políticos ¿no?

Sí, pero ese “concurrir”, teóricamente, es con otras manifestaciones de la participación ciudadana.

¿Dónde se nos ha quedado Max Weber? Lo digo por la posición que piensa ya él para la sociedad civil.

Claro. En 1904-1905, en una sociedad predemocrática, lo que está ya diciendo Max Weber es que el partido político se va a burocratizar. Eso es lo que dice: ¡Cuidado, señores, que esto se va a convertir en un fin en sí mismo!

Pero plantea la necesaria posición de las asociaciones, aunque sean sectoriales.

Claro, efectivamente. Pero no hay en el ámbito constitucional ninguna herramienta realmente seria de participación si no es a través de los partidos políticos porque la Iniciativa Legislativa Popular, ni te cuento.

Ya lo hemos visto lo que ha pasado durante los últimos años ¿no?

Sí, ya lo sabemos. Fíjate, incluso el derecho de petición que se plantea como un derecho de participación me parece una burla. Será una carta a un ministro que podrá contestar cualquier cosa. El ministro, de hecho, nunca se entera del derecho de petición. Éste te lo está resolviendo el Gabinete de la Secretaría de Estado, o de una Dirección General y te está respondiendo básicamente de una manera técnica.

Pero esta situación es la que lleva al colapso del sistema que estamos viviendo ahora, ese “autismo” del que hablabas…

Lo que sucede en realidad es que la gente no es muy participativa…

Tampoco se han dado las plataformas, esas palabras de la constitución como “promover”, “remover obstáculos” y “velar”…

Exacto. Digamos que nunca sabremos, pero en la Transición hubo un movimiento social muy importante y participativo. Con todo mi cariño, en parte, le atribuyo al PSOE el habérselo “cargado”.

¿Porque practicó el entrismo?

Claro, tú lo has dicho. Eso fue lo que hizo. Asociaciones de vecinos, organizaciones que eran independientes y autónomas, cuya función era controlar -porque el mundo constitucional es el mundo del control del poder- quedaron desactivadas.

El PSOE, sobre todo, lo que hizo fue practicar el “entrismo”. Ocupó las asociaciones de vecinos que eran potentes y ocupó  las asociaciones donde había gran participación ciudadana. Si tú ocupas los espacios de poder y de control es “pan para hoy y hambre para mañana”

Y, luego, lo hizo el PP…

Sí, cada partido político lo hizo a su manera. Incluso crearon sus propias asociaciones también. Es la perversión en el extremo. Por ejemplo, la Ley de Participación Ciudadana de la Comunitat Valenciana del año 2008, no ha tenido uso ninguno. Y esto porque son unos cuantos grupos de asociaciones cooptadas por intereses políticos.

Es algo en lo que no se ha creído. Hubo un primer momento en que eso pudo articularse pero fue malogrado por los partidos políticos. Creyeron que ellos eran los únicos que entendían el espacio político y todavía lo creen. En mi opinión el PSOE todavía lo cree, IU algo también. Creo que Compromís y Podemos quizás estén más influidos por otra visión aunque no lo tengo tan claro. Podemos desde luego que sí porque tiene un montón de gente que viene del mundo de la participación. Pero esa confusión entre el partido y la institución lleva a menospreciar lo que dice la gente.

Y, sobre todo, sucede que determinado tipo de asociaciones con dinero tienen sus vías de “lobby”En España el mundo del “lobby” ya existe, no como en EEUU, sino de una manera escondida y subrepticia. Creo por eso que hay que regular los “lobbys” . Los diputados se reúnen con los grupos de empresarios. Frente a eso el ciudadano quiere saber lo que se discute porque son nuestros representantes y me da igual de qué partido sean. Son nuestros representantes porque un diputado en cuando es elegido ya no es representante de los intereses de su partido sino de todos los españoles. Lo que no puede ser es que cuando me dirijo a un diputado del PP me mire como si no estuviera a mi servicio.

Hubo una desactivación en los años 80. No sabemos que hubiera pasado. Lo que sabemos es lo que vino después; una absoluta ocupación del asociacionismo por parte de los partidos. Primero por parte del PSOE, después del PP y una enorme dificultad ciudadana de hacerse sitio ahí dentro.

A partir de ahí hubo una ilusión de crecimiento económico. Parecía que no hacía falta participar porque los partidos políticos se encargaban de todo. Esto incluso llevó a mucha gente a despreciar a los movimientos ciudadanos que decían: “Oiga, esto no está bien” o “Esto es pan para hoy y hambre para mañana” o “Se están burlando de los derechos de la gente” o “Hay corrupción”.

El tema de la corrupción que está saliendo ahora no es de hoy

Sí, el tema de la burbuja, ahora dicen que nadie lo advirtió. Eso no es cierto ya que a poco que te interesaras y leyeras sabías de esta corrupción.

Claro. Yo fui del colectivo Terra Crítica que el Levante eliminó de sus editoriales hace tres o cuatro años. Ahora repaso los artículos sobre participación ciudadana del Colectivo Terra Crítica que escribí hace tiempo. Tuve una bronca en el Levante con Josep María Felip por el tema de la Ley de Participación Ciudadana. Dije: “Esta ley es propaganda. No se la cree quien la hace”. Ya que entre otras cosas ha utilizado a asociaciones “de las suyas”. Se reunieron en la universidad en la Facultad de Derecho. Fueron allí pero han acabado diciendo que es una ley de participación respaldada por la gente y no es así. Más bien, para construir la ley has llamado a unos “amiguetes”  que hicieron cuatro modificaciones de carácter técnico. Así, la sacaron. Por cierto, esa ley contiene cuatro instrumentos de participación y todavía no se ha llevado a cabo ni uno de ellos.

Te diré más, desde el Cabanyal planteamos al Gobierno la implementación de un Jurado Ciudadano. Lo más alucinante es que lo mandamos a Presidencia y a los dos meses nos envíaron una carta contestándonos que habían trasladado nuestro expediente a la Consellería de Cultura y Deporte. Claro, ni ellos mismos sabían que la Dirección General de Participación dependía de Presidencia, Agricultura, Agua y Participación Ciudadana. ¡Ni ellos mismos saben lo que hacen!

Es como el tema de la regeneración democrática y la transparencia. Es de sentido común. Yo defiendo que una ley o unas normas de participación ciudadana deben ir unidas al concepto de transparencia. Debe ser una Ley de Participación Ciudadana y Transparencia.

La una sin la otra es inconcebible.

Exacto, no tiene sentido. Y esto porque el ciudadano no puede participar sin tener una información precisa, rápida, completa, efectiva y que pueda comprender. Lo que no puede ser es que la Mesa de las Cortes Valencianas sea la más condenada en toda España por no dar información a los diputados. Si no se la dan a los diputados te puedes imaginar a los ciudadanos. Sencillamente, se burlan de nosotros.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Recuerdo en este sentido una frase de Julio Anguita diciendo: “Lo único que queremos es que realmente la democracia que tenemos se ponga en funcionamiento. Eso sería lo más radical”. La constitución en cierto sentido funcionaría si construyéramos elementos reales. Parece que hemos vivido con una constitución de corcho. No ha habido un fuste importante y no se ha tomado en serio. ¿Qué opinas de esto?

Lo que no se ha cumplido es la implementación de la ley. Nuestra constitución es, por decirlo así, socialdemócrata, pero bajita. Es decir, podría haber sido más si los jueces hubieran interpretado más a favor de los derechos sociales. Si los políticos hubieran hecho políticas sociales más convencidas.

Pero en el tema de la participación, al final lo que pides es que se cumpla lo que hay. Yo, lo que pido es que el Tribunal de Cuentas ¡Cumpla su función!. Yo que estoy absolutamente en contra de cómo funciona el sistema de control parlamentario, creo que las minorías deben controlar a la mayoría. No es posible que el grupo parlamentario mayoritario tenga más tiempo que la posición minoritaria. El grupo mayoritario lo que hace es consultarle al Gobierno las preguntas que éste previamente le ha presentado. Oiga, si el parlamento ya no tiene la función legislativa porque ésta la tiene el Gobierno, por lo menos, resérvele al parlamento la única función que le queda: la función de control.

Desde otro punto de vista también pensé que España llevaba un retraso legislativo y de ajuste con la realidad brutal. Luego creo que simplemente ha sido una posición muy cómoda que ha creado una ilusión de estabilidad. Podían haber trabajado un poquito más. Creo que el poder legislativo y el ejecutivo no han hecho lo suficiente. No han puesto sobre la mesa un debate público, coherente, que pudiera llevar a cabo ampliaciones legales. En suma, armonizar más la realidad.

Yo no creo que haya una falta de legislación, yo creo que se sobre legisla.

Sí, pero es una legislación coercitiva; no innovadora. De aquella función legislativa que genera nuevas libertades y derechos como una buena Ley de Participación. 

Claro, es que los partidos son juez y parte. Los que hemos estado centrados en el mundo de la participación, los que hemos trabajado ese tema desde la democracia interna de los partidos y los que estamos en el mundo participativo somos unos utópicos o unos frikis.

Ahora, nos miran con un poquito más de “respeto” pero con cierto escepticismo. Muchos piensan que es un tema de ida y vuelta, una moda pasajera. En cierto modo, lo va a ser.

Es que las energías renovadoras de la sociedad se pueden sostener hasta cierto tiempo ya que son ciclos ¿no?

Claro, además, normalmente las olas o movimientos pendulares te llevan al programa máximo. Yo respeto a Podemos pero no lo defiendo de una manera “sagrada” o “histérica”. A algunos amigos seguidores de Podemos les digo: “Dentro de dos años tu estarás ‘cagándote’ en Podemos y yo seguiré defendiendo con cautela lo que están haciendo”.

Y con el tema de la participación ciudadana igual. No creo en la participación ciudadana como la que va a resolver todo. Estuve en el principio del 15M. Vivía en Madrid. Estuve en las discusiones y entiendo la postura radical que dice: “No nos representan”. Puedes, entonces, subirte a la ola y que te aplauda todo el mundo  recuperando a Rousseau y su Contrato Social. O decir: “Todo esto está muy bien pero hay niveles de discusión. Una cosa es la discusión asamblearia y otra bien diferente cuando tenemos que decidir y gestionar”. Entonces, ¿estamos hablamos todos de lo mismo? Y les diré: “No”.

Así, no nos llevaremos a engaño. De todos modos, todos estos temas son muy complejos y la izquierda tiene que estudiarlos más.

Del grito social que supuso el 15M a la situación en la que nos encontramos ahora, quizás van a tener que generarse políticas públicas con esos maximalismos pendulares. Quizás haya un espacio donde la política de nuevo sea un lugar de consenso y pluralidad. De ahí las leyes de participación y también los espacios en los cuales no se está mirando ahora: los espacios intermedios. Tendremos que plantearnos las pequeñas cuestiones de convivencia, habrá ganadores y perdedores en ese espacio…

Hay diferentes niveles de acción política. El nivel local es el nivel de participación ciudadana máximo.  El nivel autonómico es el nivel de participación ciudadana medio y el nivel estatal es un nivel de participación ciudadana muy reducido. Y esto  porque las decisiones que se toman ahí el tema de la participación ciudadana es importante pero relativo. Hay gente que defiende que esta participación ciudadana debe ser vinculante. Hay gente que dice: “Hemos ido allí y no nos han hecho caso”.

Pero, ¿estamos defendiendo la participación ciudadana que yo exijo o tiene que ser igual para todo el mundo? Yo tengo una cosa absolutamente clara. En cuanto la derecha vea que la participación ciudadana va en serio, la utilizará y creará sus herramientas. No me cabe ninguna duda,

¿Porque tiene una visión instrumental? ¿Porque articulan y prefabrican sin complejos?

Cada vez utilizan más esta palabra. Se creen la palabra “participación” como se creen la de “libertad”. En realidad, van a lo que van.

Por eso te decía los programas de políticas públicas en la línea planteada por Joan Subirats. Es esta una línea más técnica, pensada desde los procesos compartidos con la pluralidad de actores. ¿Podría ser una veta hermosa de desarrollo?

Claro, estoy absolutamente de acuerdo. Y , de hecho, es necesaria porque implica  que tú finalmente te autocontroles y te relacionas con un montón de gente. Aunque siempre están los que intentan utilizar los partidos políticos.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Quería preguntarte sobre algo que me interesa mucho. Cuando miramos a toda la serie de “instituciones medias” como salas de exposiciones, museos, gestión de la cultura, podemos comprobar la emergencia de la participación ciudadana. Considero que hay un trabajo importante que hacer e implementar en muchos sentidos. Primero, porque el cuerpo de personas que trabajan en las instituciones están cortados de la realidad. Segunda, porque precisamente la cultura es aquello que compartes y donde debería haber más debate público. ¿Has pensado lo que significaría implementar estas cuestiones de participación y transparencia en esos espacios sociales?

No, personalmente porque estoy centrado en la participación ciudadana como proceso de toma de decisiones públicas.

Sí pero, por ejemplo, un Consejo Rector del IVAM. Un órgano que responde a l a misma organización de “los notables” impulsores de otras constituciones. ¿No debería renovarse como dispositivo para que entrara una parte ciudadana?

Totalmente, pero no solo que entrara, ya que la experiencia te dice que las organizaciones ciudadanas más potentes negocian.

Para mí lo más importante en el tema de la participación está en el seguimiento y la rendición de cuentas. Lo que yo quiero es que usted tenga cada seis meses o un año que hacer una audiencia pública en la que me explique lo que ha hecho y responda justificadamente por lo que usted hace.

Pero eso no es la prensa ¿no?

A no, no. Eso no es la prensa. La prensa es todos los días.

Un ejemplo reciente, en el IVAM, podríamos observar estas emergencias sociales. Hace unos meses se pidieron clarísimamente dos cosas: transparencia y auditoria. El nuevo director consideró que había hecho público su proyecto explicándolo a la prensa pero no está disponible a través de su página Web.

A mí eso no me sirve.

Hay dos cosas. Una, las organizaciones ciudadanas hay que dejarles clara cuál es su posición. Y es que no son los representantes de la voluntad general. Es decir, la Plataforma Salvem el Cabanyal, no es la que tiene que resolver el caso urbanístico del Cabanyal. Pero, sí la que fuerce a nuestros representantes públicos, sea Rita Barberà u otro, a escuchar de verdad al ciudadano. A dar cumplidas explicaciones de sus decisiones. Igualmente, tiene que someterse a control y auditoría económica para saber como y en que se gasta el dinero.

La verdad es que en el tema del Cabanyal no han sido ninguno de los partidos de la oposición los que han cumplido con sus funciones. Si el tema está donde está es gracias al esfuerzo de una plataforma ciudadana. Ésta ha conseguido con su propio dinero. Y además sin tener cauces de participación ciudadana.

A pesar de todo, lo que quiero es que ganemos un poco de tiempo, dinero y respeto al ciudadano. Tener unos cauces en los que la gente pueda no solamente participar para decir “y lo que yo digo va a misa”.  Sino, más bien, participar y que haya transparencia. Entonces la gente podrá discutir y participar.

El problema está en que el político toma decisiones y tiene miedo de lo que sus decisiones van a implicar. Claro, los medios de información son muy importantes ya que pueden apoyar o distorsionar el mensaje. Siendo sinceros y realistas habría que buscar un cierto equilibrio.

Pero, en el fondo, hay que conseguir la legitimidad perdida. El problema es que la política ha hecho un poco como la bolsa. Se ha ido yendo arrastrada a otras esferas y separándose de los ciudadanos. Estamos ahora en un desierto.

El problema de la participación ciudadana es que alguien pueda pensar que ésta cambia las cosas por si solas y no es verdad.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

En la Plaza del Doctor Collado de Valencia acabamos charlando como buenos amigos mientras la noche y el frío se iban cerrando. Esta conversación tiene ya tres semanas.

Mientras tanto, dos hechos clave colocan esta Línea Inesperada en un lugar de referencia. Una gran noticia fue la publicación del proyecto del IVAM en su página Web. La otra noticia fue protagonizada por los Jueces Decanos en Valencia que han lanzado un Documento con 58 medidas para luchar contra la Corrupción.

Eva Caro.

Por un nuevo IVAM

Comunicado de las asociaciones profesionales de las artes visuales de la Comunitat Valenciana
Por un nuevo IVAM

Hace menos de dos meses se celebraba el 25 aniversario del IVAM. Este 4 de abril de 2014, por fin la mala gestión llegaba al principio de su fin, un hecho al que ha contribuido, entre otras causas, la presión ejercida por la ciudadanía y por las asociaciones profesionales del sector. Tanto AVVAC (Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló), AVCA (Associació Valenciana de Crítics d’Art) y LaVac (Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunitat Valenciana) hemos mostrado nuestro desacuerdo ante la nefasta gestión del IVAM en los últimos 14 años, al igual que innumerables voces de la cultura en la Comunitat Valenciana como ExAmics del IVAM, Salvem el Cabanyal, la Plataforma Valenciana x la Cultura y tantos otros desde diversos ámbitos. Esta ola de descontento ha rebasado las fronteras de la Comunitat y el IVAM ha acabado constituyendo un lamentable ejemplo en el Estado español, por la falta total de rigor y el nepotismo más descarado.

Es de suma importancia en este momento que no dejemos pasar la oportunidad de reconducir en profundidad la situación del IVAM, que no es solo el nombramiento de un director/a, puesto que el mero anuncio de un concurso público no implica que las condiciones de éste, especialmente en lo tocante a la composición del jurado, sean las deseables. Por lo tanto, consideramos que es fundamental en este proceso que las asociaciones profesionales del sector de las artes visuales en la Comunitat Valenciana sean consultadas antes de la designación del jurado que habrá de seleccionar al futuro director/a del IVAM. De esta manera el sector profesional que representamos podrá contribuir a garantizar una verdadera pluralidad y transparencia designando a algunos de los miembros del jurado, ajenos a las juntas directivas de nuestras asociaciones, desde un conocimiento especializado.

Es necesaria la despolitización del Consejo Rector para devolver al IVAM la independencia y profesionalidad que lo caracterizó en sus inicios.  Un órgano al que deberían integrarse profesionales cualificados elegidos por concurso público, con un jurado integrado únicamente por profesionales del sector no vinculados al IVAM.  Del mismo modo, el rigor y la transparencia deben ser la norma en una institución pública, y el caso que nos ocupa debe pasar por una auditoría externa de las cuentas del museo, que informe detalladamente de la gestión económica llevada a cabo durante este periodo para que la ciudadanía tenga conocimiento de en qué se han gastado los recursos públicos. Debido al antecedente que representa el agujero económico dejado en el Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana por Consuelo Císcar, conocido tras su salida del cargo que anteriormente ocupó como Secretaria Autonómica de Cultura, es necesario conocer las facturas pendientes de pago así como los detalles relativos a los compromisos que puedan afectar a la programación, pues esos aspectos tienen consecuencias en el presupuesto futuro del IVAM.

Debemos evitar que continúe el descontrol en el IVAM, para que deje de ser entendido como una plataforma de beneficio personal para su cúpula directiva y allegados. El IVAM tiene que volver a ser interpretado como un servicio a la ciudadanía y como una plataforma que fomente el desarrollo del tejido creativo de la región, mediante una política de adquisiciones responsable, un programa expositivo de calidad  y un trabajo riguroso en cuanto a la investigación artística. Es hora de cambiar el rumbo del museo y que recupere su función social, donde se contemple el respeto tanto a los profesionales del arte como al contribuyente, y donde la mecánica de funcionamiento pase del amiguismo y el lucro particular a lo que en el sector del arte se conoce como “buenas prácticas”, basadas en la transparencia, el respeto a los derechos de los creadores y la honestidad profesional.

Ante este cambio de horizonte, las asociaciones profesionales del sector de las artes visuales, críticos, artistas y galeristas advertimos que otros museos y centros de la Comunitat Valenciana tampoco están siendo gestionados en base a unas buenas prácticas profesionales.  La destitución de Consuelo Císcar, con la convocatoria de un concurso público internacional cuya imparcialidad y apartidismo todavía está por ver, representa tan solo el comienzo de lo que debería de ser un cambio de rumbo en la política cultural valenciana.

Por un nuevo IVAM

Por un nuevo IVAM

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)
Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
Associació de Galeries d’Art Contemporani de la Comunitat Valenciana (LaVAC)

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