XX Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de San Carlos

Convocante: Real Academia de Bellas Artes de San Carlos
Dotación: 6.000 euros
Modo de presentación: online
Plazo de admisión: 5 de abril de 2019

XX PREMIO NACIONAL DE PINTURA
REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN CARLOS

BASES

I. PARTICIPANTES

Podrán concurrir los pintores, mayores de edad, que no excedan los 50 años, españoles o extranjeros residentes en España.

II. CARACTERÍSTICAS DE LAS OBRAS

Tanto el tema como la técnica a utilizar serán de libre elección. Cada autor podrá concursar solamente con una obra, que necesariamente no habrá sido presentada a otro certamen. Las medidas de los cuadros no serán inferiores a 100 x 100 cm., ni superiores a 200 x 200 cm. en cualquiera de sus lados. Las obras estarán enmarcadas con un listón.

III. PREMIOS
El XX Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia consta de un primer premio de 6.000 euros y dos accésits de 3.000 euros cada uno. El autor del primer premio se compromete, en el plazo de un año, a realizar una muestra monográfica, con catálogo, de su obra reciente, puesta a la venta, en Espai d’Art Contemporani de El Corte Inglés Colón (5ª Planta) Valencia; para ello facilitará, a su cargo, de acuerdo con la propuesta, las obras a exponer.

IV. JURADO
El jurado estará formado por cinco miembros de la Sección de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos. Entre ellos estará el Presidente de la Real Academia, que coordinará el Jurado. Las decisiones serán inapelables.

V. DESARROLLO DE LA CONVOCATORIA
La fecha límite de inscripción al XX Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de San Carlos será el 5 de abril de 2019 hasta las 24:00 horas. La inscripción será exclusivamente a través de la página web: www.mundoarti.com, adjuntando la siguiente documentación:

Una fotografía de la obra en formato JPG con un máximo de 5MB
Un archivo PDF en el que se incluya el currículum vitae y un dossier de su trayectoria artística documentada.
Fotocopia del D.N.I. o pasaporte.

Analizadas las documentaciones presentadas, el jurado seleccionará hasta 12 de las propuestas que obtengan mayor puntuación. Los seleccionados, una vez informados, deberán entregar la obra, hasta el 17 de mayo de 2019, en Espai d’Art Contemporani de El Corte Inglés Colón, (Colón 27, 46004) Valencia.

Los participantes también podrán remitir sus obras por el medio de transporte que deseen, siempre bajo su cargo y responsabilidad. Para ello deberán adherir al dorso de su obra una nota en la que figure el nombre, edad, domicilio, localidad y teléfono del autor, junto con el precio y el título de la obra. De entre las 12 posibles obras seleccionadas como finalistas el jurado determinará, en una segunda sesión, las piezas premiadas.

Las tres obras premiadas (incluyendo los dos accésits) pasarán a formar parte de los fondos de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, siendo a tal fin depositadas en el Museo de Bellas Artes de Valencia. Una vez depositadas las obras seleccionadas por el Jurado como finalistas en El Corte Inglés, no podrán ser retiradas hasta la finalización de la exposición. El fallo se hará público el día 12 de junio de 2019 a las 19’30 horas, en Espai d’Art Contemporani de El Corte Inglés Colón. Con las obras seleccionadas se realizará una exposición-venta entre el 12 de junio y el 20 de julio de 2019 en Espai d’Art Contemporani de El Corte Inglés Colón. A tal efecto, cada autor señalará a su obra el precio final de venta.

VI. La entidad organizadora del concurso pondrá el máximo celo en el cuidado de las obras recibidas, pero declina toda responsabilidad por extravíos, daños, robos o cualquier otro acto ajeno a su voluntad que se pueda producir durante su transporte, depósito o exhibición.

VII. Las obras finalistas, tras la muestra, deberán ser retiradas del 22 de julio al 3 de agosto de 2019 en Espai d’Art Contemporani de El Corte Inglés Colón, de 12 a 21 horas, o serán reexpedidas por el mismo conducto que fueron recibidas, corriendo la responsabilidad y gastos de envío por cuenta del autor.

Más información
Imagen de portada: De topos y viento (detalle), de Miguel Borrego, premio 2017

250 años de la Academia resumidos en La Nau

De ayer a hoy. 250 años de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos
La Nau
C / Universitat, 2. València
Hasta el 17 de febrero de 2019

Son muchos años atesorando arte. De hecho, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos fue creada en 1768 y, desde entonces, ha ido acumulando obras hasta alcanzar las más de 15.400 que integran actualmente su patrimonio. 250 años resumidos en La Nau de la Universitat de València mediante la exposición De ayer a hoy. Muestra que reúne obras de 25 artistas de los siglos XVIII y XXI, para contrastar lo antiguo y lo moderno como signo de la vitalidad que todavía hoy posee tan centenaria institución.

“En el año 1754 un grupo de artistas valencianos, asumiendo el espíritu de la Ilustración, decidieron reunirse para crear una Academia de Bellas Artes, con la finalidad de sistematizar la enseñanza de las distintas disciplinas que, hasta el momento, se seguían desarrollando en los talleres y en los obradores”. Manuel Muñoz y Román de la Calle son los comisarios de una exposición que ilustra, como entonces, la vitalidad de una Academia que, a pesar de los años, no envejece. De ahí que las obras antiguas, de artistas como José Vergara, Benito Espinós, José Puchol o Jerónimo Martín, apenas languidezcan al lado de las más contemporáneas de Carmen Calvo, José María Yturralde, Amparo Carbonell, Joan Cardells, José Saborit o Aurora Valero.

Vista de la exposición 'De ayer a hoy', en La Nau.

Vista de la exposición ‘De ayer a hoy’, en La Nau.

Obras que han podido ser reunidas en fructífero diálogo gracias al empeño de la propia Academia, que las ha ido acumulando y salvaguardado, procedentes de sus profesores y alumnos, junto a las donaciones de los valencianos. Que la exposición se celebre en la Sala Acadèmia no deja de ser un guiño de La Nau de la Universitat de València que la acoge, fruto del convenio firmado entre ambas instituciones con motivo de su 250 aniversario. Un “homenaje al espíritu y al trabajo de sus fundadores”, mostrando así “testimonio de su pervivencia como institución de amplia utilidad para la sociedad valenciana del siglo XXI”, subrayan sus comisarios.

La muestra se divide en dos partes para hacerse cargo del rico legado actualizado. En la primera, los maestros del siglo XVIII ya anticiparon el carácter moderno de la institución, asumiendo el “academicismo ilustrado” para desprenderse de “las hipérboles postbarrocas precedentes” mediante “el orden y la razón”, según apuntan lo comisarios En la segunda parte, son artistas como Calvo, Mestre, Yturralde, Valero, Michavila o Carbonell, por citar algunos ejemplos, los que insisten en esa capacidad creadora que vincula el pasado centenario con el presente y el futuro. Presente exhibido en la muestra De ayer a hoy, pero que tiene su prolongación en el Museo de la Ciudad, con la selección de obras pertenecientes a los 20 años del Premio Nacional de Pintura creado por la Academia para perpetuar su legado.

Vista de la exposición 'De ayer a hoy', en La Nau.

Vista de la exposición ‘De ayer a hoy’, en La Nau.

La intención de Real Academia de Bellas Artes de San Carlos es continuar mostrando su rico patrimonio “en sucesivas bienales”. Lo hacen “con la finalidad de acercar más sus fondos y sus experiencias al servicio de una comunidad de la que es deudora y en la que siempre nuestra institución se ha sentido profundamente arraigada”. Un plano de Vicent Gascó de 1767, en el que se recogen las aulas de la antigua Academia, sirve de punto de arranque del recorrido expositivo a modo de brújula.

Josep Vergara, con su autorretrato, el aguafuerte de Rafael Esteve, la decoración de una biblioteca pública obra de Gerónimo Martín, junto a las pinturas de Benito Espinós, Francisco Alberola, José Puchol o Joaquín Llop, conviven con esculturas, fotografías (José Aliexandre y Joaquín Collado), videos y otras pinturas actuales que se salen del academicismo inaugural. Como apuntó Manuel Muñoz al hilo de la exposición del Museo de la Ciudad, la radiografía de estas obras más contemporáneas revelaría una “foto fija de algo que es inestable, de una modernidad mutante”. Modernidad donde “va todo más deprisa” y que dificulta el establecimiento de un rasgo común. De ahí que los estilos artísticos “se vayan alternando, incluso en la propia biografía del autor”.

Vista de la exposición 'De ayer a hoy', en La Nau.

Vista de la exposición ‘De ayer a hoy’, en La Nau.

Así, entre los autores del siglo XXI tan pronto pasamos del academicismo actualizado de Rafael Armengol  con su De Tiepolo, Venus y Cronos, al desgarro de la infancia de Carmen Calvo en su Anar als meus vint anys, pasando por la cósmica expresión de Nassio Bayarri o la Augusta y muy expresionista obra de Aurora Valero. Las fotografías en blanco y negro de Aleixandre, con la provocadora Cicciolina recibiendo la insignia de la falla Na Jordana, o de Collado, ponen el contrapunto a ese diálogo entre antigüedad y modernidad.

La exposición De ayer a hoy, 250 años de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos está organizada por el Vicerrectorado de Cultura de la Universitat de València y la propia Academia, permaneciendo en La Nau hasta el 17 de febrero. Dos intensos meses para adentrarse en los entresijos de una institución que inauguró la muestra con un concierto Homenaje a Matilde Salvador, con Carmen Calvo, Aurora Valero, Amparo Carbonell y Pilar Roig como representantes de la cambiante actualidad.

Vista de la exposición 'De ayer a hoy', en La Nau.

Vista de la exposición ‘De ayer a hoy’, en La Nau.

Salva Torres

Dos décadas del Premio Nacional de Pintura

Premio Nacional de Pintura
Real Academia de Bellas Artes de San Carlos
Museo de la Ciudad
Plaza del Arzobispo, 3. Valencia
Hasta el 17 de febrero de 2019

La Real Academia de Bellas Artes de San Carlos fue creada en 1768 por el rey Carlos III, de manera que ahora celebra su 250 aniversario. Efemérides que coincide a su vez con los 20 años de su Premio Nacional de Pintura. Dos siglos y medio de promoción y creatividad artística contenidos en las más de 15.400 obras que atesora su patrimonio. “Solo la Academia de París y la nuestra nacieron en el contexto universitario, las demás son palatinas, dependen de los monarcas”, explicó Román de la Calle, junto a Manuel Muñoz, comisario de la exposición que viene a celebrar los cuatro lustros de su galardón pictórico y el brillo centenario que lo acompaña.

Obra de Ana Císcar

Obra de Ana Císcar. Imagen cortesía de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

“250 años de la Academia que nace por el Ayuntamiento de Valencia, sin él no existiría, y por el impulso del movimiento ciudadano que pensó en su momento que se podía transformar el perfil de la ciudad”, añadió De la Calle, subrayando este carácter de “bucle”, puesto que ahora es el Museo de la Ciudad, dependiente del Consistorio municipal, quien acoge las 41 obras representativas del Premio Nacional de Pintura de la Academia. Una exposición integrada por los ganadores de las 19 ediciones anteriores y algunos de sus accésits, y mediante la cual se puede hacer la “foto fija del estado del arte actual”, señaló Tono Herrero, jefe de Sección de Museos del Ayuntamiento de Valencia.

Una imagen o radiografía que luego fue matizada tanto por el propio Herrero como por Manuel Muñoz, quien habló de una “foto fija de algo que es inestable, de una modernidad mutante” y que, al igual que estaban cambiando los medios de locomoción (bicicletas, patinetes y coches eléctricos), “en el mundo del arte va todo más deprisa”. “Cuando la posmodernidad caduca en los 90, aparece una plétora y promiscuidad de información que provoca que los estilos artísticos se vayan alternando, incluso en la propia biografía del autor”, agregó.

Obra de Kepa Garraza. Imagen cortesía del Museo de la Ciudad.

Obra de Kepa Garraza. Imagen cortesía de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Para Tono Herrero, los 20 años del premio de pintura de la Academia dificultan todavía el análisis: “No existe la perspectiva suficiente”. Perspectiva que sí ofrece, en cambio, el Premio Senyera que el Ayuntamiento viene convocando desde 1957, ahora modernizado con la presentación de obras en formato PDF y asumiendo el consistorio los gastos de transporte de los trabajos finalistas. Ese mayor alcance tampoco permite fijar del todo esa fotografía del arte valenciano contemporáneo: “Hay una explosión de tendencias dispersas y puede que pasado el tiempo salga el proceso que las aglutine… o no”, precisó Herrero. “Hay una diversidad pos crisis y en esa diversidad igual está la identidad del arte contemporáneo”, precisó.

“En el año 2000 empieza un periodo de dispersión estética, los artistas van buscándose dentro de sí mismos”, argumentó Muñoz, que aludió a la “selección extraordinaria” de obras expuestas: “Se van a sorprender, porque verán una eclosión de obras de arte que pertenecen a la Academia y a todos los valencianos”. Entre los artistas premiados que figuran en la muestra está el primer ganador, Francisco Díaz García, y el último, Juan Vicente Titos, además de Gabriel Alonso, Ernesto Casero, Cristina Gamón, Silvia Lerín, Keke Vilabelda, Kepa Garraza, Ana Vernia o Miguel Borrego, por citar algunos de los que recibieron los 6.000 euros del premio.

Obra de María Consuelo Vento. Imagen cortesía de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Obra de María Consuelo Vento. Imagen cortesía de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

El Premio Nacional de Pintura de la Academia es posible gracias al mecenazgo de El Corte Inglés, cuyo Director Regional de Comunicación, Pau Pérez Rico, recalcó que se trataba de uno de su patrocinios “más antiguos”, destacando este aspecto porque, a su juicio, “lo importante es el compromiso a lo largo del tiempo”. Román de la Calle también quiso subrayar la “generosidad” del patrocinador, que pudiendo participar en el patrimonio de las obras adquiridas “no lo ha hecho”, abundando en la importancia de los premios: “Suelen ser el reflejo de la historia del arte; los quehaceres estilísticos propios del siglo XXI”.

La exposición está concebida bajo cuatro aspectos, que Manuel Muñoz fue enumerando: “Hay una sala de influencia post pop y con gestos a lo [Jean-Michel] Basquiat” [artista neoyorquino del que se cumplen 30 años de su muerte], a la que le sigue otra de expresionismo figurativo, y otras dos últimas salas de cierto constructivismo y pintura geométrica”, citando a Sempere, Yturralde, Chapa, Javier Calvo e incluso Teixidor entre sus representantes. Y volvió a incidir en ese carácter de “foto fija” aludida por Herrero: “Más que foto fija es una foto que responde no a los 20 años en conjunto, sino a cada uno de los años”, concluyendo que la virtud de la recopilación estriba en que “recoge esa inestabilidad”.

Obra de Marina Puche. Imagen cortesía de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Obra de Marina Puche. Imagen cortesía de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Salva Torres

Ignacio Vergara, 300 años bien llevados

Ignacio Vergara en el tercer centenario de su nacimiento (1715-2015)
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 6 de septiembre

La Generalitat Valenciana de la mano de sus instituciones culturales conmemora en este 2015 el 300 aniversario del nacimiento de Ignacio Vergara Gimeno (1715-1776), uno de los exponentes de la escultura valenciana y española de todos los tiempos y el más importante escultor valenciano del siglo XVIII. Miembro de una de las familias de artistas más influyentes de su época (Los Vergara), pese a su gran reconocimiento nunca se le había dedicado una muestra monográfica al autor.

El Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana y la Fundación Jaume II el Just, dentro de su línea de conmemoraciones culturales, organizan esta primera gran exposición homenaje a Ignacio Vergara con motivo del tercer centenario de su nacimiento convirtiéndose en una de las citas culturales más importantes del año en Valencia.

Vista general de la exposición dedicada a Ignacio Vergara. Cortesía de Centro del Carmen.

Vista general de la exposición dedicada a Ignacio Vergara. Cortesía de Centro del Carmen.

Ignacio Vergara es una de las figuras más significativas del arte valenciano del siglo XVIII, no sólo por su valiosa aportación dentro del ámbito de la escultura, con obras tan relevantes como la portada del Palacio del Marqués de Dos Aguas o el relieve de los ‘Ángeles adorantes del anagrama de María’ de la portada barroca de la Catedral de Valencia, sino también por su contribución al academicismo valenciano, siendo uno de los miembros fundadores de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Precisamente la exposición, comisariada por la historiadora y experta en la obra de Vergara, Ana Buchón, se exhibe en el Centro del Carmen, que fue sede de la Academia de San Carlos, donde podrá verse hasta el próximo 6 de septiembre.

La muestra es la primera y más completa retrospectiva sobre Ignacio Vergara y en ella se exhiben cerca de un centenar de obras entre esculturas, bocetos y tallas, además de dibujos y grabados vinculados al origen de la Academia de Bellas Artes de San Carlos. La muestra se acompaña de fotografías de algunas de sus obras repartidas por otros lugares de España como Barcelona o Cádiz.

Un total de 17 instituciones y museos valencianos han colaborado en esta exposición prestando obra, desde el Museo de Bellas Artes de Valencia donde se conserva gran parte de su producción fuera de lo que constituye la arquitectura pública, de la Academia de San Carlos, la Catedral de Valencia, el Museo Nacional de Cerámica González Martí, el Museo de la Ciudad, además del Archivo del Reino, el Monasterio de Santo Espíritu de Gilet o la Basílica de San Pascual Bailón de Villareal, entre otros.

El homenaje que se dedica en esta exposición a Ignacio Vergara se extiende asimismo al resto de la saga de Los Vergara que abarcaría dos generaciones de escultores y pintores del siglo XVIII.

Escultura de Ignacio Vergara. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Escultura de Ignacio Vergara. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

La figura de Ignacio Vergara Gimeno suele generar a veces confusiones por pertenecer a esta destacada y numerosa familia de artistas que durante el siglo XVIII controló gran parte de la actividad artística de la ciudad de Valencia como fueron el padre del escultor, Francisco Vergara el Mayor (1681-1753), su hermano el pintor José Vergara (1726-1799) y su primo hermano el escultor Francisco Vergara Bartual (1713-1761), entre los más importantes. Así la exposición incluye un árbol genealógico de la familia así como varias obras representativas de sus miembros.

El grueso de la exposición se dedica a Ignacio Vergara Gimeno en sus diferentes facetas, especialmente la de escultor e impulsor del academicismo valenciano. Destacan en la muestra los bocetos de terracota reunidos por primera vez en una exposición, fundamentales para comprender su método de trabajo y que constituyen obras de arte por sí mismos. Esta colección es especialmente importante por cuanto que Ignacio Vergara es uno de los pocos escultores españoles de época moderna, junto con Francisco Salzillo, de los que se conserva una amplia colección de estas piezas.

Obras de Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Obras de Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Se aborda también el importante papel que Ignacio Vergara jugó en el desarrollo del academicismo artístico valenciano, a través de las academias de Santa Bárbara y de San Carlos. Aquí se exhibe obra de otros artistas también vinculados a las academias. Su labor dignificó el trabajo del artista, hasta entonces ligado al ámbito gremial, creando los primeros estudios oficiales de Bellas Artes.

Por último, no se olvida la huella que el artista dejó en la escultura valenciana posterior. No en vano fue él, según Orellana, quien introdujo la perfección en la escultura, al dedicarse sus profesores al estudio del dibujo, en concreto, del dibujo del natural.

Finalmente al hilo de la exposición y considerando que la mayor parte de la obra de Vergara que se conserva es escultura en piedra para arquitectura y que ésta se encuentra enclavada en grandes monumentos valencianos, el Consorcio de Museos presenta al mismo tiempo una Ruta de Los Vergara por los mayores hitos de su escultura que se pueden observar en Valencia.

La exposición así como la Ruta Vergara sirve no sólo para reconocer la obra de Ignacio Vergara Gimeno sino también para arrojar un poco más de luz sobre una época destacada para el arte valenciano y sus artistas como fue el siglo XVIII.

Uno de los documentos incluido en la exposición sobre Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Uno de los documentos incluido en la exposición sobre Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.