30×30 Railowsky, tercera parte

30×30 Railowsky
Facultad de Bellas Artes
Universidad Politécnica de Valencia
Hasta el 12 de mayo de 2017

La Facultat de Belles Arts de la UPV presenta la tercera y última parte del proyecto expositivo ’30 x 30 RAILOWSKY underground’ que, tras las muestras en el MuVIM y La Nau, pone el broche a la celebración del 30 aniversario de la Librería y fotogalería Railowsky que, el pasado mes de diciembre, recibía de esta misma Facultat su Medalla de Sant Carles por “su labor continua de difusión y dedicación especializada a la bibliografía sobre arte, fotografía y cine desde mediados de los años ochenta, siendo un referente cultural de la ciudad de Valencia, promotora de exposiciones y otras actividades, siempre tan cerca de la Universidad y de esta Facultad, y un lugar de ‘aprovisionamiento’ para nuestros estudiantes y profesores”.

En los últimos meses, Railowsky ha celebrado su 30 aniversario realizando tres exposiciones en lugares a los que de una manera u otra ha estado y está muy unido: el MuVIM, el Centre Cultural La Nau y, ahora, la Facultat de Belles Arts de la UPV.

La tercera parte de la muestra reúne a 10 fotógrafos de reconocido prestigio que se unen entre sí por afinidad de estilos y amistades en un apasionante viaje en Metro. Alberto García-Alix, Ricky Dávila, Bernard Plossu, Vari Caramés, Las Fotolateras (Lola Barcia y Marinela Forcadell), Eduard Ibáñez, Pilar Pequeño, Javier Campano, Chema Madoz y Rafael Navarro se convierten en improvisadas estaciones de Metro que conforman, en el montaje de esta última parte, la línea morada de esta red imaginaria que une distintos espacios de la ciudad y a diferentes fotógrafos.

Cartel de 30x30 Railowsky ahora en la Facultad de Bellas Artes.

Cartel de 30×30 Railowsky ahora en la Facultad de Bellas Artes.

Esta tercera y última línea agrupa la parte más artística y vanguardista del ‘Universo Railowskyano’. El final de este viaje tan solo es el principio de uno nuevo porque, como decía el poeta catalán Miquel Martí i Pol: “i via fora! /que tot està per fer i tot és possible”.

Alberto García-Alix es un reconocido fotógrafo español (nacido en León, en 1956), que fue uno de los estandartes de la llamada ‘Movida Madrileña’. En sus obras emplea una poderosa imaginería para llevarnos al lado más duro de la sociedad, combinándolo con su incuestionable genio artístico.

“Yo soy un permanente insatisfecho, nunca quedo contento, siempre sacaría un carrete más.” (Alberto García-Alix)

Ricky Dávila Wood es un fotógrafo vasco (nacido en 1964 en Bilbao) que es un poeta visual. Es un hombre reflexivo y apasionado a la vez. Busca imágenes definitivas, pero no el instante decisivo: busca almas y rostros, historias, busca emociones y escalofríos.

“Las caras tienen que ver con una dirección hacia fuera de la cámara, mientras que los paisajes me devuelven hacia un viaje interior.” (Ricky Dávila)

Fotografía de Ricky Dávila. Imagen cortesía de Railowsky.

Fotografía de Ricky Dávila. Imagen cortesía de Railowsky.

Bernard Plossu es un fotógrafo francés (nacido el 26 de febrero de 1945 en Dalat, Vietnam) del que la parte más importante de su trabajo está constituida por reportajes de viajes. Es el fotógrafo viajero por excelencia. Su espíritu nómada le ha llevado desde hace décadas a deambular por el planeta con el espíritu abierto y el ojo presto.

“Viajar no es cruzar fronteras sino cambiar de olor.” (Bernard Plossu)

Vari Caramés es un fotógrafo gallego (nacido en 1953 en Ferrol). Actualmente vive en A Coruña. Es un incorregible perseguidor del azar, las sombras huidizas y los encuentros que sólo presuntamente son fortuitos. Con más de tres décadas de dedicación a sus espaldas y una obra de personalísimo trazo que lo coloca entre los fotógrafos españoles más singulares de nuestro tiempo, es un cazador de imágenes “en volumen bajo y alta fidelidad”.

“Para mí la fotografía siempre fue un juguete, lo importante es conseguir imágenes poderosas, magnetizantes.” (Vari Caramés)

Eduard Ibáñez es un pintor, grabador y fotógrafo valenciano (nacido en Tavernes de la Valldigna, Valencia, en 1954) que es conocido en el ámbito fotográfico español principalmente por su consolidada trayectoria en fotomontajes.

“La fotografía me ha permitido, frente a su supuesta objetividad, estimular los lugares más recónditos de la percepción, provocando un torrente de emociones inesperadas.” (Eduard Ibáñez)

Lola Barcia y Marinela Forcadell, Las Fotolateras, nacidas en Valencia y Castellón (1968 y 1969 respectivamente). Desde el mundo de las Bellas Artes y del Marketing respectivamente, comienzan en 2008 su andadura estenopéica. Fotógrafas itinerantes y viajeras incansables, recorren el mundo con 45 cámaras de foto construidas a partir de latas metálicas ‘enlatando’ el mundo siendo ‘Ciudades enlatadas’ su obra más extensa. De una manera calmada y serena, retienen imágenes de ciudades bulliciosas y vivas transportando en sus maletas 45 latas y todo lo necesario para construir sus clásicos laboratorios ambulantes alrededor del mundo. Su pasión por la divulgación les lleva a impartir cursos, conferencias y exposiciones sobre fotografía en las que trasmiten el amor por la ciencia y el arte como forma de vida.

“No capturamos el instante, sino el momento. La imagen es tomada mientras suceden cosas en el exterior. Es algo lento, como la cocina.” (Las Fotolateras)

Fotografía de Pilar Pequeño.

Fotografía de Pilar Pequeño. Imagen cortesía de Railowsky.

Pilar Pequeño es una fotógrafa española (nacida en Madrid en 1944) cuyo tema principal es la naturaleza: paisajes y bodegones de flores y plantas, al principio en blanco y negro y actualmente en color. De 1997 a 2005 desarrolla la serie ‘Huellas, fragmentos de tiempo’, fotografías de lugares abandonados; un trabajo sobre la acción del hombre en el paisaje, el paso del tiempo, la memoria y la recuperación por la naturaleza de lo que fue suyo.

“Me gusta trabajar en soledad y silencio, analizar la naturaleza.” (Pilar Pequeño)

Javier Campano es un fotógrafo español (nacido en Madrid en 1950, donde vive y trabaja) que nos ofrece, a través de sus fotografías, su propia visión cercana de las ciudades que ha visitado en sus viajes y, cómo no, de los múltiples viajes que ha realizado en una misma ciudad: Madrid.

“Tiene tanto valor el color como el blanco y negro, son variaciones de lo mismo y en todos los casos la poesía y la emoción siempre están presentes, eso es lo que intento.” (Javier Campano)

Chema Madoz es un reconocido fotógrafo español (Madrid, 1958) amante del blanco y negro, su obra recoge imágenes extraídas de hábiles juegos de imaginación, en los que perspectivas y texturas tejen sus imágenes. No todo es lo que parece, y ocultos entre la cotidianeidad surgen nuevos mundos, nuevas dimensiones que de la mano de la metáfora alteran la percepción de la realidad más inmediata y el absurdo, la paradoja, el humor se dan cita en el estudio del fotógrafo, estableciendo una relación con el espectador que le conduce por los caminos de un universo paralelo.

“La técnica me interesa en cuanto me permita acceder a los resultados que deseo. Luego de alguna forma hay que olvidarla, no tenerla presente.” (Chema Madoz)

Rafael Navarro es un fotógrafo aragonés (nacido el 8 de octubre de 1940 en Zaragoza) cuya obra es un reflejo de su mundo interior. Mostrar lo evidente casi nunca ha sido un objetivo para él. Sus fotografías son siempre en blanco y negro y con un tamaño que oscila entre el convencional y los grandes montajes.

“Para mí la fotografía es un medio. Un medio que me permite hablar allá donde no encuentro las palabras. Un medio con el que busco en mi subconsciente, aflorando contenidos, sentimientos escondidos. Un medio que me permite crear objetos que contengan valores sutiles inteligibles para otros. Un medio que me deja respirar mi libertad.” (Rafael Navarro)

 

El 30×30 de Railowsky

30×30 Railowsky Underground
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 19 de marzo de 2017

Veinte años no es nada cantaba Carlos Gardel, pero 30 ya tienen un peso considerable cerca del medio siglo. Palabras mayores, sobre todo cuando se refieren a la existencia de una pequeña librería superviviente de sucesivas crisis. Railowsky celebra por todo lo alto y como se merece ese feliz aniversario con una trilogía fotográfica. Tres exposiciones sucesivas en el MuVIM, La Nau y la Facultad de Bellas Artes.

Es el ’30×30 Railowsky Underground’, un juego numérico que une las tres décadas de Railowsky con 30 fotógrafos que forman parte del universo sentimental de la librería y fotogalería. La especialización, la austeridad y el saber sacar partido al hecho de ser pequeños. Esas son, según Juan Pedro Font de Mora, las claves de tan larga trayectoria. Los motores y remos que les han permitido navegar contra el viento y capear el temporal.

Fotografía de Xurxo. Imagen cortesía de Railowsky.

Fotografía de Xurxo. Imagen cortesía de Railowsky.

La primera exposición se inauguró el 10 del pasado mes de  noviembre en el MuVIM, con la participación de: Jürgen Schadeberg, Xavier Miserachs, Joan Colom, Joaquín Collado, José Miguel de Miguel, Rafael Sanz Lobato, Cristina García Rodero, Fernando Herráez, Cristóbal Hara y Francesc Jarque.

Hasta el 19 de marzo se celebra la segunda entrega, en el Centre de Cultura La Nau, con dos partes diferenciadas. En un sector se agrupan cuatro prestigiosos fotoperiodistas, dos ellos referentes del periodismo gráfico valenciano, José Aleixandre y José Vicente Penalba, que iniciaron su carrera tras la muerte de Franco y fueron testigos de la Transición democrática siguiendo en activo hasta nuestros días. También el tándem formado por Sandra Balsells y Gervasio Sánchez, fotoperiodistas que vivieron juntos la guerra de los Balcanes y que, posteriormente, han viajado con sus cámaras por otros lugares del mundo, principalmente Latinoamérica, África, Oriente Próximo y Afganistán.

Afines a la fotografía antropológica Juan Manuel Castro Prieto y Juan Manuel Díaz Burgos, amigos y compañeros de aventuras fotográficas. Ambos fotografiaron a las gentes del Perú de finales del siglo XX y han derivado hacia terrenos más artísticos en lo que se podría calificar como ‘realismo mágico fotográfico’. Un tipo de realidad más directa es la que muestran Baylón y Moltó, representantes del movimiento Street Photography en España. Baylón de estilo más castizo y Moltó Esquembre con claras influencias del centro y norte de Europa.

La última parte de la trilogía 30×30 se inaugura el 14 de marzo en la sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes de Valencia e integra medio centenar de obras. Cinco imágenes de una decena de artistas: Chema Madoz, Ricky Dávila, Alberto Schommer, Las Fotolateras, Eduard Ibañez, Rafael Navarro, Vari Caramés, Bernard Plossu, Pilar Pequeño y Alberto García Alix. En estas muestras los fotógrafos se convierten en estaciones de metro que conectan con otros fotógrafos por afinidad de estilos y amistad.

Memorandum Natura, de. Imagen cortesía de Railowsky.

Memorandum Natura, de María Antonia Garcia de la Vega. Imagen cortesía de Railowsky.

El silencio del bosque

Por otra parte, los paisajes arbóreos de María Antonia García de la Vega que integran su libro ‘Memorandum Natura’, publicado en 2015,  se exponen en  la fotogalería Railowsky dentro de  la nueva edición de Fotográfica organizada por el MuVIM de Valencia. Una muestra compuesta por 20 imágenes en blanco y negro que vindican la contemplación y el silencio, estará abierta hasta el 29 de abril.

Las fotografías se caracterizan por los delicados matices del blanco y negro de las copias, reveladas por la propia autora, y por la sensibilidad de unas imágenes que son el resultado de seis años de viajes y paseos de García de la Vega por los últimos bosques de la península ibérica y Canarias. Desde el paisaje nebuloso del castañar de El Tiemblo en Ávila al antiquísimo bosque del terciario en La Gomera o el bosque junto al castillo de Sintra, en Portugal.

Rodeada de un silencio primitivo, la autora captura la magia de la luz, con las brumas del amanecer o las intrincadas texturas de los árboles para transmitir esa tranquilidad que tanto nos falta en estos tiempos. Las imágenes se relacionan con ese lado oculto, ancestral que nos une a la naturaleza, en este caso representada por el bosque. Un lugar tenebroso, a veces incluso fantasmagórico y a la vez placentero, que tiene una profunda carga simbólica en nuestra cultura.

Fotografía de Díaz Burgos. Imagen cortesía de Railowsky.

Fotografía de Díaz Burgos. Imagen cortesía de Railowsky.

Bel Carrasco

Imágenes a 60 intensos segundos

‘60 segundos de luz’, de Fotolateras (Lola Barcia y Marinela Forcadell)
Ediciones Canibaal
La Llotja de Cànem (Castellón)
Miércoles 30 de noviembre
Fotolibrería Railowsky (Valencia)
Viernes 2 de diciembre de 2016

Una caja metálica con un agujerito por el que entra la luz y un trozo de papel fotográfico en su interior bastan para hacer fotografía. Las Fotolateras lo saben bien y han producido más de 4.000 imágenes con latas convertidas en cámaras estenopeicas, una de las técnicas más primitivas para hacer fotografía. Desde que “cocinaron” su primera fotolata en 2008, han perfeccionado la técnica y la han enseñado a más de 1.000 alumnos en lugares tan diversos como la Universitat de València, el Instituto Confucio o la London School of Economics. Tras ocho años viajando para ‘enlatar’ más de 50 ciudades de cuatro continentes, ahora editan su primer libro y cuentan toda su experiencia en ’60 segundos de luz’ publicado por la editorial Canibaal.

fotografía de Fotolateras. Imagen cortesía de Railowsky.

Fotografía de Fotolateras. Imagen cortesía de Railowsky.

Fotógrafas itinerantes, viajeras incansables y apasionadas de la técnica estenopeica, Lola Barcia Albacar y Marinela Forcadell Breva viajan con sus “cámaras” (construidas a partir de latas) ‘enlatando’ el mundo. De una manera calmada y serena, retienen imágenes de ciudades bulliciosas y vivas transportando en sus maletas 45 latas y todo lo necesario para construir sus clásicos laboratorios ambulantes alrededor del mundo. El libro ’60 segundos de luz’ es en parte una guía de viaje.

El libro incluye decenas de obras, expuestas, entre otros, en el Museo Príncipe Felipe de Valencia, la galería Kowasa de Barcelona o la Atrium Gallery de Londres y muestra cómo su técnica les permite ver las ciudades desde una perspectiva más reflexionada: la del tiempo que tarda cada imagen en “cocinarse” dentro de las latas, 60 segundos.

Desde una perspectiva didáctica, generosa en detalles, las Fotolateras explican en el libro cómo construir tu propia fotolata, cómo realizar las fotografías y cómo revelarlas. Además, ’60 segundos de luz’ incluye pinceladas de historia de la fotografía y los consejos aprendidos en ocho años de trayectoria en la búsqueda por la perfección técnica. Una búsqueda que las ha llevado a dividir el trabajo y especializarse cada una en un aspecto de la captación de imágenes: Lola es experta en encuadrar y Marinela en controlar el tiempo de exposición.

Pekín, fotografía de Fotolateras. Imagen cortesía de Railowsky.

Pekín, fotografía de Fotolateras. Imagen cortesía de Railowsky.

Su voracidad cultural y su necesidad de nuevos retos las han llevado a organizar numerosos proyectos de intercambio artístico como Beerlowsky, cerveza etiquetada con imágenes de diversos artistas o Versus, el proyecto en el que retaron a duelos fotográficos a diversos creadores culturales, fotógrafos, escritores o periodistas.

Con prólogo del periodista y crítico musical, Rafa Cervera, ’60 segundos de luz’ es, además, el tercer título de Ediciones Canibaal. Canibaal no es sólo el rótulo de la revista semestral, impresa e independiente de arte, literatura y filosofía (del colmillo) que ha publicado a artistas y escritores como Raúl Zurita, Esther Ferrer, Isabel Muñoz, Concha Prada, Artur Heras o Enrique Vila-Matas y que cuenta entre su consejo asesor con nombres como los de Carmen Calvo, Antonio Beneyto, Ferrer Lerín o Javier de Lucas, sino que es también una editorial caracterizada por un fino equilibrio entre riesgo, innovación y calidad. Ximo Rochera (Castellón, 1968) y Jesús García Cívico (Valencia, 1969) están detrás de esta facción Canibaal dedicada a libros de ficción, poesía y ensayo, así como a títulos de géneros híbridos y modernos como el que tenemos aquí.

La presentación del libro tendrá lugar el miércoles 30 de noviembre en la Llotja de Cànem de Castellón y el 2 de diciembre en la librería Railowsky de Valencia.

Cuenca, fotografía de Fotolateras. Imagen cortesía de Railowsky.

Cuenca, fotografía de Fotolateras. Imagen cortesía de Railowsky.

Viaje a la Valencia de los 80

‘Valencia’
Rafael de Luis y Bartolomé Ferrando
Sala de exposiciones Librería Railowsky
C/ Grabador Esteve, 34 Valencia
Hasta el 30 de abril

Esta exposición de fotografía y verso al mismo tiempo fue ideada allá por los años 80, cuando Rafael de Luis fotografió la ciudad de Valencia desde una curiosa perspectiva. Se concebió como exposición pero acabó convirtiéndose en libro, algo acorde con la parte literaria creada por Bartolomé Ferrando y que también forma parte de la exposición. El libro ha surgido gracias a la editorial valenciana Media Vaca, que lo publicó en 2009 incluyéndolo dentro de la colección ‘Mi hermosa ciudad’. La perspectiva desde la que los autores nos enseñan Valencia se construye a través del detalle, mostrando extrañas composiciones acompañadas de breves consejos que le dan sentido a la geometría que caracteriza las piezas.

Vista general de algunas piezas. Fotografía: María Ramis.

Vista general de algunas piezas. Fotografía: María Ramis.

La Valencia fotografiada por Rafael de Luis hace más de 30 años sigue siendo reconocible y las frases de Bartolomé Ferrando son completamente atemporales. Monumentos que no pueden faltar cuando se trata de mostrar la ciudad son La Lonja, las estatuas de los Santos Justo y Pastor, Santa Catalina, las Torres de Serranos e, incluso, la Malvarrosa.  Los autores nos proponen un ejercicio de reflexión a través del juego: observa la fotografía, lee y escucha el consejo y procede a llevarlo a cabo. Por ejemplo, “observe el horizonte de vez en cuando, arréglelo si no está recto”, o “cepille la luz de Valencia, sáquele mucho brillo”. Se trata de una puesta en escena que rememora el pasado pero que arroja claridad sobre el presente. ¿Ha cambiado tanto la ciudad en estos 30 años?

Artes visuales, poesía, literatura, fotografía… Podría parecer un extraño conjunto, pero acaba conformándose un auténtico recorrido fotografico-poético a través del que se nos revelan 36 de las 50 fotografías publicadas en el libro. Durante el recorrido podemos reconocer lugares y paisajes, pero que han sido transformados bajo la mirada de la cámara. Este proceso de metamorfosis permite poner en valor ese rincón que casi siempre pasa desapercibido, ese escondido tesoro que nos traslada a una ciudad geométrica, quizá desconocida pero que seguro vagamente familiar.

Detalle de 'Pájaros' Rafael de Luis, 1980. Fotografía: María Ramis.

Detalle de ‘Pájaros’ Rafael de Luis, 1980. Fotografía: María Ramis.

Destaca en una entrevista que la editorial Media Vaca realiza a los autores, la pregunta “¿qué le llama más la atención, los edificios o los huecos?”. Para ambos autores la respuesta es la misma: los huecos. Son precisamente estos huecos los que aportan extrañas perspectivas a las piezas, caracterizando así la ciudad pero haciéndola común al mismo tiempo. Consejos, advertencias e incluso órdenes, son formuladas por Bartolomé Ferrando creando la atmósfera perfecta, esa que que extrae una tierna sonrisa a los residentes en Valencia y una reacción de anhelo a los que todavía no conocen la ciudad.

María Ramis

“Creemos en nuestro producto de calidad”

Entrevista con Ediciones Babylon
51ª Feria del Libro de Valencia
Librería Railowsky
Caseta 44
Jardines del Real o Viveros
San Pío V, s/N, Valencia
Hasta el 1 de mayo de 2016

Incoada la presente edición de la Feria del Libro de Valencia -que amplía en este curso el número de casetas y dilata la proyección morfológica de corpus ferial en diversos apartados- destaca, de entre las novedades, la incorporación a la nómina de sellos literarios/expositores la rúbrica editorial de la onteniense Ediciones Babylon -especializada en manga, cómic y álbum ilustrado, entre otros-. Con tal motivo, Makma conversa con Estefanía Saura -miembro del equipo empresarial- y los ilustradores Marta Nael y Jorge Monreal -en pleno ejercicio de rúbricas y dedicatorias-.

Ediciones Babylon se encuentra presente, por primera vez, en la 51ª Feria del Libro de Valencia, sin embargo vuestra trayectoria atesora un recorrido dilatado.

Estefanía Saura: Llevamos seis años en el mundo editorial. Hasta ahora, lo que estamos haciendo es yendo mucho a ferias de manga y de cómic. Aparte de ser editorial, también vendemos merchandaising, como pósters, libretas y láminas de coleccionista. Tenemos una gran variedad de artistas que ilustran para nosotros y adaptan en papel tanto los libros como las licencias. Igualmente, trabajamos también el libro digital. Cualquier libro que tenemos a día de hoy, exceptuando el área de cuentos ilustrados y pura ilustración, se hace también en digital.

El ámbito digital es vuestro origen.

ES: Sí. Lo que hizo la gerencia de la editorial fue crear un sello futurista, que englobara la edición digital, y a partir de ahí nos hicimos un poquito más grandes, con el tema del libro impreso en papel y merchandising. Lo que pasa es que, al tener ilustradores de cómic y manga, nos hemos movido más por el terreno de ferias especializadas, asistiendo a las de Barcelona, Madrid y Alicante. Ahora, por primera vez, hemos conseguido participar en la Feria del Libro de Valencia. Realmente, también es lo que intentamos, porque igualmente tenemos novelas -biografías, diarios-; un abanico que tenemos que abrir al público. Evidentemente, en las ferias especializadas de manga y cómic no se suele vender mucha novela. Lo que ahora queremos es abrirnos a un público familiar, lectores de novela, para que la gente sepa que disponemos de más géneros, no sólo cómic, manga y cuento ilustrado.

Jorge Monreal y Marta Nael, ilustradores de Ediciones Babylon. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Jorge Monreal y Marta Nael, ilustradores de Ediciones Babylon. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Como ilustradores, presumo que preferís ver vuestro trabajo en edición impresa, en papel, en lugar de en soporte digital.

Jorge Monreal: Yo soy clásico. Todas las obras y autores que me gustan necesito tenerlos en papel. Soy coleccionista.

Marta Nael: Si es una novela es distinto que si es ilustración. Ésta cambia muchísimo impresa. El formato de una novela no lo considero tan importante como lectora.

¿Qué expectativas atesoráis para esta feria, teniendo en cuenta que el perfil de público se antoja mucho más general? ¿Confiáis en poder seducir con vuestra propuesta?

ES: Yo creo que sí, porque tenemos muchos libros que llaman la atención, así como una serie de novelas que gustan mucho. Aparte, también, lo que mueve el impulso de compra es la presencia de autores. Teniendo aquí al propio escritor o ilustrador dedicando las obras hace que el cliente puede ver ese libro más atractivo para adquirirlo.

JM: Por el momento, tras una jornada de feria por mi parte, no puedo decir mucho.

MN: Es un público distinto, porque normalmente acudimos a ferias de cómic y manga. Estar aquí nos puede venir bien, porque hay pocas casetas que tengan ilustración. O tal vez, al contrario, ya que la gente puede estar acostumbrada a encontrar o buscar únicamente novela en esta feria y le cueste un poco habituarse a este tipo de cosas.

¿Cuál es vuestra implicación y trayectoria con Babylon como ilustradores?

JM: Soy ilustrador de Babylon desde hace cinco años. Entré haciendo posters y dibujos para stock. Ahora me dedico más a hacer cuento infantil y relatos para lectores adultos.

MN: Al igual que él, también empecé hace cinco años. Hacíamos imágenes sueltas para venta de merchandising y, a la vez, éstas se agrupan en distintos libros que he publicado con la editorial; en este caso, con dos libros con imágenes finales y un libro de bocetos. Desde este año, también soy editora de arte, con todo lo que ello implica.

¿Quiénes van a estar presentes durante las jornadas venideras en vuestra caseta?

ES: Además de Marta Nael y Jorge Monreal, Javier Bolado el domingo y Ángel Company -autor de ‘Diario de un opositor en paro’-, que firmará ejemplares los dos sábados de la feria.

Regina Sanz y Estefanía Saura, de Ediciones Babylon. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Regina Sanz y Estefanía Saura, de Ediciones Babylon. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Igualmente, disponéis de un refrendo cuantitativo extraordinario en redes sociales -más de 90.000 seguidores en Facebook-. ¿Cómo se consigue que un sello que se gesta de un modo independiente disponga de ese respaldo y recorrido?

ES: Fundamentalmente moverse y dominar las redes sociales y blogs, además de la mencionada presencia en ferias especializadas. Los propios autores hacen muy buen trabajo. A día de hoy, tenemos tres redes sociales dedicados al cómic, a la ilustración y a la novela; todos esos seguidores en Facebook, por ejemplo, pueden escoger y dirigirse a un tipo u otro de obra.

¿Qué diferencia a Babylon de otras editoriales o publicaciones emparentadas con los géneros que abordáis?

ES: Nuestro producto no lo vas a encontrar en ningún otro sitio, tenemos marca única. Todo lo que planificamos lo producimos nosotros mismos, ello es lo que lo hace atractivo de cara a los clientes. Es lo que nos diferencia de otras editoriales.

¿Habeís advertido durante estos años que hayan aflorado un mayor número de librerías especializadas que pueden dar cobijo a sellos como Babylon, o es el ámbito del libro un poco más ortodoxo y tradicional el que trata de acoplarse a las nuevas publicaciones existentes?

ES: Se está innovando cada vez más, encaminados a propuestas de futuro y la posesión de cosas diferentes. El público general está empezando a ver ese tipo de nuevos estilos y a existir un gusto nuevo.

¿Es Babylon ejemplo de éxito de la especificidad?

ES: Para nosotros, sí. Creemos en Babylon; trabajamos porque creemos en nuestro producto de calidad. Por eso intentamos ir a más.

Una selección de títulos de Edicones Babylon presentes en la 51ª Feria del Libro. Fotografía: Jose Ramón Alarcón

Una selección de títulos de Edicones Babylon presentes en la 51ª Feria del Libro. Fotografía: Jose Ramón Alarcón

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cámaras en el exilio

Fotógrafos valencianos
Proyección internacional a través del exilio

En un mundo plagado de imágenes que viajan a velocidad de vértigo a través de Internet y las redes sociales, qué distingue a un artista de la fotografía de un profesional o un aficionado. Un cúmulo de factores difíciles de cuantificar. La mirada, la perspectiva, el encuadre, el punto de vista… Amén de una técnica más depurada, el artista aporta su visión personal, a través de la cual un fragmento atrapado de la realidad muda en arte al aportar un ángulo diferente, otra manera de ver las cosas que provoca en el espectador una reacción de identificación o rechazo.

La fotografía artística en Valencia incluye un amplio catálogo de autores, obras y tendencias unidos por un denominador común. El exilio a Madrid, Barcelona u otra gran capital europea es obligatorio si se desea lograr una proyección internacional. “En los ochenta el mundo de la fotografía artística estaba atomizado y habían más oportunidades para los nuevos creadores”, comenta Juan Pedro Font de Mora, de la librería y galería fotográfica Railowsky. “En los últimos años se ha ‘recentralizado’ en Madrid y los catalanes viven inmersos en su propio espacio y sólo se interesan por sus propias producciones”.

Fotografía de Joaquín Collado.

Fotografía de Joaquín Collado.

El ‘cándido’ artesano

Pese a esta situación, dos grandes veteranos, Joaquín Collado y Francisco Moltó, han visto recompensada su larga trayectoria. Durante la primavera de 2014 se celebraron actos y exposiciones para rescatar la ingente obra de Collado, que también se expondrá, a partir del próximo 8 de octubre, en la galería Clément Kauterde París. Collado inició su actividad fotográfica a principios de los años cincuenta y a lo largo de varias décadas su mirada amable, próxima y humana captó la evolución de la sociedad valenciana. “Cuando se quiere hacer una foto de personas, lo más importante es la conversación”, dice el fotógrafo que mejor ha captado la realidad en tonos de grises del Barrio Chino.

De niño, Francisco Moltó fantaseaba con la idea de ser aviador y espía, y muy joven empezó a hacer fotos en el Puerto, a los aviones de Manises y a la gente con quien se cruzaba en sus viajes. La exposición Rostros de ciudad,  presentada la primavera pasada en el MuVIM, reunía un centenar de sus instantáneas realizadas entre 1962 y 2009. También es autor de Stockholm, una galería de imágenes captadas a la intemperie de una hermosa y fría ciudad sueca, Estocolmo.

Fotografía de Paco Moltó.

Fotografía de Paco Moltó.

Fiel a la cámara analógica y al blanco y negro, Moltó se incluye en la llamada fotografía cándida, emparentado con Salomon, Cartier-Bresson, Evans, Winogrand o Català-Roca. Es un cazador de imágenes en el bullicio de la calle. “Fotos de gente vista de modo muy simple, como a través de los ojos de los paseantes; la humanidad del momento”, señaló Moltó en la inauguración de su muestra citando a Robert Frank.

Junto a estos veteranos de avanzada edad, otros fotógrafos valencianos han alcanzado la consagración en el mundo del arte: Eduardo Nave, Sergio Belinchón, Ricardo Cases, Julián Barón y Xavier Mollà.

Fotografía de Eduardo Nave.

Fotografía de Eduardo Nave.

Atentados de ETA

La impresión que le produjo a Eduardo Nave el atentado de la ETA contra el padre de un compañero, Manuel Broseta, fue el punto de inspiración de uno de sus principales trabajos, A la hora, en el lugar, una crónica desnuda del horror que reúne 45 escenarios donde la banda ETA ejecutó sus crímenes.

Ricardo Cases nació en Orihuela, pero estudió periodismo en Bilbao y ha trabajado como fotógrafo de prensa en El Mundo y varias revistas. Es uno de los autores incluidos en la Biblioteca de LaFábrica en su colección de bolsillo. Imágenes de caza y personajes pintorescos atraen el interés de una cámara que atrapa el momento sin concesiones estéticas. Su mirada rehúye la imaginería pop y se centra en las pulsiones que laten bajo la superficie banal, kistch y poco glamurosa de la España contemporánea.

Sergio Belinchón trabaja actualmente en Berlín, también en forma soporte vídeo. Los temas sobre los que gira su obra son la ciudad como escenario, la transformación del territorio, el turismo y los espacios donde la realidad y la artificialidad se confunden. Muchos de sus proyectos hablan de la relación que el ser humano establece con este entorno desde su ausencia.

Julián Barón se especializa en fotolibros, proyectos comprometidos con la actualidad, como los que ha publicado sobre la muerte de Franco o el relevo del Rey. Relatos sin palabras basados en una personal manipulación de imágenes televisivas.

Fotografía de Xavi Mollà, de su exposición Correspondencia amb Mediterránia en el Museo de Etnologia de Valencia.

Fotografía de Xavi Mollà, de su exposición Correspondència amb Mediterrània en el MuVIM.

La exposición del MuVIM Correspondència amb Mediterrània reúne la primera obra individual de Xavier Mollà presentada en un museo valenciano. Desde su objetivo, el Mediterráneo es como “la gran plaza del pueblo y los países son las casas alrededor”, dice Mollà. Sus instantáneas en blanco y negro abarcan desde 1987 hasta 2015, divididas en diversos capítulos que despliegan la grandiosidad del mar y de los lugares detrás de su orilla, retratos, circunstancias, la vida o el tránsito de personas, entre los que se incluye el drama del éxodo  provocado por la Guerra de los Balcanes u otros conflictos.
No es una retrospectiva, no narra la crónica de la actualidad, es una utopía para “demostrar que en cualquier lugar podemos convivir, porque nos entendemos a pesar de las diferencias religiosas y de los intereses”, afirma el fotógrafo de Ontinyent.

Históricos

La maldición del obligado exilio de las cámaras se proyecta también hacia el pasado. Autores como José Martínez Sánchez (1807-1874), retratista de la alta sociedad madrileña de mediados del siglo XIX, uno de los primeros reporteros gráficos  e inventor de técnicas fotográficas como la leptografía. Nació y falleció en Valencia aunque ejerció su oficio en Madrid.

Fotografía de José Martínez Sánchez.

Fotografía de José Martínez Sánchez.

Una de las fotos que realizó en el Puerto de Valencia, con motivo del viaje de la reina Isabel II, en 1858, está considerada como la primera que se tomó de un amanecer. María José Rodríguez y José Ramón Sanchis, archiveros valencianos, recuperaron en un libro la obra y memoria de este artista que, tras una época de gloria en su estudio madrileño, murió arruinado en un hospital de Valencia.

Gabriel Cualladó (1925- 2003), miembro del Grupo Afal y del movimiento de renovación de la fotografía española, es otro valenciano  que triunfó en Madrid, donde trabajaba en una empresa de transportes de su familia. Realizó sus primeras fotografías a su hijo con una cámara Capta, y a partir de ahí se inició su interés por la fotografía.

Bel Carrasco

30 fotógrafos de hoy, en Railowsky

Contemporáneos. 30 fotógrafos de hoy
Presentación del libro a cargo de Emilio Roselló, Óscar Vázquez Chambó y José Luis Pérez Pont
Librería Railowsky
C/ Grabador Esteve, 34. Valencia
15 de julio de 2015, 20.00 h.

Alfonso Zubiaga. Arnastapi, Islandia. 2013. Cortesía del artista.

Alfonso Zubiaga. Arnastapi, Islandia. 2013. Cortesía del artista.

El libro “Contemporáneos. 30 fotógrafos de hoy” nace de la obsesión de Rubén García. La idea se inicia cuando varios autores coinciden en el Festival PHotoEspaña 2013 y el mismo Rubén siente la necesidad de compartir su proyecto con ellos. Junto a estos fotógrafos Rubén asume el papel de editor y va seleccionando a otros autores bajo su criterio hasta llegar al famoso número 30. Coordina e involucra a todos ellos para realizar un volumen que abarca los distintos géneros fotográficos cómo el paisaje ,el retrato, el documental, etc. Un libro donde los autores presentan sus trabajos como si de una abecedario se tratara. Desde el número 1 abriendo el libro la autora Marta Areces pasando por otros cómo Javier Ayuso, César Blay, Álvaro Calvo, Cristina Calvo, Alejandra Carles-Tolrá, Carlos Folgoso, Pedro Galisteo, Rubén García, Nicolás Haro, Oliver Haupt, Andrejs Kovalovs, Jesús Labandeira, Diambra Mariani, Veronika Marquez, Vittorio Mortarotti, Georges Pacheco, Robert Harding Pittman, Rubén Plasencia, Manel Quiros, Fernanda Ramos, Juan Rodríguez, Emilio Roselló, Ely Sánchez, Juan Sande, Gabri Solera, Óscar Vázquez Chambó, Lucia Ybarra, Manuel Zamora hasta llegar al último autor Alfonso Zubiaga, el número 30.

Emilio Roselló. Serie Formar de un error. Cortesía del artista.

Emilio Roselló. Serie Formar de un error. Cortesía del artista.

El libro se presenta con la fotografía de Javier Ayuso en portada y con el nombre de Contemporáneos en español e inglés ya que se trata de una edición bilingüe con 202 páginas y más de 208 fotografías acompañadas con un texto enriquecedor sobre el trabajo y con un formato vertical de 21,5 cm x 16 cm. Son obras de fotógrafos españoles, pero también europeos y americanos, procedentes de países como Alemania, Italia, Portugal, Letonia, Uruguay, Brasil, Venezuela o Estados Unidos.

Óscar Vázquez Chambó. Sunset evening on the beach. 2014. Cortesía del artista.

Óscar Vázquez Chambó. Sunset evening on the beach. 2014. Cortesía del artista.

Este volumen supone una refrescante novedad editorial que descubre y, al mismo tiempo, consolida a una nueva generación de destacados fotógrafos que, en continuo movimiento, ha dado lugar a nuevos planteamientos estéticos. Palabras recogidas sobre el texto de María Isabel Fernández que encabeza el libro acompañado de otro texto de Jose María Diaz-Maroto en el que hace una valoración sobre la fotografía en sí. Afirmando que la fotografía no conoce fronteras, es universal y, a través de esfuerzos como el de este libro, puede alcanzarse el anhelo universal de comprender y conocer al ser humano.

Rubén García. Víctor Rodríguez. Serie Especialistas del viejo Oeste. 2013. Cortesía del artista.

Rubén García. Víctor Rodríguez. Serie Especialistas del viejo Oeste. 2013. Cortesía del artista.

El libro es un paso más dentro del proyecto “Nueva fotografía internacional en el siglo XXI” en el que actualmente se incluye una exposición itinerante por toda España y en la que tiene un soporte web www.30fotografos.com  diseñada por Fernanda Ramos en colaboración con Estudio Lumen y en la que muestra el trabajo de los 30 fotógrafos.

El libro bajo el sello de la editorial LA FABRICA fue presentado el pasado 13 de Junio dentro del marco aún vigente de PHotoEspaña 2015, en la semana dedicada al foto-libro Photo Book Week que desarrollo La Fabrica.

La presentación en Valencia tiene lugar en la Librería Railowsky con la intervención del crítico José Luis Pérez Pont, como autor de uno de los textos del libro, y los fotógrafos Emilio Roselló y Óscar Vázquez Chambó.

Pedro Galisteo. Tejedora. Serie Crisis textil en la Comunidad Valenciana. 2013. Cortesía del artista.

Pedro Galisteo. Tejedora. Serie Crisis textil en la Comunidad Valenciana. 2013. Cortesía del artista.

PhotOn Festival, en defensa propia

PhotOn Festival
La Nau, IVAM, Mercado Central, Railowsky, l’Espai d’Art Fotogràfic. Valencia
Del 5 al 9 de mayo de 2015

Hacía una mañana soleada, pero el Claustro de La Nau estaba lleno de paraguas. Paraguas en imágenes de la exposición ‘Umbrella Revolution’. Porque si en Hong Kong, al que aluden las fotografías de reporteros gráficos free lance y de agencias internacionales, la democracia está amenazada, en nuestro país lo que está amenazado es el periodismo y, por tanto, la democracia misma, como bien apuntó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València.

Fotografía de Lam Yik Fei. The Umbrella Revolution, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Lam Yik Fei. The Umbrella Revolution, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Y de la misma forma que los hongkoneses se defienden de los gases pimienta policiales con frágiles paraguas, PhotOn Festival lo hace con los no menos frágiles fotoperiodistas, cuyas imágenes sirven para denunciar lo que sucede allí donde ciertos gobiernos pretenden imponer el silencio. De manera que el Claustro de La Nau acoge ‘La revolución de los paraguas’ como síntoma de la que está cayendo en Hong Kong y, por extensión, en el mundo de la prensa.

Tania Castro, directora de PhotOn Festival, recordó que el pasado 3 de mayo fue el Día Mundial de la Libertad de Expresión, justo en el momento en que la precariedad laboral se ceba principalmente con los periodistas de la Comunidad Valenciana, cuya tasa de despidos asciende al 67%. Más que paraguas hacen falta para aguantar semejante chaparrón. Las exposiciones, conferencias y proyecciones que conforman la quinta edición de PhotOn vienen a ser los diques culturales contra esa avalancha de despropósitos.

Mandela en prisión, fotografía de Jürgen Schadeberg, en Railowsky. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Mandela en prisión, fotografía de Jürgen Schadeberg, en Railowsky. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

La más espectacular, por levantarse sobre unos andamios metálicos de cuatro metros de altura, es ‘Umbrella Revolution’, en La Nau hasta el 7 de junio. La muestra reúne imágenes de las revueltas estudiantiles contra el anuncio del gobierno chino de paralizar las elecciones democráticas previstas para 2017. Xaume Olleros, autor de una de esas imágenes, que fue portada en la revista Time, será uno de los conferenciantes. También impartirán charla, José Palazón, premio Ortega y Gasset 2015, Jürgen Schadeberg, que expone en Railowsky, y Daniel Berehulak, reciente ganador del Pulitzer, en el IVAM. Tania Castro anunció la presencia igualmente de Javier Bauluz, primer español en recibir ese Pulitzer. ‘Historia y memoria. Familia Vidal’ estará en el Mercado Central, hasta el 30 de mayo, e Irving Villegas en Espai d’Art Fotogràfic, hasta el 11 de junio.

Fotografía de Álvaro Laiz y David Rengel. Planes de Futuro, en La Nau. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Álvaro Laiz y David Rengel. Planes de Futuro, en La Nau. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

La Sala Oberta de La Nau acoge igualmente la exposición ‘Planes de futuro’, de Álvaro Laiz y David Rengel, que permanecerá hasta el 6 de septiembre. Un testimonio en vivo y en directo de los supervivientes del genocidio practicado por el ejército regular de Uganda, en un conflicto que dura ya más de 25 años. Por eso Castro subrayó que PhotOn no era sólo un festival, sino “un montón de fotoperiodistas” que a veces “con una sola imagen capta toda la fuerza de una experiencia”, según explicó Alfredo Argilés, de la Fundación Cañada Blanch, que junto a Olleros Abogados patrocinan el festival.

Tania Castro aludió a las historias que cuentan los fotoperiodistas con sus imágenes: “No son fotos sueltas”, advirtió. Historias que en esta quinta edición se hacen más internacionales que nunca, dado el salto que experimenta el certamen: “Nos han invitado a Rumanía”. PhotOn, destacó su directora, “es único en su género de fotoperiodismo” y, por consolidación, “nos acercamos bastante a PhotoEspaña”. A pesar de ello, “muchos de los fotoperiodistas españoles se han tenido que ir fuera en busca de trabajo”. “Se valora mal en España”, concluyó Castro. Cosas de la cultura en un país todavía por cultivar.

Fotografía de Xaume Olleros. The Umbrella Revolution, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Xaume Olleros. The Umbrella Revolution, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Salva Torres

 

Fuster: El desnudo como paisaje onírico

Poemas para leer sin respirar, de Jaume Fuster
Railowsky
C / Grabador Esteve, 34. Valencia
Hasta el 5 de mayo

En cada uno de los 300 ejemplares que acompañan la exposición, Jaume Fuster destaca: “Todas las fotografías están tomadas a pulmón libre con una cámara submarina Nikonos V”. Y en el fotolibro realizado artesanalmente, apenas tres ejemplares de 2.000€, también se destaca la utilización de “originales fotográficos, revelados según el procesado fotoquímico tradicional y una imprenta con tipos de plomo de 1845 para los textos del mismo”. Hasta aquí la técnica. A partir de ahí, 32 imágenes expuestas en Railowsky a modo de destilado onírico de ese manejo instrumental.

Fotografía de Jaume Fuster en la exposición 'Poemas para leer sin respirar'. Cortesía del autor.

Fotografía de Jaume Fuster en la exposición ‘Poemas para leer sin respirar’, en Railowsky. Imagen cortesía del autor.

El conjunto expositivo lo ha titulado Fuster ‘Poemas para leer sin respirar’. Poemas protagonizados por una mujer (“mi sirena”) cuyo cuerpo desnudo se sumerge en diferentes aguas marinas, para diluirse en ellas hasta conformar cierto paisaje onírico. “Cada imagen es un poema visual”, subraya el autor. Y agrega: “Es más paisaje que desnudo”.

Durante ochos años y 70 carretes, Fuster se sumergió con su modelo en aguas de las playas de Benidorm, Los Muertos y el Cabo de Gata en Almería, e incluso en una piscina forrada con un gran plástico de invernadero, para escribir esos poemas con la tinta analógica de su cámara Nikonos. Poemas que funden el cuerpo desnudo y el líquido elemento creando una realidad paralela que Fuster entiende así: “Cómo el cuerpo de una sirena se descompone en sus átomos, cómo los reflejos se llenan de fantasmas, o cómo el agua se convierte en plata, plomo o mercurio”.

La técnica y los fantasmas en curiosa procesión. Diríase, al igual que sucede viendo una ecografía, que la técnica, su carácter objetivo, produce inquietantes imágenes, de carácter subjetivo, que escapan a su instrumentalización. Fuster apela a ello cuando dice: “Las imágenes trascienden a su referente, se llenan de connotaciones y disparan la imaginación mostrando lo invisible”. Y lo invisible de esos ‘Poemas para leer sin respirar’ se halla en consonancia con ese cuerpo desnudo de mujer sumergido en las profundas aguas del inconsciente.

Fotografía de Jaume Fuster en la exposición 'Poemas para leer sin respirar', en Railowsky. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Jaume Fuster en la exposición ‘Poemas para leer sin respirar’, en Railowsky. Imagen cortesía del autor.

Fuster habla de “espejo líquido”. Un espejo repleto de luces, burbujas y reflejos fantasmales, con la desnudez como epicentro de ese espejismo. Una desnudez que se funde y confunde con el paisaje, porque en el interior de esas profundas aguas el cuerpo siempre remite a orígenes ignotos. De ahí los paralelismos que irradian esas imágenes entre los senos, el pubis y la curvatura de tan evanescente figura con algas, depósitos de arena y el agua que lo licúa todo.

Como apunta Fuster, él se limitó a sumergirse en esas aguas, “encuadrar y disparar”, descubriendo después las formas creadas a partir de la simbiosis del cuerpo con el agua: “Pura abstracción y evocación de un mundo mágico”. Dependiendo del estado de la mar, de la incidencia de la luz y de los movimientos acuáticos de su sirena, Jaume Fuster fue escribiendo esos poemas visuales que Railowsky exhibe hasta el 5 de mayo. Poemas que el autor propone leer sin respirar. Por ello, como sugiere al lector que se sumerge en ellos: “Inspire… espire…”.  Ahí dentro, la respiración va al ritmo de la madre…naturaleza.

Salva Torres

El primer fotógrafo del amanecer

Una nueva visión de la fotografía española
La obra de José Martínez Sánchez (1807-1874)
Editado por Railowsky

Retratista de la alta sociedad madrileña de mediados del siglo XIX, uno de los primeros reporteros gráficos y viajero e inventor de técnicas fotográficas como la leptografía. José Martínez Sánchez (1807-1874), nacido y fallecido en Valencia aunque ejerció su oficio en Madrid, es uno de los pioneros de la fotografía sobre papel en España, cuya obra quedó eclipsada por fotógrafos extranjeros. Una de las fotos que realizó en el Puerto de Valencia, con motivo del viaje de la reina Isabell II, en 1858, está considerada como la primera que se tomó de un amanecer.

María José Rodríguez y José Ramón Sanchis, ambos archiveros valencianos y amantes de la fotografía, han rastreado en documentos gráficos, como la famosa Colección Castellano a fin de recuperar la obra y memoria de este artista que, tras una época de gloria en su estudio madrileño, murió arruinado en un hospital de Valencia.

Una nueva visión de la fotografía española. La obra de José Martínez Sánchez (1807-1874), editado por Railowsky.  El libro se divide en tres apartados: la biografía del autor y el contexto de la fotografía española de su época, el estudio de las más de 22.000 fotografías de la Colección Castellano de la Biblioteca Nacional en su mayor parte obra de este fotógrafo, y un apéndice sobre las fotografías de obras públicas de Martínez Sánchez para la Exposición Universal de París de 1867 realizado por Marta López. El diseño y la maquetación son de Eugenio Simó.

Retrato del actor Julián Romea. Colección FBS.

Retrato del actor Julián Romea. Colección FBS.

Retratos y reportajes

Martínez Sánchez gozó de gran éxito. En las décadas de los cincuenta y sesenta del siglo XIX pasaron a retratarse por sus estudios los más destacados personajes de la sociedad madrileña. “En sus álbumes en la Colección Castellano figuran miembros de la casa real, nobles, ministros, diputados, senadores, diplomáticos, gobernadores civiles, militares, cardenales, obispos, clérigos, funcionarios”, dicen Rodríguez y Sanchis. “Pero también aparecen actores, actrices, artistas de circo y gente del pueblo llano como libreros, relojeros, comerciantes, etcétera”.

Una de sus obras más difundidas fue el reportaje que realizó, junto al mejicano Antonio Cósmes, del viaje de la reina Isabel II a Valencia, en 1858. “Este trabajo fue descrito por Lee Fontanella como el primer ejemplo de reportaje en España, en el sentido de que ‘narra un solo acontecimiento con ilación sincrónica: el recibimiento del barco de la reina en el puerto. No son vistas sacadas diacrónicamente que requieran luego para ser comprendidas la narración de un cronista’. Una de estas fotografías que capta el alba en el Puerto de Valencia ha sido calificada por los expertos como el primer amanecer fotografiado en España”.

Retrato de Valentín Montes y Soriano. Colección Javier Sánchez Portas.

Retrato de Valentín Montes y Soriano. Colección Javier Sánchez Portas.

Expo Universal de París

Martínez Sánchez también estuvo presente en la Exposición Universal de París de 1867. “Otro de sus proyectos cumbre fue la realización de casi un centenar de fotografías de obras públicas en equipo con otro famoso fotógrafo de la época, Laurent”, señalan Rodríguez y Sanchis.

En su libro, Rodríguez y Sanchis constatan que el procedimiento leptográfico, una de las principales aportaciones españolas a las técnicas fotográficas en la Europa del momento, considerado hasta ahora un invento conjunto de Martínez Sánchez y Laurent, fue una aportación exclusiva del valenciano.

También han averiguado que nació un año antes de lo que se pensaba, el 25 de septiembre de 1807. Hijo del escribano del Ayuntamiento de Bicorp, que alrededor de 1816 se trasladó a vivir a Valencia, donde ejerció de notario. Su maestro fue probablemente  Pascual Pérez Rodríguez, otro valenciano que abrió un estudio en Madrid, en 1850, para dar a conocer la fotografía sobre papel.

Durante mucho tiempo las fotografías de obras públicas para la Exposición de París de Martínez Sánchez se atribuyeron exclusivamente a Laurent, pues éste las comercializó en parte firmadas sólo con su nombre. Además de las obras públicas, Martínez Sánchez realizó una serie de fotografías paralelas durante el viaje.

Rodríguez y Sanchis, licenciados en Historia y archiveros de profesión, son también autores del libro ‘Un segle de fotografia i fotògrafs a Torrent (1839-1939). La seua relació amb la ciutat de València’, editado por el Ajuntament de Torrent, y de la obra en dos volúmenes ‘Directorio de fotógrafos en España’ (1851-1936), editado por el Archivo General y Fotográfico de la Diputación de Valencia.

Autorretrato de José Martínez Sánchez. Colección Particular Ciudad Real.

Autorretrato de José Martínez Sánchez. Colección Particular Ciudad Real.

Bel Carrasco