La realidad sin máscaras de Gillian Wearing

Gillian Wearing
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 24 de enero de 2016

Se negó a que la grabaran o filmaran. “Por timidez”, aclaró José Miguel Cortés, director del IVAM. Timidez que le viene de su más tierna infancia. “Siendo muy niña tenía dificultades para articular palabra alguna”, dijo en un apartado para la prensa. “Creo que es genético, porque mi madre también tiene dificultades con el lenguaje”. De esas dificultades para expresar lo más recóndito, oculto, de la condición humana habla su obra. El IVAM le dedica a Gillian Wearing (Birmingham, 1963) la primera muestra individual en España de los últimos 15 años. Demasiado tiempo para ver el trabajo de una de las artistas más sobresalientes del panorama internacional.

Obras de Gillian Wearing en la muestra individual que le dedica el IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Obras de Gillian Wearing en la muestra individual que le dedica el IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Diversas videoinstalaciones, fotografías e incluso alguna escultura sirven para mostrar su áspera, hiriente, descarnada realidad. Y, por paradójico que parezca, utiliza en muchos de sus trabajos máscaras precisamente para desenmascarar emociones ocultas. “Dales una máscara y dirán la verdad”, apuntó Wearing refiriéndose a todas esas personas que ella recoge en su obra. La dicen porque “al sentirse protegidas del juicio de la gente, se sienten libres”. Una libertad semejante a la que se establece entre analizante y analizado en una sesión de psicoanálisis pero sin psicoanalista.

Gillian Wearing interviene lo justo para lograr que la gente de la calle se exprese abiertamente, sin tapujos. A veces utiliza esas máscaras que, como sucede con la videoinstalación Secrets and Lies, se han convertido en marca de su inquietante obra. En otras ocasiones, deja que sean los propios individuos quienes manifiesten libremente lo que piensan en un papel, con el que luego aparecen fotografiados (Signs). O simplemente recoge a una serie de borrachos para grabarles en su estudio, mostrando su comportamiento bajo los efectos del alcohol, en la videoinstalación Drunk.

Video de Gillian Wearing en la exposición del IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Video de Gillian Wearing en la exposición del IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Hay más, mucho más, en la exposición del IVAM. Y todo ello igualmente oscuro, desabrido, punzante; entre sórdido e inquietantemente familiar. Como el álbum en el que la propia artista se pone en la piel de sus abuelos, sus padres o hermanos, recreando sus rostros mediante máscaras que retratan a su familia y a ella misma, que se oculta detrás. Ese bucle entre lo interior y lo exterior, entre lo inconsciente y la conciencia a punto de saltar en pedazos, domina su trabajo. De hecho, como explicó Wearing, “utilizo la máscara como multiplicidad de yoes”.

Rock ‘n’ Roll 70, sin ir más lejos, es una de las piezas, junto a Your Views, que nunca se habían exhibido hasta ahora, y en la que la artista británica explora esa multiplicidad tomándose a ella misma como ejemplo. Mediante un conjunto de fotografías, y tras consultar a científicos que exploran los cambios fisionómicos, se retrata mostrando cómo podrá llegar a ser en años futuros. Y en We are Here, recoge los remordimientos o culpas de familiares de fallecidos que, en pleno cementerio, parecen expiar sus pecados regresando de entre los muertos.

Gillian Wearing, Premio Turner 1997, dijo aprovechar el “fantástico espacio” que le brindó el IVAM, “con techos altos, zonas oscuras y otras con luz natural”, para mostrar las variaciones de lo que reconoció como “trauma”: esa dificultad para articular el lenguaje que la emparenta con las personas reflejadas en su obra. De ahí el “cariño especial hacia esas personas”, del que habló José Miguel Cortés. Personas que hablan todas ellas de sentimientos ocultos, de la soledad que les embarga, de la sumisión, de la violencia. “Hay que escarbar para ver lo que hay detrás de esa capa o capas de su trabajo”, incidió Cortés. Wearing escarba, y de qué manera, para mostrar la verdad oculta tras las máscaras de la realidad. La verdad de lo real, allí donde el lenguaje muestra sus inquietantes fisuras.

Obra de Gillian Wearing en la exposición individual que le dedica el IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Obra de Gillian Wearing en la exposición individual que le dedica el IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Salva Torres

Patricia Iranzo: “Me fascina el rostro humano”

Manhattan Portraits, de Patricia Iranzo
Local Project de Manhattan

Pintora de rostros. Fotógrafa de cuerpos desnudos sumergidos en el agua. Por dos diferentes caminos Patricia Iranzo llega al mismo punto. Un lugar donde se revelan los misterios de la mente más allá de la consciencia, una encrucijada en el que realidad y ficción se encuentran, y las imágenes sugieren lo que el ojo no ve. Sobre la base de sus conocimientos en psicoanálisis, sus retratos intentan captar a las personas en su estado más puro, obligándoles en cierta manera a remontarse a su infancia.

Dentro de un par de meses la artista valenciana abandonará su estudio de la calle Cordellers e iniciará un viaje en el tiempo y espacio que no está muy segura dónde la conducirá, ni cuánto durará. Su destino es Manhattan y su objetivo localizar a los últimos descendientes de los indios lenape, aborígenes que poblaban esos parajes antes de la llegada del hombre blanco.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Manhattan Portraits es el nombre de este proyecto singular que desarrollará con el apoyo de la Local Project, una galería de Long Island sobre diversos soportes audiovisuales: pinturas, fotografías, vídeos a partir de sus entrevistas y contactos con 20 nativos. Un estudio antropológico a través del arte.

Cómo surgió el interés de Iranzo por una etnia tan lejana e ignota podría ser materia de un relato o de un sueño. Todo empezó en 2003, en Nueva York, donde, gracias a unos amigos que le cedieron un loft pasó una temporada pintando rostros, una serie que llamó Portraits of nobody (Retratos de nadie). “Eran rostros  inventados a los que ponía alma y resultaban muy creíbles”, cuenta. “Con ellos pretendía hace una reflexión sobre la realidad y la construcción de la realidad”.

Tres años después tuvo ocasión de exponer estas obras en Payne Gallery, una sala de arte de la Universidad de Pennsylvania y, ante su sorpresa, muchos visitantes identificaron los retratos como de los indios de Manhattan. “A partir de ahí se despertó mi curiosidad hacia ellos y pensé que sería interesante investigar su pasado y raíces a través de los que todavía viven. Ya he conectado con dos y espero que sobre el terreno pueda localizar a más que estén dispuestos a colaborar. Mi idea es intentar elaborar un árbol genealógico que permita atisbar un mundo desaparecido hace siglos”.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Cara a cara con los últimos indios lenape, a Iranzo le espera una singular aventura para la que no tiene fecha de caducidad. “Las cosas auténticas y realmente importantes no tienen esa urgencia a la que estamos habituados”, sentencia.

Iranzo usa el gran formato, dos por dos metros, para plasmar rostros gigantes que cuentan una historia sin palabras y que tienen una vida detrás que el espectador imagina. “Utilizo técnicas mixtas y para mí la prioridad es el color”, comenta. Esa obsesión por las facciones humanas es su marchamo, su marca de fábrica. “Me fascinan las caras porque no hay dos iguales, por la cantidad de información que encierran, sobre todo a través de la mirada. Me inspiran una curiosidad insaciable. A veces paro a alguien por la calle y le pregunto si se dejaría retratar. Es Nueva York todos accedían, pero aquí la gente es más recelosa”.

Fotografía de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Fotografía de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Bajo el agua

El agua. O mejor el cuerpo humano sumergido en ella. Desnudo y prístino. Resistente y vulnerable. Es otro de los temas sobre los que pivota su trabajo, Underwater Series. “Cuando te metes en el agua ves cosas que no ves fuera”, dice. “Adoptas una perspectiva que lo cambia todo y en el medio líquido tienes la posibilidad de rodear al modelo, incluso de hacer fotos boca abajo”.

Iranzo inició su serie Retratos bajo el agua, en 2011, y cada año la amplia y renueva. “Utilizo cajas de luz, un formato más íntimo y también más cómodo sin las exigencias físicas de las grandes piezas difíciles de manipular. Con este trabajo observo que las mujeres son mucho más desenvueltas que los hombres en el medio acuático. Ellos están más rígidos”.

Fotografía de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Fotografía de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Trayectoria

Licenciada en Periodismo y estudiante de Bellas Artes, Iranzo profundiza en la psicología mediante sus conocimientos en psicoanálisis y psicología gestalt. A caballo de Valencia y Nueva York, su trayectoria es bastante inusual. Durante un tiempo trabajó en diversos oficios, incluso fue detective privado unos pocos días, aunque siempre dejaba cinco horas para poder dedicarme a lo que me gusta. Gracias al boca oreja sus obras se han vendido en Nueva York, Alemania y un importante coleccionista norteamericano compra muchos de sus cuadros.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Bel Carrasco

Eyes Wide Shut, la infidelidad a debate

Cinefórum sobre Eyes Wide Shut
Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana
C / Alberique, 35. Valencia
Jueves 18 de junio, a las 19.30h

Eyes Wide Shut (en Hispanoamérica Ojos bien cerrados) es el decimotercer largometraje dirigido por Stanley Kubrick, protagonizado por Tom Cruise y Nicole Kidman y estrenado en 1999. Fue la última película de Kubrick, así como su obra póstuma, ya que el director murió pocos días antes de poder acabar el montaje definitivo. Está basada en la novela Relato soñado, de Arthur Schnitzler, y su guión fue escrito por el mismo Kubrick y Frederic Raphael.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

Hasta aquí la introducción de la película en torno a la cual el Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana organiza el jueves 18 de junio un cinefórum que tiene por objetivo “analizar la película desde distintos enfoques psicológicos, técnicos y musicales, la tortura de los celos, la infidelidad, la seguridad del matrimonio frente a los peligros del sexo furtivo, lo onírico y lo real, el drama psicosexual…”, según explica el Colegio en su web.

Para desentrañar lo que encierra Eyes Wide Shut, que gira en torno a las confesiones sexuales de una pareja tras acudir a una fiesta y las consecuencias que traen consigo ciertas revelaciones secretas, el Colegio de Psicólogos reúne a una serie de expertos. Los encargados del análisis de la obra póstuma de Kubrick son: Begoña Siles, profesora agregada de la Universidad CEU Cardenal Herrera; Daniel Gascó, crítico de cine; Ricardo Bonet, licenciado en Filosofía por la Universidad de Valencia; Francisco Campos, psicólogo clínico y psicoanalista, y Óscar Cortijo, vicedecano del Colegio.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

Stanley Kubrick narra en Eyes Wide Shut el extraño trayecto de Bill Harford (Tom Cruise), médico que ha vivido de manera acomodaticia pero que, tras la confesión por parte de su mujer Alice (Nicole Kidman) de un deseo secreto, se verá envuelto a lo largo de una noche en una serie de aventuras y amenazas. Los sueños ocupan un lugar fundamental en la película, ya que son los que permiten aflorar los auténticos deseos de Alice (Albertine en la novela de Schnitzler), a partir de los cuales su marido detecta ciertas lagunas en su vida matrimonial.

Como apunta Luis Martín Arias, en el ‘Escritos’ dedicado a Kubrick, “las eternamente fracasadas aventuras sexuales del marido revelan –como sucesión de actos fallidos- su propia inseguridad sexual, sus dudas respecto a ser capaz de satisfacer lo que se demanda desde el lado de lo femenino”. De ahí que su doble recorrido nocturno sea, según Martín Arias, “también una búsqueda de reafirmación de su propia identidad, la cual es inseparable de la crisis que cierto fracaso sexual ha hecho emerger”.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick.

En las malas relaciones de Stanley Kubrick con su padre, médico que siempre deseó que su hijo ejerciera su misma profesión, diversos comentaristas de su obra fílmica han visto un condicionamiento biográfico que se habría reflejado en su cine, tal y como señala el propio Martín Arias. “De tal modo que se ha mencionado con insistencia la ausencia de la figura paterna en muchas de sus películas”, destacando en este sentido El resplandor, “donde la disolución del núcleo familiar corre a cargo de un monstruoso padre enloquecido”.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

Las Diosas: figuraciones de lo femenino

VII Congreso Internacional de Análisis Textual: Las Diosas
Facultad de Ciencias de la Información
Universidad Complutense de Madrid
25, 26 y 27 de marzo de 2015

La consolidación del Dios de Occidente, monoteísta y patriarcal, vino a desdibujar un largo periodo anterior en el que las divinidades matriarcales ocupaban lugares de privilegio en sus respectivos panteones. Su estudio sigue pendiente, no sólo para ampliar el conocimiento de los universos simbólicos del pasado, sino también para mejor comprender y aquilatar la novedad que hubo de suponer la irrupción del nuevo Dios que vino a arrinconarlas en un panteón profundamente transformado por su nuevo protagonismo.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es ésta, por otra parte, una temática que cobra una especial actualidad una vez que el Dios patriarcal ha caído de la que fuera su posición de dominio. Son muchas las preguntas que desde entonces han quedado abiertas, no sólo para la antropología, sino también para la psicología y el psicoanálisis, para la historia del arte y la de los discursos de los medios de comunicación de masas, para la sociología, la política, los estudios culturales y de género…

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

La caída del Dios patriarcal, ¿constituye el punto final de la historia de los dioses o abre el campo al retorno de otras divinidades más antiguas? ¿En qué medida los discursos indigenistas, ecologistas o nacionalistas poseen resonancias mitológicas de antiguas divinidades maternas? Si el Dios patriarcal fue el pilar simbólico en el que se asentaba el prestigio de la función paterna, ¿hasta qué punto su caída dificulta la presencia y la eficacia de ésta? Y sobre todo: la construcción de la subjetividad en el mundo contemporáneo, ¿se realiza al margen de todo presupuesto mitológico o, por el contrario, actúan en él moldes mitológicos implícitos que escapan a la conciencia de los sujetos?

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Y está, por otra parte, el paisaje visual contemporáneo, tal y como se realiza en la web y en la televisión, en la publicidad, en el cine, en la literatura, la pintura y las nuevas escenografías de la música contemporánea. Todo parece indicar que en él, y con independencia de la valoración final que de ello pueda realizarse, cierta aura de divinidad inviste a las más variadas figuraciones de lo femenino.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es éste pues un territorio tan amplio como pregnante que resulta idóneo para orientar los trabajos del VII Congreso Internacional de Análisis Textual que, con el tema «Las Diosas», convoca la Asociación Cultural Trama y Fondo con la colaboración de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid para los días 25, 26 y 27 del mes de marzo de 2015.

Como es costumbre en los congresos de Trama y Fondo, sólo existe un pie forzado para participar en él: que las reflexiones suscitadas encuentren su apoyo y verificación en el ejercicio de análisis de un determinado texto o conjunto de textos de referencia.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso 'Las Diosas' de Trama y Fondo.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso ‘Las Diosas’ de Trama y Fondo.

González Requena, del texto y el abismo

El texto y el abismo. Diálogos con González Requena
Maite Gobantes Bilbao
Sans Soleil Ediciones
Con Maite Gobantes, Jesús González Requena, Jorge Urrutia y José Miguel Marinas
FNAC de Callao
C / Preciados, 28. Madrid
Lunes 26 de enero, a las 19.30h

“Los textos configuran los espacios humanos. No es ni menos texto una película, una novela, que una fábrica o un sistema productivo. De hecho, en tanto que cualquiera de esas cosas funciona, son textos y producen efectos”. He ahí uno de los puntos de partida del análisis textual que viene practicando desde hace más de 30 años Jesús González Requena, al que Maite Gobantes, autora del conjunto de diálogos reunidos en ‘El texto y el abismo’, califica de “lúcido y atípico pensador contemporáneo”.

En poco más de 200 páginas, González Requena va dando muestras de esa lucidez explicando, o por utilizar un término más del gusto de su trabajo como analista, ‘deletreando’ los fértiles hallazgos de su larga trayectoria profesional. “La pregunta fundamental del análisis textual no es ¿qué significa este texto? La pregunta fundamental es ¿qué experiencia hago en este texto? ¿Cuál es mi manera subjetiva de vivir este texto? La experiencia es irrepetible y compromete al sujeto en su singularidad radical”.

Portada del libro 'El texto y el abismo. Diálogos con González Requena', de Maite Gobantes. Sans Soleil Ediciones.

Portada del libro ‘El texto y el abismo. Diálogos con González Requena’, de Maite Gobantes. Sans Soleil Ediciones.

Si el artista “es alguien que necesita desesperadamente crear formas para sobrevivir”, al igual que el lector o espectador lee o ve algo que “le puede afectar profundamente” y cuyas “formas simbólicas le ayudan a vivir”, González Requena se ‘limita’ a “elevar a la consciencia la experiencia que se ha tenido ya de ese texto”. Y añade: “No es que realmente el análisis aumente la emoción del texto, lo que aumenta es la consciencia de esa emoción”.

Los textos de los que se ha ocupado González Requena, tanto en sus clases como en el seminario que todos los viernes imparte en la Universidad Complutense de Madrid, al igual que en la revista Trama y Fondo, de cuya asociación es presidente, son de todo tipo: literarios, artísticos, televisivos y, sobre todo, cinematográficos. Análisis de esos textos alejados del “esquema marxista” que los entendía como ideología. “Entonces [años 80] creíamos que el arte era una cuestión ideológica y, por tanto, analizar un texto era cuestión de desvelar la ideología que contenía”.

Imagen de la serie televisiva 'Twin Peaks', analizada por Jesús González Requena y cuya referencia aparece en el libro 'El texto y el abismo', de Maite Gobantes.

Imagen de la serie televisiva ‘Twin Peaks’, analizada por Jesús González Requena y cuya referencia aparece en el libro ‘El texto y el abismo’, de Maite Gobantes.

A González Requena, la palabra ‘ficción’ no le gusta a la hora de definir los textos artísticos. “Cuando se piensa así se está presuponiendo implícitamente que hay un mundo estable, seguro y razonable al margen de los textos, con respecto al cual los textos serías ficciones, ideologías”. Nada que ver con su formulación del texto en tanto ‘artificio’ que no es sinónimo de mentira: “Es sinónimo de construcción humana”. “Lo que se llama grandes ficciones de la literatura no son ficciones, son verdad”, subraya.

En ‘El texto y el abismo’, González Requena lo que hace es precisamente destacar esa relación entre los textos, en tanto construyen espacios y a los sujetos que habitan esos espacios, y el abismo, en tanto reconocimiento del mundo como caos. “La palabra, en tanto que surca lo real, crea el espacio de lo humano”, dice. Siempre y cuando creamos en la materialidad de esas palabras, en su solidez. “El prototipo de intelectual de la deconstrucción se instala permanentemente en la burla, en la parodia de algo que en el fondo considera garantizado”.

Fotograma de 'Psicosis', de Alfred Hitchcock, película analizada en el seminario de Jesús González Requena en la Universidad Complutense de Madrid, referida en 'El texto y el abismo', de Maite Gobantes.

Fotograma de ‘Psicosis’, de Alfred Hitchcock, película analizada en el seminario de Jesús González Requena en la Universidad Complutense de Madrid, referida en ‘El texto y el abismo’, de Maite Gobantes.

De ahí que proliferen en la universidad discursos gastados. “La universidad se dedica ahora a obtener ayudas de investigación y a obtener puntuaciones fabricando artefactos que no lee nadie, que no discute nadie, que no interesan a nadie”. Por eso reivindica la autonomía de la universidad “como espacio del pensamiento lo más desideologizado posible. La afirmación del compromiso ideológico, al final, justifica todas las imposturas”, que relaciona con la “mascarada” del más burdo “compromiso con el poder”.

La filosofía, el psicoanálisis, la antropología y la semiótica son las herramientas con las que trabaja en su singular análisis textual. Materias que le permiten, una vez trabajadas en profundidad, emitir reflexiones de hondo calado acerca de la mal llamada violencia machista, del feminismo, de la universidad, de la caída de la función paterna y, en su lugar, la emergencia de una letal diosa arcaica, del marxismo, la deconstrucción o el cristianismo.

Fotograma de 'La taberna del irlandés', de John Ford, película que figura entre los futuribles análisis de González Requena, referida en 'El texto y el abismo', de Maite Gobantes.

Fotograma de ‘La taberna del irlandés’, de John Ford, película que figura entre los futuribles análisis de González Requena, referida en ‘El texto y el abismo’, de Maite Gobantes.

Para entender, por ejemplo, por qué en lugar de ‘violencia machista’ prefiere la expresión ‘crimen pasional’ se hace necesario penetrar en ‘El texto y el abismo’, de lo contrario vulneraríamos con dos frases su más hilvanada reflexión. Lo mismo cabe decir de sus críticas a la telebasura, el alicaído pensamiento universitario, cierto ecologismo, el nacionalismo furibundo o el denostado cristianismo frente a las idealizadas religiones orientales.

González Requena, pese a considerar que el mundo es puro caos, se considera un optimista. “¿Sabes lo que pasa? Ser optimista es creer que es posible hacer algo con el mundo”. Algo que tiene que ver con esos textos y esas palabras capaces de “surcar lo real”. Algo, no “todo”, que eso sí que es una “idea imaginaria”. Frente al todo o nada, algo. Algo tan productivo como los textos que él lleva analizando desde hace ya muchos años. «Yo sé que hay textos que me han tocado profundamente y por tanto sé que hay una verdad esencial en ellos y lo que hago es buscarla y hacerla aflorar. Ésa es mi manera de trabajar».

Jesús González Requena.

Jesús González Requena, con quien Maite Gobantes dialoga en el libro ‘El texto y el abismo’, de Sans Soleil Ediciones.

Salva Torres

Radio City vuelve con su Teatro Extravagante

VI Muestra de Teatro Extravagante
Radio City
C / Santa Teresa, 19. Valencia
Todos los domingos del 2 al 30 de noviembre, a las 20.30h. 3€

Radio City no desiste en su empuje y apoyo por la cultura y organiza la VI Muestra de Teatro Extravagante entre el 2 y el 30 de noviembre. Durante todos los domingos del mes, el local de la calle Santa Teresa se convierte en un escenario improvisado donde cinco compañías harán disfrutar a todos los asistentes con humor, sorpresas, risas y buenas interpretaciones. Una apuesta por la variedad, el atrevimiento, la puesta en escena original, y lo más importante, la extravagancia, un término que evoluciona de muchas y muy distintas formas, en este caso relacionado con el mejor de sus significados.

En su sexta edición, la Muestra de Teatro Extravangante presenta cinco compañías valencianas con propuestas bien diferentes. Los cinco espectáculos seleccionados para este año son: ‘Pa tí pa mí’ de Kankaneo Teatro (día 2); ‘Y si hablaran de nosotras’ de Anna Albaladejo (domingo 9); ‘Pecadilly Circus’, de Rosamari Producciones (16); ‘Esto a Freud le encantaría’ de Anna Kurikka y Sara Gumbretch (23), y ‘Vedette a ciegas’ de Miguel Vicente Clager (30).

Kankaneo Teatro es una de las propuestas de la VI Muestra de Teatro Extravagante de Radio City. Imagen cortesía de Radio City.

Kankaneo Teatro es una de las propuestas de la VI Muestra de Teatro Extravagante de Radio City. Imagen cortesía de Radio City.

‘Pa tí pa mí’ es un espectáculo dinámico, divertido y disparatado donde el público ordena y manda. Son ellos los que sugieren los temas, los que impulsan a sus dos actrices,  Kanka y Neo (Elba Ruíz y Zahira Montalvo), a exprimir todas sus capacidades interpretativas del teatro gestual. Kanca y Neo son dos transeúntes de la vida, traficantes de sueños, ambiguas y polivalentes trasparentes, transgénicas, que cruzan Despeñaperros en busca de nuevas emociones. Eso son Kancaneo Teatro, un duo de improvisación que llega desde Madrid para abrir con fuerza la Mostra de Teatro Extravagante de Radio City.

Y si hablaran de nosotras en la VI Muestra de Teatro Extravagante. Imagen cortesía de Radio City.

Y si hablaran de nosotras en la VI Muestra de Teatro Extravagante. Imagen cortesía de Radio City.

‘Y si hablaran de nosotras’ se pregunta: ¿Quién no ha soñado alguna vez con salir en los medios de comunicación y ser el centro de todas las miradas? Pero, ¿qué pasa si un día nos encontramos en el epicentro de una noticia, digamos un desahucio? Anna Albadalejo interpreta junto a Maribel Bayona esta historia del presente, versionada y dirigida por la propia Anna, creadora, dramaturga, directora y actriz que combina su desarrollo profesional entre la palabra y el movimiento.

Pecadilly Circus en la VI Muestra de Teatro Extravagante. Imagen cortesía de Radio City.

Pecadilly Circus en la VI Muestra de Teatro Extravagante. Imagen cortesía de Radio City.

Rosamari Producciones vuelve con un cabaret gamberro y divertido, ‘Pecadilly Circus’, lleno de pecados divinos, pecados secretos, pecados dorados, oscuros, divertidos, soñados, cumplidos y excesivos, protagonizados por Rosana Gimeno y Marino Muñoz. Porque “pecadillys” hay muchos, pero pecadoras y pecadores hay más. No habrá absolución posible, pero sí verdaderas locuras divertidas.

Anna Kurikka y Sara Gumbretch han creado ‘Esto a Freud le encantaría’ a partir del material recibido de personas soñadoras de todo el mundo. Sueños de personas reales, sueños reales de personas soñadoras, personas soñadoras con sueños reales ¿Quién decide sobre nuestros sueños? ¿Decidimos con qué soñamos? ¿Todavía nos está permitido soñar? Esta obra se encuentra en el abismo entre el sueño y la realidad.

Vedette a ciegas en la VI Muestra de Teatro Extravagante. Imagen cortesía de Radio City.

Vedette a ciegas en la VI Muestra de Teatro Extravagante. Imagen cortesía de Radio City.

Miguel Vicente Clager es Liz Stardust en ‘Vedette a ciegas’, una gran musa y artista de los noventa que sobrevive a la decadencia de su presente trabajando de vedette en una sala de variedades. El sueño dorado vivido en los noventa como estrella en el cielo del star system queda enterrado por los numerosos escándalos que protagonizó, relacionados con el alcohol, las drogas y las malas influencias. Años después de su alocada época de estrellato encuentra en una acogedora sala de variedades un espacio personal donde revivir sus años dorados en las pasarelas y donde dar rienda suelta a sus hilarantes ideas e imitaciones de otras artistas. ‘Vedette a ciegas’ es una obra multidisciplinar donde el vídeo, el audio y la imagen nos muestran las diferentes realidades de Liz y donde los dos grandes protagonistas son el humor y la provocación.

Anna Kurikka y Sara Gumbretch protagonizan la obra 'Esto a Freud le encantaría', en el Teatro Extravagante de Radio City. Imagen cortesía de Radio City.

Anna Kurikka y Sara Gumbretch protagonizan la obra ‘Esto a Freud le encantaría’, en el Teatro Extravagante de Radio City. Imagen cortesía de Radio City.

Mederox y su pintura simbólica

Mederox
Sala Lametro
Estación de Colón. Valencia
Hasta el 3 de mayo

Claude Lévi-Strauss acuñó el término “eficacia simbólica” para referirse al modo en que ciertas técnicas o rituales empleados por los chamanes podían llegar a curar trastornos psicosomáticos. Viendo las pinturas y dibujos de José Manuel Mederos Sigler, Mederox (Bejucal, 1949) se hace prácticamente inevitable relacionarlo con el simbolismo al que alude el gran antropólogo francés fallecido hace un lustro. Con el simbolismo y su eficacia a la hora de abordar los problemas que nos aquejan a los seres humanos. Si la ciencia se ocupa de las enfermedades desde el punto de vista objetivo, el arte ofrece la posibilidad de adentrarse en los grandes interrogantes de la existencia, permitiendo el acceso a cierta subjetividad oculta.

Una de las obras de Mederox en la Sala Lametro.

Una de las obras de Mederox en la Sala Lametro.

¿A qué subjetividad se refiere la obra de Mederox? A aquella que establece lazos muy estrechos entre nuestra condición humana y la animal. Los más de 60 dibujos y pinturas, que Lametro exhibe como amplia muestra de sus trabajos realizados entre 1987 y 2013, se caracterizan por esa extraña comunión del hombre y la bestia que al parecer nos habita. Porque el hombre será todo lo bueno que Rousseau quiera, pero lo cierto es que no hay día a lo largo de su dilatada historia que no desencadene algún acto de violencia.

Y no sólo eso. Lo que Mederox refleja con su insistente presencia del animal en el estrambótico cuerpo humano de sus pinturas y dibujos, es la íntima conexión con lo real, extraño e inquietante mundo interior que nos zahiere, a pesar de la fuerte resistencia que oponemos para no saber nada de ello. A rebufo de la influencia afrocubana, Mederox transita por los territorios del arte primitivo para revelar el modo en que la cultura se apropia de ciertos signos externos con el fin de simbolizar aquello que le atrae, al tiempo que le produce miedo.

Obra de Mederox en la Sala Lametro.

Obra de Mederox en la Sala Lametro.

El animal que llevamos dentro, y que Mederox pinta como parte intrínseca de uno mismo, tiene en cierto modo relación con los microbios o virus que combate la ciencia. Por eso sus pinturas y dibujos resultan extraños, con esos rostros y figuras grotescos, porque en el fondo nos hablan del cuerpo extraño que habitamos y de las amenazas externas o internas que vienen a incomodar de forma permanente nuestra existencia. Y aquí cobra todo su sentido una frase de Mederox recogida en la exposición: “El artista, si no encuentra la utilidad de su obra (no el beneficio mercantil ni económico), sino la utilidad espiritual…pierde su sentido”.

He ahí la “eficacia simbólica” de su trabajo, el sentido al que el artista cubano alude. La obra de Mederox propicia ese encuentro con lo real que nos habita y, al hacerlo, muestra caminos para abordarlo mediante el ritual simbólico que manifiestan sus pinturas y dibujos. También su poesía, que parece entroncar con el inconsciente freudiano. “El gran sueño ha sido poder soñar”, dice en uno de los textos que figuran en la exposición como parte de una selección de su libro 69 poemas.

Después de todo, el sueño, como explicó el gran maestro del psicoanálisis, no deja de ser una eficaz y fructífera manera de elaborar las pesadillas diurnas en el transcurso de la noche (la larga noche de los tiempos). Como decía el personaje de la película Léolo (Jean-Claude Lauzon), “porque sueño, yo no lo estoy”. Se refería a la locura, precisamente ésa que por disponer del arte y de la cultura podemos eludir mediante el sentido y la eficacia simbólica de obras nutrientes como la de Mederox.

Obra de Mederox en la Sala Lametro.

Obra de Mederox en la Sala Lametro.

Salva Torres

Los Nombres del Padre: un homenaje a Pepe Espaliú

Los Nombres del Padre III: Crecer, Jugar, desaparecer. Alex Francés / Pepe Espaliú
Centro de Arte Pepe Espaliú
C/ Rey Heredia, 1. (Córdoba)
Hasta el 20 de abril 2014

Un cuerpo que gira en torno a un árbol. Se va quitando la ropa hasta quedar desnudo. Un cuerpo que anuda un texto al tronco del árbol. AIDS IS AROUND. Ésa era la frase con la que el artista cordobés Pepe Espaliú (1955-1993) ponía el epílogo a una trayectoria circular hecha de ocultamientos y desvelos, silencios y susurros, ausencias y presencias.

Veinte años después de su fallecimiento, son otros los artistas que mediante sus afectos se acercan a su lenguaje, dialogan con su obra, trazan gestos cómplices en el aire de este centro y hacen gravitar su propuesta en torno a una colección que en este encuentro con los otros alienta y reactiva la propuesta de uno de los artistas españoles más importantes de la segunda mitad del siglo pasado.

Es en este diálogo con los otros, primero con Txomin Badiola y después con Javier Codesal, en el que hemos podido ir desvelando las relaciones que la obra de Espaliú y la de los artistas que participan en este ciclo de exposiciones, tienen con algunos conceptos y afectos hacia el psicoanálisis de Lacan, haciendo del territorio de Los nombres del Padre un espacio de trabajo abierto y expansivo sobre ley y norma, lenguaje y cuerpo, texto y anudamiento que se cierra con una intervención del artista Alex Francés.

Si bien los artistas anteriores, de manera generacional convivieron en el mismo territorio de trabajo del arte español de la década de los ochenta, el caso de Alex Francés es distinto, pues su trabajo se inicia a finales de esa década, pero fundamentalmente se desarrolla a partir de la década siguiente, la de los noventa, donde su manera de evidenciar las relaciones de poder con el otro y la manera en que sobre el cuerpo se inscriben y escriben una serie de normas y ataduras relativas al Padre, la ley y la memoria, convierten su trabajo en un espacio de filiaciones con el doble, no dos, sino dos.

Vista de la exposición.  Imagen por cortesía del Centro de arte Pepe Espaliú

Vista de la exposición de Alex Francés. Imagen por cortesía del Centro de arte Pepe Espaliú

«Algunos reflejos opacos me indican algo de lo que está pero que no puedo ver, porque esa cosa está tapada, recubierta por una tela de paño negro muy espesa; es una masa inforne y todo fluctuante que absorbe todo cuanto toca, y a ella intento abrazarme, por eso hoy, aquí, todo eco es imposible». Así escribe Alex Fránces en un texto que lleva por título Pliegues de manto, a propósito de la exposición de Álex Francés en el Centro de arte Pepe Espaliú, su manera de abordar la relación con las obras de Espaliú presentes en la colección. No hay roce. No hay ecos. No hay diálogo. Todo se ha impregnado de Espaliú, desde dentro hacia fuera, desde la sala de exposiciones a la calle, donde uno de sus Carryings actúa como vigía de este escribir a tientas.

En primer término Malferits (1996-2013), al fondo Doble Cuerpo (2014)

En primer término Malferits (1996-2013), al fondo Doble Cuerpo (2014)

Detalle de Malferits.

Detalle de Malferits de Alex Francés. Imagen por cortesía del centro de arte Pepe Espaliú

Desde el refugio de dolor que es Malferits (1996-2013) hasta la relación con el otro y la memoria que aparece en los espejos de Dolidos (1991), la producción de Alex Francés sigue abordando las relaciones con el doble, en piezas como Crecer (2005) y El volar es cosa de pájaros (1993-2013) que se acercan a al idea de presencia/ausencia del cuerpo en la obra de Espaliú y nos conducen a esas dos vasijas cerámicas unidas por la boca que son Niño que (2006) y el dibujo de los dos cuerpos masculinos unidos por el pene que Espaliú realizó en 1993.

En primer término Crecer (2005), al fondo El volar es cosa de pájaros (1993-2013).

En primer término Crecer (2005), al fondo El volar es cosa de pájaros (1993-2013).

Entre los espacios de uno y otro, estarán Juguete (2013), Silla y nudo (2013), Silla y esclavo (2013) y Cordero (2013), piezas en las que el trabajo con el ganchillo pintado, tejer y anudar, desenroscan la madeja del corazón latiente de Genet I (1988), The Visionary discipline (1986) y otras piezas de Pepe Espaliú que impregnan la superficie rugosa de estos objetos.

Como coda final a este encuentro, Alex Francés tienta el rostro muerto de los Santos (1988) de Espaliú a partir de su Cincha con gemas (1996-2013), penetrando cuerpo y mente y anudándose sobre la peana de sus máscaras, para hacer que la Maternidad de Espaliú y Feto invertido (2013) se encuentren, y Pliegues de manto (2013) extienda su cuerpo hacia ese Hijo pródigo que vuelve a casa.

En el marco de esta exposición, tendrá lugar una conferencia de Monserrat Rodríguez Garzo sobre Los nombres del padre según Lacan y Los nombres del Padre que hemos construido entre todos nos(otros).

Vista de la exposición. Imagen por cortesía del centro de arte Pepe Espaliú

Vista de la exposición. Imagen por cortesía del centro de arte Pepe Espaliú

«En Occidente estamos fascinados por el mal»

Mujer y Cine: En torno al deseo femenino. Conclusiones
Jornadas organizadas por la Asociación Cultural Trama y Fondo y Obra Social CAM
Colaboraron: iVAC-La Filmoteca, Universidad Cardenal Herrera-CEU, MuVIM, ESAT, MAKMA
Ponentes: Carmen Carceller, Jesús González Requena, Luis Martín Arias
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Celebradas los días 10 y 11 de diciembre de 2013

“Hay un buen goce sublime frente a un mal goce siniestro”. Y ahora, según Jesús González Requena, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, predomina en los textos de nuestra contemporaneidad ese goce maligno que desemboca en la más pura crispación aniquiladora. “En Occidente, estamos fascinados por el mal”, por eso “Michael Haneke triunfa, porque nos convoca a disfrutar de esa maldad en su cine”. Tal y como sucede, por ejemplo, en La pianista, que junto a Jules y Jim, de François Truffaut, y Su juego favorito, de Howard Hawks, fueron las películas que permitieron anclar el debate en las jornadas que sobre el deseo femenino se celebraron esta semana en el Aula de Cultura La Llotgeta de Valencia.

Jeanne Moreau en un fotograma de 'Jules y Jim', de François Truffaut

Jeanne Moreau en un fotograma de ‘Jules y Jim’, de François Truffaut

“Cuando una civilización deja de creer en sus relatos fundadores tiende a desaparecer”, insistió González Requena, para quien los textos [los buenos relatos] “son las Arcas de Noé con las que surcamos lo real”, lo caótico del mundo. Y en el centro de ese caos, sitúa el catedrático de la Complutense a la diosa que emerge omnipotente en buena parte de las narraciones posmodernas. Luis Martín Arias, profesor de la Cátedra de Cine de la Universidad de Valladolid, puntualizó que el amor consistía en “contener la pulsión”, mientras que el deseo estaría “del lado de lo imaginario”. Deseo que en la mujer histérica le llevaría, según la psicoanalista Carmen Carceller, “a la insatisfacción”, mientras que al hombre le conduce al “deseo imposible”. Sólo hay amor allí donde “el goce condesciende al deseo”, precisó Carceller.

Fotograma de 'La pianista', de Michael Haneke

Fotograma de ‘La pianista’, de Michael Haneke

Mujer y Cine: En torno al deseo femenino reunió a los tres ponentes de la última jornada en una mesa redonda, que clausuró el encuentro y permitió abrir el debate al público. Que la mujer, en dos de las películas proyectadas (Jules y Jim, y La Pianista), se colocara del lado de ese goce siniestro, mientras una tercera (Su juego favorito) necesitara de todas sus artimañas femeninas para “pescar” al hombre que deseaba, suscitó en ocasiones encendida polémica. Pero lo cierto es que, tal y como apuntó Carmen Carceller, “el sujeto, para amar, tiene que estar en falta; caerse de su narcisismo”. Lo cual no es nada fácil, como se pudo comprobar en los diferentes análisis de las películas.

Fotograma de 'Su juego favorito' de Howard Hawks.

Fotograma de ‘Su juego favorito’ de Howard Hawks.

Películas que, en tanto textos que despliegan la subjetividad humana, revelaron esa tendencia al goce siniestro de la mujer colocada en el lugar de la reina o la diosa omnipotente. Diosa que es un eco de la madre naturaleza y de la madre patria, que tantas adoraciones y crispaciones provocan actualmente. “El estalinismo y el nazismo, que en el fondo venían a decir ‘si tú no eres la esencia del alemán o del comunista, entonces eres nuestro enemigo, son ejemplos que ahora vuelven a aflorar en diversas formas de adoración tribal”, admitieron, desde ángulos distintos, Martín Arias y González Requena. En lo que no estaban de acuerdo es en esa maldad que parece fascinar a nuestros contemporáneos. “No hay datos objetivos que lo confirmen y, en todo caso, vivimos gracias a la ciencia mejor ahora que hace años”, subrayó Martín Arias, insistiendo en todo momento que había que centrarse en “lo poético” y dejar de lado “lo ideológico”, en tanto fuente de prejuicios y escaso rigor de pensamiento.

Fotograma de 'Jules y Jim', de François Fruffaut.

Fotograma de ‘Jules y Jim’, de François Fruffaut.

“Del deseo femenino se parlotea, se hace palabrería ideológica”, que conviene evitar “siendo rigurosos ateniéndonos al análisis de los textos”. En todo caso, precisó que “deseamos lo que nos falta”, por lo que la mujer “está en falta” y desea lo que tiene el hombre, mientras que éste, “en tanto lo tiene, teme perderlo”. De ahí que el hombre pase “del horror a la adoración” de lo femenino. “En el romanticismo cundió el suicidio de varones fascinados por el adoramiento de esas diosas femeninas”, señaló González Requena. En el fondo de todo ello, anida la siguiente experiencia: “Fracasados en el amor que entran en pánico cuando se acercan a la mujer inalcanzable”. Y es que la mujer, en tanto “imago primordial” para ambos sexos, ya que ambos quedaron magnetizados por esa figura materna “suscitadora de todas las sinestesias y bálsamo para todas las excitaciones”, requiere de cierta “mascarada”. Carmen Carceller situó esta mascarada del lado de la industria de la moda, mientras González Requena apuntó hacia otro lado: “La mascarada es el fundamento de lo femenino, en tanto permite recubrir lo real y conformar esa figura deseable para el hombre”.

Rock Hudson y Maria Perschy en un fotograma de 'Su juego favorito', de Howard Hawks.

Rock Hudson y Maria Perschy en un fotograma de ‘Su juego favorito’, de Howard Hawks.

 

El deseo femenino a debate en La Llotgeta (y III)

Mujer y Cine: En torno al deseo femenino
XIII Jornadas de Hª y Análisis Cinematográfico
Luis Martín Arias, Profesor de la Universidad de Valladolid
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Martes 10 y Miércoles 11 de Diciembre

Pregunta.- Mujer y cine, en torno al deseo femenino. ¿Es diferente al masculino? ¿En qué sentido?

Respuesta.- La mujer, o mejor dicho, lo femenino, es un tema que ha apasionado siempre a los mejores artistas en todos los ámbitos, incluido por supuesto el cine. Es uno de los grandes temas de la estética y de lo poético. La ventaja de explorar estas cosas en el arte es que podemos intentar alcanzar un conocimiento que, sin dejar de ser subjetivo, esté más cerca de la verdad y del mandato socrático – platónico del «conócete a ti mismo»; siempre y cuando pongamos en juego instrumentos de análisis que nos permitan desembarazarnos de la ideología y de la política, que lo contaminan todo y lo embarullan hasta un punto en el cual es imposible el más mínimo razonamiento.

Fotograma de 'Su juego favorito', de Howard Hawks.

Fotograma de ‘Su juego favorito’, de Howard Hawks.

El problema es que un análisis riguroso se encuentra con que el concepto de «deseo» es muy impreciso, incluso, o especialmente, en psicoanálisis; pero aún así podemos decir que ni para Freud ni para Lacan el deseo femenino es diferente del masculino. Para Freud en ambos sexos es siempre inconsciente y sólo se realiza en la fantasía del sueño o en el síntoma, mientras que para Lacan el deseo de uno es el deseo del Otro y dicho deseo además no tiene objeto, a diferencia de la necesidad (hambre, sed o excitación sexual), por eso esta la podemos colmar y aquel no, que por tanto queda siempre insatisfecho.

Fotograma de 'Su juego favorito' de Howard Hawks.

Fotograma de ‘Su juego favorito’ de Howard Hawks.

Pregunta.- El incomprendido deseo femenino por parte de los hombres, que desemboca en muchos casos en la llamada violencia de género, ¿se soluciona con más educación o intervienen otros factores a tener en cuenta? ¿Como cuáles?

Respuesta.- Mi opinión es que el deseo de la mujer no es ni más ni menos comprensible que el del hombre. La mal llamada violencia de «género» es un concepto puramente político e ideológico y por tanto puede y debe quedar completamente fuera de una poética del deseo. No quiero ni estoy cualificado para opinar de este asunto, que inevitablemente sería en términos políticos e ideológicos, pero en todo caso este problema debería enfocarse no con apriorismos interesados sino con datos científicos, serios y objetivos; por ejemplo debería estudiarse a fondo por qué donde hay más muertes atribuidas a ese tipo de violencia es en países muy avanzados socialmente como Finlandia o Suecia.

Jeanne Moreau en 'Jules y Jim', de François Truffaut.

Jeanne Moreau en ‘Jules y Jim’, de François Truffaut.