Diez nominaciones valencianas a los Premios Max

XX Premios Max
Organizados por la Fundación SGAE
Palau de Les Arts
Avda. Professor López Piñero, 1. Valencia
Lunes 5 de junio, 2017, a partir de las 22.00h

La XX edición de los Premios Max cuenta con 10 nominaciones de artistas, espectáculos y compañías valencianas. Los espectáculos ‘Mulïer’ de Maduixa Teatre y ‘Quixote’ de Grup Puja! han recibido la nominación al Mejor Espectáculo de Calle, mientras la compañía Wichita Co. ha recibido la nominación al Mejor Espectáculo Revelación por ‘A España no la va a Conocer ni la Madre que la Parió’. María Cárdenas opta al premio a Mejor Autoría Revelación por ‘Síndrhomo’ y Damián Sánchez ha sido nominado a Mejor Composición Musical para Espectáculo Escénico por ‘Mulïer’.

Escena de 'Solo son muejres', de Carme Portaceli, nominada a Mejor Espectáculo.

Escena de ‘Solo son mujeres’, de Carme Portaceli, nominada a la Mejor Dirección Escénica de la XX edición de los Premios Max.

Por otro lado, Carme Portaceli opta al premio a la Mejor Dirección Escénica por ‘Solo Son Mujeres’; Juanjo Llorens está nominado a Mejor Diseño de iluminación por ‘Hamlet’, de Kamikaze Producciones; y Marcos Morau opta a Mejor Diseño de Espacio Escénico por ‘Oskara’.

Chema Cardeña, en el centro, nominado a Mejor Actor de Reparto por 'Shakespeare en Berlín' en la XX Premios Max.

Chema Cardeña, en el centro, nominado a Mejor Actor de Reparto por ‘Shakespeare en Berlín’ en la XX edición de los Premios Max.

La lista de los nominados valencianos en esta edición de los premios Max se completa con la nominación de los actores Josep Manel Casany en la categoría de Mejor Actor Protagonista, por la obra ‘Hamlet Canalla’, coproducción del Institut Valencià de Cultura (IVC) con la Compañía Micalet, y Chema Cardeña en la categoría de Mejor Actor de Reparto por ‘Shakespeare en Berlín’.

Los ganadores de la XX edición de los Premios Max se darán a conocer el lunes 5 de junio en la gala que se celebrará en el Palau de Les Arts de València, a la que acudirá una nutrida representación de Cultura de la Generalitat, encabezada por el conseller de Cultura Vicent Marzà.

Representantes institucionales junto a algunos de los valencianos nominados en la XX edición de los Premios Max.

Representantes institucionales junto a algunos de los valencianos nominados en la XX edición de los Premios Max.

Precisamente Marzà, acompañado por el director del IVC, Abel Guarinós, y del director general adjunto de Artes Escénicas, Roberto Garcia, recibió a una representación de los valencianos finalistas de los Premios Max 2017, organizados por la Fundación SGAE y que este año celebra su XX edición en Les Arts. La SGAE estuvo representada por el presidente del Consejo Territorial de SGAE CV, Pep Llopis y el director de zona de SGAE para el territorio valenciano, Álvaro Oltra.

«Esta es una oportunidad de oro para visibilizar el talento de nuestros creadores escénicos más allá de nuestro territorio», destacó Marzà. Al encuentro con el conseller, respecto a nominados valencianos, acudieron la productora teatral Loles Peris, la coreógrafa Mamen García y el músico Damián Sánchez, por parte de la Companyia Maduixa. También estuvieron presentes la autora teatral María Cárdenas, la actriz Pilar Almeria en representación del actor Josep Manel Casany, y Teresa de Juan, de   Wichita&CO.

Vicent Marzà tuvo la oportunidad de felicitar a los nominados y de interesarse sobre sus posibilidades de obtener el galardón en las diferentes categorías en que compiten. «Una vez más se demuestra que la vitalidad y la creatividad del sector de las artes escénicas valenciano le permite llevar a los escenarios montajes que conjugan la calidad con la vocación de conseguir públicos numerosos y variados», destacó Marzà.

Mulier de Maduixa Teatre.

Escena de ‘Mulïer’, de Maduixa Teatre, nominada a Mejor Espectáculo de Calle en la XX edición de los Premios Max.

Un Escalante para adultos

Ciclo de Memoria Histórica
Escalante Centre Teatral
Teatre el Musical
Plaça del Rosari, 3. Valencia
Del 20 al 22 de diciembre de 2016

El Escalante Centre Teatral, dependiente de la Diputación de Valencia, presenta este diciembre una programación que, por primera vez dentro de sus más de tres décadas de recorrido, se abre al público adulto con su ciclo Memoria Histórica. Junto a éste, la programación familiar e infantil estará presente con Nadal al Escalante en 7 espectáculos que invitan al juego, la experimentación y la interacción a través de las artes escénicas.

Entroncar con nuestro pasado, ya sea éste real o imaginado, es lo que articula el ciclo de Memoria Histórica, que llegará del 20 al 22 de diciembre al Teatro El Musical (TEM)– espacio al que se ha trasladado la programación hasta que terminen las obras del edificio-  con 4 espectáculos que examinan el mundo con una visión crítica.

Programados por el actual director del Escalante, Josep Policarpo, el ciclo se abrirá con La piedra oscura, de Centro Dramático Nacional y Lazona Teatro. Una vibrante pieza sobre la memoria como espacio de justicia y la necesidad de redención, con texto de Alberto Conejero, reconocida con 5 Premios Max: Mejor espectáculo teatral, autoría, dirección, diseño escénico e iluminación (20 diciembre-20:00h-TEM).

La piedra oscura, Centro Dramático Nacional y Lazona Teatro. Imagen cortesía Escalante Centro Teatral.

La piedra oscura, Centro Dramático Nacional y Lazona Teatro. Imagen cortesía Escalante Centro Teatral.

De la mano de Meriyanes Produccions en Kilòmetres conoceremos la historia de una familia y su particular periplo dentro del marco de la Guerra Civil. Con ella recorreremos kilómetros cargados de lucha e ilusión, oportunidades y desesperación, risas y llantos (21 diciembre-20:00h-TEM). A mí nunca me cortó la cabeza, de Lupa Teatro y Yo maté a Carmencita Polo, de Mafalda Bellido (22 diciembre-20:00h-TEM) son las dos piezas cortas de autoras valencianas que cerrarán el Ciclo de la Memoria Histórica con dos historias muy distintas, íntimas y cercanas, que combinan el humor y el drama para buscar la complicidad del público a través de dos originales relatos.

Teatro comunitario y de riesgo en Las Naves

Programación Espai Mutant
Las Naves, espai de d’innovació i creación
C/Juan Verdeguer, 6. Valencia

El Espai Mutant de Las Naves presenta la programación de la que será su tercera temporada de artes escénicas con la filosofía de todo el centro de innovación y creación, caracterizado por apostar por la innovación cultural, social y tecnológica. Su objetivo: dar a conocer a artistas emergentes y compañías locales, acercar propuestas arriesgadas a nivel nacional, redefinir el “ teatro público” e invertir esfuerzos en la innovación cultural aplicada a la escena.

Según su director de programación, Guillermo Arazo, el Espai Mutant es “un lugar abierto, en constante transformación, que debe hacer visible el desarrollo de la sociedad. En este sentido, es necesario transformar y reinventar el espacio destinado a las artes escénicas en Las Naves”. “Este año tendremos un discurso abierto más allá de las cuatro paredes de un teatro, que mire a la ciudad y a los barrios de Valencia y con una programación contemporánea de calidad, con un carácter plural y multidisciplinar, que genere una identidad ciudadana y que se convierta en un referente nacional“, explica Arazo.

La Tristura, PanicMap, Cris Blanco, Malditos Compañía, Bramant Teatre, Patricia Pardo, CanallaCo Teatre, La Joven Compañía, Taiat Dansa, Divergences o el Pont Flotant son algunas de las compañías que pasarán por Las Naves la próxima temporada que dará comienzo el mes de septiembre.

A lo largo de este nuevo ejercicio Las Naves apuesta por la producción propia con dos montajes escénicos relacionados con teatro comunitario, además de una revisión de su ya clásico ‘Poblats en Dansa’, que durante la pasada temporada ejerció de nexo de unión dancística de los vecinos de los Poblats Marítims. Asimismo, Las Naves estrenará las coproducciones ‘Bad Translation’, de Cris Blanco, y ‘Still Life’, de Taiat Dansa, junto a otras coproducciones con las compañías CanallaCo y la Teta Calva.

Malditos Compañía. Imagen cortesía Las Naves.

Malditos Compañía. Imagen cortesía Las Naves.

Esta nueva temporada arranca con ‘Dystopia’, de PanicMap, el 16, 17 y 18 de septiembre. Este montaje continúa con la línea de investigación del anterior proyecto de la compañía, profundizando en la búsqueda de un lenguaje multidisciplinar propio que se alimenta de diferentes lenguajes: dramático, plástico, coreográfico y tecnológico.

‘Pájaros azules’, de Bramant Teatre, llegará al espacio mutante el 24 de septiembre. Este proyecto se centra en el conflicto afgano, habla de la emigración de la mujer, el abandono, la soledad y de cómo el amor puede cambiar la manera de enfrentarse a algunas guerras.

Pero además de grandes apuestas innovadoras, Las Naves repite montaje tras el éxito de su coproducción ‘CINE’, de La Tristura. El 29 y 30 de octubre esta compañía, considerada una de las más transgresoras del teatro contemporáneo español, volverá con la road movie de un joven en busca de su identidad.

Patricia Pardo vendrá al Espai Mutant con un alegato por la eliminación de los géneros, como horizonte. Pero, a la vez, reivindicando la categoría impuesta, la de ser mujer, porque hay que ser consciente de la invisibilidad, de la violencia y del control ejercido bajo esa etiqueta-mujer. ‘Cul Combat’ se representará el 5 de noviembre.

El 6 de noviembre se estrenará en Las Naves la coproducción ‘Bad Translation’, de Cris Blanco. ‘Bad Translation’ es una batalla en la que lo analógico vence a lo digital, poniendo el foco en lo que se pierde en la traducción.

Esta nueva temporada también contaremos con el Premio Max al Mejor Espectáculo Revelación 2016: ‘Danzad Malditos’, de Malditos Compañía. Este montaje será el encargado de cerrar el mes de noviembre en la programación. En la época de la Gran Depresión, en Estados Unidos se organizaban concursos donde parejas bailaban de manera continuada, día y noche, hasta acabar extenuados. Ganaban los que más resistían y recibían dinero en metálico. Basado en la célebre película de Sydney Pollack, esta propuesta reproduce aquellos maratones de resistencia donde los bailarines eran auténticos espectáculos de la miseria.

Dystopia arranca la temporada. Imagen cortesía de Las Naves.

Dystopia arranca la temporada. Imagen cortesía de Las Naves.

Ya en diciembre, Divergences ofrecerá en el Espai Mutant de Las Naves su ‘Boys don’t cry’. Este montaje cortocircuita los estereotipos masculinos y representaciones típicas utilizadas hasta la saciedad en la cultura actual; una estrategia para sacudir las representaciones tradicionales y atacar a los tratamientos intelectuales de los temas.

Del 16 al 18 de diciembre, vuelve otro de los éxitos de la pasada temporada y producción propia de Las Naves: ‘El fill que vull tindre’, de El Pont Flotant. En él abordan el tema de la educación, la preocupación por el sistema de enseñanza, la manera en la cual se transmiten conocimientos o la influencia de lo aprendido en nuestra vida.

Para abrir el año 2017, Las Naves y su espacio mutante albergarán ‘Punk Rock’, de La Joven Compañía. Es la historia de siete jóvenes de Stockport (Inglaterra) en un momento clave de sus vidas: se enfrentan a los exámenes que les abrirán las puertas de la Universidad y les permitirán huir del suburbio industrial en el que han crecido. La presión es máxima y cada uno deberá lidiar con ella a su manera. Pero no todos están preparados para soportarla.

Y el 4 y 5 de febrero, la compañía valenciana Taiat Dansa presentará su ‘Still Life’, cuya investigación coreográfica y dramatúrgica ya se pudo disfrutar en formato work in progress el año pasado en Las Naves.

Corrupción en torno a un balneario

Un enemigo del pueblo, de Henrik Ibsen, dirigido por Iria Márquez
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 1 al 3 de julio de 2016

Hace más de 120 años, Henrik Ibsen tomó un símbolo de la pureza como el agua para hablar del deterioro de nuestra sociedad en ‘Un enemigo del pueblo’, una de sus obras maestras que este fin de semana Sala Russafa recupera en su V Festival de Talleres de Teatro Clásico (1-3 de julio).

Iria Márquez adapta y dirige la nueva versión de esta historia sobre una pequeña localidad cuya economía gira al rededor a un balneario. El conflicto entre el bien común y el interés económico saltará cuando se descubra que sus aguas están contaminadas. ¿Habrá que informar a los huéspedes y cerrar o mantener el secreto y la actividad?

Un enemigo del pueblo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un enemigo del pueblo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Estamentos de poder, medios de comunicación y vidas particulares colisionan en esta trama de total actualidad. “Con el ambiente electoral que hemos estado viviendo las últimas semanas, te das cuenta de que ciertas cosas no han cambiado en más de un siglo: el intento de manipulación del pueblo, su infantilización por parte de los políticos, el discurso del miedo a perder cierto estatus de bienestar…”, apunta la directora, que ha incluido nuevos monólogos y ha creado algunos personajes para revitalizar la pieza.

“Cuando tocas un texto como éste, siempre hay que hacerlo desde el máximo respeto. Te documentas mucho sobre el autor, su estilo y estudias bien la pieza. En este caso, lo que he hecho es integrar nuevas tramas, que venían a alimentar la historia principal, y dar vida a personajes que servían para reforzar los principales mensajes de esta obra”, explica la dramaturga, actriz y directora.

El objetivo de Márquez era crear un montaje en el que los amantes de este texto pudieran reconocer el original y percibir ciertos desarrollos, que hacen avanzar un poco más la trama. En ese sentido, se ha alimentado la puesta en escena con referencias al agua como elemento fundamental, utilizando audiovisuales y ciertos apoyos en la escenografía. Además, se ha contado con la colaboración del bailarín Toni Aparisi (Premio Max 2016 al Mejor Bailarín) para diseñar el movimiento escénico en algunas partes de la representación.

Elenco de 'Un enemigo del pueblo'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Elenco de ‘Un enemigo del pueblo’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Todo ello en un montaje atemporal, con personajes vestidos en blanco y negro, al que acompaña una ambientación musical de artistas como Spiritualized, Godspeed You Black Emperor, Micah P. Hinson o Quincy Jones.

La obra está interpretada por Diego Lema, Isabel Sánchez, Pepe March, Vanessa Gradolí, Elena Marquina, Lydia Ramos, Sonia Ramada, Jorge López, Blanca Aparisi, Joan Espinosa y Salvador Muñoz, componentes de un taller de formación actoral impartido por Márquez en Sala Russafa durante ocho meses. “Lo mejor de estas experiencias es la ilusión y energía con la que enfrentan el proyecto, te devuelven una frescura y pureza que está en la esencia del teatro y que es totalmente contagiosa”, afirma Márquez.

El espectáculo se estrena el viernes 1 de julio y podrá verse hasta el domingo, dentro de la programación del V Festival de Talleres de Teatro Clásico que concluye su programación la próxima semana con la muestra de Teatro-Danza Inclusivo ¿Diez y… ocho? que tendrá lugar el próximo 10 de julio y que echará el telón a la V temporada de Sala Russafa.

Cartel de 'Un enemigo del pueblo'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cartel de ‘Un enemigo del pueblo’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Marat-Sade, teatro de auténtica locura

Marat-Sade, de Atalaya
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Única función: sábado 4 de junio, a las 20.30h

“Es uno de los grandes textos del teatro universal”, dice Ricardo Iniesta, director de Atalaya. Lo cual justifica sobradamente su elección como parte del repertorio de la compañía sevillana. Si a eso le añadimos el hecho de que durante cinco décadas jamás ha llegado a Valencia el Marat-Sade de Peter Weiss, la sola representación en Espai Rambleta el próximo sábado adquiere rango de solemnidad. Algo, sin embargo, ajeno a cuanto ocurre en la obra que describe el choque de caracteres entre el colectivista Marat y el individualista Sade, en el marco de los años posteriores a la Revolución Francesa. Allí donde la solemnidad deja paso a la sordidez.

Pasados más de 200 años desde que Marat fuera asesinado por Charlotte Corday, en el tumultuoso contexto revolucionario, lo cierto es que la obra posee una absoluta actualidad. “Más actual no puede ser, porque se habla de desigualdad, de corrupción, de ir contra los banqueros, los oligarcas, los políticos incompetentes; algo que en Valencia habéis sufrido especialmente”, señala Iniesta. Un espectáculo que dadas las personalidades enfrentadas requería de actores en su madurez. “Es el más difícil que ha afrontado Atalaya y el más extenuante para los actores por su nivel de voltaje, de energía, de compromiso”.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

“La obra obliga a los actores a un sobreesfuerzo tremendo”

En este sentido, Iniesta comenta que es “cinco veces” Así que pasen cinco años, la obra con la que Atalaya ha estado en el Teatro Valle Inclán de Madrid, porque “requiere un sobreesfuerzo tremendo”. De ahí la necesidad de “actores muy consolidados”. Se da la coincidencia, además, de que se cumple el centenario del nacimiento de Peter Weiss, lo que termina por convertir Marat-Sade en un espectáculo de “rabiosa” actualidad. Rabia que en el escenario obliga a “darlo todo”.

El título original, con ser largo, resume la acción: La persecución y asesinato de Jean-Paul Marat representada por el grupo teatral de la casa de salud mental de Charenton bajo la dirección del Marqués de Sade, que Weiss acortó a Marat-Sade. Y es que la obra tiene lugar en esa casa de salud mental donde Sade utiliza a internos para representar un hecho de la Revolución Francesa. Teatro dentro del teatro, para poner en escena “el choque entre el individualista exacerbado que es Sade y Marat en tanto representante de las ideas colectivistas que llevaron a la revolución”, explica Iniesta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

“Más peligroso que el mesianismo es la religión del dinero”

De nuevo, la actualidad. “Esas ideas colectivistas están ahora muy de moda”. Aunque el director de Atalaya subraya que el Marat “más humanista” termina siendo superado por el Sade “cínico, que defiende la destrucción del mundo por el individualismo feroz del hombre”. Hannah Arendt en ‘Sobre la revolución’ dice que “los tiranos se elevan al poder gracias a la ayuda de los pobres o pueblo llano”. ¿Es tan peligroso el mesianismo de ciertos líderes? “Eso es muy peligroso, pero bastante más peligroso son los dictados de la religión y, sobre todo, de la religión del dinero, de aquellos que no quieren que nada cambie”, sostiene Iniesta.

El Marat-Sade que llega a Espai Rambleta viene precedido del éxito cosechado en aquellas ciudades por las que ha ido pasando. “En Barcelona fue toda una catarsis, con el público gritando enfervorizado. Lo mismo que en Málaga, Valladolid…El público la verdad es que ha reaccionado muy cálidamente a nuestra propuesta”. Más que cálidos se muestran los personajes interpretados por Jerónimo Arenal (Marat), Manuel Asensio (Sade), Silvia Garzón (Corday) y Carmen Gallardo (narradora), cuyo papel como maestra de ceremonias “es fundamental” y de quien dice que no se ha llevado el Premio Max “porque no es de Madrid”.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

“Carlota Corday sería ahora como Marie Le Pen”

De las numerosas versiones de la obra de Peter Weiss, Iniesta dice haber aprendido “por dónde no ir”. Salvo el trabajo de Adolfo Marsillach en 1968, lo que supuso el estreno de Marat-Sade en España, ningún otro le ha aportado algo que no sea para perfilar a su manera los personajes. “A Carlota Corday la he visto en general muy ñoña, cuando era una tipeja peligrosa y llena de fuerza”. Por situarla en la actualidad, sería una mujer “en la extrema derecha, como Marie Le Pen”. Y añade: “Una mujer de los girondinos que defendía postulados reaccionarios y que quería cargarse la revolución”. De ahí el asesinato de Marat, que en pintura inmortalizara Jacques-Louis David.

De Sade tampoco ha encontrado Iniesta en otras obras el personaje que buscaba. Al final ha sido su propia investigación y búsqueda, mediante más de 100 ensayos, las que han ido decantando al maestro del sadomasoquismo. “Quien ha representado la locura y el sadismo no puede aparecer como un gran orador refinado”. El coro o cuarto estado es otro de los protagonistas indiscutibles del Marat-Sade de Atalaya. “El primer estado es la aristocracia, el segundo, la religión, el tercero, la burguesía, y el cuarto, el pueblo”, que viene a “equilibrar la balanza entre Marat y Sade”, explica el director.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

“Sade termina comiéndose a Marat”

Siendo Peter Weiss, a juicio de Iniesta, “partidario de las ideas de Marat, con el tiempo se fue radicalizando, al contrario de lo que sucede con la gente que se va haciendo mayor”. De manera que la “fuerza de Sade termina comiéndose a Marat, más apocado”. El individualista extremo aplastando al humanista moderado, en lo que bien pudiera constituir otra lección de vigente actualidad. “Esa idea de apocalipsis está sin duda sugerida”. E Iniesta cita ‘La estética de la resistencia’, en la que Peter Weiss revisita Marat-Sade para establecer esa relectura de su propia obra.

“La pobreza, no la carencia, es abyecta porque coloca a los hombres bajo el imperio absoluto de los cuerpos, de la necesidad”, recoge Arendt. Y los cuerpos están muy presentes en la obra de Atalaya. Cuerpos a punto de ser embalsamados, envueltos en mortajas. “Las grandes telas blancas que forman parte del tejido escénico dan esa idea de sábanas, mortajas, telones, columnas, que aluden a lo que sucede en los baños del hospital de Charenton”. Un teatro de locura en tiempos de revolución que alcanza a nuestros días. Todo ello en Espai Rambleta en una sola función que puede ser memorable. Como memorables son Marat y Sade en un pulso plenamente actual. Rabiosamente actual.

Ver la noticia en ARTS de El Mundo Comunidad Valenciana

Escena de Marat-Sade, de Atalaya.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Salva Torres

En la Intimidad del Cabanyal

VI Festival Cabanyal Íntim
Art en viu a l’interior de les cases del barri
Diferentes casas del barrio del Cabanyal de Valencia
Del 5 al 15 de mayo de 2016

Estoy seguro que mucha gente de Valencia no ha transitado por las calles que conformaban la ampliación de Blasco Ibáñez, lo que algunos llaman la zona cero. Esa zona que pretendía ser devastada por excavadoras implacables, comandadas por el gobierno municicipal en un plan urbanístico que de haberse realizado, hubiera pasado a la historia como una insensatez. Es normal que la gente no pasee por esas calles, no son turísticas ni mucho menos, pero si no las pisas no puedes conocer la esencia de un barrio que pedía a gritos ayuda para no ser arrasado.

Al calor de esta situación nacieron muchas iniciativas para visibilizar el Cabanyal, darle voz a los sin voz y manifestar su sentimiento de pertenencia a la ciudad, no como un simple apéndice playero, sino como parte fundamental y fundacional de ella. Entre las propuestas que contribuían a esa labor estaba Cabanyal Portes Obertes, que bajo la idea de ver las casas que jalonaban el barrio, existía otra idea más profunda si cabe: la de lograr que la gente se paseara por el barrio buscando las susodichas casas y vieran por sus ojos, sin paliativos ni informaciones interesadas, cómo estaba el barrio, en qué situación de postguerra se estaba quedando, en definitiva, concienciar a los valencianos, cosa que no hacía la difunta Canal 9.

Cabanyal Íntim. Fotografia: Lorena Riestra.

Cabanyal Íntim. Fotografia: Lorena Riestra.

El arte, en su más pura esencia, cubrió el barrio con su manto de la mano de Cabanyal Íntim, quizás la propuesta más interesante, sugestiva y emocional de cuantas hayan poblado la barriada. Llevar el microteatro a espacios no convencionales, despojarlo del oropel de una sala o de un increíble hall. Llevarlo a las casas del barrio de forma literal. El objetivo: pues varios. El primero era visibilizar el barrio, en aquel momento los vecinos, con la necesaria aparición de Salvem el Cabanyal, estaban en lucha contra el consistorio, una lucha por su casa, su barrio y su dignidad. En segundo lugar llevar el arte a una zona que se creía muerta, pero que contenía el mayor número de actividades contraculturales de la ciudad. Y en tercer lugar, crear un espacio diferente de arte.

El espíritu del festival se aposenta en realizar obras en espacios no convencionales, y de paso ver, en petit comité, la singularidad del microteatro en casas que de otro modo no podrías disfrutar, pues son particulares. En esta edición, la sexta, decidimos adentrarnos en el festival, y lo hicimos de la mano, casi literal, de Esther Melo, la cual nos trató de un modo fantástico. Solo pudimos asistir a una jornada, pero bastó para imbuirnos del ambiente y la energía creada alrededor de él.

El lema de éste año no podía ser más profético: ‘El Porvenir’. Ese porvenir que esperemos le sea bueno al barrio, y de paso al resto de barrios de Valencia (no podemos olvidar la situación, por ejemplo, de Nazaret). El punto de quedada fue en La Colectiva, un antiguo colegio del barrio, en plena zona de la ampliación, donde se congregaba la gente para comprar las entradas anticipadas o para tomarse algo. Huelga decir que en La Colectiva se reúnen varias asociaciones, y que juntos procuran ofrecer un servicio al barrio para que esté mejore.

Imagen del espetáculo de Toni Aparisi e Iris Pintos. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen del espetáculo de Toni Aparisi e Iris Pintos. Fotografía: Lorena Riestra.

De allí nos vamos a La Fábrica de Hielo, una antigua fábrica reconvertida en un lugar de ocio, con actuaciones en vivo y exposiciones, todo eso junto al mar. Allí nos esperaban Toni Aparisi e Iris Pintos, éramos apenas seis personas en un espacio reducido, en la sala de exposiciones. Toni Aparisi es uno de los bailarines más importantes del país, logró en los pasados premios MAX siete de las nueve Manzanas a las que optaba por ‘Pinoxxxio’. En esta ocasión venía al festival con algo más pequeño, más íntimo (concepto capital en el evento) pero igual de intenso. “¿Qué está por venir?”, cinco escenas: “el sustento, la soledad, el amor, el tiempo y la muerte”, cargadas de drama, amor y algo, por qué no, de humor.

Como dato que demuestra la importancia de la interacción con el público, al finalizar la actuación los bailarines nos ofrecieron la posibilidad de ensayar las escenas con ellos entre semana, y así poder bailarlas en otra función con ellos. De allí volando, y por el camino viendo los estragos que ha sufrido el barrio, hacia una casa particular. La esencia misma del festival. Escaleras empinadas, poca gente, una escena a escasos centímetros de la cara. ‘Fxxk Revolution’ es una obra que nos lleva a la habitación de un prostíbulo, nos introduce en lo que sucede cuando la puerta se cierra y la chica se queda a solas con el cliente. Y sucede el desconcierto y el dolor de ser alquilada, de ser vendida.

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen del espectáculo FXXK Revolution. Fotografía: Lorena Riestra.

La obra, pero sobre todo sus intérpretes, nos dejan boquiabiertos, miro a mi alrededor, estoy en una buhardilla pequeña, se escuchan los gritos de los niños en la calle y puedo sentirme especial, exclusivo. Asistir a una obra en un espacio no convencional, como es la buhardilla de una casa, de la casa de alguien, no de la tuya, es una sensación emocional diferente. Gracia Hernández como prostituta está genial, nos descubre una paleta de sentimientos que navegan por aguas procelosas a un ritmo frénetico, de la rabia al miedo, del miedo al desbarajuste. Vicent Domingo da miedo, él es el cliente, el hombre que paga, que manda, el que puede hacer cualquier cosa, y eso da miedo.

No podemos olvidar la complicación organizativa que supone disponer de tantos, y muy variados, espacios donde se desarrolla la actividad. Es difícil coordinar voluntarios, espectáculos y cuadrar bien los horarios, que nada se pierda por el camino, y eso los creadores del festival lo tienen muy en cuenta y trabajan para que la organización funcione, que no hayan fallos, porque aún pareciendo fácil, todo se torna complejo cuando el laberíntico barrio lo desconoces o cuando las prisas te pueden hacer llegar tarde a algún evento. Muy buen trabajo por la organización que minimiza esos aspectos al máximo.

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Otro detalle, que parece nimio pero no lo es, tiene que ver con el programa de mano, pues en cada espectáculo nos informan de si existe acceso para discapacitados o no, recordando que los espacios son lo que son y está bien disponer de dicha información para no asistir a un evento al que no se pueda acceder, facilitando así una mejor planificación de qué ver mucho más sencilla. Y mientras pienso esto, nos tenemos que volver a ir, por el camino vemos casas derrumbadas, solares, niños medio desnudos jugando en la calle, coches abandonados, olores pútridos. Las ruinas y desolación de una guerra que no ha llegado a su fin.

Y nos queda el plato más especial, el más curioso y obsceno. ‘Territorio Performance’ en el Teatre El Musical. Alto Voltaje Escénico era siete escenas, en tres horas, nosotros sólo vimos tres de esas representaciones. ‘El Bello de mi pierna’ de Colectivo Baguena, nos metía de lleno en los roles hombre-mujer con una escenografía escasa y minimalista. Nos encontrábamos en uno de los pasillos del teatro con unas cristaleras que le daban un aire más frío, más insensible, algo que entroncaba perfectamente con la performance. ‘El Ciclo de la Lucha’ fue una maravilla, Odette Fajardo estaba sentada en uno de los huecos que no están techados y allí fue contándonos con dolor el sufrimiento de un barrio, de un mundo que se muere, o que dejamos que se muera. En su performance comenzó a llover, de forma tímida, lo cual impregnaba de algo místico a la actuación.

Por último, en la Plaza del Rosari ‘Input/output (work in progress’ de Jaume Nieto, impactante como pocas. Pero hubo algo antes de que Jaume comenzara con su espectáculo, y es que un niño se colocó en el centro del círculo creado ex profeso para la performance, y comenzó a cantar y a bailar. Era un espontáneo que al principio se reía de todo, pero al que le fue cambiando la cara a medida que avanzaba la interpretación. El niño preguntaba y se interesaba, no estaba allí riéndose de nada, ya no, solo admiraba lo que sucedía con el misterioso personaje. Quizás fue un impacto para él, algo que desencajó su psique y se la recolocó de modo diferente,  entendiendo que a través de la cultura y las artes escénicas las mentes se pueden transformar, y ¿por qué no también el barrio?

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen de FXXK Revolution. Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Javier Caro

Llenando el vacío con la danza

Gala organizada por Eva Bertomeu
Con motivo del Día Internacional de la Danza
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 30 de abril al 1 de mayo de 2016

El viernes 29 de abril es el Día Internacional de la Danza y Sala Russafa quiere celebrarlo programando durante todo el fin de semana una gala organizada por Eva Bertomeu para la que contará con varias compañías e intérpretes valencianos invitados. El objetivo es rendir homenaje a esta disciplina y reivindicarla como lenguaje artístico contemporáneo, versátil y completamente actual.

El vacío lleno, de Eva Bertomeu. Sala Russafa.

El vacío lleno, de Eva Bertomeu. Sala Russafa.

Bertomeu es uno de los nombres destacados de la danza valenciana. Ha presentado sus espectáculos de danza contemporánea en festivales y teatros de España, Francia, Bélgica, Italia, Inglaterra, Portugal, Estados Unidos, Cuba, Argentina, Perú y Paraguay. Y ha recibido numerosos galardones entre los que destacan el Premio de la Generalitat Valenciana a la mejor bailarina 2007 y 2008, al mejor espectáculo de danza en 2008 y a la mejor dirección coreográfica en 2007. Además, la temporada pasada se hizo con el Premio del Público de Sala Russafa al Mejor Espectáculo de Danza por ‘Reflejos de luz en las grietas de un cristal roto’.

El próximo 30 de abril y 1 de mayo volverá al escenario del teatro de Ruzafa para presentar un adelanto del espectáculo que está preparando gracias a una residencia artística obtenida en el centro cultural Conde Duque de Madrid. En la gala podrán verse ‘El vacío lleno’.

Princesas o Comerse la vida, de María. Sala Russafa.

Princesas o Comerse la vida, de la compañía Extremus Danza. Sala Russafa.

La compañía Extremus Danza interpretará una coreografía de Eva Moreno, quien aporta a la danza contemporánea sus raíces de bailarina flamenca, con una década de experiencia en la compañía de Antonio Gades. Para esta celebración del Día Mundial de la Danza interpretarán un fragmento de ‘Princesas o Comerse la vida’, una pieza en la que se habla de los trastornos de alimentación.

Al igual que Bertomeu, Christine Cloux desarrolla un espíritu más purista que podrá verse en su interpretación del solo Índigo. Mientras que La Casa Amarilla, que aporta un sentido muy teatral a su concepto de danza, volverá a Sala Russafa para adelantar un extracto de su nueva creación ‘El vacío en la huella’.

María Martí y Víctor Fernández interpretarán la coreografía ‘Caso 03.08’, fruto de una residencia artística en el centro de Eva Bertomeu. Al igual que la compañía Analógicas, que también forman parte de su programa de jóvenes coreógrafos y que presentarán la pieza ‘Tu calle. Mi casa…’, incluida en la programación del reciente festival Distrito 008.

Durante el sábado y domingo, desde antes del comienzo de la gala, en el hall del teatro, a lo largo de la representación y hasta en el descanso, la danza inundará Sala Russafa con un programa que pretende dar cabida a distintos conceptos de esta disciplina de la mano de creadores consolidados y de nuevos talentos. Una mirada panorámica a la danza valenciana, que en los últimos premios MAX de Artes Escénicas ha sido profusamente reconocida pero que todavía ha de luchar para encontrar un hueco en la cartelera y en las políticas culturales.

El vacío lleno, de Eva Bertomeu. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El vacío lleno, de Eva Bertomeu. Imagen cortesía de Sala Russafa.

LOS PREMIOS MAX SE PONEN FETEN

La feria FETEN de Gijón, Premio Max a la Contribución a las Artes Escénicas 2016

La feria FETEN de Gijón, Premio Max a la Contribución a las Artes Escénicas 2016 “por respetar, apoyar y dignificar los espectáculos para la infancia y por su encomiable labor de creación de nuevos públicos”.

El comité organizador de los Premios Max de las Artes Escénicas ha dado a conocer el Premio Max a la Contribución a las Artes Escénicas 2016. En esta ocasión, el reconocimiento ha sido otorgado por unanimidad a la Feria Europea de las Artes Escénicas para Niños y Niñas (FETEN), de Gijón, que este año ha celebrado su vigésimo quinta edición. El comité concede la distinción al certamen “por consolidarse como referente internacional de artes escénicas dirigidas al público familiar y por respetar, apoyar, elevar y dignificar los espectáculos para la infancia. Porque está demostrado que acercarse al hecho escénico en edades tempranas ayuda a amarlo y, en ese sentido, FETEN lleva a cabo una encomiable labor de creación de públicos”.

Marián Osácar, directora de FETEN, recibirá el galardón en la ceremonia de los XIX Premios Max, que tendrá lugar el próximo 25 de abril en el Teatro Circo Price de Madrid. Osácar ha señalado que “para el Ayuntamiento de Gijón y para todo el equipo de organización de FETEN, este premio es una manera de decirnos que el trabajo va por buen camino, que está bien hecho. Nos hace sentirnos partícipes de la profesión y, como tales, debemos decir que hacemos FETEN entre todos: las compañías que nos visitan, los programadores que vienen a verlas y, cómo no, todos los niños y niñas de Gijón, que son los espectadores primeros de los espectáculos y los verdaderos protagonistas”.

PREMIOS MAX. MAKMA

La directora de FETEN, agradecida por el reconocimiento de los Premios Max a la feria, promueve el teatro familiar y recuerda que “llevando a nuestros hijos a espectáculos de artes escénicas estamos iniciándolos en el camino de la cultura, creando ciudadanos responsables y con capacidad de crítica y, sobre todo, estimulando su inteligencia emocional”. Osácar añade que “los espectáculos para niños y niñas tienen el mismo rigor, desde sus producciones, hasta sus elencos y sus puestas en escena, que el teatro de adultos. Es más; pienso que tienen mayor riesgo creativo, porque esa es su única carta de presentación. Aquí no existe una cabecera de cartel; lo que cuenta es su creatividad, su punto y su manera de presentarse a un espectador del presente, no del futuro”.

“FETEN nació en Gijón hace veinticinco años y siempre ha mantenido su aspecto de feria”, afirma Marián Osácar, que considera fundamental el carácter profesional de la iniciativa, más allá de la simple exhibición. A lo largo de este cuarto de siglo, el certamen asturiano ha ido “evolucionando, incluyendo técnicas y formatos, dando paso y cabida a la danza, el circo, el teatro de calle, la ópera o los musicales. También se ha incorporado teatro para bebés, multimedia o instalaciones no convencionales. De alguna manera, ha ido creciendo con el sector y ha mantenido siempre un aspecto muy importante: ser un lugar de encuentro profesional”.

FETEN. MAKMA

Desde su primera edición, en 1991, FETEN complementa la exhibición y mercado de espectáculos con la programación de actividades paralelas: foros y conferencias; presentaciones de libros; exposiciones; y otros elementos de agitación intelectual, convirtiéndose en marco de debate referencial para el sector de las artes escénicas para niños.

Entre los próximos retos de FETEN, Marián Osácar destaca la internacionalización. En este sentido, y aunque resalta la presencia de “un diez a un trece por ciento” de compañías de fuera de España, considera interesante para la feria gijonesa la expansión exterior. “El mercado nacional está establecido; ya hay compra y venta. Pero lo que pretendemos es salir y que vengan muchos programadores internacionales para abrir fronteras a todas nuestras compañías”, concluye la directora de la feria.

Además de las 22 candidaturas a concurso a los Premios Max de las Artes Escénicas, el comité organizador concede 3 premios especiales: Honor, Contribución a las Artes Escénicas y Aficionado. Organizados por la Fundación SGAE desde 1998, los Premios Max, cuyo galardón está diseñado por el poeta y artista plástico Joan Brossa (Barcelona-1919/1999), impulsor de uno de los colectivos renovadores del arte español de posguerra, se han consolidado a lo largo de estos años como el reconocimiento más amplio en el ámbito de las Artes Escénicas en el Estado español.

En primer plano, Marián Osácar y detrás, Montserrat López Moro,  concejala de Educación y Cultura de Gijón, y el resto del equipo de FETEN. Fotografía cortesía de Tencontén Media.

En primer plano, Marián Osácar y detrás, Montserrat López Moro, concejala de Educación y Cultura de Gijón, y el resto del equipo de FETEN. Fotografía cortesía de Tencontén Media.

 

La más fuerte…¿o no?

La más fuerte, de Bramant Teatre
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 8 al 17 de abril de 2016

Sala Russafa cierra la quinta edición del ciclo de programación que desde febrero ha dedicado a las compañías valencianas con una de las formaciones más prestigiosas de la escena local, Bramant Teatre, con más de 20 espectáculos en una trayectoria que arranca en 1998 y en la que han recibido reconocimientos como las nominaciones a los Premios Max como Mejor Espectáculo Nacional por ‘Construyendo a Verónica’ y al Mejor Espectáculo Revelación por ‘Reencuentros’, así como numerosos galardones y nominaciones en los Premis de les Arts Escéniques de la Generalitat Valenciana y Premis Abril.

Del 8 al 17 de abril presentan el estreno absoluto de ‘La más fuerte’, una versión libre del texto escrito por August Strindberg que sirve para completar la trilogía de teatro naturalista emprendida por la compañía.

Amparo Ferrer Báguena en 'La más fuerte', de Bramant Teatre. Imagen del video de Escaparate Visual.

Amparo Ferrer Báguena en ‘La más fuerte’, de Bramant Teatre. Imagen del video de Escaparate Visual.

“Queríamos tocar a los autores más significativos de este movimiento que casi podríamos decir que es el germen del teatro que se hace hoy día. Empezamos en 2013 y con Ibsen, con la adaptación de ‘Casa de Muñecas’. Después vino Chéjov con ‘Tío Vania’, el año pasado. Y esta vez nos hemos ido a por otro autor controvertido, pero que sin duda ha marcado las artes escénicas”, comenta Jerónimo Cornelles, autor de la versión que se estrena.

En la segunda mitad del siglo XIX, Strindberg creó ‘La más fuerte’, una pieza breve y para dos actrices, de las que una permanecía prácticamente muda durante toda la representación. Ahora, Cornelles la ha convertido en un nuevo espectáculo con algo más de hora de duración, trasladando la acción a la época actual, introduciendo cambios en los caracteres, creando un nuevo personaje y alargando la trama.

La más fuerte, de Bramant Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La más fuerte, de Bramant Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Él mismo, junto a Teresa Crespo y Amparo Ferrer Báguena, interpreta el encuentro entre una mujer y hombre en una cafetería, en Nochevieja. Ambos han compartido experiencias con otro individuo al que se hace constantemente referencia y al que, curiosamente, también conoce la camarera que les atiende, tercer vértice de un interesante triángulo de personajes.

“Me parece muy estimulante tomar como base obras que son una referencia indiscutible y trabajar con ellas para transformarlas, actualizándolas, incluyendo nuevas tramas, estableciendo relaciones inesperadas entre los personajes o inventando algunos, pero siempre con el sello de Bramant”, admite el autor e intérprete que, a diferencia del último montaje, en esta ocasión deja la dirección en manos externas, concretamente en las de Chema Cardeña.

“La idea de hacer una versión sobre este texto nació de él, así que lo más natural era pedirle que colaborara aportando su visión como director, que siempre es muy novedosa y que ha enriquecido el espectáculo”, comenta Cornelles, a quien la experiencia previa con Cardeña en numerosas obras como ‘El Idiota en Versalles’, ‘7 Reinas’ o ‘De Hiroshima y Nagasaki’, le ha otorgado la confianza necesaria para centrarse en la interpretación en este nuevo proyecto.

Jerónimo Cornelles en 'La más fuerte', de Bramant Teatre. Imagen del video de Escaparate Visual.

Jerónimo Cornelles en ‘La más fuerte’, de Bramant Teatre. Imagen del video de Escaparate Visual.

Cardeña imprime un ritmo muy dinámico y un tono de comedia para acercarse a una trama capaz de congelar la sonrisa en el espectador. A través de la conversación que va desarrollándose en el encuentro que recrea la pieza, se deslizan temas como la dependencia emocional, el maltrato psicológico y físico o la perversidad de las relaciones que pueden llegar a establecerse entre los seres humanos.

“Era necesaria una vis cómica para poder asumir los temas tan serios que se tratan en el texto de Strindberg y que reflejan cómo, dos siglos después de haberse escrito esta historia, la psicología humana no ha cambiado demasiado en algunas cosas”, apunta Cornelles.

Lo que sí cambian son las conclusiones que puede extraer el espectador al ver la nueva propuesta de Bramant. “Ya no será tan sencillo juzgar si la más fuerte es quien se lanza a hablar o el que se atreve a escuchar”, señala el autor de esta versión que hasta el 17 de abril programa Sala Russafa.

Amparo Báguena en 'La más fuerte', de Bramant Teatre. Imagen del video de Escaparate Visual.

Amparo Ferrer Báguena en ‘La más fuerte’, de Bramant Teatre. Imagen del video de Escaparate Visual.

Bodas de oro agridulces

Jordi i Lola, de Ximo Llorens, Compañía La Dependent
Teatre Micalet
C / Mestre Palau, 3. Valencia
Del 14 al 24 de abril de 2016

Una pareja se dispone a celebrar sus bodas de oro en la terraza del hogar familiar y lo que arranca como un festejo de la perdurabilidad del amor da un quiebro hacia el reproche de desaires y mentiras.

Los nombres de los protagonistas de esta historia de lo cotidiano dan título a la obra en valenciano que acoge el Teatre Micalet del 14 al 24 de abril, ‘Jordi i Lola’, de la reputada compañía de Alcoi La Dependent.

Escena de Jordi i Lola, de Ximo Llorens. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Escena de Jordi i Lola, de Ximo Llorens. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

El montaje cierra la trilogía del comedor del dramaturgo Ximo Llorens, que arrancó hace 15 años con ‘Un sopar de dimecres’, y prosiguió en 2011 con ‘Què fem de la mare?’

Los tres montajes son comedias amargas e intimistas que recorren conflictos sociales y situaciones cotidianas. Al espectador se le ofrece la oportunidad de observar a través de un microscopio un microuniverso donde la épica brota de las relaciones entre personas normales.

Escena de Jordi i Lola, de Ximo Llorens. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Escena de Jordi i Lola, de Ximo Llorens. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

La complicidad entre los protagonistas se arraiga en las experiencias compartidas entre sus actores, Neus Agulló y Pep Cortés, dos vacas sagradas de la escena teatral valenciana que han participado en toda la trilogía. Ella como actriz en todos los montajes, y él como director en los dos primeros y como intérprete en este último.

Al contraste entre las lunas de miel y de hiel de la pareja contribuye la escenografía de Jon Berrondo, tres veces galardonado con el premio Max, en 1998, 2000 y 2001.

Escena de 'Jordi i Lola'. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Escena de ‘Jordi i Lola’. Imagen cortesía de Teatre Micalet.