‘Dolor y gloria’: La creación adictiva

‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar
Con Antonio Banderas, Asier Etxeandia, Penélope Cruz, Julieta Serrano, Leonardo Sbaraglia, Nora Navas y Cecilia Roth
España, 2019

En 1913, Sigmund Freud, en un breve ensayo titulado ‘El Moisés de Miguel Ángel’, se plantea por qué ciertas creaciones artísticas impresionan tan poderosamente al observador. Una impresión, como el autor señala, que no se trata “tan sólo de una aprehensión meramente intelectual”, sino que suscita aquella “situación afectiva, aquella constelación psíquica, que engendró en el artista la energía impulsora de la creación”.

Pedro Almodóvar desea que ‘Dolor y gloria’, su última película, cause en el espectador esa intensa impresión afectiva y psíquica propia de las obras artísticas, y no una lectura en “la que buscar quién se esconde detrás de cada personaje”. Por eso el director insiste en que ‘Dolor y gloria’ “no es una autoficción”, aunque haya partido “de sentimientos reales”, tal y como aclara el mismo director en el interesante artículo de opinión publicado en el periódico El País, el 24 de marzo de 2019.

Fotograma de 'Dolor y gloria', de Pedro Almodóvar.

Fotograma de ‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar.

Probablemente, el director manchego teme –y de ahí esa urgente necesidad de publicar, dos días después del estreno de la película, ese interesante artículo donde reflexiona sobre el cine–, que el espectador se distraiga interrogándose acerca de si aquello que le ocurre al protagonista, el director de cine Salvador Mallo, es una representación verídica de su vida.

‘Dolor y gloria’ consigue conmocionar al espectador a través de la fuerza emocional de la historia y la belleza estética de la puesta en escena. La película ejerce sobre el espectador la constelación “afectiva y psíquica” de la obra de arte, tal y como señala Freud, impulsándole a evocar, al igual que al protagonista, la relación con la madre, con el deseo, con el amor.

Penélope Cruz en 'Dolor y gloria', de Pedro Almodóvar.

Penélope Cruz en ‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar.

Todo en la película rezuma dolor y gloria. El inmenso dolor físico y moral, que paraliza al protagonista, está acompañado por el reconocimiento público como director de cine.

Paralizado por el dolor, impedido para rodar, el protagonista posee todo el tiempo para recordar. Retroceder al pasado, a modo de flashback, para mirar de manera nostálgica e imaginaria su infancia; una infancia inundada por la presencia de la madre y el cine. Porque ‘Dolor y gloria’ es una oda a la figura materna y a la pantalla cinematográfica.

Antonio Banderas en 'Dolor y gloria', de Pedro Almodóvar.

Antonio Banderas en ‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar.

Una composición poética tanto a la madre joven y jovial, como a la madre anciana cercana a la muerte, interpretadas magníficamente por Penélope Cruz y Julieta Serrano, respectivamente. Una figura materna que está en el centro de todos los recuerdos, relegando la presencia del padre a un fuera de campo o, más exactamente, a una simple escena o a una pequeña imagen fotográfica. En el cine de Almodóvar, al igual que en la obra de otros grandes directores españoles, la figura materna desborda las historias, hasta tal punto que su película más laureada se tituló ‘Todo sobre mi madre’ (1999).

Y ahí, pegoteado a la figura materna, a su recuerdo físico y emocional, como no podía ser de otra manera, surge el primer deseo. El primer deseo, pulsional y arrebatado, es, además, el título de la película que rueda el director protagonista de ‘Dolor y gloria’, tras el recorrido reconciliador y catártico con el pasado.

Fotograma de 'Dolor y gloria', de Pedro Almodóvar.

Fotograma de ‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar.

Almodóvar en ‘Dolor y gloria’, ya lo habíamos dicho, no solo venera a su madre, sino también al cine. A ese cine de la infancia que se proyectaba en una pared y que “olía a jazmín y orines mientras soplaba la brisa…”. Palabras del monólogo titulado ‘Adicción’, declamado apasionadamente por el personaje de Asier Etxeandia delante de una pantalla cinematográfica; tan potente como la fotografiada por Víctor Erice en ‘El Espiritu de la colmena’ (1973). El cine en ‘Dolor y gloria’, todo lo contrario a la inclasificable y turbadora película de Iván Zulueta, ‘Arrebato’ (1980), es una adicción de vida y de creación.

Antonio Banderas en 'Dolor y gloria', de Pedro Almodóvar.

Antonio Banderas en ‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar.

Begoña Siles

Cinema Jove ya tiene sus actores de futuro

Ingrid García Jonsson y Daniel Grao
Un futuro de cine
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 17 al 26 de junio de 2106

El Festival Internacional de València, Cinema Jove, organizado por el Institut Valencià de Cultura, ha decidido otorgar los dos premios Un Futuro de Cine de esta edición a los actores Ingrid García-Jonsson y Daniel Grao en reconocimiento a su filmografía y su fuerza para construir personajes sólidos y versátiles.

Ingrid García Jonsson en un fotograma de la película Gernika, de Koldo Serra.

Ingrid García Jonsson en un fotograma de la película Gernika, de Koldo Serra.

Ingrid García Jonsson es un ejemplo claro de actriz con capacidad para adaptarse a los más distintos registros y géneros, y su trabajo se ve reflejado en varias producciones que coinciden en el tiempo a la hora de sus estrenos. La prensa, a propósito de las tres películas que acaba de presentar en el Festival de Málaga, dice que es el momento de Ingrid. Así lo considera también Cinema Jove, y por ello se ha decidido con antelación que el Premio reconociera su trabajo. Sus personajes levantan todo tipo de géneros, desde el thriller y el terror al más claro cine de autor, como en el caso del film de Rosales, ‘Hermosa juventud’ (2014).

Ingrid recibirá el premio durante la gala de inauguración, el 17 de Junio, a las 22.00h, en el Teatro Principal de Valencia. Además, la actriz presentará el mismo día ‘Hermosa Juventud’ al público en la Sala Berlanga (Filmoteca) a las 20.00. El sábado 18 por la tarde participará en un encuentro con el público en el Hotel Astoria.

Daniel Grao en un fotograma de 'Fin', de Jorge Torregrosa.

Daniel Grao en un fotograma de ‘Fin’, de Jorge Torregrossa.

Daniel Grao, con una importante trayectoria televisiva, cuenta con una carrera cinematográfica casi incipiente. Desde ‘Fin’ (Jorge Torregrossa, 2012), apenas le hemos visto en cine más allá de sus breves papeles en ‘La mula’ (Michael Radford (2013) y ‘Palmeras en la nieve’ (2015) hasta su elección por parte de Pedro Almodóvar para ‘Julieta’ (2016), en la que ya interpreta a un personaje que le permite hacer gala de su talento en el terreno cinematográfico. Tiene pendiente de estreno ‘Acantilado’ (Helena Taberna, 2016), en cuyo reparto coincide con la otra premiada de este año, Ingrid.

Daniel recibirá el premio durante la gala de clausura, el 24 de Junio, a las 22.00, en el Teatro Principal de Valencia. Un día antes Daniel presentará ‘Julieta’ al público en la Sala Berlanga (Filmoteca) a las 20.00. El viernes 24 por la tarde tendrá un encuentro con el público en el Hotel Astoria.

El Premio Un Futuro de Cine ha sido entregado en los últimos 23 años a Icíar Bollaín (1993), Gabino Diego (1994), Ariadna Gil (1995), Karra Elejalde (1996), Elena Anaya (1997), Fele Martínez (1998), María Esteve (1999), Fernando Ramallo (2000), Lucía Jiménez (2001), Unax Ugalde (2002), Silvia Abascal (2003), Jordi Vilches (2004), Marta Etura (2005), Leticia Dolera (2006), Miguel Ángel Silvestre (2007), Bárbara Goenaga (2008), Álvaro Cervantes (2009), Natasha Yarovenko (2010), Carlos Areces (2011), Michelle Jenner (2012), José Mota (2012), Macarena García (2013), Gorka Otxoa (2013), Aura Garrido (2014) e Irene Escolar (2015).

Spotlight: periodismo, Iglesia y pederastia

Spotlight
Año: 2015
País: Estados Unidos
Director: Thomas McCarthy
Guión: Thomas McCarthy, Josh Singer
Actores: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery,Stanley Tucci, Brian d’Arcy James, Gene Amoroso, Billy Crudup, Elena Wohl, Doug Murray, Sharon McFarlane, Jamey Sheridan, Neal Huff, Robert B. Kennedy, Duane Murray, Brian Chamberlain, Michael Cyril Creighton, Paul Guilfoyle, Michael Countryman

1 - Spotlight

De “Spotlight” tienen que correr ríos y ríos de tinta aunque sería más lógico en estos tiempos hablar de ríos digitales. Sí o sí porque el quinto largometraje de la filmografía de Tom McCarthy lleva implícita la polémica, porque el guión es meticuloso y riguroso con los hechos reales acaecidos, porque es un ejemplo para una profesión depreciada en los últimos tiempos como es el periodismo, porque parece una película de las llamadas “de antes” y porque reivindica el cine de verdad, el de calidad, el que tiene arte y envejecerá bien, un detalle del que no se prodiga habitualmente la industria cinematográfica hollywoodiense.

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Nos ubicamos y para ello hay que remontarse al año 2002, justo cuando los ríos que predominaban todavía eran de tinta, después del famoso atentado de las torres gemelas y antes de que las corrientes digitales tuvieran como afluentes las actuales redes sociales. En el periódico The Boston Globe hay una sección llamada Spotlight formada por cuatro periodistas que ejercen su labor vocacional a partir de cuidadosos reportajes de investigación. Con el nuevo director del rotativo de la capital y, al mismo tiempo, ciudad más poblada del estado de Massachusetts, surge la posibilidad de tratar un artículo sobre curas pederastas.

0-Spotlight-pelicula-4A partir de aquí la trama crece y crece entre víctimas, acusados, testimonios, documentos, trabas, dificultades y el ocultismo casi impenetrable y cómplice de la Iglesia. Lo que parecían unas cuantas manzanas podridas desemboca en un escándalo de pedofilia con insólitas dimensiones y que afecta a todo el sistema de la institución eclesiástica. El papel que desarrollan todos los actores para desenmascarar el turbio asunto me parece excelente, con mención especial para Michael Keaton como editor o, sobre todo, para Mark Ruffalo como reportero.

0 - Spotlight 2No es la primera vez que el género de cine periodístico encuentra grandes referencias, empezando por “The paper (Detrás de la noticia)” o, muy especialmente “Todos los hombres del presidente”, el clásico de los años setenta con Dustin Hoffman o Robert Redford como intérpretes destacados. Tampoco es el primer caso que menta la pederastia en el seno de la Iglesia católica y más de uno se acordará de ejemplos como “La duda” con actores de la talla de Philip Seymour o Meryl Streep o, sin ir mucho más lejos, de la arriesgada y controvertida película con detalles autobiográficos del manchego Pedro Almodóvar, “La mala educación”, esa que tanto indignó a ciertos sectores conservadores.

0spotlight-cartelEstamos pues ante una historia real, conmovedora, de denuncia sobre algo tan horrible, atroz y sucio como son los abusos sexuales a los niños, de la que en su día se conocieron algunos detalles pero que en la peli del director de Nueva Jersey adquiere una magnitud todavía mayor debido a la minuciosidad de la misma y al impacto que puede llevar consigo un gran film. En tiempos en los que el Papa Francisco parece que quiere dar un giro a una institución arcaica, inquebrantable e involucionista, en tiempos de un amarillismo donde impera el pseudoperiodismo más sensacionalista que, entre otras cosas, utiliza informaciones sin contrastar, no debería extrañarle a ningún espectador de los que visualicen “Spotlight” que el Boston Globe consiguiera el Premio Pulitzer del 2003, así como tampoco debería parecerle raro a nadie que nos encontremos ante una película con abundantes nominaciones a los Premios Oscar o a los Globos de Oro. El tiempo lo dirá pero apuesto a que estamos ante un futuro clásico del séptimo arte.

JJ Mestre

* Artículo publicado también en el siguiente enlace del Espacio Woody/Jagger

Nace FICIV, escaparate de la mejor animación

Festival Internacional de Cine Infantil de Valencia. FICIV
Cines Lys y Ateneo Mercantil de Valencia
Del 26 al 31 de octubre de 2015

“Tenemos un mercado potente”. Marcos Campos, director del Festival Internacional de Cine de Valencia (FICIV), cuya primera edición arranca el lunes 26 de octubre, se refería al nivel de la animación en la Comunidad Valenciana. Algo que ya quedó sobradamente probado hace dos años en la exposición del MuVIM Stop Motion. Don’t Stop, que reunió trabajos de Javier Tostado, Sam y Pablo Llorens. Su comisario entonces, MacDiego, habló de Valencia como la “California de la Stop Motion en plastilina”. Y lamentó que todo ese talento brillara fuera: “Lo que molaría sería traer a toda esa gente aquí y crear una auténtica industria de la animación en Valencia”.

Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo, de Javier Fesser. Festival Internacional de Cine Infantil de Valencia.

Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo, de Javier Fesser. Festival Internacional de Cine Infantil de Valencia.

Marcos Campos, recogiendo ese guante y el “nicho que nos dejó la Mostreta”, pretende a través de FICIV canalizar toda esa creatividad y mostrarla en el escaparate de un festival que arranca con seis películas, talleres, mesas redondas y exposiciones. El cineasta Daniel Monzón (Celda 211), sabedor de ese potencial, apadrina un certamen que también contará con la presencia de Javier Fesser, de quien se proyectará Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo, y del que fuera director del Festival de Cine de San Sebastián, Luis Gasca, en cuyo honor se inaugurarán tres exposiciones relacionadas con Alicia en el País de las Maravillas, Robin de los Bosques y Los chicos traviesos.

Cartel del I Festival Internacional de Cine Infantil de Valencia, presentado por Cuadernos Rubio.

Cartel del I Festival Internacional de Cine Infantil de Valencia, presentado por Cuadernos Rubio.

La comedia infantil Clay Kids, del ya mencionado Javier Tostado y cuya primera temporada se emitió en Clan TV, es otro de los platos fuertes del festival, que proyectará algunos capítulos de su segunda temporada en los Cines Lys, junto al Ateneo Mercantil, sede del certamen. Las otras películas de la Sección Oficial son: Bella y los Bulldogs, Paddington, Astérix y Lego. Para la clausura de FICIV, que tendrá lugar el sábado 31 de octubre, se contará con la actriz Yohana Cobo, quien actuara a las órdenes de Almodóvar en Volver y asidua en muchas series de televisión.

Como señaló Silvino Puig, responsable de los Cines Lys, “habrá críos que nunca han ido a una sala de cine”. De manera que el festival será una puerta privilegiada para todos ellos: chicos de entre 3 y 11 años a los que va dirigido FICIV. “La respuesta de los colegios ha sido tremenda”, subrayó Carmen Chaves, directora de Programación del Festival Internacional de Cine Infantil de Valencia. Un festival dedicado a la animación que, como apuntó Campos, no existía “ninguno ni en España ni en el mundo”. Y en cuanto al más genérico cine infantil, también recordó que los festivales eran “escasos”.

FICIV nace con la idea de que tenga “largo recorrido”, destacó su director. Y para ese largo recorrido ya cuentan con el apoyo inicial del Ayuntamiento de Valencia, El Corte Inglés, Vasauto, Hoteles Meliá o las propias sedes de los Cines Lys y Ateneo Mercantil, por citar algunos. “Pero hay muchos otros patrocinadores que por falta de tiempo no han podido estar”. Lo que demuestra, a juicio de los responsables del festival, su “buena acogida”.

Claykids, de Javier Tostado. Festival Internacional de Cine Infantil de Valencia.

Claykids, de Javier Tostado. Festival Internacional de Cine Infantil de Valencia.

Salva Torres

Poética 2.0: poesía visual en la era digital

Poética 2.0. Proyecto audiovisual de poesía
Sala Berlanga
Filmoteca de Valencia
Martes 16 de junio, 2015

La Sala Berlanga acoge la presentación de Poética 2.0, proyecto audiovisual que une las letras, la interpretación y la tecnología para llevar la literatura española ante la audiencia global de la era digital. Nace como un proyecto innovador que reúne por primera vez a intérpretes destacados para realizar un registro de la mejor poesía escrita en valenciano y castellano. Poética 2.0 pone la imagen donde hasta ahora sólo estaba la voz.

En Poética 2.0 / De Ausiàs March a Vicent Andrés Estellés actores del cine, el teatro y la televisión interpretan los poemas en grabaciones exclusivas realizadas en lugares emblemáticos. Constituye un legado audiovisual de valor incalculable y la mejor forma de descubrir la literatura a una generación acostumbrada a leer y ver vídeos en tabletas y teléfonos inteligentes.

Imagen del making off del video grabado en el Museo Benlliure para 'Poética 2.0'. Cortesía de la organización.

Imagen del making off del video grabado en el Museo Benlliure para ‘Poética 2.0’. Cortesía de la organización.

Esta entrega de Poética 2.0 consiste en una antología de los autores más importantes desde la Edad Media hasta el siglo XX. La selección abarca desde autores del llamado ‘Siglo de Oro’ como Ausiàs March, Jordi de Sant Jordi o Joan Roís de Corella hasta poetas de la Renaixença como Teodor Llorente o Constantí Llombart o nombres más recientes como Carles Salvador, Juan Gil Albert, Vicent Andrés Estellés, Joan Fuster, Carmelina Sánchez-Cutillas o María Beneyto.

La primera parte de Poética 2.0 / Poesía Valenciana se rodó en septiembre de 2013 en la Sala de la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset de Valencia. Entre los actores participantes se encuentran Sergio Caballero, Verónica Andrés, Josep Manel Casany, Amparo Valle, Ana Conca, Pep Ricart y María Albiñana.

Y se trabaja en la segunda parte de esta aplicación, con el asesoramiento en la selección de los textos de Ferran Carbó, catedrático de Filología Catalana en la Universitat de València y experto en poesía valenciana. Esta app recibió en diciembre de 2013 una ayuda a proyecto realizado de la Conselleria de Cultura de la Comunidad Valenciana. Se halla en posproducción y estará disponible en la primera mitad de 2015.

La actriz María Galiana en el making off de 'Poética 2.0'. Cortesía de la organización.

La actriz María Galiana en el making off de ‘Poética 2.0’. Cortesía de la organización.

FUNCIONAMIENTO

El menú de la app se despliega en la parte inferior de la pantalla con tres apartados: Los actores, Los poetas y En contexto. En los dos primeros apartados se accede a listados de intérpretes y de poetas, con fotos, ficha biográfica y un índice de poemas organizados, respectivamente, por autores o por los actores que los recitan.

Una vez seleccionado un poema, la aplicación nos ofrece la posibilidad de ver al actor o actriz mientras recita y seguir el texto línea a línea, ya que los versos se van resaltando en sincronía con el vídeo. También existe la opción de ver la interpretación con la grabación a pantalla completa o de escuchar el poema visualizando sólo el texto. La app se complementará con información adicional sobre los autores de los poemas y su contexto histórico a cargo de expertos en literatura.

Juan Echanove en el making off de la grabación en el Museo Benlliure de 'Poética 2.0'. Cortesía de la organización.

Juan Echanove en el making off de la grabación en el Museo Benlliure de ‘Poética 2.0’. Cortesía de la organización.

ACERCA DE POÉTICA 2.0

Poética 2.0 nace con la intención de difundir las letras españolas en todo el mundo y llevar la poesía a las nuevas pantallas digitales con una experiencia multimedia rica y compleja. Es una iniciativa de la empresa Poética 2.0 SCP, creada en marzo de 2013 gracias a la inquietud de un equipo de siete personas con más de 20 años de experiencia en la comunicación y la tecnología.

Poética 2.0 cuenta con un equipo técnico y de rodaje experimentado, encabezado por José Luis Alcaine, uno de los directores de fotografía más importantes del cine español. Ha trabajado en más de un centenar de películas desde clásicos como El viaje a ninguna parte de Fernando Fernán Gómez a Belle Epoque de Fernando Trueba y casi todos los films de Pedro Almodóvar. Cuenta con cinco Goyas y 17 nominaciones, además de la Medalla de Oro de la Academia de Cine.

Poética 2.0, proyecto audiovisual de poesía. Imagen cortesía de los promotores.

Poética 2.0, proyecto audiovisual de poesía. Imagen cortesía de los promotores.

Doña Letizia y las damas del pop (Art)

Otra historia, de Javier Granados
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta finales de mayo

La historia de su reconocimiento pasa por ciertos trabajos en plastilina. Como el que realizó para Don Felipe y Doña Letizia como regalo de boda, a petición de Ana Togores, madrastra de la entonces princesa y ahora reina. O como el que le hizo al peluquero suizo que peinaba a la diva del rock Tina Turner. O a Alejandro Sanz. Por ello, a Javier Granados se le conoció al principio como el chico de la plastilina. Cuando lo recuerda, no puede dejar de esbozar una sonrisa de complicidad que le lleva a mostrar algunos de aquellos trabajos, ahora agazapados entre la producción con la que se presenta en Valencia.

Chupa Chupo, en alusión a Mariana de Neoburgo, de Javier Granados, en 'Otra historia'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Chupa Chupo, en alusión a Mariana de Neoburgo, de Javier Granados, en ‘Otra historia’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Toda esa historia inicial ha dejado paso a esta ‘Otra historia’ que muestra en la galería Alba Cabrera. Una historia del arte que Granados interpreta a su manera, retomando obras de Hopper, Vermeer, Schiele, Munch o Velázquez para darles una vuelta en tono irónico, sarcástico, mordaz. Una vuelta protagonizada por mujeres, todas ellas ocupando la posición que en muchos de los cuadros comparados era exclusividad del hombre. Como, por ejemplo, en el retrato ecuestre del Conde Duque de Olivares, sustituido en la versión de Granados por una mujer rodillo en mano.

'Correos pero rápido', de Javier Granados, aludiendo a 'Desnudo femenino reclinado' de Ego Schiele, en la exposición 'Otra historia'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

‘Correos pero rápido’, de Javier Granados, aludiendo a ‘Desnudo femenino reclinado’ de Ego Schiele, en la exposición ‘Otra historia’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

-¿Por qué?

– Porque me interesaba devolverle a la mujer el protagonismo que le han robado.

Y Javier Granados llena la galería Alba Cabrera de cuadros y esculturas con desbordante colorido y no menos desbordantes mujeres. Algunas, de alta alcurnia; la mayoría, mujeres de andar por casa. Todas mostrando ese “poder en la sombra” que Granados les otorga utilizando una iconografía pop y cierto lenguaje publicitario pasados por la batidora del humor manchego. “Me gusta Almodóvar”, reconoce.

'Maria Antonieta revolucionada', de Javier Granados, aludiendo a la María Antonieta de Vigee Lebrun. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

‘Maria Antonieta revolucionada’, de Javier Granados, aludiendo a la María Antonieta de Vigee Lebrun. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Y al igual que le sucede al cineasta, también Granados transforma la angustia existencial de todas esas mujeres al borde de un ataque de nervios, en damas del pop (art) llevando la voz cantante. De manera que ‘El grito’ de Edvard Munch pierde su carácter siniestro para convertirse en un ‘No me grites’. Al igual que el ‘Desnudo femenino reclinado’ de Egon Schiele deja de parecer un cuerpo obsceno, para clamar como figura de sello ‘Correos pero rápido’.

'No me grites', de Javier Granados, en referencia a 'El grito' de Edvard Munch, en la exposición 'Otra historia'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

‘No me grites’, de Javier Granados, en referencia a ‘El grito’ de Edvard Munch, en la exposición ‘Otra historia’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

La crudeza y claroscuros de las obras originales dejan paso en la comparativa de Granados a la luminosidad y el aire jocoso. “Me gustan los juegos de palabras y el humor negro con el fin de desmitificar la historia del arte”. Y lo hace bajo una apariencia frívola que el artista achaca a la “factura pop, que es muy visual”. Apariencia que a su juicio esconde “segundas lecturas, guiños irónicos y cierta crítica”. De ahí esa ‘Otra historia’ que da título al conjunto expositivo.

'Un timbrazo a tu corazón', de Javier Granados, en alusión al Retrato de Gabrielle d'Estrées y su hermana la duquesa de Villars, de Pomarède. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

‘Un timbrazo a tu corazón’, de Javier Granados, en alusión al Retrato de Gabrielle d’Estrées y su hermana la duquesa de Villars, de Pomarède. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Frente a la Historia del Arte con letras grandes, Granados ofrece esa otra historia del arte con minúsculas, paradójicamente poblada de mujeres mayúsculas. Mujeres redondas, afables, cachazudas, transmutando el universo hondo del referente artístico en otro más chispeante, más de superficie, aliado con la publicidad. “Para mí es una catarsis en positivo”. Ninguna bajada a los infiernos creativos. “Hago cuadros que me gustan y eso me ayuda”. Le ayuda a Javier Granados a interpretar el arte como lo protagonizan sus mujeres: de forma descarada y lúdico festiva.

'Condesa de mis olivares', de Javier Granados, en referencia al Conde Duque de Olivares de Diego Velázquez. Cortesía de Alba Cabrera.

‘Condesa de mis olivares’, de Javier Granados, en referencia al Retrato ecuestre del Conde Duque de Olivares de Diego Velázquez. Cortesía de Alba Cabrera.

'Ya es primavera', de Javier Granados, en referencia a Edward Hopper. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

‘Ya es primavera’, de Javier Granados, en referencia a Morning Sun de Edward Hopper. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

 

Salva Torres

“Jose Haro es como Frankenstein”

El sueño de Andrómina, de Jose Haro
MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 10 de mayo

El Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat de la Diputación de Valencia exhibe la exposición del fotógrafo Jose Haro ‘El sueño de Andrómina’ hasta el próximo 10 de mayo. La muestra plantea una reflexión sobre la esencia del cine y forma parte de ‘De cine. Universos cinematográficos’, la ambiciosa producción del museo de la Diputación que exhibe cuatro exposiciones simultáneas sobre el cine y que contó con el respaldo de numerosos profesionales del séptimo arte en su inauguración.

Entre ellos, Daniel Monzón y María León, que se declararon “amigos y admiradores de Jose Haro”. A Monzón, la exposición de Jose Haro le parece “maravillosa porque descubre cosas de mi propio trabajo”. “Cuando uno está rodando está muy a lo suyo, pero hay un montón de historias alrededor, tantas como miradas de la gente que participa y la de Jose es excepcional”, explicó.

Fotografía de Jose Haro. Imagen cortesía del MuVIM.

Fotografía de Jose Haro. Imagen cortesía del MuVIM.

“La exposición es interesantísima porque a partir de elementos cinematográficos de un montón de películas, Jose Haro ha construido una propia historia atmosférica. Es como un monstruo de Frankenstein a partir de las múltiples miradas que él ha hecho en las películas en las que ha intervenido”, dijo Monzón.

El director de cine señaló que “Jose no es sólo mi amigo, sino que forma parte de las películas que he hecho. Gran parte de la fuerza de ‘Celda 211’, que hicimos juntos, también reside en su mirada, la que hizo de ese Malamadre, que fotografió y fue directamente el cartel de la película, un cartel rotundo, de los más poderosos de mis películas y de muchas películas de las últimas etapas del cine español”.

Captar el proceso de la magia

En la misma línea opinó la actriz María León, también amiga de Jose Haro y a quien calificó de “profesional maravilloso”. “Jose tiene el saber estar y la sensibilidad artística para captar la vida propia de un rodaje, el proceso de la magia y eso se ve en esta exposición”, añadió.

Según el propio Haro, la muestra “es un viaje intimista por los universos de diferentes cineastas realizado a fuego lento a lo largo de más de diez años, donde realidad y ficción se entrelazan constantemente como mundos reales e imaginados que conviven y engendran el sueño mágico del cine”.

Fotografia de Jose Haro en 'El sueño de Andrómina'.

Fotografia de Jose Haro en ‘El sueño de Andrómina’.

La idea de hacer esta exposición surgió a raíz de un trabajo de encargo, “la promoción de las películas”. “Todos los universos, espacios y sensaciones que rodean un rodaje de cine me llevaron a acometer este proyecto que se ha producido expresamente para el MuVIM”, explicó Haro.

Jose Haro está considerado uno de los fotógrafos más relevantes que han trabajado en cine en nuestro país. Directores como Alejandro González Iñárritu, Julián Schnabel, Pedro Almodóvar, J. A. Bayona y Daniel Monzón han confiado en su sensibilidad para fotografiar los universos de sus películas. Paralelamente, ha desarrollado un intenso trabajo personal frecuentemente vinculado al mundo del cine, fotografiando los personajes, los espacios y las atmósferas, que ha sido expuesto en los trabajos ‘Los Invisibles’ (Instituto Cervantes 2010), y ahora en ‘El Sueño de Andrómina’, su visión más íntima y personal sobre los universos del cine.

Fotografía de Jose Haro. Imagen cortesía del MuVIM.

Fotografía de Jose Haro. Imagen cortesía del MuVIM.

 

Gonzalo Suárez: “Soy adicto a las teleseries”

Gonzalo Suárez en los ‘Cuadernos de rodaje’ de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de Valencia
Del 20 al 27 de junio

Gonzalo Súarez asegura que “ya no existe el cine clásico, el de hoy en día no perdura”. Ésta es una de las afirmaciones que ha pronunciado en el encuentro con los medios que ha tenido lugar en el marco del 29 Festival Internacional de Cine de Valencia- Cinema Jove y en el que participa como director invitado en la sección Cuadernos de Rodaje. La selección de películas que han marcado su vida y su carrera se estanca en el año 1972, y es que para el escritor y cineasta el cine de ahora no permite que actores y filmes se asienten.

Respecto a los actores, confiesa que le hubiese gustado trabajar con Montgomery Clift porque dirigía la secuencia con su mirada. “Ahora no da tiempo a mitificar y eso que los actores son mejores. Son una generación fuerte y potente como los atletas, más de verdad”. Sin embargo, si tuviera que elegir un papel que interpretar en su vida privada, no dudaría: “el de Cary Grant en ‘Con la muerte en los talones’ ya que es un personaje que huye continuamente, con una madre muy divertida y que viaja en tren-restaurante (con lo que me gusta comer)”.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El responsable de títulos como ‘Remando al viento’, ‘Don Juan de los infiernos’, ‘Mi nombre es sombra’, ‘Oviedo Express’ o ‘El detective y la muerte’ descubre que últimamente está “enganchado a las series como ‘Mad men’ o ‘Juego de Tronos’ y “en ellas se demuestra que el director es superfluo (ya que cambian constantemente) y el actor es el que lleva el peso”. Volviendo a sus “clásicos” explica que también le gustaría haber incluido ‘El hombre tranquilo’ de Ford y que ‘El Portero’ tiene trazos de este western. Un western que –a juicio de Suárez- hoy sería políticamente incorrecto por el machismo y la violencia que refleja. Respecto a la inspiración nacional: cualquier película de Berlanga, ‘El año de las luces’ de Trueba o ‘¿Qué he hecho yo para merecer esto?’ de Almodóvar o ‘Todo por la pasta’ de Urbizu –entre otras- tendrían cabida en su lista.

A pesar de beber en estas fuentes de inspiración, a Gonzalo Súarez le resulta difícil definir su estilo: “No sé si busco o huyo. Mi cine es una búsqueda que nunca alcanza el objeto. Sólo sé que me sigue gustando jugar, como en mi infancia”.

Luego tuvo lugar en el Ayre Hotel Astoria Palace un encuentro entre el cineasta y el público. Alrededor de la mesa se sentaba también la actriz y amiga del cineasta, Ana Álvarez, y el director de Cinema Jove, Rafael Maluenda. Enfrente de ellos una gran afluencia de público esperaba sencillamente escuchar hablar a Suárez. Ya desde el principio los halagos dirigidos hacia el veterano director por parte de sus contertulios fueron directos, “si en los comienzos de Gonzalo hubiera existido Cinema Jove, nos hubiera encantado traerle, ya que es un cineasta fresco y vanguardista desde sus orígenes”, comentaba Rafael Maluenda.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus 'clásicos' en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus ‘clásicos’ en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, reconocido escritor además de cineasta, compartió profundas reflexiones acerca de la diferencia entre estas dos disciplinas que tan bien conoce: “Lo que destacaría del cine frente a la literatura es que la imagen roba el alma, a pesar de que el alma sea algo tan dudoso que ni siquiera sepamos donde está”. También resaltaba que la escritura es un trabajo que uno desarrolla en soledad, y el cine es un trabajo compartido con mucha gente en todo momento.

Hablando de la selección de películas que ha hecho para la sección ‘Cuadernos de rodaje’, que se puede disfrutar todos los días en los Jardines de Viveros, Gonzalo culpaba de nuevo al azar, igual que hizo en la Gala de Inauguración del Festival: “Ni siquiera recuerdo con claridad el argumento de todas esas películas, pero lo bonito es que a pesar de ello sé que me encantan”.

En el coloquio el cineasta ha tenido tiempo de narrar multitud de anécdotas de sus rodajes, la estrecha relación que le unió a Ana Álvarez a raíz de ‘Don Juan en los Infiernos’, cómo comenzó el idilio amoroso entre Hugh Grant y Liz Hurley durante el rodaje de ‘Remando al viento’, y un largo etcétera propio de una persona que vive de contar historias. También hubo momento para el humor cuando Suárez, contestando a una pregunta del público, declaró que su salto de la literatura al cine fue “más que un salto, un tropiezo”.

Tuvo ocasión también de recordar lo difícil y costoso que era hacer cine cuando el material grabado tenía que pasar inevitablemente por un laboratorio, a diferencia de lo que ocurre ahora con los medios digitales”. Al final de la tertulia le preguntaron qué consejo le daría a alguien que empieza en el mundo del cine, Gonzalo ha manifestado la poca utilidad que le ve los consejos pero, tras unos segundos de reflexión, concluyó diciendo que “las ideas nunca son de uno mismo, lo único que uno posee es la actitud; hay que tener las puertas abiertas a los estímulos y la misión de un director siempre debe ser la de no estorbar ni interrumpir cuando algo sucede”.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.

 

The Working Drag: Off-Off-Camp contemporáneo

“The Working Drag”, de Cele Estivalis y Miguel Carbonell, dirigida por Raquel Escribano
Sala Carolina
C/ Rugat, 10. Valencia
Viernes 11 y sábado 12 de abril

Sobrevolaba Tennesse Williams  la denominación  Off-Off-Broadway en el seno de una serie de entrevistas con escritores, dramaturgos, poetas y músicos homosexuales, que la revista californiana “Gay Sunshine”  hubo publicado a mediados de los años setenta -cuya antología en castellano coordinó Jaime Gil de Biedma bajo el título de “Cónsules de Sodoma”-.

En el epílogo de los años cincuenta, el Off-Off se gesta por aquellos lares  con la voluntad de visibilizar el teatro de aficionados y las modestas performances, adquiriendo con el transcurso de los lustros un poso explícito de transgresión que lacera el corsé intelectual de las medianas y grandes producciones, solidificándose, a la par, una senda de acción y espectáculo Camp radicalmente emparentados con el universo gay de la Costa Este, especialmente refrendado por las reivindicaciones de los derechos civiles de la segunda generación de organizaciones LGBT, tras los disturbios de 1969 acontecidos en el conspicuo (desde entonces) “Stonwall Inn” -fecha y lugar que marca el comienzo decisivo de los movimientos de liberación homosexual en los Estados Unidos-, tras un par de décadas precedentes perfiladas por la subcultura closet/camp, en cuyo seno se populariza la figura de las Drag Queens, desarrollando un sencillo aunque histriónico espectáculo de variedades en diversos bares del Greenwich Village.

Integrantes del espectáculo 'The Working Drag'. Foto: Alarcón y Medina

Integrantes del espectáculo ‘The Working Drag’. Foto: Alarcón y Medina

Es ese tipo de espectáculo closet/camp  el que se disemina por diversas ciudades de nuestra geografía desde comienzos de la década de los setenta,  a la sombra estética de la Revista Musical Española y bajo el paraguas sonoro de las letras del cuplé de los años veinte –gestadas en su gran mayoría por el decadentista escritor, modista y libérrimo Álvaro Retana- y la pincelada hiperbólica de las folclóricas más eximias del momento.

“The Working Drag”, dirigido por Raquel Escribano y protagonizado por Celedonio Estivalis (Cruela de Bil_Laden), Miguel Carbonell (Xara) -gestores ambos del proyecto- y Eduardo Mota (Diva Black),  retorna a las atmósferas primigenias del camp con la voluntad de contemporaneizar los elementos que perfilan su espectáculo, guionizado a través de tres mujeres, funcionarias dominadas por el tedio, cuyo óxigeno proviene del desenfreno y la impostura durante sus descansos.

Uno de los integrantes de 'The Working Drag' en el camerino de la Sala Carolina. Foto: Alarcón y Medina.

Uno de los integrantes de ‘The Working Drag’ en el camerino de la Sala Carolina. Foto: Alarcón y Medina.

Tras un primer acto a modo de hilarante radiografía costumbrista-laboral, el show se tiñe de un playback cuyo acierto y singularidad reside en el trampantojo de infinitud de frases extraídas del celuloide. “Todo sobre mi madre” y “La mala educación”, de Pedro Almodovar, “Con faldas y a lo loco”, de Billy Wilder y “¿Qué fue de Baby Jane?”, de Robert Aldrich, conviven con retazos televisivos egregios protagonizados por Sara Montiel y Marujita Díaz, así como otras apariciones ignominiosamente ilustres para nuestra memoria internáutica colectiva, componiendo un collage sonoro que confiere a “The Working Drag” un hilo conductor de sátiras y excesos en el que (como no debía ser de otro modo) atesora cabida cuanto de estocástico se asila en las improvisaciones y la interactuación con el público.

Un Off-Off-Camp que trasciende las atmósferas de sus orígenes para ecumenizarse por entre los escenarios ortodoxos del teatro.

Los/as integrantes de 'The Working Drag'. Imagen cortesía de sus autores.

Los/as integrantes de ‘The Working Drag’. Imagen cortesía de sus autores.

José Ramón Alarcón y Merche Medina

Fuentes Fuertes con Alba Cabrera en Art Madrid

Rubén Fuentes Fuertes
Galería Alba Cabrera
Art Madrid’ 14 One Project
Galería de Cristal de Cibeles
C/ Montalbán, 1 Junto a Plaza de Cibeles. Madrid
Del 19 al 23 de febrero

Es la estética de la sinceridad y el desenfado de la que acaso fuera precursor Andrés Nagel en aquella caótica primera posmodernidad que vivió la España postfranquista, vacía de poder y ávida de alegría y transgresión: el arte como juego, como máxima expresión del triunfo de lo imaginativo y lúdico -e incluso de la cotidianidad como comedia, en el Almodóvar de aquellos años-, se impone sin dificultad sobre el arte riguroso y árido de la generación conceptual, como si no fuera el tiempo de pensar, sino el de lo impulsivo e irreflexivo.

Obra de Rubén Fuentes Fuertes. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Obra de Rubén Fuentes Fuertes. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

También se ha relacionado a Rubén Fuentes Fuertes (Valencia, 1979) con otros artistas expresionistas post-brut como Leiro o David Lechuga, amantes ambos de la talla directa, de los ecos primitivistas, del policromado, de lo figurativo y totémico, y en su obra pueden buscarse influencias de Baselitz, Richard Deacon o el mismo Arroyo quien, como Fuentes, cultiva un Pop peculiar e inconfundible.

Obra de Rubén Fuentes Fuertes. Imagen cortesía de alba Cabrera.

Obra de Rubén Fuentes Fuertes. Imagen cortesía de alba Cabrera.

En el proyecto que ha preparado para el programa One Project de Art Madrid’ 14, muestra su faceta más analítica y deconstructivista: si bien toda su producción se fundamenta en la reutilización de materiales desechados -en consonancia con lo que podríamos definir, en sentido Kraussiano, como una poética póvera impura- que en cierto modo afirman su condición de desechos desde las entrañas de la forma pura y sensual de la escultura, en esta instalación se lleva a cabo una separación radical de las diversas capas de realidad o de sentido, como diría Hoffmann, de suerte que los distintos componentes conceptuales, formales y matéricos de la escultura aparecen fragmentados, compartimentados, dispuestos incluso (materiales exhibidos en urnas, dibujos explicativos…) para la reconstrucción de un análisis museológico ficticio, irónico y poético.

Obra de Rubén Fuentes Fuertes. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Obra de Rubén Fuentes Fuertes. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.