“La revolución está en la escuela, en la palabra”

‘Historia de una maestra’, de Josefina Aldecoa
Adaptación de Paula Llorens, bajo la dirección de Gemma Miralles
Teatro Talía
Caballeros 31, València
Hasta el 29 de noviembre
26 de noviembre de 2020

“La educación está por encima de la ideología”, resalta Paula Llorens, que adapta e interpreta ‘Historia de una maestra”, la novela de Josefina Aldecoa escrita en 1990 y que, 30 años después, sigue vigente, tras la nueva polémica en torno a la ley de educación, ahora conocida como ley Celaá.

“Un paso para adelante y dos para atrás. Estamos en las mismas”, lamenta Llorens, quien se hace cargo de la vida de Gabriela López Pardo, la maestra de escuela que protagoniza el relato de Aldecoa. Una maestra entregada a la enseñanza, porque, como ella misma dice en la novela, “no puede existir dedicación más hermosa que ésta”.

Historia de una maestra’, de Josefina Molina, por Paula Llorens. Teatro Talía de Valencia.

Más hermosa y más objeto de componendas políticas, ya sea en la época que recoge la narración, de 1923 a 1936, como en la actualidad, con tantas leyes educativas como gobiernos se han ido sucediendo durante la democracia. ‘Historia de una maestra’, que el Teatro Talía de València acoge del 25 al 29 de noviembre, es un homenaje a esa vocación por la enseñanza como medio para la emancipación de las personas. “Compartir con los niños lo que yo sabía, despertar en ellos el deseo de averiguar por su cuenta las causas de los fenómenos, las razones de los hechos históricos. Ese era el milagro de una profesión que estaba empezando a vivir”, apunta Gabriela en un pasaje de la novela.

“Nuestra revolución está en la escuela. Tú sabes muy bien que no se puede salvar a un pueblo ignorante”, subraya en otro momento la maestra. El “amor y cariño” hacia esa novela son los que han motivado la adaptación realizada por Paula Llorens, que a su vez encarna a esa mujer vitalista en tanto convencida de la potencia que, en sí misma, tiene la educación. Dirigida por Gemma Miralles, la obra viene a ser también un fresco de la historia más reciente de España. “Un chaval me dijo que no sabía quién era Franco, de ahí la necesidad de acercar a los más jóvenes esa historia”, remarca Llorens.

‘Historia de una maestra’, de Josefina Molina, por Paula Llorens. Teatro Talía de Valencia.

Mediante la escenografía de Los Reyes del Mambo y la iluminación de Víctor Antón, se van contando las diversas vicisitudes de Gabriela López, en una rememoración que tiene a la escuela como trasfondo permanente, y que va cambiando de luminosidad en función de los lugares donde impartió su docencia. “A través de su vida, se habla también de las costumbres de la época”, señala Llorens, cuyo padre es maestro de primaria, sufriendo ahora las consecuencias de la pandemia. “Cualquier agradecimiento los anima a seguir”, subraya con respecto a una profesión siempre frágil, ya sea por las actuales circunstancias o por las que se dieron en aquel momento.

La novela, se dice en la sinopsis de la obra, “es un retrato de las costumbres en los pueblos españoles de principios del siglo XX, el caciquismo, las escuelas de las zonas rurales, los progresos de la enseñanza durante la II República, la España dividida en dos bandos”. Ecos de un país que todavía sigue a rebufo de aquella tensión difícil de apaciguar.

‘Historia de una maestra’, de Josefina Molina, por Paula Llorens. Teatro Talía de Valencia.

“Revolución era una palabra que yo veneraba. Revolución significaba cambio profundo, agitación definitiva, volverlo todo del revés. Pero revolución también significaba sangre y era una palabra que pertenecía a la historia de otros países, la Revolución francesa, la Revolución rusa. ¿Era esa palabra aplicable a nuestro país en ese momento?”, se interroga la protagonista en la novela.

“La revolución está en la escuela, en la palabra, en las ideas”, resalta Llorens que, al igual que la maestra de la novela, también siente como propias las dubitaciones de quien se plantea la educación al margen del torbellino político. “Qué es lo correcto, esperar o participar activamente en la política”, como recuerda que hace Ezequiel, el marido de la protagonista, con quien Gabriela mantiene ciertas diferencias al respecto.

“Yo creo sobre todo en la educación. Pero también entiendo a los que tienen prisa. Porque tengo miedo de que no nos den tiempo suficiente para educar”, asegura Ezequiel en cierto momento. Gabriela, en cambio, manifiesta sus dudas: “Yo no creo que haya que politizar a los niños. Creo que hay que educarlos para que sean libres, para que sepan elegir por sí mismos cuando sean adultos”.

Escuela
‘Historia de una maestra’, de Josefina Molina, por Paula Llorens. Teatro Talía de Valencia.

‘Historia de una maestra’ tiene todos los ingredientes de una obra de calado, precisamente por la forma en que tiene Josefina Aldecoa de mostrar las contradicciones humanas a través de sus personajes de carne y hueso. La República, en ese marco, sirve igualmente como reflejo de las propias tensiones internas, lejos del idealismo con el que suele investirse en la actualidad. “Es una obra muy actual, porque refleja el racismo, la intolerancia, la violencia machista. Es de rabiosa actualidad”, destaca Llorens.

Si la dictadura franquista supuso “un salto hacia atrás bestial”, apunta la actriz que se pone en la piel de Gabriela López, “ahora parece que no hayamos aprendido de lo que pasó”. “Los maestros y maestras deben estar al margen de los partidos políticos”, insiste Paula Llorens, cuya adaptación ha contado con el apoyo del ‘Programa de Residencias para artistas locales’ del Ayuntamiento de València, mientras en el Talía cumple su 50 función, saliendo después de gira por toda España.

“Al entrar en la clase, dejaba atrás mi carga de angustia. El desaliento se transformaba en vigor, la debilidad en fortaleza”, afirma la maestra inmortalizada por Josefina Aldecoa. Una maestra cuya historia cumple 30 años y cuyos ecos resuenan con fuerza, en medio de la nueva y enésima polémica en torno a la ley de educación. Igual llega el día, que todo puede suceder, en que las palabras de Gabriela López terminen por ganarle la batalla a tanta ideología. De momento, ahí están las de Paula Llorens, en el Teatro Talía, refrendando el legado de Aldecoa.

Paula Llorens, junto al cartel de ‘Historia de una maestra’, de Josefina Molina, en el Teatro Talía de Valencia.

Salva Torres

‘La Bella y la Bestia’, el teatro privado se anima

‘La Bella y la Bestia’, de Eventime Teatro
Centro Cultural Papa Calixto III
Fra Maties Ferrer 1, Canals (València)
Estreno: 19 de julio
Viernes 17 de julio de 2020

La escena valenciana va levantando el telón poco a poco, los teatros públicos de la capital han comenzado cierta actividad mientras que las salas privadas todavía permanecen cerradas. Y en un contexto en que las compañías han visto irremediablemente afectada su actividad, la productora Eventime Teatro ha seguido adelante y este 19 de julio estrena ‘La Bella y la Bestia’, un nuevo acercamiento a este cuento clásico en formato musical y con un presupuesto entorno a los 80.000 €.

“Creemos que es el primer espectáculo completo y de compañía privada que se presenta tras el parón por la crisis sanitaria”, comenta Mario Sanchis, su productor. “Tímidamente, parece que se están empezando a retomar las giras que quedaron suspendidas. Pero nosotros nos hemos atrevido a arrancar una ahora, con una pieza nueva que requiere desplazar una gran escenografía a un equipo de mínimo de diez personas”, explica Sanchis que, a pesar de ser consciente de los condicionamientos para el teatro de esta etapa de la pandemia, se muestra decidido, en la medida de sus posibilidades, a dinamizar la escena.

‘La Bella y la Bestia’, de Eventime Teatro por cortesía de la compañía.

El proyecto de ‘La Bella y la Bestia’ arrancó hace tres años. Conforme fue madurando y labrándose la financiación, se fue conformando un equipo creativo que incluye a Manuel Maestro en la dirección y a Paula Llorens como responsable del texto. La composición musical corre a cargo de Nacho Anrubia y la coreografía es de Cristina Fernández. A ellos se suman otros siete profesionales: Silvia Rico (dirección vocal), Eduardo Moreno (escenografía), Aram Delhom (audiovisuales), Rafa Díaz (vestuario), David Fuentes (iluminación), Adolfo Argente (sonido) y José Denia (ayudante dirección). Todos ellos son valencianos y habían arrancado su trabajo cuando el decreto del estado de alarma hizo peligrar la continuidad del espectáculo.

“Fue un mazazo tremendo, estábamos a mitad camino y quizá lo más sensato hubiera sido pararlo todo, pero nos pudo la ilusión”, explica Sanchis, que ya había cerrado el estreno para el 31 de mayo. El equipo siguió creciendo al incluir al elenco de actores y se trabajó en aquellos aspectos en que se podía avanzar, respetando siempre las condiciones del confinamiento y de la progresiva desescalada. En conjunto, unas 20 personas entre músicos, técnicos, vestuaristas, escenógrafos, intérpretes y creativos se pusieron en marcha para hacer posible el espectáculo.

Escena de ‘La Bella y la Bestia’. Imagen cortesía de Eventime Teatro.

Entre los meses de junio y julio ha venido “el sprint final”, una vorágine en la que encajar ensayos, acabar de pulir escenografía y vestuario, perfeccionar la puesta en escena a nivel musical y coreográfico. “Han sido días muy intensos, con todo el equipo rindiendo al máximo para llegar al estreno”, comenta el productor de la pieza que podrá verse por primera vez el domingo 19 de julio en el Centro Cultural Papa Calixto III de Canals (C/ Fra Maties Ferrer, 1), localidad de procedencia de varios componentes del equipo creativo del espectáculo.

“Estamos muy agradecidos al programador cultural y equipo municipal de Canals porque nos hace mucha ilusión estrenar en casa. Es un empujón para ‘La Bella y la Bestia’, pero también una apuesta clara por la necesidad de apoyar al sector, que tanto lo necesita. Ojalá otros ayuntamientos se animen a retomar su programación de artes escénicas”, comenta el productor.

Tras esta primera exhibición, empezará una gira para la que ya se están cerrando actuaciones y que tiene sus primeras en Xàtiva, Cullera, Aielo de Malferit, Torrent o Vall d’Uxó, entre otras localidades. “Normalmente, nuestros espectáculos están tres años girando. Esta vez es una incógnita porque antes de la pandemia ya teníamos previstas casi 40 actuaciones, pero después quedaron en suspenso prácticamente todas y ahora las estamos tratando de reubicar. Lo que está claro es que vamos a trabajar para que la pieza tenga un largo recorrido y pueda pasar por plazas habituales para nosotros como Comunidad Valenciana, de Madrid, Andalucía, Galicia o Islas Canarias, entre otras”, señala Sanchis.

‘La Bella y la Bestia’, de Eventime Teatro. Imagen cortesía de la compañía.

En sus primeras versiones populares, el mito de ‘La Bella y la Bestia’ servía de adoctrinamiento para futuras esposas. Esta historia ha viajado a través de la literatura y los siglos, evolucionando, adaptándose al contexto. Ahora, la reconocida dramaturga valenciana Paula Llorens, autora de versiones aclamadas por la crítica como el montaje de Tirant del Institut Valencià de Cultura, ha buceado en distintas narraciones de esta historia para encontrar su esencia, lo que le ha permitido conectar con públicos de todos los tiempos. Y en ella centra esta nueva versión que, tanto por su texto como su puesta en escena, trata de sorprender a los espectadores.

Nuevos personajes se suman a esta aventura en la que Bella ya no es una jovencita alocada e impresionable, sino una mujer valiente, que está buscando su lugar en el mundo y que encuentra en la lectura un estímulo a su viva imaginación. Precisamente, los libros son el refugio en los que se esconde Bestia, un ser torturado por la crueldad con que la sociedad recibe su aspecto físico. Y las letras serán el punto de encuentro donde ambos establezcan una conexión que les permita verdaderamente conocerse. “Nos parecía un mensaje muy necesario hoy día cuestionar la importancia que se da a las apariencias”, explica el director de la pieza, Manuel Maestro. De ahí que la puesta en escena tenga un aspecto mágico, donde las cosas transitan entre lo real y lo fantástico.

Para ello se ayuda de la tecnología, una estructura con pantallas de led conforman un gran libro del que van surgiendo los ambientes en que transcurre cada escena, que lo mismo puede ser un bosque o un castillo. Y seis intérpretes suben a las tablas para dar vida a este nuevo acercamiento al cuento clásico, cantando en directo y bailando en un formato de musical del que pueden disfrutar espectadores de 5 a 100 años. “Hemos trabajado mucho para que la obra incluya guiños para todos los públicos”, remarca su director, para quien una de las claves de esta novedosa puesta en escena es que todo contribuye a la hora de contar la historia, desde la letra de las canciones originales a los diálogos, el vestuario o la música.

“Tenemos temas melancólicos para momentos dramáticos y divertidos para escenas alegres. Un espectáculo familiar no tiene porqué ser una pieza plana, todo lo contrario. Para captar la atención de cualquier espectador lo primero que tienes que hacer es respetar su inteligencia, estimularlo de verdad. Y es lo que hemos tratado de hacer con esta nueva versión”, sostiene Maestro. Para el director de ‘La Bella y la Bestia’, otro de los puntos fuertes del montaje es el elenco. Conviven nombres asentados de la escena musical valenciana, como Silvia Rico, Ana Burguet o Sergio Escribano, junto a jóvenes descubrimientos, como el alicantino Javier Barbié o Tomás Verdú. Y sin duda la protagonista de la pieza, Marta Gálvez, para quien éste es su primer montaje profesional.

Escena de ‘La Bella y la Bestia’. Imagen cortesía de Eventime Teatro.

Tirant, lo caballeresco en clave femenina

Tirant, adaptación de Paula Llorens a partir del clásico de Joanot Martorell
Dirección: Eva Zapico
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 26 de enero de 2020

‘Tirant’, la producción del Institut Valencià de Cultura (IVC), en coproducción con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, acaba su exhibición en el Teatre Rialto de València. Esta producción se estrenó en febrero de 2019, dentro de la temporada 2018-19 en el Rialto. Después la obra se representó en Madrid, en la sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, y en el Teatre Principal de Castelló. También ha realizado una gira por el Circuito Cultural Valenciano que ha mostrado el espectáculo en ciudades como Elche, Canals, Gandia, Monóver, Alzira, Altea, Alcoy, Vila-real o l’Alcúdia y al acabar la exhibición en el Rialto irá al Teatre Principal de Palma de Mallorca.

Paula Llorens, la artífice de esta adaptación de la obra de Joanot Martorell, recibió por este texto el premio a la mejor versión en los Premios de las Artes Escénicas de la Generalitat Valenciana 2019. La obra, dirigida por Eva Zapico, está interpretada por Maribel Bayona, Ramón Ródenas, Sergio Ibáñez, Antonio Lafuente, Mar Mandli, Raquel Piera, Lucía Poveda y Kike Gasu.

Tirant, de Eva Zapico, adaptación de Paula Llorens. Imagen cortesía del IVC.

El gran clásico valenciano y universal, la primera novela moderna según muchos estudiosos, da pie a un montaje que huye de la recreación museística y dialoga con el presente apostando por la palabra y el teatro físico. La versión de Paula Llorens ha respetado al máximo la lengua del siglo XV con el fin de que el público disfrute de su maravillosa sonoridad y de la música que nace de las palabras.

El ‘Tirant’ es una novela caballeresca, pero es mucho más que esto. Es una mezcla de escenas fantásticas, hechos históricos, estrategias militares, escenas cortesanas, episodios eróticos y toques de humor. En esta versión se resalta la dualidad entre el amor y la muerte y se convierte a Carmesina y a los otros personajes femeninos en el motor de la historia, ya que Joanot Martorell construyó unos personajes femeninos enormemente ricos y la novela da una gran relevancia al punto de vista femenino.

Con esta versión, Eva Zapico se ha recreado en todo el universo visual que la obra genera: las batallas, los sonidos, las luces, el mar, la tierra, las texturas o la sangre que narra a partir de la plástica de las imágenes mientras que da a la palabra el espacio que requiere.

Tirant, de Eva Zapico, adaptación de Paula Llorens. Imagen cortesía del IVC.

Los ‘Miedos’ de Russafa Escènica

Russafa Escènica
Festival de Artes Escénicas de Valencia
Del 15 al 25 de septiembre de 2016

El festival de artes escénicas de Valencia, Russafa Escènica, acaba de hacer pública la programación de su sexta edición, que se desarrollará entre el 15 y el 25 de septiembre en el barrio de Ruzafa y que llevará como lema conductor de todas sus propuestas ‘Miedos’.

En total son veintitrés las piezas escénicas que componen su programación, una cifra que ha ido menguando en las dos últimas ediciones. Según Jerónimo Cornelles, director artístico del festival, esto se debe a que “la singularidad de Russafa Escènica es, precisamente, la posibilidad de poder verlo todo por la duración de las propuestas y por lo reducido de sus precios. No queremos hacer una programación inabarcable y que el público se quede con la sensación de haberse perdido algo”.

Así, el cartel queda dividido en quince Viveros (espectáculos de 25 minutos de duración en espacios privados para un aforo de entre 25 y 35 espectadores), siete Bosques (piezas de una hora de duración aproximadamente en espacios privados con una aforo de entre 40 y 90 personas) y el Invernadero (producción propia del festival surgida tras un taller de creación e investigación con alumnos de escuelas de interpretación valencianas).

Anestesia, espectáculo de Viviseccionados la compañía que participa en Russafa Escènica.

Anestesia, espectáculo de Viviseccionados, compañía que participa en Russafa Escènica 2016.

Un cambio destacable respecto a ediciones anteriores es la cantidad de propuestas que ha recibido la organización del festival de compañías nacionales e internacionales residentes fuera de la Comunidad Valenciana con lo que, por primera vez, la programación incluirá una compañía madrileña, Viviseccionados –que participaron en 2015 en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro-  y una mallorquina, Christina Gavel i En Blanch, cuyo trabajo presentarán en el Edinburgh International Festival. Cornelles muestra su satisfacción por lo que supone “un importante avance para el festival, en términos de expansión y de calidad. Es emocionante ver cómo compañías de otras ciudades conocen el festival, quieren participar en él y experimentar con la forma de trabajar aquí”.

En cuanto a los formatos, repiten teatro textual, danza, títeres, performance, circo y música en directo, entre otros, y se incorporan propuestas adaptadas para personas con discapacidad visual como una de las grandes novedades. En términos generales, se ha apostado por un importante número de propuestas en valenciano y se ha abierto la programación a la incorporación del inglés.

Halloween Party, de Triangle Teatre. Russafa Escènica 2016

Halloween Party, de Triangle Teatre, en Russafa Escènica 2016

Por otra parte, los espacios de representación tanto de Viveros como Bosques se seguirán realizando en espacios no convencionales y privados del barrio como talleres, galerías, un estudio de coworking, un centro de educación infantil, una floristería, etc. Y, como sorpresa de esta edición, uno de los Bosques, Halloween Party de Triangle Teatre se desarrollará en el patio del Colegio Público de la calle Puerto Rico en Ruzafa.

Entre los nombres de los profesionales más destacados se encuentran Alejandro Tortajada acompañado por actores de la talla de Laura Sanchis y Pau Gregori; José Zamit, director artístico de la Sala Ultramar; la compañía Els Indecents con un Bosque escrito y dirigido por Isabel Martí i Miquel Viñoles; Toni Aparisi, recientemente galardonado en los premios Max por Pinoxxio, como coreógrafo -junto a Elena Zavala- y Sergio Villanueva, director del largometraje Los comensales, film ganador del premio del público de la sección Zonazine en el último Festival de Cine de Málaga.

Como ya desveló el festival hace unos días, el proyecto Invernadero, se pone en marcha por cuarta vez consecutiva dentro del marco del festival y va destinado a los alumnos de interpretación en cualquiera de las escuelas y academias oficiales de arte dramático de la ciudad de Valencia y a los que finalicen próximamente cursos de formación no reglados en interpretación.

Cartel de 'Los hijos de Verónica', de Jerónimo Cornelles. Russafa Escénica 2016

Cartel de ‘Hijos de Verónica’, de Jerónimo Cornelles. Russafa Escénica 2016

En esta ocasión es el propio Jerónimo Cornelles quien dirigirá esta propuesta colaborativa con el espectáculo Hijos de Verónica [generación del miedo] secuela de la obra Construyendo a Verónica, estrenado en 2006 dentro del marco del Festival VEO, al que se le adjudica la co-producción junto a la compañía valenciana Bramant Teatre y que fue nominado a los Premios Max 2007 en la categoría de Mejor Espectáculo Nacional.

Los textos los firman Paula Llorens, Mafalda Bellido Monterde, Iaia Cardenas, Amparo Vayá, Anna Albadalejo y Guadalupe Sáez. Las actrices que participarán junto a los estudiantes seleccionados son María Poquet, Laura Useleti y María Minaya y, como coach vocal, colaborará María José Peris. Por su parte, María José Mora será, un año más, la responsable de la coordinación del Invernadero. Un elenco de mujeres que, junto a Cornelles, se han unido para dar vida a un proyecto singular y pionero en la Comunidad Valenciana.

Así, la programación del festival queda cerrada a falta de desvelar las actividades paralelas, el otro pilar del festival de teatro de las artes escénicas de otoño Russafa Escènica.

Cartel del festival Russafa Escènica 2016.

Cartel del festival Russafa Escènica 2016.