La realidad calcinada de Pablo Bellot

Actos de comunicación, de Pablo Bellot
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 21 de enero de 2018

“Es un puñetazo en la mesa, un grito que expresa lo que llevas dentro”. Y lo que lleva dentro Pablo Bellot es una sensación de angustia, que él canaliza a través del arte, motivada por la incomunicación de la actual sociedad, paradójicamente, “sobresaturada de información”. Así lo expresa el artista que hasta el 21 de enero muestra en el Centre del Carme una serie de instalaciones en torno a ese desgarro existencial. Lo hace apropiándose de los mensajes que el punk de los 80 vomitó a rebufo de esa misma impotencia comunicativa. A falta de palabras dadoras de sentido, el más histriónico sinsentido.

“Genero actos para expresar cosas. Todo tiene que ser directo, contundente, visceral”. Actos de comunicación ha llamado Bellot a esos puñetazos, sin duda actos desesperados. “El Estado oprime, te genera angustia que no sabes a quién dirigírsela”. Rota la comunicación clásica, que el artista ubica en la famosa terna del emisor, mensaje y receptor, ya solo queda emitir ese grito furibundo contra nadie en concreto, porque “ya no se conoce al receptor”. Un vacío existencial se apodera del conjunto expositivo, motivado por ese “momento convulso en el que vivimos y que hace que cada cual se aferre a lo que puede”.

Obra de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

El coche calcinado que recibe al espectador nada más entrar en esos Actos de comunicación es síntoma de lo que nos aguarda. También el audiovisual que lo acompaña con fragmentos de canciones punk de los 80, de Alaska a Ilegales pasando por Eskorbuto. “Quien quema de un coche ya manifiesta algo contundente”, al igual que los temas “provocan unas vibraciones fuertes, feístas, de aquella música que incluso hoy tiene más vigencia, por esa visión de falta de futuro”, explicó el artista.

La exposición se plantea a modo de bucle que va de la denigración de esa sociedad contemporánea, toda ella caracterizada por la opresión y un control asfixiante, al grito desesperado. Diríase que una cosa lleva a la otra, sin que comparezca esa “comunicación de verdad” sugerida por Bellot, quien suple ese vacío, esa quiebra entre la palabra hueca de sentido y la angustia que provoca su constatación, mediante una sucesión de actos provocadores: señales de humo (a las que alude el coche calcinado), el sonido de una piedra, vibraciones, el morse lumínico, el humo del salvamento marítimo o la mierda a un millón de vatios. Todos ellos referidos a las diferentes instalaciones.

Detalle de una de las obras de Pablo Bellot. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Detalle de una de las obras de Pablo Bellot. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Pablo Bellot se limita a evidenciar las fallas de la sociedad contemporánea (incomunicación por saturación, anestesia social, válvulas de escape ordenadas), para justificar ese grito a la desesperada del artista que no encuentra otra salida que la “vomitera como último acto”. O como abunda en el texto que acompaña a la exposición: “Comunicaciones desesperadas, alteradas, agresivas e incompletas que muestran y satirizan el fracaso del propio proceso de comunicación”. Acorde con esa imposibilidad, sus instalaciones levantan acta de la impotencia comunicativa mediante el desgarro expresivo.

Por eso hay piedras que lanzar contra algo, gas pimienta, el grito “contundente y absurdo” de esa “mierda, un millón de vatios” arrojado desde el macro escenario vacío de un festival de música, 64 altavoces boca abajo a modo de insistente runrún o el parpadeo de luces que en morse deletrea la estrofa “agotados de esperar el fin”,  del grupo Ilegales. Vibraciones todas ellas ligadas al “nihilismo llevado a lo estético” que atraviesa el conjunto de la exposición.

“El individuo está abocado a utilizar el acto como mensaje, solo queda el grito y el puñetazo en la mesa como medio de expresión”. Y Pablo Bellot lo cumple a rajatabla, siguiendo en esto los dictados de Paul Virilio, a quien cita: “El puñetazo es el principio de la comunicación: con el puñetazo se gana proximidad cuando ya no se tienen palabras”. Aunque palabras desde luego hay, si bien clamando todas ellas por alcanzar ese fin último de la catarsis, la descarga energética y el grito como asidero desesperado.

Instalación de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Instalación de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Salva Torres

Pero, ¿qué está pasando en la Bienal de Mislata?

Bienal de Mislata Miquel Navarro. Premios de arte público
Diversas calles de Mislata (Valencia)
Artistas: LUCE, Pepe Miralles, Verónica Francés Molina, Pablo Bellot, Daniel Tomás Marquina, Anja Krakowski, Edu Comelles, Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Daniel Cantarero Tomás.
Comisaria: Alba Braza
Hasta el 21 de diciembre 2016
Visitas a cargo de los artistas. Consultar fechas aquí

Siete de la tarde, plaza de la Constitución de Mislata. Es festivo – precisamente el día de la Constitución – y no hay demasiado trajín, tan sólo algunos niños jugando a la pelota. En realidad, jugando a encalar la pelota en el balcón de una casa, muchas veces increpados por los transeúntes a los que hacen poco caso, o más bien ninguno. Tienen la seguridad de que no están portándose mal, ni molestando. Al contrario, creen que están colaborando con el arte, formando parte de un happening, siguiendo las normas y reglas de juego marcadas por el chico de la moto blanca, más conocido como LUCE. El balcón de los balones perdidos está repleto de pelotas recuperadas por él de solares y tejados mislateros.

La comisaria Alba Braza y yo pasamos un rato caminando por Mislata, al tiempo que comentamos el sentido de una Bienal así, aquí. Todas las obras quieren involucrar, de un modo u otro, a la ciudadanía, invitándola a reflexionar o simplemente pensar sobre diversos temas en particular, y sobre el arte contemporáneo en general. En esta ocasión, los artistas no tienen la misión de embellecer muros, sino más bien la de dar un toque de atención sobre los temas que más preocupan, algunos bien amargos: la crisis, la especulación urbanística; las normas, lo legal, lo ilegal; la pobreza energética; la memoria histórica, colectiva; los chismes; el sida.

Pepe Miralles lleva mucho tiempo trabajando en torno a este último tema, preguntándose por «el estado del VIH y el sida después de más de treinta años desde que esta infección haya aparecido». En Mislata continuó con su proyecto Espai reservat, delimitando con una cinta de señalización un espacio público reservado a personas seropositivas «para que muestren qué les pasa, qué es lo que sienten, y cómo viven». Alba Braza me comenta que uno de los lugares escogidos a propósito por Pepe Miralles estaba próximo a un colegio, lo que provocó cierta incomodidad entre algunos padres y madres. Miralles, además, recubrió con lacitos rojos una columna del Ayuntamiento, para delatar la actitud zalamera de cada 1 de diciembre, frente a todo lo contrario el resto del año.

«Pensé que lo mejor sería que las personas que viven en Mislata y que transitan por Mislata hablaran de ellas mismas, de sus relaciones, de las cosas que les gustan, las que no, la gente que quieren, la que no», nos cuenta Verónica Francés Molina, artífice de Pauta: Mislata, un muro de autorrepresentación colectiva con vinculaciones whatsapperas. La guasa, entendida como algo festivo y gracioso, caribeño, está presente en el alumbrado al estilo de verbena de pueblo que presenta Pablo Bellot. Se lee “Agotados de esperar el fin”, un grito punk incompatible con el alumbrado navideño de calles aledañas.

La luz también vuelve a estar presente en un par de solares, tristes descampados, hábitat de gatos y especies vegetales en el mejor de los casos. Los terrain vague llamaron la atención de Daniel Tomás Marquina y a Anja Krakowski. El primero, en La veu de les mirades. Llum i narracions col•lectives de la Moreria llenó de farolillos un improvisado jardín urbano entre medianeras promovido y cuidado por el vecindario. La segunda, ejecuta una inteligente asociación entre solar, del sol, y solar, de suelo. La titula: Contingencia, que es la posibilidad de que algo suceda, o no suceda. Es un rótulo metálico instalado dentro de un solar, pero visible desde fuera, con el texto “Solar power”. De día se aprecia la palabra solar, y de noche, gracias a un sistema de iluminación cargado con energía solar, la palabra power. El juego de palabras «hace referencia al potencial que encierran los solares si se hace un uso alternativo de ellos», sentencia Krakowski. Para esta obra, la artista recurrió a estudios demográficos sobre la apariencia urbana de Mislata en lo que atañe a las medianeras vistas, pues había una norma que regulaba los volúmenes de las fincas, pero no las alturas. Como consecuencia, existen hoy gran cantidad de solares privados y, en cambio, poco suelo público del que disponer en un municipio tan denso como este, el más denso de España.

El ajetreo mislatero, denominado paisaje sonoro, está representado visualmente por Edu Comelles en su Espectograma: cincuenta metros de mural que arrojan algo aparentemente abstracto a la calle. Precisamente, uno de los objetivos de esta Bienal es el de mostrar públicamente un conjunto de realidades que aparentemente parecen otra cosa. Alba Braza se refiere a ello como algo mágico, y afirma que parte del éxito -además del correcto trabajo y la responsabilidad de los artistas- proviene de la buena sintonía que se palpa en el ambiente: «Es un trabajo común, de las brigadas, de la concejalía de Urbanismo, con el apoyo del Ayuntamiento y la ayuda y la predisposición de todos. Es mágico».

A partir de un momento del recorrido pasamos a guiarnos por una decena de flechas cerámicas que indican el camino Al refugi!. Mónica y Gema del Rey, artistas gemelas de Art al Quadrat nos ayudan a imaginar la dureza de los bombardeos cuando contemplamos los retratos de los lugareños mordiendo un palo para evitar que les estallasen los oídos. Cada uno de ellos ha contado su testimonio, y así lo recogen ellas, tal cual.

Esta literalidad de las memorias choca frontalmente con las «anécdotas y sucesos poco contrastados» que ha difundido oralmente Fermín Jiménez Landa entre unas pocas personas mislateras -policías municipales, verduleros y verduleras, carniceros y carniceras, peluqueros y peluqueras, y camareros y camareras-, pero con vocación de que los relatos corran como la pólvora entre el vecindario y activen algo tan sano y necesario como es la imaginación. Para ello, el artista cuenta con la inestimable colaboración de los y las correveidile.

Cuando se realizan intervenciones en la calle se asume el riesgo de que puedan suceder imprevistos. «No sólo en Mislata, en muchas otras ciudades también hay gamberros», comenta Alba Braza, que bromea con la recurrente idea de cómo hubiera sido montar esto en El Bronx. Lo cierto es que la intervención de David Cantarero Tomás no estaba completa. Como Anja Krakowski, él también recurrió a un juego de palabras con doble sentido: Bancos de imagen, en relación a los catálogos de almacenamiento masivo de fotos; y también a los bancos –no de peces, ni de dinero– que sirven de asiento, pero desprovistos de su función elemental. Estos aparecen cubiertos por una lona de estampado vegetal, que es la fotografía del seto que hay justo enfrente. Vislumbramos varias lonas, en torno a siete, la más cercana a la luz estaba intacta; de la más alejada, en la oscuridad, no quedaba ni rastro.

Recuerdo que en algún momento del periplo Alba y yo vimos, iluminado, el Cactus ambombado de Miquel Navarro, imagen de la Bienal, con una altura casi humana, lejos de sus miniaturas de ciudades a la manera de maquetas gigantes, o de las propias esculturas enormes en el plano real de la ciudad, como el Parotet, la Pantera Rosa o L´Almassil. La Bienal de Mislata posee también esa escala, antropomórfica, como a ras de suelo, horizontal y humana.

Ismael Teira


Imágenes cortesía Bienal de Arte Público Mislata. Foto de portada: Pablo Bellot

Arte público en las calles de Mislata

Biennal Miquel Navarro
Diversas calles de Mislata (Valencia)
Artistas: Anja Krakowski, LUCE, Fermín Jiménez Landa, Edu Comelles, Verónica Francés, Art al Quadrat, Daniel Tomás, Pablo Bellot, Pepe Miralles y David Cantarero.
Comisaria: Alba Braza
Hasta el 21 de diciembre 2016

La Biennal Miquel Navarro se inauguró ayer hoy con diez proyectos de arte público y dos instalaciones cedidas por el artista que da nombre al certamen. Se trata de un ambicioso proyecto de arte contemporáneo en la calle, un itinerario en el espacio público que podrá ser visitado hasta el próximo 21 de diciembre. A los diez proyectos artísticos premiados en esta edición de la Biennal se unen esculturas cedidas ex profeso por Miquel Navarro.

Instalación cedida por el artista

Detalle de la instalación cedida por el artista Miquel Navarro

Una de ellas, “Cactus abombado”, se ha convertido además en imagen de esta edición de la Biennal. Tanto esta obra como una instalación de grandes dimensiones, “Tensión”, sorprenderán al público en dos espacios municipales: el emblemático Hort de Sendra y el centro sociocultural La Fábrica.
Con este proyecto cultural, el gobierno de Mislata recupera la que hasta 2008 se celebró bajo el nombre de Bienal de Escultura y Pintura, y que a partir de ahora se adapta a los nuevos tiempos como una convocatoria de arte público para artistas emergentes, con el entorno urbano como lienzo. Para el alcalde, Carlos Fernández Bielsa “el objetivo era recuperar este certamen porque da oportunidades a los artistas, ayuda a acercar el arte y la cultura a la gente y pone en valor la importancia y la generosidad de nuestro artista Miquel Navarro”.

Solar Power, instalación de Anja Krakowski

Solar Power, instalación de Anja Krakowski

Entre los diez proyectos premiados en la Biennal de Mislata -dotados con 1.500€- hay artistas con solvencia y renombre como la alemana Anja Krakowski, que recientemente ha creado el monumento de homenaje a las víctimas del Metro en Valencia, o LUCE, que jugará a modificar el espacio urbano en múltiples emplazamientos, utilizando únicamente elementos que ya había en la ciudad y cambiando cosas de lugar.
Otro de los nombres relevantes es el de Fermín Jiménez Landa, autor de la reciente instalación “Rayo Verde” en La Gallera o Pepe Miralles, que interviene con diferentes ideas en torno al VIH. El colectivo Art al Quadrat, Verónica Francés, Daniel Tomás, Edu Comelles, Pablo Bellot y David Cantarero completan la nómina de artistas premiados en la Biennal Miquel Navarro 2016.

Además, la Concejalía de Cultura ha programado diversas actividades para todas las edades, visitas guiadas con los artistas, itinerarios para estudiantes de primaria y secundaria, así como la presentación del catálogo, que recopilará todas las obras, la inspiración de sus propios artistas y el itinerario artístico explicado por la comisaria del certamen, Alba Braza.
Mislata se ha convertido ya en un potente foco de promoción cultural. A su prestigioso concurso de teatro en valenciano “Vila de Mislata”, a sus recuperados Premios de Literatura Breve y al joven festival de artes escénicas (MAC) se une desde hoy la Biennal de Mislata Miquel Navarro.

Obra de la pareja artística formada por Mónica y Gemma del Rey, Art al Quadrat

Obra de la pareja artística formada por Mónica y Gemma del Rey, Art al Quadrat

Imagen de portada: Obra de LUCE
Más información

Un políptico de sabores se lleva el Mardel

IV Convocatoria de Pintura Mardel
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 13 de noviembre de 2016

El Centre del Carme de Valencia acoge hasta el próximo 13 de noviembre la exposición de la IV Convocatoria de Pintura Mardel, con el apoyo del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Mardel es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es ayudar y promocionar a jóvenes artistas. Esta iniciativa pretende dar la oportunidad a los creadores de mostrar su trabajo y acceder a una ayuda a través de premios concedidos desde un jurado cualificado e independiente, ya sea en metálico o facilitando la difusión y el conocimiento de su obra.

La convocatoria está dirigida a artistas entre 18 y 40 años, y en ella se concede un premio (dotado con 4.000€) y tres accésit. “Este año hemos decidido conceder cuatro accésit ante el éxito de la convocatoria y la calidad de los artistas que se han presentado. La exposición en el Centre del Carme muestra las obras de los 30 finalistas, entre los más de 200 proyectos que se presentaron”, explicó Amparo Martínez, en representación de la Fundación.

El jurado ha estado compuesto por José Luis Pérez Pont, director gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana; Nuria Enguita Mayo, directora de Gens Centre d’Art Valencia y editora de la revista Concreta y curadora, y por Bruno Leitao, director curatorial de Hangar – Centro de Investigación Artística de Lisboa y director del proyecto Cuatorial Clube. Como miembro del jurado, Pérez Pont señaló que “el premio busca la experimentación en el ámbito de la pintura y en este sentido las obras que hemos seleccionado van dirigidas a generar un concepto más amplio de la misma”.

Políptico de sabores, de Misha Bies Golas. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Políptico de sabores, de Misha Bies Golas. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Premios

Durante la presentación de la muestra, se dio a conocer el fallo del jurado. La obra ‘Políptico de sabores’ del artista gallego Misha Bies Golas ha sido la ganadora de esta IV edición del Premio de Pintura Mardel.

La pieza, que toma la forma de un cartel de helados, hace un ejercicio crítico acerca de la autoría de la obra de arte y, como explicó el propio artista, “el políptico de sabores habla de un pintor que aborda la pintura con sumo respeto, desde lejos, más que con miedo a mancharse, con miedo a meterse en un terreno sagrado”.

Doble paño de Verónica, de Luciana Rago. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Doble paño de la Verónica, de Luciana Rago. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Asimismo, los cuatro accésits han recaído en las obras: ‘Doble paño de la Verónica’, de la artista argentina afincada en Madrid, Luciana Rago; ‘Señales de humo’ del alicantino Pablo Bellot; ‘Cambio flúor por fama’, del valenciano Carlos Peris; ‘The evidence’, de la artista andaluza afincada en Valencia, Marina Iglesias.

Señales de humo, de Pablo Bellot, Imagen cortesía del Centre del Carme.

Señales de humo, de Pablo Bellot, Imagen cortesía del Centre del Carme.

En su obra, Luciana Rago parte de una investigación sobre pinturas canonizadas por la Historia del Arte que tiene como punto de partida la ‘Santa Faz’ (1931) de Zurbarán. Por su parte, Pablo Bellot presenta una instalación en la que muestra el estado de descomposición en la que se encuentra la sociedad y el hartazgo que le produce.

Cambio flúor por fama, de Carlos Peris. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Cambio flúor por fama, de Carlos Peris. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El valenciano Carlos Peris hace una reinterpretación de la pintura en la que “cambia fluor por fama”, una reflexión sobre el sector artístico valenciano en clave de humor.

The Evidence, de Marina Iglesias. Imagen cortesía de Centre del Carme.

The Evidence, de Marina Iglesias. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Inspirada en los fotogramas cinematográficos, Marina Iglesias en su obra ‘The evidence’ muestra unos cuerpos semienterrados y postrados en el suelo que presentan una ambigüedad: parecen ser más bien muñecos o maniquíes cuyas caras rotas se funden con el suelo, una escena que invita a ser completada en la mirada del espectador.

El resto de artistas seleccionados y cuya obra puede visitarse también en el Centre del Carme son: Gil Gijón, Aaron Sanroman, Saskia Rodríguez Araña, Manuel Antonio Suárez, Luis San Sebastián, Ángela Cuadra Casas, Juan Jose Valencia, Yann Leto , Jose Luis Cremades, Roberto Guille, Jesús Herrera Martínez, Ángel Masip, Alejandra de la Torre, Bell Fulllana, Asensio Martínez Soler, Juan Luis Fernández González, Quique Ortiz, Rubén M. Riera, Kepa Garraza Álvarez, Alexis Hernández, Cristina Santos Muniesa, Iker Lemos, Víctor Melia de Alba, Luisa Pastor, Pau Sellés Alós.

Los efectos sonoros de Mustang Art Gallery

Mustang Art Gallery
Efectos Sonoros
Nuria Fuster, Pablo Bellot y Rubén M. Riera
Hasta el 22 de Junio
Comisariado por Juan Fuster

When the world is your own echo chamber.

“Los objetos que rodean mi cuerpo reflejan la acción posible de mi cuerpo sobre ellos”. (Henri Bergson, Materia y memoria)

La posibilidad de un cuerpo se abre en la acción producida por este. Esta acción puede obrarse sobre el propio cuerpo que actúa, sobre los objetos que le rodean o sobre el propio espacio en el que se sitúa. Cuerpos y objetos parecen cobrar la forma de un reflejo, los unos responden en los otros, como un espejo o como un eco.

Efectos sonoros es un dispositivo expositivo experimental de parámetros abiertos. Entre lo sensible y lo inteligible, la acción humana y los procesos de producción de sonido, las frecuencias y las ondas, el silencio y la palabra todo cobra sentido en su trasmisión. En ocasiones la recepción acústica se confunde con la repetición de la acción, como un eco. A cada secuencia de acciones le siguen consecuencias más o menos predecibles o contingentes de un nuevo cuerpo sonoro. Cuando nos aproximamos al sonido desde Efectos sonoros lo hacemos poniendo nuestro cuerpo en el centro de acción. Los tres artistas elegidos para este proyecto, Nuria Fuster, Rubén M. Riera y Pablo Bellot parten de este cometido, la acción del cuerpo, como formulación de efectos sonoros en los que se incluyen el silencio, el ruido, el eco o la reverberación.

Sounding Stone, Nuria Fuster.

S

Sounding Stone, de Nuria Fuster. Imagen Roberto Ramos.

Una plataforma de hierro diseñada para que el cuerpo esté abocado a vivir una experiencia que transforme sus sensaciones. La estructura de metal rompe su horizontalidad en una elevación ligera pero precisa para su finalidad. La elevación y su tendencia produce cierta inestabilidad del paso, inclinando el cuerpo que camina sobre la superficie metálica que genera una sensación de vértigo. El vértigo aparece como una sensación de mareo, de movimiento exterior que puede conducir incluso a la caída por la pérdida del equilibrio. Sin embargo, el vértigo es la consecuencia de la descompensación del oído que produce un desequilibrio en la aprehensión del espacio circundante.

Sounding Stone, de Nuria Fuster. Imagen cortesía de Mustang Art Gallery

Sounding Stone, de Nuria Fuster. Imagen Miriam Asencio.

La inclinación de la plataforma representa la misma tendencia que produce el vértigo: un ligero o grave declive en nuestro contacto con la realidad. El vértigo produce una sensación de movimiento irreal, puesto que se trata de una sensación subjetiva de movimiento. El trastorno del desequilibrio constituye un cuestionamiento importante en cómo se reflejan los cuerpos en el espacio. Puesto que estos no son solo percibidos, sino apercibidos por sentidos como el oído que es capaz de recrear situaciones, espacios y cuerpos mediante las ondas que produce el movimiento de estos. Al igual que la experiencia de vértigo, Sounding Stone de Nuria Fuster reflexiona sobre las relaciones entre nuestra interioridad y exterioridad.

El silencio de un cuerpo, Rubén M. Riera.

Un vídeo multicanal fragmenta la imagen de un brazo que con la mano abierta y boca abajo se sitúa sobre un fondo negro. La imagen dividida en cuatro pantallas descompone en cierto modo la figuración real.  La mano permanece inmóvil hasta que la escala musical entra en escena: un “Do” se extiende a lo largo del plano y cuando cesa, la mano golpea el fondo negro. Repentinamente este aparece como un agua negra, algo imposible en su sustancia natural. Y entonces las ondas producidas por el choque de la mano en el agua provocan un titilante movimiento lumínico. La luz emana del agua en ondas cuando el sonido desaparece. Así la escena se convierte en una doble realidad. Como en el caso de la reverberación, un cuerpo de producción acústica pierde en la repetición su forma transformándose en otra figura.

El silencio de un cuerpo, de RubenM. Riera. Imagen cortesía Mustang Art Gallery

El silencio de un cuerpo, de Ruben M. Riera. Imagen Roberto Ramos.

Lapsus es el nombre del proyecto en el que Rubén M. Riera inserta El silencio de un cuerpo y como tal nos advierte de un tiempo entre dos límites. El lapso de tiempo anuncia ese transcurrir entre los límites del audiovisual. El sonido precede a la imagen que parpadea como un eco transfigurado. Al “Do” le sigue el resto de la escala en este inusual causa-efecto invertido. Este espacio de tiempo es capaz de construir una imagen audiovisual en virtud de una virtualidad del presente en el se entremezclan materialidad e inmaterial en un tiempo de dos.

El grito ­_ Acto de comunicación nº2, Pablo Bellot.

El cuerpo, de nuevo, se pone en el centro de la acción. Un puñetazo parece ser el acto que Pablo Bellot elige como evocación del primer ejercicio de comunicación. El grito ­_ Acto de comunicación nº2 toma como inspiración la cita de Paul Virilio: “El puñetazo es el principio de la comunicación: con el puñetazo se gana proximidad cuando ya no se tienen palabras”. Si la palabra parece el acto de comunicación más sofisticado del ser humano en el que sonido, idea y creación van de la mano brindándonos la posibilidad de encuentro, el grito -como un puñetazo- rompe con la reglas de la transmisión del mensaje. Un acto de fuerza que imprime la posibilidad de disenso. Sin embargo, este grito queda enmudecido.

El grito, acto de comunicación nº 2, de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Mustang Art Gallery

El grito, acto de comunicación nº 2, de Pablo Bellot. Imagen Roberto Ramos.

En la instalación observamos como un círculo de veintiocho megáfonos rompen con todo mensaje probable. Si la finalidad del megáfono es ampliar el sonido, en este caso amplificaría el grito, este queda enmudecido por el ruido infinito. Un megáfono conduce el sonido a otro megáfono que a su vez reproduce el sonido en otro dentro de una cadena circular irrompible. Entonces el sonido ampliado permuta en ruido.

Los efectos sonoros implícitos en los tres casos nos hacen experimentar cómo el mundo deviene una caja de resonancia permanente.

Johanna Caplliure

Art públic / Universitat pública cumple 18 años

XVIII Art públic / Universitat pública
Campus dels Tarongers. Universitat de València
Conferencia: 19 de octubre, 11 h., a cargo de Nuria Enguita, “Procesos dialógicos y prácticas colaborativas entre arte y comunidad”. (Aula 109-Aulari Nord).
Inauguración: 19 de octubre, 12.30 h.
Del 19 al 23 de octubre de 2015

Art Públic/Universitat Pública persevera en su voluntad de establecer lazos de comunicación entre las personas que integran la comunidad universitaria y los lenguajes artísticos contemporáneos, con la sociedad como telón de fondo. Para ello, cada año jóvenes artistas llevan a cabo intervenciones de carácter efímero que se insertan en la cotidianidad del Campus dels Tarongers de la Universitat de València, estimulando la reflexión e invitando a la participación. Estas son las propuestas que componen la nueva muestra del proyecto, comisariado por José Luis Pérez Pont, que alcanza ya sus 18 ediciones.

Pablo Bellot. De perdidos a perdedores, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Pablo Bellot. De perdidos a perdedores, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

1. PABLO BELLOT. De perdidos a perdedores
Cuando los pensamientos de la inmensa mayoría de la sociedad están enfocados a la «esperanza» en vez de al «deseo», es porque la situación es nefasta y el estado de bienestar como tal ha desaparecido. Como si de supervivientes pidiendo auxilio se tratara, de los jardines de la propia universidad surgen unas letras que emiten un mensaje de socorro. La universidad pide ser salvada como si fuera un náufrago, en alusión a la situación extrema en la que se encuentra el sistema educativo y las barreras que dificultan el acceso a la formación a una parte de la población por cuestiones de índole económica, en un claro retroceso de derechos sociales.

 

Óscar Martín Valdespino. La cultura cultiva / Cultiva la cultura, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Óscar Martín Valdespino. La cultura cultiva / Cultiva la cultura, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

2. ÓSCAR MARTÍN VALDESPINO. La cultura cultiva/Cultiva la cultura
El contexto universitario es un espacio donde la cultura es fomentada a partir de la educación, es por tanto un espacio de cultivo del ser humano. La Universitat de València estuvo inicialmente dedicada a los estudios de humanidades. Este culto a las letras hace también referencia al letrado, término que inicialmente designaba a los que podían acceder a las letras, en un contexto histórico en el que estar alfabetizado era en la práctica ser tenido por culto o instruido. Para este proyecto se ha optado tanto por la utilización de las propias letras –como elemento físico de la instalación– como a su cultivo como referencia a la raíz común con el término «cultura».

 

Carles Llonch Molina. En construcció, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Carles Llonch Molina. En construcció, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

3. CARLES LLONCH MOLINA. En construcción
La ciudad ha crecido según lógicas cada vez menos sensibles a las personas y la vida que en ella transcurre. En parte debido a esa escala, las personas se empequeñecen y la ciudadanía pierde su capacidad para transformar el uso del espacio urbano. Este proyecto se plantea como un juego que recupera la lógica de aquellas piezas de madera con las que hacer construcciones. Las piezas, creadas en cartón, invitan a participar en el juego de componer nuevas estructuras, a proyectar simbólicamente nuevas realidades, a tomar la iniciativa.

 

Hugo Martínez-Tormo. Wind Wave, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Wind Wave, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

4. HUGO MARTÍNEZ-TORMO. Wind Wave
Instalación cinético-sonora que provoca un movimiento oscilatorio y genera sonido mediante el golpeo repetido de sus propios componentes gracias a la acción del viento. Los componentes móviles de la instalación, dispuestos verticalmente y uno al lado del otro, generan un efecto óptico a través de la estética del movimiento, mostrando la relación existente entre Arte y Ciencia.

 Disneylexia. Ciudadanos en cinta americana, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

5. DISNEYLEXIA. Ciudadanos en cinta americana
Mediante una técnica de grafiti a partir de cinta americana, se representa a personajes maniatados y amordazados, en una clara referencia a la polémica «ley mordaza» que amenaza con restringir libertades públicas y la capacidad de expresión de la ciudadanía. Sin duda uno de los más graves atropellos a los derechos ciudadanos llevados a cabo en el actual periodo democrático. La obra interviene en siete de los pilares de la fachada de la Facultad de Derecho, en una alusión simbólica al potencial de los actuales y los futuros especialistas en leyes, que podrán influir con su criterio en esta materia.

 

Nuria Moreno Campello. La barraca de la iaia, ya no existe, 2015. Art públic / Universitat pública. Cortesía de la artista.

Nuria Moreno Campello. La barraca de la iaia, ya no existe, 2015. Art públic / Universitat pública. Cortesía de la artista.

6. NURIA MORENO CAMPELLO. La barraca de la yaya ya no existe
Este proyecto habla sobre la memoria de lo olvidado. Las barracas en Valencia eran las pequeñas viviendas que habitaban los labradores de las huertas, edificios que se han ido destruyendo como resultado del crecimiento urbano, hasta el punto de prácticamente desaparecer. La zona de la Carrasca, en la que actualmente se encuentra el Campus dels Tarongers, era hasta el siglo xx una zona muy poco poblada, donde predominaba la huerta y algunas de esas pequeñas viviendas. Recreando un plano en planta de una pequeña comunidad de tres barracas, la artista nos ayuda a recuperar la memoria del lugar en el que ahora se encuentra este campus.

 

Tania Blanco. The 6 Antenna Jammer Car, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía de la artista.

Tania Blanco. The 6 Antenna Jammer Car, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía de la artista.

7. TANIA BLANCO. The 6 Antenna Jammer Car
Se desarrolla una reflexión sobre la invasión de las señales y frecuencias de las telecomunicaciones. El campo electromagnético está condicionado por la presencia de diversas frecuencias y radiaciones al servicio de las redes de las telecomunicaciones y las tecnologías necesarias para el intercambio de información entre los usuarios de la red, de los móviles, etc. Este espacio que colapsa aire y materia se hace visible cuando un dispositivo como un móvil, un ordenador portátil, una tablet, etc. revela la información que fluye a través del espacio que somos y que nos rodea. Este proyecto plantea reflexionar acerca de la descongestión de ciertas frecuencias que circulan en el espacio público, al aire libre.

Raúl León. Acceso, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Raúl León. Acceso, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

@ RAÚL LEÓN MENDOZA. Acceso
Este proyecto interviene exclusivamente en el espacio digital, desarrollando un ejercicio práctico que busca comprobar el cumplimiento de la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal. El derecho de acceso a los datos personales viene regulado en el artículo 15 de esa ley, que dice: «El interesado tendrá derecho a solicitar y obtener gratuitamente información de sus datos de carácter personal sometidos a tratamiento […]».

Art públic 2015

MUA: residencias formativas en arte contemporáneo

Programa de residencias formativas de creación e investigación en arte contemporáneo “PLUS”
Museo de la Universidad de Alicante. MUA
Del 13 al 25 de julio de 2015

La Universidad de Alicante y su Fundación General convocaron a través del Museo de la Universidad de Alicante (MUA) un programa de residencias formativas de creación e investigación en arte contemporáneo. “PLUS” se lleva  a cabo del 13 al 25 de julio de 2015 y tiene como objetivo  fomentar la creación, aumentar la formación, promover la investigación y generar contactos entre profesionales del sector.

Cinco propuestas de artistas individuales o colectivos (en distintas disciplinas como pintura, dibujo, escultura, fotografía, videoarte, instalación, etc.) han sido elegidas por una comisión de expertos y técnicos de arte del MUA. Durante dos semanas, de lunes a viernes y de 9:00h a 20:00h, los seleccionados realizarán su proyecto artístico en las instalaciones del MUA: sala Naias, sala Àgora, biblioteca, anfiteatro y exteriores. Las residencias se complementan con una formación que propone talleres de diferentes agentes culturales con los artistas para potenciar la profesionalización y la proyección de los creadores.

Los artistas seleccionados son: María Ortega Estepa, Ángel Masip, Pablo Bellot, Juan F. Navarro y Alexandra Rodes. Cada artista recibe una bolsa de 300€ para la producción de su proyecto. Además se ofertó una bolsa de alojamiento de 600€ para un solo artista no residente en el contexto local. Los proyectos deberán estar acabados al final de la residencia y el MUA los expondrá en octubre de 2015 en una muestra colectiva.

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Desde el martes 14 de julio y hasta el miércoles día 22, el Museo de la Universidad de Alicante, acogerá seis conferencias formativas en el marco del programa de residencias formativas de creación e investigación en arte contemporáneo “PLUS”. De 12 a 13 h. serán sesiones abiertas al público y entre las 13 y las 14 h. se celebrarán los encuentros de los profesionales con los residentes.

Las charlas contarán con especialistas en diversas áreas de conocimiento y abordarán temas como:

14 de julio:  la Galería de arte como proyecto work  in progress, impartida por Begoña Martínez Deltell, directora de la Galería Aural.

15 de julio:  Arte y comunicación. Comunicación del arte, a cargo por Raúl Rodríguez, coordinador del Máster Oficial en Comunicación e Industrias Creativas.

16 de julio: Hacer, deshacer, rehacer. El sistema del arte y las buenas prácticas, por José Luis Pérez Pont, crítico de arte, comisario y codirector de www.makma.net.

20 de julio: + – 1961 La Eclosión  de un arte expandido, impartido por José Maldonado, doctor en Bellas Artes y profesor de la Universidad Miguel Hernández de Elche.

21 de julio: Valor social del arte, a cargo de Isaac Montoya, artista y presidente de la Asociación de Artistas Contemporáneos de Alicante (ACOA).

22 de julio: Tiempos y procesos en el desarrollo de proyectos artísticos, por Teresa Marín, doctora en Bellas Artes y profesora de profesor de la Universidad Miguel Hernández de Elche.

El programa de residencias formativas de creación e investigación en arte contemporáneo “PLUS”, impulsado por la Universidad de Alicante y su Fundación General, tiene como objetivo  fomentar la creación, aumentar la formación, promover la investigación y generar contactos entre profesionales del sector.

Las jornadas son de acceso  libre hasta completar el aforo.

Sobre papel: 40 años de dibujo

Sobre papel. Artistas en la Comunidad Valenciana
Colección Tomás Ruiz
Museo de la Universidad de Alicante (MUA)
Campus de la Universidad de Alicante
Sant Vicent del Raspeig. Alicante
Hasta el 28 de febrero, 2015

El coleccionista, crítico, activista cultural y ex galerista Tomás Ruiz ha realizado un intenso ejercicio coleccionista durante más de cuarenta años. Durante este tiempo, Tomás Ruiz ha ido acumulando dibujos, acuarelas y demás obras cuyo soporte básico es el papel y que ahora integran la exposición ‘Sobre papel’.

Obra de Moisés Mahiques en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

Obra de Moisés Mahiques en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

La muestra fue inaugurada el pasado miércoles por Ruiz, el vicerrector de Cultura, Deportes y Política Lingüística, Carles Cortés y la comisaria de la exposición, Marta Ruiz Espinós, en la Sala Sempere del Museo de la Universidad de Alicante (MUA).

Se trata de una exposición que articula un relato, si no del todo completo, sí bastante aproximado sobre el panorama trazado por artistas oriundos de la Comunidad Valenciana o que vienen trabajando y viviendo en ella de forma habitual, en esta disciplina pictórica. La muestra permanecerá abierta al público hasta el 28 de febrero.

Obra de Josep Renau en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

Obra de Josep Renau en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

La Colección Tomás Ruiz supone la seña de identidad más definitoria de su propietario e impulsor, tras cuatro décadas  de rastrear y “meterse literalmente” en -casi todos- los estudios y talleres de buena parte de los mejores artistas del momento. La pasión por el arte constituye, sin duda, el principal motor que impulsa buena parte de la trayectoria profesional de Tomás Ruiz.

Obra de José Mederos en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de José Mederos en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Fruto de esa afición surge su propia colección artística, una colección que sobrepasando ampliamente el millar de obras, permite trazar un discurso que resulta bastante equilibrado en términos de estilos, a la par que ameno y coherente con lo que ha venido generando el arte desde mediados del siglo pasado hasta las primeras décadas del actual.

Obra de Pablo Bellot en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Pablo Bellot en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Carlos Domingo Redón en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz

Obra de Carlos Domingo Redón en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Vicente Cortina en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA). Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Vicente Cortina en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA). Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

 

Artistas asomados a ‘La ventana indiscreta’

Proyecto 3CMCV: La ventana indiscreta
Pablo Bellot, Sergio Luna, Yasmina Morán, David Trujillo
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 8 de febrero de 2015

Alfred Hitchcock hizo de ‘La ventana indiscreta’ un monumento al voyeur. Un fotógrafo (James Stewart), inmovilizado por culpa de una pierna escayolada, se dedica a mirar lo que pasa en su patio de vecinos desencantado de la vida. No hay hogar que valga, sino múltiples hogares inestables barridos por la pulsión de su mirada. Ese ojo excitado por lo que ve, hasta el punto de terminar siendo cortante en Psicosis, es la viva representación de una sociedad magnetizada por tanta imagen, en detrimento de la palabra como vehículo de relatos fundadores de sentido.

Obra de Pablo Bellot para el  Proyecto 3CMCV sobre 'La ventana indiscreta' en el Centro del Carmen.

Obra de Pablo Bellot para el Proyecto 3CMCV sobre ‘La ventana indiscreta’ en el Centro del Carmen.

Lo que hacen los tres artistas del proyecto 3CMCV, de apoyo al arte emergente, es levantar con sus propuestas acta de esa pulsión escópica que nos invade. Pablo Bellot, Sergio Luna y Yasmina Morán, y David Trujillo hacen referencia al lema de la convocatoria, los 60 años de ‘La ventana indiscreta’, para mostrar ese desencanto, acompañado de estado de alerta, acerca de la imagen como vehículo de saturación de la mirada y de manipulación de la realidad.

Pablo Bellot lo hace con tres proyectores que, al tiempo que pasan la película de Hitchcock, van intercalando imágenes procedentes del año 1954 en que se estrenó ‘La ventana indiscreta’. “Impido al espectador que vea la película para que, de alguna forma, reflexione acerca de las imágenes que quieren que veamos y las que no”. Bellot se basa en el concepto de lo “antivisual”, esa especie de “bombardeo de imágenes que no llegamos a ver”.

“Saturación” y “manipulación” son las palabras que emplea Pablo Bellot para referirse al carácter de la imagen en tiempos de “complot” por parte de las instancias de poder. De manera que tras ‘La ventana indiscreta’ se pueden intuir escenas relacionadas con la guerra de Argelia, de Corea o la invasión de Guatemala. El resultado es una crítica de ese bombardeo visual con otra sobrecarga de imágenes, dejando que sea el espectador quien haga el trabajo sucio de transformar esa pulsión escópica en sosegada reflexión.

Obra de Sergio Luna y Yasmina Morán para Proyecto 3CMCV sobre La ventana indiscreta en el Centro del Carmen.

Obra de Sergio Luna y Yasmina Morán para Proyecto 3CMCV sobre La ventana indiscreta en el Centro del Carmen.

Sergio Luna y Yasmina Morán utilizan las imágenes de Google Street Views para revelar ese mismo control por parte de las “grandes corporaciones que manejan ingentes cantidades de información”. Mediante un video que muestra a gran velocidad esa captura de imágenes y la selección de 21 fotografías, a modo de historias veladas de esa captura, Luna y Morán cuestionan el rapto de nuestra intimidad y la liberan procediendo al borrado de aquello que coarta nuestra libertad.

“El borrado durará lo que tarde el coche de Google en volver a pasar por ahí y recuperar la imagen”, explican sus autores. De ahí que hablen de “imagen efímera”, no sólo por la velocidad en que todo sucede, sino por lo poco que dura esa imagen reparadora de nuestra intimidad. Esa ventana indiscreta a la que apelan Sergio Luna y Yasmina Morán, desvinculada de la película, vuelve a incidir en los aspectos de control y manipulación de las imágenes.

Obra de David Trujillo para Proyecto 3CMCV sobre La ventana indiscreta en el Centro del Carmen.

Obra de David Trujillo para Proyecto 3CMCV sobre La ventana indiscreta en el Centro del Carmen.

David Trujillo sí se hace cargo de la película con total nitidez, pero manipulándola para que el espectador se sitúe siempre del lado de la mirada, nunca de lo mirado. Para esto otro ya están sus dos instalaciones de ventanas, a cuyo través vislumbramos escenas cambiantes, y de una puerta con mirilla que muestra el estudio de un pintor. Mirada voyeur, como la de James Stewart, para cerrar el círculo de los artistas que se asoman a ‘La ventana indiscreta’ del  proyecto 3CMCV con propuestas tan diferentes como arrebatadas por esa pulsión de la mirada crítica.

Obra de David Trujillo en Proyecto 3CMCV sobre 'La ventana indiscreta', expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de David Trujillo en Proyecto 3CMCV sobre ‘La ventana indiscreta’, expuesta en el Centro del Carmen.

Salva Torres

A Quemarropa en Espacio Trapézio

Residencias A Quemarropa 2014
Espacio Trapézio
C/ Agusto Figueroa, 24. Mercado de San Antón, 2º planta. Madrid
Inauguración: Sábado, 15 noviembre – 13 h
Hasta el 14 de diciembre de 2014
La exposición se inaugura con la visita guiada de “El pelotón de ejecución” , una puesta en común de los artistas participantes de la primera convocatoria de la residencia.

Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Últimos preparativos. Cortesía Colectivo Cristal

Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Últimos preparativos. Cortesía Colectivo Cristal

La exposición Residencias A Quemarropa 2014 es el resultado de la iniciativa que el Colectivo Cristal, formado por Miriam Martínez Guirao, Arántzazu Ros, Saúl Sellés y Juan Fuster, puso en marcha el pasado mes de julio a raíz de las carencias percibidas al respecto por el colectivo en el entramado cultural de la ciudad de Alicante. Interesados principalmente en la creación contemporánea, el colectivo intentó generar una herramienta que hiciera fluir la información entre diferentes generaciones de artistas y profesionales del arte, construyendo una plataforma que ayudara a construir vínculos tanto dentro de la ciudad como en el exterior.

Joaquín Artime. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Joaquín Artime. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

A quemarropa como residencia, fue pensada en calidad de workshop para que los 10 artistas seleccionados gestionaran la difusión y proyección de su obra durante un periodo de 3 semanas (7 al 25 de julio). En el transcurso de la residencia los participantes disfrutaron de un programa de visitas de agentes y profesionales del sector artístico como críticos, comisarios, galeristas y otros artistas, en un espacio céntrico de la ciudad, la galería Parking Gallery, que constituyó la base de operaciones de la residencia. A su vez se generaron actividades en otros espacios de la ciudad de Alicante como The October Press, el Freaks Art Bar, el Fab Lab Alicante, el Maca Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad de Alicante o la cooperativa Mistos.En la residencia participaron como profesionales las galerías Aural (Alicante), Espai Tactel (Valencia), Galería T20 (Murcia), los críticos y comisarios Javier Duero y José Luis Pérez Pont, y los artistas Aurelio Ayela, Marlon de Azambuja, Eduardo balanza, Javi Moreno, Pablo Bellot, Olga Diego, Luisa Pastor, Elio Rodríguez, Susana Guerrero.

Pau Figueres y Clara Sánchez. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Pau Figueres y Clara Sánchez. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Los residentes seleccionados en la primera convocatoria de la residencia dan forma a la muestra. Alicia García Núñez, íntimamente relacionada con la palabra, su investigación comienza en lo textual, pero incluye cualquier pieza gráfica resultante de su trabajo. Ana Pastor, trabaja alrededor de la dualidad identidad/muerte, el ser y el no-ser, trabaja con el cuerpo/carne, el dolor, la superación del trauma por la muerte, y lo plasma a través de su propio fluido vital, la sangre. Elena Sevilla, rescata de la memoria sucesos que no se sabe si existieron realmente o se han inventado por extraños, dolorosos e impactantes. Las imágenes superpuestas de Félix Gilabert Chiquillo narran los cambios convulsos y emociones que se generan en la adolescencia y acaban construyendo y asentando nuestra personalidad. Las letanías de Joaquín Artime nacen de la conjunción del lenguaje como barrera social, cultural y física en la interrelación de las personas. María Moldes utiliza el móvil como herramienta de trabajo en la calle para investigar las identidades que nos rodean por medio del retrato.Pau Figueres Clara Sánchez Sala muestran un trabajo conjunto que surgió en la residencia, donde unen la inquietud por el entorno, reflexionando acerca de éste y la manera de construir y habitar la existencia. Sara Caballero expone el conflicto existente entre los grupos étnicos que viven en la cuenca del río Xingu, Amazonas. Senna Theuwissen describe su ir y venir en constantes mudanzas a lo largo de su trayectoria vital.

María Moldes. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

María Moldes. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Shenna Teuissen. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Shenna Teuissen. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Sara Caballero. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Sara Caballero. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Félix Chiquillo. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Félix Chiquillo. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Alicia García Núñez. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Alicia García Núñez. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Elena Sevilla. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Elena Sevilla. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Ana Pastor. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Ana Pastor. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal