Premios a las galerías, que abren sus puertas al 3D

ABIERTO VALÈNCIA 2020 | LAVAC
Apertura de las galerías valencianas
Entrega de premios y compra de obras
IVAM
Guillem de Castro 118, València
Del 25 de septiembre al 2 de octubre
Viernes 25 de septiembre de 2020

Son tiempos de pandemia y, aún así, el arte muestra su vigor con la apertura de la temporada por parte de las galerías valencianas. Decididas a combatir el coronavirus aireando sus estancias con los mejores artistas, las galerías de arte contemporáneo de la Comunidad Valenciana, reunidas en LAVAC, se hicieron eco de los premios con los que cada año las instituciones públicas (Generalitat y Ayuntamiento) y privadas (DKV, Fundación Hortensia Herrero, Gandía Blasco, Fundación Juan José Castellano Comenge y revista MAKMA) apoyan la labor de una salas que sirven de mediadoras entre la creación y su puesta en escena en los diferentes ámbitos del mercado.

Representantes de las instituciones que participan en Abierto València. Foto: Nacho López.

Rosa Santos, presidenta de LAVAC, puso el énfasis en la ampliación de fechas y la renovación de la marca corporativa que incide, precisamente, en esa unión de las galerías, para afrontar las inclemencias de una crisis que se manifiesta unas veces abiertamente económica y, en otras, mediante el azar de un virus que ha propiciado la aceleración de algunas tendencias. Por ejemplo, la de la digitalización de contenidos, para hacer frente a las dificultades de mostrarlos presencialmente, al menos mientras dure la pandemia, pero con vistas a ser un recurso complementario a la tradicional visita a las galerías.

“Se podrán visitar todas las exposiciones online”, resaltó Rosa Santos, al tiempo que destacaba como otra de las novedades el premio popular que concede Cervezas Alhambra, tras votación del público en la web de la marca cervecera. El IVAM, ahora bajo la dirección de Nuria Enguita, que se estrenó en Abierto València, fue un año más el marco donde tuvo lugar tanto la entrega de premios, como el desvelamiento de la compra de obras. “Aquí está el IVAM para lo que queráis”, proclamó Enguita, en un gesto que denotaba su voluntad de continuar apoyando a las galerías, en tanto entidades privadas conformadoras de un tejido cultural público.

La Galería Luis Adelantado logró el Premio a la Mejor Exposición de Abierto Valencia 2020. Foto: Nacho López.

José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Musesus, en nombre de Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio, dio a conocer el ganador del ‘Premio a la Mejor Exposición’, que recayó en la Galería Luis Adelantado, por su “montaje elegante y profundo”. Glòria Tello, concejala de Cultura, entregó el de ‘Mejor Artista’ a Amanda Moreno, por su muestra en Espai Tactel. Ambos premios están dotados con 3.000€ (+IVA).

Amparo Moreno, junto a Ismael Chappaz, de Espai Tactel, alcanzó el Premio a la Mejor Artista de Abierto Valencia 2020. Foto: Nacho López.

Luego fueron comunicando sus respectivas compras las entidades privadas que participan en Abierto Valencia, entre ellas la revista MAKMA, que decidió comprar el proyecto de Álex Gambín, expuesto en la galería Tuesday to Friday y que lleva por título ‘El devenir de las estructuras’. Merche Medina, en nombre de la revista, explicó que la compra estaba fundamentada en “criterios semánticos y estilísticos”, por la “inquietante reflexión” de Gambín “en torno al logos de la construcción y de la destrucción, por el manejo del fuego como fuente de ruina y renovación, y por su travesía a través del dibujo en grafito y la animación en stop motion”.

galerías
Responsables de las galerías e institucionales de Abierto Valencia, en el IVAM. Foto: Nacho López.

La artista Amanda Moreno repitió suerte, al comprarle una obra DKV, que completó su adquisición con otra pieza de José Luis Cremades, también en este caso formando parte de la colectiva de la igualmente premiada galería Luis Adelantado. La Fundación Hortensia Herrero se decidió por la compra de obras de María Tinaut (Galería Rosa Santos), Anna Talens (Luis Adelantado) y dos más de Samuel Nieto (Shiras). Gandía Blasco optó por las obras de Lucía Blas (La Mercería), y Philip Gerald (Tuesday to Friday). Quien prefirió pronunciarse más adelante fue la Fundación Comenge, ya que por cuestiones a su voluntad no había podido ver todas las galerías.

Abierto València acabará el próximo 2 de octubre, día en el que se publicará el ganador del premio popular de Cervezas Alhambra, que recaerá en un artista de menos de 45 años y en la galería donde se expone su trabajo. Como apuntan desde LAVAC, lanzando un mensaje de optimismo voluntarioso, “con muchas restricciones de aforo, de movilidad y con todas las precauciones necesarias, gel hidroalcohólico, obligatoriedad del uso de la mascarilla y guardando la distancia de seguridad”, con todo eso y más, “pero el mundo del arte valenciano no puede parar”.

Obra de Álex Gambín, cuyo proyecto en la galería Tuesday to Friday fue objeto de compra por parte de MAKMA. Imagen cortesía de Abierto València.

MAKMA

Nuria Enguita quiere extraer el potencial utópico del IVAM

Presentación de Nuria Enguita como directora del IVAM
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Guillem de Castro 118, València
Jueves 24 de septiembre de 2020

Decía María Zambrano que las utopías nacen solamente “dentro de aquellas culturas donde se encuentra claramente diseñada una edad feliz que desapareció”. Nuria Enguita se ha presentado como nueva directora del IVAM, sucediendo en el cargo a José Miguel Cortés, apelando al “potencial utópico” que el museo valenciano tuvo en su nacimiento, con el fin de recuperarlo: “Eso es lo que me anima”, dijo. Aquella edad feliz del IVAM de los 80 (“entonces fue más fácil”, subrayó), que propicia todo nacimiento, por aquello de llevar en su germen la ilusión de todo lo que está por hacer, parece congruente con los deseos implícitos en todo recién llegado.

Nuria Enguita, sin embargo, fue combinando, durante la presentación de su proyecto para el IVAM de los próximos cinco años, elementos propios de esa utopía que pretende potenciar (“grandes exposiciones históricas”, apostar por “mujeres de la vanguardia de las que no se han hecho exposiciones” o potenciar la web para convertirla “en un espacio virtual del museo abierto al mundo”), con otros más cercanos, igualmente soñados y puestos en práctica por Cortés: como son el trabajo con los fondos de la colección del IVAM, la apertura del museo a la sociedad, la vertebración territorial, la colaboración público privada o la internacionalización del museo, líneas de actuación ya promovidas por su antecesor.

Vicent Marzà y Nuria Enguita, durante la presentación de ésta como nueva directora del IVAM. Imagen cortesía del instituto valenciano.

De manera que la utopía que quiere potenciar Enguita se halla trufada de anhelos pasados, que ella quiere poner al día, de forma que el IVAM avance hacia terrenos inexplorados, dado el contexto diferente del que se parte, con otros presentes en la edad feliz igualmente tramada por Cortés, al querer desprenderse de la nefanda etapa de Consuelo Císcar.

“Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”, sentenció Arquímedes. Enguita lo tiene, en su ánimo utópico y en el hecho de que Vicent Marzà, conseller de Cultura, declaró su apoyo incondicional hacia quien había ganado el concurso público para suceder a Cortés, tras el “rigor y el trabajo de los integrantes de la comisión de valoración” para su elección como directora del IVAM.

Marzà también apeló a la “independencia” que caracteriza “a esta institución de primer orden cultural”, afirmando que velará por ella “para continuar profundizando en los diferentes ejes que anclan al IVAM con su entorno inmediato y lo resitúan en el mapa en el ámbito internacional”.

Quiso olvidar, así, las muestras de contrariedad que formularon tanto la Asociación de Directores de Arte Contemporáneo (ADACE), el Consejo Asesor del IVAM, que dimitió en bloque, y buena parte del Consejo Rector (hasta ocho vocales), por entender, en unos casos, que se había incumplido el Código de Buenas Prácticas y se había faltado al respeto de dicho Consejo Rector al no haber respetado sus competencias, y, en otros, por entender a su vez que se había “perdido una oportunidad para llevar a cabo un proceso dialogado y participativo que hubiera ofrecido a la sociedad una visión más transparente y consensuada de la toma de decisiones”.

Nuria Enguita
Nuria Enguita, en el exterior del IVAM, poco después de ser presentada como nueva directora del instituto valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

Nuria Enguita prefirió mirar, lógicamente, hacia adelante, en lugar de hurgar en ese reciente y polémico pasado: “Yo estoy presentando mi proyecto. No voy a hablar del pasado. Se ha valorado mi proyecto y no tengo nada más que decir”. Marzà guardó igualmente silencio, al igual que hizo con el desvelamiento de la subsede que tendrá el IVAM en Valencia, que dijo se anunciará en breve y a su debido tiempo, aunque sí dejara algunas pistas: que sería un “espacio diferente”, con otra forma arquitectónica, de unos 800 m2 y que estaría “en otro lugar” ajeno al barrio del Carmen, para que se puedan buscar otro tipo de relaciones.

Enguita siguió desvelando su proyecto como directora del IVAM, a falta de conocer ella misma esa subsede, poniendo el énfasis en su interés por promover muestras históricas, a partir de la colección del IVAM que, subrayó, “tiene un siglo”, al tiempo que pretendía consolidar la internacionalización y vertebración territorial del instituto valenciano, entendiendo ambas cosas como la “sístole y diástole” del corazón museístico. También dijo que persistiría en potenciar las muestras en torno al Mediterráneo, que Cortés impulsó, si bien precisó que trataría de “ampliar ese contexto”.

Vicent Marzà y Nuria Enguita, durante la presentación de ésta como nueva directora del IVAM. Imagen cortesía del instituto valenciano.

La pandemia a causa del coronavirus salió igualmente a relucir, destacando Enguita su firme propósito de “fortalecer” la relación del museo con la sociedad: “Debemos hacer que sea más poroso, para dejar que el conocimiento que está fuera entre dentro y viceversa”. También aludió a la necesidad de “trabajar más que nunca en programas presenciales y virtuales”.

Planteó más líneas de actuación, muchas de ellas en la línea propositiva de Cortés, que ya abrió la colección del IVAM como fuente de investigación para futuras exposiciones, así como el despliegue de un trabajo para que el museo valenciano esté integrado en el circuito internacional, mediante colaboraciones con otros espacios relevantes fuera de nuestras fronteras. “Hay que internacionalizar el IVAM. Se ha hecho y hay que seguir haciéndolo”, resaltó Enguita, en el primer día de la utopía que pretende potenciar durante el próximo lustro. ¿Para qué sirve la utopía?, se preguntaba Eduardo Galeano, si a cada paso que das, ella se aleja otro. “Sirve para caminar”, concluía. Nuria Enguita ya está en camino.

Nuria Enguita, en el hall del IVAM, tras ser presentada como nueva director del instituto valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

La misión expansiva de Sandra Guimarães

Presentación de Sandra Guimarães como nueva directora de Bombas Gens
Fundació Per Amor a l’Art
Avda. de Burjassot, 54, València
Sábado 19 de septiembre de 2020

“Hace un año, Nuria [Enguita] nos dijo que dejaría Bombas Gens para ampliar su carrera de manera independiente”, aseguró Vicent Todolí, director del Área de Arte de la Fundació Per Amor a l’Art, antes de presentar a Sandra Guimarães, nueva responsable del centro de arte. Justo hace ahora, también, prácticamente un año, comenzaron las desavenencias entre José Miguel Cortés, director del IVAM, y la Conselleria de Cultura que dirige Vicent Marzà, a causa del prolongado silencio sobre la renovación del contrato de Cortés, que ha terminado por apartarle del cargo, tras la convocatoria de un concurso público que ha ganado precisamente Nuria Enguita.

Un año ajetreado que ha provocado este movimiento en los cargos de dirección del IVAM y de Bombas Gens, dos instituciones próximas, una pública y la otra privada, que ahora parecen más afines que nunca. Afinidad que puede venir bien a los propósitos de la entidad cuya vicepresidenta es Susana Lloret. “La Fundació Per Amor a l’Art es un proyecto vivo”, aseveró. Tan vivo que tiene un doble propósito: “Consolidar lo esencial y abrirnos a nuevos horizontes”. Entre esos nuevos horizontes figuran las relaciones con otras instituciones del ámbito local, entre ellas, claro está, el propio IVAM, estatal e internacional, labor para la que ha sido contratada Guimarães.

De izda a dcha, Vicent Todolí, Susana Lloret y Sandra Guimarães. Imagen cortesía de Bombas Gens.

“Es un inmenso privilegio aceptar esta misión”, apuntó la nueva directora de Bombas Gens, durante su presentación. Esa palabra, “misión”, estuvo en boca de todos: Lloret, Todolí y la propia Guimarães, aceptando gustosa el guante que le lanzaban. “En esta segunda etapa, me gustaría que Bombas Gens fuera un lugar de visita obligada para el público de cualquier parte del mundo”, resaltó Lloret. “Queremos que sea un centro de arte cosmopolita”, añadió, calificando, en este sentido, a Sandra Guimarães como “ciudadana del mundo con amplitud de miras”.

Nuria Enguita, cuando el centro de arte celebró su primer aniversario, ya utilizó cierta piedra a modo de metáfora de ese espíritu expansivo ligado a la misión de la nueva directora: “Hay que tirar la piedra más fuerte, para que la onda vaya creciendo y llegando más lejos”, proclamó entonces Enguita. Un año después, al parecer, ya estaba pensando en que esa piedra la siguiera lanzando quien viniera a sustituirla. Lloret trasladó a Guimarães “el reto de llevar a Bombas Gens más allá, ampliando horizontes”, de manera que el centro se convierta en el “más visitado, más vivo y más cosmopolita todavía”.

Vicent Todolí, que ha formado parte del jurado de expertos que ha considerado a Enguita como la mejor opción para dirigir el IVAM, de las dos únicas propuestas presentadas a concurso, recalcó esa necesidad del centro de arte de hacerse visible más allá de las paredes de su propia ubicación en el barrio de Marxalenes. “Queremos unas exposiciones itinerantes”, siendo ésta una de las líneas que Bombas Gens pretende “extender por toda España”, remarcó Todolí. “Si Mahoma no va a la montaña, que la montaña vaya a Mahoma”, añadió de forma ilustrativa.

Sandra Guimarães
Sandra Guimarães, directora de Bombas Gens. Foto: MAKMA.

Sandra Guimarães, como explicó el director del Área de Arte de la Fundació Per Amor a l’Art, inició su trayectoria realizando prácticas en Serralves, cuando él era director de ese museo. Después ha ido pasando por diferentes instituciones, como el Remai Modern de Canadá, hasta irse granjeando un brillante currículum en el mundo de las artes visuales. En agosto de 2017 ya estuvo en Valencia visitando la colección que ahora tratará de “explotar”, en aras de esa ambición por ir más allá del horizonte local. “La colección puede ser investigada de formas creativas”, destacó, quien también se pone como meta “posibilitar la ejecución de proyectos ambiciosos”.

Para esa ejecución tendrá que esperar un poco, al menos desde el punto de vista de la impresión de su sello personal, por cuanto Todolí avanzó que las programaciones “se suelen concebir con dos años de antelación”. “Sandra se concentrará en la programación de después”, apostilló. La idea de la nueva directora es seguir promoviendo “un museo que sea inclusivo, centrado en el artista, activo y que desarrolle la investigación a varios niveles”.

Guimarães insistió en la necesidad planteada por Lloret y Todolí de dar a conocer Bombas Gens “en España y en el extranjero”, y “colaborar con instituciones de aquí y de fuera”, al tiempo que proclamaba la importancia de los museos (“hay que demostrar por qué son necesarios”) en un momento como el que se está viviendo, de incertidumbre por el coronavirus. Y, de nuevo, la misión, cada vez más destacada, “de llevar la institución al siguiente capítulo de su historia”. A escasos metros, su antecesora en el cargo, Nuria Enguita, también prepara su presentación como nueva directora del IVAM. La sombra de Vicent Todolí es alargada.

Sandra Guimarães, en Bombas Gens como nueva directora. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Salva Torres

El IVAM Produce, a la espera de Nuria Enguita

‘IVAM Produce’
Llorenç Barber, Pilar Beltrán, Álex Marco, Xisco Mensua y Mau Monleón
IVAM
Guillem de Castro 118, València
Miércoles 16 de septiembre de 2020

Mala suerte, o no, lo cierto es que José Miguel Cortés no pudo estar en la presentación de su última exposición en Valencia como director del museo que ha dirigido durante los últimos seis años. Del proyecto ‘IVAM Produce’ se hizo cargo la secretaria autonómica de Cultura, Raquel Tamarit, que dio la enhorabuena a Nuria Enguita (“méritos tiene de sobra”, dijo) como nueva directora del IVAM a partir del 23 de septiembre.

Enguita, que tan solo tuvo un competidor en el precipitado concurso para acceder al cargo (“no ha sido una cuestión precipitada”, objetó Tamarit), sustituirá a Cortés, una vez elegida por una comisión de expertos entre los que estaba Vicent Todolí, director artístico de Bombas Gens Centre d’Art, el centro que hasta la fecha ha dirigido la propia Enguita.

IVAM
Llorenç Barber, en las escaleras, durante la presentación de su proyecto ‘Músicas desconfinadas’. Imagen cortesía del IVAM.

“El concurso se ha hecho con todas las garantías del mundo, con una comisión de gente experta absolutamente mayoritaria, en el que la Administración tenía un 25% del total”, subrayó Tamarit, añadiendo que desde la Conselleria de Cultura de iba a trabajar “codo con codo” junto a la nueva directora. Tamarit insistió, pese a las declaraciones de una parte del Consejo Rector del IVAM que calificó de apresurado todo el asunto de la convocatoria del concurso, que se hizo público en el momento oportuno, “porque nadie éramos conocedores de que finalmente esa imposibilidad [la de renovar el contrato de Cortés] existía”.

De la futura subsede para la ampliación del IVAM, Tamarit se limitó a decir que “estará ubicada en València” y que “tendrá a partir de 600 m2”. Sobre los rumores de que pudiera estar esa subsede en las Naves de Ribes, la secretaria autonómica de Cultura optó por el aplazamiento de la respuesta, porque no le gustaba vender el pescado antes de tenerlo.

Todo eso sucedía después de que Llorenç Barber proclamara el “éxito asegurado” de su instalación al “empezar con campanas”, sonido que forma parte de su proyecto ‘Músicas desconfinadas’, uno de los cinco presentados dentro de la línea ‘IVAM Produce’: los otros corresponden a Xisco Mensua, Patricia Beltrán, Álex Marco y Mau Monleón.

El de Barber, realizado junto a Montserrat Palacios, se ubica en el primer tramo de la escalera principal del museo. Un sonido de campanas se activa, mientras se suceden las pisadas de ascenso por las escaleras. “El azar controlado por los algoritmos”, explicó Barber, que volvió a reivindicar la presencia del arte sonoro en las instituciones públicas: “No necesitamos héroes, sino instituciones que apuesten por el arte sonoro, que es el arte de nuestros días”.

Pilar Beltrán, durante la presentación de su proyecto del ‘IVAM Produce’. Foto: Makma.

Tras esa primera reivindicación, se sucedieron otras dos de corte más social, esta vez por parte de Beltrán y Monleón. La primera se centró en el derecho al agua que tenemos todos los ciudadanos del mundo: “El derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna”, lo cual ha sido el germen de su instalación ‘Proyecto Agua’.

Proyecto que se compone de una serie de cianotipias, mostrando hasta 60 recipientes de plástico (botellas, garrafas, cubos y vasos) que, por 10 litros en cada uno, dan la idea de los 600 litros de agua evocadores de una necesidad que, en muchos puntos del planeta, se hurta a la población. Por ejemplo, la desplazada en Idlib (Siria), a la que se pretende destinar una aportación económica, tras el canje de las imágenes tomadas por la gente en un proyecto que se quiere interactivo.

Monleón sigue esta línea de “arte comprometido” mediante su proyecto ‘Portal de igualdad’, en este caso instalado en el Pati Obert del IVAM o jardín de esculturas. Su pieza se enmarca dentro de la Campaña por la Igualdad entre Mujeres y Hombres en el Museo, que reclama la inclusión de las artistas en las webs de los espacios museísticos. Un cartel con letras blancas (‘Espai per a dones. ¡Si tu vols!’) sobre fondo rojo, clama al cielo por esa llamada de atención.

Álex Marco, junto a su proyecto del ‘IVAM Produce’. Imagen cortesía del IVAM.

Más puramente artísticos son los proyectos de Mensua y Marco. El primero, pintando “a la manera de los copistas medievales”, resaltó el propio artista, reproduce cubiertas de una serie de libros seleccionados en la biblioteca de arte contemporáneo de un amigo. ’48 publicaciones’, tal es el título de su proyecto, se ubica en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca del IVAM, donde Mensua exhibe sus pinturas y dibujos de amanuense como parte de un proceso creativo que le lleva a los años 60 y al eco de los artistas Fluxus.

Álex Marco, tirando de ese hilo ‘fluxus’ con reminiscencias dadaístas, huye como estos del arte serio o, al menos, férreamente encorsetado por la conciencia más racionalista, dejándose llevar por los trazos infantiles descubiertos en el suelo del jardín trasero del IVAM. ‘Lo que pasa en el parque, se queda en el parque’, proyecto ubicado en el hall de entrada del IVAMLab, se nutre de las “intervenciones y dibujos de los niños, muy prolíficas, por cierto”, explicó el artista, que dijo haber hecho un “inventario de sus grafismos”, al modo de una “especie de abecedario”.

A base de esmaltes sintéticos, ceras de colores, tizas, rotuladores e incluso chicles, Marco traza en el suelo el mapa gestual de toda esa inventiva infantil, siguiendo de esta forma la máxima de Picasso: “Todos los niños nacen artistas, lo difícil es seguir siendo un artista cuando crecemos”. 

 

Los artistas del ‘IVAM Produce’, junto a Raquel Tamarit, con camiseta verde. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres   

El plátano monstruoso y durmiente de Artur Heras

‘Plàtan-siesta’, de Artur Heras
Fachada del IVAM
Guillem de Castro 118, València
Hasta el 21 de marzo de 2021
Sábado 12 de septiembre d 2020

Artur Heras, en lugar de despertarse una mañana, “tras un sueño intranquilo”, convertido “en un monstruoso insecto”, vio la figura de un gran plátano sobre una enorme cama. ‘La metamorfosis’ de Kafka, a la que alude el propio artista como germen de su obra ‘Plàtan-siesta’ (1970), sufre de esta forma otra metamorfosis menos siniestra y más lúdica, al estar a su vez influenciada por ‘El hijo del hombre’ de Magritte, donde el autor belga pinta a un sujeto cuyo rostro está oculto tras una manzana. Del insecto, producto de una pesadilla, a la verde manzana, fruto de un sueño menos oscuro, pasamos al plátano que, desde este pasado viernes, ocupa la fachada del IVAM.

El gran plátano amarillo descansa sobre una enorme cama, en tanto lecho que tan pronto sirve como tálamo nupcial, que se convierte en nicho mortuorio. “La cama es el elemento doméstico más onírico que hay. Uno nace y muere ahí”, apuntó el artista, manifestando que el lienzo ‘Plàtan-siesta’ reaparecía, 50 años después, “versionando el espacio interior como iniciaron Kafka y Magritte”. Un espacio interior sin duda inquietante, que se nutre de las peores pesadillas y de los más edificantes sueños.

Artur Heras
Artur Heras, junto a su obra ‘Plàtan-siesta’, en la fachada del IVAM.

“Dicen que mi obra tiene un aspecto irónico, lo cual pienso que es importante tanto en las relaciones humanas como en las plásticas, siempre que esa ironía no sea burda”, explicó Heras. Ironía que, al modo surrealista de raigambre kafkiana o, con perdón, magrittiana, traza el magnético poder de la obra de Artur Heras. Diríase, como creía firmemente el novelista Patrick Modiano con respecto a ese surrealismo, que incluso las cosas que nos parecen más banales “contienen un misterio que, si uno las mira fijamente, acaba por desvelarse, como si todo tuviera una especie de subrealidad. Hay misterio en todo”.

Artur Heras, sabedor de que ese misterio constituye la esencia del acto creativo, seguramente vio en ese plátano de 1970, una mañana que se despertó somnoliento, la dimensión onírica que trasladó al lienzo y que ahora, 50 años después, ha ido agrandándose hasta alcanzar esa otra dimensión que acapara la fachada del IVAM: una obra de 9×9 metros. Obra, paradójicamente, tapada parcialmente desde la carretera por unos plataneros, estos sí a tamaño natural, a modo de contrapunto entre la naturaleza exterior y la naturaleza interior propiamente del artista arrebatado por las musas.

Artur Heras y José Miguel Cortés, bajo la obra ‘Plàtan-siesta’. Imagen cortesía del IVAM.

Si a todo esto le añadimos el hecho, subrayado por Artur Heras, de que se trata de una pintura, “en una época en la que la pintura no es primera dama”, entonces el fuera de lugar de la intervención queda completado. Fuera del lugar común, cotidiano, con el que percibimos la realidad, para adentrarnos en ese mundo onírico de ‘Plàtan-siesta’ que ocupa, si aceptamos la media de ocho horas diarias de sueño, un tercio nada despreciable de nuestras vidas.

Heras, haciendo caso a André Breton cuando se dirigió a su querida imaginación (“lo que amo sobre todo en ti es que no perdonas”), no ha dejado a lo largo de su dilatada y brillante trayectoria de tirar de esa imaginación imperdonable, para seguir realizando una obra plástica sorprendente, así pasen los años: “Sigo siendo joven”, replicó a un periodista que quiso llevarle al año de creación de la obra allí expuesta, para anotar las muchas décadas de trabajo a sus espaldas. “Yo trabajo de forma diacrónica, volviendo sobre obras del pasado, porque la vida no tiene una línea continua, está llena de altibajos”.

‘Plàtan-siesta’ (1970), de Artur Heras.

La pandemia que viene a contextualizar su obra, destacando el aspecto más kafkiano, en un septiembre soleado, de un color tan amarillo como el plátano de un sueño más florido, también da lugar a cierta reflexión por su parte con respecto al otro elemento de la cama: “Es sinónimo de concentración humana en hospitales, acuartelamientos y similares. Habla de la memoria, de la gravedad de los cuerpos sólidos, de una materia pesada que hay que transformar en vez de olvidar”. Materia pesada como la del “duro caparazón” de la espalda de Gregorio Samsa, que vio “la figura convexa de su vientre oscuro, cuya prominencia apenas si podía aguantar la colcha”.

De nuevo la rima literaria y plástica, puesto que la colcha de la cama que aparece en ‘Plàtan-siesta’ también sugiere las arrugas de lo que pierde consistencia. Arrugas vinculadas con esos agujeros por los que parecen colarse y desaparecer los sueños, siguiendo la propia interrogación que formula el artista, como contrapunto a ese signo de interjección incluido en la obra: “Una cabeza en exclamación, entre otros puntos formando un pequeño mapa de constelaciones”.

‘Plàtan-siesta’, de Artur Heras, en la fachada del IVAM.

El proyecto ideado por Artur Heras dentro de la línea IVAM Produce, con el que José Miguel Cortés, director del museo valenciano, está a punto de ceder el cargo a Nuria Enguita, su sucesora a partir del próximo día 23, sirve de contrapunto irónico al sueño culminado de quien se va y a ese otro sueño de la que empieza. El plátano, cuya piel es sin duda resbaladiza, testimonia los avatares del IVAM que Artur Heras, artista referente dentro del arte en la Comunidad Valenciana (“no se puede entender sin conocer su obra”, subrayó Cortés), ha seguido siempre desde muy cerca.

Y un último guiño. Recientemente, el artista Maurizio Cattelan vendió por 120.000 dólares la obra ‘Comedian’, que consistía en un plátano pegado a la pared con cinta adhesiva. Otro artista, David Datuna, se comió ese plátano a modo de performance con la que venía a denunciar cierta estupidez del arte contemporáneo. “Las redes sociales piden escotes, porque se consumen. Eso se difunde y lo más profundo queda silenciado”, lamentó Heras, mientras su plátano hecha una profunda siesta en la fachada del IVAM, de la que despertará el 10 de marzo de 2021.

‘Plàtan-siesta’, de Artur Heras. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Nuria Enguita ya es la nueva directora del IVAM

La comisión de expertos integrada por Vicent Todolí, Manuel Borja-Villel, Iwona Blazwick y Bernard Blistène, resuelve proponer el proyecto de Nuria Enguita para dirigir el IVAM
A finales de septiembre se hará el nombramiento, previa aprobación en el Pleno del Consell de la Generalitat Valenciana
Viernes 4 de septiembre de 2020

La comisión responsable de las valoraciones del concurso internacional para la dirección del IVAM ha realizado hoy la última de sus reuniones deliberativas para la elección de la nueva dirección del espacio museístico valenciano.

La comisión ha resuelto proponer el proyecto de Nuria Enguita para dirigir el IVAM después de superar las fases del proceso de selección. Después de esta notificación de la comisión, se rendirá cuenta de la decisión de la comisión de expertos en el Consejo Rector del IVAM y a finales de septiembre se hará el nombramiento de la nueva dirección, previa aprobación al Pleno del Consell de la Generalitat.

Licenciada en Historia y Teoría del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid, Nuria Enguita guarda una estrecha relación con el territorio valenciano, donde vive desde hace casi 30 años. Su experiencia profesional se ha centrado en el trabajo hecho en varias instituciones de arte moderno y contemporáneo, un trabajo directo con las obras de arte, las colecciones y los contextos sociales en los que se generan.

Nuria Enguita, junto a José Miguel Cortés, a quien sustituye al frente del IVAM.

Tiene una amplia experiencia en la organización y la dirección de instituciones culturales. Entre 1991 y 1998 fue conservadora del Institut Valencià d’Art Modern, entre 1998 y 2008 fue directora artística de la Fundación Antoni Tàpies de Barcelona y ha puesto en marcha y dirigido Bombas Gens-Centre d’Art en València.

Ha formado parte de los equipos de acontecimientos centrales del panorama artístico internacional como la 31 Bienal de Sao Paolo en 2014, MDE11 de Medellín en 2011 y Manifesta 4 de Frankfort en 2002. También ha colaborado como comisaria en multitud de instituciones nacionales e internacionales: MNCARS, La Casa Encendida, Museo Serralves, MACBA, Azkuna Zentroa o Fundación Botín.

El órgano de selección del concurso internacional del IVAM se conformó, según el código de buenas prácticas en la cultura valenciana, por representantes de la Administración, de la sociedad civil y expertos en la materia. Las bases aprobadas por el Consejo Rector del IVAM indicaban que había de estar integrado en un 75 % por expertos y representantes de la sociedad civil y se determinó que los expertos de la comisión fueran: Vicent Todolí, Manuel Borja-Villel, Iwona Blazwick y Bernard Blistène.

Fachada del IVAM.

Por parte de la sociedad civil vinculada al arte, han integrado la comisión de valoración Ricard Silvestre, doctor en Bellas Artes e investigador del Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas de la Universitat de València, y Virginia Paniagua, doctora en Arte y Humanidades y miembro de Interfaces Culturales Mideciant-CAAC. Ambos a propuesta de la Taula de les Arts Visuals de la Comunitat Valenciana.

Por parte de la Administración se asignaban dos representantes y el Consejo Rector acordó que serían la secretaria autonómica de Cultura y Deporte, Raquel Tamarit, y la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga.

Las bases del concurso indicaban que se tenía que concebir el IVAM como espacio de referencia, de reflexión e investigación tanto para el sector como para la ciudadanía. También era importante la visión respecto a la gestión de los fondos de los que dispone el Museo e incluir una perspectiva clara hacia la intensificación de la internacionalización del Museo.

También era necesario plasmar un tratamiento específico para el IVAM-CADA teniendo en cuenta la singularidad que tiene. Hay que recordar que esta subsede ubicada en Alcoy se creó en 2018 y uno de los objetivos es que sea un centro de dinamización cultural de referencia en las comarcas de Alicante. Finalmente cada candidatura debía prever un proyecto de contenidos para ampliar el IVAM en la ciudad de València.

Nuria Enguita
Nuria Enguita, en Bombas Gens. Foto: Biel Aliño.

MAKMA

Radiografiar la cultura en español tras la COVID-19

‘El valor de la cultura’ | Jornadas sobre los efectos de la COVID-19 en la cultura
Fundación Ortega-Marañón (Revista de Occidente), en colaboración con Planner Media y el apoyo de Acción Cultural Española (AC/E)
Martes 7 y miércoles 8 de julio
Lunes 6 de julio de 2020

La Fundación Ortega-Marañón, a través de su Revista de Occidente, en colaboración con la consultora de comunicación Planner Media y el apoyo de Acción Cultural Española (AC/E), organiza las jornadas ‘El valor de la cultura’, que contará con la participación de 50 destacados expertos para analizar sector cultural en español tras la COVID-19.

Dirigidas por Joan Álvarez, Fernando R. Lafuente y Federico Buyolo, estas jornadas abordarán los efectos que ha tenido la COVID-19 en la cultura y la metamorfosis que se está produciendo en creadores y consumidores. Como destaca Joan Álvarez, «hemos organizado estas jornadas con la certeza de que la cultura es fruto de un proceso creativo conjunto como sociedad, de modo que, si su valor se incrementa, todos salimos beneficiados: las grandes empresas, el turismo, el propio producto de España; pero también cada ciudadano como persona y como español. La cultura en español tiene una gran marca, pero hay que ponerla al día. El objetivo es que la sociedad aproveche la energía de cambio que se está liberando durante la crisis de la covid-19 para dar un paso en esa dirección”.

Sobre los objetivos de este encuentro, Fernando R. Lafuente remarca, a su vez, que “es importante dejar muy claro ante la sociedad que para que nuestra cultura tenga un gran prestigio en el exterior nosotros tenemos que apreciarla sin reparos, como se merece”.

Las jornadas ‘El valor de la cultura’, que se celebran de forma presencial y virtual los días 7 y 8 de julio, pretenden generar un necesario punto de encuentro plural, reflexivo y, a su vez, propositivo. Está previsto que participen más de 50 protagonistas de la cultura, entre creadores, artistas, gestores culturales y profesionales estrechamente ligados al ámbito cultural en un momento donde este sector está sufriendo de forma muy directa los efectos de la COVID-19, pero donde es necesario más que nunca, como incide Federico Buyolo, detectar oportunidades y mirar hacia el futuro a través de las nuevas generaciones: “existe un compromiso con una nueva generación de líderes de la creación y de la gestión cultural para la que deberíamos tener los medios de formación adecuados y un reconocimiento sincero y sólido».

Las sesiones virtuales ya cuentan con más de 600 inscritos de países muy distintos, unidos por los valores que genera la cultura en español, y con interés por escuchar a especialistas tan destacados como Antonio Najarro, bailarín y coreógrafo; Ángeles González-Sinde, guionista, directora de cine, novelista, presidenta del Patronato del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, presidente del Teatro Real y la Fundación Ortega-Marañón; Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, poeta, catedrático de Literatura española de la Universidad de Granada; Jesús Cimarro, director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida; Alicia Gómez Navarro, directora de la Residencia de Estudiantes o Peter Andermatt, director de la Oficina Media de la Unión Europea en España.

El programa se divide en paneles con diálogos y testimonios que girarán en torno a las siguientes temáticas: el valor de la cultura en su proyección exterior; los creadores y el aprecio de la cultura; lo que la pandemia está cambiando; nuevas estéticas y nuevos valores para la creación y la gestión; cómo cultivar la autoestima; para reforzar la proyección exterior. Una de las sesiones también ahondará sobre los valores que aporta la cultura, como se ha comprobado de forma visible durante el periodo de confinamiento, a los modos de vida de los españoles como muestra el diálogo que se producirá, con el título ‘La cultura como una clave del buen convivir’, entre José Andrés Torres Mora, presidente de AC/E y Manuel Cruz, filósofo y senador.

Ponentes y testimonios (por orden del programa): José Manuel Rodríguez Uribes, José Andrés Torres Mora, Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, Luis García Montero, Ángeles González-Sinde, Joan Álvarez, José Luis Gómez, Fernando Bayón, Luis Alfonso Albornoz, Salomón Castiel, Nadia Arroyo, María Acaso, José María Lassalle, Victor Gulías, Marta García Haro, Santiago Herrero, Verónica García, Lucía Sala, Javier Limón, Jesús Cimarro, Silvia Marsó, Nuria Enguita, Azucena Rodríguez, Antonio Najarro, Suso 33, Eva Manjón, Nico Casal, Curro Royo, Isabel Fuentes, Juan Cruz, Joan Carles Martí, Juana Escudero, Sara Rubayo, Federico Buyolo, Alicia Gómez Navarro, Inmaculada Ballesteros, Julián Zabala, Ángel López García, Peter Andermatt, Manuel Ortuño, Jorge Martínez, Conchi Cascajosa, Elisa Grafulla, Gustavo Salmerón, Charo Otegui, Ángel Badillo, Manuel Lucena, Rafael Soriano, Alfonso Lucini, Fernando R. Lafuente y Manuel Cruz. Se sumarán más testimonios.

Programa completo: El valor de la cultura

Fotografía de Carles Santos y Xavier Marmanya en la exposición ‘Univers Santos’ del Centre Cultural La Nau.

MAKMA

Inma Femenía, más allá de la percepción rutinaria

‘Infraleve’, de Inma Femenía
Bombas Gens
Avda. de Burjassot 54, València
Sábado 30 de mayo de 2020

Es la primera que se produce ex profeso para este espacio, dando así FPAA un paso más en su programa de mecenazgo cultural. De esta manera lo explica su vicepresidenta, Susana Lloret: “Para la fundación el artista es lo primero, y lo que necesita el artista principalmente es apoyo para producir su obra, un espacio donde desarrollarla y la posibilidad de exponerla después. En esta muestra hemos reunido estos tres elementos y ahora presentamos el resultado: el trabajo que Inma Femenía ha creado por y para este espacio. No es nuestra primera obra site específic; la primera fue la de Cristina Iglesias que se encuentra en el jardín, pero sí es la primera exposición site specific. Una exposición que muestra nuestro compromiso y nuestra labor de apoyo a los artistas de la colección”.

Esta exposición ad hoc se ha desarrollado partiendo de tres obras de la artista que ya pertenecían a la colección Per Amor a l’Art. Según su asesor, Vicent Todolí: “Inma Femenía es la artista más joven de la colección, pero se le ha dado el mismo tratamiento que al más veterano. Nos interesa tanto divulgar la obra de autores consagrados como impulsar la carrera de jóvenes con mucho potencial. Este es el caso de Femenía: en un primer momento se adquirieron cuatro piezas, estuvimos siguiendo su evolución y luego vimos que tenía entidad como para dedicarle una exposición. Es nuestro procedimiento habitual”.

Vista de la exposición ‘Infraleve’, de Inma Femenía. Imagen cortesía de bombas Gens.

El resultado es ‘Infraleve’, una exposición que recoge el interés de Inma Femenía por la imagen pixelada, la luz de las pantallas y los efectos del color sobre los materiales, y que toma su título de un concepto del artista Marcel Duchamp. Según Nuria Enguita: “’Infraleve’ remite a esos momentos extraños pero cotidianos de la vida que muchas veces escapan a nuestra percepción y en los que se hallaría la verdadera esencia del arte: un dibujo hecho sobre el vaho de un cristal, una telaraña, la proyección de sombras… Adoptamos poéticamente este concepto para referirnos a la investigación de Inma Femenía en torno a la materialidad de lo digital y al protagonismo de la luz, presente tanto en la propia naturaleza de las obras como en el juego luz natural-artificial que se propone en las salas».

Vista de la exposición ‘Infraleve’, de Inma Femenía. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Un protagonismo compartido con el espectador, a quien la artista considera de una importancia capital en su obra: “Busco despertar inquietud en el espectador y hacerle reflexionar a través de la percepción y sus convenciones previas sobre los materiales que utilizo. En la producción de las obras intento tener en cuenta estos distintos modos de mirar, precisamente porque me interesa invitar al espectador a formar parte de ellas mediante sus recorridos y movimientos”. 

Al diálogo obra-espectador se le añade también un tercer interlocutor: el espacio. “Hay toda una corriente de artistas jóvenes influenciados por la pantalla, por ese imaginario común que surge de la red… artistas que buscan llevar al terreno físico todo ese mundo virtual, y muchas veces esa materialidad requiere de un diálogo con el espacio en el que se muestra. Es el caso del trabajo de Femenía, cuyas piezas e instalaciones se relacionan directamente con las naves del centro”, afirma Julia Castelló.

La exposición estará en marcha hasta el 17 de enero de 2021, y en esta primera etapa se podrá visitar los viernes, sábados y domingos de 17 a 21h. De momento quedan aplazadas las actividades presenciales relacionadas con la muestra, aunque se ofrecerán online vía #BombasGensVirtual en la web y las redes del centro.

Inma Femenía junto a algunas obras de su exposición ‘Infraleve’. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Fotografía japonesa en cuerpo y alma

La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke
Bombas Gens
Avenida de Burjassot, 54. Valencia
Hasta el 2 de febrero de 2020

“Está llena de nocturnos y de bares oscuros”, resumió Vicent Todolí, comisario junto a Nuria Enguita de la exposición La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke. Una oscuridad repleta de grano, barrido y desenfoque (are, bure y boke), que sirvieron de lema a la revista fundada en 1968 por Takuma Nakahira y Koji Taki, cuyo título evoca la provocación con la que irrumpió un grupo de fotógrafos entre los años 1957 y 1972. Oscuridad que el propio Todolí se apresuró a matizar: “La sombra en Japón es positiva porque nos trae cosas”. Y así, evocando a Fitzgerald, podría decirse que suave es la noche en Bombas Gens.

Oh! Shiniuku, de Shomei Tomatsu, de la Colección Per Amor a l'Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Oh! Shiniuku, de Shomei Tomatsu, de la Colección Per Amor a l’Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Nada menos que 481 imágenes de 15 fotógrafos japoneses, integrantes de la contracultura surgida tras los años de la segunda gran guerra mundial, componen la singular exposición que hasta el 2 de febrero de 2020 se mantendrá en Bombas Gens. Se trata, como destacó Susana Lloret, directora de la Fundació Per Amor a l’Art, de la “más importante colección privada de fotografía japonesa de esa época fuera de Japón”. Las 96 imágenes de Takuma Nakahira reunidas bajo el título de Circulación (1971), es la primera vez que se enseñan a nivel europeo.

Esa mirada de las cosas que propone la muestra tiene que ver con la “fotografía como acto”, a la que se refirió Enguita tomando prestadas las palabras de Koji Taki. Un acto “en el que no sólo están implicados mirada y pensamiento, sino todo el cuerpo”. Imágenes, por tanto, que se presentan en Bombas Gens en cuerpo y alma, esta última ligada a lo que Roland Barthes denominó en La cámara lúcida, spectrum: “Esta palabra mantiene a través de su raíz una relación con ‘espectáculo’ y le añade ese algo terrible que hay en toda fotografía: el retorno de lo muerto”.

'Shikishima', de Tamiko Nishimura, obra de la Colección Per Amor a l'Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

‘Shikishima’, de Tamiko Nishimura, obra de la Colección Per Amor a l’Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Nocturnos, oscuridades, sombras y espectros campan a sus anchas a lo largo de una exposición sin duda espectacular. Toda ella girando en torno a la revista Provoke, de la que tan sólo se publicaron tres números en el año y medio que duró, y que están recogidas en la muestra. Con esa efímera publicación, la fotografía sufrió una “nueva sacudida” del leguaje fotográfico, tras la acontecida con la agencia Vivo (1959-1961) que formaron  Eikoh Hosoe, Kikuji Kawada, Akira Sato, Ikko Narahara, Akira Tanno y, especialmente, Shomei Tomatsu.

Todos esos nombres, desconocidos para la gran mayoría del público, sobresalen con luz propia en La mirada de las cosas, junto al resto de los fotógrafos japoneses que la completan. “Son autores muy desconocidos en Europa”, reconoció Todolí, que los fue descubriendo poco a poco e integrándolos en la colección de la Fundació Per Amor a l’Art, tras viajar a Japón en diversas ocasiones. “Primero el ojo, después la investigación y la bibliografía”, así es como dijo trabajar el responsable del Área de Arte de Bombas Gens.

'Circulación: fecha, lugar, eventos' de Takuma Nakahira, obra de la Colección Per Amor a l'Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

‘Circulación: fecha, lugar, eventos’ de Takuma Nakahira, obra de la Colección Per Amor a l’Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Las 481 fotografías bien podrían entrar en esa Historia de las Miradas deseada por Barthes, “pues la fotografía es el advenimiento de yo mismo como otro: una disociación ladina de la conciencia de identidad”. De hecho, como explicaron los comisarios, algo de esa identidad que no termina de plegarse al canon establecido está presente en la exposición. Presente en forma de acto cuya energía desborda los límites del encuadre. Por eso hablan de “prestar el cuerpo al mundo”, en palabras de Taki recogidas por Enguita, y de “poner en movimiento el cuerpo para poder hacer una imagen que agarre el mundo”, percibiéndolo como “evidencia” y como “existencia que nos afecta, intentando llegar a aquello que la razón y el lenguaje no pueden asir”.

“Eran fotógrafos, pero también tenían una vertiente agitadora”, subrayó la comisaria, destacando Todolí el subtítulo con el que la propia revista Provoke se anunciaba: documentación incendiaria para el nuevo pensamiento. Incendio de las imágenes convencionales, con el fin de alcanzar la plétora de la imagen, que Enguita situó en la línea que “se aleja del fotoperiodismo y se acerca al arte”. Un arte ligado al punctum barthesiano como ese “azar que en la fotografía me despunta, pero que también me lastima, me punza”.

Vista general de la exposición 'La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke'. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Vista general de la exposición ‘La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke’. Imagen cortesía de Bombas Gens.

La mirada de las cosas, sin embargo, lejos de incendiar nuestra percepción o de punzarla, parece moverse por el reino de la sombras que Todolí apuntó, sugiriendo entre sus claroscuros la emergencia de lo terrible que todavía podemos soportar, según expresó el poeta Rilke con relación a la belleza. “No solo la escena, sino que la propia forma pasa a tener importancia”, explicó Enguita. Formas que fueron el caldo de cultivo de esa contracultura japonesa de la que Provoke fue un singular ejemplo. En aquel 1968, occidente vivía su mayo francés y oriente el suyo propio con los enfrentamientos contra la herencia americana de ocupación, según sostienen los comisarios: “La fotografía acompañó esos cambios sociales”. 50 años después, la fotografía japonesa ocupa Bombas Gens llenándolo de unas sombras vivificantes.

'Eros', de Daido Moriyama, obra de la Colección Per Amor a l'Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

‘Eros’, de Daido Moriyama, obra de la Colección Per Amor a l’Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Salva Torres

Hamish Fulton: caminatas

Hamish Fulton. Caminando en la Península ibérica.
Bombas Gens Centre d’Art
Av. de Burjassot, 54, VALENCIA
Hasta el 04.11.2018

Procesos: paseo urbano con Hamish Fulton
Antiguo cauce del Turia
Sábado 20.10.2018
18:30 h.

La exposición, con un título clarificador – ‘Caminando en la Península ibérica’ –, reúne una serie de trabajos como resultado de las 16 caminatas que Hamish Fulton llevó a cabo entre 1979 y 2016 tanto en la España continental, como en territorios insulares y Portugal. Las obras forman parte de las colecciones Per Amor a l’Art e INELCOM Arte Contemporáneo de Madrid, de las cuales es asesor Vicente Todolí. Como explica Nuria Enguita, comisaria de la exposición, fue precisamente él quien propuso a Hamish Fulton una caminata que bordeara el Benicadell, algo que el artista aceptó encantado y que le sirvió para enlazar a sus anteriores trayectos. Este lugar, entre las comarcas de La Vall d’Albaida y El Comtat, posee, aparte de una gran belleza, “un alto valor simbólico y [está] muy presente en las biografías de los impulsores de dichas colecciones”.

Vinilos, pinturas murales – idóneas para el espacio de Bombas Gens – fotografías, dibujos y esculturas acompañan al visitante en su recorrido por las salas del museo. Una vez más, Hamish Fulton nos muestra el paisaje sin alejarse de una premisa a la que es fiel desde hace aproximadamente 45 años: “Mi forma de arte es un breve viaje a pie por el paisaje […] Lo único que tenemos que tomar de un paisaje son fotografías. Lo único que debemos dejar en él son las huellas de nuestros pasos.” (1) Esta voluntad de respeto es una norma montañera universal que algunos atribuyen al Sierra Club, y que Fulton respeta a rajatabla. Ni siquiera las piedras que aparecen en algunas de sus fotografías fueron amontonadas por él, ni tampoco los numerosos senderos que aparecen – footpaths – fueron inicialmente hollados por sus pies. Su trabajo es netamente conceptual, heredero de los cambios disruptivos del arte de mediados de los años sesenta.

Bordeando Benicadell. Texto de caminata sobre madera. 2 piezas. 8 x 55 x 0.3 cm. Cortesía Hamish Fulton - espaivisor

Bordeando Benicadell. Texto de caminata sobre madera. 2 piezas. 8 x 55 x 0.3 cm.
Cortesía de Hamish Fulton – espaivisor

En ocasiones, por contemporaneidad, cuando se habla de artistas caminantes el nombre de Hamish Fulton aparece relacionado con el de Richard Long. Ambos fueron compañeros en el entorno de la St. Martins School of Art de Londres, y llegaron a recorrer juntos la Península ibérica dos veces, en 1989 y 1990, aunque sus caminos finalmente se han bifurcado. Para Dieter Roelstraete (2), ‘A line made by walking’ de Richard Long, y algunos de sus trabajos posteriores, tienen mucho que ver con un hacer anti-productivista, como expulsado fuera de la cadena fordista de producción, consideración extensible también, quizás, al trabajo de Hamish Fulton. Este contraste se evidencia en que ambos se proponen intervenir levemente en la Naturaleza – como apunta el profesor José Albelda (3) – a través de prácticas mínimas, frágiles y finitas, en las que reivindicar la debilidad, contestando las bases de fuerza y dominio de la cultura tecnoindustrial tan presentes en los trabajos de los norteamericanos y el Land Art, cuyas intervenciones paisajísticas se basaban en el deseo de permanencia. El trabajo de Fulton es, si cabe, todavía más ligero que el de Long. Para él, “los paseos son como las nubes. Vienen y se van” (4). De sus caminatas, Fulton sólo extrae paisajes, en forma más evidente de fotografías, es verdad, pero también como palabras, recurriendo habitualmente a frases y signos que evocan las sensaciones de un lugar, y también a cartografías y pequeños listones de madera antigua o reglas métricas plegables cuya apariencia tiene una cierta vocación, poética, de orografías.

Para Hamish Fulton, el andar es una peregrinación ritual y un acto simbólico: “Para mí, estar en la naturaleza es una forma de religiosidad inmediata” (5). En sus obras no pretende transmitir tanto una imagen idílica de una Naturaleza valiosa por no estar intervenida, sino más bien representar el ‘yo estuve allí’ o, mejor dicho, ‘yo caminé por allí’, presentando una vivencia directa y extensa con un paisaje que representa luego a través de varios medios, y que podrían resumirse en una foto contundente que se incluyen en el catálogo, la de las desgastadas suelas de sus botas.

Hamish Fulton no siempre camina solo. Denominadas por él mismo como communal walks, las caminatas coreográficas generalmente son urbanas. Una de ellas está programada para el próximo sábado 20 de octubre, precedida de otras como la realizada en el año 2015 por iniciativa de espaivisor, en las inmediaciones de la propia galería en Valencia. En concreto, 30 personas cruzaron en repetidas ocasiones cuatro pasos de peatones, empezando y acabando según el tañido del Miguelete. Alguna de las pinturas murales descriptivas de esta acción se incluye en la exposición actual. Si nos fijamos bien en el lenguaje, la propia palabra caminata – del italiano, camminata – es curiosa, ya que puede referirse, según el diccionario, tanto a un viaje corto que se hace por diversión, como a justamente lo contrario: a un paseo largo y fatigoso. Una caminata es tanto el hecho de salir a la calle y cruzar un paso de cebra, como lo es recorrer los más de 300 kilómetros que separan a Riumar de Alicante, y viceversa. La voluntad con la que esto se realice, ya depende del artista.

Ismael Teira

Hamish Fulton_Calle Pintor Domingo_2016

(1) CARERI, Francesco (2002). Walkscapes. El andar como práctica estética. Barcelona: Gustavo Gili., p. 145.
(2) Extraído del libro ROELSTRAETE, Dieter (2010). Richard Long: A Line Made by Walking. Londres: Afterall Books, pp. 42 – 43. Traducción del autor.
(3) ALBELDA, J. (1999). «Intervenciones mínimas, poéticas de la preservación». Cimal Internacional. Núm. 51, pp. 49-54.
(4) FULTON, Hamish (1997). Walking Beside the River Vechte. Nordhorn: Stadtische Galerie Nordhorn. Citado por CARERI (2002), op. cit., p.155.
(5) CARERI (2002), op. cit., p. 148.