‘Ride’ viaja desde Terrassa al festival Incorto de México

‘Ride’, de Neus Flores
‘Incorto’ | Festival internacional de cortometrajes de México
Estreno: viernes 26 de junio a las 9:00 (hora peninsular)
Miércoles 24 de juno de 2020

El cortometraje ‘Ride’, ópera prima de la periodista, agente cultural y colaboradora de MAKMA Neus Flores, será exhibido en ‘Incorto’, festival internacional de cortometrajes de México, el próximo viernes 26 de junio de 2020, sumándose a la trayectoria que atesora este filme de docu-ficción desde su reciente première mundial del pasado noviembre de 2019, en la Sala Rasa64 de Terrassa, y su refrendado pase por el Clermont Ferrand International Short Film Festival –uno de los festivales de ineludible referencia en su género–.

‘Ride’ -o cinema veritée– basado en hechos reales y que pretende acercarse a la verdad cotidiana desde un punto de vista universal –territorio en el que las emociones se entienden en cualquier cultura– y con el uso de varios idiomas, mediante un guión de proyección internacional.

‘Ride’, que ha contado con el apoyo de Faktoria d´Arts y La Bonne (Centro de Cultura de Mujeres Francesca Bonnemaison), se postula a modo de un cinema veritée que pretende acercarse a la verdad cotidiana desde un punto de vista universal –territorio en el que las emociones se entienden en cualquier cultura– y con el uso de varios idiomas, mediante un guión de proyección internacional.

Un viaje por las emociones, un trayecto por la vida de dos mujeres (madre e hija, interpretadas por Mari Arveheim y Alba Manobens Flores, respectivamente) que pasan por una etapa de crecimiento propio y de enfrentamiento a nivel familiar, para terminar uniéndose a nivel personal a través de las vicisitudes de su recorrido por la Costa Brava.

El desencuentro entre ellas se inicia en el ámbito del hogar durante un desayuno cotidiano y desemboca en un club nocturno, donde Emma (la madre) encuentra a Alex (su hija, aún menor de edad) bailando a cambio de dinero.

Emma and Alex

Emma, Alex's mother, getting ready to celebrate mother's day.

Publiée par RIDE sur Dimanche 3 mai 2020

Alex decide irse de casa tras la virulenta reacción de su madre y Emma es consciente de que si deja marcharse a su hija la perderá para siempre; por este motivo decide irse con ella a lo largo de un viaje por la costa catalana -durante el que se encontrarán con diversos personajes que les harán crecer a nivel personal y emocional, hasta llegar a mejorar su relación y entenderse de nuevo.

‘RIDE’ es un viaje desde la oscuridad emocional y física, hasta encontrar la luz y el optimismo que mejorará la relación de estas dos mujeres para siempre, al final de su viaje y dentro del marco incomparable de la casa museo Dalí, en Port-Lligat (Cadaqués, Costa Brava).

“Una road-movie inspirada en ‘Thelma &Louise’ y ‘Little Miss Sunshine’, que no deja indiferente a nadie”, en palabras de su directora, Neus Flores.

MAKMA

Xavi Font: «Es imposible estancarse con este trabajo»

#MAKMACine #MAKMAEntrevistas | Xavi Font (Compositor y productor ejecutivo)
Miércoles 27 de mayo de 2020

Su larga experiencia en cortometrajes, TV movies, y spots publicitarios ha llevado al compositor catalán Xavi Font (Bellpuig, Lleida, 1972) a colaborar en diversos largometrajes y series de notable recorrido, como, por ejemplo, ‘Agallas’, ‘El Diario de Carlota’, ‘Tiempo sin Aire’, ‘Hierro’ y ‘O que Arde’, uno de los filmes más relevantes de 2019.

¿Cómo entras a colaborar con el proyecto de ‘O que arde’?

Conocí a Oliver Laxe en 2015; él impartía un taller de haikus, fue muy revelador para mí y aprendí mucho de esa experiencia con él. Unos meses más tarde me llamaron desde Miramemira para comentarme que se empezaba a desarrollar el proyecto de una película que Oliver dirigía (‘O que arde’) y no lo pensé dos veces. Al principio, estuve más en el frente financiero, pero poco a poco fuimos compartiendo el trabajo de producción con mi compañera Andrea Vázquez, con la que hemos crecido mucho juntos durante estos últimos cuatro años, ya que se trata de la primera vez que actuamos de productores.

Parte del equipo de rodaje durante los preparativos de un incendio en ‘O que arde’, de Oliver Laxe.

Imagino que la complejidad técnica ha sido importante en este largometraje ¿Cuál ha sido la parte más difícil para ti? ¿Alguna anécdota que nos puedas contar?

La complejidad de ‘O que arde’ ha residido en cuestiones de valentía que partían del propio concepto de película: filmar con fuegos reales, cuatro períodos de rodaje (algo muy poco frecuente en el cine), rodaje en 16 mm… Esto ha ocasionado un trabajo de ingenio para llegar con la producción hasta donde no llegaba el dinero, incluyendo una colaboración estrecha con la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia. Una curiosidad es que hemos tenido que convertirnos en bomberos y pasar las pruebas de brigadistas para poder filmar los incendios reales junto a los servicios de extinción.

Anteriormente, ya te hubieron premiado por ‘Hierro’. ¿Crees que el hecho de ganar premios ayuda a los artistas en general?

Es cierto que ‘Hierro’ ha tenido mucho reconocimeinto con el Ondas, el Feroz a la mejor serie dramática, etc. Pero, en realidad, el único premio que hemos tenido por la música fue el Mestre Mateo (Academia Galega) que nos dieron el pasado día 7 de Marzo.

Los premios son algo necesario para visibilizar la industria y promocionar los mejores contenidos del año, tienen el componente de ser el reconocimeinto de los compañeros de profesión a los trabajos destacados del año. Son buenos si se permite poner el foco en los nuevos valores y los profesionales que aportan aire fresco e innovación, pero pueden ser peligrosos si se quedan en reconocimiento endogámico o en el vasallaje laboral, por seguir la cadena trófica.

¿Aspiras a conseguir un Óscar o, mejor, un Grammy?

No me quita el sueño, creo que ejercer la libertad de trabajar en proyectos con una buena dosis de compromiso y motivación es mejor que cualquier premio. De hecho, si algún día ocurriera, no lo disfrutaría si no fuera un proyecto con estos componentes.

Xavi Font y Manuel Riveiro recibiendo el premio Mestre Mateo por ‘La sombra de la ley’ (Dani de la Torre, 2018)

¿Cómo valoras las ventajas de haber tenido experiencia en tantos formatos audiovisuales distintos?

Es una suerte, aunque algo buscada. Cuando dejé el trabajo estable que tenía en el sector financiero, busqué precisamente esto: trabajar con equipos diferentes en cada proyecto, profundizando en una temática distinta, asumiendo nuevos retos… Es imposible estancarse a nivel profesional haciendo este trabajo, pero también es sacrificado aprender a vivir con la incerteza de cuál va a ser el siguiente proyecto, si será satisfactorio, si colmará tus necesidades para vivir.

¿Crees que el público nacional es más agradecido que el internacional, o al revés?

Es difícil contestar a esto, pero creo que no generalizaría. Hay perfiles de público por encima del origen de los espectadores y eso se detecta muy bien cuando se acude a festivales como Berlín o San Sebastián. La gente habla de cine en todas partes, es una fiesta multicultural muy contagiosa y eso es lo importante. Sí es cierto que cuando una producción triunfa en los festivales internacionales es más sencillo que tenga impacto en el territorio nacional.

¿Cómo crees que se desarrollarán las artes de nuestro país ahora que estamos muy afectados y con los presupuestos oficiales tan ínfimos para el sector?

España va muy por detrás en la dotación presupuestaria al cine; es algo que el ICAA conoce bien y está intentando mejorar. Curiosamente, el desarrollo de las artes audiovisuales de los países con mayor dotación no responde de una manera proporcional a esa dotación económica. Suele crear mucho músculo industrial, pero poco a nivel creativo, por lo que (además del aumento presupuestario) habría que alentar la innovación, la valentía y el riesgo, entre otros.

Xavi Font en su estudio. Fotografía cortesía del compositor.

¿Hay alguna faceta artística que te gustaría desarrollar y no hayas hecho aún?

Afortunadamente, no tengo anhelos sin cumplir, pero sí me gustaría retomar la vida musical que tenía a los 20. Volver a tener un proyecto musical con el que hacer giras una parte del año, etc. Espero no tardar mucho en hacerlo.

¿Qué consejo le darías a un estudiante, hoy en día, para mejorar su futuro? ¿Hacia dónde evolucionamos?

Es toda una responsabilidad hablar a un estudiante que busca la forma de labrar su futuro, pero se me ocurren dos cosas: creo que lo más importante no es cumplir una ambición personal, sino hacerla sin dejar de ser uno mismo. Como decía mi abuela, lo primero es “ser persona”, la persona que queremos ser. Por otra parte, no creo mucho en los modelos educativos, los especializados tampoco, parecen más modelos de negocio que de formación. Creo más en eso tan arcaico que es la relación entre un maestro y un aprendiz. Alguien que escuche al que quiere aprender y le ayude a llegar a donde quieres.

¿Tienes nuevos proyectos que se hubieran visto afectados por la COVID-19? ¿Puedes contarnos algo de ellos?

Estaba terminando mi segunda película como productor, el largometraje ‘Ons’, del director Alfonso Zarauza. Ha sido una aventura apasionante en la que hemos filmado durante seis semanas en la isla de Ons, en la ría de Pontevedra, en una partida de ajedrez contra la climatología y los elementos. Además, estábamos arrancando la segunda temporada de ‘Hierro’(cuyo rodaje fue suspendido a mediados de marzo), en la que también hago la música junto a Elba Fernández y se presentaba un año con algunas series más para grandes plataformas.

El compositor Xavi Font durante una de las presentaciones de ‘O que arde’. Fotografía de AIGI BOGA Photography cortesía del autor.

Neus Flores

«Para viajar sola hay que empoderarse»

#MAKMAEntrevistas | Elisabeth G. Iborra
‘La vuelta al mundo de Lizzy Fogg (II Parte). Consejos para mujeres que viajan solas’
Ediciones Casiopea, 2018
7 de mayo de 2020

‘La Vuelta al mundo de Lizzy Fogg II’ es un libro gourmet de aventuras y peripecias internacionales contadas con desparpajo sobre la experiencia de viajar sola alrededor del mundo siendo mujer.

La escritora Elisabeth G. Iborra es autora del bestseller ‘Anécdotas de enfermeras’ y de otros 20 libros, entre ellos ‘La vuelta al mundo de Lizzy Fogg (I)’, ‘La medicina todo locura’, ‘El amor me persigue pero yo soy más rápida’, ‘Idealizado estás más guapo’ o, el último, ‘Oda a la comida’. Esta transgresora periodista especializada en sexología, viajes, gastronomía y vinos, rompe cánones literarios.

En el prólogo de tu libro indicas 18 meses para 33 países, ¿no es poco tiempo?

Es suficiente para ver lo que quieres de cada país y tantear si te quieres quedar más en unos o menos en otros. Yo así lo hice: en Brasil, Colombia, Australia, Nueva Zelanda, México y Argentina me quedé bastante tiempo; en cambio, de Bolivia y Vietnam salí corriendo. Lo mejor es darse la opción de improvisar.

¿Viajar sola y saliendo de situaciones complicadas por ti misma te empodera? ¿Te reafirma para ser tú misma?

Digamos que para viajar sola hay que ir empoderándose poco a poco antes, para tener herramientas y coraje cuando te encuentres en algunas situaciones complicadas. Al superarlas, te empoderas más y te refuerzas porque compruebas tu capacidad resolutiva y otras habilidades que quizá desconocías antes del viaje.

Según cuentas en tu libro, la India es un país de contrastes: idioma, sufrimiento, mendicidad, peligro por la noche, corrupción… Pero también son imperdibles Taj Mahal, Akshardam, Marari Beach, la convivencia de religiones, las frutas, la cobertura del móvil, el yoga… Solo me asalta una duda: ¿nos puedes explicar exactamente qué es la danza del tigre?

(Risas) Ese episodio me sucedió en Kerala, la zona más bonita del país, cuando me vi sola entre un grupo de hombres de distintas nacionalidades e intuí que era la presa a disputarse. Uno se intentó erigir como dueño y señor y, ante todos los demás, le dejé claro que yo me iba a dormir sola, para que ninguno se llamara a engaño. ¡Para saber cómo me libré de ellos hay que leer el capítulo!

Taj Mahal. Fotografía cortesía de la escritora.

¿Por qué consideras Vietnam el peor país y Argentina el mejor para visitar?

Porque en Vietnam la mayoría de la gente va a explotarte como si fueras la gallina de los huevos de oro y en Argentina van a ayudarte y a dártelo todo con absoluta e infinita generosidad. Adivina qué experiencia de viaje te va a hacer más feliz…

Hong Kong es distinta a China porque no hay tanta censura, por la libre sexualidad, etc., pero sorprende cuando dices que el mercado de jade es abominable. ¿Lo dices por la anécdota del karaoke?

Lo digo porque tienen un mal gusto de campeonato. Sus mercadillos son como un bazar chino gigante y con todas las horteradas que jamás te llegarías a imaginar. Hasta los toys sexuales eran feos… Por no hablar de Macao, que es el colmo de la ordinariez más ostentosa.

Yo tenía en mi lista de viajes pendientes ir a las Galápagos y al Amazonas, pero, después de leer tus experiencias, me lo voy a pensar varias veces antes de ir sola… ¿Has vuelto a ir después de escribir tu libro y has cambiado tu opinión sobre estos destinos?

Jamás volveré a Galápagos ni aunque me paguen el viaje. Esa gente no se merece ni la belleza que rodea a las islas, ni el dinero que les esquilman a los turistas. A Brasil y al Amazonas sí recomiendo ir, solo que no bajo ningún concepto, en un carguero de mercancías como se me ocurrió a mí. Mejor en un crucero con condiciones dignas de higiene y comodidad. Solo hay que leerse el capítulo para alucinar.

Bolivia, sin embargo, nunca me la había planteado, y tú me has provocado a incorporarla en mi lista de pendientes por el Salar de Uyuni. En ese capítulo aconsejas hacer el viaje con un turoperador chileno. ¿Sigue siendo el agua un valor a proteger, no solo en el Salar?

El agua siempre es un valor que proteger, especialmente en el lago Titicaca, donde, como sigan tratando así a los turistas, se la van a tener que tomar como suero oral. En el Salar, más que agua hay sal, y los paisajes que conforma son dignos de ver, pero se puede ir de excursión de tres o cuatro días entrando desde Chile, no hace falta exponerse a toda Bolivia.

Salar de Uyuni. Fotografía cortesía de la escritora.

En todo el libro, una de las cosas más importante es la comida: comidas autóctonas, ceviches, sushi, parrilladas, restaurantes gastronómicos, vinos con denominación de origen. ¿Es imprescindible para ti comer bien mientras viajas?

Es uno de los pilares de los viajes, porque a través de la gastronomía y del vino conoces mejor el país y su cultura, e incluso a su gente. Se hacen muchos amigos alrededor de una mesa, ya sea en un mercado, sentada en un banquito con los autóctonos, como en un bar o un restaurante con mesas compartidas. Por no hablar de lo divertidas e instructivas que son las visitas con degustación a las bodegas. El mejor ejemplo de esto, para mí, es Argentina, que, como se trasluce en el último capítulo, es mi país favorito del mundo mundial.

¿Te gustaría que tu libro fuera una película? Porque no debe de ser complicado convertirlo en un buen guion y está lleno de buenas anécdotas.

Eso siempre nos hace ilusión a los escritores, y esta crónica de la vuelta al mundo, en sus dos tomos, lógicamente, es muy descriptiva y visual. Pero ahora mismo estoy inmersa en el guion de ‘El amor me persigue, pero yo soy más rápida’ y en la novela poetizada y musicalizada de ‘Idealizado estás más guapo’, que son historias más fáciles en cuanto a producción y a localizaciones.

¿Qué le aconsejarías a alguien que quiera escribir un libro de viajes?

Que viaje mucho, vaya escribiéndolo todo sobre la marcha y, cuando tenga tiempo, lo recopile todo y lo someta a una buena revisión y edición antes de publicarlo. En ese sentido, en mi agencia, Amalgama, ayudamos a personas que se quieren autoeditar a dejar su obra amateur publicable, para que salga todo coherente y corregido a nivel profesional.

Elisabeth G. Iborra. Fotografía cortesía de Ediciones Casiopea.

Neus Flores

Aritz Moreno y sus ‘Ventajas de viajar en tren’

‘Ventajas de viajar en tren’, Aritz Moreno
Logical Pictures / Morena Films / Señor y Señora, 2019
Noviembre de 2019

‘Ventajas de viajar en tren’, primer largometraje de Aritz Moreno, que cuenta con un elenco más que apetecible –Luis Tosar, Belén Ortiga, Ernesto Alterio, Macarena Garcia, Pilar Castro y Quim Gutiérrez, entre otros–, materializa su estreno en salas tras su buena acogida en el 52 Sitges Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.

Con tal motivo, MAKMA entrevista al director guipuzcoano y a Leire Apellániz –productora, junto a Moreno, de Señor & Señora–, con el fin de desentrañar algunas de las claves y singularidades de su ópera prima.

Aritz, ¿cómo has afrontado el salto del corto al largo?

Muy a gusto, la verdad. Yo pensaba que hacer un largo iba a ser mas difícil que hacer un corto, pero en realidad todo está mejor organizado y, por lo tanto, se hace más fácil trabajar bien. Es más cómodo porque estás más protegido. La peli tiene que estar hecha ya antes de empezar a rodar, y luego ya es solo cuestión de darle al botón de rec.

Leire, ¿de dónde obtienes la financiación para el proyecto?

Pues los dos (Aritz y yo) tenemos la productora Señor y Señora, y yo me he ocupado más de la parte financiera, pero en realidad lo hemos hecho todo colaborando juntos. Al trabajar desde San Sebastián hemos podido acceder a ayudas que no existen en el resto del país.

Una vez armado el proyecto, ya fue fácil convencer a los inversores de las posibilidades financieras que prometíamos. Juan y Merry, de Morena Films, tenían el pulso financiero y el know-how que a nosotros nos faltaba. Son muy majos, y decidimos ir con ellos.

Además, también nos seleccionaron en el Co-Production Market de Berlín. Allí conseguimos un co-productor francés, Logica Pictures. Después, ya también ha entró Movistar. Nos ha costado arrancar, pero luego ha ido todo rodado, y ha fluido solo.

La película se divide en capítulos, ¿Aritz, ha habido alguno más difícil de rodar que otro?

Para mí, el de Pilar (Castro) y Quim (Gutiérrez). Ellos tenían que construir el tono original, y saber mantenerlo. Hay otras partes más gamberras y más lúdicas, pero esa parte en concreto sí que fue complicada. Hay muchos detalles en ella, y merece un segundo visionado, con tranquilidad.

Físicamente, también fue difícil esa parte porque rodamos en invierno, hacia mucho frío y Pilar tenía que estar en el barro. Ella, además, nos ayudó a captar miembros del elenco para montar la peli. Siempre ha sido la más entusiasta desde el principio. Es muy generosa.

¿El elenco ha sido de primeras opciones?

Sí, el 90% han sido primeras opciones. Primero Pilar, luego Quim, Luis, Macarena, casi todos.

¿Cómo te sientes, Aritz, al debutar con un equipo de lujo?

Es un privilegio absoluto. Me lo han hecho todo muy fácil. Son grandes profesionales muy cercanos y con los que se puede trabajar muy bien. Me han ayudado mucho en la puesta en escena. Y con su experiencia han hecho que las complicaciones se hicieran mas fáciles.

Por ejemplo, Luís Tosar hacía tomas de siete minutos del tirón. ¡Ahí entiendes porque son la leche! Son efectivos en pantalla y, además, te hacen la vida fácil. Eso es impagable.

Para mí es imprescindible, antes de rodar, tener unas conversaciones previas con los actores y las actrices para ver si existe la química necesaria para que todo fluya perfectamente, como en este caso.

Artiz Moreno. Fotografía de David Herranz cortesía de Filmax.

La dirección artística es impecable.

Está todo muy trabajado. La foto la ha hecho Javi Aguirre, con el que ya he trabajado desde el principio con mis cortos, y también es el director de fotografía de ‘Handia’, ‘Loreak’, ‘La Trinchera infinita’, etc. Somos muy amigos y nos entendemos muy bien.

Y Mikel ha hecho el arte, y tuvo muy poco tiempo, pocos recursos, pero es altamente resolutivo. Además, es muy humilde y se pone a disposición absoluta para lo que haga falta. Incluso Orejudo, el autor del libro, nos dijo que veía su libro puesto en escena en nuestra película. Tener ese reconocimiento del creador de ese mundo tan personal es todo un logro. Es incluso mágico.

Y ahora, ¿qué proyecto tienes en mente?

Me encantaría hacer una peli de Batman. Por soñar que no quede. Es que lo normal no me atrae. Algo diferente. No sé, algo original, provocador, algo de terror… Además, pasa que esta película ya es tan perfecta, que yo mismo me he puesto el nivel muy alto. Voy a necesitar otros cinco años para poder levantar un proyecto con el que me sienta identificado (risas). Con Leire queremos hacer las pelis que nos gustaría ver a nosotros.

¿Has intervenido en el guion?

Sí, sí, hemos tenido que adaptar el libro a la pantalla, pero el guion ha salido muy bien y hemos conseguido llevar el mensaje original al espectador.

El largometraje está clasificado como un thriller, comedia, drama, amor y terror. Debutas con una película muy ambiciosa. ¿Piensas ir más allá?

No sé donde vamos a ir, porque vivimos al día. Hace cinco años Leire me pasó el libro y hemos tenido suerte de hacer la película, y ahora no tengo otro libro en mente, pero estoy seguro de que voy a hacer algo muy diferente. Lo opuesto, seguramente.

Un instante del rodaje de ‘Ventajas de viajar en tren’, de Artiz Moreno. Fotografía de David Herranz cortesía de Filmax.

Neus Flores

La lectura vital desde la no ficción de Esmeralda Berbel

#MAKMAEntrevistas | Esmeralda Berbel, autora de la novela ‘Irse’ (Editorial Comba)
Octubre de 2019

Después de otros libros como ‘Trátame bien’, ‘Alismas’, ‘Interiores’, ‘Detrás y delante de los puentes’ y varios poemarios como ‘Calma corazón, Calma’, la escritora Esmeralda Berbel nos invita a entrar en su cotidianidad más íntima con su diario ‘Irse’, permitiendo en la lectura el acceso a un periodo intenso y delicado de su vida.

MAKMA atesora la ocasión de entrevistarla tras su paso por el Festival de Cine de San Sebastián, en el que su hija Greta Fernández ha obtenido la Concha de Plata a la mejor actriz por su papel en ‘La hija de un ladrón’, de Belén Funes.

¿’Irse’ nace de una inspiración o de una catarsis real para expulsar el sufrimiento de la ruptura de un matrimonio que duró veinticinco años?

Escribo diarios desde los trece años. Para mí este formato es una escritura muy familiar, sobre todo porque el tema es mi propia vida, pensarla, escribirla me ayuda a comprender qué me sucede y por qué me sucede.

El diario es un género muy interesante, es híbrido, lo acoge todo; puedes escribir bien, mal, ensayar inicios de relatos, de poemas, diálogos, no tienes que corregirlo porque es para ti, es personal, privado. ¿Por qué lo he publicado? En ese periodo de mi vida yo escribí con mucha frecuencia, todo era muy difícil y volví al hábito del diario, me daba mucha fuerza, era casi urgente. Cuando todo pasó y estaba más tranquila quise mirar qué había hecho, en qué momento la escritura, el pensamiento empezaba a cambiar. Nunca había dado mucha importancia a escribir un diario, sin embargo he leído diarios de escritores y me encanta el género, la bondad de abrir el corazón, así pensé que tenía ante mí un reto, hacer literario lo que todavía no lo era. Trabajé la escritura con el mismo rigor que corrijo y trabajo mis novelas y mis cuentos. Tardé un año. Cuando lo entregué a la Editorial Comba pensé que pasaría con sigilo, con pocos lectores y, sin embargo, el libro ha causado mucho furor, el tema es universal. Ha sido una justicia poética. Alumbrar el dolor.

¿Crees que este éxito puede ser debido a la fama de tu familia?

Espero y deseo que eso no tenga nada que ver con mi escritura. Si mi diario tuviera una escritura monótona, pesada, o aburrida, no creo que hubiera ido bien. La fama es un bluf. No puede sustentarse por mucho tiempo si no hay un trabajo de verdad, de fondo.

El tema toca el dolor de una separación y todo el mundo –eso me dicen– se identifica, haya sido como haya sido la ruptura. Hay muchos libros que tratan este tema, y yo llevo muchos años escribiendo, así que ‘Irse’ tiene la calidad de un trabajo propio y –al menos a mí sí que me sucede– leer la vida desde la no ficción me hace comprender y pensar mejor la vida.

Aparte de tus libros en prosa, también has escrito libros de poesía. ¿Cómo te inspiras?

Yo escribo lo que necesito escribir. Lo que tengo ganas de compartir. No soy tan libre en el deseo del género, o de la forma o del tema. Miquel Martí i Pol decía que la poesía se escribe cuando ella quiere, no cuando uno quiere.

Empecé a leer poesía muy tarde. Sin embargo, ya desde muy jovencita me atraía la escritura más evocadora, más sensual. No me interesan tanto los textos, novelas con mucha épica, acción, aventura, sino la escritura per se.

Soy una enamorada de Marguerite Duras, Menchu Gutiérrez, Alice Munro, Helen Cixous, Rosario Ferré, Cortázar, y soy fan de Javier Pérez Andújar; me fascina la escritura que me emociona por la conjunción de la frase, del engarce, de las analogías…

He escrito dos libros de poesía, ‘Calma corazón calma’ y ‘Fumar en la bañera’ (junto con Rut Múñoz). ‘Alismas’ es un libro de cuentos imbricado entre la prosa y la poesía.

Veo que el universo femenino es una constante en tus libros, como en ‘Trátame bien’, ‘Alismas’, etc…

‘Trátame bien’ fue un libro de encargo, de la editorial Alba, en el que entrevisté a dieciocho mujeres que habían sufrido abusos y maltrato físico y psíquico. Me interesó muchísimo y aprendí acerca de la complejidad y la dificultad de ver desde dentro lo que ocurre en una relación abusiva y violenta, y como el hombre va ejerciendo el maltrato de forma gradual, creando una gran confusión y culpa en la mujer. Con este libro aprendí a entrevistar, a escuchar, a dejar que la voz del otro fuera yendo hacia el lugar más necesario. Escuchar es una de las cualidades que necesita tener todo escritor, diría toda la humanidad; ojalá.

¿Tienes previsto hacer un libro en el que el protagonista sea un hombre?

Lo estoy escribiendo ahora. No puedo contar mucho…

Cuéntanos un poco entonces sobre tu libro ‘Interiores’.

Este libro va a salir en breve. Se reedita con la editorial Salto de Página.

‘Interiores’ consta de entrevistas a personas que en una etapa de su vida estuvieron al límite físico o psíquico. De hecho, el titulo anterior era ‘Nueve monólogos al límite’. Cuando lo escribí estaba muy interesada en comprender por qué alguien cruza la línea de sí mismo, por qué algunos de nosotros llevamos la vida hasta el límite, y otros no. Qué elementos, qué construcción crea una persona dentro de sí para no poder contenerse, hacer lo que necesita, ser amado o destruirse.

¿Cuáles son tus proyectos ahora mismo?

Estar cerca de las personas que amo. Acompañar a mi hija en esta celebración que es la vida. Mirar a mi madre. Escribir este nuevo libro. Y trabajar en lo que más me gusta: enseñar a escribir.

La autora Esmeralda Berbel. Fotografía cortesía de Editorial Comba.

Neus Flores

El ejercicio de ajedrez con la realidad de Ximo Rochera

‘La entropía de los relojes rotos’, de Ximo Rochera
Ediciones Canibaal, 2018

Neus Flores entrevista para MAKMA al escritor Ximo Rochera (Castellón, 1968) con motivo de la presentación de ‘La entropía de los relojes rotos’ (Ediciones Canibaal, 2018), en la Clínica Arvila Magna de Barcelona –un acto que hubo presentado la escritora y periodista Roser Amills, con la presencia del artista Antonio Beneyto–.

¿Cómo surge la necesidad de escribir ‘La entropía de los relojes rotos’?

Este libro obedece a una necesidad de escribir casi diaria. En realidad, se trata de una recopilación de relatos, por lo que, para ser preciso, es el resultado de muchas necesidades a lo largo de estos últimos doce años. El orden de estos relatos en el libro no sigue, sin embargo, ningún tipo de cronodeterminación, sino más bien un impulso temático que lo muestra más coherente.

¿Cuál ha sido la parte más difícil de la escritura del libro? ¿Alguna anécdota?

Como digo, es un libro lleno de momentos. Doce años dan para muchos momentos y unas cuantas anécdotas. Pero me parece interesante la argucia familiar que utilizo algún domingo para refugiarme y escribir poemas: lleno la bañera de agua y, una vez dentro, subo la temperatura (seguramente busco algún tipo de respuesta corporal, como una bajada de tensión), cojo un lápiz y comienzo a escribir poemas. Mis hijos saben que en esos momentos no pueden molestarme y lo respetan. Los dos poemas del libro están escritos de esta forma.

Ximo Rochera. MAKMA

¿Por qué decidiste estructurarlo en capítulos descriptivos?

Algo que caracteriza a todos los relatos es el final. La mayoría de las veces (me refiero a los relatos más cortos) la historia la tengo determinada antes de comenzar a escribirla. El final condiciona el relato. También ocurre lo mismo con el título (en muchas ocasiones viene condicionado por el final). Otras veces, cuando la historia es más larga, ocurre como en las novelas: son los personajes los que se adueñan, de alguna forma, de la escritura y no sabes muy bien en qué va a acabar todo (una especie de antideterminismo literario).

¿Cuál es la idea más directa que quieres que la gente entienda de ‘La entropía de los relojes rotos’?

Marga, mi pareja, siempre me dice que busco la justicia universal. Como científico, analizo demasiados datos diarios y cotidianos que forman un cuadro muy colorido en mi mente. Es de ahí de donde cojo los personajes, las ideas y las retuerzo, llevándolas un poco hacía el surrealismo o el postismo. Quizá también como científico no me dejo influir por los resultados y puedo llegar a ser despiadado con los personajes. Esto puede llevar al lector a reflexionar sobre lo que somos y el camino que recorremos. Si eso ocurre, ya me siento satisfecho.

Tus títulos anteriores ya dibujan tu genérico perfil literario. ¿Crees que esta nueva publicación marca una distancia al respecto o, por lo contrario, sigue fiel a tu estilo?

En el mismo libro se puede encontrar una evolución. Aquellos relatos más antiguos tienen otro pulso diferente a los más actuales. El estilo quizá sea similar en todos ellos: relatos delirantes, absurdos en ocasiones, con toques de humor y, en general, desgarradores en cuanto a la capacidad de diseccionar la condición humana y su cotidianidad.

Respecto a los otros libros, diría que se trata de un libro más maduro y, quizá, el estilo, con el paso de los años, lo he ido depurando, aunque la esencia es la misma.

Habiendo presentado el libro en Barcelona, ¿volveremos a verte durante San Jordi para que nos firmes algunos ejemplares?

Siempre es agradable pasarse por Barcelona, recorrer las Ramblas y visitar a los amigos que tengo en la ciudad. Desde 2013, en el que, junto al escritor y artista chileno Aldo Alcota y al poeta Fran Amador, fundamos la revista de arte y literatura Canibaal, es obligada nuestra visita a Barcelona para presentar alguno de los números de la revista o de la editorial. Ahora voy solo, pero siempre que me acerco a Barcelona voy a Canaletas a dar un trago de agua (es una tradición que he copiado de mi amigo Aldo Alcota y que mantengo para recordar los principios de Canibaal). Así que yo creo que es posible que pase el día de Sant Jordi en Barcelona.

"#culturebaal #summertime #laentropíadelosrelojesrotos #animals. También los burros leen 'La entropía de los relojes rotos'. Poniendo orden". Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

«#culturebaal #summertime #laentropíadelosrelojesrotos #animals. También los burros leen ‘La entropía de los relojes rotos’. Poniendo orden». Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

¿Qué significaría para ti ganar un premio literario en Cataluña?

Nunca me he planteado qué significaría ganar un premio. Miento; hace quince años, cuando comencé a escribir soñaba con ganar un premio literario. Yo venía del mundo de la química y me dedicaba a crear y fabricar azulejos cerámicos. En la industria cerámica el resultado de tu esfuerzo casi siempre se veía recompensado en un modelo nuevo o en una excelente fabricación, así que fue natural pensar que todo seguiría igual con la literatura. Pero eso ocurrió solo al comienzo. No obstante, la pregunta me ha retrotraído a esos años y un cosquilleo recorre mis brazos mientras contesto, así que imagino que ganar un premio sería maravilloso.

¿Con qué escritores te gustaría colaborar?

La revista me ha dado la oportunidad de colaborar (más bien colaborar ellos en Canibaal) con infinidad de escritores, artistas, fotógrafos. Pese a que son cientos, destacaría, por supuesto, a Antonio Beneyto –además ha colaborado en ‘La entropía de los relojes rotos’ con una colección de 6 maravillosos dibujos– o a Roser Amills, con la que desde que colaboramos nos une una amistad muy bonita; por supuesto a Vila Matas y recuerdo con especial cariño al poeta Raúl Zurita. Pero por ceñirme exactamente a la pregunta: creo que tengo el gusanillo de poder colaborar en alguna ocasión con Arrabal (con el que mantengo contacto) y con Houellebecq.

¿Cuál es el nuevo proyecto en el que estás trabajando? ¿Puedes contarnos algo?

Sí, aunque son varios. Por un lado, acabo de poner en marcha otro sello editorial, Libros del Baal, con el que espero publicar varios títulos al año; por otro, en 2019 me gustaría publicar un poemario en el que he estado buceando en la bañera todo un año: ‘Nacimiento, vida y muerte del pájaro-apóstol’. También he acabado una novela que espero que se publique este año, ‘Teoría de cuerdas’. Y quizá algún proyecto más que de momento está en fase embrionaria.

¿Qué le dirías a un estudiante de literatura que quiera convertirse en escritor? ¿Algún consejo?

Mi consejo a cualquier estudiante o cualquier chico o chica que quiera dedicarse a la escritura es el mismo: lee siempre cuatro veces más de lo que escribes, pero no dejes de hacer ninguna de las dos cosas ningún día del año. Lo otro: el éxito, los premios, la edición, llegarán más adelante.

'La entropía de los relojes rotos' exhorta al lector "a reflexionar sobre lo que somos y el camino que recorremos". Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

‘La entropía de los relojes rotos’ exhorta al lector «a reflexionar sobre lo que somos y el camino que recorremos». Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

Neus Flores

«El dinero no viene de los premios»

Entrevista al cineasta Isaki Lacuesta, director de ‘Entre dos aguas’

Concluida la temporada invernal de los principales premios cinematográficos del cine español, MAKMA entrevista a Isaki Lacuesta, director de ‘Entre dos aguas’, película galardonada con siete Premios Gaudí –incluyendo mejor película en lengua no catalana y mejor director–, además del premio especial Feroz y su más recientes nominaciones en los Premios Goya 2019.

‘Entre dos aguas’ llega doce años después del documental ‘La leyenda del tiempo’ (2006), su primera película sobre Camarón, con Isra como protagonista de la cinta, quien vuelve a la isla de San Fernando para intentar recuperar a su mujer y a sus hijas.

¿Cómo surge la necesidad de hacer esta película?

Surge de cuando hice un viaje a la isla de San Fernando en el año 2000. Fuimos de vacaciones y nos enamoramos del lugar y sus gentes. Rodar allí era un proyecto muy íntimo, ya que los protagonistas pasaban de niños a adolescentes.

Podría decirse que me inspiró la trilogía de Truffaut con Apu. Y cuando apareció ‘Boyhood’ (Richard Linklater, 2014) en los cines, aún nos ayudó a contar un poco mejor nuestra historia.

Isaki Lacuesta. MAKMA

¿Cuál ha sido la parte más difícil del rodaje de ‘Entre dos aguas’?

Lo más difícil fue buscar cangrejos y coquinas con Isra en el barro, y nos dimos cuenta de lo barato que resulta comer marisco, por la dificultad que tiene el recogerlo. El barro nos cubría hasta las rodillas, y nos chupaba las zapatillas. Llevábamos las cámaras hundidas en el barro hasta la cintura; fue realmente complicado.

Y ellos lo hacen para poder subsistir con su familia y deben usar la economía sumergida para poder seguir adelante con sus vidas.

¿Cómo es tu relación con los actores y, en particular, con Israel Gómez Romero, con el que ya habías rodado antes?

Amistad, cariño, respeto, y admiración. No tengo mejores palabras para definirlo. He visto crecer a Isra desde los 12 años y he podido compartir su experiencia de enamorarse. Pasamos mucho tiempo conviviendo mientras rodamos y el amor es un elemento muy importante. Creo que he tenido mucha suerte con los actores y actrices con los que trabajo, porque nos llevamos muy bien, y estoy encantado de trabajar con ellos y de repetir, a veces.

Tu película anterior, que ya fue premiada con el Gaudí, ‘La próxima piel’ (2016), tuvo a Àlex Monner como protagonista junto a Emma Suarez, que fue premiada con el Goya. ¿Cómo fue trabajar con ellos y, en general, con los actores que has dirigido?

Esta ha sido mi quinta nominación a los Premios Gaudí, y estoy encantado. Hay actores con los que me une una relación especial y con ellos podría hacer muchas otras películas; entre ellos están Emma y Álex, además de Sergi Lopez, y también Bárbara Lennie –con quien ya estamos preparando nuevo proyecto-.

Un instante de la película 'Entre dos aguas', de Isaki Lacuesta. Fotografía cortesía de La Termita Films.

Un instante de la película ‘Entre dos aguas’, de Isaki Lacuesta. Fotografía cortesía de La Termita Films.

¿Se han cumplido tus expectativas, tras los diversos premios y nominaciones cosechados durante las últimas semanas?

A cualquier premio hay que ir sin esperar nada. Hay que tomarlos y valorarlos en su justa medida. Salir ganador no significa que no vayas a trabajar después, si no que muchas veces trabajas aún más, y en realidad es el trabajo lo que hay que valorar.

Y no ganar, no significa que tu peli no guste, sino que esto es solo una competición: unas veces se gana, y otras se pierde. Depende de muchos factores: del jurado, de la audiencia, de lo buenas que sean las otras películas, etc.

Lo que sí que ofrece ganar un premio es una atención mediática que, a veces, hace que el público descubra obras que igual no hubiese ido a ver de otra forma. Pero que yo sepa, solo los premios Forqué tienen dotación económica, así que el dinero no viene de los premios, al menos, no directamente.

Ya ganaste una Concha de Oro en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián por ‘Pasos dobles’, en  2011. ¿Qué ha significado para ti volver a conseguirla por ‘Entre dos aguas’?

Ganar la Concha en 2011 me hizo mucha ilusión, porque el jurado que me eligió eran gente que yo idolatraba. ¡Les admiraba, y pude hablar con ellos! Fue un sueño cumplido. En los Gaudí, así como en los Goya, es un espacio más relajado, donde nos encontramos y nos valoramos entre compañeros.

¿Te gustaría conseguir un Óscar y llegar a lo más alto? ¿O de lo contrario, no eres tan ambicioso y ya eres feliz con tu trabajo?

Pues sí, me gustaría mucho. Es algo que no había pensado hasta este año, pero creo que sí que me gustaría mucho ganarlo. Ahora ya casi se ha convertido en un reto, y he empezado un nuevo proyecto con ese objetivo en mente. Espero ganar el Óscar, sí. ¡Ojalá! (sonríe).

Aparte de cine, también has hecho videoinstalaciones, guiones, colaboraciones en libros colectivos… ¿hay alguna faceta artística que te gustaría desarrollar y que no hayas hecho aún?

Colaboro con músicos y arquitectos, pero no lo soy, aunque me gusta jugar a serlo, y con ellos puedo hacerlo. Para mí es un aprendizaje más de mi faceta de director. Me gusta mucho hacer colaboraciones, y haré todas las que pueda.

¿Cuál es el nuevo proyecto en el que estás trabajando? ¿Puedes contarnos algo?

Pues sí, estoy haciendo nuevas cosas, y tengo un proyecto interesante a medio plazo, que de momento es secreto (y del que no puedo hablar ahora mismo), pero ya os enteraréis a su debido tiempo.

¿Qué le dirías a un estudiante de cine que quiera convertirse en director? ¿Algún consejo?

Que haga lo que más le guste y con intensidad total. Con mucha pasión y, sobre todo, con mucha determinación. No hay que hacer cine como forma de inversión, porque hay buen cine que no retorna demasiado a nivel económico.

Yo creo que hay que hacer realidad los sueños propios, no los de otras personas. Porque cualquier proyecto tiende a tener sus problemas y, si tú eres quien debe solucionarlos, es mejor que sean tus propios problemas lo que estén en juego.

Isaki Lacuesta posa con la Concha de Oro a la mejor película, por 'Entre dos aguas'. Fotografía: Jorge Fuembuena, cortesía del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Isaki Lacuesta posa con la Concha de Oro a la mejor película, por ‘Entre dos aguas’. Fotografía: Jorge Fuembuena, cortesía del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Neus Flores

«El apoyo a los músicos es lo que hace falta»

Entrevista a Daniel Negro, director del Harlem Jazz Club y de Zingaria Producciones, con motivo del trigésimo aniversario del club de jazz
Harlem Jazz Club
Comtessa de Sobradiel 8, Barcelona

El Harlem Jazz Club, uno de los locales más emblemáticos de la Ciudad Condal, acaba de cumplir 30 años de historia y de saber hacer. Este aniversario viene cargado de reconocimientos y su trayectoria ha sido alabada por Down Beat, la Biblia del jazz, que les considera entre los mejores clubes de jazz del mundo. Otras distinciones recibidas recientemente son el certificado de excelencia de TripAdvisor y el Recommended Award 2017, de la revista Time Out.

En Makma hemos tenido la feliz ocasión de entrevistar a Daniel Negro, director del Harlem Jazz Club y de Zingaria Producciones, quien programa cada año algunos de los conciertos más aclamados de Barcelona.

¿Cual es el origen del Harlem Jazz Club, es un negocio familiar?

Llevamos 30 años haciendo jazz, somos la sala más antigua de Barcelona. Lo empezamos Sonja y yo. Cuando vivíamos en Estocolmo veníamos a Barcelona de vacaciones, y no entendíamos muy bien, porque la parte más antigua, céntrica y más emblemática de la ciudad era también la más abandonada. Así que nos salía barato, y abrimos el local los dos. Le llamamos club por el aforo reducido y para programar estilos de música compatibles con el jazz. Así empezó, con la ilusión de dos personas que se enamoraron de Barcelona (y sin subvenciones).

Instate de uno de los conciertos en el Harlem Jazz Club. Fotografía de Daniela Giannangeli.

Instate de uno de los conciertos en el Harlem Jazz Club. Fotografía de Daniela Giannangeli.

¿Programáis otros estilos de música?

Gracias al Taller de Músics del Raval, empezaron a salir una generación de músicos catalanes y valencianos, hoy ya consagrados, como Perico Sambeat, Jordi Rossi, Eduard Tharrats, Ignasi Terraza, etc., que tocaban en la Cova del Drac con artistas internacionales, y les trajimos aquí para que mostraran su talento europeo a un estilo musical nacido en América.

También empezamos a programar música brasileña a partir de los Juegos Olímpicos, cuando aquí aún nadie la programaba. Había gente que no la conocía. Por ejemplo, la bossa nova se susurra, y Euclides Matos tocaba bonito. Era muy lindo y la gente pedía que cantara más fuerte, cuando en realidad es un estilo basado en el susurro.

Lo mismo con la música africana, los músicos que tocaban la Kora, una especie de arpa, con un sonido muy acuático, era precioso y la gente se asombraba porque era algo que no había escuchado nunca.

También programábamos tango. Tenía bastante aceptación.

¿Cuál es vuestro target de lientes?

Solo estamos en zona considerada turística desde el año 2000, y nuestro público es local y fiel, pero con el boom turístico la gente internacional que nos llega viene con el mismo espíritu de escucha y de respeto que un cliente barcelonés. Tienen una actitud correcta. Lo bonito es que todo el mundo se siente cómodo aquí. No hay uniformidad de criterio, ni edad concreta, para venir a escuchar buena música. Solo se necesita sensibilidad.

Las salas de música en vivo no son una moda pasajera. El público se renueva, porque los músicos están mejor preparados y el público lo aprecia.

¿En estos 30 años, cual es el concierto que recuerdas mejor y por qué?

Sean Lewitt vivía en Valencia y vino instalarse en Barcelona. Era el mejor guitarrista de be-bop pero era yonqui, y siempre venía a tocar por aquí para sobrevivir. Además, Josep Cucurela era un habitual, así como Quico Pi de la Serra y Pep Pla. Les propusimos que actuasen juntos.

La sala estaba a reventar y el pacto era intercalar canciones de cada uno. Pero al final, Sean Lewitt y Cucurela terminaban los temas como les parecía. Fue tan brutal ese concierto en el 96, que ellos mismos se asombraron de que la gente ni aplaudía. ¡Fue una catarsis brutal! Un momento inesperado que me sorprendió, que nos sorprendió a todos. Fue la cúspide. El amor, la complicidad musical absoluta. No se puede ni recrear, ni preparar, ni explicar. Fue lo más.

¿Tenéis previstos algunos festivales para el verano?

Nosotros somos sede de casi todos los festivales. Ahora es el festival BarnaSants, de canción de autor; el Festival Internacional de Jazz; el Festival Inauditus, el Simfónic para escuelas, el GREC, etc.

¿Crees que la ciudad ha reconocido el valor de la sala suficientemente, o se reconoce más la cultura en el extranjero?

Barcelona tiene un presupuesto para cultura. El 70% se lo llevan los grandes equipamientos: Liceo, TNC, Palau de la Música, Auditori, MNAC, etc., es decir, que con el 25% restante hay que hacer todo lo demás. Hasta el año 2006, las salas de conciertos no tenían la posibilidad de pedir ayudas y ahí nos plantamos. Hicimos una rueda de prensa para reclamar la música en vivo con el regidor de cultura de la época, Ferran Mascarell, del PSC, y por esas empezaron a darnos una pequeña partida. Pero la normativa municipal nos dice que una sala de conciertos es una industria molesta. La ciudad hace un agravio comparativo entre equipamientos culturales.

Con eso lo que quiero decir es que, si la inversión en cultura es tan vergonzosa, es curioso que la gente aún tenga criterio y capacidad para apreciar los conciertos en directo. Los músicos saben de esta situación y cobran muy poco. Sin la complicidad de los músicos, las salas de concierto en directo no existirían. Pero si Harlem tuviese el equivalente proporcional de lo que le correspondería, por ejemplo al Liceo, entonces los músicos podrían cobrar bien.

Al final yo creo que en el extranjero hay más inversión en cultura y, por lo tanto, se reconoce más.

Instate de uno de los conciertos en el Harlem Jazz Club. Fotografía de Daniela Giannangeli.

Instate de uno de los conciertos en el Harlem Jazz Club. Fotografía de Daniela Giannangeli.

¿Cómo habéis sobrevivido a la crisis iniciada en 2008 y que aún sigue coleando?

No redujimos personal, ni conciertos, ni horarios, ni salarios, lo único que hicimos fue aumentar el precio de las entradas un 5%. En realidad, siempre quienes pagan las crisis son los ciudadanos.

Los grandes equipamientos hicieron justo lo contrario, recortaron por todas partes y despidieron a mucha gente, porque solo saben gastar. No tienen ni pizca de imaginación para adaptarse a nuevas realidades. No saben gestionar.

¿Que debe hacer un artista para poder tocar en vuestro club?

Que me envíen un email con música, y su propuesta. Me siento un privilegiado porque en lugar de tener que salir a buscar o a inventar grupos o artistas, ya me vienen y tengo que escoger. Eso es un privilegio. Bueno, una suerte. Y debo decir que contesto a todo el mundo. Incluso a los que no me interesan, como un grupo de trash-metal de Nueva Zelanda que me contactó recientemente. Forma parte de la realidad.

¿Y a alguien que quiera emprender un negocio como el tuyo, que recomendación le darías?

Que la oferta de las grandes ciudades está bastante saturada. Es más fácil empezar un proyecto de este tipo en provincias, donde no hay tanto riesgo ni tanta competencia. Existe la posibilidad de ser el único.

Y que no se preocupe, porque músicos no le van a faltar. Hay que tener criterio para seleccionar con olfato y sensibilidad, para marcar una línea de estilo, pero ofertas y propuestas de grupos no les van a faltar nunca. La cultura nunca muere.

¿Cuales son los proyectos de futuro más inmediatos que tenéis?

Venderlo (risas). ¡Noooooo, ya no sabría que hacer sin el Harlem!

Mientras me siga emocionando, seguiré programando –sin que se vayan clonando las programaciones–. Siempre intento que la programación sea mejor. Primero, por la continuidad del negocio y, después, porque si hay un grupo que es bueno, pues que actúe con frecuencia, pero que no sea el único que actúe.

El apoyo a los músicos es lo que hace falta y así todo irá bien.

Muchas gracias por tu tiempo, Daniel, y ¡hasta el próximo concierto!

Daniel Negro, director de Harlem Jazz Club. Fotografía de Manuel Pérez.

Daniel Negro, director de Harlem Jazz Club. Fotografía de Manuel Pérez.

Neus Flores

 

Tras la verdad de ‘RIDE’, de Neus Flores

‘RIDE’, de Neus Flores
Cortometraje de docu-ficción
Faktoria d´Arts y La Bonne (Centro de Cultura de Mujeres Francesca Bonnemaison), 2018

Con el apoyo de Faktoria d´Arts y La Bonne (Centro de Cultura de Mujeres Francesca Bonnemaison), la periodista y agente cultural Neus Flores ha emprendido el rodaje de su ópera prima, ‘RIDE’, cortometraje de docu-ficción -o cinema veritée– basado en hechos reales y que pretende acercarse a la verdad cotidiana desde un punto de vista universal –territorio en el que las emociones se entienden en cualquier cultura– y con el uso de varios idiomas, mediante un guión de proyección internacional.

En tanto que proyecto en curso, ‘RIDE’ cuenta con un dietario de filmación en Facebook –en cuyo perfil se pueden encontrar contenidos, vídeos y enlaces del making of, además de una cuenta de crowdfunding en Kickstarter, en la que colaborar mediante donaciones, a cambio de merchandising, follow ups y experiencias con el equipo de rodaje, estando prevista su culminación durante la primavera del 2018, con el fin de ser proyectado a partir del verano en diversas salas y festivales.

‘RIDE’ se postula como un viaje por las emociones, un trayecto por la vida de dos mujeres (madre e hija, interpretadas por Mari Arveheim y Alba Manobens Flores, respectivamente) que pasan por una etapa de crecimiento propio y de enfrentamiento a nivel familiar, para terminar uniéndose a nivel personal a través de las vicisitudes de su recorrido por la Costa Brava.

El desencuentro entre ellas se inicia en el ámbito del hogar durante un desayuno cotidiano y desemboca en un club nocturno, donde Emma (la madre) encuentra a Alex (su hija, aún menor de edad) bailando a cambio de dinero.

Alex decide irse de casa tras la virulenta reacción de su madre y Emma es consciente de que si deja marcharse a su hija la perderá para siempre; por este motivo decide irse con ella a lo largo de un viaje por la costa catalana -durante el que se encontrarán con diversos personajes que les harán crecer a nivel personal y emocional, hasta llegar a mejorar su relación y entenderse de nuevo.

‘RIDE’ es un viaje desde la oscuridad emocional y física, hasta encontrar la luz y el optimismo que mejorará la relación de estas dos mujeres para siempre, al final de su viaje y dentro del marco incomparable de la casa museo Dalí, en Port-Lligat (Cadaqués, Costa Brava).

“Una road-movie inspirada en ‘Thelma &Louise’ y ‘Little Miss Sunshine’, que no dejará indiferente a nadie”, en palabras de su directora, Neus Flores.

Neus Flores. Makma