Mostra de València ya tiene su libro

‘De València al Mediterrani, 1980-1990′, de Vicent Gregori
Mostra de València
Diciembre de 2019

Mostra de València, Trobada de Música del Mediterrani y Encontre de Escriptors, los tres grandes proyectos culturales puestos en marcha por el Ayuntamiento de Valencia durante sus primeros años democráticos y que convirtió a la ciudad en un referente cultural del Mediterráneo, ya tiene su historia.

La Nau de la Universitat acogió la presentación de ‘De València al Mediterrani, 1980-1990′, un libro que recopila y resume no sólo la filosofía en sí del proyecto cultural, sino que aporta además una importante base documental de sus respectivas ediciones hasta el cambio de color político municipal y la paulatina desaparición de cada una de las iniciativas, todas ellas recuperadas hace seis años por la asociación ciudadana Mostra Viva.

Irene Papas. Imagen cortesía de Mostra València.

Irene Papas. Imagen cortesía de Mostra València.

Firmado por Vicent Gregori, actual Coordinador de Mostra Viva, la publicación narra y describe a través de sus más de 300 páginas, el inicio y desarrollo del proyecto cultural y político. Además, funciona como monumento documental de una época. Lo hace a través de cifras, datos e imágenes de cada una de sus respectivas ediciones. Pero la obra también aporta una reflexión sobre un modelo de proyecto cultural que marcó época y tendencia desde la filosofía inicial de convertir la ciudad de Valencia en epicentro de la cultura de los pueblos del Mediterráneo y al mismo tiempo convertirse en espacio de reflexión social, cultural y de transformación política e intelectual.

La obra funciona como análisis profundo de una acción de política cultural puesta en marcha durante la etapa de Ricard Pérez Casado como alcalde de la ciudad, y de Vicent Garcés como delegado de su parcela cultural y, al mismo tiempo, promotores de las iniciativas. Ambos firman el prólogo. El trabajo es, asimismo, una reflexión histórica de una época cultural y de encuentro social que vive una etapa renacentista gracias al colectivo Mostra Viva del Mediterrani o el actual equipo de gobierno municipal que ha decidido asumir la organización de la Mostra de Cine.

Libro

Portada del libro ‘De València al Mediterráneo’.

Su autor, Vicent Gregori, recuerda que en 2011 el gobierno municipal del PP optó por cerrar la Mostra de València “por motivos económicos”. Por ello un grupo de personas “decidió rebelarse para demostrar que la Mostra estaba Viva”. Así que se pusieron en marcha nuevas Mostra/Trobada/Encontres que animaban a recuperar el espíritu de las iniciativas, como así ha sucedido con gran éxito social y cultural, lo que constata su vigencia y reafirma la fuerza inicial y filosofía político cultural que generó su nacimiento y anima y constata su vigencia.

Melina Mercouri. Imagen cortesía de Mostra de València.

Melina Mercouri. Imagen cortesía de Mostra de València.

La monografía establece dos líneas de investigación y narración claramente diferenciadas. La primera aporta una reflexión en torno a una política cultural inexistente hasta ese momento que dio origen a un hecho cultural singular y dejó datos y participantes a tener en cuenta. Aporta hechos específicos y formales así como documentación histórica. La segunda parte, menos científica, permite a su autor abrir un proceso de reflexión sobre la actualización de una nueva política cultural y ciudadana que mantiene su apuesta decidida por resituar a Valencia como punto de referencia y lugar de encuentro de las culturas de los pueblos del Mediterráneo.

La obra cuenta con una edición impresa y una segunda online que se podrá consultar a través de la web de Mostra Viva, www.mostraviva.org. La publicación ha contado con el apoyo del Consell Valencià de Cultura, el Ayuntamiento de València y la Fundación Asamblea de Ciudadanos del Mediterráneo.

Vicent Garcés, Giulietta Masina y Francesc Carrasco. Imagen cortesía de Mostra de València.

Vicent Garcés, Giulietta Masina y Francesc Carrasco. Imagen cortesía de Mostra de València.

Necesitábamos a la Mostra

Mostra de València – Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

Estar en la entrada de la renacida Mostra de València fue algo que no hubiera esperado nunca. Muchos años, sobre todo desde la entrada al gobierno de Compromís, se llevaba hablando de la necesidad de retomar aquel sueño, aquel festival que unía a los pueblos de Mediterráneo bajo un mismo paraguas. El festival estaba en la boca de todos. La Mostra significaba mucho para mí cuando era bastante más joven.

Fotograma de 'Plaga Zombie'

Fotograma de ‘Plaga Zombie’, de Pablo Parés y Hernán Sáez.

Recuerdo las secciones de cine gore, sí amigos, de cine gore. Aquellas tardes de juventud con un buen amigo mientras en la pantalla se proyectaban películas como la argentina ‘Plaga Zombie’ (1997), de Pablo Parés y Hernan Sáez. Y también ‘Demonium’ (2001), de Andreas Schnaas, el cual estaba detrás nuestro con el equipo. Aquella sensación de estar con ellos, con el equipo, el director y la actriz, aquello nos hechizó, no se me olvidará jamás. Creo incluso que fue mi primera película en versión original subtitulada.

Fotograma de 'Volver a empezar', de José Luis Garci.

Fotograma de ‘Volver a empezar’, de José Luis Garci.

Otro año, en los extintos y añorados ABC Martí, vi por primera vez ‘Volver a empezar’ (Jose Luís Garci, 1982), historia de nuestro cine y un logro que trascendió fronteras. La Mostra no solo nos hacía pasar grandes horas de cine, sino que nos ilustraba, nos enseñaba. Iba a La Mostra como cualquiera, pagaba mi entrada y hasta me hice socio, pero un día desapareció de nuestras vidas. La ciudad se quedó huérfana, había que recortar presupuesto y el festival parece que era innecesario.

Sobre el escenario, Eduardo Guillot (dcha) y Efti Philipou. Fotografía de Javier Caro.

Sobre el escenario, Eduardo Guillot (dcha) y Efthimis Filippou. Fotografía de Javier Caro.

Cinema Jove se quedó entonces como único festival grande de la ciudad: era ahora la bandera de València y no lo hicieron nada mal, de hecho, lo hicieron muy bien, aunque en las retinas de todos nosotros aún estaba la olvidada Mostra. El sueño del que nos despertaron por la fuerza. València sin ella estaba fuera del circuito de festivales, algunos nos adelantaron como Sevilla (Festival de Cine Europeo), otros se alzaron con el trono del cine español como Málaga, y València y su Mostra seguían encerrados en el recuerdo de los cinéfilos que habían asistido a un festival único en su especie.

Fotograma de 'Un día más con vida'

Fotograma de ‘Un día más con vida’, de Raúl de la Fuente.

Y ahora estoy aquí, en los magníficos cines Babel, rodeado de gente a punto de ver ‘Un día más con vida’ (Raúl de la Fuente, 2017) en La Mostra, porque aunque estuvo en coma, sobrevivía en nuestros deseos y sueños. De la Fuente ha hecho una obra maestra, ¿para qué vamos a negarlo? No sabemos cómo catalogarla, ¿documental, animación, una nueva clasificación…? La cuestión es que estamos ante una bomba de relojería, de esos filmes que te atrapan y te hacen esbozar una sonrisa idiota, siendo plenamente consciente que has asistido a algo que se desparrama por los márgenes de lo normal, de lo usual.

Es el relato autobiográfico de Ryszard Kapuściński que narra los últimos días de Angola como colonia portuguesa en 1975, y las terribles consecuencias de esta descolonización. Es eso, y más, mucho más. Es sentimiento, lucha, pasión e ideología. Un sistema de creencias en unos valores que se han perdido.

Desenterrando Sad Hill

Desenterrando Sad Hill, de Guillermo de Oliveira.

Otro de esos platos de gourmet que tanto se llevan en restaurantes de nivel, es lo que nos sirvió Eduardo Guillot, director de La Mostra, al traerse, directamente desde su paso por Sitges, con el Premio Mejor Película en Noves Visions, ‘Desenterrando Sad Hill’ (Guillermo de Oliveira, 2018). Hacía tiempo que no escuchaba un aplauso tan prolongado como el que le dimos al director, que muy amablemente charló sobre el rodaje, la idea y la ilusión que habían depositado todos en ese trabajo.

Estamos ante un largometraje documental sobre la reconstrucción del cementerio construido en España, en la plena época franquista, hace 50 años, para la secuencia final de la película ‘El bueno, el feo y el malo’ (Sergio Leone, 1968). ¡Qué emocionante ver éste tipo de cine! Solo con estas dos obras, ya lo tienen muy difícil para superar esta edición, que se quedará prendida de nuestras retinas durante mucho tiempo.

Fotograma de 'El pico', de Eloy de la Iglesia.

Fotograma de ‘El pico’, de Eloy de la Iglesia.

Por supuesto, antes de marcharme a la Seminci de Valladolid, no podía perderme ‘El Pico’ (Eloy de la Iglesia, 1983), una denostada película muy interesante, que con los años ha ido transformándose más en un testimonio fidedigno de un momento muy concreto de nuestra historia más reciente. Eduardo Guillot nos ha devuelto, aunque quizás no lo sepa, algo más que un festival, nos ha devuelto el sueño de una semana de otoño. Nos vemos el año que viene, porque, ¡València es cine!

Desenterrando Sad Hill

Desenterrando Sad Hill, de Guillermo de Oliveira.

Javier Caro

Más de 9.000 espectadores en la renacida Mostra

33 edición de Mostra de València–Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

La 33 edición de Mostra de València–Cinema del Mediterrani llegó a su fin. Un festival que ha vuelto, tras seis años de ausencia, para ampliar el imaginario del cine de la cuenca del mediterráneo en nuestro país y que, celebrado del 18 al 28 de octubre, ha recibido un total de 9.178 espectadores.

Las cifras “demuestran que había ganas de Mostra, que los valencianos la echaban de menos y que València tiene potencial para ser el referente audiovisual del Mediterráneo. La nueva edición ha despertado interés, se han cumplido ampliamente nuestras perspectivas, y las numerosas sesiones en los Cines Babel y la Filmoteca,  han tenido una gran acogida”, apunta Gloria Tello, concejala de Cultura del Ayuntamiento de València.

Regresa convertido en toda una cita obligada para los amantes del cine contemporáneo, con una propuesta audiovisual cuidada y dinámica, así como un espacio de reflexión para repensar el Mediterráneo. “Y con una propuesta tan firme como la que se quiere apuntalar de nuevo en cada edición para lograr posicionar la Mostra como un festival de referencia de la ciudad”, añade Rosa Roig, directora de Mostra de València.

“La respuesta del público a la sección oficial ha sido más que notable. Tener salas rozando el lleno para ver películas tunecinas o libanesas inéditas en España demuestra que tenía sentido recuperar la esencia original de la Mostra”, explica el responsable de programación de Mostra de València Eduardo Guillot. En su opinión, el público ha apreciado la calidad de la propuesta artística de la Mostra.

De hecho, es una gran noticia para el responsable del festival el que hayan sido la Sección Oficial y la Sección informativa las de mayor afluencia de público. Una sección a competición que premió con sus Palmeras a tres propuestas de directores jóvenes. “Nos entusiasma que el jurado haya tenido en cuenta en el palmarés a los cineastas emergentes. Estoy convencido de que directoras y directores como Banu Sivaci o Nathan Ambrosioni darán mucho que hablar en el futuro”, señala Guillot.

Otra de las propuestas programáticas que mejor ha funcionado es la didáctica Mostra del Instituts, proyecciones escogidas por su temática, por donde pasaron 812 alumnos de 18 centros educativos de secundaria de València.

En 2018 la Mostra de València ha proyectado en las cinco salas de Babel y en la Sala Berlanga de la Filmoteca de València 87 títulos en 160 proyecciones: 67 largometrajes, seis mediometrajes y 14 cortometrajes. En las principales secciones pudo contarse hasta 22 estrenos nacionales. El festival ha contado con más de 35 invitados internacionales y 89 periodistas acreditados, 39% de prensa especializada.

Público en los cines Babel. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Público en los cines Babel. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Palmera de Honor de la Mostra a Abdellatif Kechiche

Abdellatif Kechiche, Palmera de Honor
33 Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

La 33 Mostra de València-Cinema del Mediterrani, del 18 al 28 de octubre del 2018 en los cines Babel y en IVC-La Filmoteca, entregará su otra Palmera de Honor al director franco-tunecino Abdellatif Kechiche. El director de ‘La vida de Adèle’ acudirá al festival donde se repasará su filmografía. “Esta segunda Palmera de Honor concedida a Abdellatif Kechiche pone la guinda a una edición de regreso de la Mostra que responde a la ambición con la que emprendimos su recuperación”, apunta Gloria tello, concejala de Cultura del Ayuntamiento de València.

Fotograma de 'La Faute à Voltaire'. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Fotograma de ‘La Faute à Voltaire’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

La obra del director franco-tunecino Abdellatif Kechiche (Túnez, 1960) es corta en cifra de largometrajes, pero larga en reconocimientos internacionales. Con ‘La faute à Voltaire’ (2000), su ópera prima, ya obtuvo dos premios en Venecia, y desde entonces no ha rodado una película que no haya participado en los festivales más prestigiosos del mundo. Para Eduardo Guillot, director de programación de la Mostra, “Abdellatif Kechiche representa a la perfección el espíritu del festival: un cineasta nacido en el norte de África que no se olvida de sus raíces, pero al mismo tiempo ha sabido hacerse un hueco en el panorama internacional abordando temas universales”.

Fotograma de 'L'Esquive'. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Fotograma de ‘L’Esquive’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Con ‘L’Esquive’ (2004) Kechiche ganó el César a mejor director y película, ‘Cuscús (La graine et le mulet)’ (2007) fue galardonada con el Gran Premio Especial del Jurado en Venecia, y la consagración definitiva le llegó gracias a ‘La vida de Adèle’ (2013), merecedora de la Palma de Oro en Cannes y que se llevó además el Premio FIPRESCI de la crítica internacional.

Una película que conquistó a todos los públicos e hizo que se otorgara, por primera vez en la historia, otras dos Palmas de Oro a sus dos protagonistas, Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos, recompensadas por escenificar su amor en carne viva a lo largo de los 180 minutos del film. Kechiche logra armar un drama amoroso apasionante.

Fotograma de 'La vida de Adele'. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Fotograma de ‘La vida de Adele’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

El de Kechiche es un cine caracterizado por el predominio de lo sensorial, único en su habilidad para capturar las emociones de los personajes, con un enfoque muy particular de la adolescencia, el deseo sexual o sus raíces africanas.

Su última película, ‘Mektoub, My Love: Canto Uno’ (2017), fue presentada en Venecia y propone una mirada nostálgica sobre la inocencia de la juventud. Su protagonista, Mektoub, es un joven amante del cine y aficionado a la fotografía que parece diseñado como alter ego del director. A través de él la película nos invita a pasar unos días de verano en un pueblo costero, en compañía de un nutrido grupo de chicos y chicas que se relacionan entre sí según el dictado de sus hormonas.

Estos ciclos homenaje se suman al repaso a la última hornada cinematográfica hecha en el Mediterráneo en su Sección Oficial, la sección informativa y los ciclos sobre el cine negro francés y el nuevo cine palestino, y los ciclos homenaje a Efthimis Filippou, Josep Anton Pérez Giner y Carles Santos, que conforman la 33 edición de Mostra de València-Cinema del Mediterrani.

Abdellatif Kechiche. fotografía de Michael Watier por cortesía de la Mostra de València.

Abdellatif Kechiche. Fotografía de Michael Watier por cortesía de la Mostra de València.

La Mostra vuelve evocando el cine negro

Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

La Mostra de València-Cinema del Mediterrani, que celebra su 33 edición del 18 al 28 de octubre del 2018 en los cines Babel y en IVAC-La Filmoteca, comienza a revelar su programación. Una de las múltiples miradas del festival se detendrá en el cine negro francés.

Junto al repaso a la última hornada cinematográfica hecha en el Mediterráneo en su Sección Oficial, la sección informativa (que incluye ‘Amerika Square’, ‘Un día más con vida’ o el último éxito de la Mostra de Venecia ‘La noche de 12 años’ de Antonio de la Torre, entre otras) y los ciclos homenajes, Mostra de Valencia-Cinema del Mediterrani se adentra en la zona negra del género policial con el ciclo ‘Polar: serie negra a la francesa’.

Fotograma de Rififi. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

Fotograma de Rififi, de Jules Dassin. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

“La retrospectiva ofrece una oportunidad única para comprobar cómo ha evolucionado el cine negro francés desde los años cincuenta hasta la actualidad, a través del trabajo de directores como Becker, Truffaut, Melville, Tavernier, Chabrol, Audiard o Richet”, señala Eduardo Guillot, director de programación del festival.

Y es que el cine negro es un invento francés. En 1946, la crítica francesa conoció las películas norteamericanas que no había podido ver durante la Segunda Guerra Mundial, y acuñó el término film noir para referirse al tono pesimista y oscuro, que las impregnaba. Pero antes de este pistoletazo de salida, los franceses ya habían dibujado un rastro sólido y mejorado del género negro en la gran pantalla. En realidad, el film noir es un claro ejemplo de la apropiación cultural a la que ha dado lugar la cinefilia mundial.

Desde la posguerra, el policial francés bebió del cine negro norteamericano. Los policiales de los ’40 y comienzos de los ’50 son más violentos; la acción se traslada de los barrios marginales al glamouroso París. Pero el film noir francés desarrollará también rasgos propios. Las fronteras entre buenos y malos se difuminan y el héroe acostumbra a ser un antihéroe atenazado por un pasado oscuro.

Fotograma de 'Mesrine'. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

Fotograma de ‘Mesrine’, de Jean-Françoise Richet. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

El ciclo ‘Polar: serie negra a la francesa’ de la 33 edición de Mostra de València-Cinema del Mediterrani ofrece un recorrido por los momentos más representativos del “polar”, un subgénero dentro del policial francés más cercano al policial negro americano que al clásico estilo inglés, que incluye grandes clásicos y otras derivaciones del género hasta la actualidad.

En este ciclo se podrá ver ‘Rififi’ de Jules Dassin; ‘Pierrot le Fou’ de Jean-Luc Godard; ‘Serie negra’ de Alain Corneau o ‘Dejad que los cadáveres se bronceen’ de Hélène Catet y Bruno Forzani; entre las diecisiete películas programadas que lo componen. Un recorrido extenso, clásico y moderno, por lo mejor del género con los siguientes títulos:

No toquéis la pasta (Touchez pas au grisbi, Jacques Becker, 1954)
Rififi (Du rififi chez les hommes, Jules Dassin, 1955)
Ascensor para el cadalso (Ascenseur pour l’échafaud, Louis Malle, 1958)
Tirad sobre el pianista (Tirez sur le pianiste, François Truffaut, 1960)
La evasión (Jacques Beckel, 1960)
Pierrot le Fou (Jean-Luc Godard, 1965)
El silencio de un hombre (Le samouraï, Jean-Pierre Melville, 1967)
Serie negra (Série noire, Alain Corneau, 1979)
Coup de Torchon (Bertrand Tavernier, 1981)
La luna en el arroyo (Jean – Jacques Beineix, 1983)
La ceremonia (La cérémonie, Claude Chabrol, 1995)
Lee mis labios (Sur mes lèvres, Jacques Audiard, 2001)
Plaga final (Pars vite et reviens tard, Régis Wargnier, 2007)
Mesrine 1 (L’instinct de mort, Jean-François Richet, 2008)
Mesrine 2 (L’ennemi public n°1, Jean-François Richet, 2008)
Dejad que los cadáveres se bronceen (Laissez bronzer les cadavres!, Hélène Catet, Bruno Forzani, 2017)

Fotograma de 'Serie negra'. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

Fotograma de ‘Serie negra’, de Alain Corneau. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

“Juan Piquer es el eslabón perdido del cine fantástico”

Simon’s Jigsaw, de Luis Esquinas
Sobre la vida cinematográfica de Juan Piquer Simón, visionario de la serie B española

Hace unos días, Luís Esquinas presentaba en Valencia el documental Simon’s Jigsaw, que narra la vida cinematográfica del insigne director valenciano Juan Piquer Simón. El lugar elegido para tan nostálgico y pedagógico evento fueron los no menos pedagógicos Aragó Cinema, que cual Ave Fénix han regresado a la vida después de haber sido un fantasma al principio de la Avenida del Puerto de Valencia. Parte de un pasado glorioso en cuanto a número de salas en la ciudad y cine. La presentación de la proyección corrió a cargo de Jorge Adsuara, gran conocedor de la figura de Piquer y coordinador del libro que más y mejor recoge las andanzas quijotescas de este magnífico director: Juan Piquer Simón. Mago de la serie B, un libro que repasa pormenorizadamente la curiosa y extraña cinematografía (en un país como el nuestro, todo lo que huela a atrevimiento y valentía es extraño en el cine) del verdadero rey del Exploit español. Sin duda un visionario.

Luís Esquinas nos atendió un momento para contestar unas preguntas, pues el documental ofrece una extensa radiografía del cine de Piquer, amén de su ilusión por él, no olvidándose de contextualizar el momento donde estas producciones salieron a la luz y sin olvidar, ni menospreciar, el calado que obtuvo en el mercado internacional. Con todo, queremos hacerle un tercer grado para indagar en el parto de tan interesante y riguroso trabajo.

Cartel de Simon's Jigsaw, de Luis Esquinas.

Cartel de Simon’s Jigsaw, de Luis Esquinas.

¿Por qué eliges la figura de Piquer Simón?

Yo llegué a Juan Piquer Simón casi sin querer en el año 1977, cuando vi por primera vez Viaje al Centro de la Tierra. Una película que me impactó por su calidad y por su peculiar estilo, introduciendo toda una caterva de monstruos que para un chaval de 10 años era muy atractiva. Con el tiempo, yo ya más mayor, me fueron cautivando películas de terror como Slugs, muerte viscosa y Mil gritos tiene la noche. Ya por aquel entonces me había convertido en un amante del cine de terror. Pero eso es parte del pasado. Fue cuando leí la noticia en la prensa de la muerte de Juan Piquer Simón, cuando se me removió el alma al descubrir que un director que me fascinaba, había fallecido. Cuando hablé con la gente de su muerte, me di cuenta tristemente de que nadie le conocía. Sí conocían algunas de sus películas, pero no sabían quién era él. Me entristecí aún más. Al poco tiempo descubrí que Jorge Adsuara había escrito un libro sobré él Juan Piquer Simón. Mago de la Serie B y quizás fue el punto de partida para plantearme la posibilidad de hacer un documental sobre él para intentar contar a la gente lo que fue este director en el cine Fantástico y de Terror. Me puse manos a la obra y después de mucho trabajo y tras más de 20 entrevistas, nació el documental The Simon´s Jigsaw.

¿Qué crees que hubiera sido del cine fantástico sin la contribución de Piquer en España?

Yo creo que Piquer es el eslabón perdido del género en España. Seguramente sin su cine, el cine fantástico español actual tal y como lo conocemos no se habría producido. Él incorpora al género algunas claves como: el desarrollo de los efectos especiales, la incorporación del merchandising en la promoción de sus películas, la incorporación de actores de habla inglesa y de renombre para tener una mayor proyección internacional, poner en valor una escuela de técnicos que empiezan a desarrollar su labor en España (Basilio Cortijo, Juan Mariné, Colin Arthur, Marisa Pino, Paco Prósper, Emilio Ruiz,..) que, aunque habían trabajado en otros muchos géneros, encontrarán en el cine de Juan una forma de desarrollar su talento aún más y sobre todo la factura de la imagen, una imagen de gran calidad y adaptada a la forma de mirar anglosajona (recordad que mucha gente que veía sus películas, no sabía que eran de un director español). En fin creo que su cine es esencial para entender el cine de género en España.

De entre todas las personas que entrevistaste, ¿Cuál te llamó más la atención? ¿Dejaste muchas entrevistas fuera?

La verdad es que todas las personas a las que entrevisté me resultaron tremendamente interesantes y enriquecedoras, pero para mí, hay dos que me llamaron la atención especialmente. La primera fue la de Juan Mariné que como todos ya sabéis es una leyenda viva de nuestro cine y que creo que es el mejor operador/director de fotografía español de todos los tiempos. Pero lo mejor de Juan Mariné no es su experiencia profesional, sino su valor personal. Pasamos horas hablando de su vida, de cómo llegó al cine, de sus primeros años como ayudante, de su experiencia en la Guerra Civil. En fin, esa entrevista no la olvidaré en toda mi vida. Otra entrevista que cualquier amante al cine hubiera pagado por hacer fue la de Colin Arthur. Como veréis en el documental Colin es todo un personaje y además tiene un bagaje profesional que da vértigo. Poder hablar con una persona que ha trabajado con Stanley Kubrick en películas como 2001: una odisea del espacio o El Resplandor, fue todo un lujo y contó muchas cosas interesantes sobre la forma de trabajar de Juan Piquer. Pero todas las entrevistas fueron entrañables e interesante y por eso están en el documental. La intrevención final de Isabel Piquer para mí también fue muy importante. Siempre quedan fuera entrevistas que por tiempo o por producción no he podido incorporar al documental. Mucha gente me pregunta por Ian Sera, y yo simplemente les contesté que fui incapaz de encontrarle. Eso mismo me pasó con otra gente, pero en algún momento tenía que parar y el documental estaba creciendo hasta llegar a las dos horas de duración, aunque voy a preparar una versión más comercial. Lo que sí puedo decir es que las entrevistas que están en el documental convierten a este en una obra de arqueología cinematográfica que espero que guste al público que ama al género y la obra de Juan Piquer.

Lone Fleming en 'Simon's Jigsaw', de Luis Esquinas.

Lone Fleming en ‘Simon’s Jigsaw’, de Luis Esquinas.

La última época de Piquer aparece menos e el documental, ¿Cuál es tu época favorita y cuál crees que ha sido la más relevante?

La última etapa aparece algo menos en el documental porque, aunque es verdad que la iniciativa de Juan de crear una factoría de cine en Valencia fue fantástica a nivel de producción y seguramente la semilla que daría lugar a la actual ‘Ciudad de la Luz’, a nivel cinematográfico es la más floja. También es verdad que en esa etapa Juan estuvo dirigiendo la Mostra de Valencia, lo que le apartó temporalmente de la dirección. Yo creo que el valor de esta etapa es el intento de Juan de retornar a sus orígenes, de hacer ese cine de aventuras de su primera etapa. Como dice la propia Teresa Sancho (productora de la películas de Valencia) en el documental, “no tuvimos ningún éxito económico” y “las películas se estrenaron en cines de tercera o cuarta”. Pero aunque no es una etapa muy brillante de Juan, había que hablar de ello y además las personas con la que trabajó en Valencia son una gente fantástica.

Mi época favorita del cine de Juan son los años 80 y además creo que es donde están todas las películas que yo considero más relevantes y representativas de su forma de hacer cine. No tenemos que olvidar tampoco el año 1977 en el que se estrena Viaje al centro de la Tierra que algunos consideran la mejor película de Juan ya que entronca con ese cine fundamentado en lo literario. Pero la etapa dorada del su cine va desde Supersonic Man del año 1979, hasta La Grieta 1989, pasando por Mil gritos tiene la noche 1982 o Slugs, muerte viscosa 1987, sin olvidar, alguna simpática película como Misterio en la Isla de los monstruos de 1980.

¿Cómo has visto la reacción de la crítica, el público y la familia Piquer?

Yo creo que la reacción de todo el mundo hacia el documental ha sido muy positiva, lo que me ha hecho muy feliz, ya que el único objetivo del documental ha sido acercar a todo el mundo la figura de Juan Piquer desde el cariño y la admiración. Pero me hizo muy feliz cuando pude ver la cara de satisfacción de Isabel Piquer en la proyección de Madrid. Ese momento para mí fue muy importante y lo recordaré siempre. La familia, tanto Isabel como su madre Colette, me han agradecido mi trabajo sobre la obra de Juan Piquer.

¿Saldrá el documental en DVD, tendrá algún extra que se haya quedado fuera?

Espero poder sacar el documental en DVD o Bluray. Ya ha habido alguna editorial interesada en hacerlo, aunque seguramente habrá que esperar hasta final de año para verlo. Este año 2016, vamos a proyectarlo en algunos festivales nacionales y espero que internacionales. Pero la edición en DVD, sin duda tendrá alguna sorpresa para los amantes del cine de Juan Piquer.

¿Cuánto tiempo te ha llevado el rodaje?, ¿tuviste algún apoyo institucional, acaso nunca se han puesto en contacto contigo desde Valencia para interesarse por tu trabajo?

El rodaje ha sido largo y ha durado cerca de un año. Es verdad que tiene muchísimas entrevistas y material de investigación. Pero lo que más duro ha sido el montaje, ya que ensamblar tantas entrevistas para darle coherencia a un discurso basado en pequeñas piezas ha sido muy complicado. Recordad que es un documental que carece de voz en off y que todo lo que se cuenta se escucha de la voz de sus protagonistas, incluido Juan Piquer, gracias a la entrevista que Sergio Blasco le hizo en vida. Además hay cosas curiosas como las maquetas de la naves de Supersonic Man a las que podremos ver surcando el espacio o los Story Board realizando por Emilio Ruiz para sus películas. Creo que todo un lujo.

A nivel institucional desde Valencia no he recibido ningún apoyo, aunque me puse en contacto con ellos. Me dijeron que no había ninguna ayuda para este tipo de producciones y ahí quedó la cosa. Tengo que decir que, sin embargo, Filmoteca Española me ha ofrecido todo su apoyo en la búsqueda de materiales gráficos para la realización de este documental. Además hay que dejar constancia en esta entrevista de que todos los que parecen en el documental han colaborado y algunos de ellos aportando materiales que están en el documental y que lo enriquecen. Quiero dar las gracias a todos ellos por su ayuda.

Fotograma de Simon's Jigsaw, de Luis Esquinas.

Fotograma de Simon’s Jigsaw, de Luis Esquinas.

¿Cómo ha sido la presentación del documental en Valencia, la tierra de Juan?

Ha sido emocionante, entrañable. He tenido de nuevo la ocasión de poder ver a muchos de aquellos que colaboraron en el documental. El trabajo que ha hecho Jorge Adsuara en la organización del evento en coordinación con Aragó Cinema, ha sido fantástico. La respuesta de la gente cero que fue muy positiva por lo que fue un momento de felicidad inolvidable. También agradecer a programas de radio como Cine l´Atalante o la Claqueta Metálica (Miguel Angel Plana) que han promocionado este estreno que creo que ha funcionado bastante bien. Parece ser que en el futuro podrá haber otro pase de mi documental, lo que agradezco de antemano.

¿Por qué crees que se ha olvidado desde la industria o la academia de cine la figura de Piquer y de tantos otros directores de la época?

Este tipo de cine, todo lo que es el Fantaterror Español, ha sido denostado en España. Yo creo que la culpa de todo es nuestro complejo de inferioridad. Estamos yendo al cine a ver producciones infumables, de baja calidad pero que con una buena promoción llegan a un público poco exigente. Pero ver la etiqueta cine español y además de géneros considerados menores, no lleva gente al cine y no se recibe el apoyo suficiente por parte de la administración. Yo creo que hay que reivindicar este tipo de género y superar el síndrome Miró, que creo que sigue en el inconsciente colectivo español. Hemos tenido muy buenos directores de género en España, por cierto muy valorados en otros países, y ya es hora de que se les de su lugar. Yo desde aquí, reivindico a estos directores y a su cine. Espero poder ver algún día que todos ellos, incluidos Juan Piquer, recuperan el lugar que por mérito les corresponde. Hasta entonces, seguiremos trabajando, aportando nuestro granito de arena, para que esto ocurra.

¿Cómo fue el momento de encontrar las imágenes en video de Mariné, que ilustran tan bien el rodaje de La Grieta?

Fue en una de mis visitas a Juan Mariné y a Concha, en las que teníamos largas conversaciones como ya he dicho, siempre interesantes sobre todo tipo de temas. Ese día estábamos hablando del copiado de películas de 35 mm en negativo color a digital para su posterior restauración. Como apunte decir que Mariné ha construido un sistema para poder recuperar todo este material y ese día me hizo una demostración. Es sorprendente ver cómo un hombre con 96 años está al día de la últimas tendencias de la tecnología digital. A lo que iba. De pronto me dice, “siéntate, que quiero enseñarte una cosa”, e introduce un DVD en el reproductor. Yo como siempre, con la máxima atención, empiezo a ver imágenes del rodaje de La Grieta y de Slugs, muerte viscosa. Veíamos a Juan Piquer trabajar en diferentes secuencias de estas películas. Se me ponían los dientes largos de pensar cómo podrían quedar aquellas imágenes en el documental. Al detener la reproducción, Juan me miró preguntándome qué me parecían, a lo que yo le dije que eran fantásticas. Se hizo el silencio y me acerque a él y, muy cerca, le dije: “¿me dejarías meter estas imágenes en mi documental?”. Él contestó que sí, que por supuesto podría usarlas para ello. Ese día fue un día muy feliz y nunca agradeceré lo suficiente toda la ayuda que Juan y Concha me han prestado. A este material se sumaron fotos de los rodajes, fotocromos. Un ejemplo a seguir, siempre.

Estás trabajando en el documental sobre la película de culto Escalofrío. ¿Por qué te interesó y qué podremos ver en él?

Juan además de dirigir muchas películas, también realizó una tarea como productor. Al terminar el rodaje de Viaje al Centro de la Tierra surge la posibilidad de producir una película pequeña y le encargan el guión y la dirección a Carlos Puerto. En el documental podemos ver a Carlos Puerto hablando del rodaje y a Pedro del Rey (el mejor montador del cine español de todos los tiempos) hablando del montaje. Ese material, yo ya lo tenía. La aparición en mi vida de una pieza esencial de Escalofrío como es Sandra Alberti, me dio el último empujón para preparar este documental. Además Escalofrío se ha convertido en una película de culto de lo que algunos vienen a llamar terror satánico. Eso fue de nuevo el principal motivo de hacer este documental, recuperar para el público una película que sin duda debe tener su sitio en la historia de este género y que, sin embargo, creo que es una gran desconocida. Ya sólo faltaba una cosa, disponer de imágenes de la película para poder utilizarla en el montaje. Le conté el proyecto a Isabel Piquer, a la que le pareció excelente la idea. Le pregunté sobre los derechos de esta película y me dice que son de ella, y que me los cede para la realización del documental. Ya estaban todas las piezas. Se rodó la entrevista a Sandra Alberti y ahora estamos en el proceso de montaje. Espero que la podamos estrenar pronto.

Luís, ¿crees que harán algún remake de alguna película de Piquer?

No creo. Esas películas tuvieron su momento. Hay cosas que es mejor no tocarlas. Yo prefiero quedarme con las originales. Creo que se podrían hacer con más medios, ya que son memorables algunas cosas a nivel visual utilizando los nuevos medios de tecnología digital, pero les faltaría el alma de su director, de Juan Piquer, que fue sin duda único.

¿Cómo fue el proceso de búsqueda de información sobre Piquer y su cine, fue fácil o difícil?

Yo lo tuve bastante fácil, los autores de libros como el citado ‘Juan Piquer Simón. Mago de la serie B’ de Jorge Adsuara y ‘Juan Piquer Simón. Un titán en el confín de la tierra’, me facilitaron mucho la labor. Eso sumado a muchas entrevistas que pude recuperar y de las conversaciones mantenidas con aquellos que le conocieron o trabajaron junto a él. Lo difícil fue casi qué quitar de todo el material del que disponía. Además también pude obtener casi toda su filmografía par poder revisionarla, lo que me facilitó el traslado a un cine de otro tiempo, que sin duda es un cine de gran calidad y mérito.

Luis Esquinas.

Luis Esquinas, director de Simon’s Jigsaw.

Javier Caro

Mostra Viva, ¡comienza la fiesta!

Mostra Viva – Cinema del Mediterrani
La Nau, Botànic, OCCC, SGAE, Teatro Flumen
Hasta el lunes 8 de diciembre

Llegó el día y se cumplieron las expectativas. Arrancó por todo lo alto la segunda edición de la Mostra Viva – Cinema del Mediterrani, proyecto desarrollado por una asociación ciudadana que reivindica valores culturales imprescindibles en nuestra sociedad.

El acto arrancó con una divertida animación protagonizada por el actor Vicente Cortés, en la que no faltó una crítica mordaz a la situación actual (crisis, recortes, desempleo…). “El futuro está delante”, anunciaba Vicente Cortés señalando la pantalla que se encontraba en el Aula Magna de la Nau, donde se desarrolló la apertura de la Mostra Viva.

De izquierda a derecha, Maribel Casany, Mario Patané, Antonio, Ariño, Begoña Pozo y Vicent Tamarit. Imagen cortesía de Mostra Viva.

De izquierda a derecha, Maribel Casany, Mario Patané, Antonio Ariño, Vicent Tamarit y Begoña Pozo. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Cogió el testigo la presentadora valenciana Maribel Casany, que condujo de manera amena la ceremonia y presentó a los integrantes de la mesa central compuesta por: Antonio Ariño (Vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universidad de Valencia), Vicent Tamarit (President de Mostra Viva), la poetisa Begoña Pozo y el cineasta italiano Mario Patané.

Maribel Casany dio la palabra en primer lugar a Antonio Ariño, quien se mostró “satisfecho y orgulloso de que entidades ciudadanas vayan a la Nau para organizar eventos culturales dirigidos al público”. De igual modo, afirmó estar “muy contento de encontrarse de nuevo con Mostra Viva”.

Seguidamente se proyectó el documental dirigido por Joan Dolç titulado ‘Retrat d´un home que pinta’, que se centra en el trabajo del tristemente desaparecido pintor Jordi Ballester. El cartel de este año es obra de la generosidad y gran trabajo de José Morea, si bien se había realizado el encargo al propio Jordi Ballester que no pudo finalizar el diseño pero cuya memoria permanece entre todos los integrantes que conforman Mostra Viva. Jordi Ballester, un pintor que afirmaba “estar fuera de la moda pero pintando lo que me apetece”.

Fotograma del video de Joan Dolç sobre Jordi Ballester. Mostra Viva.

Fotograma del video de Joan Dolç sobre Jordi Ballester. Mostra Viva.

Tras el documental habló Vicent Tamarit, quien agradeció la presencia del público y desglosó el programa de los próximos días. Remachó su intervención con un toque reivindicativo y es que Tamarit recordó a los activistas que se enfrentan a una pena de hasta dos años y ocho meses de cárcel, además de indemnizaciones y multas de 360.000 euros por pintar ‘Peligro nuclear’ en la central de Cofrentes. El presidente de la Mostra Viva afirmó estar en “solidaridad con todas las personas que conservan el medio ambiente. Nuestro apoyo a los activistas. No a las nucleares”.

Cartel de la película de Oussama Mohammad, Estrellas de día, proyectada en Mostra Viva.

Cartel de la película de Oussama Mohammad, Estrellas de día, proyectada en Mostra Viva.

Uno de los cineastas homenajeados es el realizador sirio Oussama Mohammad, que consiguió la Palmera de Oro en la Mostra del año 1988. Así, los asistentes pudieron ver un breve fragmento de su ópera prima: ‘Estrellas del día’.

Para seguir perfilando la amplitud y diversidad de contenidos, se presentó el cortometraje ‘Syber Café’, obra del realizador Sandro de Todaro. Pero no sólo el cine estará presente en esta Mostra Viva. Son muchos los ámbitos culturales que tienen cabida, como son por ejemplo las artes plásticas, la escena, el debate o la poesía. Por ello, la poetisa Begoña Pozo introdujo algunos otros temas que se van a desarrollar desde hasta el próximo lunes. “La poesía es esencial. Decir poesía es decir arte, literatura, cine…”, afirmó Pozo. Además, dio un toque mágico al acto de apertura tras leer un poema de una mujer afgana asesinada vilmente por escribir un libro. “La Mostra es algo que necesitamos. Que venga una tercera, una cuarta… Endavant!”, exclamó Begoña Pozo.

Libro de Mario Patané sobre Ángela Molina, presentado en Mostra Viva. Imagen cortesía de la organización.

Libro de Mario Patané sobre Ángela Molina, presentado en Mostra Viva. Imagen cortesía de la organización.

Se homenajeó también al gran actor italiano Claudio Bigagli y a continuación habló el cineasta Mario Patané. Toda una vida dedicada al cine la de Patané, que dejó anécdotas muy destacables como el paralelismo de su vida con la del niño protagonista del célebre film ‘Cinema Paradiso’. “Amo Valencia y amo la Mostra Viva”, decía Mario Patané, que además presentó el libro ‘Buone notizie: Ángela Molina’, centrado en la incombustible actriz española.

Una Mostra Viva que no sería posible sin el enorme esfuerzo de todos los miembros del equipo. Es por eso que se tuvo un más que merecido recuerdo a Paco Carrasco, Josep Lluís Forteza y Honorio Rancaño, directores y secretario técnico de la Mostra de Valencia en su primera fase y que, por desgracia, nos dejaron. Un bonito y sentido recuerdo.

El colofón a la gala fue la proyección del clip Mostra Viva 2014, con música de Pep Gimeno “’Botifarra’, y que nos dejaba unas pinceladas muy sugerentes de lo que se avecina. El Vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universidad de Valencia agradeció para finalizar el trabajo a todo el equipo afirmando: “Viva la Mostra Viva, que no estaría viva sin vuestra faena”.

Detalle del cartel de José Morea de Mostra Viva 2014. Cortesía de la organización.

Detalle del cartel de José Morea de Mostra Viva 2014. Cortesía de la organización.

Una interesante apertura que tuvo una gran respuesta por parte del público, que llenó los asientos del Aula Magna de la Nau. Entre los asistentes, miembros destacados del panorama cinematográfico como la gran actriz valenciana Rosana Pastor, quien afirmó que la gala fue “una manera muy acertada e interesante de abrir boca”. Además, manifestó que la Mostra Viva es “necesaria, estupenda e imprescindible apostar por ella”. También estuvo presente el crítico de cine Carlos Pumares, que fue tajante al apostillar que “ni con ésta ni con 200 Mostra Viva más se logrará conmover a la actual alcaldesa de Valencia, que debió tener un día tonto para decidir cargarse la Mostra”.

Serán cinco días, seis áreas temáticas, ocho secciones de cine, 11 espacios de proyección y actuación, 17 poetas, 15 artistas de la escena, 36 artistas plásticos, 60 películas de 13 países mediterráneos, 69 músicos y cantantes… Y de seguro, miles de amigos y amigas. Una cita ineludible con la cultura. Comienza la fiesta, comienza la segunda edición de Mostra Viva – Cinema del Mediterrani.

Fotograma del video de Joan Dolç dedicado a Jorge Ballester, que aparece en la imagen.

Fotograma del video de Joan Dolç dedicado a Jorge Ballester, que aparece en la imagen. Mostra Viva – Cinema del Mediterrani.

José Manuel Barragán Granado

Mostra Viva, sin colesterol público

Mostra Viva Cinema del Mediterrani
Presentación del cartel 2014 obra de José Morea
Octubre Centre de Cultura Contemporània

Mostra Viva nació el pasado año como festival de la cultura mediterránea que pretende recuperar el espíritu de la defenestrada Mostra de Cinema del Mediterrani. Su espíritu, no el maltratado cuerpo que la llevó a la tumba. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, después de apostar durante años por un festival que fue perdiendo el alma, para tomar el cuerpo de un fantasma pleno de glamour, se lo cargó en septiembre de 2011, quedando definitivamente en suspenso la celebración de su 33ª edición.

Mostra Viva se hace cargo del vacío dejado por la decapitación inesperada de Cinema del Mediterrani y, ahora con el impulso de la iniciativa ciudadana, celebra por segundo año consecutivo un festival que, además del cine, tiene a la música, la poesía, la escena, el arte y la gastronomía como protagonistas. Es decir, cultura mediterránea en su más amplio espectro. Y para ir abriendo boca de lo que será Mostra Viva 2014, que se celebrará del 4 al 8 de diciembre, los organizadores presentaron en el Octubre Centre de Cultura Contemporània el cartel del festival, obra de José Morea.

Cartel de Mostra Viva 2014, obra de José Morea. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Cartel de Mostra Viva 2014, obra de José Morea. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Un cartel que, en palabras de Santo Juan, miembro de Mostra Viva, “simboliza el agradecimiento a los ciudadanos y supone un homenaje reivindicativo de los cineastas valencianos”. La aspiración de cuantos impulsan este movimiento ciudadano es “alcanzar la cifra de 500.000 valencianos comprometidos con Mostra Viva”. En este sentido, tanto Vicent Tamarit, como Vicent Gregori, Giovanna Ribes, Antonio Llorens o el propio Santo Juan subrayaron la independencia de un festival cuyo sentido viene dado por el alejamiento de la institución pública que provocó su desaparición.

“No tiene sentido que vayamos a pedir ayuda económica a quien se cargó la Mostra, porque el dinero que nos pudieran dar se volvería en nuestra contra”, señaló Llorens. Supongamos que recibieran 300.000€, puso por caso. Si la Mostra costó en su momento 1.700.000€, toda cantidad menor sería interpretado como señal de que con memos dinero se puede organizar un festival así. El ejemplo no es baladí, porque argumentación parecida ya se ha utilizado en Cinema Jove, cuyo presupuesto, inferior al de otros certámenes similares, es ejemplo de austeridad y buena gestión, según CulturArts.

Detalle del cartel del festival  Mostra Viva de 2013. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Detalle del cartel del festival Mostra Viva de 2013. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Los organizadores de Mostra Viva apelan al compromiso ciudadano y de entidades patrocinadoras para sacar adelante el festival. Cerveza Turia ha sido una de las primeras en colaborar, patrocinando el plan de medios. Una cuota de 5€ al mes permitirá hacerse “amigo de la Mostra” y contribuir al presupuesto necesario para sostener la programación. Programación integrada por diferentes secciones de cine, como los Homenajes Mostra a un cineasta del mediterráneo, Dona i Cinema del Mediterrani, Cine Árabe, gracias al convenio con el Festival Internacional del Sáhara (Fisahara) o los Premis Lux del Parlamento Europeo.

También habrá Música Valenciana al Cinema Mediterrani, poesía, escena, arte coordinado por Mayte Ibáñez, que estudia una acción conjunta con LaVAC, asociación de galerías valencianas, gastronomía y otras actividades destacadas, entre las que cabe reseñar el Bristolian Mediterranean Shortfilm Fest, una traslación de Mostra Viva a la ciudad inglesa.

Vicent Tamarit subrayó que, frente al “mundo de las tijeras”, asociado al monótono discurso institucional de los recortes públicos, Mostra Viva apuesta por la cultura impulsada por los ciudadanos. Por eso la Mostra del Cinema del Mediterrani ahora rescatada huye de agrias herencias pasadas, mirando al presente y el futuro. Mostra Viva, y coleando, merced a la sabia renovada por el movimiento social de base, libre del colesterol público que provoca la grasienta política de recortes.

Detalle del cartel de Mostra Viva 2014, obra de José Morea. Imagen cortesía del festival Mostra Viva.

Detalle del cartel de Mostra Viva 2014, obra de José Morea. Imagen cortesía del festival Mostra Viva.

Salva Torres