Nicolás de Staël y la primaria densidad pictórica

‘Nicolás de Staël’
Comisariada por Christian Briend y Anne Lemonnier, conservador jefe y adjunta del departamento de colecciones del Musée National D’Art Moderne
Centro Pompidou Málaga
Pasaje Doctor Carrillo Casaux s/n, Málaga
Hasta el 8 de noviembre
Viernes 16 de octubre de 2020

Nació en San Petesburgo en 1914, vivió la Primera Guerra Mundial, la Revolución bolchevique y la Segunda Guerra Mundial, participando en la campaña de Túnez. Se quitó la vida en 1955, en soledad, tras haber perdido a su compañera…

Nicolás de Staël vivió entre la figuración y la abstracción y se trata de uno de los artistas más relevantes de la escena artística francesa a partir de 1945. “No opongo pintura abstracta a pintura figurativa. Una pintura debe ser a la vez abstracta y figurativa. Abstracta en su condición de muro, figurativa en tanto que representación de un espacio” (1952).

Nacido en Rusia, estudió en Bélgica y se mudó a Francia en 1938, donde se dio a conocer en la Galerie Jeanne Bucher de París en 1944. Predomina en su obra la abstracción, austera y con trazos gruesos (‘La vie dure’, 1946). En 1952 vuelve a la figuración. Coincide con su viaje al sur de Francia donde descubre la luz mediterránea (‘Le lavandou’, 1952). Retrata paisajes y desnudos empleando para ello colores más vivos.

‘La vie dure’ (1946), de Nicolás de Staël. Fotografía cortesía del Centro Pompidou Málaga.

La música tenía un papel significativo, ya que amaba el jazz y pinta en colores restallantes, combinando los colores primarios y llevándolos a su máxima intensidad (‘Les musiciens. Souvenir de Sidney Becht’, 1952). En esta obra, la vivacidad de los contrastes recuerdan/evocan el arte del contrapunto tan querido por Bechet. En ‘L’Orcheste’, (1953), obra de gran formato, muestra/evoca una gran orquesta enmarcada en líneas de perspectiva/escenario, con su director resuelto en vertical y verdes ácidos que sugieren música dodecafónica, en contraste con delicados azules y grises.

Dentro de esta época, al final de su vida realiza ‘Coin d’atelier fond’, (1955). Es un cuadro denso, resuelto en azules (azules que tanto le conmovían), denso en emociones, de gran belleza, elegancia y serenidad, tal vez una aceptación de lo inminente. En una carta escribió a un amigo: “No se atormente pensando en mí, de la sima más honda se regresa si las olas lo permiten, y si sigo aquí es porque desprovisto de esperanza quiero llegar hasta el final de mis desgarros, hasta su ternura. Me ha ayudado usted mucho. Hasta la sordera llegaré, hasta el silencio pero me llevará un tiempo. Estoy solo y lloro delante de mis cuadros, que se humanizan despacio, muy despacio y hacia atrás”.

Tan interesantes como sus pinturas son sus escritos. Un recorrido por ambos nos ayudan a conseguir un retrato más exacto del artista. “En el fondo es posible pintar cualquier cosa de cualquier modo. Lo que realmente importa es la densidad, que nunca miente”.

Nicolás de Staël
Nicolás de Staël en su estudio. Fotografía cortesía del Centro Pompidou Málaga.

Maite Santolaria Guimerá

Antonio Banderas, vendaval en las pupilas

#MAKMACine #MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
Alberto Conejero | Antonio Banderas, vendaval en las pupilas
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Lunes 24 de agosto de 2020

Lo hemos visto en no pocas ocasiones: en España lo único peor que el fracaso es el éxito. En el solar patrio, se suele escupir en lo cimero (la expresión es de Luis Cernuda), recelar de los compatriotas que cumplen logros, cuando no exiliarlos e, incluso, aniquilarlos. De dónde nos vendrá esta desconfianza secular yo no lo sé, pero no es fácil aventurar que hunde sus raíces en el mismo sustrato del que brotaron el “muera la inteligencia” o el “que inventen ellos”.

Pero este no es, ni mucho menos, un mal privativo español. En todos lados cuecen las habas que acompañan al síndrome de Procusto, también llamado “de alta exposición” o de la “amapola alta”. Es justo decirlo. Pero en un país que gasta celosías y portillos, dimes y diretes, negruras goyescas e ingenio afilado, sabemos que siempre hay tela para cortar el traje de los hijos ilustres. Por fortuna, tanto del éxito como del fracaso se puede salir. Y mientras se está vivo, hay partida.

Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Antonio Banderas (antes de lo público, José Antonio Domínguez Bandera) se fraguó como intérprete en el teatro, allí en su Málaga natal. Poco tiempo después cogió el petate con dirección Madrid, en una de las primeras expediciones del, entonces, joven argonauta.

Lo demás es ya historia; una en la que el encuentro con el director manchego Pedro Almodóvar ha sido fundamental. Jalonaron los ochenta con cinco películas inolvidables y que son ya una referencia ineludible de nuestro cine reciente: ‘Laberinto de pasiones’ (1982), ‘Matador’ (1986), ‘La ley del deseo’ (1987), ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ (1988) y ‘Átame’ (1989). Precisamente, la memoria de esa década de luces y sombras es uno de los pilares de ‘Dolor y gloria’, su octava colaboración –faltaban por citar ‘La piel que habito’ y ‘Los abrazos rotos’– y la película con la que acaba de ganar el premio a mejor actor en el Festival de Cannes.

Antes de este momento hay un tornadizo de vida. Una nueva expedición para el argonauta malagueño. Desbrozó las trojas hasta Hollywood, que luego transitaron compañeros como Javier Bardem o Penélope Cruz; allí protagonizó algunos proyectos luminosos y otros con más sombras; su biografía se entreveró con la de los habitantes del Olimpo del star-system (qué cosa); llegaron también el papel cuché, los musicales, las luces, vampiros y zorros, las sombras, los años con la brújula temblando, el convertir el nombre en franquicia, el dejar atrás la juventud y no querer desaparecer con ella; y llegó también el querer desdecirse, deshacerse, soltar los baúles demasiado cargados de uno mismo.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

Y en ese momento apareció, de nuevo, Pedro Almodóvar, con una película que tiene mucho de ajuste de cuentas, de expedición retrospectiva, de ir hasta el pasado para decirse las verdades del barquero. Porque el cuerpo duele, el corazón se escacharra y se hace presente lo inevitable; porque el tórax abierto tiene algo de caja de Pandora. En mi columna semanal para Aisge.es, ‘Línea de telón‘, escribí de la interpretación de Banderas: “Cuánto con tan poco, qué manera de contener un vendaval en las pupilas. De nuevo la elocuencia del silencio. Toda su interpretación tiene calambre de poema”.

Su premio ha sido recibido con gran alegría por muchísimos y muchísimas en nuestro país. Al final, se trata de sostener la vocación. El de actor es oficio de persistencia, de fe. Ahora Antonio Banderas está a punto de abrir teatro junto a Lluís Pasqual. En la historia de las artes escénicas de nuestro país, el ‘Eduardo II’ de Marlowe que hicieron juntos en 1983. Banderas se hizo cargo, en el último momento, del papel protagonista de Gaveston. Era la segunda colaboración de Banderas y Pasqual después de un papel secundario en ‘La hija del aire’, de Calderón de la Barca. Ahora vuelven a encontrarse a la vuelta de muchos caminos.

Dice Antonio Banderas que ha empezado a matar a “Antonio Banderas” con esta película, a ese fantasma de sí mismo al que la mucha fama y el tiempo dio sustancia. Por fortuna, debajo de esa nebulosa permanece Jose Antonio Domínguez Bandera, actor. Uno de nuestros enormes.

‘Antonio Banderas’, por Luis Frutos.

Alberto Conejero

Este artículo fue publicado en MAKMA ISSUE #02, revista especial en papel con motivo del sexto aniversario de MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en junio de 2019.

Contar la historia del arte visualmente

‘Genealogías del arte, o la historia del arte como arte visual’
Museo Picasso Málaga
Palacio de Buenavista
San Agustín 8, Málaga
6 de abril de 2020

El Museo Picasso Málaga inauguró, el pasado 27 de febrero, la primera exposición temporal de 2020. Casi 70 prestadores aportan 169 obras, 185 documentos y 244 autores. Denso. No solo respecto al número, sino al tema: genealogías del arte…, que reflexiona sobre la ascendencia, el origen…, en un insólito intento de explicar visualmente la historia de las artes plásticas exhibiendo un gran número de maneras de hacerlo.

Reproducción del cartel original de Miguel Cobarrubias ‘El árbol del arte moderno plantado hace 60 años’ (1933). Fotografía cortesía del MPM.

En las historias del arte predomina más la palabra que el texto y, si la historia del arte se compone de objetos destinados a ser vistos, ¿no debería ser también muy visual el modo de contarla? Con esta exposición se trata de compensar este hecho: estampas, alegorías, gráficos, diagramas (palabras más imágenes), una amplia selección de representaciones visuales desde el siglo XVII hasta nuestros días, tablas y árboles genealógicos. Es la mejor manera de poner de manifiesto el sentido del propio acto, el acto de exhibir, es decir, el de dejar a la vista.

La muestra se divide en tres secciones: ‘Historias visuales (1681- 1934)’, ‘Cubism and Abstract Art (1932)’ y ‘Diagramas contemporáneos (1936- 2019)’.

En la primera sección se representan visualmente genealogías y relaciones; y los árboles genealógicos, por su propia estructura, son un modelo ideal, ya que sus raíces remiten a los orígenes, su tronco constituye el fundamento o soporte del que brotan sus múltiples ramas y sus hojas diversifican hasta el más mínimo detalle. Constituyen para curadores y académicos la principal de sus herramientas y dan cuenta de la atemporalidad, variedad y riqueza que ofrecen estos otros modos de contar historia.

‘La mer a l’Estaque’ 1879), Paul Cezanne. Fotografía cortesía del MPM.

En la segunda sección de la muestra se materializa la pregunta que se formulaba, con el célebre/ celebrado diagrama que Alfred H. Barr estructuró y donde pretendía visualizar la genealogía del arte abstracto. Lo hace en el formato de una exposición donde probaba con obras reales la hipótesis que había desarrollado en su diagrama, ordenando estas obras de arte en los lugares que ocuparon sus autores: en el gráfico. El joven Barr, con 27 años (1929), funda el primer museo de arte moderno del mundo, el Museum of Modern Art (MOMA) de Nueva York. En 1936 presentó una exposición pionera: ‘Cubism and Abstract Art’. Correspondía a un deseo didáctico, el de dar a conocer al público norteamericano el arte del siglo XX, un público que desconocía absolutamente estas nuevas tendencias –ciego y había que explicarle–, de dónde provenían, el porqué. Le robó a París su centralidad y el MOMA fue ya el paradigma del canon del arte moderno occidental.

‘Diagramas Contemporáneos’ es la tercera sección. Si en otros tiempos se acudió al uso de los árboles genealógicos porque se creía en la existencia de su origen, la circularidad y la deriva rizomática parecen caracterizar las nuevas narraciones del siglo XXI. La ironía, la crítica o el sarcasmo parecen características comunes para llevar a cabo revisiones de la historia del arte, caricaturizando a sus autores, retratando los tópicos o parodiando las prácticas curatoriales.

Diagrama ‘Cubism and Abstract Art’ (1936), de Alfred H. Barr. Fotografía cortesía del MPM.

Muy interesante

  • El diagrama en la sobrecubierta del catálogo de Alfred H. Barr (1902- 1981): ‘Cubism and Abstrac Art’ (19 de abril de 1936).
  • La reproducción del cartel original (1933) de Miguel Cobarrubias (1904- 1957) ‘El árbol del arte moderno plantado hace 60 años’.
  • El cuadro que Picasso le compró a Paul Cézanne, ‘La mer a l’Estaque’ (geometrización del espacio) y que siempre estuvo con él.

Pablo Picasso, Constantin Brancusi, Paul Cézanne, Robert Delaunay, Max Ernst, Alberto Giacometti, Juan Gris, Vasily Kandinsky, Fernand Léger, Kazimir Malevich, Franc Marc, Henry Matisse, Piet Mondrian, Georges Braque, Paul Klee, Henry Moore… Más de cien obras, hoy consideradas el paradigma de la vanguardia y de la modernidad, quedarán expuestas sine die (por el momento) en el MPM.

Esta exposición ha sido concebida y organizada por un equipo curatorial formado por Manuel Fontán del Junco, José Lebrero Stals y María Zozaya Álvarez, en un ejercicio audaz, complejo y muy imaginativo.

William Powhida
‘Mapa del mundo hecho por un artistas solipsista’ (2015), de William Powhida. Fotografía cortesía del MPM.

Maite Santolaria Guimerá y Rosario Martínez

El glamour punzante de Nadia Lee Cohen

Nadia Lee Cohen. Not a Retrospective
La Térmica
Avenida de los Guindos, 48. Málaga
Inauguración: viernes 22 de febrero, a las 20.00h
Del 22 de febrero al 12 de mayo de 2019

La Térmica y Contemporánea presentan la primera gran exposición individual que hasta la fecha se ha realizado de la fotógrafa Nadia Lee Cohen, aclamada por el público y la crítica internacional desde que con solo 22 años fuera incluida en el Premio de fotografía Taylor Wessing y expusiera su obra en la National Portrait Gallery de Londres.

Nadia Lee Cohen. Imagen cortesía de La Térmica.

Nadia Lee Cohen. Imagen cortesía de La Térmica.

Nadia Lee Cohen (Reino Unido, 1990) es una fotógrafa, cineasta y artista de autorretrato inglesa que reside en Los Angeles (EEUU). Es esta la ciudad que más le inspira desde su primer viaje a Estados Unidos en 2014, y consecuencia de su fascinación por la sociedad americana y el suburbio, y la conformista vida en esas zonas residenciales. Ambientes que transmiten la idea de la perfección y, por ello, idóneos para hacer una punción directa y transgredirla. Nadia cuenta historias que suceden tanto en el interior de esas casas en las que los protagonistas femeninos combaten ese sofocante conformismo con el escapismo sexual, como en los exteriores, donde los rótulos y luminosos de las grandes marcas de consumo que dominan las escenas junto a guiños al mundo pop alimentan las referencias culturales de la narración.

Pippa, de Nadia Lee Cohen. Imagen cortesía de La Térmica.

Pippa, de Nadia Lee Cohen. Imagen cortesía de La Térmica.

A primera vista, las fotografías son llamativas, glamurosas y llenas de colores saturados, pero en una inspección más cercana se detecta un elemento melancólico. Es precisamente esta yuxtaposición la que le interesa a Nadia y nos da la clave de gran parte de su trabajo. Aunque se expresa sin tabúes, ella prefiere un enfoque más sutil en lugar de crear imágenes que tengan como objetivo sorprender al espectador. De esa manera, anima a la audiencia a absorber y contemplar la narrativa detrás de la imagen que aparece ante sus ojos.

Sus fotografías enturbian los límites entre la fantasía y la realidad, lo animado y lo inanimado, desafiando la lógica con un toque de ironía y humor. Nada es lo que parece. Nadia se esfuerza en construir contenidos reconocibles para el espectador a los que añade algo que interfiere dicha familiaridad sugiriendo que hay algo fuera de lugar. De este modo, modifica la atmósfera para que esta sea un poco más sombría y rara, y pone a prueba la sensación de seguridad del espectador.

Not a Retrospectiva, de Nadia Lee Cohen. Imagen cortesía de La Térmica.

Not a Retrospectiva, de Nadia Lee Cohen. Imagen cortesía de La Térmica.

En dichas situaciones ficticias, y en el centro de todo, se hallan las mujeres, su sujeto favorito. En cada una de las imágenes sus modelos trascienden el papel de actrices y encarnan los caracteres del personaje asignado. Nadia prefiere fotografiar gente real a modelos profesionales: Rotundas, sensuales y surreales, lejos de la belleza convencional.

El elemento de la moda en su obra es también difícil de pasar por alto, tanto por su experiencia en el diseño, como por su educación en el London College of Fashion, aunque ella admite estar más atraída por el cine (Alfred Hitchcock, John Waters, Stanley Kubrick y los hermanos Cohen) y la fotografía cinematográfica (Willian Eggleston, Philip DiCorcia, Cindy Sherman, Larry Sultan…). La exposición incluye alrededor de medio centenar de fotografías de todas las series realizadas hasta la fecha y cuatro trabajos audiovisuales.

Sarah and Friends, de Nadia Lee Cohen. Imagen cortesía de La Térmica.

Sarah and Friends, de Nadia Lee Cohen. Imagen cortesía de La Térmica.

‘El alma dormida’, vuelve la gira de Lapido

José Ignacio Lapido
Sala Loco Club
Calle del Erudito Orellana, 12 Valencia
Viernes 2 de febrero a partir 23:00 h
Entradas: 14 € anticipada, 18 € en taquilla
Punto de venta: http://www.lococlub.org/ y CRETIN (C/ Quart nª 41 de Valencia)

Vuelve 'El alma dormida', la gira de Lapido

Imagen de Lapido extraida del videoclip canción «¡Cuidado!»

A partir del pasado mes de septiembre del 2017 se dispararon las expectativas cuando veía la luz el nuevo single promocional de José Ignacio Lapido. Hablamos de «¡Cuidado!», un tema sumamente adictivo donde el compositor, a través del librepensamiento, nos ponía alerta para cuestionar muchas cosas, convirtiéndose inmediatamente en uno de los grandes himnos del granadino. Con una temática similar se ha extraído un segundo single en el presente 2018, «La versión oficial», con videoclip incluido.

En cuanto al último álbum la fecha elegida en que se hizo oficial su publicación fue el 20 de octubre. Con título «El alma dormida», era un trabajo muy esperado ya que tuvo que retrasarse debido a la exitosa «Maniobra de resurrección» con los 091 durante el 2016.

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Portada del disco «El alma dormida» de José Ignacio Lapido

Está producido conjuntamente por Raúl Bernal, Víctor Sánchez, Pablo Sánchez y el propio Lapido. Como viene siendo frecuente en los últimos tiempos el maestro está acompañado por su banda habitual, es decir, Víctor Sánchez, Raúl Bernal, Popi González y Jacinto Ríos.

Vuelve 'El alma dormida', la gira de Lapido-2

Lapido en los estudios de grabación con Víctor Sánchez, Raúl Bernal, Popi González y Jacinto Ríos. Imagen incluida en el reportaje ‘El despertar de un alma del rock’ del diario GranadaHoy

A nivel general podemos decir que algunas letras son trascendentales y tienen que ver con el rápido transcurso existencial, como la extraordinaria «Lo que llega y se nos va», escrita a partir del fallecimiento de su madre y con el punto de partida en las “Coplas a la muerte de su padre”, la elegía de Jorge Manrique en el S.XV.

También temas que tocan la lucha social en «Como si fuera verdad», sobre reivindicación de su trayectoria en «Nuestro trabajo», sobre las películas y las bandas de los años 60 en «Dinosaurios», sobre misticismo en «Estrellas del Purgatorio», sobre cruces de caminos en «No hay prisa por llegar», o sobre esos rincones del corazón en «Enésimo dolor de muelas», «Mañana quien sabe» o «La escalera de incendios». Todas ellas completan un disco que marca el estado de madurez de un artista cuya regularidad debería estar mejor considerada.

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José Ignacio Lapido

Durante los meses de noviembre y diciembre se presentó «El alma dormida» en Murcia, Sevilla y Granada. La Sala Loco Club de Valencia acoge la reanudación de una gira imprescindible antes de pasar por Madrid, Barcelona, Zaragoza, Córdoba, Málaga, Bilbao… Si Lapido se pone en línea de tiro ningún aficionado a la música de calidad realizada en uno de nuestros ricos idiomas debería perdérselo. Altamente recomendable es poco.

Juanjo Mestre

Los espacios espectrales de Martínez Bellido

‘Sam Wright’, de Martínez Bellido
Comisariado: Patricia Bueno del Río
Galería JM
Duquesa de Parcent 12, Málaga
Del 24 de septiembre al 26 de noviembre de 2016
Inauguración: Viernes 23 de septiembre, a las 20:30

Correspondencias verticales

Llevo toda la vida buscando realidades que me abrieran posibilidades de desplegar mis recursos para construir una historia y sé, desde hace tiempo, que sólo a través del arte actual podemos llegar a reflexionar sobre una propuesta acotada, poniendo en ella todo aquello que en ese momento somos, los recursos que tenemos en la mochila, y expandirnos para discernir aquello que deseamos o de lo que nos vemos capaces, obligándonos, incluso, a poner a prueba nuestro propio ingenio para resolver el asunto que tenemos en frente de nosotros mismos.

La exactitud que permite la fotografía vincula a su contenido con conceptos como descripción, narración o representación, y eso es una realidad incuestionable, más aún cuando las instantáneas de las que hablamos datan del primer cuarto del siglo XX, valor que la aleja de cualquier programa informático de edición, pero, no en esencia, del manejo humano. Martínez Bellido (Cádiz, 1992) manipula las imágenes que constituyen esta exposición para abrir un campo al imaginario desprovisto de la identidad del protagonista y del artífice para mostrarnos un espacio espectral y virgen que espera, más que la lectura del espectador, su propia reescritura.

Una de las obras de óleo sobre fotografía presentes en la exposición. Imagen cortesía de la galería.

Una de las obras de óleo sobre fotografía presentes en la exposición. Imagen cortesía de la galería.

Esta es – o, mejor dicho, fue- la historia de Sam Wright, el álbum de un individuo que existió y cuya presencia ha quedado subrogada por el artista a sus propios momentos, actuando éste como un mago capaz de construir con su propia sensibilidad una realidad paralela. En las imágenes, existen analogías que son más elocuentes como significantes que por sus propios significados, pero, en cualquier caso, establecen principios de esquemas socialmente construidos que funcionan limpiamente como productos mentales.

Corresponder(se) es el acto de relacionar, de buscar sentidos equivalentes. La verticalidad alude a la firmeza y convicción férrea acerca de lo que visiblemente nos rodea, hablamos de realidades e identidades que son descartadas en favor de los estímulos. Una forma de revisar las propias circunstancias del hombre.

El artista actúa como intermediario entre la naturaleza y el hombre ofreciendo una visión idealista del mundo. Lo natural y lo supra-real como un oxímoron personal creado para obligarnos a descifrar los signos de una representación oculta de los conceptos vinculados a las circunstancias. Aquí se pierde el elemento principal, el elemento clave, dando a la imagen un sentido totalmente diferente, casi fantasmagórico, que invita a profundizar más si cabe en su propia idea.

Una de las obras de óleo sobre fotografía presentes en la exposición. Imagen cortesía de la galería.

Una de las obras de óleo sobre fotografía presentes en la exposición. Imagen cortesía de la galería.

Vemos en la fotografía lo que realmente somos a partir de la ausencia del hombre y, con ello, una especie de apertura al delirio que encuentra vínculo y apoyo entre sí por la presencia de un elemento omnipresente: el agua. Tenemos el tiempo y el lugar para construir nuestro propio mundo a través del de las experiencias ajenas.

Cuando lo espiritual permanece en una realidad misteriosa, global, fugaz e indistinta, la imagen gana en proximidad, intimidad y elocuencia, se desmontan las previas historias sobre las que habían sido creadas y se le da solidez al tiempo por excelencia de la imagen líquida. Se abre el campo de la función existencial que encierra al hombre en sus límites tangibles y revisados. Hemos iniciado un viaje atemporal. Al fin y al cabo, se trata de eso: reinterpretar la memoria.

Una de las obras de óleo sobre fotografía presentes en la exposición. Imagen cortesía de la galería.

Una de las obras de óleo sobre fotografía presentes en la exposición. Imagen cortesía de la galería.

Patricia Bueno del Río*

* Texto cortesía de Galería JM

 

Radio Days y sus vitaminas italianas por España

Radio Days
+ Juan Pablo Mazzola (Baby Scream)
30 de abril del 2016
Loco Club c/ Erudito Orellana nº 12 Valencia

Radio Days 1

Darío Persi, Mattia Baretta y Paco Orsi

Entre el 29 de abril y el 14 de mayo del presente año los italianos de Radio Days tienen previsto recorrer España con un montón de conciertos, en total dieciocho citas que incluyen Barcelona, Valencia, Orihuela (Alicante), Almería, Granada, Estepota (Malaga), Almansa (Albacete), Madrid, Toledo, Guadalajara, Urretxu (Guipúzcoa), Zaragoza, Bilbao, León, Oviedo, Alcalá de Henares (Madrid) y Castellón.

Cartel gira Radio Days

Gira Radio Days

Se trata de una grandísima oportunidad de ver en directo a una de las mejores bandas de powerpop que circulan actualmente en el panorama internacional.

Hacemos un poquillo de historia. Los de Milán comenzaron en el 2008 con el Ep de seis canciones “Midnight cemetry”. Tras la publicación en el 2009 de un single compartido con toda una institución del género como es Paul Collins llegaría “C’est la vie”, el primer larga duración que data del 2010.

Midnight Cemetery Rendezvous

Midnight Cemetery Rendezvous

Paul Collins Beat - Radio Days Split 7

Paul Collins Beat – Radio Days Split 7

Es en el 2013 cuando ve la luz el excelente “Get some action” con el que comenzaron a tener cierta relevancia en toda Europa gracias a los conciertos en Italia, España, Francia, Austria, Alemania, Bélgica, Reino Unido, Suecia, Dinamarca, Hungría o la República Checa y, sobre todo, con la participación en festivales como el Fuengirola Pop Weekend, el Purple Weekend de León y el Internacional Pop Overthrow de Liverpool.

Get Some Action

Get Some Action

The Rubinoos  Radio Days split

The Rubinoos Radio Days split

Tras otro single compartido, esta vez con The Rubinoos en el 2014, el trío formado por Darío Persi (voces y guitarra) Mattia Baretta (bajo y voces) y Paco Orsi (batería y percusión) han publicado un nuevo trabajo en el 2016 que lleva por título “Back in the day” y que recomiendo encarecidamente. Se trata de un exquisito manual del powerpop más fresco y auténtico, lleno de vitaminas regeneradores y digno heredero de referencias tan interesantes como los Beatles, Raspberries, Paul Collins, Ramones, Plimsouls, The Knack, Rubinoos, Big Star, The Who o Elvis Costello.

Back in the day

Back in the day

baby scream juan pablo mazzola

Juan Pablo Mazzola

Es el momento ideal para ver a Radio Days en directo. Para colmo, dentro del evento previsto en el Loco Club de Valencia, tendrán como telonero al argentino Juan Pablo Mazzola, más conocido por ser impulsor principal de los Baby Scream, un recomendable referente del powerpop más melódico.

JJ Mestre

Punto quebrado, las huellas del éxodo

Punto quebrado, las huellas del éxodo
Museum Jorge Rando
C/Cruz del Molinillo, 12-14, Málaga
Desde el 4 de abril, hasta el 4 de junio de 2016

El Museum Jorge Rando alberga desde el 4 de abril la exposición Punto Quebrado. Los más destacados representantes en el Arte de la Fibra de España convergen en la Sala 4 del museo con el arte textil como medio de expresión artística.

La exposición organizada por la World Textile Art, la asociación de gestión cultural ID arte en un trabajo conjunto con el Museum Jorge Rando ha sido comisariada por Carmen Pallarés y María Ortega, coordinada por Amalia Campos y con la colaboración de Antonio Jurado, Publicitarios Implicados y Proactiva Open Arms.

El arte textil contemporáneo español destaca en la escena artística actual por su capacidad de aunar la tradición que reside en la elaboración artesanal y una búsqueda conceptual. En palabras de la comisaria Carmen Pallarés, « punto quebrado, sujeto y adjetivo, no designa aquí procedimiento de costura alguno. Ni una puntada de tal modalidad aparece en ninguna de estas obras, pero sí está en ellas su sentido, rastro tocado por un anhelo de cobijo, amparo, dignidad y altruismo frente a la destrucción y las desgarraduras que provocan las crisis inhumanas».

Detalle de la exposición.  “Triada” de Cristina Gaméz 167 x 130 cm 2014. Cortesía del Museum.

Detalle de la exposición. “Triada” de Cristina Gaméz 167 x 130 cm
2014. Cortesía del Museum.

El resultado es una muestra de diez artistas con gran fuerza expresiva en el que la potencia estética de las fibras y el tramado crean nuevos lenguajes y sinergias con otras técnicas artísticas coetáneas como el video-arte, fotografía, instalaciones, collage, esculto-pintura, escritura o impresión digital. En la presente exposición la poética personal nos permite recorrer el ‘grito ahogado’ de los chalecos falsos de la Isla de Lesbos como testimonios mudos de la tragedia del éxodo, de abrazos metálicos, de vidas que se tejen sobre la propia piel, de apariencias errantes, de invitaciones a perdernos entre bosques de lino y algodón.

Esta exposición de obras firmadas por creadores del arte de la fibra, artistas tan singulares como variados, experimentan una misma vivencia sustancial que puede definirse de esta forma: sus mimbres creadores, sus dones y recursos, se hermanan con la esencia del acto de tejer. En sus manos, se reúnen y encuentran, se acercan y se anudan materiales, materias y texturas que en muchos de los casos no son únicamente los de fibras y telas habituales: imbricados en el arte contemporáneo y actual. Hilos, papeles, fotos y palabras, objetos, luces, lienzos y tejidos naturales, ramas, raíces y mallas metálicas son urdimbre y son trama, son diseños, son hebras de este tiempo.

Punto quebrado es, como demandaba la Bauhaus, un retorno a la unidad perdida entre artesanía y arte, tanto desde los ámbitos teóricos como de sus implicaciones sociales. Una exposición que nos permite recorrer las emociones coetáneas, las realidades del siglo XXI, a través de una las manifestaciones artísticas mas ancestrales, el tejido. 

Detalle de la exposición. "Apariencias Errantes" de Román Iglesias. 75 x 100 cm 2016. Cortesía del Museum

Detalle de la exposición. «Apariencias Errantes» de Román Iglesias.
75 x 100 cm
2016. Cortesía del Museum

La perturbadora inocencia de Agente Morillas

Ecosistemas invisibles, de Agente Morillas
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 30 de abril de 2016

Las criaturas que habitan la obra de la artista malagueña Agente Morillas no proceden del reino animal ni vegetal, sino del mundo de las ensoñaciones y la fantasía. Seres singulares que transmiten una inquietante sensación de candidez terrorífica, de perturbadora inocencia y remiten a los universos de Murakami o Miyazaki. Una muestra de su última obra, ‘Ecosistemas invisibles’, se puede disfrutar en la galería Pepita Lumier a lo largo de este mes. Son una treintena de dibujos de distinto formato y una veintena de esculturas de cerámica que reflexionan en torno a la naturaleza, no como modelo u objeto de representación, sino como punto de partida para cruzar el umbral de la realidad e indagar en el otro lado.

“Este conjunto de obras surge del interés que me inspira la naturaleza, que ha ido evolucionando y desarrollándose de manera progresiva”, dice Morillas. “En primer lugar mediante la observación directa en las salidas al campo que hacía de niña con mi familia, posteriormente, tras una colaboración con el Museo de Historia Natural de Londres”.

Esta experiencia le dio la posibilidad de comparar el presente con el pasado, las especies vivas y las extintas. “Me ha llevado a admirar la belleza de la vida y de la evolución y a avivar el interés científico que siempre he tenido. El contacto con lo real y lo empírico me ha hecho plantearme cuestiones sobre el camino evolutivo del mundo y la naturaleza, así como orientar la mirada hacia pensadores y naturalistas que han estudiado el tema, sobre todo Darwin”.

Obras de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obras de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Amor por la naturaleza

El leiv motiv de esta exposición parte de una idea de este científico. La especie más fuerte no es la que sobrevive o es más inteligente, sino la que mejor se adaptaba al cambio. “A partir de este principio he creado pequeños emplazamientos naturales habitados por determinadas especies de flora y fauna ficticias, que conviven y comparten un mismo espacio sin necesariamente por ello interactuar”, explica la artista.

“Son lugares perdidos a los ojos del ser humano en los que recreo ecosistemas perfectos, evolutivamente hablando, reductos inalcanzables por el hombre, que los convierte en supervivientes.  En definitiva, trato de transmitir  el sentimiento que la naturaleza despierta en mí y la admiración que me inspira como un ente bello en formas y colores,  inexplicablemente perfecto, inquietante y siniestro, misterioso y mágico a partes iguales. Algo salvaje, con sus propias normas y leyes, y que es por ello la fuente creadora y cambiante de la que emana toda la vida y en la que sucumbe el último aliento de todos los seres que la conforman. Me recreo en todas sus cualidades para imaginar un mundo maduro, sano y bondadoso que rezuma esplendor y que evoluciona de forma muy distinta a cuando el ser humano está comprendido dentro de sus inmediaciones”.

Así, la artista ha creado una serie de piezas con autonomía propia que funcionan de manera independiente y que pueden fusionarse y dialogar con otras creaciones para formar piezas mayores con sentido más complejo y una lectura más amplia, como funcionarían las distintas piezas de un ecosistema, tanto animales como vegetales en un hábitat determinado.

Obras de Agente Morillas en Pepita Lumier. Fotografía de Nacho López Ortiz.

Obras de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Espíritu inquieto

Su nombre auténtico es Mamen Morillas y eligió este seudónimo en homenaje a la agente Scully de Expediente X, una serie que la marcó. “Es una de las muchas fuentes que me nutren, además de libros ilustrados, multitud de películas y programas míticos de la tele, desde los Pitufos o las Tortugas ninjas a Planeta imaginario o La Bola de cristal”.

Al acabar los estudios secundarios, con 19 años, y sin una idea muy definida sobre lo que quería ser, se marchó a Oxford a estudiar inglés. En 2001, ya con su vocación clara, se instaló en Barcelona, donde estudió ilustración en la Escola Massana. En su segundo año ganó un premio convocado por La Vanguardia y La Generalitat y comenzó a publicar las portadas del suplemento Mes Jove de dicho periódico. Agente Morillo es uno de los referentes de la ilustración española en moda, humor gráfico, pintura en directo y mural. Desde 2005 ha expuesto sus trabajos tanto en solitario como en grupo.

Entre su clientes se encuentran: Amnistía Internacional, Primavera Sound, Advance Music, Sónar Kids, Converse, Ajuntament de Barcelona, Club Q Zurich, Hydroponic, Apolo Club, Bibian Blue, Pepa Karnero, etcétera. Forma parte del profesorado de BAU (Escuela Superior de Diseño de Barcelona). Ha residido en París y en Londres, y esta primavera volverá a su ciudad natal, Málaga, con una beca de La Térmica.

“Mi trabajo es bastante narrativo, gira en torno a un universo de personajes y simbología que he creado, en los que me apoyo para contar historias y cuentos”, señala. “Mis personajes son un tanto naïf y fantásticos, muchas veces sombríos, casi siempre infantiles. Es un trabajo en parte autobiográfico y personal, en el que hablo de las cosas que me preocupan o me inquietan, sobre todo de los sentimientos y la naturaleza de los seres que habitan el mundo, desde un punto de vista un poco naïf”.

En cuanto a su estilo,  es bastante gráfico, de trazos y formas limpias, con predominio de colores pasteles, rosas y negros, sobre los fondos de los soportes que utiliza, aunque cada vez experimenta más con las disciplinas y el lenguaje. “Dibujo, pintura, escultura, pintura mural, pasando del grafito a los acrílicos, la arcilla o la madera. Hace cuatro años hice un curso de modelado en Londres y descubrí que me encanta dar volumen a mis personajes”, comenta.

En su obra, según ella misma confiesa,  se percibe el influjo de una larga lista de autores: Alphonse Mucha, Edward Gorey, Anette Messeger, Keith Haring, Mark Ryden, Goya, Yoshimoto Nara, Gary Baseman, Win Delvoye, Joana Vasconcelos, Camille Rose García, Elizabeth McGrath, Laurie Lipton, Marion Peck… Influencias que se reflejan en personajes de grandes y misteriosos ojos que a veces se esconden tras grandes flequillos.

Obras de Agente Morillas en galería Pepita Lumier. Fotografía: Nacho López Ortiz.

Obras de Agente Morillas en galería Pepita Lumier. Fotografía: Nacho López Ortiz.

Bel Carrasco

Javier Map y Cristina Ramírez en la Galería JM

Javier Map y Cristina Ramírez, FIN
Galería JM
C/Duquesa de Parcent, 12, Málaga
Hasta el 7 de febrero de 2016

Frente a la distopía que nos advierte sobre los peligros potenciales de las ideologías, prácticas y conductas sobre las cuales se erigen nuestra sociedad actual, no hay posibilidad de redención.  Somos conocedores del mundo geopolítico que tenemos, y ante el abismo que se nos abre, nos encontramos con “un-mundo-en-sí” –una naturaleza a la que somos indiferentes- y presentimos “un-mundo-sin-nosotros”  un lugar que avanza a la deriva, de donde seremos sustraído–-.

La consecuencia sólo puede ser el horror y en definitiva la constatación de que vivimos en un mundo que no sólo es un mundo, ni tampoco la tierra

Pese que la exposición sea conjunta, no encontraremos un “nosotros”. Por una parte, tenemos a Cristina Ramírez que nos muestra paisajes narrativo, y por la otra tenemos a Javier Map con lugares para desaparecer; en ambos casos encontramos la figura humana en clave de huída.

Javier, ofrecerá una visión poliédrica y versátil de lenguaje y técnica, tejiendo una interesante urdimbre de video, escultura y dibujo. La ausencia de figurantes, rota solamente en el doble video de Javier –“señuelos”–, nos pone en contexto. A veces se advierte una fuerza invisible capaz de arrollar ágaves, crasuláceas y árboles, y con poder suficiente para perturbar toda esa naturaleza idílica en una gigantesca trampa.

Señuelos IV. Javier Map, 2015.

Señuelos IV. Javier Map, 2015.

Y frente a esto, podemos advertir cierto equilibrio cósmico, planteado por la artista Cristina Ramírez, la artista ha intervenido el espacio físico de la sala mediante una intervención mural en sintonía con su habitual línea de trabajo en dibujo. Es un paisaje al que ya no pertenecemos, que nos genera la duda respecto a algo que acaba de suceder o está a punto de suceder. A diferencia de ella, Javier Map construye la idea de una naturaleza a la que queremos huir, para refugiarnos y desprendernos de la cultura. Cabe destacar que en ambos hay una persistencia del miedo al fin de los días.

Los de fuera. Cristina Ramírez, 2013.

Los de fuera. Cristina Ramírez, 2013.

Algunas obras –muy singularmente las esculturas y el video de Javier Map– generan en nosotros una tensión. Estos objetos artísticos nos advierten de un peligro simbólico en este preciso instante. Justo ahora, “siendo” en tiempo presente.

Javier Map, es un un artista multidisciplinar actualmente afincado en Huelva. Estudia Bellas Artes en Granada y Florencia, y tras licenciarse, realiza un Postgrado en Bellas Artes en la prestigiosa Saint Martins College de Londres. Su obra ha sido seleccionada y premiada en numerosos concursos y festivales internacionales.

Cristina Ramírez, es una artista Licenciada en Historia del Arte y Bellas Artes; actualmente se encuentra afincada en Granada, donde trabaja desde hace más de diez años. Posee obra premiada y becada en diferentes ocasiones.