Una coreografía seductora

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral
Serie de 10 dibujos creado en técnica mixta sobre papel Fabriano de 300 gramos
Taller Indusart
C / Clero, 6 bajo. Valencia

Entre-dos, serie de 10 dibujos creados mano a mano por Hélène Crécent y Rafa de Corral  para  Russafart 2016, lleva inscrita la tensión surgida de la fusión de los dos universos pictóricos tan diferentes de estos artistas. Crécent y De Corral han creado una coreografía seductora con las figuras abstractas y conceptuales más emblemáticas de sus respectivos universos pictóricos.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Figuras crepitantes

La pintura de Hélène Crécent está habitada, principalmente, por figuras abstractas: “manos llameantes”, “bolas enmarañadas”, -“de pelo”, matiza la artista-, “cuerpos contorsionados, sin rostro y sin sexo”, “bocas-vaginas dentadas”. Figuras dibujadas con mina de plomo sobre un fondo blanco y salpicadas con golpes de color rojo, verde, azul. Figuras de trazo curvo, inmediato, fogoso. Figuras crepitantes.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Figuras ingrávidas

En cambio, en la obra de Rafa de Corral gravitan misteriosas piezas de rasgos arquitectónico-geométricos que brotan de una superficie acuosa, metálica o flotan sobre un espacio nuboso, etéreo.  Estas piezas, dibujadas con un trazo firme, recto y preciso, fluyen ingrávidas por el espacio conceptual futurista de la obra de Rafa de Corral. Figuras ingrávidas, densas piezas arquitectónico-geométricas, donde la levedad de la existencia se hace metáfora.

Cuatro piezas de 'Entre-dos', de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Cuatro piezas de ‘Entre-dos’, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Fusión

Entre-dos es el resultado de la fusión de estos dos mundos pictóricos                    “formalmente tan diferentes”, como considera Hélène Crécent. “Aún así -precisa la artista- pensamos que podría ser un reto pintar y exponer juntos”.

Una experiencia cuyo resultado, señala Rafa de Corral, “ha sido espectacular tanto desde un punto de vista formal como de fondo. En mi opinión se ha producido una simbiosis en un principio lúdica, pero si ahondas más en cada pieza sorprende la frescura y el contenido tan potente”.

Las figuras crepitantes -“manos llameantes” y “bolas enmarañadas”- y las figuras ingrávidas -las piezas arquitectónico-geométricas- componen, en estos diez dibujos, un juego rítmico y colorista de movimientos. Las figuras se desplazan marcando el compás pasional de un tango; se atraen y se repelen connotando la pasión seductora que emana entre lo femenino y masculino.

Los dibujos de “manos llameantes” y de “bolas enmarañadas” de Hélène Crécent denotan una feminidad que arde, que quema. Por lo contrario, las piezas arquitectónico-geométricas de Rafa de Corral emanan una masculinidad que intenta escindir el fuego femenino.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Hélène Crécent describe el proceso creativo como “mágico y excitante». Y añade: «El primer dibujo lo hicimos conjuntamente en la misma mesa de manera muy concentrada y espontánea a la vez. Entendimos que la fusión podía funcionar. Pero empezó a complicarse: la fuerza de mis “bolas de pelo” podían comerse la fuerza de los elementos arquitectónicos de Rafa. No se trataba de una lucha de poder. Non obstante, empezamos a competir, pero con amor, somos amigos».

«Entonces, Rafa empezó a utilizar la mina de plomo, herramienta importante en mi obra, creando una superficie color plomo negra y brillante. Me impresionó y respondí con un personaje rojo. Luego, Rafa cambió su paleta por tonos fluorescentes pintados con spray. Él se adaptó y yo me tranquilicé, frente a la tensión creada, enrollándome o enroscándome en sus arquitecturas irreales, amenazantes y atractivas a la vez, como si fuera un juego sexual  pasional”, concluye Crécent.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Begoña Siles

Aquella lucha por el sufragio femenino

Sufragistas, de Sarah Gavron
Intérpretes: Carey Mulligan, Helena Bonham Carter, Natalie Press, Meryl Streep
Sala Berlanga de la Filmoteca de CulturArts
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Miércoles 9 de marzo de 2016, a las 20.00h

“La historia es la huella que deja detrás de sí la búsqueda y la espera que se abre ante ella.” (Lyotard)

La película Sufragistas refleja esta definición sobre la historia que el filósofo Jean-Francois Lyotard da en su libro ¿Por qué filosofar?.  Sufragistas narra esa huella que dejó detrás de sí la búsqueda reivindicativa del derecho al voto femenino que llevaron a cabo las mujeres que formaron el movimiento sufragista a mediados del siglo XIX en Reino Unido. Un movimiento reformista social, económico y político que pedía el derecho al sufragio femenino.

La directora Sarah Gavron muestra en campo, por una parte, las acciones políticas y terroristas del movimiento sufragista -manifestaciones, mítines clandestinos, actos violentos de sabotaje-  y las dramáticas consecuencias a nivel familiar y laboral que sufrían las mujeres por ser militantes o simpatizantes del movimiento; y, por otra, en el fuera de campo de la historia cinematográfica y en los rótulos finales transcribe la espera futura que abrió esa búsqueda de justicia y libertad del movimiento sufragista.

Carey Mulligan en un fotograma de Sufragistas, de Sarah Gavron.

Carey Mulligan en un fotograma de Sufragistas, de Sarah Gavron.

IntraHistoria

Sufragistas no es sólo una loa al movimiento sufragista inglés, ni sólo un reconocimiento a dos de sus figuras femeninas más significativas históricamente, Emmeline Pankhurst y Emily Davison, sino también un elogio a todas las mujeres que apoyaron la causa, pero cuyos nombres no cristalizaron en los libros y archivos de Historia.

Así, la narración se inicia con el mitin de Emmeline Pankhurst -Meryl Streep- fundadora de la organización de Unión Política y Social de la Mujer y termina mostrando la muerte de la activista Emily Davison -Natalie Press- ocurrida en el Derby de Epson de 1913 al intentar poner la bandera sufragista al caballo del Rey Jorge V de Inglaterra.

Y entre esos dos acontecimientos, la película narra la dura vida de Maud Watts -Carey Mulligan- una obrera, como muchas otras activistas, cuya creencia en el voto femenino para cambiar las leyes y construir un modo de vida más justo para las mujeres le costó perder lo más querido: su hijo.

El personaje de Maud Watts representa a esa “mitad del mundo” de cuya vida silenciosa y anónima nada dice la historia, ni los periódicos. Esa vida intraHistórica es la sustancia del progreso, tal y como denomina y reconoce el escritor Miguel de Unamuno en su libro En torno al casticismo.

Fotograma de Las Sufragistas.

Fotograma de Sufragistas, de Sarah Gavron.

Begoña Siles

“La participación ciudadana está sobrevalorada”

La política en tiempos de indignación, de Daniel Innerarity
Fòrum de Debats
La Nau de la Universitat de València

El filósofo y ensayista Daniel Innerarity vino a Valencia a presentar su libro La política en tiempos de indignación. Lo hizo en el Fòrum de Debats de La Nau de la Universitat tratando de preservar la política, que defiende como espacio de deliberación pública, de tanta agitación social. “Me gustaría que sirviera de orientación en un momento en que pasan demasiadas cosas, con mensajes cruzados antagónicos”. De manera que lo primero que hay que hacer es amortiguar tanta aceleración, arrojando cierta luz con pensamientos razonados.

La tarea es compleja porque, según Innerarity, “la indignación suele estar llena de lugares comunes”. Y sintiéndolo por Stéphane Hessel, autor del panfleto ¡Indignaos!, dice que lo que hace ahora más falta es “menos indignaos y más comprended”. Comprender, por ejemplo, que una sociedad no es democráticamente madura hasta que asimila la experiencia de que “la política es siempre decepcionante”, lo cual no impide “ser políticamente exigente”. En este sentido, afirma que la democracia oscila actualmente “entre el pelotón de los cínicos y el de los populistas que piensan que la realidad política no tiene ninguna complejidad”.

Portada del libro La política en tiempos de indignación. Galaxia Gutenberg.

Portada del libro La política en tiempos de indignación. Galaxia Gutenberg.

“Nuestros políticos abusan de las promesas”

Innerarity alerta, por tanto, de los políticos que nada saben de esa decepción: “Nuestros políticos abusan de las promesas”. Abuso que viene condicionado por la máxima de hacerse con el poder. “Nuestros sistemas están generando gente que sólo piensa en el asalto del poder y pocos que piensen en el ejercicio de ese poder”. Y lo precisa: “Hay muchos dedicados a vender un producto, en lugar de centrarse en la calidad de ese producto”. De manera que la política, de seguir por estos derroteros, “corre el peligro de convertirse en algo irrelevante”.

Tres son los momentos históricos por los que, a su juicio, ha pasado la democracia. Un primero de “desinterés de la gente, que llega hasta la crisis”. Luego con la crisis se produce “una gran agitación y politización en busca de los culpables”. Y un tercer momento, vaticina, que puede desembocar en que todo aquello “no sea más que un desahogo improductivo”. Por eso advierte: “Si no se hacen las cosas bien, se puede volver a la antigua decepción”.

La indignación insiste que no es suficiente. “Es una virtud cívica necesaria, pero insuficiente”. En La política en tiempos de indignación (Galaxia Gutenberg) lo amplía: “Puede ser que esas explosiones de airada protesta sean menos transformadoras de la realidad que el trabajo sostenido en el tiempo para formular buenos análisis y esforzarse pacientemente por introducir algunas mejoras”. Por eso no cree que la tan invocada democracia directa sea la fórmula perfecta.

Daniel Innerarity. Fotografía de Iñaki Porto.

Daniel Innerarity. Fotografía de Iñaki Porto.

Fascinación por las redes sociales: “¿Para qué necesito un profesor si tengo Google?”

“La participación ciudadana está sobrevalorada”, dice. Y lo está porque Innerarity piensa que la actual “fascinación por las redes sociales” manifiesta cierta utopía a favor de la “desintermediación”. Desconfianza hacia toda autoridad o figura mediadora, lo cual lleva “a suponer automáticamente que algo es verdadero cuando es transparente”. La “comunicación instantánea” como panacea. “¿Para qué necesito un profesor si tengo Google?”, exclama con voz interpuesta el filósofo.

Toda esta “enorme aceleración de la política”, de agitación y de instantaneidad, se sustenta “en el mundo de la moda”. De ahí la importancia de lo nuevo, igualmente “sobrevalorado en política”. Ahora es un gran valor, afirma Innerarity, “la virginidad, llegar inmaculado, presumir que no se tiene experiencia política”. Y, sin embargo, esa sobrevaloración de lo nuevo tiene su efecto colateral: “El tiempo que tarda el carisma en palidecer se ha acortado enormemente”.

También tiene palabras contra el modo en que los medios de comunicación reflejan la política en sus respectivos espacios. “Los políticos y los comentaristas preferidos para los debates suelen ser los más extremos o combativos”, quedando al margen “quienes son más proclives al compromiso”. Y añade: “Resulta informativamente más atractivo presentar a los políticos en una batalla encarnizada por la supervivencia que las complejidades de una sutil negociación”.

La política en tiempos de indignación que Daniel Innerarity propone en su libro pasa por mejorar los argumentos desacelerando tanta agitación. “Nunca vamos tan rápidos como cuando no sabemos adónde vamos”. De ahí que concluya diciendo: “Puede que en otras épocas pensar fuera una pérdida de tiempo”, pero “en la nuestra pensar es un ahorro de tiempo, un modo radical de actuar sobre la realidad”.

El filósofo Daniel Innerarity. EFE / Mikel Saiz.

El filósofo Daniel Innerarity. EFE / Mikel Saiz.

Lazarillo, ejemplo de supervivencia

Lazarillo, de Iria Márquez y Chema Cardeña, a partir de la obra anónima Lazarillo de Tormes
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 31 de octubre (17.00h) y domingo 1 de noviembre (12.30), 2015

Hay quien se empeña en clasificar las cosas y quien prefiere saltarse las barreras. La programación de esta semana de Sala Russafa pasa por alto las etiquetas con el estreno de Lazarillo, una pieza que parte de El Lazarillo de Tormes, obra cumbre de la literatura del S.XVI, para crear un divertido espectáculo para niños.

Iria Márquez y Chema Cardeña son los autores de este texto que sigue la línea característica de la compañía valenciana Arden, revisitando  obras y personajes clásicos para darles una nueva vida. “En nuestras tres producciones familiares anteriores habíamos partido de cuentos clásicos universales para revisitarlos. Ahora hemos querido reivindicar una de las mejores obras de la literatura española que, además, tiene un peso en nuestra cultura importantísimo” remarca Cardeña, quien también dirige la pieza.

Lazarillo, de Chema Cardeña e Iria Márquez. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Lazarillo, de Chema Cardeña e Iria Márquez. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La obra original representa una infancia en pleno S.XVI, muy alejada de las situaciones que conocen los niños de hoy día, “pero también muy coincidente, en algunos aspectos. Hemos querido remarcar mensajes como la importancia de luchar por uno mismo, por salir adelante, porque hay muchos chavales que están viendo esto en casa cada día, mientras que en la televisión los héroes parecen ser quienes no hacen nada”, explica el coautor y director de la Lazarillo.

En su salto a las tablas, este clásico se adapta para los más pequeños en un curioso formato. En la versión libre que Arden estrena en Sala Russafa, los protagonistas son dos centenarias marionetas de un viejo teatrillo a las que dan vida los actores Omar Sánchez y J.R. Torres. Cuando descubren que su amo va a retirarlas, intentan remediarlo ensayando duramente una de las piezas que interpretan en su pequeño escenario, Lazarillo de Tormes.

Pero, por más que se esfuerzan y perfeccionan su interpretación, la cosa no mejora, ya que el problema está en el desinterés de los niños por el teatro y por ese tipo de historias. Así pues, el reto no sólo será que la función continúe, sino capturar al público con las andanzas de un joven sirviente que ha de sobrevivir al hambre y a las tretas de sus amos.

Manteniendo el sello de Arden, esta divertida pieza que estará en cartel este fin de semana y volverá en navidades, mezcla el texto original de la obra clásica con las nuevas aventuras de estos dos títeres de carne y hueso en un original montaje para espectadores a partir de 5 años que les acerca una obra y un género, la picaresca, que han marcado nuestra herencia cultural.

Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia en Wonderland

Hasta el día 8 de noviembre, el centro cultural de Ruzafa mantiene en cartel Alicia en Wonderland, una ácida y muy libre versión para adultos del clásico de Lewis Carroll que cumple 150 años. En este caso, Chema Cardeña escribe y dirige esta comedia multidisciplinar en la que Alicia se presenta como una treintañera multititulada que intenta insertarse en la vida laboral.

La pieza cuenta con una espectacular puesta en escena que combina la interpretación con danza y música en directo, incluyendo versiones de Lou Reed, Bob Marley o The Rolling Stones, entre otros, a cargo de la Naipes Band. Las coreografías son del bailarín y Premio Max 2007 Toni Aparisi. Y un nutrido elenco formado por los propios Aparisi (a quien sustituye Miguel Machado en algunas funciones) y Cardeña,  Iria Márquez, Jaime Vicedo, José Doménech, Darío Torrent, Miryam Garcés, Juanjo Benavent y  Rosa López dan vida a particulares versiones del resto de famosos personajes de Carroll en un hábil retrato caricaturesco de nuestra sociedad y clase política.

Cartel de Lazarillo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cartel de Lazarillo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Fallece el coleccionista Martínez Guerricabeitia

Fallece Jesús Martínez Guerricabeitia
Martes 8 de septiembre de 2015

El empresario, coleccionista y mecenas Jesús Martínez Guerricabeitia ha fallecido en su domicilio de Valencia, según ha informado la Universitat de València, institución a la que donó una importante colección de arte contemporáneo. La capilla ardiente se instaló el mismo martes en La Nau, Paraninfo de la entidad, mientras que el funeral tendrá lugar el miércoles 9 de septiembre a las 13.00 horas en el Cementerio general.

Jesús Amor Martínez Guerricabeitia nació en la localidad valenciana de Villar del Arzobispo en 1922. Empresario, coleccionista y mecenas, recibió una primera educación de su padre, minero anarcosindicalista culto que le transmitió la curiosidad intelectual que le acompañó a lo largo de toda la vida.

Jesús Martínez Guerricabeitia. Foto: Europa Press.

Jesús Martínez Guerricabeitia. Foto: Europa Press.

Según ha destacado la UV, Martínez Guerricabeitia «pertenece a aquella generación marcada ineludiblemente por la guerra y el carácter represivo del régimen franquista que llevó a su hermano José a fundar la mítica editorial ‘Ruedo Ibérico'». Sufrió la cárcel junto a su familia, debido a sus convicciones libertarias, una estancia en prisión traumática, pero que contribuyó a parte de su formación ya que allí recibió clases de profesores represaliados y mejoró sus conocimientos de inglés.

«Las últimas clases que recibiría, porque de la cárcel saldría convertido prematuramente en un adulto abocado a forjarse a sí mismo, sin posibilidad de seguir estudiando», ha explicado la institución. Debido a la Guerra Civil y a la represión franquista posterior que sufrió toda la familia se abrió camino en el comercio de pieles, hasta que en 1951 emigraron a Colombia, donde se dedicó al comercio internacional. Regresó a Valencia en 1965, donde se estableció en el negocio de la exportación de calzado alicantino a EE.UU. A partir de ahí, desarrolló su inclinación coleccionista además de colaborar con diversas fuerzas cívicas.

Fruto de su labor de coleccionista, decidió donar su extensa biblioteca especializada en pensamiento político a la Biblioteca Valenciana y su colección de pintura de temática social a la UV. En reconocimiento a estos mecenazgos, ha sido distinguido por la UV (1997), la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (1998), la Facultad de Bellas Artes (1999), el Consell Valencià de Cultura (2008), el Ayuntamiento de Valencia (2010) y el diario Levante-EMV (2013).

José Martín, biógrafo de Jesús Martínez Guerricabeitia, le describe como «una persona de rasgos admirables por la sorprendente recuperación del golpe que supuso para él y para su familia el fin de la guerra, por su capacidad de reponerse tras salir de la cárcel, las ganas de superarse y luchar por una vida mejor».

En su biografía, editada en 2013, por la UV (dentro de la colección Paranimf) y la Conselleria d’Educació, Cultura i Esport, a través de la Biblioteca Valenciana, dejó patente que Martínez Guerricabeitia ha sido una persona «que ha sabido luchar con tenacidad y optimismo para sobreponerse a las dificultades hasta mejorar su estatus y poder volver a España, donde hizo realidad su amor por los libros, con la construcción de una amplia biblioteca, y por el arte, con una exquisita colección de pintura de temática social».

Imagen de Jesús Martínez Guerricabeitia, de la portada del libro editado por la Universitat de València.

Imagen de Jesús Martínez Guerricabeitia, de la portada del libro sobre su figura editado por la Generalitat Valenciana y la Universitat de València.

Europa Press

Los secretos del Cabanyal

Ruta turística por el Cabanyal
Turismo Cultural Turiart
Todos los jueves de agosto, 10 y 24 de septiembre y 8 de octubre

El barrio de El Cabanyal es uno de los escenarios más auténticos y con más historia de la ciudad de Valencia. Gracias a su idiosincrasia y diversidad cultural, su popularidad ha crecido exponencialmente en los últimos años aunque no ha estado exento de polémica. Con el objetivo de dar a conocer este barrio tan conocido y olvidado a la vez, la empresa de Turismo Cultural Turiart ha preparado una ruta a la fresca durante los meses de verano la cual se estrenó el 6 de agosto de 2015.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

Durante hora y media Turiart acercará al carácter propio de este distrito de pescadores, conocido por su carácter popular, su tranquilidad y la vida de sus calles. El itinerario, el cual comienza desde la propia Estación de Renfe con el mismo nombre, abarca desde la historia y pasado del barrio hasta la problemática más reciente, conocida por todos a través de medios de comunicación y asociaciones proteccionistas del barrio.

Así mismo se recordará la presencia de valencianos ilustres como Joaquín Sorolla o Josep Renau, quienes escogieron este escenario para inspiración de sus obras. Se atravesarán calles que aún conservan la arquitectura decimonónica popular y casas que narran historias de gente humilde y sencilla a través de sus paneles cerámicos. Bajo la luz cálida de las farolas y la suave brisa marítima se conocerán los secretos de este barrio con encanto que está por reconsiderar y redescubrir.

La creación de la ruta corresponde a Turiart, empresa líder en Turismo Cultural en la Comunidad Valenciana. La ruta está dirigida tanto a valencianos como a visitantes de la ciudad y se llevará a cabo todos los jueves de agosto, el 10 y 24 de Septiembre y el 8 de Octubre de 2015. Ésta partirá a las 23.00h desde la estación de Renfe-Cabanyal.

El coste por persona es de 10 Euros aunque la empresa ofrece descuentos para grupos y familias. Se pueden consultar más detalles en www.turiart.com así como realizar solicitudes de información para grupos en exclusiva o en idioma.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

 

Las fiestas al rojo vivo de David Cantillo

Rituales de fiesta y fuego. Fotografías de David Cantillo
Museu Valencià d’Etnologia
C / Corona, 36. Valencia
Hasta el 20 de septiembre de 2015

El Museu Valencià d’Etnologia acoge la exposición Rituales de fiesta y fuego. Fotografias de David Cantillo, en la que se analiza la presencia del fuego en las fiestas valencianas y ofrece un recorrido sobre las distintas manifestaciones festivas de la Comunitat y el papel que, visto desde el ojo del fotógrafo, tiene el fuego en el desarrollo de las mismas.

Xavier Rius, diputado de Cultura, destacó la idoneidad de las fotografías de David Cantillo para mostrar “la vinculación ancestral entre el fuego, la fiesta, la cultura y las raíces del pueblo valenciano”. “Qué mejor que estas imágenes, estos pedazos de realidad captados en las instantáneas fotográficas para ofrecer una imagen conjunta del fuego, historia y cultura”, subrayó Rius.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía de Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía de Museu Valencià d’Etnologia.

La exposición presenta un centenar de fotografías de diferentes tamaños de distintas fiestas valencianas, desde las Fallas, Fogueres y la Magdalena hasta fiestas de menor impacto social pero de gran interés por la forma en la que se usa el fuego en la fiesta. Tal es el caso de la Santantonada de El Forcall, la Matxà de Vilanova d’Alcolea o los Correfocs i Corda.

En la Santantonada de El Forcall el fuego simboliza la purificación y la fertilidad a las puertas de la primavera. En pleno incendio de la barraca, los forcallanos giran en torno a ella, según la tradición, tres veces. Buscan así la purificación y la fertilidad a las puertas de la primavera. San Antonio es llevado atado a la hoguera y su lucha es patente en la cuerda tensada entre el bien y el mal. Es inevitable atender a la domesticación del fuego hasta el punto de usarlo para representar la muerte misma.

En la Matxà, una vez prendida en llamas Vilanova de Alcolea, vuelve la tensión entre dos nuevas llamas. Como en muchos rituales festivos, demostrar la valentía -la tuya propia o la de tus animales- es casi indispensable. Los machos espoleados por sus jinetes cruzan las calles envueltos en llamas mientras que la gente los emula. De nuevo esos dos fuegos metafóricos surgen en la noche: la bestia y el hombre.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

Los demonios, representantes del mal y con un ingenio sin fin, tratan en los Correfocs i Cordà de alcanzar a todo aquél que halla alrededor y -¿quién sabe?- llevarlo al infierno. Cualquier artefacto es bueno si pueden atar sus llamas a él y asperjarlas por doquier. Fuego que congrega que hace al pueblo partícipe en la fiesta e incluye en una diversión inocua que establece una doble relación con el público: le agrede y le da cobijo. Y es este doble sentido el que el espectador saborea, puesto que es partícipe integrante del ritual teatral del mismo averno y del que, sin embargo, puede salir indemne.

David Cantillo es un joven fotógrafo valenciano que ha desarrollado su carrera en el ámbito de la fotografía comercial y en numerosos proyectos de carácter temático. Su inquietud fotográfica le ha acercado a diferentes temas como el deporte, la naturaleza, la poesía, el turismo y la fiesta (el fuego y las fallas) y las artes escénicas y musicales. Ha obtenido diferentes premios y galardones en municipios españoles como Girona (Finalista y mejor fotografía en Montphoto. Concurso Internacional de Fotografía de Naturaleza. Lloret de Mar) y finalista en Unicornio (concurso de fotografía de Montilla. Córdoba).

Fotografía de David Cantillo. Cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

Heroínas del cáncer

Fotografías de Belén Caballero
Centro Cívico del Puerto de Sagunto
Jardines del Antiguo Sanatorio s/n. Sagunto (Valencia)
Hasta finales de junio, 2015

Desde el éxito de la película Las chicas del calendario es muy común que algún colectivo de hombres o mujeres opte por desnudarse total o parcialmente por una buena causa. Las 21 mujeres que posan en esta ocasión no lo hacen en un calendario sino en una muestra de la fotógrafa Belén Caballero que se expone este mes en el Centro Cívico del Puerto de Sagunto.

Son mujeres de distintas edades y lugares, unidas por un nexo común, han superado un cáncer de mama y retomado las riendas de su vida. Prestando voluntariamente su imagen, sin complejos ni tapujos, animan a las personas y familias afectadas transmitiendo un mensaje de esperanza. La muestra reúne 21 fotografías en gran formato; 70 X 70 centímetros y dos de 70 X 2 metros. Es uno de los actos programados por Amucanma, asociación dedicada al acompañamiento y apoyo de personas afectadas por el cáncer de mama y a sus cuidadores, con motivo de  su segundo aniversario.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Las organizadoras animan a visitar la muestra fotográfica, pues “van a encontrar cómo la alegría, la amistad, y en general todo lo tremendamente vital, tiene cabida incluso durante los meses o años en los que se convive con el cáncer”, aseguran. “Es una exposición para compartir sentimientos, para compartir experiencias y para crecer todos como personas”. En resumen un proyecto con alma que celebra el triunfo de la vida y las ganas de luchar contra la adversidad para conservarla.

“Las sesiones de fotos con estas mujeres fue una experiencia muy intensa y emocionante, porque se crean relaciones muy íntimas”, dice Caballero. “Pude comprobar que todas son mujeres muy valientes que se han enriquecido y fortalecido superando una difícil prueba como es el cáncer”.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

“Una etapa más”

Isabel Galdón, una de las modelos y fundadora de Amucanma, reconoce que “superar un cáncer exige un esfuerzo titánico, pero también puede vivirse como una etapa más en la vida, con ilusión por renacer, por sentirse otra vez bella y atractiva”. Durante esta lucha a muerte se desarrolla una mirada introspectiva, la búsqueda de uno mismo. “Después de tanto esfuerzo, y cuando el cáncer ha desaparecido, estamos agotadas, pero entonces comienza el resurgimiento, y esta fase es muy gratificante”, apunta Galdón.

La doctora Elvira Buch, cirujana de la Unidad de Mama del Hospital de Sagunto, sugirió a Galdón que crease una asociación para las mujeres afectadas de cáncer de mama y sin dudarlo se puso manos a la obra. Junto a su amiga Kety Simón Gurumeta, fundó la Asociación de Mujeres de Cáncer de Mamá, Amucanma,  presentada en las XIII Jornadas sobre esta enfermedad, celebradas en el Hospital de Sagunto en mayo de 2013. Ese mismo día se apuntaron muchas mujeres y, posteriormente, se incorporaron también hombres. El 5 de junio tuvo lugar la primera junta general, de la que salió la directiva y un buen número de voluntarias para empezar a poner en marcha un proyecto lleno de ilusión.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Belén Caballero abrió su estudio a principios de los noventa en la localidad valenciana de Sagunto y desde entonces compagina su actividad de fotógrafo con la docencia del lenguaje fotográfico. Con el tiempo se ha convertido en referente de la fotografía de retrato en el ámbito de lo Social en España y en el resto de Europa.

Ha dirigido cursos y ponencias, y recibido numerosos galardones en prestigiosos concursos internacionales. Es Maestro Fotógrafo de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen, y Medalla de oro de la Confederación Española de Fotografía. Veintisiete obras suyas han destacado en los distintos certámenes de calificaciones de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen de las cuales 21  forman parte de la colección de honor de la Federación Española.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

El padre: el fin del patriarcado

El padre, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama
Dirección: Juan Prado
Sala Russafa
C/ Dènia, 55. Valencia

Los conflictos entre padres y madres a la hora de educar a los hijos, el principio del fin del patriarcado, la envidia del hombre ante el vínculo visceral que se establece entre la mujer y sus hijos. Son algunas de las cuestiones esenciales que plantea ‘El Padre’. Una adaptación del clásico de August Strindberg, dirigida por Juan Prado, que se estrenó este pasado fin de semana en la Sala Russafa a cargo de la nueva compañía valenciana Atelier del Drama integrada por María Minaya, Begoña Navarro, Andrés Simarro, Vicente Soriano, Isabel Torrijo, Amparo Iserte y Carlos Bañuls.

«Es un doble estreno, el de la compañía y el de la pieza, por eso decidimos trabajar sobre un texto de Strindberg, ya que es el mejor entrenamiento”, dice Prado, protagonista de la obra. “Sus personajes ofrecen tal riqueza que son un sueño para cualquier actor».

Hay muchos motivos para disfrutar de este gran dramaturgo capaz de trazar “un retrato profundo y clarividente de nuestras almas escindidas, incapaces de conocernos a nosotros mismos y mucho menos a la  persona con la que compartimos la  vida”, dice Prado. “Strindberg tiene la habilidad de formular tantas preguntas, que seguro que alguna va a hacer pensar al espectador”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Padre ‘versus’ madre

La trama se sitúa en 1880, en Suecia, donde un capitán de caballería y científico de prestigio se enfrenta a su mujer por un desacuerdo en la forma de educar a la hija de ambos. Una disputa que derivará en una dura y tensa batalla entre sexos. Insistiendo en la autoridad que le otorga su condición de padre, el capitán topará con la firme oposición de su esposa, convencida de la precaria salud mental de éste y dispuesta a utilizar cualquier arma para evitar que lleve a cabo sus planes.

“La obra reflexiona sobre la envidia del hombre ante el vínculo natural de una madre con un hijo, del que se siente excluido y es incapaz de comprender”, comenta Prado. “La mujer sólo por el hecho de ser madre ya es creadora, el hombre, en cambio, ha necesitado crear civilizaciones para sentirse creativo. Este cuento de Strindberg es su personal visión de cómo los cambios que empezaron en su época llegarían a transformar la sociedad occidental, la caída del patriarcado. También nos advierte de que si las mujeres se aferran al poder como los hombres, el resultado será más de lo mismo, en una constante rueda de lucha por el poder”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Según Prado, este texto marca el nacimiento del drama moderno y anuncia, hace un siglo, un colapso del patriarcado que está hoy de plena vigencia. «Nunca antes se había hablado sobre este tema de manera tan clara y profunda. Strindberg llega a plantear qué es lo que nos hace realmente hombres y mujeres, madres y padres. Además, siembra la duda de si alguna vez podremos llegar a conocer al otro y a nosotros mismos».

Veinte años de experiencia

Prado ha desarrollado durante dos décadas su carrera en Madrid. Ha trabajado en proyectos cinematográficos, la televisión y en la Compañía de Teatro Español. Ha ejercido como ayudante de dirección en numerosos montajes del Centro Dramático Nacional y ha impartido cursos de interpretación. Además, ha dirigido ocho montajes, el último una adaptación para la compañía cántabra Suma Teatro del texto de Arthur Miller, ‘Panorama desde el puente’.  Hace unos meses por circunstancias personales, Prado regresó a Valencia y decidió mantenerse en activo, impulsando esta nueva compañía que inicia su andadura.

El estreno en Sala Russafa es el primer paso de un proceso que continúa. «Vamos a seguir trabajando, profundizando en los personajes y mensajes de ‘El Padre’ porque, mientras el montaje esté activo, el teatro no deja de evolucionar y crecer.  Esperamos llevarla a Madrid y toda España, pero vamos paso a paso”, concluye Prado.

El padre. Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco