Las nueve mujeres de Grupo Art

Exposición Colectiva Día Internacional de la Mujer
Grupo Art. Taller Susi Lizondo
Lotelito
C/ Barcas, 13. Valencia

Con motivo del Día Internacional de la Mujer se inauguró en Lotelito una muestra de pintura donde nueve mujeres que habían participado previamente en el Grupo Art del Taller de Susi Lizondo exponían, a modo de ejercitamiento culminatorio, los resultados de la interiorización de sus creaciones más personales. El pequeño formato de las obras favorecía el conjunto de la exposición, la cual todavía se puede disfrutar en el ambiente relajado donde Lotelito suele llevar a cabo exposiciones.

Isabel Chaume, Lydia Davalillo, Merche Genís, Elena González, Yolanda Montero, Soledad Osuna, Carmen Sanchis, Mar Suria e Inma Tasso son las artistas “geniales, creativas, sabias, divertidas y atrevidas”, según palabras de la propia Susi Lizondo, cuyos trabajos se pueden ver. Obras que se inspiran en Turner, Morandi, Picasso o Freud; creaciones que van desde el paisaje al retrato pasando por el expresionismo abstracto. Una lección histórica donde cada una pinta lo que ve y su representación del mundo dando como resultado nueve estilos muy personales y dispares. Lizondo explica: “la emoción es lo que importa y a ellas les llega con estas pinturas de pequeño formato que van a mostrar en su segunda exposición colectiva”.

Hace unos años, la artista comenzó a impartir talleres de pintura para que todos los no profesionales que estuvieran interesados en este arte, pudieran conocerlo de cerca y llegar a expresarse a través del pincel. Susi Lizondo es Licenciada por la Universidad de Bellas Artes de Valencia en la especialidad de pintura. Vive y trabaja en esta ciudad, donde ha desarrollado casi toda su carrera, además de en Roma donde estudió Diseño Gráfico y realizó varias exposiciones. La pintora posee obras en colecciones privadas en Alemania, Brasil, Portugal, Italia, y EE.UU.

Una de las obras expuestas. Mar Suria. Imagen cortesía de Susi Lizondo.

Una de las obras expuestas. Mar Suria. Imagen cortesía de Susi Lizondo.

“Ha decaído el interés por ver las cosas en directo”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Moisés Mañas, Álex Marco, Rebeca Plana y Paco Sebastián, con motivo de la feria
ARCO de Madrid, que se celebra en IFEMA del 24 al 28 de febrero de 2016
Entrevistados por Jose Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo de redacción de Makma

Alguien que lea el titular de este artículo se preguntará: ¿cómo es que ha decaído el interés por ver las cosas en directo si ARCO es un hervidero de gente? Para encontrar la respuesta se hace necesario leer lo que han dicho Moisés Mañas, Álex Marco, Rebeca Plana y Paco Sebastián durante el encuentro mantenido con ellos en Lotelito de Valencia, teniendo precisamente como motivo la Feria de Arte Contemporáneo (ARCO) de Madrid, que este año celebra su 35 aniversario, y por la que han pasado los cuatro artistas valencianos.

Rebeca Plana y Paco Sebastiá, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rebeca Plana y Paco Sebastián, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Entienden que ARCO es un “gran escaparate” del arte contemporáneo, donde, como en toda feria, “se compra y se vende”. Álex Marco: “Y donde tú eres el producto…”. Moisés Mañas: “…con tu dignidad, evidentemente, pero dentro de una feria”. Un escaparate que Paco Sebastián caracteriza así: “Funciona como un gran festival, pero cuando el festival se cierra la gente deja de ir a ver lo que después debería continuar en las galerías”. De manera que “no responde exactamente a una realidad; responde a una fantasía que cuando desaparece concluye esa fantasía”, precisa Sebastián.

Rebeca Plana: “La gente piensa que vamos allí a divertirnos y nosotros a lo que vamos es a interrelacionarnos con otros artistas, conocer a comisarios que han hablado de nosotros, a periodistas que nos han nombrado. Yo ARCO lo veo para aprender”. Y añade: “Vamos buscando lo que se hace de puertas afuera de nuestra ciudad”. Marco dice que va a las ferias para ver “lo que ha salido recién del horno; verlo en vivo”. “Con ARCO parece como si todo se produjera de golpe y luego desapareciera”, señala Sebastián.

Álex Marco (izda) y Moisés Mañas, durante el Desayuno Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Álex Marco (izda) y Moisés Mañas, durante el Desayuno Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mañas afirma que al tratarse de un escaparate, “si no vendes, sabes que por lo menos tu obra ha tenido repercusión; a mí siempre me ha venido bien”. Según Paco Sebastián, “ARCO es una gran fiesta y estaría bien que se convirtiera en pequeñas fiestas después”. Pero tras la gran hoguera… “Tendría que servir para que nosotros fuéramos a esas pequeñas fiestas, que no vamos”, sostiene Plana. Esas pequeñas fiestas que son las inauguraciones de exposiciones en las galerías y, sobre todo, el día a día posterior es lo que se echa de menos.

Álex Marco y Paco Sebastiá, durante la charla. Fotografía: Fernando Ruiz.

Álex Marco y Paco Sebastián, durante la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Moisés Mañas es contundente a este respecto: “Los que estudian Bellas Artes son bichos raros”. Y se explica: “Las facultades de Bellas Artes ya no son facultades de Bellas Artes, porque antes quien entraba a la facultad estudiaba Bellas Artes y ahora entran a estudiar animación. La ilusión de trabajar con galerías, ir a ferias y mostrar tu propio trabajo se ha diluido y el boom está en la animación o en la ilustración básicamente”. Rebeca Plana dice que fue hace dos semanas a la Facultad de Bellas Artes de Valencia “y no vi ningún alumno trabajando con bastidor, ni con carpeta debajo del brazo”.

Moisés Mañas, durante la charla. Fotografía: Fernando Ruiz.

Moisés Mañas, durante la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Todos quieren ser ilustradores o animadores, pero nadie quiere trabajar en arte contemporáneo. Es un momento complejo en el que los alumnos tienen unas carencias culturales espectaculares”, abunda Mañas. Según Álex Marco, en su generación “muy pocos alumnos iban también a las galerías o se enteraban de cómo estaba el comercio”. Rebeca Plana y Paco Sebastián, al unísono: “¡Eso sigue pasando!” Y Sebastián continúa: “Los alumnos ya no visitan las galerías, de manera que volvemos a lo mismo: ARCO concentra todo y luego ya no hay nada. Las microfiestas esas, después de la gran fiesta de ARCO, son como mucho las inauguraciones y poco más. Ha decaído el interés por ver las cosas en directo”.

Rebeca Plana, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rebeca Plana, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Desinterés, pues, como efecto de esa tendencia a la espectacularidad, no sólo de las ferias sino del espacio visual en general, y de los cambios de hábitos: menos arte contemporáneo y más arte digital, con lo que eso conlleva de experiencias más instantáneas a través de Internet y las redes sociales. “En ARCO -explica Sebastián-, cuando hablas con otra galería siempre hay una mirada por encima del hombro, no por desprecio, sino porque están mirando al stand de enfrente. Nadie te atiende mirándote a los ojos, algo que a mi me molesta mucho”.

Moisés Mañas interviene para dejar clara una cosa: “Es que la galerías se gastan muchísimo dinero y si no lo rentabilizas cierras la empresa. De manera que el cachondeo, después de ARCO, y a nosotros los artistas nos interesa que ellos estén así”. Rebeca Plana cree en el concepto de galerista (“pienso que tienen que estar ahí”), porque a ella le han ayudado “mucho”, pero ahora comenta que está más por vender sus proyectos “sin necesidad de galeristas”. Y sale el nombre de Carlos Macià, al que le va muy bien trabajando por libre.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, Jose Ramón Alarcón, Rebeca Plana, Paco Sebastián, Álex Marco, Moisés Mañas y Carles Claver, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, Jose Ramón Alarcón, Rebeca Plana, Paco Sebastián, Álex Marco, Moisés Mañas y Carles Claver, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Con respecto al “efecto llamada” que generan ciertas piezas provocadoras en cada edición de ARCO, hay su controversia. “Las obras que generan ese efecto son las que hacen que la gente piense que el arte contemporáneo es una mierda”, indica Mañas. “La gente al final no va a ver arte contemporáneo, va al circo”, sostiene Plana. Aunque todos ellos reconocen que a veces el galerista utiliza alguna pieza provocadora, con el fin de atraer la atención y que la gente se fije en otras piezas expuestas al lado de esa. Álex Marco concluye que “la pieza reclamo de ese tipo de sensacionalismo seguro que aparecerá”. Y adelanta la de una galería de Alabama, que expone un Mercedes de los 70 en mitad del stand intervenido por un artista. Ellos cuatro se acercarán como cada año a ARCO, porque ARCO da para eso y mucho más.

Salva Torres

Fallece Josep Lluís Sirera, un referente del teatro

Jose Lluís Sirera fallece en Valencia
Martes 8 de diciembre de 2015

El ex vicerrector de Cultura de la Universitat de València y autor teatral, Josep Lluís Sirera, ha fallecido este martes 8 de diciembre en Valencia por complicaciones de una enfermedad que arrastraba el último mes, según ha informado la institución académica en un comunicado.

Sirera, de 61 años, era catedrático jubilado de Literatura Española, así como un prestigioso autor y adaptador de textos de teatro. La capilla ardiente será instalada este martes en el Tanatorio de Valencia, y el entierro será a las 15.45 horas del miércoles.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2104. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2104. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera se había jubilado recientemente como catedrático del Departamento de Filología Española de la Universitat de València. Había sido vicedecano de la Facultad de Filología (1986-1987), decano del mismo centro (1987-1989), director del Departamento de Filología Española (1992-1995), director del Servicio de Bibliotecas y Documentación de la UV (2002-2006), y vicerrector de Cultura desde 2010 a marzo de 2011. Algunos de sus textos teatrales han sido estrenados por el Aula de Teatre de la Universitat de València en los últimos años.

En marzo del pasado año, Sirera participó en uno de los Desayunos Makma en Lotelito, compartiendo animada conversación con Toni Benavent, gestor cultural y gerente de Albena Teatre, y Mariángeles Fayos, responsable del Teatro Olympia, en torno a los problemas que aquejaban al sector teatral, con motivo del Día Mundial del Teatro. A continuación reproducimos algunas de sus interesantes reflexiones. ¡Descanse en paz¡

Josep Lluís Sirera, en el centro, junto a Mariángeles Fayos y Toni Benavent, en el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Foto: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, en el centro, junto a Mariángeles Fayos y Toni Benavent, en el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Foto: Gala Font de Mora.

Desayuno MAKMA en Lotelito el 26 de marzo de 2014

Josep Lluís Sirera, en relación con la época de bonanza económica, previa a la crisis posterior que estalló en 2007, dijo que “la gran trampa fue pensar que había dinero para todo”. Y se preguntó : “¿Qué queda de la Bienal o de la Ciudad de Teatro?”. “Que se utilizara el Puente Rialto de Venecia para promocionar la Bienal de Valencia es un chiste”, apostilló Sirera.

“Ha habido miedo por parte del sector teatral”, sostuvo en otro momento de la conversación, poniendo como ejemplo el caso de la Fórmula 1: “La única voz pública que se manifestó en contra fue el director del Instituto de Robótica de la Universidad de Valencia”. Y siguiendo con el despilfarro público afirmó: “¿Por qué no se hacen responsables los políticos con su patrimonio personal de los errores que cometen?”. “Se está recortando muy mal”, advirtió Sirera, que aludió a otra demanda del sector:

“La sociedad valenciana necesita un Consejo de las Artes”, considerando “insuficientes” los consejos sectoriales. Demanda que pasaba por crear “un Consejo como el existente en la mayoría de países, con representantes de todos los sectores culturales y presupuestos globales”. Y en esto incluyó a las universidades.

Aludió igualmente a la necesidad de cambiar la “falta de empatía, ineficiencia e ignorancia” pública. “El sector del teatro es muy frágil, frente al audiovisual o las artes plásticas, porque los montajes son efímeros, tienen su fecha de caducidad”, explicó. Del público que acude a los teatros, Sirera dijo que “cuesta mucho crear y es fácil de destruir”. “Es un problema de formación y de gusto; si ves cinco espectáculos buenos, te permite luego ser exigente”, concluyó.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Fotografía: Gala Font de Mora.

 

La fotografía humanitaria de Monia Antonioli

Exposición de Monia Antonioli  y Subasta benéfica
Lotelito
C / Barcas, 13. Valencia
Jueves 3 de diciembre, 2015, a las 19.30h

One Day Yes organiza el jueves 3 de diciembre (19.30h) en Lotelito de Valencia un evento solidario con una exposición de fotos sobre África de la fotógrafa internacional Monia Antonioli y una subasta benéfica con el objetivo de recaudar fondos para terminar de construir el comedor y la cocina de la escuela Lamu Twashkhuru Nursery School y garantizar la alimentación de los niños durante seis meses.

Puedes adelantarte a los regalos de Navidad y, al mismo tiempo, contribuir a una buena causa. La subasta solidaria, cuyos beneficios irán destinados en su totalidad al proyecto de la escuela, la presentará la periodista Mariola Cubells  y, además, se esperan muchas sorpresas y gente conocida de la sociedad valenciana. Podrás llevarte desde una bicicleta hasta un jamón, tratamientos de belleza o escapadas de fin de semana, ropa, libros y muchos más objetos y experiencias.

La fotógrafa Monia Antonioli es una reportera gráfica con sede en Londres y alcance internacional. Su trabajo se centra en la fotografía humanitaria y colabora activamente con las organizaciones más pequeñas para ayudar a reconocer el poder de la gente normal y su implicación para mejorar la vida de quienes habitan, sobre todo, el continente africano.

Fotografía de Monia Antonioli, a quien se dedica una exposición en Lotelito.

Fotografía de Monia Antonioli, a quien se dedica una exposición en Lotelito.

La exposición de fotografías de Monia Antonioli se inaugurará el mismo día 3 de diciembre. Monia pasó este verano unos días en la Twashkhuru Nursery School para documentar el trabajo que, tanto su fundador Omar como One Day Yes, están realizando. El resultado, 18 fotografías que se expondrán durante todo el mes en las paredes de Lotelito y que también estarán a la venta para destinar lo recaudado al proyecto de Lamu.

Subasta solidaria

Se podrá pujar por artículos y experiencias donadas por marcas y artistas valencianos que se han querido implicar con la causa. Por ejemplo, artículos de las tiendas de moda y decoración La Chaise retro & med y Madame Frou Frou; Rubio Kids; Coolway y Ulanka; WAU; Hortensia Maeso y Sie7e Gallery. También editoriales han donado ejemplares como Espasa, Penguin Random House y Cuadernos Rubio.

De gastronomía, se podrá conseguir un jamón de Manglano; quesos de “Quesería de mi vida”; productos de La Cuina y Picken de la empresa cárnica Gourmet S.A.; aceite 565 de Diego Barquero; vino ecológico Aranleón y cervezas artesanales de Bierwinkel. Además, habrá experiencias gastronómicas para dos en Lotelito y Portolito; Arrocería Duna; Casa Tavella y otras experiencias como una sesión fotográfica en un estudio profesional; entradas para espectáculos en Espai Rambleta o una escapada de fin de semana de Viajes Marco Polo y Librería Patagonia.

De salud y bienestar se subastarán cestas de producto de Farmacia Margarit; circuitos termales en el hotel Barceló y un tratamiento de belleza en la Clínica del Dr. Mira. Junto a todo esto, muchos más artículos como una bicicleta de montaña Cloot Bike; un cuadro de la pintora Patricia Iranzo  o productos africanos traídos en exclusiva de la isla de Lamu. Algunas personalidades como el periodista Carles Francino también han querido colaborar donando algún objeto personal.

Fotografía de Monia Antonioli cortesía de Lotelito.

Fotografía de Monia Antonioli cortesía de Lotelito.

La Asociación One Day Yes se constituye para apoyar a la escuela Twashkhuru Nursery School de Lamu que mantiene cada día a 25 niños a los que se les da la oportunidad de tener un futuro esperanzador alejado de la pobreza. Construida hace 7 años con botellas de plástico y vidrio recogidas de las calles de la isla, la escuela es un proyecto auténtico que nace al amparo del reciclaje. Además, la música tiene un protagonismo especial ya que su fundador, Omar, es músico y enseña a los pequeños clases de percusión y canciones con mensajes educativos.

Este proyecto tiene un impacto social directo sobre la población de Lamu. Los niños desayunan y comen en la escuela y, además, existe un punto de agua potable que suministra a toda la población que vive alrededor. De esta manera se ha mejorado la calidad de salud de los pequeños y de los vecinos al poder consumir agua potable tratada con buenas condiciones higiénicas.

El objetivo principal de la asociación es garantizar la manutención y educación de los niños de la escuela y hacer que la Twashkhuru Nursery School sea sostenible, independiente y autogestionada por su gente local. Para ello organizan diferentes actividades y acciones de sensibilización como talleres de percusión, charlas, eventos solidarios, subastas benéficas y exposiciones de fotografía como las que tendrán lugar el jueves en Lotelito.

Fotografía de Monia Antonioli.

Fotografía de Monia Antonioli, a quien se dedica una exposición en Lotelito.

Enrique Rubio: “La nostalgia está de moda”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Enrique Rubio, propietario de Cuadernos Rubio y autor de ‘Mi mamá me mima’ (Espasa)
Entrevistado por Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo de dirección de MAKMA

Enrique Rubio lo reconoce, primero por lo bajini y luego abiertamente: “Nos la han atribuido, pero la verdad es que no se encuentra en los Cuadernos Rubio”. Se refiere a la famosa frase Mi mamá me mima, ahora convertida en título del libro que viene a rendir homenaje a su padre Ramón Rubio, fundador de la empresa en 1959, y que supone “un viaje a la nostalgia”. Viaje a través de imágenes y frases recordatorias de aquellos primeros cuadernos de caligrafía y matemáticas aparecidos en el franquismo. Eso sí, la frase ya es propiedad de la empresa valenciana: “La hemos registrado”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio recogió el testigo de su padre ya avanzada la década de los 90, tras escuchar a alguien decir: “¿Pero aún existen los Cuadernos Rubio?” Y lo primero que hizo, en un momento de pérdida de identidad de la empresa, fue recuperar la imagen tradicional de los colores verde y amarillo de los cuadernos, y cambiar las frases con el fin de adaptarlas a los nuevos tiempos. De aquellas ‘África está habitada por negros’, ‘Los indios viven en chozas’ o ‘¿Cumples los diez mandamientos?’, se ha pasado a frases comprometidas con la igualdad, el medio ambiente, las energías renovables o la salud.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“En los periodos de bonanza es cuando hay que prepararse para la crisis”

“De la marca no se vive y había que modernizarse”, explica Enrique Rubio. Modernización en los contenidos y en la forma de trabajar en plena era de Internet. De hecho, el 29 de octubre inauguran imprenta en su nueva nave de Quart de Poblet, donde además presentarán ese mismo día su Aula Museo en la que se recrea un aula de los años 60 con productos de la época.

Todo ello después de crecer en facturación y de vender “más que hace siete u ocho años”. ¿La clave? “En los periodos de bonanza económica hay que prepararse para la crisis, porque sabemos que éstas son cíclicas”. Lo que ha permitido a Cuadernos Rubio ser en todo momento una empresa saneada con facilidad a la hora de obtener financiación bancaria en tiempos de vacas flacas. Su salto al mercado alemán hace un par de años así lo demuestra. “Se vende en Alemania, pero cuesta”, reconoce Rubio, aunque subraya que se trata del mismo problema con el que se encontró su padre cuando empezó en España. También está previsto impulsar la publicación en Latinoamérica: “Está previsto que lo hagamos en 2016”.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Ahora los niños escriben mucho menos; su infancia es la del ordenador”

Mi mamá me mima, cuya redacción de textos para la editorial Espasa ha sido obra de Mariola Cubells, va en esa línea de recuperar el pasado con vistas a impulsarse hacia el futuro. “Se está poniendo de moda lo retro; su poder nostálgico”. Enrique Rubio no sabe exactamente por qué, pero lo cierto es que la nostalgia vende. “A la gente le emociona recordar las tardes en que coloreaban alguno de aquellos cuadernos”.

Ejemplar del libro 'Mi mamá me mima', de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Ejemplar del libro ‘Mi mamá me mima’, de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

O los ejercicios de caligrafía. “Ahora los niños escriben mucho menos, porque su infancia es la de los ordenadores, los videojuegos, las multipantallas o los iPads”. Y, sin embargo, “se ha demostrado que la caligrafía tiene un valor pedagógico muy grande, porque estimula partes del cerebro que en la infancia se halla en plena transformación”. De ahí quizás el éxito hoy en día de Cuadernos Rubio. Como se recoge en el libro, “si alguien en aquel momento le hubiera dicho [a su padre] que en 2014, por ejemplo, se iban a vender más de cuatro millones de ejemplares de aquellos cuadernillos artesanales, probablemente se hubiera partido de la risa”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

“En Cataluña existe un nacionalismo muy potente”

En el mercado nacional, Cuadernos Rubio se vende casi por igual en casi todas las comunidades autónomas. “Quizás algo más en Andalucía, por tener más población”, y algo menos en Cataluña, “porque si estás solo en castellano te penaliza, cosa que no ocurre en Valencia, ni tampoco en Galicia o el País Vasco”. Con todo, hace tres años que se ha traducido al catalán y, como destaca Rubio, “se nota en las ventas”. Como se nota, a tenor de su experiencia, que en Cataluña “existe un nacionalismo muy potente”.

La noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Salva Torres

“No haríamos un festival sin pagar a los artistas”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont  y Salva Torres

Meritxell Barberá e Inma García no dirigen el Festival 10 Sentidos: lo llevan en las venas. Por la sangre de estas dos bailarinas, coreógrafas y gestoras culturales no corre, sino galopa el certamen de arte e integración que este año cumple su cuarta edición. Lo hace a lomos de una propuesta que amplía sedes y se reparte por toda Valencia (Centro del Carmen, Palau de les Arts, Filmoteca, La Nau), para mostrar lo ‘Im-Perfectos’ (tal es el lema) que somos los seres humanos: mezcla de seguridad y de fragilidad.

Como son bailarinas fundadoras de Taiat Dansa (1999), antes que ‘cocineras’ de su propio festival, saben lo que supone estar a un lado y otro de la barrera. De manera que conocen de primera mano el “proceso de vulnerabilidad” del artista, “lo bueno y lo malo” de la vivencia creativa, lo que facilita su labor al frente de un certamen que se nutre de pasión artística. De ahí los diez sentidos que son necesarios poner a la hora de entrar en su ya consolidado festival. Un festival que reúne profesionales de diversas disciplinas (danza, teatro, música, cine, artes plásticas) tengan o no alguna discapacidad. O mejor: “Artistas con diferentes capacidades”.

Meritxell Barberá, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Meritxell Barberá, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

“La auténtica integración es poner en alza la discapacidad”

¿Por qué Festival 10 Sentidos?

Meritxell Barberá: “Porque hay que agudizar al máximo los sentidos, poner en marcha toda la energía para mostrar todo ese arte lleno de historias, superaciones y retos”.

Inma García: “Se trata de ir más allá de los límites de los sentidos”.

Meritxell: “Y como la auténtica integración es poner en alza la discapacidad, unas más aparentes que otras, decidimos crear este festival, donde, por ejemplo, bailarines en silla de ruedas pueden actuar con otros sin esa discapacidad”.

Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Si a esa necesidad de integrar artistas de diversa condición se le suma el hecho de que “en Valencia hace falta más escena contemporánea, de vanguardia” (Meritxell), se entiende a la “perfección” la existencia del Festival 10 Sentidos. “No tenemos tradición de danza en este país, por lo que se hace necesario acercársela al público trayendo primeras figuras” (Inma).

“Cuesta fraguar políticas culturales a largo plazo”

Meritxell tiene claro que de igual manera que se invirtió en el cine español, “y hoy se ha conseguido que el público lo consuma”, se trata de hacer lo mismo con la danza. “La inversión inicial consiste en programarla”. Y agrega: “Cuesta hacer políticas culturales a largo plazo y más en danza”. Cuesta, vaya que si cuesta. En su doble sentido de esfuerzo y de dotación económica. “Necesitamos más apoyo, no más dinero” (Meritxell).

Meritxell García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Meritxell García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Y el apoyo empieza por aflojar el nudo de la enredada trama burocrática. “Más de 7.000 personas pasaron por el Centro del Carmen durante la edición anterior del festival y, pese a estar ya consolidado, seguimos teniendo que hacer un montón de trámites para montar el siguiente. Es un proceso de mucho letargo”, subraya Inma. “Habría que trabajar de forma más ligera con la institución, que no sea tan farragoso el proceso, porque eso también te va minando”, remata Meritxell.

Se trata de aligerar el peso que supone organizar un festival con “11 meses de trabajo constante y en el que invertimos tiempo, energía y dinero”. Dinero procedente de la Fundación Mapfre, de la que hablan maravillas: “Ahí sí que hemos notado siempre una gran sensibilidad; les interesa e incluso lo disfrutan”. Aquello de “toma el dinero y corre” no van con ella. Como no va con Meritxell Barberá e Inma García lo de la cultura gratis total. “Jamás haríamos un festival sin pagar a los artistas. Sería tirar piedras contra nuestro propio tejado. Va en contra de la profesión”, dicen casi al unísono.

Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

“Al Centro del Carmen se le puede sacar un partidazo”

A pesar de la sempiterna crisis en materia cultural que padece nuestro país, y no digamos en el terreno de la danza, a Meritxell e Inma no les gusta la queja que conduce a la parálisis. “Nunca callaremos lo que pensamos, porque es una forma de ganarte el respeto”. Pero añaden: “Tampoco se trata de despotricar sin argumentos, sino con propuestas honestas”. De ahí que piensen en alto “el partidazo que se le puede sacar al Centro del Carmen”.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Meritxell Barberá e Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Meritxell Barberá e Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

¿Y de la programación del Festival 10 Sentidos qué destacaríais?

Meritxell habla del “plato fuerte” que supone el reestreno de ‘The show must go on’, pieza legendaria de Jérôme Bel adaptada con casting valenciano, que se mostrará en el Palau de les Arts. O del lujo que supone contar con la compañía británica Candoco Dance Company. O el ‘Homenaje al idiota’ de Soren Evinson, encargado a su vez de un taller sobre la belleza. O la interacción con el público que plantea en sus trabajos Roger Bernat. O…

Inma destaca el proyecto expositivo de la brasileña Angélica Dass, cuyo inventario cromático de diferentes tonos de piel servirá para montar un gran mosaico, que se irá ampliando con las imágenes del público asistente. O el ‘Mano a mano’ del cortometraje de Ignacio Tatay, del que apenas pueden avanzar lo siguiente: “Dos desconocidos se encuentran en un autobús…”. Y entonces Meritxell Barberá e Inma García guardan enigmático silencio. La pasión sigue por dentro.

Inma García (izquierda) y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, en Lotelito durante los Desayunos Makma. Fotografía: Lola Alarcó.

Inma García (izquierda) y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, en Lotelito durante los Desayunos Makma. Fotografía: Lola Alarcó.

Salva Torres

“Queremos dar visibilidad a quien no la tiene”

Desayunos Makma en Lotelito
Con José Ramón Alarcón y Merche Medina, coordinadores de Russafa Book Week End, Eva Mengual, fundadora de La Seis Cuatro, y Marta Pina, de la Colección Pusilánime
Entrevista realizado por Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo Makma

“Ha pretendido gestarse como un evento de referencia para el sector del libro”. Lo dice José Ramón Alarcón, quien junto a Merche Medina coordina Russafa Book Week End, la primera edición de una feria del libro que arranca el viernes con vocación de quedarse. Lo tiene todo para que así sea: una ubicación “idónea”, ocho librerías del “inquieto” barrio de Ruzafa (Gotham, Cosecha Roja, Kowalski, Slaughter, Le Petit Canibaal, Bartleby, Ubik Café, Camelopardus) a las que se suman otros espacios de la Comunidad Valenciana, y un sinfín de actividades complementarias, desde talleres, a conferencias, pasando por recitales de poesía, cuentacuentos, performances y conciertos. Las editoras Eva Mengual y Marta Pina participan en la feria. Reunidos en torno a un desayuno, nos hablan de la situación del sector del libro.

De izquierda a derecha, Marta Pina, Eva Mengual, Merche Medina y José Alarcón, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Marta Pina, Eva Mengual, Merche Medina y José Alarcón, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“El sector está enfermo de sector”

Russafa Book Week End nace “en busca de la especificidad, de la heterodoxia, tratando de ser lo más singulares posibles con el fin de reforzar una parte del sector que dispone de menos estructura, pero cuyos proyectos son interesantísimos”. Y a lo que dice Alarcón, añade Medina lo siguiente: “Valencia es una ciudad muy creativa a todos los niveles. Nosotros hemos detectado que hay menos visibilidad para determinadas publicaciones, tanto a nivel de librerías como de editoriales que apuesten por ellas. Esta feria lo que quiere es dar visibilidad a quien no la tiene”.

Y energía no les falta, sobre teniendo en cuenta, como apunta Alarcón, que “el sector está enfermo de sector, porque cuando hay mucha ortodoxia o un armazón pesado dificulta las cosas. Y poner en común a diferentes actores de un mismo espectro cultural es muy complicado”. Ellos lo han intentado montando un evento “integrador, no excluyente, ubicado en un barrio inquieto y de referencia como Ruzafa, pero que incluye a espacios de toda Valencia y del resto de la Comunidad Valenciana”, explica Medina.

Merche Medina, de blanco, y Eva Mengual, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Merche Medina, de blanco, y Eva Mengual, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“Somos muchos pero en distintas direcciones”

Eva Mengual tiene la sensación de que en Valencia hay muchos pequeños editores haciendo cosas, pero que la mayoría no se conoce entre sí. “A veces tienes que irte a otras ferias de fuera para conocer a los de tu ciudad. También veo que hacemos muchas cosas, pero cada uno en una dirección. Si Russafa Book Week End sirve al menos para conocernos, ya es importante”. A Marta Pina lo que le gusta de este tipo de ferias “es el contacto con la gente, poder explicar de tú a tú en qué consiste un proyecto. También sirve para ver lo que hacen otras personas, qué temas tratan, qué medios utilizan”.

Russafa Book Week End se distancia de las tradicionales ferias de Viveros o de Gran Vía en que, además del libro tradicional, acoge otras publicaciones ligadas a lo que se llama Libro de Artista. “Llegamos a un espectro muy amplio, desde autoediciones a revistas pasando por fanzines, libros de infantil y juvenil o textos más específicos”, señala Alarcón. Y de nuevo el público. “Sobre todo queremos tener contacto con el público, que es lo que aviva el sector, más que la ataraxia de estar paralizados o acomodados”.

Marta Pina (izquierda) y Eva Mengual, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Marta Pina (izquierda) y Eva Mengual, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“Un Libro de Artista no se comercializa como un libro”

Eva Mengual tiene muy claro que su trabajo está más cerca del mundo del arte que del mundo editorial. “Son obras de arte en forma de libro, por lo que no puedes comercializarlo como si fuera un libro tradicional”. Russafa Book Week End es un escaparate perfecto para este tipo de publicaciones. “Habrá un público diverso que se va a sorprender; hay una parte de descubrimiento”, comenta Alarcón.

Marta Pina cree que hay un resurgir del libro como obra artística y librerías que destinan un rincón a ese producto autoeditado. Eso sí, “muchas librerías quieren hacerlo, pero tampoco saben cómo tratar ese tipo de libros”. A juicio de Alarcón, ello se debe a que el librero “no suele ser un buen vendedor” de esa clase de publicaciones. “Suele ser una persona inquieta intelectualmente, pero no sabe vender; le falta chispa”.

De izquierda a derecha, Marta Pina, Eva Mengual, Merche Medina y José Ramón Alarcón, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Marta Pina, Eva Mengual, Merche Medina y José Ramón Alarcón, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Por eso Marta Pina prefiere otros medios de distribución. “Si exceptuamos Dadá, que cuida tu material y es muy ordenada, y un par de sitios más, mi experiencia con las librerías tradicionales no ha sido buena. Prefiero el tú a tú de las ferias”. Alarcón subraya que el canal de distribución tradicional “se alimenta de la novedad, de ahí que todo el fondo que tú atesoras se difumine por completo en esos espacios donde los libros apenas duran dos o tres semanas”. Pero no se resigna: “Sabemos que esos son los cauces, pero hay una responsabilidad última por nuestra parte en forma de acción, en lugar del inmovilismo”.

Imagen de los Desayunos Makma, desde el exterior de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Imagen de los Desayunos Makma, desde el exterior de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“La feria tiene un componente educativo”

Y como la acción se demuestra andando, Merche Medina opina que esta feria viene a llenar precisamente ese hueco. “Sirve para encontrarse y aunar esfuerzos”. Entiende que el librero tradicional tiene “infinidad de propuestas además de la tuya, por lo que ahí se pierde la esencia del pequeño editor”. En cualquier caso, Russafa Book Week End, respaldada por la Generalitat Valenciana, pretende cubrir todo el abanico de publicaciones. “Las editoriales que tienen su distribución y las radicalmente independientes y cuyo radio de acción es mucho más limitado”. Para ello cuentan con la participación del Gremi de Llibrers, la Associació d’Editors del País Valencià, la Associació de Il.lustradors y la Asociación Valenciana del Cómic.

De izquierda a derecha, Marta Pina, Eva Mengual, Merche Medina, José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Salva Torres, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Marta Pina, Eva Mengual, Merche Medina, José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Salva Torres, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

También quieren que la feria tenga “un componente educativo”, tratar de “sensibilizar a la gente acerca de cómo se hace un libro, porque cuando lo saben, empiezan a valorarlo”. “No pretendemos hacer lo que en otros países llevan generaciones haciéndolo, pero hay que empezar poco a poco”, precisa Medina. Russafa Book Week End, del 17 al 19 de octubre, tiene mucho trabajo por delante. Seguro, también, que muchas ediciones para lograrlo. Hacía falta.

De izquierda a derecha, Merche Medina, Eva Mengual, José Ramón Alarcón y Marta Pina. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Merche Medina, Eva Mengual, José Ramón Alarcón y Marta Pina. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

Jose Pla en Lotelito

Hotel Pla, de Jose Pla
Lotelito
C / Barcas, 13. Valencia
Inauguración: martes 7 de octubre, a las 19.00h
Hasta el 9 de noviembre

Jose Pla presenta en Lotelito nueve piezas hechas expresamente para la ocasión. Nueve cuadros de diversos formatos en los que, como viene siendo habitual en este artista, se combina la investigación plástica de la imagen serigráfica y la pintura.

Obra de Jose Pla para la exposición 'Hotel Pla' de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Jose Pla para la exposición ‘Hotel Pla’ de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Técnica que comenzó a adoptar a principios del 2000 y que en estos últimos años ha hecho propia. Porque la obra de Plá es pictóricamente completa. Deambula entre el gesto, la pincelada expresiva y la trama pop. Inserta la imagen fotográfica en la tela por medio de una depurada técnica de estampación integrándola naturalmente en el enjambre de procesos puramente pictóricos. Domina los procesos reproductivos de la imagen y la tradición pictórica produciendo complejos cuadros de alta ilusión poética.

Obra de Jose Pla para la exposición 'Hotel Pla' de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Jose Pla para la exposición ‘Hotel Pla’ de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Así, su obra es compleja en lo técnico y sutil en lo evocativo, utilizando elementos de su entorno como forjas de balcón, ramas, algas, manos (su mano izquierda) y en esta ocasión palabras, elementos  tipográficos en estas nuevas piezas.

Hotel Pla es una visión del individuo de dentro a fuera, una visión del mundo desde el yo fragmentado en habitaciones, un autorretrato desde el estudio. Una mirada desde el balcón, desde el interior hacia las fronteras del mundo real.

Obra de Jose Pla para la exposición 'Hotel Pla' de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Jose Pla para la exposición ‘Hotel Pla’ de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Jose Pla (Valencia 1970) tiene una trayectoria extensa desde los años ochenta (realizó su primera exposición individual en La Marxa. Valencia) ya en los 90´s hasta la actualidad es habitual en espacios como Laesferazul, Galería Color Elefante, Galería Edgar Neville, Mr. Pink entre otras. Entre sus últimos proyestos podemos destacar su exposición en Mr. Pnk “Hapiness,Darkness & Hope”, participación en Ciutat Vella Oberta y en Distrito 8.

Obra de Jose Pla para la exposición 'Hotel Pla' de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Jose Pla para la exposición ‘Hotel Pla’ de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Nacho Cot

Iñaki Torres en Lotelito, que cumple un año

Un año de Lotelito
C / Barcas, 13. Valencia
Fiesta celebración: jueves 25 de septiembre, a las 20.00h
Exposición actual: Tanteando lo desconocido, de Iñaki Torres
Hasta el 5 de octubre

Imagen de la fachada de Lotelito, extraída del video de Néstor Navarro con motivo de la inauguración de la muestra de Iñaki Torres 'Tanteando lo desconocido'.

Imagen de la fachada de Lotelito, extraída del video de Néstor Navarro con motivo de la inauguración de la muestra de Iñaki Torres ‘Tanteando lo desconocido’.

Iñaki Torres expone en Lotelito su obra marcada por las texturas y los rostros inquietantes bajo el título de ‘Tanteando lo desconocido’. La muestra coincide con la celebración del primer año de un espacio situado en pleno centro de Valencia, junto al Teatro Principal, que además de ofrecer un buen menú gastronómico, apoya la cultura cediendo el local a artistas para que expongan su obra.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' que se muestra en Lotelito. Imagen extraída del video de Néstor Navarro realizado durante la inauguración de la muestra.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ que se muestra en Lotelito. Imagen extraída del video de Néstor Navarro realizado durante la inauguración de la muestra.

En el caso de Iñaki Torres, hablamos de un trabajo a tientas: “Cuando yo pinto, no busco nada concreto”, señala el propio artista. Podría decirse de otra manera, sintetizando sus palabras: “Yo no pinto nada”. Entiéndase bien: pintar pinta y mucho, pero es su yo el que no pinta nada, el que debe retirarse para que exista la posibilidad de, sin buscar “nada concreto”, que “algo” pueda emerger desde el fondo de la tela.

Imagen de Lotelito extraída del video de Néstor Navarro con motivo de la inauguración de la muestra de Iñaki Torres 'Tanteando lo desconocido'.

Imagen de Lotelito extraída del video de Néstor Navarro con motivo de la inauguración de la muestra de Iñaki Torres ‘Tanteando lo desconocido’.

Algunas de las obras expuestas han sido realizadas en Almería, allí donde el silencio se oye. Otras, en su casa de Bilbao. Y siempre, siempre, buscando las condiciones para que ese yo, tan necesario en la vida cotidiana, deje en el terreno del arte de pintar “nada concreto” y se limite a dejarse guiar por los dictados de la tela.

Un video de Néstor Navarro nos introduce en el trabajo expuesto en Lotelito, con imágenes del día de la inauguración, al que acudieron diversos representantes del mundo de la cultura valenciana.

 

Lotelito 2014 from Makma on Vimeo.

Iñaki Torres, a tientas en Lotelito

‘Tanteando lo desconocido’, de Iñaki Torres
Lotelito
C / Las Barcas, 13. Valencia
Inauguración: miércoles 10 de septiembre, a las 19.00h
Hasta el 5 de octubre

Tarjeta de presentación de la exposición de Iñaki Torres en Lotelito.

Tarjeta de presentación de la exposición de Iñaki Torres en Lotelito.

Se cuenta que Garbelli, un famoso boxeador, iba camino del cuadrilátero donde debía disputar un combate en Los Ángeles. De pronto, salió de entre la multitud un negro enorme, se abalanzó sobre él y apretándole entre sus brazos comenzó a besarle. Sin parar de sollozar, le dijo: “Soy tu adversario y te quiero”.

Hay artistas que se comportan igual ante una obra. Cogen la tela o el lienzo, lo miran, saben de la dificultad que supone liberar lo que lleva dentro y, aún así, aman esa adversidad porque, en el fondo, les sostiene en vida. Más que doblegar el arte a su voluntad creativa, simplemente se entregan al combate como si fuera su tabla de salvación. Y al igual que el púgil negro amaba a quien le vencía, el tipo de artista del que hablamos sostiene con su obra una idéntica pasión redentora.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Iñaki Torres, parte de cuya obra se podrá contemplar en Lotelito a partir del miércoles 10 de septiembre, mantiene un mismo talante o espíritu creativo. Él mismo lo ha dicho en más de una ocasión: “Cuando yo pinto, no busco nada concreto”. Podría decirse de otra manera, sintetizando sus palabras: “Yo no pinto nada”. Entiéndase bien: pintar pinta y mucho, pero es su yo el que no pinta nada, el que debe retirarse para que exista la posibilidad de, sin buscar “nada concreto”, que “algo” pueda emerger desde el fondo de la tela.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Tarea sin duda prolija. Someterse a los dictados del lienzo requiere mucha paciencia y entrega, dos cosas que precisamente escasean en nuestra sociedad contemporánea. La paciencia, porque todo son prisas. Y la entrega, porque el “narcisismo de las pequeñas diferencias”, que diría Freud, impide la escucha del otro, en este caso la obra, desprovisto de cuerdas y amarres.

Iñaki Torres lo hace. Algunas de las obras expuestas han sido realizadas en Almería, allí donde el silencio se oye. Otras, en su casa de Bilbao. Y siempre, siempre, buscando las condiciones para que ese yo, tan necesario en la vida cotidiana, deje en el terreno del arte de pintar “nada concreto” y se limite a dejarse guiar por los dictados de la tela. De nuevo, el propio artista: “No entiendo la pintura como una búsqueda”. Sometido el yo, resignado a la suerte que le deparan tanto la paciencia como la entrega, no cabe búsqueda alguna; tan sólo esperar acontecimientos.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Porque eso es lo que nos deparan las obras de Iñaki Torres: una especie de acontecimiento. Puede ser más o menos luminoso, más o menos logrado, pero acontecimiento al fin. Es decir, algo que acontece de forma imprevista. Para lograrlo, el artista se deja llevar, aventurándose por caminos adonde el yo no llega. Prueba diversas materias y colores, a tientas, creando un manto de niebla sobre el lienzo. Y a medida que avanza con los dedos y pinceles por esa bruma creativa, algo empieza a emerger y, antes de que llegue a ser nítido, se queda unos instantes en la superficie del cuadro para enseguida desaparecer. Esa extrañeza perdura en todas y cada una de sus obras.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Iñaki Torres tantea la imagen explorando su misterioso vaivén. Él habla de difuminarla hasta que no queden de ella “más que unos pocos granos”, los suficientes para descubrir sus trazos, “la cosa que muestra y oculta al mismo tiempo”. Y es así, un tanto a la deriva, como el acontecimiento aflora en su obra. Aflora yendo de una orilla a otra, sin quedarse en ninguna, como temiendo ser atrapada la imagen por alguna conclusión apresurada. “Sin embargo, a veces se encuentra”, dice el artista.

Obra de Iñaki Torres en la exposición de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

No esperen, en cualquier caso, encontrar algo definido, mucho menos definitivo. En la obra de Iñaki Torres todo acontece entre opuestos: colores brillantes y opacos; superficies en calma y agitadas; naturaleza exterior e interior, turbia y sosegada. Parafraseando a Machado, la obra de Iñaki Torres no existe de entrada, se va haciendo al caminar que, en su caso, es pintar. No hay un camino “concreto”, sino los muy borgianos senderos que se bifurcan. La obra expuesta en Lotelito son aproximaciones, pistas que él da para aventurarse en su pintura. Ya queda dicho: ninguna búsqueda de por medio. Abrazado al lienzo, Iñaki Torres explora aquello que más ama: la libertad de crear.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito de Valencia. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito de Valencia. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres