La Odisea inspira la 54 Fira del Llibre

54 Fira del Llibre
Jardines de Viveros de València
Del 25 de abril al 5 de mayo de 2019

El cartel de la 54 Fira del Llibre, que se celebrará del 25 de abril al 5 de mayo de 2019 en los Jardines de Viveros de València, se inspira en el poema épico ‘La Odisea’, tema central de la nueva edición del certamen, para destacar la pervivencia del sector del libro pese a las dificultades que experimenta desde hace años, así como para reivindicar el papel de la literatura y la cultura en el actual escenario de cambio social e incertidumbre política.

El diseño, que se presenta ahora, es obra del ilustrador valenciano Pablo Caracol, seleccionado entre 51 candidaturas, tras la correspondiente llamada a proyecto convocada en julio del año pasado por el Gremi de Llibrers y la Fundació Fira del Llibre, organizadores del evento.

Cartel de la 54 Fira del Llibre de Valèncnia, creado por el artista Pablo Caracol. Fotografía cortesía de los organizadores.

Cartel de la 54 Fira del Llibre de Valèncnia, creado por el artista Pablo Caracol. Fotografía cortesía de los organizadores.

“El concepto del cartel se construye a partir del tema de la Fira del Llibre de este año, ‘La Odisea’. De entre las múltiples lecturas que emanan de un título tan sugerente, he decidido centrarme en la particular odisea que el mundo del libro vive en plena era de la imagen. El cartel pretende transmitir la lucha y la aventura que vivimos todos aquellos que guardamos relación con la literatura y que queremos hacer de ello una profesión digna de la que poder vivir. Escritores, ilustradores, editores, libreros, todos dentro de un mismo barco que se abre paso sorteando tormentas, olas de diferentes naturalezas y, por suerte, también días de calma y suaves brisas. Divisamos aguas tranquilas donde no solo los transatlánticos de los best sellers y las grandes cadenas de venta de libros disfrutan del placer de navegar; divisamos un bello horizonte y hacia él nos dirigimos”, afirma Pablo Caracol sobre su obra.

Pablo Caracol (València, 1983) es Licenciado en Bellas Artes y empezó su trayectoria artística mediante la experimentación con diferentes disciplinas, como la fotografía, la escultura y ilustración. En la actualidad, centra su actividad en el desarrollo de proyectos propios como ilustrador y escritor de literatura infantil y juvenil, así como en los ámbitos de la cartelería, las portadas de libros y la ilustración para prensa, campo en el que ha trabajado para medios nacionales e internacionales como El País, The Economist, La Marea, 20 Minutos, Le Courrier International y Tiempo. Es autor de ‘Me gustan los globos’ (Narval Ediciones, 2016), seleccionada para el proyecto NewSpanishBooks; su próximo libro, ‘La Espera’, resultó finalista en el concurso internacional de álbum ilustrado convocado por la editorial A Buen Paso. Recientemente, ha resultado ganador del III Certamen Nacional de Carteles de Animación a la Lectura Las Rozas Lee 2018, y seleccionado en el 9° Certamen de IberoAmerica Ilustra.

Imagen del artista Pablo Caracol, autor del cartel de la 54 Fira del Llibre de València. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen del artista Pablo Caracol, autor del cartel de la 54 Fira del Llibre de València. Fotografía cortesía de los organizadores.

Formaron parte del comité de selección representantes de la Associació de Professionals de la Il·lustració Valenciana (APIV), la Asociación de Diseñadores de la Comunitat Valenciana (ADCV), la Asociación de Empresas de Comunicación Publicitaria de la Comunitat Valenciana (ComunitAD) y FULL-Fundació pel Llibre i la Lectura, además de las entidades convocantes.

Actividades

Por otra parte, el Gremi de Llibrers y la Fundació Fira del Llibre acaban de abrir el plazo para la presentación de solicitudes de participación con expositor, que acaba el 1 de febrero, de organización de actividades, que finaliza el 1 de marzo, y de propuesta de firmas de ejemplares, hasta el 5 de abril. Asimismo, los colegios e institutos interesados disponen hasta el 1 de febrero para inscribirse en alguna de las 40 actividades escolares que acogerá la Fira con el patrocinio institucional de la Biblioteca Valenciana, dirigidos al alumnado del segundo ciclo de Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato.

54 Fira del Llibre. MAKMA

“Mi novela habla de las relaciones tóxicas”

La rebelión de Penélope, de Dolores García
Editorial Versátil

Penélope trabaja en una notaría de Castellón, ha pasado la barrera de los cuarenta, tiene una hija veinteañera que la ignora y atraviesa una profunda crisis personal. Descubre que ya no ama a un marido que la ha mantenido anulada durante más de veinte años. Una mañana despierta junto al cadáver de su mejor amiga y, a través la investigación criminal dirigida por el inspector Santiago Ramírez, reconstruye su vida y los motivos que la han conducido hasta una encrucijada vital.

Es el argumento de La rebelión de Penélope (Editorial Versátil), tercera novela de Dolores García ganadora del Premio Letras del Mediterráneo 2016 concedido por la Diputación de Castellón, con una dotación de 10.000 euros. ¿Se trata de una novela negra, rosa, o tal vez psicológica?  “Es una novela con todos los ingredientes que ha requerido la historia que cuenta”, responde García. “No se la puede clasificar en un género concreto. Es la vida tal y como se nos presenta y nos desborda cuando nos abrimos a ella tras un periodo de represión y desamor. Es una historia de búsqueda de la propia identidad, de dignidad, de miedo a la soledad, de nuevas oportunidades, de hundimiento y resurgimiento. Los protagonistas, Penélope y el inspector Santiago Ramírez, están inmersos, de diferente manera, en relaciones tóxicas y adictivas que les anulan y les impiden ser felices. Penélope dará un paso crucial en su vida rompiendo con un matrimonio de veinte años que la anula. Esta decisión pondrá en marcha un efecto dominó en todos los que la rodean y sacará lo mejor y lo peor de cada uno de ellos”.

Portada de 'La rebelión de Penélope', de Dolores García.

Portada de ‘La rebelión de Penélope’, de Dolores García.

García eligió Castellón de la Plana y localidades próximas como Peñíscola, Benicàssim y Oropesa para ambientar su historia, “porque necesitaba ubicar a la protagonista en una ciudad española de tamaño medio”, comenta. “La historia de Penélope no es la de una heroína, sino la de una mujer normal y corriente de hoy en día. Una situación que atraviesan muchas mujeres  en localidades donde el anonimato de las grandes urbes no es posible y tiene un gran peso la crítica social. Además, en la provincia de Castellón hay lugares fácilmente evocados por el lector, como la inconfundible silueta del castillo de Peñíscola y sus callejuelas, el Desierto de Las Palmas, en Benicàssim, con un viejo convento dominico derruido, ideales para las escenas de acción y suspense de la novela”.

La elección del nombre, Penélope, tampoco es casual. “La Penélope de la Odisea que esperó durante 30 años que regresara su marido, Ulises, representa a la mujer pasiva que espera a que le hagan feliz, que no busca su propia identidad, sino que existe en la medida que sirve a los demás como esposa, madre o hija”, explica García. “Mi  Penélope rompe con esta anulación y toma las riendas de su vida. Pero esto tiene riesgos y los va a sufrir hasta descubrir por qué cae en relaciones adictivas y consigue liberarse definitivamente de ellas”.

Portada de 'El secreto de Monna Lisa', de Dolores García.

Portada de ‘El secreto de Monna Lisa’, de Dolores García.

Éste es su tercer título tras El secreto de Monna Lisa y La reina del azúcar, que se desarrolla en Melilla a principios del siglo XX. “Creo que mi estilo narrativo ha ido depurándose y volviéndose más ágil y ligero. Aunque conserve un ritmo y estilo propios que hace que me reconozcan mis lectores”.

Según García, que la mujer sea la principal consumidora de ficción no es una cuestión de género sino de educación.  “A la mujer se le ha reprimido en todos los campos de la realidad y la imaginación ha sido su refugio. La literatura está íntimamente ligada a la imaginación. Se convierte en una realidad en la mente del lector gracias a ella y en una vía de escape de la realidad y una catarsis de emociones. Por otro lado, a los varones se les ha reprimido la manifestación, incluso el sentimiento, de las emociones y los han dirigido hacia ‘cosas importantes’. Se les ha educado para identificar emoción con debilidad. Quizás por ello han estado más orientados a géneros no emotivos, en principio, como la ciencia-ficción, la novela negra y, en cierta medida, la histórica”.

Sobre el panorama literario opina que “está transformándose a demasiada velocidad y no da tiempo a que se asienten obras de calidad y se den a conocer entre los lectores. El mercado literario está dominado por la oferta abrumadora de nuevos títulos y de modas de género literario, que no por la demanda, que es mucho más lenta. Creo que debería corregirse ese desajuste y dejar de ser un monstruo que devora a sus propios hijos”, concluye Dolores García.

Dolores García. Imagen cortesía de la autora.

Dolores García. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

El lisérgico viaje minimalista de Moon Duo

Moon Duo
Shadow of the sun
2015
Sello: Sacred Bones Records

MOON DUO - Makma 2

Errar es humano, perdonar es divino, rectificar es de sabios. O al menos eso dicen según la célebre frase de Alexander Pope, el poeta británico del siglo XVIII que destacó principalmente por sus sátiras y por sus traducciones de Homero, el presunto autor clásico de épicas griegas legendarias como “La Ilíada” y “La Odisea”.

Como de sabio o de deidad tiene poco el que suscribe será mejor ubicarse para la ocasión en un humano que se equivoca, que está desacertado en sus estimaciones, que desbarra con sus juicios prematuros. Divago en todo esto porque la primera vez que escuché “Shadow of the sun” no acabó de llamarme mucho la atención a pesar de constatar las buenas maneras del nuevo trabajo de Ripley Johnson con MOON DUO, el proyecto que encabeza este artista de San Francisco paralelamente a su banda más popular Wooden Shjips. Por fortuna tengo amigos cuyas opiniones me sirven para dar nuevas oportunidades, para rectificar y para, con toda la humildad del mundo, reconocer cuán estaba equivocado.

MOON DUO - Makma 3

Portada – MOON DUO – Shadow of the sun

Decía my Lord of Red River respecto a “Shadow of the sun” que “tal vez no sea humo fácil de inhalar, pero como pilles la buena bocanada vas a golpearte con el techo en más de una ocasión”. Aquella apreciación fue suficiente para retirar del aparcamiento esta rodaja sónica, proceder a una audición más exhaustiva y casi en un santiamén, como dijo el Profeta Ezequiel, “se abrió el cielo y contemplé visiones divinas”.

Lo primero que llama la atención de esta golosina musical es el profundo conocimiento lisérgico que abarca. Y lo segundo sus contundentes, hipnóticos y reiterativos riffs, arreglados con teclados agudos o sórdidos, dependiendo del corte en cuestión, y con ciertos brochazos electrónicos que podrían evocar viejas glorias ochenteras de culto. Nada resulta novedoso, lo normal a estas alturas de la vida, pero todo suena bien, todo es coherente y, en efecto, pillas la bocanada y se va abriendo paso. Va calando, va dejando huella, cada vez más profunda.

En este tercer álbum MOON DUO además de ‘Ripley’ Johnson (guitarras y voces) y Sanae Yamada (teclados y sintetizadores) se incorpora también John Jeffrey a la batería. Si “Wilding” nos embarca en un viaje salvaje, “Night beat” nos devuelve los más exóticos aromas del mejor tecno-punk. Si “Free the skull” (mi preferida del disco) nos provoca sensaciones cercanas a algún alucinógeno, en “Zero” resulta inquietante el viaje.

MOON DUO - Makma 4

Más elementos a tener en cuenta. “In a cloud” actúa de intermedio, como un suspiro, flotando allá arriba. “Thieves” nos devuelve al viaje minimalista del rock suicida. “Slow down low” posee espectaculares brochazos del rock velvético más experimental y glorioso. “Ice” nos arrastra a las cavernas del post-punk industrial más underground y “Animal” se postula como el eclipse, el que pone fin a este viaje desinhibido mediante una salvaje orgía de sonidos acelerados.

Realmente “Shadow of the sun” no es un disco fácil a las primeras de cambio ni lo considero apto para todos los públicos pues no pertenece al sector del rock más convencional. Posee la herencia directa de Alan Vega, Martin Rev y sus Suicide, el bucle reincidente del krautrock de Neu!, el toque malvado velvetiano como telón de fondo, el Space Rock setentero de Hawkwind y el post-punk industrial más lisérgico. Dicen que esto es neo-psicodelia pero poquitas cosas he escuchado tan interesantes de este género que últimamente anda tan en boga. La voluntad está en la mente.

JJ Mestre

* Publicado artículo también en el siguiente enlace del  Espacio Woody/Jagger 

“La cultura no es cosa de patrias y banderas”

‘El tramvia groc’, de Joan Francesc Mira
Editorial Proa
De venta en librerías

Una evocación del pasado sin ira ni rencores y una visión del futuro sin catastrofismos. La mirada de Mira denota la sabiduría y ecuanimidad de quien ha vivido tiempos mucho peores que los presentes, ‘cuando muchos pasaban hambre, muy pocos estudiaban el Bachillerato y no existía la Seguridad Social’. De ese pretérito imperfecto pero feliz, que destila una dulce nostalgia, habla en El tramvia groc (Editorial Proa), primera parte de sus memorias. El tranvía amarillo es el hilo conductor entre sus paisajes familiares en la huerta de la Torre y el centro de Valencia, donde estudiaba en los Escolapios. En ese largo viaje por el tiempo lo que más le indigna es ‘la destrucción de gran parte de la huerta, la transformación de su belleza en algo horroroso; el triunfo de la fealdad’.

Joan Francesc Mira.

Joan Francesc Mira.

¿Cómo sabe uno que ha llegado el momento de escribir sus memorias?

En mi caso, era una idea que me rondaba por la cabeza mucho tiempo. Cuando terminé la traducción de La Odisea de Homero, pensé que había llegado el tiempo. Entonces, uno se concentra, los recuerdos afloran poco a poco, toman cuerpo, y ya sabes que puedes empezar a darle forma al texto.

¿De qué forma se rellenan los inevitables vacíos del olvido?

Se rellenan con calma, evocando imágenes, dejando que una cosa se asocie a otra. Y si ves que el vacío no se llena, no hay que forzar ni inventar substitutos: hay que dejar el espacio vacío y pasar a otra cosa. ¡Y tampoco es necesario ni posible hablar de todo!

¿Cuáles son los mayores objetos de nostalgia de su infancia en la Torre?

La forma de vivir, en casa, en la calle, en el campo, que era todavía una cultura tradicional, casi la misma de siglos antes. Y la visión de la huerta, y el tranvía, y el tráfico de la carretera, y la carpintería vecina. Y todo.

¿Qué ha ganado y perdido la ciudad de Valencia en los años que usted la ha vivido?

Ha ganado bienestar y modernidad, como cualquier ciudad de Europa. Pero ha perdido gran parte de su personalidad histórica y urbana, se ha banalizado, ha destruido gran parte de su patrimonio, como el antiguo Hospital, como tanta arquitectura en ruinas. El barrio de Velluters, por ejemplo, por donde yo pasaba para ir a las Escuelas Pía. No imagino otras ciudades europeas, como Florencia o Burdeos o Amsterdam, con un urbanismo tan destructor como el de Valencia.

¿Existe el valencianismo? Intente definirlo en un par de párrafos.

Podría ser cualquier forma de afecto, interés o pasión, por todo aquello que cubra la palabra ‘Valencia’ o ‘valenciano’: una ciudad, una lengua, un territorio, una historia, y hasta un club de fútbol. Más seriamente, debería ser un sentido de lealtad y responsabilidad cívica, cultural o política por el País Valenciano. Para algunos, lo es.

¿Se puede hablar de cultura valenciana/cultura catalana, o la cultura es algo universal sin patrias ni banderas? 

La cultura, genéricamente, es universal. Pero siempre tiene unas formas y unos contenidos específicos, propios de sociedades o espacios concretos: contenidos que afortunadamente son diferentes y constituyen la gran riqueza de la variedad humana. No es cosa de patrias y banderas: es cosa de paisaje humano, de historia, de arquitectura, de lengua y literatura, y de tantas cosas que nos hacen ser aquello que somos, no una masa general indiferenciada: no somos hormigas, somos personas. En nuestro caso, hay ciertamente un espacio cultural que podemos llamar valenciano/catalán, con muchos elementos comunes y otros más específicos, y otros compartidos a escala europea. Sobre este tema, ya he escrito varios libros, y muchísimos artículos. 

¿Qué es lo que más le preocupa de la situación que atravesamos?

Me preocupa la realidad de tanta gente que sufre, pero también me preocupa esa sensación de catastrofismo, de estar hundidos y sin solución posible: es algo que puede conducir a la rabia destructiva, o a la indiferencia, al egoísmo y a la inhibición. O a las tentaciones de la demagogia y de la extrema derecha.

¿Cómo calificaría la actividad cultural que genera nuestra Comunidad? 

La producción cultural es bien rica en muchos sentidos, desde la literatura a la música popular, por ejemplo. Tenemos más escritores valencianos y en valenciano que en ninguna otra época, y de un nivel perfectamente homologable. Lo que falta es público lector, quizá por falta de ese mínimo patriotismo que da valor a lo que es propio, como en cualquier país. Pero no hay mayor miseria que una cultura que despierta indiferencia o menosprecio a sus propios responsables públicos.

¿Cómo describiría el prototipo del valenciano?

No lo describiría de ninguna manera, porque no existe. Todos los estereotipos son básicamente tópicos y superficiales: el del valenciano, o el del catalán, el castellano, el inglés o el alemán.

Portada del libro de Joan Francesc Mira, 'El tramvia groc'.

Portada del libro de Joan Francesc Mira, ‘El tramvia groc’.

Bel Carrasco