Héroes del cáncer

La belleza del cuerpo diferente. Masectoart, de Toni Balanzà
Museo de Ciencias Naturales
Jardines de Viveros
C / General Elio, s/n. Valencia
Hasta el 7 de enero de 2017

La batalla de la vida deja muchas cicatrices. Más o menos ocultas o visibles, más o menos dolorosas y cauterizadas son como medallas que se otorgan a los héroes de la supervivencia. Algunas cicatrices cuentan historias de superación que bien pueden servir de ejemplo y motivo de esperanza a quienes pasan por el mismo trance. Como los que aparecen en la muestra, La belleza del cuerpo diferente. Masectoart, que se expone en el Museo de Ciencias Naturales situado en los Jardines de Viveros. Incluye más de 30 fotografías de mujeres mastectomizadas, y también un par de hombres, Juan y Pedro, que han posado ante la cámara de Toni Balanzà a lo largo de los últimos cuatro años. La exposición se realiza en colaboración con la asociación Vivir como antes y se puede visitar hasta el 7 de enero.

Además de profesional de la fotografía, vídeo y multimedia, Balanzà es óptico en  Benimámet. Una de sus clientes operada de un tumor de mama le pidió que le hiciera una  foto para un calendario solidario en el que participaban otras mujeres en su misma situación. Con el apoyo de su esposa, Ana García, fallecida a causa de un tumor cerebral en 2014, Balanzà prosiguió con entusiasmo la tarea de plasmar en imágenes fotográficas la belleza de los cuerpos diferentes.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

En 2012, presentó en Kir Royal Gallery de Valencia el primer fruto de su trabajo, la exposición Mujeres mastectomizadas. Una de las fotografías expuestas que representa a una torera con capote obtuvo la calificación de “obra fotográfica excelente” por parte de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y la Imagen (Fepfi), y fue seleccionada para formar parte de la Colección de Honor de FEPFI 2012 y del libro ‘Un año de luz 2012′. En 2015, el antropólogo italiano, Giaccomo del Bechio, la usó para ilustrar una de sus libros destinado a estudiantes de medicina.

“Tras el éxito de la primera exposición más mujeres operadas a causa de un cáncer de mama se ofrecieron a ser fotografiadas por mí”, comenta Balanzà. “También dos hombres que conocí a través de los oncólogos de La Fe interesados en el proyecto. Debido a su presencia tuve que cambiar el nombre, y en vez de Mujeres mastectomizadas, se llama Mastectoart”.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Balanzà está realizando un documental que incluye entrevistas de 20 minutos con mujeres que han pasado por esta experiencia para compartir sus sufrimientos y esperanzas con otras que pasan por el mismo trance. Antes de posar ante su cámara, las modelos son maquilladas por un equipo de estilistas que se encarga también de darles un masaje relajante para que se encuentren a gusto en la sesión en la que se desnudan ante el mundo.

Toni Balanzà es presidente de la Asociación de Fotógrafos Profesionales de Valencia (AFPV) y organizador de dos de las 12 ediciones del Premi de Fotografia Professional de la Comunitat Valenciana  Ha sido vicepresidente de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y la Imagen que ha representado ante la Junta Directiva de la Federación Europea de Fotógrafos Profesionales.

Recientemente ha participado, junto a un centenar de escritores y poetas, en la maquetación del libro ‘El camino del corazón solidario’, cuyo objetivo es recaudar fondos para Casa Caridad de Valencia.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Michelangelo con rúbrica de Zanolari en Kir Royal

‘SZ Chapel’, de Saul Zanolari
Kir Royal Gallery
Reina Doña Germana 24, Valencia
Inauguración: viernes 13 de mayo de 2016, a las 22h
Hasta el 26 de junio de 2016

Con motivo de la primera exposición individual de Saul Zanolari en España, Kir Royal Gallery presenta algunas de las obras que retratan a personajes ilustres y modelos famosos, al igual que una selección del proyecto que lo ha mantenido ocupado desde 2012 hasta el 2015: el remake de la Capilla Sixtina de Michelangelo.

Zanolari, a través de la técnica del fresco digital, recrea en escala original, pero con su estilo único, las escenas y los personajes de la obra maestra de Michelangelo. Por lo tanto, podemos observar algunas de las Historias centrales como la Creación de Adán, en la que aparece la famosa unión de los dedos entre Adán y Dios, símbolo de la transmisión del aliento de la vida; la Creación de Eva, donde, sin embargo, las figuras de Adán y Eva se invierten en comparación con el original; el Pecado Original, con un Adán negro que solamente lleva un tanga de oro; o el Diluvio Universal, sustituido por una moderna sirena.

SAUL ZALONARI. MAKMA

La estructura de las composiciones se mantiene igual, así como otras características de la obra de Michelangelo: los cuerpos musculosos de las figuras femeninas debido al hecho de que todos los modelos fueron hombres, o la decisión de presentar los cuerpos desnudos como en la versión original, aún no censurada. Obviamente, sin embargo, el artista crea su propia versión no tanto blasfema, sino más bien irónica y maliciosa. Saul nos hace sonreír y buscar paralelismos o variaciones.

Así, los Ignudi, situados por Michelangelo en torno a las principales escenas como si las sujetasen y contemplasen, son representados por Zanolari vendados con máscaras negras como en un juego erótico. Sibilas y Profetas son los otros personajes de la composición dotados de una fuerte carga voluptuosa y sensual. Además de estos, el artista añade una mitología personal, su propio Olympo, en el que reinan el Dios Nuclear, con el símbolo del átomo en guantes y slip; el Dios Magnetismo, lanzando sus rayos en el cielo; y el Dios Gravedad, azul y con seis brazos como el dios hindú Shiva, pero con los planetas en las manos y una manzana, la manzana de Newton o, quizás, de Eva. Y, por último, en el centro de la composición, como un Dios supremo, el artista se retrata a sí mismo, Creador del Mundo y de toda su obra. Un autorretrato en el que señala con el dedo al espectador, como si cada uno de nosotros fuésemos sometidos a su juicio y no al revés, cuando el espectador juzga la obra.

Imagen promocional de la muestra, formalizada con una de las obras que forman parte de la exposición. Fotografía cortesía de Kir Royal Gallery.

Imagen promocional de la muestra, formalizada con una de las obras que integran la exposición. Fotografía cortesía de Kir Royal Gallery.

Un juego de miradas y perspectivas, como las de los sujetos retratados, resultados de la imaginación del artista, que construye cada pequeño detalle, de forma hiperrealista, incluyendo su imagen reflejada en cada ojo.

Saul Zanolari nace en 1977 en Mendrisio, Suiza. Desde niño se interesa en el arte y sus formas de expresión, y especialmente en la pintura. Siempre se ha sentido atraído por la estética y la forma de las cosas. En 2005 su interés se traslada de la pintura tradicional a la pintura digital. Comienza a exponer en numerosas galerías internacionales con obras donde reinventa celebridades y estrellas del pop, ahondando y exagerando algunos de sus rasgos específicos.

Instantánea de una de las obras pertenecientes a la exposición. Fotografía cortesía de Kir Royal Gallery.

Instantánea de una de las obras pertenecientes a la exposición. Fotografía cortesía de Kir Royal Gallery.

 

Vuelta a la edad dorada americana

‘Non-profit observation’
Gracjana Rejmer-Cánovas y Ernesto Cánovas
Kir Royal Gallery Valencia
Hasta el 22 de abril de 2016

Es inevitable que se desprenda del matrimonio Cánovas, cuando deciden unirse artísticamente, una atmósfera relajada en las obras que presentan en la Kir Royal Gallery de Valencia. Probablemente esto se deba a la temática elegida cuyo objetivo es evocar la edad dorada americana, aunque quizá no sea oro (como en la edad dorada) todo lo que reluce.

Destaca que hayan logrado que las técnicas artísticas de ambos hagan su aparición en cada obra de manera análoga, y a la vez, que sean fácilmente identificables. Las gruesas siluetas de tinta de Ernesto y los recortes geométricos de Gracjana emergen en el conjunto de las obras. Quizá sea el origen barcelonés de Ernesto Cánovas y la nacionalidad polaca de Gracjana Rejmer-Canovas, las razones de que observemos en sus obras, de bases grisáceas, manchas de colores que parecen no tener relación con lo que intentan mostrar. Como si el ambiente mediterráneo de la costa brava quisiera tener protagonismo sobre el gélido mar Báltico.

Tres de las piezas expuestas.

Tres de las piezas expuestas.

Las fuentes para los trabajos presentados han sido extraídas de revistas publicitarias y de fotos de vacaciones familiares. Es por ello que, de nuevo, podemos observar una superficie calmada pues en realidad no vemos más que escenas de momentos distendidos en las templadas playas californianas.

Con el nombre “From Cocoanut Grove to Soho Nights” ya se presentaron parte de las obras expuestas aquí en la tienda de Paul Smith de Londres, donde las obras iban acompañadas de toda una suerte de mobiliario de la época. El toque vintage aún más potenciado. En esta ocasión, no se han olvidado del sentido escultórico, y aunque no han podido trasladar los mismos muebles que en aquella ocasión, el montaje no se ha permitido obviar esa experiencia 3D esencial que acompaña la obra. Se ha decidido así continuar la gomaespuma por la pared de la galería, incluso por el suelo, dando a entender que las obras no terminan en el enmarcado sino que fluyen y envuelven al espectador.

Detalle del montaje de gomaespuma por el suelo de la galería.

Detalle del montaje de gomaespuma por el suelo de la galería.

Ambos artistas han conseguido trasladarnos a su perspectiva personal de la época dorada, donde las actitudes calmadas en playas paradisiacas conviven a trompicones con los personajes de los dibujos. Como en todo período histórico, el sosiego de los años 50 y 60 dejó paso a la profunda crisis de la década de los 70. Es precisamente con los bruscos cortes de color y las marcadas líneas negras que devuelven al espectador a la realidad, como si lo que estuviéramos viendo fueran reflejos de un pasado que acabó con una profunda crisis.

Este hecho tiene sentido pues la crítica social aguda y sarcástica aparece continuamente en la obra de Ernesto como vemos en ‘Bye bye Vietnam’ (2009) o en tintas como ‘Last “walk in the park”’. Su obra se ha expuesto por Europa y Estados Unidos. La obra de Gracjana deriva del expresionismo abstracto, a raíz de símbolos abstractos realiza un estudio de color que le ha llevado a estar preseleccionada para los premios Aesthetica Magazine Art Prize 2013 y el Red Mension Art Prize 2009.

‘Non-profit observation’ o la observación sin ánimo de lucro será desde luego el ejercicio de aquel que se acerque por la Kir a, simplemente, dejarse llevar por la reflexión de los juegos de colores y de las tintas del matrimonio Cánovas. Un viaje a los años 50 americanos.

María Ramis

La economía ilustrada de Omega TBS

Las páginas salmón, de Omega TBS
Kir Royal Gallery
C / Reina Doña Germana, 24. Valencia
Inauguración: viernes 2 de octubre, a las 20.00h
Hasta el 13 de noviembre de 2015

Kir Royal Gallery inaugura la personal del joven artista valenciano Omega TBS, presentando en exclusiva las 14 ilustraciones que forman la serie Las páginas salmón además de una intervención en la pared y algunas obras anteriores.

Las páginas salmón es una serie de ilustraciones realizadas con tinta negra sobre papel, todas ellas elaboradas sin ningún tipo de manipulación digital, totalmente a mano.

Lobby, de la serie Las páginas salmón, de Omega TBS. Kir Royal Gallery.

Lobby, de la serie Las páginas salmón, de Omega TBS. Kir Royal Gallery.

Compuesta por catorce obras originales, esta serie aborda la plasmación en imágenes de unos términos, hasta hace muy poco reservados para serias conversaciones y debates entre profesionales de la economía y los mercados, que han pasado a incorporarse, por pura necesidad, al diccionario básico de la sociedad y la ciudadanía.

Cada una de ellas es la escena congelada de una historia subyacente, un relato corto ilustrado, que enlaza a diferentes personajes  en torno a un término, una palabra o grupo sintáctico, convertido en lugar común de toda una esfera social que habla un idioma básico, quizá implícito, pero idioma al fin y al cabo.

Plusvalía, de la serie Las páginas salmón, de Omega TBS. Kir Royal Gallery.

Plusvalía, de la serie Las páginas salmón, de Omega TBS. Kir Royal Gallery.

Así, “oferta” o “demanda”, palabras de tan amplio significado que pueden resultar huecas si se toman en abstracto, se llenarán de sentido  cuando nos situemos en el lugar y situación elegidas para su contemplación. Su resonancia última dependerá del punto de vista metafórico donde cada uno se sitúe.

Humanos y animales comparten plano, conducta y vida, porque quieren subrayar que los límites de este idioma de supervivencia no se constriñen a países, culturas o rasgos genéticos, sino que, mas bien, son expresión del concepto propio de supervivencia como especie social.

Acreedores, de la serie Las páginas salmón, de Omega TBS. Kir Royal Gallery.

Acreedores, de la serie Las páginas salmón, de Omega TBS. Kir Royal Gallery.

Este conjunto de escenas es un safari a las profundidades de la sociedad, cualquier sociedad, como imágenes  de una expedición en la que el espectador podrá acercarse sin peligro y disfrutar de reales situaciones de la vida urbana actual.

Economía sumergida, de la serie Las páginas salmón, de Omega TBS. Kir Royal Gallery.

Economía sumergida, de la serie Las páginas salmón, de Omega TBS. Kir Royal Gallery.

Kir Royal se llena de Ausencias

Ausencia. Gil Gijón, Carlos Sagrera y Josep Tornero
Kir Royal Gallery
C / Reina Doña Germana, 24. Valencia
Inauguración: viernes 29 de mayo de 2015, a las 20.00h
Hasta el 10 de julio, 2015

La galería Kir Royal presenta la exposición colectiva  ’Ausencia’ con las obras de los artistas españoles Gil Gijón Bastante, Carlos Sagrera y Josep Tornero. A través de técnicas y metodologías diferentes, los tres artistas abordan el tema de la ausencia concebida como pérdida, falta, o simplemente como recuerdo y memoria.

La exposición abre con los lienzos de Carlos Sagrera (Madrid, 1987), que proyectan al visitante en las estancias de la casa de sus abuelos, vacía tras su desaparición. A partir de unas fotografías de los años setenta, el artista empieza a realizar una reconstrucción pictórica de los espacios en los que ha crecido. Utiliza el material fotográfico como documentación y como catalizador de su memoria, recuperando un pasado individual que de alguna forma puede llegar a conectarse de manera colectiva dentro de un marco geográfico temporal.

Obra de Carlos Sagrera en la exposición 'Ausencia'. Imagen cortesía de Kir Royal.

Obra de Carlos Sagrera en la exposición ‘Ausencia’. Imagen cortesía de Kir Royal.

¿Qué es lo que queda del pasado en estos espacios ahora vacíos? Mediante el material fotográfico que ha ido encontrando y realizando posteriormente sobre la casa, Sagrera trata de recomponer desde un punto de vista personal la idea de la pérdida, el duelo, el refugio… Le interesa entrar en la vida privada para llegar a lo que se oculta a conciencia, lo que permanece dentro, detrás de lo que vemos a primera vista y no se deja ver, lo siniestro, los espacios que comienzan en los límites de la imagen.

La memoria y el paso del tiempo son dos factores que producen inquietud al artista, es por ello que comienza a trabajar con esta reconstrucción como con un sentido de “frenar” ese desarrollo natural y la pérdida del espacio haciéndolo imagen. Para ello ha ido buscando diferentes formas de representar el olvido, las alteraciones y alucinaciones de la memoria, las huellas del paso del tiempo, las marcas de los objetos que ya no están… La negación a representar figuras humanas dentro de los espacios viene dada por el hecho de que generalmente el espacio permanece tras la desaparición de éstos.

Obra de Josep Tornero en 'Ausencia'. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Obra de Josep Tornero en ‘Ausencia’. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Seguidamente se encuentran los cuadros en blanco y negro de Josep Tornero (Valencia, 1973). Se trata de fragmentos, pinturas que representan manos como en la serie Fighters (Luchadores) o sábanas abandonadas como en la serie Phantoms (Fantasmas). A través de las imágenes que de alguna manera quedan en nuestra memoria, a través de la lectura de algún poema o algún escrito que haya podido hacer surgir una imagen interna… a través de todos estos filtros, se van materializando las imágenes que después el artista desarrolla.

Es la imagen la que motiva a Tornero a pintar. La obra de este artista combina con maestría la belleza, el rigor intelectual y, sobre todo, el medio para dotar de simbolismo a la imagen creada. Una atmósfera personal invade cada cuadro, consiguiendo que el espectador se exija una segunda mirada que descubre una belleza ideal que se manifiesta en composiciones que conjugan lo contemporáneo con lo clásico.

Josep Tornero aborda su obra de manera lenta, meditada y laboriosa, captando con el modelo un diálogo que es reflejo de la fuerte tensión psicológica del momento. Las composiciones vienen cargadas de un dramatismo tan inquietante como bello. En su obra es central el tema del cuerpo humano, aunque se trate simplemente de fragmentos o huellas que, como tales, evocan el tema de la memoria. Recuerdos que remiten a un pasado en el que estas manos lucharon y estas sábanas acogieron cuerpos, historias y relatos apenas citados como dejando un halo de misterio. El cuerpo humano contiene una potencia visual que acaba por atrapar y es potencialmente un elemento de comunicación. No hacen falta excesivos discursos cuando una obra se centra en el cuerpo, rápidamente empatiza con el espectador, dice seguramente mucho más de lo que el artista pretende representar.

Obra de Gil Gijón en 'Ausencia'. Imagen cortesía de Kir Royal.

Obra de Gil Gijón en ‘Ausencia’. Imagen cortesía de Kir Royal.

Finalmente, las obras en polvo de Gil Gijón Bastante (Puertollano, Ciudad Real, 1989) tratan también el tema de la identidad, la memoria y el paso del tiempo. El polvo y la pelusa de una casa está formado por infinidad de partículas que provienen de la suciedad que arrastramos bajo nuestros zapatos, la polución del ambiente, el desgaste de los objetos que tenemos en casa, fibras de la ropa que usamos y un tanto por ciento de la piel muerta y desechos de las personas que viven allí.

Nada, según el artista, puede representar mejor que eso la degradación continua que produce el tiempo. A raíz de ahí Gil centra su atención en la memoria, en reconstruir el recuerdo a partir de ese excedente que la acción del tiempo va dejando como rastro. Él comienza su trabajo rescatando fotografías antiguas de álbumes familiares, instantes cargados de huellas, reproduciéndolas empleando simplemente un adhesivo y el polvo recogido de los hogares de las personas allí representadas.

Se trata de retratos minuciosos en los que poco a poco el autor va dándole forma al polvo hasta configurar el claroscuro de la fotografía lo más fielmente posible al original para no alterar el recuerdo que encierra. Somos polvo, o solamente sombra como la que proyectan las ultimas obras “invisibles” de Gil.

El artista se acerca así a las practicas anti-visuales del arte, en una obra tan frágil que roza lo efímero, pero de una forma que incluso minado por su propia fragilidad o desaparición, no parece escapar de la paradoja inicial de lo efímero en el arte. Una paradoja que apunta explícitamente a como lo efímero desea aun así durar para siempre. Pretende provocar una reflexión acerca de la caducidad de la materia y del ser, apelando para ello a la memoria y a la identidad.

Obra de Carlos Sagrera en 'Ausencias'. Imagen cortesía de Kir Royal.

Obra de Carlos Sagrera en la exposición ‘Ausencia’. Imagen cortesía de Kir Royal.

Arte cubano en Kir Royal y la UPV

La Tercera Orilla: Arte Cubano Contemporáneo
Kir Royal Gallery
C / Reina Doña Germana, 24. Valencia
Sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes de Valencia
Universitat Politècnica de València (UPV)
Hasta el 29 de marzo, 2015

Hay sexo, a veces bien explícito (Los Carpinteros). Y hay, siguiendo ese mismo rastro, cuerpos desnudos asaeteados (Carlos Martiel, Lázaro Navarrete). Por ese mismo lado, conexiones con cierta violencia (José Bedia). También hay críticas, más o menos veladas, a la identidad (Glauber Ballestero), a la sociedad del camuflaje y la mascarada (Wilber Aguilera), a las fronteras (Guibert Rosales) al tiempo dilapidado (Glenda León). Hablamos del mejor arte cubano que acaba de desembarcar en Valencia de la mano de Kir Royal Gallery y la Facultad de Bellas Artes de la UPV.

Obra de Carlos Martiel en la exposición 'La tercera orilla'.

Obra de Carlos Martiel en la exposición ‘La tercera orilla’. Kir Royal Gallery.

Un total de 14 artistas mostrando su particular visión del mundo, a la espera de que la isla caribeña abra definitivamente sus puertas. Con todo, el arte cubano está aquí, en ‘La tercera orilla’ a la que alude el título de la exposición. Una tercera orilla que empieza en el propio lugar de origen (‘revolución o muerte, valga la redundancia’), pasa por Estados Unidos o México y desemboca en España. “En Cuba no existe mercado interno del arte, lo cual nos obliga a sacarlo fuera”, explicó Rafael Acosta de Arriba, que participó en una mesa redonda sobre arte cubano en la UPV, al tiempo que presentaba en Valencia su libro ‘La seducción de la mirada’.

Instalación de Glenda León en la exposición 'La tercera orilla'. Sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes de Valencia.

Instalación de Glenda León en la exposición ‘La tercera orilla’. Sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes de Valencia.

Un arte cubano representado por artistas de distintas generaciones, que abarca creaciones de las tres últimas décadas. Creadores que mediante la pintura, fotografía, escultura, instalación y video, viajan “con comodidad desde la estética del arraigo a la estética nómada”. Estéticas que siembran Kir Royal y la sala Josep Renau de Bellas Artes de “lo real maravilloso”, término de Alejo Carpentier utilizado por Guibert Rosales, comisario junto a Eleonora Battiston y Ricardo Forriols de ‘La tercera orilla’.

Obra de José Bedia en la exposición 'La tercera orilla'. Kir Royal Gallery.

Obra de José Bedia en la exposición ‘La tercera orilla’. Kir Royal Gallery.

Lo real, pues, y lo maravilloso desplegado en dos espacios, porque uno resultaba insuficiente para mostrar algunas de las propuestas. Por ejemplo, las de Glenda León (que acaba de inaugurar en Matadero de Madrid) y Lázaro Navarrete. La primera, por su reloj de arena que se amontona como metáfora de cierto tiempo desaprovechado. El segundo, por su tributo de gran medida al hombre suspendido y mortificado por múltiples pinchos. Pero si alguien reúne lo real y lo maravilloso, como resumen de ‘La tercera orilla’ es el colectivo Los Carpinteros, con sendos videos.

Obra de Carlos Quintana en la exposición 'La tercera orilla'.

Obra de Carlos Quintana en la exposición ‘La tercera orilla’.

‘Pellejo’, proyectado en Kir Royal, da cuenta de lo real del cuerpo, de su materia, en plena combustión sexual. Dagoberto Rodríguez que, junto a Marco Castillo, representa a Los Carpinteros, explicó que no era un “video porno”, por mucho que la explícita sexualidad así lo diera a entender. ‘Polaris’, exhibido en la sala Josep Renau, aborda todo lo contrario: el esfuerzo agónico de un hombre por subir tres tumbadoras hasta la cima de una gran montaña nevada, para gozar finalmente con su percusión.

El actual entramado de las artes visuales cubanas se halla magníficamente representado en todos ellos: Aguilera, Ballestero, Bedia, Martiel, Navarrete, además de Alexis Esquivel, René Francisco, Eduardo Ponjuán o Carlos Quintana. Todos ellos apropiándose de forma “indiscriminada de otras poéticas, todo ello mezclado, copulando y en interacción”, tal y como apunta Acosta. De ahí que haya algún ‘Venado guerrero’, algún que otro ‘Cuervo’, sangrientas ‘Simientes’ o gente ‘Por las ramas’, radiografiando ese arte cubano que se debate entre lo siniestro y lo maravilloso poético. Una oportunidad única para ver de cerca la Cuba que algunos idolatran y otros simplemente aguardan que abra definitivamente sus puertas. Sueños y pesadillas en Kir Royal y la UPV.

Obra de Lázaro Navarrete en la UPV.

Obra de Lázaro Navarrete en la exposición ‘La tercera orilla’. Sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes de Valencia.

Salva Torres

Arte cubano en Kir Royal y UPV

La Tercera Orilla: Arte Cubano Contemporáneo
Kir Royal Gallery
C / Reina Doña Germana, 24. Valencia
Inauguración: jueves 29 de enero, a las 20.00h en Kir Royal y viernes 30, a las 13.00h en la Facultad de Bellas Artes de la UPV
Del 29 de enero al 29 de marzo, 2015

La galería Kir Royal de Valencia en colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) acoge la exposición ‘La tercera orilla’ comisariada por Guibert Rosales y Eleonora Battiston (Kir Royal Gallery) y Ricardo Forriols (UPV).

A través de las obras de 14 artistas cubanos entre los más representativos, la muestra analiza la experiencia creativa del arte de la isla durante tres generaciones, donde los años noventa son el punto de encuentro entre pasado y presente.

Los artistas participantes son: José Bedia, René Francisco, Eduardo Ponjuán, Los Carpinteros, Alexis Esquivel, Glenda León, Carlos Quintana, Wilber Aguilera, Glauber Ballestero, Lorente-Castro-Lorente, Carlos Martiel, Lázaro Navarrete, Osmeivy Ortega y Guibert Rosales.

Obra de José Bedia. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Obra de José Bedia. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

José Bedia, por ejemplo, está considerado como uno de los artistas contemporáneos más importantes de Latinoamérica. Como los grandes artistas, Bedia (La Habana, 1958) construye espejos en los que nos podemos ver con muy diferentes aspectos y así aprender un poco más de nosotros mismos.

Con Carlos Quintana, algo extraño ocurre cuando se pone a pintar. Entra en un estado meditativo parecido al de los místicos sufíes que dan vueltas sobre sí mismos hasta llegar a un estado de éxtasis. Quintana, sin embargo, alcanza un lugar distinto en el que una fechoría se convierte como por arte de magia en una obra maestra. Sin embargo, la magia es sólo parte del proceso.

Obra de Guibert Rosales. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Obra de Guibert Rosales. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

El dúo Los Carpinteros, formado por Marco Antonio Castillo y Dagoberto Rodríguez, lleva grabado en su nombre su interés por la materia y la manufactura. Con su trabajo, estos dos artistas cubanos afincados en Madrid desde hace cuatro años, tergiversan o amplifican la función de los objetos cotidianos, sacando a la luz el contenido ideológico que encierran o articulando un nuevo mensaje.

Glenda León es una artista plástica que nos pide que escuchemos lo que ve; que veamos lo que escucha o que pensemos sobre lo que escuchamos y vemos al admirar una de sus obras. En un periodo de tiempo relativamente corto- nació en La Habana en 1976-, León ha obtenido reconocimiento alrededor del mundo por su remarcable habilidad para ponerle sonido al medio visual. Sus obras conceptuales y videoarte son exhibidos en museos como el Centre Georges Pompidou de París, el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana o el Museo de Bellas Artes de Montreal, así como en galerías de Cuba, Alemania, España y Estados Unidos.

René Francisco tiene 48 años y un aspecto juvenil, una cualidad no muy sorprendente en alguien que encontró una forma de nunca dejar la escuela. Su poco ortodoxo método de enseñanza, que ocasionalmente causa preocupación entre los administradores de la escuela, es uno de los factores que le han hecho siempre popular entre los estudiantes: “Mis clases tienen lugar cuando lo quiero yo, o cuando lo quieren los estudiantes. Y a veces salimos del Instituto y las clases tienen lugar en el exterior, en la calle”, explica el artista.

Obra de Carlos Martiel. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Obra de Carlos Martiel. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Serzo y su universo estético

José Luis Serzo. Los señores del bosque y el juego de ajos
Kir Royal Gallery C/ Reina Doña Germana, 24. Valencia
Inauguración: 13 de junio, 20 h.
Hasta el 31 de julio de 2014

Jose Luis Serzo, Los Señores del Bosque. Sospechosa Reunión, 50x70 cm, Oil and Resin on Paper, 2013. Imagen cortesía del artista y Kir Royal Gallery.

Jose Luis Serzo, Los Señores del Bosque. Sospechosa Reunión, 50×70 cm, Oil and Resin on Paper, 2013. Imagen cortesía del artista y Kir Royal Gallery.

 José Luis Serzo (Albacete, 1977) es un artista multidisciplinar cuyas obras se pueden agrupar en series/historias desarrolladas a través de diferentes técnicas como pinturas, dibujos, instalaciones, breves obras literarias, fotografías, etc. Estos medios son puestos siempre al servicio de una narración expandida donde cada formulación recupera y prolonga su coloquio con algún momento de las series previas.

Para esta exposición se han seleccionado 40 obras de arte en diferentes medios de una de las series más importantes del artista: Los Señores del Bosque.

El artista reinterpreta episodios o momentos de su vida mezclando realidad e imaginación en un universo estético caracterizado por un simbolismo muy personal.

Jose Luis Serzo, Los Señores del Bosque. El Reposo de Aaron, 16x22 cm, Oil and Pencil on Photography, 2014. Imagen cortesía del artista y Kir Royal Gallery.

Jose Luis Serzo, Los Señores del Bosque. El Reposo de Aaron, 16×22 cm, Oil and Pencil on Photography, 2014. Imagen cortesía del artista y Kir Royal Gallery.

La fuerza escenográfica de sus obras se nutre de una amplia gama de referencias culturales que van de la literatura al teatro, de la historia del arte a la iconografía popular. Serzo entiende la creación como algo complejo y compuesto, como una experiencia plástica total. Explora un tipo de arte extendido a través de diversos soportes tratando de narrar nuevas historias en una época saturada de imágenes, donde la posibilidad de entender el arte parece reservada para unos pocos “intelectuales”.

Serzo aspira a un arte popular y universal que todo el mundo pueda entender. Se configura como una especie de Cuentacuentos que habla a la gente común. Muchas de sus series están basadas en las aventuras vividas por Blinky Rotred, álter ego del artista. En este caso, después de sobrevivir a un naufragio terrible narrado en La Historia más bella jamás contada, Blinky amarra y se adentra en un bosque en el que tiene encuentros muy particulares y simbólicos (Los Señores del Bosque). Y aquí empieza nuestro viaje a un universo onírico creado a través de detalles preciosos y composiciones minuciosas.

José Luis Serzo. Los Señores del Bosque. Blinky Rotred y el Juego de Ajos, 200x300 cm, Oil on Canvas, 2014. Imagen cortesía del artista y Kir Royal Gallery.

José Luis Serzo. Los Señores del Bosque. Blinky Rotred y el Juego de Ajos, 200×300 cm, Oil on Canvas, 2014. Imagen cortesía del artista y Kir Royal Gallery.