Primeras seis autoras del Laboratorio de Dramaturgia Insula

Laboratorio de Dramaturgia Insula Dramataria Josep Lluís Sirera 2018
Primera promoción
Institut Valencià de Cultura
Miércoles 12 de diciembre de 2018

El Institut Valencià de Cultura ha presentado la publicación de las obras de las seis autoras de la primera promoción del Laboratorio de Dramaturgia Insula Dramataria Josep Lluís Sirera 2018, que ha editado el Centro de Documentación del Institut Valencià de Cultura. Las obras son ‘Tórtola’, de Begoña Tena; ‘L’orquestra del silenci’, de Maribel Bayona; ‘Los que comen tierra’, de Mafalda Bellido; ‘Cor de xiquet’, de Laura Sanchis; ‘El farol de Mandinga’, de María Cárdenas, y ‘Tiempo de argán y naranjas’, de Antonia Bueno.

Todas ellas han coincidido en la complicidad que se ha creado entre todos durante el proceso gracias a la generosidad de cada uno de sus compañeros y en el “placer que ha supuesto poder escribir con total libertad desde el interior de cada una de nosotras”. Asimismo, han agradecido el apoyo del IVC a la dramaturgia.

El objetivo de este laboratorio, que ha creado el director adjunto de Artes Escénicas del IVC, Roberto García, es potenciar la dramaturgia viva valenciana y estimular la escritura teatral que genera unas condiciones dignas de trabajo a través de reuniones conjuntas, contacto con otros profesionales escénicos, lecturas dramatizadas de las obras escritas, así como la publicación y, finalmente, la producción y la exhibición de alguno de los textos.

Estas publicaciones estarán disponibles en la librería LLIG de la Generalitat, así como en otras librerías especializadas, con el objetivo de hacer perdurar estas obras, así como dar a conocer al público y especialmente a los profesionales de artes escénicas los textos teatrales de autores valencianos. Ha coordinado esta primera promoción Paco Zarzoso, prestigioso dramaturgo valenciano de trayectoria reconocida, tanto dentro como fuera de nuestro territorio.

Él será el encargado de coordinar la segunda promoción del Laboratorio de Dramaturgia Insula Dramataria Josep Lluís Sirera, de la que se ha hecho público el nombre de sus componentes para la edición de 2019: Jorge Picó y Alfonso Amador, Javier Sahuquillo, Toni Agustí, Sònia Alejo, Isabel Caballero y Jéssica Martínez.

En esta segunda convocatoria se han presentado 41 proyectos. Para hacer la selección final se ha tenido en cuenta la valoración de las seis autoras de la primera edición, la del coordinador del laboratorio, Paco Zarzoso, y un informe externo especializado que ha aportado Victoria Szpunberg, autora teatral con una sólida trayectoria y actual profesora de Dramaturgia del Institut del Teatre de Barcelona.

Ganadores del Laboratorio

Ganadores del Laboratorio de Dramaturgia Insula Dramataria Josep Lluís Sirera 2018.

Un Trío de dificultades

Trio, de Rodolf Sirera
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 26 de febrero de 2017

Rodolf Sirera lleva 25 años dedicándose a la televisión (“que es donde me han reclamado, cosa que no sucede en el teatro”) y ahora, tras larga travesía en el audiovisual, vuelve al que verdaderamente es su oficio. Un oficio al que retrata con crudeza en Trío, espectáculo dirigido por Rebeca Valls con el que regresa al Rialto después de 22 años fuera de Valencia. Una vuelta agridulce: “Me va a costar mucho reconciliarme con el teatro”. Lo hará porque, como apuntó Sirera, la muerte de su hermano Josep Lluís, hace poco más de un año, “me ha creado la obligación moral de acabar un proyecto iniciado con él”.

Hasta que tal cosa suceda, Trío es ya la mejor manera de continuar con El veneno del teatro que él mismo inyectó a la profesión hace unos años. “Rodolf dejó de escribir por falta de consideración aquí, en su ciudad, mientras lo valoran en televisión, de manera que su verdadero oficio queda como un fantasma al que te quieres dedicar y no puedes”, señaló Valls, encargada de dirigir, junto a Edison Valls, al trío de actores protagonistas: Diego Braguinsky, Vanessa Cano y Héctor Fuster. Esa frustración atraviesa la obra, siendo consustancial al propio oficio de actor.

Héctor Fuster y Vanessa Cano en Trio. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Héctor Fuster y Vanessa Cano en Trio. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

“La obra va sobre nuestro oficio y la desgracia de nuestro oficio”, indicó Valls. Así que empieza como comedia (“es comercial en ese sentido”), pero va inclinándose del lado del drama, “del amateurismo al que hemos llegado y que en muchos casos te obliga a ser camarero por la mañana y actor de noche”. El último informe de la Fundación Aisge ya advertía que el 70% de los actores de la Comunidad Valenciana vivía en el umbral de la pobreza. Y a pesar de todo ahí siguen: “Son como monjes que han hecho votos y no pueden renunciar a ello”, señaló irónico Sirera.

Braguinsky lamentó la falta de faena como fuente de esa frustración que destila Trío y de la que da cuenta Rodolf Sirera: “Es un cirujano de lo que pasa no sólo aquí, sino también en Madrid y otras ciudades”, subrayó el actor que encarna a una de las tres generaciones representadas en la obra. (“Óscar [papel representado por Braguinsky] es la generación mayor que ha perdido todos los trenes y aún así continúa amando este oficio; David [Héctor Fuster] es un actor al que se le está ‘pasando el arroz’ y tiene la oportunidad de trabajar en televisión, lo cual le obliga a hacer concesiones, y Michy [Vanessa Cano] es un personaje odioso, arribista y trepa que tiene para triunfar que comerse muchos marrones”, describió Sirera.

Aunque Trío se centra en el oficio de ser actor, “va mucho más allá”, advirtió Valls: “Es un viaje emocional, una viaje interno, que te va llegando al alma; habla de la supervivencia, de la soledad y de la lucha a pesar de todo”. Como aseguró Cano, el espectador verá “momentos de amor duro y muy chungo”, donde se ve a los actores queriéndose y odiándose sobre un escenario” y donde se verá igualmente cómo “el sálvese quien pueda lo tenemos en la sangre”. Para la actriz, todos “tenemos una parte cruel, egoísta y nos da pudor decir que la tenemos”.

Diego Braguinsky (izda) y Héctor Fuster en 'Trio'. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Diego Braguinsky (izda) y Héctor Fuster en ‘Trio’. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Rodolf Sirera deja de lado ese pudor para mostrar las vergüenzas de unos personajes que guardan relación con El verí del teatre. “Hay un hilo conductor y es que a los actores les gustaría hacer El verí y el autor no quiere”. De nuevo la frustración recorriendo un texto del que el profesor Juan Vicente Martínez Luciano dice: “Refleja la situación por la que pasan muchos actores que, en el mejor de los casos, compatibilizan el teatro con las series de televisión y las diferentes vicisitudes que se generan alrededor de esa inseguridad laboral”. Sirera afirmó que Trío tenía “uno de los finales más tristes que yo haya escrito”.

Sin embargo, hay alguna que otra rendija de luz: “Tenemos la intención de que Teatre del Pobla Valencià produzca una obra de Sirera”, avanzó Abel Guarinos, director de CulturArts. Como apuntó Braguinsky, en el fondo “el motor de esta función es el amor de Rodolf por el teatro, unas veces correspondido y otras no”. Amor que el autor extendió al proyecto inacabado junto a su hermano y que versa sobre una trilogía de tipo histórico, centrada tanto en la Resistencia francesa después de la II Guerra Mundial (“entonces todos eran de la Resistencia, igual que aquí todos eran antifranquistas”) como en lo ocurrido en Dinamarca durante la ocupación alemana: “¿Qué debe hacer un intelectual, guardar la cultura como un cofré?, se interrogó Sirera, a vueltas siempre con su oficio.

Vanessa Cano y Diego Braguinsky en 'Trio'. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Vanessa Cano y Diego Braguinsky en ‘Trio’. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Salva Torres

Hongaresa: dos décadas de perseverancia escénica

‘Hongaresa. 20 años en las fronteras magníficas del vino’ (editorial Episkenion)
Sala SGAE Centre Cultural de Valencia
Blanquerías 6, Valencia
Presentación: martes 27 de septiembre, a las 19h

La Companyia Hongaresa de Teatre cumplió en 2015 dos décadas de existencia. Dos décadas durante las que el colectivo teatral, creado por Lola López, Lluïsa Cunillé y Paco Zarzoso, ha puesto en escena más de una veintena de obras y se ha consolidado como una de las compañías especializadas en nuevas dramaturgias más interesantes e imaginativas de la escena actual. El libro ‘Hongaresa. 20 años en las fronteras magníficas del vino’, en edición de Josep Lluís Sirera, repasa ahora toda esa trayectoria y, entre otros contenidos, incluye cinco obras inéditas.

El volumen se presentará el martes 27 de septiembre, a las 19 horas, en la Sala SGAE Centre Cultural de Valencia (C/Blanquerías, 6). El acto, cuya entrada es gratuita, contará con las intervenciones de dos de los miembros fundadores de la Companyia Hongaresa de Teatre, Lola López y Paco Zarzoso, además de Roberto García (dramaturgo y miembro del Consejo Territorial de la SGAE de la Comunidad Valenciana), José Manuel Rambla (periodista), Pedro Luis Alonso (profesor), Xavier Puchades (dramaturgo y director de escena), Jordi Pla (fotógrafo), y las responsables de la editorial Episkenion, Rosa Sanmartín y Remei Miralles.

Imagen de portada de ‘Hongaresa. 20 años en las fronteras magníficas del vino’, de la editorial Episkenion. Fotografía cortesía de la editorial.

Imagen de portada de ‘Hongaresa. 20 años en las fronteras magníficas del vino’, de la editorial Episkenion. Fotografía cortesía de la editorial.

Publicado por Episkenion, editorial valenciana especializada en textos dramáticos y de investigación teatral, el libro ‘Hongaresa. 20 años en las fronteras magníficas del vino’ ha contado con una ayuda para su edición de la Fundación SGAE.

Las fronteras de la imaginación

El volumen ‘Hongaresa. 20 años en las fronteras magníficas del vino’ consta de dos apartados. Por un lado, ‘En las fronteras del tiempo’, en el que se repasa la trayectoria de la Companyia Hongaresa de Teatre a lo largo de estos veinte años que se celebran con esta edición. El capítulo incluye, entre otros contenidos, la colección de programas de las obras representadas y cinco obras inéditas.

Por otra parte, el siguiente apartado, titulado ‘En las fronteras del sueño’, está dedicado a quienes han acompañado a la compañía durante su ya largo trayecto. Se incluyen, por ejemplo, los textos de homenaje en celebraciones realizadas en Barcelona y Sagunto, los poemas inspirados en las fotografías de Jordi Pla y más de un centenar de imágenes que acercan al lector a las magníficas fronteras configuradas desde la creatividad y la innovación.

Diferentes instantes de una las representaciones de Companyia Hongaresa de Teatre. Fotografía cortesía de la compañía.

Diferentes instantes de una las representaciones de Companyia Hongaresa de Teatre. Fotografía cortesía de la compañía.

Las fronteras de la realidad

Con sede en Puerto de Sagunto, la Companyia Hongaresa de Teatre fue fundada en 1995 por Lola López, Lluïsa Cunillé y Paco Zarzoso. Durante todos estos años, su seña de identidad ha sido la palabra como motor de la creación escénica. Han producido más de una veintena de espectáculos (tragicomedias, cabarés políticos, westerns crepusculares, vodeviles metafísicos…) con textos firmados, en la mayoría de los casos, por los propios fundadores de la compañía. Sus montajes se han podido disfrutar en numerosas salas de teatro alternativo, pero también en algunos de los más importantes festivales y recintos escénicos de España y Latinoamérica; por ejemplo, en la Sala Valle-Inclán de Madrid (Centro Dramático Nacional), en el Teatre Lliure de Barcelona o en el Teatro San Martín de Buenos Aires.

En estos veinte años de carrera profesional, “hemos trabajado la tragedia (con, por ejemplo, ‘Aquel aire infinito’, obra de Lluïsa Cunillé que obtuvo el Premio Nacional de Literatura Dramática en 2010), la comedia (con ‘Umbral’, pieza de Paco Zarzoso que ha viajado por Argentina, Chile, Uruguay, Colombia…) o, entre otros géneros, el teatro de la memoria ( ‘María la Jabalina’, escrita e interpretada por Lola López). Es decir, textos muy diferentes que nos han servido de excusa para hablar de la complejidad del ser humano”, explican los artífices de la Hongaresa.

Un instante de la obra 'La cantat calva al McDonald's', de Companyia Hongaresa de Teatre. Fotografía cortesía de la compañía.

Un instante de la obra ‘La cantat calva al McDonald’s’, de Companyia Hongaresa de Teatre. Fotografía cortesía de la compañía.

 

Espejo del teatro

Primer acto. Cuadernos de investigación teatral
Celebración por su número 350
Fundada en 1957 por Pepe Monleón y José Ángel Ezcurra

“¿Una revista cultural especializada en teatro que llega a cumplir 59 años de vida y a editar 350 números?” El interlocutor alza las cejas con expresión de incredulidad. “No, en este país eso es una hazaña imposible, impensable”. Desafiando las lógicas previsiones, los vaivenes y cambios políticos, Primer acto. Cuadernos de investigación teatral, fundada por Pepe Monleón y José Ángel Ezcurra, en 1957,  ha realizado esa proeza.  Para celebrar el feliz acontecimiento  presentó el día 6 de junio su último número en la sede valenciana de la SGAE. El acto tuvo una dimensión de evocación emotiva debido al premio ex aequo concedido por la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios (CLAVE) a José Monleón Bennácer y al recientemente fallecido Josep Lluís Sirera Turó por su labor en la crítica, investigación y creación teatrales.

Ejemplares de la revista Primer acto. Imagen cortesía de sus autores.

Ejemplares de la revista Primer acto. 

Excepto un breve paréntesis tras la muerte de Franco, la publicación nunca dejó de salir a la calle hasta que en 2012, debido a los recortes del Gobierno de Aznar tuvo que reducir su periodicidad, y de cinco números anuales pasó a dos, aunque sin mermar por ello el número total de páginas. La clave de la extraordinaria supervivencia hay que buscarla en la apuesta personal de Pepe Monleón y en la fidelidad de los suscriptores que se han ido rejuveneciendo al tenor de los tiempos, al igual que los miembros del Consejo de redacción. El periodista valenciano Jaime Millás forma parte de él desde 1986 y en este número firma un artículo sobre el actual panorama escénico tras el cambio de gobierno en la Comunidad Valenciana.

Una característica de Primer acto es la publicación de textos inéditos —“hay magníficos dramaturgos hoy en España”, dice Ángela Monleón—, y tomar el pulso a la actividad escénica de todo el territorio nacional, así como de Latinoamérica. En la sección ‘Travesías: Diálogos pendientes’, una serie de autores reflexionan sobre temas de actualidad.

Embajador mediterráneo

Nacido en Tavernes de Valldigna, Monleón mantuvo siempre su vinculación con sus orígenes y de forma espontánea ejerció el papel de embajador por las costas del Mediterráneo con proyectos como los Encuentros de Valldigna, su ciudad natal, o el barco Odissea. “El lema de mi padre siempre ha sido pelear y viajar”, dice Ángela Monleón codirectora de la revista con su padre nonagenario. “Su consejo es que no hay que volverse loco para cambiar el mundo pero sí cuestionarlo todo y no dar las cosas por sabidas y explicadas”.

Jaime Millás y Ángela Monleón en la presentación del número 350 de la revista Primer Acto. Imagen cortesía del autor.

Jaime Millás y Ángela Monleón en la presentación del número 350 de la revista Primer Acto. Imagen cortesía de la revista. 

Millás y Monleón intervinieron en el acto de presentación de la veterana publicación junto a Nel Diago, crítico teatral y profesor universitario y Juan Vicente Martínez Luciano, profesor, editor y director de Sagunt a Escena. Teatro de la Resistencia realizó una lectura dramatizada de algunas escenas de los textos publicados en el número 350: La República Análoga, de Arístides Vargas; Nada que perder, de QY Bazo, Juanma Romero y Javier G. Yagüe, y Monstruos, de Carmen Losa.

Fundada en 1957 por José Monleón y José Ángel Ezcurra, Primer Acto ha significado desde entonces una permanente reflexión crítica sobre el curso del teatro internacional, con especial atención a los ámbitos latinoamericano y español. Las distintas etapas vividas por la historia política y la realidad cultural han sido reflejadas, a través del teatro, en una publicación que concilia el análisis estético con la atención a las realidades sociales donde se enmarcan las creaciones artísticas. Con 350 números publicados y un consejo de redacción renovado periódicamente, constituye un documento insustituible para el seguimiento de las grandes líneas de nuestro teatro contemporáneo (www.primeracto.com).

“Llegar al número 350 de Primer Acto no ha sido fácil. Pero aquí estamos”, se lee en el editorial. “Cargados de memoria, de presente y de preguntas sobre el futuro. Ese futuro que sentimos como un enorme laberinto y que preferimos recorrer acompañados. Vivimos entre muros y alambradas, buscando al que piensa como nosotros, a ése con el que compartir la posesión de la verdad, la frase tajante, tranquilizadora: Las cosas son así. ¿Qué cosas? ¿Así? ¿Por qué? Hablemos, escuchemos, miremos, cuestionemos, imaginemos, construyamos y, como los pájaros, como los niños, como los filósofos, volemos alto”.

Teatro de la Resistencia en el acto de presentación de Primer acto. Imagen cortesía de sus autores.

Teatro de la Resistencia en el acto de presentación de Primer acto. Imagen de su cortesía.

Bel Carrasco

Ya es verano con Serenates

Serenates
Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Del 24 de junio al 6 de julio de 2016

El festival ‘Serenates, que desde 1984 llevan coproduciendo la Universitat de València y la Subdirección de Música de CulturArts, este año con un presupuesto superior a los 50.000€, incorpora su programación a la Feria de Julio. Es la primera vez que tal cosa sucede, de manera que, como dijo el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, “la Feria de Julio se anticipa a junio gracias a Serenates”. Esto es fruto del cambio de política cultural subrayado por el regidor de Cultura Festiva, Pere Fuset: “Antes se contraprogramaba y ahora colaboramos”.

Esa es la principal novedad del Festival Serenates, a la que Ariño agregó el incremento de las actuaciones: un total de 15 frente a las 11 de la pasada edición, lo cual supone la participación de 739 intérpretes, en su mayoría valencianos (644). Porque Serenates nació precisamente para eso: para la promoción de “la música y los músicos predominantemente valencianos, como muestra de nuestro patrimonio cultural”, resaltó el vicerrector de Cultura.

A su lado asentían, Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio, Glòria Tello, presidente del Palau de la Música, Ramón Alcón, presidente de la Fundación Bancaixa y Ramón Reche, director regional de Valencia del Banco Sabadell, estos dos últimos colaboradores convencidos de la importancia del Festival Serenates: “Apostamos por él desde el primer día”, señaló Alcón; “el festival genera un retorno fantástico”, abundó Reche.

Esa inclusión de Serenates en la programación de la Feria de Julio coincide a su vez con dos aniversarios: los 25 años de Assaig (Grup de Teatre de la Universitat de València) y los 20 de la Orquesta de Valencia. Del primero se representará París, años 60, con un texto inédito de Rodolf y Josep Lluís Sirera, este último recientemente fallecido. Todo un lujo en la programación que, como precisó Glòria Tello, es “un lujo accesible y este es un dato muy importante”.

Jordi Savall, en Serenates de la Universitat de Valéncia y CulturArts.

Jordi Savall, en Serenates de la Universitat de Valéncia y CulturArts.

Como es un lujo contar con Jordi Savall, virtuoso de la viola de gamba, que interpretará La reveuse con obras de Marin Marais y de Sainte-Colombe el día 5 de julio. A Savall todavía se le recuerda, además de por su inigualable trabajo, por haber rechazado el Premio Nacional de Música en 2014 como crítica al “desinterés por la cultura del Partido Popular”. Nada que ver con la actitud del nuevo gobierno: “El año pasado se molestaba y en este colaboramos”, reiteró Fuset.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Serenates arrancará el 25 de junio con otro lujo más: la actuación de Silvia Pérez Cruz, junto a Javier Colina, Marc Miralta y Albert Sanz, que presentarán ‘En la imaginación”, premio al mejor álbum de jazz de la música independiente. A Pérez Cruz también se la recuerda por el Goya debido al tema musical de Blancanieves, de Pablo Berger, galardón que recibió tras una accidentada entregada a manos de Adriana Ugarte y Carles Santos. Capella de Ministrers, todo un clásico de Serenates, actuará el 26 de junio, día de las elecciones.

Un viejo anhelo de Antonio Ariño se ha hecho realidad este año, con la ampliación de los conciertos a la Plaza del Patriarca. El primero de ellos, además, de singular interés: protagonizado por los Tornejants y la Muixeranga de Algemesí, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 2011, cuyo espectáculo de danza y música empezará en el claustro de La Nau y se desplazará hasta la plaza el día 8 de julio. Allí mismo actuarán Urbalia Rurana y La Romàntica del Saladar, un día después, y Pep el Botifarra junto a la Joven Banda Sinfónica de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (10 de julio).

Serenates, a punto de cumplir sus 30 años, vuelve a su cita anual “con más actuaciones que nunca, unido por primera vez a la Feria de Julio, abierto a todos los géneros musicales, desde el Renacimiento a nuestros días, y con una programación marcada por el eclecticismo”, concluyó Ariño. Y todos los espectáculos a tan sólo 3€, salvo los de la Plaza del Patriarca que serán gratuitos. Un lujo, pues, accesible.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Salva Torres

Fallece Josep Lluís Sirera, un referente del teatro

Jose Lluís Sirera fallece en Valencia
Martes 8 de diciembre de 2015

El ex vicerrector de Cultura de la Universitat de València y autor teatral, Josep Lluís Sirera, ha fallecido este martes 8 de diciembre en Valencia por complicaciones de una enfermedad que arrastraba el último mes, según ha informado la institución académica en un comunicado.

Sirera, de 61 años, era catedrático jubilado de Literatura Española, así como un prestigioso autor y adaptador de textos de teatro. La capilla ardiente será instalada este martes en el Tanatorio de Valencia, y el entierro será a las 15.45 horas del miércoles.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2104. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2104. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera se había jubilado recientemente como catedrático del Departamento de Filología Española de la Universitat de València. Había sido vicedecano de la Facultad de Filología (1986-1987), decano del mismo centro (1987-1989), director del Departamento de Filología Española (1992-1995), director del Servicio de Bibliotecas y Documentación de la UV (2002-2006), y vicerrector de Cultura desde 2010 a marzo de 2011. Algunos de sus textos teatrales han sido estrenados por el Aula de Teatre de la Universitat de València en los últimos años.

En marzo del pasado año, Sirera participó en uno de los Desayunos Makma en Lotelito, compartiendo animada conversación con Toni Benavent, gestor cultural y gerente de Albena Teatre, y Mariángeles Fayos, responsable del Teatro Olympia, en torno a los problemas que aquejaban al sector teatral, con motivo del Día Mundial del Teatro. A continuación reproducimos algunas de sus interesantes reflexiones. ¡Descanse en paz¡

Josep Lluís Sirera, en el centro, junto a Mariángeles Fayos y Toni Benavent, en el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Foto: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, en el centro, junto a Mariángeles Fayos y Toni Benavent, en el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Foto: Gala Font de Mora.

Desayuno MAKMA en Lotelito el 26 de marzo de 2014

Josep Lluís Sirera, en relación con la época de bonanza económica, previa a la crisis posterior que estalló en 2007, dijo que “la gran trampa fue pensar que había dinero para todo”. Y se preguntó : “¿Qué queda de la Bienal o de la Ciudad de Teatro?”. “Que se utilizara el Puente Rialto de Venecia para promocionar la Bienal de Valencia es un chiste”, apostilló Sirera.

“Ha habido miedo por parte del sector teatral”, sostuvo en otro momento de la conversación, poniendo como ejemplo el caso de la Fórmula 1: “La única voz pública que se manifestó en contra fue el director del Instituto de Robótica de la Universidad de Valencia”. Y siguiendo con el despilfarro público afirmó: “¿Por qué no se hacen responsables los políticos con su patrimonio personal de los errores que cometen?”. “Se está recortando muy mal”, advirtió Sirera, que aludió a otra demanda del sector:

“La sociedad valenciana necesita un Consejo de las Artes”, considerando “insuficientes” los consejos sectoriales. Demanda que pasaba por crear “un Consejo como el existente en la mayoría de países, con representantes de todos los sectores culturales y presupuestos globales”. Y en esto incluyó a las universidades.

Aludió igualmente a la necesidad de cambiar la “falta de empatía, ineficiencia e ignorancia” pública. “El sector del teatro es muy frágil, frente al audiovisual o las artes plásticas, porque los montajes son efímeros, tienen su fecha de caducidad”, explicó. Del público que acude a los teatros, Sirera dijo que “cuesta mucho crear y es fácil de destruir”. “Es un problema de formación y de gusto; si ves cinco espectáculos buenos, te permite luego ser exigente”, concluyó.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Fotografía: Gala Font de Mora.

 

Assaig, 25 años de teatro universitario

Assaig, Grup de Teatre de la Universitat de València
Celebración por sus 25 años

Arrancó en 1991 con Bloody Mary Show, de Rodolf Sirera, bajo la dirección de Pep Sanchis. Y desde entonces Assaig, el Grup de Teatre de la Universitat de València, ha montado 33 espectáculos con alumnos universitarios, principalmente de letras (mayoritariamente de las diversas Filologías) y muy raramente de ciencias. Ese carácter estable y la oficialidad que le otorga su dependencia de la Universitat, confiere a Assaig una peculiaridad y singularidad dentro de la escena universitaria española.

Assaig cumple 25 años. Imagen cortesía de La Nau.

Foto de grupo en la Sala Matilde Salvador por los 25 años de Assaig. Imagen cortesía del Grup de Teatre de la Universitat de València.

El vicerrector de Cultura Antonio Ariño destacó igualmente su contribución “a la normalización lingüística”, dado que todos los espectáculos se representan en valenciano, así como su carácter formativo para muchos estudiantes de la comunidad universitaria. Su extenso legado se recoge en un libro de 375 páginas, en el que han participado más de 70 personas y que fue presentado ayer en la Sala Matilde Salvador de La Nau, junto a una selecta representación de cuantos han contribuido a tamaña efemérides.

Per Sant Lluch.

Per Sant Lluch, de Josep Lluís Sirera. Imagen cortesía de Assaig.

Para celebrar el cuarto de siglo de Assaig, está prevista la reposición de algunos de los espectáculos más emblemáticos, empezando con Per Sant Lluc, de Josep Lluís Sirera, y más adelante con El dia que Bertolt Brecht va morir a Finlàndia, de Josep Lluís y Rodolf Sirera, Les dones de Sade, versión libre de Madame Sade de Mishima, y Parelles de fet, de fet parelles, de Carles Pons. Pep Sanchis, director el grupo teatral desde sus inicios, resaltó la importancia de tener una formación teatral estable para los alumnos universitarios en Valencia, subrayando la singularidad de que, a pesar de no ser una escuela, “salen muchos actores y muy bien preparados”.

Assaig ha representado textos de autores célebres del panorama nacional e internacional como William Shakespeare, Homero, Yukio Mishima o Tirso de Molina, junto a ilustres de la Comunidad Valencia y Cataluña como Joanot Martorell, Max Aub, Joan Brossa, Quim Monzó, Sergi Belbel o los ya mencionados Rodolf y Josep Lluís Sirera, a los que han dado vida actores y dramaturgos como Jorge Picó, Juanjo Prats, Juan Vicente Martínez Luciano, Antoni Tordera, Ana Conca o Maria Josep Peris.

Laura Monrós, nueva directora del Aula de Teatre de la Universitat de València, destacó dentro de esa programación de reposiciones las varias sesiones de Teatro Fórum que tendrán lugar con motivo de esos 25 años. “En ellas participarán  autores, directores, actores y traductores de las obras, moderadas por nombres relevantes de la escena valenciana”, explicó Monrós. El Centre de Documentació de Música i Arts Escèniques de CulturArts cederá la grabación de una de sus producciones para esos debates.

La Universidad Complutense de Madrid, como recordó una de las participantes en el acto de presentación del libro conmemorativo, no tiene grupo universitario oficial, a pesar del trabajo realizado igualmente durante años en esta área de formación teatral. Assaig ha obtenido además los premios Micalet de Teatres de la Generalitat Valenciana a la producción no profesional en 2000, y el primer premio en el XVII Concurso Villa de Mislata al mejor espectáculo en 1998 y 2007 por Les dones de Sade y Per Sant Lluc, dos de las obras ahora repuestas.

Assaig.

El dia que Bertolt Brecht va morir a Finlàndia, de Josep Lluís y Rodolf Sirera. Imagen cortesía de Assaig.

Salva Torres

Europa, cabaret del desencanto

Europa, cabaret del desencant
Escena Erasmus
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
C / Universidad 2. Valencia
Sábado 4 de julio 2015, a las 22.30 horas

En el verano de 1932, Federico García Lorca y Eduardo Ugarte, con el apoyo del gobierno de la Segunda República, pusieron en marcha La Barraca, un grupo ambulante de actores universitarios  que llevaban el teatro clásico a las zonas más deprimidas de la península Ibérica. En 2009,  surgió en la Universitat de València Escena Erasmus, un proyecto que recoge el testigo de aquella iniciativa cultural pero con un contenido más amplio, pues los actores y actrices que participan proceden de distintos países de Europa con el único requisito de estar disfrutando una beca Erasmus.

Aunque la crisis económica redujo su radio de acción, no logró enterrar esta singular iniciativa que ha sido copiada por otras universidades europeas como la de Cagliari, Padua, Marburg y Ankara. Cada curso se elige una pieza específica, casi siempre un clásico adaptado a los tiempos actuales, sobre la que los alumnos y actores trabajan.

Escena Erasmus y su Europa, cabaret del desencant. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Escena Erasmus y su Europa, cabaret del desencant. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Este año una pieza informal y desenfadada con un toque musical al estilo cabaret sirve para poner en solfa las políticas de austeridad imperantes en Europa. Europa, Cabaret del Desencant, es el grito esperanzado de unos jóvenes convencidos de que es posible forjar un futuro mejor, aunque la Europa que habitan incite al desencanto. Desde su perspectiva personal cuentan las miserias de su país en un espectáculo con muchos contrastes cuyo formato es un alegre cabaret berlinés. Destapa el lado más acre de la realidad europea: la austeridad, la crisis, la inmigración, la desigualdad, la injusticia, etcétera.

Aparte de la puesta en escena y representación teatral propiamente dicha, Escena Erasmus supone una inmersión de los estudiantes y actores en la vida de los pueblos que visitan. Un estimulante intercambio entre los jóvenes europeos y los habitantes de distintas zonas rurales que favorece a ambas partes. Por otra parte, se da una sinergia con la escena teatral valenciana como demuestra la colaboración de dramaturgos de la tierra que participan este año en la escritura de los textos.  Son: Maribel Bayona, Xavier Puchades, Guada Sáez, Patri Pardo, Eugenia Sancho, Pasqual Alapont, Javier Sahuquillo, Josep Lluís Sirera y Daniel Tormo.

Europa, cabaret del desencant. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Europa, cabaret del desencant. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Once actores, seis pueblos

El pasado fin de semana se inició en Gátova la gira estival de Escena Erasmus en la que participan once actores y actrices de diversos países europeos. Nueve son mujeres, las más exóticas una de Bulgaria y otra de la República Checa, y por una vez no hay italianos entre los estudiantes e intérpretes. Con una obra crítica sobre la actual política de austeridad, Escena Erasmus recorrerá seis municipios valencianos: Alcublas (28 de junio), L’Eliana (1 de julio), Ontinyent (2 de julio), Cullera (3 de julio) y Montesa (5 de julio). En el Centre Cultural La Nau se representará el día 4 de julio, a las 22.30 horas, dentro del Festival Serenates 2015.

Esta iniciativa es posible gracias al apoyo de la Universitat de València y del Área de Cultura de la Diputación de Valencia. Desde 2010, más de 20.000 personas han visto los espectáculos en las distintas giras en las que han participado a lo largo de la geografía española. Desde hace tres años recorren municipios valencianos. Hasta la actualidad se han llevado a cabo más de 40 representaciones en la provincia de Valencia que han sido vistas por 8.000 espectadores.
Además de la implicación de distintos vicerrectorados de la Universitat de València (Cultura e Igualdad, Internacionalización y Cooperación, Participación y Proyección Territorial), el proyecto cuenta con el patrocinio de la Fundació General de la Universitat de València y la colaboración de la Fundación SGAE.

Escena Erasmus. Cortesía de la Universitat de València.

Escena Erasmus y su Europa, cabaret del desencant.  Cortesía de la Universitat de València.

Bel Carrasco

Mentides o la ilusión por sobrevivir de Assaig

Mentides, de Assaig, Grup de Teatre de la Universitat de València
Dirección: Pep Sanchis
Texto: Maria Josep del Amo y Miquel de Val
Sala Matilde Salvador de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Días 30 de abril y 2 de mayo, a las 19.30h

Assaig (Grup de Teatre de la Universitat de València) estrenó ayer, en la Sala Matilde Salvador del Centre Cultural La Nau, su nuevo montaje Mentides, un texto de Maria Josep del Amo i Miquel de Val, bajo la dirección de Pep Sanchis. La obra se representará también los días 30 de abril y 2 mayo. Todas las funciones comienzan a las 19:30 horas. La entrada -para los tres días- es gratuita con invitación que habrá que recoger desde una hora antes del inicio en la conserjería de La Nau.

Cartel de la obra 'Mentides', de Assaig, Grup de Teatre de la Universitat de València, dirigida por Pep Sanchis. Imagen cortesía de La Nau.

Cartel de la obra ‘Mentides’, de Assaig, Grup de Teatre de la Universitat de València, dirigida por Pep Sanchis. Imagen cortesía de La Nau.

“¿Quién no se engaña alguna vez en la vida o engaña a otros?”, se pregunta Pep Sanchis. Esta obra nos invita a reflexionar sobre el miedo a la soledad, la necesidad de la esperanza, del amor o de las ilusiones fugaces para sobrevivir. A su vez, cada uno percibe la realidad de los otros a su manera y también la propia, y esto plantea Mentides. Porque, según explica Sanchis, los personajes, “no son mentirosos, pero construyen ficciones”, y se aferran a estar, para subir a algún tren en esta estación que es la vida.

La estación de tren, como metáfora vital, es el escenario elegido para recrear esta atmósfera donde el viaje, a veces es compartido por gusto o a la fuerza.

Más de veinte años del Grup de Teatre de la Universitat

A lo largo de más de veinte años de trayectoria (1990), más de mil estudiantes de la Universitat de València han pasado por los talleres y espectáculos de Assaig. Estos talleres sirven para elegir a los actores y las actrices que formarán parte del reparto de cada montaje. Durante este tiempo, Assaig (Grup de Teatre de la Universitat de València), dirigido por Pep Sanchis, ha representado una veintena de montajes diferentes y ha ganado distintos premios, entre los que destaca el Premi de Teatre Vila de Mislata.

Estas historias las han escrito autores relevantes en nuestra literatura, tanto clásicos (Joanot Martorell, Joan Timoneda, William Shakespeare o Tirso de Molina) como contemporáneos (Max Aub, Joan Brossa, Sergi Belbel, Yukio Mishima, Francesc Pereira, Quim Monzó, Carles Pons, Rodolf y Josep Lluís Sirera, Juli Disla, Jorge Picó, Arturo Sánchez, Xavier Puchades, Anna Marí, Patricia Pardo, Javier Sahuquillo y Laura Núñez, entre otros.

Detalle del cartel anunciador de la obra 'Mentides', del grupo de teatro Assaig. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Detalle del cartel anunciador de la obra ‘Mentides’, del grupo de teatro Assaig. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

 

“Es mentira que la cultura viva de subvenciones”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Toni Benavent, Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera
Entrevistados por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres
Con motivo de la celebración del Día Mundial del Teatro 2014

Si hay algo que tienen los tres en común es pasión por el teatro, más allá de sus lógicas diferencias. Oyéndoles hablar, se entiende que exista un Día Mundial del Teatro, que ellos elevan a la categoría de bien inmaterial de la humanidad. Por eso más que un día en sus vidas, el teatro ocupa la mayor parte de sus prolíficas existencias dedicadas al mundo de las tablas. Toni Benavent, Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera llevan el teatro en las venas, por cuyas sangres corren, o mejor galopan, cientos de sensaciones que sirven de nutriente a una profesión que adoran. Les duele, por ello, la desidia, cuando no ignorancia, de los responsables políticos en materia tan delicada. Como les duele que sus voces no sean tenidas en cuenta a la hora de revitalizar un sector tan frágil, comparado con el audiovisual.

Toni Benavent (izquierda), Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (izquierda), Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

En la distendida y larga entrevista mantenida con ellos en los Desayunos Makma de Lotelito, con motivo de ese Día Mundial del Teatro que cada 27 de marzo se celebra y que ellos prolongan a lo largo del año, Benavent, Fayos y Sirera dibujaron el perfil de un sector repleto de talentos, a falta de un autor (entiéndase, gobierno público) que los entienda. Eso, en lo que respecta al apoyo institucional, porque la profesión también comprenden que debería evitar los compartimentos estancos habidos entre bohemia creativa y pragmatismo empresarial. Del público también afirman que es una cuestión de formación y de gusto, cuyo empuje viene dado por la oferta teatral y su promoción pública, y aquí, de nuevo, lamentan el escaso apoyo institucional y el difuminado eco mediático.

Toni Benavent (izquierda), Josep Lluís Sirera (centro) y Mariangeles, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (izquierda), Josep Lluís Sirera (centro) y Mariangeles, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Es imposible gestionar el sector teatral sin estimarlo”

Mariangeles Fayos, responsable junto a su hermano Enrique del Teatro Olympia de Valencia, levanta el telón con un taxativo apunte: “Se ha trasladado la idea de que la cultura vive de subvenciones y es mentira”. Cuando en su día las hubo, “con un poco de perversidad y que en cierto modo sirvieron para comprar al sector”, subraya Fayos, tampoco estuvieron acompañadas de un plan estratégico. Toni Benavent, gestor cultural y gerente de Albena Teatre, afirma que “es imposible gestionar el sector teatral sin estimarlo”, en alusión a la insensibilidad de los responsables políticos. Sin ir más lejos, Inmaculada Gil Lázaro, ex directora de Teatres de la Generalitat Valenciana y ahora en la subdirección general de CulturArts, a la que Benavent dice no haber visto “nunca” en los estrenos teatrales.

Josep Lluís Sirera y Mariangeles Fayos en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera y Mariangeles Fayos en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“La gran trampa fue pensar que había dinero para todo”

Josep Lluís Sirera, autor y adaptador teatral, catedrático de la Universitat Valéncia y ex vicerrector de Cultura de esta misma universidad, señala que “la gran trampa fue pensar que había dinero para todo”. Porque dinero hubo, pero nefastamente gestionado. “¿Qué queda de la Bienal o de la Ciudad de Teatro?”, se pregunta Toni Benavent, perplejo de la apuesta pública “por los grandes eventos”, en lugar de dedicar dinero a las “estructuras de base que permitan generar tejido industrial”. “Que se utilizara el Puente Rialto de Venecia para promocionar la Bienal de Valencia es un chiste”, apostilla Sirera.

Toni Benavent (i) y Josep Lluís Sirera, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (i) y Josep Lluís Sirera, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Las políticas nefastas incluso se premian”

El miedo también sale a colación. Un miedo derivado del quevedesco “poderoso caballero es don dinero”, en aquellos momentos de maná económico que se pensó duraría eternamente, para mayor gloria de quienes repartían tan goloso pastel. “Ha habido miedo por parte del sector teatral”, sostiene Sirera, y luego pone como ejemplo el caso de la Fórmula 1: “La única voz pública que se manifestó en contra fue el director del Instituto de Robótica de la Universidad de Valencia”. Lo más grave de tamaño despilfarro es la irresponsabilidad política, tanto a la hora de la mala gestión de los recursos públicos como de sus consecuencias. “Esa política nefasta incluso se premia”, subraya Mariangeles Fayos. “¿Por qué no se hacen responsables los políticos con su patrimonio personal de los errores que cometen?”, pregunta Sirera.

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Se está recortando muy mal”

Y aquellos barros trajeron estos lodos. “Se está recortando muy mal”, señala Josep Lluís Sirera. Ya se sabe: privatización de los beneficios y socialización de las pérdidas. Algunos de quienes provocaron el lodazal siguen al frente de subdirecciones, mientras se suceden los despidos en la cadena inferior. Y dada la escasez presupuestaria, “ahora se está trabajando en condiciones de enorme precariedad”, lo que lleva a Mariangeles Fayos a exigir “profesionalidad, transparencia y buena gestión”. Y un recordatorio: “Todas las autonomías están en crisis, pero aquí en la Comunidad Valenciana hay la décima parte de presupuesto que en otras”.

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, entrevistados por José Luis Pérez Pont (en primer término), Vicente Chambó (c) y Salva Torres. Foto: Gala Font de Mora

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, entrevistados por José Luis Pérez Pont (en primer término), Vicente Chambó (c) y Salva Torres. Foto: Gala Font de Mora

“Nunca ha habido tantos actores valencianos en series estatales”

“Lo que nos salva de la hecatombe es la pasión por el teatro”, dice Toni Benavent, quien apunta la crisis que lógicamente afecta al sector teatral, para después destacar el “montón de talento” que existe en la profesión. “Nunca ha habido tantos actores valencianos en series estatales: ¡hay una gran cantera!”. Y prosigue: “La materia prima está, sólo falta que alguien crea y apueste por ella”. Esa apuesta, según Mariangeles Fayos, pasa muchas veces por “la ayuda en la captación de público”, lo cual se puede hacer con “una buena promoción por parte de las instituciones”. Porque salas privadas en Valencia “hay muchas”, falta “su visibilidad mediante una correcta gestión pública”.

“La sociedad valenciana necesita un Consejo de las Artes”

Benavent, Fayos y Sirera entienden que urge la ordenación del sector teatral para lograr un mejor rendimiento. “La sociedad valenciana necesita un Consejo de las Artes”, sostiene Sirera, para quien los consejos sectoriales son insuficientes. Y añade: “Un Consejo como el existente en la mayoría de países, con representantes de todos los sectores culturales y presupuestos globales”. Y en esto incluye a las universidades. Se trata, en todo caso, de cambiar la “falta de empatía, ineficiencia e ignorancia” pública (Sirera), por la “puesta en valor de la cultura” (Fayos) mediante políticas de “diálogo con los profesionales del sector teatral; diálogo que se traslade luego a la acción” (Benavent).

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, durante la entrevista con José Luis Pérez Pont (en primer término), Vicente Chambó (c) y Salva Torres. Foto: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, durante la entrevista con José Luis Pérez Pont (en primer término), Vicente Chambó (c) y Salva Torres. Foto: Gala Font de Mora.

“No hay talento sin una buena gestión del mismo”

“El sector del teatro es muy frágil, frente al audiovisual o las artes plásticas, porque los montajes son efímeros, tienen su fecha de caducidad”, explica Sirera. De ahí que Benavent considere tan necesario vincular lo artístico y lo crematístico, para que la bohemia no vaya por un lado y la industria por otro. “No hay talento sin una buena gestión empresarial del mismo”, agrega. Por eso es tan “necesario vertebrar la ciudad de Valencia a nivel cultural”, si tenemos en cuenta, como subraya Mariangeles Fayos, que “sólo el 4% de los turistas que vienen a la Comunidad Valenciana lo hace atraído por la cultura”, siendo un porcentaje “de los más bajos” con respecto a otras comunidades.

Del público que acude a los teatros, Sirera dice que “cuesta mucho crear y es fácil de destruir”. A su juicio, “es un problema de formación y de gusto; si ves cinco espectáculos buenos, te permite luego ser exigente”. Según Fayos, “el público quiere participar, pero tenemos que hacérselo más fácil”. Sobre todo ahora que, como apunta Benavent, “está acusando la crisis”. Una crisis que, a falta de vientos más favorables, Toni Benavent, Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera capean con entusiasmo desbordante. Pasión teatral a prueba de recortes.

Toni Benavent (izquierda), Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora

Toni Benavent (izquierda), Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora

Salva Torres