Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (II)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (II)
Lunes 16 de marzo de 2020

Habituados a cuestionarnos y a convivir con nuestras incertidumbres –no solamente cotidianas–, nuestros respectivos proyectos se materializan, en numerosas ocasiones, a través del gélido teclado y la baja temperatura tras la lente, reconvirtiendo la escarcha instrumental en vibrante, cálido y háptico territorio de la imaginación. Son días convulsos e inusuales y el mundo de la cultura sigue más activo que nunca.

A pesar de vernos confinados y, oficialmente, alarmados, y contemplar cómo las dubitaciones se instalan con notable intensidad en nuestro fuero sacramental, el pensamiento y la creatividad –y por qué no, la bienvenida ironía– nos atemperan frente a la perturbación y a ellos nos asimos.

En consecuencia, desde MAKMA, tras una primera y fecunda toma de contacto, proseguimos invitando a difundir su testimonio a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos –ya desde el hogar– la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo prevés afrontar tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevarás a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ANA R. LEIVA (ARTISTA Y COEDITORA DE TAPAS DURAS | VALÈNCIA)

Fotografía: Kora Leiva.

1) En casa, con mi hija, que desde hacía meses vivía fuera. Aprovechando el reencuentro para una convivencia más madura. Del taller me he traído el ordenador, un cuaderno y una caja de lápices; con esto pienso sobrevivir.

2) Pues como inmediato veo la oportunidad que se nos brinda para desacelerarnos, para replantearnos nuestros modos, nuestras relaciones, nuestro consumo, nuestra relación con nosotros mismos… A medio y largo plazo se me oscurece un poco más el panorama; solo espero que como sociedad aprendamos algo, y que desde los gobiernos se prioricen las necesidades y el bienestar de los ciudadanos cuando toque salir de la crisis económica que va a venir.

3) De momento estoy encantada. La verdad es que hasta me da un poco de vergüenza decirlo, pero afronto la reclusión con mucha calma y optimismo, muy ajena a la histeria de algunas personas. Tengo muchos libros por leer: ‘Vértigo’, de Eugenia Ginzburg, con el que no avanzaba por falta de tiempo, ahora lo estoy devorando. También he empezado un ‘Diario de los confines’, a modo de cuaderno de artista: imagen+texto. Quiero enfocarme también en los proyectos fotográficos que tengo empezados, sola y con Tapas Duras. Retomar la meditación. Cocinar y ver pelis con Kora… ¡Hay tanto para hacer!

4) Ante la psicosis y el consumo descontrolado, reivindico el uso del bidé y la vuelta al pequeño comercio de alimentación, conversaciones pausadas y empezar a gestar ideas para reinventarse.

ANA SERRATOSA (DIRECTORA DE LA GALERÍA ANA SERRATOSA | VALÈNCIA)

1) Estamos en València, en casa, sin salir y sin dejar de ver las noticias, conmocionados por la situación en que se encuentra el país, nada más cercano a esas películas de ciencia ficción que tantas veces hemos visto. La realidad supera la ficción.

2) Creo que esta situación nos ha sacado de nuestra zona de confort y nos plantea otra forma de vivir, de relacionarnos, de trabajar y de sacrificarnos para un bien de orden superior. En definitiva, nos va a ayudar a estar más pendientes de los otros que de nosotros mismos. Esto va a ser aplicable a todos los niveles, no solo el familiar, sino también en lo cultural y económico.

El aspecto político es algo que está quedando en evidencia cuando estos anteponen sus intereses a los de la comunidad.

3) Nosotros estamos en casa y, gracias a Dios, estamos siempre ocupados: con cosas domésticas, avanzando en temas de la galería o dedicando más tiempo a los hijos que aún tenemos en casa.
Ese libro que siempre empezaba a leer, pero te vencía el sueño, ahora tienes el tiempo para hacerlo. Esas películas pendientes, esas fotos que llevan años pidiendo ser ordenadas y clasificadas dadas por artistas y museos…

4) Se me ocurre decir la famosa frase de “no hay mal que por bien no venga”. Tenemos un reto personal: saber aprovechar este tiempo que antes lo dedicábamos a hacer vida social y a viajar por temas de trabajo o de ocio.

ANTONIO ARIÑO (VICERRECTOR DE CULTURA E IGUALDAD DE LA UV | VALÈNCIA)

1) Me encuentro hoy (sábado 14 de marzo) en casa, practicando el refugio solidario: reducir contactos para evitar contagiarme y contagiar.

2) El escenario inmediato será aprovechar para leer, escribir, compartir las tareas de casa. Al mismo tiempo, pensar cómo podemos producir cultura desde la Universitat online y en red. Esta situación nos debe hacer redefinir nuestras maneras de crear y difundir cultura.

Sin pretender magnificar la experiencia actual, tiene un carácter histórico de acontecimiento inédito y, por tanto, intuyo que vamos a cambiar bastantes cosas. La primera es nuestra experiencia común de humanidad.

Va a poner a prueba nuestras capacidades de organización, nuestras instituciones y, sobre todo, entiendo que debería producir un salto cualitativo hacia las potencialidades de la sociedad digital en todos los terrenos.

Pero también está revelando la cara oscura de cada ser humano: irresponsabilidad, acaparamiento primario, etc.

3) Lecturas tengo tantas pendientes que no las agotaré. Me interesa acabar ‘The Reinvention of Humanity’ (Charles King). Pero, sobre todo, he de aprovechar para sacar adelante un compromiso editorial que tengo, una nueva Sociología de la cultura. Ahora tengo claro cómo comenzará: tratará de los comportamientos ante esta pandemia.

Lo que me resultará más difícil es tener voluntad para hacer ejercicio.

4) Estamos ante una oportunidad para redefinir prácticas de convivencia a distancia y de organización social para seguir defendiendo y ampliando derechos.

ELIA BARCELÓ (ESCRITORA | INNSBRUCK, AUSTRIA)

1) Estoy en Innsbruck (Austria), donde vivo la mitad del año o algo más. Tenía billete para irme a España –a empezar la otra mitad del año– la semana que viene, pero por obvias razones, nos quedaremos aquí. Esta mañana las fronteras de Austria han quedado definitivamente cerradas y se nos ha pedido que no salgamos de casa más que para compras imprescindibles de supermercado o farmacia o para ayudar a alguien que no puede solo.

Estamos bien y, como tenemos mucho trabajo y estamos acostumbradísimos a trabajar en casa, la verdad es que no notamos demasiado el cambio, salvo que nos gusta salir a dar largos paseos, y eso, de momento, no puede ser. Resulta curioso cómo el silencio lo ha invadido todo, ahora que casi no circulan coches y no hay movimiento de personas.

2) Como soy terriblemente optimista, creo que vamos a sacar unas cuantas cosas buenas de esto. Lo peor, lógicamente, va a ser la terrible crisis económica que nos va a afectar a todos, y con todos me refiero a una escala global, planetaria; pero eso quizá sirva, también, para que nos demos cuenta de que ese camino en el que nos habíamos metido –la locura capitalista, neoliberal, de privatización de todo y de amasar dinero– no es el más adecuado. Yo creo que todos vamos a volver a apreciar la solidaridad, la ayuda mutua, el valor de la compañía, de lo bonito que es poder charlar con otras personas cara a cara, caminar juntos, cocinar juntos… Creo, también, que muchas personas van a notar que estar en casa también tiene sus cosas buenas, que estar solo con uno mismo sirve de mucho, que leer es una excelente opción (porque no se puede estar días y días viendo series y jugando a videojuegos).

Pienso que otra consecuencia será que muchos empresarios verán que el teletrabajo funciona, que no es necesario tener a los empleados físicamente presentes. Eso ahorrará mucho tiempo a muchas personas que pasan un tercio de su vida en transportes públicos y ahorra muchas emisiones nocivas que aumentan la polución. De ese modo, nuestra vida se hace más vivible. También nos hemos dado cuenta, como sociedad, de que si bajamos el ritmo de producción fabril, mejoramos el equilibrio ecológico de nuestro planeta. Y hemos visto algo muy importante: que hay que invertir en educación e investigación si queremos tener profesionales preparados que puedan sacarnos de situaciones como la de esta pandemia. No podemos ahorrar en nuestro futuro, como han hecho muchos gobiernos, reduciendo las subvenciones y todo lo que es público. Otra cosa fundamental que estamos viendo es la resiliencia del Estado, que es el único garante de que las cosas funcionen para todos, porque un Estado no está orientado a ganar dinero y repartir beneficios con sus accionistas, olvidando a todos los demás. El Estado es robusto y trabaja para el bienestar social, repartiendo el dinero que recoge de nuestros impuestos y asegurándose de que nadie se quede tirado.

3) Ya digo que a mí el aislamiento no me viene de nuevas. Yo soy muy sociable cuando tengo actos públicos, pero soy muy feliz en mi casa escribiendo, leyendo, haciendo cosas varias. En mi vida normal puedo pasar tres o cuatro días sin salir para nada. En Innsbruk tengo una terracita con plantas, en España tengo jardín. El trabajo con las plantas me permite tomar el aire y el sol y me hace feliz. Yo recomiendo ponerse al día de lecturas que una siempre tuvo apartadas esperando el momento adecuado, releer novelas que nos hicieron felices hace tiempo, ver películas, dibujar, retomar un instrumento o empezar ahora (hay montones de tutoriales en Internet), visitar museos virtuales, oír conferencias de alto nivel como si volviera una a la universidad, hacer yoga aunque sea en el descansillo de la escalera si tienes muy poco espacio en casa, transplantar macetas, arreglar armarios, reparar esas cosas que llevas meses posponiendo, hacer una limpieza a fondo, cocinar recetas nuevas de esas que guardaste hace siglos y nunca has hecho… Se me ocurren mil cosas, en serio. No me cabe en la cabeza que alguien pueda aburrirse en su propia casa.

4) Una sugerencia: podríamos intentar tomarnos esto como una cura, como un periodo de reflexión para que, cuando todo pase, hayamos aprendido que juntos se está mejor que luchando cada uno por su lado para sí mismo. Nos han metido en la cabeza que tenemos que ser competitivos, luchar para ganar. Y cuando alguien gana, alguien pierde, o muchos pierden. Ahora tenemos una oportunidad para darnos cuenta de que podemos hacer una sociedad basada en la solidaridad, la ayuda, la amabilidad, no el odio y el enfrentamiento. Ya he dicho antes que soy muy optimista.

EVA VIZCARRA (CINEASTA | MADRID)

1) Me encuentro en Madrid, en casa… Vine para varias reuniones de trabajo a Madrid y aquí me he tenido que quedar . Estoy bien, con mi familia y mi perra.

2) El escenario inmediato me lo imagino desalentador y triste, la verdad. Pienso en la gente que está sola, que es mayor y que no tiene medios para estar en una situación cómoda; esto me preocupa. No sé, me imagino que, como todo el mundo, ¡no acabo de entender esta locura!

A mi juicio, a medio plazo espero que el medio ambiente se arregle algo y el ser humano reflexione sobre su tiempo y empiece a valorar los pequeños gestos diarios. En el plano social, ¡aprendamos a querernos y cuidarnos más! En el plano económico y político nos daremos cuenta, de una vez, que el excesivo consumo no es necesario. Me reservo mi opinión política: yo ya tiré la toalla hace tiempo. Creo en las personas y en el ser humano y, a veces, no mucho (sorry).

3) Estoy en casa disfrutando de mis lecturas, música, pelis, series, etc. Me encanta cocinar y jugar con mi perra, cuidar la terraza y leer los guiones y proyectos que llegan a Endora. Puedo trabajar desde casa.

Estoy preparando dos pelis, una como productora ejecutiva y otra como directora, y escribiendo un guion con Tolentino (Javier) –hablamos mucho por teléfono–. Tengo que rodar pronto (bueno, cuando nos deje este puto virus ) un corto documental sobre Martin I Soler… Como veréis, no me aburro y son trabajos que puedo hacer desde casa.

Leyendo los diarios de Anne Lister ‘Caballero Jack’, ‘Mira‘m als ulls’ ( quiero preparar una peli basada en los dos libros de Carme Morera y Tona Català ) y escuchando música de mi gran amigo Javier Vercher, una maravilla…

Viendo pelis. ¿Qué tal ‘El ángel exterminador’? Bueno, estoy repasando a Buñuel y ¡deseando daros un abrazo! Eso será buena señal…

Y, queridos, hay algo que no voy ha hacer, y son: ¡planes de futuro!

Besos virtuales para todos.

FARID BENTRIA (ESCRITOR, ARTISTA Y GESTOR CULTURAL | TÁNGER, MARRUECOS)

1) Estoy en Tánger (Marruecos), mi base, sin poder ir a España ni a Bélgica, donde tenía varios actos que se han anulado, al igual que aquí.

2) Dicen que esto va a ocasionar una recesión económica y me lo creo, es lógico; en cierta manera se ha puesto en suspenso el capitalismo. Lo que venga va a afectar a sectores que ya son débiles y en los que se trabaja en precario, como es la cultura, y eso puede ser devastador para muchos profesionales. Sin embargo, como elemento positivo, parece que todo apunta a un refuerzo del Estado del bienestar, de apoyarse más en lo público, empezando por la sanidad, y esto es alentador.

3) En casa, con tranquilidad, Es un buen momento para dedicarme un tiempo que me debo, sin prisas, en el que pienso leer obras pendientes, escribir, pintar al óleo y preparar un par de proyectos que tenía en espera.

4) No hay que entrar en pánico. Es un tiempo para reflexionar sobre los derechos y deberes, ahora que tocan los segundos –no estamos acostumbrados a autolimitarnos, somos una sociedad de consentidos–, y a ser empáticos. Quizá esta crisis nos esté poniendo en bandeja una puesta en valor y un retorno al humanismo.

FELICIA PUERTA (ARTISTA Y PROFESORA DEL DEPARTAMENTO DE DIBUJO DE LA FBBAA DE LA UPV | ALBORAYA, VALÈNCIA)

1) Estoy con mi familia en una antigua alquería en medio de la huerta de Alboraya; de no ser por lo lamentable de la situación, es un buen lugar para aislarse. Aún aquí, sorprende “el silencio del paisaje” y la falta de actividad en el campo.

Después de una semana muy activa de emprender proyectos –un viaje a Cádiz al que nos habían invitado para un seminario, una jornada de ApS que habíamos coordinado, el viaje a Londres de Feli–, todo aplazado, o cancelado. Lo peor, no poder estar con mis padres – de 93 y 87 años– en Murcia; tienen reservas para una semana, dicen.

2) Nadie debería hablar categóricamente sobre lo impredecible (recuerdo los primeros mensajes de los sabios expertos); imposible imaginar escenarios, solo deseos de contención para evitar alargar en el tiempo esta situación. Me gustaría pensar que, enseguida, todos vamos a colaborar para que no sea tan catastrófico a todos los niveles. Todo pasará y se nos llevará a unos cuantos seres queridos, que para algunos siguen siendo solo unos pocos estadísticamente hablando; relativizar, comparando esta con otras crisis humanitarias, no debería haberle restado importancia.

En el plano económico es más fácil acertar. Las consecuencias se evidencian desde el minuto uno: quienes soportarán con mayor dificultad la crisis afrontarán los despidos, cierres, como siempre, las clases más desfavorecidas, pymes, autónomos, los puestos más precarios, evidenciando las desigualdades del sistema.

Sí me gustaría imaginar la mejor consecuencia, y es que después de esta dura experiencia hubiera un aprendizaje, se pusieran en valor las aportaciones de cada individuo, de cada perfil profesional para el bien común. Que hubiera una reflexión más profunda sobre los valores excesivamente individualistas de nuestra sociedad por una concepción más universal sobre el significado de nuestras vidas, ante el cambio climático, conservación de la naturaleza, desigualdades, etc. Afortunadamente, se está viendo un cambio de conciencia, cómo cada uno de nosotros puede y debe actuar. La campaña ‘Quédate en casa’ está funcionando y es el ejemplo de lo que se puede conseguir con civismo y conciencia social. Pero pensemos que mientras algunos podemos desplazarnos a una segunda vivienda, otros siguen sin hogar.

3) Después de unos días de preacondicionamiento, bricolajes y limpieza necesaria, si la enfermedad no nos lo impide, deseando terminar el último libro intervenido para la próxima edición de SINDOKMA: ‘Compra-Venta’, de Christian Boltanski, con texto de José Miguel G. Cortés. Se ha dado la coincidencia, reflexionando mucho estos días sobre la “presencia y la ausencia”, la “memoria del olvido”, recordando a seres queridos a través de los objetos que nos quedan después de su muerte. Ideas que, sin lugar a duda, repensaremos todos en un futuro inmediato: “la pérdida”, “la transformación”; habrá un cambio en la percepción de lo cotidiano.

También me propongo revisar algunos de los libros y publicaciones de arte maravillosos que tengo en casa, para compartir con mis estudiantes de dibujo.

Habitualmente, trabajamos la clase inversa, así que ahora, más que nunca, voy a esforzarme en elaborar nuevos materiales para completar contenidos. La suspensión de las clases es indefinida y la universidad nos ha preparado plataformas para continuar con nuestras clases online.

4) Sin querer, mientras pongo orden en casa, pienso en las rutinas familiares con las niñas, para que puedan aprovechar y hacer algo útil estos días. Me van viniendo a mi cabeza todas y cada una de las actividades sociales que he realizado esta última semana, sin duda he estado expuesta: he ido al hospital a recoger mi tratamiento antimigraña, he acompañado a grupos de estudiantes, hemos visitado tres colegios de València para iniciar proyectos de ‘Aprendizaje Servicio’, visitado una residencia de enfermedades mentales, realizado reuniones docentes, tutorías, he asistido a un curso de formación, impartido docencia a más de cien estudiantes, reuniones de la asociación de vecinos, y qué se yo… Qué duda cabe que somos seres sociales y que cada uno de nosotros afectamos a nuestro grupo. Seguramente nos hemos contaminado, pero no solo del COVID-19, sino del trabajo en equipo.

JOSÉ LUIS CUETO (VICERRECTOR DE ALUMNADO, CULTURA Y DEPORTES DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Hoy (domingo 15 de marzo) en casa y sin moverme; es lo que toca hacer ahora para minimizar el contagio y evitar el colapso de los servicios sanitarios.

2) Es difícil aventurar algo en estos momentos. Estábamos acostumbrados a un mundo complejo y cambiante, pero previsible, al menos en Occidente, y veíamos los conflictos en los informativos o en la ficción, pero, de repente, estamos dentro de las noticias como protagonistas y en una situación excepcional y de escala global. Todo es nuevo y no hay manual de instrucciones, así que se impone sentirnos parte del colectivo y actuar en sintonía, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias de manera responsable y con disciplina. Nuestros padres y nuestros abuelos quizá estaban más preparados en esa disciplina porque les tocó lidiar con situaciones terribles de precariedad y violencia y hoy somos nosotros quienes debemos dar la talla en este escenario.

En cuanto a la afectación, es también impredecible, pero es seguro que cambiarán cosas. Para empezar, y dependiendo de su duración, la económica se va a resentir y los efectos de la parálisis de estos meses no serán menores. A poco que pensemos la cantidad de trabajos que han desaparecido de manera inmediata es tremendo, en todos los ámbitos.

No sé si es exagerado pensar que será una inflexión en la historia, “un antes y un después”, pero si se alarga en el tiempo es bastante seguro que así sea. Hasta ahora vivíamos las ventajas de la globalización, el acceso a la información, la compra a distancia de casi cualquier cosa o la reserva de viajes o alquileres en cualquier parte del mundo, pero ahora toca ver los inconvenientes y eso incluye también una más que posible recesión global y la necesidad de evaluar los costes de todo este sistema y las prioridades sociales. Más que nunca habrá que proponer la exigencia de igualdad que hasta ahora se aplicaba solo al pequeño entorno conocido, pero sin evaluar que nuestro modo de vida exigía desigualdad y precariedad a miles de kilómetros y, también, fuera de nuestra burbuja y a pocos metros de nosotros. Venga lo que venga, esta exigencia que concilie lo global con la igualdad y el acceso a los recursos deberá ser una prioridad compartida.

3) Bueno, en mi caso no sé todavía cómo serán estos días porque tengo responsabilidades en la universidad y, al menos, esta semana estaré en Rectorado organizando cómo haremos las cosas, ya que debemos poner en marcha procedimientos online en la docencia y también en la gestión, pero en cuanto sea posible me quedaré en casa y, dado el “fondo de armario” que vamos acumulando y la columna de libros pendientes y trabajo atrasado, no tendré tiempo de aburrirme.

Además, practicar el arte de no hacer nada siempre es nutritivo y propicio; de la ociosidad pueden surgir grandes ideas y también nos vendrá bien vernos desde fuera, con un tiempo distinto al habitual, que es una mezcla de velocidad que no conduce a ningún sitio y una dispersión que impide acompasar la vida con la consciencia y con el asombro de lo cotidiano y de la rutina, cosa que en estos momentos tanto añoramos…

4
) Poco más que decir, solo que todo esto pasará y, si realmente somos una especie inteligente, habrá que tomar nota y aprender para mejorar lo construido hasta ahora, se lo debemos a los que nos han precedido. La situación tiene mucho de distopía en toda regla. Nos costaría creer en la ficción una historia en la que una enfermedad se llevara del planeta a los más veteranos, los que más han vivido, perdiéndonos su experiencia; ellos nos lo contaron todo y nos dejaron un mundo mejor del que ellos tuvieron. Es una pesadilla horrible este contra-Hamelin que hace desaparecer la memoria del mundo y nos enfrenta a reinventarlo a ciegas. Ojalá no tengamos que hacer ese “ensayo de ceguera” y podamos superar este trance y aprender sin olvidar.

JOSÉ MIGUEL G. CORTÉS (DIRECTOR DEL IVAM | VALÈNCIA)

1) Durante la cuarentena declarada por el estado de alarma decretado por el Gobierno tendré que estar confinado en casa. Como cualquier ciudadano. Voy al museo solo para cuestiones puntuales y para gestiones que necesitan actuación presencial. Por lo demás, gestiono las cuestiones más urgentes desde casa. El museo ha cerrado las puertas al público pero su actividad online y administrativa continúa.

Hemos aumentado nuestra presencia en las redes sociales, ya que el IVAM desea estar abierto el máximo tiempo posible. Asimismo, estamos alentado el teletrabajo en todos los departamentos del museo y las reuniones virtuales.

2) Creo que en estos momento no es tiempo de elucubrar con escenarios futuros. Las consecuencias de esta pandemia en todos los sectores serán duras, pero la prioridad, ahora mismo, son las personas. Los y las trabajadoras del museo son mi primera preocupación.

Tenemos que salir de esta crisis más fuertes, más solidarios y más unidxs. El arte no resuelve los problemas urgentes, pero nos ayuda a entender el mundo y las relaciones entre las personas y nuestro entorno.

3) Como todo ciudadano, mi obligación es quedarme en casa y únicamente salir por motivos absolutamente justificados. La mejor manera de afrontar este aislamiento es mantener la calma y verlo como una oportunidad para hacer cosas para las que habitualmente no tengo tiempo.

Escuchar música, leer, ver cine en casa… Ahora mismo es momento de ver las exposiciones que tenemos en el IVAM, o de casi cualquier museo del mundo, de manera virtual.

A mí, particularmente, me gusta escuchar Radio 3 y Radio Clásica. Escuchar música en Spotify y las noticias en la Cadena Ser.

Un libro que recomendaría para estos días es ‘Frankestein en Bagdad’, de Ahmed Saadawi, o ‘Le lambeau’ (‘El colgajo’, en castellano), de Philippe Lançon. Me parece que son dos libros que, por su temática, nos ayudan mucho a situarnos en el contexto social y político en el que vivimos nosotros y otros muchos pueblos y personas bastante más olvidados.

‘Chernobyl’ o ‘Years and Years’ son dos series que me han gustado mucho últimamente. Me parecen unas grandes series.

Este fin de semana he visto la miniserie ‘Angels in America’, que habla de otra pandemia (la del SIDA) y que nos recuerda nuestra enorme fragilidad y la tremenda importancia de la amistad, la comprensión y el amor.

También es momento de ver arte a través de las distintas webs de los mejores museos del mundo. A parte de los grandes museos de España, yo recomendaría el Stedelijk Musuem de Ámsterdam o el Whitney Museum of American Art.

JOSÉ PEDRO MARTÍNEZ GARCÍA (DIRECTOR DE ACTIVIDADES Y CONSERVACIÓN DE LA COLECCIÓN MARTÍNEZ GUERRICABEITIA DE LA FGUV | VALÈNCIA)

1) Estoy en mi domicilio en València, con mi esposa. Ambos nos encontramos físicamente bien, aunque es imposible aislarse psicológicamente de la presión mediática, lo que hace que estemos demasiado pendientes de síntomas físicos que, en otras circunstancias, no serían dignos de ser considerados. En nuestro caso, la presión se refuerza, positiva o negativamente, por el hecho de que soy catedrático de Microbiología de la Universitat de València. Supongo que se entiende lo que quiero decir.

2) El escenario inmediato es difícil de prever. Las infecciones por virus como el COVID-19 son difíciles de controlar por la forma en que el virus se transmite y disemina. Es un patógeno nuevo y la población humana aún no ha desarrollado una respuesta inmune y no hay vacuna. Yo creo que, a pesar de las medidas de contención (cuya validez es, en algunas casos, discutible, cuando menos), vamos a seguir asistiendo a un incremento notable del número de personas infectadas y, por ende, de fallecidos, en las próximas semanas. Es díficil establecer, con los datos disponibles, cuándo podra tener lugar la inversión de la tendencia.

Afortunadamente, la letalidad del COVID-19 es, de momento, baja. El problema de los virus es su elevada tasa de mutación, que puede dar lugar a la aparición de cepas con mayor virulencia y, en esto, los coronavirus no son una excepción.

Las consecuencias económicas pueden ser catastróficas. No olvidemos que las medidas de contención han afectado a sectores clave en el PIB español, los servicios y los autónomos. Si la crisis se prolonga, los daños pueden tardar muchos años en poder ser reparados. El paro puede crecer de forma incontrolada y desmedida. Y, obviamente, si la economía se resiente, los efectos dañinos a nivel social y cultural seran inevitables y, en principio, de gran calado. A nivel político, en mi opinión, la crisis del COVID-19 pasará factura a todos aquellos que hayan gestionado dicha crisis de forma incompetente e ilógica.

3) No me preocupa el hecho de que tenga que confinarme voluntaria o forzosamente (espero que no sea esta última opción porque ello significará que mi mujer, yo, o los dos, estamos infectados y/o enfermos), porque hay muchos libros que leer, música que escuchar, películas y series que ver. Por otro lado, solo para ojear, seleccionar y descartar toda la información que llega a través de las redes sobre la actual crisis del COVID-19 hay que emplear mucho tiempo. De momento, es imposible aburrirse. Además, por mi profesión tengo que leer mucha información sobre microbiología. Como soy un gran admirador de los romanos, del Imperio Romano, he empezado a leer ‘SPQR’, de Mary Beard, una magnífica historia de la antigua Roma, cuya lectura tenía pendiente.

MAC DIEGO (DISEÑADOR Y EDITOR DE CÓMIC –“CAZARRECOMPENSAS GRÁFICO”– | VALÈNCIA)

1) La misma de los últimos años, y en mi hogar. Perfecto equilibrio entre el mejor lugar donde estar y la economía que dispongo. Tengo mucha suerte.

2) Llevamos tres días confinados y, de momento, es lo mejor que le puede pasar a esta sociedad. Tiempo de reflexión individual por el bien general. Hechos ya constatables: la cultura como vacuna para salir de prejuicios y rutinas; evacuación de lo que cuesta tiempo y dinero por abundancia de lo que nos es gratuito, y una mayor responsabilidad en el escenario político. A saber por dónde salimos, que confío sea para mejor…, y no olvidemos que el Mediterráneo sigue con sus mareas…

3) Llevo años acumulando subcultura. No me queda vida suficiente para devorar lo que ya tengo que aún no he leído. Y no te cuento si encima me da por escribirlo. Por supuesto, poco de pantallas…

4) Lástima que algunos se queden en el camino.

SOLEDAD VILLALBA Y PABLO MACÍAS [CINEASTAS, DIRECTORES DEL DOCUMENTAL ‘LA VIDA PERRA’ (2019) | MÁLAGA]

1) Nos encontramos en casa, en un municipio de la costa malagueña, con pocos vecinos, ya que la mayoría son extranjeros y en las últimas veinticuatro horas están volviendo aceleradamente a sus países. Pero estamos tranquilos y con mucho trabajo por delante, aunque con la mente puesta en la familia y amigos que están en Málaga capital.

2) Tras el debacle todo volverá a la normalidad, aunque con cambios en lo económico y social, como cuando el 11S, cambios sutiles pero profundos. En lo inmediato, viviremos un espejismo de solidaridad, unión y compromiso, pero por desgracia volveremos al mundo que ya conocemos. La rueda que mueve al mundo no va a dejar de girar, con dinero, sangre y humo…

3) Lo nuestro va por temporadas, somos muy caseros, pero no antisociales, nos gusta mezclarnos con la gente. Hay días que los pasamos en casa aislados, casi siempre preparando algún proyecto, porque sabemos que luego vendrán otros días más movidos. Estas últimas tres semanas no hemos parado por casa ni un solo día, ya que hemos estado trabajando en innumerables eventos del MaF (Málaga de Festival). Ahora tenemos mucho trabajo de montaje audiovisual por delante, así que vamos a estar entretenidos en la cueva.

Avanti con la guaracha. Mucho ánimo para todos.

RAFAEL COMPANY (DIRECTOR DEL MuVIM | VALÈNCIA)

1) Ahora mismo, en casa con mi pareja (siempre paciente, siempre al lado), pendiente de lo que dura el cierre del MuVIM y pendiente, igualmente, de las instrucciones que nos puedan dar desde Diputación.

2) No puedo imaginar una resolución rápida. En lo social asistimos estos días al compromiso e, incluso, al heroísmo de muchos profesionales (sanitarios y de otros ramos), y también vemos ejemplos de egoísmo temerario y de «ausencia de cerebro». En el futuro inmediato creo que mucha gente va a padecer estrecheces económicas, y me temo que podemos volver al desánimo y a la ausencia de perspectivas que, entre los años 2008 y 2012, se generaron por la gestión de la crisis –o estafa, si se prefiere– de las hipotecas basura, la deuda soberana y el euro: lejos de haberse «reinventado el capitalismo» (como prometieron), el paradigma neoliberal campa a sus anchas, y me horroriza ver a las personas que llevan las riendas políticas y económicas en el mundo y en Europa.

En el caso de España, de la Comunitat Valenciana y de la ciudad de València, y dado el sesgo actual de sus gobiernos, confío en que se aplicarán medidas paliativas contra el desastre que se augura. No puedo saber hasta qué punto los lobbies mediáticos y políticos de derecha extrema y de extrema derecha serán capaces de imponer su relato de lo que está pasando, pero supongo que no repararán en medios para minar las salidas de tinte social y proceder, nuevamente, a hacer «recortes» y a instaurar restricciones estructurales de libertades. Las inversiones en políticas de difusión cultural pueden quedar gravemente afectadas: como tantas veces a lo largo de las décadas recientes, la cultura puede volver a ser una víctima propiciatoria.

3) En caso de confinamiento futuro, y ahora mismito ya (que a los efectos estoy «confinado»), entra en mis cálculos acabar la crónica de Martin Amis ‘Koba el Temible’, así como leer la biografía escrita sobre Lenin por Stéphane Courtois, ‘Lénine, l’inventeur du totalitarisme’. Además, estoy hipercomunicado –Whatsapp, fundamentalmente, y algo de teléfono– con mis familiares, mis amigos y amigas, mis compañeros y compañeras del museo, etc.

Siempre son buenos tiempos para recibir y dar cariño o, cuando menos, apoyo. Buscaré, igualmente, alguna serie que me enganche: he acabado recientemente las tres temporadas –con algún que otro altibajo de interés– de la muy recomendable ‘Babylon Berlin’, y ante este vacío, tendré que rastrear por las plataformas. También utilizaré Youtube a saco: lo hago regularmente, y más ahora. Y, como tengo el canal Viajar’, me evadiré hacia lugares que, supongo, estarán vedados en bastante tiempo. Roma, por ejemplo, a la que tanto quiero. ¡Ah!, también tendré que hacer pasos por los pasillos de casa para no engordar.

4) Es inevitable, ante un suceso como este, no recordar las películas y telefilmes «de catástrofes» apocalípticas donde, para que la ficción quede supuestamente redonda, siempre hay un señor de Los Ángeles o de Nueva York que, en su afán de rescatar a sus hijos de la amenaza (porque han quedado aislados en el Medio Oeste o similar), acaba salvando a los Estados Unidos y, de paso, al planeta. Es inevitable recordar estas películas, digo, para comparar con lo que sucede en la realidad.

Tengo angustia, claro, por mí, por las personas que quiero y conozco, y por tantas vidas anónimas que pueden ser afectadas e, incluso, perderse. Tengo una sensación de desamparo: a pesar de la pretendida sofisticación humana, de todos es sabido que somos una especie muy expuesta a las contingencias naturales, y todo esto que estamos viviendo –toda esta guerra– lo pone de relieve de una manera palmaria. Los griegos tenían la palabra hybris para designar a la soberbia; creo recordar que, particularmente, se referían a la soberbia que desafiaba a los dioses: esto es una caída del pedestal en toda regla, una especie de nuevo terremoto de Lisboa de 1755, un drama planetario que quienes sobrevivan nunca podrán olvidar. Un aldabonazo.

¡Ah!, por cierto: me importan un pimiento ahora mismo los orígenes concretos de la transmisión a gran escala del virus; si alguna de las teorías conspiratorias fuera cierta ya tomaríamos nota, pero las energías deben concentrarse ahora en seguir las instrucciones del personal médico, que está desgañitándose para que muchas personas dejen de ser cerriles. Como dice una mujer de la localidad valenciana de Titaguas: «No es tan difícil».

RICARDO MARTÍN (PERIODISTA, FOTÓGRAFO Y EDITOR GRÁFICO | MADRID)

1) Estoy con mi mujer en mi domicilio de Madrid, sin salir a la calle desde hace casi una semana. En medio de esta rara experiencia, me encuentro sereno y procuro llenar el día de rutina laboriosa y de cierta actividad física: dibujo, mucha lectura, música, gimnasia… Ordeno mi despacho y mis archivos. También me encanta cocinar.

2) Creo que esta situación de incertidumbre durará más de lo previsto, condicionará nuestras costumbres futuras y sufriremos otra nueva crisis económica devastadora; habrá tiempo de comprobar las consecuencias con más precisión.

3) Mi libro de cabecera es desde hace mucho tiempo, y ahora más que nunca, ‘Los Ensayos’, de Montaigne. Su cordialidad tiene un efecto tónico y sedante en medio de estos tiempos oscuros, parecidos pero menos peligrosos a los que él vivió. Recomiendo vivamente su lectura porque también es un antídoto contra fanatismos y supersticiones. Es como el consuelo de un bien amigo.

TETÉ AMAT (ARQUITECTA, DECORADORA Y CODIRECTORA DE DOCE ISLAS | VALÈNCIA)

1) Estoy en casa, con mi madre y mi sobrino. Estamos bien, la verdad.

2) El escenario inmediato algo incierto, cambia día a día. Respecto de las consecuencias a medio plazo, será interesante hacer un estudio de los comportamientos individuales y colectivos en esta circunstancia. Socialmente, seremos más solidarios (creo yo); económicamente, recesión; culturalmente, todo será más individualizado; y políticamente, sin cambios.

3) Voy a releer a mi querida Jean Austen (la antología completa, je, je) y buscaré y reordenaré la biblioteca. También pienso hacerme algún vestido veraniego, ver pelis, dejar la cocina como los chorros del oro, jugar a las cartas y bailar por la mañana, restaurar mobiliario… y cocinar tranquilamente. Planazos casi todos.

4) Como dijo Machado: “Todo pasa y todo queda…, pero lo nuestro es pasar”. Y ya vendrán tiempos mejores.

Merche Medina

La urdimbre de Paco Caparrós

El jardín de la naturaleza, de Paco Caparrós
Fundación Bancaja
Plaza de Tetuán, 23 Valencia
Hasta el 26 de mayo de 2019

“Naces y caes en la urdimbre”, dijo Paco Caparrós para referirse a la trama vegetal reflejada en sus paisajes. Una palabra que también utilizó José Luis Cueto, comisario de la exposición El jardín de la naturaleza, que hasta el 26 de mayo permanecerá en la Fundación Bancaja. Urdimbre que, a modo de trama, permite acercarse a la obra del artista sin caer en el abismo de esa otra naturaleza más desgarrada, más abierta en canal por los temblores de la tierra. Temblores que se perciben en la muestra de Caparrós, pero amortiguados precisamente por esa urdimbre de los bosques y paisajes a los que acude para limpiarse por dentro del trajín diario.

Cueto se refirió al título de la exposición como homenaje al fotógrafo Karl Blossfeldt y su libro El jardín maravilloso de la naturaleza publicado en 1932, al que despoja en este caso del adjetivo para centrarse en el sustantivo: “El jardín alude a la naturaleza, pero controlada y amable”. Sin embargo, fue el propio artista quien se encargó de agitar esa naturaleza en calma, apelando a la “urdimbre mental en la que vivimos todos los días”. De manera que el comisario introdujo la idea de otras “urdimbres más hostiles”, refiriéndose después a la “hojarasca” como “territorio denso” más “peyorativo”.

Una joven contempla una de las obras de Paco Caparrós. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Una joven contempla una de las obras de Paco Caparrós. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

“Trato de neutralizar lo que es esa vida del trabajo, las empresas y las nóminas, con estas fotografías que son para mí el reencuentro con el yo interior”. De forma que Caparrós entiende así la naturaleza “como válvula de escape”, una mirada al paisaje “como equilibrio entre el yin y el yang”, los dos conceptos del taoísmo que representan a dos fuerzas opuestas. Los paisajes que Caparrós fotografía, para después manipular en la pantalla del ordenador, poseen esa doblez del tejido vegetal que encubre lo real de la naturaleza, al tiempo que entre sus “formas, sombras y ramajes” se vislumbra “lo terrible que todavía podemos soportar”, en expresión del poeta Rilke.

Por eso Caparrós, ante la pregunta de si le interesa más la belleza que los dramas de la naturaleza, no dude en contestar: “La belleza y el drama están unidos. La naturaleza es vida y es muerte”, en la que “hay momentos de belleza y de tristeza”. La belleza salta a la vista en las 34 fotografías que integran la exposición, ya sea en las arboledas sobre madera, las secuoyas en aluminio, las estructuras verticales sobre tela o metacrilato, o las emboscaduras sobre tablero. Y la tristeza se deja entrever allí donde la propia belleza anuncia un tiempo que languidece. “Siempre trabajo con el tiempo”, remarcó el artista.

“Estamos en espacios que nos anteceden y son intemporales”, apuntó Cueto, quien fue más lejos: “Nos emparentamos con los 30.000 ó 40.000 años del arte” y sus múltiples huellas depositadas a lo largo del tiempo. Caparrós diríase que rastrea esas huellas (“manipula las fotos de una manera casi biológica”, dijo del artista el comisario), con el fin de sentir la milenaria existencia que le diluye en un cosmos trascendente. “Es como entrar en otra dimensión”, destacó Cueto refiriéndose a cierta mística emparentada con la obra de Rothko.

Vista de la exposición de Paco Caparrós. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Vista de la exposición de Paco Caparrós. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

También aludió el comisario a la película Vértigo, de Alfred Hitchcock, y a la secuencia en la que Carlota Valdés (Kim Novak) desaparece tras una gran secuoya, como símbolo del tiempo que atesora su enorme tronco. La figura y el fondo: la urdimbre y el drama al que nos enfrentamos cuando se produce el desgarro de su trama. Caparrós se adentra en esa naturaleza para dar cuenta de su tejido, de la importancia que tiene para el ser humano la malla que nos protege del abismo. “Recuerda a las urdimbres de las sinapsis emocionales o los mapas de carretera. Es una amabilidad intemporal, a pesar del puro caos”, señaló el comisario, quien aludió al poeta visual Joan Brossa, cuando le dijo al músico Carles Santos: “Usted toca, pero qué más”.

Ese “qué más” es el que Cueto percibe en la obra de Paco Caparrós, siempre al acecho con sus fotografías de ese instante fugitivo que se pretende inmortal. “Utilizo el lenguaje de forma gráfica, mediante fotografías” que empezó a tomar con apenas cuatro años, por inspiración paterna. Fotografías que a juicio del comisario “amplían la experiencia de lo visible”, como el poeta amplía la percepción del mundo tras encontrar en las palabras nuevos sentidos.

“La vida es un proceso. Nada está acabado. El proceso se detiene ahí, en la exposición presentada”, señaló Caparrós, a quien el comisario siguió, refiriéndose a Picasso (“los cuadros no se terminan, se abandonan”) y a Borges (“publico para dejar de corregir”). Y, de nuevo, la urdimbre, cuando el artista aludió a ese “ruido continuo de nuestro alrededor”, que el tejido o malla de sus fotografías ayudan a mitigar: “Esta urdimbre es como un reencuentro con uno mismo, la serenidad”, concluyó. La belleza de sus paisajes conteniendo el drama de la vida que se cuela entre los ramajes.

Vista de la exposición de Paco Caparrós. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Vista de la exposición de Paco Caparrós. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Salva Torres

Nuevo Consejo Rector en el IVAM

Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Consejo Rector
Viernes 29 de junio de 2018

El Institut Valencià d’Art Modern ha celebrado un Consejo Rector para aprobar su nueva configuración, siguiendo lo que marca la Ley del IVAM, recientemente aprobada por las Corts Valencianes. El nuevo Consejo Rector del IVAM cuenta con 15 miembros institucionales y expertos en arte, cuatro miembros más que hasta ahora, todos ellos expertos relacionados con el mundo del arte.

Por lo que respecta a los integrantes institucionales, la Presidencia la ostenta el conseller de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, Vicent Marzà; la Vicepresidencia la ocupa el secretario autonómico de Cultura y Deporte, Albert Girona, y los vocales natos son el director del IVAM, Jose Miguel G. Cortés; la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, y el subsecretario de la Conselleria de Educación, Investigación Cultura y Deporte, José Villar.

Los vocales institucionales designados son la persona que tome posesión en la Subdirección General de Promoción de Bellas Artes del Ministerio de Cultura y la secretaria autonómica de Modelo Económico y Financiación, María José Mira.
A propuesta del IVAM, los nuevos integrantes expertos en arte son: Tatiana Sentamans, doctora en Bellas Artes, profesora de la Facultad de Bellas Artes de Altea de la Universitat Miguel Hernández y vicerrectora de Cultura de la Universitat Miguel Hernández de Elche; José Luis Cueto, pintor, profesor del Departamento de Pintura, exdecano de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València y vicerrector de Alumnado, Cultura y Deporte de la Universitat Politècnica de València; Lola Bañón, periodista, profesora de la Universitat de València, especialista en el mundo y la cultura árabe y directora de la Fundación Asamblea Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo; Ester Pegueroles, artista y fotógrafa, y Vicente J. Benet, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universitat Jaume I de Castellón.

A propuesta del Consell Valencià de Cultura, integran el Consejo Rector: Rosa María Castells, directora de Colecciones Museísticas del MACA de Alicante; José Pedro Martínez, director de actividades de la Colección Martínez Guerricabeitia y responsable de la Fundación Jesús Martínez Guerricabeitia de la Universitat de València, y Román de la Calle, catedrático de Estética y Teoría del Arte de la Universitat de València, ensayista y crítico de arte.

El nuevo Consejo Rector ha aprobado iniciar los trámites para la adquisición del Fondo Josep Renau, que dispone de 400 obras y 26.000 piezas documentales de una de las figuras capitales de la modernización del panorama artístico valenciano e internacional del siglo XX. Hay que recordar que el 18 de enero de 1989 se firmó un contrato de cesión por el que la Fundación Josep Renau tenía el derecho de propiedad del fondo del artista valenciano y el IVAM tenía el derecho a exponer las obras y reproducirlas para garantizar la difusión de los fondos.

Con la acción que se emprende desde el IVAM, se inicia el proceso para la adquisición del fondo para garantizar así no solo su conservación y difusión, sino también para que forme parte del patrimonio de las valencianas y de los valencianos de manera efectiva.

El nuevo Consejo Rector del IVAM. Imagen cortesía del museo valenciano.

El nuevo Consejo Rector del IVAM. Imagen cortesía del museo valenciano.

Pam! Pam!: La facultad en el museo

PAM! PAM! Exposición colectiva de la UPV
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 11 de septiembre, 2016

Esta es la segunda ocasión en la que jóvenes artistas, todavía estudiantes, de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos se enfrentan al portentoso espacio de la Sala Ferreres en el Centro del Carmen de Valencia. PAM! PAM! es el reconocimiento que reciben los alumnos que fueron seleccionados en PAM 15! (es decir, la edición anterior del Festival PAM!) y que esta sería su tercera edición. El objetivo no es solo ofrecer un espacio para visualizar las obras de los seleccionados, sino enmarcar el trabajo de estos jóvenes en un entorno museístico fuera del ambiente de la facultad y, lo que podría ser más importante, en palabras de José Luis Cueto, decano de la Facultad de Bellas Artes, “con un público real”. Coinciden estas palabras con las declaraciones de María Victoria Vivancos, Vicerrectora en la Universidad Politécnica de Valencia, que remarca la dificultad de llevar a las aulas la realidad del futuro que espera a estos jóvenes artistas. De los más de 70 trabajos presentados en la edición de PAM 15! fueron seleccionados 10 proyectos artísticos cuyo resultado, tras un tiempo de maduración, ha sido expuesto ahora.

A pesar de la exposición PAM! PAM! se viene dando desde 2014 en el Centro del Carmen, como ya sabemos, este año se enmarca en un nuevo período regido por “la limpieza, claridad y transparencia”, palabras que el director del Consorcio de Museos, José Luis Pérez Pont, remarcó continuadamente en la presentación de la muestra. Es razón de esto que en sala puede consultarse una hoja con el presupuesto público del proyecto, una sistemática que se repetirá a partir de ahora en los museos del Consorcio.

En este nuevo marco, en apariencia, de nuevas dinámicas culturales, choca enfrentarse a las preocupaciones y anhelos de estos jóvenes artistas que es precisamente el eje que construye la exposición. A pesar de la libertad temática que ofrece PAM! es curioso como muchos de sus trabajos se han avenido en conceptos de crítica política, de plasmación de la sociedad actual, de identidad, e incluso análisis de la propia institución del arte. Jose Luis Clemente, comisario de esta exposición y director del Festival PAM!, habla de que “en casi todas las ediciones se puede observar una gran mayoría de piezas donde se plasma las preocupaciones del artista, las inquietudes de esta nueva generación“.

Pieza del colectivo PPS en a la entrada de la sala. Fotografía: María Ramis.

Pieza del colectivo PPS en a la entrada de la sala. Fotografía: María Ramis.

También José Luis Clemente nos reseña que “tanto la tipología de la Sala Ferreres como la propia muestra, libre de temática, nos permiten observar pequeñas exposiciones individuales enmarcadas todas en un conjunto”. Siendo así, cada sala la ocupa un artista, haciendo breves intervenciones en la sala central que en su mayoría está ocupada por la instalación del grupo PPS. Este grupo está formado por Eduardo Peral, Andreu Porcar y M.Reme Silvestre y se quieren dar a conocer como marca, por lo que construyen una auténtica identidad corporativa que desprende un nuevo significado al trasladarlo al ámbito artístico. Su instalación recuerda a los stands y la artificialidad que se experimenta en un centro comercial, acompañada con breves pausas de intercambio con referencias a una naturaleza ficticia. El simulacro del consumismo que nos hace anhelar de manera continúa.

Mar Guerrero, por su parte, pensó desde el principio en la primera sala, por lo que su intervención se ha concebido exclusivamente para la misma. El eje de significación lo componen diversas huellas, y el origen de la concepción sobreviene al observar las marcas que dejó una vajilla en el armario de una cocina. La repetición de estas líneas conforman el eje del resto de piezas, pero trasladadas en el espacio según la ocasión: desde el suelo del museo, hasta en un hotel en ruinas donde el cuerpo de una bailarina toma protagonismo. Carmelo Gabaldón trabaja la exploración de la identidad masculina a través de experiencias propias enmarcándolas en la comunicación on-line. La pérdida de la intimidad en una exposición continúa en los medios es una realidad que experimentamos. Todas sus obras, en especial ‘Mirrors’, producen una narración de imágenes, en muchas ocasiones adulteradas, para conseguir una sexualidad aumentada, esa que logre el deseo del otro…

Desde otra perspectiva, pero que también reflexiona sobre la imagen en los medios, las obras de Cristina Santos nos ofrecen una reflexión sobre el uso de la imagen, en esta ocasión la residual, esa que olvidamos rápidamente porque no interesa. Esas imágenes hechas virtuales le permite, al mismo tiempo, cuestionar el tratamiento de la pintura-objeto donde la figura del artista- pintor tiene un papel clave en el proceso. En Jorge Isla podemos observar un lenguaje más formalista compuesto a partir del uso de la luz. En un contexto de superproducción visual como el que vivimos (reflexión de nuevo centrada en las imágenes de la actualidad), Isla quiere fotografiar la luz que permite la realización de dichas imágenes. En una suerte de bucle técnico compone piezas donde tienen lugar representaciones visibles de la luz a través del uso ejemplar de los colores.

Obra de Cristina Santos. Fotografía: María Ramis.

Obra de Cristina Santos. Fotografía: María Ramis.

‘Karma para quemar’ de Vicente Aguado continúa la línea performativa que caracteriza muchas de sus obras. En esta ocasión toma los objetos que sirven para la exposición de obras (vitrinas, cajones o peanas) y las extrae de su lugar habitual: el almacén, creando una mega-estructura en la sala. Conceptualmente podemos encontrar tres piezas, la primera se encuentra en el hueco que ha creado en el almacén, la segunda, en la propia estructura que vemos en sala y por último, el recuerdo de ese hueco que se genera con la entrega de la fotografía al director Pérez Pont y que el artista pidió que colocara en su despacho. Una puesta en escena que pone la atención sobre lo que normalmente no se suele mostrar al público.

Germán Torres y Alejandra Bueno presentan un proyecto en conjunto donde, de manera individual, dialogan sobre la tecnología como contenedor manipulatorio. Por un lado, el videcollage de Bueno narra la continúa exhibición de la vida que procesamos a través de las redes sociales, estudiando la forma de actuar como seres sociales en el plano virtual. Por otro lado, en el discurso de Germán Torres se observar diversas líneas relacionadas con el poder, la sobrecarga de información, el tiempo o la identidad personal. El todo se configura a raíz de una sucesión de imágenes donde a través de consecución de diversos lenguajes se crea una experiencia nueva. La capacidad experiencial continúa en la sala contigua con la instalación de Miriam Gascón, cuya oscura sala permite mostrar un trabajo que sobrepasa el concepto de performance creada con el cuerpo para crear la acción a partir de la huella formada por el objeto. ‘Al polvo el pedestal lo que al paisaje su ventana’ consigue traspasar el medio clásico del lienzo al mismo tiempo que pone en valor el entorno y cotidianeidad.

Momento en que Vicente Aguado hace entrega de la fotografía a José Luis Pérez Pont. Fotografía: María Ramis.

Momento en que Vicente Aguado hace entrega de la fotografía a José Luis Pérez Pont. Fotografía: María Ramis.

La obra de Pau Orts ocupa la inmensa pared y parece engullir al espectador. El amplio conocimiento que la artista posee sobre serigrafía, se fusiona con su profesión de diseñadora gráfica para dar lugar a un proceso creativo que pretende generar un nuevo lenguaje que toma como base la simpleza de la gráfica aunada con la técnica artística. Por último, Iker Lemos y como si un cierre de ciclo se tratara, el artista nos muestra su indagación en la imagen esta vez en esa intrínseca relación con el objeto o con la maquinaria en si misma y en la manera de producir múltiples copias de la misma. La sala actúa como generadora de imágenes a partir de otras imágenes.

Sin duda alguna, y volviendo al marco de realidad profesional que se pretende con este proyecto, queda patente los anhelos y preocupaciones principales con las que vienen pisando fuerte estos jóvenes artistas. Desearles toda la suerte en su andadura que cada vez es más cercana, pues como ya anuncia E.H. Gombrich, “No existe, realmente, el Arte. Tan sólo hay artistas” y estos son el reflejo de la generación actual.

María Ramis

DKV Fresh Art, cantera de jovencísimos artistas

6ª edición del concurso DKV Fresh Art
Facultad de Bellas Artes de Valencia
La entrega de premios tuvo lugar el viernes 11 de julio

Nació hace seis años y no para de crecer. De aquellas primeras convocatorias, a las que se presentaron alrededor de 300 propuestas, DKV Fresh Art ya ha superado en su sexta edición las 1.600. Y es que este concurso de arte joven, dirigido a estudiantes de bachillerato o grado medio (de 15 a 21 años), se ha consolidado como cantera de jovencísimos artistas. Los 21 seleccionados, de entre el millar largo de estudiantes que han presentado sus trabajos, compartieron su estancia en la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València (UPV) durante una semana.

Una de las fotografías de Marta Pérez, ganadora del segundo premio DKV Fresh Art.

Una de las fotografías de Marta Pérez, ganadora del segundo premio DKV Fresh Art.

Esos 21 “ganadores”, según expresión utilizada constantemente por los responsables de DKV Fresh Art para destacar el valor de los trabajos finalmente seleccionados, elaboraron una obra de arte durante su estancia en la UPV. Esculturas, fotografías, pinturas, dibujos, graffitis y videos que un jurado valoró para otorgar tres premios de 3.000, 2.000 y 1.000€ a los jóvenes artistas, más otros 1.000 destinados a los colegios de procedencia de los estudiantes. También se entregaron tres menciones especiales.

Videocreación de Sara Salmerón, tercer premio de DKV Fresh Art.

Videocreación de Sara Salmerón, tercer premio de DKV Fresh Art.

Ainhitze Egaña se llevó el primer premio por su escultura ‘Oreka’ (Equilibrio), un trabajo formal de cuidada estructura envolvente y delicado montaje. Marta Pérez logró el segundo premio por una serie de tres fotografías e instalación, sin título, con la mujer como protagonista sometida al más triste abandono. Sara Salmerón se adjudicó el tercero por una videocreación titulada ‘Tragos de rutina’. Las menciones especiales fueron a parar a Alba Mozas, por una compleja escultura; Alba Rodríguez, por sus dibujos geométricos, y Diocles Iaime, por sus dibujos de acetato titulados ‘Zeus’.

Escultura de Alba Mozas, primera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Escultura de Alba Mozas, primera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Sorprenden, en cualquier caso, los 21 trabajos por su calidad, supuesta la bisoñez de los estudiantes participantes. Lo cual dice mucho de los profesores que atienden su inquietud en los colegios, así como el asesoramiento que durante su estancia en Valencia reciben de los profesores de la Facultad de Bellas Artes, en cada una de las disciplinas a las que se presentan.

Dibujos de Alba Rodríguez, segunda Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Dibujos de Alba Rodríguez, segunda Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Fresh Art, como afirman sus responsables, nace con la intención de impulsar la creatividad e innovación a través del arte. Pretende promover las inquietudes artísticas entre estudiantes de bachillerato y ciclos formativos de grado medio, premiando a aquellos que destaquen por su creatividad en algún campo de expresión del arte contemporáneo. Josep Santacreu, consejero delegado de DKV Seguros; Alicia Ventura, coordinadora de Arteria DKV; Luis Framis, responsable del Proyecto Arteria DKV; Teresa Cháfer, directora de la Cátedra DKV Arte y Salud, y José Luis Cueto, decano de la Facultad de Bellas Artes, fueron los encargados de clausurar el concurso con la entrega de premios.

Dibujo de Diocles Iaime, tercera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Dibujo de Diocles Iaime, tercera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

El jurado estuvo compuesto por Ismael Chappaz y Juanma Menero (responsables de la galería Espai Tactel), Álvaro de los Ángeles (Crítico de arte), Elena Fernández Manrique (asesora de artes plásticas de la Comunidad de Madrid), José Antonio García Krafess (director de la territorial levante de DKV), Rosina Gómez-Baeza (presidenta de Factoría Cultural y ex directora de ARCO), Rosario López Merás (directora de Proyectos Culturales de la Fundación Banco Santander), Moisés Mahiques y Juan Olivares (artistas de la Colección DKV), Javier Palacios (becado DKV Grand Tour), Salva Torres (periodista de El Mundo Comunidad Valenciana y codirector de la revista MAKMA), además de José Luis Cueto, Josep Santacreu y Alicia Ventura.

'Oreka', escultura de Ainhitze Egaña galardonada con el primer premio de la sexta convocatoria DKV Fresh Art.

‘Oreka’, escultura de Ainhitze Egaña galardonada con el primer premio de la sexta convocatoria del concurso DKV Fresh Art.

PAM! en la Facultad de Bellas Artes UPV

II Muestra de Producciones Artísticas y Multimedia PAM14
Facultad de Bellas Artes UPV
6, 7, 8 y 9 de mayo

José Luis Cueto, decano de la Facultad de Bellas Artes de la UPV, entiende PAM de la siguiente manera, que sirve de saludo a la Muestra de Producciones Artísticas y Multimedia PAM: «El filósofo francés Jean-François Lyotard declaraba hace más de veinte años que el arte era una crisis perpetua. De ser así, jugamos con ventaja en el contexto que nos ha tocado vivir por la experiencia de crecernos ante los problemas. Nuestras instituciones educativas PÚBLICAS, con la Universidad a la cabeza, han aprendido a mantener el pulso, incluso el político, sobre todo el político, ya que su propia naturaleza implica su renovación constante en la misma progresión año a año, curso a curso, siguiendo el paso de las promociones de estudiantes».

Obra de Ramona Rodríguez. Imagen extraída de la web de PAM14.

Obra de Ramona Rodríguez. Imagen extraída de la web de PAM14.

«Qué duda cabe, después de tanto tiempo, de los ajustes siempre necesarios, de la contemporización de los medios y de las actualizaciones siempre obligadas de cara a una mejor formación, promoción tras promoción. Por eso, la apuesta de la Facultat de Belles Arts de la UPV incorpora en el curso 2012-2013 con satisfacción la Muestra de Producciones Artísticas y Multimedia PAM! que, a modo de jornadas de puertas abiertas, nos permitirá mostrar y poner a prueba PÚBLICAMENTE los resultados de la docencia en este preciso momento, desplegando varias de las posibilidades contemporáneas de la creación y el manejo de las imágenes, de las ideas, con la complicidad siempre cercana de la asociación de artistas visuales (AVVAC), de críticos de arte (AVCA) y de galerías (La VAC)».

Obra de Vanesa Mariño Baudí. Imagen de la web de PAM14.

Obra de Vanesa Mariño Baudí. Imagen de la web de PAM14.

«Asimismo, se incorporan en PAM! 2014 la Facultat de Magisteri, el Institut de Creativitat i Innovacions Educatives y la Asociación de Educadores de Museos (AVALEM). Es de agradecer al trabajo de organización llevado a cabo por parte de los estudiantes del Máster Interuniversitario en Gestión Cultural, coparticipado por la Universitat Politècnica de València y la Universitat de València, así como la disposición de los estudiantes del Máster en Producción Artística y del Máster en Artes Visuales y Multimedia de la UPV, tres colectivos coordinados por el profesor José Luis Clemente que han trabajado en sintonía por un mismo proyecto que surge en las aulas, como práctica docente, y se comparte y compromete para hacerse realidad ante el PÚBLICO.Sigamos en esta línea tan necesaria de colaboración entre Universidades, entre Facultades, entre títulos de Máster, entre personas y colectivos. Y que el empeño y las ganas sigan, año a año, curso a curso, promoción tras promoción, permitiéndonos mostrar así —en crisis perpetua— todas nuestras capacidades».

Obra de Meritxell Quevedo. Imagen de la web de PAM14.

Obra de Meritxell Quevedo. Imagen de la web de PAM14.

Los alumnos del Máster Interuniversitario en Gestión Cultural de la pasada edición declararon, abriendo el sendero de ediciones futuras, que «PAM! no es sólo una muestra de arte al uso. Es muchas otras cosas. Unas las podrán apreciar los asistentes, otras están grabadas ya en los organizadores. PAM! es un proyecto que se caracteriza por la energía, la ilusión, la juventud y la frescura en grandes cantidades, aportadas por todas y cada una de las (muchas) personas que hacen posible el evento».

Obra de Isaac Tamayo. Imagen capturada de la web de PAM14.

Obra de Isaac Tamayo. Imagen capturada de la web de PAM14.

«Nuestro contexto económico y político muchas veces nos anima a perder estas ilusiones a través del desprestigio o la devaluación del arte y la cultura. Pero creemos en su poder y en su necesidad vital en la sociedad, como la vía ideal para crear ciudadanos críticos y libres. La oportunidad de organizar PAM! nos proporciona una plataforma única para reivindicar el papel y las capacidades de los jóvenes artistas y nuestra validez como gestores culturales, en el marco de la universidad pública».

«PAM! quedará grabado inevitablemente en nuestra memoria como un gran proyecto que sale del papel y del plano teórico para convertirse en real, gracias a las instituciones que lo han hecho posible. En la realidad reside su importancia formativa: todas las dificultades que hemos experimentado son las que, muy probablemente, nos encontraremos en el ejercicio de nuestra profesión. Eso sí, con la peculiaridad y el reto que ha supuesto la complejidad de la coordinación de un equipo que ronda las cien personas».

Obra de Adriana Navarro, de su cortometraje 'Vía Tango' nominado a los Goya. Imagen de la web de PAM14.

Obra de Adriana Navarro, de su cortometraje ‘Vía Tango’ nominado a los Goya. Imagen de la web de PAM14.

 

El dibujo se anima

Carrera de Bellas Artes
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)
C / Viciana, 5. Valencia
A partir de septiembre

Del mismo modo que los Hermanos Marx nunca dijeron literalmente aquello de “más madera, esto es la guerra”, tampoco la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia reclama más dibujo, para fomentar cierta guerra con la Facultad de Bellas Artes. Ni mucho menos. De hecho, la Facultad de Bellas Artes tiene sobrados motivos para presumir de ser la mejor de España en su especialidad. Lo que ESAT dice, eso sí, es que los alumnos llegan a su escuela con una paupérrima formación académica en materia de dibujo. “Hay quien termina Bellas Artes y viene con nosotros a hacer la carrera de Diseño y Arte para Videojuegos con un nivel paupérrimo”. Vamos, que “no saben dibujar”. Así lo explica Carlos Romero, director de Estudios de Arte y Diseño de ESAT, para justificar la puesta en marcha de la carrera de Bellas Artes en su centro de la calle Viciana durante el próximo curso académico.

Cartel de la joven de Vermeer para la carrera de Bellas Artes. Imagen cortesía de ESAT

Cartel de la joven de Vermeer para la carrera de Bellas Artes. Imagen cortesía de ESAT

La Escuela Superior de Arte y Tecnología es la primera en España que imparte una carrera sobre videojuegos. La programación de videojuegos se encuentra en alza y ESAT cubre esa demanda. Está a la altura de las circunstancias, no así los alumnos que cursan la carrera. “La gente, cuando aborda las nuevas tecnologías, no viene formada en dibujo”, subraya Romero. Y dicho y hecho. “Enfocaremos la carrera de Bellas Artes con una metodología clásica, mediante la transferencia de conocimiento entre maestro y discípulo”. Fundamentada en el sistema de educación británico, pero identificada “con el academicismo francés”, ESAT tiene un “enfoque transversal” de materias y un taller “donde los alumnos trabajan juntos, creando competencia entre ellos”. Y, a partir de ahora, con el dibujo como materia prima.

MENOS HARDWARE Y MÁS DIBUJO

“Se trata de volver al academicismo, porque creemos que el esfuerzo es fundamental”, señala Alberto Adsuara, director del Curso de Fotografía Digital. De manera que menos hardware y más saber dibujar. O el mismo hardware, pero más dibujo. No está claro, sin embargo, que la Facultad de Bellas Artes de Valencia esté en el origen de esa carencia. “La formación clásica no se la puede saltar nadie bajo ningún concepto”, indica David Heras, ilustrador y profesor de dibujo en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia. Los datos que aporta dicen todo lo contrario, con alumnos premiados a nivel nacional e internacional por sus dibujos e ilustraciones. “Puede haber quien acabe la carrera sin ser un buen dibujante, pero no será por falta de clases de dibujo en la facultad”.

Fotografía marina, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía de ESAT.

Fotografía marina, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía de ESAT.

Chema López, artista y profesor de pintura en Bellas Artes, afirma que en primer y segundo curso “los alumnos se pasan dibujando todo el rato; tienen un montón de horas”. Por eso dice que “generalizar es peligroso”, lo mismo que apunta David Heras: “Por una parte no se puede definir el todo”. Sí es cierto que el dibujo es una disciplina que se aprende “machacando, y eso no gusta”, precisa López, que sabe de lo que habla porque, cuando él estudiaba, “había muy pocos que se dedicaran a lo figurativo; yo era un bicho raro”.

REVIVAL FIGURATIVO

Javier Chapa, artista y también profesor en la Facultad de Bellas Artes, asegura que oportunidades de practicar el dibujo “tienen todos”. Otra cosa es que haya alumnos que, “pensando en que su futuro está en los videojuegos, haya descuidado el dibujo”. A juicio de Horacio Silva, que durante 30 años enseñó en Bellas Artes, “tenía que haber más rigor en los primeros cursos; enseñar a pintar sin faltas de ortografía”. La libertad de cátedra (“yo en mi clase enseño lo que quiero”) ha podido tener como consecuencia, según Horacio Silva, que algunos profesores “no hayan tenido en cuenta el dibujo, influidos por el empuje de lo nuevo: instalaciones, performances…”.

Retrato de niña, de Carlos Romero. Imagen cortesía de ESAT.

Retrato de niña, de Carlos Romero. Imagen cortesía de ESAT.

“En términos generales, la gente dibuja bastante mal”, explica Rocío Villalonga, artista y profesora de la Facultad de Bellas Artes de Altea. “El dibujo se ha abandonado, porque ha habido bastante complejo en el profesorado con las nuevas tecnologías”, agrega. En su opinión, los alumnos que mejor lo dominan “son los graffiteros, acostumbrados a la destreza de la calle”. Quizás el boom que, según Chema López, vive la ilustración, esté propiciando ese “revival” figurativo. Una vuelta a los orígenes que bien pudiera revelar el propio Master de Ilustración impartido por David Heras, en el que dice buscar “la conexión entre cabeza y mano, y sin ordenadores de por medio”. Luego, el dibujo en la Facultad de Bellas Artes resulta materia obligada y de primer orden, al margen del interés mayor o menor de los estudiantes.

El dibujo, en medio de pantallas táctiles, teclados y ordenadores, parece por tanto animarse más allá de un primer aluvión tecnológico. Es lo que pretende la Escuela Superior de Arte y Tecnología, que impartirá la carrera de Bellas Artes con ese espíritu reivindicativo. Frente al poder de la imagen, el contrapunto del trazo, la mano y la escritura gráfica a flor de piel. Ninguna guerra de por medio, al grito de “más dibujo” lanzado por la ESAT. Más dibujo, a tenor de la insistencia en la Facultad de Bellas Artes, si cabe. La ESAT viene a profundizar en ello, jamás a polemizar con la que encabeza el ranking de las Bellas Artes en España.

Chica del cartel de la carrera de Videojuegos. Imagen cortesía de ESAT

Chica del cartel de la carrera de Videojuegos. Imagen cortesía de ESAT

Salva Torres