Titanes del jazz

Vicente Espí Trio New Sound
La Fábrica de Hielo
C / Pavía, 37. Valencia
Jueves 21 de julio, 2016, a las 19.30h

Vicente Espí Trio New Sound ofrecerá un concierto con entrada libre el jueves 21 de julio (19.30 horas) en La Fábrica de Hielo de Valencia. El grupo interpreta un repertorio de composiciones originales, con un lenguaje abierto a todas las influencias, dejando un gran margen para la improvisación, el virtuosismo y la imaginación creativa de sus componentes. Crean un mundo musical repleto de emociones y sentimientos que generan un viaje en el ritmo, el contrapunto y todo lo demás.

El trío de jazz está compuesto por Vicente Espí, batería y compositor; Jesús Santandreu, arreglista, compositor y saxofonista; y Mathew Baker, contrabajista. Los tres músicos tienen una gran trayectoria profesional. Vicente Espí estudió en el Conservatorio Superior de Música d´Íssy Les Molineaux. A los catorce años forma su primer grupo de Jazz con N´Guyen Lee, llegando a la final del Concurso Internacional de Jóvenes Intérpretes de la Défense (París, 1978). Además recibe clases del percusionista Daniel Humair y participa con músicos como David Rose y Stefan Persiani, entre otros. También ha impartido clases en Montpellier y ha colaborado con músicos de la talla de Perico Sambeat, Kirk McDonald, Fabio Miano, Joan Soler, Jordi Vilá, Mario Rossy y Santi Navalón.

Jesús Santandreu es experto en diferentes medios como música de cámara, big band, orquesta sinfónica y orquesta de vientos y ha compuesto piezas sinfónicas estrenadas o interpretadas en Brasil, EEUU, Portugal, Alemania, Colombia, China, Taiwán y España. Además, ha sido docente en varias universidades europeas, norteamericanas, asiáticas y latinoamericanas.

Matthew Baker, nacido en Maine (Estados Unidos), empezó a trabajar a los trece años como contrabajista en la Orquesta Sinfónica de Sioux City. Antes de llegar a España, Matthew Baker tocó con grandes orquestas como la London Symphony Orchestra, Philharmonia Orchestra, y BBC Philharmonic. Actualmente tiene plaza como profesor de la orquesta de Palau de les Artes, fundado por Lorin Maazel y Zubin Mehta. Matthew ha trabajado con grandes conocidos del jazz como Dave Samuels, Bob Mintzer, Terri Lyne Carrington, Ryan Kisor, Jorge Pardo y Víctor Mendoza, entre otros.

Vicente Espí Trio.

Jesús Santandreu (izda), Vicente Espí y Mathew Baker, Vicente Espí Trio New Sound. Imagen cortesía de La Fábrica de Hielo.

 

Jazz se escribe con V

XX Festival de Jazz de Valencia
Palau de la Música
Passeig de l’Albereda, 30. Valencia
Julio de 2016

Si, como dijo el compositor Leonard Bernstein, para conseguir grandes logros dos cosas eran necesarias, “un plan y no demasiado tiempo”, entonces Francisco Blanco ‘Latino’ y Chevi Martínez están de enhorabuena. Hacia finales de abril supieron que serían ellos los encargados de poner en marcha el 20 Festival de Jazz de Valencia. He ahí el poco tiempo. Pero como tenían un plan, con el que se presentaron a principios de año y por el que el Ayuntamiento de Valencia finalmente se decantó, el logro estaba asegurado.

Su plan es muy sencillo: “Dar la oportunidad a la gente que se lo merece”. Y esa gente está bien cerca: “Los músicos valencianos, que hay muchos y muy buenos, merecían nuestro apoyo; que tengan la puerta del festival abierta, cosa que antes no tenían”. Se acabó aquello de que nadie es profeta en su tierra. Ahora el Jazz se escribe con V, la que llevan incorporados los músicos valencianos que, como Perico Sambeat, Ramón Cardo, Carlos Gonzálbez o Fabio Miano exportan internacionalmente su creatividad.

Cartel de Dani Nebot. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Cartel de Dani Nebot. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

El Fijazz de Alicante, con el triple de presupuesto que Valencia

Está por ver lo que sucede con el Fijazz de Alicante, que sale por primera vez a concurso público con una dotación presupuestaria tres veces superior a la de Valencia. La que será su XVIII edición sigue en el aire, a expensas del proyecto ganador. Paralelamente, acaba de nacer Jazz on the Med, iniciativa privada impulsada por Esatur (Jorge Rodríguez) y El Refugio (Dani Barbieri) con la colaboración de Fundación Caja Mediterráneo.

Y nace Jazz on the Med, complemento al Fijazz

“No lo vemos como competencia al Fijazz, porque es bueno que pasen cosas en junio y julio, de manera que se complementan”, explica Toni Navarro, coordinador del Jazz on the Med, que ha arrancado con alrededor de 20.000€ y una propuesta atractiva. Por el Aula de Cultura de la CAM de la Alicante pasaron los días 2, 9 y 16 de junio Tino di Geraldo Sextet, Jorge Pardo y Javier Massó, y Perico Sambeat y Fabiano Miano Quartet. “Tuvimos una buenas respuesta de público, sin llegar a llenar, pero demostrando que están pasando cosas en Alicante aparte del reggaetón”, señala Navarro. Y el año que viene “más y mejor, esperemos que con la ayuda de algún patrocinador”.

Mientras, el Festival de Peñíscola sigue fiel al modelo que hasta el pasado año dirigía en Valencia Julio Martí: estrellas internacionales y el complemento de músicos valencianos. Así, actuarán en el Palau de Congressos de Peñíscola, del 21 al 28 de julio, la vocalista Cécile McLorin, Kenny Barron y John Abercrombie, reservando los conciertos gratuitos del Jazz a la Serena, que se reparten entre el Palau y la plaza de Santa María, para Grant Stewart, Yei Yi&co, Arantxa Domínguez, Ricardo Belda, Kiko Berenguer y Tat!, en un festival patrocinado por Transportes Monfort Belda.

Fabio Miano. Fotografía de Antonio Porcar por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Fabio Miano. Fotografía de Antonio Porcar por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“La realidad jazzística en Valencia ha cambiado radicalmente en los últimos años: ahora hay un público entregado al jazz y que apoya a los músicos de aquí”, dicen al unísono Blanco ‘Latino’ y Chevi Martínez, ambos a su vez celebrando, oh! casualidad, los 25 de años del colectivo Sedajazz y del club Jimmy Glass, respectivamente. “Llevamos años dedicándonos a crear afición”, añaden. Por eso ahora, con el cambio de gobierno (“la sensibilidad es otra”), decidieron presentar su plan al Ayuntamiento de Valencia.

Hermeto Pascoal. Fotografía de Aline Morena por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Hermeto Pascoal. Fotografía de Aline Morena por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Apostamos por el cambio y por una iniciativa de futuro”

“Lo hacemos animados e impulsados por mucha gente, casi obligados por ellos, que han confiado en nosotros para sacar adelante el festival”. De manera que Latino y Chevi compaginan ahora el trajín diario con todo lo del festival. “Ya casi no tenemos vida privada”, se lamentan con ironía, pero con el acicate de “apostar por el cambio” y de saberse al frente de “una buena iniciativa y de futuro”. Eso sí, el proyecto es para este año, aunque confían en la posibilidad de continuar desarrollándolo más tiempo.

Porque ideas tienen muchas, aunque la falta de tiempo les haya obligado a centrarse en la vigésima edición, para la que cuentan con 60.000€ de presupuesto municipal, más los 15.000 del 17 Seminario Internacional de Jazz. No es mucho teniendo en cuenta que habrá 24 actuaciones (10 más que el pasado año) y 169 músicos participando en ellas, lo que da una idea del exiguo dinero destinado a cada artista. “En el Palau nos la jugamos a taquilla”, dicen. Asumen el riesgo que supone no llegar a cubrir los gastos derivados de los respectivos cachés, por eso animan a la gente a acudir a los conciertos.

Sant Andreu Jazz Band. Foto de Lilli Bonmati por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Sant Andreu Jazz Band. Foto de Lilli Bonmati por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Este festival es un caramelo, porque aúna estilos diferentes y para todos los públicos”

El primero de todos, de entrada libre, será el domingo 3 de julio en los Jardines del Palau con la Sant Andreu Jazz Band. Joan Chamorro dirige esta banda de Barcelona formada mayoritariamente por jóvenes de entre 7 y 20 años, y de la que Ramón Tort realizó la película documental A film about kids and music ganadora del premio al mejor largometraje en el Festival de Cine de Austin (Texas). Latino habla de “caramelo” para definir el Festival de Jazz de Valencia, porque reúne “diferentes estilos, desde lo clásico a lo más vanguardista, y para todos los gustos”.

He ahí otra de las señas de identidad del nuevo modelo. “Dar siempre lo mismo no es educar a la gente, que tiene que conocer lo nuevo que se está haciendo”, subraya Chevi Martínez, harto de lo que alguien ha llamado la “nombrecitis”, esa obsesión por los grandes nombres del jazz, en detrimento de los nuevos solistas y formaciones. “Los grandes nombres tienen fecha de caducidad y los jóvenes han de conocer aquellos otros que empiezan a despuntar y nosotros dárselos a conocer”, como dicen que ya comienza a verse incluso en festivales tan prestigiosos como los de San Sebastián y Vitoria.

Carlos Gonzálbez. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Carlos Gonzálbez. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Ojalá sirva de modelo a otros festivales”

Desean que su proyecto de jazz para todos los públicos, abierto a los diferentes barrios de la ciudad y con músicos de la propia tierra “ojalá sirva de modelo a otros festivales”. Y lo dicen seguros de que en otras ciudades “ya nos están mirando”, por las referencias que tienen. Y puesto que el festival tiene carácter internacional, su apuesta también se desmarca de la línea general, incidiendo en nombres “menos mediáticos pero de indudable calidad”.

De manera que junto a la Perico Sambeat Big Band, Ramón Cardo & The Nyora Boppers, Carlos Gonzálbez & Fabio Miano Quartet y la Orquestra de València, que por primera vez abre su repertorio al jazz en agrupación, figuran en el programa ilustres como Hermeto Pascoal, Charles Lloyd, Vein Trio & Dave Liebman o Juan Perro. Nombres quizás menos sonoros que los de Wynton Marsalis, Chick Corea o Diego El Cigala, pero que a juicio de Latino y Chevi Martínez merecían estar por ese compromiso hacia lo más emblemático.

Perico Sambeat. Fotografía de Miquel Monfort por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Perico Sambeat. Fotografía de Miquel Monfort por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Perico Sambeat es uno de los valores europeos más importantes”

“El saxo Charles Lloyd fue el primero que vendió un millón de ejemplares por su disco Forest Flower de 1966”, destaca Chevi Martínez, anunciando el que será su único concierto en la península. Y de Hermeto Pascoal dice que nunca había estado en Valencia, siendo uno de los grandes músicos a nivel mundial, con “discos cinco estrellas, mientras aquí parece como si no existiera”. De hecho, Miles Davis dijo de este albino brasileño que era “el músico más importante del mundo”. Vein Trio, que ya ha estado en Valencia, concretamente en el Jimmy Glass, es la apuesta de vanguardia igualmente para todos los públicos. Como Juan Perro o Santiago Auserón (Radio Futura).

Domisol Sisters. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Dómisol Sisters. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

En cualquiera de los casos, insisten en recordar que Perico Sambeat “es uno de los valores europeos más importantes, por sus arreglos y composiciones increíbles”, al igual que Gonzálbez, Miano o Cardo, “que están en un cartel de gran nivel”. Latino aprovecha para destacar también a las Dómisol Sisters, “que sorprenderán seguro, porque tienen un espectáculo muy bonito y de gran calidad”, sin olvidar a Iván ‘Melón’ y su swing cubano o The Big Team, compuesto por Jesús Santandreu, Michael Mossman, Abe Rábade, Carlos Martín, Nelson Cascais y Eric Ineke.

Y como en el espíritu del nuevo Festival de Jazz de Valencia está su despliegue por toda la ciudad, Russafa, el Cabanyal, Benimaclet, El Carme o el Mercado de Colón acogerán diversas actuaciones. También habrá jam sessions en otros espacios habituales de la ciudad, como El Vitti, El Deslunao, Café El Musical, No Hay Nada Mejor que 27 Amigos, Gestalguinos, Café Bigornia o el propio Jimmy Glass, a modo de cartel complementario al festival.

Juan Perro. Fotografía de Daniel Pérez por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Juan Perro. Fotografía de Daniel Pérez por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Los festivales llenos de estrellas parece que fueran a dejarnos ciegos”

“Queremos que sea un festival con conocimiento, didáctico y, por supuesto, respetuoso con la música”. Nada que ver con esos “festivales llenos de estrellas, con las que parece que fuéramos a quedarnos ciegos”, ironiza Latino. El diseñador Daniel Nebot ha sido el encargado del cartel del XX Festival de Jazz de Valencia, calcando el espíritu de sus nuevos responsables. “El jazz se escribe con la J del saxo”, dijo durante la presentación.

Convencidos del largo recorrido del nuevo modelo de festival, confían a su vez en que “con el tiempo sea incluso un atractivo turístico”. Chevi Martínez apuesta por ese “turismo jazzístico”, porque considera que hay mucha gente que cuando viaja a otra ciudad “busca jazz”, apoyándose en la prueba objetiva del Jimmy Glass, donde “cada vez hay más público de ese tipo”. Y vaticina: “En poco tiempo veremos una explosión jazzística importante”. Explosión que, como diría Bob Marley, es lo que tiene de bueno la música: “Cuando te golpea, no sientes dolor”.

Charles Lloyd. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Charles Lloyd. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Salva Torres

25 años del Jimmy Glass rodeado de estrellas

V Ciclo de Jazz en Primavera y IX Ciclo 1906
25 años de Jimmy Glass
C / Baja, 25. Valencia
Del 22 de marzo al 20 de junio de 2016

Con motivo de su vigésimo quinto aniversario, el Jimmy Glass presenta entre marzo y junio un espectacular calendario de grandes conciertos dentro de su V Ciclo de Jazz en Primavera y del IX Ciclo 1906, en un nuevo esfuerzo por ofrecer la actualidad jazzística internacional y la mejor programación nacional en formato de club. Todo un manifiesto de actualidad y vanguardia que solo se podrá ver en el Jimmy Glass, en algunos casos como única actuación en España.

Durante esos cuatro meses pasarán por el Jimmy Glass grandes estrellas, leyendas del jazz, históricos de la vanguardia internacional, nuevas y mediáticas figuras y genios del jazz contemporáneo como Fly, Eric Harland, Al Foster, Tom Rainey, Mark Turner, Jorge Pardo, Canada Day, Tim Berne, Dave Kikoski, Chris Cheek, Mark Guiliana, Ernie Watts o Leo Genovese.

El saxofonista Mark Turner. Fotografía de Elia Costa por cortesía de Jimmy Glass.

El saxofonista Mark Turner. Fotografía de Elia Costa por cortesía de Jimmy Glass.

Jazz en Primavera

El V Ciclo de Jazz en Primavera se abre el 22 de marzo con un dream team formado por Al Foster, Mark Turner, Peter Bernstein, Doug Weiss y Jorge Rossy, que lidera este increíble quinteto. Una semana después, el 29 de marzo, el club ofrece la presentación del cuarteto Never, la última gran asociación de Zhenya Strigalev y Eric Harland.

En la élite de la vanguardia, actuará el Tom Rainey Trío, con Ingrid Laubrock y Mary Halvorson el 4 de abril; el 19 de ese mes vuelve al Jimmy Glass Jorge Pardo, en esta ocasión con Mediterraníes -el trío del pianista Albert Sanz-; y el 27 le llega el turno al multicultural y original trío del contrabajista griego Petros Klamplanis, con el guitarrista Gilad Hekselman.

En mayo y dentro de este ciclo, la exquisita musicalidad de Canada Day (día 5), la contundente e histórica vanguardia del saxofonista Tim Berne (día 11) con su nuevo quinteto Snakeoil, y el trío del carismático pianista Dave Kikoski (día 24).

El ciclo de primavera concluye en junio con los conciertos del quinteto del saxofonista Chris Cheek con Jorge Rossy en la batería (día 7), y el soberbio trío Fly, con Mark Turner, Larry Grenadier y Jeff Ballard (día 20).

El saxofonista Ernie Watts. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

El saxofonista Ernie Watts. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Ciclo 1906

Los conciertos del Ciclo 1906 patrocinados por Estrella de Galicia comienzan el 14 de abril, con el Mark Guiliana Quartet con Shai Maestro; y continúan el día 16 con el cuarteto del legendario saxofonista y gran estrella internacional Ernie Watts, y el moderno lenguaje del cotizado pianista Leo Genovese y su trío, con Francisco Mela en la batería, el 1 de junio.

El batería Al Foster. Jimmy Glass.

El batería Al Foster. Jimmy Glass.

Encuentro con el jazz ‘Perdido’

Valencia Jazz. Perdido Club y otras voces de una eclosión musical
Centro Cultural Bancaja
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Hasta el 8 de mayo de 2016

Ahí está, en medio de un centenar de piezas, la corneta antigua utilizada en la decoración del club Perdido. Y, como tocando a rebato, provocando la estampida de un sinfín de emociones. Todas ellas relacionadas con el jazz que vivió su época de esplendor en Valencia en la década de los 80 y 90. La Fundación Bancaja se hace eco de todo ello en la exposición Valencia Jazz. Perdido Club y otras voces de una eclosión musical. Medio centenar de fotografías, diversos carteles, objetos, revistas, folletos, recortes de prensa y antiguas entradas a conciertos, conforman la crónica visual de toda aquella explosión jazzística.

Cartel de la exposición 'Valencia Jazz' en el Centro Cultural Bancaja.

Cartel de la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

“Casi se rompen las puertas durante una actuación de Stan Getz en el Teatro Principal”, recordó Jorge García, comisario de la exposición junto a Toni Picazo. El club Perdido, aglutinante del esplendor vivido esos años, tenía conciertos en directo cinco días a la semana, algo insólito no sólo en Valencia sino en el conjunto de España, según destaca una de las publicaciones que integran la muestra. Perdido abrió sus puertas en la calle Sueca del barrio de Ruzafa en 1980 y las cerró en 1995 asfixiado por la falta de ayudas.

En torno a esa intensa actividad del club Perdido gira la memoria visual de tan brillante época. “No es una exposición sólo de fotografía, sino el relato y la crónica del jazz que eclosionó en la ciudad de Valencia con la llegada de la democracia y los nuevos aires de libertad”, explicaron los comisarios. “Es la primera vez que el público va a tener la oportunidad de ver esa historia contada de manera visual”, subrayaron García y Picazo.

Video de la exposición 'Valencia Jazz' en el Centro Cultural Bancaja.

Video de la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

La exposición, más que un ejercicio de nostalgia, pretende rescatar aquel momento inolvidable con vistas a su proyección futura. De hecho, Jimmy Glass, desde 1993,  y Mercedes Jazz, una vez arrancado el siglo XXI, son fieles continuadores de aquel legado, por mucho que el esplendor se haya apagado. “No tiene el brillo de esos años, pero el jazz en Valencia sigue siendo un referente a nivel nacional”, aseguró Picazo. “Cada imagen y cada objeto de la exposición está pensado para narrar esa historia”, indicó García.

Imágenes de conciertos y festivales, ilustraciones de Daniel Torres y Micharmut, llamativos carteles, además del audiovisual que recoge la grabación de los seminarios de Bancaja en los 90, destacan la efervescencia vivida esos años dorados del jazz en Valencia.  Años que acogieron conciertos señeros, como los del citado Stan Getz, Dexter Gordon, Bill Evans, Chick Corea o Art Blakey, a los que hay que sumar los del Perdido, por el que pasaron Lou Bennet, Steve Lacey, Woody  Shaw, además de Pedro Iturralde, Tete Montoliu o Jorge Pardo.

Ilustración y fotografías de la exposición 'Valencia Jazz' en el Centro Cultural Bancaja.

Ilustración y fotografías de la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

Las fotografías de José Aleixandre, Pepe y Rafa Aparisi, José García Poveda, Antonio Porcar o Esther Cidoncha reflejan aquel brillo. “El jazz siempre ha tenido una imagen atractiva”, apuntó García. Atractivo no siempre correspondido económicamente. Como ha repetido en más de una ocasión el promotor Julio Martí, responsable del Festival de Jazz del Palau, el jazz para la industria ha sido maldito desde el punto de vista económico. Perdido Club aguantó 15 años hasta que la crisis y la falta de ayudas acabó con él.

Paralelamente a la exposición, el Centro Cultural Bancaja acogerá una serie de conciertos coloquio a cargo de Joan Soler & Ramón Cardo Quartet, el jueves 25 de febrero, Tino Gil & José Luis Granell Quartet (3 de marzo) y Steady Jazz Trio (7 de abril). Todo ello pensado para recuperar la memoria jazzística de aquellos años, al tiempo que pone en valor la escena todavía influyente del jazz en Valencia hoy día. Porque, como recordó Toni Picazo, “Valencia fue una referencia entonces y lo sigue siento todavía”. Según Jorge García, “quedan los 20 años posteriores que igual se pueden contar en otra exposición”. Continuará…

Ver la noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Fotografía de la exposición de Bancaja.

Fotografía de Lou Benet por Pepe y Rafa Aparisi en la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

Salva Torres

Javier Colina honra al gran Bebo Valdés

Javier Colina & Pepe Rivero
Recordando a Bebo
Jimmy Glass Jazz Bar
C / Baja, 28. Valencia
Miércoles 9 de diciembre de 2015, a las 20.45h (14€)

El prestigioso contrabajista Javier Colina honra la memoria del gran pianista cubano Bebo Valdés, con quien grabó el célebre disco Lágrimas negras y el directo Bebo Valdés y Javier Colina-Live at the Village Vanguard, con un concierto en el Jimmy Glass el miércoles 9 de diciembre.

Colina se presenta en la sala a dúo con el pianista Pepe Rivero, uno de los más reconocidos y brillantes pianistas cubanos de la nueva generación.

Javier Colina. Fotografía de Antonio Porcar cortesía de Jimmy Glass.

Javier Colina. Fotografía de Antonio Porcar cortesía de Jimmy Glass.

Perteneciente a la élite de los contrabajistas internacionales, Javier Colina ha tocado con músicos consagrados como George Cables, Tete Montoliú, Chucho Valdés, Bebo Valdés, Jerry González, Perico Sambeat, Jorge Pardo, Pat Metheny o Michel Camilo, entre muchos otros.

Fuera del jazz ha tocado con artistas flamencos como Tomatito, el Bola, Pepe Habichuela, Diego el Cigala o Enrique Morente. Sus trabajos con el CMS Trio (Colina, Miralta, Sambeat), Colina Serrano Project (con Antonio Serrano) o su trío con la cantante Silvia Pérez Cruz lo sitúan en la primera línea del jazz de este país.

Pepe Rivero

El pianista y compositor Pepe Rivero, miembro esencial de la banda de Celia Cruz, a la que aportó numerosos arreglos, forma parte de la nueva hornada de grandes músicos cubanos que han irrumpido en la escena internacional del jazz.

Rivero ha colaborado con Paquito d´Rivera, David Murray, Omara Portuondo, Jerry González, Javier Colina, Perico Sambeat, Gerardo Núñez o el Cigala, y ha participado en grandes festivales como los de Montreux, Montreal, Jazz Middelheim, Dinamarca, Tokio, Francia, Alemania, Australia, Washington, New Haven o Nueva York.

Javier Colina. Jimmy Glass Jazz Bar.

Javier Colina rinde tributo a Bebo Valdés en Jimmy Glass Jazz Bar.

 

Jorge Pardo en Jimmy Glass

Jorge Pardo Trío
IV Ciclo de Jazz en Primavera
Jimmy Glass Jazz
C  / Baja, 28. Valencia
Miércoles 30 de abril, 20.45h. Entrada: 15€

El gran maestro del flamenco jazz Jorge Pardo, premiado como Mejor Músico Europeo de Jazz por la prestigiosa Academia Francesa de Jazz, vuelve al Jimmy Glass con este fantástico trío, dentro del Ciclo de Jazz en Primavera del Jimmy Glass.

Así, para esta exquisita actuación contará con el gran guitarrista Josemi Carmona, de nuevo en el Jimmy Glass, fundador de La Barbería del Sur, miembro de Ketama e hijo del célebre guitarrista de flamenco Pepe Habichuela.

También, para completar este trío, la percusión del gran José Ruiz Bandolero, artista que ya nos encandiló cuando actuó en Huellas en 2012, fundador del grupo de percusión Echegaray y colaborador de figuras como Joaquín Cortés, Manuela Vargas, Sara Baras, Chano Domínguez, Dave Holand, Enrique Morente, Diego el Cigala, Pat Metheny, Ketama o Niña Pastori.

Una nueva oportunidad de compartir el duende de este gran maestro, tan nuestro y, cada vez más, de todo el planeta.

Retrato de Jorge Pardo. Imagen cortesía de Jimmy Glass Jazz.

Retrato de Jorge Pardo. Imagen cortesía de Jimmy Glass Jazz.

La historia del jazz, en discos y carteles

Con acento. Memoria gráfica del jazz en España
Comisarios: Jorge García y Toni Picazo
La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Hasta el 12 de enero

Decía Charlie Parker que la vida siempre había sido cruel con los músicos. Y ponía el siguiente ejemplo: “He oído decir que Beethoven, al encontrarse en su lecho de muerte, cerró el puño contra el mundo porque no lo entendía. Nadie comprendió verdaderamente en los tiempos de Beethoven lo que éste escribía. Pero eso es música”. Una música, centrándonos ya en la de jazz, que, según el sociólogo y vicerrector de Cultura de la Universitat de València, Antonio Ariño, “llega al 2% de la población”. Un porcentaje que contrasta con el 21% del IVA cultural. En semejante contexto, cuasi inmemorial, el jazz se ha ido abriendo paso contra viento y marea, para reclamar ahora su atención gracias al recientemente clausurado Congreso Internacional: El Jazz en España celebrado en Valencia.

Detalle de la portada del disco 'The Crazy World of Jess Franco' en la exposición 'Con acento. Memoria gráfica del jazz en España'. La Nau.

Detalle de la portada del disco ‘The Crazy World of Jess Franco’, ilustrado por Jordi Labanda, en la exposición ‘Con acento. Memoria gráfica del jazz en España’. La Nau.

La Nau de la Universitat de València acogió el encuentro entre músicos y expertos del mundo del jazz, que todavía hoy guarda su eco en la Sala Oberta. En ella, una exposición de carteles, discos, revistas, ilustraciones, partituras y folletos publicitarios, pertenecientes a diversas colecciones públicas y privadas, recoge la historia del jazz en forma de memoria gráfica. Un audiovisual completa la muestra precisamente titulada Con acento. Memoria gráfica del jazz en España, comisariada por Jorge García y Toni Picazo.

'Gracias, Pedro', ilustración de Chema Peral e Inma Lorente, en la exposición 'Con acento. Memoria gráfica del jazz en España. La Nau.

‘Gracias, Pedro’, ilustración de Chema Peral e Inma Lorente, en la exposición ‘Con acento. Memoria gráfica del jazz en España. La Nau.

Los carteles anunciadores de diversos eventos y festivales llenan una de las paredes de entrada. Previo al espacio poblado de discos y folletos publicitarios, hay un audiovisual que recoge testimonios relacionados con la historia del jazz. Una historia plagada de obstáculos que saltar y que, quizás por ello, parece la historia de unos aventureros en busca de un territorio donde pastar una música destinada a ese 2%. Entre esos aventureros destaca Juan Claudio Cifuentes y su Jazz entre amigos de la 2 de Televisión Española. Aquel programa, que se sostuvo en antena entre 1984 y 1991, fue como un oasis en el desierto de la música de jazz televisiva. El propio Cifu aguanta, ahora en radio, con su longevo Jazz porque sí, demostrando que los porcentajes valen de poco cuando predomina la pasión. “Durante siete años hicimos una labor de difusión del jazz bastante correcta”, explica con modestia Cifu en el video.

Detalle de uno de los carteles de la exposición 'Con acento. Memoria gráfica del jazz en España'.

Detalle de uno de los carteles de la exposición ‘Con acento. Memoria gráfica del jazz en España’.

Ya en el espacio dominado por las portadas de discos, partituras, folletos publicitarios, así como libros y revistas expuestos en vitrinas, se puede contemplar esa memoria gráfica del jazz a la que alude el título de la muestra. Tete Montoliu,  Nuria Feliu y Lou Bennett, Jordi Sabatés, Pedro Iturralde, Juan Carlos Calderón, Jorge Pardo o Carles Benavent son algunas de las figuras que encabezan esas portadas, entre las que destaca la ilustrada por Jordi Labanda para el disco The Crazy World of Jess Franco, director de cine fallecido este año que, además de su larga y singular trayectoria cinematográfica, también hizo sus pinitos en el mundo de la música.

Carteles de la exposición 'Con acento. Memoria gráfica del jazz en España'. La Nau de la Universitat de València.

Carteles de la exposición ‘Con acento. Memoria gráfica del jazz en España’. La Nau de la Universitat de València.

Folletos de los años veinte y treinta, junto a otras portadas de vinilos de corta duración y alguna que otra ilustración, como la dedicada a Pedro Iturralde, conforman el grueso de la exposición que permanecerá en la Sala Oberta de La Nau hasta el 12 de enero. Memoria gráfica del jazz que a más de uno le arrancará cierta sonrisa cómplice y la sensación de que el jazz sigue vivo, a pesar o gracias a ese 2% de público entregado a su música. Y como viene diciendo Juan Claudio Cifuentes, Cifu, en sus ya legendarias despedidas de Jazz porque sí: “Besos, abrazos, carantoñas y achuchones múltiples para todos y todas”.

Detalle de uno de los carteles de la exposición 'Con acento. Memoria gráfica del jazz en España'. La Nau de la Universitat de València.

Detalle de uno de los carteles de la exposición ‘Con acento. Memoria gráfica del jazz en España’. La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

«La Administración para el jazz es un muro»

Congreso Internacional: El Jazz en España
La Nau de la Universitat de València
Celebrado entre los días 28 y 30 de noviembre de 2013

“La Administración pública es un muro para el jazz”. Así de rotundo se manifestó el pianista y profesor de la Escuela Superior de Música de Catalunya, Ignasi Terraza. No fue el único. El contrabajista y compositor Baldo Martínez aseguró que la ley, refiriéndose al régimen de contratación de músicos para eventos públicos, “la incumple la totalidad de Administraciones”. “Tienen que darnos de alta y no lo hacen”, agregó, como tampoco hay “inspección alguna para que se cumpla la ley”. Por eso Terraza apostilló que el problema estaba en la propia ley. “Hay que replantear el sistema de autónomos para que los músicos coticen según el trabajo que se haga”, de manera que la ley no fuera “tan agresiva como la actual”.

Detalle del cartel del Congreso Internacional: El Jazz en Valencia.

Detalle del cartel del Congreso Internacional: El Jazz en Valencia.

Todo esto y más se pudo escuchar durante los tres días del Congreso Internacional: El Jazz en España, celebrado el pasado fin de semana en La Nau de la Universitat de València y que reunió a músicos, profesores, responsables de sellos discográficos, dueños de clubs de jazz y periodistas especializados. Tres intensos días de conferencias y debates que sirvieron para poner en valor una música que, según el análisis de Antonio Ariño, sociólogo y vicerrector de Cultura de la Universitat de València, llega “al 2% de la población”, aunque posee “una gran capacidad de mutar entre generaciones”. A su juicio, el hecho de que no vivamos “en la sociedad de los objetos, sino en la sociedad de flujos”, obliga al sector del jazz, como a otros muchos sectores, a adaptarse “a los nuevos modos de consumo”.

Gerardo Pérez, dueño del Café Central de Madrid, dijo que le preocupaba trabajar “tan sólo con el 2% de la población”, y señaló como los grandes enemigos de los clubs de jazz el verano, “porque nos echa el público hacia las terrazas”, y el fútbol, “porque al parecer es lo único que funciona”. De todas formas, Gerardo Pérez subrayó que el club de jazz “está continuamente en la cuerda floja”, del mismo modo que el jazz “ha estado en crisis desde que empezó”.

Imagen del archivo fotográfico de Jimmy Glass, por cortesía de Chevi Martínez.

Imagen del archivo fotográfico de Jimmy Glass, por cortesía de Chevi Martínez.

Pero como no sólo priman los aspectos crematísticos, sino que el corazón también cuenta y mucho cuando hablamos de música, y no digamos nada si se trata de jazz, Jordi Pujol, responsable de Fresh Sound Records, recordó que cuando compras un disco, “compras placer”, y que la crisis no sólo afectaba a España, “porque en Los Ángeles están llegando los músicos a tocar en Big Bands por la cena”. El promotor Julio Martí afirmó que habíamos pasado «de Benny Goodman, más conocido por aquel entonces que el presidente de Estados Unidos, a la desaparición de los grandes». «Ahora hay más muertos que vivos», subrayó con ironía. Ariño apuntó que había “elementos condicionantes” que hacían, por ejemplo, “que el público de la ópera no aumente, aunque la actividad sea gratuita”.

El saxofonista Jorge Pardo, quizás haciéndose eco de todo ello, lanzó una interrogación desesperada: “¿Hay alguien ahí fuera que nos pueda ayudar?”. Ayudar a los músicos de jazz a mejorar su estatuto laboral, y ayudar a la cultura para que ese porcentaje de público aumente, no sólo con respecto al jazz, sino en relación con otros eventos que por su riesgo creativo quizás necesitan el apoyo público. Por eso Pardo aseguró que “quien tiene un local y defiende a sus músicos es un héroe”. Francisco Blanco Latino puso un ejemplo elocuente del daño que supone, sin ir más lejos, el incremento del IVA y demás impuestos: “De una taquilla de 16.000 euros en el Festival de Jazz del Palau, para una gran orquesta, al final te quedas con 8.000, después de descontar el IVA, servientrada y demás”.

Juan Zagalaz, en una de las  conferencias del Congreso Internacional: El Jazz en España. Fotografía: Andrés Castillo. Imagen cortesía de SGAE Valencia.

Juan Zagalaz, en una de las conferencias del Congreso Internacional: El Jazz en España. Fotografía: Andrés Castillo. Imagen cortesía de SGAE Valencia.

El panorama dibujado por los asistentes al Congreso Internacional, lejos de resultar desalentador, sirvió para poner en valor su música y plantear entre todos cierto horizonte de futuro. El más inmediato ya se ha dejado notar. La Fundación SGAE y CulturArts de la Generalitat Valenciana, organizadores del congreso, en colaboración con la Universitat de València y la Universidad Politécnica, han anunciado la creación en Valencia de un centro de difusión y estudio del jazz. Aunque faltan por concretar muchos aspectos, la iniciativa ya supone la mejor prueba de que este primer encuentro ha dado sus frutos. Las conclusiones del Congreso Internacional: El Jazz en España serán asimismo recogidas en un acta en 2014, documento que permitirá igualmente definir estrategias futuras. Entre ellas, poner en marcha la segunda edición para que este singular encuentro, dirigido por Jorge García, Iván Iglesias y Antonio Onetti, no sea una aislada jam session.

Imagen del archivo fotográfico de Jimmy Glass, por cortesía de Chevi Martínez.

Imagen del archivo fotográfico de Jimmy Glass, por cortesía de Chevi Martínez.

Salva Torres

¿Quién enciende la mecha del jazz en Valencia?

Congreso Internacional ‘El Jazz en España’
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 28 al 30 de noviembre

Hace dos años la UNESCO promovió el 30 de abril como Día Internacional del Jazz. La Academia de Jazz de Francia designó a principios de este año como Mejor músico europeo de 2012 al saxofonista Jorge Pardo. Con anterioridad, el batería alicantino Ramón López ya había sido condecorado Caballero de las Artes y las Ciencias por el gobierno francés. Otro síntoma, este mucho más cercano, vendría a cerrar el círculo de la efervescencia última del jazz: la celebración en Valencia del primer Congreso Internacional “El Jazz en España”. Que Valencia sea la sede de tamaño encuentro en La Nau, del próximo día 28 al 30, no deja de ser igualmente sintomático. Como lo fue el hecho de que la Berklee eligiera la capital del Turia como única sede fuera de Estados Unidos.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Hasta aquí las buenas noticias. Mejores incluso si tenemos en cuenta lo que nos dicen Francisco Blanco ‘Latino’, responsable de Sedajazz, Chevi Martínez, al frente de Jimmy Glass, y el “principalmente músico” pero igualmente responsable de Mercedes Jazz, Mario Rossy: que la afición al jazz en Valencia ha crecido “muchísimo” en los últimos años. Toda esa brillante eclosión, de la que darán cuenta los invitados al congreso sobre el jazz en España, arroja paralelamente una luz sombría: el enorme potencial de los músicos valencianos no se ve correspondido con el debido apoyo institucional. “El 95% de ese potencial se dilapida”, asegura el contrabajista Mario Rossy.

UN HERMOSO JARDÍN DESCUIDADO

Vayamos por partes. Primero están, o deberían de estar, los músicos por encima de todo. Y los músicos valencianos están a un nivel de primer orden internacional. ¿Entonces? “Hay más de 30 big bands en Valencia, pero no hay espacios para que toquen”, subraya Rossi, quien, apropiándose de una frase del pianista Albert Sanz, sostiene que la institución pública “no cuida nada su hermoso jardín”. Un jardín repleto de excelentes músicos que la Administración apenas riega con buenas palabras. “La ayuda institucional no tiene por qué ser económica, puede ser de tipo propagandístico o mediante protección cultural”, señala Chevi Martínez, que sin ir más lejos reunió la semana pasada a diez músicos valencianos, encabezados por Perico Sambeat, para rendir un sobresaliente homenaje al 50 aniversario de The Black Saint and The Sinner Lady de Charles Mingus.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Blanco ‘Latino’, que lleva 20 años al frente del colectivo de músicos Sedajazz, pide a las instituciones públicas “que se tomen esto más en serio”. Porque no es de recibo que “los de fuera toquen a caché, mientras los de aquí tengamos que cobrar a taquilla”. “Faltan hábitos culturales saludables”, apostilla Rossy. Hábitos como los de crear un circuito estable de jazz, que a los músicos se les pague como merecen o de que haya más espacios en condiciones donde tocar durante todo el año. “Lo importante es que, de una vez por todas, el jazz se convierta en algo cotidiano”, argumenta Chevi Martínez. “El jazz no es cuestión de dos veces al año, sino de que sea algo vivo todos los días”, añade.

FUGA DE TALENTOS

“¿Alguien conoce el Festival de Jazz de Nueva York? No tiene relevancia conocerlo porque allí prima el jazz que se hace en los clubs durante todo el año, y cuando no existe ese tejido cultural de base entonces se tienen festivales”, indica Rossy. De manera que menos festivales “dedicados a traer figuras que resultan rentables” (Chevi) y más “programación estable” que evite la “fuga de talentos” (Rossy) que se viene produciendo en la Comunidad Valenciana. “Antes, cuando estaba el SARC de la Diputación, te llamaban de Casas de Cultura, pero es que ahora ni eso”, precisa Latino.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Hay coincidencia en señalar la importancia de que se haga, por primera vez, un congreso para debatir acerca del jazz en España. Y, de nuevo, teniendo a Valencia como protagonista. Ahora bien, ¿el encuentro teórico dejará algún tipo de semilla práctica? “Yo tengo esperanzas”, dice Rossy, teniendo en cuenta que “el jazz cada vez va a mejor” y que “la demanda del público es innegable”. A su juicio, se necesita, sobre todo, poner en valor a los músicos y que estos, a su vez, “dejen de pasar la gorra, porque eso hace daño al sector”. Como hace daño que un festival como el de la Universidad Politécnica de Valencia, “que se hace con las mejores intenciones”, sea gratis.

Para Chevi Martínez, cuyo Jimmy Glass es la puerta de entrada en Valencia del mejor jazz neoyorkino, dado que la Administración “no está en situación de apoyar a la cultura, que al menos no ponga trabas a su desarrollo”. Latino, en este sentido, apunta el daño que ha hecho el 21% de IVA. “De una taquilla de 16.000 euros en el Festival de Jazz del Palau, para una gran orquesta, al final te quedas con 8.000”. Mario Rossy sólo pide un cambio en la política cultural, de manera que todo ese potencial de músicos que atesora Valencia sea debidamente explotado. ¿Quién se atreve, de verdad, a encender la mecha?

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Salva Torres