Les Arts Escèniques premian a La Celestina y Mulïer

Premis de les Arts Escèniques Valencianes
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Lunes 1 de octubre de 2018

La Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte ha organizado, mediante el Institut Valencià de Cultura, los Premios de las Artes Escénicas Valencianas. Cabe recordar que estos galardones los dejó de celebrar el antiguo gobierno en 2010 y la Generalitat los ha recuperado para celebrarlos en el Teatro Principal de València. La ceremonia se retransmitió en directo por la televisión autonómica À Punt.

Al acto asistió la vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, que entregó el galardón de honor al dramaturgo Manuel Molins; y el conseller de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, Vicent Marzà, que entregó el premio al mejor espectáculo de teatro. ‘La Celestina’, de Bambalina Teatre Practicable, y ‘Mulïer’, de Maduixa Teatre, fueron los triunfadores de la gala con cuatro galardones en cada caso.

Foto de los galardonados en los Premis de les Arts Escèniques Valencianes. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

Foto de los galardonados en los Premis de les Arts Escèniques Valencianes. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

‘La Celestina’, una adaptación personal del clásico de Fernando de Rojas al teatro de títeres y de objetos de Bambalina Teatre Practicable, obtuvo los premios a la mejor dirección escénica; mejor versión, adaptación o traducción, los dos para Jaume Policarpo; mejor actriz para Àgueda Llorca; y mejor espectáculo de teatro.

La exploración femenina que Maduixa Teatre propone en forma de espectáculo de calle en ‘Mulïer’ recibió los galardones a la mejor dirección coreográfica, para Mamen García; mejor bailarina, para Laia Sorribes; mejor composición musical, para Damián Sánchez; y mejor espectáculo de artes de calle.

Josep Manel Casany fue reconocido como mejor actor por su trabajo en la comedia ‘Nadal en casa els Cupiello’. Toni Aparisi recibió el premio al mejor bailarín por ‘Divines paraules’, una revisión desde la danza de la obra de Valle Inclán, producida por el Ballet de la Generalitat Valenciana.

‘Medul·la’, de la compañía La Coja Dansa, obtuvo el galardón al mejor espectáculo de danza. Se trata de una obra que indaga en los estereotipos de la masculinidad desde una óptica eminentemente femenina y que ha sido dirigida por Eva Zapico.

El premio al mejor texto ha sido para ‘Síndrhomo’, la arriesgada y rompedora tragicomedia de María Cárdenas, una obra que nos habla de una manera muy peculiar de la resistencia contra los desahucios y la especulación inmobiliaria.

Responsables de la producción 'Les 7 Diferencies'. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Responsables de la producción ‘Les 7 Diferencies’. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

‘Les 7 diferències’, producción del Teatro Escalante creada por El Pont Flotant, fue la ganadora en la categoría de mejor espectáculo para niños y niñas. La compañía alicantina La Trócola Circ se llevó el premio al mejor espectáculo de circo por ‘Emportats’.

Pascual Peris fue distinguido con el reconocimiento al mejor vestuario por su trabajo en el espectáculo de danza ‘Amèlia’. Luis Crespo se hizo, por otro lado, con el galardón a la mejor iluminación por el drama sobre las migraciones ‘Els nostres’, coproducción del Institut Valencià de Cultura. El premio a la mejor iluminación fue para Juanjo Llorens por el espectáculo de danza contemporánea para niños y niñas ‘PI’, de OtraDanza.

Con el título de ‘Tots a escena’, la gala de entrega de los premios fue conducida por el actor y humorista Rafa Alarcón y dirigida por Santiago Sánchez. Concebida como una gran fiesta para celebrar la diversidad y la riqueza del sector de las artes escénicas valencianas, el público disfrutó de una gala dinámica llena de teatro, títeres, danza y música en directo, con la colaboración especial del grupo Melòmans y sus canciones a capela.

Foto de los galardonados en los Premis de les Arts Escèniques Valencianes. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

Foto de los galardonados en los Premis de les Arts Escèniques Valencianes. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

La Vall d’Albaida se llena de títeres

XXXI edición de la Mostra Internacional de Titelles de la Vall d’Albaida
Diferentes municipios de la Vall d’Albaida
Del 5 al 8 de noviembre

Los títeres se adaptan a cualquier escenario y La Vall d’Albaida es uno con muchísima tradición. La XXXI edición de la MIT, Mostra Internacional de Titelles a la Vall d’Albaida, llevará del 5 al 8 de noviembre un total de trece espectáculos que convierten esta comarca en un gran teatro.

Una cita impulsada por el Área de cultura de la Mancomunidad de la Vall d’Albaida y la Diputación de Valencia que cuenta con el apoyo de la Generalitat Valenciana, la Universitat de València y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Y que permitirá acoger en Agullent, Aielo de Malferit, Albaida, Atzeneta d’Albaida, Benigànim, Benissoda, Bocairent, Fontanars del Alforins, Montitxelvo, L’Olleria, Otos, El Palomar, La Pobla del Duc y Salem representaciones de destacadas compañías valencianas, nacionales e internacionales, además de diversas actividades paralelas para escolares, vecinos y visitantes.

En la programación de este año tienen cabida lecturas contemporáneas de cuentos clásicos, nuevas visiones de historias universales, poemas-canción, aventuras protagonizadas por juguetes, cuentos y disciplinas como el mimo o la danza en una selección de lo mejor del teatro con títeres que se dirige a espectadores a partir de 4 y 5 años, pero donde también encontramos algunas propuestas para adultos.

La profesión valenciana estará representada con cinco propuestas que llegan de diferentes puntos de la Comunitat y entre las que se incluyen tres compañías que presentan el relieve generacional de nuestros titiriteros.

La Terra dels Babaus.

La Terra dels Babaus, de El Ball del Sant Vito. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d’Albaida.

La primera es El Ball del Sant Vito (Valencia), que presenta el espectáculo La Terra dels Babaus, donde los cuentos, los títeres, el humor y la música en directo se unen para rendir un homenaje a la tradición cultural más puramente valenciana. Otra formación emergente es Teatre a mà (Valencia), que ofrecen una nueva mirada sobre uno de los iconos de la literatura infantil más universales, El patito feo. Partiendo del cuento creado por Hans Christian Andersen y utilizando títeres de mano con apariencia clásica, recuperan esta historia sobre la aceptación de las diferencias en una pieza llena de ternura.

Finalmente, Teatre Plegable (Castellón) cierra este grupo de nuevos titiriteros valencianos. La joven compañía se sumerge en el mundo de la fantasía con La fàbrica de les joguines defectuoses, una aventura en la que un juguete tratará de conseguir su sueño ayudado por un hombre de gran bigote, una bailarina y un enorme ratón, entre otros curiosos personajes.

La representación autóctona se completa con El Circ de La Safor (Potríes, Valencia), que ofrece una original representación del mundo del espectáculo con Don Pepino, un títere, empresario teatral de baja estopa, que se convierte él mismo en titiritero.

Xup-Xup. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d'Albaida.

Xup-Xup, de Factoría Los Sánchez e Imaginary Ladnscape. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d’Albaida.

Por último, el tándem Factoría Los Sánchez e Imaginary Landscape (Benicarló) se unen en Xup-Xup para recrear en escena la preparación de una receta de cocina que echa mano de la música, el baile y la imaginación para transformar en una delicia las cosas más cotidianas.

Endrapasomnis. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d'Albaida.

L’endrapasomnis, de Teatre al Detall y Tresca i la Verdesca. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d’Albaida.

La MIT ofrece una selección del mejor teatro de títeres nacional donde se incluyen destacados galardones como el Premi de la Crítica Catalana (2014) de L’endrapasomnis, una versión de la historia creada por Michael Ende sobre la princesa del País del Buen Sueño que, precisamente, no puede dormir. La compañía barcelonesa Teatre al Detall se une con la Tresca i la Verdesca, quien aporta la música a este espectáculo que desborda poesía, imaginación y magia para conseguir que los pequeños vean como una aventura el momento de ir a dormir y empezar a soñar.

La isla del tesoro. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d'Albaida.

La isla del tesoro, de Teatro Arbolé. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d’Albaida.

Otro importante galardón es el Premi Nacional d’Arts Escèniques per a la Infància (2009) que ostenta Teatro Arbolé, una de las compañías más solventes de la escena nacional. Los zaragozanos presentan en la MIT una versión libre del clásico de R.L. Stevenson La isla del tesoro. Utilizando elementos encontrados en la playa, maderas, desperdicios y abalorios que ha devuelto el mar, se han confeccionado los títeres que representan esta apasionante aventura de piratas que ha marcado a generaciones de escritores y lectores desde hace más de un siglo.

El bosque de Grimm. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d'Albaida.

El bosque de Grimm, de La Maquinè. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d’Albaida.

Una de las joyas de la programación de este año es El bosque de Grimm, Mejor Espectáculo Infantil de los Premios Max (2014) y en los Premios Teatro de Rojas (2015). Desde Granada, La Maquinè presenta este homenaje a los cuentos de hadas que utiliza la música de Maurice Ravel como elemento conductor. Un trabajo de exquisita plasticidad y gran capacidad evocadora, que casi transforma el escenario en un lienzo donde dos actrices y muchos títeres dan vida a los momentos más populares de historias como Pulgarcito, Blancanieves, Caperucita Roja o la Bella Durmiente.

Adiós Bienvenida. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d'Albaida.

Adiós Bienvenida, de Mimaia Teatro. Imagen cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d’Albaida.

Otra pieza presente en la MIT y que acaparó reconocimientos fue Adiós Bienvenida, Premio Espectáculo Revelación en FETEN (2013). Música en directo y una impresionante escenografía para esta tierna historia de la compañía murciana Mimaia Teatro que aborda el paso del tiempo, la distancia y la necesidad de cerrar ciclos para empezar nuevas etapas a través de la historia de una entrañable tabernera que tiene que aprender a despedirse.

El Mêtre. Cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d'Albaida.

El Mêtre. Cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d’Albaida.

La selección de propuestas nacionales incluye dos piezas más. La primera es El Mêtre, de la formación de Barcelona JAM. Un espectáculo sin texto que mezcla humor y manipulación de objetos para demostrar que en esta vida las cosas pueden parecer una cosa y ser otra. Así, un anodino metro plegable de madera puede ser un pez, una televisión o un corazón que late sin medida. Y desde Cádiz llega A cuentagotas, un espectáculo de la veterana compañía La Gotera de Lazotea que incluye dos cuentos llenos de valores para que el teatro sea una fuente de entretenimiento, pero también de aprendizaje para los pequeños.

La llamada del mar. Cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d'Albaida.

La llamada del mar. Cortesía de la Mostra Internacional de Titelles de La Vall d’Albaida.

La reputada compañía francesa Philippe Genty pone este año el acento internacional a la Mostra. Su trayectoria arranca a mitad de los años setenta y le ha llevado a recorrer el mundo con espectáculos con un sello muy personal, caracterizados por un trabajo escénico transgresor, donde se utilizan títeres, manipulación de objetos, la escenografía y la interpretación para contar historias a que apelan a aquello más irracional, recóndito y auténtico de las emociones. En la MIT 2015 presentan su última producción para niños, La llamada del mar. Basada en La Odisea de Homero, solo con una cortina de ducha, un recogedor y una escoba consigue recrear una aventura tan divertida como insólita, que habla de la necesidad de huir y evadirse.

La programación de este año aporta como novedad una propuesta escénica para adultos firmada por la compañía catalana Zero en Conducta. Allegro ma non troppo es una representación donde tienen cabida los títeres, la manipulación de objetos, el mimo y la danza. Sobre el escenario, una pareja recrea diferentes situaciones donde el amor es el protagonista, como sueño o como realidad, contando pequeñas historias donde a veces este sentimiento es ciego y otros, donde el problema es que los amantes son invisibles.

También a los adultos se dirigen las actividades paralelas programadas con la colaboración del Campus Universitario de Ontinyent. Los autores teatrales valencianos Pasqual Alapont, Roberto García y Jaume Policarpo intervienen en la charla Pensar l’impossible, donde hablan de su universo literario propio, de tendencias y géneros literarias actuales, así como de las posibilidades didácticas de la literatura dentro de la escuela. Además, el creador Jaume Policarpo hace un recorrido por la noción del títere, las estructuras vivas, la manipulación, el intérprete, las imágenes y los símbolos en la clase magistral Objecte-Subjecte.

Y una propuesta para todos los públicos es la instalación interactiva Cambiar de cara, de la compañía asturiana Lîla. Cerca de cuarenta rostros creados con materiales reutilizados e imanes que invitan al juego para intercambiar piezas y crear nuevos personajes. Por último, las actividades paralelas se completan con un Taller de Titelles impartido por la compañía valenciana Lluerna Teatre donde enseñarán a los niños a crear y animar un títere empleando materiales sencillos. Una introducción a un mundo lleno de encanto y creatividad que del 5 al 8 de noviembre impregna La Vall d’Albaida con la Mostra Internacional de Titelles.

 

El ingenio mecánico de Petit Pierre

Petit Pierre, de Carles Alfaro a partir del texto de Suzanne Lebeau
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 4 al 15 de diciembre

Carles Alfaro se llevó una grata sorpresa cuando Bambalina Teatre le llamó para hacerse cargo de Petit Pierre. Llevaba ocho años sin hacer nada en Valencia. “No porque no quisiera, sino por falta de ofertas”. El que fuera director del emblemático Moma Teatre, cerrado en 2003 por el progresivo enflaquecimiento de ayudas institucionales, regresa con una obra que bien pudiera ser metáfora de la propia situación por la que atraviesa la cultura en este país. En medio de la vorágine bélica que sacude el siglo XX, Petit Pierre, o más exactamente Pierre Avezard (1909-1992), sobrevivió a las burlas que le procuraba su cuerpo deforme, para crear durante 40 solitarios años un sobresaliente ingenio mecánico. “Hay científicos que siguen sin explicarse cómo lo hizo con sus nulos conocimientos y dando soluciones a cosas que no estaban inventadas”.

Adriana Ozores y Jaume Policarpo en 'Petit Pierre', de Carles Alberola. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Adriana Ozores y Jaume Policarpo en ‘Petit Pierre’, de Carles Alfaro. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Carles Alfaro dirige este sorprendente Petit Pierre, interpretado por Adriana Ozores y Jaume Policarpo. Y lo hace para poner en pie una obra que cuenta “la historia del siglo XX”, por un hombre cuyas limitaciones le preservaron, paradójicamente, “de la conciencia de sufrimiento ajeno y de la absurdez humana”. Para ello, buscó refugio en su establo, rodeado de vacas, en medio del bosque y fue creando, pieza a pieza, un grandioso carrusel mecánico hoy visitado por miles de personas. “¿Era un artista, un genio?”, se pregunta Alfaro. “Probablemente, más genio que artista; alguien que tiene la mirada del niño y que, como el artista del arte povera, recoge elementos estériles para darles una nueva utilidad”.

“CULTURARTS ES UN INVENTO EMPRESARIAL PARA HACER EREs”

Petit Pierre estará en el Teatre Talia del 4 al 15 de diciembre. Carles Alfaro se sube así de nuevo a un escenario valenciano, tras cerrar Espai Moma. “Aquel cierre se produjo porque era mejor hacerlo que subsistir, por falta de ayudas, bajando el listón del proyecto artístico. Y el tiempo nos ha dado la razón”. Tras aquel cierre vinieron otros, siempre a rebufo de la ausencia de racionalidad en materia cultural. “Ni de los tiempos de vacas gordas hemos heredado nada”. La crisis no es más que un triste epílogo a esta novela corta. “CulturArts es un invento empresarial para hacer EREs. No hay una política racional en el que se optimicen los proyectos artísticos, de los que no se habla para nada”. Y aquí Alfaro entona cierta mea culpa: “Siempre hemos hablado del reparto del pastel, dejando de lado lo principal que son los proyectos y la creación de un tejido cultural de base”.

Adriana Ozores y Jaume Policarpo en 'Petit Pierre', de Carles Alberola. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Adriana Ozores y Jaume Policarpo en ‘Petit Pierre’, de Carles Alfaro. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Y volvemos a la metáfora que supone Petit Pierre, “un hombre aislado, autista, en medio de la mayor de las vorágines”. Este ser nacido en una zona rural a 200 kilómetros del sur de París, de familia analfabeta, y que a Carles Alfaro le recuerda a Kaspar Hauser, “aunque no en circunstancias y origen”, fue creando infinidad de figuras articuladas con alambres que encontraba. Así fue como, poco a poco, levantó el gran tiovivo de 200 figuras accionado con un simple pedal de bicicleta. Años más tarde, incorporó un motor para que tamaño carrusel se convirtiera en un verdadero parque temático en medio del bosque.

Jaume Policarpo encarna al alma gemela de Petit Pierre, mientras Adriana Ozores, todavía despojándose del aire malvado de la Doña Carmen de Gran Hotel, traduce en palabras el mundo inescrutable de Pierre Avezard. Su carrusel de vida, en medio de la devastación bélica, tendrá en el Talia otra puesta en escena. “No tenía sentido reproducir el mecanismo”, dice Alfaro. Lo que sí hace es “esencializar al límite de lo posible la metáfora del movimiento cinético”, mediante una “plataforma circular que va girando” y a cuyo alrededor se suceden los acontecimientos que jalonan “la Historia con mayúsculas y la historia con minúsculas de Petit Pierre”.

Adriana Ozores y Jaume Policarpo en 'Petit Pierre', de Carles Alberola. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Adriana Ozores y Jaume Policarpo en ‘Petit Pierre’, de Carles Alfaro. Imagen cortesía de Teatre Talia.

No es teatro infantil, por mucho carrusel que haya, sino teatro para adultos. Y en esto Carles Alfaro sigue al pie de la letra el espíritu de Suzanne Lebeau, autora del texto que recrea la vida de este singular hombre deforme. Dice la escritora canadiense: “Hay que sumergirse en los años de nuestra propia infancia y acordarse de que a los cinco años la araña en la pared tenía una carga como la pinta Kafka en La metamorfosis”. La increíble historia de Petit Pierre se merecía esa mirada, que Alfaro califica de “naif” y que viene a romper con la “razón especulativa” de los adultos. “Su obra tiende a expresar el alma”. Y ya a punto de irnos, Carles Alfaro remacha: “Es un acto de amor”.

Adriana Ozores y Jaume Policarpo en 'Petit Pierre', de Carles Alberola. Imagen cortesía de Teatre Talía.

Adriana Ozores y Jaume Policarpo en ‘Petit Pierre’, de Carles Alfaro. Imagen cortesía de Teatre Talía.

Salva Torres