Metro cuadrado. La fuerza gravitacional del movimiento

Metro Cuadrado
Grupo de danza 33 Volts
Teatre Carme
Carrer de Gregori Gea, 6. València

El Carme Teatre acoge en sus residencias las distintas investigaciones y actuaciones en torno a la danza y el movimiento. En este marco, entre los días 18 y 21 de octubre pudimos disfrutar de ‘Metro Cuadrado’. Una incisiva pieza que interpela al espectador para desplazarlo de los límites de su zona de confort y confrontarlo con la incomodidad de la realidad misma.

 Iván Colom ataviado con escafandra espacial representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

Iván Colom ataviado con escafandra espacial representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

El grupo de danza 33 Volts consiguió llenar la sala del Carme Teatre de luces y sombras, de cacofonías y sonidos melódicos que llevaban al espectador a una realidad paralela en la cual todo se regía por las delgadas líneas que componen un metro cuadrado. De tela o de fieltro, iluminado o bruno, el cuadrado se convirtió en el regente del espacio y del tiempo de la obra teatral.

Detalle del centro del escenario de la sala Carme Teatre. Fotografía de Alain Dacheux.

Detalle del centro del escenario de la sala Carme Teatre. Fotografía de Alain Dacheux.

Imbuidos por una atmósfera oscura y confusa el espectáculo comenzó desde la calma para pasar a estados de extremo dinamismo en el que los cuatro bailarines conjugaban sus desplazamientos al unísono, generando pulsaciones que fluctuaban entre la bradicardia y la arritmia más absoluta.

Los cuerpos combinados de sugerentes maneras, jugaban con la mente del espectador, quien en las construcciones corpóreas podía vislumbrar las anatomías de un ser monstruoso que avanzaba con ritmo severo hacia el cuadrado, epicentro del cosmos creado por 33 Volts para esta pieza. En torno a esta zona orbitaban los movimientos y desplazamientos de los bailarines, atraídos y a la vez repelidos por la gravedad que ejercía el cuadrilátero.

Iván Colom, Cristina Martí y Edwin Valentín representado Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

Iván Colom, Cristina Martí y Edwin Valentín representado Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

La apoteosis final llegó de la mano de la imagen proyectada que ponía el acento en el marcado carácter ecológico de la obra. ‘El lamento de Dido’ de Henry Purcell, impelía al espectador a transitar por sus emociones, mientras contemplaba los estragos del ser humano sobre La Tierra.

Bailarines del grupo de danza 33 Volts representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

Bailarines del grupo de danza 33 Volts representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

“Metro Cuadrado”, transforma danza y movimiento en el catalizador idóneo para experimentar con las emociones del individuo en su paso por  el espacio. La obra en definitiva, permite el deleite de la belleza ecléctica de un espectáculo en el que las Bellas Artes se funden para conformar una crítica reflexiva del espacio, el yo y el nosotros.

Cristina Martí bailarina de 33 Volts. Fotografía de Manu Ramírez.

Cristina Martí bailarina de 33 Volts. Fotografía de Manu Ramírez.

Andrés Herraiz Llavador

Metro cuadrado. Danza, espacio y reflexión

Entrevista a Edwin Valentín, director de Metro cuadrado
Grupo de danza 33 Volts
Teatre Carme, Carrer de Gregori Gea, 6, Valencia
Del 18 al 21 de octubre de 2018

¿Somos conscientes del espacio que ocupamos?
La velocidad con la que transitamos los lugares apenas deja tiempo para una toma de conciencia real del espacio que habitamos. En el mundo en que vivimos, se impone más que nunca repensar la forma en la que consumimos tiempo y espacio, conocedores de que ambos son compartidos y en muchas ocasiones efímeros. El arte, y más concretamente la danza, siempre interesada en el movimiento, ha investigado y conformado la manera en que vemos el cuerpo. Ahora, la concepción de este ha cambiado para terminar fundiéndose en un todo. Fagocitados por una rutina opresora que vacía de sentido nuestros trayectos, sumergiéndonos en dinámicas donde se desdibujan los límites de nuestra frontera de contacto.

Sin duda, la danza es el mejor catalizador a través de la cual el ser humano puede expresar sus ansiedades y miedos, experimentar con sus emociones y dirigir su fuerza, tanto hacia lo individual como a lo colectivo. Las residencias del Carme Teatre acogerán en este mes octubre la práctica e investigación en torno al movimiento hecho danza. Gracias al grupo 33 Volts, dirigido por Edwin Valentín, podremos disfrutar de la belleza ecléctica de un espectáculo en el que las Bellas Artes se funden para conformar una crítica reflexiva del espacio, el yo y el nosotros.

Edwin Valentín estudió en la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México, su país de origen, de donde parte la inspiración de sus obras. Licenciado y especializado en Antropología Física, sus proyectos ahondan en los fenómenos sociales y culturales que tienen como punto de referencia el cuerpo y su relación con el entorno. Su formación artística comenzó en un Bachillerato de Artes y Humanidades, ligado al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en el que se especializó en danza.

En 2014 quedó en 4º lugar en la primera edición del concurso “Encuentro Creadores de Danza, Premio Movimiento Original”, de la Ciudad de México, en la cual presentó por primera vez el proyecto Metro cuadrado, que estrena en Valencia el próximo jueves 18 de octubre.

Fotografía de Edwin Valentín, cortesía del director.

Fotografía de Edwin Valentín, cortesía del director.

 ¿De dónde surge Metro cuadrado?

El contexto de la ciudad de México es el de vivir en una ciudad enorme en la cual las dinámicas que tu generas o que la propia ciudad te genera, te ponen en un estado de alerta. Más allá de la situación del país, el hecho de cómo convivir con tanta gente, es lo que me inspiró. Cuando has de ocupar el transporte público para moverte a cualquier lado, entras en relación con un todo, en un estado en el cual ves a las personas y no te queda otra opción que estar cuerpo a cuerpo, en una ciudad en la que todas las horas se han vuelto “hora pico”, en algunas líneas de metro. Por mucho que trates de evitarlo el espacio personal se pierde y termina por generarse una masa. El hecho de cruzarme la ciudad de México, de norte a sur para trabajar me hizo pensar en esas personas que hacen todos esos tránsitos constantemente.

Un día que estuve en un paradero de autobús esperando el trasporte, empecé a agobiarme por el ruido de los puestos ambulantes, el tráfico, la gente, el cansancio etc. y traté de voltear la cabeza hacia arriba para respirar y ver hacia el cielo. Me encontré con una enredadera de cables y me di cuenta de que no había espacio por ningún sitio. De ahí sale Metro cuadrado, de esa sensación en la que te preguntas ¿estamos viviendo esto?, ¿de dónde viene? y ¿para dónde vamos? En ese momento, mi punto de apoyo fue el metro de la ciudad que sirvió para la primera exploración de la obra.

Al momento de mudarme a Valencia, me encuentro con una ciudad en la que se siente totalmente lo contrario, en la cual yo tengo espacio, mi cuerpo lo vive distinto, se llega a relajar de otra manera. Descubro esta ciudad, nueva para mi y la siento totalmente contraria, los mismos traslados se hacen sin tanta gente, y no siento la misma sensación que en México. Entonces fue cuando me planteé ¿cómo estas personas viven  la relación con la sobrepoblación mundial?, ¿cómo se vive la sobrepoblación mundial en una ciudad como Valencia? y ¿qué pasa con este concepto?, ¿se piensa? De ahí, decido retomar Metro cuadrado aprovechando la oportunidad que generan las residencias del Carme Teatre. Estas me permiten generar un proyecto para trabajar las visiones de cómo los habitantes de una ciudad más pequeña sienten la sobrepoblación aunque, tal vez, pueda parecer que no está tan presente ese concepto o imagen. Tenia todavía esa sensación de que se podía indagar más en Metro cuadrado, explorando los distintos ángulos de donde tratar este tema. Desde un principio me interesó tener bailarines de aquí para que ellos me hablaran de sus vivencias y ver cómo sus cuerpos las expresan.

 Háblanos de la obra ¿en que consiste?

La obra parte de la danza contemporánea y podría definirse como tal porque el principal elemento del cual comunicamos es el cuerpo y el movimiento. Nos apoyamos de video, de artes plásticas, etc. La música es esencial ya que el espectáculo es mudo. La piezas sonoras no son del todo melódicas y hay algunas que transmiten sonidos ambientales con el fin de generar una sensación concreta. El sentido del oído está muy presente dentro de la pieza, por lo tanto, hablamos de danza contemporánea apoyada en otras artes.

¿Metro cuadrado tiene un punto experimental?

Si, los bailarines van a ser quienes a través de su cuerpo trasladen una serie de sensaciones al público. Siempre les pido que hablen y que conozcan el concepto que trabajamos en la obra, con el fin de que ellos lo reflexionen e investiguen y me vayan contando a través de sus experiencias y su vida cómo sienten esta relación entre ellos y la reducción de espacio. A partir de esta reflexión previa, comienzan a investigar el movimiento que posteriormente integrarán dentro del discurso. Este proceso a mi me enriquece tanto a nivel personal como profesional, nutriendo también el trabajo y la obra en sí, en la que se pueden ver un conjunto de emociones diversas.

Detalle de los bailarines ensayando Metro cuadrado. Fotografía cortesía de Edwin Valentín

Detalle de los bailarines ensayando Metro cuadrado. Fotografía cortesía de Edwin Valentín

¿Cómo fue el proceso de selección del equipo de Metro cuadrado?

El proceso de selección de bailarines fue un poco largo, porque al principio tuve que buscar personas que quisieran integrarse dentro del proyecto. Buscaba en primer lugar, que más allá de que fueran bailarines tuvieran una buena condición física, porque la propuesta tiene varios momentos de mucha fisicalidad, en la cual el cuerpo se pone muy al límite. El equipo lo conformamos Cristina Martí (Conservatorio Superior de Danza del Institut de Teatre Barcelona), Ivan Colom (Conservatorio Superior de Danza de Valencia), Pablo Caracol (Ilustrador y bailarín), Natalyd Altamirano (Asistente de dirección, actriz y bailarina y yo mismo como antropólogo físico, director, coreógrafo y bailarín.

¿Qué te pareció el espacio del Carme Teatre?

Tenía mucha ilusión de representar en el Carme Teatre. La primera vez que conocí la sala, en su sede actual, me provocó bastante. Es una sala no muy grande en la cual el público está muy cerca de lo que está sucediendo. Cuando entré inmediatamente lo pensé, “aquí yo podría representar Metro cuadrado”. Desde un primer momento, la sala en mi mente se prestaba para realizar esta obra en la que quería que la gente estuviera cercana a lo que hiciéramos en escena. El Carme Teatre es el espacio perfecto.

¿Podríamos afirmar que hay un tono crítico en la obra?

Mi intención es que el público reflexione sobre la sobrepoblación y llegue a pensarlo como algo que no está tan lejano, que se vea como un espejo que refleja una sociedad. En nuestro planteamiento, confluyen muchos elementos que sirven para hablar de este tema y hacer pensar al público que somos distintos elementos. Existe una complejidad mayor, no por estar separados unos de los otros y que aquí en Valencia no se viva esta situación de sobrepoblación, no significa que en otro lado no esté pasando.

El fin último es que el arte comunique alguna emoción, sentimiento o imagen, que mueva al público hacia esta reflexión. Nosotros a partir de las emociones, el movimiento y las imágenes pretendemos que al público se le genere algo en su ser que lo haga reflexionar. Para mi es muy importante este tema y considero que es algo relevante de que hablar. La población mundial va en aumento. No está mal que vaya en aumento, pero hemos de darnos cuenta que no somos los únicos, la humanidad no es lo único que habita en este espacio.

¿Crees que Metro cuadrado se podría lanzar a la calle?

Sí, es una buena manera de acercar la danza al público en general. Yo creo que el arte debe ser más accesible, con apoyo del gobierno y de las instituciones, y tiene que haber un hábito y una educación por consumir arte en la sociedad. Creo que ahora más que nunca la gente necesita ser muy empática, sentir y saber qué es lo que están sintiendo los demás. En estos tiempos todo es tan rápido que la gente necesita tomarse un tiempo para reflexionar eso que está sintiendo, y el arte ayuda en este proceso.

¿Si te dieran la oportunidad de lanzar Metro cuadrado a la calle lo harías?

Sí, sin pensarlo, lo haría.

¿Para cuándo la próxima obra? ¿Alguna idea de futuro en mente?

Tengo varias ideas en mente, pero hay una en especial que me está moviendo mucho desde hace unos meses atrás. Primero habría que terminar Metro cuadrado, seguir representando la obra hasta donde se pueda y una vez asentada, empezar otra investigación. Yo que veo México en la distancia y me genera muchas emociones y pensamientos, hay algo sobre mi país de lo que quiero hablar, quizás no sobre él, pero sí partiendo del mismo. Creo que en el próximo proyecto México estará más explícito que en Metro cuadrado, que ya está más globalizado. Considero que la obra debería estar abierta y continuar. Se puede adaptar a otras circunstancias, espacios y bailarines.

Logotipo del grupo de danza 33 Volts. Imagen cortesía de Edwin Valentín

Logotipo del grupo de danza 33 Volts. Imagen cortesía de Edwin Valentín

Andrés Herraiz Llavador

Arte enchufado

Electronic Timing. Colección Beep de Arte Electrónico. Caso de Estudio
Sala Josep Renau
Facultat de Belles Arts
Universitat Politècnica de València
Del 27 de octubre de 2016 al 3 de marzo de 2017

El pasado mes de septiembre, durante la rueda de prensa anterior al acto de investidura como Doctor Honoris Causa UPV 2016, el investigador norteamericano Roger Malina recordó el trabajo de su padre como el de un pionero en la década de 1950 citando alguna de las críticas que recibió entonces. Una de ellas decía: “Si hay que enchufarlo, no puede ser arte”. El trabajo de Frank J. Malina entonces, como el de Roger Malina ahora, están detrás de esta exposición donde casi la totalidad de las obras que se muestran necesitan ser enchufadas.

Fruto del convenio de colaboración firmado este año por la UPV y la Colección BEEP de Arte Electrónico, gracias al interés del Máster Oficial en Artes Visuales y Multimedia y a la colaboración de LaAgencia, la exposición ‘Electronic Timing. Colección Beep de Arte Electrónico. Caso de Estudio’ se plantea como un ejercicio expositivo que pretende mostrar la mejor colección de arte electrónico contemporáneo de nuestro país (colección que surgió en el contexto de la feria de arte contemporáneo ARCO en 2006) en el ámbito de la Universidad para su estudio e investigación, coincidiendo con su décimo aniversario. Este programa se encuadra dentro de los esfuerzos de responsabilidad social corporativa del grupo Ticnova en apoyo de la Universidad Pública, dando a los alumnos la oportunidad de trabajar con casos reales, poniendo a su servicio la Colección Beep de Arte Electrónico.

Obra de Jose Manuel Berenguer de la Colección Beep.

Obra de Jose Manuel Berenguer de la Colección Beep.

Se trata de un proyecto expositivo que reúne obras realizadas con nuevos medios y que abarcan desde el llamado net art, la robótica, la electrónica, el bioarte y lo digital hasta el arte interactivo, cubriendo todas las facetas que permite la tecnología contemporánea y siendo un fiel reflejo de los nuevos modos de reflexionar sobre nuestra realidad en plena era tecnológica.

Uno de los aspectos más importantes de la muestra es el enfoque como “caso de estudio”, lo que permitirá que los estudiantes y el profesorado de la Universidad trabajen directamente en el montaje, la documentación y la preservación de las obras, conociendo de primera mano la complejidad tecnológica que configura las obras contada por sus protagonistas, los artistas y técnicos que impartirán a los estudiantes sesiones de trabajo para explicar tanto sus propias metodologías de trabajo como los protocolos necesarios para la preservación de estas obras. La propuesta, aunando práctica artística y tecnología, promueve una alianza innovadora en la intersección Arte, Ciencia y Tecnología, buscando el encuentro y la convergencia entre métodos científicos y artísticos.

Así, esta exposición plantea un novedoso enfoque pedagógico al ofrecer a los estudiantes las obras como “casos de estudio”. Enfrentarse al estudio de obras de arte de base tecnológica implica una dificultad añadida: la necesidad de comprender las transformaciones tecnológicas y entender la conceptualización de las propuestas. Al llevar a cabo el montaje junto a los artistas y técnicos, los estudiantes de la UPV conocerán de primera mano los procesos creativos de los artistas.

Obra de Daniel Canogar de la Colección Beep.

Obra de Daniel Canogar de la Colección Beep.

Toda la documentación generada durante la exposición por los estudiantes en torno a la colección (instrucciones de montaje, fichas de mantenimiento, protocolos de preservación ante la obsolescencia de los componentes, recopilación de lenguajes de programación y mantenimiento informático, etc.) constituirá a su vez una información relevante tanto para los investigadores, los gestores culturales como para los mismos conservadores de la colección BEEP, ofreciendo un conocimiento en profundidad de las obras y una sistematización de sus requisitos de exposición.

Para que esto sea posible, el espacio de la Sala Josep Renau se ha ajustado a un diseño expositivo a modo de stands de feria, ya que la muestra se plantea como un work in progress, como un ensayo que se desarrolla en el tiempo y donde las piezas irán cambiando, actualizándose, cada tres semanas, de manera que al final todas las que integran la colección serán revisadas, exhibidas y documentadas.

Obra de Analivia Cordeiro de la Colección Beep.

Obra de Analivia Cordeiro de la Colección Beep.

La Colección BEEP de Arte Electrónico: 12 años dedicados al Arte tecnológico

La Colección BEEP de Arte Electrónico es el fruto del objetivo del grupo TICNOVA de potenciar la creación artística vinculada a la tecnología, favorecer la comunicación entre los desarrolladores/creadores de tecnología y los creadores artistas. Una colaboración natural que beneficia y enriquece a ambos mundos.

Vinculada desde sus inicios a la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid ARCO a través del Premio ARCO-BEEP de Arte Electrónico, ha generado en 10 años una de las colecciones de Arte Electrónico más importantes de Europa. 16 obras resumen de forma ecléctica las tendencias de los medios tecnológicos en el campo de las prácticas artísticas.

En una metáfora sobre el funcionamiento de la sociedad y el uso de la internet se sitúa la obra de Davide Grassi, Christophe Bruno, el colectivo Ubermorgen, Julius Von Bismarck & Benjamin Maus, Manuel Fernández o Daniel Canogar. Trabajando con programas informáticos destaca el caso de las instalaciones de Charles Sandison, jugando bajo la metáfora recurrente del espejo encontramos las obras de Christa Sommerer Laurent Mignonneau y de Rafael Lozano-Hemmer y en la conjunción de arte sonoro y nuevos medios las piezas de José Antonio Orts. Por su parte, Eduardo Kac reflexiona a través del conocido como bioarte en torno al sujeto en el mundo postdigital mientras que Andrés Pachón y Manu Arregui nos exponen una nueva realidad social valiéndose de la tecnología 3D.

En el campo de la robótica, nos encontramos con las esculturas interactivas de Anaisa Franco que conectan lo físico y lo digital, y de Marcel·lí Antunez en la que un tronco de madera esconde un sistema robótico empático; con nuevas formas de comunicación entre elementos mecánicos en las instalaciones de Ricardo Iglesias y Gerard Kloger; con una búsqueda de un sistema auto-organizativo en mímesis con la naturaleza en las piezas de José Manuel Berenguer; y, en la obra de Marcela Armas, como canal para investigar los conceptos de energía y sostenibilidad.

Cartel de la exposición Electronic Timing. Imagen cortesía de la UPV.

Cartel de la exposición Electronic Timing. Imagen cortesía de la UPV.

La Subterránea se alza con el Escènia

Escènia 2016
Muestra de Teatro Novel
Centro Social
C / Periodista Badía, 5. Foios (Valencia)
Del 6 al 16 de julio de 2016

La compañía valenciana La Subterránea se alzó como la gran ganadora del Festival Escènia recibiendo dos de los cuatro galardones con su última producción Martingala, en un certamen que contaba este año con cuatro producciones a competición.
El trabajo realizado por esta compañía, que componen Lucía Sáez, Ester Martínez, Lucía Abellán y Luna Soriano, se  vio recompensado con el primer premio otorgado por el jurado y con el premio de mención especial otorgado por el público. Martingala nació en una residencia de Espacio Inestable y  ha sido el resultado de dos años de investigación y creación colectiva.

Martingala, de La Subterránea. Imagen cortesía de Escènia.

Martingala, de La Subterránea. Imagen cortesía de Escènia.

Las componentes de esta compañía no sólo interpretan, sino que escriben a seis manos todos sus textos, acompañándolos de algunos versos de poetas como Alicia Es Martinez, y crean la puesta en escena con imágenes muy potentes. El resultado de una exquisita combinación de sus textos, la puesta en escena y la interpretación invita al público a reflexionar, reír, llorar y disfrutar con su teatro. Un teatro social, político, crítico y muy humano que llevó al público a llenar la casa de la cultura de Foios de aplausos cuando las componentes de La Subterránea recogieron emocionadas los premios.

Martingala, de La Subterránea. Imagen cortesía de Escènia.

Martingala, de La Subterránea. Imagen cortesía de Escènia.

Martingala habla de cómo la manipulación mediática nos afecta diariamente pero la compañía, que trabaja desde la sinceridad y valentía escénica y confesando sus preocupaciones e inquietudes, deja la reflexión de qué es y cómo se ejecuta en manos del espectador.

El primer premio otorgado por el público recayó para el espectáculo Nora de la compañía Survivors Producciones, un monólogo interpretado por la actriz valenciana Jessica Fortuny. Y la mención especial del jurado se otorgó al espectáculo Nag i Nel de la compañía Perros Daneses.

Todos los premios van acompañados de una dotación económica. Los primeros se dotan con 2.500 € y las menciones especiales con 1.000 €, una ayuda económica que apoya a estas jóvenes compañías que trabajan por crear arte en condiciones, en ocasiones, precarias. Ahora habrá que esperar un año más hasta la próxima edición de Escènia, que será la número XV en la que, según sus organizadores, “habrá más de una sorpresa para un cumpleaños tan especial”.

Martingala, de La Subterránea.

Martingala, de La Subterránea. Imagen cortesía de Escènia.

Con la pederastia hemos topado

Estiu de Cinema
Cinema a l’aire lliure, Nits de cinema al claustre de La Nau y Filmoteca d’estiu
Jardines del Palau de la Música y del MuVIM, y claustro de La Nau. Valencia
Del 8 de julio al 27 de agosto de 2016

El cine al aire libre está de enhorabuena. El periodismo, también. El cine porque, por primera vez, CulturArts IVAC, el MuVIM de la Diputación y La Nau de la Universitat de València han oficializado su apuesta común por la oferta cinematográfica al aire libre en la ciudad de Valencia. Y el periodismo, porque la Filmoteca d’estiu arrancará su programación con Spotlight, película de Tom McCarthy en torno a las peripecias de cuatro periodistas dispuestos a destapar un asunto de pedofilia en el seno de la Iglesia.

“La colaboración interinstitucional no es una opción, es una obligación”, subrayó el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño. “Tres proyectos autónomos que se coordinan por primera vez para una oferta cultural lúdica y atractiva, sin traicionar la calidad de la películas y el rigor y la coherencia de los ciclos”, señaló José Antonio Hurtado, jefe de Programación de la Filmoteca. El patrocinio de Gas Natural, que por séptimo año patrocina el evento, resulta determinante. Los jardines del Palau de la Música y del MuVIM, y el claustro de La Nau serán los escenarios donde se proyectarán las 30 películas.

Fotograma de 'Spotlight, de Tom McCarthy. Filmoteca d'estiu.

Fotograma de ‘Spotlight, de Tom McCarthy. Filmoteca d’estiu.

Con el lema ‘Destapa la verdad’ fue promocionada Spotlight, Óscar a la mejor película. Cuatro periodistas de The Boston Globe, diario que obtuvo el Premio Pulitzer por ese trabajo de investigación, siguen una trama oculta sobre curas pederastas. McCarthy, en la mejor tradición del cine periodístico, narra los hechos manteniendo el suspense narrativo ceñido a la búsqueda infatigable de esa verdad objetiva muchas veces amarilleada. Martin Baron, el entonces director del Boston Globe, manifestó, antes de conocer el Óscar, que lo principal era devolverle la credibilidad al periodismo, “para que los propietarios de los medios, los editores y los periodistas puedan volver a realizar reportajes de investigación”.

Amy Winehouse en 'Amy (La chica detrás del nombre)'. Filmoteca d'estiu.

Amy Winehouse en ‘Amy (La chica detrás del nombre)’. Filmoteca d’estiu.

De ese otro periodismo de “vertiente más amarillista”, explicó Hurtado, trata Amy (La chica detrás del nombre), de Asif Kapadia, incluida en la Filmoteca d’estiu. Se trata de una película documental en torno a la cantante Amy Winehouse, prematuramente fallecida, que también persiguió la verdad, aunque fuera tan descarnada que acabó con ella. “No tiene sentido decir nada, excepto la verdad”, afirmó la reina del soul.

De esa verdad subjetiva, apasionada, peligrosamente volcada del lado del abismo existencial, da cuenta el ciclo ‘Voluntad de hierro’, al que aludió Ariño. La pasión de Juana de Arco, de Carl Theodor Dreyer, Moby Dick, de John Huston, o El profesional, de Luc Besson, están entre las películas que se proyectarán en La Nau, junto a otras del ciclo ‘Extrañas parejas’, que tendrá su continuidad en la Filmoteca d’Estiu en los jardines del Palau. Extrañas parejas como las de El fantasma y la señora Muir, de Joseph Mankiewicz, Christine, de John Carpenter, o Her, de Spike Jonze.

Golfus de Roma, de Richard Lester, en los Jardines del MuVIM.

Golfus de Roma, de Richard Lester, en los Jardines del MuVIM.

El MuVIM, cuyo ciclo ‘La comedia (en)cantada’ será quien abra el cine al aire libre, se suma a la colaboración institucional: “Somos nuevos en esto, pero esperamos ser un compañero fiel”, ironizó Rafael Company, director del museo de la ilustración. Cantando bajo la lluvia, de Stanley Donen, dio ayer el pistoletazo de salida, a la que seguirán Cómo triunfar sin dar golpe, de David Swift, El otro lado de la cama, de Emilio Martínez-Lázaro y Golfus de Roma, de Richard Lester, entre otras.

Albert Girona, secretario autonómico de Cultura, recordó que el cine al aire libre “es una tradición de esta ciudad desde principios de siglo”, por lo que “había que recuperarla y potenciarla”. Ariño insistió, como ya hizo en ediciones pasadas, que el cine “no está en crisis, en todo caso será su modelo de producción y de consumo”. Consumo del que dijo había cambiado, porque los jóvenes “consumen ahora más y con más diversidad”, concluyó.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Fotograma de Spotlight. Filmoteca d'estiu.

Fotograma de Spotlight, de Tom McCarthy. Filmoteca d’estiu.

Salva Torres

Pequeños grandes artistas

Talleres didácticos del IVAM
Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés

El cerebro de los niños es como una esponja que absorbe  lo que ocurre a su alrededor. cualquier actividad que fomente su vena creativa tiene un efecto positivo en la configuración de sus futuras capacidades para enfrentarse al desafío que es la vida.  Aproximarse a las distintas ramas del arte desde la tierna infancia, garantiza un aprendizaje más pleno y participativo. Los ya tradicionales talleres didácticos del IVAM  y algunas nuevas iniciativas como Arquilecturas  abren aulas a la creatividad invitando a los niños a visitar el país del arte.

Talleres didácticos en el IVAM. Imagen cortesía del IVAM.

Talleres didácticos en el IVAM. Imagen cortesía del IVAM.

Desarrollo personal

“Los talleres han pasado de ser un simple ejercicio puntual y una mera visualización de lo hecho por otros profesionales más capacitados a convertirse en un acto creativo y social”, explica José Agustín Martínez, técnico de didáctica del IVAM desde 2002.  “En ellos se  propone la exploración de las artes plásticas como una vía hacia la investigación, el autoconocimiento, el desarrollo de las propias habilidades, el trabajo en equipo, la socialización entre los distintos agentes educativos y la construcción de la identidad. “El objetivo último es estimular el desarrollo personal y promover la expresión plástica y el autoaprendizaje, siempre convenientemente guiado y asesorado por el monitor o profesor encargado del aula, que no es ya un mero juez y director de las actividades, sino un guía y  un compañero más en la aventura creativa”.

Mediante la puesta en práctica de los conocimientos artísticos adquiridos, los estudiantes entran en contacto con distintos materiales, se enfrentan de manera constructiva a situaciones reales como la temida  página en blanco comprendiendo así el proceso creativo desde dentro. “Para superarlo, el alumno echa mano de los conocimientos memorizados y, a través de un proceso de reflexión, investigación y puesta en común con los profesores y alumnos, se familiariza con materiales y obras de artistas relacionados con el taller temático”, indica Martínez. “De esta forma, además de tratarse de una actividad educativa, los talleres artísticos se convierten en un medio de educación en valores y de desarrollo personal de gran potencial didáctico”.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés.

Ciudades para niños

La arquitecta Sonia Rayos y Silvana Andrés profesora de Plástica crearon  hace un año un taller para niños, Arquilecturas en el que trabajan con medios de representación arquitectónica como maquetas, fotomontajes, collages, planos, dibujos y medios digitales, entre otros materiales.  Un innovador concepto inspirado en las escuelas Vittra, colegios públicos suecos;  ARKKI, escuela de arquitectura finlandesa para niños y jóvenes, en Francesco Tonucci, impulsor de la Ciudad de los Niños, o las propuestas de Maushaus en San Sebastián.

“Con la experiencia obtenida durante estos meses estamos totalmente convencidas de que la arquitectura para niños y niñas es una herramienta idónea para trabajar en la escuela”, dicen Andrés y Rayos. “Nuestros alumnos merecen tener acceso a una lectura didáctica del entorno y a la cultura de otros lugares. Creemos firmemente que la escuela es el espacio adecuado para conseguir este fin, y lo es por su función social”.

Consideran que la arquitectura en la escuela ha de ser una herramienta de conocimiento, no el objeto de conocimiento y que el acceso a la educación arquitectónica y urbanística en la infancia transforma la manera de ver y entender el espacio. Comprender e interiorizar el espacio puede despertar después el interés en cuidarlo, transformarlo y mejorarlo.

Arquilecturas organizan talleres a partir de cuatro años y, a partir de tercero y cuarto de primaria abordan competencias más complejas que requieren de un mayor grado de madurez. “No hay ninguna diferencia entre niños y niñas”, comentan. “En nuestras clases se dan tantas conductas diferentes como número de alumnos, esa es la verdadera proporción, y esa variedad y riqueza productiva es sin lugar a dudas lo que más nos maravilla de nuestro trabajo.

Rayos y Andrés emplean métodos vinculados a la arquitectura y el arte para abordar otros objetivos. Trabajan unidades didácticas basadas en la música, las matemáticas, la física, las ciencias sociales o la filosofía. “Tenemos cada día a niños y niñas de primaria explorando los números primos, la sección áurea, conociendo a Pitágoras, trabajando las fuerzas, y además, disfrutando de lo lindo con ello”.

Talleres para niños. Imagen cortesía del IVAM.

Talleres para niños. Imagen cortesía del IVAM.

Programa estival del IVAM

Del 4- 8 julio. Escoleta de verano Giros infinitos basada en la danza creativa y la expresión artística, impartido por Elena Barrera, relacionado con la exposición Perdidos en la ciudad. La vida urbana en las colecciones del IVAM.

Del 27 de junio al 10 de julio. Exposición de los trabajos de los alumnos que han participado en los talleres didácticos escolares realizados a lo largo del curso, en torno a la exposición Construyendo nuevos mundos. Las vanguardias históricas en la colección del IVAM (1914-1945): El móvil de Calder, el Fanzine Vanguardista, y los juguetes de Joaquín Torres-García.

Bel Carrasco

Espejo del teatro

Primer acto. Cuadernos de investigación teatral
Celebración por su número 350
Fundada en 1957 por Pepe Monleón y José Ángel Ezcurra

“¿Una revista cultural especializada en teatro que llega a cumplir 59 años de vida y a editar 350 números?” El interlocutor alza las cejas con expresión de incredulidad. “No, en este país eso es una hazaña imposible, impensable”. Desafiando las lógicas previsiones, los vaivenes y cambios políticos, Primer acto. Cuadernos de investigación teatral, fundada por Pepe Monleón y José Ángel Ezcurra, en 1957,  ha realizado esa proeza.  Para celebrar el feliz acontecimiento  presentó el día 6 de junio su último número en la sede valenciana de la SGAE. El acto tuvo una dimensión de evocación emotiva debido al premio ex aequo concedido por la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios (CLAVE) a José Monleón Bennácer y al recientemente fallecido Josep Lluís Sirera Turó por su labor en la crítica, investigación y creación teatrales.

Ejemplares de la revista Primer acto. Imagen cortesía de sus autores.

Ejemplares de la revista Primer acto. 

Excepto un breve paréntesis tras la muerte de Franco, la publicación nunca dejó de salir a la calle hasta que en 2012, debido a los recortes del Gobierno de Aznar tuvo que reducir su periodicidad, y de cinco números anuales pasó a dos, aunque sin mermar por ello el número total de páginas. La clave de la extraordinaria supervivencia hay que buscarla en la apuesta personal de Pepe Monleón y en la fidelidad de los suscriptores que se han ido rejuveneciendo al tenor de los tiempos, al igual que los miembros del Consejo de redacción. El periodista valenciano Jaime Millás forma parte de él desde 1986 y en este número firma un artículo sobre el actual panorama escénico tras el cambio de gobierno en la Comunidad Valenciana.

Una característica de Primer acto es la publicación de textos inéditos —“hay magníficos dramaturgos hoy en España”, dice Ángela Monleón—, y tomar el pulso a la actividad escénica de todo el territorio nacional, así como de Latinoamérica. En la sección ‘Travesías: Diálogos pendientes’, una serie de autores reflexionan sobre temas de actualidad.

Embajador mediterráneo

Nacido en Tavernes de Valldigna, Monleón mantuvo siempre su vinculación con sus orígenes y de forma espontánea ejerció el papel de embajador por las costas del Mediterráneo con proyectos como los Encuentros de Valldigna, su ciudad natal, o el barco Odissea. “El lema de mi padre siempre ha sido pelear y viajar”, dice Ángela Monleón codirectora de la revista con su padre nonagenario. “Su consejo es que no hay que volverse loco para cambiar el mundo pero sí cuestionarlo todo y no dar las cosas por sabidas y explicadas”.

Jaime Millás y Ángela Monleón en la presentación del número 350 de la revista Primer Acto. Imagen cortesía del autor.

Jaime Millás y Ángela Monleón en la presentación del número 350 de la revista Primer Acto. Imagen cortesía de la revista. 

Millás y Monleón intervinieron en el acto de presentación de la veterana publicación junto a Nel Diago, crítico teatral y profesor universitario y Juan Vicente Martínez Luciano, profesor, editor y director de Sagunt a Escena. Teatro de la Resistencia realizó una lectura dramatizada de algunas escenas de los textos publicados en el número 350: La República Análoga, de Arístides Vargas; Nada que perder, de QY Bazo, Juanma Romero y Javier G. Yagüe, y Monstruos, de Carmen Losa.

Fundada en 1957 por José Monleón y José Ángel Ezcurra, Primer Acto ha significado desde entonces una permanente reflexión crítica sobre el curso del teatro internacional, con especial atención a los ámbitos latinoamericano y español. Las distintas etapas vividas por la historia política y la realidad cultural han sido reflejadas, a través del teatro, en una publicación que concilia el análisis estético con la atención a las realidades sociales donde se enmarcan las creaciones artísticas. Con 350 números publicados y un consejo de redacción renovado periódicamente, constituye un documento insustituible para el seguimiento de las grandes líneas de nuestro teatro contemporáneo (www.primeracto.com).

“Llegar al número 350 de Primer Acto no ha sido fácil. Pero aquí estamos”, se lee en el editorial. “Cargados de memoria, de presente y de preguntas sobre el futuro. Ese futuro que sentimos como un enorme laberinto y que preferimos recorrer acompañados. Vivimos entre muros y alambradas, buscando al que piensa como nosotros, a ése con el que compartir la posesión de la verdad, la frase tajante, tranquilizadora: Las cosas son así. ¿Qué cosas? ¿Así? ¿Por qué? Hablemos, escuchemos, miremos, cuestionemos, imaginemos, construyamos y, como los pájaros, como los niños, como los filósofos, volemos alto”.

Teatro de la Resistencia en el acto de presentación de Primer acto. Imagen cortesía de sus autores.

Teatro de la Resistencia en el acto de presentación de Primer acto. Imagen de su cortesía.

Bel Carrasco

Originals/ Inèdits: Les dues cares de la il·lustració

Originals / Inèdits. Il·lustradors D’Osona
Comissariat de l’exposició a càrrec de Ramon Ricart
ACVIC Centre d’Arts Contemporànies
C/ Sant Francesc, 1. Vic
Fins al 30 d´abril de 2016

ACVic Centre d’Arts Contemporànies és un equipament cultural públic per a la promoció de la creació, la investigació, la producció i la difusió de propostes vinculades a les pràctiques artístiques contemporànies. És un centre compromès amb el seu entorn immediat que treballa amb el context nacional i internacional, per difondre la seva pròpia activitat, per acollir i interactuar amb experiències, artistes i actors culturals externs, en una lògica de coparticipació en l’esdevenir global de les pràctiques artístiques contemporànies.

ACVic Centre d’Arts Contemporànies es posiciona amb una línia d’acció centrada en la relació entre l’activitat educativa, el territori i la interacció social. L’art creuat amb l’educació faciliten espais de producció que s’obren a l’experimentació. S’entén la pràctica artística com una pràctica que incideix, interactua i transforma l’espai social. Des d’aquest plantejament es persegueix generar una àmbit de confluència entre la producció artística i l’acció educativa, de manera que el fet educatiu esdevé una activitat emprenedora que incorpora elements de recerca, dinamitza aspectes de producció, incentiva la participació i necessita desplegar mecanismes de visibilitat i comunicació.

Exterior del ACVic Centre d'arts contemporànies. Cortesia del ACVic.

Exterior del ACVic Centre d’arts contemporànies. Cortesia del ACVic.

Tal com indica el seu nom, ‘Originals / Inèdits’ és una exposició, en dos espais, d’il·lustradors d’Osona, que mostra dues cares de la pràctica professional de la il·lustració.

D’una banda, s’han seleccionat il·lustracions originals que s’han reproduït en llibres o revistes (que s’exposen al costat de la Biblioteca Joan Triadú, a l’Espai Romeu). Els suports i les tècniques que utilitzen els il·lustradors per realitzar aquestes obres són diversos; sempre ha estat així, però actualment es poden establir dues categories molt evidents que es defineixen pel suport final de l’original en paper (en la seva rica i estimulant varietat) o en versió digital.

Encara que sembli que el concepte d’original, a primera pensada, només tingui sentit en les il·lustracions acabades sobre paper i que en les il·lustracions digitals aquest concepte perdi sentit, en la reproducció d’aquestes darreres il·lustracions també es produeixen unes transformacions que ens permeten mantenir vigent d’alguna manera la idea de l’original: la il·lustració feta o acabada a l’ordinador, en ser reproduïda també –igual que la finalitzada sobre paper– canvia de context, d’escala i sovint de color (per la mateixa impressió i el tipus de paper on s’imprimeix).L’il·lustrador –en molts casos– manté intacta l’estima per aquesta peça anomenada original (encara que a vegades “només” sigui el dibuix a llapis que escaneja per pintar a l’ordinador).

Tot això sempre amb el benentès que mantenim una certa fidelitat a la tradició parlant dels conceptes d’original i de la seva reproducció. A més de mostrar aquestes il·lustracions tal com van sortir de l’estudi del seu autor (que ja seria suficient), aquesta part de l’exposició també vol posar en evidència que els dibuixos dels contes, abans d’arribar a les mans del lector, viuen un procés que normalment no es fa evident als ulls del receptor final.

L’altra part de l’exposició Originals / Inèdits recull una tria d’il·lustracions que, per una raó o altra, no s’han publicat i que ara podem treure a la llum a ACVic Centre d’Arts Contemporànies. No hi ha cap més pretensió que conèixer obra desconeguda, il·lustracions que s’han quedat al calaix o a la carpeta, de projectes estroncats, inacabats, personals…, en definitiva, inèdits dels quals ara podrem gaudir. Cal destacar que, en conjunció amb una tendència que també es dóna a la resta del nostre país, a Osona hi ha una gran efervescència en el món de la il·lustració: als noms històrics de referència hi podem sumar un bon grapat d’il·lustradors en actiu de gran qualitat i un gruix considerable de dibuixants que cobreixen amb riquesa la diversitat estilística i de gèneres pròpia de la il·lustració.

La energía de Victoria Cano deja huella

Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, de Victoria Cano
Sala Ferreres del Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 1 de mayo de 2016

“Somos materia en transformación”, dice la artista. Y energía, mucha energía, que es la que transmite Victoria Cano durante el recorrido por su exposición Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, en la Sala Ferreres del Centro del Carmen. “Esta sala te desnuda completamente”. Y así, metafóricamente desnuda y como si hubiera salido de un largo régimen de internado, desgrana lo que han sido 15 años de soledad trabajando en su estudio. Un viaje interior que ha ido mezclando con viajes exteriores para mostrar pinceladas de esa soledad mediante exposiciones en Roma, Jeonbuk (Corea del Sur), Venecia, Qingdao (China), Nueva York, Milán y Berlín. El resultado de todo ello se puede ver concentrado en esta exposición de Valencia.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

“Hay una variedad dentro de la unidad”. Y esa unidad, para Victoria Cano, tiene que ver con la energía que impulsa a la creación. Energía asociada a su vez al “tránsito entre la vida y la muerte”. Porque las 200 piezas que conforman esos Ecos & Huellas de su “viaje interior hacia fuera”, junto a los 80 libros voladores que cuelgan del alto techo de la Sala Ferreres, ligan lo vivo y lo muerto en su eterno ciclo. Por eso hay huellas dactilares insertas en sus naturalezas, al igual que perfiles humanos contorneando un tsunami o la figura humana intercalada entre un aluvión de formas en gestación.

Victoria Cano concibe su obra como un todo en el que las partes se van imbricando sin que se sepa a ciencia cierta lo que es naturaleza, propiamente dicha, y lo que es la naturaleza humana. Por eso advierte que el ser humano “hace cosas que van contra la naturaleza” y, cuando tal cosa sucede, “la naturaleza no perdona”. Esa difícil sintonía entre interior y exterior atraviesa el trabajo de Cano. La variedad de técnicas utilizadas, como el lápiz 3D, con las que ha investigado en su taller durante los 15 años de soledad, está siempre al servicio de una máxima: “Transmitir emociones”, resume la artista.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Emociones que tienen siempre que ver con los ecos de esa naturaleza en constante transformación. Cuando la aceleramos, violentando su ritmo, la armonía se quiebra y surgen las agresiones. Como en ese Mediterráneo con alambres, el tsunami devastador, el terrorismo ejemplificado en unas Torres Gemelas cuya luz eléctrica liga con el de la clorofila o la destrucción de un edificio de la Facultad de Bellas Artes del que Victoria Cano toma ciertos elementos de reciclaje. “Territorios, huellas, energía, del aire, de la tierra, de los fluidos”, explica su autora, para revelar “nuestra frágil y provisional existencia” que nos negamos a reconocer.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

“Deberíamos generar belleza como efecto de la armonía entre todo lo vivo”. Esa armonía que la artista rastrea mediante diversos ecos y múltiples huellas se puede ver en su exposición, a veces de forma inquietante y en otras ocasiones de manera más o menos amable. “Me interesa que la gente penetre en la obra”. Como en la pieza ‘Los álamos del jardín’, videoinstalación y técnica mixta, que permite al espectador contemplar a un tiempo el estatismo y el movimiento del bosque, remarcando así su posición pasiva y activa juntamente.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Si el único viaje es el viaje interior, como recoge la artista mediante la cita de Rilke, entonces la exposición de Victoria Cano es un gran viaje al fondo de esa naturaleza humana en continua transformación. Un viaje lleno de una energía que tan pronto avanza creativa como tiende a la destrucción. Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, que se puede ver hasta el 1 de mayo, es la forma que tiene Victoria Cano de proponernos un viaje solitario hacia la armonía por difícil que esta sea.

Ver la noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Obra de Victoria Cano en el Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Salva Torres

Nuevas tecnologías, nuevas sensibilidades

Dentro de las publicaciones que realiza la Universitat Jaume I de Castellón, destaca de entre sus novedades el libro: »Nuevas tecnologías, nuevas sensibilidades. Escenarios actuales y futuros para el arte y el diseño.» Escrito por Julia Galán Serrano, Francisco Felip Miralles y Vicente Chulvi Ramos, en el que a través de sus doscientas páginas analiza de una forma minuciosa y visionaria las sinergias que acontecen en el panorama creativo actual desde las que poder anticipar escenarios futuros de actuación.

Este libro de contenido científico, es fruto del proyecto de investigación »Interconexiones entre el Diseño y el Arte actual» financiado por la Universitat Jaume I, y que ha sido evaluado por personas expertas de esta misma universidad, mediante el procedimiento de revisión por pares, doble ciego.

paginas 64-65

Nos encontramos en un escenario donde la democratización de las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación ha unido al planeta con una celeridad sin precedentes. En un momento en el que las TIC han colonizado todas las esferas del devenir humano, el análisis y reflexión sobre las tendencias desarrolladas durante los últimos años en el campo de la creatividad permite dibujar un horizonte definido por un giro hacia la nanotecnología, la hiperconectividad, la maduración de las comunidades virtuales y una mayor presencia del trabajo telemático, que hacen posible perfilar nuevos campos de actuación para el arte y el diseño desde diferentes ámbitos.

El presente libro aborda un análisis en profundidad del actual panorama creativo reflexionando sobre las sinergias que acontecen entre ciencia, tecnología, arte y diseño, contribuyendo a definir mejor los escenarios actuales y a perfilar futuros campos de actuación en el marco de estas disciplinas desde el estudio de cuatro áreas: la ciudad inteligente como entidad compleja, orgánica y participativa, el hábitat como un espacio sensible marcado por la interconexión, la relación entre robótica, cuerpo ampliado y tejidos inteligentes, y el análisis del espacio virtual de la comunicación como escenario de redes emergentes y creación colaborativa, ofreciendo un análisis tanto de los proyectos pioneros como de las contribuciones más destacadas de los últimos años en cada uno de estos campos.

paginas 68-69

Ciencia, tecnología, arte y diseño han mantenido desde siempre estrechos vínculos entre sí, estableciendo relaciones mutuas de retroalimentación que hicieron posible la cristalización de propuestas creativas de influencia directa en el panorama social y cultural de cada momento. El avance de la técnica ha permitido al ser humano crear nuevas herramientas con las que transformar su entorno, diseñando nuevos productos para dar soluciones a carencias concretas y desarrollando propuestas artísticas que impulsaron la génesis de nuevos lenguajes y permitieron explorar las posibilidades de otros. Dichos lenguajes han determinado el carácter de la comunicación del ser humano a través de los siglos, permitiéndole transmitir y compartir ideas complejas, asegurando la creación y transferencia del conocimiento.

En la actualidad nos encontramos en un mundo donde los escenarios de la comunicación han cambiado, y donde la democratización de las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (NTIC) ha unido al planeta con una celeridad sin precedentes. El nuevo escenario generado, multicultural y globalizado, hace reflexionar sobre el papel del diseño y el arte, y de cómo estos son generados y consumidos desde plataformas previamente inéditas.

El presente libro propone un análisis en profundidad del actual panorama creativo desde el que reflexionar sobre el devenir del arte y el diseño, identificando escenarios actuales y perfilando futuros campos de actuación en el marco de estas disciplinas. Para las materias más asentadas se han tenido en consideración teorías y referentes bibliográficos que, aún siendo elaborados hace tiempo, a día de hoy continúan considerándose válidos, mientras que para materias de estudio más recientes se han considerado textos y aportaciones que, sin contar todavía con la óptica que proporciona una dilatada perspectiva temporal, son reconocidos actualmente como significativos en sus respectivos campos científicos.

paginas 94-95

El texto se inicia con un recorrido histórico por los principales antecedentes, analizando destacados movimientos artísticos de vanguardia en los que la creación de nuevas propuestas nacía de la integración de las nuevas tecnologías con una singular maquinaria conceptual, citando las obras que mayor relevancia e influencia tuvieron en el panorama creativo posterior. Realizar un análisis histórico limitado a la evolución de la tecnología resultaría estéril, dado que por sí misma carece de un interés más allá de la pura catalogación formal, por ello en el libro se aborda el estudio de la tecnología siempre en sinergia con el arte y el diseño en cuatro áreas diferenciadas, pero entre las que existen marcados vínculos y en las que ha demostrado ser un fértil recurso para proyectar nuevas creaciones: la ciudad, el hogar, la vida artificial y el espacio virtual.

De este modo, los flujos de información que acontecen en el tejido urbano actual permiten percibir la ciudad como una entidad compleja, orgánica y participativa, siempre en continuo movimiento, viendo emerger por un lado nuevos campos de actuación para el diseño, centrados en facilitar las tareas cotidianas a los ciudadanos, y por otro nuevos espacios para la expresión plástica, desde los que considerar la ciudad inteligente como protagonista de nuevos discursos creativos. De forma similar, se aborda el hábitat presente y futuro como un espacio sensible marcado por una creciente conectividad, desde el que se están redefiniendo gran parte de las funciones y sentido de los objetos y productos con los que diaria y estrechamente convivimos. Por otro lado, los avances en robótica, cuerpo ampliado y tejidos inteligentes están retomando algunas de las premisas y conceptos propios de la vida artificial, para ofrecer nuevos dispositivos funcionales de fácil integración en el propio cuerpo desde los que mejorar el devenir del ser humano.

paginas 98-99

Por último, un análisis del espacio virtual de la comunicación ayudará a comprender el alcance de los nuevos medios para la transmisión del conocimiento y la construcción de redes y comunidades paralelas a las físicas desde las que explorar nuevas formas de creación. Dentro del contexto mutable de Internet, nos encontramos con una plataforma que seguirá evolucionando pareja a la política, la economía y la cultura, albergando un conocimiento que continuará un paulatino alejamiento de la concepción de stock estático, para afianzarse cada vez más como un flujo distribuido, donde los usuarios de la Red, a través de su participación, actuarán como sus comisarios.

portada libro

Más información:

http://www.tenda.uji.es/pls/www/!GCPPA00.GCPPR0002?lg=ES&isbn=978-84-16356-02-7&id_art=1467